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LA SALUD DEL PRESIDENTE

LA SIMULACIÓN CASTRENSE

MANEJOS TURBIOS EN LA AUDITORÍA SUPERIOR FEDERAL


2 / EN PORTADA

EL INDEPENDIENTE NACIONAL

LA SALUD DEL PRESIDENTE UN SECRETO

ARTURO RODRÍGUEZ /

La salud física y mental de los presidentes de la República es un asunto inaccesible y permanecerá en la opacidad si así lo desean ellos. Con la protección de datos personales como argumento, el Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Ifai) ha declarado improcedentes tres solicitudes sobre la salud del presidente en funciones, pues considera ésta como un asunto privado. De acuerdo con la legislación vigente, según se le cita en los expedientes generados por las solicitudes ciudadanas para conocer el estado físico y mental de Vicente Fox cuando era presidente, y posteriormente de Felipe Calderón, los únicos que pueden dar a conocer su condición médica son ellos mismos. El jueves 3 el legislador del PT Gerardo Fernández Noroña desplegó en la Cámara de Diputados la manta que aludía al supuesto alcoholismo del mandatario, y al día siguiente la periodista Carmen Aristegui dijo en su programa radiofónico que era necesaria una respuesta de Los Pinos acerca del estado de salud del titular del Ejecutivo. En vez de apagarse, la polémica se avivó cuando Aristegui fue despedida de MVS Radio el lunes 7. La reacción de la Presidencia fue inusual. El miércoles 9 por la tarde emitió un comunicado en el que se deslindó de cualquier injerencia en el despido de Aris-

tegui, y por la noche el secretario particular de Felipe Calderón, Roberto Gil Zuarth, leyó ante los medios de comunicación otro mensaje: calificó la especulación en torno al presunto del alcoholismo de Calderón como “rumores ofensivos que atentan contra la dignidad y la investidura del presidente”. Versiones como la desplegada por Fernández Noroña no son nuevas. Desde hace al menos dos años varios columnistas las han ventilado, en tanto que núcleos ciudadanos las han reproducido en pancartas y consignas contra Calderón por todo el país. En esta ocasión, el señalamiento de que el presidente exigió la cabeza de Aristegui obligó a Los Pinos a rechazarlo y a difundir una apología del mandatario que, según Gil Zuarth, se hizo “desde un firme compromiso con la transparencia”. El funcionario se limitó a exponer la agenda presidencial. Según él, su jefe jamás ha faltado por motivos de salud a eventos públicos, reuniones privadas, giras o entrevistas. Aseguró que el presidente inicia su jornada con ejercicios a las 6:30 horas y concluye sus actividades a las diez de la noche. “Este ritmo de actividades es la mejor expresión de su estado de salud, de su fortaleza física y de su entereza”, dijo Gil. DATOS BLINDADOS En el sexenio de Vicente Fox se desató una polémica al difundirse la versión de que el

mandatario padecía cuadros depresivos y que tenía una fuerte adicción al Prozac, una droga siquiátrica. Él y su esposa, Marta Sahagún, lo negaron. En 2004 el Ifai revisó el expediente 1326/004, derivado de una solicitud de acceso a la información sobre cualquier constancia que reflejara el estado de salud física y mental del entonces presidente de la República. La respuesta del Estado Mayor Presidencial (EMP), responsable de la salud de los mandatarios y sus familias, fue que la petición no procedía porque estaban en juego datos confidenciales. El EMP sustentó su negativa en el artículo 18 de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental (LFTAIPG), el cual establece que las entidades públicas pueden considerar confidencial la información relacionada con el estado de salud físico y mental. El EMP invocó la Tesis Aislada en Materia Constitucional P. LX/2000, de la Novena Época, en Materia Constitucional, que fija limitaciones o excepciones del derecho de acceso a la información y que “se sustentan fundamentalmente en la protección de la seguridad nacional y en el respeto tanto a los intereses de la sociedad como a los derechos de los gobernados”. Entre esos derechos cita el de la intimidad. El proyecto, elaborado por la comisionada María Marván Laborde y aprobado por el pleno del Ifai, confirmó la con-

fidencialidad de la información, ya que no obraba en los registros públicos por tratarse de datos personales, es decir, que pertenecen a la intimidad del servidor público, en ese caso del presidente de la República. Sin embargo, la resolución dejó una puerta abierta al citar el artículo 12 de la LFTAIPG, donde se establece que debe ser pública toda información sobre montos y personas a las que se asignen recursos públicos, así como el uso o destino que se haga de éstos. “De esta forma, si la remuneración que recibe un servidor público –como el salario o la prestación por el desempeño de su cargo– deriva de recursos públicos federales, también le corresponde a dichos sujetos obligados hacer pública la información que por concepto de nóminas pagan a sus funcionarios. Asimismo, debe ser pública la información de los servidores públicos que de manera directa incide en el debido desempeño de sus encargos, no así de la información que se circunscribe a la esfera privada de los mismos”, expuso Marván. Otra solicitud ciudadana de información buscó tener acceso a las copias de facturas, desglose de productos y precios de los medicamentos comprados para atender al presidente Vicente Fox y su familia en el periodo 2001- 2004. Presidencia sólo permitió un acceso parcial a la información. Dio a conocer el monto erogado en la dependencia,


EN PORTADA / 3 especialmente por el EMP, pero se reservó los nombres y tipos de medicamentos adquiridos, por considerar que de ellos podía deducirse el estado de salud de Fox y su familia, lo cual constituía una violación a su intimidad. De acuerdo con el punto 32 de los Lineamientos Generales para la Clasificación y Desclasificación de la Información de las Dependencias y Entidades de la Administración Pública Federal, emitidos por el propio Ifai, se considera confidencial la información que contenga datos personales de una persona física identificada o identificable. Ese fue el argumento para negar los datos solicitados. La contraposición de los principios de publicidad y de protección de datos personales fue analizada en aquella ocasión por el comisionado del Ifai Juan Pablo Guerrero Amparán, quien terminó confirmando la respuesta de la Presidencia. El 30 de agosto de 2008 el presidente Felipe Calderón sufrió dos lesiones que lo obligaron a utilizar un cabestrillo y vendajes durante varias semanas. Según el comunicado oficial, Calderón cayó de su bicicleta en los jardines de la residencia oficial; se fracturó el hombro y se golpeó la rodilla del lado izquierdo. Ante otra solicitud de información al respecto, el EMP, como responsable del centro hospitalario de Los Pinos, volvió a responder que esos

datos eran confidenciales. Según el expediente 0425/09 del Ifai, el solicitante presentó un alegato en el que sostuvo que el artículo 18 de la LFTAIPG, invocado en todos los casos por la Presidencia para negar el acceso a la información sobre la salud del titular del Ejecutivo, no es absoluto. Para el peticionario, los artículos 37, 40 y 41 de la mencionada ley contemplan la posibilidad de que se ofrezca una versión pública, además de que los expedientes médicos podían abrirse con la autorización del sujeto de protección de datos personales, en este caso con el permiso de Calderón. Además, señaló que en la respuesta y los alegatos del EMP no se establecía que hubieran pedido la autorización de Calderón, por lo que no consideraba que la dependencia hubiese cumplido la ley de manera exhaustiva. El proyecto de la comisionada ponente, Jacqueline Peschard Mariscal, consideró sustentado el alegato del EMP en el sentido de que la solicitud de consentimiento para la difusión de datos personales era facultativa y no obligatoria. Finalmente el Ifai confirmó el carácter confidencial de la información y dejó claro que sólo el servidor público puede dar a conocer la información que la ley considera inherente a su intimidad, incluido su estado de salud físico y mental.


4 / OPINIÓN

EL INDEPENDIENTE NACIONAL

DENISE DRESSER

VIOLENCIA: ¿POR QUÉ Y PARA QUÉ?

“La práctica de la violencia, como toda acción, cambia al mundo, pero el cambio más probable es un mundo más violento.” HANNAH ARENDT “Otro golpe al crimen”, anuncian los titulares de los periódicos. “Otra aprehensión de un capo importante”, declara el vocero Alejandro Poiré. “Otro decomiso de proporciones históricas”, asegura algún general del Ejército. Día tras día, la letanía de cifras y capturas y datos diseminados para constatar la victoria, evidenciar el éxito, argumentar que el Estado va recuperando los espacios que perdió. Pero para la población las declaraciones vertidas carecen de sentido. Las cifras celebradas no alteran la sensación compartida de miedo.

La narrativa gubernamental no altera la percepción de inseguridad prevaleciente. Y todo ello lleva a las preguntas ineludibles: ¿La estrategia del gobierno de Felipe Calderón es causa de la violencia que va en ascenso? ¿El combate al narcotráfico ha resultado contraproducente? ¿Agitar el avispero ha llevado tan sólo a más picaduras de avispas?

En los últimos años, México padece niveles de violencia sin precedentes. Como argumenta Fernando Escalante en el artículo La muerte tiene permiso –publicado en la revista Nexos–, la tasa nacional de homicidios sube 50% en 2008, y de nuevo 50% en 2009, llegando a 19 mil 809. Y entonces, según la estrategia gubernamental, la violencia se vuelve

aceptable, justificable, hasta necesaria. El número creciente de homicidios se convierte en prueba de que Felipe Calderón va ganando la guerra cuyo nombre dice desconocer. Más muertos, más éxito. Más interdicciones, más disrupciones. Más capturas de capos, más luchas intestinas entre ellos. La violencia es vendida como un fenómeno coyuntural, que disminuirá cuando los narcotraficantes hayan terminado de matarse entre sí. La violencia es presentada como ingrediente indispensable de una ofensiva militar diseñada para sacudir el balance de poder dentro de los cárteles y obligarlos a pelear para mantener su propio territorio o adueñarse del mercado de sus rivales. Pero, ¿y si la violencia no es causa de la estrategia gubernamental, sino su efecto? ¿Y si la violencia es usada no sólo por narcotraficantes, sino también por otros grupos armados que recurren a ella para defender lo que creen que es suyo ante el desmoronamiento de la autoridad? ¿Y si la “guerra contra el narcotráfico” fuera el contexto, pero no la explicación? ¿Y si la violencia no fuera muestra del poder del Estado, sino evidencia de su mala imposición? Como señala Escalante, la violencia de los últimos años está muy concentrada en algunos estados y en al-

gunos municipios de esos estados. Pero curiosamente la geografía de la violencia no coincide con la ruta del narcotráfico y los muertos no son sólo quienes vivían y se enriquecían con él. En esos estados, la violencia tiene una explicación distinta a la versión oficial; posee una lógica diferente a la narrativa gubernamental. En diversos estados la tasa de homicidios se dispara a partir de la fecha del despliegue del Ejército y las fuerzas federales. El arribo de tropas no reduce la violencia. Al contrario, parece exacerbarla. El patrullaje de la Policía Federal no contiene la inseguridad. Al contrario, parece llevar a su aumento. Lo que se presenta como “éxito” está lejos de serlo en los municipios donde salir por la noche se ha vuelto peligroso, donde comer en un restaurante se ha vuelto un riesgo, donde asistir a una fiesta equivale a poner la vida en juego. Los operativos conjuntos pueden ser, literalmente, el beso de la muerte. Este argumento parece contraintuitivo, pero lleva a conjeturas interesantes. La llegada del Ejército muchas veces trae consigo el desmantelamiento de la policía municipal. Y esa policía –corrupta, infiltrada, cooptada– era la encargada de mantener el orden a través de acuerdos informales, de pactos extralegales. Su

desaparición trae consigo el desmoronamiento de pactos ancestrales, de negociaciones de largo tiempo y de largo alcance. La paz corrupta desde abajo es sustituida por la imposición del orden desde arriba. Y ese orden impuesto desde el Ejecutivo federal es demasiado intermitente, demasiado insuficiente, demasiado desconocedor de la realidad local. Como señala el documento de Stratfor Global Intelligence titulado Mexican Drug Wars: Bloodiest Year to Date, el Ejército Mexicano y la Policía Federal no tienen la capacidad para estar en todos los sitios todo el tiempo. Y tampoco pueden instituir –de la noche a la mañana– el imperio de la ley en un andamiaje construido sobre la corrupción y la complicidad. El rompimiento del orden local genera la defensa de lo individual. El colapso del entramado institucional conlleva la protección de lo personal, pistola en mano.

