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■ MAR DEL PLATA ■ DOMINGO 28 DE NOVIEMBRE DE 2010

IDA Y VUELTA: cultura@lacapitalmdq.com.ar

ANA MARÍA MATUTE, DUEÑA DE UN MUNDO NARRATIVO

La dama del bosque imaginario se quedó con el Cervantes El premio Cervantes, el más importante de las letras hispánicas, recayó en esta escritora de 85 años, una de las principales representantes del relato contemporáneo y de la literatura infantil y juvenil. Su vida, su obra, su pensamiento.

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a niña de 85 años tocada por las hadas y escondida en un cuerpo de mujer con cabellos blancos se ha llevado, por fin, el Cervantes, el único premio de las letras en castellano que le quedaba por recibir y para el que ha sido candidata y finalista durante años. Esta maga del bosque, como a ella le gusta calificarse, es creadora de un mundo narrativo propio, lleno de unicornios, trasgos, duendes, cuartos cerrados y paraísos inhabitados, con los que siempre ha intentado buscar su lugar en el mundo. La Edad Media, la infancia, la injusticia social, los marginados, la incomunicación, la guerra y la posguerra, y la otra orilla, porque ella siempre se ha situado "al margen", son los temas que han centrado la gran obra de este mujer que na-

"Avecesla infanciaes máslarga quelavida", escribióen "Paraíso inhabitado".

ció en Barcelona en 1925. Y que a los 17 años escribió su primera novela, "Pequeño teatro", una obra que para publicarla necesitaba el permiso de su padre y así lo pudo hacer ocho años más tarde. Libre, moderna, rebelde, Ana María Matute siempre ha dicho que la palabra era "lo más hermoso que se había creado" y que su sitio, su lugar, era "el bosque" y ese fue el tema, precisamente, que escogió para su discurso de entrada en la Real Academia de la Lengua española en 1998: "En el bosque", que así era el título. "El bosque es para mí el mundo de la imaginación, de la fantasía, del ensueño, pero también de la propia literatura, y, a fin de cuentas, de la palabra", dijo. (Continúa en página 4)

Preocupada por los niños, la incomunicación y el paraíso imposible Nació el 26 de julio de 1925 en Barcelona (Cataluña, España). Hija de madre castellana y padre catalán, estudió Bachillerato y posteriormente música y pintura. A la edad de 17 años escribió su primera novela, "Pequeño Teatro", publicada once años después y con la que obtuvo el premio Planeta en 1954. Después llegó "Los Abel", novela finalista del Premio Nadal en 1947 que empezó a hacer conocida su creación literaria. En 1952 ganó el premio Café Gijón por "Fiesta al noroeste", galardón al que siguieron los premios Nacional de Literatura Miguel de Cervantes y de la Crítica por "Los hijos muertos" (1959). Ese mismo año obtuvo también el premio Nadal por "Primera memoria", primer libro de su trilogía titulada "Los mercaderes" y seguida con "Los soldados lloran de noche" (1964) y "La trampa" (1969).

Durante el curso 1965-1966 fue lectora en la Universidad estadounidense de Indiana, labor que también desempeñó en la Universidad de Oklahoma y en Europa. En la Universidad de Boston instituyó la Colección Ana María Matute, a la que la escritora cedió sus manuscritos y otros documentos. En 1965 obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil Lazarillo por "El polizón de Ulises" y, en 1969, el Fastenrath de la Academia de la Lengua con "Los soldados lloran de noche". En la década de los '80 fue distinguida con el Premio Nacional de Literatura Infantil por "Sólo un pie descalzo" (1984). Posteriormente una depresión sería la causante de un período de silencio. Luego llegaría la publicación de la completa versión original de "Luciérnagas" (1993),

una de sus primeras novelas, que editó por primera vez a finales de los años cuarenta sin el título original, debido a la censura. Otras obras suyas: el libro infantil "La oveja negra" (1994), "En esta tierra" (1955), "El tiempo" (1954), "Tres y un sueño" (1961), "A la mitad del camino" (1961), "El arrepentido" (1961), "Historias de la Artamilla" (1961), "Libro de juegos para los niños de los otros" (1961), "El Río" (1963), "Algunos muchachos" (1968) y "La torre vigía" (1971). Asimismo, ha escrito los libros infantiles "El país de la pizarra" (1956); "Los niños tontos" (1956); "Paulina, el mundo y las estrellas" (1960); "El saltamonte verde" (1961); "El caballito loco" (1961); y "Carnavalito" (1972). En 1993 recibió el galardón Letras de Oro de la Universidad de Miami y el primer premio del

Concurso Antonio Machado de Narraciones Breves por "De ninguna parte". La autora del exitoso cuento de hadas "Olvidado Rey Gudú" (1996), que le valió el premio de RNE Ojo Crítico Especial en 1997, recibió en 1999 el título de Colegiada de Honor del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias de Castilla-La Mancha y, en 2000, la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo y la Pluma de Oro del Club de la Escritura. Ese último presentó el tercer título de su trilogía medieval, "Aranmanoth" (2000), empezada con "La torre vigía" (1971) y continuada por "Olvidado Rey Gudú" (1996). En 2001 recibió la Medalla de Honor de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander (UIMP) y, en 2002, vieron

la luz sus "Cuentos de infancia", una recopilación de nueve cuentos e ilustraciones que Ana María Matute escribió cuando tenía entre cinco y catorce años. En 2003 y 2005 reeditó el "Libro de juegos para los niños de los otros" y su trilogía medieval, respectivamente. Galardonada con el Premio Nacional de las Letras Españolas (2007) y, en 2008, con sendos premios Extremadura a la Creación a la mejor trayectoria literaria de autor iberoamericano y Quijote de las Letras Españolas de la Asociación Colegial de Escritores (ACE), está considerada por la crítica literaria como "prosista de una gran capacidad de fabulación" y una experta en narrativa infantil cuya temática gira en torno a tres ejes: los niños, la incomunicación humana y el paraíso imposible ■

Las 8 preguntas para Miguel Monforte(*)

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¿Qué error le molesta más advertir en un texto literario y cuál es el último que halló en el libro que está leyendo o que acaba de leer? -Sin dudas, los errores ortográficos son los que más me molestan, me desconcen-

tran totalmente de la lectura cuando los descubro. Los que más me indignaron últimamente son los aparecidos en los libros de estudio de mi hija, que cursa el nivel inicial.

(*) Miguel Monforte es realizador audiovisual. Es coautor junto a Julio Neveleff del libro "Mar del Plata, 100 de cine, 1908-2008", editado por Corregidor. Realizó trabajos en crítica cinematográfica. Tiene varios documentales sobre la inmigración italiana en Mar del Plata, sobre los ex combatientes y recientemente terminó "Sinfonía poliexpresiva".


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UN MUSEO AL AIRE LIBRE

El cementerio de Dolores Táctica y estrategia Por Sebastián Chilano sebastianchilano.blogspot.com

Por Verónica Meo Laos (*)

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a ciudad de Dolores, a 200 kilómetros de Buenos Aires por la Autovía 2, tiene un cementerio digno de ser visitado tanto por sus ilustres huéspedes a perpetuidad como por la belleza de su arquitectura. Pero antes es necesario que los propios dolorenses conozcan el valor patrimonial de este espacio público pues, de lo contrario, la degradación natural o el vandalismo producirán daños irreparables. El cementerio está ubicado a la entrada de la ciudad, inmediatamente después del arco que recibe al turista. Su origen se remonta a 1880, año en que fue trasladado a su emplazamiento actual debido a la epidemia de cólera que asoló a la población en 1868. Sin dudas es una parte insustituible de la cultura local, no sólo por el conjunto de construcciones bellas o reliquias arquitectónicas y estatuarias, sino porque es allí donde están albergados sus antepasados, por lo tanto se trata de una cita elocuente con la historia local. Sus callejuelas, sus edificios, sus estatuas son huellas objetivadas que vinculan a los visitantes con el pasado, que testimonian las epopeyas anónimas de aquellos hombres que ayudaron a construir la biografía de Dolores.

