306
Directora general: Carmen Lira Saade Director fundador: Carlos Payán Velver Director: Iván Restrepo Editora: Laura Angulo
e cologlca noviembre 2026
La cacerolita de mar/II
Retos para su conservación
Números anteriores
Correos electrónicos: ivres381022@gmail.com • estelaguevara84@gmail.com
Presentación
Gustavo Ampugnani y Eduardo Rendón Hernández Procuraduría Federal de Protección al Ambiente
E
n seguimiento al suplemento publicado en agosto de 2026 en La Jornada Ecológica sobre la cacerolita de mar (Limulus polyphemus), presentamos una segunda entrega dedicada a profundizar en los principales retos que enfrenta esta especie y en las estrategias necesarias para fortalecer su conservación en México. Esta nueva edición reúne seis artículos que, desde distintas perspectivas, aportan elementos para comprender las amenazas que enfrenta la cacerolita de mar y la importancia de sumar esfuerzos para proteger sus poblaciones y los ecosistemas costeros de los que depende. Así, por
ejemplo, se aborda el estado de conservación de la especie, la pérdida y degradación de su hábitat; la captura ilegal y las acciones que requieren atención prioritaria. El primer texto, “Pulpo y cacerolitas de mar: la carnada ilegal que amenaza a un fósil viviente”, expone una de las principales problemáticas asociadas con su aprovechamiento comercial y el uso ilegal de ejemplares como carnada para la pesca de pulpo. En “¿Es posible la cría en cautiverio de la cacerolita de mar?” se analizan las posibilidades y desafíos del cultivo de la especie con fines de conservación y eventual liberación en el medio silvestre.
La depredación de la cacerolita de mar ha propiciado que se encuentre en peligro de extinción Foto: redes sociales
En portada: cielo, mar, arena y cacerolitas en Ría Lagartos, Yucatán, México Foto: Canabio/Tania Escobar Orihuela noviembre 2026
2
“Implicaciones legales por la extracción, acopio, comercialización y uso de la cacerolita de mar, Limulus polyphemus, en México” presenta los principales instrumentos jurídicos aplicables, las infracciones relacionadas con el aprovechamiento de ejemplares de vida silvestre y las sanciones administrativas y penales previstas en la legislación. Por su parte, “Áreas protegidas: la principal línea de defensa para las cacerolitas de mar” destaca la importancia de las áreas naturales protegidas y de otros instrumentos de conservación para salvaguardar los ecosistemas costeros que constituyen el hábitat de esta especie, par-
ticularmente en la península de Yucatán. Finalmente, “Un programa de acción para la conservación de la especie: urgente necesidad para la cacerolita de mar” plantea la necesidad de impulsar acciones coordinadas y de largo plazo para su protección, con la participación de autoridades, comunidades, sectores productivos, especialistas y sociedad en general. La cacerolita de mar es una especie de gran importancia ambiental y parte de una historia evolutiva que se remonta a millones de años. Protegerla implica también conservar los ecosistemas costeros de la península de Yucatán y mantener la continuidad de los procesos biológicos de los que depende. En este contexto, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) continuará fortaleciendo las acciones de inspección y vigilancia para prevenir, investigar, identificar y sancionar las actividades que pongan en riesgo a las poblaciones de cacerolita de mar o afecten su hábitat, con especial atención en las áreas naturales protegidas. Agradecemos al maestro Iván Restrepo, así como a Laura Angulo y Estela Guevara, de La Jornada Ecológica, por hacer posible este espacio de divulgación y reflexión sobre la conservación de la especie. Reconocemos también el trabajo de las y los autores y coautores de los artículos que integran este suplemento, así como el interés de las lectoras y los lectores que acompañan y contribuyen a los esfuerzos para proteger a la cacerolita de mar en México.
Jaime Zaldívar Rae 1 Carmen Olivia Rosas Correa 2 Juan José Sandoval Gío 3 Héctor Javier Ortiz León 4 Eduardo Rendón Hernández, Gustavo Ampugnani y Jesús Contreras Franco 5
Las cacerolitas de mar de la península de Yucatán representan una porción única del patrimonio biológico de la especie y enfrentan amenazas crecientes derivadas de la pérdida y degradación de sus hábitats, la captura ilegal como carnada y la insuficiente implementación de acciones de conservación coordinadas. Su protección requiere fortalecer la restauración de ecosistemas costeros, la vigilancia y el combate a las actividades ilícitas, así como impulsar programas de monitoreo de largo plazo y una participación activa de autoridades, comunidades, academia y sociedad civil. Solo mediante un esfuerzo conjunto será posible garantizar la permanencia de este extraordinario linaje en las costas mexicanas.
