Punt universitario Universidad Autónoma de Baja California Sur
número
418
efemérides / tesis UABCS / columna / breve’s historia’s
Editorial Gabriela de la Fuente Betancourt Responsable de información, diseño y maquetación
en este número Lo que cuenta la historia -José Luis Larios Osuna
F. Yazmín Rodríguez Orantes Revisión editorial
Columna: El trueque -Guadalupe Oropeza
Colaboradores José Luis Larios Osuna Guadalupe Oropeza Ariadna Esmeralda Ávila García Ramón Cuéllar Márquez Ronaldo Geraldo Cota
Participación de las mujeres en el mercado laboral formal - Guadalupe Oropeza Iluminare: Las vacunas - Ariadna Esmeralda Ávila García
Punto Universitario es una publicación semanal del Centro de Radio y Televisión Universitario, Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS). Todos los derechos reservados. Contacto: puntouniversitariouabcs@gmail.com
Lengua española: La evolución de la lengua como síntoma de cambio - Ramón Cuéllar Márquez
Rector Dr. Dante Arturo Salgado González
Breves’s Historia’s: Pesca como actividad potenciadora para la fundación y desarrollo del poblado Agua Amarga - Ronaldo Geraldo Cota
Secretario General Dr. Miguel Ángel Ojeda Ruíz de la Peña Secretario de Administración y Finanzas Dr. Alberto Francisco Torres García Abogado General Lic. Luis Tirado Arámburo Director de Difusión Cultural y Extensión Universitaria Lic. Jorge Ricardo Fuentes Maldonado
En portada: Rachel Carson, quien falleció el 14 de abril de 1964. Fue una bióloga marina, escritora y ecologista estadounidense. A través de “Primavera silenciosa” (1962) y otros escritos, contribuyó a la puesta en marcha de la moderna conciencia ambiental. Imagen tomada www.chronicle.com
“
Si yo tuviera influencia sobre el hada madrina, aquella que se supone que preside el nacimiento de todos los niños, le pediría que le concediera a cada niño de este mundo el don del sentido del asombro tan indestructible que le durara toda la vida”.
Rachel Carson
14 de abril
t n e u c o que
a i r o t s a la hi
L
Por José Luis Larios Osuna
“Yo vendí todo lo que tenía, para hacer un viaje de 7 días, un gran viaje de grandes emociones hacia un mundo nuevo, ilusiones puestas al nuevo continente, en donde las nuevas tierras me esperan con los brazos abiertos. El 14 de abril de 1912, en Southampton, Inglaterra, zarpó el majestuoso barco Titanic. Después de llegar de Cherbourg Francia, llega a Queenstowns ciudad en la que vivo, aquí en Irlanda, hay mucha gente como yo, campesinos, obreros de clase media, que huimos de la pobreza y de la desesperanza, alegre subo por las escaleras del majestuoso barco Titanic que me llevará a New York, pero nunca imaginé que viviría para contar lo que me paso… Un ruido seco profundo me sacó de entre mis sueños, subí los 5 niveles para llegar hasta la cubierta, en donde vi correr gente por todos lados, un marino que gritaba “mujeres y niños primero” me ofreció un salvavidas, diciéndome que abandonara el barco en un bote salvavidas. “14 de abril 1912 -en el medio del océano Atlántico norte a 1950 km al este de Nueva York, 3430 km al oeste de Oporto Portugal y 600 km al sur-sureste de la costa de Terranova, el barco británico Titanic chocó contra un iceberg a las 23:40 horas de su viaje inaugural, acabó de hundirse a las 2:20 de la madrugada siguiente. Murieron 1517 personas de las 2223 que viajaban a bordo”.
Hay muchos mitos y misterios del Titanic, uno de ellos el de Morgan Robertson autor del libro “El Hundimiento del Titan” escrito 14 años antes del hundimiento del Titanic, a pesar que se trata de ficción la trama del libro se parece a lo que paso en el barco. El Titanic navegaba a 22 nudos al rodear el iceberg choco con él, la gran superestructura comenzó a hundirse por la proa y la primera chimenea se desploma y esta inmensa estructura se parte en dos y es uno de los momentos mas terribles que podemos imaginar, el Titanic tardó aproximadamente 3 horas en hundirse, sus restos están a mas de 4 mil metros de profundidad, se han hecho pruebas radiológicas de sus partes en las frías aguas del Antártico Norte en donde la UNESCO lo protegerá en el futuro.
