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Revista Semanal 86

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REVISTA SEMANAL 30 - 06 DE OCTUBRE DE 2023
EDICIÓN #86

REVISTA SEMANAL LA HORA

Nº 86, 30 - 06 DE OCTUBRE 2023

Coordinador General

Josué Navarrete

Colaboración Especial

La Hora Esmeraldas, La Hora Loja, La Hora Los Ríos, La Hora Santo Domingo

Colaboradores edición Nº86: Alan Cathey Davalos, Manuel Castro, Ramiro Ruiz R., Fausto Jaramillo Y., Yohanna Piedra Costales, Manuel Vivanco Riofrío, Dra. Tatyana Starchenko, María Rosa Vélez Burneo, Aminta Buenaño Rugel

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revistasemanal@lahora.com.ec
Consuelo Vargas.
PÁGINA 3 REVISTA SEMANAL MENTIRAS POPULARES IZQUIREDA Y DERECHA: DOS MENTIRAS 04
Cathay Dávalos SOCIEDAD LÍQUIDA: INFORMALIDAD, IRRESPETO Y CORRUPCIÓN 7 LA DÉCADA DE LA CREACIÓN 12 Ramiro Ruiz R. VIERNES EN SAN TELMO 16 Revista Semanal EL SILENCIO HABLA 19 Yahanna Piedra Costales LA HACIENDA “SANTA ROSA DE CHILLO” 22 Manuel Vivanco Riofrío Escuche nuestros artículos Presionando el ícono de AUDIO 14 PASOS PARA DESPERTAR DE UNA FORMA SALUDABLE 26 Revista Semanal ¿QUÉ PASA SI TOMAS BEBIDAS ENERGIZANTES TODOS LOS DÍAS? 30 Revista Semanal AUDIO PLAYA DE SÚA: UNA PISCINA NATURAL 52 Revista Semanal TSÁCHILAS LUCHAN PARA RESCATAR SU CULTURA 54 Revista Semanal NOVELA: LAS HORAS DEL CIELO
58
Semanal
ESPECIAL: PANORAMA GLOBAL 116
Semanal
VARGAS: NOS ENTERNECE EL ALMA 48
Semanal Manuel Castro M.
Alan
PARTE 3
Revista
ANEXO
Revista
CONSUELO
Revista
39
Semanal
SHAKIRA, LA DE LAS ESCUELAS 41 Revista Semanal EL GRAN POETA QUE EL COVID SE LLEVÓ 43
Buenaño Rugel 4 SEÑALES DE PREDIABETES 33 Dra. Tatyana Starchenko CUIDADOS PALIATIVOS: DERECHO IRRENUNCIABLE 36 María Rosa Vélez Burneo
148
MIEL ECOLÓGICA: RECUPERANDO EL RESPETO A LA NATURALEZA
Revista
LA OTRA
Aminta
ANEXO ESPECIAL: KREAB SEMANA 39
Revista Semanal

Mentiras populares izquierda y derecha: dos mentiras

Son simplemente dos términos, hoy convertidos en mitos con sabor a mentiras. Nacen en Francia en 1789, al inicio de la revolución francesa, para después extenderse a gran parte del mundo político, como si realmente tuviera una existencia ideológica sólida, no cambiable, en veces casi un dogma, explotado por activistas políticos, vividores populistas y hasta intelectuales y ensayistas que hablan de estos términos como si hablaran del Sol y de la Luna satélite de la Tierra (ya visitada), preexistentes con características propias.

Su nacimiento es un hecho fortuito: la ubicación de los delegados en la asamblea nacional francesa de agosto-septiembre de 1789. Ocurre por la discusión de la autoridad real frente al poder de la asamblea en la futura Constitución. Los partidarios del “veto real” (clero y aristocracia) se agruparon a la Derecha del presidente. Quienes se oponían a este veto se ubicaron a la Izquierda autopro -

clamándose como “patriotas”.

Posteriormente después de la revolución francesa tal división se instauró en la cultura política de los sistemas de asambleas, aunque surgieran otros grupos antagónicos. En consecuencia, era cuestión de dónde se sentarán los asambleístas, con posibilidad de cambiar de asiento.

Tal bipolarización es eminentemente ficticia frente a la realidad histórica. Pues se hace creer que los valores de igualdad social, pluralismo, secularismo, Estado laico, justicia social, bienestar general, corresponden a la izquierda política. Totalitarismo, conservadurismo, orden jerárquico, tradición, religión, corresponden a la derecha política. Cuando la verdad que algunos de aquellos elementos son verdaderos ideales y depende se -

gún sea quien los utilice. Sucede que con oportunismo sin igual los términos izquierda como derecha son términos de hace varios siglos que determinados grupos tratan de mantener en su propio beneficio. Los unos buenos y los otros malos y viceversa, lo cual es simplemente “maniqueísmo (ideas de Manes del siglo III D.C.). Aún se sostiene que la coherencia de las dos supuestas tendencias tiene aspectos “caricaturales” es decir modifican la realidad con deformaciones algunas veces graciosas, pero que en fondo contradicen lo más importante del hombre que es la libertad, pues se le quiere maniatar a un dogma, cuando en principio fue solo la ubicación en un sillón, pretendiendo imponer formas de ordenación del Estado bajo el control de un grupo de poder de forma totalitaria que regule los aspectos individuales.

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Origen histórico de izquierda y derecha.
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El origen histórico de la izquierda y la derecha política.

La historia desmiente tal división

Según los izquierdistas la derecha es el segmento del espectro político que afirma que determinados órdenes sociales y jerarquías son inevitables o deseables, apoyándose en la economía y la tradición. Con esta posición entonces Lenin y Stalin eran de derecha, sin dejar de ser marxistas. A pesar de que sus detentadores o seguidores -se afirma- son la máxima expresión de la izquierda. Hitler, nacional socialista, sería de izquierda, porque apoyó reformas que buscaban la igualdad social y económica del pueblo alemán. Estos personajes lo que tenían es ideologías políticas aplicables tanto de las supuestas izquierdas o derechas, según la ocasión. Mussolini, padre del fascismo, quien tenía origen marxista, también sería de derecha. Actualmente alinearían en la derecha, con tan arbitraría polaridad, Maduro, Fidel, Ortega, los presidentes de China y Vietnam del Norte, pues son regímenes totalitarios, que además intentan imponer tradiciones folclóricas e históricas, como el pensamiento de Bolívar, Marti, Maiátegui y Sandino, en América Latina; y el padre de su presidente como en Vietnam del Norte, y los miles de años de existencia en la China milenaria y tradicional. Para la derecha con las enunciadas características entonces sería izquierdista Pinochet pues no respetaba ni la ley, ni la democracia, ni el orden, que se afirma son el basamento de las derechas políticas. Y también de izquierdas los hijos putativos de estados Unidos: Trujillo, Somoza, totalitarios, de partido único.

Izquierda y derecha en el Ecuador y España

García Moreno era conservador, no podía ser calificado de derecha, salvo por los profetas del pasado, pues en esa época en el Ecuador no había grupos denominados de izquierda. Alfaro, del cual tratan de apropiarse revolucionarios, terroristas y ambiciosos políticos, no era de derecha ni de izquierda, era por suerte liberal. El doctor Velasco Ibarra tenía un pensamiento liberal, ajeno a dividir el mundo en izquierdas y derechas. Combatía los privilegios de los conservadores, condenaba el totalitarismo soviético y nazista. El doctor Camilo Ponce simplemente ha sido calificado de derecha -las calificaciones siempre son arbitrarias- por ser católico, sin embargo fue un demócrata a carta cabal. Galo Plaza, otro demócrata que no vivía de tal bipolaridad, tal vez porque aplicaba el “Haz el bien sin mirar a quien”. El doctor Hurtado, que le gusta parecer de izquierda, más cuando profundiza su pensamiento y se ve su accionar, se lo ve como un hombre libre y apasionado del Ecuador y sus libertades. El ingeniero Febres Cordero, que visitó como amigo a Fidel Castro, ha sido calificado como ultraderechista, aunque era un liberal en el Partido Social Cristiano, lo cual no lo hace de filiación ficticia de derecha o de izquierda. El caso del Partido Izquierda Democrática, del doctor Rodrigo Borja, es un caso curioso de tautología,

pues quiere decir que hay una izquierda antidemocrática que no sería izquierda sino totalitaria, populista o anarquista, en que en todo caso no sería izquierda. Igual el Partido Conservador se escindió en un Partido Conservador Auténtico, que se entiende no sería conservador ni de derecha. Son nada más que membretes. “Banderines de enganche proselitista” como se decía antes en España. Cuando llegaba un viajero a Madrid se le preguntaba: ¿Eres del Real Madrid o del Atlético ¿, como si no hubiera el Barcelona y cien clubes más de fútbol. Lo de si eras de izquierdas o de derechas se interrogaba a continuación y bajito por si algún agente de Franco estaba al acecho.

Limitaciones de las ideologías

Jean-Francois Revel en su obra “El conocimiento inútil” afirma: “La primera de todas que dirigen el mundo es la mentira”. Y demuestra que sobre la simple lectura de la realidad se interponen las distorsiones ideológicas para eludir la evidencia. Así sostiene: “La necesidad de creer es más fuerte que la necesidad de saber”.

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Marximo

En consecuencia, La mayor fuente de creencias erróneas es la ideología, cualquiera que sea su signo, “porque son construcciones teóricas a priori que buscan, ante todo, retener solo los hechos favorables a las tesis que sostienen y omiten los que los contradicen”. Por supuesto esto no quiere decir que no debe haber partidos políticos, fundamento de la democracia, sino que éstos tienen que ser solventes apegados a la realidad y con valores indiscutibles, siendo el primero la libertad, fuente de la igualdad, solidaridad y de progreso.

Mitos y mentiras

Izquierdas y derechas son un mito y, lo más grave, una mentira. La propia izquierda es una mentira, dice Revel. Y lo demuestra: “Al principio designaba a los defensores de la libertad, del derecho, de la felicidad y de la paz. Hoy es ostentada por la mayoría de los regímenes despóticos, represivos e imperialistas, en los cuales todos los que no pertenecen a la clase dirigente viven en la pobreza o en la miseria.” Es el miedo al liberalismo y el rechazo a la globalización, esquivando las realidades.

Revel (1924-2006), francés, es fi -

lósofo, escritor periodista, miembro de la Academia francesa, combativo y polemista en defensa de las ideas liberales y en contra de cualquier forma de totalitarismo. Autor además de “La tentación totalitaria”, “El renacimiento democrático”, “La obsesión antiamericana”, etc.

El odio más fuerte es el de los parientes cercanos

Es conocido que las críticas más duras de Revel fueron contra la izquierda y de ese lado también recibió también los peores ataques, dice Mario Vargas Llosa, que completa con la frase: “Es sabido que el odio más fuerte, en la vida política, es el que despierta el pariente más cercano”. La explicación es que Revel se ha ganado con justicia el título de “progresista” (hoy tan prostituido, escribe Vargas llosa), cuyo fin estuvo dirigido a remover los clisés y las “rutinas mentales” que impedían a las vanguardias políticas entender los problemas sociales y proponer soluciones “radicales y posibles”, que no son de izquierda ni de

derecha. La preocupación fundamental de Revel es que las sociedades libres han perdido la batalla ideológica ante el mundo totalitario y “podrían en un mundo no demasiado remoto perder la otra, que privaría de su más preciado logro: la libertad”.

Hay ideas que comienzan dulces y terminan amargas

En fin todas las ideas empiezan siendo una hermosa realidad posible, luego cuando se imponen son usadas para la tiranía, para la opresión. Así la bipolaridad de derechas e izquierdas son meras comodidades intelectuales, entidades abstractas y posiblemente irreales, pues como dice Borges: “Solo existen los individuos y sus valores”. Y concluye con su ingenio indiscutible: “Hay comunistas que sostienen que ser anticomunista es ser fascista. Esto es tan incomprensible como decir que no ser católico es ser mormón.”

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manuelcastromurillo@hotmail.com
De izquierda o derecha Fuente: la línea del medio.

Sociedad líquida: informalidad, irrespeto y corrupción

En cierta manera, la región vive una temporalidad líquida, donde el tiempo transcurre en frecuencias variables, desde instantes de frenesí acelerado, hasta lo que podríamos llamar una pausada modorra.

Es posible que la temperatura, o la humedad, tengan que ver con este tiempo relativo, que sin duda Einstein habría hallado fascinante para su Teoría de la Relatividad, que a diario transcurre, como los ríos amplios, perezosos, que forman largos meandros plácidos, para de pronto precipitarse en cascadas o rápidos, al estrecharse en los valles.

Dejando de lado la literatura o la fí -

sica, si vale la pena la reflexión sobre los significados que la informalidad revela dentro de la sociedad. En cierta forma, ésta se ha convertido en una medida de importancia personal, o de lo que se percibe como tal, a todo nivel social.

A todos nos habrá pasado, más de una vez, el tener que quedarnos esperando al plomero, personaje decisivo para cualquier concepto de buen vivir, que finalmente llega, ofendido él por las insistentes llamadas que no se ha dignado contestar, pues debíamos haber supuesto que se hallaba en alguna de las,

sin duda muy complejas operaciones de su profesión, para reparar la tubería rota, por la que hemos pasado la mañana eliminando la inundación, con baldes y trapos.

Quien no habrá contratado con el carpintero del barrio, la cuna del bebé por llegar, que por su retraso debe ser modificada a primera cama, pues se le fue el tiempo y se atrasó 6 meses.

Cuando se traslada esta realidad a la esfera pública, en la contratación de obras o en la adquisición de bienes o servicios para la comunidad, nada

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Quien sabe si el gran Gabo en su arquetípico Macondo, o don Jorge Amado, en esa Bahía surrealista de Los viejos marineros o de Doña Flor, hayan logrado plasmar y capturar, para su comprensión, el profundamente instalado chip de la informalidad, tan propio de nuestro trópico latinoamericano
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raro es encontrarnos con proyectos extendidos indefinidamente en el tiempo, a manera del mítico Sísifo condenado por los dioses a subir por la ladera del monte su roca hasta la eternidad.

Carreteras que se siguen construyendo, con unos milimétricos avances a ninguna parte, explanadas para las imaginarias refinerías que únicamente unos iluminados alcanzan a ver, pero que la viveza criolla ingeniosamente ha habilitado como pistas de aterrizaje clandestinas, para unas avionetas dedicadas a negocios tan turbios como su contratación.

Ese mismo mundo surrealista es el que se vive en los laberintos administrativos de las administraciones públicas, municipales, locales o nacionales, donde el ciudadano de a pie, carente de algún hilo de Ariadna, caerá indefectiblemente en las garras de múltiples Minotauros, únicamente aplacados con las coimas, moderna expresión de los antiguos sacrificios, y de los no tan antiguos diezmos o “peajes”.

Esa informalidad es la que logra que un contrato público que debía costar 100, termine en 1000, que se demore el triple de lo que se pactó, y que no se lo reciba, pues o no funciona, o lo hace a la mitad de lo previsto.

Esa informalidad es la que logra que nuestras carreteras cuesten el doble y duren la quinta parte de las alemanas o japonesas, pero con la virtud de enriquecer, además del ya vasto acervo de los chanchullos y sus imaginativos mecanismos, a los funcionarios a cargo de la contratación, o a sus primos, tíos, o la vasta gama de testaferros y burropies, y

claro, a los avezados contratistas, que sabiendo muy bien cómo le entra el agua al coco, incluyen, inflándolos, todos éstos “costos ocultos”, que se solventarán convenientemente con el surgimiento de los oportunos “imprevistos”.

La informalidad se traduce entonces en un autoengaño colectivo que se manifiesta en enormes pérdidas para todos, desde el tiempo perdido esperando al plomero o al carpintero, hasta el saqueo al país, a través de toda una “arquitectura” financiera y legal diseñada para borrar las responsabilidades y los rastros.

Nos hemos ya acostumbrado a la consoladora muletilla del “con que haga obra aunque robe”, convertida en reconocimiento y aceptación de una naturaleza, que vemos insuperable.

Esta reflexión aplica al episodio suscitado en Nueva York, con el presidente Gustavo Petro, en dos momentos separados, el primero, en su alocución al Pleno de la Asamblea de Naciones Unidad, cuando claramente se pudo notar su molestia ante la anarquía que reinaba en el gran salón, luego de haberse anunciado por Secretaría que el presidente de Colombia iba a hacer uso de la palabra.

Esta situación se prolongó por algunos minutos, evidenciando, por un lado, un grave irrespeto al ponente, y por otro, desinterés en lo que vendría. El que este generalizado poco

interés que, como región recibimos de parte del resto del mundo, particularmente del más desarrollado, es algo que nos hemos ganado a pulso, a lo largo de muchos años, gracias a un sostenido esfuerzo colectivo, digno de mejor causa. Con nuestra informalidad, que a ratos parecería creemos es graciosa o hasta refrescante y simpática, hemos logrado que el mundo ya no nos tome en serio.

Estamos convencidos que nuestros discursos, que se quedaron en la retórica grandilocuente, tan adecuada para conmover a un público poco ilustrado, tendrán el mismo efecto en otras personas, que por lo general son personajes serios, analíticos y muy profesionales, a los que las declamaciones líricas se les quedaron en el tercer grado de la escuela.

Seguimos atados a una formación libresca de teorías a las que la realidad despojó de cualquier valor, más allá del anecdótico.

Seguimos hablando de una “revolución” nostálgica anclada en los años 60 del siglo pasado, con unos líderes “revolucionarios” amnésicos, seguramente como resultado de la caída, sobre su cabeza, del Muro de Berlín hace 35 años.

Seguimos tras un velo de palabras vacías, mientras el mundo, hace rato, se maneja alrededor de las cifras, más duras, si, pero bastante más confiables y difíciles de maquillar.

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Basta oír al ministro-candidato argentino Sergio Massa en referencia al demoledor informe sobre la pobreza e indigencia en Argentina, que se va a hacer público en esta semana, mostrando una durísima cifra, superior al 47% de la población, en tal condición.

La medición aún no registra el impacto de la devaluación del 20% del peso, ni su impacto en el índice de precios, lo que fácilmente elevará a más del 50% el número de pobres en la que fuera la séptima economía mundial, considerando que, además, la inflación ha llegado ya al 120% interanual.

Ante estas cifras, los dichos de Massa se pierden en el sinsentido y hasta en el ridículo. “Este lio”, así llama Massa al dolor de 22 millones de argentinos, “lo vamos a acomodar”, como si se tratara de algo tan insignificante como una ampolla por zapatos nuevos.

Ante semejante indiferencia, cómo nos puede sorprender la emergencia de Milei y su rabiosa crítica a la “casta” política, a la que endilga, con bastante razón, los males que aquejan al país.

Polémicas afirmaciones

Finalmente, tras llamadas al orden repetidas e insistentes, el presidente Petro pudo dar su discurso ante la Asamblea, que por cierto, no careció de polémica, sobre todo ante sus expresiones respecto al menor peligro que implicaría la cocaína, por debajo de los combustibles fósiles, como riesgo para la población, afirmación que generó duras críticas en diversos medios, llegando hasta a sostener que se trataba de “la tontería del día” en medios españoles.

Petro en efecto, y en algo que no le falta razón, atribuyó a los países consumidores la responsabilidad por ser ellos quienes hacen posible el tráfico, al financiar con sus recursos, la masiva compra de la droga. Lamentablemente, la declaración peca de incompleta, pues más allá del hecho anotado, la realidad del enorme poder que las mafias del narcotráfico han alcanzado en el mundo entero, de ninguna mane -

ra puede dar lugar a la relativización de la seriedad que la producción y el tráfico significan para cada uno de nuestros países, por los recursos que la actividad proporciona a los cárteles.

Infantil comparación

La comparación con los combustibles fósiles resulta, al menos, desafortunada. En buena medida, la economía mundial se construye en torno a las capacidades de movilidad que la máquina de vapor primero, y el motor de explosión después, produjeron en el mundo, con todas las implicaciones de conectividad para el comercio y el enorme aumento de la riqueza en el mundo que esto determinó.

Un retraso más

El segundo, se suscita más tarde, en ocasión de la reunión acordada con el presidente sudcoreano, a la que llegó, como al parecer es habitual en el, bastante retrasado. Esta es, otra vez, una demostración de esa congénita informalidad que nos aqueja, normalizada en nuestra cultura por el hábito del irrespeto al tiempo ajeno, pues eso es la impuntualidad, algo inconcebible en otras culturas. Como es obvio, la delegación coreana continuó con la agenda prevista, con el siguiente presidente o ministro, y a la Cancillería colombiana le tocó el deber de las pertinentes

excusas, y la reprogramación de la reunión para otro día.

Petro, su peor enemigo.

Este hábito presidencial ha sido motivo, por largo tiempo, de críticas a Petro en Colombia, al punto que su hermano trató de defenderlo, aduciendo alguna condición psíquica, lo que le valió un duro rapapolvo familiar. De nuevo, se constata que, curiosamente, el principal enemigo del presidente Petro, parecería ser el mismo.

El respeto perdido

He hecho referencia al presidente Petro para establecer que, lamentablemente para todos, la noción del respeto al resto se nos perdió en el camino, lo que se manifiesta en buena parte de nuestras actitudes y conductas, en todos los niveles, desde el plomero hasta el presidente de la República. La memorable frase de Benito Juárez, “Entre los hombres, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno, es la paz.”, ha quedado para la cita, vaciada de cualquier sentido. Bastaría, para ilustrar lo dicho, observar los ingeniosos medios por los que nos saltamos la fila en el banco, o las tomas por asalto de boleterías para los partidos de eliminatorias o para los shows y espectáculos musicales y bailables, a menos que se hayan establecido operativos poco menos que militares para controlarlos.

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Desconfianza

Tal vez el más alto precio que la región paga por su inveterada informalidad, es la escasa credibilidad que proyecta hacia los inversores internacionales para proyectos de alto valor agregado local, el tipo de negocio que genera empleos de calidad, capaces de atraer a los jóvenes bien preparados que sin duda existen y que, a falta de esas oportunidades, emigran a donde son requeridos y valorados.

Esto nos condena al papel histórico que ha jugado el continente, como productor de materia prima o alimentos, situación que, con la creciente presencia china en la región, no ha hecho más que agudizarse durante los últimos 15 años.

Esa misma informalidad es la que hace tan complicado aceptar los préstamos de los organismos de crédito internacionales, como el FMI o el Banco Mundial, pues la aceptación implica una formalización dentro de marcos y procedimientos que repugnan a las clases políticas, acostumbradas a la opacidad en las asignaciones y a la discrecionalidad en el uso de los recursos públicos.

El gran éxito chino, fue la concesión de créditos directos, sin las molestas limitaciones y exigencias de los organismos internacionales.

El que existieran por debajo de la mesa unas cláusulas ocultas que castigaban gravemente la falta de pago, estableciendo derechos preferenciales para embargar bienes entregados en garantía, de petróleo a puertos, centrales eléctricas o carreteras.

La discrecionalidad en el uso del recurso fue siempre la motivación principal para la contratación de créditos chinos, aún cuando las tasas fueran del doble o triple del interés de los organismos internacionales, y los plazos, bastante más cortos. El famoso discurso de la “soberanía” se transformó en la justificación para entregar esta, oculta en las cláusulas de confidencialidad de los préstamos chinos, sin beneficio de inventario, al nuevo imperialismo mundial.

Como nunca antes, buena parte de los países de la región, han caído bajo la creciente dominación de China, por su dependencia financiera y sobre todo comercial, que los vuelve vulnerables a cualquier presión y hasta amenaza, para

que adopten determinadas líneas en sus políticas internacionales. China ha limitado, desde ya hace algunos años, los préstamos directos, de uso discrecional, a los gobiernos, para en su lugar, prestar a las empresas chinas, para que éstas contraten directamente con los países, la ejecución de obras de naturaleza diversa, con maquinaria, equipos y gerencia china, y hasta con mano de obra china, que llega a trabajar en competencia con la mano de obra local. Con fiscalizaciones de obras tan opacas como la contratación, el resultado de los proyectos chinos ha sido, por ser muy generoso, pésimos. Así, nos quedamos con elefantes blancos inservibles, y con onerosas deudas que no pueden ser denunciadas. Así, la informalidad y la corrupción van tomadas de la mano, retrasando cada día más a los países. Como que es ya tiempo de abrir los ojos y entender que el folklore está muy bien para los turistas.

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La década de la creación

Ramiro Ruiz R.

Mientras tanto comenzaba la era petrolera. Pronto se hicieron comunes las refrigeradoras en los hogares. Las calles se llenaban de autos. Se construían edificios, nacía el concepto de propiedad horizontal, los departamentos para la gente de clase media de San Carlos y la Luz fueron una muestra del nuevo estilo de vida en los condominios.

Una nueva narrativa y poesía irrumpía en el país todavía desconocido en el mundo. Se publicaban novelas de Alfredo Pareja, Demetrio Aguilera Malta, Adalberto Ortiz, Nelson Estupiñán, y los más jóvenes de aquella época, Jorge Enrique Adoum, Miguel Donosos Pareja, y todavía más recientes, Marco Antonio Rodríguez, Raúl Pérez Torres, Iván Egüez, Eliécer Cárdenas.

Fueron sonados los grupos literarios como el Grupo Caminos, La Bufanda del Sol y los Tzanzicos, que reunía a escritores, poetas y artistas plásticos. Estaba de moda la Galería Charpantier y la sala de cine de la Casa de la Cultura en la

avenida 12 de octubre.

Nadie podrá olvidar la conmoción cultural que causaron Oswaldo Guayasamín, Eduardo Kigman, Galo Galecio, Nilo Yépez, Carlos Catasse, Oswaldo Viteri, Galo Duque, Ramiro Almeida.

En la Universidad Católica sonaban nombres como Simón Espinosa, en ese tiempo editorialista de El Comercio, periodista de una cultura asombrosa. Uno de los famosos Picapiedra del diario el Tiempo, El Negro Gonzalo Bonilla; Ernesto Albán Gómez, Diego Araujo Sánchez, Susana Cordero, los poetas Rafael Arias y Julio Pazos. Ellos fueron el equipo de profesores del departamento de Letras. El director fue el Dr. Rafael Arias que había llegado recién del extranjero graduándose de Filología Hispánica, una especialidad que nadie sabía de qué se trataba.

La oficina

La oficina del Dr. Rafael Arias era sencilla con algunos escritorios donde trabajaba él, Julio Pazos y Diego Araujo. Los demás salían a otros trabajos. Ahí preparaba las clases de Estilística en fichas que le regalaba Manuel Castillo, el gran amigo que trabajaba en la secretaría de la facultad de Ciencias de la Educación en el edificio recién inaugurado. Después se unió al equipo de estudiosos, lectores empedernidos, Manuel Corrales. Rafael Arias fue quien organizó el departamento y aprovechó al máximo el conocimiento, el frenesí por la lectura y el estudio minucioso de la poesía, la narrativa y el ensayo.

Ellos nos ayudaron a amar el libro, a descubrir la belleza de los libros de Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Julio Cortázar, Octavio

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Comenzaba la década del setenta. Había caído de una vez y para siempre “papá” Velasco, el viejo de bigotes al estilo Gardel y solapas lechosas de su traje diariamente planchado y descolorido. Se fue a Buenos Aires cargado de pobreza y abandono, decepcionado de la gente mal agradecida.
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El mejor objeto que podíamos tener en las manos era el libro. Nos hicieron sentir hambre voraz por los libros. Leíamos el Comercio y El Tiempo para informarnos si alguno de los escritores había publicado un nuevo cuento, una sonada novela o los poemas delicados y los ensayos inteligentes. En esos diarios nos acostumbraron a recibir los editoriales de Raúl Andrade, Alejandro Carrión, Galo René Pérez, Simón Espinosa, Gonzalo Bonilla.

De tal manera que en los exámenes teníamos que utilizar dos pupitres. En uno escribíamos y en el otro poníamos los libros que habíamos estudiado a fondo. El más incrédulo de la literatura aprendió a conmoverse por cada frase de los grandes escritores. Rafael tuvo esa responsabilidad con la nueva generación de maestros.

Catorce alumnos y alumnas aprendimos a leer, estudiar, escribir con lógica rigurosa que nos enseñó el P. Alfonso Egüez y Manuel Corrales. Descubrimos que había la ciencia de lenguaje, la Lingüística, estudiamos fonología y semántica. De manera que Rafael invirtió todo un esfuerzo en una legión de maestros inteligentes para prepararnos como profesores de Lenguaje y Literatura.

Un café y un Marlboro rojo

Después de clases los profesores subían a la cafetería, en el último piso del edificio de la facultad, a conversar, tomar un café y fumar Marlboros. Con el sabor y el aroma de esa combinación exquisita, aprendimos más que en las aulas. Nos enseñaron cómo leer, qué hacer para comprender al máximo los trucos de la escritura. Jamás faltaron a esa cafetería Rafael Arias, Gonzalo Bonilla, Simón Espinosa,

Diego Araujo, Julio Pazos. Parece que también fuimos parte de sus vidas. Conocimos las casas de algunos de ellos y nos sentábamos a hablar de libros y literatura con la infaltable taza de café instantáneo, sentados frente a las bibliotecas espectaculares con un fondo musical de Mozart, Brahms, Beethoven, Vivaldi.

Ellos fueron responsables de que soñemos a ser escritores y poetas. Lo de profesores pasó a una segunda opción. Nos enseñaron cómo convertirnos en escritores. Fue un reto fulminante desafiar a la hoja de papel blanco, buscar temas, formar un estilo, corregir implacablemente, escribir sin descanso. Vivir para la literatura. Sin embargo, nadie fue escritor.

De los catorce, nos graduamos ocho. Pero estoy convencido que ellos han sido excelentes profesores, Rectores y Vicerrectores, con una motivación inconmovible por la cultura.

También deben haber enseñado a sus alumnos el amor, casi la veneración al libro y a los escritores.

Durante cinco años consumimos café destilado y fumamos como chinos. Nos sentíamos personajes de novela, con las manos temblorosas, alterados los nervios y con la única religión válida que consistía en leer y escribir.

No había teléfono en los cuartos donde vivíamos los provincianos. Los libros costaban 25 sucres.

Una tarjeta de 30 comidas 120 sucres, y el cuarto de arriendo 160. Desde el primer año algunos trabajamos como profesores en colegios particulares y nocturnos. Nos pagaban 10 sucres la hora clase. Gran parte de esos sueldos lo destinábamos a comprar libros. Este santo vicio, no se despegó nunca a pesar de los años y la congoja de las esposas y los niños.

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Paz, Carlos Fuentes, Juan Rulfo, José Donoso, Pablo Neruda, Jorge Carrera Andrade, Jorge Luis Borges.
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Nada es eterno

Rafael y los profesores formaron un ambiente de familia. Los alumnos habíamos recibido el acuerdo común de estudiar. Llegaron libros de España, Argentina y México. No sólo obras de los escritores del Boom Latinoamericano, sino de escritores universales actuales, Milan Kundera, Günter Grass, Saúl Below, Bernard Shaw, Nikos Kasanzakys, en fin, fue un ambiente fuerte de literatura y arte.

El Departamento de Letras organizó lanzamientos de libros de autores ecuatorianos, conferencias y foros abiertos con los escritores. Julio Pazos organizó un grupo de teatro. Escribíamos poesía y cuentos y publicábamos en un periódico mural. Estas ideas, el estilo de aprendizaje, el impulso al pensamiento, fueron diseñadas, propuestas y discutidas en el Departamento de Letras con la batuta de Rafael Arias. Diego Araujo tuvo la excelente iniciativa de convocar a concursos de cuento y poesía con un jurado riguroso, imparcial. Cada día recibíamos entusiasmo, y las ilusiones de entender bien Rayuela, Cien Años de Soledad, Entre Marx y una Mujer Desnuda, El Obsceno Pájaro de la Noche, Coronación, El llano en llamas, La Ciudad y los Perros, El tambor de Hojalata. Nos encariñamos tanto a esta vida dinámica, que cuando nos despedimos con la tesis y el título, me encontré con una verdad, nada es eterno, todo termina, la vida cambia.

Habíamos recibido una formación que se resistía a aceptar a los militares en el poder, y respetábamos la democracia.

En esos años llegaron chilenos exiliados. Algunos entraron de profesores a la Universidad; otros, se matricularon como estudiantes.

Con ellos aprendimos que la democracia no sólo había que respetarle, sino vivirla y hacerla cada día.

Todavía vivíamos en dictadura con el Bombita.

Los ecuatorianos no sabíamos que futuro nos iban a entregar los militares cuando González Alvear intentó otro golpe militar.

Tal vez en esos años Rafael Arias escribió “BANDERA OSCURA”: Hasta cuando Así

Mi patria

La están vendiendo Sus hijos predilectos Los que saben leer y escribir Los de corbata de lazo y frac Que llevan Oscuramente Las condecoraciones Mi bandera está húmeda Oscura De los besos

Que estos judas Depositan en ella

Hasta cuándo Así

Mi patria Hermanos de las condecoraciones.

Desde aquellos años felices, algunos seguimos estudiando. El ambiente cambiaba, había otros alumnos, distintas circunstancias.

Se había terminado la dictadura. Comenzó la era constitucional Mientras escribo no puedo borrar de mi memoria a Rafael Arias. Un hombre de inconfundible suavidad humana. Trataba a los estudiantes con respeto y cariño.

En esos años supimos del trabajo apretado que dedicaba a la poesía.

En uno de sus libros le encuentro a Rafael con su poema “El polvo de tus ojos”.

Cada palabra está donde debe estar. No falta ni sobra una coma.

Es un poema de sencillez grandiosa y sensibilidad humana que muestra su dolor, su conocimiento de la pobreza y abandono, sufridos en su propia carne.

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Rafael Arias Michelena

Betunero:

Cuando tus manos obscuras refrescan las sombras

De mis pies, mi espíritu llora el polvo de tus ojos, Tu cuerpo manchado de promesas y banderas.

Hasta cuando, Betunero, morirás de hambre de tanto

Llevar brillo a los caminos. Grises tus manos

Y amarillas las mías en pos del mismo pan. Te han

Hecho creer que no debes sufrir, y no sufres, no Sabes que sufres; yo en cambio siempre supe que Tiene doble causa mi dolor.

En la acera, un relámpago quiere huir de mis zapatos. Rafael Arias

Michelena, un hombre humilde, de inteligencia brillante y capacidad de trabajo, huyó con sus zapatos, sus sueños, sus recuerdos de la provincia azul, el sabor de los rosquetes y suspiros dulces.

¿Qué pasó con la memoria? ¿Dónde están las imágenes, las metáforas, la perfección del lenguaje y la belleza simple como los amaneceres en el lago San Pablo, o las puestas de sol allá detrás del monte Cotacachi, y el sol pleno de Atuntaqui, y la Ciudad Blanca? Rafael está vivo, huyó de su memoria, no conoce a nadie, ni puede alegrarse del sabor de la vida resumida en una taza de café y la aspiración profunda del cigarrillo.

Aunque él no recuerde cómo formó a muchas generaciones, estamos siempre leyendo y releyendo sus versos intactos, así como hacen y deshacen las manos del albañil.

Albañil

Me he quedado a saber Que come mi hermano albañil Carcelero del cielo Cuando le cae el sol en la cabeza

Tan poco pan Es el pan que come Que es un pan Para comerlo A escondidas

Un vaso de fresco

De naranjilla o limón Para la sed del mediodía

Cola con pan Plátano con pan Y un largo remedo de sueño Sobre la hierba

El infierno

Me lamerá el alma

Por decir estas cosas

No

La culpa es de ellos

Viven siempre con hambre Siempre en paz Sólo escribo -no habloDe las cosas que veo.

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Viernes en San Telmo

Fausto Jaramillo Y.

Viernes 10h30 de la noche. El agitado día parecía haber terminado y me disponía a acercarme a mi lecho a dormir. Antes de levantarme de mi mesa de trabajo, decidí echar un vistazo a los mensajes que vía WhatsApp había recibido ese día. Textos, fotos, mensajes de voz, todos tenían el olor y el sabor de la rutina, todos eran parecidos a los del día anterior. De pronto, la sorpresa.

Parecía un “meme” como dirían mis nietas, esos mensajes referidos a tal o cual personaje, diciendo o haciendo algo que no había dicho ni había hecho, pero que en el marco del humor y de la novedad podía haber sido dicho o hecho.

Los primeros compases del tango se regaron entre los viandantes de una estrecha callejuela adoquinada del barrio de San Telmo, de Buenos Aires, y sobre ella, resonaron los pasos de un bacán, bien “macho”, con sombrero de ala pequeña que apenas logra esconder su lasciva mirada, su cuello rodeado de una bufanda colorida que nada tenían

que ver con el traje oscuro que alguna vez debió ser nuevo, pero hoy muestra señales de no serlo. Se mueve lentamente como un felino al acecho de su presa; se lanza al ruedo con pasos largos y medidos que sus silentes pasos enfundados en zapatos de charol lanzan una invitación para la dama de turno.

Esta llega con esa elegancia en el caminar, con zapatos de tacón alto, tal vez demasiado grandes para sus pequeños pies, su vestido de rosa encendido contrasta con el del invitante y juntos emprenden una danza de conquista y seducción al son del tango.

Parece igual, pero no es lo mismo

Parecía que ese tango era igual a otros que circulan en las redes sociales, pero, no; este era igual pero diferente. Igual en su esencia, pero diferente en la

Pero ¿qué importancia podía tener que quienes bailaban ese tango, que no tengan nada que ver con los arrabales de la ciudad donde se asentó para vivir eternamente el tango? Y, digo bien, donde el tango se asentó, porque hasta hoy en día no se ha encontrado la partida de nacimiento del tango. Hay quienes dicen que el tango nació en Montevideo, mientras que otros defienden con el corazón encendido que fue en la propia Buenos Aire, y hay, incluso quienes afirman que “sesudas investigaciones los ha llevado a concluir que el tango nació en Marsella, Francia”. No importa donde nació, porque el tango es universal, pertenece a aquellos que lo quieran cantar o que lo quieran bailar.

Recordando la historia

Pero no siempre fue así. Como todas las cosas bellas, el tango también tiene su historia.

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figura de sus bailarines.

Las raíces iniciales del tango se encuentran en los “tangos” y “candombes” es decir, sitios de encuentro de los esclavos de origen africano, para bailar, reír libremente sus penas, cuando Buenos Aires y Montevideo se encontraban bajo el dominio colonial de España. Desde la época colonial, se llamó «tangos» a las reuniones musicales de las comunidades de origen africano del Río de la Plata, formadas como consecuencia del comercio de esclavos procedentes de las actuales Angola, República del Congo, República Democrática del Congo y Guinea Ecuatorial. Buenos Aires y Montevideo habían sido habilitados por el Imperio Español como puertos para el “tráfico negrero” y por esa razón tenían importantes comunidades afrorrioplatenses, con sus peculiaridades locales.

En algún momento, la libertad

En 1813 las Provincias Unidas del Río de la Plata decretaron la libertad de vientres (los hijos de esclavas eran hombres libres) y a partir de la guerra de independencia contra España, en la segunda década del siglo XIX, había comenzado la abolición de la esclavitud. Para me -

diados de siglo, este proceso se hallaba prácticamente concluido. En Uruguay la esclavitud fue definitivamente abolida en 1846 y en Argentina en 1853, pero en Buenos Aires recién se abolió en 1860.

La migración

Hasta mediados de siglo xix, tanto en la Argentina como en Uruguay, el “gaucho” y la “china” predominaban en el medio rural rioplatense, en tanto que las comunidades de población “negra”, “parda” y “mulata”, de ascendencia europea, indígena y africana, eran una importante minoría en el medio urbano. A partir de entonces, los sectores populares de Buenos Aires y Montevideo, vieron confluir en sus ciudades millones de migrantes, mayoritariamente varones, de las más diversas etnias e idiomas, mayoritariamente italianos y españoles, pero también franceses, alemanes, polacos, británicos, rusos, armenios y árabes, así como judíos de diversos países, que venían del otro lado del océano. Esa revolución urbana en la que confluían etnias, cultu -

ras y lenguas, y en la que “los negros” eran “los dueños de casa”, llevaría al surgimiento del tango. Daniel Vidart, otro de los autores que se han dedicado a estudiar el tango, lo concibe como un “estuario en el que desembocan diferentes ríos étnicos y culturales”.

En ese momento y ante ese aluvión poblacional que diariamente llegaba a Buenos Aires, las comunidades afrorrioplatenses crearon en los barrios populares los escenarios llamados “academias”, “milongas” o “canguelas” , que servirían de punto de reunión, baile y diversión para esos millones de trabajadores que confluyeron en aquellas ciudades-puerto. Hacia allá iban los “compadritos”, descendientes sociales de los gauchos migrados a la ciudad, las “chinas” trasladadas forzosamente luego de las “guerras contra el indio” (guaraníes, principalmente) o en busca de mejores condiciones de vida que en sus pueblos y los inmigrantes de ultramar, como los italianos que impondrían la denominación de “piringundines” a esos lugares.

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La intimidad que parió el tango

Fue en esos ámbitos de intimidad entre hombres y mujeres en los que se originó el tango, a partir de una forma muy peculiar de bailar: pareja enlazada estrechamente en un abrazo sensual, con los cuerpos y rostros en contacto, moviéndose cada bailarín con autonomía, pero con el hombre “marcando” y avanzando sobre la mujer, y la mujer “respondiendo” a la marcación varonil.

Así era el tango que yo miraba embelesado. Tango de arrabales, tango de pasión, tango de libertad, tango de conquista amorosa. “Candombe, candombe negro, candombe de gente pobre…”

El tango que, aquella noche, yo escuchaba en mi teléfono, era de aquellos de las primeras décadas del siglo pasado, aquel que resuena en los barrios bajos, en los callejones del puerto, en las oscuras calles del arrabal. Recordé que, en alguna ocasión, Enrique Santos Discépolo, uno de sus máximos poetas, definió al tango como “un pensamiento tris -

te que se baila” El que miraba en la pantalla de mi teléfono se ajustaba a esa definición.

¿Hay otra clase de tango?

Este tango nada tiene que ver con el Balada para un loco de Astor Piazzolla, que se viste de frac para presentarse en el Teatro Colón, porque hasta en la música hay la división de clases sociales.

El tango revolucionó el baile popular introduciendo una danza sensual con pareja abrazada que propone una profunda relación emocional de cada persona con su propio cuerpo y de los cuerpos de los bailarines entre sí.

Solo que, en esta ocasión, el abrazo era distinto, tanto como podía ser el de un hombre de grandes volúmenes intentando contener a una mujer de volúmenes como los suyos.

Pero si el tango viene del pasado, las imágenes que miro vie -

nen del futuro, de la Inteligencia Artificial, que ha producido una película con los personajes del Fernando Botero, aquellos seres gordos, inflados, pero vivos; como diría el autor: mis imágenes se refieren a volúmenes que se insertan en el espacio.

Y es así, el Bacán y su mina parece que fueran sacadas de una exposición del “paisa” colombiano Botero, danzando al compás de aquella música sensual y cadenciosa del tango porteño.

En algún momento, terminó el tango, terminó mi ensueño. Había llegado la hora de enfrentar el sueño real de final de otro día más que se fue despidiendo despacito. Seguramente mañana sábado me traerá otras experiencias, otras emociones; pero, al menos, esta noche, pude acuidir a un espectáculo de vida que solo el arte es capaz de crear.

Fausto Jaramillo Y.

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El silencio habla

ypiedrac@gmail.com

El silencio es la magia del pensar tener siempre la mente ocupada y saber realmente dilucidar MARGARITA DIMARTINO DE PAOLI

El silencio permite gritar,hablar, reflexionar, confluir todo en el esfuerzo del pensamiento. Según, Heidegger es la máxima expresión de la palabra y la aproximación de acercamiento al ser interior.

También el escuchar es un asunto fundamental, ya que pensar es escuchar desde dentro, la escucha pensante, cuyo trasfondo es el silencio. De ahí, su insistencia en que deben darse las condiciones existenciales de hablar y oír para comprender.

El silencio y la sonrisa son dos armas muy poderosas, la sonrisa resuelve problemas y el silencio los evita. El filósofo Picard publicó El mundo del silencio, una obra que es una mezcla de filosofía y poesía, en la que aborda el silencio desde múltiples facetas. Entre estas, considera el silencio como un fenómeno absoluto, como el origen de la palabra.

En cuanto esto último, dice: “La palabra vino del silencio, de la plenitud del silencio. Pero el silencio que precedió a la palabra es el signo de la actividad del espíritu creador: extrae la palabra de la entraña materna del silencio”.

Afirma, también, que “Cuando dos personas conversan entre sí, siempre está allí un tercero: el silencio que escucha”, lo cual hace del silencio un interlocutor. Además, es reveladora la afirmación de Picard, al agregar que “El silencio puede existir sin la palabra, pero no la palabra sin el silencio”, lo que le otorga a su pensamiento un matiz místico. Su preocupación es ver cómo la palabra experimenta en la modernidad un grave deterioro, causado por la abundancia y la desconexión con el silencio del cual proviene.

DESDE LA PSIQUIATRÍA

Corbella propone “la necesidad de afrontar el silencio, un silencio como capacidad de descontaminarse de los estímulos ambientales y de escuchar los que germinan en el interior de cada uno” de manera que se dé el encuentro con uno mismo. Por eso, dice:

El silencio como una forma más de vida, como una circunstancia vital indispensable para un adecuado encuentro personal y para permitir la posibilidad de desarrollar, con un menor grado de angustia, una vida presente y futura en la cual el individuo tenga una valoración por sí mismo y la búsqueda del ser, la del hacer con una seña de identidad que personalice e individualice.

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En definitiva, Corbella hace énfasis en el aislamiento del mundanal ruido para que el ser humano se recupere como persona.

El silencio es el trabajo duro y el éxito será el ruido

El silencio es una aspiración que el ser humano se traza en la perspectiva de construir su propio desarrollo humano.

Las nuevas generaciones han sido educadas en el horror al silencio y muchos jóvenes son incapaces de concentrarse en una tarea sin tener ruido continuo que para ellos es música.

Nótese en esto último, la fuerza con que los medios de comunicación y las redes sociales han influido en la psiquis de la infancia y la juventud, creando una cultura del ruido.

Es una preocupación la sobreabundancia de palabras, de mensajes propositivos y proyectivos en la actualidad, asunto que impide la instalación de la persona en su presente, esto es, en la dimensión de su estar.

Por esto, no es nuevo decir que en nuestra sociedad se idolatra el discurso.

Hay mucha palabra y poca escucha

En el espacio escolar, Onetto propone enseñar el silencio, en la medida en que las experiencias de los estudiantes con el silencio, como recurso de aprendizaje de la sabiduría entendida como “un saber que reúne diferentes notas: corporal-intelectual, situado-universal, de memoria-de proyecto, de los límites-del misterio”

Les permite: tomar contacto con el mundo interior, escuchar la experiencia de los otros, contemplar la naturaleza, la multitud y el sentido de la inmensidad, y madurar las decisiones.

Es necesario que la cultura escolar haga del aula un espacio experimental del silencio y la escucha activos, de manera que no sea solo el salón para las clases, sino un lugar de aprendizajes, donde sea posible la convivencia en el marco del respeto por la diversidad y la diferencia, y un lugar en el que se construya la vida social y cultural. “ El silencio”, debe entenderse no sólo como

una privación, sino como una disposición de resonancia: un poco y hasta exactamente como cuando, en una condición de silencio perfecto, uno oye resonar su propio cuerpo, su aliento, su corazón y toda su caverna retumbante.

En el atardecer del siglo xx, Le Breton ofrece una significativa aportación a la reflexión sobre el silencio.

Pone en escena la crisis actual de lo social, que es la misma crisis del silencio, extendida por “la disolución mediática del mundo que genera un ruido ensordecedor, una equiparación generalizada de lo banal y lo dramático que anestesia las opiniones y blinda las sensibilidades” .