L
a cacerolita de mar americana, Limulus polyphemus, conocida como mex en lengua maya, encuentra en las
costas de la península de Yucatán el límite sur de su distribución mundial. Esta población se encuentra aislada de
C Un costal lleno de adultos de cacerolitas macho destinadas a ser vendidas como carnada en la pesquería de pulpo de Yucatán. Este cargamento fue abandonado por pescadores furtivos cerca de una playa de anidación, posiblemente al sentirse descubiertos Foto: J. Zaldívar Rae
noviembre 2026
3
acerolitas de mar en México: retos para su conservación las que habitan la costa este de Estados Unidos y, a lo largo del tiempo, se ha adaptado a las condiciones particulares de los ecosistemas costeros tropicales de la región. Esta singularidad le confiere un valor biológico excepcional. No se trata únicamente de una población más dentro de la especie, sino de un componente único de su diversidad genética y ecológica, con la posibilidad incluso de representar una subespecie endémica de México. Sin embargo, su futuro es incierto. La pérdida y degra-
dación de hábitats, la captura ilegal y otras presiones asociadas a las actividades humanas amenazan su permanencia, al grado de que, sin acciones de conservación efectivas y oportunas, su supervivencia en el país podría verse seriamente comprometida. Estatus de conservación en México La situación legal de la especie en México refleja la magnitud de las amenazas que enfrenta. La cacerolisigue
ta de mar está catalogada como especie en peligro de extinción en la norma oficial mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, categoría en la que permanece desde 1994. Esta clasificación indica que sus poblaciones o hábitats han sufrido una disminución severa, o que enfrenta factores de riesgo como la pérdida y degradación de ecosistemas, la contaminación y el aprovechamiento ilegal, que podrían llevarla a desaparecer del medio silvestre en el país. A escala global, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica a Limulus polyphemus como una especie en la categoría de vulnerable. Sin embargo, la categoría asignada por la legislación mexicana refleja un nivel de riesgo aún mayor para las poblaciones nacionales, equiparable a las categorías de mayor preocupación utilizadas por la UICN.
No obstante, el reconocimiento legal de su situación no garantiza por sí mismo su conservación. A más de tres décadas de haber sido incorporada a la lista de especies en riesgo, México aún carece de una estrategia integral y coordinada que asegure la protección efectiva de la cacerolita de mar y de los ecosistemas de los que depende su supervivencia. Pérdida y degradación del hábitat La principal amenaza para la cacerolita de mar es la pérdida y degradación de sus hábitats críticos, entre ellos las playas de anidación, las lagunas costeras, los pastos marinos y los manglares. En Campeche, Yucatán y Quintana Roo, estos ecosistemas se encuentran bajo una creciente presión por el desarrollo urbano y portuario, la expansión turística e inmobi-
Una pareja de cacerolitas en amplexo encuentra una acera de concreto en lugar de una playa de anidación en la actual zona hotelera de Cancún, a la orilla de la Laguna Nichupté. En este sistema lagunar se han perdido prácticamente todos estos hábitats críticos para la reproducción Foto: Patricia Santos González
liaria y la construcción de infraestructura costera. A ello se suman los efectos de la contaminación asociada a actividades petroleras, industriales y agropecuarias, así como al manejo inadecuado de residuos sólidos y aguas residuales, particularmente en zonas urbanas. En conjunto, estos factores transforman y deterioran de manera progresiva los ambientes que la cacerolita necesita para reproducirse, alimentarse, refugiarse y completar su ciclo de vida, comprometiendo la viabilidad de sus poblaciones en México. Captura ilegal como carnada
noviembre 2026
4
La segunda gran amenaza para la cacerolita de mar en México es la captura ilegal de ejemplares adultos para utilizarlos como carnada en la pesquería de pulpo en la península de Yucatán, una de
las actividades pesqueras más importantes de la región por su volumen de producción, su relevancia económica y su vínculo con los mercados internacionales. Esta práctica está prohibida para las especies incluidas en la NOM-059-SEMARNAT-2010; sin embargo, continúa ocurriendo y tiene consecuencias particularmente graves, ya que afecta directamente a los individuos reproductores durante la temporada de desove, cuando se acercan a las playas para anidar. En consecuencia, no solo disminuye el número de organismos presentes en el ecosistema, sino que también reduce la capacidad de recuperación de las poblaciones. En los últimos años se han detectado de manera incidental cargamentos con miles de cacerolitas adultas en embarcaciones dedicadas a la pesca de pulpo y durante su traslasigue
Flota pulpera artesanal, en Champotón, Campeche Foto: Eva Coronado
do por carretera para fines de comercialización. Esta situación resulta preocupante si se compara con las concentraciones naturales observadas en las playas de anidación de la península de Yucatán, donde normalmente se registran apenas decenas de ejemplares y, solo de forma excepcional, algunos cientos. La diferencia entre ambas cifras sugiere que la extracción ilegal podría ser mucho más extensa de lo que aparenta a simple vista. Diversos estudios recientes indican que el uso de cacerolitas como carnada sigue siendo una práctica frecuente en algunas zonas de la región. Si se considera el tamaño de la flota pulpera de la península de Yucatán, incluso una participación limitada de embarcaciones en esta actividad podría generar impactos severos sobre la supervivencia de la especie. Asimismo, la magnitud de los decomisos realizados apunta a la existencia de redes de acopio y comercialización ilegales, por lo que resulta indispensable fortalecer las acciones de vigilancia, detección y aplicación de la ley
de protección que se implementen y ajustar las estrategias de manejo cuando sea necesario. Por ello, fortalecer la investigación científica, el monitoreo permanente y la colaboración entre instituciones ac adémic as , autoridades ambientales y comunidades locales es una tarea indispensable para asegurar la conservación de la cacerolita de mar y de los ecosistemas costeros de los que depende su supervivencia.
