Punt universitario
número
Universidad Autónoma de Baja California Sur
14
423
años de transmisiones
efemérides / tesis UABCS / columna / comentarios / historia
Editorial Gabriela de la Fuente Betancourt Responsable de información, diseño y maquetación
F. Yazmín Rodríguez Orantes Revisión editorial
Colaboradores José Luis Larios Osuna Ramón Cuéllar Márquez Luisa Sánchez Gina Ramírez Rosario Laga Alejandra Mazariegos Villarreal Ariadna E. Ávila García Carla Gpe. Fernández Lereé Alejandro Telechea Cienfuegos
Punto Universitario es una publicación semanal del Centro de Radio y Televisión Universitario, Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS). Todos los derechos reservados. Contacto: puntouniversitariouabcs@gmail.com
Rector Dr. Dante Arturo Salgado González Secretario General Dr. Miguel Ángel Ojeda Ruíz de la Peña Secretario de Administración y Finanzas Dr. Alberto Francisco Torres García Abogado General Lic. Luis Tirado Arámburo Director de Difusión Cultural y Extensión Universitaria
Lic. Jorge Ricardo Fuentes Maldonado
El 22 de mayo de 2007 comenzaron las transmisiones de la radiodifusora XEUBS Radio UABCS por la señal 1180 de amplitud modulada. Mucho ha cambiado desde entonces. Al día de hoy, la radio de la Universidad Autónoma de Baja California Sur no solo llega por las ondas de radio, también desde https://mixlr.com/radiouabcs/, con contenidos en vivo desde https://www.facebook.com/radiouabcs
en este número Lo que cuenta la historia - José Luis Larios Osuna Tesis UABCS Fiestas de Fundación de La Paz: mitos del pasado, mitos del presente - Ramón Cuéllar Márquez Derecho a la libertad de expresión - Luisa Sánchez, Gina Ramírez, Rosario Laga COLUMNA: El papel de las algas en el desarrollo sustentable - Alejandra Mazariegos Villarreal Lengua española: La metáfora de Babel, ni se crea ni se destruye - Ramón Cuéllar Márquez Iluminare: Invención de la radio - Ariadna E. Ávila García y Carla Gpe. Fernández Lereé La disminución de la población indígenas Cochimí de la Misión de San Ignacio 1728-1768 - Alejandro Telechea Cienfuegos
19 de mayo
a t n e u
c e u oq
a i r o t s i h la
Por José Luis Larios Osuna
L
El tren Orient Express Directo hace su último viaje un día como hoy 19 de mayo de 1977, desde Paris, Francia a Estambul en Turquía. Hubo un tiempo en el pasado que viajar era un lujo, todo un sueño, una aventura y un misterio. A finales del siglo XIX la modernidad se hacía presente durante la Revolución Industrial, los nuevos medios de trasporte se fueron adaptando de una forma segura y exitosa para la sociedad. Fue así como surgió el Oriente Express en 1883, idea del empresario belga Georges Lambert Casimir Nagelmackers, una necesidad para trasladarse de un lugar a otro en pocas horas, con características especiales, con comodidad en sus mobiliarios, contaban con departamentos privados, para garantizar la intimidad y comodidad de sus viajeros. Una de las mejores innovaciones del Orient Express fue la incorporación de coches restaurante y amplios salones, contaba con chefs de prestigio, y puede sr que esto trajera la variabilidad de comidas exóticas que el turismo gastronómico busca, viajar en tren es una experiencia maravillosa, estás en contacto visual con la naturaleza, pasas por lugares inimaginables, el ruido inconfundible de las ruedas del tren con las vías me trae recuerdos memorables de gusto, placer, alegría, me trasporta a esos lugares. Ahora imaginarme viajar en él desde Paris, la capital del romanticismo hasta Estambul, la misteriosa y exótica Turquía, y qué decir de las maravillosos lugares y ciudades de Europa por las cuales el Oriente Express Directo cruzaba.
Un aire de romanticismo nos atrapa al imaginarnos en ese tiempo en que la vida era diferente, más aún acompañado con una lectura durante el viaje y un buen vino...
Imagen de Jules Chéret tomada de https://commons. wikimedia.org
Su primer viaje duró 80 horas. La ruta salía de Paris, pasaba por el río Rin y hacía su primera parada en Estrasburgo, Francia. Después cruzaba la frontera y se internaba por los bosques alpinos, entre montañas y lagos, para otra escala en Múnich Alemania y luego en Viena -la capital de Austria, fuertemente ligada a la música clásica-. De allí a Budapest, Hungría y Bucarest en Rumania, para finalmente arribar a Estambul, la antigua Constantinopla, ciudad edificada por los griegos y conquistada por Roma; en ella encontramos toda una mezcla de culturas antiguas.