En efecto, la necrópolis es una reducción simbólica de la ciudad y como ella, también es una construcción histórica. En su traza urbana es posible leer los rastros de la riqueza, la pobreza, los conflictos, las creencias, la fe o los miedos de las generaciones que nos han precedido. A través de los cementerios y de los rituales asociados a la muerte es posible desentrañar espacios de ruptura y conflictos que subsisten en la ciudad de los vivos. El cementerio local no escapa a tales tensiones. En rigor, al ser de base higienista, en sus construcciones se destacan el art decó, el art nouveau y el neoclásico, estilos arquitectónicos que nos hablan de la ideología de los propietarios de las bóvedas situadas en la sección “U” que comprende el grupo arquitectónico funerario más importante y más antiguo. A ambos lados de la calle principal están emplazadas las bóvedas de políticos de renombre, funcionarios y comerciantes prósperos, entre los cuales sobresale la de los Luro, familiares de aquel pionero vasco que amasó una fortuna y que fue uno de los fundadores de Mar del Plata; o la de los López Flores, parientes políticos de Juan Vucetich, una acaudalada familia de artistas y benefactores. Los propietarios de esas bóvedas fueron los responsables

de la cruzada modernizadora de la ciudad a fines del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX. La defensa del espacio funerario analizado implica la conservación de un espacio que representa un concepto de urbanismo que, en la ciudad de los vivos, tiende a ser reemplazado por construcciones más actuales pero que, en la ciudad de los muertos -por ahora- permanece intacta. La deuda pendiente que los dolorenses tienen por delante es comprender que su cementerio es un sitio patrimonial de gran significación. Ello permitirá revalorizarlo y pensarlo como un museo al aire libre como ya lo han hecho otras ciudades de nuestro país y del mundo. Redescubrir la belleza detrás de la revulsión o la congoja permitirá hacer del cementerio patrimonial de Dolores un lugar que merece ser visitado y que podría ser incluido en un circuito turístico alternativo ■ (*) Periodista y docente, posgraduada en Sociología y Ciencia Política. Diploma en Gestión Cultural, Turismo y Patrimonio. Este artículo salió publicado en el último número de la revista Gestión Cultural de la Universidad de Tres de Febrero.

Como el director titular del Instituto de Investigaciones Médicas Tercermundistas estaba en Argelia por disposición de la Organización Mundial de la Salud investigando el extraño brote de fiebre tifoidea que sólo afectaba a inmigrantes ilegales vacunados contra la gripe A antes de ser deportados de Europa, el director interino tuvo que ocupar su cargo. Su primera (y única, de ser por él) medida como interino hubiese sido hacer bailar a La Tabla (conocía de la noche sus dotes de bailarina exótica) en la reunión de directorio. Pero el directorio lo obligó a una segunda intervención. Todos habían leído la nota de Márquez colmada de elogios al recientemente fallecido profesor Ham, llena de lugares comunes y de honores inexactos, y todos habían coincidido en que algo extraño había en esa omisión. –Hasta parece que hubiese cortado y pegado de Wikipedia –se aventuró en afirmar La Tabla mientras se vestía, a un costado de la mesa del directorio. Todos la miraron y ella se dio cuenta de su error. –¿Por qué lo dice? –Yo no digo nada –intentó defenderse. Había repetido las palabras que Conforti había usado en su última conversación telefónica con Márquez y que ella había escuchado–. ¿Por qué no le preguntan al doctor Conforti? –¿Qué puede saber él de Márquez? –Son buenos amigos –dijo La Tabla y se apuró en terminar de vestirse y agarrar los billetes que había ganado con su actuación, para despedirse con un beso al aire y salir de la sala. Esa infidencia de La Tabla, acaso casual, acaso intencionada, llevó a que al día siguiente el director interino hablara con René Conforti sobre Márquez. Fue una suerte que Márquez no tuviera un sortilegio o un complejo sistema informático para escuchar esa conversación, porque se hubiese sentido defraudado. René Conforti, por un instinto de supervivencia negó, como Pedro al Cristo, toda relación con Márquez. Incluso siguió negándola cuando le describieron detalles de sus últimas conversaciones telefónicas. –Alguien nos está espiando –le dijo más tarde Márquez, en su casa, mientras le servía un jugo de zanahorias. Márquez se sentó en el sillón de enfrente y su gato negro, que aún conservaba la franja blanca sobre el lomo a pesar de que ya a casi nadie le interesaba la cacería de “hijos del Diablo”, saltó sobre sus piernas. Márquez lo dejó beber jugo de zanahorias de su vaso. –Las preguntas son dos: ¿quién? y ¿por qué? –afirmó René Conforti. –Creo que se equivoca. Porque yo tengo las respuestas, aunque sea en forma parcial. Nos espía la telefonista del Instituto y tiene algo que ver con el caso del profesor Ham. –¿Cómo lo sabe? –Me gustaría decirle “Elemental, mi querido Conforti”. ¿Puedo? –De hecho ya lo hizo. –Es cierto. Pero bueno, creo que fue La Tabla porque es la única que sabe de nuestro contacto. Siempre sospeché de ella. Es muy llamativo que el Diablo deje de usar como secretaria a una mujer hermosa... y es lógico que los científicos la aceptaran como telefonista. La hubiesen aceptado hasta como fotocopiadora, con tal de tener una mujer hermosa a la vista. Usted sabe, Conforti, que los científicos están anulados sexualmente en su búsqueda de la partícula elemental, castrados aún peor que los curas en su anhelo de encontrar a Dios, pero a otro Dios, el Dios hecho a imagen y semejanza de la Ciencia. Un Dios maleable. Sometible a uno y mil ensayos que demuestren su existencia... –¿Y por qué piensa que tiene que ver con la muerte del profesor Ham? –Es una corazonada –dijo Márquez y dejó su vaso con jugo de zanahoria sobre la mesa. El gato saltó de sus piernas a la mesa, tras el jugo–. Y para refutar mi corazonada, tendrá que hacerme entrar en el Instituto ■

Las 8 preguntas para Miguel Monforte

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¿Qué situación de su vida cotidiana encontró reflejada con sorpresiva exactitud en un libro, una película, una canción o cualquier otra obra de arte? -Encontré similitudes en algunos fragmentos de “Cine-

ma Paradiso”, de Giuseppe Tornatore, cuando el pequeño Toto está en la cabina de proyección del Paradiso. En mi adolescencia un tío me llevaba a la cabina de proyección del cine en el cual trabajaba para que vea desde allí las películas, además aprendí cómo eran las bobinas de películas,

el funcionamiento de los proyectores, cómo se debe preparar la cinta para otra función, y sobre todo, observar silenciosamente desde la cabina la reacción del público frente a los diferentes filmes.


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EMILCE STRUCCHI PRESENTÓ EN MAR DEL PLATA "PALABRAS POZO"

La poeta que indaga en el dolor Es, sobre todo poeta, pero también escribió cuentos, tiene una novela publicada y es psicóloga. Como escritora, le interesa bucear en el dolor, el cuerpo y la mujer. No le tiene miedo a los rótulos: se considera una escritora de género.

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na experiencia ligada al dolor hizo que su literatura diera un volantazo y fuera a parar a otro costado. Así lo entiende hoy Emilce Strucchi, psicóloga, poeta y narradora que recientemente presentó en Mar del Plata -en Villa Victoria- su último libro, titulado "Palabras pozo", donde conviven Frida Kahlo, su placard, la palabra poética y una mujer que indaga y se indaga. Carnadura, cuerpo y dolor son tres palabras claves en sus tres últimos libros, que se completan con "Amansalva" (2006) y la novela "Andar ligero" (2007). "En un comienzo no sé si fue tan consciente (esta relación), hoy te diría que, concientemente estoy dirigiendo mi labor de investigación en la literatura en el tema del dolor, además trabajo en la psicología en relación al cuerpo y a los dolores del cuerpo y a la encarnación en el cuerpo de un montón de circunstancias que uno podría considerar como no corporales, pero que tienen una expresión en lo corporal", explicó la poeta, que vive actualmente en Buenos Aires. Fruto del interés que despierta el nexo entre dolor, cuerpo y mujer, Strucchi se detuvo en las vidas de grandes artistas que tuvieron existen-

Emilce Strucchi.