para frenar esta amenaza y proteger a una especie que ya se encuentra en riesgo de desaparecer en México. La necesidad de conocimiento A esta problemática se suma otro desafío fundamental: la falta de información científica suficiente sobre las poblaciones de cacerolitas de mar en la península de Yucatán. Las evaluaciones de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) señalan que, sin datos sólidos sobre el tamaño y estado de las poblaciones, los sitios de reproducción, las rutas de desplazamiento y los hábitats críticos que utiliza la especie, su nivel de riesgo seguirá siendo elevado. La ausencia de programas de monitoreo de largo plazo dificulta conocer con precisión dónde se encuentran las poblaciones más importantes, cuáles son las amenazas que las afectan con mayor intensidad y qué acciones de conservación pueden generar mejores resultados. Sin esta información, también resulta complicado evaluar la eficacia de las medidas
Acciones para la conservación
1 Proyecto Mex, AC 2 Ecosur, Unidad
Chetumal 3 TecNM/Instituto
Tecnológico de Tizimín 4 TecNM/Instituto
Tecnológico de Chetumal 5 Procuraduría Federal
de Protección al Ambiente noviembre 2026
5
Conservar a la cacerolita de mar significa proteger no solo a una especie única y de gran valor ecológico, sino también a los ecosistemas costeros que sostienen su ciclo de
vida y benefician a numerosas especies. En México, las prioridades para asegurar su supervivencia son claras: proteger y restaurar los hábitats críticos que utiliza para reproducirse, alimentarse y desarrollarse; combatir la captura ilegal; fortalecer las acciones de vigilancia y aplicación de la ley, e impulsar programas de investigación y monitoreo de largo plazo que permitan conocer mejor el estado de sus poblaciones. Alcanzar estos objetivos requiere la par ticipación coordinada de autoridades ambientales, instituciones académicas, comunidades locales, pescadores, organizaciones civiles, sector empresarial y visitantes de la región. Solo mediante un esfuerzo conjunto será posible reducir las amenazas que enfrenta la especie y garantizar la conservación de los ecosistemas de los que depende. La cacerolita de mar ha sobrevivido durante cientos de millones de años a grandes cambios ambientales y extinciones masivas. Sin embargo, su permanencia en las costas mexicanas dependerá de la capacidad que tengamos hoy para transformar el conocimiento disponible en acciones concretas y efectivas de conservación.
Con información de: Smith, D.R., Brockmann, H.J., Beekey, M.A., King, T.L., Millard, M.J. y Zaldivar-Rae, J. (2017). Conservation status of the American horseshoe crab (Limulus polyphemus): a regional assessment. Reviews in Fish Biology and Fisheries, 27, 135-175. Smith, D.R., Brockmann, H.J., Carmichael, R.H., Hallerman, E.M., Watson, W. y Zaldivar-Rae, J. (2023). Assessment of recovery potential for the American horseshoe crab (Limulus polyphemus): An application of the IUCN green status process. Aquatic Conservation: Marine and Freshwater Ecosystems, 33(11), 1175-1199. Y sus referencias incluidas.
Jaime Zaldívar Rae Proyecto Mex, AC Juan José Sandoval Gío Instituto Tecnológico de Tizimín Carmen Olivia Rosas Correa Ecosur, Unidad Chetumal Héctor Javier Ortiz León Instituto Tecnológico de Chetumal
P
en la península de Yucatán y que enfrenta múltiples amenazas para su supervivencia.
La pesquería de pulpo sostiene a miles de familias en Yucatán, pero la presión por conseguir carnadas baratas y duraderas ha impulsado el uso ilegal de cacerolitas de mar, una especie protegida. Entre la conservación, la economía pesquera y la búsqueda de alternativas sostenibles, este conflicto revela los retos de producir pulpo sin poner en riesgo a otros habitantes del mar.
E
n las costas de la península de Yucatán, la pesca de pulpo representa una de las actividades económicas más importantes para las comunidades pesqueras y constituye el sustento de más de 15 mil familias. Cada año, de agosto a diciembre, embarcaciones ribereñas y de mediana escala salen al mar en busca del pulpo maya y el pulpo patón, especies altamente valoradas tanto en el mercado nacional como en el internacional. Sin embargo, detrás de esta actividad existe una problemática poco visible para la mayoría de la población: el
ulpo y cacerolitas de mar: la carnada ilegal que amenaza a un fósil viviente
Una carnada resistente, pero prohibida ¿Por qué una especie protegida termina siendo utilizada como carnada? La respuesta combina factores económicos, disponibilidad de recursos y eficiencia pesquera. En la pesca tradicional de pulpo mediante el método de gareteo se emplean habitualmente cangrejos ocol (Ucides cordatus), maxquil (Libinia dubia) y jaibas azules (Callinectes sapidus). Sin embargo, cuando estas carnadas escasean o aumentan de precio, algunos pescadores recurren a alternativas ilegales, entre ellas la cacerolita de mar. Las cacerolitas resultan especialmente atractivas por-
uso ilegal de cacerolitas de mar (Limulus polyphemus) como carnada. Aunque esta especie se encuentra protegida en México y está catalogada como “en peligro de extinción” en la NOM-059-SEMARNAT-2010, diversos estudios y reportes periodísticos han documentado la captura y comercialización clandestina de miles de ejemplares adultos para abastecer la pesquería de pulpo. Esta práctica resulta especialmente preocupante porque afecta directamente a individuos reproductores de una especie cuyas poblaciones son naturalmente escasas Caparazón de una cacerolita de mar, Limulus polyphemus, descartado tras su uso como carnada en la pesca de pulpo. Vista del prosoma con cortes laterales (izquierda) y del opistosoma (derecha). Los lados del prosoma son cortados, el telson es removido y las patas del animal salen a cada lado cuando está recién acondicionado para su uso Fotos: Jaime Zaldívar Rae
noviembre 2026
6
que pueden utilizarse como carnada viva. Al retirarles el telson y realizar cortes en algunas partes del cuerpo, su hemolinfa –la sangre azul característica de estos animales– se libera en el agua y ayuda a atraer a los pulpos. Además, a diferencia de otras carnadas que solo pueden emplearse una vez, las cacerolitas pueden sobrevivir a estas lesiones y ser utilizadas durante varias jornadas de pesca. Desde una perspectiva económica, esta práctica puede representar una ventaja para quienes enfrentan altos costos operativos. Sin embargo, desde el punto de vista de la conservación, sus consecuencias son graves. La captura de cacerolitas adultas, especialmente de individuos reproductores, reduce la capacidad de las posigue
blaciones para recuperarse y pone en riesgo la supervivencia de una especie que ya se encuentra catalogada como en peligro de extinción en México. Lo que revelan los monitoreos La evidencia científica ya ha comenzado a encender señales de alerta. En dos localidades de la reserva de la biosfera Ría Lagartos, investigadores que participan en este trabajo monitorearon poblaciones de cacerolita de mar antes y después de las temporadas de pesca de pulpo. Los resultados mostraron una disminución notable en los registros: mientras que antes de la temporada se observaban algunas decenas de individuos por muestreo, después de la temporada apenas se detectaban unos cuantos ejemplares o incluso ninguno.