Allí está la clave de la violencia más allá de lo que el gobierno de Felipe Calderón quiere entender o está dispuesto a encarar. Allí está el reto para México: cómo recomponer el orden local, pero sobre los cimientos de la ley, y no a base de disparos. Porque, como decía Gandhi, nada duradero ha sido construido con violencia. Sólo un México peor.

LA REVUELTA ÁRABE DE LOS HIJOS DEL FACEBOOK

JAVIER CORRAL JURADO La de Hosni Mubarak es una fortuna personal estimada en 1,700 millones de dólares. De sus 83 años de edad, 65 dice haberlos destinado al servicio público, y dentro de éstos, 30 años los lleva en el ejercicio pleno del poder Egipcio, desde que arribó a la Presidencia de la República tras el asesinato de Anuar el Sadat, a manos de radicales musulmanes que se opusieron a la firma de paz con Israel. Ascendió al poder bajo una estela heroica, tras su participación en varias guerras, al frente de la fuerza aérea.

Esa inexplicable fortuna para un hombre del servicio público que pasó de héroe a dictador, es una de las mejores figuras que sintetiza y explica el motivo esencial que tiene volcados en las calles y apostados en la Plaza de Tahrir (la plaza de la liberación) en El Cairo, a cientos de miles de egipcios que claman por el cambio democrático y repudian la corrupción de una clase política que combinó negocios con gobierno, y ya lograron la caída del último faraón. Los jóvenes son los actores centrales de las manifestaciones y han hecho del uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (la telefonía móvil y el Internet) principalmente de las redes sociales como Facebook, uno de los instrumentos de ese movimiento democratizador que no necesariamente responde a los supuestos

ideológicos o religiosos que se dan por sentados cuando del Islam se trata, sobre todo, si se produce cualquier signo de Intifada. Una juventud que ha sido capaz de tomar la plaza principal y resistir con piedras y palos a los matones de Mubarak, y simultáneamente la vemos por televisión resguardando el museo egipcio de El Cairo donde se conservan los tesoros de las dinastías faraónicas y la tumba de Tutankamon.

Que así esté sucediendo es una verdadera esperanza no sólo para el mundo árabe, sino para Occidente en general que necesita de ese enfoque como reforzamiento del sistema democrático y el estado de derecho en el que la corrupción no puede quedar impune, y el derecho a la información debe garantizarse plenamente como una de las posibilidades materiales más importantes que concretan estos valores. En el caso de Egipto, antes de que el gobierno restringiera el acceso a la red, el movimiento juvenil 6 de abril, tenía decenas de miles de seguidores. “Mañana revolución y libertad”, colgó el movimiento antes del apagón. Los seguidores colgaban frases de aliento en árabe desde distintos países. “Yo ayer me apunté a su página de Facebook y he empezado a seguirles en Twitter”, explicaba un joven beirutí. Según el periódico español El País, “otras

páginas de Facebook, como la de un grupo de jóvenes palestinos que promueven el cambio político en Gaza, se llenaban de mensajes animándoles a emular a los egipcios”. “Ahora le toca a Gaza empezar la revolución juvenil. Egipto no es mejor que nosotros”, dejaba colgado un internauta en el muro. “La gente está harta de regímenes corruptos y hereditarios”, indica Bilal Daqmaq, un conocido clérigo salafista libanés. “Túnez, Marruecos o Siria tendrán que caer tarde o temprano y entonces Occidente se dará cuenta de que los regímenes que había apoyado ahora son inservibles”. Obviamente muchas de estas cosas no es posible detectarlas en la televisión mexicana, carente no sólo de un sentido internacionalista para explicar el impacto que tendrán esas revueltas árabes en el mundo y en nuestro país, sino más bien conscientes de que la red, libertaria en los rincones más dogmáticos del planeta, es la competencia más próxima a su política de adormecimiento y distracción. Posdata.- “Italia no es un burdel”, bajo este lema miles de italianos salieron ayer a la calle para protestar contra el primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi –también magnate de la Televisión privada que acapara el 46% de las frecuencias– quien enfrenta una creciente indignación ciudada-

na por sus excesos de carácter sexual con modelos y prostitutas, así como el abuso de una menor. La protesta estuvo encabezada por dos de los más destacados intelectuales de Italia, los escritores Umberto Eco (En el Nombre de la Rosa) y Roberto Saviano (Sodoma y Gomorra). Aunque se ha reconocido de entrada como un movimiento quizá minoritario para lograr la dimisión del mandatario, Eco ha puesto énfasis en que se trata de una afirmación de dignidad ciudadana para salvar el honor de Italia, “hemos venido para recordar al mundo que no somos un país de proxenetas”. No hay duda que la fuerza moral de una denuncia como ésta se expandirá rápidamente y puede obligar a la celebración anticipada de elecciones.

Y he ahí, en el ejemplo de este caso la muestra más grotesca y dolorosa a la vez, de entregarle al frívolo poder de la Televisión el poder político de una nación (¡en dos ocasiones¡) para manejar al gobierno como manejan la pantalla chica. Sostengo que entre otros riesgos, ese es el que se juega en el futuro mexicano de la sucesión presidencial, pues no representa otra cosa el proyecto de Enrique Peña Nieto, invento de Televisa, que la intención de una transferencia de poder político a la voracidad insaciable de ese grupo televisivo.


OPINIÓN / 5 GILBERTO DEL REAL RUEDAS

DESDE LA ESQUINA DE ACÁ “Si cuando nace una flor al olor de la flor se le olvida la flor…” JOAN MANUEL SERRAT Se resolvieron acertijos en Guerrero y en BCS. Estas elecciones, incluyendo las pasadas de Zacatecas, Puebla y Sinaloa, dieron cuenta de que los Partidos perdieron el respeto que se deben a sí mismos y dejaron de ser lo que la Constitución mandata en el Artículo 41 FI “…Los partidos políticos tienen como fin promover la participación del pueblo en la vida democrática, contribuir a la integración de la representación nacional y como organizaciones de ciudadanos, hacer posible el acceso de éstos al ejercicio del poder público, de acuerdo con los programas, principios e ideas que postulan y mediante el sufragio universal, libre, secreto y directo. …” Como asunto individual, el común denominador es que lo importante es el candidato no el Partido, pasando por una gama de variantes: quienes ponderan la habilidad y olfato para entender a tiempo que la franquicia de origen no era ganadora, o los que presumen su habilidad para pactar con los diversos, ante la cerrazón de los propios; hasta los muy pocos que aún hablan de congruencia con los valores y principios Partidarios. El discurso común es la estabilidad, relevos civilizados y demás bondades en beneficio de la sociedad a la que “nos debemos” sin embargo, estos hechos demuestran escasa utilidad y riesgos muy reales como la anulación de facto de los procesos electorales por falta de sustancia, cuando se vota por lo mismo o por lo mismo; la peligrosa perversión de las elecciones convertidas en ejercicio de puro poder; o peor aún, cuando se busca solo jalar voto utilitario para efecto de reparto de prerrogativas. Es tiempo de reconocer que el sistema de partidos realmente existente vive una profunda y

prolongada quiebra no solo de ideas políticas, también de valores éticos. El reclamo por sistema de los que escriben desde la izquierda, fustiga a la izquierda por inconsecuente; el reclamo sobre la izquierda, proveniente de la derecha es más sencillo: cuando la jugada es habilidosa y sus paladines son derrotados se objetan y reclaman alianzas antinatura, el poder por el poder, naufragio de principios y lecciones desde la derecha de cómo ser un buen izquierdista. El problema es ¿Quién está libre de culpa? En asuntos electorales no se ha presentado una coalición electoral PRI PAN pero en términos de conducción económica y política hubo pactos que dieron como resultado la aprobación de iniciativas desastrosas para el país, con votos priistas y panistas. La derecha y la otra derecha unidas pues… Lo electoralmente antinatura, en el ejercicio de la representación les parece acción responsable y digna de estadistas. Estoy lejos de justificar aberraciones, solo trato de poner en su justo sitio el deterioro de todo el sistema de partidos. Hubo tiempos en que en defensa de la política fueron obligadas y hasta naturales las confluencias amplias. El partido de estado no permitía resquicios de participación; Reyes Heroles en 76, como buen político preventivo que siempre fue implementó la LOPPE; las oposiciones dimos la batalla por legalizar fuerzas políticas arbitrariamente proscritas como el Partido Comunista Mexicano, por libertad política, por un padrón electoral confiable, por reglas electorales que desterraran la autocalificación, por evitar el uso de los recursos públicos a favor de las candidaturas oficiales y ahí naufragamos todos, bajo argumentos muy similares al del fraude patriótico, en boga en el PRI durante varias elecciones en el norte del

CARMEN ARISTEGUI: ¿QUÉ HACER?

País. Las confluencias bajo aquéllas condiciones fueron útiles. Recuerdo haber marchado por las calles de Zacatecas con militantes del PT, del PAN y del PRD, en una acción común de partidos y bancadas tomamos las instalaciones del Poder Legislativo en la víspera de una visita de Zedillo a Zacatecas durante las memorables batallas por la reforma electoral local de 1994. Hoy se trata de algo diferente….. Para ser una izquierda conciliadora, moderna, democrática y bien portada, se nos pretende arrastrar a ser la única izquierda que la derecha soporta: la que no es izquierda.

¿De dónde surgen estos actores políticamente polivalentes sino de la inconsecuencia y la falta de valores? ¿Qué se puede esperar de esos gobiernos? ¿Por ahí se puede ir a un nuevo modelo económico, propio de un Estado Democrático, Social y de Derecho? ¿A un País urgido de buena política esto le sirve? o lo vacuna contra lo electoral y lo tensa más, en tanto que la irritación social y el miedo crecen y se demuestra la inutilidad histórica de avanzar, al parecer espectacularmente, y llegar a la misma forma de hacer las cosas ¿Para dónde van los gobiernos así ganados, sea quien sea que reivindique triunfos con esos ingredientes? ¿Cuál es la ventanilla para que la ciudadanía exija cumplimiento a plataformas que de una u otra manera se chapurrean en campaña? Van a donde han ido, sin compromiso con sus partidos formales ni con la gente que los impulsó, ni con los segmentos de la población que los haya respaldado, sin compromisos ni siquiera para integrar gabinete y en la consigna de culpar a los anteriores, como saben que ellos serán culpados por los que vienen, bajo la universal convicción de que la impunidad tiene amplias y amorosas puertas.

Más allá de las críticas razonables a la izquierda, los fariseos que ahora se rasgan sus más raídos trapitos deben concluir que todas las fuerzas, de todos los colores, requieren reencontrar sus principios y valores fundacionales y difundir las grandes propuestas de Nación que se derivan de esos principios. Eso deben ser las campañas electorales, lo otro defrauda al voto ciudadano. Solo con apego a esas ideas cardinales, resultará posible encontrar caminos de confluencia cuando menos hasta que se modifiquen las condiciones para la coincidencia misma. Podemos exigir entonces que frente a las enormes dificultades que enfrentamos, se busque un gran acuerdo nacional por el estilo del Bloque Histórico o más a la mexicana, un polo social para salir de la crisis cuyo embrión desfiló ya en el zócalo capitalino. Un polo con alcances definidos, con tiempos precisos que nos rescaten como país de la situación actual de cerrazón y utilitariedad de medios, apunten a la salida integral de la inseguridad, mejoría policial en todos los terrenos y el obligado cambio en la conducción económica, que abra posibilidades de vida digna para todos, sin la que toda medida será parcial. Bajo la conducción de Kirchner, Argentina se repuso de una situación de quiebra como País más grave que la nuestra. Su gestión congruente le permitió morir con la aprobación unánime de su pueblo incluidos sus opositores. Un pacto de estas características debe ser fuente de prestigio y presencia entre la ciudadanía, para las fuerzas que con mayor claridad actúen por las metas del acuerdo nacional. Salvo la oligocracia venial y corrupta que le ha dado vida al régimen mexicano al menos desde el 82, el otro 99.9% de mexicanos tendremos razones para apoyar y reclamar nueva conducción económica, nueva legalidad y un país que nos de buena vida a todos.