cias tortuosas. Acaso el exponente más alto sea la mexicana Frida Kahlo, que suele aparecer con intensidad en sus escritos. Aunque no es la única. Con la literatura y la vida de Alejandra Pizarnik, Olga Orozco, Clarice Lispector y otras escritoras elabora ahora una suerte de "entrecruzamiento entre el discurso científico y la poesía" -tal como ella lo define-, que busca conexiones entre las dolencias que padecieron y la obra literaria que produjeron. "Es un trabajo netamente hipotético -cuenta- porque son autoras que ya fallecieron, pero no me resulta tan difícil ver en ellas ciertas cosas, así como las veo cuando me pongo afuera en

mi propia poesía. A mí me parece que hay marcas en la vida que no pueden no estar en lo que después uno hace, sea que uno escriba, pinte o cocine, me parece que uno no se puede disociar de tales maneras". Strucchi sabe que esta asociación entre vida y obra, sobre todo si viene de la pluma de una mujer, es un aspecto criticado, o al menos observado como negativo por ciertos sectores del mundo académico. "Se critica mucho a la mujer y el asumir el yo en la escritura y eso de la primera persona, pero a veces creo que esa fue una manera de batallar de las mujeres", agregó en Mar del Plata, una ciudad que elige ca-

da vez más como lugar de descanso y en la que sueña radicarse. -¿Se considera una escritora de género? -Sí, sobre todo en "Amansalva". Al principio ese rótulo me asustaba más que ahora, seguramente que estoy más grande me dan menos temor algunas cosas. En definitiva uno escribe desde su ser y la verdad es que ni siquiera vengo de la literatura, entonces me resulta complicado categorizarme como escritora, pero me doy cuenta de que mi preocupación sí es el tema del cuerpo y del cuerpo de la mujer. Yo padecí cáncer hace unos años y me parece que eso hizo de bisa-

gra respecto de los temas que empecé a elegir para investigar. Viéndolo a la distancia me parece bastante claro eso, fue una experiencia muy traumática para mi, de mucho miedo y fue una experiencia límite. Eso generó en mi una relación con mi cuerpo muy distinta y se empezó a plasmar en la obra. Si vos mirás los libros que escribí antes de ese momento y los recientes, esa diferencia se nota. -Por su rol de psicóloga, ¿cómo ve al cuerpo femenino? -Hace mucho siglos teníamos el cuerpo de la bruja, después fue el cuerpo de la poseída y no porque no persiguieran a los varones, pero los claustros religiosos persiguieron bastante más a la mujer como la portadora del pecado, desde Eva. Eso me suena cuando pienso en el cuerpo de la mujer ahora. Hoy veo que está tremendamente exigido, por lo menos el cuerpo que se muestra en los medios masivos, un cuerpo que tiene que cumplir una serie de pautas, de belleza, de alimentación y en simultáneo el mensaje absolutamente contradictorio: someterse. Someterse a cirugías, a dietas extremas. Al mismo tiempo uno lee y yo lo veo en el consultorio que la mujer sigue siendo objeto de agresión directa y concreta. No digo que no haya hombres castigados, digo que la proporción de mujeres agredidas física y sexualmente es mayor. Y no por nada siguen floreciendo instituciones que se dedican a esos temas. -¿La literatura es su manera de militar en contra de estos estereotipos? -Yo no sé si esto ha sido concientemente así, pero si yo pienso en estos tres últimos libros veo que es una forma de desenvolver el tema. "Amansalva" es el dolor y todo lo que está asociado a una enfermedad como el cáncer, que tiene una carga social, en "Andar ligero" aparece una familia en la que hay maltrato, anorexia y trastornos alimentarios y en "Palabras pozo" hay un amor, una pasión entre tres mujeres. De manera que yo creo que es un modo de desenvolver un tema ■

Roberto Bolaño, más allá del mito Editores y traductores del escritor chileno Roberto Bolaño consideraron que la lectura de su obra ya ha superado al mito que rodean al autor y su vida, y se encuentra ahora centrada en el valor de su literatura y poesía. En la semana de autor dedicada al escritor de "Los detectives salvajes" en la Casa de América en Madrid, los traductores de algunas de las obras de Bolaño al inglés y al alemán, Chris Andrews y Heinrich von Berenberg, el editor de Anagrama, Jorge Herralde, y el catedrático Wilfrido Corral hablaron del alcance y la evolución de la lectura de Roberto Bolaño. Para ello, Jorge Herralde distinguió

"los momentos estelares de Bolaño". En un primera instancia, el autor perseguía, según el editor, todo tipo de premios literarios con el fin de tener retribuciones económicas suficientes para alimentar a su familia. Después envió novelas a diversos editores para ser publicado y con las que empezó a atraer la crítica literaria, hasta llegar al momento de publicación de "Los detectives salvajes", que ganó tanto el premio Herralde como el Rómulo Gallegos y que le proporcionó un salto al éxito. Sin embargo, "2666" fue, tanto para Herralde como para los traductores, la apoteosis del éxito de Bolaño, libro en

el que trabajó durante varios años pero que fue publicado después de su muerte. No obstante, la notoriedad de Bolaño ha continuado, "para convertirse en un clásico". La acogida de la obra de Bolaño varía según el país, y mientras en Italia hubo una reticencia a publicarlo, en Francia obtuvo buen reconocimiento. En el caso de Alemania, von Berenberg consideró que la lectura de Bolaño fue evolutiva, pero culminó con la publicación de "2666", debido a "un efecto rebote" de la aceptación en el mundo anglosajón.

En los países de habla inglesa, que no suelen ser generosos en su publicación de autores hispanos, el éxito de Bolaño no fue "previsible" según el traductor Chris Andrews. "No podía ser un fracaso total, pero posiblemente tampoco un éxito", dijo Andrews. Algunas contingencias, como la positiva crítica de Susan Sontag a "Nocturno de Chile", ayudaron a la difusión de la obra. Según Wilfrido Corral, Bolaño es a la vez "conocido y desconocido" en inglés, como lo demuestra el que, como ocurrió en la presentación de "2666", pueda haber periodistas que no saben que el autor ha muerto, mientras su

obra genera asignaturas como la que, en EE.UU., se llama "Globaño". Con estas dos vertientes, el académico consideró que el mito de Bolaño, también explotado para la comercialización de su obra, ya ha sido superado y pone en perspectiva la nueva literatura hispana, que es mundial y que ha recibido críticas positivas. Aunque "una obra muere, como mueren todas", recordó Chris Andrews con una cita de la novela "Los detectives salvajes", la edición y reedición de las obras Bolaño continúa, ahora con una nueva veta para adentrarse más en la obra poética del chileno ■

Las 8 preguntas para Miguel Monforte

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¿De qué lugar, personaje común o circunstancia en general que ofrece Mar del Plata se apropiaría para incorporarlo como pasaje central de alguna de sus obras?

-El lugar: un inmenso rectángulo que va desde Punta Mogotes hasta Playa Serena, con su zona costera, pero sobre todo la parte más mediterránea. Es una franja que me fascina como posible escenario de una película. Tiene casas bajas, lo

cual le da mucha luminosidad, contrastes de árboles y cielo, calles, cortadas, diagonales y sobre todo, no es reconocible como paisaje tradicional de nuestra ciudad.


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FERNANDO BRAVO Y SU BITÁCORA EMOCIONAL EN LOS MEDIOS

La dama del bosque imaginario...

Por Gabriel Imparato

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as efemérides recordarán que en agosto de 1920 la radiodifusión daba sus primeros pasos en la Argentina, secuencia que poco a poco la convertiría en compañera inseparable de millones de personas. Muchos personajes, con el paso del tiempo, fueron dejando firme su huella, uno de ellos es Fernando Bravo, quien lleva más de cuatro décadas en el medio.

ría Matute ha navegado entre los (Viene de página 1) La narradora es autora de títulos hermanos Grimm, Andersen, Perrault, Proust, imprescindiRilke, Chejov, bles y también tiene una ina"El bosque es para Faulkner o Poe. Cervantina, y barcable obra mí el mundo de la hoy premio para jóvenes y ervantes, la niños, con imaginación, de la Cmirada dulce y cuentos como fantasía" amable de esta "Los niños tonescritora tamtos", "El país de la pizarra", "La oveja negra", "El bién ha pasado por toda clase de verdadero final de la bella dur- vicisitudes. Hija de una familia burguesa, miente", o "La puerta de la luna", el volumen que abrocha todos sus de padre catalán y madre castellacuentos y que acaba de salir este na, vio cómo la guerra civil tammes. Muchos de ellos están dedi- bién afectó de fondo su vida familiar, caracterizada por grandes aucados a su hijo Juan Pablo. "La Matute", como así le gusta sencias. Después, en 1952, se casó que la llamen, se ha manifestado con el escritor Eugenio de Goimuy en contra de la idea de lo po- coechea, "el malo" y en 1963 se selíticamente correcto en los cuen- paró, pero como consecuencia de las leyes de la España de aquella tos que se escriben ahora. "Lo políticamente correcto lo época, le quitaron la custodia de fastidia todo. Ahora no le puedes su hijo y no pudo verlo durante leer a un niño un clásico, que son años. Hechos, cicatrices de una autofabulosos, porque hoy hay que decirles amén a todo y al final la ra que ha viajado por todo el muncaperucita se hace amiga del lobo. do, que ha cruzado casi un siglo y Y esto no es así, porque en la vida que ha visto "casi todo", y cuya te vas a encontrar lobos tremen- principal característica es la de ser dos...", dijo en una entrevista el una persona buena, siempre preocupada por el ser pasado año. humano. Además, pa"El mundo esra la autora, la "El mundo está tan tá tan desquiciainfancia, como desquiciado hoy do hoy como para Rilke, "es todo y nos como cuando tenía cuando tenía 14 años. Las formas marca a todos 14 años" cambian, pero de una manera no el egoísmo y tremenda". "A veces la infancia es más larga que la intolerancia. Todo eso es igual la vida", escribe en "Paraíso inha- que cuando empecé a vivir", dijo el pasado 10 de noviembre en el bitado". El mundo narrativo de Ana Ma- Instituto Cervantes ■

(fotografía de autor)

“La radio le sacó a la televisión el prestigio de la palabra” El popular conductor y animador publicó su primer libro titulado “Mi domicilio es el aire”, obra que analizó en una entrevista donde también habló de su éxodo televisivo, de la realidad social y contó anécdotas de su extensa carrera.