Si bien estos resultados deben interpretarse con cautela, ya que la temporada de pesca coincide parcialmente con la época reproductiva de las cacerolitas y otros factores podrían influir en su presencia, el patrón observado constituye una señal preocupante. La reducción en el número de organismos registrados sugiere que la extracción de adultos podría estar ejerciendo una presión adicional sobre poblaciones que ya presentan abundancias naturalmente bajas en la península de Yucatán.
Las cacerolitas de mar son capaces de sobrevivir con grandes lesiones en su cuerpo. Esto permite que se mantengan vivas por varios días tras cortarlas para su uso como carnada de pulpo Foto: Carmen Rosas Correa
Un fósil viviente con trabajo ecológico La desaparición de las cacerolitas de mar no significaría únicamente la pérdida de una especie singular y de enorme antigüedad evolutiva. Estos animales desempeñan funciones esenciales en los ecosistemas costeros, ya que forman parte de las re-
noviembre 2026
7
des alimentarias y contribuyen a la oxigenación y renovación de los sedimentos al desplazarse y excavar en el fondo marino. Por ello, una disminución de sus poblaciones puede alterar procesos ecológicos fundamentales que ayudan a mantener la productividad y el equilibrio de lagunas costeras, estuarios y mares someros. La situación es especialmente preocupante porque se trata de una especie con una capacidad de recuperación limitada. Las cacerolitas crecen lentamente, tardan varios años en alcanzar la madurez sexual y dependen de playas arenosas muy específicas para reproducirse, generalmente ubicadas en sistemas lagunares protegidos. Aunque su distribución se extiende desde la costa atlántica de Estados Unidos hasta la península de Yucatán, las amenazas y niveles de riesgo no son iguales en toda su área de distribución.
En México, las poblaciones son particularmente vulnerables debido a que su abundancia natural es baja y a que los hábitats que necesitan para completar su ciclo de vida enfrentan una creciente presión por el desarrollo urbano, turístico, industrial y portuario. A ello se suman los efectos de la contaminación, la degradación de los ecosistemas costeros y los impactos asociados al cambio climático, factores que reducen cada vez más las posibilidades de supervivencia de esta especie en las costas mexicanas. El costo ambiental de una decisión económica La relación entre el pulpo y la cacerolita de mar refleja un desafío frecuente en las actividades pesqueras: la presión sobre una especie puede trasladarse a otra cuando se depende de recursos nasigue
turales como carnada. La demanda de pulpo y la búsqueda de carnadas resistentes han favorecido la captura ilegal de una especie protegida. Esta práctica afecta a las poblaciones de cacerolita y a los ecosistemas donde habita, además de generar riesgos legales para quienes participan en su captura y comercialización, y comprometer los esfuerzos de sostenibilidad de la pesquería. Más que castigos, alternativas para una pesca responsable Resolver este problema no implica señalar a los pesca-
dores, quienes enfrentan altos costos de operación y dependen de la temporada de pulpo para sostener a sus familias. La solución requiere una visión integral que involucre a pescadores, autoridades, científicos, intermediarios y mercados. Además de fortalecer la vigilancia, es necesario impulsar alternativas de carnada legales, accesibles y sostenibles. En este sentido, el Marine Stewardship Council y Comunidad y Biodiversidad (Cobi) impulsan un Proyecto de Mejora Pesquera para el pulpo de Yucatán, orientado a fortalecer la sostenibilidad de la ac-
El uso de señuelos artificiales representa una prometedora alternativa al uso de cacerolitas de mar como carnada en la pesquería de pulpo de la Península de Yucatán Foto: Ana Pozas/Ocean Nexus
tividad e identificar alternativas viables al uso de especies protegidas. Entre ellas, destaca el desarrollo de señuelos artificiales para la captura de pulpo maya, una opción prometedora para reducir la presión sobre las poblaciones silvestres y favorecer una pesca más responsable. Conservar también es asegurar el futuro de la pesca
noviembre 2026
8
La cacerolita de mar ha sobrevivido a profundas transformaciones del planeta durante millones de años. Hoy, su permanencia en las cos-
tas de la península de Yucatán depende en gran medida de las decisiones que tomamos los seres humanos. Protegerla no significa detener la pesca, sino promover prácticas que permitan conservar los ecosistemas de los que dependen tanto la cacerolita de mar como las propias pesquerías. La ciencia aporta información para comprender el problema, las autoridades tienen la responsabilidad de hacer cumplir la ley y la sociedad en general puede y debe contribuir favoreciendo prácticas de aprovechamiento y de conservación responsables y sostenibles.
Juan José Sandoval Gío y Mitzi Yanin Ayala Campos
¿E
s posible la cría en cautiverio de la cacerolita de mar?