MIGUEL ÁNGEL GRANADOS CHAPA Una vez más Carmen Aristegui ha sido arrojada fuera del circuito radiofónico. La coartada que esta vez sirvió para que MVS resolviera separarla partió de un hecho cuyo alcance y significado admite diversas interpretaciones pero que tenía importancia noticiosa: un escándalo en la Cámara de Diputados por un señalamiento de legisladores de la oposición al presidente de la República. La periodista, al presentar el suceso en su emisión del viernes 4 de febrero, situó en un contexto necesario el mensaje de los impugnadores del presidente y concluyó con una pregunta y una petición: ¿Hay problemas con el modo de beber del presidente? Sería sano que Los Pinos lo aclarara. La Presidencia lo negó el miércoles 9 de febrero, ya tarde. El secretario particular de Felipe Calderón, Roberto Gil Zuarth, dio respuesta a la interrogante de la aguerrida pero sobre todo inteligente periodista. Bastó que describiera la laboriosidad presidencial, lo apretado de su agenda, su diligencia notoria, atestiguada por toda suerte de personas que lo han visto pleno de salud. Lo que pudo decirse el viernes mismo se aplazó hasta cinco días más tarde, cuando ya se habían amonto-

nado los acontecimientos: Carmen Aristegui no condujo su emisión matutina en el 102.5 del cuadrante capitalino de FM; se generó una vastísima, multitudinaria protesta en las calles y en las redes sociales, y la periodista, al sentar su posición, anunció estar dispuesta a retomar el micrófono si se lavaba su nombre, ensuciado por la afirmación de que rompió el código de ética al presentar como noticia un rumor.

A pesar de que la dignidad de Carmen Aristegui la condujo a poner muy alta la cota de actitudes a tomar, los protagonistas del suceso respondieron al acicate que resultó de su mensaje. La Presidencia, que había negado tener que ver con el despido de la periodista (pero que cándidamente aceptó que la concesionaria le dio cuenta de lo ocurrido, lo cual sólo es comprensible como si se le ofreciera una satisfacción), produjo el informe sobre la agenda presidencial, de cuyo conocimiento se desprende que Felipe Calderón goza de cabal salud. Y MVS, en vez de rechazar la disposición de su estrella hasta el viernes anterior (que estaba en ascenso, cada vez con más estaciones interesadas en repetir el noticiario), sólo anunció que tomaría decisiones en los próximos días.

Pero todos, y no sólo Carmen Aristegui, debemos pensar en qué hacer. Todos, digo, porque el problema laboral de la periodista no es sólo un problema laboral, sino un desgarramiento en el tejido social, tan en mal estado por el amontonamiento de crisis que padece nuestro país, en medio de las cuales es imprescindible la información y el análisis, al mismo tiempo lúcido e independiente que ejerce Carmen Aristegui.

Algunos pasos en la solución que todos debemos generar le corresponden a ella directamente, por supuesto. Si no se concretara el entendimiento sugerido por las posiciones de las partes, queda a la periodista el camino legal para buscar su reinstalación. Ella y MVS firmaron en enero de 2009 un contrato cuyos términos tal vez fueron violados por la empresa. Otra vía a recorrer, de difícil trazo y práctica aún más complicada, consiste en que la sociedad que ahora airada protesta se organice en torno de Carmen para dotarla de los instrumentos propios de su trabajo. Lo propuse cuando en enero de 2008 los grupos Prisa y Televisa la despidieron de XEW. Se trata de aprovechar la movilización que crece a causa de esta nueva arbitrariedad para constituir una

sociedad anónima en que miles de accionistas integren un capital suficiente para emprender tareas de comunicación electrónica. Claro que el gobierno que irritado reprime a Carmen no le facilitará un acceso de este género. Pensemos también en que Carmen tenga acceso a canales de difusión públicos, como Radio UNAM. Cuando en 2008 la periodista fue despojada de su micrófono se exploró esa posibilidad, también difícil de concretar porque técnica y financieramente las frecuencias universitarias no están habilitadas para la competencia comercial. Pero si fuera preciso, es posible imaginar fórmulas que con respeto pleno a la legislación universitaria permitan, a través de asociaciones civiles y aun sociedades mercantiles no lucrativas, la presencia de una voz libre como la de Carmen en el espacio universitario. Muchas otras personas tendrán sin duda muchas otras ideas sobre cómo trascender de la cólera civil a la práctica de una comunicación democrática. Lo importante es que el pasmo no nos venza y superemos la etapa de la neurosis contemplativa y la denuncia flamígera. Algo, mucho, tendremos que hacer.


6 / REPORTAJES

EL INDEPENDIENTE NACIONAL Las constantes violaciones a los derechos humanos come­ tidas por elementos del Ejército en su guerra contra el nar­ cotráfico han hundido en el desprestigio a esta institución dentro y fuera del país. Conscientes de ello, las Fuerzas Ar­ madas realizan campañas para congraciarse con la socie­ dad civil: abren museos y montan exposiciones para tener “mayor acercamiento con el pueblo”. En opinión del coronel en retiro Jorge Carrillo Olea, estas acciones “no se pueden entender más que como una medida desesperada y mal ter­ minada” para restaurar dicho prestigio.

JORGE CARRASCO ARAIZAGA /

MÉXICO, D.F..- Con el reconocimiento social a la baja por el incremento desmesurado de quejas en su contra por violaciones a los derechos humanos durante el actual sexenio, el Ejército emprendió una campaña para mejorar su imagen pública. Una de las acciones para lograrlo consiste en permitir que los civiles “se acerquen” a algunas de sus instalaciones en la Ciudad de México. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) aprovecha que febrero es el mes de celebraciones militares para organizar actividades sociales y deportivas enmarcadas en el programa “La Gran Fuerza de México”. De esta manera pretende “fomentar la convivencia de las familias mexicanas y un mayor acercamiento del pueblo de México con sus Fuerzas Armadas”. La “apertura” del Ejército hacia la sociedad pasa por la puerta 8 del Campo Militar Número 1 ubicado al norte de la ciudad de México, muy cerca de la prisión militar donde cientos de civiles, no sólo militares, han sido encarcelados en separos y galeras conocidas como “las negras”. Se les llama así porque sus estrechas paredes, techo y piso están pintados de negro, sin más luz que la que se cuela por unas diminutas ventanas y algunos agujerillos de las puertas. Los domingos de febrero, la Sedena abrirá esa puerta para que en los tres primeros fines de semana “los civilones” –como llaman los militares a los civiles– practiquen ciclismo, y en el último participen en una carrera atlética que organiza la empresa Total Running. Las celebraciones del miércoles 9, Día de la Marcha de la Lealtad; del jueves 10, Día de la Fuerza Aérea Mexicana, y del sábado 19, Día del Ejército, son el marco de una exposición inédita sobre la organización y equipamiento de las Fuerzas Armadas, organizada en el antiguo Colegio Militar Popotla, en el Distrito Federal. El secretario de la Defensa, general Guillermo Galván, inauguró el viernes 4 la exhibición, que según el director de Comunicación Social de la Sedena, coronel Ricardo Trevilla, tiene el objetivo de demostrar que “las Fuerzas Armadas no son, no han sido y nunca serán ajenas a la ciudadanía”. Aunque el funcionario dijo en un breve discurso que el Ejército busca “convivir con la sociedad en un ambiente de franca camaradería”, lo que en realidad pretende la Sedena es revertir el deterioro de su imagen, tanto en México como en el extranjero. Organismos internacionales de derechos humanos y organizaciones no gubernamentales, como Amnistía Internacional y Human Rigths Watch, han di-

fundido en todo el mundo informes sobre abusos y violaciones a la dignidad humana por parte del Ejército durante el gobierno de Felipe Calderón. Los fallos que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha emitido contra el Estado mexicano desde finales de 2009 se han debido precisamente a violaciones cometidas por elementos castrenses contra la población civil en décadas pasadas. Ahora la “guerra” contra el narcotráfico en que Felipe Calderón metió a las Fuerzas Armadas ha ocasionado que el Ejército sea una de las principales instituciones acusadas de violaciones a los derechos humanos en México. De acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), en los cuatro años de este gobierno se han presentado 4 mil 944 quejas por violaciones a los derechos humanos; entre éstas asesinatos, tortura y desaparición forzada. De ese total se han emitido 72 recomendaciones. INCAPACIDAD El propio gobierno de Estados Unidos contribuyó al deterioro de la imagen del Ejército al cuestionar su capacidad operativa contra el narcotráfico. Ello se supo en diciembre pasado al difundirse uno de los cables enviados por el embajador estadounidense Carlos Pascual al Departamento de Estado, en enero de 2010, y filtrado por WikiLeaks a la prensa internacional. “Hay una necesidad del presidente, de las Fuerzas Armadas y de las clases pensantes de un acercamiento entre civiles y militares, cuya relación ha sido casi nula debido a la cerrazón histórica tanto del Ejército como de la Marina”, asegura en entrevista con Proceso el coronel en retiro del Ejército, Jorge Carrillo Olea. “Nunca ha habido una apertura y comunicación y ahora lo que se está haciendo es una simulación”, dice en relación con las actividades de “La Gran Fuerza de México”. Jefe de la Sección Segunda del Estado Mayor Presidencial durante la Presidencia de Luis Echeverría y fundador del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), Carrillo sostiene que la apertura de los museos y de una parte del Campo Militar Número 1 “no se pueden entender más que como una medida desesperada y mal terminada”. Para esta campaña “les sobró buena voluntad, pero les faltó conocimiento. De repente vimos en los periódicos fotos de niños pintados, portando armas”, comenta a propósito de las imágenes de menores que al inaugurarse la exposición

en Popotla fueron pintados con betún, por personal de la Sedena, como efectivos en campaña. Además, se les acercaron las armas utilizadas por el Ejército contra la delincuencia organizada. El también exgobernador de Morelos considera que la campaña corre el riesgo de resultar contraproducente: “Algunos acabarán haciendo daño al interés de la Defensa cuando quieran pedir la apertura de la prisión militar”, ubicada en el Campo Militar Número 1 (CM1). Qué necesidad había de abrirlo antes de cualquier cosa, con todo lo que se ha dicho de esa instalación”. El CM1 pasó a la historia como centro de reclusión de civiles durante los movimientos sociales del siglo pasado, en

particular del movimiento estudiantil de 1968 y de la guerrilla en los años sesenta y setenta. INFIERNO CARCELARIO El general brigadier José Francisco Gallardo, recluido en la cárcel de ese campo militar entre noviembre de 1993 y mayo de 1999, asegura: “Las detenciones de civiles también han ocurrido en tiempos recientes y seguramente en la actualidad. “La percepción es que en el Campo Militar Número 1 hubo ejecuciones extrajudiciales y desapariciones, no sólo hubo gente encerrada”, dice Gallardo, quien después de su encierro de seis años en la prisión militar y dos en cárceles civiles se graduó en la Facultad de Ciencias


