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KISSTHEMOUNTAIN #105. Ímpetu

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NÚMERO #105. ÍMPETU

PÁGINA ABIERTA ÍMPETU

Cada paso que damos tiene un motivo. En ocasiones, nace de la curiosidad o del deseo de descubrir qué hay detrás de la siguiente curva, de una arista o de una pared. En otras, aparece después de un tropiezo. Ese impulso persistente termina acompañándonos mucho más allá del primer movimiento.

A ese impulso lo hemos llamado Ímpetu. Una fuerza que nos lleva a explorar, a regresar, a aprender y a seguir avanzando cuando el camino cambia de dirección. Una energía que adopta formas distintas en cada persona y que encuentra en la montaña un lugar donde expresarse con absoluta honestidad.

Con esa idea hemos construido el número de julio-agosto de Kissthemountain, en un recorrido por historias que recuerdan que el verdadero impulso rara vez nace de la comodidad. Más bien, aparece cuando el terreno se vuelve incierto y cada paso adquiere un significado diferente.

En la portada, Sara Alonso, un ejemplo de ese ímpetu que permanece cuando los contratiempos golpean y obligan a detenerse, y quien ha demostrado en muchas ocasiones la voluntad de volver a mirar hacia delante con la misma pasión por la montaña, incluso cuando el camino le ha exigido empezar de nuevo.

Bienvenidos a Ímpetu. ¿Nos acompañas?

FOTOGRAFÍA DE PORTADA

Sara Alonso © The Adventure Bakery Número #105 Ímpetu. Julio-Agosto 2026

EDITA

Kissthemountain S.L. C/ Vendimia, 24 18198 – Huétor Vega (Granada) info@kissthemountain.com

REDACCIÓN

Juanmi Ávila juanmi@kissthemountain.com

MARKETING Y ESTRATEGIA

Manuel Velázquez manuel@kissthemountain.com

ARTE

Sofía Mrabet sofia@kissthemountain.com

MAQUETACIÓN Y DISEÑO Kissthemountain

PUBLICIDAD

publicidad@kissthemountain.com (+34) 670013576

FOTOGRAFÍA

The Adventure Bakery | ASICS

Moontain Visuals | Ágata Domínguez

Paul Sánchez - @tuimagendeltrail

Archivo Ara Lleida

Laura Ortiz – Wiccamari | Gomera Paradise

Rhaul Santana | Gomera Paradise

ChicPic Photo&Film | Gomera Paradise

Turismo de Gran Canaria

Hola Islas Canarias

Sam Bié | Petzl Distribution

Oriol Batista | Wild Trail Project

Carlos Carreño | Wild Trail Project

Phill Hill | Nike ACG

UTMB Iberia

Archivo La Renclusa Grivel Media

Gran Canaria Natural & Active

Simon Dugué | Sidas

Leo Girard | Sidas

Mathis Decroux | Sidas

Manon Guenot | Sidas

Archivo 226ERS

Prohibida la reproducción, edición o transmisión total o parcial por cualquier medio y en cualquier soporte sin la autorización escrita de kissthemountain. Kissthemountain no comparte necesariamente las opiniones de sus colaboradores.

CHARLAS EN LA CIMA SARA ALONSO. LA MADUREZ DEPORTIVA. 68

TERRENOS DE JUEGO

MATERIAL XV GOMERA PARADISE. SKYRUNNING WORLD CHAMPS 26.

ASICS FUJISPEED™ 4. VELOCIDAD Y TERRENO.

50

TERRITORIOS LLEIDA. UN VERANO PARA RECORDAR.

92

TERRITORIOS ROQUE NUBLO. LOS SEIS SENTIDOS.

LA ESCALADA EN LA PANTALLA ALEX HONNOLD. EL SENDERO LUMINOSO.

142

MATERIAL LA RENCLUSA. ALBERTO IGLESIAS – GUARDA DEL REFUGIO.

PETZL BUG. MOCHILA PARA LO VERTICAL.

128

CHARLAS EN LA CIMA WILD TRAIL PROYECT. MARTA PÉREZ MAROTO.

158

FILOSOFÍA DE MARCA GRIVEL | UN NUEVO CAPÍTULO. FOR WHEN IT MATTERS.

ESPACIOS NATURALES

Made in Montura

Nuestra historia comenzó con una visión: buscar una nueva forma de hacer las cosas. Empezamos diseñando equipamiento técnico para los equipos de rescate en montaña, cerca de nuestro hogar, en los Alpes italianos.

Desde sus inicios, Montura encarna el espíritu de quienes exploran diferentes maneras de conectar con la naturaleza.

194 172

TERRITORIOS GRAN CANARIA NATURAL & ACTIVE. CAMINAR UNA ISLA.

232

FISIOLOGÍA Y NUTRICIÓN

TERRENOS DE JUEGO 226ERS. COMPARATIVA GELES.

CAMILLE EXTREME. LA MIRADA DE PAUL SÁNCHEZ.

210

MATERIAL

SIDAS Y EL ULTRA TRAIL. TECNOLOGÍAS AL SERVICIO DEL PIE.

240

EL ALPINISMO EN LA PANTALLA BALANDRAU. INFIERNO HELADO.

KINABALU ULTRA

POUR LA QUÊTE SANS

FIN DE PERFECTION

Sara Alonso sigue corriendo rápido. Muy rápido. Lo demuestran sus victorias esta temporada en Acantilados del Norte y Calamorro Skyrace, su podio en Zegama y unos registros en asfalto que hace no tantos años la habrían situado entre las mejores especialistas españolas. Pero quizás lo más interesante de la corredora vasca de ASICS no sea su velocidad, sino la manera en la que ha aprendido a levantarse cada vez que la vida le ha obligado a detenerse. En esta entrevista hablamos de rivales, entrenamientos, objetivos, del crecimiento imparable del trail femenino y de todo aquello que ha aprendido después de años de éxitos, lesiones, enfermedades y regresos. Porque, como ella misma reconoce, la constancia sigue siendo su mejor virtud.

KISSTHEMOUNTAIN: Hola, Sara. ¿Qué tal estás? ¿Ha ido bien el entrenamiento?

SARA: Sí, todo perfecto. He hecho una tirada de unas dos horas y media. Han salido 28 kilómetros con 1.300 metros de desnivel positivo. K: En tus redes sociales, he visto que has estado unos días fastidiada con una piedra en el riñón. ¿Están volviendo ya las buenas sensaciones?

S: Así es. Después de Zegama, hice una semana suave de entrenamiento. Entonces, me pasó lo de la piedra. Estaba un poco desanimada, pues me encontraba mal. El miércoles [esta charla tuvo lugar el viernes 12 de junio] tenía una sesión de series. Me daba un poco de pánico pues no sabía cómo reaccionaría el cuerpo, además de que llevaba tiempo sin hacer este tipo de entrenamiento. Me salió real-

mente bien. La confianza ha vuelto.

K: Cuándo te escribí al WhatsApp para quedar contigo hoy, vi mensajes tuyos y algún reenvío de gente que te había escrito en relación al artículo que publicamos el año pasado tras tu victoria en Zegama y en el que describíamos todo por lo que pasaste.

La fractura por estrés de final de 2022, la neumonía de 2024… Si te digo la verdad, cuando me dijiste que te había encantado el artículo, me puse muy contento… ¿Te acuerdas todavía de él? Lo dejaré enlazado en esta charla para que el lector pueda acceder a él de nuevo.

S: Sí, me gustó mucho, de verdad. Para mí, fue un artículo especial y diferente. Siempre me hacen las mismas preguntas que respondo de idéntica forma. A veces me pregunto a quién le interesa todavía

Por Kissthemountain

mi vida. Está redactado de una forma diferente.

K: Aunque me gustaría mantener una conversación positiva y dejar a un lado todos los demonios por los que has pasado, quería leerte antes unas palabras que escribíamos en aquel artículo: “El camino hacia el éxito nunca es recto. A menudo, lo imaginamos como una progresión lógica de logros, esfuerzo y talento. Pero la realidad es bien distinta. La vida —y el deporte— se parecen más a una montaña rusa que a una escalera, con caídas, curvas inesperadas, silencios largos. Sin embargo, hay algo profundamente valioso en esos momentos trágicos. Es justo ahí, cuando parece que todo se escapa de las manos, cuando se forja de verdad el carácter. Porque al final, esto no va sólo de ganar. Va de resistir. De creer, incluso cuan-

do todo parece perdido. De sostener un sueño, aunque tiemble, aunque duela, aunque se rompa. Sara Alonso lo hizo. Y por eso, más allá de la victoria, su historia en Zegama quedará como el símbolo de que lo que parece imposible a veces sólo tarda en llegar un poco más”. ¿Te sigues reconociendo en aquella Sara?

S: Juanmi, pienso que la perseverancia y las ganas de luchar contra todas las barreras que se interponen en mi camino son rasgos muy característicos de mi carácter. La semana pasada, sin ir más lejos, estaba muy frustrada, pensando que no hay un año en el que no me ocurra algo, cuando otros atletas tienen una carrera deportiva muy lineal. En cuanto estoy un poco en forma, siempre ocurre algo y tengo que empezar prácticamente de cero. Esto me pone triste. Pero, también, por otra parte, creo que las ganas de intentar superar estos momentos y de seguir luchando, mentalmente, me hacen más fuerte. Muchas veces, cuando estoy compitiendo, otras rivales me recuerdan que, aunque esté en la miseria y reventada en alguna carrera, sigo apretando y dando el 100 % de mí. En ocasiones pienso que quizás podría ser mejor atleta si no me ocurrieran tantos contratiempos. Justo el otro día vi el documental de Rafa Nadal. Me gustó mucho y, de alguna manera, salvando las distancias, me identifiqué con él. Es que después de la fractura por estrés y de la neumonía de la que hablaba vuestro artículo, he tenido los episodios de la vaca que me arrolló, de un citomegalovirus y, ahora, de la piedra en el riñón… Cualquiera que lea mi historial médico puede pensar que es una broma.

K: Sara, quiero cambiar radicalmente de tema. Hace 20 años, una corredora española que corría en torno a 1H 11Min la media maratón, como tú hiciste el año pasado en Barcelona, estaba entre las mejores del país en asfalto. Hoy, vemos a especialistas de trail como tú o Ikram Rharsalla manejarse en esos tiempos sin una preparación continua y específica. ¿Somos realmente conscientes del salto de nivel que ha dado el trail femenino?

S: Si te fijas en Zegama, el top10 entre los chicos no ha variado mucho en cuanto a tiempos. Casi todos bajan de cuatro horas, con algunos que lo hacen de 03:50, pero, en categoría femenina, antes, si bajabas de cinco horas estabas entre las 10 primeras, y si lo hacías de 04:30, en récord. Ahora, para meterte entre las cuatro o cinco primeras, tienes que correr por debajo de las 04:30. En esta edición, María Fuentes hizo 04:33 y sólo le valió para un quinto puesto, cuando hace poco tiempo hubiera sido récord. Este año, las 10 primeras han corrido por debajo de 4:45. La densidad en mujeres ha aumentado muchísimo. Cada vez se corre más y hay más chicas que lo hacen.

mente, que te haga sacar lo mejor de ti, que eleve tu nivel?

S: Siempre he tenido un pique sano con Judith Wyder. He competido con ella mil veces y hasta la Zegama del año pasado no pude ganarle. Fue muy especial. Y luego, de casa, está Malen Osa, que al final, quieras o no, al ser de Euskadi también, quieres estar por delante de ella para quedarte con los medios de comunicación regionales. Para mí, que me ganase este año no es lo mismo que si lo hace Ida Amelie [Robsahm], Ikram [Rharsalla], Rosa [Lara] o María Fuentes. Al final, ese pique entre corredoras de Euskadi exige. En las carre-

“Pienso que la perseverancia y las ganas de luchar

contra

todas

las barreras que se interponen en mi camino son rasgos muy característicos de mi carácter. En cuanto estoy un poco en forma, siempre ocurre algo y tengo que empezar prácticamente de cero. Esto me pone triste. Pero, también, por otra parte, creo que las ganas de intentar superar estos momentos y de seguir luchando, mentalmente, me hacen más fuerte. En ocasiones pienso que quizás podría ser mejor atleta si no me ocurrieran tantos contratiempos”.

K: La progresión está siendo brutal. ¿Hay alguna corredora con la que te guste competir especial-

ras de los dos últimos años, había entrado por delante de ella. Esta temporada, me ha ganado en la carrera que quizás más me duela. No quiero que se me entienda mal. Es un pique muy sano, pero las cosas son como son. Si voy a una

REVISTA DE MONTAÑA

OCC, prefiero ser tercera por detrás de Maude Mathys y otra corredora extranjera, que de dos españolas. Son mis amigas y deseo que lo hagan genial, pero también quieres ese protagonismo. Creo que todas tenemos esa misma sensación. No pienso que sea yo únicamente.

K: Desde fuera, se ve muy bonita la relación que tenéis Malen y tú.

S: Al final, es con quien más suelo coincidir en carreras a lo largo del año, como con Ikram, con quien también me llevo muy bien, y junto con quien estuve el año pasado por Chamonix para preparar UTMB. Luego vino a mi casa para entrenar. Me gusta hacerlo con ella porque disfrutamos de cosas parecidas: series en llano, terrenos menos técnicos… En eso, coincidimos mucho.

K: Ella me dijo lo mismo de ti cuando estuvimos grabando el episodio de FAST en el que intervenía. Sara, ¿crees que la entrada de las corredoras africanas en el mundo del trail también ha contribuido a aumentar este nivel?

S: Desde que ha empezado a haber dinero en nuestro mundo, cada vez son más las corredoras africanas que vienen. Algunas todavía no se adaptan del todo, sobre todo en distancias más largas, pero cuando lo consigan, lo normal será que, como en atletismo, haya poco que hacer con ellas. Quizás, en mi caso, he tenido la suerte de nacer en esta generación donde el deporte está explotando, pero aún no les ha dado tiempo a las atletas africanas u otra gente proveniente del atletismo a entrar de una manera seria. Supongo que esto ocurrirá, aunque es verdad que no todos se adaptan a este terreno. Fíjate en el caso de Chiki Pérez, Roberto Alaiz y otros atletas que no han conseguido brillar en la montaña.

K: En cambio, algunas corredoras de trail sí que lo estáis consiguiendo en asfalto. Eso hay que ponerlo en valor.

S: En un 10K, hace poco, hice 32:50. Con esa marca, la atleta Andrea Romero ha estado en el Campeonato de Europa. A veces pienso que si me preparara específicamente esta prueba quizás podría competir a nivel internacional. Y si no es esta distancia, tal vez en la maratón de asfalto porque, al ser más larga, creo

de lesiones, casi prefiero centrarme en el trail.

K: Sara, supongo que este mayor nivel en el trail femenino habrá hecho que de alguna manera tus entrenamientos también hayan variado.

S: La verdad es que no mucho. Antes, igual en los días de entrenamiento suave, hacía unos 10 kilómetros, y ahora puede que sean 15 en una primera sesión, y luego por la tarde algo de elíptica. Es decir, sí que doblo entrenamientos más que antes, pero nunca lo hago corriendo en las dos sesiones.

“El lunes hice cuatro series de 8’ en subida, sumando unos 16 kilómetros con 1.000+; por la tarde, fueron 40’ de elíptica. El martes, rodé 75’ por montaña por la mañana, y por la tarde repetí con la elíptica. El miércoles, series en llano, 2x4000 y 1x2000, a un ritmo aproximado de 3’20’’/km. Ayer jueves, hice 90’ de elíptica por la mañana y trabajo de fuerza por la tarde. Hoy viernes, como te he dicho, he hecho dos horas y media de trail. Mañana, tocan una hora de carrera suave por la mañana y 40’ de elíptica por la tarde. Y el domingo, unas tres horas y media de trail”.

que se me podría dar mejor. Te pongo un ejemplo: Ida Amelie, la atleta que te he mencionado antes, que ha quedado por detrás de mí en Zegama, el año pasado hizo 02:28, la quinta mejor marca de Noruega. Con 02:27, se va a los Juegos Olímpicos. Me llama, claro que sí, pero, con mi historial

K: Sin entrar en secretos de preparación, ¿puedes decirnos cómo es una semana tuya de entrenamiento en un momento preparatorio de una carrera importante?

S: Sí, no hay ningún problema. Te cuento esta semana. El lunes hice cuatro series de 8’ en subida, sumando unos 16 kilómetros con 1.000+; por la tarde, fueron 40’ de elíptica. El martes, para recuperar, rodé una hora y cuarto por montaña por la mañana, y por la tarde también hice algo de elíptica. El miércoles, entrené en llano, con 2x4000 y 1x2000, a un ritmo aproximado de 3’20’’/km. Ayer jueves, hice 90’ de elíptica por la mañana y trabajo de fuerza por la tarde. Hoy viernes, como te he dicho, he hecho dos horas y media de trail. Mañana, tocan una hora de carrera suave por la mañana y 40’ de elíptica por la tarde. Y el domingo, unas tres horas y media de trail. De trabajo de fuerza, igual debería hacer dos sesiones se-

manales, pero te reconozco que me da un poco de pereza.

K: Al final, ¿cuántas horas te salen a la semana? ¿15 o 16?

S: Sí, 16 o 17 horas. De carrera, unos 110-120 kilómetros con 5.000+, y de elíptica unas cinco horas.

K: A pesar de no poder haber estado en el europeo de la semana pasada, has empezado muy bien la temporada, con dos victorias en Skyrunner World Series —Acantilados del Norte y Calamorro Skyrace—, y con un tercer puesto en Zegama, perteneciente a las Golden Trail World Series. Imagino que, viendo estas dos competiciones, tienes pensado estar en los dos circuitos este año, ¿no? Supongo que también repetirás en la OCC.

S: Mi idea, si todo va bien, es hacer en tres semanas la PDA de Val d’Aran by UTMB, un poco como preparatoria de la OCC. A ver cómo me va, porque, con esto de la piedra, quizás no llegue con los kilómetros que me gustaría. Luego, haré Sierre Zinal, de las Golden, y la OCC de UTMB. Después del verano, ya decidiré, en función también del resultado en Sierre Zinal, si hago las dos pruebas de Asia de las Golden y luego la final, o me decido por Sobrescobio Redes Trail, Gorbeia Suzien y la final de las Skyrunner World Series en Dements. Ya se verá. La verdad es que casi preferiría enfocarme en las Golden para poder ir a esas carre-

ras en Asia, donde me lo paso muy bien y además va mi pareja como cámara. He crecido con las Golden. Además, si no voy, seguro que al ver fotos y vídeos me da mucha pena no estar allí, pero, como te digo, los resultados previos mandarán.

K: Sara, voy ahora con un bloque de preguntas más sesudas. La primera… Durante mucho tiempo perseguías grandes victorias. Hoy ya has ganado Zegama, pruebas de Golden Trail Series y eres una de las referencias mundiales. ¿Ha cambiado tu forma de entender el éxito?

“¿Consejos para las más jóvenes? Lo primero es ir paso a paso. He visto a muchas que han llegado, se han metido en distancias muy largas, se han lesionado y no han vuelto. Hay que ir aumentando la distancia progresivamente. También es importante que se celebren y se reposen las victorias. Primero ser campeona regional, luego nacional y después ir a carreras internacionales, disfrutando de los viajes y de la experiencia. Que no se comparen, que no tengan prisa, que las cosas van llegando con el tiempo si hay una buena progresión de entrenamientos”.

S: La verdad es que cuando me da por pensar en esas victorias que me mencionas, y en otras como Marathon du Mont-Blanc, Transgrancanaria, Limone, me impacta un poco, pero yo todavía me veo como que estoy empezando. No

me creo el nivel al que he llegado. Por esto, no he cambiado mi manera de competir y afrontar una carrera. Intento dar lo mejor de mí, aunque luego llegue una Tove Alexandersson y me meta media hora. En mi carrera deportiva, me he alegrado mucho de hacer un top-10 o un top-5 en pruebas de gran nivel cuando estos resultados han llegado, y ahora puede que vaya con más expectativas de mi misma. También, con mayor presión de medios, contratos… No es que ASICS me presione. Lo hago yo misma. La gente espera de mí un podio, pero hay que mirar la lista de élites de cualquier carrera de nivel para ver que es muy difícil. Cuando eres favorita y no ganas, la gente te pregunta qué te ha pasado. Simplemente, hay días en que otras atletas corren más que tú.

