Van Gogh decía: «Yo vivo en una pequeña casa amarilla con contraventanas verdes. La casa está situada a pleno sol». La
luz
deslumbrante,
que el pintor Vincent Van Gogh fue a buscar a la Provenza, en el Sur de Francia, penetra,
tamizada
por las contraventanas semicerradas, en su habitación de Arles.
Es una habitación
sencilla
con mobiliario rústico. Aquí podemos ver la mesa en la que coloca sus útiles de aseo. «Con las formas cuadradas de los muebles quiero expresar la tranquilidad», escribió el pintor en una carta a su hermano Theo.