REPORTAJES / 7 Políticas y Sociales de la UNAM como doctor en Administración Pública. El penal militar está debajo del cuartel general de la Policía Judicial Militar, en el campo 1J, atrás del cuartel general del Primer Cuerpo del Ejército, cerca de la puerta 8, por donde entrarán los civiles invitados por la Sedena. “Cuando me encarcelaron, me metieron a una celda y me dijeron: ‘aquí estuvieron tus compañeros’. ¿Cuáles?, pregunté. ‘Los estudiantes’, me dijeron los oficiales de la prisión”, dice Gallardo, procesado y sentenciado por la justicia militar a 28 años de prisión bajo el cargo de malos manejos cuando desempeñó una función administrativa. Según él, se trató de una venganza porque proponía el establecimiento de un ombudsman militar. “Me metieron desnudo en unos sótanos. Son celdas que se conocen como las negras porque todo está pintado de negro. No hay luz. Sólo unas ventanas pequeñitas y las puertas tienen unos agujeritos. No tienen baño, sino cubetas. Son tan estrechas que sólo les cabe una cama”, describe. Estuvo ahí en varias ocasiones. “Cuando alguno de mis hijos hacía alguna manifestación o salía una resolución judicial a mi favor o se publicaba un reportaje sobre mi caso, me apandaban en las negras”. Las ubica en una esquina de la prisión militar. “Conté unas 10 o 12”. Indica que debajo de la cárcel están los separos y a un lado de éstos se encuentran esas celdas, aisladas sólo por un tragaluz. “De afuera no se sabe qué es. Están muy bien ocultas”. También refiere que la cárcel ha estado acondicionada para torturar: “Cuando entré a la prisión había una especie de arcos que tenían unos ganchos. ¿Eso para qué es?, le pregunté a un oficial. ‘Es para colgar a la gente’. Eso fue lo que me contestó”. Cuenta el caso de un oficial que atropelló a unos militares en Chiapas. “Murió en la prisión militar. Sé que lo torturaron. A su familia le dijeron que falleció de otras causas”. Asegura que dentro de la prisión militar encontró un incinerador que estaba disimulado en la cocina: “Lo descubrí porque en una ocasión me mandaron a recoger un equipo de aseo y me llamó la atención que había dos tiros ocultos. Cuando entramos al cuarto donde tienen todo lo de aseo, me recargué en la pared y sentí un muro falso; era la puerta del crematorio. Me dio miedo. “Le hice un informe al director de la prisión. Clausuraron el cuarto y ya no dejaron entrar a nadie. No sé si lo quitaron porque hice la denuncia. Incluso el director de la prisión no sabía que existía el crematorio. Es un área a donde no se puede acceder si no es con una vigilancia, como ese día que nos sacaron para ir por el material”. En su reclusión en el CM1, Gallardo también fue testigo de la detención de civiles, entre ellos los escoltas de Raúl Salinas luego de la desaparición del diputado tamaulipeco Manuel Muñoz Rocha, involucrado en el asesinato, en 1994, del entonces presidente del PRI, José Francisco Ruiz Massieu. “Me tocó ver a esas personas. Incluso cuando me metieron a las negras, vi a varios civiles en la prisión”. Ahora profesor de posgrado en UNAM,

Gallardo asegura que esa prisión fue fundada en 1964 “con la idea de mantener personal civil en el Campo Militar Número 1. Lo supe al revisar los archivos de la biblioteca de la prisión”. Los mismos militares cuentan que tras la represión del 2 de octubre en Tlatelolco, fueron llevados cientos de civiles al CM1. “Lo que me contaron los oficiales que tenían mucho tiempo trabajando ahí fue que esa noche hicieron filas de cinco con todos los detenidos a lo largo de la calle del campo militar, que se extiende por unos 400 metros”. El alto mando militar apuesta a la desmemoria de la gente y decide abrir el CM1 precisamente en la zona de la prisión militar, donde hubo civiles encerrados y asesinados, asegura Gallardo. Con todo y ese pasado, añade, el Ejército no había tenido tantos señalamientos públicos de violaciones a los derechos humanos como ahora por la “guerra” de Calderón, además de que varios de sus integrantes se han involucrado en el narcotráfico. “En esa condición de crisis –abunda– se hace necesario abrir las puertas de los cuarteles, pero eso no significa una apertura a la sociedad, sino expresa una preocupación del alto mando militar porque el Ejército ha perdido credibilidad en el espectro social”. Si el Ejército realmente se quiere abrir entonces que propicie una nueva relación cívico-militar de carácter democrático, en la que el poder militar esté sometido al poder y escrutinio civiles, particularmente del Congreso; además de que se deben reformar diferentes disposicio-

nes legales, sobre todo en materia de justicia, dice Gallardo. DESPRECIO A LOS CIVILES Por su parte, Carrillo asegura que en las Fuerzas Armadas se toma “como un dogma” la cerrazón hacia la sociedad. “No sólo es un problema de falta de transparencia, sino de rendición de cuentas”. Cuenta que cuando el gobierno de Miguel de la Madrid (1982-1988) creó la Secretaría de la Contraloría, el propósito era que todas las dependencias gubernamentales, incluidas las Fuerzas Armadas, tuvieran un órgano de fiscalización y control. “La respuesta de la Sedena fue de total rechazo. Aquí no. Aquí tengo la Inspección General del Ejército, que ha estado todo la vida y esa es con la que trabajo”, dice sobre la posición de la secretaría de la Defensa, a cargo en ese entonces del general Juan Arévalo Gardoqui. Pero lo que siempre ha hecho la Inspección General del Ejército, añade, ha sido simular investigaciones o ser verdugo del secretario. “Quien llegue a esa oficina ya sabe lo que tiene que hacer y lo que le tiene que llevar al secretario”. El coronel en retiro dice que además de la simulación, la información que se llega a producir esa Inspección sobre alguna investigación no sale de la Sedena: No va a donde tiene que ir, a la secretaría de la Función Pública (que sustituyó a la secretaría de la Contraloría) o a la Auditoría Superior de la Federación, el ente fiscalizador de la Cámara de Diputados, dice el también creador del Centro de Inteligen-

cia de la Procuraduría General de la República. Insiste en que en el Ejército “ni hay una voluntad real ni saben cómo acercarse a la sociedad”. Pero lo más grave “es el desprecio que muestran los militares de cierto grado por los civiles: En algunos altos mandos, hay una repulsa hacia la sociedad política, periodística y académica. “La visión generalizada del mundo político administrativo se simplifica, y no invento nada, en que son ineptos y corruptos, desde el presidente de la República –ese se lo callan, por supuesto– hasta los secretarios y los gobernadores. Explica: “Cuando empiezan sacar las narices al mundo externo, porque ya fueron jefes de Estado Mayor en una zona, que ya vieron cómo se comporta el gobernador, que el comandante tiene sus privilegios, empiezan a tomar conciencia de la vida pública y a descalificar a sus protagonistas. Si a eso se agrega el “profundo desprecio” que tienen por el tema de los derechos humanos, entonces de qué tipo de relación con la sociedad estamos hablando, cuestiona. Asegura que los militares “no ven en el tema de los derechos humanos más que un potencial de agresiones”. En el caso del Ejército, dice, la Dirección General de Derechos Humanos creada por la actual administración sólo recibe quejas, las ordena, pero no resuelve nada. “Si han llegado al nivel de violaciones que estamos viendo es porque nadie se los ha impedido. La Sedena sólo está respondiendo a jalones porque dentro del Ejército nadie está realmente convencido de cambiar la relación con la sociedad”, asegura.


8 / ECONOMÍA LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA NO FRENA DESEMPLEO: INEGI CARLOS ACOSTA CÓRDOVA /

MÉXICO, D.F..- Los mejores resultados de la actividad económica en 2010 –el Banco de México estima un crecimiento del PIB de 5.4%, contra una caída de -6.1% en 2009– no fueron suficientes para frenar el desempleo. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó este viernes que en el cuarto trimestre del año pasado, la tasa de desocupación se ubicó en 5.4% de la Población Económicamente Activa, el tercer registro trimestral más alto por lo menos desde 2005. Desde ese año, el pico más alto de desempleo se dio en el tercer trimestre de 2009, el peor año de la crisis, con una tasa de 6.2%, equivalente a casi tres millones de personas que se quedaron sin trabajo. En tanto, en el cuarto trimestre de ese año la tasa se ubicó en 5.3%, menor en una décima al 5.4% de igual trimestre de 2010 que ahora reporta el INEGI. Y si bien en términos porcentuales no hay mucha diferencia entre el último trimestre de un año y otro –5.3% contra 5.4%--, en términos absolutos la cosa cambia: en el año de la recuperación, 2010, se recrudeció el desempleo. La tasa de 5.3% de desempleo en el cuarto trimestre de 2009 significó que estuvieron sin empleo casi 2 millones 507 mil personas. El cálculo lo hizo el INEGI sobre la base de una población total del país de poco más de 108 millones de habitantes y una Población Económicamente Activa superior a los 47 millones. Las proyecciones de población total y población económicamente activa y todas las demás categorías que se derivan de ellas –población ocupada, población desocupada, subocupada, informalidad, inactivos, entre otras--, se calcularon a partir del Conteo Nacional de Población y Vivienda de 2005. Un año después, sin embargo, los datos de población son muy superiores. El Censo Nacional de Población y Vivienda 2010 arrojó que México tenía 112.3 millones de habitantes, cuatro millones más de las que se estimaban a partir del conteo de 2005. Entonces, todas las demás categorías necesariamente tendrán que ser mayores: más población de 14 años y más, más población económicamente activa; más ocupados, más desocupados, más subocupados y más trabajadores en la informalidad. De hecho, en el reporte sobre ocupación y empleo al cuarto trimestre de 2010 que hoy difundió, el INEGI informa que en esta ocasión sólo proporciona los resultados sólo en términos relativos, es decir en porcentajes, pero no las cantidades absolutas. La razón: “Las proyecciones de población que actualmente utiliza la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) corresponden a las elaboradas por Conapo (Consejo Nacional de Población) con base en los resultados del Conteo de Población y Vivienda 2005, que difieren de los últimos resultados preliminares del Censo de Población y Vivienda 2010 que ya son del dominio público”. En resumen: En el último trimestre de 2009, una tasa de desempleo de 5.3% de la PEA significó 2.5 millones de desempleados, y en el tercer trimestre de 2010 un 5.6% de desocupación –pero sobre la base de una PEA de 47.1 millones de personas-- implicó 2.66 millones de mexicanos sin trabajo. Entonces, el 5.4% de desempleo en el cuarto trimestre de 2010, pero sobre la base de una Población Económicamente Activa, es más cercana a los 50 millones de personas, pues el número de desempleados en el país estaría rondando los 2.7 millones de personas.

AUMENTARÁ EL PRECIO DE LA TORTILLA: BANAMEX JUAN CARLOS CRUZ VARGAS / MÉXICO, D.F..—El precio de la tortilla podría incrementarse debido a la pérdida de cultivos del maíz en estados como Sinaloa, donde se prevé una caída equivalente al 16% de la producción nacional programada para el 2011, según un análisis de Grupo Financiero Banamex. “Para el resto del año, estamos suponiendo un aumento anual de 10% en el precio de la tortilla. Esta cifra es

EL INDEPENDIENTE NACIONAL consistente con nuestra previsión de 3.9% para la inflación en 2011”, señaló la institución financiera. Banamex destacó que el efecto de este choque sobre la oferta local se materializaría hasta el segundo trimestre del año, tiempo en el que se debe ver una respuesta de política pública proporcional a la magnitud del problema. El análisis explica que “tomando como referencia las anteriores crisis en el precio de la tortilla, se estima que el efecto de un shock de oferta como el que afecta ahora a Sinaloa, podría conducir a un aumento de 10 puntos base en los niveles de inflación anual”. De acuerdo a la Secretaría de Agricultura y Ganadería (Sagarpa), la superficie afectada en el estado de Sinaloa, implica una pérdida de producción de alrededor de 4.1 millones de toneladas. Por su parte, el Consejo Nacional Agropecuario (CNA), señaló que no existirá desabasto debido a que aún hay espacios para cosechar, pero indicó que sí se puede presentar una espiral inflacionaria. “Los granos son los que presentarán mayor volatilidad, por lo cual se deben implementar acciones políticas para apoyar al sector”, dijo Juan Carlos Cortés, presidente del CNA. En la misma línea, el director de Linconsa, Jesús Galván, dijo que las heladas y la escasez de granos impactarán en la industria lechera nacional por lo que solicitó a los legisladores más recursos para evitar que la leche Liconsa aumente de precio. En conferencia de prensa, el director de Liconsa advirtió que el Congreso deberá autorizar 750 millones de pesos para cubrir el déficit del organismo o aumentará el precio de la leche en 50 centavos por litro. Jesús Galván precisó que “por lo pronto, no habrá variaciones en el costo de la leche; pero, no sabemos hasta cuando se podrá sostener este precio”.