K: Si una chica de 18 años te dijera hoy que quiere dedicarse profesionalmente al trail, ¿qué consejo le darías que nadie te dio a ti?

S: Lo primero es ir paso a paso. He visto a muchas que han llegado, se han metido en distancias muy largas, se han lesionado y no han vuelto. Eso les ha pasado a muchas chavalas. A mí no, quizás porque empecé en atletismo y tenía una base. Hay que ir aumentando la distancia progresivamente. También es importante que se celebren y se reposen las victorias. Primero ser campeona regional, luego nacional y después ir a carreras internacionales, disfrutando de los viajes y de la experiencia. Que no se comparen, que no tengan prisa, que las cosas van llegando con el tiempo si hay una buena progresión de entrenamientos. Está la genética, claro que sí, pero los resultados no vienen solos. Al final, eres

tú y la constancia. Yo no creo que sea nada especial genéticamente. No tengo un VO2 máx. muy alto, ni las piernas larguísimas. Creo que soy buena porque me lo curro cada día desde los 16 años. Prácticamente he corrido todos los días y si no he podido ha tocado hacer elíptica, bicicleta o natación.

K: Última pregunta de este bloque… Después de todo lo que has vivido estos años, lesiones, accidentes, enfermedades… ¿qué has aprendido?

S: Creo que a relativizar. Al principio, cuando me lesionaba se me caía el mundo encima. Con todo lo que me ha pasado, al final me he dado cuenta de que si peleas puedes volver, pero debes tener ganas, paciencia, no hundirte. Al final, el trail es parte de mi vida, pero hay muchas otras cosas. Si en un momento no puedes correr, están tus amigos, tu familia. Hay peores desgracias en el mundo que estar lesionado.

K: Sara, el tiempo pasa rápido y son ya varios tus años con ASICS. ¿Cómo ha sido tu evolución con la marca?

S: No puedo estar más contenta. Empecé en 2023. En aquella época, ASICS no era aún tan potente en el mundo del trail y la gente me preguntaba por qué me había cambiado a esta marca desde una como Salomon. Pero la verdad es que desde el primer momento me sentí muy apoyada. Piensa que empecé con la fractura de estrés y que estuve ocho meses sin poder competir. En ningún momento sentí presión. Más bien, todo lo contrario. Han pasado tres o cuatro años desde entonces, y, si antes éramos 15 corredores, ahora somos 50, tenemos bases en

Chamonix o en Font Romeu, nos acompañan fisioterapeutas, masajistas, cámaras y otro staff… Lo que te quiero decir es que a nivel organizativo es una locura que pocas otras marcas te pueden ofrecer. Además, la evolución a nivel de material ha sido brutal. Estoy muy contenta de tener contrato hasta 2028-2029, y espero seguir con ellos muchos años más. Si al principio algunos me cuestionaban el cambio de marca, ahora muchos quieren estar en ASICS.

K: Sara, por curiosidad… ¿Con que zapatillas competiste en Zegama?

S: Con las FujiSpeed 4. Cualquiera que me sigue un poco sabe que siempre han sido mi elección. Primero, las 2, luego, las 3, y ahora las 4.

K: A mí me gustan mucho las Fuji Lite.

S: Hay mucha gente como tú. Son como dos vertientes. Hay adeptos a las FujiSpeed y otros a las Fuji Lite [Risas].

“Está la genética, claro que sí, pero los resultados no vienen solos. Al final, eres tú y la constancia. Yo no creo que sea nada especial genéticamen -

te. No tengo un VO2 máx. muy alto, ni las piernas larguísimas. Creo que soy buena porque me lo curro cada día desde los 16 años. Prácticamente he corrido todos los días y si no he podido ha tocado

hacer elíptica, bicicleta o natación”.

K: Sara, me ha gustado mucho hablar contigo. ¡Mucha suerte esta temporada!

S: Gracias a vosotros, Juanmi.

ASICS FUJISPEED™

CUANDO LA VELOCIDAD ENCUENTRA EL TERRENO

ASICS FUJISPEED™ 4

Texto por Kissthemountain

EN MONTAÑA,

la velocidad rara vez se percibe como una línea recta. Aparece en los cambios de ritmo, en la forma de enlazar apoyos cuando el sendero se rompe, en la capacidad de seguir avanzando sin perder fluidez cuando el terreno deja de acompañar.

La nueva ASICS FUJISPEED™ 4 se sitúa en ese espacio donde correr rápido exige algo más que aumentar la cadencia. Concebida para quienes buscan moverse con agilidad por senderos y terrenos de montaña, esta cuarta generación introduce una evolución en su construcción con la incorporación de una placa de Pebax integrada entre dos capas de espuma FF BLAST™ PLUS, en una combinación orientada a favorecer la propulsión y la fluidez de carrera sin renunciar a la capacidad de adaptación cuando el terreno se complica.

Con 240 gramos de peso, perfiles de 34 milímetros en el talón y 29 milímetros en el antepié, y una suela ASICSGRIP™ diseñada para ofrecer tracción en una amplia variedad de superficies, la FUJISPEED 4 se presenta como una propuesta claramente enfocada al rendimiento. A continuación, se analizan los elementos que definen esta nueva zapatilla y el papel que desempeña cada uno dentro del conjunto.

CUANDO LA VELOCIDAD ENCUENTRA EL TERRE NO

CUANDO LA VELOCIDAD ENCUENTRA EL TERRENO

La combinación formada por la doble capa de espuma FF BLAST™ PLUS y la nueva placa de Pebax integrada entre ambas constituye el núcleo tecnológico de la FUJISPEED 4, un sistema concebido para favorecer una carrera fluida, eficiente y rápida sobre los senderos. Esta disposición permite que todos los elementos trabajen de forma conjunta, aprovechando las propiedades de la espuma para ofrecer una amortiguación ligera y reactiva, mientras la placa contribuye a canalizar la energía hacia delante y a favorecer una transición más dinámica entre apoyos.

Uno de los aspectos más interesantes de esta cuarta generación reside en la elección del material de la placa. Frente a las soluciones más rígidas que han ganado protagonismo en los últimos años, el Pebax aporta un mayor grado de flexibilidad, una característica especialmente relevante cuando la velocidad se traslada a terrenos irregulares. La capacidad de adaptación cobra entonces una importancia similar a la propia propulsión.

Esta integración de la placa entre dos capas de espuma FF BLAST™ PLUS busca equilibrar reactividad y confort, dando como resultado una arquitectura orientada a mantener el ritmo de carrera sin perder contacto con el terreno, algo especialmente valioso cuando el recorrido alterna zonas rápidas con tramos más técnicos o cambios constantes de dirección.

Más allá de las cifras o de las tecnologías empleadas, la filosofía de este conjunto parece clara: ofrecer una ayuda perceptible en la fase de impulso sin convertir la zapatilla en una herramienta excesivamente rígida o exigente, una propuesta que encaja con la idea de velocidad controlada que define a la nueva FUJISPEED 4.

EL MOTOR

ASICS FUJISPEED™ 4

LA BÚSQUEDA DEL EQUILIBRIO

Con 240 gramos de peso, perfiles de 34 milímetros en el talón y 29 milímetros en el antepié —drop de 5 milímetros—, la FUJISPEED 4 deja clara desde la ficha técnica su orientación hacia el rendimiento, con una configuración concebida claramente para favorecer ritmos elevados en montaña sin perder la capacidad de adaptación que exige un terreno cambiante.

En movimiento, esos 240 gramos se traducen en una sensación de agilidad y ligereza especialmente interesante cuando el recorrido invita a correr. Reducir peso continúa siendo una de las formas más eficaces de favorecer una zancada dinámica, algo que encaja plenamente con la filosofía que persigue este modelo.

Los perfiles elegidos por ASICS también ayudan a definir el carácter de la zapatilla. 34 - 29 mm es una base de amortiguación generosa, aunque lejos de las propuestas más maximalistas que dominan parte del mercado actual. La prioridad parece centrarse en ofrecer protección y comodidad sin alejar en exceso al corredor del terreno que pisa. El drop de 5 milímetros encaja igualmente dentro de esa filosofía. Se trata de una cifra suficientemente contenida para favorecer una pisada natural y una participación activa del antepié, manteniendo al mismo tiempo un nivel de confort adecuado para afrontar distancias prolongadas.

La combinación de todos estos elementos dibuja una zapatilla concebida para correr rápido en montaña desde una perspectiva equilibrada. La amortiguación, la geometría y el peso trabajan en la misma dirección, buscando ofrecer eficiencia y precisión sin recurrir a soluciones extremas.

CUANDO LA VELOCIDAD ENCUENTRA EL TERRE NO

ASICS FUJISPEED™

CUANDO LA VELOCIDAD ENCUENTRA EL TERRENO

CUANDO LA VELOCIDAD ENCUENTRA EL TERRENO

EL CONTACTO CON EL TERRENO

La velocidad que propone la FUJISPEED 4 sólo cobra sentido cuando se traslada al terreno. En este punto entra en juego la suela ASICSGRIP™, uno de los elementos clave para que la zapatilla mantenga tracción y estabilidad en escenarios cambiantes.

ASICS ha desarrollado un taqueado de 3,5 milímetros con un patrón específico para subida y bajada, orientado a mejorar la eficiencia tanto en fase de impulso como en la de frenado. La disposición de los tacos busca favorecer un agarre fiable en superficies de tierra compacta, senderos secos y húmedos y tramos de roca, donde la precisión del apoyo se convierte en un factor determinante a ritmos altos.

La presencia de ASICSGRIP™ aporta una sensación de seguridad que permite aprovechar el carácter rápido de la zapatilla sin la sensación de pérdida de control cuando el terreno se complica ligeramente. La respuesta en apoyos laterales y cambios de dirección resulta especialmente relevante en una zapatilla concebida para moverse con agilidad, donde cualquier falta de tracción penaliza de forma inmediata el ritmo.

El comportamiento del taqueado en subida transmite una buena capacidad de mordida sobre el terreno, facilitando la transición hacia la fase de impulso. En bajada, la orientación del dibujo contribuye a mejorar la estabilidad en la recepción, ayudando a mantener el ritmo sin necesidad de frenar de forma excesiva cada apoyo.

La relación entre la suela y el resto del conjunto resulta clave para entender la propuesta de la FUJISPEED 4. La placa de Pebax y la mediasuela aportan la energía, mientras ASICSGRIP™ se encarga de convertir esa energía en desplazamiento efectivo sobre el terreno.

ASICS FUJISPEED™ 4

PREPARADA PARA EL MOVIMIENTO

El comportamiento de la FUJISPEED 4 no se entiende únicamente desde su mediasuela o su suela. El upper desempeña un papel determinante a la hora de consolidar la sensación de velocidad y control que define a este modelo. En este sentido, ASICS recurre a una malla técnica de tipo engineered woven con hilo hidrofóbico que busca combinar ligereza y resistencia, a la vez que repele el agua y facilita la evacuación de la humedad. El tejido presenta una estructura pensada para acompañar el movimiento del pie sin generar restricciones, algo especialmente relevante en una zapatilla orientada a ritmos altos y cambios constantes de dirección en terreno de montaña.

El ajuste se percibe ceñido en la parte media del pie, con una intención clara de mejorar la sujeción en apoyos rápidos. Esta sensación de contención contribuye a reforzar la estabilidad global del conjunto, especialmente cuando la zapatilla entra en dinámica sobre senderos irregulares o tramos técnicos donde el pie trabaja de forma más activa.

La construcción del upper incorpora además un enfoque claramente orientado a la sostenibilidad. Al menos un 61 % del material utilizado procede de fuentes recicladas, una cifra que se extiende a distintos elementos de la zapatilla como la plantilla, la puntera, los ojales, la lengüeta y el forro del cuello.

La puntera y las zonas expuestas del upper refuerzan la idea de durabilidad sin penalizar en exceso el peso final. El objetivo parece centrarse en proteger el pie frente a impactos habituales en trail sin transformar la zapatilla en un modelo excesivamente robusto o rígido.

CUANDO LA VELOCIDAD ENCUENTRA EL TERRE NO

ASICS FUJISPEED™

CUANDO LA VELOCIDAD ENCUENTRA EL TERRENO

CONCLUSIÓN

La FUJISPEED 4 se inscribe dentro de esa categoría de zapatillas que buscan trasladar la velocidad al terreno de montaña sin recurrir a soluciones excesivamente rígidas o exigentes, con un planteamiento en el que la eficiencia de carrera no depende de un único elemento, sino de la interacción entre la placa de Pebax, la espuma FF BLAST™ PLUS, la geometría contenida y una suela diseñada para mantener la tracción en escenarios variables.

El resultado es una zapatilla concebida para correr rápido cuando el terreno lo permite, pero también para mantener el control cuando la superficie deja de ser predecible. Esa dualidad, entre reactividad y adaptación, define buena parte de su carácter y condiciona la experiencia que ofrece en movimiento.

Más que una evolución radical dentro de la familia FUJISPEED, esta cuarta versión parece profundizar en una idea concreta: la de una velocidad que no renuncia a la lectura del terreno, y que no se apoya únicamente en la agresividad de los materiales, sino en su capacidad para convivir con la montaña.

La FUJISPEED 4 se presenta como una herramienta pensada para quienes entienden el trail desde el ritmo y la técnica, para quienes buscan avanzar rápido sin desconectarse de lo que ocurre bajo los pies.

ASICS FUJISPEED™ 4

UPPER – ENGINEERED WOVEN

Malla técnica engineered woven que repele el agua y facilita la evacuación de la humedad. Ligereza y resistencia que acompaña el movimiento del pie en carrera. Ajuste firme en la zona media, con una sujeción clara en apoyos rápidos y terrenos irregulares. Diseño limpio, sin refuerzos innecesarios, para favorecer la ligereza. 61 % de materiales reciclados —lengüeta, puntera y forro del cuello—.

MEDIA SUELA FF BLAST PLUS

Doble capa de FF BLAST™ PLUS que define la base de amortiguación. Pisada ligera y reactiva, con una respuesta orientada a favorecer el ritmo en terrenos de montaña. Sensación de transición fluida y capacidad de adaptación cuando el terreno se vuelve irregular. Integra una placa en su estructura, encargada de complementar el comportamiento del sistema en carrera.

PESO:

CUANDO LA VELOCIDAD ENCUENTRA EL TERRENO

PLACA - PEBAX PLATE

Placa de Pebax que aporta una gran sensación de impulso en la fase de despegue, favoreciendo la transición hacia la siguiente zancada. Este material, más flexible que otras soluciones rígidas, está orientado a mantener la capacidad de adaptación en terrenos irregulares, sin perder una respuesta eficiente cuando el ritmo aumenta.

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Compuesto ASICSGRIP™ con taqueado de 3,5 mm y un diseño orientado a la tracción en subida y bajada. Agarre en terrenos secos y húmedos, tierra compacta y zonas de roca, donde la precisión del apoyo resulta determinante a ritmos altos. El patrón favorece tanto la fase de impulso como la de frenado, manteniendo estabilidad en cambios de dirección y apoyos más técnicos. 240 gramos.

LLEIDA UN VERANO PARA RECORDAR

LA MEMORIA

sigue sus propias reglas. Algunos días se suceden unos a otros hasta confundirse con el paso del tiempo, mientras que un instante cualquiera encuentra un lugar permanente en nuestro recuerdo. Nadie sabe con certeza qué hace que un momento permanezca y otro se desvanezca, pero basta un segundo para que una experiencia cotidiana se convierta en algo que nos acompañe durante años.

Un viaje rara vez permanece intacto en la memoria. Con el tiempo, el recuerdo acaba condensándose en pequeños detalles: el aroma de un bosque después de la lluvia, el agua helada de un lago acariciando los pies, el rumor constante de un río, una conversación al terminar una ruta o una cena, o un cielo sembrado de estrellas cuando la noche ya lo envuelve todo. Son fragmentos que sobreviven al paso de los años con una precisión sorprendente. Entonces, un día cualquiera, sucede. Una canción, una luz determinada o un olor familiar abren una puerta que creíamos cerrada. Y, durante unos instantes, regresamos exactamente a aquel lugar. Volvemos a sentir el aire, la temperatura, el paisaje y la emoción con una claridad que parecía imposible. Los mejores viajes son precisamente esos, los que, mucho tiempo después de haber terminado, siguen encontrando el camino de vuelta hasta nosotros.

Quizás exista una explicación. Ciertos lugares parecen reunir con una facilidad sorprendente muchos de esos instantes que, sin hacer ruido, encuentran un espacio permanente en la memoria. Son lugares donde el paisaje se convierte en parte de lo que vivimos. El Pirineo y las Tierras de Lleida pertenecen a esta categoría.

DONDE NACEN LOS RECUERDOS: EL PAISAJE

Cada paisaje deja una impresión distinta. A veces es el sonido del agua el que permanece. Otras es la inmensidad de un valle o la silueta de una montaña recortándose sobre el horizonte. El Pirineo y las Tierras de Lleida reúnen esa rara capacidad de cambiar de escenario a cada paso, componiendo un mosaico natural en el que cada rincón posee una identidad propia.

El Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, el único parque nacional de Cataluña, es el mejor ejemplo de esa naturaleza modelada por el agua y el hielo. Más de doscientos lagos de origen glaciar, torrentes que descienden entre bloques de granito y bosques de pino negro y abeto forman un paisaje que invita a detener la marcha una y otra vez. Resulta difícil recorrer sus senderos sin acabar siguiendo con la mirada el curso de un arroyo o el reflejo de las cumbres sobre la superficie inmóvil de un lago.

Hacia el oeste, el Parque Natural del Alt Pirineu muestra un carácter diferente. Es el espacio natural protegido más extenso de Cataluña y conserva algunos de los paisajes más salvajes del Pirineo, donde los grandes bosques, los valles profundos y las altas cumbres transmiten una sensación de amplitud difícil de encontrar en otros lugares. Muy cerca, el Parque Natural del Cadí-Moixeró vuelve a transformar el

paisaje. Las largas murallas calizas, las praderas de altura y los frondosos bosques dibujan un relieve inconfundible que cambia de aspecto con la luz de cada hora del día.

El viaje continúa más allá de la alta montaña. El Estany d'Ivars i Vila-sana, recuperado hace más de veinte años tras décadas de ausencia, vuelve a ser un refugio para numerosas especies de aves y un lugar donde el agua marca el ritmo del paisaje. Muy diferente es el ambiente de los secanos de Mas de Melons, donde el relieve se abre y la naturaleza mediterránea revela otra forma de belleza, más sobria y silenciosa. Aún queda un último cambio de escenario en la confluencia de los ríos Segre y Cinca, donde el encuentro entre el agua, los bosques de ribera y las llanuras agrícolas recuerdan que Lleida es un territorio de contrastes, capaz de despertar un recuerdo distinto en cada uno de sus paisajes.

REVISTA DE MONTAÑA
©TONI GRASESPHOTOSET
ARA LLEIDA

LA EMOCIÓN DEL MOVIMIENTO

Los sentidos tienen una extraordinaria capacidad para despertar recuerdos, pero las emociones tampoco se quedan atrás. La adrenalina de un instante vivido con intensidad, la satisfacción que llega tras un esfuerzo o esa mezcla de concentración y asombro que acompaña a ciertas experiencias encuentran también un lugar privilegiado en la memoria.

Esa forma de vivir la naturaleza encuentra en el Pirineo y las Tierras de Lleida un escenario privilegiado. Las 280 empresas de turismo activo repartidas por el territorio permiten descubrirlo desde el agua, la tierra o el aire, adaptando la aventura al ritmo y a las inquietudes de cada viajero. Entre todas las propuestas, el rafting ocupa un lugar especial. El río Noguera Pallaresa lleva cuatro décadas escribiendo algunas de las mejores historias de este deporte en Europa y este año celebra el 40º aniversario de las primeras bajadas por sus aguas. Muy arriba, el parapente encuentra en Àger y Organyà dos de los enclaves más reconocidos para contemplar el paisaje desde una perspectiva completamente distinta.