Frente a este estado de cosas, Le Breton propone “una ética de la conversación que dé por sentado que todo enunciado reclama una respuesta, toda afirmación un argumento que la avale y todo diálogo una deliberación mutua”.

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Esto es, entender el silencio como una forma del significado, pues “en la conversación el silencio permite a la palabra alcanzar su plenitud”

Con Torralba, el silencio se entiende como “un agente comunicador, porque con él se comunican estados de ánimo, sentimientos, pasiones, angustias y alegrías, vivencias intensamente arraigadas en el corazón”. Y añade: “Pero, además, el silencio es el punto de partida y el de llegada de toda comunicación verdaderamente humana”

Desde la pedagogía

Se considera que “el silencio es el gran ausente de los procesos educativos” y que el estudiante en el aula aprende gramática, “pero no aprende a callar ni a compartir la experiencia silente con sus compañeros” Esto deja ver el malestar que se vive actualmente en la escuela del ruido. Recientemente ha dado a conocer la profunda crisis de la escuela, resultado de equivocadas interpretacio -

nes de la libertad y de las normas que regulan la convivencia en las escuelas, hasta tener un sistema educativo que raya en el delirio, pues en el aula de clase se “eliminó todo sentido de disciplina, orden y esfuerzo personal”. Bajo este estatuto, el maestro es aniquilado en su función de constructor social, pero, irónicamente, también se desvaneció la función recreativa del estudiante.

Tal estado de cosas, reclama la presencia de un mediador: el silencio activo, como generador de participación y promotor de una ética de la comunicación pedagógica que haga posible el reencuentro de los sujetos educativos con su cultura. Desde una orientación del crecimiento espiritual, por ejemplo en los ejercicios espirituales ignacianos, se considera: hacer silencio exterior para poder hacer silencio interior y escuchar la voz de Dios.

El silencio y la prudencia caminan despacio pero llegan siempre.

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La hacienda “Chillo Jijón”

Otra de las Haciendas grandes del Reino estaba ubicada a corta distancia de Quito; junto al Cuartel de “La Balbina” a mitad de camino entre Amaguaña y Sangolquí: La Hacienda Chillo-Jijón. Su nombre original fue “Santa Rosa de Chillo”

Como tantas otras haciendas de la época de Simón Bolívar y antes, desde el siglo XVI y principalmente desde el siglo XVII, éstos lugares eran los palacios coloniales en ésta parte de América del Sur; de propiedad de españoles aventureros o de criollos acaudalados cercanos a la Casa Real de España, que recibían grandes extensiones de tierra y centenares de trabajadores, investidos de gran poder político; y, una misión enorme : sacar adelante un proyecto agrícola, ganadero, producir textiles, fabricar herramientas, traer tecnologías, dar tra -

bajo y proteger a los indígenas del sector. También, pagar impuestos a la Corona, impulsar una nueva religión e iniciar una tarea que sin duda ha sido siempre censurada, la misma que se ha repetido a lo largo de la geografía y la historia de todo el mundo, atravesando las diversas etapas del desarrollo histórico, económico y social de los pueblos. Por entonces se vivía la esclavitud; abolida en Ecuador en 1851; en los Estados Unidos en 1863; y, 62 años antes, en el año 1789, en Francia, con la revolución.

En 1730, se inició la construcción de la casa de hacienda, de estilo español en el exterior y neoclásico en los interiores; y, jardines trazados por un jardinero traído años después de Versalles por Modesto Larrea y Carrión. Él, amplió la vieja casona poco tiempo antes de venderla a Antonio Flores y de Vergara; Primer Marqués de Miraflores. Posteriormente ésta propiedad que se constituyó en el obraje más importante de la región de Los Andes fue vendida al Marqués de San José, don José Manuel de Larrea y Jijón Pólit.

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Santa Rosa de Chillo. Manuel Vivanco Riofrío
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Patio de la hacienda Chillo Jijón.

Haciendo uso de un salto histórico de dos siglos en el relato (prolepsis); llegamos a inicios de los años 1900, cuando Jacinto Jijón y Caamaño, nuevo propietario de la Hacienda, amplió sustancialmente la casa principal manteniendo su estilo original, mejoró sus jardines, amuebló todas las áreas con finas piezas traídas de Francia y refloreció su magnificencia como nunca antes.

La fábrica de textiles fue modernizada, la energía ya provenía de la fuerza del agua, y las tecnologías del viejo obraje, en general, quedaron para la historia.

El complejo de la Casona era tan grande y bien cuidado que se dice que eran necesarios más de doscientos trabajadores para mantener el lugar como su propietario y su refinada cónyuge, doña María Luisa Flores y Caamaño, lo deseaban.

Don Jacinto Jijón y Caamaño (Quito, 11 de diciembre de 1890 - 17 de agosto de 1950), fue un arquitecto, político, historiador, arqueólogo y coleccionista de arte ecuatoriano. En 1945, fue el primer alcalde de Quito, habiendo ocupado antes el cargo de Presidente del Concejo Municipal, en 1934.

Cómo era costumbre entonces, los

grandes hacendados tenían además de la Casa de Hacienda, su casa principal en la ciudad cercana. Por ello construyó una villa muy bella en lo que en ese entonces era las afueras de Quito, llamada “El Palacio de La Circasiana” (en las actuales avenidas Colón y 10 de Agosto, esquina) construido por el arquitecto Fabricio Schmidt. En su interior lo decoró con cuadros de Joaquín Pinto y Camilo Egas; en las afueras estaba el Arco tallado en piedra con un bajo-relieve que muestra “La Despedida de los Centauros”, temática que fue seleccionada para su construcción.

En la actualidad este arco se encuentra en el Parque de El Ejido frente a la Avenida Amazonas.

Jijón y Caamaño fue un hombre notable para los años del siglo XX en el Ecuador, desde muchos campos: compartió su tiempo de hacendado con la ciencia y la política, en la que llegó a ocupar también otras dignidades cómo Jefe del partido conservador; Senador y Miembro de la Junta Consultiva de Relaciones Exteriores. Además, fue candidato a la Presidencia de la República. Su mayor aporte intelectual fue la publicación de “Política

Conservadora” en dos volúmenes publicados en 1929 y 1934.

Casimires chillo Jijon

Convertido “El Palacio de la Circasiana” en la residencia principal de la ciudad y la Casa de Hacienda del Valle de los Chillos en el lugar de trabajo, (consideremos que para entonces con los primeros caminos carrozables y carruajes, el trayecto entre los dos inmuebles, no era menor), el lugar era propicio también para pasar vacaciones con familia y amigos, siendo las actividades en ambos lugares, frenéticas y de alta distinción.

En tiempos de nuestros padres y abuelos, a mediados del siglo anterior, había básicamente dos calidades para que el sastre pueda confeccionar a la medida -prueba incluida- un terno: la una, muy elegante y costosa con casimires “Príncipe de Gales” de Inglaterra o “Marzoto” de Italia; o la otra, con un material más sencillo y económico con casimires “Chillo Jijón”, que no eran muy inferiores, considerando el mundo de tecnología que los separaba. En realidad, eran textiles que entonces dieron fama a los textiles andinos y del tercer mundo.

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Jacinto Jijón y Caamaño
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El mismo Conde Jacinto Jijón y Caamaño en su momento declaró lo siguiente: “En 1840, mi abuelo don José Manuel Jijón, fundó en el pueblo de Peguchi- Otavalo, la primera fábrica de tejidos. Los primeros productos de esta fábrica fueron entregados al Ejército Ecuatoriano para la campaña de expedición a Pasto, en la época del Gobierno del General Juan José Flores, entre los años 1842 y 1943. Años después la maquinaria tuvo que ser trasladada a los Chillos, en Santa Rosa, parroquia de Amaguaña, Cantón Quito.

José Manuel Jijón murió en 1885, quedando mi padre al frente de esta industria. En 1895, siempre con el afán de perfeccionar y mejorar esta industria adquirió las maquinarias de tejidos de lana, que por esa época el Señor Chacón las había instalado en la ciudad de Ambato, y que por muchas dificultades no pudo llegar a hacerlas funcionar; incorporando así, otra máquina más a los talleres de Chillo”.

Había nacido con alta calidad, una industria textil muy competitiva que abriría un espacio muy grande en el futuro de los textiles nacionales.

Jacinto Jijón y Caamaño, también en esa entrevista de la Revista “El Debate”, dijo:

“En vista del adelanto que día a día ha ido tomando la industria textil, tuvo mi padre que cambiar los telares de Jaquart con los telares de Creeton, los que rindieron mejores resultados. En 1900, adquirimos las maquinarias de tejidos de algodón que hoy tiene el nombre de “San Jacinto” y las de lana, de “San Francisco”.

En 1908, murió mi padre y desde entonces me puse al frente de esta industria.

En 1920, importé nuevas maquinarias para tejidos de lana con lo que llegué a perfeccionar esta producción.

En 1928, adquirí la fábrica de lana del Sr. Tobar que funcionaba en Iñaquito, incorporándole ésta a la fábrica de Chillo; la que aún seguía incompleta en la sección de peinados de lana y en 1933, me ví obliga -

do a traer una máquina y dejar perfecta la producción de lana peinada, con la que sin derecho a equivocarme puedo asegurar que en la Costa del Pacífico Sudamericano mi industria es la mejor instalada y la que más dotada está de toda maquinaria para una producción que no tiene que pedir favor al similar extranjero, a esta fábrica la he denominado: “Dolorosa del Colegio”. Tengo que admitir que en 1918, me vi obligado a adquirir la fábrica de tejidos de algodón de propiedad de la Belgo Ecuatoriana, que funcionaba en Ambato en una circunstancia muy simpática : de que ésta fábrica dirigida por el señor Barahona, funcionaba en los locales construidos por el señor Chacón, para la fábrica que él la adquirió y que también fue nuestra”.

El inicio de la historia Jijón

Todo empezó, cuando el Conde Miguel Jijón y León, nacido en Cayambe en 1717, heredó a los 16 años de edad, una planta de textiles y varias haciendas. Viajó a Lima y desde allí a España donde permaneció algunos años construyendo un complejo habitacional en Sierra Morena que lo llamó “La Carolina Malagueña”, por lo que fue reconocido como Conde en 1784, por su aporte al desarrollo del lugar. Regresó al Ecuador y tuvo problemas con las autoridades de la Inquisición por lo que tuvo que regresar a España para ser absuelto. Murió cuando regresaba de Europa, en Jamaica, en 1790. Él, nunca se casó ni tuvo hijos; sus hermanos y sobrinos fueron sus herederos.

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Parte de su fortuna la recibió su sobrino Manuel Jijón y Carrión ( a quien he citado anteriormente) propietario de la Hacienda Santa Rosa de Chillo (posteriormente llamada Hacienda Chillo Jijón) y de otras, como la “Hacienda San José” en Urcuquí, al Noroccidente de Ibarra, donde instaló un gran ingenio azucarero que fue la base principal para multiplicar su fortuna y con la cual adquirió 11 haciendas más, todas ellas heredadas a su hijo Manuel Jijón Larrea, quien contrajo matrimonio con Dolores Caamaño Almada, y con quien procreó un sólo hijo, en 1890: Jacinto Jijón y Caamaño.

En 1895, Manuel Jijón Larrea trasladó la planta de textiles de Peguche a Santa Rosa- Chillo Jijón y conjuntamente con su socio Julio Urrutia instalaron la primera planta eléctrica en Quito, usando el agua del río Machángara. Su liderazgo y fortaleza lo llevó también a fundar el Banco de Pichincha, la Cámara de Comercio de Quito y el servicio de buses entre Quito y Riobamba.

En el Ritz de París

El Conde Jacinto Jijón y Caamaño, desde niño, era como un príncipe de la nobleza europea que vivía en un país subdesarrollado que estaba (aún está) en formación. Él no fue a la escuela como todos los demás, sino que su educación fue dentro de sus casas: en la Casa de Hacienda de los Chillos o en el Palacio de

la Circasiana; su profesor fue Giacinto Pankeri un cura salesiano que sembró en él, desde muy temprano, el amor por el arte, la arquitectura y las ciencias. Antes de los veinte años se enamoró perdidamente de Lola Lasso Chiriboga, pero su conservadora y muy religiosa madre prohibió esa relación sentimental porque creía que hubiera sido una herejía que su hijo conservador hasta la médula, contrajera matrimonio con una señorita de familia liberal. Tan pronto se supo de los lances de los primeros amoríos ella hizo sus maletas y lo envió a París, donde vivió cuatro años en una cómoda habitación del Hotel Ritz, uno de los más elegantes del mundo. Para financiar su estadía sus padres debieron vender una hacienda grande. Allí, en esa ciudad estudió a profundidad lo que ya formaba parte de su mundo intelectual y artístico: arqueología con el afamado Paúl Rivet y publicó dos libros. Encontró a María Luisa Flores Caamaño en Londres, se enamoraron en Europa y se casaron -ya con el consentimiento de sus padrestan pronto retornaron al Ecuador, en 1918. María Luisa quien casi siempre había vivido en el Viejo Mundo no fue bien recibida por la sociedad aristócrata de Quito, porque creían que era muy arrogante, por lo que los dos vivieron una vida más

de tipo conventual y confinada entre los muros de “La Circasiana”. Todos los días él salía a misa, nadaba en la piscina cubierta, desayunaba y trabajaba en su biblioteca. A las 11am salía a su oficina del centro de la ciudad, regresaba a almorzar y por las tardes se sumergía nuevamente en los libros de su biblioteca.

En 1919, invitó al Ecuador al famoso arqueólogo alemán Max Uhle quien realizó investigaciones en las zonas de Azuay, Loja y El Oro. En 1920, nació su hijo Manuel Jijón Flores. En 1924, ganó la Presidencia de la República el liberal Gonzalo Córdova en medio de una sospecha de fraude electoral. Jacinto Jijón entonces fue a su Hacienda San José, armó a un centenar y medio de sus trabajadores y salió a Ibarra con el fin de tumbar al ilegítimo gobierno; enfrentándose con las tropas oficiales en la “Batalla de San José” el 12 de Septiembre de 1924, donde murieron 2 soldados del gobierno y 96 en el lado de los rebeldes. Jacinto Jijon salió entonces a refugiarse en Colombia para salvar su vida y solamente pudo regresar cuando la “Revolución Juliana” de línea izquierdista sacó a Córdova del poder e instauró un nuevo gobierno en el Ecuador que realizó profundas reformas institucionales con Isidro Ayora a la cabeza. Retornó nuevamente a la política como candidato presidencial en 1940. En 1950 murió con cáncer. “La Circasiana” fue vendida al Municipio de Quito en 1985, y la Biblioteca pasó al Banco Central del Ecuador. Las piezas de arte fueron donadas a la Universidad Católica y la Hacienda Chillo Jijón se vendió en 2014. Terminando así, la fabulosa hazaña de una familia aristócrata que por siglos participó con una gran fuerza en la construcción política de un país, y de su estructura agrícola e industrial.

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Manuel Vivanco Riofrío

14 pasos para despertar de una forma saludable

Las instrucciones para aquellos, que se reviven solo para la hora del almuerzo. ¿Por qué pasa?Simplemente, te olvidas de muchas cosas obvias. Aquellas cosas:

Hay 2 tipos de personas: las que aman el silencio, y las que aman la música. Las primeras también la pueden amar, pero les balancea algo de silencio. De cualquier forma, el sonido es un instrumento muy fuerte para nuestra mente y subconsciencia, así que utilízalo a tu bien, y en los primeros momentos de despertar escucha los sonidos de la naturaleza alrededor tuyo/es realmente bello/, y, si quieres, prende la música, la, que amas. Segundo punto. Escoge el tono correcto para la alarma, si la necesitas para que no sea tan molesta, si no algo placentera.. La alarma placentera, que raro. Por la mañana, so -

mos especialmente receptivos a todo, incluido los sonidos. El feo despertador va a ser apagado lo antes posible y volverás a dormir. Pero tampoco pongas una composición demasiado tranquila, esa no funcionará para cumplir tu meta a despertarte al final. )

Ok, te despertaste, levántate de la cama (es el siguiente paso que debes intentar de cumplir), enciende la radio o tu lista de reproducción favorita con la música enérgica – el cuerpo comenzará a moverse automáticamente al ritmo, el estado de ánimo aumentarse subirá, lo que significa, que con muchas probabilidad ya no

te va a dar tanta gana de volver a la cama. Sino – vivir.

2. Encuentra tu razón para despertar

La motivación te hará salir de tu cama y comenzar los rituales matutinos – tus rituales personales, y que te hacen bien (o son bien necesarios). Establece un objetivo específico para ti. Por ejemplo, para tener tiempo para aprobar el proyecto antes de la fecha límite o terminar todo el trabajo antes de la noche. Los pensamientos menores, pero agradables sobre un nuevo atuendo o un delicioso desayuno también te ayudarán a despertar.

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1. Pon la música adecuada

3. Añade la luz

Ligero, idealmente soleado, te ayudará a despertarte por la mañana. Así que abre las ventanas y deja que entre la luz y el aire fresco. Pero si tienes que levantarte antes del amanecer o en un clima nublado, pide la ayuda de la electricidad.

El hecho es que en la oscuridad producimos activamente la hormona del sueño melatonina. Por lo tanto, después de la alarma, encienda todas las fuentes de luz posibles.

4. Mantente de pie durante al menos 9 minutos

Existe la teoría de que es durante este tiempo que el cuerpo finalmente se despertará. Especialmente si haces que estos minutos sean lo más agradables posible.

5. Sonríe

Ve al espejo y sonríe a tu reflejo, incluso si no quieres. Empieza simplemente con el movimiento mecánico de los labios. Esto iniciará el proceso de desarrollo de la serotonina, la hormona de la alegría. Dicen, que una sonrisa puede energizar todo el día.

6. El agua

De la forma de lavarte la cara y los ojos con el agua fresca, es estresante para el cuerpo, lo que significa que definitivamente te despertará. Bueno, te volverás más guapa o guapo. Los cosmetólogos dicen que el agua fría protege la piel del envejecimiento prematuro. Si tienes tiempo y energía, congela un poco de hielo anoche, y por la mañana límpiate la cara con un par de esos cubitos. Este procedimiento te ayudará a despertarte y a salvarte de las ojeras.

7. Toma un vaso de agua

Solo agua. O agua con limón/ jengibre, mejor si está tibia. Después de los procedimientos de agua (o antes), toma un vaso de agua. Es un verdadero despertador para tu cuerpo. El agua iniciará los procesos digestivos y el cuerpo entenderá que es hora de estar activo. Los deportistas y aquellos que se adhieren a un estilo de vida saludable comienzan regularmente el día con agua. El agua está contenida en la mayoría de los tejidos del cuerpo

humano. Por eso es imposible despertarse por la mañana sin ella. (La deshidratación natural de las mañanas). Así que, ante todo – el líquido.

8. Cepíllate los dientes

Es obvio. Pero no todos lo hacen. Incluso un producto de higiene tan familiar como la pasta de dientes ayudará a animarse por la mañana. A despertar mejor no experimentes con los sabores frutales de la pasta dental osea, como muestra la práctica, la pasta más vigorizante es clásica, con menta. El sabor, el olor y un ligero hormigueo en la boca te ayudarán a despertar.

9. Toma una ducha de contraste

Una ducha de contraste es una forma muy simple, accesible y al mismo tiempo efectiva de despertarte bien. Simplemente no vierta inmediatamente agua helada y luego enrolle con agua hirviendo. La temperatura debe ser cómoda. Aumenta la diferencia gradualmente.

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Y otra regla importante: comience el procedimiento con el agua tibia y termine con agua fría.

10. Haz ejercicio

Los entrenamientos cortos (si te gusta – hazlos largos) por la mañana no solo ayudan a despertarse debido a la afluencia de oxígeno al cerebro, sino que también mejoran la figura y te hacen más feliz..

Es mejor dar preferencia no al entrenamiento de fuerza, sino al estiramiento. Necesitas estirar gradualmente todos tus músculos. Haz lo que te hace bien, que sea yoga un par de estiramientos fáciles, incluso en cama, perfecto, si también haces un ligero masaje del estómago. Un entrenamiento tan simple te dará la buena forma y te cargará de energía.

Si el tiempo lo permite, ponte ropa deportiva y zapatos y ve a correr (o caminar en algo cómodo). Doble uso: tu cardio matutino y el aire fresco.

11. Huele los aromas de café o naranja

Para animarte, no tienes ni siquiera que tomar el café, será suficiente oler sus granos. El hecho es que el delicioso aroma del buen café reduce la actividad de los genes, que son responsables de la somnolencia.

El aroma de los cítricos también tiene un efecto vigorizante.

No lo olvides cuando elijas un sabor de aromatizador del aire o un gel de ducha o jabón.

12. Desayunar (algo)

Lo ideal es primero tomar tu desayuno líquido (después de tu agua) ya que el cuerpo después de tantas horas de dormir está bastante deshidratado. Toma este tiempo para pensar o incluso hacer tu ejercicio, o caminar un poquito, etc. Después puedes prepararte un delicioso desayuno, incluso pensar en ello te ayudará a despertarte.

No te limites a comer solo huevos revueltos, experimenta. Sobre todo porque puedes permitirte tanto proteínas como carbohidratos por la mañana. O los dulces /pero no solo dulces – un juego peligroso con la insulina/. Si no tienes hambre, o no es de tus hábitos, pues, tomate algo líquido, como chocolate, o algún latte, algo más nutritivo (aquí te ayudan los lácteos), esto ayudará a liberar la bilis y preparar tu sistema digestivo a funcionar perfectamente todo el día que viene. Lo principal es no exagerar. Co -

mer en exceso tendrá el efecto contrario, y querrás dormir.

13. Tomar café.

¿Qué haríamos con el café? Solo conoce la dosis. Después de la primera taza de café de la mañana, los somnólogos recomiendan tomarse un descanso de 3-4 horas. Luego, a mitad del día, el cuerpo estará activo y sin dosis adicionales de cafeína. Si tomas demasiado café en el desayuno, te sentirás cansado a la hora del almuerzo.

14. Y sí, duerme lo suficiente

La mayoría de los expertos consideran que de 7 a 9 horas de descanso nocturno es la norma. Y los empleados de la Universidad de Arizona llegaron a la conclusión de que para ser feliz una persona necesita dormir exactamente 7 horas y 6 minutos.

Si no puedes acostarte a tiempo, los expertos recomiendan calcular el tiempo de tu sueño para que sea un múltiplo de una hora y media. Así que incluso después de un poco de descanso, tendrás la oportunidad de despertarte alegre. Cuídate. Ama tus mañanas.(TS)

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¿Qué pasa si tomas bebidas energizantes todos los días?

¿De qué están hechas las bebidas energéticas?

Técnicamente, cualquier bebida que contenga componentes estimulantes puede llamarse bebida energética. Pero por lo general las bebidas energéticas todavía significan los famosos refrescos, que nos venden enlatados o en las botellas plásticas, con un montón de azúcar y cafeína. Además de estas sustancias, a veces se añaden las vitaminas B, la taurina, antioxidantes y otros ingredientes, pero en cantidades mucho más pequeñas.

persona adulta sana puede tomar hasta 400 mg al día, esto parece muy aceptable. Pero también hay los 50 g de azúcar, que ya supera la norma máxima diaria casi dos veces (a los adultos no se recomienda superar los 30 g, a los niños de 7 a 10 años – no más de 24 g, y de 4 a 6 años – no más de 19 g). Esto lleva a los siguientes problemas.

Se te empeorará el estado de los dientes

aún más vulnerable, por lo que los microbios entran en el diente más rápido.

Los niveles del azúcar en la sangre subirán «naturalmente»

¿Qué

pasa si te pusiste adicto y consumes

energizantes todos los días?

Una lata de medio litro de una bebida energética contiene alrededor de 160 mg de cafeína. Dado que 1

El abuso del azúcar es una de las principales causas de la caries. Por lo dulce en la boca, crece la cantidad de bacterias, que destruyen el esmalte, y los ácidos, que también están en los energizantes, aún les ayudan. Hacen que el esmalte sea

El exceso constante de la norma diaria del consumo de los azúcares (incluso si los energizantes en bebidas son el único elemento dulce en la dieta) hace que el páncreas produzca mucha, demasiada, insulina. Esta hormona ayuda a distribuir rápidamente la glucosa a través de las células. Cuanto más frecuentemente se producen estos saltos, menos células reaccionan a ellos: se vuelven resistentes a la insulina. Esto puede provocar la prediabetes y la diabetes, tenlo en cuenta.

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El exceso constante de la norma diaria del consumo de los azúcares hace que el páncreas produzca mucha, demasiada, insulina.

Tal vez el peso empezará a subir

El exceso de los azúcares (y, por lo tanto, calorías) ya puede conducir a un aumento del peso, pero también hay resistencia a la insulina: el nivel de la glucosa en la sangre no disminuye, pero también hay mucha insulina y, por lo tanto, el cuerpo cree que el exceso se puede ahorrar en la forma de grasa. Ahí es de donde viene el exceso de peso.

Se puede aumentar el riesgo de la diabetes

Resumamos los dos puntos anteriores: la obesidad debido al exceso del azúcar y las calorías y resistencia a la insulina. Estos factores en sí mismos aumentan el riesgo de la prediabetes y diabetes tipo 2, y juntos, aún más.

Lo más probable es que las enfermedades cardiovasculares se desarrollen más rápido.

Las bebidas energéticas aumentan la presión arterial y hacen que el corazón lata más frecuentemente. Además, su uso excesivo interrumpe la frecuencia cardíaca, y se desarrolla inflamación en las células vasculares, y las plaquetas se unen – esto empeora el flujo sanguíneo.

Todo esto conduce a los ataques cardíacos incluso en los jóvenes, la formación de las protuberancias en forma de la bolsa en la pared (los aneurismas), la estratificación y las rupturas de las arterias grandes. Que es muy, muy peligroso.

Aumentará el nivel de la ansiedad

Se ha demostrado, que el uso de las bebidas energéticas aumenta el nivel de la ansiedad, especialmente si ya ha habido requisitos previos para esto. Por ejemplo, los ataques de la ansiedad severa.

Además, en el contexto de tomar bebidas energéticas, se aumenta el nivel de estrés, y los síntomas de la depresión naturalmente aumentan.

El intestino te va a fallar más a menudo

Debido al uso de los energizantes, más a menudo serán las heces líquidas, y hay varias explicaciones para esto. En primer lugar, la cafeína es un estimulante, por lo que aumenta la peristalsis intestinal.

En segundo lugar, no le gustan los energizantes para nada a nuestra microbiota, y la variedad de los microorganismos disminuye. Finalmente, para eliminar el exceso del azúcar, los intestinos extraen el agua de los tejidos circundantes, por lo que se puede desarrollar la diarrea, especialmente en las personas con predisposición a ella.

Los riñones están sobrecargados

Debido a la cafeína, los energizantes hacen que la gente orine con más frecuencia. Esto puede provocar la deshidratación y la sobrecarga renal.

Ya se han descrito varios casos de insuficiencia renal, debido al abuso de las bebidas energéticas. Esto significa, que los riñones no podrán funcionar normalmente durante mucho tiempo, o, incluso, nunca más. Por ejemplo, un hombre de 40 años tuvo una insuficiencia después de las 3 semanas de ingesta diaria de los energizantes, y tardó 10 meses en recuperarse.

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Bebidas energizantes Fuente: Bienestar Colsanitas

Tal vez se desarrolle una adicción

Las personas que consumen regularmente mucha cafeína se vuelven adictas a ella. No es lo mismo, que la adición de las sustancias prohibidas, pero aún así lo es. Por ejemplo, se desarrolla la tolerancia a la cafeína. Esto significa, que para sentir su efecto, necesitas aumentar constantemente la dosis. Y si dejas de usarlo un maravilloso día, pasarás todas las síntomas de la abstinencia, como:

• Dolores de cabeza;

• Fatiga inexplicable;

• Dificultades con la concentración;

• Las náuseas;

• Los dolores musculares;

• Irritabilidad.

Puede haber un accidente isquémico transitorio (AIT) o un accidente cerebrovascular

Algunos jóvenes experimentan un terrible dolor de cabeza después de tomar los estimulantes. Esto se llama un accidente isquémico transitorio (AIT) – es cuando se detiene el flujo de la sangre a una parte del cerebro por un breve período de tiempo. Durante un corto tiempo, el vaso de la cabeza tiene espasmos, y luego debe relajarse. Si el flujo sanguíneo se detiene durante mucho tiempo o, por el contrario, el vaso se rompe y se produce una hemorra -

gia, se desarrolla un accidente cerebrovascular. Alguien lo puede tener debido al abuso, y alguien – literalmente por la primera vez – del consumo de la bebida energizante.

Tal vez los problemas hepáticos

Los científicos han descrito varios casos de daño hepático agudo, debido al consumo de bebidas energéticas. Todavía no está claro, por qué alguien es más receptivo y alguien menos, pero es mejor no averiguarlo empíricamente.

Pero, ¿tal vez hay algún beneficio de tomar bebidas energéticas?

Más bien no, que sí. Por un lado, su consumo puede mejorar el rendimiento al recibir los energéticos, y por otro lado, las características mentales no cambian. Además, los energizantes ayudan a mitigar los efectos de la falta del sueño, es decir, no resuelven, sino, que solo suavizan el problema existente. Por supuesto, todo esto es incomparable con los efectos negativos.

¿Con qué frecuencia puedes tomar bebidas energéticas?

En/a los adultos: cuanto menos frecuente – mejor. Es mejor prescindir de tales proveedores de energía tan comunes, porque los beneficios son indirectos, y hay mucho daño. Además, no puedes tomarlos todos los días.

Pero a los niños y adolescentes, entre los que hay muchos amantes de esas bebidas, no se les aconseja usarlas en absoluto. Al menos porque no existe una cantidad recomendada de cafeína para los niños, y las normas del azúcar añadido tienen incluso más bajas, que para los adultos.

¿Con qué se podría reemplazar las bebidas energéticas?

Una persona bien cansada a menudo piensa, que necesita una dosis de cafeína para animarse, más, cuando es necesario /o se piensa que es tan necesario/. De hecho, lo único que el cuerpo realmente necesita, es dormir. Consumir las bebidas energéticas no reduce esta necesidad, solo hace que acumules aún más de la fatiga, a la vez, que dañas tu salud.

En general, la mejor alternativa a tu bebida energética es.. adivina, ¿que? – Un descanso normal. Cuídate.(TS)

REVISTA SEMANAL

de prediabetes

¿Tendría que preocuparme si las pruebas muestran un nivel ligeramente elevado de azúcar en la sangre? Sí. Esta condición se llama prediabetes.

Tenga en cuenta que ha recibido una señal poderosa y necesitas cuidar urgentemente tu salud: reducir el peso, aumentar la actividad física, ajustar tu dieta, dejar de fumar, etc. Si ignorar esos primeros síntomas, después de un tiempo puede desarrollarse la diabetes tipo 2, y bastante más pronto de lo que usted pensaría.

Es importante saber que ya está en un estado del estado, que se llama la prediabetes, cuando el nivel de la glucosa todavía está ligeramente aumentado, y los riñones y los vasos sanguíneos están algo dañados. A largo plazo, esto puede conducir a enfermedades crónicas graves, que requieren una terapia constante.

¿Por qué es necesario hacerse un análisis de azúcar en sangre periódicamente?

Porque la prediabetes generalmente no tiene señales ni síntomas. Y la corrección del estilo de vida debe llevarse a cabo sobre la base de los resultados de un análisis de sangre. Sin embargo, se recomienda prestar atención a la siguiente posible señal de la prediabetes: el oscurecimiento de la piel en ciertas áreas del cuerpo (cuello, axilas, codos, rodillas y articulaciones).

Las señales clásicas, de que la prediabetes se ha desarrollado hasta la diabetes tipo 2 son:

– La sensación constante de la sed,

– La micción frecuente,

– El aumento de la fatiga; La discapacidad visual.

Causas de la prediabetes

Se desconoce la causa exacta de la prediabetes. Pero se cree que la historia familiar y la genética juegan un papel importante.

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Los factores de riesgo también incluyen sobrepeso u obesidad y la constante falta de actividad física.

El mecanismo de la enfermedad

En la diabetes (o prediabetes), la absorción de la glucosa (lea – azúcar) se ve afectada. Como el resultado, no cumple su función principal de proporcionar la energía a todo el cuerpo. La glucosa juega un papel excepcional en el metabolismo, y muchos tejidos y órganos la utilizan solo como fuente de energía (por ejemplo, el cerebro). La mayor parte de la glucosa proviene de los alimentos. Cuando se digiere, la glucosa entra al flujo sanguíneo, y la hormona, llamada insulina es responsable de su transporte a las células. Es importante en la regulación del metabolismo de los carbohidratos. La insulina es producida por el páncreas y se libera en la sangre mientras una persona está comiendo. En el proceso de circulación de insulina, la glucosa entra a las células, debido a lo cual su concentración en la sangre disminuye. A medida que los niveles de azúcar en la sangre caen, la insulina también se libera del páncreas.

La prediabetes comienza, cuando la glucosa se acumula en la sangre en vez de «llenar» las células de energía. Los niveles de azúcar en la sangre aumentan cuando el páncreas deja de producir suficiente insulina, o las células del cuerpo se vuelven resistentes a su acción (o ambas causas).

Norma de glucosa en la sangre

De 70 a 110 mg/dl por la mañana después de despertar. De 120 a 140 mg/dl después de las comidas.

Factores de riesgo para la prediabetes

El riesgo de la prediabetes aumenta por los mismos factores, que afectan al mayor riesgo de la misma diabetes:

El peso es el principal factor del riesgo, y más del tejido adiposo (grasa) hay, especialmente la grasa en la cavidad abdominal, que rodea los órganos vitales (los pulmones, los riñones, el hígado, el corazón,

el estómago), más fuertes son las células, resistentes a la insulina;

El gran tamaño de la cintura / la medida abdominal/ puede indicar, que hay una resistencia a la insulina, el riesgo de tal resistencia aumenta en las mujeres con una circunferencia de cintura de más de 90 cm, en hombres – más de 101 cm; Una dieta con una gran cantidad de calorías y bebidas, que contienen azúcares;

Falta de la actividad física: cuanto menos activa es una persona, mayor será el riesgo de la diabetes, la actividad física ayuda a controlar el peso, la glucosa se utiliza, como una fuente de energía, y las células se vuelven más sensibles a la insulina;

La edad: aunque la diabetes puede desarrollarse en la edad cualquiera, este riesgo aumenta después de los 45 años, esto se debe al ,de que la actividad física disminuye, se pierde la masa muscular, el peso aumenta a medida que uno envejece;

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Antecedentes familiares: el riesgo aumenta si los padres o hermanos tienen o tenían la diabetes tipo 2;

El embarazo: si la diabetes gestacional se ha desarrollado durante el embarazo, tanto la madre como el niño tienen un mayor riesgo de prediabetes, si el peso del niño al nacer es superior a 4,1 kg, la madre también tiene un mayor riesgo de tener la prediabetes;

El síndrome del ovario poliquístico: una afección, caracterizada por los trastornos menstruales, el crecimiento excesivo del cabello y la obesidad, aumenta el riesgo de la prediabetes en las mujeres;

Los trastornos del sueño – el apnea, el insomnio se asocian con un mayor riesgo de resistencia a la insulina;

La presión arterial alta;

El nivel bajo de colesterol «bueno»

– lipoproteínas de alta densidad;

Alto nivel de los triglicéridos.

Cuando los tres últimos factores se desarrollan en la obesidad, se asocia con la resistencia a la insulina. Su combinación se llama síndrome metabólico.

Las complicaciones de la diabetes

– Hipertensión

– Niveles altos de colesterol

– Enfermedades del corazón

– Accidente cerebrovascular

– Enfermedades renales

– La ceguera

– La amputación

Los estudios muestran que la prediabetes en muchos casos se asocia con los ataques cardíacos y puede dañar los riñones, incluso si no se desarrolló antes de la diabetes tipo

2. Se recomienda someterse a los exámenes, a partir de los 45 años, cada 3 años. Cuidan su salud.

Dra. Tatyana Starchenko

tanya@internetespoder.ec

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Cuidados paliativos: derecho irrenunciable

En un mundo donde la dignidad en la muerte es una prioridad, exploramos el concepto de las Voluntades Vitales Anticipadas y el derecho de las personas a decidir sobre su atención médica y cuidado en los momentos finales de la vida.

El morir está amenazado en su dignidad porque las personas sufren inútilmente y no se respetan muchos de sus derechos como es, el de conocer la verdad sobre su situación, recibir asistencia espiritual, decidir sobre las intervenciones que se van a efectuar, mantener un dialogo confiado con los médicos, familiares y amigos, entre otros. Es prioritario asistir, cuidar, aliviar, consolar y procurar una muerte humanizada, preservando la vida, pero sin alargar la muerte. Morir dignamente significa sentirse cuidado y querido como ser único e irrepetible también ante la muerte.

La Conferencia Episcopal Española ha incursionado en la reflexión sobre una autentica muerte digna que incluye:

• el derecho a no sufrir inútilmente;

• el derecho a que se respete la libertad de conciencia;

• el derecho a conocer la verdad de su situación; • el derecho a decidir sobre sí mismo y sobre las intervenciones a que se le haya de someter;

• el derecho a mantener un dialogo confiado con los médicos, familiares y amigos;

• el derecho a recibir asistencia espiritual.

En éste sentido y para ofrecer una muerte digna, aparece el documento de llamado «Testamento Vital», «Instrucciones Previas» o «Voluntades Vitales Anticipadas» que son documentos escritos en los que una

persona capaz, manifiesta anticipadamente su voluntad de oponerse a la aplicación de tratamientos fútiles que prolonguen su vida cuando no esté en condiciones de decidir, para que sean tenidos en cuenta por el médico o por el equipo sanitario responsable de su asistencia en aquellos momentos en los que se encuentre incapacitado para expresarlo personalmente. Es un documento que se redacta para el futuro y en el cual quedan plasmadas las decisiones sobre cómo quiere uno ser tratado en el proceso de la enfermedad, si se encuentra en una situación clínica en la que no es competente y no puede decidir por sí mismo.

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NECESARIO. El Testamento Vital que permite expresar deseos sobre el tratamiento médico y el destino de los órganos después de la muerte.
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María Rosa Vélez Burneo, médico familiar/ paliativista.

Este debe darse en forma competente, voluntaria, consciente y siendo mayor de edad.

Así mismo en dicho documento se puede expresar la voluntad sobre el destino del propio cuerpo o de los órganos una vez llegado el fallecimiento. Habitualmente, contiene también la designación de un familiar y/o apoderado, quien se encargará de tomar decisiones de representación junto con el profesional sanitario, y de interpretar y aplicar los deseos contenidos en el texto. Se hace efectiva cuando el paciente se encuentre en estado terminal de una enfermedad incurable e irreversible, u otro evento similar, debiendo ser tenida en cuenta en el momento en que concurran circunstancias que no le permitan expresar personalmente su voluntad por encontrarse inconsciente, en coma, o simplemente incapaz de decidir. La «Voluntad Vital Anticipada» está recogida en la Recomendación 613 de la Asamblea del Consejo de Europa (1976) relativa a la protección de los derechos del hombre y de la dignidad de los enfermos en etapa terminal y moribundos cuando proclama que «los enfermos terminales desean sobretodo, morir en paz, en compañía de sus familiares y amigos».

El Testamento Vital o Voluntad Anticipada nació en 1967, la Euthanasia Society of America fue la primera que tuvo la idea, denominando al documento simplemente Testamento. Luego el abogado de Chicago Louis Kutner, en 1969, fue el primero en proponer un modelo,

llamándolo Testamento Vital, cuyo objetivo era crear un documento en el que cualquier persona pudiera indicar su deseo de que se le dejara de aplicar un tratamiento en caso de enfermedad terminal. Pero no fue sino hasta 1976 que, en el estado norteamericano de California, por el caso de Karen

Ann Quinlan, se promulgó la ley Natural Death Act, dada la necesidad de dejar por escrito instrucciones sobre lo que uno deseaba para el final de la propia vida. Sin embargo, el personal sanitario entendía que las Voluntades Anticipadas eran una cuestión exclusivamente del paciente; los profesionales se encontraban incomodos a la hora de hablar de ello con el paciente; a los propios pacientes no les gustaba pensar en las cuestiones relacionadas con el final de la vida. En el año 1991, a raíz del caso Cruzan, se aprobó la Ley Federal Patient-Self Determination Act, que no consiguió resolver el problema, por lo que se decidió observar lo que ocurría en los hospitales a través de una investigación empíricocientífica que concluyó en 1994 con el famoso informe SUPPORT, (Study to Understand HISTORIA22 23 Prognoses and Preferences for Outcomes and Risk of Treatments), que si bien impulsó las Voluntades Anticipadas, no obtuvo el resultado esperado. En 1994, un grupo de bioeticistas norteamericanos

publicó en el Hastings Center Report un informe que concluía que lo más eficaz era educar a los pacientes en el proceso de toma de decisiones e impulsaron la creación del programa «Planificación anticipada de decisiones sanitarias». En España, la Conferencia Episcopal Española elaboró un testamento vital para sus feligreses, en el que se refleja la postura de la Iglesia Católica en cuanto a lo que es o no admisible en el tema de eutanasia y evita la obstinación terapéutica. En muchos países desarrollados, las Voluntades Anticipadas están reconocidas legalmente.

En nuestro país, aún no está vigente su uso, porque no existe desarrollo legislativo sobre esta materia y probablemente por no contar ampliamente con la participación de los pacientes en las decisiones acerca de los tratamientos en el curso de una enfermedad, por delegar sus decisiones a otros, o porque son pocas las personas que piensan en el final de la vida.

Las situaciones más frecuentes en las que las Voluntades Vitales Anticipadas son de utilidad son:

En caso de enfermedad incurable o terminal. Si el paciente es consciente y puede expresarse, siempre prevalecerá su deseo sobre lo manifestado en su documento.

En enfermos en estado de coma, o cursando una enfermedad paralizante que le impide expresar su voluntad, aunque mantenga lucidez; o, en los estados vegetativos persistentes. Tras un accidente o situaciones vasculares cerebrales, en las que se establece que el paciente quedará con afectación cerebral irreversible.

Con motivo de enfermedades como inmunodeficiencia grave, enfermedades degenerativas del sistema nervioso, cuadriplejias, enfermedad de Alzheimer y otras de gravedad comparable.

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Objetivos de las voluntades vitales anticipadas

1. Asegurar que, cuando el paciente haya perdido la capacidad de participar en la toma de decisiones, la atención sanitaria sea conforme a las preferencias que expresó previamente, por tanto, respetando su autonomía.

2. Prepararse no tanto para la incapacidad, sino sobre todo para el acontecimiento vital de la propia muerte, para que se dé en condiciones dignas y esencialmente humanas.

3. Mejorar el dialogo y favorecer la relación asistencial tanto para el enfermo y sus allegados como para los médicos, con la finalidad de conocer los deseos y expectativas del paciente, sin centrarse únicamente en la suscripción del documento escrito.

4. Optimizar el bienestar del enfermo y aliviar las cargas para sus seres queridos, reconociendo su vulnerabilidad.

5. Tener un cierto control sobre lo que vaya a hacerse, estableciendo y articulando valores y preferencias.

6. Contribuir a disminuir la propia angustia y miedo acerca del proceso del morir, en sus dimensiones tanto física (dolor) como psicológicas y espirituales (sufrimiento).

7. Aliviar la decisión difícil de los familiares, representantes y personal sanitario, evitando las interpretaciones de la voluntad del paciente según el punto de vista de cada cual.

8. Contribuir al alivio de la carga emocional del representante y la familia cuando tengan que tomar decisiones en lugar del paciente.

9. Promover una cultura de la vida –también en el momento de la muerte – a favor de los valores auténticamente humanos, convirtiendo el proceso de elaboración de las Voluntades Vitales Anticipadas en un acto profundamente ético.

10. Defender al profesional médico frente a posibles reclamos de los familiares en su actuación ante un paciente terminal.

Educación a los padres de familia

Implantar los documentos de Voluntad Vital Anticipada en la realidad sanitaria, exige:

1. Proporcionar mayor información al ciudadano y socializar el significado de la Voluntad Vital Anticipada, con la finalidad de generar un mayor compromiso y reflexión de la sociedad sobre las implicaciones éticas en la toma de decisiones al final de la vida.

2. Una mejor formación del personal sanitario, promoviendo la reflexión sobre el documento en las instituciones sanitarias, en los Comités de Bioética y en los espacios formativos.

3. Crear una estrecha relación clínica paciente-médico-representante a través de una adecuada comunicación, que permita diligenciar el documento dejando claramente la propia visión y decisión, referencia al proceso de morir.

Conclusiones

• La Voluntad Vital Anticipada es una propuesta ética, que respeta los principios éticos universales. Respeta la autonomía y la necesidad de tomar decisiones sobre su salud y sobre cómo quiere ser tratado en el momento de su muerte.

• La Voluntad Vital Anticipada salvaguarda la dignidad de la persona en condiciones de gran sufrimiento y sin expectativas de futuro.

• Humanizar el morir es el fondo del documento y tiende a promover una cultura de la responsabilidad.

• La vida es un valor esencial sin el cual no se puede desarrollar ningún otro valor, pero no es un valor absoluto. En el proceso de morir no podemos olvidar la necesidad de seguir cuidando extremadamente al enfermo.

• El objetivo de la medicina no es solo vencer a la enfermedad, sino proporcionar los cuidados necesarios para asegurar una muerte digna.

• El documento de Voluntad Vital Anticipada es un recurso para ir dando pasos hacia un morir más humano.

• La finalidad de la Voluntad Vital Anticipada es la de facilitar decisiones difíciles a los familiares y a los médicos.

• La Voluntad Vital Anticipada evita la obstinación terapéutica.

María Rosa Vélez Burneo, médico familiar/ paliativista.

REVISTA SEMANAL

Miel ecológica: recuperando el respeto a la naturaleza

La producción de miel por parte de las abejas es una actividad que se ha llevado a cabo durante siglos. Desde una pintura rupestre en España que data de hace 10.000 años hasta los bajorrelieves encontrados en las tumbas de los faraones en el antiguo Egipto, la apicultura ha sido parte fundamental de nuestra historia.

A lo largo del tiempo, las abejas han evolucionado y se han convertido en insectos sociales altamente organizados, lo que ha llevado a la necesidad de recolectar grandes cantidades de néctar y polen para alimentar a la colonia. Sin embargo, en la actualidad, gran número de apicultores se suman a la apicultura ecológica para preservar a la abeja y su entorno, obteniendo así una miel más auténtica.

La importancia de la apicultura ecológica

La apicultura ecológica tiene como principal objetivo fomentar la sostenibilidad y el cuidado tanto de la colmena como del material que se produce en su interior. A diferencia de la apicultura convencional, la apicultura ecológica no utiliza productos químicos y respeta las condiciones de vida de las abejas. Esto implica proporcionarles el espacio necesario, la ventilación adecuada y no lastimarlas al momento de extraer los paneles.

Uno de los aspectos más importantes de la apicultura ecológica es la ubicación de las colmenas. Estas deben estar emplazadas en lugares naturales de especial interés ecológico, lejos de cultivos que utilicen pesticidas y contaminantes. Además, durante todo el proceso, las colmenas deben ser tratadas de forma ecológica, prescindiendo del uso de antibióticos.

De esta manera, se garantiza la preservación de las abejas y se obtienen productos más auténticos.

El cuidado en los colmenares

Los colmenares en la apicultura ecológica deben contar con néctar natural, mielada procedente principalmente de las secreciones de savia de los árboles, y polen para las abejas. Además, es importante que

las colmenas tengan acceso al agua y a la vegetación silvestre en un radio de tres kilómetros.