SEGUNDA ALZA DEL AÑO A GASOLINAS JUAN CARLOS CRUZ VARGAS / MÉXICO, DF..- A partir del pasado sábado, entró en vigor el segundo aumento del año en los precios de las gasolinas: El incremento es de 8 centavos para la Magna, 4 centavos para la Premium y 8 centavos para el diesel, informó Juan Pablo González, presidente de la Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros (Amegas). Por litro, la gasolina Magna pasa de 8.84 a 8.92 pesos; la Premium cuesta 10.18 cuando en enero se ubicaba en 10.14 pesos, mientras el diesel subirá de 9.20 a 9.28 pesos. El alza mensual a los combustibles es parte de la política oficial de ir reduciendo paulatinamente el subsidio a la gasolina, que año con año –según la versión gubernamental-consume fuertes cantidades del gasto público y beneficia más a consumidores de altos recursos. Tan sólo en el 2010, el alza acumulada a las gasolinas fue de 12.3%; desagregados, el diesel tuvo un alza de 11.8%; Magna, 12.3%, y la Premium, 5.5%. El 27 de enero, el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, descartó que el alza mensual en el precio de las gasolinas tenga efectos inflacionarios. Desde el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, comentó: “Nunca hubo ese riesgo, como lo demuestran los datos de inflación en la primera quincena de enero; hemos tenido la inflación más baja en 22 años. Sin embargo, seguimos muy atentos al comportamiento de precios internacionales, pero en este momento no hay ningún riesgo de eso”. Por su parte, Bruno Ferrari, secretario de Economía (SE), dijo el martes 8 que “no podemos seguir subsidiando la gasolina. Es mejor generar un ingreso y más empleos, en lugar de seguir administrando una situación que no nos está llevando a ningún lado y lo único que hace es administrar la pobreza”. Precisó que el gobierno federal y las empresas ya tienen prevista el alza en los combustibles y aseguró que la SE vigilará que no haya abusos a la población. No obstante, el líder de los gasolineras, Pablo González Córdova, dijo que el desliz de las gasolinas “sí será inflacionario y el aumento de precios será un factor que impactará a todos los sectores productivos, pero es una decisión que toma la Secretaría de Hacienda, no nosotros como empresarios del ramo”.


INTERNACIONAL / 9

EL DERRUMBE DEL FARAÓN

Después de 18 días de masivas protestas y ya sin el apoyo del ejército, Hosni Mubarak renunció el viernes 11 a la presidencia de Egipto. En la plaza Tahrir –símbolo de revuelta popular— cientos de miles de personas celebraban el triunfo de su revolución. “El pueblo hizo caer al régimen”, coreaban entre lágrimas y abrazos… Pero tras el júbilo aparecen las incógnitas sobre una transición que apenas inicia. Una de ellas es si el Consejo Militar que quedó en el poder tiene la voluntad de llevar el país a la democracia. TÉMORIS GRECKO / EL CAIRO.- La noticia surgió desde el escenario principal de la plaza Tahrir, donde muchos escuchaban el discurso del vicepresidente Omar Suleiman, y pronto se convirtió en un rugido que barrió la plaza entera y se expandió a las avenidas que irradian de ella. Eran las 6 de la tarde del viernes 11 y la inmensa mayoría de los cientos de miles de egipcios presentes no conocía el detalle de lo que había sucedido con el presidente Hosni Mubarak, quien apenas unas horas antes se aferraba al poder. ¿Lo detuvieron? ¿lo hospitalizaron? o ¿simplemente escapó?. No importaba. La explosión de alegría colectiva transmitía claramente el mensaje: Mubárak ya no está. “¡Somos libres, somos libres!”, se gritaban unos a otros. Algunos elevaban los brazos al cielo y decían “Allahu Akbar” (Dios es grande). Coreaban: “El pueblo hizo caer al régimen”. Jubilosos, exaltados, vivían la experiencia de la libertad, algo que sólo conocían los egipcios que habían viajado al extranjero y que los demás vislumbraban a través de películas y series de televisión. Durante 18 días, desde que empezó el movimiento el pasado 25 de enero, una gran parte de la población en todo el país descubrió que podía quejarse y discutir sobre asuntos que iban más allá del clima y los problemas familiares. Las manifestaciones, las reuniones de estudiantes, obreros, campesinos y profesionales –realizadas dentro y fuera de la plaza Tahrir-- se convirtieron, por primera vez desde que en 1952 cayó el rey Farouk, en centros de debate. Los egipcios no están acostumbrados a ello y hablan sin escuchar al otro. Su urgencia de manifestar lo que piensan los lleva a detener al extranjero que pasa a su lado. Quieren explicarle lo que sienten. “Ahora sufrimos de diarrea verbal”,

comentó a este enviado un estudiante, medio en broma, medio en serio. En medio del júbilo –que se expresaba en aullidos, lágrimas, abrazos, saltos, oraciones--, unos pocos se detuvieron a pensar en lo que estaba pasando y en lo que venía a partir del día siguiente. EL ENGAÑO Mubarak quiso hacer de la terquedad una virtud y abusó del gesto de cortesía que le dispensaron los altos mandos del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas: éstos le sugirieron –como lo hizo también el gobierno estadunidense—que renunciara. De hecho, el jueves 10 le permitieron dirigirse al país por televisión para que lo anunciara en sus propios términos. Pero Mubarak utilizó la oportunidad para hacer un último y casi desesperado intento de seducir a su pueblo, de hablarle con el cariño y la autoridad de un padre frente a sus hijos, incapaz de creer que el rechazo contra su figura fue una de las causas fundamentales que provocó el movimiento popular más amplio y numeroso de la historia de Egipto. En su discurso de 17 minutos, Mubarak condenó la violencia y prometió justicia a las víctimas de ella. Luego anunció que delegaba el poder ejecutivo al vicepresidente Suleiman. Y ofreció una serie de concesiones: enmendar seis artículos de la Constitución para que el proceso electoral del país fuera de acuerdo con las demandas de la oposición; eliminar el artículo 179 de dicha Constitución que concede a las autoridades amplios poderes para realizar arrestos; y abolir la antigua e impopular Ley de Emergencia, “una vez que la vida en el país vuelva a su normalidad”. Pero no anunció su renuncia como presidente. Dijo que permanecería en el cargo hasta septiembre, cuando fuera elegido su sucesor en elecciones “libres y justas”.

En la plaza Tahrir –centro de la revuelta— muchos de los manifestantes veían en vivo el discurso a través de una pantalla gigante. Ante el anuncio de Mubarak, comenzaron a lanzar sus zapatos (símbolo de repudio) y a gritar “¡Arhil! ¡Arhil!” (¡Fuera! ¡Fuera!) A su vez, los altos mandos militares se sintieron engañados. El sitio en internet del diario gubernamental Ahram publicó el viernes 11 los comentarios del mayor general Safwat El-Zayat, exdirector de los servicios de inteligencia y quien mantiene importantes conexiones con el ejército. El-Zayat dijo que tanto el contenido del discurso final de Mubarak, como el de otro posterior que dio Suleimán, “fueron formulados contra los deseos de las fuerzas armadas, más allá de su supervisión”. De hecho, desde un día antes –jueves 10— el ejército emitió un comunicado en el que sostuvo que “estaba comprometido con la protección del pueblo, tanto de sus intereses como de su seguridad”. Y añadió que los militares “apoyan las legítimas demandas del pueblo”. Al mismo tiempo, la televisión estatal divulgó imágenes de una reunión del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, presidido por el ministro de Defensa, Mohamed Hussein Tantawi, a la que no acudieron Mubarak ni Suleiman. AUTOGESTIÓN DEL CAOS Mientras la comunidad internacional –con Washington a la cabeza—presionaba al régimen para que hiciera una transición controlada y el ejército retiraba el apoyo a Mubarak, los manifestantes se preparaban para mantenerse durante muchos días en la plaza Tahrir. La República de Tahrir (que también se puede traducir como república de la liberación), como llaman los entusiastas al inmenso plantón permanente en la plaza que es el corazón de El Cairo y de Egipto, es un caos semianárquico que funciona sorprendentemente bien. En Tahrir gobierna la autogestión sin dirigentes ni asambleas. El que llega y quiere cooperar busca una bolsa y se pone a recoger basura (esta plaza es uno de los lugares más limpios de El Cairo); se presenta con los voluntarios que estén a cargo de la seguridad para hacerse un lugar entre ellos; examina las tiendas y estructuras de los campamentos o de alguno de los dos escenarios y se pone de acuerdo con otros para arreglar lo que haga falta; da clases de caricatura política o satíricos espectáculos de títeres. La gente de las clases media y alta reparte comida y bebidas (muchas personas que duermen en la plaza carecen de recursos); otros ofrecen dátiles secos, dulces o té. Un periodista creó un diario en tinta azul llamado Tahrir. Cada cual elabora sus propios carteles y mantas a mano, con ideas personales; no hay consignas ni repartición de leyendas ideadas por los secretarios de propaganda. Y corre a cargo de todos, igualmente, la defensa de ese territorio “soberano”: lo mismo frente a las pandillas progubernamentales que fracasaron en su intento de conquistarlo con palos, piedras y balas entre el martes 1 y el jueves 3, que cuando el ejército apostado en la “frontera” trata de mover sus tanques y vehículos blindados para empujar las líneas opositoras, como lo intentó el lunes 7. El aspecto más impresionante, sin embargo,

es la atención médica: detrás del escenario principal, en el pasillo comercial de la planta baja de un edificio, han improvisado una clínica con farmacia atendida por médicos voluntarios –como Salma Khan– para tratar los casos urgentes antes de canalizarlos a los hospitales. Además hay cuatro puntos de primeros auxilios en los alrededores de la plaza. No hay intervención de las organizaciones políticas tradicionales (desde el histórico partido liberal Wafd hasta los Hermanos Musulmanes) que han tratado de mantener un perfil bajo porque la mayoría de participantes de este movimiento –originalmente convocado por jóvenes activistas a través de Facebook– es gente sin afiliación y celosa de su independencia. El domingo 6 la revolución recordó a sus muertos. Fotos de algunos de los caídos aparecieron en grandes mantas y en periódicos. Jóvenes que ya no están. Son cadáveres con huellas de la saña con la que los asesinaron. Al mediodía del miércoles 9 Human Rights Watch, siguiendo una metodología estricta de visitas a hospitales y morgues y de entrevistas con médicos y ambulantes, había documentado 302 víctimas mortales. Algunos creen que son muchos más. Todos ellos son razones para no transigir. “Hitler asesinó a los judíos. Mubarak, tú a tu propio pueblo. Hitler se suicidó. ¿Por qué no haces lo mismo?”, rezan varios carteles. INTERROGANTES El viernes 11, mientras las manifestaciones en todo el país superaban en asistencia a todas las anteriores y las huelgas de trabajadores y estudiantes se multiplicaban en el país, los militares forzaron a Mubarak a subir a un avión y hacer el escape ignominioso que él quiso evitar. A las 6 de la tarde, Suleiman hizo el anuncio consecuente en un discurso transmitido en vivo por televisión estatal: “Ante estas difíciles circunstancias que atraviesa Egipto, el presidente Hosni Mubarak decidió abandonar su cargo de presidente de la República y encargó al alto Consejo de las Fuerzas Armadas que administre los asuntos del país”, informó el vicepresidente. No quedó claro cuál será el papel del propio Suleiman, quien –a decir de los analistas--, era el sucesor natural del régimen. Pero tampoco la población conocía qué clase de gestión pretenden hacer los militares. ¿Tolerarán que los manifestantes sigan actuando o tratarán de forzarlos a irse a casa? ¿Qué papel tendrán los partidos de oposición? ¿Cederán ante la demanda de desmontar el régimen --del que el ejército es precisamente el pilar principal-- o buscarán imponer un mubarakismo sin Mubarak?. “Esto no es la libertad todavía”, comentó Ahmed Nasef, un estudiante de ciencias políticas y activista de la revolución, un poco molesto porque la pregunta era ducha de agua fría en medio de la fiesta. “Hace falta disolver el Parlamento (integrado el año pasado en comicios fraudulentos), levantar el estado de emergencia, reformar la Constitución y organizar elecciones libres. Y todo esto lo tienen que llevar a cabo civiles, no generales”, señaló Nasef. De inmediato, pidió al reportero: “Pero mañana veremos eso, Ahora ¡déjame celebrar!


