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Entrega 3 SWS

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Textos de las mujeres madres trabajadoras que colaboran dĂĄndole cara y voz a

SuperWomanShiva

-3ÂŞ entrega-


Queridas Super Mujeres de hoy en día:

Como muchas ya sabéis, hace unos años que trabajo en la colección de esculturas iluminadas Santas Amas de Casa, especie en extinción. Sobre tablas de planchar recuperadas he creado dieciséis obras que homenajean las diferentes labores domésticas propias de las amas de casa típicas de la sociedad española de hace unas décadas. Las considero Santas por su entrega y paciencia, ya que dedicaron su vida en exclusiva a la Familia y al Hogar, ¡sin cobrar! Pero también las considero una especie en extinción al observarlas y compararlas con muchas de las mujeres que me han acompañado a lo largo de mi vida. Por esta razón, para celebrar con vosotras el 8 de Marzo, Día de la Mujer Trabajadora, el pasado año 2009 presenté a la SWS (SuperWomanShiva). En esta obra pretendo representar a las madres trabajadoras, símbolo de la mujer moderna actual, que tras liberarse de la dependencia del marido y entrar en el mundo laboral y económico, tiene que hacer malabares para conciliar su vida dentro y fuera del hogar, ya que la responsabilidad de las tareas domésticas sigue recayendo sobre ella en la mayoría de los casos. Por eso, más que Santa, la considero una Diosa! Esta vez, mi homenaje es a mujeres que conozco y aprecio. Por ello les he pedido su colaboración: he utilizado sus caras en mi nueva obra y también les pregunté:

¿Qué percepción tenéis de las mujeres modernas y madres trabajadoras que sois dentro de la sociedad actual?


Jo soc una iaia que pot donar fe que les dones ens en podem sortir de tot sense l’ajuda dels mascles. Per diferents raons a casa ens hem tingut d’espavilar durant més de setanta anys solament amb el nostre enginy, esforç i treball. Noies, no vos feu enrere que el mon és nostre. La diferència és que ara ho sabeu i feu valdre els vostres drets com a persones, abans teníem que anar contra corrent i reinventar-nos contínuament davant una societat repressiva. Ànims, i que ninguna es faci enrere que el mon sense vosaltres-nosaltres no rutllaria per cap costat.


Las mujeres de mi generación abrieron sus pétalos rebeldes de rosas, camelias, orquídeas u otras yerbas, de saloncitos tristes, de casitas burguesas, de costumbres añejas, sino de yuyos peregrinos entre vientos. Porque las mujeres de mi generación florecieron en las calles, en las fábricas se hicieron hilanderas de sueños, en el sindicato organizaron el amor según sus sabios criterios. Es decir, dijeron las mujeres de mi generación, a cada cual según su necesidad y capacidad de respuesta, como en la lucha golpe a golpe en el amor beso a beso. Y en las aulas argentinas, chilenas o uruguayas supieron lo que tenían que saber para el saber glorioso de las mujeres de mi generación. Minifalderas en flor de los setenta, las mujeres de mi generación no ocultaron ni las sombras de sus muslos que fueron los de Tania. Erotizando con el mayor de los calibres los caminos duros de la cita con la muerte. Porque las mujeres de mi generación bebieron con ganas del vino de los vivos acudieron a todas las llamadas y fueron dignidad en la derrota. (...) Las Mujeres de mi generación Luis Sepúlveda Calbucura (Santiago de Chile, 1999)


Rebelión en la granja doméstica. Ser una superwoman no es una elección ya que te lo imponen desde tu más tierna edad. A ningún hombre se le exige que sea bueno en los estudios, en la economía doméstica, en la organización... Tales atributos se reservan sólo para los Master de negocios. En cambio, a cualquier mujer se le exige eso y mucho más: a saber, encima tiene que ser guapa, lista “ma non troppo” y disimular sus excelencias para que nadie se ofenda. Me parece que ya es hora de rebelarnos y abogar por la imperfección: ¡Seamos superwoman para nuestra vida y no para esa vida de corderos de granja!