Este es un aspecto fundamental para asegurar que las abejas puedan obtener los recursos necesarios para su supervivencia y producción de miel.

En la apicultura ecológica, la recolección de la miel se realiza de manera cuidadosa. No se recolecta de la caja inferior, que es la cámara de cría donde las abejas viven y crían a su descendencia.

En su lugar, se recolecta de las alzas, que son pisos ubicados encima de la cámara de cría. Estas alzas se retiran una vez que la miel ha sido operculada, es decir, cuando las abejas sellan las celdas del panal con una capa de cera. La miel recolectada se deja madurar y filtrar antes de ser envasada y comercializada.

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Variedades de miel y la trashumancia de las abejas

La apicultura ecológica ofrece una amplia variedad de miel, cada una con sus características y propiedades únicas. Algunas de las variedades más comunes son la miel de romero, espliego, tomillo, cantueso, lavanda, brezo y roble.

Estas mieles son recolectadas en distintas épocas del año, dependiendo de la floración de las plantas que las abejas utilizan como fuente de néctar. Para obtener estas variedades de miel, los apicultores realizan la “trashumancia” de las colmenas, llevándolas a diferentes lugares en busca de flores específicas.

La trashumancia de las abejas es un proceso que requiere planificación y cuidado. Los apicultores deben localizar distintas floraciones y trasladar sus colmenas en el momento adecuado para recolectar la miel deseada.

Si bien la producción de miel depende en gran medida de las con -

diciones climáticas y de la disponibilidad de flores, los apicultores ecológicos suelen obtener una cantidad considerable de miel cada año.

La miel ecológica y su reconocimiento internacional

La miel ecológica producida por apicultores comprometidos con la sostenibilidad y el respeto por la naturaleza ha ganado reconocimiento a nivel internacional.

Empresas como Miel Antonio Simón han obtenido certificaciones ecológicas y han sido galardonadas por la calidad de sus productos. La miel de romero, en particular, ha sido premiada en varias ocasiones, demostrando la excelencia de la apicultura ecológica.

En la actualidad, existe un problema mundial que afecta a las abejas: el ácaro Varroa. Esta plaga ha causado la muerte de muchas colonias de abejas y ha obligado a los apiculto -

res a implementar tratamientos para su control. En la apicultura ecológica, se utilizan productos naturales en lugar de antibióticos para proteger a las abejas de esta plaga. Los apicultores ecológicos están comprometidos con la preservación de las abejas y trabajan arduamente para asegurar su bienestar.

La importancia de las abejas en el medio ambiente

Las abejas desempeñan un papel fundamental en el medio ambiente y en nuestra supervivencia. Son polinizadores clave, responsables de la reproducción de muchas plantas silvestres y cultivadas. Se estima que un tercio de la producción mundial de alimentos depende de las abejas y otros polinizadores. Al polinizar las plantas, las abejas permiten la formación de frutos y semillas, lo que es crucial para la seguridad alimentaria y la biodiversidad.

La apicultura ecológica juega un papel importante en la preservación de las abejas y la promoción de la biodiversidad. Al evitar el uso de productos químicos y respetar las condiciones de vida de las abejas, los apicultores ecológicos contribuyen a la salud de los ecosistemas y al equilibrio de la naturaleza.

En conclusión, la apicultura ecológica es una práctica que busca preservar a las abejas y su entorno, obteniendo así una miel más auténtica y respetuosa con la naturaleza. Los apicultores ecológicos se esfuerzan por garantizar el bienestar de las abejas y la calidad de sus productos. Además, la apicultura ecológica desempeña un papel crucial en la preservación del medio ambiente y la seguridad alimentaria.

Es importante valorar y apoyar esta forma de producción sostenible que nos brinda la maravillosa miel ecológica.

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La otra Shakira, la de las Escuelas

El Poder Transformador de la Educación

“La educación es la llave maestra que puede abrir cualquier puerta”, Shakira.

La cantante colombiana, Shakira, es mundialmente conocida por su música, pero lo que muchos desconocen es su compromiso con la educación de los niños más vulnerables de su país natal. Desde la creación de la Fundación Pies Descalzos, ha dedicado una gran parte de su tiempo y recursos para promover la educación inclusiva y de calidad en Colombia.

El Comienzo: Fundación Pies Descalzos

La Fundación Pies Descalzos nace en 1997 por la iniciativa de Shakira. Su objetivo es brindar oportunidades educativas a niños y jóvenes de zonas marginadas en Colombia. El

nombre de la fundación proviene del álbum de Shakira, “Pies Descalzos”, que marcó su primer gran éxito internacional.

Las Escuelas de Shakira

La fundación ha establecido hasta la fecha seis escuelas en Colombia, beneficiando a miles de estudiantes y sus familias. La séptima escuela se encuentra en construcción, con planes de abrir en el 2020.

Barranquilla: Institución Fundación Pies Descalzos

Ubicada cerca de la ciénaga Mallorquín, en un barrio de Barranquilla conocido como “Corregimiento Eduardo Santos” o simplemente “donde Shakira”, esta institución es la sexta escuela de la fundación

en Colombia.

El Modelo Educativo

El modelo educativo de las escuelas de Shakira se basa en tres pilares: dignidad, arraigo y productividad. Se trata de proporcionar una educación de calidad que se haga cargo de las necesidades de cada estudiante y promueva su desarrollo integral.

La Comunidad: Parte Fundamental del Proceso Educativo

Las escuelas de la Fundación Pies Descalzos no sólo atienden a los estudiantes, sino que también abren sus puertas a la comunidad. Los residentes pueden asistir a clases de deporte, cultura, inglés, lectura, informática, música, danza, entre otros. De esta manera, la

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Los Resultados: Un Impacto Positivo

El impacto de las escuelas de Shakira es evidente. Los estudiantes de estas instituciones han logrado destacar académicamente, situándose en las posiciones más altas en las evaluaciones estatales. Además, han surgido de sus aulas jóvenes emprendedores, deportistas y artistas.

Proyectos de Autoempleo y Creación de Empresas

Las escuelas de la Fundación Pies

Descalzos han impulsado cerca de 980 iniciativas de autoempleo o creación de pequeñas y medianas empresas. Estos proyectos han permitido a los jóvenes y a sus familias mejorar sus condiciones de vida y contribuir al desarrollo de su comunidad.

Las Mujeres: Agentes de Cambio

Las mujeres de la comunidad también han tenido un papel protagonista en el cambio social impulsado por las escuelas de Shakira. A través de talleres contra la violencia, han aprendido a enfrentar y prevenir situaciones de maltrato y han adquirido habilidades para ayudar a la comunidad.

El Futuro: Nuevas Escuelas, Nuevas Oportunidades

La Fundación Pies Descalzos continúa trabajando para expandir su red de escuelas en Colombia. La próxima apertura está programada para el 2020 en el barrio El Bosque de Barranquilla. Este proyecto cuenta con el apoyo de la Fundación la Caixa y la Fundación Barça, que aportarán 1,2 millones de euros.

La Educación Como Motor de Cambio

Las escuelas de Shakira son un ejemplo inspirador de cómo la educación puede transformar vidas y comunidades. A través de su trabajo, la Fundación Pies Descalzos está demostrando que es posible romper el círculo de la pobreza y abrir nuevas oportunidades para los niños y jóvenes más vulnerables de Colombia.

“De aquí saldrán ingenieros, médicos, maestros. De aquí saldrá gente con ideas para llevar la paz y el progreso a Barranquilla, Colombia y el mundo”, Shakira.

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Fundación Pies Descalzos entrega colegio a la Alcandía de Cartagena. Fuente: El Universal

El gran poeta que el COVID se llevó

Ganador del Premio José Vasconcelos, Rodrigo Pesántez Rodas se dedicó a la poesía durante más de sesenta años, desde 1961, cuando publicó su primer libro, Sonetos para tu olvido. Desde entonces, no dejó de escribir ni publicar, no solo poesía, sino decenas de obras de crítica literaria, investigación, ensayo y antologías. Al igual que grandes de la literatura como Darío y Whitman, pensaba que solo el arte puede cambiar el mundo y salvar a la humanidad.

¿Cómo era Rodrigo Pesántez Rodas?

Rodrigo era delgado como un lápiz, transparente como la espuma, desarraigado de la multitud de los chécheres que hacen de la vida una rutina. Solo vivía para y por la poesía. Era un caballero andante de las calles de Guayaquil, un quijote de las letras, un llanero solitario de la literatura ecuatoriana.

Pareciera que hablase de él la descripción del Quijote: «Era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro». Así era, igualito, y necio.

Nunca hizo caso de las voces que le decían que «la poesía no vende», que «no es comercial», que es la «gran cenicienta de la literatura», que «son malos tiempos para la lírica». Cultivó la poesía como un

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Lo recuerdo vestido con su indumentaria clásica: guayabera blanca, el infaltable sombrero de paja toquilla y bajo el brazo, como si fuera un arma y un par de libros.
*Aminta Buenaño Rugel amintabuenanio@gmail.com

labriego por más de sesenta años, desde 1961, cuando publicó su primer libro, titulado Sonetos para tu olvido, que consta de doce poesías. De ahí en adelante, no dejó de escribir ni publicar con denuedo, ni de investigar, porque atesoraba las bibliotecas, los incunables, los libros raros y complejos para mostrarnos su Visión y revisión de la literatura ecuatoriana; para escribir Panorama del ensayo en el Ecuador; para realizar estudios históricos, estilísticos y críticos sobre la vanguardia en el Ecuador hasta el 50, que lo llevó a rescatar un documento valioso de nuestra literatura: la revista Motocicleta, del revolucionario poeta Hugo Mayo, y para revalorizar con antologías a sus pares, con una generosidad, solidaridad y justeza nunca vistas con sus compañeros de arte, sin esperar ninguna regalía, ni siquiera la normal compensación de la gratitud manifiesta.

¿Cuáles son los valores de la poesía de Pesántez Rodas?

Rodrigo tiene una poesía honesta, auténtica, impactante en sus aciertos poéticos. Comulga con la confesión de fe de Rubén Darío cuando

este, en Voces profanas, afirma que «ser sincero es ser potente».

La poesía de Rodrigo Pesántez es vigorosa, nacida de sus entrañas, de sus vísceras, en la que sus recursos literarios son la ironía, el humor y el sarcasmo como armas para desestabilizar, para asombrar al lector.

El uso sabio de esa ironía, de la burla antisistema, de la crítica al establishment, el empleo de la risa como una fuente liberadora, como una catarsis convierten en un goce estético su poesía. Se ríe incluso de sí mismo. En uno de sus poemas afirma que los gusanos van a hacer arroz con pollo con su cuerpo. Y en Indisciplina, asegura que habrán de verlo en el juicio final muerto de risa.

Pasa de lo solemne y elevado a la cháchara, a la burla, a la risa despiadada.

Trata la cotidianidad con soltura, con desenfado, la des -

nuda, la desacraliza. Es el arquitecto de lo diminuto, de la belleza de las pequeñas cosas, de lo ligero, liviano y fugaz.

Me gustan las alfombras viejas, los platos rotos, las agujas desgastadas, los discos rayados y los recuerdos que ya no estremecen.

Mis golosinas

Su poesía brota del lenguaje onírico de los sueños, a veces filosófica como La llave, en que el yo poético se coloca frente a la muerte y el misterio de la eternidad. «Lo único que puede redimirnos es la poesía», sentencia Pesántez Rodas, y con esta idea vuelve a hermanarse con el pensamiento de Darío, quien creía que «solo el arte puede salvarnos», y de manera indirecta con el gran poeta norteamericano Walt Whitman, cuando reclama: «No dejemos de creer que la palabra y las poesías pueden cambiar al mundo».

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Poesía que comunica

Su poesía tiende puentes, comunica al lector, informa emociones, sensaciones como un rayo, como un chispazo que conecta inmediatamente con nuestra sensibilidad.

Nos asombra con sus despiadadas verdades, nos apabulla con el uso filudo de la ironía, nos emociona con la belleza de las imágenes («El tren lleva vagones de paisajes rodantes»), deja sembrado en nosotros el toque poético que logra a través de originales metáforas que se arman como un rompecabezas, como una repetición, como un juego, como una forma de romper con la lógica, que explota con acierto:

La poesía no es palabra es la palabra que sube a veces cuando la cuesta al amor nos cuesta.

Rodrigo cultivó la poesía libre, los antipoemas, sonetos, epigramas, elegías, cartas. No le importaba el recipiente. Pensaba: «El poeta no escoge ni los metros ni los ritmos. La poesía viene con su propia indumentaria».

Federico García Lorca decía que la poesía no necesita adeptos, necesita amantes. Y Rodrigo fue un gran poeta a quien la poesía se le daba fácil, se le entregaba como amante enardecida, por su enorme y profuso talento, cuando suele ser tan mezquina, obtusa y arisca con otros.

El 2 de abril de 2020 se marchó como si nada, atravesado por los ríos de las muertes y los ataúdes sombríos, preso de las tinieblas oscuras que nos apuñalan el alma. Todo fue rápido: pocos días, una gripe, problemas pulmonares, asfixia y luego el gran silencio, el vacío.

Circunstancias de su muerte

Una de las cosas, entre tantas, que hay que lamentar de estos tristes años de la peste es la precipitada muerte de este gran poeta. Rodrigo no murió porque quiso. Lo dejaron. Anduvo, como miles, en procesión por clínicas y hospitales, llamando como tantos a un inútil 911, buscando desesperadamente atención médica en esos espantosos primeros tiempos de la pandemia. No la

encontró, no se la dieron. Tenía 83 años, era viejo. Y como se sabe, como suele suceder, en épocas de crisis se elige, quizás inconscientemente, a los que tienen más chance de vivir: los jóvenes.

Pero aquí, en estas líneas, quiero dejar constancia de que Rodrigo quería, ansiaba vivir porque aún tenía mucho que decir, mucho que escribir, aunque, es verdad, había escrito bastante. Era un surtidor, una fuente inagotable de su vena poética.

Tanto, que no solo produjo más de quince importantes libros de poesía, sino decenas de obras de crítica literaria, investigación y ensayo; decenas de antologías en las que resalta el trabajo literario de sus pares. Fue gestor cultural y promotor de las letras del Ecuador en nuestro país y el extranjero; profesor de literatura en la Universidad de Guayaquil, por más de cuarenta años, en donde sembró en miles de sus alumnos el amor por la lectura y la literatura, y también fue profesor en destacadas universidades europeas y norteamericanas como Columbia y Minneapolis

En 1962, su obra “Denario del amor sin retorno” obtuvo el importante Premio de Poesía Ismael Pérez Pazmiño, del diario El Universo. Años después –el 14 de octubre de 1996–, en el Salón de la Ciudad del Municipio de Guayaquil, el Frente de Afirmación Hispanista

A.C. de México le impuso la condecoración internacional José Vasconcelos, en reconocimiento a su prolífica labor de investigación literaria, crítica, poética y de docencia universitaria. Ese mismo día presentó su libro Antología de la poesía cósmica del Ecuador, de más de 400 páginas, en el que da a conocer, en ese vasto desierto del desconocimiento de los poetas ecuatorianos en el mundo, a los más destacados vates del país.

Rodrigo vivió, amó, escribió, murió

Rodrigo vivió, conoció el amor y tuvo dos hijas; estuvo casado con la genial poeta quiteña Ana María Iza, a la que en su muerte dedicó Carta sin final, de la que resaltó unas líneas:

Ya no estás con nosotros Ana María, la del “pedazo de nada” y “los papeles asustados”; la que incitó a sacar el corazón con sus fusiles a matar la miseria en las esquinas; la que vistió sus labios de música y sonrisas para que en su garganta los geranios cantaran; la que luchó con sus sordas batallas a las que hoy ha vencido desde las trincheras de su poesía.

Si estuviera viva, Ana María también habría escrito: «Ya no estás con nosotros Rodrigo» y nos hubiera conmovido. O sus compañeros del grupo Nosotros, de la generación del sesenta (Humberto Salvador, Adalberto Ortiz, Euler Granda, Hugo Mayo, Rosa Borja de Icaza), también hubiesen dicho algunas palabras despidiéndose. Porque todos lo querían (queríamos) por su espíritu

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alegre y generoso, por esa franqueza que atravesaba paredes y acuchillaba hipocresías. Dicen que después de peregrinar por clínicas y hospitales, se fue a su casa, en donde vivía solo; se despidió de sus hijas, que viven en Quito, y se acostó a morir con una resignación bajo protesta.

Que en los últimos momentos, en los sueños que preceden a la muerte, se le apareció su adorada madre como un ángel y con ella habló hasta que el último suspiro lo abandonó. Seguro que fue una muerte feliz porque su madre formaba parte del santuario personal y amoroso de sus recuerdos.

Seguro que lo consoló como cuando era niño. Seguro que tuvo una buena transición y eso, al menos, conforta.

La honestidad de las palabras

Este poeta, honesto con la vida, consecuente con sus principios y con su compromiso con la literatura, fue también un luchador social desde la palabra. En una entrevista dijo:

Creo en la unidad de América, sobre todo en aquella en donde las pequeñas diferencias nos unen cada día más. Creo en la universalidad del hombre en su búsqueda de paz y solidaridad. La unión no se afianza en los nombres o membretes, sino en la cultura de una sociedad hecha para servir al hombre y no el hombre sirviente de una sociedad.

Espéculo, revista literaria de la Universidad Complutense de Madrid, 2001.

El poeta se nos fue. Nos queda su palabra.

Denario del amor sin retorno

Yo quise devorarte en la locura de un diciembre desnudo y entreabierto, izar velas de azul en tu mar muerto y en tus rosas dejar mi sepultura.

Yo quise decorar la quemadura de tu enjambre de luz y de tu huerto y en los ojos sembrarte –sol incierto–la verdura del mar en miniatura.

Sobre tu hombro cercar nido de rosas y en tu miel dulce voz de mariposas y en tu risa una alondra de canción.

Darte el cielo en la noche y una nave, donde pueda acercarte –Dios lo sabe–para siempre a mi-tuyo corazón. 2

Para tu beso de placer divino desde el costado de mi sangre un día uva de ensueños en epifanía te dio mi boca en corazón de vino.

Ebrio el delirio en su capricho fino, bebió del viento la melancolía y a cero grados de ansiedad ponía su azul guitarra junto a mi camino.

Bebió y de pronto le nació al olvido sobre la nieve de su rostro un nido, bajo el estambre de su polvo un techo. De pronto el cielo en su edición postrera, publicó un verso, que aún recuerdo y era: «de amor la rosa suicidó su lecho». 3

Boca tuya de cántaro dormido bajo un cielo poblado de amapolas, para decir Amor, azules olas, para besar crepúsculo de un nido.

Cantera de manjar cuando rendido mi ser se incendia bajo tus corolas, cortejo de clavel y de amapolas, caracol de mi luz estremecido.

Llaga nocturna en el despierto vuelo, caricia roja que manchó el pañuelo, paisaje tibio que a prisión provoca.

Octubre en gajo de fragancia abierto marfil-delirio donde quedó muerto el postrer beso que te dio mi boca.

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Dame esta noche el cielo de tu frente y el beso tibio de tu gris terneza, el cántaro repleto de tristeza donde mi alma desnuda caiga ausente.

Dame el ovillo de tu azul corriente que el ángel verde del paisaje reza, todo un ocaso de mortal tristeza bajo la espiga de mi verso hiriente.

Dame la tierra que madura en calma, el son que brinca como un niño en tu alma la madrugada de tu sombra erguida.

Que es tuyo el salmo que enraizó tu nombre en la pendiente de mi estirpe de hombre que para el sueño amaneció tendida.

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Loco de sed por tu nivel ceñudo, verso se hizo mi voz para nombrarte y –acacia azul– mi pecho supo darte yerbas y estrellas en un solo nudo.

El tiempo envejecido nunca pudo de distancias tu pórtico sembrarte y entré a tu corazón para llagarte con el enjambre de mi mar desnudo.

Llegué un diciembre y era veintinueve, llegué al ocaso y en la mano leve de luz te traje la ternura clara.

Llegué en el viento hacia tu espiga y pienso:

si tus ojos diluyen mi mar denso por el amor, Amor, cuánto te amara.

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Esta tarde y tu ausencia y Dios gimiendo: tres torrentes de mi único latido, tres signos de mi luz, un solo nido lámpara azul de mi morir viviendo.

Mínima tarde de mi mal horrendo, tiéndeme el cielo bájame a Cupido y acércame su océano florecido que Dios en mí de amor se está muriendo.

Dame espiga tu cáliz de tibieza, de los astros su huella de tristeza, de la brisa sus gajos entreabiertos.

Que esta tarde tu ausencia y Dios unidos han sangrado de amor y luz heridos quieren mañana despertarse muertos.

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7

Volvamos al camino de la tarde: la yerba ha vuelto a retornar ligera y en su menuda suavidad viajera la imagen de los dos todavía arde.

Volvamos a entregarnos sin alarde que el tiempo de rodillas nos espera, con una hoja de luz a la vera y un racimo de mar bajo la tarde.

Seremos el clavel de los gitanos que en pago del amor de nuestras manos, un nuevo corazón resucitemos.

Y si eso no te basta ven, apura, sumerge tu cabeza en mi locura que aunque locos de amor, regresaremos.

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Era de noche en tu ventana cuando fugaz mi sombra tamizó tu boca. Era el pañuelo de tu risa loca que abrió en mis manos un rosal jugando.

Era tu beso que nació soñando niño en la brasa, desgajada roca, tu paso leve que el paisaje evoca, tu carne al río de mi sed temblando.

Era el silencio que a tu voz me liga. La luz que a solas maduró en espiga. El sexo fresco en su corcel risueño.

Era la aurora que en tu paz se triza, tu piel que hoy suave siento se desliza hacia la ardiente desnudez del sueño.

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Te pareces a mí cuando no vivo, cuando dejo de ser Nada y existo como un madero en el camino listo para la cárcel de un amor cautivo.

Te pareces a mí cuando describo la locura del MAR y me resisto a saber que yo soy el que se ha visto tantas veces muriendo cuantas vivo.

Te pareces; por eso un día abriste una calle traviesa en mi alma triste con rosales de viento estremecido.

Por eso el día en que nació tu muerte, mi vida entera comenzó a quererte con fuego-sangre de huracán herido.

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Solo me queda de tu nombre un nombre: Ausencia y nada más… noche vacía, en tus pomos de luz sin travesía embárcame cual polvo y no te asombre que siendo polvo preferí ser hombre. Embárcame: que soy quien repartía en mañanas de amor el alma mía y en recuerdos el nombre de mi nombre.

Nada llevo. La sombra de sus manos fugaz el tiempo transformó en arcanos retratos… ¡Ah y sus ojos y su beso iniciales testigos… nada… nada. Soy el sueño fugándose en la almohada, soy apenas el polvo de esto y de eso.

TRAYECTORIA

Nacido en Azogues (1937), Rodrigo Pesántez Rodas fue doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Guayaquil, donde ejerció la cátedra de Estilística y Literatura Ecuatoriana en la Facultad de Letras.

Dictó cursos sobre literatura en las universidades de Columbia, Nueva York y Minneapolis, así como en las de Madrid y Pamplona (España).

A más de los ya citados, entre sus ensayos de crítica e investigación están Siete poetas del Ecuador, Poesía de un tiempo, En el umbral del modernismo, Modernismo y posmodernismo en la poesía del Ecuador, La

provincia del Cañar en la poesía de la patria y Del vanguardismo hasta el 50. También escribió Ocho poetas tanáticas del Ecuador (México, 2005) y Sesenta sonetos del Ecuador.

En cuanto a poesía: Vigilia de mi sombra, El pasaporte y el sueño, El espantajo y el río, Jugando a la pájara pinta, Atando cabos (selección), Los silencios del bosque y Viñas de Orfeo, que apareció en Campeche (México) en la colección Rosa Náutica de la Casa Maya (2006).

Aminta Buenaño Rugel* amintabuenanio@gmail.com

La escritora Aminta Buenaño Rugel (Santa Lucía, Guayas –1958–) es profesora principal de la Universidad de Guayaquil, periodista, profesora de Lengua y Literatura Española por la Universidad Católica Santiago de Guayaquil, diplomática, magíster en Género por la Universidad Rey Juan Carlos, de Madrid, y realizó un posgrado en Comunicación Cultural en la Universidad de Moscú (Rusia)

Conferencia recomendada

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Nuccio Ordine: ¿Gozar o poseer? Las felicidades y los conocimientos inútiles

Consuelo Vargas: nos enternece el alma

Revista Semanal

Conozcamos algo de la vida y obra de esta artista argentina que se enamoró de Ecuador y su música, y que deja un legado imborrable en el corazón de su público.

Hoy ha iniciado una serie de conciertos de despedia y nosotros nos sumamos al agradecimiento a quién ha sido parte importante en nuestras vidas y que nos lenó de recuerdos, triztezas y alegrías.

Sus inicios en Argentina

Consuelo Vargas nació en 1935 en Huanguelén, Provincia de Buenos Aires. Desde los 5 años de edad mostró su talento para el canto y el piano que estudió en el Conservatorio Piazzini. En su juventud, participó en el programa Club del Clan, de Canal 13 de Buenos Aires, donde cantó junto a Palito Ortega, Lalo Fransen, Violeta Rivas y Raúl

Lavié. También actuó en fotonovelas y en las emisoras El Mundo y Belgrano. En Buenos Aires conoció al barítono ecuatoriano Galo Cárdenas, quien le enseñó y la preparó para grabar los pasillos “Sombras” y “Lamparilla” para la RCA Víctor. Estos temas fueron su primer contacto con la música ecuatoriana que la cautivó profundamente.

Siempre ha sido muy utilizado el uso de seudónimos en los artistas, como si su nombre verdadero fuera una limitación en su carrera. Como el caso de Alberto Cortez cuyo verdadero nombre es José Alberto García Gallo, el de Sandro de América: Roberto Sánchez, Chico Novarro: Bernardo Mitnik, o el de Amelia Bertha Martín Planes a la que la empresa RCA Victor

le puso el nombre de Consuelo y le dio a escoger su apellido entre varios. Ella se quedó con Vargas. Su nombre artístico fue Consuelo Vargas.

Su llegada a Ecuador

En 1962 llegó a Lima y en mayo de 1966 se trasladó a Guayaquil. En agosto de ese año conoció a Homero Hidrovo (venía de ganar en Hollywood, Los Angeles, la “Palma de Oro” con el trío Los Brillantes, junto a Olga Gutierrez y Héctor Jaramillo) y fue amor a primera vista. Se casaron ese mismo año en una ceremonia íntima y emotiva, llena de música y alegría. Homero fue el amor de su vida y el padre de sus cuatro hijos.

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¿Qué tienen en común Palito Ortega, Violeta Rivas, ¿Raúl Lavié y Ernesto Albán? Todos ellos compartieron escenario con una de las voces más emblemáticas de la música ecuatoriana: Consuelo Vargas.

Su carrera musical con Los Reales

Consuelo Vargas siempre se sintió agradecida con Ecuador por acogerla como una hija más. En una entrevista de 2018, declaró: “Ecuador es mi patria adoptiva; aquí encontré el amor, la felicidad y el reconocimiento. Siempre he tratado de honrar su música con respeto y cariño”.

Consuelo, Homero y Joel Sánchez conformaron el trío “Los Reales” y realizaron muchas giras internacionales, (Colombia, Perú, México, Estados Unidos, entre otras) y recorrieron todo el país con la Compañía de Ernesto Albán (padrino de su primer hijo), durante muchos años.

A raíz de la muerte de Homero en 1979 (con 39 años de edad), se integra Eduardo Erazo -requinto y voz-. Más tarde Luis Gallegos y Cesar Balseca acompañan a Consuelo en la segunda etapa de “Los Reales”. El trío actuó con enorme éxito en 1987-1988 en Nueva York, en el Madison Square Garden bajo la dirección del maestro Claudio Jácome, con llenos totales de público ecuatoriano y latinoamericano en todas las funciones.

Eduardo Erazo fallece en el 2010.

Soledad, sin ti

Consuelo grabó la balada “Soledad sin ti” (del compositor venezolano Miguel Itriago), a la que se refirió como “mi caballito de batalla” pues “la he cantado 5000 o 6000 veces”.

Con este tema, juntamente con Homero Hidrobo, Eduardo Erazo y Joel Sánchez, ganaron el Disco de Oro.

Su repertorio

Ha cantado pasillos, pasacalles, albazos, sanjuanitos, yaravíes, tonadas, valses ecuatorianos, etc., pero también integró a su repertorio géneros musicales como el bolero, la zamba, el tango, la balada…

En 1996 recibió el Diploma de Honor por su colaboración en el conflicto entre Ecuador y Perú otorgado por el Comando General de la Fuerza Terrestre y en el 2018, la más alta condecoración del Estado para un artista: la “Orden Nacional al Mérito”, entregada por la Presidencia de la República.

Fue nombrada Madrina del Museo del Pasillo en un acto simbólico que reconoció su aporte a la difusión y preservación de este género musical. Al recibir tal honor, Consuelo Vargas dijo: “El pasillo es el alma del Ecuador, y yo me siento orgullosa de ser parte de él”. En enero del 2022 fue condecorada por su prolífica trayectoria en Los Angeles, California.

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Consuelo Vargas junto al grupo Los Reales cantando la obra “Alfonsina y El Mar”. Consuelo Vargas mientras canta su obra icónica Soledad, sin ti.

Nuestro Consuelito

Consuelito (así la llamamos con respeto y cariño los músicos ecuatorianos, porque es parte de nuestra familia musical) vive de la música, disfruta de sus nietos, y sigue siendo una fuente de inspiración para muchos. Algún cantante joven lo dijo con orgullo: ella ha sido nuestra “Mercedes Sosa”, pues no ha escatimado en apoyar, motivar y aconsejar a nuevos cantantes.

Ha grabado junto a Juan Fernando Velasco, Israel Brito, Daniel Betancourt y otros artistas que han reconocido su talento y su trayectoria. Así lo dijo Juan Fernando Velasco en una entrevista: “Consuelo Vargas es una maestra, una amiga y una referente para mí. Grabar con ella fue un honor y un aprendizaje”.

Cuando le preguntan sobre su enfermedad ella contesta “¿Cáncer? yo estoy intacta; la música no me deja recordar si lo tuve”. Esta frase resume la actitud positiva y valiente de Consuelo Vargas, que ha sabido sobreponerse a los momentos difíciles con la ayuda de su pasión por la música.

Una carrera de 55 años en la música

es un testimonio de dedicación y amor por el arte. Consuelo cosechó innumerables premios y el cariño inquebrantable de su público. Cada actuación fue un viaje emocional compartido con sus seguidores y una comunión de almas a través de la música.

En un acto conmovedor, en septiembre del 2023, Consuelo Vargas decidió retirarse de los escenarios. Algo así como una auto-jubilación que nos deja sin aliento. A sus 88 años, busca disfrutar de la vida de una manera más tranquila, aunque su voz y su música siempre estarán con nosotros, como el eco de un recuerdo imborrable. “Francamente me voy a despedir este día ya para retirarme, porque son 88 años que tengo, y la vejez llega”.

El legado de Consuelo Vargas perdurará en las melodías que nos conmovieron, en las historias que nos contó a través de su música y en el amor de sus admiradores. Ecuador y el mundo han sido testigos de su grandeza, y su voz será faro en el vasto océano de la música.

Consuelo Vargas es parte de la

historia musical de Ecuador, junto a otros grandes como Julio Jaramillo, Carlota Jaramillo, Olimpo Cárdenas, Benítez y Valencia y los hermanos Miño Naranjo.

Como alguien anotó: Consuelito Vargas ha hecho del pasillo su bandera y del Ecuador su hogar. ¿Qué mejor homenaje que seguir escuchando su música y recordando su legado?

La mejor manera de agradecerle por todo lo que nos ha dado, es seguir brindándole nuestro aplauso, nuestro respeto y nuestro cariño.

Revista Semanal

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Sugerencias Musicales

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Paulina Tamayo feat Consuelito Vargas Amor profundo Consuelo Vargas - Distancia (Kay cafe Cultural) Sombras (Con Toda El Alma En Vivo) (HD) - Juan Fernando Velasco y Consuelo Vargas Los Reales “Homero Hidrobo, Eduardo Erazo, Consuelo Vargas” Alfonsina y El Mar

Playa de Súa: una piscina natural

Revista Semanal

La Playa de Súa, ubicada en la provincia de Esmeraldas en Ecuador, es un auténtico paraíso tropical que cautiva a los turistas con sus hermosos paisajes, aguas tranquilas y exuberante flora y fauna.

¿Por qué visitar la Playa de Súa? Súa se ha convertido en un destino turístico popular debido a su belleza natural y a las numerosas actividades que ofrece. Aquí encontrarás algunas razones por las que deberías considerar visitar esta playa:

Aguas tranquilas y paisajes acogedores: Una de las principales características de la Playa de Súa es la tranquilidad de sus aguas, lo que la convierte en un lugar perfecto para nadar, bañarse y disfrutar de la playa. Además, sus paisajes son realmente acogedores, con exuberante vegetación y abundante vida silvestre. Gastronomía del mar: Los restaurantes ubicados en la zona de la playa ofrecen una amplia varie -

dad de delicias del mar, desde mariscos frescos hasta platos tradicionales de la región. No puedes irte sin probar los ceviches, los camarones o los pescados frescos.

Actividades deportivas acuáticas: Si eres amante de los deportes acuáticos, la Playa de Súa es el lugar ideal para ti. Aquí podrás practicar surf y motos acuáticas, entre otros deportes emocionantes.

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La marea aquietada y su particular quietud hacen de la playa de Sua el atractivo para llevar a los niños de las familias y que puedan jugar en la orilla y los más adultos nadar.

Explorar la naturaleza: Súa es el punto de partida para explorar la belleza natural de la zona. Puedes visitar la «Cueva del Amor» y la «Isla de los Pájaros», que se encuentran a pocos minutos en lancha desde la playa. Además, podrás disfrutar de impresionantes cascadas y cuevas formadas por la acción de las olas en los costados de los peñones que sobresalen en dos extremos del balneario. Avistamiento de ballenas jorobadas: Súa es famosa por ser un punto de salida de embarcaciones para el avistamiento de ballenas jorobadas entre los meses de julio y septiembre. Podrás disfrutar de este espectáculo natural único y maravillarte con la majestuosidad de estas increíbles criaturas.

La vida silvestre del Puerto pesquero de Súa

Detrás de una de las playas más tranquilas de la costa de Esmeraldas, se encuentra Súa, un lugar en el que la fauna se mezcla con las actividades de los pescadores artesanales de la zona. En esta provincia verde, fronteriza con Colombia, encontrarás una gran diversidad de atractivos turísticos, desde cocadas y marimbas hasta hermosas playas y parajes naturales. Sin embargo, una de las experiencias más especiales que puedes vivir en Súa es el encuentro con su fauna endémica.

La isla de las aves es un lugar donde podrás observar tres piqueros de patas azules posando para la cámara, creando un contraste maravilloso con el paisaje verde que los rodea. Además, podrás ver fragatas, aves ligeras y de gran tamaño que planean sobre el mar esperando atrapar a sus presas. Estas aves suelen hostigar a otras aves para robarles su alimento antes de que llegue al agua. En los alrededores de la isla, podrás ver pelícanos que se aprovechan de la pesca de los locales, compitiendo en bandada por el mejor bocado. Esta interacción entre la fauna y los pescadores artesanales es una muestra de la convivencia desarrollada a lo largo de generaciones.

En los manglares de Súa también encontrarás una gran variedad de especies, como las iguanas verdes

que descansan entre las ramas. Estas iguanas, consideradas adultas a los 36 meses y con una longitud de al menos 80 cm, se alimentan principalmente de hojas y huevos. Además, podrás observar cangrejos que desempeñan un papel importante en el ecosistema del manglar, excavando y creando conductos de aire entre las maderas. La diversidad de aves, reptiles y crustáceos en Súa hace que este lugar sea atractivo para los amantes de la vida silvestre, quienes pueden disfrutar de estas maravillas naturales junto con la gastronomía local, los hermosos paisajes y la amabilidad de su gente.

Leyendas de Súa

La Playa de Súa tiene una rica historia y está asociada a varias leyendas. Una de ellas cuenta que el nombre de Súa proviene de una leyenda que se remonta a la época de la conquista. Según esta leyenda, el capitán De León se enamoró de la Princesa Súa, la más hermosa de las

hijas del cacique de la tribu. A pesar de las diferencias entre sus razas, se citaban a escondidas. Sin embargo, el capitán De León tuvo que partir para consolidar la posesión de la zona conquistada. Antes de su partida, la princesa consultó a un brujo de la aldea, quien le auguró un futuro trágico.

Con el tiempo, llegó la falsa noticia de que el capitán De León había muerto en una batalla con los Teaones, una tribu comandada por el Príncipe Tonzupa, quien también pretendía a la princesa.

Desesperada, la princesa subió al peñón, el lugar de sus citas, y se lanzó al acantilado. Al enterarse de la trágica noticia, el capitán De León decidió seguir a su amada y también se lanzó al mar. Desde entonces, se dice que en las noches de luna se pueden ver las sombras de los dos novios que deambulan por el peñón y la playa, tomados de la mano, mientras se escuchan notas dulces de una música que viene del mar. (MKVQ)

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Tsáchilas luchan para rescatar su cultura

No hay un padrón actualizado, pero se calcula que son aproximadamente 3.000 nativos los que aún habitan en las diferentes comunas de la nacionalidad Tsáchila.

El pelo teñido de achiote es la principal característica de los hombres. En la actualidad, solo un mínimo porcentaje mantiene esta costumbre.

Durante la última década ha decaído la cultura colorada. Algunos piensan que puede desaparecer, ahora la mayoría visten como mestizos y no con sus trajes tradicionales.

En el centro de Santo Domingo es raro observar a un Tsáchila

con su indumentaria y teñido el pelo, situación que también opaca el turismo local.

“Antes, en el parque Zaracay era común encontrarlos. La gente les pedía fotografías, pero ahora han perdido sus costumbres y salen a la calle con ropa común”, expresó Manuel Farías, estudiante de turismo.

¿Peligro de extinción?

Mateo Calazacón, gobernador de la nacionalidad Tsáchila, reconoce que las nuevas generaciones no están siguiendo las tradiciones y, por este motivo, planifican varios proyectos para repotencializar a la etnia.

REVISTA SEMANAL
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A través del deporte se busca terminar con la división interna. Se inauguró el campeonato Intercomunas. IDENTIDAD Trabajan en el fomento de la cultura. AUTORIDAD. Mateó Calazacón es el gobernador de la nacionalidad Tsáchila.

“Lamentablemente, hoy estamos en peligro de extinción, pero trabajamos para recuperarnos. Vengo del legado de Abraham Calazacón, quien era un hombre apasionado por mantener nuestras costumbres y lengua tradicionales”, Sostuvo.

Uno de los propósitos, es que el Estado los reconozca como patrimonio cultural y que asigne mayor presupuesto a la educación intercultural bilingüe.

Hay siete escuelas de este tipo en la etnia. Ahí se enseña el tsáfiqui a los estudiantes, pero después de las horas clase muy pocos aplican el idioma para comunicarse entre ellos.

La vestimenta tradicional en los niños prácticamente ha desaparecido. A excepción de aquellos que pasan en los centros turísticos, donde sí hacen uso de los atuendos para recibir visitas de personas que llegan desde diferentes rincones del país.

Mateo señaló que tampoco cuentan con un listado actualizado de ponés. Sin embargo, estima que, al momento, hay un promedio de 120.

Deporte para la unidad

A través de la actividad deportiva también se intenta terminar con la división entre los comuneros, problema que surgió principalmente por diferencias políticas.

El fin de semana se inauguró el campeonato Intercomunas. Participaron 15 equipos, cuyas delegaciones llegaron acompañadas de madrinas y niños que lucieron la vestimenta tradicional.

Cada semana habrá fechas en las diferentes comunas. Empezaron por Chigüilpe y en el reglamento consta que al menos cuatro jugadores por equipo participen con el pelo pintado de achiote para empezar a rescatar la cultura.

“Los visitantes pueden conocer todo lo que hacemos y participar en rituales. Además, saborear los mayones y otros platos típicos”, manifestó el Miya Tsachi.(JD)

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SONA. Kerly Calazacón, es la Madrina de Deportes, representó al equipo Nana’ka Fútbol Club. NIÑEZ. Tratan de promover la cultura en las nuevas generaciones.

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LAS HORAS DEL CIELO

PANORAMA GLOBAL

KREAB SEMANA 39

REVISTA SEMANAL 56 PÁGINA 56 ANEXOS ESPECIALES

IGLESIA DE SAN BLAS - CUENCA

La Iglesia de San Blas representaba el límite oriental de la ciudad de Cuenca (Ecuador) por aproximadamente 400 años en la zona que, durante la época colonial, se llamaba “Barrios de Abajo”. revistasemanal@lahora.com.ec

REVISTA SEMANAL 30 - 06 DE OCTUBRE DE 2023 EDICIÓN #86

NOVELA

1
AGUEDA PALLARES - REVISTA SEMANAL PARTE 3 ANEXO ESPECIAL

AGUEDA PALLARES

Águeda Pallares, en la sala de su casa, en Cununyacu, al oriente de Quito. Fotos: Luis Argüello - PlanV

En

LAS HORAS DEL CIELO

SUMARIO

En la entrega anterior / Pag. 3

A viajar/ Pag. 4

El perfume de la orquídea / Pag. 9

La llegada / Pag. 14

Desencuentros / Pag. 19

Sus dominios / Pag. 22

Las nuevas realidades/ Pag. 27

El encanto de la ciencia / Pag. 34

Controlando los dominios / Pag. 38

En el corredor / Pag. 42

Una súplica / Pag. 48

Sol de aguas / Pag. 52

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 2
Una novela de Agueda Pallares
4
Sobre la Autora
CAPÍTULO
el corredor
42 8
Ilustraciones: Roberto Bonifaz
CAPÍTULO ANTERIOR...

Una súplica

CAPITULO 8

Entrega anterior

En la entrega anterior nos introdujimos en la Lima de las primeras décadas de 1700 donde imperaba el lujo y las tertulias de postín. Era una ciudad de gran comercio donde los paños y tejidos de Quito gozaban de mucho prestigio. Gregorio Matheu de la Escalera, dueño de extensas haciendas y obrajes en Latacunga, insiste en conquistar a Mariana, pero ella se muestra indiferente ante su galantería. Gregorio sufre por los desaires de la bella, lo disimula con elegancia y nadie nota su despecho, pero su corazón está herido. Por su parte Mariana no quiere ese matrimonio que amenaza con trastocar su vida y decide escapar. Pero alguien alerta a Gregorio de lo que pretende su prometida y el joven manda criados armados de sables y espadas para rodear el palacio. Esa tarde, junto a la fuente de agua, Mariana vio unas aves que atravesaron el cielo en formación de escuadra y tuvo la revelación de que nadie está libre y que su carcelero esperaba por ella con aquel ejército implacable. En su boda, Mariana, con los ojos hinchados de llanto, se escurre para bailar con su primo Fernando. Gregorio, harto de tanto desplante, la manda a traer y sin dejar que disfrute de la fiesta, la lleva en un coche lujoso hacia el Puerto del Callao donde embarcan para iniciar el portentoso viaje hacia la remota y misteriosa Real Audiencia de Quito. La pesadilla de Mariana aumenta cuando se ve recluida junto con Adolfina en el camarote y ante lo inevitable, se sume en una negra depresión. Al abandonar el barco, pierde la última conexión con su vida anterior que tanto ama y se asusta cuando le anuncian que tiene que continuar el viaje por el río Babahoyo. Navegar por ese río manso le abre los ojos a un mundo de magia y misterio. Todo tiene un aroma propio, un mensaje sutil que se escapa de las copas de los árboles y de las cucuyas que alumbran a la noche tropical. Casi no la molestan los insectos desconocidos porque solo tiene ojos para la belleza que la rodea. Ese entorno de exuberante belleza la transforma. Al estar rodeada de plantas seductoras, de aves que despiertan en ella un extraño anhelo, le pasa algo extraño y en medio de la selva lujuriosa y bajo el hechizo de las cucuyas, se enamora. Ya no se acuerda de Lima, solo tiene ojos para lo fantástico que sabe que va a afrontar y se viste de hombre para continuar el viaje por lugares que la hacen estremecer y avivan en ella su deseo de seguir.

¿Mariana se acostumbrará al matrimonio y al terrible camino que la llevará hasta la Real Audiencia de Quito? Entérese de eso y más en esta tercera entrega.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 3
7
CAPITULO
El perfume de la orquídea
48 9 SALTAR INTRODUCCIÓN

A VIAJAR

—Señora, el marqués la espera para abordar.—Dijo un marinero que se acercó a ellas.

—Niña, usted durmió con el amo—Bromeó Adolfina.

—Sí, Adolfina. Dormí como un angelito, no me desperté ni una vez en la noche.

Los ojos de Adolfina le brillaban tanto que Mariana le salpicó agua en la cara y le dijo:

—Quiero que me laves bien, que mi pelo huela rico y no me quede rastro de sudor.

—Claro, vamos a la orilla para jabonarla. Mariana, salió y en la orilla se dejó enjabonar, se sumergió otra vez y se quedó largo tiempo mientras el sol destellaba sobre su piel. La selva fluía como un río cálido por su sangre y el agua la acariciaba con la suavidad de un tormento lejano que apenas podía vislumbrar. Sin embargo, la vida esperaba afuera sin ningún miramiento y Adolfina, desde la orilla dijo:

—Venga que la voy a secar y vestir para que se sienta fresca y aliviada.

Le hizo la trenza y la vistió con el mismo atuendo de hombre y botas largas. Para que no se metan las hormigas, pensó. Así llegaron las dos a desayunar sin pasar palabra con nadie.

Gregorio miró a Mariana como a una aparición luminosa en medio de la selva. El aire era cálido y húmedo, comenzaron a caer las primeras gotas.

—Está cayendo una garúa, niña. Póngase este poncho para las lluvias—Le dijo un peón que llevaba un machete al cinto. Mariana tomó café caliente y un revuelto de huevos con choclo.

Cuando los marqueses estuvieron listos, volvieron a montar los caballos descansados. Un grupo de indios descalzos y cabello largo se habían unido al grupo, Mariana acercó su caballo al de Gregorio y le preguntó:

—¿De dónde han salido esos?

—Vienen para transportarnos por los riscos, no podemos

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 4

viajar sin ellos.

—¿Son de las haciendas?

—Sí, son de la Sierra.

—¿Todos tus viajes son así de sincronizados?

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—Este es más elaborado porque vienes tú.

Continuaron mientras el paisaje iba cambiando; se volvía más difícil y no dejaba de llover. Luego de horas de ir paso a paso entre lodazales y lechos de ríos secos, se detuvieron ante un risco imponente, Mariana midió con la mirada el peligro y tuvo miedo. A una orden de su esposo todos desmontaron, se sintió inquieta al comprender que debían cruzar la pared de piedra, que no había otra salida. Tragó saliva cuando vio a los indios colocarse la carga a sus hombros, Gregorio se le acercó y le dijo:

—Mariana, será mejor que te dejes cargar por uno de los indios, cruzar este precipicio es peligroso.

—No, yo cruzo a pie, no me confío del caballo y no quiero ir cargada por nadie. Adolfina me seguirá.

Adolfina quiso protestar pero no se atrevió, no sabía a qué le tenía más miedo, si a su amo o al precipicio, decidió seguir a la marquesa.

—Insisto que es mejor que te dejes cargar, aunque, si te sientes más segura de cruzar con tus propios pies hazlo.

Caminaban por el estrecho desfiladero, las dos jóvenes avanzaban con las manos asidas a la roca que a veces se hacía muy lisa. Mariana sintió el vuelo de un

cóndor y gritó:

—¡Un cóndor está sobrevolando sobre mi cabeza, me quiere picotear, me mira con los ojos feroces!