Con la aparición de “Mi domicilio es el aire”, un ameno libro publicado por Editorial Aguilar, Bravo evoca programas, amigos, compañeros y maestros, las anécdotas reveladoras, aciertos y errores, risas y llantos, varias reflexiones que comparte generoso constituyendo verdaderas lecciones de radio y naturalmente de vida. “Un instante antes de decir al aire la primera palabra, una certeza se impone en mi cabeza: me siento bien porque tengo el raro privilegio de hacer lo que más me gusta”, confiesa el hombre nacido en San Pedro en 1944, quien en 1969 ingresó a “La Campana de Cristal”, donde puso en marcha una carrera que incluyó clásicos como “Alta tensión”, “Mesa de noticias”, “20 mujeres”, “Siglo XX”, “El precio justo” y otros clásicos del medio, además de su trabajo en Rivadavia, Bravo 1030, Del Plata y Continental. Merecedor de distinciones como La Cruz de Plata Esquiú, el premio Bnai Brith por su tarea a favor de los derechos humanos, cinco Martín Fierro y el Konex en 1991, no oculta sus bloopers radiales, sus estadías en el cálido Bar Tutti y a Cacho Fontana como la musa inspiradora de todos esos conductores. Pícaro, evoca sus delirios radiales en ardua competencia con Antonio Carrizo, dando a San Pedro y Villegas ribetes inéditos y no oculta en su charla con LA CAPITAL el eterno agradecimiento a su esposa Andrea. Antes de poner en marcha la cinta que atestiguará el diálogo, Fernando esgrime como adalid profesional la consigna de “un discurso abarcador como la clave de esta tarea”, pero no se olvida de sus yerros en la pantalla chica cuando señala que “con los magos no me meto más”. Sincero y frontal, así se muestra en cada pregunta: -¿Al retratar su historia radial, qué ocurre con las memorias de su pueblo?

-Muchos con su trabajo han contribuido a armar mi propia historia en los medios, por eso asoman muchas memorias. En una época había ocho trenes a San Pedro y hoy creo que no hay ninguno, no sé si esto marca el retroceso de un país de una manera brutal y terrible, creo que sí, más cuando las vías son la mejor forma de comunicarse que tienen los países, teníamos eso y ahora ya no está, pero es harina de otro costal. Entonces con los trenes en su momento pude viajar a Capital para estudiar en el Iser, ya a las 23.30 me retiraba antes para poder regresar a mi localidad, a veces me dormía y me despertaban en San Pedro para avisarme que esa formación la movían a otro ramal. -Lo cierto es que había una clase de radio y hoy la realidad posiciona otra. -Vivimos un momento de plenitud tecnológica, pero en esos años la radio era otra cosa, tenía muchas dificultades pero hoy conserva el mismo magnetismo que en los '50 y '60, o sea el hombre frente al micrófono comunicando y el oyente listo para el mensaje, recibirlo y emocionarse, informarse y sentir esa comunicación con la plenitud de la radio. Hoy tenemos otros elementos a mano como internet, las pantallas de televisión, la telefonía celular, hoy incluso por internet llegás en tiempo real a distintos lugares, cosa que antes no sucedía, nos permitió un discurso radial amplificado, pero por suerte el fenómeno de la radio permanece intacto. -¿Sus metas fueron cambiando con el paso de los años? -Cuando salí de San Pedro yo quería ser locutor, trabajar en la radio y a partir de ahí comenzar a construir la carrera, nunca me fijé objetivos desmedidos, nunca quise ser dueño de una radio o su director artístico, aunque esto último lo ejercí sin proponérmelo, nunca me fijé metas demasiado largas, me fijé en el día a día, ha-

cer el trabajo bien nos recicla para mañana, ese objetivo lo fui cumpliendo paso a paso. Vine a Buenos Aires, viví en una pensión de la calle Mansilla, hice suplencias en “La danza de la fortuna”, hice mis minutitos hasta que conocí la televisión y con ese debut alcancé una bisagra en la vida. Me siento orgulloso de lo que hice en cuarenta años, me dieron oportunidades y nadie me regaló nada, de todo lo que he cosechado en cuanto a amistades, algo que en este medio es difícil. -Si su domicilio es el aire, ¿qué rigor inmobiliario tiene la pantalla de TV hoy? -“Mi domicilio es el aire” lo digo porque más allá de todas las identificaciones que tenga con los distintos medios en un canal o una radio, creo que nosotros vivimos en el aire y la gente nos encuentra en el aire, por eso el título del libro. -¿Cómo surgió la génesis para concebir esta publicación? -En realidad escribirlo no fue una necesidad personal ni una asignatura pendiente que ahora cumplo, sólo respondí a un estímulo de la Editorial Aguilar que me propuso hacer un libro y fui el primer incrédulo en ese momento, dije que dudaba de que mi propia historia fuera un libro. Ellos me entusiasmaron y me apoyaron a escribirlo, bueno, hoy me siento reconfortado porque es muy lindo haber podido repasar la carrera y todo el agradecimiento a quienes me ayudaron y me guiaron en muchísimas cosas, me siento muy reconfortado de haberlo escrito y al mismo tiempo agradecer a la editorial que se le haya prendido la lamparita de que yo podía escribir un libro. -Hay varios periodistas o comunicadores que ahora están publicando libros. -No sé, lo que cuento acá son experiencias personales, mi propia historia, de cómo construí la carrera y mi vida, de cómo fue el acceso a los medios, simplemente es eso, creo que un estudiante de locución que tenga el libro y lo lea se encontrará con muchas experiencias vividas, de pronto podrá servirle lo mío, no lo sé, pero son mis experiencias, mis dificultades, mis soluciones y seguramente otros tendrán otras recetas para lo suyo. -¿Cómo ve su relación con el libro y qué escritores concitan su atención? -Asumí mi profesión con un enorme compromiso por tratar de fortalecerme en todo lo que podía, en cuanto a no aparecer como un improvisado en el aire, me parece que es una recomendación, yo no fui lector de pibe pero después la profesión me fue empujando, exigiendo cada vez más y llevando a que fuera, no un lector compulsivo, pero sí todo lo que cae en mis manos trato de leerlo. Me gustan escritores como Pérez Reverte, José Saramago, Jorge Fernández Díaz, escritores que me despiertan curiosidad, todos los libros periodísticos que hoy se publican en el país trato de leerlos, más allá de la firma de los autores. Me encantan los docu-

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mentos, hoy el libro periodístico está muy de moda y eso a mí me atrae sobremanera. -¿Cuál considera que es su mayor mérito profesional y cómo encuadra la radio dentro de la televisión actual? -El mayor orgullo que tengo es haber construido una carrera donde me dieron oportunidades y sin duda alguna traté de no desaprovecharlas, eso me parece que es el gran mérito que he tenido y de pronto construir una carrera con trabajo todos los días. Hoy la radio es un gran medio de comunicación, respeta la nobleza de los tiempos iniciales, está muy valorizada por la audiencia, la gente recala mucho en el mundo radial para informarse, para formar su opinión, así que me parece que atraviesa un momento muy interesante. Creo que la radio le ha sacado a la televisión de aire mucho prestigio de la palabra y de la tarea informativa. La televisión ha perdido algo de credibilidad, la radio se la ha ganado, también la gente detecta muy fácilmente quién hace periodismo y quién hace propaganda. -¿Parece que ha roto todos los vínculos con la pantalla chica en la actualidad? -No, no estoy divorciado de la TV, pero no renuevo ese nexo con ella, ahí en el libro comento que no sé si volveré a la televisión, estoy obviamente en el recambio generacional lógico que propone la televisión y eso también lo entiendo. Además digamos que la televisión abierta hoy por hoy no me representa, estoy muy ajeno a los códigos que impone la TV, hoy mi función de conductor se vería en un par de programas y nada más, pero en los demás no me veo en esa función. -¿Lo mortificó el abrupto desenlace de su última tarea conduciendo en TV? -El recuerdo del final de “La Casa de América” no es grato, no me sentí maltratado, creo que la producción hizo lo que pudo, todos hicimos lo que pudimos pero el programa no cuajó, el producto no caminó, la pantalla estaba helada y bueno, seguir avanzando en eso era muy contraproducente. Eso no me sacó ganas de insistir con la televisión, porque sí entendí hace muchos años que los programas terminan y que la profesión sigue. No sé si me siento antiguo, me siento muy poco representado por la tele de hoy, ese es el punto y el bocadillo más adecuado. -Lo cierto es