La aventura también se mide al ritmo de los propios pasos o del giro de las ruedas. Senderos que atraviesan bosques y ascienden hasta lagos de origen glaciar, pistas que enlazan valles y pueblos de montaña, rutas de BTT, gravel y carretera...

Cada itinerario propone una forma diferente de descubrir el territorio, siempre con la sensación de que el siguiente recodo puede ofrecer una imagen inesperada. Y es que, muchas veces, el recuerdo nace precisamente de un instante de emoción compartida con la montaña.

ECOS DE UN TERRITORIO

Viajar también significa aprender a escuchar. El bullicio de una plaza cuando comienza una fiesta, el crepitar de las fallas mientras descienden por la montaña, el silencio que envuelve una iglesia románica o el eco de unos pasos sobre la piedra centenaria forman parte de esos instantes que terminan dando sentido a un viaje. Un territorio se descubre recorriéndolo y también acercándose a las historias y a las personas que le dan vida.

Cuando llega el verano, muchas localidades del Pirineo y las Tierras de Lleida llenan sus calles de música, encuentros y tradiciones. Entre todas ellas sobresalen las bajadas de fallas, reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. En comarcas como el Pallars Sobirà, la Alta Ribagorça, el Pallars Jussà, la Val d'Aran y el Alt Urgell, largas hileras de fuego descienden desde la montaña hasta el pueblo, iluminando la noche con un espectáculo que emociona tanto por su belleza como por el profundo vínculo que mantiene con generaciones de vecinos que han sabido conservar viva esta tradición.

Ese viaje por la historia continúa entre algunos de los grandes tesoros patrimoniales de Lleida. Las iglesias románicas de la Vall de Boí, declaradas Patrimonio de la Humanidad, transmiten una serenidad difícil de explicar con palabras. La silueta de la

Seu Vella domina la ciudad de Lleida desde lo alto, mientras que el poblado ibérico de Els Vilars de Arbeca, los castillos de la Segarra y del Urgell, el santuario del Miracle de Riner o las pinturas rupestres de El Cogul invitan a recorrer siglos de historia a través de un patrimonio que forma parte del paisaje con la misma naturalidad que los bosques, los ríos o las montañas.

La experiencia puede prolongarse a bordo del Tren dels Llacs, cuyo recorrido une las Tierras de Lleida con el Pirineo atravesando embalses, montañas y pequeños pueblos. Viajar en uno de sus convoyes históricos permite contemplar el territorio con otra cadencia, recordando que algunos paisajes también merecen descubrirse sin prisa.

SABORES QUE VUELVEN

Dicen que el gusto y el olfato son los sentidos con mayor capacidad para despertar un recuerdo. Basta el aroma de un plato recién hecho o el sabor de un producto que creíamos olvidado para regresar, durante unos instantes, a un lugar concreto. Pocas formas de viajar resultan tan poderosas como esa.

En Lleida, el paisaje también se descubre alrededor de una mesa. El verano llena de color los mercados y acerca a restaurantes y pequeños productores una despensa marcada por la proximidad y el respeto por el territorio. La pera, el melocotón, el aceite de oliva virgen extra, los quesos artesanos o los vinos hablan de una tierra que encuentra en sus productos una forma de explicar su identidad.

El aceite adquiere un protagonismo especial a través de las propuestas de Oleoturismo de Lleida. El sabor de la tierra, una invitación a conocer almazaras, recorrer olivares y degustar algunos de los mejores aceites de la Denominación de Origen Protegida Les Garrigues, la más antigua de España. La Ruta del Vino de Lleida completa ese recorrido entre viñedos y bodegas donde los vinos de la Denominación de Origen Costers del Segre, que este año celebra 40 años de historia, se disfrutan con la calma que merece el paisaje.

La experiencia encuentra su mejor broche en la cocina tradicional. Los caracoles, la coca de recapte o la cassola de tros forman parte de un recetario que habla de generaciones enteras vinculadas a esta tierra. Quizás el tiempo termine borrando el nombre de un sendero o la distancia recorrida durante una ruta. Sin embargo, ciertos sabores encuentran siempre el camino de vuelta y, cuando lo hacen, basta un solo bocado para regresar al lugar donde nacieron.

© IOLANDA SEBÉ ARA LLEIDA
REVISTA DE MONTAÑA

EL ÚLTIMO RECUERDO

Cuando el día se apaga y el paisaje pierde poco a poco sus contornos, todavía queda una última experiencia. Basta levantar la vista para comprender que algunos recuerdos también se escriben mirando al cielo.

El Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici y el Montsec cuentan con el sello Starlight, un reconocimiento que distingue la calidad de sus cielos para la observación de las estrellas. Lejos de la contaminación lumínica, la oscuridad recupera su verdadero significado y permite contemplar la bóveda celeste con una claridad que resulta cada vez más difícil de encontrar.

Quizás ese sea el mejor momento para recordar todo lo vivido durante el día. El murmullo de un arroyo entre las rocas. La emoción de un descenso por el Noguera Pallaresa. El vuelo silencioso de un parapente sobre los valles. El resplandor de las fallas descendiendo por la montaña. La sencillez de una mesa compartida alrededor de los sabores del territorio. Instantes que parecían independientes y que, al caer la noche, empiezan a formar parte de una misma historia.

La memoria sigue sus propias reglas. Nunca sabemos qué imagen, qué sonido o qué aroma encontrará un lugar permanente en ella. Tal vez sea el reflejo de una cumbre sobre un Estany, el crepitar del fuego en

una noche de verano, el sabor de un aceite recién servido o un cielo repleto de estrellas. Lo único seguro es que algunos viajes terminan cuando regresamos a casa, mientras que otros siguen acompañándonos mucho tiempo después. Y quizás esa sea la mejor forma de entender un verano para recordar.

XV GOMERA PARADISE | SKYRUNNING WORLD

EL ESCENARIO PERFECTO

CHAMPS 2026

XV GOMERA PARADISE

Es tu turno, isla de La Gomera. Del 17 al 20 de septiembre serán tus días. El Campeonato del mundo de Skyrunning 2026 ha encontrado la mejor sede posible. Los ojos de todo el mundo que ama este deporte estarán puestos en ti.

Muéstrales tu naturaleza salvaje, la profundidad de tus barrancos y tu indómita geografía.

Sorpréndeles con todos los matices de verde que habitan en Garajonay.

Hazles escuchar ese lenguaje único en el mundo llamado silbo gomero.

Enséñales la autenticidad de tus pueblos y el valor de tus tradiciones.

Maravíllales con el carácter y la hospitalidad de tu gente.

Sumérgeles en la riqueza de tus ecosistemas marinos.

Ofréceles la calma que sólo tú sabes regalar.

Presume de una identidad propia forjada entre océanos, barrancos y siglos de historia.

Y cuando llegue la noche, ilumínales con la inmensidad de tus cielos.

Porque durante unos días serás el centro del mundo del skyrunning.

Y no habrá nadie capaz de olvidarte.

XV GOMERA PARADISE SKY RACE

SKYRUNNING WORLD CHAMPS 2026

XV GOMERA PARADISE

“Desde un punto de vista filosófico es muy fácil de explicar. Para mí, significa correr libremente hacia la cima. Llegar, ver una bella montaña y decir: voy a subirla de la forma más sencilla posible, con mis piernas y un par de zapatillas. Creo que ésta es la mayor diferencia con respecto a otros deportes. Es una disciplina que empezamos a hacer en los años 90. El skyrunning siempre ha existido, pero antes se corría por otras motivaciones”.

Marino Giacometti.

Por Kissthemountain

DE CERVINIA A LA GOMERA

Quizás no exista una mejor definición para entender qué es el skyrunning. Este deporte no nació en un despacho ni en un reglamento. Lo hizo en la montaña, de esa necesidad casi instintiva de mirar hacia una cumbre y sentir el deseo de alcanzarla utilizando únicamente aquello que siempre ha acompañado al ser humano: sus piernas, su voluntad y un par de zapatillas.

Hace no mucho más de 30 años, el mundo de las carreras de montaña era muy diferente al actual. Las fronteras entre montañismo y competición apenas existían. Muchos de los mejores corredores eran, antes que nada, montañeros. Hombres y mujeres acostumbrados a moverse por terrenos salvajes, a ascender grandes montañas y a descubrir hasta dónde podían llegar sus propios límites.

Aquellos pioneros construyeron los cimientos de este deporte. Nombres como Marino Giacometti, Bruno Brunod o Fabio Meraldi protagonizaron una época irrepetible en la que muchas de las grandes montañas de los Alpes se convirtieron en escenarios de desafíos que hoy parecen leyenda. Récords en el Cervino, ascensiones al Mont-Blanc o carreras disputadas por encima de los cuatro mil metros formaban parte de una visión del deporte donde la aventura y la competición convivían en perfecto equilibrio.

XV GOMERA PARADISE

Era un tiempo anárquico y fascinante, en el que todavía no existían los métodos de entrenamiento actuales, ni la especialización extrema, ni la profesionalización que hoy define a los mejores atletas del mundo. Sin embargo, aquellas gestas marcaron el camino para las generaciones futuras.

Los tiempos de Giacometti, Brunod y Meraldi quedaron atrás. Hoy los referentes tienen otros nombres. El deporte ha evolucionado. Los corredores son más rápidos, los entrenamientos más específicos y el conocimiento sobre el rendimiento humano más profundo. Han aparecido auténticos atletas montañeros capaces de llevar el cuerpo a niveles inimaginables hace apenas unas décadas.

Pero la esencia permanece intacta. Sigue siendo la misma llamada que impulsa a mirar hacia una cima y querer alcanzarla. Sigue siendo la misma fascinación por el terreno vertical. Sigue siendo, en definitiva, correr libremente hacia el cielo.

El primer Campeonato del Mundo de Skyrunning se disputó en 1998 en Cervinia, uno de los grandes lugares de culto del alpinismo europeo. La carrera ascendía hasta la cima del Breithorn, a 4.164 metros de altitud, antes de regresar al valle. Bruno Brunod se convertiría en el primer campeón del mundo de la historia, mientras Ricardo Mejía y Matt Carpenter ocuparían la segunda y la tercera posición.

Aquellas carreras pertenecen ya al territorio de la leyenda. Quizás porque fueron irrepetibles, representa-

XV GOMERA PARADISE

© LAURA ORTIZ WICCAMARI

XV GOMERA PARADISE

ban una mezcla perfecta entre montañismo y competición y simbolizaban mejor que ninguna otra cosa los orígenes de un deporte que nació entre glaciares, aristas y cumbres.

Y precisamente por eso resulta tan significativo que, casi tres décadas después, el Campeonato del Mundo viaje hasta La Gomera. Porque, aunque hayan cambiado los escenarios, los materiales o los protagonistas, la esencia sigue siendo exactamente la misma.

XV GOMERA PARADISE, ESCENARIO DE LOS SKYRUNNING WORLD CHAMPS

Algunos éxitos despiertan admiración y una sensación inequívoca de justicia. Cuando el reconocimiento llega después de años de trabajo, de compromiso y de pasión auténtica, desaparecen las rivalidades y sólo queda la certeza de que las cosas han ocurrido como debían hacerlo. En el deporte sucede constantemente. Un atleta levanta por fin el gran título que llevaba años persiguiendo y la sensación general es de justicia. No porque los demás rivales no lo merezcan, sino porque todos reconocen el esfuerzo, la perseverancia y la trayectoria que le han conducido hasta allí.

La designación de La Gomera como sede de los Skyrunning World Champs 2026 pertenece a esa categoría. Una de esas decisiones que parecen escritas de antemano, como si el destino del skyrunning y el

XV GOMERA PARADISE

de esta isla llevasen años avanzando hacia el mismo punto de encuentro.

La XV edición de Gomera Paradise llega con la madurez de quien ha sabido construir algo propio con el paso del tiempo. 15 años de historia que este septiembre encuentran su punto más alto al convertirse en el escenario de los Skyrunning World Champs 2026 en sus tres modalidades: la Ultra Sky SWC, la Sky Race SWC y el KV SWC. Tres disciplinas, tres maneras distintas de entender la verticalidad, que convertirán La Gomera en un escenario global del skyrunning entre el 18 y el 20 de septiembre.

Dentro del programa de los Skyrunning World Champs 2026 se concentrará el núcleo competitivo principal. El Kilómetro Vertical SWC abrirá el fuego el viernes a las 09:30 horas, en un esfuerzo explosivo y directo en apenas cinco kilómetros de ascenso puro. El sábado llegará el gran día de la larga distancia con la Ultra Sky SWC a las 05:00 horas, sobre un recorrido aproximado de 61 kilómetros, y la Sky Race SWC cerrará el campeonato el domingo a las 08:00 horas, con un trazado de unos 30 kilómetros que pondrá el broche final al fin de semana mundialista.

En paralelo, dentro del ecosistema propio de Gomera Paradise, el programa se completa con tres pruebas que amplían el abanico del skyrunning en la isla. La Miel de Palma Sky Marathon, con sus 42 kilómetros, compartirá madrugada con la ultra el sábado a las 06:00 horas. Gofio Short Sky, de 16 kilómetros, y Silbo Gomero Starter Sky, de 10 kilómetros, se disputarán

REVISTA DE MONTAÑA

XV GOMERA PARADISE

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XV GOMERA PARADISE

también esa misma mañana, a las 08:30 y 08:00 horas respectivamente, ofreciendo versiones más cortas pero igualmente intensas del terreno gomero.

Lo que se dibuja no es únicamente un programa de carreras, sino un fin de semana completo de montaña en todas sus formas. Desde la intensidad casi vertical del kilómetro ascendente hasta la resistencia prolongada de la ultra distancia, pasando por recorridos intermedios que recorren la isla de norte a sur, el skyrunning aparece aquí en todas sus expresiones posibles, como si La Gomera fuese capaz de concentrar, en unos pocos días, todas las maneras de entender este deporte tan especial.

Por eso, los Skyrunning World Champs 2026 no se sienten como un evento ajeno que aterriza en la isla, sino como una consecuencia natural de un camino ya recorrido. Una evolución que ha ido creciendo paso a paso, edición tras edición, hasta situar a Gomera Paradise en el mapa internacional del skyrunning con una identidad propia, reconocible y coherente.

Organizada por Gomesport Eventos, con el apoyo institucional del Cabildo Insular de La Gomera, el Gobierno de Canarias, Islas Canarias y los ayuntamientos de San Sebastián de La Gomera, Hermigua, Agulo, Vallehermoso y Valle Gran Rey, Gomera Paradise celebra su 15ª edición poniendo la guinda a un recorrido de crecimiento constante al albergar el mayor espectáculo del mundo del skyrunning.

Nos vemos en La Gomera.

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GOMERA PARADISE – SKYRUNNING WORLD CHAMPS 2026

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© RHAUL SANTANA

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GOMERA PARADISE 2026

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© LAURA

XV GOMERA PARADISE

LOS SEIS SENTIDOS ROQUE NUBLO

Sombra del Nublo riscales los de Tejeda, cadena de mis montañas montañas las de mi tierra...

Montañas las de mi tierra.

Besos de mujer canaria queso tierno y recental, vino caliente de abajo el gofio moreno oliendo. ¡Qué más puedo desear!

El agua por el barranco y mi amor en el telar. El agua por el barranco y mi amor en el telar.

Sombra del Nublo altar de mi tierra amada, hay nieve y sol en la cumbre cumbre de mi Gran Canaria...

Cumbre de mi Gran Canaria.

Roque Nublo, Roque Nublo lírica piedra lunar, si a tu sombra yo he nacido quiero vivir a tu sombra y a tu sombra quiero amar.

El alma eres de mi tierra fuego y lava junto al mar. El alma eres de mi tierra fuego y lava junto al mar”.

NÉSTOR ÁLAMO INTERPRETACIÓN

SOMBRA DEL NUBLO

EL ROQUE NUBLO

está a unos pasos de mí. Tan cerca que basta alargar la mano para sentir la aspereza de una piedra que comenzó a existir mucho antes de que alguien imaginara siquiera el nombre de esta isla.

Permanezco quieto durante unos instantes. Frente a mí se alza una de las siluetas más reconocibles de Gran Canaria, aunque lo que siento en este momento tiene poco que ver con los símbolos. Antes de convertirse en emblema, postal o destino, el Nublo fue roca, viento y tiempo. Y eso sigue siendo.

Miro a mi alrededor. El horizonte se abre en todas direcciones y la isla parece desplegarse desde este rincón de la cumbre como un mapa inmenso trazado por volcanes, barrancos y océano. Comprendo entonces que la verdadera dimensión de este lugar no se encuentra en los metros que se elevan sobre el suelo, sino en la forma en que ocupa el paisaje y la imaginación de quienes lo contemplan.

Decido quedarme un rato. Sin prisas. Escuchando, observando y dejando que el lugar se revele a través de los sentidos.

La mirada tarda unos segundos en decidir hacia dónde dirigirse. Durante un instante salta de un lugar a otro sin encontrar reposo. Hacia el oeste, las montañas se suceden en un relieve abrupto que parece no terminar nunca. Más allá aparece el océano, una línea azul que abraza la isla y la separa del resto del mundo. Intento abarcarlo todo, aunque pronto comprendo que resulta imposible.

Desde aquí, Gran Canaria se muestra como una isla construida a partir de contrastes. Barrancos profundos, laderas cubiertas de pinos, pueblos encaramados a las montañas, embalses que reflejan la luz y, al fondo, el Atlántico marcando los límites de este territorio volcánico. El paisaje no aparece fragmentado. Todo parece formar parte de una misma historia escrita durante millones de años.

Vuelvo la vista hacia el Roque Nublo. Su presencia domina el lugar sin necesidad de imponerse. Permanece inmóvil, ajeno a las fotografías, a las conversaciones y al paso de quienes llegamos hasta aquí. La roca se levanta sobre el Tablón como un punto de referencia alrededor del cual parece ordenarse el paisaje.

Permanezco unos minutos en silencio, dejando que la mirada recorra una vez más el horizonte. No busco nada en particular. Sólo quiero estar aquí. Y permitir que esta imagen descienda despacio hasta ese rincón de la memoria reservado para las cosas que no queremos perder.

LA ISLA | LA VISTA

LA MEMORIA | EL OLFATO

El aire de la cumbre tiene un aroma difícil de definir. No pertenece a una sola cosa. Llegan notas de resina calentada por el sol, de tierra seca, de vegetación de montaña y de viento atlántico. Todo se mezcla con una sutileza que escapa a cualquier intento de descripción precisa. Respiro hondo varias veces. Quizás porque sé que los paisajes terminan desdibujándose con el tiempo, mientras que los olores encuentran caminos secretos para permanecer con nosotros.

La memoria funciona de una manera extraña. Años después de una experiencia, los detalles suelen difuminarse. Las fechas se olvidan. Los nombres se confunden. Incluso las imágenes pierden nitidez. Sin embargo, basta que un aroma familiar aparezca de forma inesperada para que un lugar entero regrese de golpe.

Pienso en ello mientras permanezco junto al Roque Nublo. Tal vez dentro de mucho tiempo no recuerde con exactitud la forma de las nubes que hoy cruzan el horizonte. Tampoco la posición del sol sobre las montañas. Pero sospecho que una parte de este instante quedará guardada en algún rincón discreto de la memoria, asociada para siempre al perfume de los pinares que cubren las cumbres de Gran Canaria.

LA PIEDRA | EL TACTO

Alargo la mano y apoyo la palma sobre la superficie del Roque Nublo. La roca está tibia. Ha pasado la mañana absorbiendo la luz del sol y ahora devuelve ese calor con una serenidad que parece ajena al paso de las horas.

La textura es áspera, irregular. Bajo los dedos aparecen pequeñas grietas, rugosidades y marcas que la erosión ha ido dibujando pacientemente a lo largo del tiempo. Ninguna de ellas tiene importancia por sí sola. Juntas cuentan una historia imposible de abarcar.

Mantengo la mano apoyada durante unos instantes. Me gusta pensar que tocar una roca es una de las formas más directas de entrar en contacto con el tiempo. No con el de los relojes o el de los calendarios, sino con otro mucho más profundo, medido en erupciones volcánicas, lluvias, vientos y siglos acumulados unos sobre otros hasta perder la cuenta.