—Mariana, el cóndor no nos está sobrevolando, estás asustada y crees ver cosas que no son—Le gritó Gregorio que iba a la delantera.

—¡No doy un paso más, el río me va a devorar!—Se dejó caer sobre el piso pedregoso y escarpado, sus manos sangraban.

Gregorio, con dificultad llegó donde estaba arrodillada y trató de levantarla, pero ella no se dejaba ayudar, estaba conmocionada. Él le gritó:

—¡Levántate y no mires abajo, por una vez en la vida obedece lo que se te dice, si miras hacia el río sentirás vértigo, mira a la pared. Levántate!

Mariana escuchó a Gregorio como un eco lejano, confundido entre el viento y el bramar del río, lo volvió a escuchar y esta vez su voz fue más poderosa que el encantamiento que estaba sufriendo. Tomó la mano de Gregorio y se levantó, Adolfina, que se había quedado estática como una piedra, la siguió como sonámbula. El tiempo pasó con lentitud y el miedo rondó por todo lado, al fin se terminó el desfiladero y llegaron a un sitio plano alumbrado por la luz del sol. Mariana caminó lo más que pudo para luego dejarse caer sobre la hierba húmeda, cerró los ojos y respiró hondo, asombrada de estar con vida. Gregorio se sentó a su lado y le dijo:

—Has sido valiente, lograste que atrás

siguieran Adolfina, las mulas y los indios sin que hayamos tenido ningún percance—Le besó en la frente y le dijo en un susurro—No sé qué hubiera sido de mí si te pasaba algo.

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—Me da pena haber hecho toda una escena, e hice pasar un mal momento. —No, todos tenemos el mismo miedo, es fácil caer en pánico, pero te portaste tan valiente que ayudaste a todos. Le besó la mano lastimada y continuó—Me preocupan tus manos.

—Sólo quiero descansar.

Gregorio se levantó y la ayudó a ponerse en pie para llevarla entre sus brazos hacia una choza que servía como tambo para descansar. En el interior casi no se podía ver; tuvieron que esperar un momento hasta acostumbrase a la penumbra, después la ayudó a sentarse sobre una silla de madera rústica. Uno de los hombres trajo un cuenco con agua y una pastilla de jabón que entregó a Gregorio, Mariana observó la tensión en el rostro y cuello mientras le lavaba las manos, el agua mezclada con el jabón cayó al piso de tierra formando un pequeño charco. Gregorio le limpió las manos y luego de aplicar un ungüento, se las vendó.

—Es hora de que descanses y duermas todo lo que puedas—Le dijo Gregorio y la ayudó a acostarse en el catre.

Cuando se quedó sola cerró los ojos e intentó dormir. Su mente estaba nublada y a lo lejos escuchó las voces de los hombres y el trote de las mulas que

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 5

llegaban a salvo del cruce del precipicio. En el interior de la choza olía a tierra, agua, ponchos y sudor de caballo. Afuera silbaba el viento entre la paja y sin darse cuenta se durmió. Se despertó descansada y con la extraña sensación de haber sobrevivido. Se levantó y después de limpiarse con la ayuda de Adolfina salió a ver qué era el alboroto que se oía afuera. Desde la puerta de la choza, observó a su marido rodeado de muchos sirvientes que habían venido de sus haciendas, recordó con pesar la selva y los ríos cadenciosos y la música de percusión y sensualismo. Había conocido el amor bajo el embrujo de la selva. Cuando Gregorio la vio, se acercó a ella y le dijo:

—¡Qué alivio que tus manos estén mejor—Le acarició el cabello y continuó— vamos a desayunar, luego debemos ponernos los ponchos y lo necesario para el ascenso.

—¿Todavía no ascendemos?

—No, el risco fue el comienzo, bajaremos un poco antes del verdadero ascenso.

—¿Se va a poner peor?

—Puede que sí, pero no te preocupes, estás bien cuidada—La aproximó a su pecho y continuó—Además eres valiente.

Mariana sonrío y le besó en la mejilla. Entrelazados por la cintura se dirigieron a donde estaban los hombres que preparaban la comida en una tulpa humeante. Probó un poco, pero no le gustó, Gregorio la tomó de la mano y le ordenó:

—Come, que necesitas muchas fuerzas. Mariana preguntó:

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—¿Qué es esto?

—Mote con ají, tostado y caca de perro.

—¿Tengo que comer caca de perro?

—Sí, es maíz tostado con raspadura, ayuda con la altura, es más, llevaremos mucho de esto en las alforjas—Rió al ver la cara de su mujer

Mariana vio que la mayoría de los sirvientes eran indígenas. Adolfina comía tranquilamente hasta que Gregorio la llamó para ordenarle:

—Ve a recoger la ropa que te van a dar y luego ayudas a Mariana a vestirse en la choza.

Adolfina obedeció y entró en la choza donde un sirviente le entregó un bulto con ropa, le dijo:

—Aquí está la ropa de la señora, el poncho, los zamarros de chivo, las mascarillas de seda, los guantes, sombreros, también hay ropa para ti, se visten con ropa ligera que aún nos toca viajar por sitios donde hace calor, la ropa de abrigo la pongo en las alforjas de los caballos por si llueve o hace frío.

La esclava tomó el bulto, agradeció con una sonrisa y entró en la choza donde ya la esperaba su ama, mientras la vestía la sintió temblar un poco. Cuando terminaron, Mariana le dijo:

—Ahora vístete tú.

Momentos después, la comitiva cabalgaba por la sierra, Mariana se mantenía alerta en esa tierra tan extraña y desigual donde en cuestión de minutos cambia el clima y el paisaje. Nada es

igual, parece que un desfiladero acaba con el camino y de repente se abren hondonadas entre montañas que dan un miedo…la selva cambia de tórrida y tropical a bosques que se pierden en la niebla, pensó. Cambiaban de caballos cada cierto tiempo. Habían descendido un poco, todavía no llegaban a las tierras altas. Ese mediodía hacía calor y dijo:

—Necesito ayuda para quitarme el poncho.

—Te quitas el poncho pero las mascarilla no—Le dijo Gregorio.

—Pero me sofoco, a duras penas puedo respirar.

—Todo el mundo puede respirar. El sol, el viento y los mosquitos lastiman la cara, nunca se sabe qué bicho raro te puede atacar.

—Qué extraño, pasamos del frío al calor, de ríos tumultuosos a bosques de chaparro.

—Estamos subiendo del nivel del mar a las alturas de la Provincia de Quito.

—Nunca he visto tanta montaña, no se ve el horizonte.

—Estamos en el corazón de Los Andes—Gregorio paró su caballo y rozó los estribos de Mariana, le dijo—Son estribaciones de la cordillera; cada cierto tiempo se abren pequeños valles, como el que transitamos en este momento.

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El entorno cambió y cabalgaron por parajes de agua y cascadas, plantas y flores desconocidas que a Mariana le parecieron vibrantes de luz. Se estremeció al sentir su soledad en esa región

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 6

bella y extraña que se le aparecía cuando el sol disipaba la neblina. El silencio interrumpido por los cascos de los caballos, el murmullo del agua y el aleteo de los quindes le despertaron el deseo cada vez que el caballo de Gregorio rozaba el suyo. Al atardecer se detuvieron junto a una casa con techo de paja, Mariana vio a la distancia a una mujer madura que los esperaba, unos hombres acarreaban leña y agua. Desmontaron con la ayuda de dos sirvientes que se llevaron los caballos.

La mujer se acercó y les dijo:

—Bienvenidos, sus mercedes, ojalá haya sido bueno el viaje—Se deshizo en reverencias.

Mariana le devolvió el saludo con una sonrisa y Gregorio dijo:

—Julia, trae dos toallas de lino que vamos a refrescarnos en las termas.

—Sí, su merced, aprovechen ahora que dejó de llover, ha de durar sólo un rato así que les traigo las toallas rapidito.

Mariana, apenas tuvo tiempo de vislumbrar el interior de la casita, cuando Julia llegó con las toallas. Gregorio se las echó al hombro y la tomó de la mano, le dijo:

—Vamos, te voy a enseñar unas termas calientes que hay escondidas ahí cerquita.

Dos sirvientes se apresuraron para acompañarlos, pero Gregorio, con una señal los mandó a regresar, Mariana sintió un vuelco; creyó que pisaba nubes. Todo se nubló y tuvo miedo de per-

derse, pero avanzó silenciosa y a ciegas guiada por la fuerte mano que la hacía sentir segura. El camino era difícil, hacía calor y comenzó a sudar. Gregorio le dijo:

—No te preocupes, conozco éste lugar como la palma de mi mano—La soltó un momento para apartar unas ramas y continuó—Compré ésta propiedad porque viajo mucho y necesito sitios con comedero para las bestias y un lugar para refrescarme, es el paraíso. De pronto, apareció el sol y rasgó la niebla disipándola, Mariana exhaló un suspiro lleno de admiración, nunca había visto algo parecido:

—Es un lugar entre las nubes—dijo Sus ojos se llenaron de colores, la luz se desplazó por las ramas de la vegetación señalando sitios impenetrables, era como si un espíritu oculto y sin embargo tan familiar se estuviera comunicando con ella. Tenía lágrimas en los ojos cuando él le dijo:

—Esta impresión siempre se repite, algo se aparece de improviso.

—¿Algo como qué?—Preguntó ella. —Sólo observa—Le dijo mientras se detenía.

Mariana recorrió con la vista flores de colores tan intensos que no parecían reales, un aroma delicado la aturdió y una mariposa azul se posó junto a una gota de agua que brilló bajo el sol. Gregorio le dijo:

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—Ven, todavía no has visto lo mejor—La

condujo por un sendero estrecho bordeado de helechos gigantes y palmas.

—¿Qué son esas flores que parecen vivas? Las que están enraizadas en los troncos de las palmas.

—Son orquídeas, las más bellas del mundo, fíjate cuánta delicadeza. Llegaron a un recodo y apareció una cascada que llenaba tres pozas de agua cristalinas de color verde turquesa, los colibrí tornasoles de cola larga y las mariposas de colores, revoloteaban entre las flores seductoras llenando el espacio de una atmósfera reposada y a la vez perturbadora.

—¡Qué belleza, Gregorio! El agua debe estar helada.

—No, el agua es muy caliente, casi que no hay como bañarse, pero la cascada fría la refresca, se pone deliciosa—Dejó las toallas de lino junto a unos matorrales y la llamó—Ven, vamos a tomar un baño refrescante y relajante, es la mejor manera de quitarse el cansancio del viaje.

Mariana, atrapada por la magia casi mística del lugar se acercó a su marido que le acarició el cabello y la besó en la boca mientras le quitaba la ropa, cuando los dos estuvieron desnudos se sumergieron en el agua, él le dijo:

—Primero la poza de agua templada —Deja que vea si hay piso—Dijo Mariana, temerosa de ahogarse.

—Claro que tienes piso, el agua no es profunda, ven.

—Ya voy, sé que tengo que obedecer

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 7

o me cargarás otra vez como a una muñeca.

—Sí, cualquier rato se vuelve a nublar y perderemos esta maravilla. Se sumergieron por unos instantes, el la miraba con intensidad, ella como atraída por un poderoso imán le ofreció su boca, él la besó con pasión, le jabonó el cabello y el cuerpo entero, ella preguntó:

—¿De dónde sacaste ese jabón?

—Estás tan distraída que no viste que lo saqué de mi alforja.

No pudo contestar, estaba otra vez bajo su dominio y a duras penas podía respirar, cerró los ojos para que no se le entrara la espuma, él la soltó por un momento para jabonarse y luego arrojó el jabón entre los matorrales. La tomó entre sus brazos y la sacó del agua, pensó que debía ser muy fuerte para salir de esa manera con el peso suyo. La acostó sobre las anchas toallas de lino y la poseyó con ardor, ella le correspondió con besos en la boca y en el cuello húmedo, el murmullo de la cascada aplacó su grito. Después de un corto reposo, Gregorio le dijo:

—Vamos otra vez al agua—Y sin esperar respuesta la tomó de la mano y volvieron a sumergirse.

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—¿Te gusta tu nuevo hogar, marquesa?

—Hasta ahora, sí. Habrá que ver cómo es lo demás.

—Eres insoportable—Y riendo, Gregorio la hundió en el agua, ella luchó por salir, pero sólo lo pudo hacer cuando él la soltó.

—Y tú eres un primitivo provinciano—Le dijo riendo y le salpicó la cara.

—Ahora vamos a la más caliente.

Sin darse cuenta, Mariana estaba sumergida en un agua mucho más caliente, sintió que se le enrojecía el rostro, él le dijo:

—Ahora, a la cascada—Sin esperar respuesta la arrastró hasta la cascada que caía como destellos de plata, resplandeciente y energética.

Mariana sintió el poder del agua fría que le quitó el aliento, pero no pudo moverse porque él la mantenía sujeta. Un momento después salieron y se secaron con las toallas, los colibrís revoloteaban entre el néctar de las flores que se ofrecían generosas. Se vistieron y emprendieron el camino de regreso, él le dijo:

—Éste es un lugar nublado, un bosque de las estribaciones de las cordilleras, por eso no ves árboles tan altos como en la selva, pero aquí hay tanta flora y fauna que he visto a europeos quedarse sin palabras ante tanta vida—La acercó en un abrazo tierno y le dijo—

El sitio está lleno de orquídeas, la flor más hermosa del mundo—Arrancó una y se la puso en el cabello húmedo, le dijo—Para que huelas al hogar y nunca te pierdas en él.

Gregorio le señaló los árboles, ella trató de absorberlo todo:

—Mira, éste es un cedro, éste un arrayán rojo, un motilón, un matapalo—La miraba de reojo y le decía —Estas son bromelias, mira, hay rojas, amarillas y rosadas.

Mariana miraba las flores vibrantes que sobresalían entre las hojas de un verde intenso. De pronto vio algo que le pareció una piedra preciosa, una esmeralda, señalando con el dedo le dijo:

—Hay esmeraldas

—Son sapitos

—No sabía que un sapo pudiera ser tan hermoso

—Aquí todo tiene esa belleza que sólo se ve con la luz que cae del cielo cuando no está nublado.—Continuaron en silencio, tomados de la mano.

Llegaron a la casa y vieron que los hombres habían hecho su campamento en un potrero alejado, los caballos pastaban tranquilos. Adolfina salió a recibirlos, Gregorio le dijo:

—Acompáñala y sécale el cabello, no puede dormir con el pelo húmedo—Con su mano estiró la larga cabellera de Mariana que se estremeció ligeramente.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 8

EL PERFUME DE LA ORQUÍDEA

Cuando las dos entraron a la alcoba, Mariana se sentó frente al sencillo tocador de madera para que Adolfina le secara el cabello y colocó la orquídea en un recipiente de caña guadua llena de agua y preguntó a Adolfina:

—¿Y tú, qué hiciste?

—Salí a lavar ropa con las muchachas de la finca y aproveché para bañarme—Le sonrió a través de la luna del espejo, la orquídea exhaló un fino aroma.

—Pensé que las orquídeas no tenían perfume, pero esta huele a naranja.

—Cualquier cosa puede pasar en éste rincón del mundo.

—¿No te asusta tanto soldado? No me gusta mirarlos a la cara siento que son mis carceleros.

—No, son muy correctos, obedecen al amo sin chistar.

—Adolfina, no sé qué hacemos aquí, ni me entiendo a mí misma. Soy prisionera, no pudiera huir ni aunque viniera por mí el ejército de Lima—Sonrió ante el espejo y continuó—Mi marido tiene mando sobre las tropas y es tan acaudalado que nadie osaría contradecirlo.—Miró pensativa a la orquídea que parecía enviarle mensajes sutiles, difíciles de descifrar y dijo—Es un aroma extraño, no sólo huele a naranja…Se está metiendo en mi piel, me siento un poco mareada.

Un sentimiento de indefensión se le instaló en el corazón y sin poder evitarlo se puso a llorar. Adolfina le dijo:

—¡Ay, Niña! Nunca la he visto así, usted ha tenido pataletas, ha roto objetos en un arrebato de iras, pero llorar y temblar como ahora nunca—Se arrodilló junto a ella y le tomó las manos heladas, continuó—Niña, está usted muy cansada, éste viaje es agotador.

Adolfina la vio tan vulnerada, frágil e indefensa que la abrazó para contagiarle un poco de su calor, le puso un pañolón grueso alrededor de los hombros. Le dijo:

—Su cabello ya está seco, ahora tiene que calentarse, voy a traer alguna agüita para que se abrigue.

Salió con paso apresurado en busca de la señora que cuidaba la casa, la encontró en la cocina preparando la cena de

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 9

los amos, se acercó asustada y le pidió:

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—Por favor, señora. La niña está temblando, tengo miedo que sea fiebre.

—No creo, pero con todo le voy a preparar una aguita de raspadura con hoja de naranja agria, es lo mejor. Ya verás que enseguida se pone bien—Avivó la candela del fogón y puso a hervir agua con raspadura.

Adolfina salió a coger hojas de limón y naranja agria y regresó mojada por la fina llovizna, la neblina lo cubrió todo y tuvo miedo de extraviarse. Cuando llegó a la cocina, Julia dijo:

—Hay que avisar al patrón, si le pasa algo a la niña nos mata.

Al oírla, Adolfina se puso a temblar y se quedó sin habla cuando oyó los pasos del amo que entró en la habitación y dijo:

—¿Qué pasa? ¿De qué no me he enterado yo?

Adolfina no pudo responder y fue Julia la que dijo con las manos entrelazadas sobre su delantal:

—Patrón, la niña está con mucho frío y la Adolfina vino para que le prepare una aguita caliente—Se acercó al fogón y le enseñó la olla que hervía y olía a cítricos.

—¿Le secaste el cabello, Adolfina?

Las palabras no salieron de la boca de Adolfina, que miró al suelo sin poder responder. Gregorio vio que las manos le temblaban y le dijo:

—Tranquila, Adolfina—Le pasó la mano por la cabeza —Cualquier cosa que ten-

ga Mariana no es tu culpa, nadie te va a castigar, toma la taza de agua de panela con limón y vamos a verla.

Adolfina, con la cabeza a punto de explotar siguió a Gregorio a través del pequeño pasillo. Al final del corredor había una ventana abierta por donde se veía al barranco y la llovizna cayendo con tristeza. Apenas Gregorio entró en el cuarto, se dirigió a la cama donde estaba Mariana. La incorporó y la sostuvo entre sus brazos mientras le decía:

—Marianita, estás muy cansada y con frío, tómate esta agua—le besó en la frente y le dijo—está dulce y rica, te va a calentar, ya verás.

Gregorio tomó la taza que le dio Adolfina y comenzó a darle cucharaditas.

Dijo:

—El viaje es muy duro; la selva, los mosquitos, los caminos imposibles, los riscos, pasar de una altura a otra—Le daba aguita—Pasamos del calor de la selva al frío del páramo y ahora hemos bajado a un bosque nubloso, es agotador. Ella tomó el agua dando diente con diente, por fin se terminó la bebida y Gregorio sin regresar a ver entregó la taza y la cuchara a Adolfina, que salió al instante. Cuando se quedó a solas con Mariana, la metió en la cama, se acostó junto a ella y la abrazó mientras le decía:

—No vamos a emprender el regreso hasta que te sientas bien y descanses lo suficiente—La sintió ahogarse en lágrimas, entonces le ofreció un pañuelo que tenía en su bolsillo, ella continuó

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—Un sueño reparador es todo lo que necesitas, ahora en esta cama con sábanas limpias y buen colchón vas a poder dormir mejor.

—Me da miedo tanto soldado—Dijo ella entre sollozos

—No seas tonta, están aquí para cumplir tu más mínimo deseo; abrir caminos antes que tú pases, ayudarte a vadear un río, hacerse cargo de tu caballo y tener listo un baño en cualquier sitio por difícil que sea. Han abierto trochas para que pases tranquila sin que un espino se enrede en tu cabello.

—Cuando salí de Lima pensé que eran sirvientes; cimarrones contratados.

Poco a poco me fui dando cuenta que eran soldados. A veces me siento asustada y me da miedo tanto fusil, tanto cuchillo.

—Mariana, si alguien llegara a hacerte daño, lo fusilo frente a todos—La sintió asustarse más y le dijo riendo—Lo digo en sentido figurado para que veas que tengo el poder de castigar al que se atreva a faltarte el respeto, al que te mire a los ojos sin tu consentimiento. En cuando a los soldados, algunos lo son, pero los demás son mis sirvientes personales.

Gregorio se dio cuenta que Mariana se había quedado dormida entre sus brazos, la besó en la frente y acomodó las almohadas y cobijas. La miró extasiado y le dijo quedito:

3 10
LAS HORAS DEL CIELO - PARTE
llorando.

—Vas a dormir como un angelito; el cansancio del viaje, el baño caliente, la chorrera helada, el amor entre los matorrales y el agua de raspadura no van a dejar que te despiertes hasta bien entrada la mañana.

Calculó que debían ser cerca de las seis y media de la tarde; si su mujer dormía hasta las ocho del día siguiente podrían continuar el viaje. Ardía en deseos de llegar a la Ciénega donde ya debía estar José con lo que habían comprado en Lima. Iba a encaminarse hacia donde estaban sus hombres, pero se sintió un poco cansado así que entró en la cocina y dijo:

—Julia, quiero que me des cualquier cosa para comer, mis hombres lo harán en el campamento.

—Enseguida, señor—La mujer se acercó al fogón y revolvió un potaje que hervía por horas.

En ese momento entró la esclava y se quedó de una pieza cuando vio al Marqués de Maenza esperando por un plato de sopa, pensó retirarse, pero él le dijo:

—Adolfina, ven a tomar un plato de sopa conmigo.

Al escuchar aquello, Julia se estremeció, jamás había servido a una esclava, Gregorio la observó y dijo:

—Tú también Julia, hazme compañía. Adolfina ayuda a la señora a poner la mesa.

—Pero señor, jamás nos sentaríamos con usted, eso sería una falta de respeto—Objetó Julia con el plato en la

mano.

—¡Bah! No quiero comer solo.—Tomó grandes cucharadas de sopa sintiendo que él también estaba muy cansado.

ló en su pecho y se tapó la cara con la mano para no ver más luz de luna, así estuvo un rato hasta que volvió a acostarse y se quedó sumido en un sueño profundo y oscuro.

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Julia y Adolfina comían en silencio, tímidamente. Cuando Gregorio terminó, las dos se levantaron y le preguntaron a la vez:

—¿Desea algo más, señor?

—No, estoy bien así—Regresó a ver a la esclava que mantenía la mirada baja, le dijo—Adolfina, quiero que descanses bien esta noche—volviéndose a Julia le ordenó—Prepara una cama limpia para ella, está muy cansada.

— ¿Preparo la cama para la esclava?

—Sí.

—Yo lo puedo hacer, señora—Dijo Adolfina con voz bajita.

—Julia, ven conmigo para revisar mi cuarto—Al entrar al dormitorio, se arrimó a la puerta y dijo—Vas a hacer la cama de Adolfina porque está a punto de morirse de cansancio y porque así lo mando yo.

—Sí, su merced.

Cuando se quedó solo se acostó y se quedó dormido con la misma ropa, bajo la fina sábana. Sin embargo, una sombra oscura le cruzó la mente y en su sueño Mariana le dijo que no lo amaba, que estaba asustada y quería regresar a Lima. A la madrugada se despertó y se sentó al borde del lecho con la mirada fija en la luz de luna que se desplazaba por el piso. Un dolor intenso se insta-

Mariana despertó y poco a poco fue tomando consciencia del lugar donde estaba, un aire húmedo entró por la ventana y llamó:

—¡Adolfina!

La esclava entró con la ropa de viaje, Mariana le dijo:

—Se nota que has dormido bien—Mirándose en el reflejo del espejo desgastado continuó—Yo también, ha sido un sueño delicioso—Se estremeció y continuó—Estoy emocionada con lo que me está pasando, siempre es diferente. Cuando terminaron el desayuno, montaron y continuaron el viaje, el grupo de hombres armados era impresionante. Julia los vio partir y se quedó a solas con su marido:

—Vamos a inspeccionar el desbarajuste que deben haber dejado esta gente, no quiero ni pensar en el trabajo que vamos a tener.

Se encaminaron en dirección al campamento y se quedaron sin habla cuando encontraron todo en orden y pulcro, como si nadie hubiera pernoctado una noche entera.

—¿Ves la disciplina que impone el marqués?

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—No me vas a creer, me ordenó hacer la cama para la negrita que trajeron de Lima—Regresó a ver al marido que estaba de pie junto a una cerca y

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 11

continuó—Me dijo que era una niña cansada, que nadie se preocupaba por ella.

El hombre, que en ese momento se puso a sacar una estaca rota de la cerca dijo:

—Todos vivimos en un mundo sin justicia, pertenecemos a los grandes señores dueños de obrajes como el Marqués de Maenza, tenemos que agradecer que nos ha tocado un amo bueno.

—Andá, todos son abusivos, tenemos que rompernos el lomo para que vivan como reyes, por más bonito que sea el marqués, es uno de los poderosos, de los más poderosos. Los indios no parecen gente sino animales—Se puso las manos en la cintura y exhalando un suspiro, dijo—mejor me voy a secar la ropa aprovechando el solcito que está haciendo—Se perdió entre los matorrales.

Mariana tuvo, durante el viaje, una habitación siempre limpia y una mula que cargaba la tina para su aseo cuando no había río ni termas. Esta vez habían llegado de noche y no pudo ver cómo era el lugar donde se iba a alojar por lo que tuvo que seguir a un guía que alumbró el camino. Cuando se quedó a solas con Adolfina, se desvistió y se metió en el catre, al comienzo le pareció que las sábanas estaban húmedas pero pronto sintió la calidez de las ropas limpias y el poncho de lana de alpaca. Le dolía el cuerpo por esos días de cabalgar tan difícil por tierras pedregosas lejos de la selva sensual y el bosque de mariposas

y flores luminosas. No entendía el comportamiento de Gregorio que se mostraba lejano, las lágrimas comenzaron a rodar sobre las sábanas frías, pero el cansancio le ganó y se quedó dormida. A la mañana siguiente vio el piso de tierra, la ventana en forma de trapecio y se dio cuenta que estaba en un tambo inca. Recordó que siendo muy niña se había maravillado con las edificaciones incas cuando visitó la hacienda de su tío en el Cuzco. Saltó de la cama y palpó las piedras que encajaban unas en otras sin ningún pegamento, puso la mejilla sobre la superficie de una y le llegó un recuerdo lejano que no pudo precisar; el olor a humo, el sol iluminando las paredes como si las acariciara la obligaron a retirarse y a salió a buscar a Gregorio. La puerta era una tabla sujeta con clavos grandes, la abrió y sintió una bocanada de aire frío tan puro y poderoso que le fue difícil respirar. Volvió a entrar para ponerse el poncho de lana cruda que le había servido de cobija y caminó por la paja dorada que se ondulaba con el viento. La luz era tan intensa y brillante que sus ojos se entrecerraron y vio delante suyo el volcán blanco con destellos azulados. La nieve parecía llegar hasta sus pies, la respiración se le hizo difícil y perdió el sentido del tiempo…Tanta luz

—Señora Marquesa—Mariana se volteó y se encontró con uno de los hombres que los escoltaba.

—Su merced, por favor es mejor que

regrese para alistarse y tomar el desayuno, tenemos que salir lo más temprano posible, el clima se puede volver un problema grande.

—¿Qué montaña es?

—El Chimborazo, su merced.

Mariana regresó al tambo para que Adolfina la vistiese. En el interior no había ningún espejo, sólo piedras pulidas ensambladas de forma misteriosa, sin uniones ni argamasa. Recordó que un viejo notario del Cuzco le dijo en voz baja, casi en secreto que nadie entendía cómo se las habían ingeniado para unirlas con tanta nitidez y precisión.

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La mirada de Mariana se perdió por las paredes oscuras que se iluminaban con los rayos del sol y dijo:

—Adolfina, este tambo está tan sometido como yo.

—Qué dice mi niña, usted es una reina— Adolfina le señaló la salida y le dijo—Tenemos que apurarnos, dicen que esta es la parte más difícil.

Tomaron agua de raspadura caliente con tortillas de tiesto y se ahogó en pena y soledad. Sintió más hielo en el corazón que toda la nieve del Chimborazo, unos cóndores sobrevolaron removiendo el aire. Oyó a Gregorio dar la orden de montar, ella lo hizo ayudada por el jefe de la escolta. Sintió el olor y calor del caballo bajo el poncho que la cubría, se puso la mascarilla y miró al marqués en su caballo blanco de crin larga. En pleno galope, Gregorio le

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 12

gritó:

—¡A mi estribo, marquesa, a mi estribo! Ella, sin dudarlo, espoleó su caballo y se colocó junto a Gregorio que no tenía puesta la mascarilla. Observó su aire juvenil y vigoroso. Galoparon estribo con estribo sintiendo el calor de sus cuerpos al rozarse, volaron sobre caballos bien ensillados y riendas de cuero fino. Mariana avanzó por un mundo de luz; la paja dorada se removió al paso de los caballos. Detrás de ellos venían los sirvientes con el apuro de llegar antes de que se desate una tormenta, los caballos no necesitaron la espuela. Mariana batalló entre el remolino de sentimientos que le producía la cercanía de Gregorio y la impresionante naturaleza por donde pasaba. El Chimborazo era imponente y los cóndores sobrevolaban el cielo azul, se volteó en su silla y vio a los jinetes que la seguían como un ejército invasor avanzando sin ningún tropiezo. Se vieron forzados a bajar la marcha, el piso plano del páramo cambió poco a poco y ahora los caballos, con las orejas tensas iban tentando el camino. Mariana vio la preocupación en la mirada de Gregorio que se puso la mascarilla y le dijo:

—Vamos a comenzar el ascenso duro, tendremos que pasar otros desfiladeros—La tomó de la mano y continuó—

Tú tranquila que vas en caballo paremero, sabe por donde ir—Pronto tuvo que soltarla porque ahora iban en fila; unos detrás de los otros.

Pasaron desfiladeros, riscos y precipicios, nadie habló y una densa neblina

los cubrió, Mariana y Adolfina se pusieron a temblar pero escucharon a Gregorio decir:

—No hay por qué asustarse, los caballos ven lo que nosotros no podemos, vamos a seguir con confianza.

Mariana se mantuvo callada, rezando en silencio. Estaba segura que todos hacían lo mismo porque sólo se oyó el silbido del viento, el agua cayendo como cascadas ocultas y el ruido que hacen los pedruscos al caer.

—Mariana, tu caballo es el mejor, está acostumbrado a estos caminos, para él es más fácil que andar en plano. Las palabras le llegaron entrecortadas por el viento pero lograron que se sintiera segura. Respiró aire puro, escuchó los sonidos de la Tierra, los cascos golpeteando el suelo y sintió la fina neblina humedecer su poncho y el sombrero de fieltro con que se cubría. Un silencio insondable yacía en el murmullo del agua y el aroma agreste. El secreto de la vida se escondía entre los riscos y desfiladeros por donde transitaban abandonados a la voluntad de los caballos.

INFORMA SOBRE ESTE ANUNCIO Mariana nunca supo cuánto tiempo pasó en este estado de abstracción hasta que le faltó el aire. El sol comenzó a despejar la niebla y arrancaron al galope por un páramo luminoso, tuvo que ajustar las riendas para bajar el paso y un sueño irresistible la invadió obligándola a cabecear, Gregorio estuvo en un instante junto a ella sujetando al caballo. Desmontó para tomarla entre sus brazos y la ayudó a sentarse en el sue-

lo húmedo, dos hombres se acercaron ese momento para hacerse cargo de las bestias, la cabalgata se detuvo. Gregorio sacó un trozo de raspadura y le dijo: —Estás con soroche, trata de comer un poquito.

Dos hombres se hicieron cargo del fuego y pusieron agua de una vertiente para hacer té de coca.

Mariana no pudo despertar, le dolía la cabeza y una opresión en el pecho le causó temblores, los hombres avivaron el fuego y al rato trajeron el agua de coca endulzada con la raspudura, Gregorio le dijo:

—Bebe, haz un esfuerzo.

Respiró tranquilo cuando la vio tomar la taza con sus propias manos y beber despacito, le preguntó:

—¿Cómo te sientes?

—Mejor, pero todavía tengo sueño y me duele la cabeza—Se puso la mano en el pecho y continuó—Parece que puedo respirar mejor, pero no tengo fuerzas para montar otra vez, estoy rendida.

Gregorio le quitó el poncho y le dijo:

—Ven conmigo—Y montó su caballo blanco. Alargó la mano para subir a Mariana y la cobijó con su poncho.

Mariana se arrimó al pecho de Gregorio y se durmió. Cuando despertó no supo si era más peligroso el placer que sentía o los desfiladeros por donde pasaban.

Habían cabalgado desde muy temprano en la mañana y al fin, cerca del atardecer sintió al caballo arrancar a galope y entraron en una de las haciendas.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 13

LA LLEGADA

El sol del atardecer parecía una llamarada detrás de los árboles de arrayán, Mariana se quitó la mascarilla, pero no pudo incorporarse, el caballo se detuvo y un número de sirvientes que esperaban en los corredores salieron a ayudarlos.

Un sirviente de barba blanca y porte elegante la ayudó a desmontar y ponerse en pie sobre el suelo adoquinado. Se tambaleó y lo siguió al interior de la vivienda, tembló de frío. No vio mucho de los exteriores por el apuro y entró en una habitación iluminada por varios candelabros. Recorrió con la mirada el lecho limpio, las ventanas de vidrios lavados, el piso pulido y la alfombra de diseños coloridos. Había un espejo de cuerpo entero donde vio reflejada la imagen de una mujer. Se volteó sobresaltada y la desconocida dijo:

—Disculpe si la asusté, señora marquesa. No fue mi intención–Hizo una ligera reverencia–Mi nombre es Rebeca y estoy para servirla en lo que usted mande.

Mariana examinó sus modales educados, ropa impecable, el sobrio moño y un anillo de oro y coral en su mano izquierda. La miró a los ojos oscuros y le dijo:

—Gracias, tendrás que decirme cómo debo instalarme.

—Señora, lo primero que tiene que hacer es tomar un buen baño, en éste momento están llenando la tina, luego le serviremos la cena donde usted ordene, si quiere se la podemos traer a su habitación.

—¿Mi habitación?

—Sí, señora marquesa, esta es su habitación.

—¿Mi esposo no duerme aquí?

—El señor marqués tiene la suya. Nos ordenó que tome un baño y descanse para que no le afecte la altura.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 14

—¿Dónde está mi esclava Adolfina?

—El marqués nos ha dicho que ella también debe descansar—Rebeca suspiró y dijo—La ayudaré yo, en la recamara ya debe estar la bañera lista.

Siguió a la mujer y observó su espalda recta y caminar seguro, le pareció que debía tener unos treinta años. Una puerta con vidrios pequeños separaba la recámara donde había una tina blanca con patas de bronce. Mariana estaba tan cansada que no le importó desnudarse delante de ella, se sumergió en el agua caliente y cerró los ojos. Rebeca la jabonó con suma eficiencia.

los ojos bien abiertos cuando la vio salir por la puerta y sin darse cuenta se quedó dormida.

A la mañana siguiente sintió que alguien abría las cortinas y un aire fresco entró por la ventana abierta

Lo primero que vio fue a Rebeca vestida igual que la víspera y con la misma actitud de eficiencia que había detectado desde el primer momento que la vio. Se dejó vestir para ir a tomar el desayuno, no preguntó si Gregorio estaba ahí.

un trazo distinto. De las paredes colgaban cuadros de la Escuela Quiteña que ella reconoció. La encargada de la casa le dijo:

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—Señora Marquesa, el amo salió a recorrer su propiedad para entrevistarse con el administrador y los mayordomos.

—¿Sabes cuándo regresará?

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—Ya estamos listas señora.

Abrió los ojos y la vio con una bata de baño en las manos. Salió de la bañera y dejó que la secara y le friccionara el cuerpo con una loción calmante, le puso una bata de dormir y se metió en la cama. Una sirviente tenía lista una bandeja con caldo de gallina y una taza de té de toronjil. Mariana se tomó la sopa y se bebió el té.

—Ahora quiero dormir.

—Como mande señora—Contestó Rebeca mientras la ayudaba a acomodarse sobre las almohadas. Preguntó:

—¿Apago la vela de su velador?

—Sí.

Rebeca ordenó con un gesto de la mandíbula a la sirvienta que apague la vela. Mariana miró a la joven ahogar las llamas con un apagavelas de bronce, tenía

Al salir le sorprendieron las columnas de piedra, los largos corredores enladrillados y los maceteros de geranios rojos y anaranjados. Siguió a Rebeca por uno de estos corredores y el aire puro la hizo estremecer. Se detuvo y aspiró profundo. Preguntó:

—¿A qué huele?

—A los quesos que se almacenan cerca de aquí.

—Huele a leche fresca—El aroma a campo le gustó—Puedo oler hasta los caballos.

Rebeca se detuvo y abrió una puerta.

Dijo:

—Ya llegamos.

Mariana entró y se turbó un poco al ver una habitación tan limpia y ordenada en ese lugar apartado del mundo. Sintió una corriente de aire y se estremeció un poquito. Se sentó en el único puesto servido.

—Está listo su desayuno, señora—Rebeca se colocó tras la silla.

Mariana miró la vajilla de diseños azules, se fijó en que cada pieza tenía tenía

—No, Señora. Tenemos instrucciones para que todo esté en orden en el momento en que llegue, nunca preguntamos.

Mariana tomó su desayuno en silencio. Rebeca le dijo:

—Señora, el amo me encargó decirle que escriba a su madre para tranquilizarla y comentarle que está a salvo y bien cuidada, debe estar muy preocupada.

—Me imagino que ya estará escrito lo que tengo que decir—Miró la servilleta que tenía sobre sus rodillas.

—No, señora. El marqués quiere que sea usted la que escriba. En aproximadamente una hora estará aquí un hombre de confianza que sale para Lima y llevará su misiva.

—Pues no me siento en ánimo de escribir—Contestó Mariana recostándose en la silla.

—En ese caso, el hombre perderá su trabajo, es difícil ganarse la vida en estos días.

La marquesa se enderezó en la silla y con un ademán de la mano y la cara se

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 15

ria dijo:

—Está bien, está bien. No quiero ser la causa de la desdicha de una familia, voy a escribir si me dices dónde hay papel y tinta.

—Todo está listo en el escritorio. Mariana siguió a Rebeca por otros corredores hasta llegar a una habitación sobria que hacía las veces de despacho y escritorio. Vio que en las paredes de piedra había cuchillos de monte y cuernos de venado, lo único femenino del lugar era el delicado juego de tintero y plumas blancas que reposaban sobre una mesa de escribir, se acomodó en el sillón de cuero y cuando Rebeca le entregó el papel, dijo:

—Puedo quedarme sola.

—Por supuesto, señora, espero tras la puerta por si me necesita—Alargando la mano le enseñó una campanita de plata—No tiene que salir para llamarme, baste con que haga la haga sonar.

—Gracias—La vio encaminarse hacia la puerta y le hizo una última pregunta—¿Cómo se llama esta hacienda?

—Nintanga, señora marquesa, estamos en diciembre 20 de 1731 Mariana, contó los días que había viajado, en ese tiempo había cambiado más que en toda su vida, nunca se imaginó que un día iba a estar en una habitación con cuchillos de monte y cabezas de venado mientras escribía a su madre tan lejana ya.

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Nintanga, 21 de diciembre de 1731

Recordada Madre:

Le escribo desde el abrigo de una de las

haciendas de Gregorio, dicen que tiene treinta y siete, así que tendré el resto de la vida para recorrerlas y no aburrirme, me he enterado que cada propiedad tiene amplios potreros, vacas, ovejas y obrajes. Hay una cantidad de sirvientes y asistentes, me han dicho que sólo en la Hacienda La Ciénega tiene siete mil indios. Allá nos dirigimos para convertirlo en nuestro hogar.

El viaje es lo más difícil que he hecho en mi vida, soy muy joven pero sé que algo así es muy peligroso. Es difícil entender éste mundo de selvas y nubes, sol y montañas…Riscos y tembladeras, gracias a Dios, Gregorio tiene los mejores caballos de la Real Audiencia, siempre escucho decir que tiene lo mejor de lo mejor. Ahora ya todos lo llaman marqués, usted sabe mamita que los criollos tienen que comprar un título nobiliario para tener privilegios y licencia para desplazarse por el territorio de las colonias. Gregorio ha pagado todas las licencias y desde que se casó conmigo, él y sus sirvientes tienen paso libre para llevar y traer mercancía. Le faltaba el título pero no tuvo que pagar al Rey, nuestro señor; me compró a mí y a muy buen precio, ahora a usted no le falta nada y él es por derecho propio el marqués de Maenza.

Un hombre espera impaciente esta misiva que le lleva noticias para usted y que Dios le de tranquilidad porque estoy bien y sobre todo, cuidada y venerada por un ejército de criados que aún no conozco en su totalidad.

Pido su bendición maternal y me despi-

do con amor filial, Mariana, Marquesa de Maenza.

Cuando terminó la carta agitó la campanita y un segundo después entró Rebeca, hizo una ligera reverencia y dijo:

—El hombre que lleva el correo ya está aquí. ¿No va a cerrar la carta?

—No, prefiero que el amo la lea y vea si la autoriza salir así o cambia algo.

Rebeca la miró con la frente fruncida y contestó:

—Como usted ordene, pero creo que es mejor cerrarla porque nadie más que su madre debe leerla.

—Pensé que sólo se puede decir y actuar como ordena el amo.

—Señora Marquesa, el marqués debe llegar al mediodía, no se intranquilice que pronto estará aquí.

—A la que quiero ver es a mi esclava, espero que el amo autorice que esté junto a mí, la necesito para mi servicio.

INFORMA SOBRE ESTESí, señora. Está afuera buscándola.

Mariana se levantó al apuro y atropelló a Rebeca en su rápida salida del despacho. En el corredor, sentada en una banca de madera encontró a Adolfina con un rebozo para protegerse del frío y con la mirada perdida.

—¡Adolfina!—La llamó—Por fin te he encontrado.

Rebeca se detuvo un instante para ver el cariño con que se abrazaron, como si hubieran estado retenidas en una cárcel oscura y volvían a encontrarse luego del calvario.

Mariana y Adolfina se sentaron en

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 16

la banca. La marquesa dijo:

—No te he visto desde anoche.

—Niña, cuando llegamos una sirviente me llevó a la cocina para darme un plato de sopa y luego me acompañó a un dormitorio pequeño pero limpio y con una cama que me pareció tan rica que dormí hasta hace un rato.

Conversaron sentadas en la banca adosada al corredor de piso de ladrillo que daba a un patio pequeño. Mariana recorrió con la mirada las dos palmeras altas de coco chiquito, la fuente de piedra y las flores de agapantos, cartuchos y margaritas olorosas ordenadas en finas jardineras.

—Fíjate la perfección del diseño. El piso es un mosaico de piedras de adoquín y la fuente tan bien trabajada. Adolfina asintió con la cabeza y contestó con la mirada puesta en el cielo:

—Niña, nunca he visto un cielo tan bonito—Un picaflor de cola larga y tornasol se detuvo junto a unos arbustos de flores rojas, continuó—Hay tanta paz, tanto silencio.

—Sí, hay tanto silencio que se puede escuchar la conversación del colibrí con las flores y la luz del sol tan poderosa… pero hace frío.

Rebeca llegó en ese instante, se acercó a la banca y dijo:

—Señora marquesa, el señor cura ya está desmontado

—¿Viene un cura a la hacienda?

—Sí, señora. Cuando están los amos viene en persona.

—¿Ya llegó el amo?

—No, señora. El cura la espera a usted. Mariana se levantó con el corazón alborotado; se dio cuenta que estaba sola en una de sus propiedades y que no sabía qué hacer. Hizo un esfuerzo por acordarse del Cuzco pero sólo le venía la imagen y las palabras del notario que conoció siendo casi una niña. Adolfina se colocó junto a ella y le susurró al oído:

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—Niña, la señora Rebeca está esperando para que la sigamos.

Doblaron el corredor tras de Rebeca y entraron por la puerta de la pequeña capilla que estaba al final, se sentaron en la única banca frente al altar de pan de oro y esculturas de colores fuertes y caras dulces, el monaguillo se alistó para ayudar al sacerdote. Voltearon a ver cuando tras suyo se abrió una puerta grande por donde entró el sol iluminando los rincones más oscuros de la capilla. Mariana recordó que en el Cuzco le contaron que cuando el sol irrumpía así en los templos, lo hacía para que todos supieran que era el Dios de los Incas que entraba.

Estaba mirando hacia la puerta cuando entraron los indios de la hacienda con la cabeza descubierta y los pies descalzos. Un olor a tierra y humo se apoderó de todo y sintió un ligero vahído. Rebeca se levantó para abrir la puertita lateral por donde entró aire fresco que la reanimó. Se levantó de la banca y se arro-

dilló en el reclinatorio que tenía frente suyo. Sintió sobre sus espaldas el murmullo y el olor de los indios que seguían el ritual con cánticos y gemidos. A pesar de que sabía que ella era el ama, le pareció un peso demasiado grande sobre sus hombros y puso la cabeza entre sus manos para recibir la bendición de Cristo, necesitaba valor y fuerzas físicas para enfrentar tanta responsabilidad. Tembló al escuchar las palabras del padre llenas de símbolos y expresiones en latín. Quiso escuchar a Cristo sin los filtros del cura y se sumergió en rezos y súplicas para mitigar la angustia que le provocó la ceremonia lúgubre, pero en lugar de recibir respuestas sintió un deseo irresistible por Gregorio y se puso a llorar de soledad amparada en el pañuelo blanco que sostenía entre sus manos. Se sobresaltó cuando sintió cerca suyo a Rebeca que le murmuró: —Señora, se acabó la misa, es hora de salir.

Mariana se volteó para ver a los indios que salían con el cabello largo sobre las espaldas encorvadas y los ponchos raídos. Suspiró y saludó al padre que se acercó obsequioso. Cuando estuvo junto a ella, le hizo una leve reverencia y le dijo:

—Señora, es un honor recibirla en Nintanga, parece que soy el primero en conocer a la bella marquesa de Maenza, la observé durante la misa y me di cuenta de lo piadosa que es usted, a pesar de su corta edad.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 17

—Fui criada en la más pura doctrina cristiana, teníamos oratorio en nuestra casa donde rezábamos todos los días— Mariana sintió que ocultaba algo, aunque no sabía exactamente qué.

Salieron a caminar por invitación del religioso que quería enseñar a la marquesa los potreros reservados donde pastaban las vacas para el ordeño, le dijo:

—Las propiedades de don Gregorio son las mejores de la Provincia, están cuidadas como muy pocas, al marqués le gusta lo que viene de Europa, la tecnología más reciente—Se detuvo para enseñar con la mano la extensa propiedad.

Rebeca llegó apresurada con un parasol en la mano para que la marquesa se cubriera.

—Gracias, Rebeca—Mariana abrió la sombrilla que le pareció exquisita y pudo ver todo con más comodidad, la luz era irreal.

—¡Qué potencia del sol!

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—Señora, el sol en esta región es tan deslumbrante que ciega la vista, por eso cuentan que los Incas la conquistaron para estar más cerca de él.

—Sí, es un territorio luminoso, nunca había visto tanta luz.

Entraron a las queseras donde dos hombres batían la leche cuajada, ahí se detuvieron un momento para que la marquesa recibiera las explicaciones sobre la elaboración de los quesos.

—Qué interesante, no sabía que así se hacían los quesos—dijo perdida entre

prensas de piedra para extraer el suero. Alzó la vista y vio que los rayos solares entraban por una celosía alta.

—¿Qué están cocinando aquí?