“No me siento una leyenda” Aludiendo a los formatos comunicacionales y a la popularidad que los mismos generan, Fernando Bravo acota terreno y evita caer en duras grandilocuencias al sostener que “cuando adquirís características de leyenda es para preocuparse (risas), no me siento una leyenda, tal vez un clásico en el medio, después de cuarenta años de tarea uno adquiere una categoría a lo mejor diferente a la de un principiante. Mantengo la expectativa en cada cosa que hago. Si me alejé de la TV, fue porque en algunos casos me autoexcluí, no me veía reflejado en lo que hacían, no me identificaba con eso, los ciclos de entretenimiento de formato quedaron relegados y los periodísticos prácticamente no están en el aire. Tinelli en su momento me ofreció “cantar por un sueño” y dije que no, lo mismo cuando al estar en el aire alguno quiso cambiar por la medición. No vengo a luchar por el minuto a minuto. Sé que en la pantalla hay un terreno fértil para hacer un programa de recuerdos, lo hay pero no soy quien decide, pero tampoco hay nadie que sea dueño de una idea total, hacer un programa de recuerdos está al alcance de cualquiera, pero sí creo que “Siglo XXCambalache” fue un ciclo novedoso en su momento, tuvo un gran respaldo de producción y con Teté Coustarot armamos un producto que fue muy bien recibido" ■

båíêÉ äç ÄÉääç ó äç Éñíê~¥ç

Por Agustín Pasetti

Busco agregar un plus a los espacios comunes, esos que son conocidos por todos, esos que son cotidianos. Un plus que los haga raros, en una mezcla de extrañeza y belleza. Como trabajo con tiempos de exposición muy largos, se van grabando en las fotos cosas y nunca se cómo va a quedar la imagen, si bien la toma y el encuadre están planeados. Eso es, justamente, lo que más me divierte. Tengo 21 años y sé que todavía estoy buscando mi estilo. Me gusta trabajar con lugares geométricos, en esa búsqueda ando... Estas fotos que muestro forman parte de un tríptico que irá creciendo con más imágenes. Forma parte de mi proyecto personal ■

que la pantalla actual es Tinelli-dependencia al extremo, con satélites propios y ajenos orbitando lo sucedido en el planeta Ideas del Sur. -Eso es un poco sorprendente, la televisión y la gente del show, es algo muy sorprendente y también inédito en la TV, no era de prever lo que está ocurriendo, me parece que la televisión ha derivado de una moda que se ha impuesto con una enorme contundencia, se ha derivado a eso, no era de esperarse algo así, además no creo que Tinelli se lo haya propuesto diciendo “voy a tener 14 programas que hablen de mí”. Pero parece que el día que no está “ShowMatch” se apagara la tele ■

Las 8 preguntas para Miguel Monforte Las 8 preguntas para Miguel Monforte

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¿Cuál es el mejor diálogo que recuerda entre dos personajes de ficción? -Por su precisión a la hora de ayudar al avance de la trama, más allá de generar expectativa, me gustan los diálogos en-

tre Sherlock Holmes y su fiel amigo, el doctor Watson. Por otra parte, del filme “Nueve reinas”, rescato un pequeño párrafo: Juan (interpretado por Gastón Pauls) pregunta: “¿Por qué te robás el diario si podés comprarlo?”.

Marcos (Ricardo Darín) responde: “¿Y porque lo voy a pagar si puedo robarlo?”, brillante forma de definir un personaje a través de un solo diálogo.

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Si le permitieran ingresar en una ficción y ayudar a un personaje, ¿cuál sería y qué haría? -Ayudaría a Florentino Ariza, en “El amor en los tiempos

de cólera”, de Gabriel García Márquez, a sobrellevar los años antes de reencontrarse con su amada Fermina Daza. También me encantaría entrar en el filme “Zelig”, de Woody

Allen y acompañar al protagonista (interpretado por el mismo Allen), no estoy seguro de poder ayudarlo, aunque seguramente alguna sugerencia le haría.


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FERNANDO BRAVO Y SU BITÁCORA EMOCIONAL EN LOS MEDIOS

La dama del bosque imaginario...

Por Gabriel Imparato

L

as efemérides recordarán que en agosto de 1920 la radiodifusión daba sus primeros pasos en la Argentina, secuencia que poco a poco la convertiría en compañera inseparable de millones de personas. Muchos personajes, con el paso del tiempo, fueron dejando firme su huella, uno de ellos es Fernando Bravo, quien lleva más de cuatro décadas en el medio.

ría Matute ha navegado entre los (Viene de página 1) La narradora es autora de títulos hermanos Grimm, Andersen, Perrault, Proust, imprescindiRilke, Chejov, bles y también tiene una ina"El bosque es para Faulkner o Poe. Cervantina, y barcable obra mí el mundo de la hoy premio para jóvenes y ervantes, la niños, con imaginación, de la Cmirada dulce y cuentos como fantasía" amable de esta "Los niños tonescritora tamtos", "El país de la pizarra", "La oveja negra", "El bién ha pasado por toda clase de verdadero final de la bella dur- vicisitudes. Hija de una familia burguesa, miente", o "La puerta de la luna", el volumen que abrocha todos sus de padre catalán y madre castellacuentos y que acaba de salir este na, vio cómo la guerra civil tammes. Muchos de ellos están dedi- bién afectó de fondo su vida familiar, caracterizada por grandes aucados a su hijo Juan Pablo. "La Matute", como así le gusta sencias. Después, en 1952, se casó que la llamen, se ha manifestado con el escritor Eugenio de Goimuy en contra de la idea de lo po- coechea, "el malo" y en 1963 se selíticamente correcto en los cuen- paró, pero como consecuencia de las leyes de la España de aquella tos que se escriben ahora. "Lo políticamente correcto lo época, le quitaron la custodia de fastidia todo. Ahora no le puedes su hijo y no pudo verlo durante leer a un niño un clásico, que son años. Hechos, cicatrices de una autofabulosos, porque hoy hay que decirles amén a todo y al final la ra que ha viajado por todo el muncaperucita se hace amiga del lobo. do, que ha cruzado casi un siglo y Y esto no es así, porque en la vida que ha visto "casi todo", y cuya te vas a encontrar lobos tremen- principal característica es la de ser dos...", dijo en una entrevista el una persona buena, siempre preocupada por el ser pasado año. humano. Además, pa"El mundo esra la autora, la "El mundo está tan tá tan desquiciainfancia, como desquiciado hoy do hoy como para Rilke, "es todo y nos como cuando tenía cuando tenía 14 años. Las formas marca a todos 14 años" cambian, pero de una manera no el egoísmo y tremenda". "A veces la infancia es más larga que la intolerancia. Todo eso es igual la vida", escribe en "Paraíso inha- que cuando empecé a vivir", dijo el pasado 10 de noviembre en el bitado". El mundo narrativo de Ana Ma- Instituto Cervantes ■

(fotografía de autor)

“La radio le sacó a la televisión el prestigio de la palabra” El popular conductor y animador publicó su primer libro titulado “Mi domicilio es el aire”, obra que analizó en una entrevista donde también habló de su éxodo televisivo, de la realidad social y contó anécdotas de su extensa carrera.

Con la aparición de “Mi domicilio es el aire”, un ameno libro publicado por Editorial Aguilar, Bravo evoca programas, amigos, compañeros y maestros, las anécdotas reveladoras, aciertos y errores, risas y llantos, varias reflexiones que comparte generoso constituyendo verdaderas lecciones de radio y naturalmente de vida. “Un instante antes de decir al aire la primera palabra, una certeza se impone en mi cabeza: me siento bien porque tengo el raro privilegio de hacer lo que más me gusta”, confiesa el hombre nacido en San Pedro en 1944, quien en 1969 ingresó a “La Campana de Cristal”, donde puso en marcha una carrera que incluyó clásicos como “Alta tensión”, “Mesa de noticias”, “20 mujeres”, “Siglo XX”, “El precio justo” y otros clásicos del medio, además de su trabajo en Rivadavia, Bravo 1030, Del Plata y Continental. Merecedor de distinciones como La Cruz de Plata Esquiú, el premio Bnai Brith por su tarea a favor de los derechos humanos, cinco Martín Fierro y el Konex en 1991, no oculta sus bloopers radiales, sus estadías en el cálido Bar Tutti y a Cacho Fontana como la musa inspiradora de todos esos conductores. Pícaro, evoca sus delirios radiales en ardua competencia con Antonio Carrizo, dando a San Pedro y Villegas ribetes inéditos y no oculta en su charla con LA CAPITAL el eterno agradecimiento a su esposa Andrea. Antes de poner en marcha la cinta que atestiguará el diálogo, Fernando esgrime como adalid profesional la consigna de “un discurso abarcador como la clave de esta tarea”, pero no se olvida de sus yerros en la pantalla chica cuando señala que “con los magos no me meto más”. Sincero y frontal, así se muestra en cada pregunta: -¿Al retratar su historia radial, qué ocurre con las memorias de su pueblo?