La escala humana se vuelve pequeña frente a una presencia así. Mi vida entera, con sus recuerdos, preocupaciones y proyectos, ocupa apenas un instante en comparación con los millones de años que han sido necesarios para modelar este paisaje. Lejos de resultar incómoda, esa idea produce una extraña sensación de calma.

Retiro la mano y vuelvo a observar la roca. Sigue exactamente igual que antes. Indiferente a mi gesto. Indiferente también a quienes estuvieron aquí hace cien años y a quienes llegarán dentro de cien más. Quizás esa sea una de las lecciones silenciosas del Roque Nublo. Nos hace recordar que todo pasa mientras algunas piedras permanecen.

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EL SILENCIO | EL OÍDO

Permanezco quieto y escucho. El viento avanza entre las rocas con una cadencia suave, cambiando de intensidad a medida que recorre la cumbre. A ratos parece un murmullo lejano. En otros momentos se hace más presente, como si quisiera recordar que en las alturas siempre hay algo en movimiento, incluso cuando todo parece inmóvil.

De vez en cuando llegan voces dispersas. Fragmentos de conversaciones que el aire transporta durante unos segundos antes de diluirlas sobre el paisaje. También el sonido de unas botas sobre la piedra, el batir de unas alas en la distancia o el breve silbido de un ave que desaparece tan rápido como ha llegado.

Y, sin embargo, lo que más percibo no es ninguno de esos sonidos. Es el silencio. No como una ausencia absoluta de ruido, sino como una presencia que lo envuelve todo. Un silencio amplio, profundo, capaz de dar espacio a los pensamientos sin imponerse sobre ellos. Uno de esos silencios que resultan cada vez más difíciles de encontrar.

Comprendo entonces que escuchar un lugar también forma parte de conocerlo. Algunos paisajes entran por los ojos. Otros permanecen por lo que nos hacen sentir. El Roque Nublo parece susurrar algo distinto. Invita a bajar el volumen del mundo y a prestar atención a aquello que normalmente queda oculto bajo la prisa y el ruido.

LA HUELLA | EL GUSTO

El aire en la cumbre no tiene sabor en el sentido habitual de la palabra, pero deja una impresión que permanece en la boca durante unos segundos. Una mezcla leve de sequedad, de mineral, de altura. Algo difícil de describir y, sin embargo, fácil de reconocer cuando se ha estado aquí.

Respiro despacio, como si quisiera retener ese matiz invisible. No se trata de un gusto que se pueda separar de la experiencia. Forma parte de ella, igual que la luz, el viento o la propia roca.

Algunas sensaciones no necesitan intensidad para ser recordadas. Basta su presencia discreta para que el cuerpo las archive sin esfuerzo, como si supiera que algún día volverán a ser necesarias.

Pienso en lo que ocurre cuando este lugar queda atrás. El descenso borra la inmediatez del momento, pero no su rastro. Algo queda adherido sin que uno sea del todo consciente. Una huella que no pertenece a la vista, ni al olfato, ni al tacto, ni al oído. Algo que se instala más adentro, en una zona difícil de nombrar.

Permanezco unos segundos más con ese sabor leve aún en la boca. Después, sin prisa, dejo que se disuelva.

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EL ALMA | EL SEXTO SENTIDO

No sé en qué momento exacto ocurre, pero llega un instante en el que el Roque Nublo deja de ser un lugar concreto. La mirada ya no busca detalles. El cuerpo deja de atender a los sentidos como lo hacía al principio. Algo se reordena sin esfuerzo, como si el paisaje encontrara una forma distinta de presentarse ante mí.

No es una idea. Tampoco una emoción definida. Se parece más a una comprensión silenciosa que no necesita explicación. Comprendo que todo lo que he percibido hasta ahora —la amplitud de la isla, el aroma de los pinares, la textura de la roca, el viento que atraviesa la cumbre, el sabor leve del aire no eran piezas separadas. Formaban parte de una misma experiencia que ahora se muestra completa, aunque no pueda explicarla del todo.

El Roque Nublo no se impone por su altura ni por su forma. Lo hace por lo que concentra. Por la manera en que ordena el paisaje y, sin pretenderlo, también a quien lo contempla.

Aquí la isla parece reconocerse a sí misma. Como si necesitara este punto exacto para entenderse. Como si todo lo demás girara alrededor de esta piedra suspendida en el centro de Gran Canaria.

Permanezco en silencio, sin intentar fijar lo que siento. Sé que en cuanto intente nombrarlo, se reducirá. Y prefiero dejarlo así, abierto, incompleto, vivo.

ACCESO AL ROQUE NUBLO

Todo el mundo desea, al menos una vez en la vida, acercarse al Roque Nublo: los habitantes de la isla y quienes la visitan encuentran en su silueta una llamada difícil de ignorar. Con el objetivo de garantizar una experiencia cuidada, segura y respetuosa, el acceso se organiza hoy bajo criterios de sostenibilidad que permiten compatibilizar la afluencia de visitantes con la conservación de un entorno frágil y extraordinario, casi ajeno a lo que lo rodea desde las alturas. Para preservar este paisaje único y asegurar que pueda seguir siendo disfrutado por las generaciones futuras, la visita está regulada y requiere planificación previa a través de https://reservasroquenublo.com/, seleccionando además los puntos de acceso habilitados y el transporte adecuado. Es un sistema sencillo y accesible que busca ordenar la llegada a uno de los grandes símbolos naturales de Gran Canaria, tal y como merece un lugar que forma parte esencial de su identidad. Es lo menos que podría hacer esta isla por su gran referente paisajístico, el que le da título al que es el gran himno musical de la isla que compuso Néstor Álamo, con el que abríamos este artículo.

RESERVAS ROQUE NUBLO

ALEX HONNOLD

EL SENDERO LUMINOSO

“Me pareció bastante sencilla. Una vez que empecé a subir, me encontraba estupendamente. No fallé ni un solo pie… como una bailarina”.

Alex Honnold

Texto por Kissthemountain

ALEX HONNOLD,

con las palabras que abren este artículo, restaba importancia a una de las ascensiones más impresionantes de la historia de la escalada. En 2014, completó en solo integral El Sendero Luminoso, una espectacular línea de cerca de 500 metros sobre la roca caliza de Potrero Chico, México, encadenando quince largos y dificultades que alcanzan el 7c sin cuerda ni ningún sistema de protección.

En el universo de la escalada encontramos ascensiones que trascienden el ámbito deportivo para convertirse en auténticos hitos de la exploración humana. Este filme, dirigido por Renan Ozturk y producido por Camp4 Collective para The North Face, documenta una de esas gestas extraordinarias.

Aunque se trata de un cortometraje de corta duración, su impacto es enorme. La película sigue a Honnold durante la preparación y ejecución de una ascensión que, en el momento de su realización, fue considerada por muchos como una de las escaladas en solo integral más difíciles jamás completadas. La vía, sostenida en torno al 7a+ y con secciones que alcanzan el 7c, exige cientos de movimientos precisos a lo largo de una pared que se eleva casi medio kilómetro sobre el desierto mexicano.

Lo que hace especialmente fascinante el documental es que muestra una faceta menos mediática de Honnold. Años antes de alcanzar fama mundial con el documental Free Solo, el escalador estadounidense ya estaba ampliando los límites de lo imaginable. En enero de 2014, completó la ascensión en poco más de tres horas, manteniendo una concentración absoluta durante toda la escalada. Un error, por pequeño que fuera, habría tenido consecuencias fatales.

La película evita el dramatismo excesivo y apuesta por una narrativa sencilla y directa. Las imágenes aéreas y los planos cercanos permiten apreciar tanto la magnitud de la pared como la serenidad con la que Honnold afronta cada movimiento. Lejos de proyectar una imagen temeraria, el documental muestra a un atleta obsesionado con la preparación, la repetición de movimientos y el control mental. Esa combinación de disciplina

y confianza resulta incluso más impresionante que la propia exposición al vacío.

La dimensión del reto queda reflejada en las palabras de Cedar Wright, amigo y compañero habitual de aventuras de Honnold, quien acompañó el proyecto desde tierra: “Hay cientos de movimientos de manos y pies y a veces sólo tienes unos pocos milímetros del cuerpo conectados a la pared. Simplemente intentaba no imaginármelo escalando en solo integral porque era algo terrorífico. Alex tratará de minimizar su logro, pero les puedo asegurar que éste es uno de los solos de big wall más increíbles de todos los tiempos”.

Su testimonio ayuda a entender la verdadera magnitud de la ascensión. Mientras Honnold la

describe con la naturalidad de quien tuvo un día perfecto en la roca, otros escaladores de primer nivel la consideran una de las mayores demostraciones de dominio técnico y mental jamás vistas en una gran pared.

Otro de los aspectos más interesantes de El Sendero Luminoso es la reflexión implícita sobre la libertad. La escalada en solo integral representa la forma más pura y minimalista de relacionarse con la montaña: un escalador, la roca y sus capacidades. En la película, esa idea aparece constantemente. Cada paso de Honnold transmite una concentración absoluta que convierte la ascensión en una experiencia casi meditativa, donde cualquier distracción desaparece y sólo existe el siguiente movi-

© LA SPORTIVA

miento.

Desde el punto de vista cinematográfico, el cortometraje destaca por su capacidad para generar tensión sin recurrir a artificios. El espectador conoce el riesgo que implica la escalada y, precisamente por ello, cada secuencia mantiene una intensidad constante. La cámara captura tanto la belleza del paisaje de Potrero

Chico como la dimensión humana del desafío, logrando un equilibrio perfecto entre aventura y contemplación.

El Sendero Luminoso es un retrato de la búsqueda de la excelencia, del compromiso absoluto con una pasión y de la capacidad humana para enfrentarse a desafíos aparentemente imposibles. Para los aficionados a la montaña su-

pone una obra imprescindible; para quienes no conocen este deporte, una ventana fascinante a uno de los logros más extraordinarios de la carrera de Alex Honnold y de la historia de la escalada moderna.

Dirección: Renan Ozturk | CAMP4 COLLECTIVE

Canal: The North Face.

Año: 2019.

Duración: 06:11.

ALEX HONNOLD EL SENDERO LUMINOSO
REVISTA DE MONTAÑA

Texto por Kissthemountain

EN ESCALADA

de varios largos, o incluso durante intensas jornadas encadenando vías en un sector de escalada, una mochila debe asumir el complicado papel de estar presente cuando la necesitas y desaparecer cuando empiezas a escalar. Debe ofrecer espacio suficiente para transportar todo lo imprescindible durante la jornada, pero sin convertirse en una carga adicional cuando se inicia la actividad y cada movimiento exige precisión. Encontrar ese equilibrio entre capacidad y libertad de movimientos es uno de los mayores desafíos en el diseño de una mochila destinada al mundo de lo vertical.

La PETZL BUG nace precisamente con ese objetivo. Con una capacidad de 18 litros, apuesta por un formato compacto y una silueta ajustada a la espalda que busca minimizar interferencias durante la progresión. No pretende competir con mochilas de mayor volumen orientadas al alpinismo. Su terreno natural son las vías de varios largos donde la movilidad resulta tan importante como la capacidad de carga.

Desde el primer vistazo, la BUG transmite esa filosofía. Su perfil estrecho, la ausencia de elementos externos innecesarios y la distribución del volumen cerca de la espalda responden a la idea de acompañar sin

BUG: UNA MOCHILA PARA MOVERSE EN LO VERTICAL

convertirse en una interferencia cuando toda la atención debe estar puesta en la roca.

PETZL ha mantenido algunos detalles específicamente pensados para este tipo de actividad, como la apertura superior, especialmente práctica cuando se necesita acceder al contenido desde una reunión, las cintas de compresión laterales para estabilizar la carga o el sistema de transporte de cuerda en la parte superior de la mochila.

Sobre el papel, la propuesta resulta atractiva: una mochila ligera, compacta y diseñada para acompañar al escalador desde la aproximación hasta el final de la jornada. La cuestión es comprobar si esas características se traducen en un comportamiento convincente cuando la mochila abandona la ficha técnica y entra en contacto con la roca.

BUG: UNA MOCHILA PARA MOVERSE EN LO VERTICAL

La cifra puede parecer modesta sobre el papel. En un mercado donde abundan las mochilas de 25, 30 o incluso más litros, los 18 litros de la PETZL BUG podrían generar dudas acerca de su capacidad para afrontar una jornada completa de escalada. Sin embargo, más allá del volumen declarado, lo verdaderamente importante es cómo se organiza y aprovecha el espacio disponible.

La BUG se articula alrededor de un amplio compartimento principal accesible mediante una abertura superior, una solución especialmente interesante en una mochila concebida para el mundo de la escalada. Este espacio está pensado para albergar el equipo habitual de una jornada en roca, desde el arnés y los pies de gato hasta la ropa o la comida necesaria para pasar el día en la pared.

La organización se completa con un gran bolsillo exterior con cremallera destinado a aquellos objetos que conviene tener siempre localizados y accesibles. En el interior encontramos además dos bolsillos con cremallera para guardar pequeños accesorios, una solución sencilla que contribuye a mantener el orden sin recurrir a una compartimentación excesiva.

Uno de los aspectos más interesantes del diseño es que PETZL ha complementado el volumen interior con diferentes soluciones de transporte exterior. La cinta superior permite fijar una cuerda sobre la mochila, mientras que la rejilla portacasco desmontable ayuda a liberar espacio en el interior cuando el resto del equipo exige aprovechar al máximo la capacidad disponible. De esta forma, la capacidad útil de la BUG va más allá de los 18 litros anunciados, ofreciendo una versatilidad superior a la que podría sugerir la cifra por sí sola. PETZL incorpora además un

compartimento interior acolchado compatible tanto con una bolsa de hidratación como con un ordenador portátil.

El diseño de esta mochila se basa en una premisa clara: aprovechar al máximo cada litro disponible sin recurrir a volúmenes excesivos, en una propuesta coherente donde cada elemento parece orientado a optimizar la capacidad de carga manteniendo el carácter compacto que exige el terreno vertical.

REVISTA

Si la capacidad define lo que una mochila puede transportar, su diseño determina cómo se comportará una vez que el escalador abandona el suelo y comienza a moverse por la roca. En este sentido, la BUG deja claro desde el primer momento que su prioridad es favorecer la libertad de movimientos.

Su silueta compacta y ajustada a la espalda busca mantener la carga cerca del cuerpo, reduciendo el volumen exterior y minimizando posibles interferencias durante la progresión. Se trata de una filosofía habitual en las mochilas concebidas para actividades verticales, donde cualquier elemento sobresaliente puede acabar convirtiéndose en una molestia.

Los tirantes ergonómicos acolchados contribuyen a repartir la carga durante las aproximaciones, mientras que la cinta esternal y el cinturón ventral regulable permiten adaptar el ajuste a las necesidades de cada usuario y de cada actividad. Este último, además, puede retirarse cuando no resulta necesario, una solución coherente con el planteamiento minimalista de la mochila.

Las cintas laterales de compresión desempeñan también un papel importante dentro de esta filosofía. Más allá de reducir el volumen exterior cuando la mochila no va completamente cargada, ayudan a mantener el contenido estable y próximo a la espalda, un aspecto especialmente relevante en actividades donde el movimiento es constante y la precisión resulta fundamental.

Todo en la BUG parece responder a la misma idea de ofrecer la capacidad necesaria para una jornada de escalada sin renunciar a la agilidad que exige el terreno vertical. Una filosofía que conecta directamente con el objetivo planteado al inicio de este artículo: estar presente cuando se necesita y desaparecer cuando llega el momento de escalar.

BUG: UNA MOCHILA PARA MOVERSE EN LO VERTICAL

BUG: UNA MOCHILA PARA MOVERSE EN LO VERTICAL

HIGHLIGHTS

Mochila de 18L para escalada de varios largos y jornadas de escalada deportiva con alta movilidad. También óptima para el uso diario.

Materiales: TPU, poliéster 100% reciclado, EVA, poliuretano, poliamida y aluminio.

Abertura superior para acceso directo al compartimento principal.

Gran bolsillo exterior con cremallera de acceso rápido.

Dos bolsillos interiores con cremallera para material pequeño.

Sistema de transporte de cuerda en la parte superior.

Rejilla portacasco extraíble.

Compartimento interior acolchado compatible con bolsa de hidratación o portátil.

Cintas laterales de compresión para estabilizar la carga.

Cinturón ventral regulable y extraíble.

Cinta esternal ajustable.

Tirantes acolchados ergonómicos.

Fondo reforzado en tejido de alta densidad para mayor durabilidad.

Ecodiseño: tejido y cintas en poliéster 100% reciclado.

Disponible en tres colores: BLACK, ORANGE y SMOKED BLUE.

Peso: 665 g.

Garantía: 3 años.

A TRAVÉS DE LOS OJOS DE MARTA PÉREZ MAROTO WILD TRAIL PROJECT

ISSTHEMOUNTAIN: Hola, Marta. ¿Qué tal estás? Tenía muchas ganas de hablar contigo. ¿Estás en una pausa del trabajo? Si no me equivoco, trabajas como ingeniera aeronáutica, ¿verdad?

MARTA: Sí, así es, trabajo en la AESA, Agencia Estatal de Seguridad Aérea. Justo acabo de terminar la jornada.

K: Mi hijo está pensando en hacer tu misma carrera.

M: ¡Qué bien! Es muy buena salida, con mucho trabajo. Dile que me llame si tiene alguna duda.

K: ¡Gracias, Marta! Quería que hablásemos del Wild Trail Project, en el que llevas inmersa un montón de años. Pero, antes de empezar… Creo que vas a estar en Val d’Aran by UTMB en un par de semanas, ¿no? Imagino que guardarás buenos recuerdos del año pasado en donde te hiciste, si no me equivoco, con un cuarto puesto en la modalidad de 32K. ¿Repites distancia este año o probarás alguna mayor?

M: Este año voy a hacer la PDA, la de 55 kilómetros. Aunque ya la hice en 2024 y me fue muy bien,

10 años dan para muchas carreras, muchas metas y también para muchos cambios de vida. Cuando Marta Pérez Maroto entró en el Wild Trail Project apenas era una joven estudiante que comenzaba a descubrir hasta dónde podía llegar corriendo por la montaña. Hoy es una de las atletas más representativas del proyecto y una voz privilegiada para explicar qué ha significado esta iniciativa impulsada por Nike ACG durante una década. Más allá de los resultados deportivos, nuestra conversación con Marta descubre una realidad que pocas veces aparece en las clasificaciones: la de un grupo de personas que ha encontrado en el trail running una forma de crecer, compartir experiencias y acompañarse mutuamente en cada etapa del camino.

me da un gran respeto la distancia [Marta entró en meta en tercera posición]. Supongo que, como queda ya muy poco, los nervios empiezan a aparecer. Con el calor tan tremendo que está haciendo estos días, me está tocando entrenar a 30 °C, y eso que soy muy madrugadora. De todas formas, aunque aún es pronto, para los días de la carrera dan lluvia. ¿Te veré por allí?

K: No, este año no toca. He tenido unos meses muy intensos de carreras y no se puede estar en todo. Antes de llamarte, he estado mirando tus últimos resultados, sobre todo los de final de 2025, donde me encuentro victorias en la modalidad Marató de Ultra Pirineu o en la Cursa de Vistabella, y un segundo puesto en los 50K de Muntanyes de Prades. ¡Vaya final de año!

M: También estoy contenta con los de este año. Aunque no se pudo hacer por cancelación la Tenerife BlueTrail by UTMB, sí que estuve en la Maratón de Jurramendi y en la de Moncayo en las que conseguí ganar.

K: ¡Ah, es cierto! Además, en Moncayo creo que llegaste en segunda posición contando hombres y mujeres. ¡Estás muy fuerte!

M: Era una carrera muy de mi perfil, en la que se podía correr mucho. Estoy ahora en una etapa diferente. Me entreno a mí misma y no está yendo mal. Me apetecía el proyecto de escuchar a mi cuerpo, ir viendo sensaciones, leer y probar diferentes entrenamientos… Me está gustando mucho. Espero que no cambie la dinámica.

K: Supongo que después de Val d’Aran, te veremos en Chamonix, en UTMB, ¿no?