—Estas son las pailas donde se calienta la leche con el cuajo—Contestó el cura. Mariana se quedó un rato observando a los hombres poner en las tinajas el cuajo sacado de los estómagos desecados de terneras lactantes. Luego le faltó el aire y salieron a recorrer más campo y por último entraron en el obraje. Se quedó de pie bajo el dintel de la puerta, el padre Celestino, que se había adelantado se volteó para animarla a entrar, pero ella estaba paralizada al sentir la oscuridad, las paredes de cangahua sin pintar, los barrotes de las ventanas, tan pequeñas y altas que a duras penas daban luz, el aire era asfixiante. Por fin dio un paso y se adentró en un mundo oscuro, de seres apagados que tejían e hilaban sin hablar. Respiraban apenas por el miedo que les imponía el capataz con sus gritos y el látigo que volaba de una espalda a otra.

—Padre, quiero salir—Dijo Mariana a punto de perder el conocimiento. El padre Celestino se sobresaltó al ver a la marquesa tan alterada y juntos salieron al sol, le preguntó:

—Señora. ¿Le molestó el olor de los indios?

Mariana no respondió y corrió de vuelta a la casa, no le importó el cura que trató de no enredarse con la sotana mientras la seguía. Cuando llegaron al corredor se dejó caer sobre la banca adosada a la pared y trató de retomar

el aliento. El padre Celestino llegó un momento después jadeando y con las mejillas rojas, le dijo:

—Señora Marquesa, casi no la alcanzo. —Nunca lo podrá hacer, soy muy rápida—Miró al padre apoyado contra la pared y la cabeza entre las rodillas haciendo esfuerzos por respirar. Adolfina llegó por el otro corredor, el padre Celestino la había despedido con la mano al salir de la iglesia y le dejó claro que los esclavos no iban junto a los señores. Un movimiento de caballos y gritos de jinetes los alertó. El padre Celestino cambió de semblante y adoptando una pose digna dijo:

—Señora, su marido acaba de llegar. —¿Cómo lo sabe?—preguntó Mariana levantándose como un resorte de la banca.

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—Por los cascos de los caballos y el alboroto que se está armando—Sin decir más se dirigió al patio principal. Mariana siguió al padre, que aparentemente recuperado, salió a recibir al dueño de la hacienda y al llegar al pie de la escalinata del corredor, le preguntó:

—¿Padre, lo esperamos acá o bajamos a donde están los caballos?

—¡Señora, por favor! Esperamos aquí para no interrumpir la llegada de tanta gente.

Mariana se detuvo junto a una columna de piedra para observar la entrada. El sonido que hacían los cascos del caballo blanco sobre el adoquinado hicieron que su corazón temblara.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 18
s

DESENCUENTROS

Sin que nadie la invitara, Mariana siguió al cura y al marqués al cuarto donde estaba dispuesta la mesa. Durante el almuerzo se mantuvo en silencio mientras los hombres conversaban.

El cura adulaba al amo que comía con maneras finas. Le gustó la forma como manejaba los cubiertos y bebía de la copa. Ella bebió más de lo que comió y, al quedarse en silencio, pudo conocer más sobre Gregorio, que la ignoró de la forma más cruel. Al finalizar el almuerzo, los hombres se levantaron y desaparecieron dejándola con el postre sin tocar.

Mariana llamó a Adolfina y juntas recorrieron la casa con la esperanza de encontrarlo por algún rincón. Recorrieron corredores, Mariana tenía escalofríos por las corrientes de aire que sentía cada vez que pasaba de un lugar a otro. Se sintió perdida y no quiso que su esclava la viera a punto de llorar, así que abrió puertas cerradas y entró en salones oscuros. Salieron a los jardines, caminaron por los alrededores hasta que comenzó a atardecer. Pasaron horas en las que Mariana hablaba de cualquier cosa para que no se le notara la sombra que tenía adentro; estaba tan asustada y dolida que sintió alivio cuando escuchó a Rebeca llegar.

—Señora, no vale que esté a estas horas afuera, hay insectos y el viento está soplando muy fuerte, venga a la casa, ya está lista la comida.

Por primera vez sintió gratitud con esa mujer tan seria y le contestó con amabilidad:

—Gracias, Rebeca. Eres muy amable al buscarme en esta soledad.

La cena estaba lista en su dormitorio y se tomó la sopa, los pastelitos de yuca y el dulce de higos. Adolfina la ayudó a cambiarse de ropa y cuando estuvo acostada, Mariana dijo:

—Estoy cansada así que déjame dormir que lo necesito.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 19

—Sí, mi niña. Mi cuarto queda cerca, sólo tiene que agitar esta campanilla, le dejo la vela encendida para que se alumbre si necesita algo. Cuando se quedó a solas rompió a llorar hasta que se quedó dormida. La luna se filtró por la ventana despertándola en la soledad de esa noche clara. Tenía escalofríos y no entendía qué pasaba con su marido, por qué se portaba tan lejano. Con las manos apretadas contra su corazón le pidió a la virgen que la protegiera, sintió miedo y la soledad la aplastó como un peso demasiado grande. Rezó largo rato pero no se calmó, así que sin pensarlo dos veces se levantó y tomó la palmatoria con la vela que no se había apagado y salió a buscar la habitación de Gregorio, sabía donde estaba porque en el recorrido que hizo por la mañana Rebeca se lo enseñó. Llegó hasta la puerta de la habitación, el miedo la paralizó y quiso regresar pero una ráfaga de viento le rozó la cara y la llama se extinguió, no tuvo más remedio que golpear; lo hizo varias veces hasta que luego de un rato largo, la puerta se abrió y se encontró con su marido que la miró impasible mientras un rayo de luna más frío que el hielo le iluminó la cara. Ella se puso a temblar, estaba descalza, él la dejó pasar, luego se acostó en la cama y le preguntó:

Por qué estás descalza y sin chal a estas horas de la noche?

—Necesito hablar contigo.

—¿No podías haber esperado hasta ma-

ñana?

—No—Dijo y con un valor que sacó sin saber de dónde, se sentó en el lecho frente a él.

—Quiero que me digas por qué me ignoras tanto, necesito saber si he hecho algo malo, si me repudias, no entiendo tu indiferencia—Bajó la cabeza y entrelazó las manos sobre su regazo.

—¿Tú necesitas que no te ignore? Pensé que me odiabas, me lo dijiste todos los días en Lima.

—Ya no—Contestó con la cabeza aún baja.

—¿Ya no?

—No

—¿Y ahora, qué sientes por mi?

—Todo

—No entiendo.

—Creo que te amo, no lo sé. Nunca he amado antes.

—Pensé que estarías feliz si te dejaba en paz—Dijo en tono frío

—No

—¿No qué?

—No me hace feliz que me ignores.

—Qué rápido cambias de parecer—Estaba recostado sobre las almohadas con los brazos bajo la cabeza.

Mariana no pudo continuar y se puso a llorar con la cara escondida entre las manos, Gregorio se conmovió y le dijo:

—Ven, estás helada métete en la cama junto a mí, te vas a enfermar.

Ella lo obedeció, él le dijo:

—Pensé que me odiabas más que a nadie, no entiendo cuándo comenzaste a quererme.

—No he cambiado de opinión así de rápido—Se aclaró la garganta y continuó—Perdí la cuenta de los días del viaje, tuve mucho tiempo para llegar a amarte, nadie me había poseído como lo hiciste tù

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La luna todavía aclaraba la habitación y los dos se miraban bajo la luz plateada, las sombras rondaban por las esquinas. Gregorio le levantó la barbilla para ver la verdad en sus ojos lagrimosos y le dijo:

—Pensé que si me alejaba y te dejaba en paz, me lo ibas a agradecer. Tu vida aquí es libre y puedes hacer lo que quieras, pensé que te agradaría mi actitud.

—No, no. Yo no puedo ser feliz si tú me ignoras. Además. ¿Por qué mostraste tanto deseo de casarte conmigo para luego decirme que soy libre en un sitio que no conozco?—Tenía los ojos aguados y las lágrimas en las mejillas. Él le acarició la cara y le dijo:

—Mariana, he sido cruel. Tú mereces algo mejor, he robado tu infancia y juventud trayéndote a un sitio que odiabas, lloraste mucho por permanecer en Lima y yo no te hice caso, te rapté—Le levantó otra vez el mentón para obligarla a verlo—He abusado de mi poder, he abusado de tu indefensión. Me di cuenta de eso cuando lloraste al exhalar el perfume de la orquídea—Calló un momento como buscando las palabras y continuó—pensé que te habías entregado a mí por temor, no podías hacer otra cosa, estabas cautiva con

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 20

cien hombres armados custodiándote. —¿Cómo puedes ser tan cruel conmigo?—soltó unas lágrimas—He dormido contigo, he sido tu mujer y ahora dices que puedo hacer lo que quiera—se secó las lágrimas con la manga de su camisón—Y ahora que estoy en tus dominios me dices que soy libre si ni siquiera sé dónde duermes, ni donde queda la cocina.

La luna se escondió tras una nube y la habitación se oscureció, por eso, Mariana no vio la sonrisa en el rostro de Gregorio que la sintió trémula junto a él. Se puso a sollozar desconsoladamente.

—Mariana, si sigues llorando así te vas a ahogar, toma este pañuelo.

—No sé dónde está tu mano, no veo el pañuelo—Le contestó ella con los ojos nublados.

Sintió su abrazo y el pañuelo entre sus manos. Gregorio dijo:

—Aquí, si no sabes ni dónde está la cocina, menos vas a encontrar un pañuelo en esta oscuridad.

Ella se secó la cara y se sonó la nariz, de pronto se encontró entre sus brazos. Se estremeció al sentir sus besos impetuosos en el cuello, casi no podía respirar pero prefería morir ese instante a volverlo a ver indiferente. Su cuerpo se doblegó bajo el peso de Gregorio que la comenzó a besar en la boca, en

los pechos sin darle tregua. Por un momento ella tuvo miedo al sentirlo tan dominante y se abandonó a una dulce mansedumbre mientras se desvanecía una y otra vez.

—Dime que me amas, que nunca has amado así, que te mueres sin mí, que soy tu luz, tu sol, dímelo. —Sí, sí—apenas pudo contestar. —Sollozó ella. No te escucho, dime que me amas, que nunca has amado a nadie más

—Te amo INFORMA SOBRE ESN. Gregorio se tendió sobre sus espaldas y la escuchó llorar en silencio, entonces la volvió a abrazar y le dijo:

—Me estoy volviendo loco, nunca he amado así—Le besó en la frente y le dijo—No quise hacerte daño, perdón. Ella no salía aún del trastorno que le había producido Gregorio al amarla con tanta intensidad y aprovechó ese momento para tomar unas cuantas respiraciones. Él, al darse cuenta del estado en que estaba le acomodó el cabello y la ayudó a recostarse sobre las almohadas. La luna volvió a iluminar la habitación y se asustó al verla tan conmocionada. Se volteó a su velador y llenó un vaso con el agua de la jarra, le dijo: —Marianita, bebe.

Ella se tomó el agua y se quedó con la cabeza baja y el rostro arrebolado, las manos le temblaban. Gregorio puso el

vaso sobre el velador y la volvió a abrazar. La llenó de besos y caricias suaves, le dijo:

—Ahora sí que arruiné todo, soy un bruto, no vas a perdonarme.

—Tonto, estoy perfecta—Le contestó mientras se estiraba entre sus brazos y se apegaba a su torso, había dejado de tener miedo.

—No tienes remedio, eres demasiado valiente para mí—Le contestó él y le mordisqueó la oreja.

La luna se escondió otra vez y no pudieron ver en la semi oscuridad, Mariana saltó del lecho y él se quedó quieto como en las cacerías cuando acechaba un venado. Escuchó su respiración y la atrapó al vuelo para traerla de nuevo, a tientas esquivando mesas y butacas para no caer.

—Estira los brazos, Mariana para que no te golpees con las cortinas. Ella estiró los brazos y se protegió del golpe que podía darse contra el travesaño del dosel. Momentos después trataban de acomodarse en tanta oscuridad.

—Me estás dejando sin cobijas

—Tú te estás llevando las mías. La noche se hizo cargo de las heridas y fue remendando un trocito de corazón, un pedazo de ilusión. El aire se llenó de delicadeza y sanó sus cuerpos doloridos.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 21

SUS DOMINIOS

Mariana se miró al espejo y examinó hasta el último detalle de su traje de amazona. Era la primera vez que iba a montar en gancho y vestida de mujer.

En el reflejo del cristal aparecían de vez en cuando Rebeca, Adolfina y otras mujeres que cosían, zurcían y bordaban. Se volteó y quedó de cara a las vidrieras de la galería que daban a un jardín cuidado; las nubes blancas se desplazaban tras las copas de los árboles, el cielo era tan azul que parecía una pintura. Estaba en la hacienda de Tilipulo en donde se preparaba el viaje de los marqueses a La Ciénega.

—¿Le ajusto más el talle?—Preguntó Rebeca con la mano llena de alfileres.

—No, me parece que si lo ajustamos mucho no voy a poder respirar.

—Tiene razón. Además, con esa cintura tan estrecha no vale la pena hacerla sufrir.

—Pienso que ya terminamos—Dijo Mariana y alargó sus manos para que Rebeca le colocara los guantes de montar. Adolfina la peinó mientras las otras ponían a punto la vestimenta.

—En todas las casas que he visitado, hay ropa para mí y mi esclava.

—El patrón ordenó todo cuando estuvo en Lima, hemos trabajado casi un año y así es como quedó.

Mariana, frente al espejo, se tocó las sienes con los índices y preguntó:

—¿Cómo puede mantener el control de todo, hasta del último detalle?

—Tiene muy buenos empleados que se encargan de eso—Contestó Rebeca mientras guardaba los alfileres en un compartimiento del costurero.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 22

El cielo y el jardín se colaron por las ventanas iluminando las cintas en el suelo y las joyas desparramadas.

Mariana se sentó para que le pusieran las medias calzas.

—Adolfina, ven a ayudarme—dijo Rebeca.

La esclava se arrodilló junto a ella para terminar de vestir a Mariana que se miraba los guantes con atención.

—Es hora de que me coloquen el sombrero, ya estoy lista.

Le colocaran el sombrero azul con plumas blancas y salió seguida de Rebeca y Adolfina. El sol aclaró los rincones de los corredores por donde pasaron y resaltó el rojo de los ladrillos del piso. Los rosales exhalaron un perfume matinal INFORMA SOBRE ESTE ANUNCIO

En el patio principal encontraron a los caballos impacientes, estaban enjaezados con mantos bordados y estribos de plata. Los sujetaban de las riendas peones vestidos con ponchos de lana y sombrero de ala ancha.

—¡Qué elegantes están todos!

—Es un día importante, señora. Hoy van a llegar a la Ciénega, todos quieren rendir homenaje al amo y a su esposa— Contestó Rebeca.

—Pero los hombres llevan vestimenta diferente.

—A ver, señora. Aquí hay administradores, mayordomos, caporales, y peones.

Cada uno tiene una vestimenta diferente, hoy están vestidos de gala.

Mariana, desde la escalinata, miró ese mundo colorido y aspiró el olor a tierra

y a caballo que le llegó de todos lados. El corazón le dio un vuelco cuando vio al marqués que venía andando por uno de los corredores, el sol iluminó los hilos de oro de su poncho de vicuña.

—Niña, qué hermoso está el amo—Dijo Adolfina al oído de Mariana.

—Está vestido como un hacendado criollo—Contestó Mariana.

El marqués, se acercó a Mariana y le dijo:

—Estás linda y esos colores parecen una copia del cielo.

—¿Por el sombrero azul y las plumas blancas?

—Más o menos. Apúrate, nos están esperando.

El mundo brilló bajo el sol y Mariana avanzó en su caballo detrás de Gregorio. Pasaron el arco y en el patio trasero se pusieron a la cabeza de un un grupo de jinetes. El marqués le dijo:

—Acá, junto a mí.

Mariana se colocó junto a Gregorio y arrancaron a galope corto con el cortejo de jinetes que los seguía a cierta distancia. El aire le agitó el sombrero y se llenó del aroma del chaparro y de las tierras recién sembradas. Detrás de las lomas y por los senderos altos salía gente a saludarlos con pañuelos coloridos.

Avanzaron por senderos bordeados de pencos azules, el Cotopaxi estaba nevado hasta sus faldas. Los caballos se estimularon con el aire puro de las cumbres heladas y Mariana sintió junto a ella el cuerpo tenso de Gregorio. El

marqués levantó la mano en señal de mando para que todos bajasen la marcha y continuaron a paso hasta que divisaron una casa grande con fachada de piedra y tejado rojo.

Entraron por el callejón de arcos de ramas y flores, los caballos marcharon sobre un camino cubierto de pétalos de rosa. Mariana vio, a los lados del camino, indios arrodillados en el suelo, decían algo que no entendió y continuó la marcha con el corazón confundido.

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Cruzaron arcos de ramas y escucharon el redoble de campanas. Por fin llegaron a la gran entrada de La Ciénega donde unos peones corrieron a tomar las riendas de los caballos y los marqueses desmontaron. Se quedaron de pie ante la escalinata para escuchar los discursos de bienvenida que le ofrecieron los empleados principales.Gregorio ofreció el brazo a su mujer para conducirla por la calle de honor y subir la la gran escalinata.

Avanzaron por un corredor con pilastras y se sentaron en una banca adosada a la pared. La música no dejó escuchar a Mariana lo que le decía su esposo, pero entendió que habría una representación de los danzantes. En el centro del patio se veía una mesa grande hacia donde se acercaron varios mayordomos y empleados, los alcaldes, los priostes y el cura que había conocido en Nintanga.

Una mujer con vestimenta colorida y zarcillos de oro y piedras preciosas

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 23

que le llegaban a los hombros, se acercó a ella y le dijo:

—Amurcito, mamitica vení a la mesa— Hizo una reverencia.

Mariana y el marqués se encaminaron al centro del patio y se sentaron a la mesa, unas palomas levantaron el vuelo. La música dejó de sonar y el momento fue tan solemne que ella pensó que era un funeral, pero luego vio a un hombre vestido con ropas mestizas y sombrero negro que se presentó como el prioste de la fiesta y explicó que había contratado los danzantes, músicos, trajes, comida y bebida para todos. El cura bendijo los bastones de mando con el agua bendita que sostenía el acólito en un cuenco, el marqués los recibió y los entregó al alcalde, prioste y danzantes que se inclinaron ante él en señal de obediencia. Mariana se estremeció un poco.

—No te asustes, son bailes en tu honor—Le dijo Gregorio.

Sintió una multitud a su alrededor y olió el humo, la chicha, la tierra y el sudor de los caballos. Abrió lentamente los ojos y vio el cielo luminoso, Gregorio la tomó de las manos y le dijo:

—Mira, ahí vienen los oficiales, tamboneros y pingulleros.

Apretó la mano de Gregorio, los músicos se acercaron con melodías melancólicas y vibrantes a la vez.

—¿Quiénes son esos que vienen bailando atrás?

—Son los cocineros que no dejan que

se acabe la comida, los ropayos que se encargan de la ropa, los huma marca que cuidan las cabezas de los danzantes cuando se la quitan.

Soltó la mano de Gregorio cuando vio aparecer a los danzantes entre caballos y más gente.

—¿Qué es eso?

—El penacho, esa cosa inmensa que llevan sobre la cabeza, simboliza al hombre maíz, fíjate en todos los símbolos que tiene.

—Ese penacho es impresionante, los hace ver altísimos. No sé cómo no se caen.

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Miró embelesada las camisas bordadas, las pecheras, hombreras, bandas, yugos y delanteras. Los guantes de lana tenían franjas bordadas, los calzones de telas de brocado, terciopelo y liencillo de encaje ancho. Tocó el brazo de Gregorio y le dijo al oído:

—La pechera tiene espejos…

—Es para devolver el mal de ojos

—¿Qué tienen sobre la cabeza?

—Tienen un huma o cabeza con penacho de tres plumas.

—Son de varios colores.

—Es un armazón de madera revestida de plumas, adornos, telas y cintas.

—¿Quiénes son los muchachos que están cerca de los danzantes? Parece que cada danzante tiene un joven que lo ayuda.

—Sí, es tan complicada y costosa la indumentaria que tienen que asistirlos,

son la representación de los antiguos militares del Inca, fíjate bien en la cabeza que se compone de relieves de forma de estrella, relicarios, palomas, aretes finos, gargantilla, conchas…Todo bordado en fino hilo de perlas, es tan caro que se endeudan la vida entera para pagarlo— le dijo alzando la voz para que ella lo escuchara a pesar de la música.

Mariana se aturdió con esa mezcla de aire puro, humo y tierra húmeda. Alzó la mirada y vio a lo lejos chozas de adobe y techos de paja entre maizales y papas en flor, senderos de tierra y acequias rebosantes de agua.

Los danzantes permanecían de pie mientras sus asistentes los vestían, cuando estuvieron listos hicieron sonar las campanillas y se entregaron a un baile ritual y sincronizado. Mariana siguió el espectáculo con la vista fija, los danzantes giraban con lentitud, desplegando la grandiosa cola de la parte superior de la espalda cubierta con bordados y adornos.

Luego del baile, los danzantes desaparecieron por los caminos de tierra, entre los maizales y las chozas de barro.

—Los danzantes están abandonando el baile—Dijo al oído de su esposo.

—Van bailar por las montañas y poblados cercanos, lo harán por días y noches, la chicha les da vitalidad y energía.

—¿La chicha les da energía?

—Sí, la han bebido siempre, es parte de esta tierra.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 24

La mujer del alcalde invitó al marqués a bailar, Gregorio sacó su pañuelo y lo blandió por lo alto de la cabeza mientras zapateaba y daba vueltas. El alcalde bailó con Mariana que imitó los pasos cortitos y constantes de las mujeres. La música se le metió en el cuerpo y dio vueltas entre un remolino de zamarros de chivo, pañoletas de colores y campanillas que sonaban en las espaldas de los disfrazados.

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La marquesa levantó el borde de su vestido y bailó con todos los indígenas y empleados de la hacienda, de vez en cuando tomaba un poco de chicha y sentía que volaba por el cielo azul.

Gregorio hizo un alto para beber más y pidió una guitarra, le cantó en quichua algo para enamorarla y a Mariana se le descolocó el sombrero y comenzó a bailar con torpeza

—Niña, parece que está un poco mareada, mejor entremos en la casa–Le dijo Rebeca

—Está cantando en quichua, habla quichua perfecto—Dijo tambaleándose—¿Quién está a su lado?

Rebeca, con cara de preocupación, contestó:

—Es el indio Juan Andrés, siempre está con el patrón.

—Parece que fueran íntimos, no sabía que Gregorio tuviera un amigo indio tan cercano, dile que deje al patrón conmigo.

Mariana se indignó por la familiaridad con que Gregorio y Juan Andrés can-

taban y tocaban la guitarra, como dos salvajes sin costumbres, marcaban los pasos como si hubieran ensayado y cantaban codeándose y riéndose. Se encaminó hacia donde estaban decidida a llamar a Gregorio, pero tropezó con una piedra y se retorció de dolor.

—Mejor entramos, usted no está bien— Le dijo Rebeca tomándola por el brazo.

—Quiero bailar con mi marido–Se zafó del brazo de Rebeca.

—Su merced, usted no está acostumbrada a estas fiestas, mejor vamos a la casa.

La música se hizo ensordecedora y Mariana vio a Gregorio emprender la carrera con Juan Andrés a su lado y el resto de indios atrás.

—Bueno, vamos a la casa—Dijo mientras veía al marqués desaparecer tras una nube de polvo, iba hacia las lomas. Rebeca la sostuvo del brazo y la llevó a su dormitorio, Adolfina las siguió. Apenas entraron, Mariana se desplomó sobre una poltrona y el sombrero le tapó la cara.

—Señora, es mejor que se cambie de ropa—Dijo Rebeca y le quitó el sombrero que tenía las plumas ajadas.

—Me quiero morir.

—Es la primera vez que toma chicha y de esa manera—Contestó Rebeca y volviéndose hacia Adolfina dijo—Ayúdame a cambiarle de ropa.

Cuando vistieron a Mariana con una bata holgada y le quitaron el corsé, ella volvió a caer sobre la poltrona y se quedó dormida. Rebeca la tapó con una manta y dijo a Adolfina:

—Anda a la cocina y di que te manden un caldo bien hecho, ya mismo se despierta por que está muy incómoda con la cabeza sobre el antebrazo, le va a doler cuando se despierte, el chuchaqui es cosa seria.

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Rebeca caminaba por la habitación mientras pensaba qué hacer hasta que llegara el patrón. Tenía mucho miedo de esas fiestas salvajes que tanto gustaban al señor. Abrió la ventana para que entrara un poco de aire y se llevara el olor a chicha. Mariana se quejó:

—Me duele el cuerpo, la cabeza, las manos.

—Tranquila, todo eso se le va a pasar.

—Cierra la ventana, estoy tiritando. Rebeca cerró la ventana y le dijo:

–Siéntese rectita, se le ha agarrotado el cuello.

Le dio un masaje en los hombros y Mariana se relajó, pero sintió un vuelco en el pecho y dijo:

—Quiero ir a ver a Gregorio.

—Su merced, es mejor que descanse y se olvide de todo.

—No, yo quiero a mi marido—Se puso a llorar.

—Llorando no saca nada—Dijo Rebeca que comenzó a impacientarse por la demora de Adolfina.

—¿Por qué me dejó sola? Vi que muchas mujeres lo estaban adulando, le hablaban como si fuera un rey.

—Siempre es así en estas fiestas, la venida del patrón es una alegría para todos.

—Para todas—Sollozó y se sonó la nariz

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 25

con la manga de la bata. Por fin llegó Adolfina con el caldo, Rebeca le hizo muecas para que entendiera que estaba furiosa por la demora. —Se demoraron calentando el caldo en la cocina—Contestó Adolfina alzándose de hombros.

—¡Pero si ya estaba listo desde la mañana, qué vagas que son!—Exclamó Rebeca con los brazos en alto.

Adolfina depositó la bandeja en la mesita central y acomodó una silla para Mariana, ante la sorpresa de las dos se tomó el caldo con apetito Las lágrimas rodaron por sus mejillas y se puso a llorar como una niña mientras decía:

—Yo esperaba otra cosa, pensé que a Gregorio le gustaba que yo esté aquí, que me iba a enseñar la casa—Rebeca le alcanzó un pañuelo para que no ensuciara las mangas y ella se limpió la cara sin dejar de sollozar.

—Señora—Rebeca movió una de las sillas alrededor de la mesa y se arrodilló frente a ella, le tomó de las manos y le dijo:

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—Tiene que acostumbrarse a esta nueva vida, una fiesta así ha tomado mucho tiempo, dinero y sacrificio de peones, mayordomos, cuentayos y gente de los alrededores. El patrón no puede des-

preciar tanto cariño.

Mariana bajó la cabeza y suspiró tan hondo que Rebeca tuvo que contener unas lágrimas. Le dijo:

—Cuando llegue no le haga un berrinche, tiene una conexión muy fuerte con la hacienda y su gente, con las siembras y las cosechas…

—Y con las fiestas le interrumpió Mariana.

—Sí, le gustan mucho. Tiene que comprenderlo, se ha criado de esta manera—Rebeca la ayudó a levantarse y le dijo:

—Mejor acuéstese y trate de descansar—Le hizo una seña a Adolfina para que retirara el café que acababa de traer y le pidió agua de toronjil.

—Señora Rebeca, traje también toronjil con valeriana por si acaso había necesidad.

—Eres una bendición. Esperaron que se tomara el agua y la arroparon para que durmiera, estaba cansada, Rebeca rezaba en silencio para que Gregorio regresara esa noche y no se fuera de fiesta por tres días. Dejaron una vela encendida en el velador y salieron en puntillas.

—Ella nos llamará si nos necesita—Dijo Rebeca y cerraron la puerta.

No había luna pero las estrellas co-

menzaron a aparecer en la noche negra hasta que la bóveda celeste comenzó a titilar, una luz azulada bajó del cielo y el búho comenzó a graznar. A lo lejos se oía la música de las guitarras y el sonar de las campanillas de los danzantes. Algo extraño agitó las cortinas del lecho.

Mariana se incorporó y ahogó un grito cuando sintió una presencia al otro lado del cortinaje. Abrió las cortinas con imprudencia y saltó al suelo lista a encarar cualquier peligro, la luz de la vela era tenue pero le permitió ver la figura de Gregorio vestido con zamarros, el pelo revuelto y los ojos encendidos. Un miedo instintivo la obligó a permanecer quieta. Sintió su aliento cerca y sin dudarlo se lanzó a sus brazos en un intento de vencer a la chicha, al baile frenético y dulcificar sus caricias. Gregorio, enternecido, la besó en todas partes y momentos después estaban tendidos sobre el lecho. La oscuridad se apoderó de Mariana que ya no vio nada ni fue dueña de sus actos, se dejó llevar por esa corriente poderosa que era Gregorio. Cada vez la oscuridad era más profunda, el búho graznó otra vez y las estrellas titilaron sobre la tierra quieta.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 26

LAS NUEVAS REALIDADES

Un rayo de luz despertó a Mariana que se volteó en el lecho y vio a Gregorio dormir tranquilo. Se acercó a su cuerpo y recorrió con la mirada sus músculos distendidos, el cabello revuelto y su respiración rítmica.

Saltó al suelo para refugiarse tras un biombo que ocultaba un tocador con todo lo necesario para su aseo, se puso una bata que estaba colgada en un gancho y se sentó al borde del lecho. Se arregló la trenza y vio, tirados sobre el suelo, los zamarros y la guitarra. Recordó que durante la fiesta tuvo momentos de miedo al ver las máscaras y los látigos restallando sobre la tierra polvorienta como si se tratara de una recreación militar con vencidos y vencedores que bailaban de forma desenfrenada en un mismo espacio. Regresó a ver a su marido y se inclinó sobre el cabello, que olía a chicha y humo, con el deseo de volver a sentir ese miedo que le aceleró la sangre y la obligó a entregarse con una dulce mansedumbre que no conocía. Pero él se despertó, ella se separó rápidamente y se pasó la mano por la trenza. Él la miró y le preguntó:

—¿Estás bien?

—Me muero de hambre—Le contestó, triste por perder al amante de la noche anterior y recuperar al marido fino.

—Espera un momento, deja que me lave y pido el desayuno—El marqués la dejó sola.

Mariana se puso de pie y vagó por la habitación inspeccionando cada mueble, cada adorno. Se acercó a las mesas labradas, tocó las figuras de alabastro y jade, se puso de puntillas para ver las paredes cubiertas de cuadros y tapices. Estaba despreocupada por lo que se asustó cuando sintió en sus espaldas el abrazo posesivo de Gregorio.

—Ven—La tomó de la mano y la llevó hacia una esquina, se sentó en una butaca y la colocó sobre sus rodillas, accionó una campanilla y al instante apareció Rebeca bajo el dintel de la puerta.

—Buenos días sus mercedes.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 27

—Buenos días, Rebeca. Queremos desayunar.

—Enseguida, señor—Recogió el desorden del dormitorio y salió con la guitarra y los zamarros.

A Mariana le pareció ver una chispa de reproche en los ojos negros de Rebeca, a lo mejor por que se habían despertado tan tarde, o porque ella estaba sobre sus rodillas, preguntó:

—¿Rebeca siempre está donde la necesitas?

—Por supuesto, es mi ama de llaves. Se encarga que todo funcione a la perfección, que no haya un sucio ni un desportillado en ninguna parte.

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—¿Pero cómo hace su trabajo si está siempre a tus órdenes?

—Maneja un personal numeroso. Manda sobre mayordomos, mucamas, cocineras, lavanderas, su deber es estar cuando la necesito, no tiene que tomar una escoba ni fregar los pisos. Escucharon golpecitos en la puerta y Gregorio le dijo:

—Ya llega el chocolate.

Ella saltó al suelo y los dos se sentaron alrededor de una mesita junto a la ventana.

—Buenos días sus mercedes

—Buenos días—Contestó Mariana.

Un sirviente traía una fuente con las tazas, le seguía una mucama con una jarra de chocolate y un plato lleno de churros. Rebeca entró sin hacer ruido y puso sobre la mesa un mantel blanco,

los criados pusieron los platos. Mariana remojó un churro en el chocolate, se lo llevó a la boca y dijo:

—¡Qué delicia!

A través de la taza, vio un esclavo negro con turbante en la cabeza y una garrafa de agua helada entre las manos. Se acercó en silencio y vertió el agua en el vaso de cristal que estaba junto a ella. Mariana sintió la delicadeza de las manos enguantadas que se movían entre tazas de porcelana y cubiertos de plata como copos de nieve silenciosos.

En el mismo silencio y orden, los sirvientes se llevaron los restos del desayuno y Rebeca preguntó si se les ofrecía algo, el marqués respondió:

—Que venga Adolfina a atender a su señora.

Adolfina entró y se mantuvo en silencio. Gregorio dijo a su mujer:

—Te dejo en tus habitaciones para que te vistas.

—¿Mis habitaciones, no es nuestro dormitorio?

—No, mi cuarto está cerca. Al ver su cara de desolación, le hizo un guiño y dijo:

–Debes tener tus aposentos personales.

Cuando Mariana se quedó sola, corrió hacia donde estaba su esclava y se perdió entre sus brazos, le dijo:

—Adolfina, me asusta esta casa.

—Niña, a mí más, pero creo que es cuestión de acostumbrarse.

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Mariana se apartó y le preguntó:

—¿Cómo te has sentido, dónde duermes?

—Niña, me dieron un cuarto limpio y con una cama suave. Me dijeron que lo más importante es llevarse bien con la señora Rebeca y nunca dirigirse al amo sino a ella.

—¿Cómo es la cocina?

—¡Ay, niña! Tiene que conocerla en persona, no la puedo describir, no conozco los nombres de las cosas.

—Quiero ir.

—Primero tiene que vestirse.

Mariana se dejó vestir y luego se sentó en el tocador para que la peinara mientras se enteraba de lo que pasaba en los departamentos de los criados

–Los cuartos tienen lo necesario para que una pueda dormir en paz.

—¿Mejor que lo que tenías en Lima?

—No se puede comparar—Sonrió en el espejo y los ojos negros le brillaron cuando dijo—En Lima a nadie le importaba cómo vivía uno, acá hay una señora que revisa los cuartos y si encuentra algo mal, la pone a una a limpiar hasta bien noche.

—¿Te pasó eso?—Las dos se miraban en el espejo.

—Sí, Niña.

—Me dijiste en Lima que Quito era sucio y asqueroso, que limpiaban las habitaciones con borregos para que les salten las pulgas.

Adolfina, que dejaba los peines de marfil en orden, contestó:

—La señora me dijo que hay casas limpias y sucias como en todo lado.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 28

Cuando Mariana estuvo lista, recorrió su alcoba y se encontró con que formaba parte de unos apartamentos grandes; a la derecha del tocador había una habitación luminosa con las paredes recubiertas de tapices antiguos y en el piso una alfombra. Estaba amoblado con almohadones y sillitas para bordar. Al fondo, junto a la ventana vio un escritorio y dos sillas de respaldar alto. Sobre la mesa de madera reposaban un tintero de plata y una pluma blanca. Se oyeron los pasos firmes de alguien que entraba y Mariana al volverse vio a Rebeca que le dijo:

—Señora, estoy para su mandar.

—Gracias Rebeca— Mariana, jugueteó con la trenza y le dijo—Todavía no conozco esta casa, no sé dónde estoy.

—Señora, estas son sus habitaciones— Al ver que la joven no le respondía, añadió—Estamos en el segundo piso y este salón está destinado a su estrado; aquí puede bordar, leer e invitar a sus amigas.

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Se acercó a uno de los ventanales y dijo:

—En las mañanas es muy agradable porque hay suficiente luz y en las tardes se encienden las velas de esta gran araña de cristal y se pone carbón al brasero que calienta la habitación.

Mariana, al ver la araña de cristal, pensó que imposible que alguien pudiera encender esa cantidad de velas. Luego abrió la puerta del balcón y respiró el

aire más puro del mundo. Rebeca, que la estaba observando, le dijo: —Marquesa, ya conoció sus aposentos, ahora, si quiere la puedo acompañar a conocer la casa.

Siguieron a Rebeca por salones con espejos de cuerpo entero, cuadros enmarcados en oro, piezas únicas, alfombras de pared a pared, patios llenos de flores, limoneros, higueras y árboles de manzana.

—Ya me cansé—Dijo Mariana y salió a caminar por uno de los jardines, se acercó a la pileta, se descalzó y entró en el agua con las faldas arremangadas. Rebeca la miró sin saber qué hacer, pero suspiró aliviada cuando la vio salir de la pileta y Adolfina le secó los pies con su delantal y la ayudó a calzarse.

—Me metí en el agua a ver si la bruja se va y nos deja tranquilas.

—¡Ay Niña, nos vamos a meter en un lío!—Le contestó Adolfina en el mismo tono bajo para que la mujer no las oyera.

—¿Por qué? Soy la dueña de todo esto. Rebeca, que se tapaba del sol con la mano sobre la frente, preguntó:

—¿Puedo retirarme, señora marquesa? Mariana la despidió con una seña y se perdió entre los rosales y las azulinas. Rebeca emprendió el regreso rodeando la casa por la parte trasera hasta llegar a la cocina.

Mariana y Adolfina, corrieron por los prados, saltaron tapiales y jugaron con las vacas que estaban pastando en un

potrero, el indio que estaba a cargo se acercó tímidamente a la marquesa y le dijo:

—Alabado, amita, patronita. Aqui tan vaquitas lindas.

Mariana no le entendió y le dijo que se levantara pues había caído de rodillas, Adolfina se le acercó y le dijo al oído:

—Creo que es uno de los indios de la hacienda.

—Pero por qué habla tan raro, no le entiendo y se arrodilla frente a mí, creo que está loquito.

—No, niña. ¿Se acuerda que cuando estuvimos en el Cuzco nos pasó lo mismo?

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—Sí—Contestó Mariana recordando el Cuzco, en esa ocasión no reparó en la pobreza del vestido de los indios, el que tenía frente a ella estaba descalzo con los pies enlodados, el pantalón roto y el poncho raído.

Mariana y Adolfina se tomaron de la mano al ver la figura de un jinete que se aproximó en un caballo ensillado a la criolla. Llevaba sombrero negro, poncho de lana y se protegía del frío con una bufanda sucia alrededor del cuello . Se acercó a Mariana y le dijo en un castellano contaminado de quichua.

—Buenos días, su mercé. ¿Está paseando por su propiedad?

El hombre se quitó el sombrero, y a pesar de que no desmontó, parecía que estaba de rodillas frente a ella.

—Soy Salvador Lujano, uno de los

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 29

mayordomos de la hacienda y estoy a su disposición para lo que mande.

—Gracias, por el momento no necesito nada.

—Lo que diga su mercé, pero si quiere un caballo para montar o quiere recorrer toda la hacienda, sólo tiene que ordenármelo, estoy para servirla.

Mariana observó el terror del indio y la zalamería del mayordomo.

—Cuando te necesite te lo haré saber, ahora quiero caminar sola con mi esclava.

El hombre hizo una inclinación profunda sobre su montura y pidió permiso para retirarse. Les pareció siniestro y hasta ellas llegó el olor rancio del cuero de las riendas y el licor de su aliento. Las espuelas estaban manchadas con la sangre del caballo.

—Pobre caballito, tiene rasgada la piel, mire su merced—Adolfina señaló al caballo.

—Sí, parece un bruto este Salvador. Trata igual al caballo que a los indios. Continuaron recorriendo senderos lleno de chaparro, un aroma salvaje se desprendió de algún lado. Mariana dijo:

—¿Sientes ese olor, Adolfina?

—Sí, niña. Huele a menta.

—Vamos a buscarla para que nos hagan agüita en la hacienda.

Treparon por la zanja de pencos azules con cuidado de no pincharse con las espinas. Mariana bajó la voz y susurró:

—Un nido de pájaros.

Adolfina los quiso coger, pero Mariana dijo:

—No, la madre debe estar por aquí, no

debemos hacer eso—De pronto se puso seria, pero enseguida dijo—Debe ser un nido de perdices, vamos a ver si hay otros.

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Se alejaron del chaparro se pusieron a buscar entre las ramas de los arbustos y encontraron uno con huevos diminutos de color azul.

—Seguro es un nido de quindes. Por un momento no se escuchó más que el silencio y una mariposa dorada se posó sobre el hombro de Adolfina. Se quedaron inmóviles llenas de respeto por ese instante que parecía caído del cielo. A través de los capulís vieron las nubes deslizarse sobre el cielo azul y unos huirachuros de plumas amarillas alzaron el vuelo.

—Qué lugar más hermoso—dijo Mariana.

—Creo que estamos perdidas, no veo un alma que pase por aquí.

—Ojalá se acuerden de nosotras y nos guarden el almuerzo—Respondió Mariana, que había divisado el tejado de la casa—No encontramos la menta pero vimos nidos de aves.

Corrieron y saltaron acequias, zanjas y matorrales hasta llegar a la casa. Mariana entró veloz y riendo pero se detuvo cuando vio a Gregorio frente a ella con el ceño fruncido y la postura tensa. Sin saber la razón se sintió paralizada y no pudo decir nada hasta que él le preguntó:

—¿Dónde has estado?—Su tono era frío.

—Estuve recorriendo los alrededores.

—¿Así sola, sin avisar a nadie?

—No sabía que tenía que pedir permiso.

—Pues ahora ya lo sabes, es peligroso andar sola, hay toros bravos, no conoces el terreno, puedes perderte—Se mantenía a la distancia mientras le decía—Siempre, siempre tienes que avisar a dónde vas y que alguien te acompañe. Mariana se sintió como una niña atemorizada ante la autoridad del marqués, bajó la cabeza dispuesta a marcharse, pero él la retuvo por el brazo trayéndola hacia él, le dijo:

—¿A dónde vas? Es hora de almorzar, ven.

—No tengo hambre, déjame ir.

—No—Le contestó él con tono firme, sujetándola fuertemente por el brazo— No, porque hay horarios que cumplir, no puedes desorganizar el orden de la casa.

Mariana vio que era imposible pelear con Gregorio y lo siguió a una galería donde estaba dispuesta una mesa para tres. Se preguntó quién sería el invitado, a lo mejor otro cura. Vio a un hombre elegante con apariencia extranjera, se mordió el labio por la vergüenza que le produjo el saber que alguien la había visto así de humillada.

—Mariana, te presento a Paul, maestro de francés, esgrima, equitación y ciencias.

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—Madame, es un honor conocerla personalmente, la vi el día de la fiesta pero de cerca es mucho más hermosa—Le dijo mientras se inclinaba ante ella y le besaba la mano.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 30

—A la mesa—Ordenó Gregorio. Mariana imitó todo lo que hacían los hombres, no quería que se dieran cuenta que en Lima comía en su habitación y dejaba la bandeja el día entero sobre la cómoda. Su madre jamás la había preparado para algo así, a pesar de que vivía en un palacio y era marquesa. Se resintió aún más con doña Josefa por haber descuidado no sólo la fortuna sino sus modales en la mesa.

Llegaron los platos servidos de manera impecable, la joven había perdido el apetito y comió poquito mientras escuchaba a los hombres hablar de ciencia y astronomía, casi todo el tiempo lo hicieron en francés que ella no entendía. Se sintió incómoda por la grosería de no dirigirle la palabra, pero su enfado se esfumó cuando les pusieron unas copas largas con una cuchara especial, se llevó un bocado a la boca y se estremeció con tanto frío, alzó la mirada para ver si a los hombres les pasaba lo mismo, pero continuaban conversando y tomando cucharadas de esa cosa tan fría. La copa tenía dos sabores, dos colores y se olvidó de lo que sucedía en la mesa y puso en el plato los suspiros que estaban colocados sobre un frutero de cristal rosado. Cuando terminó, se volteó hacia el paje que tenía a sus espaldas y pidió:

—Quiero más.

Le sirvieron dos veces; se había olvidado de los hombres que hablaban en francés y cuando terminó se levantó, hizo una reverencia y dijo:

—Con su permiso señores, me retiro—

Sin esperar respuesta, salió de la galería y cuando ya no la vieron emprendió la carrera hacia sus aposentos, se tiró sobre la cama y se deshizo en llanto. Cuando Gregorio se quedó con Paul dijo:

—Paul, voy a pedirle que eduque a mi esposa, no quiero que pase pena junto a mis amigos—Tomó un vaso de agua y continuó—Usted sabe cómo son de sofisticados, Marianita es una niña a la que nadie ha instruido.

—Creo que hemos sido rudos, se ha sentido humillada.

—Lo hice a propósito para que comprenda la necesidad de dominar idiomas y tener cultura, es como un potrito salvaje.

—Ya había pensado lo mismo, un potrito salvaje, demasiado bello diría yo.

—Sí, es bella—El marqués guardó silencio por un momento, dijo—me ha enloquecido tanto que gasté una fortuna en traerla acá como a una reina.

—Pienso que ella lo ama señor. Es difícil que una mujer no se enamore de usted que es tan apuesto y…

—Y tan rico—El marqués completó la frase de Paul con una sonrisa triste.

—No crea que una mujer está con usted sólo por su dinero, he escuchado a muchas hablar de su atractivo, lo adoran y piensan que es muy bien parecido.

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—He sido muy seguro en ese aspecto, las mujeres me han perseguido desde siempre, pero esta vez me siento vulnerable, no pensé que una niña podía

despertar en mí sentimientos que no conocía.

—Es hermoso lo que dice, no sabe la suerte que tiene al haber encontrado la mujer de sus sueños y tenerla como esposa sin que nadie le imponga una relación que no le guste. Me encargaré de su educación-

—Sí, mi estimado Paul. Los tiempos que corren nos obligan a ser estudiosos, a ilustrarnos, sobre todo los que hemos nacido acá, marcamos distancia con las autoridades que vienen de la Península.

—De eso me he dado cuenta, las autoridades españolas no tienen el refinamiento que se está dando en la Real Audiencia de Quito desde hace algunos años.

—¿Usted nota que esta Audiencia tiene su cierto refinamiento?

—¡Ah, marqués! Es palpable cuando se viaja por esos caminos infernales, de jungla y montañas infranqueables, llegar a Quito y respirar su aire puro, diáfano. Fue grato para mí encontrar personas que hablan el francés tan fluido como usted—Recorrió con la mirada la habitación donde estaban y continuó— El lujo que se ve acá, a veces supera al que hay en Europa.

Gregorio ordenó café, el aroma comenzó a filtrarse por la casa. Era uno de esos momentos en los que dos hombres hablan de cosas banales porque les es difícil entablar ese grado de intimidad que se les da tan fácil a las mujeres, pero el café surtió efecto y el marqués sintió deseos de hablar sobre algo que le estaba molestando.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 31

—Sabe, Paul. No quiero herir a Mariana y sin embargo no hago más que lastimarla…

—Marqués, el matrimonio es como un mantel blanco y largo: cuando lo vemos sobre la mesa está limpio y al final de cada comida se llena de migas de pan, se mancha con vino. Hay que lavarlo a menudo, pero cuando el mantel es fino no importa las veces que lo han llevado al río, tendrá una vejez dorada y será la admiración de todos.

El marqués rió ante la ocurrencia de su profesor de esgrima y le dijo:

—Esta noche tendré que lavar muy bien el mantel, lo he manchado con una jarra llena de vino.

Mientras tanto y en la soledad de su habitación, Mariana no dejaba de llorar hasta que se hizo de noche y un criado entró para encender las velas. Cuando se quedó sola, se acercó a la peinadora para observarse en el espejo y miró con horror que sus ojos estaban tan abotargados que casi no los podía abrir; extenuada puso los brazos sobre la mesita de los peines de marfil y colocó la cabeza entre ellos, las velas ardían suavemente. Estaba dormitando cuando escuchó unos golpes en la puerta, alzó la cabeza y preguntó con voz ronca:

—¿Quién?