-Muchos con su trabajo han contribuido a armar mi propia historia en los medios, por eso asoman muchas memorias. En una época había ocho trenes a San Pedro y hoy creo que no hay ninguno, no sé si esto marca el retroceso de un país de una manera brutal y terrible, creo que sí, más cuando las vías son la mejor forma de comunicarse que tienen los países, teníamos eso y ahora ya no está, pero es harina de otro costal. Entonces con los trenes en su momento pude viajar a Capital para estudiar en el Iser, ya a las 23.30 me retiraba antes para poder regresar a mi localidad, a veces me dormía y me despertaban en San Pedro para avisarme que esa formación la movían a otro ramal. -Lo cierto es que había una clase de radio y hoy la realidad posiciona otra. -Vivimos un momento de plenitud tecnológica, pero en esos años la radio era otra cosa, tenía muchas dificultades pero hoy conserva el mismo magnetismo que en los '50 y '60, o sea el hombre frente al micrófono comunicando y el oyente listo para el mensaje, recibirlo y emocionarse, informarse y sentir esa comunicación con la plenitud de la radio. Hoy tenemos otros elementos a mano como internet, las pantallas de televisión, la telefonía celular, hoy incluso por internet llegás en tiempo real a distintos lugares, cosa que antes no sucedía, nos permitió un discurso radial amplificado, pero por suerte el fenómeno de la radio permanece intacto. -¿Sus metas fueron cambiando con el paso de los años? -Cuando salí de San Pedro yo quería ser locutor, trabajar en la radio y a partir de ahí comenzar a construir la carrera, nunca me fijé objetivos desmedidos, nunca quise ser dueño de una radio o su director artístico, aunque esto último lo ejercí sin proponérmelo, nunca me fijé metas demasiado largas, me fijé en el día a día, ha-

cer el trabajo bien nos recicla para mañana, ese objetivo lo fui cumpliendo paso a paso. Vine a Buenos Aires, viví en una pensión de la calle Mansilla, hice suplencias en “La danza de la fortuna”, hice mis minutitos hasta que conocí la televisión y con ese debut alcancé una bisagra en la vida. Me siento orgulloso de lo que hice en cuarenta años, me dieron oportunidades y nadie me regaló nada, de todo lo que he cosechado en cuanto a amistades, algo que en este medio es difícil. -Si su domicilio es el aire, ¿qué rigor inmobiliario tiene la pantalla de TV hoy? -“Mi domicilio es el aire” lo digo porque más allá de todas las identificaciones que tenga con los distintos medios en un canal o una radio, creo que nosotros vivimos en el aire y la gente nos encuentra en el aire, por eso el título del libro. -¿Cómo surgió la génesis para concebir esta publicación? -En realidad escribirlo no fue una necesidad personal ni una asignatura pendiente que ahora cumplo, sólo respondí a un estímulo de la Editorial Aguilar que me propuso hacer un libro y fui el primer incrédulo en ese momento, dije que dudaba de que mi propia historia fuera un libro. Ellos me entusiasmaron y me apoyaron a escribirlo, bueno, hoy me siento reconfortado porque es muy lindo haber podido repasar la carrera y todo el agradecimiento a quienes me ayudaron y me guiaron en muchísimas cosas, me siento muy reconfortado de haberlo escrito y al mismo tiempo agradecer a la editorial que se le haya prendido la lamparita de que yo podía escribir un libro. -Hay varios periodistas o comunicadores que ahora están publicando libros. -No sé, lo que cuento acá son experiencias personales, mi propia historia, de cómo construí la carrera y mi vida, de cómo fue el acceso a los medios, simplemente es eso, creo que un estudiante de locución que tenga el libro y lo lea se encontrará con muchas experiencias vividas, de pronto podrá servirle lo mío, no lo sé, pero son mis experiencias, mis dificultades, mis soluciones y seguramente otros tendrán otras recetas para lo suyo. -¿Cómo ve su relación con el libro y qué escritores concitan su atención? -Asumí mi profesión con un enorme compromiso por tratar de fortalecerme en todo lo que podía, en cuanto a no aparecer como un improvisado en el aire, me parece que es una recomendación, yo no fui lector de pibe pero después la profesión me fue empujando, exigiendo cada vez más y llevando a que fuera, no un lector compulsivo, pero sí todo lo que cae en mis manos trato de leerlo. Me gustan escritores como Pérez Reverte, José Saramago, Jorge Fernández Díaz, escritores que me despiertan curiosidad, todos los libros periodísticos que hoy se publican en el país trato de leerlos, más allá de la firma de los autores. Me encantan los docu-

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mentos, hoy el libro periodístico está muy de moda y eso a mí me atrae sobremanera. -¿Cuál considera que es su mayor mérito profesional y cómo encuadra la radio dentro de la televisión actual? -El mayor orgullo que tengo es haber construido una carrera donde me dieron oportunidades y sin duda alguna traté de no desaprovecharlas, eso me parece que es el gran mérito que he tenido y de pronto construir una carrera con trabajo todos los días. Hoy la radio es un gran medio de comunicación, respeta la nobleza de los tiempos iniciales, está muy valorizada por la audiencia, la gente recala mucho en el mundo radial para informarse, para formar su opinión, así que me parece que atraviesa un momento muy interesante. Creo que la radio le ha sacado a la televisión de aire mucho prestigio de la palabra y de la tarea informativa. La televisión ha perdido algo de credibilidad, la radio se la ha ganado, también la gente detecta muy fácilmente quién hace periodismo y quién hace propaganda. -¿Parece que ha roto todos los vínculos con la pantalla chica en la actualidad? -No, no estoy divorciado de la TV, pero no renuevo ese nexo con ella, ahí en el libro comento que no sé si volveré a la televisión, estoy obviamente en el recambio generacional lógico que propone la televisión y eso también lo entiendo. Además digamos que la televisión abierta hoy por hoy no me representa, estoy muy ajeno a los códigos que impone la TV, hoy mi función de conductor se vería en un par de programas y nada más, pero en los demás no me veo en esa función. -¿Lo mortificó el abrupto desenlace de su última tarea conduciendo en TV? -El recuerdo del final de “La Casa de América” no es grato, no me sentí maltratado, creo que la producción hizo lo que pudo, todos hicimos lo que pudimos pero el programa no cuajó, el producto no caminó, la pantalla estaba helada y bueno, seguir avanzando en eso era muy contraproducente. Eso no me sacó ganas de insistir con la televisión, porque sí entendí hace muchos años que los programas terminan y que la profesión sigue. No sé si me siento antiguo, me siento muy poco representado por la tele de hoy, ese es el punto y el bocadillo más adecuado. -Lo cierto es

“No me siento una leyenda” Aludiendo a los formatos comunicacionales y a la popularidad que los mismos generan, Fernando Bravo acota terreno y evita caer en duras grandilocuencias al sostener que “cuando adquirís características de leyenda es para preocuparse (risas), no me siento una leyenda, tal vez un clásico en el medio, después de cuarenta años de tarea uno adquiere una categoría a lo mejor diferente a la de un principiante. Mantengo la expectativa en cada cosa que hago. Si me alejé de la TV, fue porque en algunos casos me autoexcluí, no me veía reflejado en lo que hacían, no me identificaba con eso, los ciclos de entretenimiento de formato quedaron relegados y los periodísticos prácticamente no están en el aire. Tinelli en su momento me ofreció “cantar por un sueño” y dije que no, lo mismo cuando al estar en el aire alguno quiso cambiar por la medición. No vengo a luchar por el minuto a minuto. Sé que en la pantalla hay un terreno fértil para hacer un programa de recuerdos, lo hay pero no soy quien decide, pero tampoco hay nadie que sea dueño de una idea total, hacer un programa de recuerdos está al alcance de cualquiera, pero sí creo que “Siglo XXCambalache” fue un ciclo novedoso en su momento, tuvo un gran respaldo de producción y con Teté Coustarot armamos un producto que fue muy bien recibido" ■

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Por Agustín Pasetti

Busco agregar un plus a los espacios comunes, esos que son conocidos por todos, esos que son cotidianos. Un plus que los haga raros, en una mezcla de extrañeza y belleza. Como trabajo con tiempos de exposición muy largos, se van grabando en las fotos cosas y nunca se cómo va a quedar la imagen, si bien la toma y el encuadre están planeados. Eso es, justamente, lo que más me divierte. Tengo 21 años y sé que todavía estoy buscando mi estilo. Me gusta trabajar con lugares geométricos, en esa búsqueda ando... Estas fotos que muestro forman parte de un tríptico que irá creciendo con más imágenes. Forma parte de mi proyecto personal ■

que la pantalla actual es Tinelli-dependencia al extremo, con satélites propios y ajenos orbitando lo sucedido en el planeta Ideas del Sur. -Eso es un poco sorprendente, la televisión y la gente del show, es algo muy sorprendente y también inédito en la TV, no era de prever lo que está ocurriendo, me parece que la televisión ha derivado de una moda que se ha impuesto con una enorme contundencia, se ha derivado a eso, no era de esperarse algo así, además no creo que Tinelli se lo haya propuesto diciendo “voy a tener 14 programas que hablen de mí”. Pero parece que el día que no está “ShowMatch” se apagara la tele ■

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¿Cuál es el mejor diálogo que recuerda entre dos personajes de ficción? -Por su precisión a la hora de ayudar al avance de la trama, más allá de generar expectativa, me gustan los diálogos en-

tre Sherlock Holmes y su fiel amigo, el doctor Watson. Por otra parte, del filme “Nueve reinas”, rescato un pequeño párrafo: Juan (interpretado por Gastón Pauls) pregunta: “¿Por qué te robás el diario si podés comprarlo?”.

