Grandes lienzos colgados en las paredes, el dorso de una gran tela... No se distingue casi nada en la penumbra. Estamos en una amplia sala del Palacio Real de Madrid, en el siglo XVII, en el
taller
de‌
Diego
Velázquez
,
pintor oficial de la corte española. Con el pincel en una mano y la paleta en la otra, nos mira de frente, desde dentro del cuadro, de tal forma que parece invitarnos a entrar en él. Este cuadro es también un
autorretrato
del autor.
Pero ¿qué es lo que está pintando?