Los "Huérfanos del Titanic": Michel (4 años) y Edmond Navratil (derecha, 2 años), los hermanos franceses que perdieron a su padre en el barco.
COLUMNA
El tipo de cambio Con frecuencia leemos en las noticias o escuchamos “Cae peso mexicano”, o “Peso mexicano gana terreno” :
E l Tr u e q u e
Guadalupe Oropeza
Desde sus inicios, los humanos han buscado formas para mejorar su calidad de vida, una de ellas ha sido el intercambio de productos y servicios, a este intercambio se le denomina trueque. Para que fuera posible, era necesario primero que la producción generará excedente: al principio, las tareas satisfacían el autoconsumo, pero cuando surgieron actividades como la agricultura, se logró generar excedentes de producción. Ante esto se presentaron dos opciones: 1) almacenar, algo que en aquella época era casi imposible, o 2) intercambiarlo. Se comenzó con intercambiar alimentos; sin embargo, ya en la época de los babilonios se intercambiaban prendas de vestir, especias y hasta armas. Incluso las personas comenzaron a viajar llevando productos elaborados por ellos mismos, como las artesanías, con el fin de cambiarlas por seda y perfumes. La sal se convirtió en un básico del intercambio ya que cumplía diversas funciones, entre ellas la conservación de alimentos e incluso la usaban como pago a la fuerza de trabajo. Aunque ese trueque inicial llegó a ser una solución práctica, con el tiempo se volvió una actividad limitante que se circunscribía a los deseos o necesidades de cada persona, motivo por el cual llegó a ser una práctica costosa en términos de esfuerzo y tiempo. Además, conforme aparecían nuevos productos el trueque se volvió complejo: 1. Una persona no necesitaba lo que la otra persona ofrecía: si un artesano de cerámica necesitaba trigo, debía encontrar a una persona productora de trigo que quisiera cerámica, o en su defecto hacer la cadena de trueque hasta obtener lo que buscaba. 2. Valor de los productos. ¿Qué cantidad de sal se daba por un collar? Establecer el valor se volvió más complejo conforme fueron surgiendo nuevos productos.
Estos dos elementos llevaron a la desaparición del trueque y evidenciaron la necesidad de usar bienes para facilitar la actividad comercial y mercantil; es decir, se requería un elemento que sirviera para intercambiarlo por cualquier producto o servicio. La primera opción fue utilizar ganado o trigo, aunque de inicio fue útil, con el tiempo surgió la necesidad de que fuera divisible. Entonces surgieron las bolsitas de sal, mercancía que fue evolucionando hasta utilizar barras de oro, bronce, plata y hierro. Las ventajas de usar oro y plata eran el hecho de ser bienes duraderos y lo sencillo de su transportación, eran fácilmente valorados y, como en ese tiempo se pesaba, bastaba con tener una balanza. No tardó en surgir el uso de la moneda como principal elemento de comercialización. Es así como surgió el dinero, un bien que refleja el valor de cualquier producto en el mercado y que es aceptado para cualquier transacción comercial. Derivado de la pandemia, surgieron grupos en redes sociales con el objetivo de fomentar el trueque, sobre todo porque muchas personas alrededor del mundo perdieron su fuente de ingresos. Aunado a esto surgió el debate de si dar un valor de referencia o no para realizar un trueque, esto nos conduce a la Teoría del Valor de Adam Smith que distingue entre dos valores: valor de uso y valor de cambio, el primero es el valor que le damos a un producto o servicio que satisface una necesidad y el segundo es el precio pagado en el mercado por un producto o servicio. Con esto vemos que, tanto quienes dan un valor de referencia para el intercambio como aquellas que intercambian por algo que les permite satisfacer una necesidad, aunque sea de menor valor, están en lo correcto.