Actualmente, la importancia de la cacerolita de mar americana, Limulus polyphemus, se circunscribe en los ámbitos evolutivo, ecológico, biomédico y pesquero comercial. No obstante, las poblaciones de este artrópodo marino en Estados Unidos y en México han disminuido como consecuencia de afectaciones en su hábitat y sobreexplotación. Con fines de restauración se han realizado esfuerzos para criar a la especie en cautiverio en Estados Unidos y en algunos países asiáticos donde se distribuyen las otras tres especies existentes, pero... ¿es posible realizar esto en nuestro país?
L
a cría en cautiverio es una opción viable. Diversos estudios han señalado que el cultivo en cautiverio de algunas especies de cacerolita de mar podría convertirse en una herramienta útil para apoyar la recuperación de poblaciones silvestres, con resultados alentadores en Estados Unidos y algunos países de Asia. En México, las investigaciones sobre la cacerolita de mar americana (Limulus polyphemus) en cautiverio han sido limitadas y se han concentrado principalmente en el mantenimiento de ejemplares juveniles y adultos para estudiar aspectos de su biología reproductiva. Hasta ahora, son escasos los trabajos orientados a evaluar su crecimiento y supervivencia con fines de restauración poblacional. Ante este panorama, el manejo de estadios tempranos en condiciones controladas surge como una alternativa prometedora para fortalecer la conservación de la especie. Con base en experiencias internacionales y en la información científica disponible, se han realizado los primeros esfuerzos para incubar huevecillos fertilizados obtenidos en el medio natural, lograr su eclosión y mantener las larvas en cautiverio, con el propósi-
to de evaluar la viabilidad de su desarrollo y crecimiento en laboratorio. Primeros pasos: colecta de huevecillos en el campo Gracias a colaboraciones interinstitucionales, estudiantes de licenciatura y posgrado, acompañados de sus profesores, han realizado búsqueda de nidos de cacerolitas, a lo largo de la línea de costa, específicamente en las localidades de San Felipe y Río Lagartos, pertenecientes a la reserva de la biosfera Ría Lagartos, en el estado de Yucatán, así como en la
Figura 1: Huevecillos en un nido de cacerolita de mar Foto: Juan José Sandoval Gío Figura 2: larvas de cacerolitas de mar Foto: www.animal-life. club
noviembre 2026
9
región de Champotón, Campeche e isla Mesh (¿Mex?), al interior de la laguna de Términos, en Ciudad del Carmen, Campeche. Las instituciones participantes han sido el Tecnológico Nacional de México (TecNM) en sus campus Tizimín, Chetumal y China, el Cinvestav Mérida y
la Universidad Nacional Autónoma de México. Las colectas de huevecillos con embriones o de larvas trilobitas recién eclosionadas (figura 1) se realizaron en la línea de marea alta de playas de anidación; se registraron diversas variables de sigue
Figura 3. Larvas de cacerolita de mar, Limulus polyphemus, en una caja de Petri Foto: Juan José Sandoval Gío
calidad de agua y los especímenes fueron transportados al laboratorio en cubetas de plástico con agua y sedimento del lugar de colecta y aireación constante. Sin embargo, no todo es tan sencillo: la cacerolita de mar está catalogada “en peligro de extinción” por la NOM 059 de la SEMARNAT del año 2010, por lo que para esta actividad en campo se requirió
contar con una licencia de colecta científica para actividades de investigación. Experimentos en condiciones de laboratorio Los huevos pueden presentar diferente coloración dependiendo de su grado de desarrollo: son de color verde olivo cuando están recién depositados y fertilizados, y se vuelven
Figura 4. Medición del ancho del prosoma en una larva de cacerolita de mar, Limulus polyphemus Foto: Juan José Sandoval Gío
noviembre 2026
10
más transparentes conforme se acerca el momento de la eclosión (figura 2). En el laboratorio, esto ocurre después de un periodo de de 25 a 27 días, manteniéndolos sumergidos en agua de mar con oxigenación óptima. En nuestro estudio colocamos alrededor de 250 huevecillos por pecera y obtuvimos un porcentaje de eclosión del 93 por ciento, pero este porcentaje, de por sí bastante alto, podría aumentar ajustando estas condiciones. Medimos el crecimiento de las larvas eclosionadas (figura 3) por doce meses, registrando el peso, el ancho del prosoma y la longitud total en una muestra de ellas, con ayuda de una balanza de precisión, un microscopio y un vernier (figura 4). Posteriormente, los animales fueron devueltos sanos y salvos, provocándoles el menor estrés posible, a sus acuarios de alojamiento. Durante ese tiempo, alimentamos a las larvas de cacerolitas con nauplios (larvas) de artemias, Artemia salina. Las cacerolitas de nuestro estudio alcanzaron tamaños de hasta 5 cm después de un año en nuestras condiciones de mantenimiento. Esto indica que es posible eclosionar y crecer cacerolitas de mar en sus primeras etapas de desarrollo, con el fin de liberarlas en sus hábitats críticos como los pastos marinos de lagunas costeras, con los fines de repoblamiento.
Los beneficios: educar y liberar La relativa sencillez de los procedimientos para eclosionar los huevecillos y mantener a las larvas abre la posibilidad de incorporarlos a programas educativos en escuelas primarias y secundarias de la región. Esto permitiría fortalecer el aprendizaje en ciencias ambientales y promover la conciencia sobre la importancia de la especie en las nuevas generaciones. Asimismo se abre la opción de desarrollar programas de liberación de crías en sus hábitats naturales, similares a los implementados con tortugas marinas. Experiencias como el programa educativo interdisciplinario Green Eggs and Sand (Huevos verdes y arena), desarrollado desde el año 2000 en Maryland, Delaware y Nueva Jersey, han mostrado resultados exitosos en este tipo de iniciativas. No obstante, debido a la longevidad de la especie y al tiempo que requiere para alcanzar la madurez, la liberación de juveniles resulta más viable que el mantenimiento en cautiverio de adultos reproductores. Cualquier programa de este tipo en México debe realizarse con autorización y supervisión de las autoridades ambientales y educativas, además de asegurar la adecuada salud de los organismos antes de su liberación.