Recuerdo tener idea de que mi madre tenía una fuerza especial. Se levantaba cada día con una energía arrasadora, gracias a la cual un montón de cosas se ponían en funcionamiento. La casa, las hijas, el trabajo… y siempre con ganas, entusiasmo, dedicación y esfuerzo. De niña la veía como “superpoderosa”. Desde la melancolía adolescente peleaba, con desgano, frente a esa mujer que parecía poder con todo, incluso con mi malhumor. Un día, quién sabe porqué ubicación extraña de los astros, o qué vibración energética, o en la mirada de mi hijo, o en el reflejo de la puerta de la lavadora contemplando la fuerza centrifugadora… cambió la imagen de mí misma. Había dejado de ser lo que pensaba que era y me había convertido en alguien muy parecido a aquella mujer que yo veía cuando miraba a mi madre. Seguramente fue todo un proceso… pero la toma de conciencia, el “click” que te “actualiza” la imagen de ti misma, es un instante.


SuperWomanShiva... Es la mujer que concilia trabajo y familia, Sintiendo que no dedica suficiente tiempo a sus hijos Y con mala conciencia porque no lo da todo por el trabajo.


Es estrany... ja han passat 50 anys! I encara tinc tantes coses per fer... i en tinc moltes ganes! Estic orgullosa de ser mare. Estic orgullosa de les meves tres filles. Però... no em trec de sobre aquesta sensació estranya... Tinc com una maquineta a la panxa que no para, no para. Què estrany és tot! No m’imaginava que anessin així les coses... No vull renunciar a tota aquesta energia, ja som tantes...


Hay mujeres que se aman. Hay mujeres que no. La falta de amor por una misma muchas veces se ve acompañada de situaciones frustrantes pasadas o del momento. Rechazo, dolor, angustia, sensación de vacío, apatía… La autoestima en la mujer es un tema central que marca y marcará siempre el destino de nuestras vidas. Te propongo dejar tu dolor atrás y comenzar el verdadero primer día de tu vida. El cambio de actitud es el comienzo de todo y de ser feliz, mujeres!!!


No sabe… No contesta…


Para mí, hay dos tipos de mujeres modernas: las que pueden serlo y las que lo intentan. Las primeras son chicas y mujeres que no han tenido aún o que no han querido tener hijos. Ellas tienen energía para luchar, para competir en un mundo de hombres, para ganar los mismos salarios sin desgastar su físico y su alma. Incluyo también en este grupo las mujeres que no tienen otro tipo de cargas, como mayores o enfermos en la familia. A todas ellas los hombres las respetan, porque se hacen respetar, les queda energía para ello, aunque bien triste es que parte de la energía que una tiene haya que destinarla a ese fin. El otro grupo somos las mujeres que somos madres, o/y que tienen mayores o enfermos a su cargo. Nosotras intentamos ser mujeres modernas, como las primeras, luchamos para ser buenas madres, para cuidar a los nuestros y además luchamos en el mundo laboral y en el profesional, que no necesariamente son lo mismo. Pero nosotras no luchamos para conseguir nuestros propósitos simplemente, sino que luchamos para que no se nos quite lo que hemos conseguido, para mantener los ingresos que nos permiten cuidar de los nuestros. A ese carro cargado y pesado que arrastramos, a veces, a la mayoría se nos añade un hombre, con lo que el carro aún pesa más.

Somos una generación de mujeres modernas o somos la transición hacia una sociedad igualitaria que mientras no llega, daña con fuerza el motor el esta sociedad, que nos guste o no, somos nosotras las mujeres. No queramos ser "superwomans", no es ningún mérito, aunque así nos lo hayan hecho creer. Todo pasa factura en esta vida y aún nos queda mucho por aprender.


Super flower woman Neixes sense triar on; jugues, balles i estudies sense saber per què; descobreixes la gent i els interessos que s’hi creen al voltant… Em toca l’època de la igualtat; de la igualtat a mitges, és clar, ben bé entre dues generacions oposades que m’estiren per totes bandes. I vaig traient el cap, nedant a contracorrent o formant un remolí, sobrevivint… com puc, sense fer gaire soroll, però sempre, això sí, amb les floretes, les meves floretes.

