En la imaginación italiana, noviembre es un mes largo, frío y lluvioso. Pero para los italianos que viven en México, noviembre ha tomado un nuevo significado.
El gris del cielo de noviembre se convierte en el anaranjado y amarillo de las flores del cempasúchil; el deseo de que noviembre pase rápidamente se convierte en el deseo de que nunca termine y que puedan seguir comiendo el delicioso pan de muerto; la lluvia que llega a Italia es la que ahora deja México al final de la temporada de lluvias de verano.
¿Qué más hay que añadir? Este mes quisimos dedicar las páginas de nuestra revista a las tradiciones mexicanas y entrelazarlas con la cultura italiana. Ahora sólo nos queda desearte una buena lectura, te esperamos el próximo mes.