M: Sí, en la OCC. Últimamente, me estoy haciendo con distancias entre 50 y 60 kilómetros. El año pasado me sentía muy competitiva en carreras de hasta 40 kilómetros. Pasar de competir de cuatro a seis horas me costaba bastante. Ahora me siento más preparada. Supongo que por madurez atlética. Creo que este año estoy como más hecha a estas distancias superiores. Al final, ha sido lo que me ha ido pidiendo el cuerpo. Estas distancias no son sólo capaci-

dad física, sino que también tiene que acompañar el momento vital para tener tiempo de entrenar mucho volumen y ser capaz de gestionar la mente. Depa, desde el Wild Trail Project, como gestor del proyecto, me ha ido guiando muy bien.

K: ¿Desde cuándo estás en el Wild Trail Project? Creo que se forma en 2017.

M: Entré en el proyecto desde el principio, cuando ni siquiera se llamaba así. Creo recordar que el nombre lo pusimos conjuntamente. Va a ser mi décima temporada.

K: ¿Qué es el Wild Trail Project?

M: Básicamente, se concibe como un proyecto de trail que da oportunidad a un grupo de jóvenes atletas de desarrollarse profesionalmente en el trail y cumplir sus objetivos deportivos, con apoyo no sólo de material, sino con asesoramiento para carreras, ayuda para viajes o apoyo psicológico y nutricional. Todo ello con un sentimiento de grupo muy fuerte en el que nos ayudamos cuando las cosas van bien y cuando no. Realmente, creo que la palabra equipo se queda corta. El apoyo que siento de este proyecto va más allá de lo que supone ser miembro de un equipo.

K: ¿Qué papel ejerce NIKE ACG en el proyecto?

M: Nike ACG suministra el material de entrenamiento y competición desde el principio. Algunas marcas van y vienen. Si algo no funciona como creemos que debe hacerlo, lo hablamos dentro del equipo y se buscan otros apoyos. No es el caso, desde luego, de Nike ACG. La verdad es que es un auténtico placer contar con su material.

K: También lleva con vosotros un montón de tiempo la marca de nutrición deportiva 226ERS, ¿verdad?

M: Así es. Además, es un poco como con Nike ACG. Muchas veces nos han dejado ser parte del estudio de necesidades para el desarrollo de sus productos de nutrición. Esto es muy gratificante.

K: Cuéntame cómo es este caso, el de ayudar en el desarrollo de productos, en una marca como Nike ACG.

M: En mi caso particular, he estado cuatro o cinco años probando prototipos de zapatillas. Las condiciones para ser probador son muy exigentes. Tienes que probar un modelo durante dos o tres meses, comprometiéndote a hacer un mínimo de 70 kilómetros a la semana, documentando todos los entrenamientos, en qué terreno se han hecho, bajo qué condiciones climatológicas, si llovía, cuánto tardaban en secar… Hay que rellenar una encuesta bastante minuciosa y enviarla, junto con las zapatillas, a Estados Unidos, donde hacen una revisión en laboratorio para ver el desgaste y otros factores, y casarlos con los resultados de las encuestas. La verdad es que es muy satisfactorio ser parte de un proceso así.

crecido paralela a la del proyecto. Ha sido como un punto de anclaje en todos los cambios de mi vida desde hace 10 años. Entonces, era estudiante, y nunca he sentido presión por conseguir ciertos resultados. Más bien lo contrario. Al poco de entrar en el proyecto, tuve una oportunidad laboral en Bruselas, que era muy importante para mi desarrollo. ¡Bruselas no tiene nada de montaña! Me apoyaron muchísimo y me dijeron que estuviese allí todo el tiempo que necesitase. Mi vínculo casi se limitaba a las competiciones y a las concentraciones del equipo, pero

“El WTP se concibe como un proyecto de trail que da oportunidad a un grupo de jóvenes atletas de desarrollarse profesionalmente en el trail y cumplir sus objetivos deportivos, con apoyo no sólo de material, sino con asesoramiento para carreras, ayuda para viajes o apoyo psicológico y nutricional. Todo ello con un sentimiento de grupo muy fuerte en el que nos ayudamos cuando las cosas van bien y cuando no. Realmente, creo que la palabra equipo se queda corta. El apoyo que siento de este proyecto va más allá de lo que supone ser miembro de un equipo”.

K: Marta, ¿qué significa para ti y tu carrera pertenecer al WTP?

¿Cómo ha influido el proyecto en tu evolución deportiva?

M: Con 21 años, hace ahora 10, se me dio la oportunidad de unirme a un gran proyecto que por entonces no sabía que iba a influir tanto en mi desarrollo personal y deportivo. Correr por la montaña es para mí ahora un estilo de vida. El WTP me ha marcado desde que prácticamente empecé a correr. Soy la Marta que soy gracias a él. Mi carrera deportiva ha

siempre han dado prioridad a Marta como persona, no como atleta y sus resultados. Así me siento dentro del equipo. Cuando he estado lesionada, como hace un par de temporadas en la que una fascitis plantar me tuvo parada un año entero, en ningún momento he sentido ninguna presión, ni siquiera cuando se acercaba el momento de renovar. Tanto mis compañeros, como Depa o Tele [responsable de comunicación de WTP], me llamaban simplemente para preocuparse por cómo estaba. Es un vínculo de amistad real, no sólo compañeros de proyecto.

© CARLOS CARREÑO WTP

K: Marta, creo que dentro del Wild Trail Project convivís atletas más veteranos, como es tu caso, con otros mucho más jóvenes. ¿Cómo es la estructura en este sentido?

M: En el equipo absoluto, somos seis. Es el núcleo del equipo, por así decirlo. Luego sí que están otros atletas mucho más jóvenes que reciben también ayuda de material, apoyo para viajar… Están como en una fase previa para entrar en el proyecto a un nivel mayor como nosotros seis. De hecho, Lleïr Barcons y Blanca Batlle, que están ahora en el absoluto, empezaron en el júnior.

“He estado cuatro o cinco años probando prototipos de zapatillas Nike ACG. Las condiciones para ser probador son muy exigentes. Tienes que probar un modelo durante dos o tres meses, comprometiéndote a hacer un mínimo de 70 kilómetros a la semana, documentando todos los entrenamientos. Hay que rellenar una encuesta bastante minuciosa y enviarla, junto con las zapatillas, a Estados Unidos, donde hacen una revisión en laboratorio para ver el desgaste y otros factores, y casarlos con los resultados de las encuestas”.

K: ¿Quiénes sois los seis?

M: Te los digo por edad. Yo soy la mayor, después están Dani Castillo, Josep Miret, Yoel de Paz, y los que ya te he nombrado, Lleïr Barcons y Blanca Batlle.

K: ¿Os veis muy a menudo? ¿Cómo es la convivencia entre vosotros? Háblame un poco de la parte más humana del equipo.

M: La verdad es que nos vemos bastante, al menos tres o cuatro veces al año. Nos gustan los mismos tipos de carreras por lo que coincidimos también en aquellas que no están dentro del plan inicial

que nos marcamos conjuntamente todo el equipo en función de objetivos deportivos, motivación, rendimiento… Estas suelen ser carreras como Zegama, UTMB Mont-Blanc, Vall d’Aran…, y aquí convivimos juntos, normalmente de jueves a domingo, porque todos tenemos nuestros trabajos y a veces no es fácil compatibilizarlos con nuestra carrera deportiva. En Chamonix, sí que nos juntaremos toda la semana, de domingo a domingo. En Val d’Aran, todavía no sé con certeza como será, pero normalmente cogemos un apartamento en el que todos convivimos, nos hacemos de comer, compartimos los nervios, nos aconsejamos y, al fin y al cabo, aprendemos unos de otros. En Val d’Aran, por ejemplo, yo no conozco bien el recorrido, pero Josep Miret que ha ido a reconocerlo estos días me ayudará, me dirá cómo está el terreno y me aconsejará para las partes más técnicas. Dani Castillo, como entrenador que es, me ayuda mucho en lo relativo a las distintas formas de entrenamiento. Hace un par de años también se ha incorporado al WTP un gestor de rendimiento, Aarón Adasat, quien nos ayuda a organizar la temporada a nivel global, sin pautarnos los entrenamientos, pero sí desde el punto de vista de planificación, psicología, ayuda nutricional… ¡Realmente vale para todo!

K: Marta, tenía prevista un par de preguntas más relativas a la cultura interna del WTP y sobre qué hace diferente al equipo, pero creo que me las has respondido ya de alguna manera.

REVISTA DE MONTAÑA
© UTMB IBERIA

M: Hay algo del equipo que me gusta mucho. Al final, cada uno somos de una parte distinta de España, con perfiles muy diferentes, trabajos y condiciones de vida muy variados, pero a los que realmente nos une la pasión por el entrenamiento y la competición en la montaña. Esos perfiles tan diferentes, cuando estamos conviviendo, nos enriquecen mucho. Al final son diferencias que precisamente nos hacen crecer mucho tanto deportiva como personalmente.

K: Al final, aunque esté muy manido el término, es como si fuera una familia.

M: Sí, pero no me gusta ese término porque la familia es algo que no se elige, te viene impuesta, en el buen sentido del término, en la mayor parte de las ocasiones. Aquí estamos porque queremos y porque disfrutamos de algo que nos une. Por eso no le llamaría familia.

muchísima fuerza, sintiendo que manejaba la carrera y no ella a mí, con todo el equipo animándome y con Depa en la meta. Todo salió perfecto.

“Con 21 años, hace ahora 10, se me dio la oportunidad de unirme a este proyecto que por entonces no sabía que iba a influir tanto en mi desarrollo personal y deportivo. Correr por la montaña es para mí ahora un estilo de vida. El WTP me ha marcado desde que prácticamente empecé a correr. Soy la Marta que soy gracias a él. Mi carrera deportiva ha crecido paralela a la del proyecto. Ha sido como un punto de anclaje en todos los cambios de mi vida desde hace 10 años”.

“Hay algo del equipo que me gusta mucho. Al final, cada uno somos de una parte distinta de España, con perfiles muy diferentes, trabajos y condiciones de vida muy variados, pero a los que realmente nos une la pasión por el entrenamiento y la competición en la montaña. Esos perfiles tan diferentes, cuando estamos conviviendo, nos enriquecen mucho. Son diferencias que precisamente nos hacen crecer tanto deportiva como personalmente”.

K: Ya terminamos y te dejo que descanses. Siento curiosidad por saber con qué zapatillas vas a competir en Val d’Aran.

M: Para competir, ahora estoy usando las Nike ACG Pegasus Trail 5. También, a veces las Nike ACG Zegama.

K: Marta, esto es todo. Me ha gustado mucho hablar contigo. Espero que te vaya genial en tus próximas carreras y que vivas entradas en meta tan emocionantes como la que vimos el año pasado en tu victoria en la Marató de Ultra Pirineu.

M: Ese momento fue muy especial. Me encontré muy bien, con

K: Mucha suerte, Marta. Gracias por ayudarnos a entender un poco mejor el WTP.

M: Gracias a vosotros, Juanmi.

LA RENCLUSA

REFLEXIONES DE ALBERTO IGLESIAS - GUARDA DEL

REFUGIO

LA RENCLUSA

LA PUERTA DEL ANETO: UN REFUGIO ESTRATÉGICO

La vida en La Renclusa se escribe a diario entre la llegada de los montañeros, la nieve que marca los accesos y el trabajo constante de su equipo de guardas. Para entender ese ritmo, hablamos con Alberto Iglesias, uno de los cuatro guardas del refugio que desde hace unos meses recibe el apoyo de la marca de referencia SALEWA

“La Renclusa tiene un acceso muy cómodo, y eso marca mucho el tipo de visitante. En verano dejas el coche o el autobús en La Besurta y en poco más de media hora estás en el refugio. En invierno ya hay un pequeño filtro, porque tienes que moverte con esquís o raquetas y dejar el coche en los Llanos del Hospital, así que el acceso supone alrededor de una hora y media más. Eso hace que en invierno venga un perfil más alpino, mientras que en verano recibimos desde montañeros que quieren subir al Aneto o a otros tresmiles hasta senderistas y corredores de montaña”.

En el corazón del valle de Benasque, dentro del Parque Natural Posets-Maladeta, La Renclusa se levanta a 2.140 metros de altitud como uno de los grandes puntos de entrada al macizo del Aneto. Con 93 plazas, y abier-

Por Kissthemountain

to durante todo el año, el refugio funciona como antesala natural de las cumbres más altas del Pirineo aragonés y como lugar de paso obligado para quienes se adentran en terreno alpino.

Su ubicación, al pie del gigante del Aneto, no sólo define el paisaje, sino también su función dentro de la montaña. La combinación de accesibilidad estival y mayor exigencia invernal ha modelado históricamente el tipo de actividad y de visitantes que recibe, marcando un ritmo muy particular a lo largo del año.

En este entorno, el refugio ha ido incorporando también colaboraciones externas que refuerzan su actividad diaria. Entre ellas, destaca el apoyo de SALEWA, que equipa actualmente al equipo de trabajadores tanto en verano como en invierno y colabora en distintas iniciativas vinculadas al refugio, en una relación que, según el propio equipo, aspira a consolidarse a largo plazo.

LA RENCLUSA

VIDA EN ALTURA: EL OFICIO DE GUARDA EN LA RECLUSA

“Somos cuatro guardas y un grupo de trabajadores que nos vamos turnando a lo largo del año. En invierno, estamos un guarda con un trabajador y hacemos un mes seguido en el refugio, mientras que el resto del año trabajamos por quincenas. En la temporada alta, de junio a septiembre, el equipo crece hasta siete personas entre guardas y trabajadores, porque el volumen de visitantes aumenta muchísimo. El trabajo es muy diferente en invierno o en verano. En el período estival, al ser más personas, cada una tiene muy definidas sus funciones: recepción, cocina, limpieza… Pero en invierno estamos sólo dos y hacemos absolutamente de

todo. Cocinamos, atendemos a la gente, quitamos la nieve, solucionamos problemas con el agua cuando se congela, salimos a tomar los datos meteorológicos... Al final tienes que estar preparado para cualquier cosa. La comida también es importante. Los cocineros son profesionales, todo es casero y nos lo trabajamos bastante. Además, el refugio está completamente climatizado, tanto que en invierno muchas veces se está en manga corta dentro”.

Para quien llega a La Renclusa como visitante, este lugar suele asociarse a la idea más clásica de refugio: un lugar cálido en mitad de la montaña, punto de partida o de descanso en las ascensiones al Aneto.

Pero detrás de esa experiencia aparentemente sencilla existe una estructura de trabajo que cambia por completo según la estación. En verano, el aumento de actividad permite una organización más especializada, con funciones repartidas entre las distintas tareas necesarias. En invierno, en cambio, el refugio se reduce a su esencia mínima, con dos personas encargadas de sostener, casi en solitario, el funcionamiento completo del edificio.

Esa es la parte menos visible de La Renclusa, la que no aparece en las fotos, pero sostiene cada noche la experiencia de quienes sí llegan a dormir en ella.

NOCHES EN LA RENCLUSA: DONDE SE CREA COMUNIDAD

“En las cenas se genera un ambiente muy especial. Coincide gente de todas partes del mundo, algunos que vienen por primera vez a la montaña y otros que llevan toda la vida recorriéndola. Se habla de las condiciones, de experiencias, de los planes para el día siguiente... Y al final se comparte mucho más que una cena. Hay personas que se han conocido en un refugio, a mí me ha pasado, y siguen siendo amigas toda la vida”.

La vida en La Renclusa no se entiende únicamente desde la actividad en la montaña. También cobran especial importancia esos momentos de pausa en los que el refugio cambia de ritmo y se convierte en hogar provisional.

Las cenas son uno de los instantes más característicos de esa transformación. Sentarse a la mesa tras una jornada en alta montaña, con el cansancio todavía en las piernas y el calor de la chimenea muy cerca, forma parte de una experiencia difícil de separar del propio recuerdo del refugio. Se trata de comer en un espacio compartido donde el exterior queda suspendido durante unas horas

Allí, en torno a la mesa, coinciden montañeros de perfiles muy distintos: quienes pisan por primera vez el Pirineo y quienes llevan toda una vida recorriéndolo. La conversación fluye con naturalidad entre informes meteorológicos, rutas previstas, consejos y relatos de lo vivido durante el día.

LA RENCLUSA

LA RENCLUSA

En estos momentos, el refugio se convierte en un espacio de convivencia espontánea. Las historias se cruzan, los planes se comparten y, a veces, las conexiones que nacen en una cena iluminada por el fuego de la chimenea se mantienen mucho más allá de la montaña.

apenas podías salir del refugio por la nieve; en cambio, estos últimos inviernos la gente llegaba en zapatillas sin apenas pisarla. Y el retroceso de los glaciares también es evidente. Cualquiera que lleve 20 años en la montaña lo ha notado”.

“En la montaña se ve mucha solidaridad. Hay gente que ayuda a personas a las que no conoce de nada, simplemente porque lo necesitan. Pero también vivimos la otra cara: montañeros que no llegan al refugio cuando estaba previsto, llamadas a la Guardia Civil o salidas nuestras para intentar localizarlos. También hemos vivido accidentes mortales. Esa parte de la montaña también nos toca experimentarla desde aquí”.

La montaña muestra una convivencia constante entre la ayuda desinteresada y la exposición al riesgo. En un entorno donde las condiciones pueden cambiar con rapidez, la solidaridad entre montañeros aparece de forma espontánea, como parte de una cultura compartida de respeto y apoyo mutuo.

Esa misma realidad convive con situaciones de incertidumbre y peligro que también forman parte del día a día en un refugio de alta montaña. Desde La Renclusa, el equipo observa la actividad de los montañeros y, en ocasiones, participa directamente en la gestión de situaciones complejas, desde avisos a los equipos de rescate hasta la atención de incidentes en el entorno cercano.

EL RETROCESO DEL GLACIAR DEL ANETO

“Llevo toda la vida trabajando en refugios de montaña y el cambio climático se nota. Este año ha sido una excepción porque no nevaba tanto desde 2016, pero veníamos de varios inviernos muy secos. Hace años, en febrero

El macizo del Aneto, donde se concentra el último gran glaciar del Pirineo, es uno de los espacios donde los efectos del cambio climático se hacen más visibles para quienes viven la montaña de forma continuada. No se trata de una percepción abstracta, sino más bien de una transformación que se aprecia año tras año en la nieve, en los accesos y en la propia fisonomía del entorno.

En las últimas cuatro décadas, el glaciar del Aneto ha perdido alrededor de dos tercios de su superficie y más de 30 metros de espesor medio, con un retroceso que no únicamente reduce su tamaño, sino que lo fragmenta progresivamente en cuerpos de hielo cada vez más aislados.

Los inviernos, que durante décadas significaban aislamiento y acumulaciones persistentes de nieve, han cambiado su comportamiento en los últimos años. Las temporadas secas y los periodos anticiclónicos se han vuelto más frecuentes, alterando tanto la actividad en altura como la forma en que se accede al refugio. El retroceso del glaciar del Aneto se ha convertido en uno de los indicadores más claros de la transformación progresiva del Pirineo.

EVOLUCIÓN Y FUTURO DE LOS .REFUGIOS DE MONTAÑA

“Hay quienes dicen que los refugios se han convertido en hoteles de montaña, y en parte tienen razón. Además, creo que es bueno. Antes los trabajadores dormíamos en tiendas de campaña y pasábamos inviernos sin agua caliente; ahora las condiciones han mejorado tanto para quienes trabajamos como para quienes vienen a la montaña. De dormir 40 per-

LA OTRA CARA DE LA MONTAÑA

sonas en una misma habitación a que ahora haya incluso habitaciones para pocos visitantes con baño dentro... Esa evolución era necesaria y bienvenida.

¿Futuro? Para mí la esencia de un refugio es precisamente su nombre: refugio, dar cobijo. Nunca debería faltar una cama y un plato caliente, da igual la hora a la que llegues o el día que sea. Esa es la base, independientemente de cómo se gestione o de quién lo lleve. Creo que el futuro de los refugios pasa por ser autosuficientes y respetuosos al cien por cien con el entorno, en cuanto a residuos, energía y sostenibilidad. Estamos en un medio natural y somos los primeros que tenemos que conservarlo”.