Estic cansada, molt cansada, però continuaré lluitant.


En una etapa de mi vida, hace ya muchos años, huyendo de la intolerancia del país al que mis padres habían ido a parar, Uruguay, llegué con mi marido y mis dos hijos, de uno y de dos años a Bagdad, la ciudad exótica y luego maltratada injustamente, pero que a nosotros nos dio refugio, paz y trabajo. A la semana de haber llegado, la pequeña se cae y choca su frente contra la punta de una estufa. Le salen chorros de sangre por la frente y no sé donde estoy ni a donde ir. Salgo a la mitad de la calle a pedir ayuda. El pedido de auxilio no era con palabras porque era una analfabeta en tierra extraña. Una mujer entendió mi desesperación. Caminó conmigo unos minutos, paró un taxi y le dijo que me llevara al hospital. El cuidado de los hijos no conoce excepciones. Otras mujeres, más allá de culturas distintas, conocen los desafíos comunes de la maternidad. Cualquier woman lo hubiera hecho. La super woman vino después... Hoy mis hijos ya son madre y padre y están en la misma noria, trabajando y cuidando de mis nietos. Las mismas contradicciones, duplicaciones o multiplicaciones de roles.


Pensar, estudiar, cocinar, trabajar, leer, disfrutar, manifestarse, luchar por un mundo mรกs justo, VIVIR, porque a pesar de que la vida es bella ya verรกs: "Que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender mรกs tarde como todos los jรณvenes, yo vine a llevarme la vida por delante...." (J. G. de Biedma)


VALOR Y AMOR INCONDICIONAL


“Madre”... la experiencia más vital, la excelencia como mujer, pero donde la química de nuestro cerebro no acaba de funcionar bien: lo damos el todo por el todo, sin más. En mi caso, madre de dos polluelos que sí sé que son míos porque me costó lo mío entregarlos a la vida, y que a estas alturas ya vuelan solos y por libre y que son lo mejor que me ha pasado con creces.. “Trabajadora”... desde los 28 años. ¡Qué contenta estaba yo, oye, con mi plaza luchada y ganada a pulso! eso sí... mientras criaba a los polluelos arriba mencionados!!! Trabajadora en casa, pues también, malabarista a tiempo completo, porque claro, como eso de la igualdad de la mujer y la defensa del trabajo fuera de casa, se llevaba y se lleva mucho, pues ala! toma trabajo, y ya puestos que sea doble, o triple, o.... Abro paréntesis para que no nos oiga nadie ¿vale? (yo creo que hemos salido perdiendo... con lo bien que se está de marujaaaaaa... que ya nos lo decían nuestras madres cuando de pequeñitas nos leían al pie de la cama: un apuesto y rico príncipe y todo resuelto). Pero no, nosotras erre que erre.


...niĂąa, mujer, madre, persona, alma... aprendiz perpetua de la vida y de la muerte, del espacio y del vacĂ­o.


¿MI EXPERIENCIA COMO AMA DE CASA Y TRABAJADORA? EN REALIDAD SOY PARCA EN PALABRAS. EN MUUUUUCHOS AÑOS DE CASADA, YA QUE ME CASE CON POCA EDAD, PUEDO DECIR QUE ME TOCO LA CASA, LOS NIÑOS, EL TRABAJO Y AL MISMO TIEMPO ESTUDIAR, ESTO ÚLTIMO FUÉ PORQUE QUERIA SER PINTORA Y ESCULTORA. GRACIAS A MIS ESTUDIOS HE PODIDO HACERME UN POQUITO MAS FUERTE. NO POR MEJORAR EL TRABAJO SINO PARA AYUDAR A MI INTERIOR. LO LOGRÉ Y HACE NUEVE AÑOS QUE ESTOY SEPARADA. EN PARTE ME SIENTO ALGO MÁS LIBRE Y LO QUE HAGA O HAGO ES PORQUE QUIERO.