10 / REPORTAJES MANEJOS TURBIOS EN LA AUDITORÍA SUPERIOR DE LA FEDERACIÓN La Auditoría Superior de la Federación recibió del Ejecutivo casi 48 millones de pesos fuera de presupuesto, lo que pone en riesgo la autonomía de su revisión de la cuenta pública de 2009, cuyos resultados debe entregar este miércoles 16. Además, el actual titular de la Auditoría, Juan Manuel Portal, se rodeó de exdirectivos de Pemex que fueron responsables de anomalías administrativas y quienes ahora califican contratos que ellos mismos firmaron. JESUSA CERVANTES / MÉXICO, D.F..- Con poco más de un año de estar al frente de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), Juan Manuel Portal y parte de su equipo de trabajo –encargados de auditar el correcto uso de los recursos federales y el buen desempeño de los funcionarios– enfrentan serios cuestionamientos del órgano encargado de fiscalizarlos: la Unidad de Evaluación y Control (UEC) de la Cámara de Diputados, a cargo de Roberto Michel Padilla. Hasta el momento, la UEC ha detectado maniobras para evadir responsabilidades, conflicto de interés y la defensa inex­ plicable de funcionarios de la ASF, así como una posible influencia indebida del Poder Ejecutivo sobre la ASF a la hora de revisar sus cuentas públicas, ya que ésta recibió 47.7 millones de pesos de manera “irregular”, es decir, fuera de presupuesto. El 16 de diciembre de 2009 Juan Manuel Portal fue designado por mayoría de votos en la Cámara de Diputados como auditor por ocho años en sustitución de Arturo González de Aragón, a quien el PRI no quiso reelegir. En febrero de 2010 Portal entregó a la cámara su primer documento, la revisión de la cuenta pública de 2008. Pero fue sólo un trámite, pues quien encabezó esa auditoría fue su antecesor. El actual auditor superior enfrentará su verdadera prueba ante los diputados el próximo 16 de febrero, cuando presente los resultados de la revisión de la cuenta pública de 2009, el tercer año de la administración de Felipe Calderón. Esto es lo que preocupa a Michel Padilla, quien revela que en diciembre pasado detectó dos entregas de recursos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a la ASF. Como éstas no se incluyen en el presupuesto, el titular de la UEC alerta que los millonarios recursos “pudieran influir en su independencia de criterio, objetividad e imparcialidad” al revisar la cuenta pública, “lo que pude traducirse en una indebida intromisión en el ámbito del Poder Legislativo… que pudieran violentar su autonomía técnica y de gestión”. El 16 de diciembre de 2010, cuando Juan Manuel Portal cumplió un año al frente de la ASF, la UEC le envió a la presidenta de la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados, Estela Damián, el oficio OTUEC/182/2010 para informarle que en los ejercicios de 2008 y 2009 la Auditoría recibió aportaciones que constituyen “hechos que permanecen sin solventar y que pudieran originar consecuencias jurídicas”. De acuerdo con el oficio, en 2008 Hacienda le entregó 22 millones 700 mil pesos a la ASF, fuera de presupuesto, para continuar con el llamado Programa para la Fiscalización del Gasto Federalizado (Profis); y en 2009 le dio

otros 25 millones para el mismo rubro. La propia ASF ha reportado a la UEC que nunca solicitó dichos recursos: “La recepción se llevó a cabo sin mediar solicitud o trámite alguno de parte de esa entidad de fiscalización”, se indica en el mismo docu­ mento citado. Sin embargo, recalca la UEC, Hacienda “otorgó indebidamente presupuesto extraordinario por un total de 47 millones 700 mil pesos fuera del presupuesto autorizado por la Cámara de Diputados y sin que se hubiera solicitado por la ASF”. De acuerdo con los oficios 307­ A.-7-562, del 11 de diciembre de 2007, y 307-A.0580, del 3 de diciembre de 2008, los recursos se recibieron “y fueron ejercidos indebidamente por la ASF, ya que pudieran provenir, de forma irregular, de una de las dependencias del gobierno federal que es supervisada o auditada por la misma ASF”. Esta circunstancia, de por sí peligrosa, tiene un agravante: la UEC también detectó que el dinero se destinó “en usos no contemplados” por las reglas de operación del Profis. A través de dos oficios enviados el 22 de abril y el 30 de agosto de 2010 a Dionisio Pérez Jácome Friscione, en aquel entonces subsecretario de Egresos de la SHCP, la unidad le pidió que informara “cuál fue el motivo y fundamento legal por el que se otorgaron” esas partidas, “sin que a la fecha haya atendido la solicitud”. Después de meses de insistir y de que algunos legisladores hablaran directamente con el ex subsecretario de Egresos, hoy titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Pérez Jácome, finalmente la subsecretaría aceptó mediante oficios que la SHCP y la ASF acordaron la entrega de ese dinero para fortalecer la capacidad de auditoría. Si bien desde el punto de vista de la UEC dichos recursos fueron solicitados y entregados en forma irregular, la Unidad de Política y Control Presupuestario de la Subsecretaría de Egresos de la SHCP le informó a la UEC que el acuerdo se tomó en una reunión con la ASF y que el cargo se hizo “al concepto de gasto 740, Provisiones para Erogaciones Especiales”. El pasado 25 de enero la UEC informó a la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados que desde el 4 de marzo de 2003 la SHCP aclaró que “no cuenta con atribuciones para emitir autorizaciones presupuestales a la ASF”, por lo que “resulta extraño que Hacienda negocie directamente con la ASF, sin la intervención de la Cámara de Diputados, las adecuaciones de la propia ASF”. Añade que la instancia que debe fortalecer a la Auditoría es la propia cámara. Esta entrega de recursos del Ejecutivo federal a la ASF “puede traducirse en una

EL INDEPENDIENTE NACIONAL


REPORTAJES / 11

Arturo González de Aragón / Antescesor del auditor superior federal indebida intromisión, indebida transferencia de recursos que pudieran violentar su autonomía técnica y de gestión”, reitera la UEC, y destaca que los ingresos entregados “pudieran influir en su independencia de criterio, objetividad e imparcialidad” a la que está obligado el órgano auditor, ya que se encarga de revisar el desempeño de la SHCP, entre otras dependencias. Por esos motivos, la UEC pide a la Comisión de Vigilancia que haga lo necesario para “preservar de cualquier influencia la autonomía técnica y de gestión de la ASF”. CONFLICTO DE INTERÉS Otro motivo para que la UEC tenga bajo escrutinio al equipo de Juan Manuel Portal en la ASF es la reciente suspensión de un hombre clave de Portal: Celerino Cruz García, director general de Auditoría de Inversiones Físicas Federales. Según el titular de la UEC, Roberto Michel, el funcionario de la ASF incurrió en “conflicto de interés” al asumir su cargo, ya que su puesto anterior fue el de gerente de Concursos y Contratos de la Subdirección de Operaciones y Proyectos de la Dirección Corporativa de Ingeniería y Desarrollo de Proyectos de Petróleos Mexicanos (Pemex), instancia que ahora debe auditar. Cruz García llegó a la ASF el 1 de julio de 2010. Desde su nombramiento fue impugnado por los diputados Mario di Costanzo, del PT, Marcela Guerra, del PRI, y Estela Damián, del PRD, todos ellos integrantes de la Comisión de Vigilancia de la ASF en la Cámara de Diputados. El argumento de los tres fue el mismo que el de la UEC: conflicto de interés, ya que en su nuevo cargo Cruz García sería responsable de auditar los contratos que él autorizó en la paraestatal. El jefe de Cruz Garcia en la ASF, el nuevo auditor especial de Cumplimiento Financiero, Javier Pérez Saavedra, encontró una forma de escabullirse de este señalamiento: ese mismo 1 de julio le pidió que se excusara de participar en la revisión de los contratos de Pemex en los que pudo haber participado. El funcionario impugnado lo hizo, pero de manera genérica, sin especificar en cuáles contratos tomó parte. Aun así, intervino en el análisis de varios expedientes con los

que se le relacionaba. Aunque el caso está clasificado como “información reservada”, Proceso cuenta con varios oficios en los cuales la UEC expone su preocupación por la presencia de Cruz García en la ASF, así como suspicacias por la vehemencia con que el funcionario ha sido defendido por su jefe y por “el titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la Auditoría” (que hoy ocupa Víctor Manuel Andrade Martínez). En el oficio OTUEC/112/2010, del 30 de agosto, Michel Padilla presentó varios argumento “de carácter preventivo” para impedir que el servidor público incurriera en alguna falta administrativa. Recordó que faltaba auditar 29 contratos efectuados en 2009 por Pemex, por lo que pedía la total excusa de Cruz García de participar en todos ellos a fin de evitar el conflicto de interés. Michel Padilla señaló que el funcionario “muy probablemente haya intervenido” en muchas inversiones autorizadas para Pemex y que aún estaban por revisarse. En otro oficio (OTUEC/131/2010) el titular de la UEC recuerda que antes del nombramiento de Cruz García en la ASF, ésta había formulado un pliego de “observaciones sin solventar respecto de operaciones que él había autorizado y firmado”, las cuales alcanzaban un monto de casi 100 millones de pesos. Como ejemplo, cita el pliego 481/2010, del 23 de junio, por 84 millones 866 mil 722.10 pesos, motivado por la suscripción del contrato de obra pública ROPA04107P del 27 de noviembre de 2007. “Es importante señalar que, de forma por demás extraña, el C. Celerino Cruz García, firmante de dicho contrato, no fue incluido entre los presuntos responsables”, observa el titular de la UEC. Además, indica que “Cruz García, en su calidad de gerente de Concursos y Contratos de Pemex, originalmente fue señalado por la ASF como uno de los participantes responsables por actos irregulares, plasmándose lo anterior en un pliego de observaciones por 14 millones 425 mil 100 pesos con motivo de la inobservancia en el contrato con clave ETI2805 S/C 2396, mismo que firmó”. En el oficio citado, el titular de la UEC dice que a pesar de su nuevo cargo en la ASF y de haberle pedido que no interviniera en este asunto, Cruz García consultó “al director ge-

neral de Responsabilidades”, “y el servidor público dio respuesta complaciente, revocando lo antes calificado”. Para ello, el director de Responsabilidades argumentó que se había violado el principio de anualidad, ya que las irregularidades corresponden a 2009 y la cuenta que se revisaba era la de 2008. Sin embargo, Michel Padilla subraya que se trata de un contrato plurianual, de 2007 a 2009, lo que evidentemente incluye 2008. Por si fuera poco, el pliego de observaciones contra Cruz García desapareció de la ASF, y de sus ocho hojas originales sólo una se le ha entregado a la UEC. Ésta detectó posteriormente que, a pesar de haberse excusado de participar en algunos temas de Pemex, Cruz García suscribió fallos para la adjudicación de contratos a nombre de la ASF para aplicar auditorías de desempeño en la paraestatal, así como auditorías técnicas en las refinerías de Tula y Salamanca. Michel Padilla sostiene que esto viola la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos; advierte que el incumplimiento de ésta “es considerado una conducta grave y se castiga con destitución del cargo”. Por ese motivo, y para evitar que “se cuestionen los resultados de la propia ASF”, la UEC recomendó que Celerino Cruz García se excuse de conocer u opinar sobre todas las revisiones a Pemex. También provoca sospechas la vehemente defensa de Cruz García por Javier Pérez Saavedra, auditor especial de Cumplimiento Financiero, quien ocupa el segundo cargo más importante en la ASF. En sus oficios, el encargado de la UEC apunta que tanta protección puede hacer pensar que el auditor especial tiene “interés particular sobre el caso… en vez de velar por los intereses de la institución en la que labora y actuar apegado a la legalidad frente a esta unidad”. Subraya que fue Pérez Saavedra quien desde el día que Cruz García asumió el cargo en la ASF le recomendó que se excusara de algunas revisiones, como si supiera en cuáles contratos había participado. DE AUDITADOS A AUDITORES En el sexenio de Vicente Fox, Javier Pérez Saavedra y Celerino Cruz García trabajaron