Con información de: Sandoval-Gío, J., Zamora Bustillos, R., Avilés-Ramírez, G.A., OrtizLeón, H.J. y Rosas-Correa, C. (2018) Primer reporte de un sitio de desove de Limulus polyphemus en la reserva de la biosfera Ría Lagartos, Yucatán, México. Revista Bio Ciencias. 5:1-8.
Eduardo Rendón Hernández, Jesús Contreras Franco, Gustavo Ampugnani Procuraduría Federal de Protección al Ambiente
L
a cacerolita de mar o cangrejo herradura (Limulus polyphemus) habita las costas de Campeche, Yucatán y Quintana Roo. Diversos especialistas han advertido sobre la disminución de sus poblaciones, incluso en áreas naturales protegidas que resguardan playas de anidación y zonas esenciales para su desarrollo. Entre las principales amenazas se encuentran la pérdida de hábitat por desarrollo costero, el turismo no regulado, la contaminación y su uso como carnada en la pesca de pulpo. Por ello, la especie está catalogada a nivel global como “vulnerable” en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. En México se encuen-
tra listada en la NOM-059-SEMARNAT-2010 como especie “en peligro de extinción”, lo que implica un alto riesgo de desaparición en su ambiente natural. En este contexto, su extracción, acopio, transporte o comercialización constituye una actividad prohibida y sancionada por la legislación ambiental vigente. La Ley General de Vida Silvestre establece que el aprovechamiento de especies silvestres solo puede realizarse bajo autorización de Semarnat y en condiciones de sustentabilidad. Asimismo, tipifica como infracciones el daño a la vida silvestre o a su hábitat, así como cualquier aprovechamiento sin autorización, especialmente en especies en riesgo. También prevé la obligación de reparar el daño am-
I Cacerolitas de mar extraídas de su hábitat natural para utilizarlas como carnada en la pesquería de pulpo en la península de Yucatán Foto: Carmen Rosas Correa
noviembre 2026
11
mplicaciones legales por la extracción, acopio, comercio y uso de la cacerolita biental conforme a la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental. Por su parte, el Código Penal Federal contempla sanciones de prisión y multa para quienes capturen o comercialicen fauna silvestre de manera ilegal, con agravantes cuando se trate de especies en peligro de extinción o cuando las actividades se realicen en áreas naturales protegidas. También sanciona el daño a humedales, manglares y otros ecosistemas costeros que forman parte del hábitat de la especie. En este marco, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) cuenta con atribuciones para la protección, vigilancia y restauración de los ecosistemas costeros y de la vida silvestre,
incluyendo especies en riesgo y áreas naturales protegidas. Por ello, se consideran prioritarias las acciones de vigilancia en zonas de distribución de la cacerolita de mar, las inspecciones a actividades pesqueras y la capacitación a autoridades y comunidades sobre su importancia ecológica y legal. El fortalecimiento de estas acciones puede derivar en aseguramientos y sanciones administrativas y penales, así como en la reparación del daño ambiental. No obstante, el objetivo central debe ser prevenir la afectación de la cacerolita mediante la educación ambiental y el cumplimiento de la ley, promoviendo una cultura de conservación y de sostenibilidad.
Jaime Zaldívar Rae Proyecto Mex, AC Eduardo Rendón Hernández, Jesús Contreras Franco y Gustavo Ampugnani Procuraduría Federal de Protección al Ambiente Patricia Santos González y Arturo González González Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, APFF Manglares de Nichupté
Á
La mayor parte de los ambientes costeros que albergan a la población mexicana de cacerolitas de mar se encuentran dentro de áreas naturales protegidas, pero aún se requieren planes integrales y unificados para la protección coordinada de la especie y sus hábitats. La cooperación entre las administraciones de estas áreas y actores clave de la sociedad es vital para asegurar la supervivencia de las cacerolitas en el corto y mediano plazo.
