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Página

EL CRISTALAZO

La gravedad insobornable

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Rafael Cardona

rafael.cardonasandoval@gmail.com

En el mundo de la política mexicana las cosas siempre cumplen con la ley… de la gravedad.

Cada etapa nuestra no es otra cosa sino el catálogo de novedades para agregarle al fardo heredado. Por eso nuestro subdesarrollo es progresivo, incurable, contagioso, hereditario, crónico y mortal.

Dentro de un mes, el gobierno cuya auto denominación tetra mórfica es a veces hasta jocosa además de inviable (las tres anteriores, requirieron sendas guerras, porque la violencia es la madre de la historia, según dijo Marx), se gozará a sí mismo, en una interminable orgía cotidiana de masturbación oratoria, con la exhibición de los logros, avances, conquistas, mejoras y excelencias del trabajo del Atlas de nuestro tiempo, el señor presidente sobre cuyas espaldas reposa el planeta entero. Sin él todo se vendría abajo.

Con él (y por él), también.

A estas alturas de mi vida (le llevo algunos años de edad a nuestro líder) debo ser selectivo en mis lecturas. Por eso me he rehusado a aumentar su caja de caudales con las regalías de un libro más. No he comprado su compendio de mitad del camino.

Y no por deprecio o avaricia, sino porque me lo sé.

Así me pasa con la revista ¡Hola!: siempre los mismos personajes. Resulta cada vez más de hueva.

Y como cada mañana nos hace el favor (no solicitado) de leer un capítulo, la verdad siento su discurso tan envejecido como Reggie Jackson en la caseta de los Astros, muy lejos de aquella gran frase: —No vine a los Yanquis para ser una estrella traje la estrella conmigo…”

Hasta Mr. October se convierte alguna vez en Mr. November.

Pero más allá del béisbol uno debe mirar la política con los anteojos de la historia. O por lo menos de los hechos recientes. Y en ese aspecto no hay nada por lo cual uno se deba alegrar cuando han transcurrido los primeros tres años de un juego pactado a seis entradas.

Quizá el peor desperdicio de las oportunidades haya sido, paradójicamente, el más simple de resolver porque requería (hace quinientos mil muertos), nada más un poco de sensibilidad y mucho de humildad.

No hubo ninguna. En vez de enfrentar la pandemia como un gravísimo riesgo público a la salud, el presidente desperdició la oportunidad de actuar seriamente y apostó, palabrero e irresponsable, sin asesores expertos, a la futilidad del asunto.

Y así nos fue.

“El 28 de enero de 2020 (compilación de Sergio Sarmiento), declaró:

“Nuestro país, afortunadamente, [es] de los países más preparados y con menos riesgos por la afectación de este virus”.

“El 31 de enero dijo: “Se piensa que no es tan dañino, tan fatal, este virus llamado coronavirus”.

“El 28 de febrero reiteró: “No es, según la información que se tiene, algo terrible, fatal. Ni siquiera es equivalente a la influenza”.

“El 4 de marzo afirmó: “Miren, lo del coronavirus, eso de que no se puede uno abrazar, hay que abrazarse, no pasa nada”.

“El 13 de marzo advirtió: “Hay politiqueros que hasta hacen conferencias de prensa hablando del coronavirus, haciendo videos falsos con información falsa”.

“El 16 de marzo el subsecretario Hugo López-Gatell dijo que el Presidente estaba protegido del virus por una fuerza moral, mientras que el propio López Obrador afirmó el 18 que su honestidad y un amuleto religioso lo protegían: “El escudo protector es como el detente... El escudo protector es la honestidad. Es lo que protege, el no permitir la corrupción...

“Detente, enemigo, que el corazón de Jesús está conmigo”.

Si eso no fuera suficiente para definir todo un sexenio, no se entonces cómo hacerlo.

Pero si estas generalizaciones superficiales e irresponsables no fueran suficientes, si los ataques a la UNAM para lograr un futuro control de la Junta de Gobierno y poner a su servicio ideológico partidario la principal institución académica del país.

“Por mi Transformación hablará la raza”; será el nuevo lema.