—Soy Rebeca, señora. La comida está lista.

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Entró seguida de criados y en un instante la mesa estuvo lista con mantel y servicio para dos. El corazón se le

agitó con fuerza porque presintió que pronto llegaría su esposo, estaba demasiado alterada como para hablar con él, un miedo abrumador se le instaló en la boca del estómago y quiso huir, no entendía ni su casa ni a Rebeca, ni al francés y mucho menos a Gregorio. De pronto se abrió la puerta y entró el marqués, los pasos varoniles la perturbaron aún más y ya no pudo moverse.

—Mariana, una sopita para la noche nos ayudará a dormir bien. Ven—Le dijo mientras se colocaba la larga servilleta sobre sus rodillas.

—No tengo hambre, muchas gracias. Gregorio levantó la ceja y le dijo:

—No importa, no comas pero hazme compañía.

Ella se sentó frente suyo y los criados encendieron un candelabro para alumbrar la mesa, Gregorio tomó la sopa, una copa de vino y dio por terminada la comida, los criados retiraron todo en el orden de siempre y desaparecieron.

Un silencio más ruidoso que un campo de batalla se instaló en la habitación. El marqués le pasó la mano por la mejilla y le dijo:

—Parece que vas a enfermarte.

Ella, con la mirada baja no contestó.

—Marianita, sé que fui rudo contigo a la hora del almuerzo, no pensé que te iba a afectar tanto.

Ella no contestó, sentía sus manos húmedas y un nudo en la garganta, él se levantó y tomándola de la mano la llevó al canapé que estaba más cerca y se sentaron juntos.

—¿A ver, qué te pasa? Sabes que te

quiero más que a nadie, que eres la niña de mis ojos—Le besó el cabello y continuó—No me gusta verte así, si al menos me dijeras algo—La apartó para ver su cara y le besó en los ojos mientras continuaba—Has llorado y mucho, eso no está bien.

Mariana dijo:

—Esta casa parece un cuartel y tú no haces otra cosa que dar órdenes, desde que salimos de Lima no has hecho nada más.

—Es que soy mandón, pero no quiero que te sientas en un cuartel, vas a ver que en poco tiempo esta casa se va a llenar de fiestas, ya vas a ver cuando hagamos paseos con amigos…Te vas a divertir y nunca más pensarás que vives en un cuartel—La volvió a besar y dijo— Pero hay que hacer ciertos sacrificios.

—¿Yo?

—Sí, vas a tener llenar esos vacíos que tiene tu educación—Al sentir que ella se tensaba entre sus brazos, le dijo:

—Es importante que te sientas segura, los amigos que vas a conocer son todos muy instruidos, las mujeres también.

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—¿Soy muy ignorante?

—Desgraciadamente, sí. Pero vas a entretenerte con las clases de Paul, puedes hasta aprender esgrima. Así no habrá tiempo para aburrirse ni sentirte solita—Le buscó la boca, le besó en el cuello, y le dijo—Vamos a dormir, estás muy cansada.

—¿Vas a dormir conmigo?

—No me queda más, sino, te pones a llorar.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 32

—¡Qué creído eres!

—Pero es la verdad, me alejo un poco y lloras—La besó en los pechos—Quiero dormir solo en mi cama sin que nadie me moleste y lloras…

No pudo terminar porque ella comenzó a golpearlo cariñosamente, entonces, él la levantó entre sus brazos y la llevó al lecho. Antes de que pudiera responder estaba tendida sobre los almohadones e indefensa ante el dulce embate.

—¿Estoy perdonado?

—Casi.

—¿Cómo que casi? O me perdonas del todo o me voy a dormir en otra cama.

—No, no. Estás perdonado pero apaga la vela que me muero de sueño.

Gregorio hizo ademán de soplar la vela, pero Mariana lo abrazó impidiendo que lo hiciera, le dijo:

—Así no apagan los criados, lo hacen con una tijera de bronce o con el apagavelas.

—Bueno, pero como estamos solos voy

a soplar.

Mariana le tapó la boca con su mano y le dijo:

—Es mala suerte porque interrumpes lo que nos está diciendo.

—¿Qué?—Preguntó él volviéndose hacia ella

—Mira el movimiento de la llama.

—Se está moviendo como todas las llamas.

—Cada llama tiene un lenguaje, mírala. Gregorio se acomodó sobre las almohadas y la abrazó, dijo:

—Es una llama que se mueve como todas las que he visto en mi vida.

—No, tienen un lenguaje secreto, ahora está oscilando pero si yo le pregunto si me vas a querer siempre y lo hago con todo respeto, me va a contestar.

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—No creerás tonterías, ya mismo te pones a llorar por interpretar erróneamente.

—No, se está moviendo a la derecha,

quiere decir que me quieres. Gregorio apagó la vela con los dedos mientras le decía.

—Para eso mejor me preguntabas a mí.

—A los hombres no hay como creerles.

Él la sumergió dentro de las cobijas mientras le decía:

—O me pides perdón o te dejo ahí toda la noche.

—Perdón, perdón—Contestó sin poder contener la risa.

Él la volvió abrazar y se puso el dedo índice sobre la boca para pedirle silencio, luego le dijo:

—¿Oyes? Parece que está lloviendo. Ella puso la cabeza sobre su pecho y le contestó:

—Sí, y a cántaros.

—Qué bueno, ahora sí podemos dormir tranquilos, nos hacía falta agüita para los pastos de los potreros nuevos. Se durmieron con el arrullo del aguacero. La vela se volvió a encender entre suspiros y exhalaciones mientras ellos dormían tranquilos.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 33

EL ENCANTO DE LA CIENCIA

Mariana recibía clases de francés desde las primeras horas de la mañana, repetía mil veces hasta que un día, Paul le dijo:

—Ah, madame. Su acento va a ser perfecto.—Miró al cielo y dijo—Hay sol y no hay viento, qué linda mañana.

Mariana se esforzaba, y aunque estaba cansada, hacía los ejercicios escritos y orales con dedicación. Un día Paul le dijo: —Creo que usted va a dominar el francés antes de lo que se imagina, desde mañana en el paseo nos olvidaremos del español.

Mariana respiró hondo y dijo:

—También quiero aprender a tocar el piano.

—Por supuesto; las mañanas las dedicaremos al francés y las tardes al piano y la esgrima. Los días son largos, dividiremos la semana y dedicaremos unos a la equitación y a caminar para descubrir plantas y dibujarlas, así aprenderá algo de botánica y el cuerpo estará sano y bien esculpido.

La vida tenía más sentido si se ocupaban las horas en cosas tan apasionantes, estaba ansiosa de investigar el mundo con los ojos abiertos.

Cuando regresaron del paseo llegaron a un jardín cerrado con macizos de flores y árboles ornamentales, el adoquinado era de piedra. Ahí encontraron a Gregorio en traje de montar, la camisa abierta y las botas de cuero negro. El marqués se acercó y los invitó a sentarse alrededor de una mesa bajo la sombra de un molle. Ella escuchó el canto de pájaros en la copa del árbol y vio otro mundo en el ramaje verde. Un movimiento en la galería de vidrio que daba al jardín le llamó la atención y vio a Ismael salir por la puerta con una bandeja de helados de taxo.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 34

La depositó sobre la mesa y sirvió a cada uno con una gran sonrisa.

—No había probado esta delicia en Lima, no sé por qué no los hacen–Dijo Mariana

—No se puede hacer helados en cualquier parte, se necesita la nieve y el hielo de un volcán como el Cotopaxi—Le contestó Gregorio.

—¿Cómo traen el hielo?—Preguntó sin dejar la cuchara.

—Hay hieleros, indígenas que son expertos en traerlo de las faldas del monte, lo transportan a la madrugada para que no se derrita y acá lo guardan en unos pozos de madera llenos de sal y paja. Así se conserva por unos días.

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—¿Son indios de su propiedad, marqués?–Preguntó Paul

—Sí, en cierta medida porque tienen sus chozas aquí, pero por ese trabajo yo pago, son independientes. Los hieleros que utilizo son una familia comandada por el indio Juan Andrés, es un hombre excepcional. Conoce el Cotopaxi, sus laderas, sus abras y riscos en los que cualquier otro que vaya por primera vez puede perecer—Tomaba cucharadas de helado—Lo he acompañado algunas veces porque para mí es una experiencia verlo escalar con sus manos desnudas, deslizarse como si el viento lo empujara en la dirección exacta—Gesticuló tratando de que lo entendieran, continuó—Parece que tuviera un pacto con las fuerzas de la naturaleza, lo he visto caer y he creído que ha muerto muchas

veces y así mismo lo he visto regresar sin magulladuras, sin quejarse, lo aprecio mucho.

—Pero a las autoridades españolas no les gusta que haya un indio libre por el Corregimiento de Latacunga—Dijo Paul apartando su copa de helado—usted sabe que hasta el último de estos pobres tiene que trabajar en los obrajes. La fabricación de paños de lana es el mayor ingreso de impuestos y censos que tiene la corona, por eso no dejan un indio suelto. He visto la forma en que los buscan con perros rabiosos y los traen jalados de los cabellos y arrastrados por el suelo pedregoso. Yo, que soy francés me impresiono mucho.

—Doble moral, querido Paul, ustedes tienen esclavos negros en sus colonias.

—Sí, es verdad. Pero a ningún negro se lo trata como a los indios acá.

—Sí, así están dictadas las leyes, pero al Juan Andrés lo protejo yo, nadie lo va a esclavizar.

—Sin embargo, los recolectores lo andarán buscando.

—No, porque tiene mi permiso y amistad para hacer lo que hace, nadie lo va a salir a buscar y traerlo engrillado a mi propiedad, yo determino quien presta sus servicios aquí y quien es libre de andar por los páramos y el indio Juan Andrés es tan libre como el viento porque es parte de esta tierra Mariana recordó al indio que bailó y tocó la guitarra el día de la fiesta, era el amigo que se llevó a Gregorio hacia las montañas y ella lloró de celos.

—Quiero más—Dijo Mariana mirando al marqués.

—Pero claro—Contestó Gregorio y ordenó con la mirada al negro Ismael para que trajera más.

Mariana tomó un bocado del helado que le acababan de traer, Gregorio miró la cucharita de plata ir de la copa a su boca, la miró con tanta intensidad que ella se puso colorada y bajando los ojos apartó la cuchara y no probó más.

—¿Ya no te gustó?—Le preguntó él. —De pronto me dio mucho frío—Contestó ella temblando.

—Tanto helado tiene que dar frío—Opinó el francés.

Gregorio se inclinó hacia donde estaba Mariana y le pasó la mano por las mejillas encendidas mientras le decía:

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—Estás ardiendo, qué extraño el frío que sientes.

Ella no contestó y entonces, él la tomó de la mano para tranquilizarla y continuó conversando con el francés. Ella se puso a divagar mirando las nubes del cielo hasta que escuchó a Paul decir: —Gregorio, usted sabe que el astrónomo Cassini fundó y dirigió el Observatorio de París.

—Sí, fue el astrólogo y astrónomo del rey.

—Pero lo interesante es que mediante su método de determinar la longitud logró medir Francia y se dio cuenta de que era un país mucho más pequeño de lo que se creía.

—No, eso no lo sabía.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 35

—Luis XIV dijo que Cassini le había quitado más territorio de lo que él había ganado en las batallas, pero lo que me interesa es que Cassini dijo que la tierra era un esferoide alargado en el sentido de los polos. Tenía que comprobar físicamente su teoría y como un impedimento de salud le impidió viajar mandó al joven Jean Richer a Cayena en la Guayana francesa con un reloj de péndulo que en ese lugar tenía unas oscilaciones más lentas.

—Claro—Le interrumpió el marqués— Newton se aprovechó del descubrimiento de Richer como una prueba de que el planeta se ensancha en el ecuador; el péndulo del reloj regulado en París en la latitud 49 tenía que acortarse en el ecuador porque el mayor diámetro en éste sitio hace que la gravedad sea menor.

—El caso es, mi querido marqués, que hoy en día hay una especie de batalla entre astrónomos que se acusan unos a otros de robarse información, el pobre Richer no supo cómo Newton se aprovechó de su descubrimiento y Cassini lo acusó de traidor. Es la controversia que marca la reputación de un académico, depende del bando en el que se aliste.

El marqués, sosteniendo la mano de Mariana que había reclinado la cabeza sobre su hombro, contestó:

—Estas cosas siempre terminan igual, ahora vamos a ver a los astrónomos del mundo peleando entre sí por sus teorías, habrá que ver hasta dónde llegan.

—Parece que va a ver muchas expediciones; a Laponia por ejemplo, pero

tengo noticias de que se piensa en la Real Audiencia de Quito como un lugar apropiado para la medición del arco del meridiano.

Gregorio soltó la mano de Mariana y le pasó el brazo por los hombros, la atrajo hacia él, la besó en el cabello y dijo:

—Me gustaría mantenerme al tanto si es que algún académico viene hacia acá, sería la aventura más maravillosa de nuestra vida.

—¿Usted así lo cree?

—¡Hombre, claro! Usted sabe la pasión que siento por la Astronomía, si alguien llega acá quiero saberlo.

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—Señor, la Real Audiencia de Quito está en la mente de algunas autoridades francesas, parece que la idea es enviar una misión.

—¿Por qué a éste lugar tan apartado del mundo?—Preguntó Mariana, maravillada con lo que escuchaba.

—Mi apreciada marquesa, por aquí pasa la línea equinoccial—Para que se haga una idea voy a leer un párrafo de Cieza de León—Sacó un libro pequeño de su bolsillo y leyó:

«En lo tocante a la línea, algunos de los cosmógrafos antiguos variaron y erraron en afirmar que por ser cálida no se podía habitar. Y porque esto es claro y manifiesto a todos los que habemos visto la fertilidad de la tierra y abundancia de las cosas para la sustentación de los hombres pertenecientes, y porque desta línea equinoccial se toca en algunas partes desta historia, por tanto daré aquí razón de lo que de ella tengo entendido

de hombres peritos en la cosmografía; lo cual es, que la línea equinoccial es una vara o círculo imaginado por medio del mundo.

—¿Puede existir una línea imaginaria? —Tiene que ser imaginaria, no hay forma de observarla, marquesa.

—¿Y cómo saben por aquí pasa esa línea imaginaria?

—Se sabe que pasa por aquí por el movimiento del sol, para que usted entienda escuchemos a Cieza de León otra vez: «Dícese equinoccial porque pasando el sol por ella se hace equinoccio, que quiere decir igualdad del día y de la noche. Esto es dos veces en el año que son a once de marzo y trece de setiembre. Y es de saber que (como dicho tengo) fue opinión de algunos autores antiguos que debajo de esta línea equinoccial era inhabitable; lo cual creyeron porque, como allí envía el sol sus rayos derechamente a la tierra, habría tan excesivo calor, que no se podría habitar. La experiencia agora nos muestra que no sólo debajo de la Equinoccial, más toda la tórrida zona, que es de un trópico a otro, es habitada, rica y viciosa, por razón de ser todo el año los días y noches casi iguales. De manera que el frescor de la noche tiempla el calor del día, y así continuo tiene la tierra sazón para producir y criar los frutos. Esto es lo que de su propia natural tiene, puesto que accidentalmente en algunas partes hace diferencia.»

El francés comenzó a hojear el libro y dijo:

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 36

—Más interesante que lo que dice Cieza es éste pequeño párrafo de 1573 que me parece muy valioso, escuchen:

«El cielo es claro y sereno y el sol sale y se pone con mucha alegría y nunca está cubierto de nublados, sino cuando llueve y quiere llover». «Desde octubre hasta marzo es invierno y comúnmente llueve estos meses, excepto quince o veinte días antes de Pascua y otros tantos después, porque comúnmente hace por este tiempo un veranillo de treinta o cuarenta días». «La tierra es sana, los hombres comúnmente viven más que en España».

Gregorio, que había escuchado con atención, soltó a Mariana y se enderezó en su asiento. Se pasó las manos por el cabello y dijo:

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—Este tema me apasiona, el Conde de Lemus en 1604 trazó un mapa de la Provincia de Quito en la que dibujó la línea equinoccial.

Se escuchó el galope de unos caballos, Gregorio, que sabía quienes eran llamó a su criado negro y le dijo:

—Ismael, di a los administradores de las haciendas que los espero en mi despacho—Se despidió con un beso de Mariana y mirando al francés le dijo—No se olvide que luego de la siesta practicamos esgrima.

Mariana se quedó otra vez sola con Paul que le dijo:

—Señora, la veo pensativa.

—Estoy impresionada por vivir sobre una línea imaginaria.

—Es un lugar mágico, un lugar que no se repite en éste mundo, lástima que esté tan abandonado y descuidado.

—Tiene razón, uno puede pensar que está encerrado entre montañas. A veces llega a ser abrumadora la sensación de soledad y aislamiento.

—¿Se ha fijado en los nevados y los valles, en el clima delicioso y en el cielo tan azul? Es como si el país mismo nos estuviera mandando un mensaje que nadie escucha. Tiene que venir alguien que sepa interpretar el lenguaje secreto que nos envuelve.

Mariana se mostró muy interesada; se acomodó en el asiento, se pasó la mano por la trenza larga y le preguntó:

—¿Usted cree que los nevados, las rocas, los abismos nos quieran transmitir algo? Me parece herejía, si el sacerdote que viene a dar misa todos los días lo escucha, lo manda de regreso a Francia, tendrá cuidado.

—No, el mundo académico está hablando de esto y la iglesia no se ha opuesto. Al mirar la expresión concentrada de su alumna, se atrevió a decirle:

—¿Señora, sería usted capaz de servir a la ciencia y al conocimiento más profundo sobre la Tierra?

—¿Y cómo puedo yo ser útil si no entiendo nada de eso?—Mariana abrió los ojos que se hicieron inmensos.

—Usted puede ser más útil de lo que se imagina—Al ver sus ojos asombrados sonrió y concluyó—Tiene que ayudarnos con el marqués.

—¿Yo? Cómo puedo influenciar en él y qué tiene que ver la línea equinoccial con nosotros.

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Mariana volvió a sentarse y escuchó en silencio:

—Estoy informado que dentro de unos años vendrá una misión geodésica a medir el arco del meridiano a la Provincia de Quito.

—¿En cuánto tiempo piensan venir?

—Puede ser en un año o en veinte, no lo sé.

—¿Entonces, para qué preocuparnos?

—Siempre hay que estar listos, es una oportunidad única en la vida, una tarea que va a conmocionar al mundo, una coyuntura que no podemos dejar pasar.

—No entiendo lo que dice, me gustaría que me explicara lo que tengo que hacer para ayudar en todo esto.

—El marqués tiene la idea de construir una torre para poner en ella un observatorio astronómico.

—¿Se puede hacer eso aquí?

—Sí, señora. Es más, pronto llegará un jesuita amigo mío con los aparatos más modernos.

—Yo sé que mi marido tiene un cuadrante y un anteojo para ver los astros. —Sí, los conozco. Son buenos aparatos, pero se necesita otros más modernos que son los que trae mi amigo el jesuita. Lo óptimo sería que el marqués construya esa torre para servicio de los geodésicos que van a venir.

—Mucho. Escuche lo que lo voy a proponer.

—Usted quiere que yo insista con mi marido para que construya la torre y la llene de instrumentos para estudiar el cielo y las estrellas? Se lo voy a pedir. La conversación duró hasta que llegó la hora del almuerzo.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 37

CONTROLANDO LOS DOMINIOS

El marqués de Maenza entró en su despacho.

—Buenos días, patrón—Le saludaron los mayordomos de sus haciendas.

—Buenos, días, siéntense—Contestó y se sentó en el sillón de su escritorio. Los hombres, de pie y con el sombrero en la mano, tomaron asiento en unas sillas colocadas frente al escritorio. Gregorio revisó los documentos que tenía sobre la mesa y dijo:

—Aquí están sólo los mayordomos y administradores. No he citado a los arrendatarios de las haciendas grandes porque ya pagaron lo que me debían de este año—Dijo levantando la mirada.

—Sí, patrón—contestaron.

—Primero quiero un informe sobre el obraje de Pachosola, es el más grande y vamos a empezar por ahí.

—Su merced—Comenzó el administrador del obraje—Este año los tejidos han sido de muy buena calidad, los indios mitayos que trabajan lo hacen mejor desde que usted dispuso que no se castigara con cien latigazos al que no termine a tiempo su faena.

—¿Cuántos latigazos son, Pedro?

—Son sólo diez y los reciben agradecidos, siempre agradecen el castigo porque lo ven como una lección para que aprendan a ser mejores.

—No me des tu opinión, Pedro. Si se hacen mejores o peores nada tiene que ver con el número de latigazos, ni a ti te

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 38

interesa eso. Dime, cuán endeudados están.

—Todos han cogido suplidos, su merced. No les va a alcanzar la vida para pagar a la hacienda.

—Escucha bien. Esos indios van a tener que pagar sus deudas de por vida, pero mientras trabajen en el obraje quiero que se les de una hora para el almuerzo y que salgan a las cuatro de la tarde.

—Patrón, disculpe que le contradiga, pero si se les trata tan bonito no van a terminar nunca…

—Ya te dije que no quiero tu opinión, se hará como yo ordeno—Lo miró fijamente y continuó—Otra recomendación tuya y te vas a tu casa—Alzó la mano en forma amenazadora.

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—Sí, patrón—Dijo con la mirada baja— Sólo quería preguntar qué hacemos con los encarcelamientos.

Gregorio se levantó de su asiento y los hombres hicieron lo mismo, él les ordenó:

—Siéntense. Ahora me van a oír y traten de entender aunque les sea difícil—Se paseó entre los hombres que estaban sentados con la mirada baja y los sombreros sobre las piernas enfundadas en zamarros de vaca—Quiero que estos infelices trabajen a gusto, con las ventanas y las puertas abiertas y que coman en paz. Durante el trabajo se los dejará hilar, teñir, cardar y hacer todo lo que deban hacer sin que que se oiga el chasquido del látigo. Ahora, cuando haya que castigar lo harán con mano

firme pero sin excederse, no hay que olvidar que todavía no están completamente conquistados y a lo mejor no lo estén nunca.—Se detuvo frente a la ventana y la abrió de par y el aire se aclaró— Tampoco quiero que aflojen las riendas, pero hay que hacerlo con sutileza porque lo que ellos producen es una maravilla, sus tejidos nos hacen ricos.

Los mayordomos asintieron y miraron a Pedro que mantenía la cabeza baja y parecía muy turbado. Gregorio continuó con sus preguntas:

—¿Cómo están las sementeras de papas que sembramos hace un mes?

—Están lindas, patrón. Ya ordené que el miércoles se hagan los aporques y se limpie las malas hierbas.

—¿Y las papas de los terrenos más bajos?

—Esas ya están en flor, falta poquito para el cave.

—¿Cómo van a controlar que no se roben la papa que queda en el terreno?

—Los mayorales les rebuscan hasta debajo de la ropa, no hay indio que robe con el látigo del mayoral.

—Pronto les mandaré su propio mayoral a ver cómo me roban ustedes.

Los administradores rieron nerviosos, uno dijo:

—Cómo puede cree su merced que le robemos, si trabajamos tanto tiempo para usted, tenemos sobre nosotros a los curas que van a dar las misas y nos vigilan hasta el alma.

—Claro, los curas quieren dinero, tienen

que estar seguros que habrá mucho caudal en limosnas y capellanías.

Los mayordomos bajaron la cabeza, no sabían cómo replicar al marqués cuando se molestaba, ni entendían por qué se molestaba. Parecía enojado, entonces decidieron sólo rendir cuentas de la manera más eficiente posible sin dar opiniones ni hacer bromas. Así estuvieron por unas tres horas hasta que el marqués dio por terminada la sesión.

Les dijo:

—Bien, ya terminamos—Dirigiéndose a uno de los mayordomos, dijo—Salvador, a las cinco de la mañana quiero que esté ensillado mi caballo para ir a recorrer los potreros nuevos y contar el ganado.—Se levantó de su asiento y concluyó—En la cocina les darán el almuerzo, los que no puedan regresar hoy a las haciendas, se quedan a dormir en los cuartos que ya conocen.

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Gregorio se fijó en Pedro, le dio una palamadita en el hombro y le dijo:

—Di a José que venga al instante, lo necesito.

—Sí, su merced—Le contestó con una inclinación y salió por otra puerta. Cuando Gregorio se quedó solo se acercó a la ventana abierta y aspiró el aire puro que se llevó el olor a caballo, majada y tierra que dejaron sus mayordomos. Se sentó nuevamente en la silla, apoyó los codos sobre la mesa y con la cabeza entre las manos se puso a leer el libro de rayas. Unos golpes en la puerta lo hicieron volver a la realidad, ordenó:

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 39

—Adelante.

—Buenos días, señor, me dijo el Pedro que usted me necesitaba.

—¿Cómo estás José?

—Espero que todo esté como usted ordenó.

—Pues sí. Estoy satisfecho con tu trabajo, el viaje lo planificaste a la perfección y la llegada a la Ciénega la bordaste..

—Gracias, señor. ¿Y cómo le ha parecido la renovación de la casa, la forma como pusimos lo que trajimos de Lima?

—De un gusto impecable.

José sonrió. El marqués le dijo: —Toma asiento y apunta lo que te voy a pedir.

José se sentó en la silla que estaba frente al escritorio, los mayordomos habían puesto todas las demás en su lugar. Tomó la pluma listo a escribir, levantó la mirada y miró al marqués que se acomodó en su sillón y se estiró para distender los músculos, retomó su postura y dijo:

—Mira José, estoy pensando en dar una fiesta a mis amigos. Quiero que te encargues de que las invitaciones lleguen a tiempo, escribirás esquelas a Pedro Vicente Maldonado, su familia, a los Dávalos, los Grameson. Ya ha pasado más de un mes de mi matrimonio, es hora de hacer y recibir visitas.

—No se preocupe, señor. Haré que las invitaciones lleguen a tiempo. ¿Para cuándo piensa dar la fiesta?

—Para finales del próximo mes, quiero que la fiesta comience en la casa de Latacunga, así que te pones manos a la obra para que la limpien, muchos de

mis amigos se quedarán unas semanas aquí. Durante esos días quiero que prepares las cacerías de venados, las comidas, almuerzos y desayunos, Rebeca y tú se encargarán de todo, yo no quiero que me molesten con nada. —Por supuesto señor.

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El marqués se levantó de su asiento y dijo:

—Otra cosa, espero que no te hayas olvidado de las orquídeas.

—Están en los aposentos de la marquesa, las más bellas en el tocador. —Gracias, José. Confío plenamente en ti—Lo despidió con una seña. Cuando el marqués se quedó solo traspasó una puerta de paneles tallados en color rojo con labrados en pan de oro y entró en su biblioteca que tenía más ventanales que el despacho. Recorrió las estanterías donde guardaba los libros, encuadernados en cuero, que su padre le compró cuando estudió en Europa. Lo que más le apasionaba era la Astronomía así que bajó los libros de Copérnico y se puso a leer.

Gregorio dejó por un momento los libros para recordar el viaje que hizo con sus padres a París y Londres, fue con ellos que se empapó sobre el mundo del comercio. Acompañaba a su padre a todas las citas y al regresar a casa rendían cuentas a doña Rosa de La Escalera que era quien se encargaba de planificar las estrategias. Gregorio sonrió al recordar la atención con que su madre escuchaba lo que le relataban para luego decir a su marido: “Te quieren

estafar, tienes que fingir indiferencia y alejarte, vas a ver que te van a pagar lo que pides” Al día siguiente, cuando iban a la casa del mercader, su padre repetía las mismas palabras de doña Rosa. Gregorio recordó cómo se maravillaba con el talento oculto de su madre. Él y su padre regresaban con la bolsa llena de dinero y contratos firmados para nuevas ventas. Así fue cómo aprendió a conocer el mundo del dinero, del comercio y el poder.

El marqués se pasó las manos por el cabello y continuó leyendo sobre las leyes de Kepler, los descubrimientos de Huygens y su reloj de péndulo, las teorías de Newton. Mientras estudiaba pensaba en los nevados, los riscos, las nubes y el cielo tan azul. Apartó la mirada de los libros y la posó en la ventana; percibió algo extraordinario en el entorno y se apenó que ninguno de estos sabios se interesaran por la bóveda celeste de éste nuevo mundo que hace un poco más de dos siglos nadie conocía. Gregorio devolvió a las estanterías los libros y se puso a ordenar apuntes y dibujos. Estaba concentrado cuando se fijó en el libro que compró en París. Me he olvidado de este libro, pensó. Se sentó nuevamente al escritorio y pasó las hojas donde se describía mediante ilustraciones artísticas y a la vez de una precisión perfecta los primeros observatorios modernos de París y Greenwich. El libro que tenía era una edición especial en la que se desplegaba grandes catálogos, mapas y todo tipo de observaciones sistemáticas.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 40

En el pasado, el marqués pasaba largas horas revisando este libro en particular, le interesaba la idea de que en la Real Audiencia de Quito se construyera un observatorio para el estudio del universo, pero sus intentos de convencer a las autoridades españolas habían caído en el vacío; ningún presidente tenía la idea de gestionar ante el Rey un proyecto tan costoso y sin beneficio económico. Dejó por un momento de leer y se volvió a sumir en sus pensamientos hasta que escuchó unos golpes en la puerta.

—¿Quién?

La puerta se abrió y entró Mariana, él la miró extrañado.

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—¿Qué haces aquí? No sabía que te interesara mi despacho.

—Para que sepas, me interesa mucho, sobre todo el libro que estás leyendo.

—Pero si no puedes leer nada desde el sitio en que estás.

—No me conoces, tengo la vista de un cóndor y puedo ver al revés, sé que estás averiguando sobre observatorios

astronómicos.

—Ven, siéntate junto a mí si tanto te gusta el tema—Gregorio se levantó con el libro entre las manos y se sentó en el amplio sofá del despacho. Sin mediar palabra, se dedicaron a estudiar los aparatos bellamente dibujados, los planos de las torres que servían de observatorio y las ilustraciones de los astros.

—Es una maravilla, Gregorio. Pienso que deberías construir una torre aquí.

—¿En la Ciénega?

—Claro que sí. Un día me contaste que insististe ante las autoridades para que construyeran uno en Quito o Lima y no te hicieron caso. Tú puedes hacer una torre pequeña pero con los instrumentos más modernos.

—Sí, es algo que me gustaría mucho, pero no tengo los aparatos apropiados.

—De eso no hay que preocuparse, Paul me contó que tiene un amigo jesuita que tiene en su poder muchos de los más modernos y que los quiere vender porque se ha quedado corto de cauda-

les.

—Marianita, di a Paul que hable con su amigo para comprarle lo que tenga, pero que no me cobren una fortuna. Por mucho que adore la ciencia cuido mi dinero con celo.

—Eres lo mejor del mundo, te quiero mucho—Lo abrazó y besó en el cuello.

—Ya, me vas a ahogar—Gregorio se defendió con la agilidad de un gato y la sujetó en un abrazo.

—Ahora no te puedes mover, estás bajo mi poder.

—Por favor, me ahogo.

—Nos vamos a morir de amor en este momento—Le dijo Gregorio mientras la besaba sin que ella pudiera defenderse. Ismael venía por el corredor con el café que tomaba el marqués a esas horas, se detuvo frente al despacho y abrió la puerta. Se quedó corto de aliento cuando vio a la marquesa en los brazos de Gregorio. Cerró la puerta y corrió por los corredores haciendo aspavientos para que nadie molestara al patrón.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 41

EN EL CORREDOR

Rebeca, sentada en su despacho revisaba el inventario de todos los utensilios de cocina; las vajillas inglesas y las de Saquisilí , los cubiertos de plata y las cucharas de los criados.

Su libro de diario era un tratado sobre la vida doméstica de una hacienda importante, tenía anotado incluso el llanto de una criada el día que la obligaron a casarse. Guardó el libro de apuntes y dejó limpio el escritorio. Depositó la pluma junto al tintero, dispuso sobre la mesa papel y esperó a José para planificar la fiesta en la fecha que había ordenado el patrón. Se levantó y se acercó a un espejo que colgaba de una de las paredes, se miró con atención las delgadas arrugas que le habían salido alrededor de los ojos. Su piel aún era tersa a pesar de unas manchitas oscuras en la mejilla izquierda que casi no se notaba. En la barbilla se descubrió dos pelitos negros que arrancó con horror. Sus ojos oscuros tenían el mismo brillo y el cabello negro recogido en un moño lucía como siempre.

—¿A qué momento envejece una?—Preguntó en voz alta y se cambió de mano el anillo de coral.

Escucho unos pasos y regresó a su asiento, apoyó los codos sobre la mesa y saludó con José que venía con sus propios libros, le dijo:

—Siéntese en esa silla—Le señaló el otro lado del escritorio.

—Bueno, doña Rebeca, tenemos que ponernos a trabajar—Depositó los libros a tal velocidad que sus manos largas rozaron el anillo de oro y coral que llevaba Rebeca en el anular derecho.

—José, ya estoy un poco adelantada—Retiró su mano y continuó—Dejé estos espacios para ir llenando con usted lo que haga falta.

—Qué buena administradora.—Le contestó José alzando la ceja izquierda.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 42

Rebeca lo miró de arriba abajo y notó que vestía como siempre; ropa oscura y medias de seda blancas, zapatos negros y un sombrero de ala ancha que dejó colgado en el perchero de pared que estaba a la izquierda de la puerta. Los dos se pusieron a estudiar lo que hacía falta, José dijo:

—En cuanto al licor no hay que preocuparse, trajimos cajas de Lima con vino español y pisco del mejor—Anotó donde decía vinos, continuó—La ropa de cama ya es asunto suyo Rebeca.

—Sí, si. Perdón por haber puesto aquí lo que es de mi responsabilidad. José continuó leyendo y de vez en cuando escribía notas donde faltaba algo.

—José—Le interrumpió Rebeca—Usted es un hombre culto y fino—Lo miró fijamente a los ojos y continuó— no sé cómo sería la vida en esta casa sin usted.

—Me gusta hacer mi trabajo.

—Usted tampoco sabe quiénes fueron sus padres, le pasa lo mismo que a mí que me criaron don Gregorio Matheu y doña Rosa de La Escalera–Suspiró ligeramente y dijo–legamos muy jóvenes, creo que debieron apreciarnos en algo porque nos enseñaron a gobernar y querer esta casa como si fuera nuestra—Dejó la pluma sobre el escritorio y le preguntó—¿Ha sido usted feliz —No lo sé, estoy bien y no me quejo.

—¿Pero, alguna vez se sintió querido?

—Mi trabajo ha sido reconocido, no ne-

cesito que nadie me quiera—Contestó José levantando por unos segundos la pluma.

—No debería ser tan cerrado, nunca le he conocido una novia.

José la apuntó con la pluma y dijo: —Tampoco le he conocido ninguna amistad a usted.

—Pero los hombres necesitan compañía.

—Tengo suficiente con mi trabajo.

—¿Se conforma con organizar fiestas y viajes para el marqués?

—Si me perdona, usted hace lo mismo. —Sí, pero soy mujer y me gusta ser ama de llaves.

—Yo soy hombre y me gusta atender los negocios del marqués, sepa que no sólo organizo fiestas–Volvió a señalarla con la pluma–Viajo a Lima para hablar con su agente, recolecto dinero que traigo acá y cuido que nadie robe ni un centavo, pienso que mi labor es importante, los obrajes del marqués pagan muchos impuestos, son necesarios para el bienestar de la Real Audiencia de Quito.

—Entonces, es usted realista, trabaja por el interés del Rey y la Corona.

—Por supuesto, y usted también me imagino. No entiendo lo que insinúa.

—No insinúo nada, sólo que se oyen opiniones. Personas de bien que piensan que estaríamos mejor sin las autoridades españolas.

José no contestó y retomó su labor, luego de un rato de escribir e intercambiar ideas dijo:

—Hay que hablar con el indio Juan An-

drés para que organice a los guías para la cacería de venados.

—Me imagino que vendrá con toda la parentela, se dedican a sacar hielo todos juntos, son como unos quince.

—Quince es demasiado.

—No lo crea, tienen que hacerse cargo de las bestias, llevar la carga, hacer fuego para cocinar y levantar las chozas, los quince creo que están bien–Le contestó ella con las manos entrelazadas sobre la mesa.

—Parece que usted ha asistido a una cacería de venados, Rebeca contestó:

—Pues sí, una vez acompañé a doña Rosa que quiso ver con sus ojos qué era lo que hacía su marido que se encantaba tanto en esas correteadas.

—Ya me estoy imaginando a don Gregorio espiadas por ustedes dos.

—No se molestó, nos divertimos mucho.

—Hay que decir que maten un chancho y que la Orfelina haga fritada con tostado y habas secas, que no se olvide del ají rocoto—Dijo José reclinado nuevamente sobre el papel.

—No se preocupe. El indio Juan Andrés sabe como viajar, lleva alforjas llenas de ají y máchica con raspadura, lo mejor para la altura.

—Vamos a necesitar más indios para que laven los platos, la ropa. Ya sabe cómo dejan la casa los invitados–Rebeca se puso a revisar unos apuntes.

José dijo:

—Usted es experta en manejar el

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 43

servicio doméstico, hay que ponerse manos a la obra, voy a ordenar que me manden unos mitayos para que se queden aquí una semana antes—hizo una pausa y continuó—A doña Rosa nunca le gustó indios dentro de la casa. —No tienen que entrar, sacaremos todo para que laven en la acequia que pasa por atrás, viene limpiecita, no tienen que estar en la cocina, faltaba más. Suspiró aliviada mientras pensaba que el trabajo pesado lo harían los indios y los criados blancos y negros atenderían en la casa.

A mediados del mes de marzo vinieron los indios. Rebeca, de pie en el corredor de servicio y protegiéndose los ojos con la mano derecha vio al mayordomo que se acercaba montado en un caballo de páramo, venía con poncho rojo de castilla y sombrero de fieltro, zamarros de borrego, y enroscado a la cabezada de la montura, el látigo que había utilizado en el trayecto, lo vio desmontar y encargar al guasicama su caballo.

—Buenos días doña Rebeca ya llegué con los indios que acaban de terminar la cosecha de trigo en las lomas.

—Buenos días, Salvador, llegaste a tiempo.

Rebeca observó a las indias que venían arrastrando los pies, cargadas de guaguas a sus espaldas. Llevaban las trenzas sucias y despeinadas, iban descalzas con el cansancio en la cara curtida por el frío, el viento y el sol del páramo.

Dos perros flacos husmeaban algo para comer. —¿Para qué traen esos perros horrorosos?

ANEl mayordomo le contestó:

—Ya sabe, no se queda nadie en las chozas para darles de comer.

—¿Y aquí qué van a comer? Que ni se imaginen que les vamos a dar nada, lo que sobra es para los chanchos. —Los perritos comen los desperdicios personales.

—¡Qué puercos que son!

—En eso sí disculpe, pero todos tienen que desocuparse y mejor así los perritos dan limpiando.

Rebeca los vio y se sintió incómoda, no había nada que le molestara más que la presencia de los indios, olían hasta donde ella estaba dañando la tarde apacible que se iba extinguiendo. Se impacientó al ver que se acomodaban en los corredores del troje donde se quedarían por semanas.

Rebeca dejó a los indios y entró en la casa, cuando llegó a la cocina encontró a Ismael y le preguntó:

—¿Qué es lo que haces?

—Preparo té de menta para los patrones.

—Qué rico que huele, y se dijo para si misma: “Con razón a doña Rosa le gustaban los esclavos negros, hacen todo con tanta gracia.” Y en voz alta:—Ismael, ya llegaron los indios, quiero que te hagas cargo de ellos y les organices como tú sabes, te tienen mucho miedo.

—¡Ay, mama Rebeca! Es que creen que soy el diablo.

—¿Sabes que eres alhajito cuando sonríes? Se te ven los dientes blanquísimos y te brilla la cara—Le dijo guiñando el ojo.

Gregorio y Mariana estaban jugando ajedrez y ninguno de los dos se dio cuenta que Ismael entró y colocó la bandeja sobre una mesita que estaba cerca. Tenían toda su atención sobre el tablero y se hacían mimos con las manos libres.

—Sus mercedes; el té está servido. Gregorio soltó la mano de Mariana y levantó la mirada, dijo:

—Ismael nos ha preparado un té de menta, te va a gustar.

El esclavo sirvió el té y la habitación se lleno del aroma que salía de la tetera humeante.

—Qué rico—Dijo ella mientras se ponía cucharadas de azúcar.

—Te gusta tomarlo con mucha azúcar.

—Sí, así se siente mejor el sabor.

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Ismael se apartó y se quedó de pie junto a una consola, se puso a mirar por la ventana y luego se fijó en el tocador. Sus ojos se detuvieron en las orquídeas que estaban colocadas en un jarrón delante del espejo, segundos después miraba las lámparas de bronce y el tumbado abovedado con diseños en azul.

Bajó la mirada a la alfombra y más allá observó la cama deshecha y las camisas de dormir tiradas sobre los sillones azules. De pronto se enderezó al oír al marqués:

—Ismael, retira todo y vete.

—Sí, amo—Contestó.

El esclavo retiró las tazas vacías y la tetera fría Cuando estuvo cerca de la puerta escuchó que el marqués le decía:

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 44

—No te vayas lejos que podemos necesitarte cualquier rato.

—Sí, su merced—Contestó Ismael volteándose para hacer una inclinación de cabeza y regresó a la cocina. En la cocina encontró a Rebeca vigilando las labores de ese momento.

—¿Todo bien, Ismael?—Preguntó Rebeca al verlo un poco alterado.

—Sí, doña Rebeca, todo bien—Contestó y entró en la alacena a poner en orden los tarros de té que había alborotado para encontrar el de menta.

Rebeca dejó lo que estaba haciendo y lo siguió a la alacena donde se guardaban nueces, especias, dátiles, avellanas, vainilla, extractos de menta, romero y rosas. Había tarros de té cuidadosamente colocados unos junto a otros.

—¿De dónde será todo esto?—Las etiquetas tenían dibujos y letras trazadas con finura.

—Es mercadería que trae don José de Lima, son para México y las colonias inglesas.

—¿Se produce todo eso en Lima?

—No, doña Rebeca. En Lima hay hombres que se lanzan a la mar en las noches cuando no hay vigilancia y compran estas cosas a los oficiales de los grandes barcos.

—¿Cómo consigue don José todo esto en Lima si es para México y las colonias inglesas?

—Me contó que esto lo venden de contrabando.

—¿Has olido qué delicia estos jabones?

—Esos sí vienen de las tinas del Perú,

son unas haciendas especializadas en hacer jabón, ahí trabajan esclavos, se ahogan en calor y olor repugnante.

—¿Olor repugnante? Pero si huelen delicioso.

—Es el perfume que le agregan, pero en las tinas de Arequipa se utiliza grasa de animales que se derriten en calderos infernales, el olor es horripilante.

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Rebeca iba a retirarse cuando Ismael le dijo:

—Tengo que ir a ver a los indios para asignarles las tareas de mañana, usted sabe que hay que repetir mil veces para que lo entiendan a uno. Hoy van a instalarse, pero mañana se ponen a trabajar desde la madrugada—Se detuvo frente a la puerta de la alacena para decir—Por favor, si el marqués me llama me avisa.

—Claro, andá no más, Ismael. Yo te aviso cualquier cosa.

Cuando Ismael llegó al corredor del troje vio que las indias habían prendido las tulpas y cocinaban mote con pata. Le llamó la atención una joven de talle estrecho, el cabello negro casi azul brillaba mientras avivaba el fuego con un aventador de paja toquilla. Se paró junto a ella y le gritó:

—¿Tú, cómo te llamas?

Ella le contestó en voz baja:

—Pastora, su merced.

—¿Dónde está el marido?

Ella tembló al ver la cara oscura, los ojos brillantes y los dientes blancos, le contestó:

—En el nevado cosechando hielo—La

candela iluminó sus ojos de capulí. Ismael, cuando vio que todo estaba en orden se retiró sin dejar de ver a la india que aventó con más fuerza la candela. Esa noche, Pastora se tendió rendida de cansancio junto al rescoldo de la tulpa. Tapada hasta las orejas con su manta no tardó en dormirse y soñó que estaba sentada junto al fuego donde preparaba agua de sunfo para Juan Andrés. El páramo estaba tranquilo y ella lo miraba volar como un cóndor sobre las breñas y el hielo del Cotopaxi.

Juan Andrés examinó la pared de piedra del nevado y tomó impulso para subir ayudándose de una soga. Se transformó en águila y encontró la punta donde colocó el nudo de la cuerda, entonces voló un trecho para ascender más arriba y encontró otro salido donde enlazó y así llegó al glaciar donde nacía el hielo, sacó el cuchillo afilado y cortó los bloques. Pastora, iluminada por el sol, sonrió y le mandó un saludo con el viento.

—Ponele bastante panela a la aguita de sunfo para que esté dulce—Juan Andrés le susurró al oído.

—Qué pronto bajaste, aguita no está lista tan, me vas a matar del susto— Contestó Pastora sobresaltada.

Ya era el amanecer cuando Pastora se despertó con con las manos heladas; la tulpa se había apagado y se dio cuenta que no estaba junto a Juan Andrés, que había sido un sueño. Abrió los ojos y vio que estaba en el corredor de servicio de la hacienda junto con otros que todavía dormían envueltos en los ponchos

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 45

, muy juntos los unos con los otros para transmitirse calor. Sintió el rechinar del látigo y se levantó asustada tratando de evitar el fuetazo del mayordomo, pero no pudo esquivarlo y sintió que la espalda se le quebraba. El Salvador blandía su látigo especialmente contra ella mientras le gritaba:

—Apúrate india perezosa, qué te crees que estás de descanso.

—No, su merced—Contestó temblando y se levantó para esperar la tarea.

El mayordomo hacía sonar su látigo sobre el corredor de ladrillos viejos hasta que todos estuvieron levantados y asustados y les gritó:

—¡Vayan a la puerta de la cocina y esperen que el Ismael les diga lo que tienen que hacer!

Se dirigieron a la cocina a paso lento, como si arrastraran pesadas cadenas sujetas a los pies, tenían la mirada apagada y el aliento seco, se detuvieron frente a la puerta de la cocina y espe-

raron hasta que apareció la cocinera que los miró con ojos desorbitados y les dijo:

—Vayan a comer lo que trajeron porque después ya no van a poder ni sentarse.

¡Hay tanto trabajo!

El sol ya brillaba cuando los indios, alejados de la cocina tendieron sobre el suelo un pañolón sucio donde pusieron el tostado, habas y mote que habían cocinado la noche anterior. Estaban comiendo en silencio cuando llegó Ismael, con su ropa de colores, les dijo:

—A ver, taiticos. Pondrán atención—Les hablaba como si fueran sordos, gritaba cada palabra. Ordenó—Ustedes, los hombres se van a poner a cavar el terreno que está en el potrero de los capulís para levantar la plaza de toros, las mujeres les van ayudar acarreando las piedras y el agua—Se volteó a ver los capulís y continuó—Cuidado con dañar los árboles. Ismael se retiró y los indios se queda-

ron inmóviles esperando a que llegara el mayordomo y les encaminara con gritos y látigo a comenzar los trabajos. Ismael entró en la cocina y se dispuso a preparar el desayuno del marqués con la ayuda de la muchacha de mano y el paje que llevaba los bizcochos para acompañar el chocolate y así entraron en la habitación. Colocaron el servicio en la mesita lateral, frente al espejo del tocador, la orquídea exhaló un perfume perturbador.

—Alcánzanos las batas—Ordenó Gregorio.

El esclavo tomó del armario semi abierto las batas y se las entregó con la mirada baja. Clavado en el suelo no se atrevió a moverse hasta que el marqués sentado en su silla le pidió sus zapatillas, las encontró bajo la cama y se arrodilló para calzarlo.