En mi vida siempre avancé por saltos al vacío: cerrar los ojos, tomar impulso y saltar hacia una nueva etapa sin calcular demasiado, siguiendo el instinto. Mi salto a la maternidad también fue así. Pero, después había que correr, correr y correr; para hacer compatibles horarios, trabajo, actividades domésticas, compromisos sociales, vida de pareja y darse el derecho a la pausa de mimos, consuelos, cuentos y risas. Siempre sin tiempo pero siempre con tiempo para todo. Usé mi libertad para elegir perderla. Y no me arrepiento, disfruto esta devoción y esta entrega como lo mejor que hice y que seguiré haciendo. A veces estoy cansada, el terreno es árido, lleno de piedras, no hay agua suficiente para mi sed de otras cosas. Y de pronto el oasis, la frescura de las caricias, el sabor de las pequeñas cosas compartidas, el bálsamo de la ternura y el orgullo de esos frutos que maduran. Soy una reina en esos momentos. Pero ya me estoy poniendo el traje de atleta, que toca volver a correr. ¡Los dejo porque se me quema la comida!


Ser mujer, ser madre, ser soltera, ser emprendedora, ser civilizada, ser libre, ser salvaje, ser responsable, ser divertida, ser guapa, ser fuerte, ser sensible, ser amante, ser orgásmica, ser amiga, ser ordenada, ser elegante, ser equilibrada, ser deportista, ser creativa, ser práctica, ser intuitiva, ser espiritual, ser empresaria, ser costurera, ser enfermera, ser, ser, ser y ser... El futuro es de las mujeres, al menos yo lo creo así. Somos capaces de todo o casi todo y solas, en este mundo que aún es de hombres. Se nos exige el doble o más solo por nuestra naturaleza multifunción. Lo difícil a veces es pensar realmente en nosotras, en lo que verdaderamente queremos. ¡Insto a que NO lo olvidemos! Porque ser tu misma y darte amor es una parte muy importante para que puedas ser todas esas otras mujeres que te pide la sociedad!! Amate, respétate y date tu misma el valor que te mereces, ya que de allí sacarás la fuerza para siempre seguir adelante! Madre soltera, libre y emprendedora


LA MUJER MODERNA DENTRO DE LA SOCIEDAD ACTUAL

-La mujer moderna de hoy en día no cabe en la minúscula taza de la sociedad actual -La mujer de hoy no espera el mañana, vive día a día respirando con la boca abierta -La super woman shiva no vive para la sociedad actual si no por el cambio de esta. SWS para mí, significa: Sabe saborear lo que se come, Valquiria es en la ópera del mismo nombre Sorbe del tarro de la miel salada


¡Tener a Maria ha sido un regalo! (no conseguía embarazarme y al final llegó...) Esta experiencia vital me ha cambiado y cambió también mis prioridades totalmente. Mi jornada laboral pasó de tiempo completo a parcial... y aunque las expectativas laborales quedan en segundo plano, es la mejor decisión que he tomado. Así he encontrado mi equilibrio, sigo conectada al mundo laboral y disfruto viendo crecer a mi niña.


¿SUPERWOMAN? Si naciste a mediados del siglo XX en este país algo parecido a esto te habrá pasado. Niñez y adolescencia en una familia de la época, el padre trabaja, la madre “sus labores” y ambos permiten que tú seas el primer miembro del clan que puede ir a la Universidad. ¿Notas el cambio? Una amplia vía se te ha abierto: pluralidad de pensamientos, ansias de libertad, acceso a conocimientos insospechados... COMPROMISO. Intentas desarrollar tu vida adulta con coherencia. No tienes modelos, hay que tirarse a la piscina. Concilias como puedes el trabajo, la familia y la acción social. Al cabo de unos años notas que esos tres campos están quedando por debajo de tus expectativas, en el trabajo montón de dificultades no te permiten llegar a tus propósitos, en la familia tu pareja se lía con tu canguro, en la acción social los cambios son dirigidos por otros más influyentes hacia fines que no coinciden con los tuyos. DECEPCIÓN. Pero hay que seguir. Sobrevivir se convierte en la prioridad, aunque haya que renunciar a utopías de otros tiempos. Tus hijas son lo primero, que puedan llegar allí donde tú no llegaste. ESPERANZA. Y al final, hoy ya has hecho todo lo que estaba en tus manos. Tu papel de madre se ha convertido en el de “madre nutriente”, la que llena las neveras de vez en cuando. Tu papel profesional se ha acabado, estás jubilada. Te queda el papel de desarrollo personal como ser social, aquel que tuviste que olvidar años antes a favor de los otros quehaceres. Empezarás de nuevo. ¡¡¡ESTAS VIVA!!! Superman solo hay uno, con su supercapa y su slip ajustado. Superwomen hay millones. Y no es un título que nos tenga que dar nadie, NOS SENTIMOS.