E
n las costas de Campeche, Yucatán y Quintana Roo, las cacerolitas de mar mexicanas –la población más sureña de la especie–, encuentran los ecosistemas en los que se refugian, alimentan y reproducen, pero también enfrentan crecientes presiones humanas. Afortunadamente, la gran mayoría de las localidades donde hay cacerolitas de mar, se hallan dentro de los límites o en las zonas de in-
fluencia de 10 áreas naturales protegidas federales (ANP) (al cuidado de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Conanp) y cuatro estatales (administradas por las agencias ambientales locales). Once de los programas de manejo de estas ANP reconocen la presencia de cacerolitas de mar y que están en peligro de extinción. En casi todas estas ANP se actúa en favor de la conservación de los ecosistemas
Una agregación de desove de cacerolitas de mar, en una playa de anidación de Champotón, Campeche Foto: Carmen Rosas Correa
reas protegidas: la principal línea de defensa para las cacerolitas de mar donde las cacerolitas llevan a cabo su ciclo de vida. Sin embargo, en general, no han sido suficientes las acciones directas para la conservación de la especie o sus hábitats críticos. Las zonas costeras de las ANP con cacerolitas de mar están bajo la influencia directa de grandes centros de población urbana, así como de pequeños poblados que ahora están conectados por un continuo de desarrollos de viviendas de playa, atendiendo a la creciente inmigración humana a la región. En el Caribe mexicano, la amenaza proviene de un corredor ininterrumpido de hoteles, actividad turística e infraestructura de soporte que va desde Cancún hasta Tulum. Por otra parte, los flujos subterráneos de agua
dulce llevan aguas residuales urbanas, así como los fertilizantes y plaguicidas de las zonas agrícolas adyacentes hasta las ANP, alterando los sistemas costeros. Evidentemente, los decretos de creación de ANP no bastan para asegurar sus efectos de protección: gestionar la conservación en estas áreas implica atender las amenazas que se gestan dentro y fuera de ellas. Conocimiento biológico y protección de hábitats críticos Con todo, el corredor de ANP costeras de la península de Yucatán es una herramienta clave para la conservación de las cacerolitas de mar. En primer lugar, puede asegurar la continuidad de las migraciones y flujos genéticos de la especie en México. Evidencia reciente indica que los organismos de las tres costas de la península constituyen una sola población genética, posiblemente porque las cacerolitas se desplazan ampliamente entre lagunas costeras, a través de la plataforma continental y la laguna arrecifal del Caribe. Se requiere un esfuerzo coordinado de las administraciones de ANP, científicos y organizaciones conservacionistas para documentar y proteger las rutas de migración de estos animales. Es necesario que las ANP identifiquen y protejan las pequeñas playas de desove de cacerolitas, las cuales son pocas y dispersas. También debe eliminarse la captura de adultos reproductores, regular la actividad turística, impedir la sigue
noviembre 2026
12
contaminación y, aunque resulte sorprendente, controlar el avance del mangle sobre estas playas, pues las inhabilita para la anidación. En este sentido, el Área de Protección de Flora y Fauna Manglares de Nichupté (Quintana Roo) es un ejemplo para replicar. Las cacerolitas también dependen de la salud y continuidad de la vegetación acuática sumergida (VAS) en la plataforma continental y las lagunas costeras y arrecifales, donde pasan la mayor parte de su extenso ciclo de vida. En este sentido, hace falta información científica y la colaboración entre los manejadores de las ANP y la academia es clave. Mientras tanto, una acción necesaria es controlar el tránsito de embarcaciones para evitar daños a la VAS y al fondo marino. Con playas de desove y VAS protegidas es posible considerar la liberación masiva de larvas producidas en cautiverio. A todas estas actividades de investigación científica y de gestión pueden sumarse colectivos de ciudadanos locales, como ocurre con gran éxito en Estados Unidos y en varios países de Asia.
Educación Hace falta una estrategia unificada de comunicación y educación sobre las cacerolitas, orientada a distintos públicos locales (con especial énfasis en la población escolar), aplicable a todas las áreas naturales protegidas. Esta debe incluir a los visitantes y migrantes a las mismas. Existe una masa crítica de expertos locales que pueden desarrollar contenidos, materiales y herramientas educativos, así como hacer divulgación científica y capacitar a los administradores de las ANP y las dependencias del sector ambiental.
Playa de anidación y aguas someras con vegetación acuática sumergida: hábitats críticos para la reproducción y el desarrollo de las cacerolitas de mar. Isla de Holbox y Laguna de Yalahau; área de protección de flora y fauna Yum Bal Foto: Jaime Zaldívar Rae
Sostenibilidad del uso de carnada en la pesquería de pulpo Las ANP pueden contribuir a resolver el problema de la captura y uso ilegal de las cacerolitas de mar como carnada para pulpo: Vigilando las playas de anidación en coordinación con los inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
noviembre 2026
13
Concientizando a los pobladores locales sobre el estatus de protección legal de la especie. Promoviendo alternativas sostenibles, como los cebos artificiales. Esto último ya ocurre en la reserva de la biosfera Ría Celestún, pero hay que difundirlo en toda la península. Una especie carismática: aprovechamiento no extractivo en comunidades locales Las cacerolitas de mar son llamativas y carismáticas, por lo que pueden representar los esfuerzos de conservación de todas las ANP costeras de la península. Así, las comunidades locales pueden aprovechar la imagen de los animales para producir artesanías y souvenirs, como se ha hecho con los ajolotes mexicanos, las mariposas monarcas o los flamencos, entre otros. Los prestadores de servicio y guías de naturaleza de las ANP podrían incorporar las cacerolitas a los atractivos para sus clientes. Esto requerirá capacitación, protocolos de buenas prácticas y supervi-
sión por parte de las administraciones de las ANP, con ayuda de expertos locales. Medir la eficacia Para verificar la eficacia de la protección a las cacerolitas por las ANP, algunos indicadores serían poderosos: censos de adultos reproductores en playas de anidación y de juveniles en zonas de crecimiento, número de nidos, avistamientos de individuos marcados, parámetros de calidad del sedimento y del agua, ausencia de contaminantes, reducción de eventos de pesca ilegal, reducción de detección y decomisos de carnada ilegal, así como mejoras en la percepción y conocimiento comunitarios sobre la especie. Las áreas naturales protegidas federales y estatales de México son, por tanto, una oportunidad y una prueba. Si cuentan con programas integrales enfocados en la especie y los recursos para implementarlos serán cruciales como escudos legales y físicos para asegurar la supervivencia de las cacerolitas de mar en el corto y mediano plazos.
Jaime Zaldívar Rae 1 Carmen Olivia Rosas Correa 2 Juan José Sandoval Gío 3 Héctor Javier Ortiz León 4 Eduardo Rendón Hernández, Gustavo Ampugnani y Jesús Contreras Franco 5
U
La cacerolita de mar, Limulus polyphemus, enfrenta en México presiones crecientes sobre sus hábitats costeros y aún carece de un Programa de Acción para la Conservación de la Especie que articule diagnóstico, manejo, monitoreo y coordinación institucional en su distribución nacional. Este texto explica qué son dichos programas, qué buscan, qué autoridades los impulsan y por qué las áreas naturales protegidas pueden ser decisivas para evitar el deterioro de una especie tan antigua como importante.