La evolución de los refugios de montaña ha transformado profundamente tanto la forma de trabajar en ellos como la experiencia de quienes los utilizan. De instalaciones marcadas por la austeridad y el aislamiento, han pasado a ofrecer condiciones más confortables, adaptadas a un volumen de visitantes cada

vez mayor y a unas expectativas distintas en la alta montaña.

Este proceso, lejos de ser visto como una pérdida, es interpretado por quienes viven en ellos como una mejora necesaria, tanto para el equipo humano como para los montañeros que los utilizan como base de actividad.

A partir de ahí, la reflexión se desplaza hacia el futuro. La idea de refugio se mantiene anclada en su significado más esencial: dar cobijo en un entorno exigente, garantizar una cama y un plato caliente independientemente de la hora de llegada o de las condiciones exteriores. Sobre esa base, el reto pasa por avanzar hacia modelos más sostenibles, capaces de reducir su impacto en un medio especialmente frágil, mediante la autosuficiencia energética, la gestión responsable de residuos y un mayor respeto por el entorno.

LA RENCLUSA

SALEWA: APOYOS QUE SOSTIENEN LA VIDA EN EL REFUGIO

“El apoyo de Salewa ha sido maravilloso, con un contacto muy natural desde el principio: han apostado por nosotros y nosotros por ellos. Para el refugio, tener una marca que equipa a todo el personal tanto en verano como en invierno es una gran ayuda. Además, la implicación va más allá del material, con presencia en actividades, eventos e iniciativas que proponemos desde el refugio. Están siempre detrás, apoyando lo que les planteamos. Hemos empezado este año y la idea es que sea una colaboración que dure mucho tiempo”.

El funcionamiento de un refugio de alta montaña depende de muy numerosos factores que van más allá de la propia actividad diaria. En ese entramado, las colaboraciones externas forman parte del ecosistema que permite sostener tanto el trabajo del equipo como el desarrollo de iniciativas vinculadas a la vida en altura.

En el caso de La Renclusa, la incorporación reciente de Salewa ha supuesto un apoyo directo al personal del refugio, tanto en la equipación como en el acompañamiento de distintas actividades a lo largo del año. Una relación que se plantea como punto de partida de una colaboración continuada en el tiempo.

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Texto por Kissthemountain

Durante más de dos siglos, el material de GRIVEL ha estado ligado de forma inseparable a la historia de la montaña. Fundada en 1818 en Courmayeur, a los pies del Monte Bianco, la firma italiana nació como un pequeño taller de herrería dedicado a fabricar herramientas para quienes vivían y trabajaban en un entorno donde la montaña formaba parte de la vida cotidiana. Desde entonces, ha seguido la evolución del alpinismo y otras disciplinas de montaña, adaptándose a nuevas formas de explorar y progresar en terrenos cada vez más exigentes.

No es habitual encontrar marcas con más de 200 años de historia. En una época en la que muchas empresas apenas sobreviven unas décadas, GRIVEL pertenece a un reducido grupo de firmas capaces de mirar atrás y recorrer más de dos siglos de actividad ininterrumpida. Durante todo ese tiempo, su material ha acompañado a generaciones de guías, alpinistas y exploradores, desde los Alpes hasta las grandes cordilleras del Himalaya. A lo largo de ese tiempo han cambiado los materiales, las técnicas, el equipamiento y la propia forma de entender la montaña, pero la marca ha mantenido intacto su vínculo con el lugar donde nació y con la cultura alpina que ha definido su carácter desde los primeros días.

GRIVEL | UN NUEVO CAPÍTULO

Su historia tampoco se limita a ser la de un fabricante de equipamiento. En 1909, la colaboración entre Henri Grivel y Oscar Eckenstein dio lugar al primer crampón moderno, un avance que transformó para siempre la progresión sobre nieve y hielo. Décadas después, sus crampones acompañarían algunas de las grandes conquistas del himalayismo, incluida la primera

ascensión del K2 en 1954, contribuyendo a escribir páginas fundamentales de la historia del alpinismo. Es precisamente desde esa herencia histórica, construida a lo largo de más de dos siglos de innovación y experiencia en montaña, desde donde GRIVEL afronta ahora una nueva etapa con la presentación de su renovada identidad de marca.

GRIVEL | UN NUEVO CAPÍTULO

UNA IDENTIDAD QUE SE DEPURA:

EL NUEVO LOGOTIPO

En la actividad alpina, la tracción, la interacción directa con el terreno y la precisión del gesto en condiciones donde el margen de error es mínimo son elementos fundamentales. No podría ser de otra forma en un entorno que, en ocasiones, se muestra especialmente hostil.

Es en ese contexto donde se entiende el nuevo logotipo de GRIVEL, que marca una evolución hacia una identidad más esencial y precisa, construida sobre una claridad absoluta en blanco y negro. Sus ángulos definidos y cortes precisos trasladan al plano visual esa idea de tracción sobre roca y hielo. El amarillo se mantiene como un acento medido, utilizado con intención y reservado únicamente para momentos concretos, sin competir con el lenguaje principal de la marca.

El sistema visual se articula desde la contención. El blanco y negro asumen el lenguaje estructural de la identidad, reforzando una lectura directa y sin distracciones. El amarillo, históricamente ligado a GRIVEL, permanece presente de forma puntual, casi técnica, más como señal que como protagonismo.

Igual que en el equipamiento de montaña, donde cada pieza responde a una necesidad concreta, aquí no hay elementos añadidos por ornamento. Todo responde a un papel definido dentro de un conjunto coherente. El logotipo condensa esa filosofía. Su geometría tensa remite a la tracción y a la interacción directa con el terreno, pero también a la precisión del gesto en condiciones donde cada decisión cuenta. La marca traslada así su lenguaje técnico al plano visual, mante-

niendo un vínculo directo entre lo que fabrica y el entorno al que pertenece.

TRACTION, PRECISION, ITERATION

Si el nuevo logotipo traduce una forma de estar en la montaña, los tres conceptos que estructuran la nueva identidad de GRIVEL funcionan como su extensión natural. Son formas de leer el terreno, de diseñar para él y de volver a él una y otra vez.

La tracción remite al primer contacto con la roca o el hielo, a ese instante en el que el pie o la herramienta encuentran apoyo y el movimiento queda suspendido en una tensión mínima entre estabilidad y caída. En la montaña, la tracción es el punto donde el material demuestra su razón de ser. El gesto deja de deslizar y empieza a sostener.

La precisión aparece en el gesto que sigue, en la forma de colocar ese apoyo, en la economía del movimiento, en la decisión de actuar sólo donde es necesario. En terreno alpino, la precisión pertenece a lo esencial: reducir lo innecesario hasta que cada acción tenga un propósito claro en un entorno donde el margen de error se estrecha con cada metro de desnivel.

La iteración introduce el tiempo dentro de esa relación. Es la mejora que ocurre cuando el material vuelve al mismo lugar una y otra vez: la montaña real. Cada uso deja una lectura distinta, cada salida aporta una variación, cada temporada corrige la anterior. No hay una versión definitiva, sino una sucesión de ajustes que afinan el comportamiento del material sin romper su continuidad. Es una evolución acumulada a través de la experiencia.

GRIVEL | UN NUEVO CAPÍTULO

Leídos en conjunto, estos tres conceptos describen una misma lógica aplicada a la montaña: el contacto con el terreno, la claridad del gesto y la mejora continua que nace del uso real. Una forma de entender el diseño que no se decide en el estudio, sino en el mismo lugar donde el material se pone a prueba, y que encuentra su expresión más sintética en el nuevo logotipo de GRIVEL, donde esa tensión entre tracción, precisión e iteración se traduce en forma, ángulo y ausencia de artificio.

CULTURA, COMPROMISO Y RAÍCES: LA IDENTIDAD EN ACCIÓN

La identidad de GRIVEL se articula a partir de una cultura construida desde 1818, moldeada por generaciones de experiencia en montaña que, más que como herencia estática, se entiende como una forma de relación continua con las raíces alpinas, donde el tiempo, además de historia, acumula aprendizaje.

Esa base cultural se expresa en una serie de principios que atraviesan toda la marca. El compromiso define la responsabilidad con la que se concibe cada herramienta, desde su diseño hasta su uso en entornos donde la montaña impone sus propias reglas. Cada decisión en el desarrollo del material responde a una relación directa con los lugares donde será puesto a prueba.

La idea de búsqueda introduce una dimensión más abierta. La exploración se entiende como un proceso continuo de evolución del conocimiento, de las personas, del oficio y de la forma de entender la montaña. Un camino que avanza a través de la experiencia, la observación y el ajuste constante.

En ese marco, las raíces encuentran su expresión en Monte Bianco, entendido como

origen y como presencia activa. Un entorno que sigue condicionando la forma en la que la marca observa, interpreta y construye su relación con la montaña.

Esta identidad se proyecta en los distintos espacios donde el material entra en acción. El alpinismo, la escalada en hielo, la escalada en roca, el esquí de montaña o el trail running representan formas distintas de moverse en un mismo entorno. Cada disciplina exige un tipo de control, de precisión y de adaptación, pero todas comparten un mismo principio: la interacción directa con la montaña real, donde el equipo deja de ser concepto para convertirse en decisión.

FOR WHEN IT MATTERS

El nuevo posicionamiento de GRIVEL se condensa en una idea tan simple como exigente: For When It Matters, una frase que desplaza el foco desde el producto hacia el contexto en el que este cobra sentido.

La expresión remite a esos momentos en los que la montaña deja de ser escenario y se convierte en decisión. Situaciones en las que la elección del material, el gesto o la atención no admite margen de error. Es en ese instante donde la marca sitúa su trabajo, no en la promesa general, sino en la fiabilidad concreta.

El claim actúa como una síntesis de todo lo anterior. La tracción, la precisión y la iteración encuentran aquí su traducción más directa, igual que la cultura, el compromiso y las raíces se materializan en una forma de entender la montaña como entorno real, exigente y cambiante.

“Para cuando importa” no introduce una nueva idea, sino que delimita un territorio claro

GRIVEL | UN NUEVO CAPÍTULO

GRIVEL | UN NUEVO CAPÍTULO

de significado. El momento en el que la experiencia acumulada, el diseño y la tecnología se concentran en una única función, la de responder cuando las condiciones dejan de ser favorables y todo depende del material.

CONCLUSIÓN

La renovación de la identidad de GRIVEL se entiende como una continuidad natural dentro de una historia que comenzó en 1818 en Courmayeur. Dos siglos de evolución en los que la relación con la montaña ha cambiado en sus formas, mientras su fondo se ha mantenido constante.

El nuevo lenguaje visual, los conceptos que lo estructuran y el posicionamiento que lo acompaña apuntan en una misma dirección: una forma de entender el material como extensión directa de la experiencia en montaña. Desde el primer crampón moderno hasta las herramientas actuales, la lógica que atraviesa la marca permanece reconocible.

En ese recorrido, el rebranding reconfigura una identidad que sigue vinculada a su origen en el Monte Bianco, y que encuentra en ese entorno una referencia constante para su evolución.

Más que una nueva etapa, lo que se presenta es una continuidad de una misma idea de fondo que no es otra que la de construir herramientas pensadas para cuando realmente importa. FOR WHEN IT MATTERS.

GRIVEL | UN NUEVO CAPÍTULO

CAMINAR UNA ISLA | VIVIR MIL PAISAJES GRAN CANARIA NATURAL & ACTIVE

LA ISLA QUE SE REVELA A PIE

Gran Canaria se entiende paso a paso. La primera vez que la miras desde lejos parece una sola isla, compacta, casi uniforme. Pero basta con empezar a caminarla para que esa idea se desmonte. En pocas horas, el paisaje cambia de forma, de luz y de temperatura como si estuviera en constante transformación.

Mientras avanzo por sus senderos, tengo la sensación de atravesar varios mundos en un mismo día. La niebla puede cerrarse de repente en las medianías, el sol volver a abrir el camino en una cresta, y más abajo el aire secarse hasta volverse casi mineral. Caminar aquí es ir cruzando capas de una misma isla que nunca se muestra igual dos veces.

En el interior es donde esa diversidad se vuelve más evidente. En las medianías, los caminos atraviesan bancales, palmerales y pequeñas fincas que hablan de una relación antigua entre la tierra y quienes la trabajan. Todo parece suceder a un ritmo distinto, más lento, mientras el relieve cambia alrededor sin previo aviso. Cuando la ruta gana altura, la isla se abre de otra manera. Los roques, las calderas y los bosques de cumbre introducen una sensación de aislamiento que lo envuelve todo. El silencio se hace más presente y la escala del paisaje crece, como si cada paso ampliara el territorio. Al descender de nuevo hacia barrancos o hacia la costa, esa amplitud se contrae otra vez, recordando que todo está más cerca de lo que parece.

Gran Canaria forma parte de la Reserva de la Biosfera de la UNESCO y concentra una enorme variedad de espacios protegidos. Los senderos atraviesan ecosistemas, cultivos y pueblos sin romper el hilo que los une. Mientras camino, todo eso se va ordenando de forma natural. La luz cambia con la altura, la vegetación responde al agua y al viento, la roca volcánica marca el carácter del terreno. La isla no se deja leer de una sola vez, pero a medida que avanzo, empieza a construir su propio relato bajo mis pasos.

Fue al empezar a preparar el viaje a esta isla cuando alguien me habló de Gran Canaria Natural & Active, marca oficial de Turismo de Gran Canaria, como una forma muy experiencial de conectar la isla a través de sus senderos, sus alojamientos rurales y las experiencias que se desarrollan en contacto directo con el territorio. Esta red reúne propuestas muy distintas, pero que comparten un mismo hilo común: el de vivir la isla desde dentro.

A partir de ahí, el recorrido empezó a tomar otra forma. Más que una sucesión de rutas, la experiencia se convirtió en una suma de momentos enlazados entre sí. Caminar por la mañana, dormir en un entorno rural, compartir una comida con producto local o entrar en contacto con quienes trabajan la tierra o el mar. Gran Canaria Natural & Active actúa como ese punto de conexión. Integra alojamientos rurales, empresas de turismo activo, proyectos gastronómicos y experiencias vinculadas al patrimonio, la cultura y la tradición de la isla, incluyendo su legado arqueológico. Todo ello repartido por distintos puntos del territorio, pero articulado para que el viaje fluya con naturalidad.

A medida que avanza el recorrido, esa red se percibe de forma casi orgánica. Permite moverse entre paisajes sin perder el vínculo con el entorno, enlazar la cumbre con la costa, las medianías con los barrancos, y completar la experiencia del caminar con otras formas de acercarse a la isla.

Lo que une todo, más que un itinerario, es una manera de estar en el territorio, una estructura discreta que facilita que la experiencia se construya sobre el propio ritmo del viajero y sobre la diversidad de lo que la isla ofrece en cada uno de sus rincones.

GRAN CANARIA NATURAL & ACTIVE: EL MOTOR DE LA EXPERIENCIA

DORMIR EN LA NATURALEZA: ALOJAMIENTOS CON ALMA

El recorrido por la isla continúa más allá de las rutas del día. Cada etapa deja también el lugar en el que dormir, y en Gran Canaria esa parte del viaje se integra con la experiencia del mismo modo que el sendero o el paisaje.

En el interior de la isla, entre laderas volcánicas y almendreros, el ritmo se ralentiza de forma natural en alojamientos como el Hotel Fonda de la Tea o la Casa Rural Las Cáscaras

La sensación de refugio entre montañas se prolonga en espacios como el Casa Rural

El Rincón del Nublo y la Casa Rural Serafín, donde la cumbre parece seguir presente al otro lado de la ventana.

Las medianías agrícolas del norte y del este introducen otra lectura del territorio. Entre viñedos y huertas aparecen el Hotel Rural Las Longueras, el Hotel Rural La Hacienda del Buen Suceso, la Casa Rural La Longuera de Tirajana, las Casas Rurales Finca Casa de la Virgen y la Casa Rural Oronado, donde la relación con la tierra forma parte del entorno inmediato.

Las casas cueva abren una forma distinta de habitar la isla. La Casa Rural Las Margaritas introduce una conexión directa con la geología del territorio, con espacios que parecen surgir del propio paisaje.

Algunos alojamientos funcionan como puntos estratégicos para moverse entre distintas zonas de la isla. El Hotel Rural Las Calas facilita el acceso a la cumbre y a las medianías, mientras que el Hotel La Aldea Suites y las Casas La Aldea Suites Plaza se sitúan en el entorno más occidental, con una relación más marcada con el aislamiento y la tranquilidad del territorio. En ese mismo eje de exploración libre se encuentra la Casa Rural Tres Almendros

La conexión con la costa y con el interior más verde se articula a través de alojamientos como la Casa Rural Tamadaba, la Casa Rural Luna, la Casa Rural Naturacanaria, la Casa Rural El Drago y la Casa Rural Doramas, que permiten acceder a paisajes cambiantes en pocos kilómetros.

Dormir en estos lugares acompaña el propio viaje. Cada alojamiento forma parte de la red que sostiene el recorrido por la isla, manteniendo la continuidad con el paisaje y con la experiencia de caminarla.

ACTIVIDADES: EXPERIMENTAR LA ISLA

DESDE DENTRO

El viaje por la isla se abre a otra intensidad cuando el camino deja de ser únicamente sendero y se convierte en experiencia. Cada jornada toma una dirección distinta, siempre con el territorio como hilo conductor.

En varias etapas he recorrido la isla acompañado por guías de senderismo de empresas como Climbo o Vivac Aventura. El ritmo cambia cuando alguien conoce el terreno en profundidad. El sendero deja de ser únicamente un camino y empieza a explicarse a sí mismo a través de la geografía, la vegetación y las historias que aparecen a cada tramo. En uno de esos días, el terreno se abre hacia un barranco. El descenso marca un cambio completo de registro. El contacto con el agua, la roca y la verticalidad introduce otra forma de avanzar, más técnica e inmersiva, como en las experiencias de barranquismo guiado de la ya mencionada Climbo.

La historia de la isla aparece también mientras camino. En algunas rutas, el sendero conduce hacia yacimientos arqueológicos o al Museo de La Fortaleza. El paisaje actual convive con las huellas de sus primeros habitantes, y el recorrido incorpora otra capa de lectura del territorio.

El vínculo con el producto local se hace presente en momentos muy concretos del viaje. En Bodega Los Berrazales y en Bodega Las Tirajanas, el paisaje se entiende a través del vino, desde la viña hasta la cata, con el entorno marcando el carácter de cada paso del proceso.

En otros momentos, el contacto con la tierra se amplía hacia el mundo agrícola. Las visitas a Mundo del Plátano, Finca Canarias Aloe Vera y La Jaira de Ana

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Granja Escuela llevan el recorrido a un plano más cotidiano, donde el trabajo del campo forma parte de la experiencia directa.

El ritmo también encuentra espacios de pausa. En Finca Las Orillas, Canarias Mindfulness, Canarias Compassion y Sloowmove, la relación con el entorno se vuelve más introspectiva. El paisaje acompaña desde otro lugar, más silencioso, más centrado en la atención y el equilibrio.

Cada una de estas experiencias amplía la forma de recorrer la isla. El sendero se transforma en descenso, la ruta en encuentro y el territorio en una suma de momentos que se quedan asociados al propio caminar.

GRAN CANARIA WALKING FESTIVAL 2026: CAMINAR PARA SENTIR LA ISLA

En el transcurso del viaje, la isla parece organizarse alrededor de una idea sencilla: caminar como forma de entenderla. En ese contexto, aparece el Gran Canaria Walking Festival, una invitación a recorrerla sin prisa del 15 al 18 de octubre de 2026, a través de rutas guiadas que conectan naturaleza, cultura y gastronomía.

Casi la mitad del territorio insular forma parte de espacios protegidos y de la Reserva de la Biosfera. Esa condición se percibe al caminarla, cuando los contrastes se hacen evidentes en pocos kilómetros: la cumbre, el norte húmedo, las medianías agrícolas o el sureste más árido aparecen enlazados por caminos que han formado parte de la vida cotidiana durante generaciones.