Marcos (Ricardo Darín) responde: “¿Y porque lo voy a pagar si puedo robarlo?”, brillante forma de definir un personaje a través de un solo diálogo.

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Si le permitieran ingresar en una ficción y ayudar a un personaje, ¿cuál sería y qué haría? -Ayudaría a Florentino Ariza, en “El amor en los tiempos

de cólera”, de Gabriel García Márquez, a sobrellevar los años antes de reencontrarse con su amada Fermina Daza. También me encantaría entrar en el filme “Zelig”, de Woody

Allen y acompañar al protagonista (interpretado por el mismo Allen), no estoy seguro de poder ayudarlo, aunque seguramente alguna sugerencia le haría.


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UN ESCRITOR QUE SABÍA CÓMO VENDER UN LIBRO

Después de un siglo, se conoce la autobiografía de Mark Twain No quiso que sus memorias hiriesen los sentimientos de sus coetáneos ni de sus descendientes. Por eso estableció que su autobiografía no vería la luz sino cien años después de su muerte. Hoy es un éxito editorial. l escritor estadounidense E Mark Twain sabía cómo vender un libro y vuelve a de-

mostrarlo cien años después de su muerte con la publicación del primer volumen de su autobiografía, que se ha convertido en un bombazo editorial en Estados Unidos. Sobre este libro, el famoso escritor impuso un embargo de un siglo.

El sello de la Universidad de California, encargado de editar el libro que salió a la venta el 15 de noviembre y que sacará otros dos volúmenes autobio-

Twain es autor de "Las aventuras de Huckleberry Finn", entre muchas otras novelas.

gráficos de Twain en los próximos años, planeó inicialmente una tirada de 7.500 ejemplares. Una semana después de su debut, la obra va ya por su sexta edición, con 275.000 ejemplares en el mercado y demanda para mucho más. "La verdad es que nos ha sorprendido el interés popular en el libro", dijo Robert Hirst, responsable del equipo

Cita con el policial negro en 2011: llega el Festival Azabache Con la intención de fomentar el policial y el género negro, se realizará en mayo de 2011 el Festival Azabache, cuyo comité organizador está formado por los escritores marplatenses Fernando del Rio, Carlos Balmaceda y Javier Chiabrando. Las amplias actividades que incluirá este encuentro serán gratuitas y para todo público. El festival, que se llevará a cabo el 13, 14 y 15 de mayo, buscará "difundir y analizar el género negro y policial en la literatura y en su relación con el cine, la televisión, la historieta, los cómics, la televisión y la fotografía, entre otras artes”, según explicaron durante la presentación. El centro de las actividades será en los amplios salones culturales de la Plaza del Agua, pero además habrá numerosas propuestas en distintos espacios de la ciudad. El Festival cuenta con auspicios oficiales y el firme apoyo de la municipalidad de General Pueyrredón. “El intendente Gustavo Pulti nos dijo que está muy interesado en la realización del Festival Azabache”, remarcaron los organizadores. “Hace pocos días nos reunimos con él y coincidimos en trabajar juntos para que sea un éxito, y para que este primer Festival se convierta en el paso inicial de un encuentro que por su estilo será único en el país y en Latinoamérica”,

afirmaron. Durante el lanzamiento, los organizadores contaron que así como la localidad española de Gijón logró reconocimiento internacional con su famosa Semana Negra, y Cartagena de Indias en Colombia lo hace con su Hay Festival de literatura, el Festival Azabache quiere ubicar a Mar del Plata como una importante sede iberoamericana dedicada a uno de los géneros preferidos por el público de todo el mundo. Habrá invitados del país y el exterior: escritores, guionistas de cine y televisión, directores de cine, fotógrafos especializados en periodismo policial, actores y actrices del género, guionistas y dibujantes de cómics, críticos de medios de comunicación, académicos que estudian el género, forenses y expertos en asuntos criminológicos, entre otros. “Para mantener el típico misterio del thriller, por el momento no daremos los nombres de quienes participarán. Podemos adelantar que habrá sorpresas muy gratas y que serán figuras de máximo nivel en el género”, aseguraron los organizadores. Habrá paneles y mesas redondas, talleres, muestras de fotografía, proyección de cortos, un ciclo especial de cine negro y policial, concursos de cuentos para estudiantes, por citar las principales actividades que formarán su menú ■

de la Universidad de Berkeley en California que custodia los documentos autobiográficos de Twain y que trabajó durante seis años en el primer volumen. "Esperamos que además de comprarlo lo lean", bromeó Hirst sobre el volumen de más de 700 páginas que aparecerá en el puesto número siete de la lista de superventas de no ficción de "The New York Times" el próximo domingo, según ha adelantado el diario. Autor de novelas memorables como "Las aventuras de Huckleberry Finn" (1885), considerada por numerosos críticos como la primera novela de la literatura moderna de EE.UU., y famoso por su punzante sentido del humor, Twain impuso un embargo de un siglo a su autobiografía. "Un libro que no se publica durante un siglo da al escritor una libertad que no podría tener de ninguna otra manera", explicó en una entrevista con el diario británico "London Times" en mayo de 1899. Twain no quería que sus confesiones hiriesen los sentimientos de ninguno de sus coetáneos y menos aún los de sus posibles descendientes. Pero aparte de esos motivos, Hirst cree que pudieron existir otros: "Po-

dría ser parte de su plan de marketing", dijo el experto, quien recuerda que antes de acabar su autobiografía Twain publicó pequeñas selecciones en "North American Review", la primera revista literaria del país, fundada en Boston en 1815. "Y por supuesto cada una de esas selecciones iba precedida de un mensaje que alertaba que se trataba de un extracto y que el texto completo no se podría leer hasta dentro de cien años", añadió Hirst, quien asegura que si hay algo que Twain sabía hacer bien era "vender un libro". El manuscrito autobiográfico de Twain ronda las 5.000 páginas, aunque muchas están duplicadas y el material utilizable para publicación ronda las 2.500 páginas, con una media de 300 palabras cada una. Maestro de la observación y del lenguaje, Twain dictó la mayor parte del contenido de su autobiografía desde la cama a una de sus secretarias, Miss Hobby, cuatro años antes de su muerte, en 1910, a los 74 años. "Espero que esta autobiografía sea admirada muchos siglos después de mi muerte por su forma y método", afirmó el escritor en marzo de 1906, cuyo método consistía en dar rienda

■ Lecturas

suelta a lo que le iba viniendo a la mente. "Deambular libremente por toda la vida, hablar sólo de las cosas que te interesan y dejar de hablar de ellas en el momento en el que su interés palidezca", dijo Twain de su método autobiográfico, que lo llevaba a veces a levantarse de la cama haciendo aspavientos, mientras la taquígrafa tomaba nota de sus palabras. Laura Trombley, historiadora y autora de un libro sobre los últimos y difíciles años de Twain, que vio morir a su hija pequeña, Jean Clemens, cuatro meses antes que él, dice que el escritor sabía cómo mantener el interés de los lectores. Dura crítica de Twain, a quien describe como "narcisista, extremadamente ambicioso y muy vengativo", Trombley reconoce su talento: "El que cien años después de su muerte sigamos hablando de él es la mejor prueba de ello", explicó la historiadora. El volumen autobiográfico es más político que el resto de obras de Twain y mezcla arrebatos de sinceridad, con otros de humor y muchos recuerdos de su infancia, que ejercieron una gran influencia en libros como "Huckleberry Finn" ■

Fuente: Cámara de Libreros del Sudeste de la provincia de Buenos Aires.