I N V E N C I Ó N
D E
L A
R A D I O
Por: cDra. Ariadna E. Ávila García & (P) B.M. Carla Gpe. Fernández Lereé
La historia de la radio comenzó en 1887, cuando el físico Heinrich Hertz detectó radiación electromagnética (predicha por Jaime Clerck Maxwell) a partir de cargas eléctricas poderosas.
Oliver Lodge, en 1894 transmitió y recibió ondas para representar los puntos y rayas del código Morse, que ya se utilizaba ampliamente en telegrafía alámbrica.
En forma paralela, en 1895 el profesor ruso Alexander Popov mejoró el sistema de recepción de ondas electromagnéticas y sentó las bases de las modernas antenas.
Guillermo Marconi, basado en estos trabajos y en los de Nikola Tesla, desarrolló comercialmente el invento. Al principio, Marconi podía transmitir código Morse a un par de millas. En 1901 construyó un transmisor suficientemente potente para enviar mensajes a través del Océano Atlántico. Para que se transmitieran sonidos como la voz, hubo que esperar la introducción de la válvula de radio y el desarrollo de los osciladores, de Ambrose Fleming y Lee de Forest. Finalmente, en noche buena de 1906, transmitió el primer programa con música y locución. La compañía Westinghouse que fabricaba receptores de radio, estableció su propia estación en Pittsburgh, Pennsylvania, llamada KDKA y el 2 de noviembre de 1920 llevó a cabo la primera transmisión pública.
La invención del transistor, en 1947 permitió la construcción de radios portátiles que combinaban AM y FM. La radio vivía por entonces su edad de oro y aún hoy, a pesar de la TV e Internet, sigue siendo la mayor fuente de información y entretenimiento.
Tesis UABCS Fiestas de Fundación de La Paz: mitos del pasado, mitos del presente Por Ramón Cuéllar Márquez
Todos los años existe una discusión, que no debate, sobre la fundación de La Paz, ciudad capital y puerto de Baja California Sur, en especial sobre el desembarco de Hernán Cortés a las playas “tibias y claras”, entrando “por la paz de la bahía”. Modesto Peralta Delgado, escritor y periodista, presentó su tesis Fiestas de Fundación de La Paz: mitos del pasado, mitos del presente, no en una “reinterpretación” del tema, sino una exploración más profunda donde es capaz de delimitar sus tropos a partir de dos herramientas fundamentales: complejidad y matizar.
A partir de estos dos conceptos, no solo son dos palabras, Peralta Delgado logra guiarnos con un lenguaje honesto, dinámico, jocoso, con una voz coloquial que logra atraparnos en su lectura, y que nos hace ver que es posible acabar con los tonos académicos y acartonados, aunque, claro, depende el abordaje del tópico. Así que descubrimos que no es tan simple acercarnos a la temática y como nos lo han planteado desde un ideario que pretende ser una tradición, cuyo origen lo encontramos en una necesidad de tener una “identidad”.
Peralta nos cuenta que bajo la bandera de “voy a desenmascarar los mitos” se fue hallando con que la cosa no era sencilla y que se enfrentaría a asuntos multifactoriales que debía poner sobre la mesa para lograr un equilibrio en su investigación; es decir, no dejarse conducir por sus prejuicios sino con una visión que lo dejara tener filtros histórico-literarios desprovistos de puntos de vista personales.
¿Resultado? Una tesis disfrutable y que merece la pena revisemos no solo como lectura, sino para comprender más allá nuestra frágil identidad territorial y que se construye a partir de asociaciones culturales que a veces poco tienen que ver con la realidad. Al final la verdad que el autor buscaba, se hizo compleja y aprendió a matizar en bien de su estudio.
Esta nota está basada en la tesis Fiestas de Fundación de La Paz: mitos del pasado, mitos del presente, que presentó Modesto Peralta Delgado para obtener su grado de Maestro en Investigación Histórico-Literaria. El trabajo contó con la dirección del Dr. Francisco Ignacio Altable Fernández.