La primera ruta, el 15 de octubre, parte de Llanos de La Pez y desciende hasta Tejeda. El recorrido atraviesa un paisaje volcánico dominado por el pinar de cumbre y una sucesión constante de miradores naturales hacia la Caldera de Tejeda. Durante la bajada, el Roque Nublo y los grandes barrancos del interior acompañan gran parte del trayecto. La jornada finaliza en Tejeda, entre almendreros y arquitectura tradicional, tras una ruta exigente marcada por el desnivel negativo en los municipios de San Bartolomé de Tirajana y Tejeda.

El segundo día, 16 de octubre, conecta la Cruz de Tejeda con Teror. Desde el eje central de la isla, el sendero desciende hacia las medianías del norte a través de caminos tradicionales, zonas de castañeros y paisajes rurales que marcan la transición hacia los valles habitados. La llegada a Teror introduce el componente patrimonial de la jornada, con su casco histórico y la Basílica de Nuestra Señora del Pino, en un recorrido que atraviesa los municipios de Tejeda, Valleseco y Teror.

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RESUMEN GRAN CANARIA WALKING

El 17 de octubre propone una ruta verde entre Firgas y Valleseco. El barranco de Azuaje estructura buena parte del recorrido, en un entorno donde el agua, la laurisilva y los antiguos caminos rurales marcan el ritmo de la marcha. Castañeros, elementos vinculados al aprovechamiento hidráulico y paisajes agrícolas de medianías acompañan una jornada que discurre íntegramente entre ambos municipios, dentro del Parque Rural de Doramas.

La última etapa, el 18 de octubre, se adentra en el sureste interior de la isla, desde el casco histórico de Santa Lucía de Tirajana hasta la Granja Escuela La Jaira de Ana, en el municipio de Agüimes. El paisaje se abre hacia un entorno más árido y amplio, atravesando barrancos, lomos y zonas de cultivo tradicional. El paso por Temisas, declarado Bien de Interés Cultural, y por enclaves como el Barranco de Las Vacas o Cueva Bermeja, conduce hacia un cierre donde tradición, sostenibilidad y gastronomía local se encuentran en un contexto agroturístico ligado al territorio.

El festival, organizado por Gran Canaria Natural & Active con el apoyo de Turismo de Gran Canaria a través del Cabildo de Gran Canaria, completa la experiencia del caminar con una dimensión compartida. Al finalizar cada ruta, los participantes disfrutan de picnic y degustaciones, además de alojarse en establecimientos integrados en el entorno natural. En esta edición, Sholeo Lodges actúa como partner alojativo estratégico, reforzando la conexión entre los recorridos y los puntos de descanso.

Caminar estos días supone entrar en contacto directo con los contrastes de la isla, con su historia y con la manera en que sus municipios han tejido su relación con el territorio.

A lo largo del recorrido, la isla va cambiando de forma a medida que se camina. Lo que al principio parecía un conjunto de paisajes independientes acaba revelándose como un territorio continuo, donde barrancos, cumbres y pueblos forman parte de un mismo relato.

Caminarla implica entrar en ese ritmo lento en el que los paisajes se ordenan solos. La luz, la geografía y la vida cotidiana se mezclan sin necesidad de explicación. Entre senderos, alojamientos y experiencias, la isla se muestra en capas que solo aparecen cuando se avanza sin prisa.

En ese proceso, Gran Canaria Natural & Active actúa como un hilo discreto que acompaña el viaje, a través de una forma de conectar lugares, personas y experiencias que permite que el recorrido se amplíe con cada etapa.

La sensación final no pertenece únicamente a un lugar concreto del mapa, sino que se construye a partir de todos ellos: la cumbre, los barrancos, las medianías y la costa. También de los caminos recorridos, de las conversaciones en ruta y de los momentos compartidos en torno a la mesa o al paisaje.

UNA ISLA QUE SE QUEDA DENTRO

CAMILLE EXTREME | ALMA DURANTE 20 AÑOS

LA MIRADA DE PAUL SÁNCHEZ

20 AÑOS.

Dicho así parece una cifra sencilla, apenas un número redondo que invita a mirar atrás y celebrar un aniversario. Sin embargo, en el mundo de las carreras de montaña, alcanzar dos décadas de vida constituye un logro reservado a muy pocas pruebas. Más aún cuando el paso del tiempo no ha erosionado aquello que las hizo especiales desde el primer día.

La Camille Extreme acaba de cumplir su 20ª edición. Lo ha hecho manteniendo intacta una personalidad que hoy resulta casi excepcional. Mientras muchas carreras han crecido al ritmo de las exigencias del mercado, la prueba de Isaba continúa respirando el mismo espíritu con el que nació, que no es otro que el de mostrar una tierra de la que sus habitantes se sienten profundamente orgullosos y compartirla con quienes llegan desde otros lugares para descubrirla corriendo.

Durante el fin de semana de carrera, Isaba cambia de ritmo. Las calles se llenan de corredores, familiares y acompañantes. Los bares rebosan conversaciones sobre montaña. El anfiteatro reúne a vecinos y visitantes. El frontón se transforma en el auténtico corazón de la prueba, un lugar donde se cruzan nervios, abrazos, reencuentros y sonrisas.

Todo sucede con una naturalidad difícil de fabricar. Quizás por eso la Camille transmite una sensación cada vez más difícil de encontrar. La de una carrera que pertenece a su pueblo.

La implicación de los vecinos va mucho más allá del apoyo logístico o de la presencia de voluntarios. La prueba forma parte de la identidad colectiva de

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Isaba. Se percibe en los días previos, en la forma de recibir a quienes llegan y en el ambiente que acompaña cada momento del fin de semana. También en las carreras infantiles —Camille Txiki—, convertidas con el paso de los años en uno de los momentos más entrañables de la programación. Familias enteras participan de una celebración que trasciende el hecho deportivo.

Resulta complicado encontrar una explicación mejor para entender cómo una carrera alcanza los 20 años de vida. La Camille nunca ha sido únicamente una competición. Desde el principio, se ha mostrado como una historia compartida.

Esa dimensión colectiva convive con otra realidad inseparable de la Camille Extreme.

Detrás del ambiente festivo, de las carreras infantiles y de la hospitalidad de Isaba, se desarrolla una prueba exigente, capaz de llevar a cada corredor por un amplio recorrido emocional. Nervios en la línea de salida. Momentos de duda durante la competición. Instantes de disfrute frente a la inmensidad del paisaje. Sufrimiento. Alivio. Y alegría o decepción en meta. La montaña rara vez deja indiferente a quien la atraviesa corriendo.

Las imágenes de este artículo pertenecen al fotógrafo Paul Sánchez (@tuimagendeltrail), quién ha construido una mirada muy personal dentro de las carreras de montaña que se aleja de la búsqueda permanente de la espectacularidad para detenerse en aquello que permanece cuando termina la carrera: las emociones y los recuerdos.

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EL SILENCIO DE LA SALIDA

La carrera comienza mucho antes de escuchar la cuenta atrás. Mientras las calles de Isaba hierven de actividad, los corredores permanecen inmersos en un espacio mucho más íntimo. Los minutos previos a la salida suelen estar dominados por una mezcla de nervios, incertidumbre y concentración. Se repasan estrategias, se intenta controlar la respiración y, sobre todo, se espera.

Paul Sánchez encuentra en esos instantes algunos de los momentos más interesantes de toda la jornada.

"Si te fijas en las salidas, la mayoría no piensa. Sólo respira. Mira al suelo y espera esos primeros 100 metros que le permitan quitarse el estrés de encima".

La escena resulta especialmente reconocible entre los corredores populares, aquellos que llevan semanas o meses preparando el reto que tienen por delante. Sus fotografías buscan precisamente capturar ese instante suspendido entre la calma y la acción. En este caso, bajo el marco incomparable del frontón donde, en muchos casos, se encuentran acompañados de sus familiares.

"En la salida casi todo son miradas. Es una fotografía muda, pero habla. Cuando llegan a meta aparecen los gritos, las lágrimas o la rabia. Aquí es diferente. Ves seriedad y, alguna vez, una sonrisa... pero de miedo".

Las imágenes transmiten una tensión serena. Nada parece suceder y, al mismo tiempo, está ocurriendo todo. Dentro de unos minutos comenzará la competición. De momento, cada corredor sigue a solas con sus pensamientos.

DISFRUTAR DE LA MONTAÑA

La Camille Extreme ofrece escenarios espectaculares. Crestas, collados, laderas interminables y algunos de los paisajes más bellos del Pirineo. Sin embargo, la mirada de Paul suele detenerse en otro lugar. Las fotografías de acción que acompañan estas páginas no buscan únicamente mostrar corredores avanzando por la montaña. También hablan de la forma en que cada uno vive ese recorrido.

Le interesan especialmente aquellos momentos en los que el corredor parece conectar con el entorno que le rodea.

"Hay corredores que suben mirando al suelo y otros que se paran, miran alrededor y disfrutan del momento. A mí me interesan esos instantes porque sabes que están viviendo algo que recordarán toda la vida. Me gusta la expresión de sus rostros cuando sabes que están disfrutando".

Quizás por eso muchas de sus imágenes deportivas poseen algo de fotografía de retrato. La montaña aparece como escenario, inmensa y poderosa, mientras el corredor expresa asombro, disfrute, concentración o agotamiento.

La competición sigue presente. El cronómetro también. Pero detrás de cada dorsal continúa existiendo una experiencia personal que merece ser contada.

LA META COMO MÁQUINA DEL TIEMPO

La llegada concentra todas las emociones acumuladas durante horas de esfuerzo. En una carrera tan familiar como la Camille Extreme, los abrazos suelen llegar incluso antes que el descanso. Padres, madres, parejas e hijos esperan la aparición de los corredores después de una larga jornada en la montaña. Cada meta cuenta una historia distinta.

"Las carreras son una montaña rusa emocional. Puedes fotografiar a una persona en la salida y encontrarla horas después en la meta completamente transformada".

Algunos llegan sonriendo. Otros lloran. Algunos buscan a sus hijos entre el público. Otros permanecen unos segundos inmóviles intentando comprender lo que acaban de conseguir. Paul suele definir la fotografía con una expresión que resume perfectamente su manera de entender este oficio.

"La fotografía es la mayor máquina del tiempo que existe. Una buena fotografía es aquella que, 10 años después, te devuelve exactamente a lo que estabas sintiendo en aquel momento".

Quizás por eso muchas de sus fotografías terminan ocupando un lugar privilegiado en las casas de quienes aparecen en ellas.

"Mucha gente me envía fotos de mis imágenes colgadas en el salón de su casa. Para mí, eso significa mucho más que cualquier otra cosa".

20 años después, la Camille Extreme sigue reuniendo a un pueblo entero alrededor de una carrera. Sigue llenando las calles de Isaba de corredores, familias y amigos. Sigue generando recuerdos que permanecen mucho tiempo después de cruzar la línea de meta. Ese puede ser, precisamente, el secreto de su longevidad. Cada edición deja nuevas historias. Y algunas quedan atrapadas para siempre en una fotografía.

20 AÑOS DE EMOCIONES COMPARTIDAS

20 años después, la Camille Extreme sigue recorriendo un camino propio. En una época en la que muchas carreras han crecido impulsadas por la búsqueda de mayor visibilidad, más participantes o mayores retornos económicos, la prueba de Isaba ha conservado una identidad construida sobre otros valores. El compromiso de un pueblo con su carrera. La implicación de cientos de voluntarios. El cuidado por los corredores. La sensación de formar parte de una celebración compartida.

Quizás por eso la emoción ocupa un lugar tan importante en la Camille. Aparece en la tensión silenciosa de la línea de salida. En la mirada de quien se detiene unos segundos para contemplar las montañas que le rodean. En los abrazos de la meta. En las lágrimas, las sonrisas y los gestos que quedan grabados mucho después de cruzar el arco de llegada.

Las fotografías de Paul Sánchez capturan precisamente todo eso. No muestran únicamente corredores atravesando un paisaje extraordinario. Reflejan lo que ocurre por dentro. La experiencia humana que se esconde detrás de cada dorsal.

Tal vez ahí resida una de las claves de estos 20 años. La Camille Extreme nunca ha tratado únicamente de recorrer kilómetros por la montaña. Las clasificaciones cambian con el paso del tiempo. Los recuerdos permanecen. TERRENOS

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SIDAS Y EL ULTRA TRAIL

TECNOLOGÍAS AL SERVICIO DEL PIE

En algo menos de dos meses, Chamonix volverá a convertirse en el epicentro mundial del trail running con la celebración de UTMB® Mont-Blanc. Durante una semana, los senderos que rodean el Mont-Blanc se llenarán de corredores que afrontarán una de las pruebas más exigentes y emblemáticas del calendario internacional.

En este tipo de carreras, la preparación previa suele analizarse desde grandes bloques como la planificación del esfuerzo, la nutrición, el material o la estrategia de carrera. Todo ello es visible, medible y, en cierta forma, entrenable. Sin embargo, la experiencia en larga distancia se define también en un plano mucho más oculto, donde los pequeños desajustes adquieren una relevancia inesperada.

Un punto caliente en la planta del pie, una costura que empieza a molestar tras horas de impacto, una ligera pérdida de estabilidad dentro de la zapatilla en un descenso prolongado… Son sensaciones que, en condiciones normales, apenas tendrían importancia, pero que en el contexto de un ultra pueden condicionar por completo el desarrollo de la carrera, ya que el pie es la interfaz directa con el terreno, el lugar donde se transmite cada impacto y donde cualquier fricción o falta de soporte termina amplificándose con el paso de los kilómetros.

El cuidado del pie ha ido ganando un espacio propio dentro de la estrategia del corredor de ultra distancia. No como un añadido secundario, sino como una parte integrada del rendimiento global. SIDAS, proveedor oficial de Foot Care de UTMB®, trabaja desde hace años en ese ámbito concreto, el de acompañar al corredor en la gestión del confort y la protección del pie duran-

SIDAS Y EL ULTRA TRAIL

te la actividad, con un enfoque que parte de una idea muy simple, pero especialmente relevante en el ultra trail: cuando la distancia se alarga y el terreno se vuelve imprevisible, todo aquello que protege la continuidad del movimiento termina influyendo en el resultado final.

A partir de esa premisa, el cuidado del pie en el ultra trail se entiende como un conjunto de soluciones complementarias que actúan en diferentes niveles de la carrera. Desde el soporte y la estabilidad que aportan las plantillas en terrenos

cambiantes, hasta la protección frente a la fricción y la humedad durante horas de esfuerzo con los diferentes modelos de calcetines, pasando por el cuidado específico de la piel antes y después de la actividad. SIDAS teje un ecosistema pensado para acompañar al corredor en todas las fases del esfuerzo y que se materializa en propuestas concretas como las plantillas 3 Feet® Trail, la gama de calcetines técnicos de SIDAS y el Anti Friction Cream & Recovery Cryo Gel – Foot Care Kit.

3FEET®

TRAIL

En el ultra trail, las plantillas dejan de ser un elemento secundario cuando los kilómetros comienzan a acumularse. La fatiga modifica la biomecánica, el apoyo se vuelve menos estable y el pie necesita un soporte que se adapte a esas variaciones constantes dentro del calzado. En ese contexto, las plantillas 3 Feet® Trail están diseñadas para intervenir directamente en ese punto de contacto, ofreciendo una base adaptada a la morfología del pie —arco alto, medio o bajo— para mejorar la estabilidad, el control y el confort en terrenos cambiantes. Su construcción ligera combina soporte y respuesta dinámica, ayudando a mantener una pisada más eficiente incluso cuando la exigecia del terreno aumenta.

Pensadas específicamente para el trail running, aportan una combinación equilibrada de amortiguación, estabilidad y comodidad sobre superficies irregulares. Su diseño contribuye a absorber mejor los impactos, reducir la fatiga acumulada y mejorar la sujeción dentro del calzado.

SIDAS Y EL ULTRA TRAIL

HIGHLIGHTS

Adaptación morfológica por tipo de arco. Disponibles en versiones para pie de arco alto, medio y bajo, con soporte específico para optimizar la alineación del apoyo.

Base de espuma EVA antideslizante. Capacidad de absorción de impactos y de fijación estable dentro del calzado.

Refuerzo en el antepié con espuma Dynatene®. Mejora la reactividad en la fase de impulso.

Perforaciones de ventilación orientadas a facilitar la evacuación de la humedad.

Carcasa flexible de EVA para sujeción del arco. Proporciona soporte progresivo que acompaña la biomecánica natural del pie en terrenos variables.

Amortiguación reforzada en el talón con inserto específico para absorber impactos en descensos prolongados y reducir la carga repetitiva.

RUN ANATOMIC CREW

La humedad, la fricción y la fatiga acumulada condicionan el confort y la estabilidad con el paso de los kilómetros, por lo que pequeños detalles en su construcción pueden influir en las sensaciones y en la continuidad del esfuerzo. Los RUN ANATOMIC CREW buscan un equilibrio entre confort, ligereza y rendimiento, integrando los elementos esenciales de un calcetín técnico para larga distancia.

Su diseño concentra la transpirabilidad en las zonas de mayor calor, especialmente en la planta del pie, favoreciendo la evacuación de la humedad y manteniendo una sensación

más estable de sequedad. La sujeción en el tobillo aporta estabilidad sin limitar la movilidad natural, ayudando a reducir la fatiga. La construcción “in&out” minimiza el espesor interior para mejorar el contacto con la plantilla y reducir la fricción, mientras que la banda de agarre refuerza la fijación dentro del calzado.

SIDAS Y EL ULTRA TRAIL

HIGHLIGHTS

Equilibrio confort–ligereza–rendimiento.

Transpirabilidad localizada. Ventilación concentrada en zonas clave, especialmente en la planta del pie, para favorecer la evacuación de la humedad.

Control de la humedad. Ayuda a mantener el pie seco durante esfuerzos prolongados.

Sujeción en el tobillo. Estabilidad adicional sin comprometer la libertad de movimiento.

Construcción “in&out”. Reduce el espesor interno para mejorar el contacto directo con la plantilla y la precisión en el apoyo.

Reducción de fricción. Diseño orientado a minimizar puntos de roce.

Banda de agarre. Mejora la fijación del calcetín dentro del calzado y refuerza la estabilidad global del conjunto.

Ultraligero (25 g). Sensación de mínima carga incluso en esfuerzos de ultra distancia.

RUN MOTION

SIDAS

Los RUN MOTION nacen como un calcetín técnico pensado para correr con libertad en todo tipo de terrenos, desde la montaña más exigente hasta los senderos del día a día. Codiseñados junto a la corredora Caitlin Fielder, combinan ligereza, transpirabilidad y un enfoque más expresivo del trail running, donde el rendimiento convive con el estilo y la sensación de fluidez en carrera.

Su estructura anatómica, fina y altamente transpirable, está diseñada para acompañar el movimiento natural del pie sin generar interferencias, manteniendo la comodidad incluso en esfuerzos prolongados. La banda de agarre en la puntera mejora el contacto con la plantilla, aportando estabilidad y una sensación más precisa en cada apoyo. El resultado es un modelo ligero y versátil que favorece una pisada más libre, pensado para disfrutar del trail con naturalidad y confianza en cada zancada.

SIDAS Y EL ULTRA TRAIL

HIGHLIGHTS

Equilibrio entre rendimiento y estilo.

Estructura anatómica y fina. Ajuste preciso que acompaña la forma natural del pie sin generar volumen innecesario.

Alta transpirabilidad. Diseño orientado a favorecer la ventilación y mantener el confort en esfuerzo prolongado.

Banda de agarre en la puntera. Mejora el contacto con la plantilla para una mayor estabilidad y control.

Sensación de ligereza. Pensado para ofrecer libertad de movimiento en todo tipo de terrenos.

Versatilidad de uso. Válido tanto para montaña técnica como para senderos más accesibles.

SIDAS Y EL ULTRA TRAIL

Diseñados para responder a las exigencias del trail running más técnico, donde la irregularidad del terreno y la acumulación de kilómetros ponen a prueba tanto la resistencia como la protección del pie. Su enfoque está orientado a ofrecer una combinación equilibrada de confort y seguridad en aquellas zonas más expuestas del pie.