en la ya desaparecida Dirección Corporativa de Ingeniería y Desarrollo de Proyectos de Pemex. Ahí coincidieron con Federico Martínez Salas, quien fue señalado por encubrir un presunto fraude de la empresa Oceanografía al Banco de Comercio Exterior a través de Pemex Exploración y Producción (PEP). Entre 2001 y 2005 ellos tres ocuparon diversos cargos en la citada dirección. En 2004, Martínez Salas fue director corporativo de dicha área y se encargaba de todas las inversiones que se hacían en Pemex y sus subsidiarias; Javier Pérez Saavedra era su subalterno, ocupaba la Subdirección de Control de Calidad de la Dirección Corporativa de Ingeniería y Desarrollo de Proyectos, donde verificaba el control de calidad de las inversiones. Celerino Cruz García dependía de este último, pues era gerente de Concursos y Contratos, y como tal revisaba, autorizaba y firmaba los contratos de inversión. Martínez Salas dejó la dirección corporativa en 2005 y se fue a la misma área en la subsidiaria Pemex Exploración y Producción (PEP). Fue entonces cuando se le señaló, junto a otros funcionarios, como facilitador en un fraude que cometió Oceanografía en perjuicio de Bancomext por 23 millones de dólares, para el cual la empresa utilizó falsas facturas de PEP. Finalmente, Martínez Salas se jubiló en diciembre de 2006. Desde que éste saltó a PEP, Pérez Saavedra abandonó la Subdirección de Control de Calidad y se fue a trabajar como consultor externo. En julio de 2006 ingresó a la ASF como director general de Auditoría Financiera Federal B. Otro amigo suyo lo esperaba en el órgano auditor: Juan Manuel Portal, quien llegó en 2002 como auditor especial de Cumplimiento Financiero. Portal y Pérez Saavedra ocuparon sendas direcciones en la Secretaría de la Contraloría de la Federación de 1983 a 1987. Después, cuando Francisco Rojas dirigía Pemex, Portal fue contralor de la paraestatal. Por ese tiempo (entre 1993 y1994) su amigo Pérez Saavedra era el contralor de la Comisión Federal de Electricidad. Cuando Portal fue designado titular de la ASF, el 16 de diciembre de 2009, le heredó su cargo anterior a Pérez Saavedra, quien entonces contrató a Cruz García.


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SA N E R P A L E T N A IA INTOLERANC ÍTICA CR JENARO VILLAMIL /

MÉXICO, D.F., 12 de febrero.- Los cuatro años de gobierno de Felipe Calderón se caracterizan por haber colocado a México como uno de los países más violentos para ejercer el periodismo –junto con Irak y Pakistán–, según Reporteros sin Fronteras, y por una creciente intolerancia y métodos de presión contra informadores nacionales y extranjeros que no se ajustan a la versión que se quiere difundir desde Los Pinos. Por lo menos cuatro corresponsales franceses radicados en México fueron presionados por Carlos de Icaza, embajador de México en Francia, quien ha enviado cartas de protesta a las redacciones de sus respectivos medios desde que en 2008 se tensaron las relaciones bilaterales a raíz del caso Florence Cassez, sentenciada por secuestro y a quien el gobierno de Nicolas Sarkozy considera inocente. Anne Vigna, autora del libro Fábrica de culpables, relata a Proceso que en 2008 las presiones de De Icaza a través de Eduardo del Río, responsable de prensa de la embajada mexicana, hicieron que Le Figaro la suspendiera como su corresponsal en México. “Después de publicar tres artículos en Le Figaro documentando las irregularidades del caso –como el testimonio del jardinero de la cabaña que dijo que nunca hubo nadie secuestrado en esa casa–, la embajada mexicana habló con el editor de mi revista. “Argumentaron que yo mentía. Utilizaron el testimonio de Ezequiel, quien dijo que sí reconocía a Florence, y el de otras víctimas para que se modificara la cobertura”, relata Vigna. Otro caso es el de Patrice Gouy, corresponsal en México de Radio France International durante los últimos 17 años, quien confirmó a Proceso que hace dos años la oficina del embajador De Icaza lo acusó de “poca imparcialidad” diciendo que defendía a Florence Cassez. “En la radio no les hicieron caso. En otra revista en la que colaboraba, mi redactor en jefe, Mireille Lemaresquier, invitó a comer a Eduardo del Río, jefe de prensa de la embajada, y defendió mi trabajo. A partir de ese momento no hubo más interferencias”, rememoró Gouy. No sólo el caso Cassez ha generado continuas presiones de la embajada

mexicana en Francia. También la cobertura en torno a la violencia generada por la guerra contra el narcotráfico del gobierno calderonista ha merecido cartas a las redacciones. Por ejemplo, una entrevista con la periodista Anabel Hernández, autora del libro Los señores del narco, publicada en L’Express por Léonore Mahieux, provocó una airada protesta del embajador De Icaza. DIPLOMÁTICOS PROPAGANDISTAS El activismo del cuerpo diplomático mexicano en las salas de redacción de los medios extranjeros se agudizó desde que el pasado 7 de enero Felipe Calderón convocó a embajadores y cónsules a “dimensionar” y “poner en perspectiva” las versiones publicadas sobre los efectos de la lucha contra el crimen organizado. “Yo no digo que neguemos que hay un problema, pero también es importante que ustedes, embajadores y cónsules, puedan ponerlo también en perspectiva”, dijo Calderón durante la vigesimosegunda reunión anual con los miembros del servicio exterior mexicano. “¿Qué es lo que es importante decir de México?”, se preguntó Calderón. “Tenemos un problema, sí, pero lo estamos combatiendo y lo vamos a resolver. Y que también hay que recordar, y ustedes lo pueden observar en muchos países, el valor y la decisión con los que México está atacando este problema también han generado reconocimiento en la arena internacional”, abundó. Calderón dio “línea” sobre lo que se debe decir en términos propagandísticos: el número de muertos en México “es consecuencia de la acción homicida de los criminales, no de la acción del gobierno, porque son precisamente los criminales quienes están atentando contra la vida, la seguridad y la tranquilidad de los mexicanos”. Y repitió la frase que se ha convertido en mensaje de justificación constante, incluso ante la impunidad prevaleciente en la mayoría de los 66 homicidios contra comunicadores cometidos desde 2000: “Los responsables de la violencia son precisamente los violentos, y eso no podemos perderlo de perspectiva en nuestra tarea diplomática”. Siguiendo al pie de la letra la orden presidencial, la canciller mexicana

Patricia Espinosa ha salido en conferencia de prensa a impugnar las versiones que no responden al guión que Los Pinos desea divulgar en el mundo y, especialmente, en Estados Unidos. Apenas el miércoles 9 Espinosa regañó al subsecretario del Pentágono, Joseph W. Westphal, quien sostuvo la posibilidad de que el crimen organizado se transforme en una “insurgencia” y llegue a tomar el poder en el gobierno. El mismo funcionario había rectificado antes su declaración. “Lo que nuestra opinión indica es que no hay, lamentablemente, siempre la información adecuada sobre lo que verdaderamente está ocurriendo en México. Estos incidentes, tan lamentables, deben llevar a que los funcionarios se abstengan a hacer declaraciones y hacer opiniones sin contar con todos los elementos del caso”, advirtió Espinosa. “De verdad resulta penosa una declaración de este tipo y después la corrección, pero nos parece que es muy correcto que lo hayan hecho”, concedió la titular de Relaciones Exteriores. “SI SE PORTAN BIEN” El tono admonitorio que ha prevalecido en la oficina de Comunicación Social del gobierno calderonista fue revelado por el periodista y conductor radiofónico José Gutiérrez Vivó en diciembre de 2006, al inicio del sexenio, cuando relató el siguiente mensaje que le transmitió Maximiliano Cortázar, entonces vocero de Los Pinos: “Díganle al señor Gutiérrez Vivó que está castigada su empresa, que vamos a observar lo que hace y cómo lo hace, que no nos importa que difunda información del señor Calderón y que si se porta bien, cuando estemos en la Presidencia le dará una audiencia para llegar a un arreglo”. En entrevista con Proceso Gu-

tiérrez Vivó recordó que la tensión con Los Pinos provino desde que el anterior presidente, Vicente Fox, le reprochó haberse vuelto “perredista” y su último vocero, Rubén Aguilar, le advirtió: “Sé que a los nuevos asesores jóvenes y poco expertos que tiene Felipe no les gustas. Te ofrezco reunirte con ellos para comer y para que mejore la percepción de ellos hacia ti” (Proceso 1571). Esta percepción nunca mejoró y las presiones contra Gutiérrez Vivó se incrementaron hasta llegar a la asfixia de su estación de radio y del periódico Monitor, en medio de un largo litigio con el Grupo Radio Centro al que el conductor ha acusado insistentemente de incumplir con un laudo favorable a él. Lo que sucedió con Gutiérrez Vivó marcó un estilo durante el actual sexenio. Los mensajes amenazantes y la utilización de la publicidad oficial como mecanismo de presión han sido constantes. Contra Proceso se ordenó un boicot publicitario desde Los Pinos, en represalia por la cobertura crítica de este semanario. La orden se hizo extensiva en octubre de 2009 a todas las revistas del país (Proceso 1718). En el caso de la revista Contralínea la suspensión discrecional de la publicidad oficial y el acoso judicial fueron condenados por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en su recomendación 57/2009. La CNDH afirmó que la poca claridad en la contratación de espacios publicitarios “vulnera los derechos de igualdad, a la seguridad jurídica y, por supuesto, a la libertad de expresión y en agravio de los periodistas y directivos de los medios de comunicación, en este caso de la revista Contralínea”.


14 / DEPORTES CONDONAN MULTAS A OCHOA Y TORRADO POR “REVENTÓN” EN MONTERREY MÉXICO, D.F..- La Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) levantó la sanción económica de 50 mil pesos a los seleccionados Guillermo Ochoa y Gerardo Torrado. Dicha sanción había sido impuesta por su presunta participación en el ‘reventón’ que los seleccionados organizaron después del juego contra Colombia, en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, en septiembre del año pasado. Sin explicación de por medio, la Femexfut informó que el portero Ochoa y el mediocampista Torrado quedaban liberados del pago. La decisión se tomó luego de que el miércoles pasado ambos futbolistas se reunieran con el nuevo director de Selecciones Nacionales, Héctor González Iñárritu, en Atlanta, donde México se impuso 2-0 ante Bosnia. Asimismo, la Femexfut anunció que en dos semanas los restantes nueve jugadores de la Selección Nacional sancionados, pagarán las multas que les fueron impuestas y que, una vez hecho el depósito, se dará a conocer el destino de ese dinero. La lista de multados con 50 mil pesos es la siguiente: Carlos Salcido, Francisco Rodríguez, Andrés Guardado, Rafael Márquez, Héctor Moreno, Enrique Esqueda, Pablo Barrera, Giovani Dos Santos y Javier Hernández. En septiembre del año pasado, los jugadores organizaron un festejo que se extendió hasta la madrugada tras un partido amistoso ante Colombia en Monterrey al que acudieron familiares, amigos e, incluso, “mujeres”. Las sanciones provocaron el descontento de los jugadores que desembocó en la salida del entonces director de Selecciones Nacionales, Néstor de la Torre

EL INDEPENDIENTE NACIONAL CABAÑAS ALISTA SU REGRESO AL FUTBOL

MEXICO, D.F..- El paraguayo Salvador Cabañas aseveró este viernes que “ya falta poco” para que regrese al futbol profesional. El exdelantero del América afirmó lo anterior a los medios de comunicación pa­ raguayos que se dieron cita en el estadio del Libertad, equipo que se enfrentó al Sportivo Luqueño. “Siempre espero que llegue el momento de la verdad, de regresar a la cancha, pero bueno, ya falta poco”, aseguró Cabañas a los reporteros. Cabañas, de 30 años, aun tiene alojada en la cabeza una bala, producto de la agresión que sufrió en los sanitarios del Bar Bar en la Ciudad de México el 25 de enero de 2010. Desde la semana pasada ha estado entrenando con el equipo Libertad, actual campeón de la liga paraguaya, en calidad de invitado como parte de su proceso de rehabilitación.