Derecho a la libertad
de expresión
COLUMNA desarrollo sustentable
El papel de las algas en el desarrollo sustentable Por Alejandra Mazariegos Villarreal Estudiante de doctorado en Ciencias Marinas y Costeras (CIMACO)
Sargassum lapazeanum y Gelidium sp. en el Golfo de California. Fotografía de Alejandra Mazariegos Villareal
Las algas son un conjunto de organismos extremadamente variable que realizan fotosíntesis, se diferencian de las plantas terrestres porque su estructura es menos compleja y carecen de raíces, tallos y hojas, pudiendo ser desde organismos unicelulares (microalgas) hasta individuos de más de 50 metros de altura (macroalgas). Se encuentran mayormente en ambientes acuáticos tanto marinos como de agua dulce. En el medio marino, las algas proporcionan servicios ecosistémicos cruciales, contribuyendo significativamente a la producción primaria y a la producción de oxígeno, siendo la base de las tramas tróficas. Las algas son consumidas por el ser humano y aportan vitaminas y minerale; además, son utilizadas para la obtención de compuestos en la industria alimentaria como polisacáridos, carotenoides, proteínas, enzimas, ácidos grasos poliinsaturados, lípidos, etc. Adicionalmente las macroalgas proveen de sustrato y protección para la reproducción y crecimiento de diversas especies. En relación con los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible que establece la Organización de Naciones Unidas para el periodo de 2015-2030, con el objetivo de erradicar todas las formas de pobreza y de balancear las dimensiones sociales, económicas y
ambientales del desarrollo; los distintos usos a los que pueden ser sujetas las algas pueden coadyuvar a desarrollar soluciones que permitan alcanzar estos objetivos. Las algas, pueden ser utilizadas directamente como suplementos alimenticios (tanto para seres humanos como para animales y vegetales) que han probado ser efectivos para prevenir enfermedades (objetivo 2 y 3). Asimismo, las algas pueden mejorar la calidad del agua al remover materia orgánica, nutrientes excesivos y otros contaminantes (objetivo 6). A partir de ellas pueden generarse biocombustibles (objetivo 7), incluso pueden ser utilizadas como componentes verdes en las nuevas edificaciones (objetivo 9 y 11). Son efectivas al capturar bióxido de carbono, combatiendo al calentamiento global (objetivo 13) y pueden ser utilizadas como bioindicadores (objetivo 14). Asimismo pueden ser utilizadas para la restauración de suelos (objetivo 15). Imagen de fondo: tapete de algas en el Golfo de California. Fotografía de Alejandra Mazariegos Villareal
A través del desarrollo de empresas de cultivo y/o extracción de compuestos de algas locales se puede coadyuvar en la erradicación de la pobreza (objetivo 1), en la generación de empleos (objetivo 8), igualdad de género (objetivo 5) y en la reducción de la inequidad (objetivo 10) y por consiguiente mejorar la educación (objetivo 4). Al incorporar el abordaje circular en el cultivo y utilización de las macroalgas se promueve una producción y consumo sustentable (objetivo 12). De la misma forma, la creación de nuevas tecnologías promueve las asociaciones interdisciplinarias (objetivo 17).
Tapetes de algas en el Golfo de California Fotografía de A. Mazariegos Villareal
Sin embargo, el potencial de las algas para apoyar el desarrollo económico sustentable aun es poco conocido, por lo que se requieren mayores esfuerzos para dar a conocer y desarrollar nuevas tecnologías que aprovechen las multiples oportunidades que estos organismos nos proveen.
L
LE
G U A
Lengua española
N
La metáfora de Babel, ni se crea ni se destruye Por Ramón Cuéllar Márquez La lengua ni se crea ni se destruye, solo se transforma (aunque quieran manipularla en “laboratorios” para que vaya en algún sentido). Las lenguas son intercambiables, gracias a eso es que se enriquecen y se expanden, tal vez algún día se mezclen tanto, que se conviertan en una sola, como si regresáramos a Babel, su metáfora de lengua única. Esa ha sido la historia de la humanidad, de todos los grupos humanos que fueron construyendo las lenguas como modo de interpretar y comunicar sus realidades, a partir de sus épocas, movimientos, necesidades, cambios. Las lenguas son un reflejo de esa evolución y hablan de nuestras tradiciones, relaciones sociales y familiares y de cómo nos hemos movido a lo largo de esa
historia. Si revisamos las primeras manifestaciones escritas —que es el fin de la prehistoria y el comienzo de la historia—, como las tablillas de barro en Sumeria, podemos observar la necesidad no solo de comunicar sino de dejar patente nuestro paso por la tierra, para preservar las costumbres, la tradición oral —tan volátil, endeble y perdidiza— y las posesiones adquiridas por el trabajo realizado o las riquezas acumuladas por las elites urbanas. Ya no se habla Sumerio, claro, pero dejó regados en otras lenguas palabras que tal vez hoy en día persistan en las diferentes lenguas modernas. Según algunos lingüistas, existió una lengua llamada el indoeuropeo y que sería la madre de la mayoría de las lenguas de Europa y Medio Oriente, incluyendo el sánscrito de la India; todas esas hijas han convivido y se han mezclado unas con otras hasta conformar sistemas simbólicos complejos llamados lenguas. Cada lengua, aunque es el resultado de la evolución social de un grupo humano, de un pueblo, tuvo necesariamente que coexistir con otras, perfeccionándose más y más, y que gracias al surgimiento de la escritura podemos constatar esa metamorfosis ocurrida a lo largo del tiempo.