Incorporan refuerzos específicos en el tobillo y los dedos que aumentan la protección en los puntos de mayor impacto, junto a bandas de agarre que mejoran la conexión con la plantilla y afinan la precisión en cada apoyo. La ventilación situada bajo el arco plantar favorece la transpirabilidad. A ello se suma un soporte adicional en la zona del tobillo que incrementa la estabilidad y contribuye a reducir el riesgo de lesiones. El tratamiento con tecnología Polygiene aporta un control eficaz del olor, manteniendo la sensación de frescura durante esfuerzos prolongados.

© MANON GUENOT
SIDAS

SIDAS Y EL ULTRA TRAIL

HIGHLIGHTS

Diseño para trail técnico. Orientado a afrontar terrenos irregulares y largas distancias con mayor protección y confort.

Refuerzos en tobillo y dedos. Protección adicional en zonas clave sometidas a mayor impacto y desgaste.

Banda de agarre integrada. Mejora el contacto con la plantilla y optimiza la precisión en cada apoyo.

Ventilación bajo el arco plantar. Favorece la transpirabilidad y ayuda a mantener el pie seco.

Soporte en el tobillo. Aporta estabilidad adicional y contribuye a la prevención de lesiones.

Tecnología Polygiene. Control eficaz del olor durante esfuerzos prolongados en montaña.

T-FREE TRAIL

© SIDAS

Diseñados para aportar precisión en carrera mediante una construcción que separa el dedo gordo del resto de los dedos, con el objetivo de mejorar la comodidad, la estabilidad y la eficiencia en la pisada. Esta anatomía diferenciada responde al papel clave del dedo gordo en el equilibrio, la alineación y la propulsión.

Su construcción “in&out”, sin costuras, junto con la diferenciación entre pie derecho e izquierdo, asegura un ajuste preciso y cómodo. Incorporan refuerzos en puntera, talón y maléolo para aumentar la protección en zonas de impacto. La transpirabilidad se refuerza con una malla ventilada en la planta del pie y fibras Polygiene, que ayudan a evacuar la humedad. Además, incluyen soporte en el tobillo, una banda de agarre ancha que mejora la sujeción dentro de la zapatilla y una banda reflectante que aporta visibilidad en baja luz.

SIDAS Y EL ULTRA TRAIL

HIGHLIGHTS

Diseño con separación del dedo gordo. Mejora la estabilidad, la alineación y la eficiencia en la fase de propulsión.

Optimización del gesto natural de carrera. El dedo gordo actúa de forma más independiente para mejorar el apoyo.

Construcción “in&out” sin costuras. Reduce fricciones y mejora la comodidad en movimiento.

Forma específica izquierda/derecha. Ajuste más preciso y adaptado a la anatomía del pie.

Refuerzos en puntera, talón y maléolo. Protección adicional en zonas de mayor impacto.

Transpirabilidad avanzada. Malla ventilada en la planta del pie para favorecer la evacuación de la humedad.

Tecnología Polygiene. Ayuda a controlar el olor.

Soporte en el tobillo. Mejora la sujeción y la estabilidad en carrera.

Banda de agarre ancha. Optimiza el ajuste dentro de la zapatilla y evita desplazamientos.

Banda reflectante. Aporta visibilidad adicional en condiciones de baja luminosidad.

TRAIL ULTRA

Calcetines técnicos de ultra-running diseñados para acompañar la evolución natural del pie durante esfuerzos prolongados, combinando ligereza, transpirabilidad y soporte funcional. En distancias largas, la fatiga muscular modifica la biomecánica del pie, provocando el hundimiento del arco, el ensanchamiento de los metatarsos y una mayor sensibilidad en el talón.

Los Trail Ultra están concebidos para ayudar a compensar estos efectos y mantener un apoyo más estable a lo largo del tiempo. Incorporan refuerzos tipo strapping en el talón y la zona metatarsal para reducir la fatiga y ayudar a prevenir lesiones, junto con una puntera más ancha que se adapta al posible aumento del volumen del pie durante la carrera. La transpirabilidad se optimiza para evitar la acumulación de sudor. A ello se suman dos bandas de agarre que mejoran la sinergia con la plantilla, protección en la zona del tobillo y una construcción “in&out” que favorece un contacto más directo y preciso con el calzado.

© MANON GUENOT
SIDAS

SIDAS Y EL ULTRA TRAIL

HIGHLIGHTS

Diseño específico para ultra-running. Pensado para acompañar el pie en esfuerzos prolongados y alta fatiga.

Adaptación a cambios biomecánicos. Ayuda a compensar hundimiento del arco, ensanchamiento del antepié y mayor sensibilidad en el talón.

Refuerzos tipo strapping. Soporte en talón y zona metatarsal para reducir fatiga y prevenir lesiones.

Puntera más ancha. Adaptada al posible aumento del volumen del pie en carrera de larga distancia.

Alta transpirabilidad. Gestión optimizada del sudor en esfuerzos prolongados.

Doble banda de agarre. Mejora la conexión con la plantilla y la estabilidad dentro del calzado.

Protección en el tobillo. Soporte adicional en zonas de impacto.

Construcción “in&out”. Reduce fricción y mejora el contacto directo con la zapatilla.

ANTI FRICTION CREAM & RECOVERY CRYO GEL – FOOT CARE KIT

En la ultra distancia, el estado del pie se construye mucho antes de dar el primer paso. La acumulación de horas en montaña, la variabilidad del terreno y la repetición constante del impacto hacen que cualquier pequeño punto de fricción o sobrecarga tenga potencial para evolucionar rápidamente. El cuidado preventivo adquiere un papel central dentro de la estrategia del corredor, no como una reacción ante el problema, sino como una forma de anticiparse a él.

La gestión del confort empieza en los momentos previos a la carrera y se prolonga durante todo el esfuerzo, integrando hábitos y herramientas que buscan reducir el estrés mecánico sobre la piel y los tejidos. Mantener el pie en condiciones óptimas permite sostener la continuidad del movimiento cuando la fatiga empieza a condicionar la técnica y la sensibilidad en carrera.

MATHIS DECROUX SIDAS

SIDAS

Y EL ULTRA TRAIL

ANTIFRICTION CREAM

ANTI FRICTION CREAM

Crema pensada para actuar como primera barrera frente a la fricción. Su aplicación previa al esfuerzo ayuda a reducir el riesgo de rozaduras y ampollas en las zonas más expuestas, especialmente en recorridos largos donde la repetición del impacto multiplica el desgaste de la piel.

RECOVERY CRYO GEL

RECOVERY CRYO GEL

Tras la actividad, el Recovery Cryo Gel se orienta a la fase de recuperación, aportando una sensación inmediata de frescor que contribuye a aliviar la carga acumulada en los pies. Su acción está pensada para favorecer la relajación tras esfuerzos prolongados, ayudando a recuperar el confort después de horas de impacto continuo en montaña.

SIDAS Y EL ULTRA TRAIL

GEL TOE CAPS

226ERS – HIGH ENERGY GEL | HIGH FRUCTOSE GEL | ISOTONIC GEL

COMPARATIVA

EN LOS DEPORTES

de resistencia, el aporte de hidratos de carbono durante el ejercicio constituye una de las estrategias nutricionales con mayor respaldo científico para mantener el rendimiento. A medida que aumenta la duración del esfuerzo, las reservas corporales de glucógeno muscular y hepático disminuyen progresivamente, lo que reduce la disponibilidad de carbohidratos para sostener intensidades elevadas en el tiempo. La ingesta de hidratos de carbono durante la actividad contribuye a mantener la glucemia, aporta un sustrato energético de utilización rápida y ayuda a preservar, al menos en parte, las reservas endógenas de glucógeno, retrasando así la aparición de la fatiga.

Sin embargo, no todos los hidratos de carbono presentan el mismo comportamiento fisiológico. La velocidad de digestión, la absorción intestinal y la posterior oxidación dependen de factores como su estructura química y los mecanismos implicados en su transporte a través del intestino. Mientras que los carbohidratos que liberan glucosa tras la digestión utilizan principalmente el transportador intestinal SGLT1, la fructosa se absorbe mediante GLUT5. Esta diferencia permite combinar ambas fuentes para incrementar la cantidad de carbohidratos absorbidos y oxidados durante el ejercicio respecto al empleo de una única fuente, una estrategia que ha cobrado especial relevancia en la nutrición deportiva moderna.

La evolución del conocimiento en este ámbito ha propiciado el desarrollo de geles energéticos con formulaciones cada vez más específicas. En la actualidad, las diferencias entre unos productos y otros no se limitan a la cantidad de carbohidratos que aportan, sino que abarcan aspectos como el tipo de hidrato de carbono empleado, su concentración, la textura, la osmolaridad o la estrategia de utilización para la que han sido concebidos. Por ello, la elección de un gel energético debe responder tanto

a las características del esfuerzo como a la estrategia nutricional previamente planificada y a la tolerancia gastrointestinal de cada deportista.

Dentro de este contexto, 226ERS dispone de tres familias de geles con planteamientos claramente diferenciados: High Energy Gel, High Fructose Gel e Isotonic Gel. Aunque todos tienen como finalidad aportar energía durante el ejercicio, sus formulaciones responden a objetivos distintos y están diseñadas para adaptarse a diferentes necesidades.

¿POR QUÉ NO TODOS LOS GELES ENERGÉTICOS SON IGUALES?

Aunque todos los geles energéticos tienen como objetivo aportar hidratos de carbono durante el ejercicio, no todos lo hacen de la misma manera. El tipo de carbohidrato utilizado y la formulación del producto influyen en aspectos como la absorción intestinal, el vaciado gástrico o la estrategia nutricional para la que resultan más adecuados.

Una de las formulaciones más empleadas combina maltodextrina y fructosa. La maltodextrina libera glucosa tras su digestión y se absorbe principalmente a través del transportador intestinal SGLT1, proporcionando una liberación de energía progresiva y sostenida, mientras que la fructosa utiliza GLUT5. Al emplear vías de absorción diferentes, ambos carbohidratos pueden combinarse para aumentar la cantidad total de hidratos de carbono que el organismo es capaz de absorber y oxidar durante el ejercicio, una estrategia especialmente interesante en pruebas de larga duración.

Otra alternativa es la utilización de ciclodextrina como principal fuente de carbohidratos. Su elevado peso molecular y su baja osmolaridad favorecen un vaciado gástrico eficiente y pueden contribuir a una mejor tolerancia gastrointestinal, además de ofrecer un aporte energético estable y prolongado, especialmente cuando se requieren aportes elevados de carbohidratos. Sobre esta base, los geles isotónicos presentan una formulación más fluida que facilita su ingesta, pudiendo consumirse sin necesidad de ingerir agua de forma inmediata. Estas tres aproximaciones dan lugar a High Fructose Gel, High Energy Gel e Isotonic Gel de 226ERS, tres productos diseñados para responder a necesidades diferentes durante el ejercicio.

El High Energy Gel de 226ERS utiliza la ciclodextrina como principal fuente de hidratos de carbono. Está disponible en formatos de 45 y 76 g, que aportan 30 y 50 g de hidratos de carbono, respectivamente. Además, la gama ofrece una amplia variedad de sabores, incluyendo versiones con cafeína, con BCAA y formulaciones Salty enriquecidas con sodio, lo que permite adaptar la estrategia nutricional a las necesidades de cada entrenamiento o competición.

La principal característica de la ciclodextrina es su elevado peso molecular y su baja osmolaridad, propiedades que favorecen un vaciado gástrico eficiente incluso cuando la concentración de carbohidratos es elevada. Esto contribuye a una buena tolerancia digestiva y reduce la sensación de pesadez durante el ejercicio. Asimismo, está diseñada para proporcionar un aporte energético estable y sostenido, una característica especialmente interesante en deportes de resistencia y esfuerzos de larga duración.

Por sus características, High Energy Gel constituye una opción muy versátil para deportistas que buscan un aporte importante de carbohidratos con una buena tolerancia gastrointestinal, tanto en entrenamientos como en competición. La disponibilidad de diferentes formatos y sabores facilita, además, ajustar la estrategia nutricional a las demandas de cada prueba y a las preferencias de cada corredor.

GEL HIGH ENERGY GEL – CICLODEXTRINA

El High Fructose Gel está formulado a partir de una combinación de maltodextrina y fructosa, dos fuentes de hidratos de carbono que utilizan vías de absorción intestinal diferentes. Está disponible en formatos de 44 y 80 g, que aportan 30 y 55 g de hidratos de carbono respectivamente, y cuenta con una amplia variedad de sabores, incluyendo versiones con cafeína y opciones con aporte de sodio, lo que permite ajustar su uso a distintas estrategias nutricionales durante el ejercicio.

GEL HIGH FRUCTOSE GEL – MALTODEXTRINA Y FRUCTOSA

La maltodextrina es un polímero de glucosa que debe ser hidrolizado previamente a su absorción. Este proceso digestivo permite la liberación progresiva de unidades de glucosa, lo que contribuye a una disponibilidad de sustrato energético eficiente durante el ejercicio. La fructosa, por su parte, utiliza el transportador GLUT5, complementando la absorción de carbohidratos a través de una vía distinta a la de la glucosa. El uso combinado de maltodextrina y fructosa permite aprovechar simultáneamente los transportadores SGLT1 y GLUT5, incrementando la cantidad total de hidratos de carbono que el organismo puede absorber y oxidar durante el ejercicio en comparación con el uso de una única fuente. Esta estrategia de carbohidratos transportables múltiples constituye la base de las recomendaciones actuales de ingesta elevada en deportes de resistencia.

Por su composición, High Fructose Gel está orientado a situaciones en las que se busca un aporte elevado de carbohidratos por hora, siempre que exista una adecuada tolerancia digestiva y adaptación previa del sistema gastrointestinal.

El Isotonic Gel está formulado a partir de una base de hidratos de carbono en la que la ciclodextrina actúa como fuente principal, complementada con otros carbohidratos. Está disponible en formato de 68 g, que aporta 22 g de hidratos de carbono, y cuenta con diferentes sabores, algunos de ellos con cafeína, lo que permite su integración en distintas estrategias nutricionales durante el ejercicio.

La característica diferencial de este tipo de gel es su formulación isotónica, es decir, una concentración de partículas disueltas similar a la de los fluidos corporales. Esta propiedad, junto con su textura más líquida, facilita su ingesta sin necesidad de una toma inmediata de agua, lo que puede resultar práctico en situaciones de alta intensidad o cuando el acceso a la hidratación es limitado.

A nivel funcional, esta configuración puede favorecer una utilización más sencilla del producto durante el ejercicio, reduciendo la complejidad de gestionar simultáneamente gel y líquido en determinadas situaciones. Por sus características, Isotonic Gel resulta especialmente interesante en contextos en los que la facilidad de consumo es prioritaria, como esfuerzos de alta intensidad, competiciones con dificultad para ingerir líquidos o situaciones en las que se busca simplificar al máximo la ingesta de carbohidratos durante el ejercicio.

ISOTONIC GEL – CICLODEXTRINA

INFIERNO HELADO

BALANDRAU

Texto por Kissthemountain

LA MAÑANA

del 30 de diciembre de 2000, Josep Maria Vilà avanzaba con los esquís hacia la cumbre del Balandrau acompañado de su novia y tres amigos. El sol iluminaba las montañas del Ripollès, la nieve cubría generosamente las laderas y el Pirineo estaba lleno de excursionistas, esquiadores y alpinistas dispuestos a disfrutar de una magnífica jornada invernal. Nada parecía alterar aquel escenario perfecto.

Horas después, aquella excursión se habría convertido en una lucha desesperada por la supervivencia.

La montaña tiene la capacidad de regalarnos algunos de los momentos más intensos de nuestras vidas. Cumbres compartidas con amigos, amaneceres inolvidables, travesías que permanecen para siempre en la memoria. Pero también posee una cara mucho más dura, aquella que nos recuerda que, por mucha experiencia que acumulemos, nunca dejamos de ser vulnerables ante la fuerza de la naturaleza.

Balandrau, infern glaçat, dirigido por Guille Cascante, nos transporta precisamente a uno de esos episodios que marcaron para siempre la historia del montañismo en los Pirineos. A través de los testimonios de supervivientes, familiares y miembros de los equipos de rescate, el documental reconstruye la tragedia del 30 de diciembre de 2000, cuando una violenta irrupción de viento, nieve y frío extremo sorprendió a decenas de personas en las montañas del Ripollès.

Lo que había comenzado como una jornada aparentemente tranquila cambió en cuestión de horas. Para muchos de los excursionistas que se encontraban en la zona, nada hacía presagiar la magnitud de lo que estaba a punto de suceder. El paraíso se tornó en infierno de forma repentina. Ráfagas de viento huracanado barrieron las laderas, la visibilidad desapareció bajo una espesa cortina de nieve y la sensación térmica descendió hasta niveles extremos. En cuestión de minutos, la montaña dejó de ser un espacio conocido para convertirse en una trampa mortal.

Aquel día, 10 personas perdieron la vida intentando escapar de la ventisca en lo que hoy se recuerda como uno de los accidentes más graves de la historia del montañismo en los Pirineos. Sin embargo, el documental va mucho más allá de la

simple narración de los hechos. Su verdadero valor reside en la capacidad para mostrar cómo una combinación de circunstancias extraordinarias puede colocar a cualquier persona en una situación límite.

Uno de los grandes aciertos de la obra es que evita caer en el juicio fácil. Con demasiada frecuencia, tras una tragedia en la montaña surge la tentación de buscar culpables o explicaciones sencillas. Balandrau, infern glaçat propone una mirada mucho más humana. Los protagonistas no aparecen como imprudentes ni como héroes. Son personas corrientes que salieron a disfrutar de la montaña y que, de repente, se encontraron atrapadas en un escenario para el que nadie parecía preparado.

En este sentido, el documental convierte al torb en el auténtico protagonista de la historia. En los Pirineos, esta combinación de viento huracanado, nieve en suspensión y temperaturas extremas es capaz de transformar un paisaje familiar en un entorno completamente hostil. La visibilidad desaparece, las referencias se esfuman y cada paso se convierte en una incógnita. Quienes conocen la montaña invernal saben que no existe sensación más inquietante que perder la orientación cuando el viento lo borra todo a tu alrededor.

La fuerza de la película reside también en los relatos de quienes lograron sobrevivir. Sus testimonios transmiten con crudeza el miedo, el agotamiento y la incertidumbre de aquellas

horas interminables. Son historias que hablan de amistad, de resistencia y de una voluntad inquebrantable de seguir avanzando cuando las posibilidades de salir adelante parecen desvanecerse. Lejos de buscar el espectáculo, Cascante construye una narración sobria y respetuosa, donde la emoción surge de las propias vivencias de los protagonistas.

Para quienes frecuentan la montaña, Balandrau, infern glaçat ofrece además una reflexión valiosa sobre la gestión del riesgo. La tragedia no fue consecuencia de una gran temeridad ni de una decisión manifiestamente irresponsable. Por el contrario, demuestra que incluso montañeros con experiencia pueden verse superados por circunstancias excepcionales. La película nos recuerda que la formación, la prudencia y la planificación son herramientas fundamentales, pero también que existe una parte de incertidumbre que jamás podrá eliminarse por completo.

Más de dos décadas después, la tragedia del Balandrau sigue ocupando un lugar especial en la memoria colectiva del montañismo catalán y pirenaico. No sólo por la magnitud de lo ocurrido, sino porque simboliza una lección que continúa plenamente vigente: la montaña merece admiración, pero también respeto.

Quizás por eso Balandrau, infern glaçat resulta tan conmovedor para quienes amamos la montaña. Porque no habla únicamente de lo que ocurrió aquel día en el Pirineo. Lo hace también de nosotros. De nuestra vulnerabilidad, de nuestras decisiones y de ese delicado equilibrio entre la pasión por las montañas y el respeto que siempre les debemos.

Más que un documental sobre una tragedia, este filme es un ejercicio de memoria. El relato de quienes aquel día se enfrenta-

FOTOGRAMA

ron a una fuerza de la naturaleza imposible de controlar. Y la historia de aquellos que, como Josep Maria Vilà y otros supervivientes, más que sobrevivir, volvieron a nacer.

Dirección: Guille Cascante. Canal: 3Cat. Año: 2021. Duración: 01:18:31.

BALANDRAU. INFERN GLAÇAT

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KISSTHEMOUNTAIN #105. Ímpetu by kissthemountain - Issuu