Mi percepción como mujer, madre y fotógrafa; y amanta............. En estos momentos me construyo mis alas con toda la creatividad, la inspiración de lo cotidiano, los periplos que voy encontrándome más mi bagaje del pasado. ¡Muchas emociones! Unas bonitas alas púrpuras que me permiten reconstruir mi puzzle, música, imágenes, monólogos, texturas........... puntos diversos....... ¡¡Donde pueda volar a donde quiera y expresarme!! Elevarme es mi escapatoria. ¡¡¡Junto con una selección de emoción!!! Así percibo el ambiente laboral en estos instantes que vivimos.


Nací en Buenos Aires. Fui militante política de izquierdas (la dura) entre los 22 y los 30 años. Milité, trabajé, estudié (Derecho y luego Historia) y me ocupé de mi casa y algo de mi marido ya que me divorcié cuando mi hijo tenía 2 años. A los 30, para salvar mi vida, me vine con “hijitus” a Barcelona. El padre ya estaba aquí y colaboró algo al principio y luego nada. Trabajé, acabé mi carrera, saqué oposiciones, me doctoré, pagué la escolarización EGB de mi hijo. Luego hizo el Insti y se licenció como ingeniero informático. Sólo podía hacer trabajitos parciales, por lo cual la parte fuerte de sus estudios la financié yo. Y con mucha alegría ya que fue y es un sol. Ahora estoy felizmente jubilada y con la esperanza de que llegue prontito algún nieto.


…Hoy me levanté, preparé mi desayuno, preparé la ropa de los niños, desayuné, me preparé mi comida para llevarla al trabajo, desperté a los niños, los vestí, les di desayuno, los llevé al cole, corrí hasta el tren, bajé del tren, cogí el bicing, llegué al trabajo, revisé el correo, contesté cinco urgentes, me reuní con mi estudiante, revisamos su trabajo, me reuní con mi jefe, revisamos mi trabajo, me inscribí en un congreso, envié el abstract, le llevé la fotocopia a la mujer de administración, le llevé la fotocopia firmada de la mujer de administración a mi jefe, seguí trabajando en el artículo, comí rápido, hablé por teléfono con mi marido, pedí cita online en el pediatra para Marcos, seguí trabajando en el artículo, imprimí el resultado final y me lo puse en la mochila, salí corriendo, cogí el bicing, cogí el tren, busqué a Marcos en el cole, hablé con su profesora sobre su problema del logopeda, recogí el chándal en la oficina del AMPA, llegamos a casa, le di merienda a Marcos, lo bañé, fuimos a buscar a Erli a la clase de Hip Hop, volvimos a casa, le di la merienda a Erli, preparé un caldo y lo puse en la olla exprés, puse el pescado al horno, mientras se cocinaba todo, puse una lavadora, recogí la ropa tendida del día siguiente, la doblé, la repartí en los armarios, cené con los niños, hice los deberes con Erli, cepillé los dientes a Marcos, le leí un cuento, me acosté con él en la cama hasta que se durmió, leí un rato con Erli, le acaricié el pelo hasta que se durmió. Recogí las cosas de la cena, puse el lavavajillas, limpié los fogones, tiré la basura. Me acosté en mi cama y me dormí…


En mis tiempos fui madre trabajadora, pero mi homenaje es para MI MADRE que reunĂ­a todas las caracterĂ­sticas de "santa" siempre con una sonrisa en los labios.


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Entrega 3 SWS by Karol Bergeret - Issuu