Pero todo eso es parte de la política. Lo indescriptible (y por tanto insoportable), es oir a Layda Sansores, pareja política de Salgado Macedonio o Fernández Noroña:

“…Para nosotros tu siempre fuiste el guía, el líder, el libro, el poema…”

Todo, hasta esta inculta transformación debería encontrar un límite. Pero la decadencia no tiene fondo —

SUBE Y BAJA HUMOR EFEMÉRIDES

Mayte Ivonne Chávez

Arbitra

La árbitra asistente con Gafete FIFA, ganó el Premio Nacional del Deporte 2021 por su notable trayectoria en el futbol nacional e internacional.

José Mourinho

DT de la Roma

El portugués fue expulsado en el encuentro pasado contra el Napoli por rezongar una falta intrascendente, haciendo un tango irracional y desproporcionado.

Muere Federico Fellini.

El 31 de agosto de 1993 muere el cineasta italiano Federico Fellini, ganador de cuatro premios Oscar por mejor película extranjera, en 1993 fue galardonado con un Oscar honorífico por su carrera. Su obra es ampliamente considerada como única e inolvidable.

2000. Fallece la escritora mexicana de origen sirio Ikram Antaki, autora de más de una veintena de libros escritos en español, francés y árabe.

1984. Es asesinada la primera ministra india Indira Gandhi, a manos de tres escoltas suyos que pertenecían a la secta Sij. Es considerada como una de las mujeres más relevantes del siglo XIX.

OPINIÓN

Electricidad: ¿Recuperación o regresión?

Javier Santiago Castillo/* @jsc_santiago

En el mundo crece la preocupación por una posible crisis energética, agravada por el pronóstico de un duro invierno en el hemisferio norte, que afectaría a Europa y a los Estados Unidos. Los combustibles indispensables para la producción de energía eléctrica han sufrido incrementos importantes. Durante este año el del gas fue del 490%, del petróleo 64% y del uranio 35%. Un informe de Bank of América reciente señala que los hogares europeos se enfrentan a dos años consecutivos de incrementos de las facturas de electricidad y gas de entre el 15% y el 30%. Francia escapa a esa tendencia, tiene una empresa pública sólida y el 77% de su electricidad se produce con energía nuclear.

La producción de energías limpias, a pesar de su incremento relativo importante, está lejos de sustituir, ni siquiera de equiparar la de combustibles fósiles. La realidad contraviene los buenos deseos de los acuerdos de París y muestra la hipocresía de muchos de los gobiernos del mundo. De acuerdo con Informe sobre la Brecha de Emisiones 2021, elaborado por Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) “los planes y proyecciones de los gobiernos conducirían a una producción de 240% más de carbón, un 57% más de petróleo y un 71% más de gas en 2030…” Además, “Desde el comienzo de la pandemia de COVID-19, los países han destinado… más de 300 mil millones de dólares a actividades relacionadas con los combustibles fósiles, más de lo que han destinado a la energía limpia.”

Este es el contexto internacional es que el Ejecutivo Federal ha presentado la iniciativa de reforma constitucional sobre energía y ha levantado ámpulas en el alma de los partidarios a ultranza del libre mercado. Los argumentos expresados por la Coparmex sintetizan la visión de los oponentes a la reforma. Las cuales van desde señalarla como una regresión hasta que es tóxica, pues incrementará los precios de la energía eléctrica para el consumo doméstico y empresarial, incentivará la entrega de mayores subsidios, lo cual afectará las finanzas públicas y remató: “La reforma eléctrica es un duro golpe contra un principio básico de una economía sana: la libre competencia”.

Además, con datos de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), la Coparmex manifestó que la energía que genera CFE es 4.9 veces más cara que la que produce el sector privado (1,852 pesos por megawatt hora -MWh- contra 377 pesos por MWh).

Por su lado, la exposición de motivos de la iniciativa de Reforma Constitucional establece revertir la apertura total a la iniciativa privada del sector eléctrico al garantizar el 54% de participación de mercado de generación eléctrica a la CFE y el 46% para la iniciativa privada. En este caso la iniciativa argumenta que la reforma peñanietista abrió la puerta a la paulatina desaparición de la CFE en beneficio de las empresas privadas extranjeras y nacionales; pues obligaba a la CFE a comprar energía a los generadores privados a precios elevados, lo que la ha llevado a perder 223 mil millones de pesos anuales.