—Estamos listos, puedes servirnos— Dijo Gregorio.

Mariana se sentó junto a su marido

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 46

y dijo:

—Me muero de hambre. Ismael vertió el chocolate espumoso en la taza de la marquesa que lo regresó a ver y le dijo:

—Es el mejor chocolate del mundo, me están malcriando con tanto mimo.

—Su merced, lo que más queremos es servirla bien—Contestó Ismael.

-Te has olvidado de mí?—Preguntó el marqués con un gesto amenazador.

—Perdón, su merced—Ismael se le acercó y le sirvió con gesto serio.

—Me gusta que trates bien a mi mujer—

Le dijo riendo Gregorio mientras remojaba su bizcocho en en la taza.

Ismael sonrió, la muchacha de mano y el paje rieron también, nunca habían visto al amo tan contento. Durante el desayuno no paró de hablarles y hacer bromas, la marquesa preguntaba todo con dulzura compartiendo con ellos el momento.

—No se olviden de mandar a Adolfina para que me vista—Gritó la marquesa cuando los criados estaban ya de salida con las bandejas de sobras en las ma-

nos.

—Sí, su merced—Contestaron los tres a la vez.

—¿Quién es Adolfina?—Preguntó Ismael cuando salieron de la habitación de los marqueses.

—¡Por Dios, Ismael! No puedes ser tan distraído, es la esclava jovencita que vino con la marquesa.

—Hay tal cantidad de gente viviendo aquí que cualquier día me preguntan mi nombre.

Ismael caminó por la casa, atravesó corredores y pasillos, patios y jardines hasta que por fin encontró a Rebeca hablando con el hortelano, estaba tan absorta con las coles y las explicaciones que le daba el jardinero, que no lo sintió llegar.

—Disculpe, señora Rebeca.

—¿Qué pasa, Ismael?

—La marquesa me mandó a llamar a su esclava Adolfina—La respiración de Ismael era entrecortada.

—¿Tanto corriste para venir acá? La Adolfina hace fú que está atendiendo a la marquesa.

Ismael se despidió de Rebeca dejándola con las coles y la conversación interminable del hortelano que, descalzo y con una azadilla, colmaba las plantas mientras decía:

—En unos quince días van a estar a punto.

En la cocina se puso un sombrero y salió a supervisar a los indios. A cada paso que daba se enojaba más. Pensaba: Qué dirá la marquesa cuando se entere que no sé de la existencia de una esclava negra si conozco a todas. Creía que todo estaba bajo mi control y resulta que hay una que se hace la viva y se esconde así. En ese estado de ánimo llegó donde estaban los indios y decidió desquitarse con ellos; les gritó, les dio cachetadas y puntapiés por cualquier descuido, les gritaba:

—Apuren, vagos y agradezcan a diosito que no tengo fuete—Sabía que no necesitaba látigo que su color y corpulencia les atemorizaba tanto que trabajan mejor bajo su mando que bajo el de los caporales y mayorales.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 47

UNA SÚPLICA

Paul entró en su despacho privado y se miró en el espejo que estaba cerca a la puerta. Parezco de la corte del Rey Luix XV, pensó. Se arregló la peluca blanca y se sentó en la silla que tenía frente a su escritorio. Escuchó unos golpes y dijo:

—Adelante

Se abrió la puerta y devolvió al tintero la pluma que había tomado instantes y se levantó

—Pase, Padre Juan. Lo he esperado tanto.

Se abrazaron y luego tomaron distancia para examinarse el uno al otro.

—¡Ah, Paul! El tiempo no pasa por usted, sus ojos azules brillan igual que siempre y se nota que se ejercita mucho.

El hombre se quitó el embozo y ahora fue Paul quien examinó el rostro pálido bajo la barba negra:

—Tampoco ha cambiado tanto—Le dijo—sus ojos siguen igual y sus cejas oscuras casi no han encanecido—y para sus adentros se dijo: Su mirada es más vivaz y se nota que no ha hecho trabajos duros, sus manos siguen blancas y bien formadas.

—Lo que más me admira es que siga con sus inseparables sandalias de cuero,

—¡Hombre! Sigo siendo Jesuita.

Paul notó que estaba cansado y le preguntó:

—¿Cómo estuvo el viaje?

—Difícil, me ha tomado dos años llegar acá.

—¡Dios mío, tanto tiempo! Se da cuenta que si es tan difícil viajar va a ser imposible el trabajo que hemos hecho todo este tiempo, pero siéntese.

El padre se sentó en una butaca ancha y el francés le sirvió una copa de licor. El jesuita bebió despacio y al cabo de un

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 48

rato de silencio, dijo:

—No se deje desanimar, Paul. Hay que tener paciencia, Recuerde que esto es el otro lado del mundo.

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—El fin del mundo diría yo.

El hombre permaneció sentado y con voz calmada y firme dijo:

—El tiempo tiene su tiempo y hay que saber atraparlo, no es cuestión de desesperar. Usted ha hecho suficiente como para que la idea se corporice, hay mucha gente luchando por lo que soñamos.

Paul se detuvo junto a la ventana y dijo:

—Tiene usted razón, no queda más que esperar.

Desde su sitio, junto a la ventana, Paul vio a Adolfina atravesar el patio y detenerse junto a la pileta de piedra, se sentó en el borde y metió sus manos en el agua. Tiene un talle estrecho, es bonita se dijo a sí mismo mientras la observaba por la ventana. El jesuita se acercó y vio a la esclava refrescándose con el agua de la pileta.

—No la había visto desde esta perspectiva—Dijo Paul acariciándose la barbilla.

—A veces el espíritu necesita de vistas así, una flor más en el jardín del marqués.

Vieron a Ismael llegar a la pileta y acomodarse el sombrero. El francés dijo:

—Mejor nos olvidamos del asunto, parece que un hombre mejor dotado que nosotros se nos ha adelantado.

—Y qué puede importarnos, son solo esclavos.

—Es el esclavo favorito del marqués y ella la única amiga que tiene la marquesa por el momento.

—Qué le vamos a hacer

Los dos se alejaron de la ventana y se sentaron alrededor de una mesa redonda que tenía planos y dibujos

—Me dijo que el marqués ya estaba construyendo la torre.

—Están haciendo los últimos arreglos, los interiores, la pintura…

—Sí, sí. Lo más demoroso—El jesuita examinó los dibujos con interés y dijo— Tengo todo lo que el marqués necesita. —No se emocione con lo que va a cobrar.

—No, pero son instrumentos caros, costó tiempo y esfuerzo transportarlos hasta acá.

—Pero actúe con mesura.

—El marqués va a pagar encantado, son tesoros los que tengo para enseñarle.

Lo conozco y sé que un telescopio Dollond vale más que la perla más rara. Anuncios

INFORMA SOBRE ESTE ANUNCIO

—¿Qué tiene de especial el telescopio Dollond?

— John Dollond descubrió que combinando ciertos tipos de vidrio y de curvaturas, la aberración esférica sí podía corregirse, ya no se usa tanto el telescopio de Newton. Este telescopio es lo último en tecnología. Ya verá, no va a regatear—Dijo el jesuita inclinado sobre los dibujos.

Los dos hombres hicieron cálculos y programaron la llegada de los instru-

mentos para que los viera el marqués. Mientras tanto, Mariana y Adolfina decidieron subir a la loma que parecía cercana, como no conocían el camino se perdieron y regresaron a la parte del parque donde los indios estaban adecuando el entablado para la plaza de toros. Una de las indias más jóvenes se alejó de los demás para buscar un hacha que los peones habían dejado arrimada a un capulí. Mariana codeó a Adolfina y le dijo:

—Vamos a decirle que nos acompañe.

—¿Su merced cree que le den permiso?

—Vamos a ver qué pasa.

Las dos corrieron hacia donde estaba Pastora y le interceptaron el paso.

—Alabado amita su mercé—Dijo Pastora arrodillándose ante Mariana.

—Ven con nosotras—Le hizo una seña para que se levante—No conocemos el camino a esa loma —Le señaló el lugar con el índice.

Pastora obedeció a la marquesa y las tres corrieron por el jardín hasta encontrar el camino; se sintieron libres por los chaquiñanes de chilcas y menta salvaje. Se sentaron al borde de una acequia y metieron los pies en el agua, Pastora las observó y luego de un momento las imitó. Se acostaron sobre la hierba, a la sombra de un capulí.

—Vean ese pájaro con alas cerradas— Mariana señaló las nubes.

—Yo veo un elefante— Adolfina señaló una nube que parecía tener una trompa perfecta.

—¿Cómo sabes como es un elefante?

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 49

—Los he visto en las ilustraciones de sus libros.

Pastora se había recostado con timidez mirando con fascinación las nubes que le señalaba la marquesa que le preguntó:

—¿Cómo te llamas?

La joven se sentó y bajó la cabeza, se entrelazó las manos y no pudo contestar.

—¿Cómo te llamas?—Volvió a preguntar Mariana que se sentó frente a ella mirándola con insistencia.

—Mírame a la cara, es mala educación no ver a los ojos cuando alguien te habla. La joven indígena se puso a temblar, tenía la orden terminante de no mirar nunca a los ojos de sus amos. Mariana, a punto de enojarse se dio cuenta de su sufrimiento y le dijo:

—Sólo tienes que decir tu nombre, si no me quieres ver no importa.

—Pastora—Contestó con voz tan baja que casi no se oía.

—Pastora, qué bonito nombre. Me gusta que te llames así.

Pastora la miró con ojos agradecidos, una sonrisa se dibujó en su cara quemada por el sol y el viento.

—¿Vives con tu mamá?

Pastora dijo que no con la cabeza y después de un largo rato en el que Adolfina y Mariana no dijeron palabra, contestó: —Vivo con marido.

—Estás casada…Como yo. Mucho mejor que vivir con las mamás.

—¿Cómo se llama tu marido?—Preguntó Adolfina.

—Juan Andrés, amita patronita—Contestó Pastora atemorizada por el color de la esclava.

Se recostaron nuevamente para sentir el paso del día y el vuelo de los pájaros que se cruzaban sobre las flores azules de los chímbalos, las rojas de los pucauchas y las amarillas de los cholanes. Se escuchó

el aleteo de los quindes y el latir del corazón de una tórtola escondida entre las hierbas altas.

—¡Qué hambre!—Dijo Mariana sentándose.

—Tenemos que regresar—Contestó Adolfina.

—¡Qué pereza y qué pena! Estamos tan bien aquí. Ojalá pasara alguien con comida, ya me imagino a Ismael con una sopa de lluspas.

Pastora, llena de timidez, sacó un bulto de la shigra que le colgaba de la espalda y lo extendió sobre la hierba, las otras se sentaron y se abalanzaron sobre el tostado, los chochos y las papas, les pareció delicioso y luego la siguieron a una chorrera de agua helada, bebieron sujetándose las trenzas. Pastora se trepó a un capuli y les arrojó los frutos.

—No te preocupes que nosotros te guardamos los tuyos, sigue agitando las ramas—Dijo Mariana que ya tenía un montón de capulís sobre la manta sucia. Mariana miró los pájaros huyendo de las ramas y sintió cerca suyo el aleteo oscuro de los chiguacos. Emprendieron el regreso cuando el sol se estaba ocultando, Pastora apresuró —¿Pastora, qué pasa?

Pastora la regresó a ver con ojos asustados y corrió con todas sus fuerzas. Las otras no la pudieron alcanzar.

—¡Adolfina, Salvador Lujano está arrastrando a Pastora y castigándola con el látigo!—Gritó Mariana que se había quedado inmóvil y miraba a lo lejos, luego emprendieron el regreso con mucho susto.

Llegaron a la casa, Rebeca las recibió agitando las manos y gritó:

—¿Dónde han estado? No saben la angustia que hemos pasado, gracias a Dios que el patrón todavía no llega.

Mariana la empujó y pasó de largo hacia

sus habitaciones y se sentó en el borde de la cama con la cabeza entre las manos, el pecho le pesaba tanto que se encorvó. Escuchó el galope del caballo de Gregorio y el de sus acompañantes y sintió más opresión en el corazón.

Gregorio desmontó y dejó las riendas de su caballo a manos de dos indios, uno se arrodilló para quitarle las espuelas. Entró con paso firme al corredor donde lo esperaban sus sirvientes, entregó el poncho de alpaca a Rebeca y el sombrero a Ismael.

—¿Cómo ha estado todo por aquí?—Preguntó mientras se lavaba las manos y la cara en la lavacara con palangana que estaba en una esquina del corredor. Rebeca, que había entregado el poncho a una sirvienta, vertió el agua de la jarra sobre las manos enjabonadas del marqués.

Le dijo:

—Todo bien, su merced.

La marquesa nos hizo pasar un buen susto porque se fue de caminata con su esclava temprano en la mañana y acaba de regresar muy trastornada, parece que algo la afectó.

Gregorio se encaminó a sus habitaciones y se encontró con Mariana que se secaba las lágrimas con un pañuelo, tenía hierba en el cabello y lodo en los zapatos. Se acercó lentamente y cuando estuvo frente a ella le dijo:

—¿No me saludas? Acabo de llegar y ni cuenta te das.

Mariana se puso a temblar aún más al ver su figura imponente, entonces él se sentó a su lado, le levantó con cuidado la cara y le dijo:

—Estás más sucia que la Pancha, la puerca de Rebeca.

Ella lo miró con sus ojos aguados y tomando valor le dijo:

—Gregorio, pedí a Pastora que nos acompañe a la excursión y tu mayordomo,

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 50

—A ver, Mariana. No entiendo lo que me estás diciendo, mezclas las palabras con lágrimas—Bajó la cabeza para verle mejor los ojos que lo rehuían—Si te entendí, te llevaste de paseo a la Pastora y ella se olvidó del trabajo que estaba haciendo.

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Mariana asintió y contestó:

—Yo no sabía que estaba trabajando y que no podía alejarse ni un momento.

—Así es, se castiga al que no cumple con su deber—Gregorio se apartó.

Las últimas palabras de Gregorio la llenaron de angustia, se acomodó hasta quedar frente a él y con las manos en posición de súplica imploró:

—Por favor, Gregorio. La pobrecita a lo mejor está muerta por mi culpa, por favor, por favor no quiero que la castiguen.

Gregorio guardó silencio por un rato, su mujer intercedía por una empleada que nunca antes había visto, le dijo:

—Voy a dar la orden para que la liberen a ver si así dejas de llorar.

—Pero hay que curarla, debe tener la espalda destrozada.

—A ver, cuéntame quién es. Mariana se secó las lágrimas y la nariz con el pañuelo limpio que le entregó Gregorio y aclarando la voz dijo:

—Adolfina y yo queríamos ir hacia la loma que queda cerca de la casa pero no sabíamos qué camino tomar, dimos vueltas y regresamos al mismo sitio—Se sonó la nariz y continuó—Vimos a Pastora sola junto a un capulí, le pedí que

nos acompañara y ella me obedeció con tanta alegría que me encantó—Dejó de llorar y ahora hablaba como recordando lo que pasó.—Nos llevó por senderos con flores, pájaros y una acequia de agua limpia donde metimos los pies, luego nos dio hambre y ella sacó un paño amarrado lo puso abierto sobre la hierba y compartió con nosotros su almuerzo.

—¿Qué comiste, Mariana?

—Habas, chochos, tostado y unas papas.

—¿Alcanzó para todas?

— Adolfina y yo comimos casi todo, ella apenas probó un tostadito y luego se subió al capulí para sacudir las ramas y comimos capulís hasta hartarnos. Después parece que se acordó de su trabajo y regresó corriendo, no pudimos ayudarla cuando el capataz la arreó a latigazos, estábamos lejos y no me escuchó.

—¿Sabes si es casada? Lo pregunto para ubicarla y ayudarla.

—Sí, está casada con alguien que se llama Juan Andrés.

Gregorio la atrajo hacia su pecho y la besó en la frente, luego se levantó y agitó una campana para llamar a Ismael. El esclavo entró al instante y tuvo que hacer un esfuerzo para disimular la impresión que le causó la marquesa con el pelo revuelto y el rostro lloroso. Se inclinó para recibir las órdenes del marqués que le dijo:

—Anda al troje y habla con el Salvador, le dices que quiero que la Pastora, la mujer del Juan Andrés, salga inmediata-

mente del calabozo y que la traigan acá a la casa. Después le dices a la Hortensia que le arregle un sitio para dormir en la cocina, atrás de los fogones donde no moleste.

—Entiendo, su merced, es el sitio donde duermen a veces los sirvientes que vienen con las visitas y donde duermen los mayordomos cuando se les hace tarde para regresar a las haciendas.

—Exacto, donde están los cuartitos, quiero uno sólo para ella.

Mientras Gregorio daba las

órdenes para salvar a Pastora, Mariana recordó el látigo de Salvador Lujano y sintió miedo de que la anduviera buscando por la casa para devolverla al calabozo. Le pareció un hombre peligroso que tenía toda la autoridad del mundo sobre la pobre, que no había hecho más que obedecerla. Es mi culpa, pensó. Si yo no la hubiera llamado estuviera a salvo en su casa.

Cuando se quedaron solos, Gregorio levantó a su mujer y la besó en los labios, ella se puso de puntillas para alcanzar su boca. Durante la noche, despertó con escalofríos y se pegó a Gregorio que la abrazó mecánicamente porque continuaba durmiendo. Puso atención a lo que sucedía a su alrededor y se dio cuenta que comenzó a llover. En la oscuridad de la noche, cuando suceden cosas secretas, el campo se limpió de toda impureza y ella sintió un dolor profundo.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 51

SOL DE AGUAS

Los cortinajes del lecho estaban abiertos, Gregorio arrugó el entrecejo y vio a Mariana inclinada sobre él. Le pasó la mano por la cara, le acarició la trenza deshecha y dijo:

—Me despierto y me encuentro con el sol de la casa.

—Anoche pasaste el cerrojo de la puerta.

—No quise que nadie nos molestara.

—Pero alguien golpea a la puerta—Mariana le hizo una seña para que escuchara.

—Tienes razón, es Ismael que viene con el desayuno—Se levantó y se puso la bata—Espera Ismael, ya abro. Cuando el esclavo entró vio de reojo los zapatos enlodados de la marquesa tirados sobre el piso y la sobrecama llena de tierra, Mariana tenía hojas de capulí en el cabello. Les sirvió como siempre, pero ellos regaron el chocolate y mancharon el mantel. Al terminar el desayuno, Gregorio dijo:

—Ismael, quiero que prepares el baño en las termas.

—¿Tienes termas en la casa? No puede ser que no las conozca.

—Están en la parte trasera, lejos de aquí. Hice que quedaran incorporadas a la casa.

—No entiendo.

—Es agua caliente que sale de las entrañas del Cotopaxi, pero ven, ven.

Momentos más tarde estaban sumergidos en la tina, Mariana tenía la cabeza apoyada sobre el pecho de Gregorio que le lavaba el cabello con un jabón que olía a limón. Ella observó el techo abovedado, las paredes de piedra del volcán, los espejos de cuerpo entero, las jarras y lavacaras de porcelana y dijo:

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 52

—Parece una cueva encantada, la piedra de la tina es tan pulida que hasta brilla.

—Esta tina es sólo para nosotros dos. Estoy seguro que es inca. Mandé a construir esa grande que ves para descansar con mis amigos luego de las cacerías. Pero esta sólo es nuestra.

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—¿Tú crees que aquí se bañó Atahualpa?

—No lo sé. Pero es casi seguro que sí

—¿Te has bañado con alguien más aquí?

–No, sólo contigo.

–¿Y cómo supiste de este lugar?

—Mi abuelo me contó que este baño estaba siempre cuidado, como si misteriosas manos lo limpiaran, yo comencé a sospechar que era inca, claro que no se podía decir mucho porque hay la orden de demoler todo lo que huela a inca—Miró hacia el techo abovedado— Es demasiado precioso como para derrocarlo así que lo arreglé con espejos y jarras de porcelana.

—¿Tu abuelo y tu padre se bañaban aquí?

—Sí, pero esto quedaba al aire libre. Les gustaba sumergirse en las termas calientes y les pareció muy cómodo que quedara cerca de la casa.

Mariana pensó que el espíritu indio estaba oculto en los nevados, los ríos y en esas piedras donde se estaban bañando.

—¿Te has fijado que hay algo extraordinario en todo esto?

Mariana miró a su alrededor y asintió con la cabeza, él continuó:

—No me refiero solamente a este baño, es que hay misterio en todo—Se calló por un momento, se sumergió en el agua y se arregló el cabello con las manos y continuó—A veces, cuando voy en mi caballo me encuentro con senderos tapizados con pétalos de flores. —¿Pétalos de flores como el día en que nos recibieron?

Gregorio la volvió a abrazar y le besó en la nuca. Dijo:

—Ese día era nuestra recepción y es costumbre recibir al dueño de la hacienda con arcos de ramas y caminos de flores, pero me refiero a que un día cualquiera te puedes encontrar con algo extraño; una vez pasé con mi caballo por un un sendero amarillo de flores de nashca desparramadas, deben haber cosechado miles. Era tan intenso el aroma que sentí algo raro en el aire, otras veces he visto a los indios tocar una piedra cualquiera del camino, como si le estuvieran rezando, trataba de permanecer alejado pero siempre me veían y huían veloces. Mariana se acurrucó entre su pecho y cuando sintió su abrazo protector le dijo:

—A mí también me parece que hay algo raro en todo, como si flotara en el aire, lo sentí con Pastora—Al recordar a Pastora se liberó del abrazo y se colocó de tal manera que él pudiera verle la cara—¿Entonces, vas a permitir que salga de paseo con Adolfina y Pastora?

—Sí, estoy pensando contratar de forma permanente a Juan Andrés y Pastora—Le contestó mientras la hundía en el agua tomándola por sorpresa, cuando ella pudo salir a respirar le botó agua a la cara y se besaron otra vez.

INFOIEn la habitación de los marqueses las ventanas estaban abiertas y el aire entró con energía. Adolfina, Ismael y una criada recogían el desorden que habían dejado en su apuro por ir a las termas. Terminaron de arreglar el lecho y la muchacha se llevó la ropa sucia para lavarla en el río. Al quedarse solos, Ismael le dijo:

—¡Pero qué linda negrita ha llegado sin que yo me haya dado cuenta!

—Cállese, majadero.

—¿Y por qué me dice majadero si le estoy diciendo que es linda?

—Recoja las zapatillas y póngalas en el armario.

—¿En el del marqués?

—Claro pues, de la marquesa me encargo yo.

Los dos se callaron cuando escucharon los pasos de Gregorio y Mariana.

—Buenos días, sus mercedes—dijo Adolfina haciendo una reverencia.

—Ismael, ven a mi habitación a que me ayudes a vestir—Dijo Gregorio y el esclavo lo siguió.

—Qué rico huele su cabello, Niña.

—Es que me lo lavé con jabón de limón—Dijo Mariana quitándose la bata para que Adolfina la vistiera y peinara. Una mañana, Mariana dejó la pluma sobre la mesa y dijo:

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 53

—Voy a retirarme—Estiró los brazos hacia el cielo y exclamó—¡Ya basta de tanta gramática!

—¿Está cansada?—Preguntó Paul mientras ella bostezaba.

—Sí—Bajó los brazos y se limpió con la mano las lágrimas que le había producido el bostezo.

—¿Se puede saber qué va a hacer? La veo loca por salir.

—¡Ay, sí! No he hecho otra cosa que estudiar—Miró la hoja en la que había escrito y entornó los ojos—si sigo así me voy a volver loca.

—No lo creo, madame. El estudio nunca hace mal, además hemos alternado estudio con equitación y esgrima.

—Sí, maestro. Pero yo no lo quiero ver por un buen tiempo.

—¿Cómo?

—No ponga esa cara de mártir ni se haga la víctima—Dijo Mariana al ver el asombro de Paul—No lo quiero ver en mi estrado ni aquí en su estudio enseñándome francés, ya me cansé—Estiró las piernas bajo el escritorio y se escurrió en el sillón—Y no me rete si mi postura no es la correcta, no voy a dar ni un paso atrás, en mi decisión.

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—Madame—Paul puso el codo sobre el antebrazo del sillón y con el mentón apoyado en la mano, dijo—No debe descuidar su postura, me supongo que no querrá parecerse a esas mujeres feas que andan con la espalda curvada.

—Ya no me moleste, yo sé caminar recta y con porte, pero aquí me estoy abu-

rriendo.

—Usted es la que manda, yo no puedo obligarla a quedarse.

Mariana se levantó del sillón y se reclinó sobre el escritorio, que los separaba a los dos y lo miró de cerca.—No se enoje conmigo, usted sabe cuánto lo aprecio, por eso me atrevo a decirle esto.

Paul bajó la vista y Mariana se alejó del escritorio para situarse junto a él, le dijo:

—No se ponga bravo conmigo, yo lo estimo mucho y le agradezco lo que me ha enseñado, pero también quiero salir al aire, pasear con Adolfina. ¿Tan mal le parece?

—No, y creo que usted tiene razón, hemos trabajado sin descanso, pienso que unos quince días de vacaciones le harán bien—Paul se puso de pie.

Mariana se le acercó más y le pasó los brazos por el cuello, lo abrazó y le dijo:

—Gracias por no enojarse y comprenderme.

Paul, se liberó del abrazo y le besó las manos. Le dijo:

—Aproveche ahora que es tiempo de lluvias.

—No me diga que se está riendo de mí. ¿Cómo quiere que aproveche si es tiempo de lluvias?

—Ah, madame. Cuando las mañanas son así de lindas llueve por la tarde, por eso hay que salir temprano para regresar antes de que se ponga frío, eso es lo que se llama sol de aguas.

—¿Cómo puede haber un sol de aguas?

O hace sol o llueve.

—Madame, se dice así porque es un sol

esplendoroso que está absorbiendo la humedad del ambiente, entonces en la tarde llueve. Es una manera local de referirse a algo tan natural.

—¿Cómo es cuando no es época de lluvias?

—Cuando es verano hace un viento tan fuerte que seca toda la humedad, entonces no llueve.

—Mi marido ha ordenado que me preparen un cucabi—Dijo Mariana cambiando de tema.

Paul le dijo:

—Ya me sospechaba algo, vi a la cocinera preparando un almuerzo campestre.

—¿Ah, sí. Qué preparaba?

—No lo sé, algo muy rico tal vez, vi que ponía frutas y otras cosas en una cesta de mimbre.

INOMariana salió y Paul se acercó a la ventana para distraerse con lo que veía en el jardín, pero no había más que pájaros y un gato que se estiraba al sol. Escuchó que alguien entraba sin tocar y se volteó. Al ver a Gregorio dijo:

—Buenos días, marqués.

—Buenos días, Paul—Gregorio se sentó en una de las butacas del despacho.

—Usted ha montado a caballo por largo rato, sus ropas huelen a campo y a aire libre—dijo Paul y se sentó frente a Gregorio.

Gregorio lo miró con los ojos llenos de sol y le contestó:

—No es difícil adivinar de dónde vengo—Se miró de los pies a la cabeza y dijo—Tengo las botas sucias, llevo zamarros y huelo a lodo, eso es lo que pasa cuando voy a recorrer el campo.

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 54

—¿Fue a inspeccionar la loma donde sembraron el trigo? Estuve ahí y parece un mar verde, va a ser buena la cosecha.

—Sí, y tenemos que cruzar los dedos para que siga lloviendo—Se quedó un momento pensativo y se pasó las manos por el cabello recogido en una coleta. Continuó—No podemos seguir confiados en la lluvia, por eso estoy trazando el curso de una nueva acequia que riegue los sitios donde no tenemos riego.

—Las acequias precolombinas eran las mejores.

—Seguimos con alguna pero la mayoría están destruidas, ya sabe que tenían mucha piedra tallada y las sacaron para construir iglesias y viviendas. Las descuidaron y ya no queda rastro de ellas.

—Trate de encontrar vestigios de alguna y verá que le va a ser más fácil.

—Usted y su admiración por las culturas prehispánicas me van a sacar de juicio— Cruzó las piernas y continuó—El mundo de hoy es otro, hay que borrar lo que más se pueda para construir lo nuevo, lo moderno.

—¡Qué mal! Pero en fin, usted es el amo y sabe lo que hace—Contestó y regresó junto a la ventana. La abrió de par en par.

Sentado en el sillón, Gregorio apoyó el mentón sobre su mano y observó a Paul que parecía buscar algo en el jardín. El sol entró por la ventana abierta y la brisa agitó las cortinas de muselina blanca, el francés parecía consumirse en una luz clara. Gregorio sonrió como

si alguien le hubiera hecho una broma y pensó: “Parece que un espíritu solar se está comunicando con él”

—Hace un rato parecía usted un fantasma.

—¿Cómo dice?—Preguntó Paul y se volvió a sentar.

—Entró el sol, se movieron las cortinas y usted quedó como una silueta a punto de disolverse en luz, pero no se emocione pensando que es el espíritu de Atahualpa que lo persigue—Sin saber el por qué preguntó—¿De dónde es usted?

—¡Vaya, marqués! Qué pregunta es esa si usted sabe que soy de Francia.

—Pero por un momento me pareció ver unos rasgos diferentes en su cara, no sé, tal vez fue efecto de la luz cuando usted estaba en la ventana.

—¿Y qué vio de diferente en mi rostro?

—Nada, olvídelo.

—Está bien, olvidemos a los incas y hablemos de su esposa.—Es inteligente, aprende rápido. No puedo creer que cuando llegó casi no sabía escribir y ahora habla el francés sin acento y está aprendiendo a escribir correctamente los dos idiomas, estoy contento.

—Es una buena noticia, me gusta lo que está aprendiendo con usted, sin embargo, le cuento que quiere unos días de vacaciones.

—Ya lo sé y hemos quedado en que durante quince días no tendrá lecciones conmigo, pero, cambiando de tema, hay algo que quiero comentarle.

—Diga, Paul.

—Usted sabe que parte de mi venida a éste lugar del mundo se debe a mi pasión por la Historia, por los acontecimientos de la conquista.

—Sí, claro que lo sé. Se pasa leyendo libros y desenterrando huacas por todas partes, ya sé que tiene ollas, cuencos y utensilios de los indios antiguos.

—A usted le gustan también, he visto las piezas que tiene en su estudio, son muy bellas–Dijo Paul.

—Sí, pero tampoco me rompo el cerebro pensando en cómo las hicieron, se trata de una cultura muy rudimentaria, infantil.

—A lo mejor es como usted dice, pero el Imperio Inca fue una civilización avanzada.

—Eso dicen los extranjeros, pero si se pone a pensar no hay lugar a ninguna admiración, perdieron su poder de forma apabullante ante un ridículo número de españoles que los conquistaron en buena ley.

—Pienso que se cometieron muchas injusticias

—En la guerra no hay injusticias, querido Paul, solamente estrategia—Miró a su instructor de esgrima fijamente y le dijo—Los franceses han sido más crueles.

—Marqués, no quiero entrar en discusiones que no llevan a ninguna parte. Estoy interesado en las civilizaciones que había en estas tierras antes de que llegaran los españoles—Lo miró y le pareció ver en él más interés que enfado, continuó—No nos hace mal conocer la realidad del vencido, es mejor sabe

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 55

r que ignorar, el saber es bueno querido marqués. Además, quién sabe cómo fue, el tiempo hace que todo sea más confuso.

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—Está bien, Paul— tomó entre sus manos una figurita de jade que reposaba en una mesita cercana y continuó— Cuénteme qué le interesa tanto sobre los indios.

—Estoy atraído por la forma como los incas convertían en momias los cuerpos de sus reyes, sacerdotes y otros más. Es fascinaste si se toma en cuenta que no creían en una vida celestial después de la muerte.

—¿Cómo puede decir eso, si Atahualpa pidió ser bautizado para que no quemaran su cuerpo y pudiera viajar en paz hacia la morada de su padre, su dios Inti?

—Marqués, el culto al Inti era un culto estatal impuesto por los Incas para someter más a sus vasallos.

—Nunca he oído algo semejante.

—¿Por qué cree que el culto al sol se esfumó tan rápido?

—No se ha perdido, incluso en las iglesias está pintado el sol inca.

—Eso confirma que los conquistadores no le tuvieron miedo al Inti y dejaron que se llene las iglesias con soles resplandecientes. El sol ha sido siempre un elemento sagrado para los incas y para casi todas las civilizaciones antiguas. Incluso nosotros cuando amamos solemos decir eres el sol de mi vida.

—No entiendo su punto.

—El punto es que los restos de los an-

tepasados eran más importantes que el sol, especialmente de los emperadores. El marqués dijo:

—Me vendría bien un café recién pasado.

Paul se asomó al corredor para ordenar el café y una bandeja de dulces a uno de los criados que pasó por ahí. Cuando regresó, el marqués estaba sentado otra vez mirando fijamente la figura de jade.

—Enseguida vienen con el café.

—Gracias, me hace falta un poco de energía para escuchar lo que me cuenta—Dijo sin dejar el figura de jade.

Paul se sentó frente suyo y con el codo sobre la rodilla y el mentón apoyado en su puño, le dijo:

—Hay que tener en cuenta que entre los incas la muerte no era más que un paso a otra vida, pero no una vida en el cielo sino aquí en la tierra.

El marqués lo miró sorprendido y devolvió el jade a la mesita, al ver su asombro, Paul le dijo:

—Sí. Mientras estén escondidas las momia de los incas, mientras haya algún huesito enterrado, los indios seguirán adorándolo.

—No lo creo.

—Marqués, según lo que he investigado en los libros de los cronistas que usted tiene, los incas creían en el camaquén, algo así como la fuerza vital que yace dentro de todo organismo, por eso Atahualpa prefirió bautizarse para que no quemaran su cuerpo, si lo hubieran hecho desaparecería su camaquén para siempre.

Los dos callaron cuando entró Ismael con el café y las quesadillas, el marqués le dijo:

—Nos sirves y te vas, cuando salgamos retiras la bandeja.

Ismael sirvió el café y las quesadillas, luego se retiró y cerró la puerta. Ya en el corredor caminó unos pasos, regresó y pegó la oreja a la cerradura.

—A ver si entiendo, Atahualpa prefirió bautizarse para que no se le escapara la fuerza vital y…

—Sí, marqués. Atahualpa sabía que si escapaba a la hoguera, los suyos desenterrarían su cadáver para momificarlo. Al convertirse en momia o mallqui continuaba en otro estado de vida, los incas no creían en el infierno ni el cielo ni el purgatorio por eso no le tenían miedo a la muerte; sabían que sus parientes buscarían sus restos y los momificarían para cuidarlos y que nunca le falte nada. De esa manera su fuerza vital seguía moviendo el mundo. La momia de un emperador era más poderosa que cualquier otra, el mallqui de Atahualpa cobra más importancia teniendo en cuenta que ya se han capturado o quemado a las momias del Cuzco, pero este cuerpo no se ha encontrado en ninguna parte.

El marqués tomó el último sorbo de café y dijo:

—Sí, en el Cuzco la corona ordenó la quema de todas las momias. Claro que hay otras, las hemos encontrado incluso aquí pero no he visto que ningún indio les rinda pleitesía.

—Los indios jamás demostrarían su

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 56

s creencias delante de los españoles o criollos, menos delante del amo. Gregorio guardó silencio como si estuviera concentrado en algo y el francés continuó:

—Retomando lo que le dije sobre Atahualpa, su cadáver debe estar momificado y guardado en alguna parte. —O en muchos sitios.

—¿Cómo dice, marqués?

—Si ya no podían momificar el cadáver de Atahualpa, bien pudieron repartir sus restos por muchos sitios—Dejó la taza sobre la mesa.

—¿Donde ha oído semejante cosa, marqués?

—Se me acaba de ocurrir, no se asuste tanto—Gregorio rió y se acomodó en el asiento, luego dijo—Dicen que el Cuzco estaba cubierto con tanto oro que debían taparse los ojos para no quedar ciegos.

—Así es marqués, sin embargo, para los incas el oro no era un bien monetario, no tenía el valor que le damos nosotros, era más bien un adorno precioso, sagradas lágrimas del sol, a lo mejor pensaban que el sol adquiría más fuerza si veía reflejado su resplandor en el metal que tanto nos gusta a nosotros—Cambió su postura y dijo—He llegado incluso a escuchar que el oro era para ellos una manifestación del sol en la tierra, que al adorarlo tanto brotaba en muchas partes.

El marqués sonrió y dijo:

—¿Me va a decir que es por esa razón que las minas se están extinguiendo? Ya no se adora al oro como algo espiritual sino como moneda, como un bien económico.

—No, no digo que lo que pensaban los indios es verdadero, no había pensado

en lo que usted dice que las minas de oro se están extinguiendo porque ya no se lo trata como algo de la divinidad.

Gregorio dijo:

—Ahora entiendo por qué Atahualpa ofreció un cuarto lleno de oro para su rescate, no estaba empobreciendo a su pueblo—Se quedó pensativo y luego continuó—Debe haber caído en cuenta de que los españoles tenían fiebre de oro, si no hubiera sido por ese metal, no se hubieran tomado la molestia de viajar hacia acá.

—Habla usted de los españoles, como si usted no fuera uno de ellos. Español es usted, esa es su nacionalidad.

—Paul, últimamente he pensado en eso, tengo sangre española por los cuatro lados, mi padre era prácticamente un conquistador, al menos desciende de ellos— Se levantó y comenzó a caminar por la habitación, el francés lo siguió con la mirada—Pero de pronto se me ha venido a la mente que soy de aquí, que si bien mi sangre es española mi temperamento es nuevo, es diferente al de los peninsulares.

—Pero tampoco es indio, ni mestizo. El marqués se detuvo frente a la ventana y apoyó la frente contra los cristales. Dijo:

—Es como un amor nuevo. Las montañas, nevados, las selvas y ríos son parte mía, soy de aquí aunque no sepa cuál es mi lugar.

—Usted es un criollo, no hay misterios.

—Un criollo orgulloso de su sangre española, celoso de sus apellidos y alcurnia. Sin embargo, aprendí el quichua antes que el castellano, arrastro las erres y pronuncio las eses exageradamente.

—Y le gusta la música de los tambores

negros, el baile de los esclavos, las fiestas indígenas y cabalgar por los páramos en busca de un venado.

ANUNEl marqués se retiró de su sitio en la ventana y riendo le puso una mano en el hombro a Paul mientras le decía:

—¡Qué cosas me ha dicho hoy! Creo que lo pensaré cuando esté solo para tratar de entender quiénes mismos somos los que habitamos estas tierras, pero ahora vamos a practicar esgrima y que el día pase rápido para que Mariana regrese, me da miedo que le pase algo.

—Pero está en un lugar muy seguro, no puede ir muy lejos.

—Siempre puede pasar algo, no sabe cuánto la amo.

—¡Ah, mi querido amigo! No tiene que decirlo, se le nota hasta cuando camina. Al otro lado de la puerta, Ismael dejó de escuchar tras la cerradura y se encaminó ligero hacia su sitio de guardia desde donde les hizo una reverencia cuando los vio salir. Entró a retirar la bandeja de café mientras pensaba que era inaudito que Atahualpa hubiera entregado un cuarto lleno de oro.

En el gimnasio, Paul le dijo:

—Es usted un buen esgrimista.

—Gracias.

Cuando Gregorio se quedó solo, volvió a pensar en lo extraño que le pareció Paul junto a la ventana y se dijo para si mismo:

“Parecía un inca, tenía la nariz aguileña y los pómulos salientes”

LAS HORAS DEL CIELO - PARTE 3 57

Las horas del cielo de Agueda Pallares

ESPERE LA PRÓXIMA SEMANA en su Revista Semanal :

58
¿ Mariana se adaptará a las complicadas

ANEXO ESPECIAL

Perspectivas Internacionales

La informalidad en América Latina

Peligros de la democracia en América Latina

Guerras, conflictos armados y la economía mundial

Ecuador: Entre el águila y el dragón

Análisis Coyuntural

Colaboran en esta edición:

Ramiro Canelos Salazar

Wilson Granja Portilla

Sebastián Mantilla Baca

Daniel García Sanz

No. 5 |

Septiembre 2023

Panorama Global pretende contribuir al análisis y debate de importantes temas internacionales, abordados mensualmente, desde una perspectiva crítica.

Presentación 3 La informalidad: el mayor desafío para América Latina 4 y Ecuador en el Siglo XXI RAMIRO CANELOS SALAZAR Peligros de la democracia en América Latina 9 SEBASTIÁN MANTILLA BACA Guerras, Conflictos Armados y su relación con 12 la economía mundial WILSON GRANJA PORTILLA Ecuador: Entre el águila y el dragón 16 DANIEL GARCÍA SANZ Análisis Coyuntural 22

Esta edición de Panorama Global (PG) analiza diversos temas de trascendencia nacional, regional y global. La informalidad: el mayor desafío para América latina y Ecuador en el siglo XXI es el primero de ellos. Más de la mitad de la Población Económicamente Activa (PEA) desarrolla sus actividades económicas en condiciones laborales de alta vulnerabilidad y precariedad respecto a sus ingresos, condiciones de trabajo, acceso a derechos laborales y a la protección social. Las características y consecuencias de esa situación son analizadas.

Los peligros que se ciernen para la democracia en América Latina es otro artículo que descifra, en varios casos, la transición de de mocracias electorales a autocracias electorales. Preocupante dato es el que, por ejemplo, un 72% de la población mundial vive actualmente en regímenes que podrían calificarse como autocracias.

Guerras, Conflictos Armados y su Relación con la Economía Mundi al son materia de otro artículo que, entre varias constataciones, puntualiza que el crecimiento del gasto militar mundial es mayor proporcionalmente a la tasa de crecimiento de la economía global.

Debido a la calidad del análisis y por ser un tema vigente e importante se reproduce un artículo publicado en una edición anterior de PG (Primera Etapa). Sugiere una propuesta de política exterior en torno a la competencia global sinoestadounidense. Se denomina “Ecuador: Entre el Águila Y el Dragón”

Panorama Global incorpora, desde este número, una nueva sección: Análisis Coyuntural, preparado por Wincorp Advisory Services, empresa ecuatoriana de Consultoría especializada en el área financiera y estrategia. En esta ocasión, se presentan datos económicos y herramien tas útiles, como el riesgo país, análisis de los resultados de las elecciones del 20 de agosto, índice de la inversión extranjera directa y valiosos datos del comercio exterior, entre otros indicadores.

La informalidad es una característica estructural de la organización productiva y de los mercados de trabajo en América Latina. Más de la mitad de la Población Económicamente Activa (PEA) desarrolla sus actividades económicas en condiciones laborales

de alta vulnerabilidad y precariedad respecto a sus ingresos, condiciones de trabajo, acceso a derechos laborales y a la protección social. Por otra parte, la informalidad es el refugio social y prácticamente única alternativa de trabajo que tienen los hogares de estratos económicos bajos

Ramiro Canelos Salazar

para conseguir recursos para su supervivencia. Desde finales de la primera década del presente siglo hasta la actualidad, se han dado una sucesión de choques e xternos en la región como la crisis subprime, la pandemia de COVID-19, el aumento de la inflación producto de varios factores externos: la invasión rusa a Ucrania, las restricciones en la logística internacional, el incremento de la deuda soberana y de las tasas de interés internacionales, los mismos que han provocado una desaceleración económica sistemática y volátil expresada en un crecimiento real que alcanza apenas al 1,1% anual durante el período 2000-2022 y que se refleja en el mercado de trabajo a través de mayores índices de subempleo e informalidad.

Los magros resultados evidencian la insuficiencia estructural de la región en crear empleos formales y de calidad a una tasa sostenida y suficiente, imposibilitando una mejora en la distribución del ingr eso

por la falta de obtención de ingresos tributarios para aplicar una política fiscal que financie los gastos sociales (educación, salud, protección social, seguridad ciudadana); y así, reducir la pobreza y la informalidad de forma significativa y concomi tantemente impedir que se amplíe la fractura en la movilidad y cohesión sociales. En este sentido, los mercados laborales tienen un papel central como transmisores y reproductores de desigualdad, inequidad y discriminación o bien como motores de movilidad social y de incremento en los ingresos, el cumplimiento de los derechos laborales y la mejora de los niveles de vida contribuyendo así a la cohesión social.

En el gráfico a continuación se presentan las tasas de crecimiento anuales del PIB por habitante en América Latina y Ecuador durante un período mayor a 30 años. Se puede apreciar la inmensa volatilidad y una tendencia a la baja en el crecimiento económico.

Fuente: CEPALSTAT 2000-2022 (Base de datos estadísticos de la CEPAL)

Bajo este panorama, la pregunta esencial es: ¿cuáles son los factores que caracterizan el bajo crecimiento y su volatilidad que impiden un crecimiento sostenido de nuestras economías?

Una aproximación para responder a tan compleja pregunta es que, la heterogeneidad de la estructura económica en la región es de base productiva principalmente primaria y va de la mano con un entramado de factores sociales que configuran una matriz de desigualdad como son un amplio porcentaje de población en situación de pobreza y vulnerabilidad, bajo nivel educativo, desigualdad de género, afrodescendientes, pueblos indígenas y personas migrantes, atomización empresarial y profundas desigualdades territoriales, que estructuran un mercado de trabajo

que limita la generación de empleo formal, la incorporación de tecnología propia y una mayor penetración del progreso técnico en los sectores modernos de mayor y elevada productividad, por lo que la mayor parte de la población se vincula con trabajos informales en sectores atrasados y en actividades de baja productividad e ingresos.

Bajo este contexto económico y social, se pueden identificar las diferencias de productivida d a partir del tamaño de las empresas (micro y pequeñas, medias y grandes) y sus formas de inserción laboral asociadas a tres sectores: uno tradicional, con bajos niveles de productividad e ingresos; otro moderno, cuyas actividades están ligadas fundamentalmente al sector exportador, grandes empresas, niveles significativamente más

elevados de productividad y cercanos a la frontera tecnológica de los países desarrollados; y finalmente, un sector intermedio, caracterizado por niveles medios de productividad.

En el gráfico a continuación se aprecia esta realidad en Ecuador de forma evidente; así las empresas

grandes que representan el 0,5% del número total de empresas son responsables del 82,6% de las ventas a nivel nacional. En el otro extremo están las microempresas que representan el 93,9% del total de empresas y sólo alcanzan a representar el 0,5% de las ventas totales.

Al relacionar esta heterogeneidad estructural y el mercado de trabajo según el tamaño de las empresas , vemos en Ecuador que el estrato de alta productividad incluye a trabajadores de las empresas con más de 200 trabajadores (Empresas grandes); el estrato intermedio, integrado por los empleadores y los trabajadores de las pequeñas y medianas empresas (que tienen entre 6 y 199 trabajadores); y el de baja productividad, es aquel que tiene

capacidad para integrar un máximo de cinco personas ocupadas, entre ellos los trabajadores por cuenta propia no calificados, los trabajadores familiares no remunerados y los trabajadores domésticos. En consecuencia, este sector de baja productividad es considerado el equivalen te al sector informal.

En el siguiente gráfico que incluye datos de América Latina y Ecuador

Fuente: INEC- Directorio de Empresas y Establecimientos 2022. Boletín técnico 2022 -DIEE.

se resaltan dos aspectos: altos porcentajes de informalidad en América Latina (mayor 50%) y del país (60%-70%) en sectores urbanos de baja productividad y con mayo r discriminación hacia la mujer; y, una

invariable tendencia de mantenerse en esos porcentajes, lo cual revela el problema estructural mencionado y con picos al alza en los años de crisis económicas (2008, 2014, 2019).