KIKIN FONSECA PIDE A LA FEMEXFUT REABRIR SU CASO MÉXICO D.F..- Francisco Kikín Fonseca acudió hoy a las instalaciones de la Federación Mexicana de Futbol para pedir que se reabra su caso. El delantero reclama a la directiva del club Tigres el pago de 10 millones de pesos, pero como no se presentó a la audiencia de ley ante la Comisión de Conciliación y Resolución de Controversias, ésta determinó cerrar el expediente. Sin embargo, Kikin, que fue contratado para el presente torneo por el Atlante, declaró a la cadena Estadio W que se entrevistó con el director de la Comisión del Jugador, Daniel Bonilla, y con el presidente de la Comisión de Controversias, Juan Francisco Rocha Bandala, para explicarles que su inasistencia obedeció a que una aerolínea no pudo llegar a la Ciudad de México el martes. “Estuve platicando con Daniel en la Comisión del Jugador explicándole la situación, trayendo el justificante de por qué no asistí; lo entregué, se me selló de recibido con el licenciado, y ahora a esperar la resolución que espero que sea favorable”, señaló el delantero. Kikín Fonseca insistió en que su caso ya había quedado archivado porque ni Bonilla ni Rocha Bandala habían visto ni analizado los justificantes que ya presentó. El delantero lamentó que haya tenido que llegar hasta estas instancias su controversia con Tigres, y confió en que la Femexfut resolverá el asunto. “El caso sigue, se abra o no se abra tiene que arreglarse. No me puedo saltar lo que dice el reglamento. La resolución esta aquí en Federación y confío en la Federación. No se qué pasó, pero no debimos haber llegado a estas instancias. Todo está muy claro, es un ahorro de mi sueldo (los 10 millones que solicita que le paguen) que me lo propusieron y no quieren liquidar”, puntualizó. El jueves pasado Kikín ya había adelantado que no descarta llegar a tribunales ordinarios para resolver su caso.


CULTURA / 15

Oc­ta­vio Paz es­cri­bió en 1973 so­bre Ma­ nuel Fel­gué­rez y lo que su ge­ne­ra­ción ha­ bía apor­ta­do a la cul­tu­ra me­xi­ca­na: Los años de con­so­li­da­ción del ré­gi­men na­ci­do de la Re­vo­lu­ción Me­xi­ca­na (19301945) fue­ron tam­bién los del gra­dual apar­ ta­mien­to de las co­rrien­tes uni­ver­sa­les en la es­fe­ra del ar­te y la li­te­ra­tu­ra. Al fi­nal de es­te pe­rio­do el país vol­vió a en­ce­rrar­se en sí mis­mo y el mo­vi­mien­to ar­tís­ti­co y poé­ ti­co, ori­gi­nal­men­te fe­cun­do, de­ge­ne­ró en un na­cio­na­lis­mo aca­dé­mi­co no me­nos as­ fi­xian­te y es­té­ril que el eu­ro­peís­mo de la épo­ca de Por­fi­rio Díaz. Los pri­me­ros en re­be­lar­se fue­ron los poe­tas y, ca­si in­me­dia­ta­men­te, los si­ guie­ron los no­ve­lis­tas y los pin­to­res. En­tre 1950 y 1960, la ge­ne­ra­ción a la que per­te­ ne­ce Fel­gué­rez —Cue­vas, Ro­jo, Gi­ro­ne­lla, Li­lia Ca­rri­llo, Gar­cía Pon­ce— em­pren­dió una ta­rea de hi­gie­ne es­té­ti­ca e in­te­lec­tual: lim­piar las men­tes y los cua­dros. Aque­llos mu­cha­chos te­nían un in­men­so ape­ti­to. Una cu­rio­si­dad sin lí­mi­tes y un ins­tin­to se­ gu­ro. Ro­dea­dos por la in­com­pren­sión ge­ ne­ral pe­ro de­ci­di­dos a res­ta­ble­cer la cir­cu­ la­ción uni­ver­sal de las ideas y las for­mas, se atre­vie­ron a abrir las ven­ta­nas. El ai­re del mun­do pe­ne­tró en Mé­xi­ co. Gra­cias a ellos los ar­tis­tas jó­ve­nes pue­den aho­ra res­pi­rar un po­co me­jor. (En Los pri­vi­le­ gios de la vis­ta ii, Ar­te de Me­xi­co, fce, 1993.) Hoy no ca­be du­da al­gu­na de que en esa épo­ca y en esa ge­ne­ra­ción tu­vo lu­ gar un au­tén­ti­co “Re­na­ci­mien­to” del ar­te y la cul­tu­ra en Mé­xi­co, co­bi­ja­do por el ai­ re de los tiem­pos y por una ins­ti­tu­ción ge­ ne­ro­sa y abier­ta: la Uni­ver­si­dad Na­cio­nal Au­tó­no­ma de Me­xi­co y su Di­rec­ción de Di­fu­sión Cul­tu­ral, ba­jo la sa­bia ges­tión de Jai­me Gar­cía Te­rrés. Ahí, se sen­ta­ron las ba­ses de lo que flo­re­ce­ría en los años se­ sen­ta y que hoy se vi­ve ple­na­men­te, sin los fan­tas­mas y las cor­ta­pi­sas que vi­vie­ron en­ ton­ces quie­nes in­te­gra­ban la ge­ne­ra­ción de Fel­gué­rez, lla­ma­da de la “Rup­tu­ra”: el pri­vi­le­ gio de sa­ber­se li­bres y uni­ver­sa­les. Aun­que coe­tá­neos, ca­si to­dos ellos, e iden­ti­fi­ca­dos en sus múl­ti­ples afa­ nes, ca­da uno des­ta­ca por sus pe­cu­lia­ri­da­ des. En el ca­so de Fel­gué­rez, és­tas tie­nen que ver con un he­cho po­co usual y que los pro­pios ar­tis­tas han co­men­ta­do po­co: un gran ri­gor ra­cio­nal, en es­te ca­so geo­mé­ tri­co y ma­te­má­ti­co, com­bi­na­do con ple­na con­cien­cia de su sub­je­ti­vi­dad. En 1978 pu­bli­có ba­jo el se­llo de

la unam El es­pa­cio múl­ti­ple, la in­ves­ti­ ga­ción que ini­cia­ra en 1972 y que cul­mi­nó con la ex­po­si­ción del mis­mo nom­ bre en el Mu­seo de Ar­te Mo­der­ no de Mé­xi­co en 1974. Es­te tex­to, que con­tó con la co­la­bo­ra­ción de Os­ car Olea, sor­pren­de por el ri­gor y los co­ no­ci­mien­tos con­cep­tua­les y ana­lí­ti­cos de que ha­ce ga­la Fel­gué­rez y que per­mi­ten al lec­tor com­pren­der me­jor no só­lo la obra del au­tor si­no la de otros se­gui­do­res de la mis­ma co­rrien­te abs­trac­ta. EN SUS PRO­PIAS PA­LA­BRAS: En­con­tré que a pe­sar de su apa­ren­te li­ ber­tad y de su gran di­ver­si­dad, pro­duc­to de diez años de tra­ba­jo […], ca­da pin­tu­ra o es­cul­tu­ra era di­fe­ren­te, sin em­bar­go to­ das po­dían re­du­cir­se a unas cuan­tas for­ mas geo­mé­tri­cas sim­ples, com­bi­na­das de acuer­do con una in­ten­ción de equi­li­brio. Al “geo­me­tri­zar” lo in­for­mal, en­con­tré que en es­tas obras ha­bía una “ma­ne­ra” que, ha­bien­do si­do ex­pre­sa­da con in­ten­ción au­to­má­ti­ca, con­te­nía sin em­bar­go una es­ truc­tu­ra vi­sual, re­fle­jo de una es­truc­tu­ra in­te­rior de mi pro­pia ma­ne­ra de ha­cer. Es­to mis­mo su­ce­de cuan­do en los años se­sen­ta se ini­cia Ma­nuel Fel­gué­ rez en el ar­te pú­bli­co. Otra vez Paz: “No se pro­pu­so, na­tu­ral­men­te, re­pe­tir las ex­pe­ rien­cias del ar­te ideo­ló­gi­co —pa­tri­mo­nio de los epí­go­nos sin ideas— y me­nos aun de­co­rar las pa­re­des pú­bli­cas. Na­da más aje­no a su tem­pe­ra­men­to as­cé­ti­co y es­pe­ cu­la­ti­vo […]. No, su am­bi­ción era de ín­do­le muy dis­tin­ta: me­dian­te la con­jun­ción de la pin­tu­ra, es­cul­tu­ra y ar­qui­tec­tu­ra, in­ven­tar un nue­vo es­pa­cio”. Y más ade­lan­te: “El ar­te pú­bli­co de Fel­gué­rez es un ar­te es­pe­cu­la­ti­vo. Jue­ go de la va­rie­dad e iden­ti­dad, el gran mis­ te­rio que no ce­sa de fas­ci­nar a los hom­bres des­de el pa­leo­lí­ti­co”. De ahí la emo­ción que pro­du­jo en­tre quie­nes éra­mos jó­ve­nes en los años se­sen­ta y acu­di­mos al re­cién inau­gu­ra­do ci­ne Dia­na, des­cu­brir otro “mu­ra­lis­mo”, di­ fe­ren­te al que es­tá­ba­mos acos­tum­bra­dos y que sin un dis­cur­so ex­plí­ci­to nos emo­cio­ na­ba y con­mo­vía tan­to co­mo el an­te­rior en sus me­jo­res ex­pre­sio­nes. Por ello no nos sor­ pren­ dió en 1968 en­con­trar a Ma­nuel, con otros miem­ bros de su ge­ne­ra­ción —ha­bría que aña­dir

aquí a Ar­ nal­ do Coen— en la ex­pla­na­da de la Rec­ to­ ría de la unam, afa­na­dos en la ta­rea tan sim­bó­li­ca co­mo fu­gaz de crear el fa­mo­so y la­men­ta­ble­ men­te per­di­do Mu­ral Efí­me­ro. Es­te mis­mo ri­gor y es­ta mis­ ma dis­ci­pli­na, au­na­dos a pro­fun­das con­ vic­cio­nes per­so­na­les, lle­va­ron a Fel­gué­rez a em­pren­der, jun­to con su cóm­pli­ce y leal com­pa­ñe­ra Mer­ce­des Otey­za, el re­to de crear un mu­seo, que a di­fe­ren­cia de otros y co­mo un ges­to de na­tu­ra­le­za no­ble, no es­tá de­di­ca­do a su propio cul­to per­so­nal si­no a to­da la co­rrien­te de la plás­ti­ca me­ xi­ca­na de la que for­ma par­te: el Mu­seo de Ar­te Abs­trac­to Ma­nuel Fel­gué­rez en Za­ ca­te­cas, el cual al­ber­ga la obra no sólo de él si­no de 120 ar­tis­tas más, rea­li­za­ción de la que fui ac­tor y tes­ti­go pri­vi­le­gia­do. És­ta es la cla­se de he­chos que de­fi­nen la per­so­na­li­dad y el ta­lan­te de Ma­nuel Fel­gué­rez: su bon­ho­mía, su ge­ ne­ro­si­dad, su dul­ce son­ri­sa y sus ges­tos ama­bles ha­cen de él una fi­gu­ra en­tra­ña­ble y un per­so­na­je inol­vi­da­ble. Creo que en la en­tre­vis­ta que Walt­her Boels­terly le hi­zo y que aho­ra apa­re­ce en EstePaís|cultura, son más que evi­den­tes es­tas cua­li­da­des. En el li­bro ti­tu­la­do Ma­nuel Fel­ gué­rez (Edi­cio­nes El Equi­li­bris­ta, Mé­xi­co, 1992), Juan Gar­cía Pon­ce di­ce de él, en re­ la­ción di­rec­ta con su obra: “Es por es­to un ver­da­de­ro poe­ta, un poe­ta que ha re­nun­ cia­do a los ad­je­ti­vos y que pue­de, con só­lo or­de­nar­los, de­vol­ver­le su pro­fun­do sig­ni­ fi­ca­do a ca­da sus­tan­ti­vo”. És­ta es la me­jor de­fi­ni­ción de Ma­nuel Fel­gué­rez en to­dos los sen­ti­dos y en to­dos sus que­ha­ce­res, ya sean és­tos ar­tís­ti­cos, so­cia­les o per­so­na­les.


Sin título Manuel Felguérez


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