Breve´s Historias La disminución de la población indígenas Cochimí de la Misión de San Ignacio 1728-1768 Por Alejandro Telechea Cienfuegos
En 1728 el misionero Jesuita Juan Bautista María Luyando, acompañado del padre Sistiaga, de nueve soldados y de muchos indígenas aprendices, llegan al lugar que los indígenas cochimíes denominaban Cadeu Camaanc con el propósito de establecer una misión, a la cual bautizaron con el nombre de Misión Nuestro Señor San Ignacio Kadakaamán (Bancroft XV, 448; Dunne 226). Pronto el padre Luyando inicia los trabajos para lograr la consolidación de dicha misión: introduce las higueras, los granados y la caña; siembra 500 parras y empieza el cultivo del trigo, construye presas y acequias para irrigación, inicia también la construcción de una iglesia de adobe, entre otras obras (Dunne 227; Francez 67).
En 1730 el padre Luyando realiza un conteo sobre las poblaciones indígenas cercanas a la misión, contabilizando 1249 distribuidos en 27 rancherías (Aschmann 161), esto último fue cómo los misioneros jesuitas denominaron a las bandas indígenas. En la medida en que las poblaciones nativas de la California inician el contacto con los europeos y mestizos, empezaron a ser presas no sólo del proceso de aculturación, sino también de las enfermedades de las que eran portadores los nuevos pobladores de California, a las cuales los organismos de las poblaciones indígenas no estaban preparados para hacer frente. Precisamente de lo que estamos mencionando, en 1731 se genera en la misión de San Ignacio una epidemia de disentería, muriendo por esta enfermedad más de la mitad de la población de San Ignacio (Venegas en Aschmann 162).
En 1733 se presenta una nueva epidemia, afectando gravemente a las poblaciones indígenas de la misión, lo mismo pasa en 1742 con la epidemia de paludismo, tifoidea, tifus y sarampión. Quince años después de haberse fundado la misión de San Ignacio se contabilizaban 750 indígenas, distribuidos ya en sólo 8 rancherías de las 27 que originalmente existían (Burris 132), generándose en estos años una disminución del 40% de dicha población. En 1752 hay una recuperación en el número de indígenas, cuya cantidad llegó a los 1147, pero esto se debió a la desaparición de la misión de Santa Gertrudis, pasando los indígenas de dicha misión a la de San Ignacio (Rotea, en Aschmann); para 1762 hay una nueva disminución de la población indígena contabilizándose 838 (Dunne 396), generándose en diez años una caída del 27%, situación que no cambiará para los cochimíes de la misión de San Ignacio, en 1768, año en el que los misioneros jesuitas son expulsados de la península de California, la cantidad Indígenas de la California, ilustración del padre Juan Jacobo Baegert
Iglesia de Misión San Ignacio Kadakaamán
de estos llegaba a 750, distribuidos en 7 rancherías, es decir que en los 40 años de fundación de la misión de San Ignacio, había desaparecido el 40% de la población indígena, producto de la aculturación y de las enfermedades epidémicas.
BIBLIOGRAFIA Aschmann, Homer, The central desert of Baja California: demography and ecology. Manessier publishing company, 1967. Bancroft, Griffing, The flight of the least petrel. G.P. Putnam Sons, 1932. Burris, Ernest J., S. J. Jesuit relations, Baja California, 1716-1762. Dawson s Book Shop, 1984 Dunne, Peter Masten, S. J. Black robes in Lower California. Univ. of Calif. Prees, 1952 Francez, James Donald, The lost treasures of Baja California. Black Forest Press, 1996
Radio UABCS cumplirá 14 años al aire El próximo sábado 22 de mayo se cumple el 14 aniversario del inicio de transmisiones de la radiodifusora de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, Radio UABCS, siendo un vínculo fundamental de la institución educativa con la comunidad universitaria y sociedad, al igual que un importante laboratorio académico para el estudiantado.
Con una propuesta diversa, en audio y ahora también en video, su barra programática se transmite por el 1180 de AM, por Internet en el soporte digital de audio Mixlr y además por streaming en la red social de Facebook, bajo el nombre de “Comunicación Radio UABCS”. En un horario de 8:00 a 20:00 horas, por las plataformas en mención se transmiten contenidos musicales o de interés cultural, deportivo, tecnológico y de divulgación de la ciencia.