P
ocas criaturas resumen tan bien la profundidad del tiempo biológico como la cacerolita de mar, Limulus polyphemus. Su linaje ha sobrevivido durante cientos de millones de años y aún habita las costas del Atlántico norteamericano.
En la península de Yucatán persiste una población mexicana de enorme valor ecológico y evolutivo. Con todo, esta capacidad para la supervivencia no la vuelve invulnerable: la pérdida y deterioro de hábitats críticos, así como la explotación ilegal vuelven urgente
Imagen: obtenida en Facebook de Siempre animal
noviembre 2026
14
n programa de conservación, urgente necesidad para la cacerolita una ruta formal de conservación en México. Esa ruta debería tomar la forma de un Programa de Acción para la Conservación de la Especie (PACE) que responda a la condición de “en peligro de extinción” establecida en la norma oficial mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010. En México, los PACE son instrumentos de política pública orientados a organizar acciones concretas para recuperar y conservar especies en riesgo. Funcionan como guías estratégicas que traducen conocimiento científico y experiencia de manejo en metas, prioridades y líneas de acción.
En la práctica, buscan identificar qué amenaza a la especie, qué territorios son críticos, quiénes deben participar en su conservación y qué acciones deben priorizarse. Su sentido no es solo describir un problema, sino coordinar respuestas medibles y sostenidas en el tiempo. Los objetivos de los PACE suelen concentrarse en proteger poblaciones viables, conservar y restaurar hábitats, reducir amenazas, fortalecer el monitoreo, generar investigación aplicada, promover educación ambiental e involucrar a comunidades, autoridades, sigue
academia y sectores productivos. Un PACE también define indicadores para evaluar avances: hay que establecer cómo se medirá su recuperación, en qué plazos y con qué responsabilidades. ¿Qué debería contener un PACE para la cacerolita de mar en México? Un diagnóstico del estado de la especie y sus sitios críticos; su distribución, biología y ecología; un análisis de amenazas por localidades y áreas naturales protegidas (ANP); el marco jurídico y de gobernanza aplicable, así como los actores involucrados; objetivos específicos; estrategias de conservación y acciones prioritarias (incluyendo protección y restauración de hábitats, vigilancia, investigación aplicada, monitoreo y educación ambiental); necesidades de coordinación interinstitucional y participación social; mecanismos de financiamiento; indicadores de seguimiento y un plan de respuesta adaptativa. Para ello, las evaluaciones de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza sobre el estatus de con-
servación de las cacerolitas en México son una fuente de información crítica. La dependencia que históricamente ha conducido la elaboración e implementación de estos programas es la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), órgano desconcentrado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). La Semarnat aporta el marco normativo general; la Conanp, en cambio, opera en el territorio y articula acciones con especialistas, organizaciones civiles, universidades, comunidades y otras autoridades. En esa tarea, las ANP federales y estatales juegan un papel crucial. Esto es particularmente cierto en el caso de la cacerolita de mar: la mayor parte de sus hábitats costeros en la península de Yucatán caen dentro de los polígonos de ANP federales y, en el caso de la costa yucateca, también de ANP costeras de los estados. Estas áreas resguardan zonas de reproducción, alimen-
Cacerolitas captadas en Yucatán, México Foto: obtenida de Posta
1 Proyecto Mex, AC 2 Ecosur, Unidad
Chetumal 3 TecNM/Instituto
Tecnológico de Tizimín 4 TecNM/Instituto
Tecnológico de Chetumal 5 Procuraduría Federal
de Protección al Ambiente noviembre 2026
15
tación y refugio para la especie, y actúan como corredores biológicos. Además, permiten vigilar, monitorear y restaurar los ecosistemas con la participación de las comunidades locales, con el apoyo de los programas de subsidio. En el marco de un PACE, las ANP federales pueden integrar las acciones de conservación de cacerolitas de mar a sus programas de manejo y las estatales pueden reforzarlas a escala local, adaptándolas a contextos costeros específicos. Para una especie longeva y con gran capacidad de dispersión como la cacerolita de mar, esta continuidad geográfica en la integración de los esfuerzos es decisiva para su conservación. Las amenazas principales son conocidas: urbanización e industrialización costera, contaminación, alteración y desaparición de playas de anidación y otros hábitats críticos, explotación ilegal y modificaciones ligadas al cambio climático. A ello se suma la falta de información sistemática sobre el tamaño de las poblaciones y los sitios clave que
requieren protección inmediata. Un PACE permitiría ordenar prioridades y evitar que las decisiones lleguen tarde. La conservación de la cacerolita de mar en México no debería esperar a una crisis irreversible para convertirse en prioridad. La especie lleva 32 años catalogada como en peligro de extinción en la norma oficial NOM-059-SEMARNAT-2010 y la necesidad de desarrollar un PACE fue reconocida en agosto de 2019 en intercambios oficiales entre la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio). Un PACE para la cacerolita de mar no sería un simple documento técnico, sino una hoja de ruta para alinear ciencia, gestión pública y participación social alrededor de una especie que conecta pasado remoto, salud ecosistémica y futuro costero. Diseñar e implementar dicho programa es, sobre todo, una decisión de responsabilidad ambiental.
Cacerolita de mar en isla Holbox, Quintana Roo, México
Foto: Conabio/Eli García Padilla noviembre 2026
16