Fuente: CEPALSTAT (Base de datos estadísticos de la CEPAL)

Es esencial construir un mercado laboral dinámico que requiere desde el lado de la oferta, inversiones en educación y formación profesional para enfrentar las exigencias del mundo del trabajo del siglo XXI, caracterizadas por la revolución digital y la correspondiente demanda de habilidades en todos los sectores industriales, de servicios o agrícolas; por el lado de la demanda, hay que generar políticas de desarrollo productivo que dinamicen el crecimiento y permitan un cambio estructural hacia sectores modernos de alta productividad fomentando la

creación de trabajos formales y bien remunerados. En síntesis, se requiere una estrategia integral con enfoque territorial debido a las abismales diferencias de desarrollo entre ciudades, para abordar el mayor desafío de la región: alcanzar un desarrollo que articule esfuerzos macroeconómicos, de desarrollo productivo, con mercados de trabajo dinámicos y de protección social que posicionen la inclusión laboral en el centro del desarrollo económico y social, como un elemento central de la movilidad y la cohesión social de la región y el país.

Si hasta hace pocos años atrás veíamos con optimismo como el fantasma de los golpes y las dictaduras miliares iba perdiendo fuerza frente al incremento de países que en América Latina optaban por la democracia y la vigencia del Estado de derecho, hoy en día los peligros no han desaparecido.

Una gran amenaza aparece en el horizonte próximo de la región: el autoritarismo. Fenómeno que no es ajeno a lo que sucede a nivel global.

El Instituto V-Dem de la Universidad de Gotemburgo destaca en su último informe anual (2023) que el 72% de la población mundial vive actualmente en regímenes que podrían calificarse como autocracias. El nivel o promedio de países en democracia ha declinado y ha bajado al existente en 1986

Sebastián Mantilla Baca

Fuente: El Instituto V-Dem, Universidad de Gotemburgo, 2023

Freedom House registra desde hace 16 años un retroceso de la libertad en el mundo. IDEA internacional detecta que, de 100 países calificados como democracias, hay desde hace una década un fuerte ascenso del número de aquellos que sufren una contracción moderada o aguda de sus cualidades democráticas.

Frente a esta tendencia creciente de autocratización a nivel mundial, hay pocos países que mostraban hasta hace unos meses una tendencia contraria (positiva) y una cierta capacidad de resiliencia democrática luego de haber atravesado por más de 20 años un sustancial periodo de autocratización. Estos países eran Bolivia y Ecuador en América Latina.

En el caso de Ecuador, el estudio del Instituto V-Dem menciona que durante el periodo del presidente Rafael Correa las instituciones y el buen funcionamiento de la democracia fueron socavadas y quebrantadas. O sea, se pasó de una “democracia electoral” a una

“autocracia electoral”. En este estudio se menciona que durante el régimen de Moreno se puso límites a la reelección presidencial. Este hecho es valorado por el Instituto V -Dem como democracias que dan un “bounced back”. Un rebote positivo hacia una democracia electoral.

Sin embargo, esto ya no podría sostenerse para el caso de Ecuador cuando constatamos que, de manera progresiva, buena parte de los principales poderes del Estado están siendo controlados por un solo partido político. No son solo actores internos y externos lo que están detrás de ello, sino que son los marcos normativos y constitucionales los que posibilitan esta tendencia al autocratismo.

Es preciso aclarar que, aunque a finales de los años setenta e inicios de los ochenta se dio en la región lo que se ha considerado como “retorno a la democracia”, esto no ha estado exento de problemas. Más allá de los excesos o exabruptos demagógicos de líderes populistas e iliberales (no solo de derecha sino también de izquierda) por socavar las reglas del juego democrático, se evidencia una erosión progresiva de la democracia y, en ciertos casos como los de Cuba, Venezuela o Nicaragua, la configuración de regímenes autocráticos.

El desencanto con la democracia se ha ahondado en la región a medida que los gobiernos no han dado respuestas a las necesidades de la población, la mejora de las condiciones de vida, la reducción de la desigualdad o una mayor garantía de los derechos, creciendo incluso los niveles de inseguridad, violencia y los casos de corrupción. Cabe anotar que pese a existir diferencias en estos tres factores a nivel regional, la situación de ciertos países se ha agravado mucho en meses recientes. Ese es el caso de Ecu ador en el cual el número de muertes violentas ha sobrepasado registros históricos, así como el caso de delincuentes exculpados por jueces que han cedido ante la tentación del dinero

proveniente de las mafias y bandas criminales.

Por ello, podría posiblemente concluirse que tras la "tercera ola de democratización" no se ha dado una plena consolidación de la democracia. Al contrario, hemos pasado por transiciones fallidas, ciclos discontinuos de “consolidación” e incluso de reinstauraciones autoritarias. Es to ha llevado a afirmar que tras los procesos de transición tengamos en la actualidad “democracias limitadas”, “de baja intensidad”, “procesos de democratización incompletos”, “regímenes híbridos” o “democracias delegativas”.

Pese a que en la actualidad es poco probable la reinstauración de dictaduras militares, nuevas formas de autoritarismo han ido surgiendo en la región. La vía no son golpes militares sino a través de elecciones fraudulentas luego de que estas instancias electorales han sido capturadas por agrupaciones políticas.

Por ello es importante tomar en cuenta que la democracia es una tarea de todos los días. También de líderes políticos y ciudadanos que estén convencidos de la importancia del respeto de las reglas básicas del juego democrático.

De acuerdo con un informe de la ACLED (The Armed Conflict Location & Event Data Project), en lo que va de 2023, la mayoría de los conflictos entre fuerzas estatales y/o rebeldes a nivel se encuentran principalmente en África, Medio Oriente y Asia. Sin embargo, solo en 2023 se registraron más de 54 conflictos armados – internos en el territorio colombiano.

En primer término, tenemos la guerra entre Armenia y Azerbaiyán, dos países que han enfrentado ya dos guerras; la primera en el siglo pasado entre 1918 a 1921 y segunda, más reciente ocurrió entre 1988 a 1994.

Sin embargo, es a partir de septiembre de 2022, vuelve el conflicto armado cuando el ejército de Azerbaiyán bombardeó varias localidades de Armenia por el control de la región de Nagorno Karabaj.

Wilson Granja Portilla

Esta guerra de vieja data en la cual Rusia ha formado parte desde principios del siglo XX pasado ha dejado más de 7.000 muertos, según estimaciones oficiales.

La guerra interna en Irán se inicia ante las masivas protestas contra el régimen y la inconsecuente y despiadada represión de la cual los manifestantes fueron víctimas. En septiembre de 2022, “la policía de la moral” de la República Islámica de Irán detuvo a la joven Mahsa Amini, que murió posteriormente. La muerte de Amini desató una oleada de protestas que se extendió en todo el país, amenazando la propia supervivencia del Estado. En los meses siguientes, más de 400 personas murieron a manos de los servicios de seguridad del régimen, decenas de miles fueron detenidas, y muchas otras fueron condenadas a la pena capital. A pesar de la brutal represión, las protestas representan el rechazo público más prolongado al régimen clerical desde su instauración en 1979.

En la República de Yemen, la guerra civil ocasionada por golpe de Estado sufrido en 2014 contra el presidente Al-Hadi y a la cual se la conoce como la “guerra olvidada de la península de Arabia” parecería que se encuentra en un limbo, a pesar del alto el fuego pactado por Naciones Unidas en abril

de 2022. De acuerdo con un reciente informe publicado por la Escuela de Cultura de Paz, centro de investigación sobre paz, conflictos y derechos humanos adscritos a la Universidad Autónoma de Barcelona, el 80% de la población yemení necesita ayuda humanitaria.

En el continente Americano, Haití se encuentra al borde de una guerra civil desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse, en julio de 2021. La violencia generada por las bandas y crimen organizado tienen colapsados los servicios públicos, principalmente los de la salud donde el cólera se ha propagado de manera vertiginosa. La situación humanitaria y alimentaria en Haití, es de tal magnitud que se estima que cerca de la mitad de sus 11 millones de habitantes no cuentan con los suficientes recursos para alimentarse.

Quizás uno de los conflictos que más sufrimiento humano ha causado es el de Siria, en Medio Oriente y que llegó a conocerse como "primavera árabe". Lo que comenzó como un levantamiento pacífico contra el presidente Bashar al Asad en marzo de 2011, en el cual los ciudadanos pedían nuevas elecciones, mejoras en la calidad de vida y el fin de clan "AlAssad" se convirtió en una brutal y sangrienta guerra civil. Según el Observatorio Sirio para los Derechos

Humanos, entre marzo de 2011 y el mismo mes de 2018 se daba cuenta de que entre 353.593 y 498.593 personas habrían muerto en una masiva manifestación en Damasco, capital de Siria y que aproximadamente, el 90% de la población debajo del umbral de la pobreza.

A todo esto, se deben sumar los conflictos en Etiopia, República del Congo y los Grandes Lagos, El Shanel, México, Pakistán y el potencial conflicto en Taiwán.

En el informe anual de 2023, presentado por el Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), el gasto militar mundial aumentó por octavo año consecutivo en 2022 para alcanzar un estimado en 2.240 mil millones de dólares, el nivel más alto jamás registrado por el SIPRI. Y si bien se prevé que economía mundial crezca a

un promedio del 2,2% en 2023, el gasto militar mundial sería de alrededor del 3,7%.

La 12ª edición de los Días de Acción Global sobre Gasto Militar (GDAMS por sus siglas en inglés), una iniciativa del International Peace Bureau que coordina el Centro de Estudios por Paz y que cuenta con más de 120 organizaciones de todo el mundo se firmó un llamamiento pidiendo recortes del gasto militar a los gobiernos de todo el mundo y que, en su lugar, dediquen esfuerzos para mitigar y revertir el colapso climático, a promover la transformación pacífica de los conflictos, el desarme y establecer iniciativas de justicia global. Esto es, llamar a un redireccionamiento de fondos públicos destin ados al gasto militar para atender a las verdaderas necesidades humanas.

Patrones de gastos regionales hasta 2021

Fuente: Informe de Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI)

Es muy difícil establecer el verdadero costo de las guerras. Sin embargo, el Foro Económico Mundial estima que los conflictos y la violencia estarían costando, al mundo, alrededor de 14 trillones (expresado en té rminos Norte Americanos) de dólares por año lo que equivale a 5 dólares por persona. En este mismo estudio, se estimaría que el costo económico

generado por conflicto y violencia representaría el 12,6% del Producto Interno Bruto mundial.

En el siguiente cuadro se puede observar el destino del gasto en el mundo para el gasto militar, conflictos internos, violencia, seguridad interna y violencia general para el año 2018.

Fuente: Foro Económico Mundial

Para Roberto Russell la rivalidad sistémica entre Estados Unidos y China se ha instalado de lleno en América Latina. Desde hace algunos años, este fenómeno se encuentra configurando un nuevo marco estructural para el despliegue de las políticas exteriores de los países de la región. Las relaciones bilaterales de cada uno de los países latinoamericanos con Estados Unidos y China se están inscribiendo cada vez más en una dinámica de tipo triangular, lo que provee un momento de

oportunidad para su relacionamiento exterior. Este artículo señala la relevancia para el caso del Ecuador de tres efectos de la rivalidad regional sinoestadounidense, analizados por el reputado académico argentino.

En primer lugar, la política hemisférica de Washington tiene ahora como principal determinante la creciente presencia e influencia de China en el subcontinente. Desde comienzos de este siglo, el gigante asiático se ha ido

Daniel García Sanz

consolidando como un socio económico clave del Ecuador. Absorbe hoy el 15% de las exportaciones ecuatorianas, siendo el segundo destino de estas tras Estados Unidos. Durante el gobierno de Rafael Correa, el Ecuador llegó a convertirse en el cuarto receptor del financiamiento de China en la región y mantiene aún obligaciones con ese país por cerca de 5 mil millones de dólares. Aunque la inversión extranjera directa de China en Ecuador ha disminuido sustancialmente en los últimos cinco años, la misma sigue siendo importante en los sectores de la minería y el petróleo. A esto cabe agregar el rol fundamental de China en el exitoso proceso de vacunación frente a la pandemia del COVID-19, al abastecer más del 60% de las vacunas aplicadas en el país. Las administraciones Trump y Biden han insistido en que la creciente presencia de China en la región tiene un ánimo geoeconómico y neocolonialista, carece de transparencia y fomenta la corrupción. En esta línea, durante los últimos años, Estados Unidos ha lanzado diversas contrapropuestas que buscarían contrastar con la “maligna” influencia económica regional de China. En 2020, los gobiernos de Donald Trump y Lenin Moreno

suscribieron un memorando de entendimiento para la inclusión del Ecuador en la iniciativa “América Crece”, enfocada en la movilización de inversión privada estadounidense en el sector de las infraestructuras. También negociaron un mecanismo a través del cual la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC por sus siglas en inglés) aliviaría 3500 millones de dólares de deuda ecuatoriana con China a cambio de la exclusión de empresas de ese país del sector nacional de telecomunicaciones. En 2021, una delegación de alto nivel de la administración Biden visitó Quito para presentar al gobierno de Guillermo Lasso la iniciativa Build Back Better World (B3W por sus siglas en inglés), por medio de la cual las potencias del G7 se comprometen a movilizar capitales privados para satisfacer las necesidades de infraestructura en el mundo en desarrollo. Estos programas han sido interpretados ampliamente como respuestas lideradas por Estados Unidos a la ambiciosa Iniciativa de la Franja y la Ruta, la red global de infraestructuras de conectividad, transporte y energía impulsada por China.

Segundo, la rivalidad ha modificado el lugar que ciertos países tienen dentro de la escala de relevancia para Estados Unidos y China. Aunque tradicionalmente el Ecuador ha ocupado un escalón bajo en la lista de prioridades regionales estadounidenses, diversos hechos podrían dar cuenta de que Washington ha otorgado recientemente al país una importancia más alta en su política hemisférica, en gran medida como respuesta al alto perfil que adquirieron las relaciones sinoecuatorianas a partir del gobierno de Correa. En 2015, la relación bilateral adquirió el nivel de “asociación estratégica” y, el año siguiente, con la visita del presidente Xi Jinping a Quito, la

misma fue ascendida a “asociación estratégica integral”, señalando un estatus superior que en la reg ión solamente tienen las relaciones de China con Brasil, México, Perú, Argentina, Venezuela y Chile.

Durante el gobierno de Moreno, el Ecuador adhirió a dos iniciativas de capital importancia para la proyección global del gigante asiático. En 2018, se firm ó el memorando de entendimiento para el ingreso del país a la ya mencionada Iniciativa de la Franja y la Ruta y, en 2019, el Ecuador se convirtió en la primera nación latinoamericana en ser miembro del Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura, inst itución financiera multilateral con sede en

Joe Biden y Xi Jinping en el Foro de Davos Fuente: CNBC

Beijing. En 2022, el presidente Lasso, junto con el mandatario argentino Alberto Fernández, fueron los únicos líderes latinoamericanos en asistir a la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno en la capital china. Entre los puntos de la agenda presidencial estuvo el inicio de negociaciones para un tratado de libre comercio con China, proceso que ya ha dado sus primeros pasos concretos en el mes de julio.

En 2018, el entonces jefe de la diplomacia estadounidense, Rex Tillerson, advirtió que China era “una nueva potencia imperial” que estaba utilizando su creciente poderío económico en América Latina para “atraer a la región hacia su órbita”. El año siguiente, su sucesor, Mike Pompeo, mencionó explícitamente al Ecuador como uno de los países latinoamericanos en los que la dañina influencia económica china había “dado vida a la corrupción y erosionado el buen gobierno”, señalando a las fallas presentadas por la represa hidroeléctrica Coca Codo Sinclair y al esqu ema de préstamos por petróleo -al que calificó como una “trampa de deuda”- como evidencias. A mediados de 2020, Estados Unidos se inmiscuyó directamente en la

crisis generada por la presencia de una gigantesca flota pesquera de bandera china entre las zonas económicas exclusivas (ZEE) ecuatorianas de las Islas Galápagos y del continente. En un comunicado Pompeo expresó el enérgico apoyo de Estados Unidos al Ecuador, un buque de la Guardia Costera fue despachado para apoyar las patrullas de la Armada ecuatoriana en la ZEE e incluso el presidente Donald Trump mencionó a la flota pesquera china en su alocución ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.

En 2021, el nuevo Secretario de Estado, Antony Blinken, tuvo como una de sus dos primeras paradas en América Latina a Quito. Repitió la misma línea de sus predecesores sobre la creciente influencia económica china, aunque explícitamente descartó que Estados Unidos vaya a exigir al Ecuador escoger entre Washington y Beijing. Y en 2022, un grupo bipartidista d el Senado estadounidense propuso la “Ley de Asociación entre Estados Unidos y Ecuador”, en cuyos considerandos se señala abiertamente la creciente influencia de China en el país y que ordena al Ejecutivo norteamericano un fortalecimiento general de la relación bilateral en ámbitos como el comercio, el

medio ambiente, el narcotráfico, la migración, la pesca ilegal, la ciberseguridad y “la cooperación ante las actividades maliciosas de Estados extranjeros”. La ley se encuentra en espera de una fecha para su debate y aprobación finales. Si a todo esto se agrega la rápida reconstitución de las relaciones entre el país y Estados

Unidos en los campos de la seguridad y de la ayuda oficial al desarrollo durante el gobierno de Moreno, además de las ya señaladas contrapropuestas económicas estadounidenses, se cuenta con varios signos de un perfil más alto del Ecuador en la política hemisférica de Washington.

Tercero, la particular naturaleza de la bipolaridad emergente provee una ventana de oportunidad para que los países latinoamericanos practiquen una política de alineamiento múltiple. Russell explica que, a diferencia de la Guerra Fría, la rivalidad sistémica sinoestadounidense no se

conforma a través de bloques rígidos e involucra, además de lo político y lo militar, aspectos económicos, tecnológicos y simbólicos. Si bien el ma rgen de maniobra de los países latinoamericanos dependerá de los grados de tensión y flexibilidad de la rivalidad sinoestadounidense, la

Secretario de Estados Unidos Antony Blinken y Guillermo Lasso pres idente de Ecuador Fuente: El Comercio

actual representa una oportunidad extraordinaria para diversificar las relaciones internacionales de la región, incluso más allá de las superpotencias rivales, es decir, con socios de otras regiones que tampoco quieren verse entrampados por la competencia entre Estados Unidos y China.

En este contexto, el Ecuador se ha resistido hasta ahora a alinear firmemente su política exterior con cualquiera de las dos superpotencias, practicando una estrategia mixta de acomodamiento y oposición en ámbitos específicos, lo que le ha permitido obtener de Estados Unidos y de China concesiones y beneficios tangibles en los ámbitos

de la seguridad, el control marítimo, la infraestructura, la salud, el comercio y el financiamiento. Mientras las condiciones estructurales del sistema internacional lo permitan, el Ecuador debe resistirse a la tentación, propugnada por intereses domésticos partic ulares, de alinearse claramente a favor o en contra de alguna de las dos superpotencias, estrategia que puede verse reforzada si los países latinoamericanos se esfuerzan, más allá de las diferencias ideológicas entre los gobiernos en el poder, en construir un perfil estratégico y un marco de acción comunes ante la competencia global sinoestadounidense.

INFORME SEMANAL 21 – 27 de Agosto 2023

Documento preparado por Wincorp Advisory Services

Wilson Granja Portilla

wgranja@puntonet.ec

Telf. 099 499 6732

Ecuador en Cifras

Entorno Político

El país se encuentra en un compás de espera luego de conocer los resultados electorales de la primera vuelta en estas elecciones anticipadas llevadas a cabo el domingo 20 de agosto de 2023. De acue rdo con los resultados iniciales y escrutados más del 90% de los votos, pasarían a la segunda vuelta la señora Luisa Gonzalez Alcívar, candidata por el partido Revolución

Ciudadana lista 5 y Daniel Noboa Azín de Alianza Acción Democrática Nacional (ADN) y que está conformada por los movimientos Pueblo Igualdad y Democracia (PID) y Mover (lista 35). Los resultados, si bien esperados en cuanto a la primera posición a pasar a la segunda vuelta, tuvieron como un resultado inesperado por el lugar alcanzado por D aniel

Indicador Indicador PIB nominal en millones de USD, anual USD 115.049 Saldo balanza comercial % PIB, acumulado 0,94% Inflación Mensual 0,54% Deuda Externa Pública % PIB, mensual 38,66% Tasa de desempleo urbano 5% Exportaciones totales en MM USD FOB, mensual USD2.530 Tasa Activa Referencial, mensual 9,29% Total Ingresos SPNF % PIB, mensual 3,05% Tasa Pasiva Referencial, mensual 7,31% Total Gastos SPNF % PIB, mensual 3,28% Liquidez total M2 en millones de USD, mes USD 76.519 Saldo de la deuda Pública Interna del Gobierno Central en millones de USD USD 27.299

Noboa quien se ubicó en segundo lugar luego de que la mayoría de encuestadoras calificadas por el Consejo Nacional Electoral daban a Jan Topic como el candidato que pasaría a la segunda vuelta si Luisa Gonzalez no resultaba ser electa en la primera v uelta. Los resultados obtenidos dan cuenta de un cambio drástico en los votantes luego del asesinato de Fernando Villavicencio ocurrido el miércoles 9 de agosto a tan solo 11 días de que se realizaran las elecciones anticipadas.

El 9 de agosto era el último día en que, por ley, se podían publicar sondeos de los candidatos presidenciales en Ecuador. Ese día, a la salida de un mitin político, mataron a Fernando Villavicencio y con ello, encuestas y resultados cambiaron completamente.

En un artículo publicado por el periódico BBC esta semana se comenta: “los analistas y encuestadoras antes de esa fecha posicionaban en primer lugar a Luisa González (Revolución Ciudadana, RC), quien finalmente logró este puesto con un 33,28 % de los votos en la primera vuelta de este domingo, apoyada por el voto fuerte de RC, que suele ser de entre 30 y 35%. Pero en ningún escenario aparecían dos nombres: Christian Zurita y Daniel Noboa. El primero ni siquiera era candidato, pero saltó a la palestra a la fuerza a siete días de las elecciones para suplir a Villavicencio y se posicionó en tercer lugar”.

Los resultados electorales para la presidencia de la república quedarían de la siguiente manera:

Resultados Elecciones generales 20 de Agosto de 2023

Presidencia de la República

Con los resultados alcanzados hasta el momento, se observa que el partido de la Revolución Ciudadana liderada por Rafael Correa Delgado sigue siendo la primera fuerza política del país con un voto “duro” que sobrepasa el 30% del electorado nacional. El lid erazgo de la Revolución Ciudadana, en cabeza de Pierina Correa Delgado se aprecia de mejor manera en la votación alcanzada en los resultados a la Asamblea Nacional donde la revolución ciudadana alcanza el 39,71% seguida del Movimiento Construye con el 20,4 7%.

Revolución Ciudadana se consolida como la bancada más grande, igual que pasó en 2021, aunque de momento se asegura dos curules más. Pero el resto de fuerzas cambia. Creo, que no puso candidatos, desaparece. Mientras que las dos fuerzas medianas del cesado Legislativo, Pachakutik y la Izquierda Democrática, terminaron relegadas en estos comicios.

Pachakutik consiguió apenas cuatro curules, a pesar de su excelente resultado en 2021. Y la ID no logró conseguir ni un solo escaño en todo el país, a pesar de que sí puso candidatos provinciales. Más de 40 asambleístas que fueron destituidos lograron la reelección mientras que el Partido Social Cristiano se queda con un número de asambleístas similar al de la anterior elección. Pero este partido sí queda golpeado en su punto más fuerte, pues consigue apenas cuatro asambleístas en Guayas, la provincia donde son más fuertes y en la que, en 2021, logró seis. La alianza ADN, integrada por Mover (antes Alianza PAIS) y el PID (que no existía para 2021), no tenía ni un asambleísta, pero ahora consiguió 12. En cuanto a la alianza Actuemos, integrada por Avanza y SU MA, tenía dos asambleístas de Avanza y ninguno de SUMA.

Resultados Elecciones generales 20 de Agosto de 2023

Asambleístas Nacionales

Con estos resultados, el partido Revolución Ciudadana alcanzaría más de 50 escaños seguida del Movimiento Construye con por lo menos 30 escaños. Con estos resultados, Pierina Correa buscaría ser electa como Presidente de la Asamblea Nacional lo que signifi caría un control total del Estado por parte del partido de Rafael Correa si Luisa Gonzalez llega a alcanzar la Presidencia de la República. Sin embargo, si es Daniel Noboa quien gana las elecciones programadas previstas para 15 de noviembre de 2023, tendrí a que buscar alianzas con partidos como el Movimiento Construye de María Paula Romo y el Partido Social Cristiano con lo cual podrían alcanzar alrededor del 53,87% de la votación en la Asamblea Nacional.

Hartazgo Político

Si bien las elecciones anticipadas se desarrollaron sin contratiempos, se observa que el electorado nacional se encuentra cansado de los niveles de inseguridad, de la falta de planificación por parte del Estado y de los elevados niveles de corrupción. Las cifras de ausentismo observadas su peran el 22% recordando que en el Ecuador es opcional la votación para jóvenes en edades comprendidas entre 16 y 18 años.

Escenarios Posibles

En el posible escenario que gane Luisa Gonzalez, es de esperar que su programa de gobierno retome la vieja manera de hacer política observada durante el gobierno de Rafael Correa, principalmente en lo relacionado con el manejo del gasto público, en recuperar las relaciones internacionales con países gobernados vinculados con el Foro de Sao Paulo, con gobiernos de cor te “anti imperialista yanqui” y potencialmente encontrar alternativas paralelas al dólar como moneda de intercambio comercial.

Por el contrario, si Daniel Noboa alcanza la presidencia, la propuesta de fortalecer el intercambio comercial a través de la mon eda norteamericana estaría siendo garantizada. La protección de la dolarización es un componente esencial para el desarrollo económico de Ecuador. De acuerdo con su “Plan de Trabajo Plurianual para Presidente y Vicepresidente de la República del Ecuador” p ublicado en junio del presente año, el fortalecimiento del dólar en Ecuador estaría sustentado cuatro puntos y que incluyen: la disciplina fiscal, el aumento de las reservas internacionales, la promoción de la inversión y el control de la inflación. Todo esto, dentro de un marco que busca proteger la dolarización, promover la estabilidad y el crecimiento económico en Ecuador.

Problemas Estructurales

Si bien la dolarización en el Ecuador permitió que el país no llegue a los niveles de empobrecimiento y emigr ación observados en Venezuela, la situación actual no deja de preocupar por la falta de políticas claras en cuanto a los niveles de desempleo, inseguridad y estabilidad jurídica. Hechos que no hay podido ser superados a través de los años, sino que se han mantenido como una constante.

Hoy, el Ecuador es un país con el segundo mayor “riesgo país” solamente superado por Venezuela y Argentina. Como se puede observar en el siguiente gráfico y pese a que el Ecuador cuenta con la estabilidad que supone el dólar, en el año en curso, el riesgo país no ha logrado bajar la barrera que supone los 1.000 puntos.

Riesgo País Ecuador en el año 2023

Fuente: BCE

Y si bien el 8 de agosto de 2023, el riesgo país supero llegó a 2.033 puntos, el resultado de las elecciones p ermitió que este se ubique en esta semana en 1.738, lejos del mínimo de 1,043 observado a mediados de enero.

Algo similar ocurre con la Inversión Extranjera Directa en la cual no se ha observado mayor dinámica en los últimos 20 años.

Inversión Extranjera Directa (IED) Ecuador 2000 – 2023

Fuente: BCE

Como se aprecia en el gráfico, el récord histórico en IED fue en el año 2018 con USD1,389 millones, la misma que bajo a USD 979 millones en 2019, USD 1,094 en 2020, USD 647 en 2021 y USD 829 millones en 2022. Si consideramos que El Producto Interno Bruto sería de alrededor del USD 115.000 millones, la Inversión Extranjera Directa en 2022 sería menor al 1%.

Por ahora, la información que recogen los agentes financieros internacionales no sería halagadoras. La semana pasada, la calificadora de riesgos Fitch Rating, redujo la calificación de Ecuador a la ‘CCC+’ de ‘B -‘; una de las más bajas en la región por lo que por el momento no habrá certidumbre para los inversionistas. En definitiva, el nuevo informe de Fitch Ratings es negativo sobre la situación económica del país.

Hacia un País Competitivo

El reto para el siguiente Mandatario supondría entonces mejorar la credibilidad en el país para que atraiga la inversión extranjera y se canalicen e inyecten recursos a menor costo. Para que esto suceda se requiere:

1. Brindar estabilidad jurídica al inversionista. Ello incluye estabilidad la estabilidad monetaria que brinda el dólar y de que se mantengan las condiciones establecidas en los contratos. Habrá que ver como reciben los agentes económicos el triunfo en la con sulta popular última sobre la no explotación del Campo Yasuní. Otro punto importante es la suspensión por 120 días de parte del Arcotel para la renovación de los contratos con las empresas de telefonía celular privada.

2. Alcanzar niveles óptimos de seguridad personal la cual se encuentra afectada por la violencia creada por grupos y bandas de crimen organizado

que operan en el país. De acuerdo con una reciente publicación en el periódico El País de España, “la violencia va en aumento y de seguir así el país cerrará el 2023 con una tasa de 40 homicidios por 100.000, situándose como el más violento de la región”.

3. Buscar nuevas fuentes para el ingreso de dólares fortaleciendo las exportaciones como camarón, banano, cacao, café, flores, minería y, paralelamente reducir la dependencia de las exportaciones petroleras. En el año 2022 el monto de las exportaciones no petroleras fue de USD21.071 millones, el camarón se consolidó como el principal producto de exportación con USD7.289 millones, seguido de banano con USD3 .145 millones, enlatados de pescado con USD1.367 millones, concentrados de plomo y cobre con USD1.288 millones, y las flores naturales con USD951 millones. Estos 5 productos concentran una participación del 66,6% dentro de los productos no petroleros de exportación.

4. Generación de empleo en las zonas urbanas y rurales mediante la promoción de inversión en áreas estratégicas como pequeñas y medianas empresas. Según datos publicados por el INEC, Ecuador cierra el mes de julio con una tasa de empleo informal de 54,8%, y después de enero, es el segundo porcentaje más alto de 2023. Así también, un estudio reciente publicado por la UNICEF, da cuenta que el 70% de la población activa, la que está en edad de trabajar, se mueve entre el desempleo y la informalidad, lo que les mantiene lejos del sistema en cuanto a protección y prestaciones sociales. En este mismo informe se establece que el Ecuador es el segundo de América Latina y el Caribe con mayor incidencia de desnutrición crónica infantil con el 27,2%.

Análisis de Bloomberg luego de las elecciones

“Los bonos de Ecuador subieron debido a que los resultados de la votación presidencial y que habría una segunda vuelta en octubre, entre la candidata socialista Luisa González y el empresario Daniel Noboa, el actual fa vorito.

Los valores en dólares de los bonos de la nación son los que registraban las mayores alzas en los mercados emergentes, y el bono a 2035 subía 2 centavos, a 38,8 centavos por dólar, en la mañana de este lunes. La deuda a 2040 y 2030 también repuntó.

González, aliada del expresidente Rafael Correa, lideró la primera vuelta con 33% de los votos. Y Noboa, de 35 años, quedó en segundo lugar con más del 24% de las preferencias y ahora se convierte en el favorito para ganar en octubre, ya que

es más probable que los partidarios de los otros candidatos lo elijan a él sobre González.

"Los inversionistas esperarán que un voto anti -Correa se una en torno a Noboa, quien es promercado", escribió en una nota Stuart Culverhouse, de la firma londinense Tellimer.

La variación de los bonos extiende un repunte inesperado que comenzó después de que un candidato presidencial fuera asesinado este mes. Los operadores apostaban a que un aumento en los crímenes violentos, incluida una serie de asesinatos políticos, obstaculizaría el apoyo de González.

La incertidumbre política en el país, que ha incumplido su deuda 11 veces desde su independencia, ha inquietado a los inversionistas.

Los próximos grandes pagos de los 15.500 millones de dólares en bonos soberanos del país vencen en 2025, el mismo año cuando se llevarán a cabo las nuevas elecciones”.

Fortalecimiento del Comercio en el Primer semestre

Las ventas totales (ventas locales + exportaciones) del sector privado empresarial alcanzaron los USD 101.543 millones para el peri odo de enero – junio de 2023, esto representa un crecimiento de 4,7% con respecto al mismo periodo de 2022, equivalente a USD 4.552 millones, así lo indica el Reporte de Ventas y Proyecciones elaborado por la Dirección Técnica de la Cámara de Industrias y Producción (CIP) con los últimos datos publicados por el Servicio de Rentas Internas. Las sociedades y el sector de la EPS crecieron 6,9% y 16,3% respectivamente en el mismo periodo. Sin embargo, la facturación de las personas naturales registra una disminución del -4,3% entre el primer semestre de 2022 y el primer semestre de 2023.

Acuerdo Comercial entre Ecuador y la Unión Europea (ICEX - 01/02/2023)

El 1 de enero de 2017, Ecuador se adhirió al Acuerdo Comercial Multipartes que tenían suscrito Perú y Colombia con la Unión Europea (UE) desde 2013. Mediante este acuerdo se ha logrado la eliminación y/o reducción de aranceles y requisitos de importación para productos europeos, lo que, a su vez, ha significado una facilitación de los trámites y una mejora en los flujos bilaterales de comercio, tanto con el conjunto de la UE como con España.

Prácticamente la totalidad de la exportación ecuatoriana ingresa al mercado español y comunitario libre de aranceles. Sin duda, al amparo del Acuerdo, que ya lleva vigente más de cinco años, el comercio bilateral se ha desarrollado de manera sostenida y creciente.

Impacto positivo en las exportaciones españolas. Desde 2017, las exportaciones españolas han crecido un 11,71 %, siendo uno de los países europeos más beneficiados por el Acuerdo. Entre los sectores que más exportan se encuentra “productos industriales y tecnología”, pero hay que destacar sobre todo el sector agroalimentario, cuyas ventas desde 2017 se han incrementado en un 26,73 %. Gracias al Acuerdo Comercial, l as exportaciones de la UE a Ecuador han aumentado un 24,49 %. Si bien el producto más enviado son los combustibles y lubricantes, los productos farmoquímicos han ganado gran relevancia, alcanzando una cuota de crecimiento del 13,22%.

Sin embargo, Ecuador ha sido mayormente beneficiado por la firma del Acuerdo ya que sus exportaciones a la UE han crecido en un 40,4 %, con especial relevancia de las de banano, cuyo incremento ha sido del 53,55 %. Las exportaciones de banano a España han aumentado en un 51,81 %, y el atún y los camarones han sido los productos con mayor peso.

Noticias de la Semana

1. Yasunidos exige al Gobierno el cese inmediato de la explotación en el ITT.

2. Existe un 90% de probabilidad de que el fenómeno de El Niño se prolongue hasta el final del año y los primeros meses de 2024. El posible impacto en la economía nacional todavía está por cuantificarse.

3. Gobierno Central promulga el Reglamento a la Ley de Comunicación” viabiliza el funcionamiento del mecanismo de protección a los periodistas.

4. Cotopaxi, Bolívar, Chimborazo, Tungurahua Y Pastaza reciben 25 millones de dólares para obras urgentes en vialidad, saneamiento, riego y control de inundaciones, este último como medida preventiva para mitigar el impacto del fenómeno El Niño.

5. se inicia la const rucción de la represa Chiquicahua. La capacidad de almacenamiento de la represa es de 3 millones de metros cúbicos; suficiente para mantener un caudal base para cubrir lo requerido para riego, principalmente caudal ecológico; y un excedente de caudal para a futuro incrementar la capacidad de riego para la producción agrícola y ganadera de las parroquias Pilahuín, Juan Benigno Vela y Santa Rosa, del cantón Ambato.

6. Grünenthal Ecuador indicó que invertirá USD 30 millones en la construcción de una nueva planta de producción farmacéutica en el país, con miras a abrirse al mercado europeo.

7. La empresa canadiense Dundee Precious Metals, fir mó un contrato de inversión con el compromiso de invertir más de USD 419 millones, y

generar 645 plazas de empleo en la provincia de Azuay, a través de la concesión minera denominada Cristal .

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ANEXO ESPECIAL

SEMANA 3 9

SEMANA 39

Política – Economía - Energía

Política – Economía - Energía

22 de Septiembre al 28 de Septiembre

ND I C E

Vocales del Consejo de la Judicatura son llamados a juicio por trá co de in uencias

Agentes de seguridad frustraron atentado contra la viuda de Fernando Villavicencio Economía

El camarón ecuatoriano se convierte en el primer producto de exportación superando al petróleo

Corporación Financiera Nacional se prepara para recibir nuevo desembolso del Banco Mundial

Energía

Ejército destruyó maquinaria utilizada para la minería ilegal

Gremio de distribuidores de combustible reclama por escases de diésel premium

Í

POLÍTICA

La mañana del lunes 25 de septiembre se celebró la audiencia convocada por la Corte Constitucional dentro del proceso de revisión de seguimiento del dictamen interpretativo emitido por ese organismo en el año 2019.

Ese dictamen tiene que ver con la imposibilidad de revisar las actuaciones del Consejo de Participación Ciudadana Transitorio que evaluó, destituyó y nombró nuevas autoridades, después de la Consulta Popular del 2018.

La CC abrió esta fase de seguimiento después de que un juez de Montecristi ordenara la conformación de una veeduría ciudadana para fiscalizar la designación de los jueces de la Corte Constitucional.

Durante la diligencia, el presidente del Cpccs Alembert Vera dijo que no ha existido la intención de destituir a nadie. Sin embargo, hay acciones que también se toman en cuenta. Por ejemplo, la sesión del 29 de junio del 2023 en la que se trató un informe elaborado por la Secretaría de Transparencia de esa entidad sobre un supuesto plagio en la elaboración de la tesis de la fiscal Diana Salazar.

Sobre este último hecho, el abogado de Salazar, José Luis Arcos, solicitó la destitución de vocales del Cpccs, ya que de acuerdo a su tesis, se ha evidenciado que sí existen actos que transgreden el dictamen interpretativo.

La respuesta de Vera fue que tampoco hay ninguna acción destinada a revisar la designación de la Fiscal. Citó que lo único que se ha hecho es lo relacionado con la Fiscalía fue la sesión del 29 de junio.

La CC informó que, después de escuchar a las partes involucradas, el Pleno analizará su decisión, tomando en cuenta que el máximo organismo de control constitucional tiene la facultad de destituir a los vocales del Cpccs si determina que se ha incumplido uno de sus dictámenes.

Los estudiantes de 34 unidades educativas fiscales recibirán clases de forma virtual en Durán, según decidió el Ministerio de Educación.

La decisión del Ministerio de Educación se dio a conocer la noche del lunes 25 de septiembre del 2023. En Durán ya había seis unidades educativas que recibían la formación de forma virtual por la inseguridad.

Pero el aumento de la inseguridad en los últimos tres días, ha obligado al Ministerio de Educación a incrementar la cifra de unidades con clases presenciales suspendidas. En Guayaquil también hay seis unidades educativas que pasaron a la virtualidad o a distancia por la inseguridad.

Según las autoridades de Educación, la presencialidad se retomará apenas la Policía logre dar garantías en las zonas donde se han suspendido actividades. En Durán hay 138 unidades educativas, 60 de esas son fiscales. Todas las que pasaron a educación virtual son fiscales.

De acuerdo a las políticas establecidas por el Ministerio de Educación, en caso de presentarse hechos violentos que provoquen conmoción social en alguna institución educativa del país, que involucre a personas de la comunidad educativa o suceda en las inmediaciones del plantel, se suspenderán las actividades presenciales por cinco días. Si la afectación es indirecta, las actividades a distancia se realizarán durante tres días.

LA SEMANA KREAB
Destino de los consejeros del CPCCS está en manos de la Corte Constitucional
3
Ministerio de Educación dispuso que varios planteles de la provincia del Guayas impartan clases virtuales por el nivel de violencia en las calles

POLÍTICA

El candidato Daniel Noboa, de la alianza Acción Democrática Nacional (ADN), listas 4-35, lidera la intención de voto de los ecuatorianos en el arranque oficial de la campaña presidencial de segunda vuelta y a pocos días del debate obligatorio, según dos encuestas autorizadas por el Consejo Nacional Electoral (CNE) y divulgadas en los últimos dos días.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Comité Nacional de Debates realizaron el martes, 26 de septiembre del 2023, el sorteo del orden en el que intervendrán los candidatos finalistas Daniel Noboa, de la alianza ADN, listas 4-35, y Luisa González, de la Revolución Ciudadana, lista 5, en el debate presidencial agendado para el domingo 1 de octubre.

El sorteo se realizó ante la presencia de los consejeros Enrique Pita, José Cabrera, Esthela Acero y una de las integrantes del Comité de Debates, Patricia Hidalgo, además del notario Washington Serrano, quien dio fe pública de este sorteo.

Los cuatro ejes temáticos: economía, seguridad, social y político serán abordados por los candidatos en el siguiente orden:

Economía: Daniel Noboa; Seguridad: Luisa González; Social: Daniel Noboa; y, Político: Luisa González

Los aspirantes responderán, en total, ocho preguntas, dos por cada eje. Estas se elegirán de un banco de 40 que está siendo elaborado por el Comité Nacional de Debates.

En los tres primeros ejes, los candidatos podrán preguntarse y repreguntarse entre ellos, pero en el último será la moderadora, la periodista ecuatoriana Ruth del Salto, la que haga las preguntas.

El martes también se realizó el sorteo para la ubicación de los dos candidatos en el set de televisión, que tendrá en el centro a la moderadora; a su derecha estará el candidato Daniel Noboa y a su izquierda, Luisa González.

Noboa alcanza el 54,36 % de los votos válidos, según la medición de la empresa Comunicaliza, del consultor político Álvaro Marchante. En tanto que la aspirante Luisa González, del movimiento Revolución Ciudadana (RC), lista 5, llega al 45,64 %.

En el sondeo realizado por Maluk Research, del consultor económico Omar Maluk, Noboa alcanza el 51,8 %, mientras que González tiene el 48,2 %.

El Código de la Democracia indica que las encuestas de intención de voto pueden divulgarse hasta diez días antes de la elección; es decir, hasta el 5 de octubre próximo.

En el CNE se registraron 25 personas naturales y jurídicas para realizar estas mediciones; y cinco para hacer exit poll o encuestas a boca de urna en el día de la elección de segunda vuelta.

LA SEMANA KREAB
CNE definió el orden de participación de los candidatos para el debate presidencial
4
Encuestadoras calificadas por el CNE publican sus proyecciones a pocos días de debate presidencial

POLÍTICA

La tarde del miércoles 27 de septiembre se generó una alerta cuando un hombre intentó disparar en contra Verónica Sarauz, viuda del asesinado excandidato presidencial Fernando Villavicencio.

La policía calificó lo ocurrido en Quito como un procedimiento aislado, aunque detuvo a un ciudadano extranjero que circulaba en una motocicleta en actitud sospechosa, en el carril de la ecovía (de buses públicos) y portaba un arma de fogueo.

La madrugada del jueves 28 de septiembre, el juez de la Corte Nacional de Justicia, Walter Macías emitió su dictamen luego de una larga audiencia y deliberación. En la resolución anunciada llamó a juicio a los vocales Juan José Morillo y Maribel Barreno así como al juez Vladimir Jhayya por presunto tráfico de influencias. Adicionalmente dictó prisión preventiva para Barreno y emitió boleta de localización y captura, atendiendo el pedido formulado en audiencia horas antes por la fiscal General del Estado, Diana Salazar.

Macías justificó su decisión por considerar que su conducta podría configurar riesgo procesal o entorpecer la causa y para asegurar su presencia en la audiencia de juicio. En su resolución mantuvo, además, las medidas cautelares que pesan en contra de Morillo y Jhayya y ratificó su prohibición de salir del país.

Este proceso judicial se desprende de la investigación del llamado caso Vocales que arrancó el 15 de junio de 2022, luego de conocerse el contenido de un audio filtrado en el que se escucharía la voz del vocal Morillo, quien en presencia de la vocal Barreno pedía aparentemente el apoyo al presidente de la Corte de Justicia de Pichincha, Gustavo Osejo, ante una acción de protección interpuesta por la entonces presidenta del Legislativo, Guadalupe Llori, y así salvarla de su destitución.

Villavicencio fue asesinado el 9 de agosto cuando salía de encabezar un mitin en el norte de la capital ecuatoriana.

Tras el magnicidio que sacudió al país, seis colombianos fueron detenidos, mientras que otro acusado de disparar contra el político falleció en el enfrentamiento con la seguridad de Villavicencio, un experiodista de investigación conocido por sus denuncias sobre corrupción.

Información extraoficial detalló que la oportuna intervención de la custodia policial de Sarauz evitó el atentado al neutralizar rápidamente al sujeto. Y, minutos más tarde, Christian Zurita, quien reemplazó a Villavicencio en la candidatura presidencial, confirmó el presunto atentado.

LA SEMANA KREAB
Vocales del Consejo de la Judicatura son llamados a juicio por tráfico de influencias
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Agentes de seguridad frustraron atentado contra la viuda de Fernando Villavicencio

Según las últimas cifras presentadas por el Banco Central, por primera vez el petróleo crudo fue destronado por el camarón, que registró $ 4.396 millones de exportaciones de enero a julio de este año, unos $ 314 millones más que el crudo en el mismo periodo ($ 4.082 millones).

Las cifras oficiales muestran que el crustáceo superó en exportaciones en seis de los siete meses analizados, es decir de enero a junio, el primer semestre del 2023, siendo marzo el mes en que mayor diferencia tuvo cuando se exportaron $ 708,9 millones de camarón versus $ 346,3 millones de petróleo. En tanto, en julio pasado, el crudo retomó su ventaja sobre el camarón al exportar $ 640, 8 millones sobre los $ 560,8 millones que registro en exportaciones del crustáceo en ese mes.

Entre las cifras globales presentadas por el Banco Central, en lo que va del año se han generado $ 17.726 millones en exportaciones totales del país, lo que se tradujo en una caída del 9,52 % respecto del mismo periodo de 2022 en el que los envíos alcanzaron $ 19.590 millones, que su vez fueron 31,80 % más que las del 2021 ($ 14.863 millones).

Sin embargo, en las cifras del 2023, si se desagregan los envíos no petroleros no mineros, los que representaron el 62 % del total exportado, crecieron en 2 % en comparación con el valor exportado de enero a julio de 2022, lo que es equivalente a un incremento del ingreso de divisas en más de $ 201 millones, según el análisis de las cifras que presenta la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor).

El Banco Mundial aprobó $ 300 millones de financiamiento adicional para el proyecto de Promoción del Acceso a la Financiación con Fines Productivos para las Mipymes. El crédito fue aprobado el 31 de mayo del 2023 con tasa variable, reembolsable en 20 años, incluido un periodo de gracia de 3,5 años.

La Corporación Financiera Nacional (CFN) y una misión del Banco Mundial realizaron talleres para alistar la firma del convenio para el nuevo crédito. La entidad pública ecuatoriana informó que quedaron expeditos los componentes de la línea de crédito, colocación de préstamos de segundo piso, otorgamiento de garantías parciales a través del Fondo Nacional de Garantías (FNG), el fortalecimiento institucional, gestión ambiental, gestión social y la gestión financiera del proyecto.

Adicionalmente, el presidente del directorio de la CFN, Jorge Andrade, habló de la importancia de este seguimiento que realiza el organismo multilateral, porque de esta manera se permite visibilizar los avances de la gestión.

Bajo el programa de Financiamiento Productivo MiPymes-BM se asignan créditos a entidades del sistema financiero nacional para que sean estas las que otorguen recursos a un número mayor de beneficiarios finales. Las pequeñas y medianas empresas gestionan directamente la solicitud de crédito con la entidad financiera de confianza.

El camarón ecuatoriano se convierte en el primer producto de exportación superando al petróleo
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Corporación Financiera Nacional se prepara para recibir nuevo desembolso del Banco Mundial
ECONOMÍA
SEMANA KREAB
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