Desaparecerán las empresas productivas subsidiarias de la CFE, pues la dispersión tuvo repercusión que se perdiera el papel central en la planeación del desarrollo de la industria eléctrica con una visión donde prevaleciera el interés público y no el interés por la obtención de ganancias. la CFE se convierte en el único actor que puede comprar y suministrar energía. Pero, en el colmo del absurdo la CFE no puede comprarle energía a la subsidiaria Suministro Básico, sino, por ley está obligada a comprarla a privados en subastas a largo plazo.

Uno de los aspectos más cuestionados de la reforma es la desaparición de los Certificados de Energías Limpias. Sin ellos, se vuelve inviable que México cumpla con su compromiso en materia de transición energética de generar 35% de su energía a partir de fuentes limpias para 2024 plasmado en el Acuerdo de París. Es necesario precisar que la CFE produce el 55% de las energías limpias en el país, además se ve obligada comprar energías limpias a los productores privados y, hasta el momento les ha pagado 6 mil 159 millones de pesos. Otro dato relevante es que el 98% del territorio nacional está electrificado e interconectado, esto es obra de la CFE, no de los empresarios privados.

La incorporación del Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) a la estructura de la CFE, la desaparición de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) los críticos las consideran acciones perniciosas para el desarrollo del sector al generar un clima de incertidumbre entre los participantes –públicos y privados– de la industria eléctrica que se traduce en bienes y servicios en cantidad, calidad y precio subóptimos. La empresa se convierte en el operador del mercado eléctrico. Implicaciones: El CENACE fue parte de la CFE hasta la apertura del sector energético. Regresar a un modelo en el que opere el mercado implica el retorno a un esquema en que la CFE decide las compras y el precio de la energía a generadores privados con un amplio margen de discrecionalidad.

El otro aspecto relevante de la iniciativa presidencial es establecer la explotación del litio como una actividad exclusiva del Estado mexicano, pues no podrá ser concesionada a particulares (con excepción de las concesiones vigentes), por su importancia estratégica para la transición energética del país.

Recuperar la rectoría del Estado en materia energética es la primera medida de fondo para modifi car el modelo de acumulación de capital

La disputa es ideológica, política y económica; tiene dos bandos bien definidos: los partidarios del libre mercado y los de la recuperación de la rectoría energética del Estado. En el debate se ha omitido que el concepto constitucional de propietario privado es “superficiario”, el propietario sólo posee la superficie, no el subsuelo. Esta concepción fue una aportación al derecho universal de propiedad de los constituyentes de 1917. Por otro lado, la propiedad privada, aunque sea considerada un derecho natural, la Nación es la propietaria originaria de todos los bienes del territorio nacional y constituye las modalidades de la propiedad privada y, lo que es muy relevante: le pone límites en función del interés público.

Vale la pena recordar la aprobación del nuevo modelo de comunicación política en la reforma electoral de 20072008, en que el Estado limitó la libertad de contratación. En aras del interés público de velar por la equidad en la competencia electoral se limitó una actividad empresarial. En esencia estamos ante un caso similar con la iniciativa de reforma energética. Se está limitando a los particulares a la producción de 46% de energía eléctrica y se les limita la venta y distribución, con el fin de que, en la energía eléctrica y el litio, prevalezca el interés público, el interés de la sociedad, de los consumidores y no el interés por las ganancias.

Recuperar la rectoría del Estado en materia energética es la primera medida de fondo para modificar el modelo de acumulación de capital, recuperando la tradición de la izquierda, en particular del Partido Mexicano de los Trabajadores y del ingeniero Heberto Castillo, de defensa de los recursos naturales y rectoría del Estado en materia energética.

Los retos son complejos. Primero lograr la aprobación de la reforma constitucional; en caso de lograrse los desafíos técnicos y financieros tampoco son menores. La inclusión en la Constitución de la Transición energética y la permanencia de las Comisiones Reguladora de Energía y Nacional de Hidrocarburos son temas que tienen que ser evaluados técnicamente, son esenciales para la política energética a largo plazo. Es indispensable un diseño institucional nuevo, con mecanismos de transparencia y rendición de cuentas que eviten que la CFE sea botín de empresarios y políticos deshonestos. La pandemia demostró que el Estado es una institución indispensable para la sobrevivencia de la sociedad. La economía es otro campo donde su actuación es indispensable. Que nadie se espante¡¡¡ —

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