Los libros más vendidos de la semana FICCION 1 "COMER, REZAR, AMAR” 2 “EL ÚLTIMO CASO DE RODOLFO WALSH” 3 "DOS CHICAS DE SHANGAI”.

Elizabeth Gilbert. Elsa Drucaroff. Lisa See.

Aguilar. $69. Norma. $58. Salamandra. $85.

NO FICCION 1 "PRESIDENTES”. 2 "YO”. 3 "VIDAS”.

Daniel Filmus. Aguilar. $55. Ricky Martin. Plaza y Janes. $65. 24 biografías de grandes personalidades. Daniel Mañas. Planeta. $69.

RECOMENDADOS 1 “LA HISTORIA DEL AMOR” Nicole Krauss. 2 "NUEVAS HISTORIAS NEGRAS DEL FÚTBOL ARGENTINO” Alejandro Fabbri. 3 "UNIVERSIDAD Y UTOPÍA”. Gastón Gil.

Salamandra. $45. Capital Intelectual. $48. Eudem. $60.

Fragmento de "Jefazo. Retrato íntimo de Evo Morales", de Martín Sivak Lunes 11 Los presidentes bolivianos gobiernan desde el Palacio Quemado. En 1875 los opositores a Tomás Frías arrojaron antorchas encendidas a la casa de gobierno desde la catedral contigua. Provocaron un gran incendio. Sin embargo, el fuego no les permitió llegar al poder. El edificio fue reconstruido pero la fórmula Palacio Quemado parece referirse al país inflamable que Bolivia ha sido desde su fundación en 1825. Sobre ochenta y tres gobiernos, treinta y seis no duraron más de un año, treinta y siete fueron de facto y hasta el momento ningún historiador ha sabido precisar la cantidad exacta de golpes de Estado

e intentonas militares. Evo Morales Ayma llegó a la presidencia gracias a la primera revolución democrática del siglo XXI. Una novedad que no se tradujo en modificaciones en la arquitectura ni en la decoración del Palacio Quemado. Su estética permanece casi inalterable, sin que ninguno de sus nuevos habitantes parezca inquietarse. Ni las chicas del protocolo que corren detrás de una agenda presidencial modificada a cada hora, desde las cinco de la mañana a las doce de la noche, ni las señoras de pollera y sombrero que recorren los pasillos, ni los campesinos que pisan la alfombra y el parquet ■

Las 8 preguntas para Miguel Monforte

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Un extraño hongo se esparce por su biblioteca y consume de manera irrefrenable los libros. Sólo dispone de unos segundos para actuar y salvar a tres de ellos. Lo que usted hace para ganar tiempo es arrojar a la voracidad del hongo a otros tres libros. ¿Cuáles serían los

sacrificados y cuáles los salvados? -Los libros sacrificados serían: “La enfermedad como camino”, de Thorwald Dethlefsen y Rüdiger Dahlke, “Cuentos para leer sin rimmel”, de Poldy Bird y “Gente tóxica”, de Bernardo Stamateas. Los libros salvados: “Ensayo sobre la

ceguera”, de José Saramago; “El Aleph”, de Jorge Luis Borges y “Una temporada en el infierno”, de Arthur Rimbaud. Sólo en la ficción, considero que hay que guardar y proteger toda obra.


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Miramientos de una obsesión Por Vicente Armendáriz

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veces trato de no mirarlo. Me sumerjo en diversos pensamientos, leo algún libro o simplemente salgo a caminar. Debo decir que el tiempo pasa muy lentamente. No obstante, logro distraerme, o por lo menos engañarme. Sentir, aunque sea un momento, que no lo necesito, que no estoy pendiente de él. Sin embargo, siempre llego a lo mismo. Si la tentación es muy fuerte (¿¡Cuándo no lo es!?) me paro frente al espejo, mientras los segundos me apuñalan como banderillas. Hago una prueba. Me estudio, veo mis reacciones, mis movimientos. Es entonces que noto que mis ojos se desvían y apuntan en su dirección. Despaciosamente, me doy vuelta y me acerco: quiero ver si todavía me gusta. ¡Me gusta! Vuelvo a intentarlo. Cierro la puerta de la habitación bajo llave, salgo de mi casa y me trago la llave de la pieza. Voy a un café: miro el partido. Veo la gente a mi alrededor, cómoda, sin ninguna preocupación. ¿En qué estarán pensando? Frivolidades: diálogos marchitos de regularidad insípida; o tal vez, algo más interesante. Quizá historias de amores que nunca pudieron ser, o que fueron. ¿Qué estarán planeando? Miradas a un futuro no muy distante, en donde visualizan tristes escapes de su rutina (¿o de su realidad?) y planean futuros marcados por su fugacidad. Pero entonces, ¿Por qué me miran? ¿Qué tengo de especial? Parece que cuchichearan algo. Algo están tramando. No, no cuchichean: parece que hablaran en voz alta y por alguna razón no puedo comprender lo que dicen. Ahora las palabras se transforman en risas, miradas incisivas y los índices me seña-

lan con estocadas finas, pero terribles. ¿Acaso no tiene piedad? ¡Basta ya! Salgo del lugar, notando que lo último lo dije gritando. Pero, ¿no era obvio? Sabían lo que poseo, y ellos también lo querían. Tengo necesidad de verlo, de estar con él, de regodearme con el placer que me produce y de asegurarme si todavía está, y si todavía me gusta. Voy corriendo hacia la casa y alguien me llama; no hay tiempo. Trato de abrir la puerta pero el picaporte se traba y la desesperación me agobia. El picaporte no cede y el celular suena cada vez más fuerte. ¡Aaaah! Tiro el celular contra un auto y por fin puedo pasar el umbral de mi casa. Ya, ya llego. En un instante lo tendré entre mis manos; lo puedo sentir desde acá. Pero algo anda mal: la puerta está cerrada. ¿La llave? ¡La llave! No puede ser… Busco por toda la casa algo para derribar la puerta. ¡Nada! La ansiedad me mata y comienzo a golpearla con las manos, con la cabeza. El dolor es una piedra necesaria e ineludible para recorrer cualquier camino. Me resbalo con la sangre y ya no puedo ver nada. Se me ocurre una idea: tirarla a patadas. Comienzo a reír frenéticamente mientras derribo la puerta. ¡Cayó! ¡Finalmente! Cruzo el umbral sin abrir los ojos aún. He tratado de eludirlo todo el día, pero aquí estoy nuevamente. Es que tal vez, lo considero como algo bueno. Por más que lo estudie detenidamente, por más que trate de apartarme, por más que intente superarlo… permanece consistente en mi pensamiento. Abro los ojos y siento cómo se apodera de mí. Soy, en su cuerpo, mi deseo ■

Las ilustraciones de esta página pertenecen a Guillermo Pinuer, estudiante de la carrera de Ilustración de la Escuela de Artes Visuales Martín Malharro.

Lo que el tiempo duerme por Bruno Pastor Conde

Lo que el tiempo duerme se sumerge en otras tintas de colores inciertos toca el fondo y sale goteando palabras calladas de perdón o de adiós y tirando un puñado sobre tu piel de pergamino y solo queda el silencio de una pluma cayendo triste parecida a su vuelo...

Ojos de piedra... Por Matu Kocens

Ojos de piedra es mi mirada que no existe en ningún sitio le plega está enorme esta noche mis emociones giran por las ramas sin caminos sin fisuras sin existir

sólo vagones sólo espuma todo es nada ahora sólo soy inmensas y pequeñas sensaciones dando vuelta sin querer desprenderse de estos sentimientos que explotan alejándose en todos los vientos

Lejos de... Por Matu Kocens

lejos de llegar a alcanzarla imagino sus figuras de la eternidad sus alas son mi emoción elevándose picos mágicos elevan mi cuerpo y ahora sólo siento flotar derretido alucinado dejando todo lejos y el vuelo de ella me lleva

más y más y más hasta siempre todos los instantes ahora son puro sentimiento gira y gira en el viento del sur gira y algunas plumas mágicas entran hacia las cuevas están llenas de dibujos hay unos barcos de agua borrados en las piedras

Las 8 preguntas para Miguel Monforte

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Se le concede la extraordinaria excepción de hacerle una única pregunta a uno de sus tantos escritores predilectos. ¿Qué le preguntaría?

A Julio Cortázar: ¿Imaginaba como hombre o como mujer al lector de “Rayuela” cuando la escribía?, ya que lo/a hace participar de modo tan especial en esa novela, al darle tantas

posibilidades de interpretar el mismo texto, dependiendo de cómo se encare su lectura.

28-11suple  

ANA MARÍA MATUTE, DUEÑA DE UN MUNDO NARRATIVO tran totalmente de la lectura cuando los descubro. Los que más me indignaron úl- timamente son...