Por Guadalupe Oropeza Elaboración propia con base en IMSS, Puestos de trabajo registrados en el IMSS y su salario registrado, Tableau public en https://public.tableau.com/profile/imss.cpe#!/vizhome/TAempleoysalario_0/EmpleoySalario
Las vacunas
Iluminare
Por Ariadna Esmeralda Ávila García, Profesora-investigadora en de Ciencias Ambientales
Los seres vivos somos susceptibles a tener un mal funcionamiento dentro de nuestro organismo, a lo que podemos denominar como enfermedades, algunas de estas son ocasionadas por los llamados virus o bacterias. Fue Edward Jenner quién en 1796 inventó un método por primera vez eficaz para detenerlas. Aunque su invento en su momento sólo sirvió para contener la viruela, mostró al mundo la forma para ayudar con ésta y otros padecimientos que aquejan al mundo desde hace siglos, hasta las novedosas y epidémicas enfermedades actuales. A lo largo de la historia de la humanidad, hemos podido tratar muchas enfermedades sea con remedios caseros o con medicamentos. Sin embargo, las vacunas revolucionaron la forma de contenerlas: esta sustancia tan preciada por la humanidad nos ayuda a prevenir muchas enfermedades, de tal forma que logra una inmunización y así nuestras defensas aprenden a protegernos de ellas. Gracias a las vacunas, las personas hemos podido alcanzar una mayor esperanza de vida y disminuir la transmisión de enfermedades como el cólera, el cáncer cervicouterino, la difteria, hasta el coronavirus. Incluso la calidad de vida de nuestros animales de compañía ha mejorado con vacunas contra la rabia o el parvovirus, por ejemplo. Por si no lo sabías también los animales que consumimos, ya sea crecido en granjas ganaderas o marinas como las camaroneras, son vacunados para que podamos comerlos sin que nos dañe o nos pasen enfermedades que ellos portan. Por otra parte, es necesario comprender que no basta con que una persona este vacunada, ya que la transmisión puede hacer que los organismos vivos o no vivos que generan las enfermedades se vuelvan más fuertes. Por ello, es importante que las personas susceptibles, por vivir o viajar a zonas de riesgo se vacunen para detener las transmisiones o los rebrotes. Las vacunas llegaron para quedarse y seguir desarrollándose, es importante conocerlas, y sobre todo aceptar que se nos administren ¡podemos prevenir numerosas enfermedades!
LE
G U A
Lengua española
N
La evolución de la lengua como síntoma de cambio
Por Ramón Cuéllar Márquez La evolución de la lengua habla de cómo todo se mueve y nada permanece para siempre. Con cada palabra que se ha transformado podemos ver cómo hemos cambiado el carácter no solo del significado, sino de las costumbres de los pueblos. En cada región donde se habla español, una palabra quiere decir algo distinto por los giros dialectales y porque cada zona tiene su propia cultura y visión de la realidad. Los arcaísmos (palabras que ya no se usan pero que reaparecen en la actualidad) suelen denotar el avance del tiempo o bien cómo el tiempo se detiene en ciertas partes alejadas de las ciudades, que son, digamos, las innovadoras de nuevas palabras. El lingüista Juan López Chávez explicaba en los noventa que el efecto de onda lingüística tenía que ver con ello: una palabra “cae” en un centro urbano (como cuando dejamos caer un objeto en el agua) y se va expandiendo hacia las orillas en efecto onda, hasta llegar a las zonas más alejadas. Esto explica que en algunos lugares escuchemos palabras que hace décadas ya no oíamos, pero que en “esa orilla” de la onda están vivas y usándose. Así que es inevitable que la lengua avance y que los hablantes se vayan adaptando y adapten al mismo tiempo los cambios que se generan y generan.
Breve´s Historias Pesca como actividad potenciadora para la fundación y desarrollo del poblado Agua Amarga (2a parte)
Por Ronaldo Geraldo Cota
En el número anterior hablabamos de cómo la pesca le dio un nuevo sentido a la comunidad de Agua Amarga, especialmente con la introducción del “chalupín” que favoreció en gran medida el desarrollo pesquero. hay que destacar que la alta capacidad de tonelaje que soportaban las embarcaciones y la nueva diversidad de productos marinos que se capturaban, abrieron las puertas para un nuevo sistema de subsistencia: la comercialización de productos pesqueros. Ahora los pescadores de Agua Amarga no sólo producían para sí mismos, sino que aumentaron la producción y comenzaron a comercializar con las rancherías vecinas y posteriormente con pescaderías y mercados ubicados en la ciudad de La Paz. Para 1950, Agua Amarga contaba con una población de 26 habitantes y 7 viviendas. Nacientes familias se asentaban en el poblado y la aparición de nuevas tecnologías para el mejoramiento de la condición de vida se hacían presentes. Yo llegué en 1976, para ese entonces ya había un pequeño cuartito que había construido Don Ramoncito Green, porque antes de eso, los niños tenían que ir hasta una escuela que estaba en el Rancho San Pablo. En el pequeño cuarto que hizo Don Ramón, daban clases la profe Griselda y el profe Colorado. La escuela no estaba cercada, se encontraba en el simple llano, y un ciruelo grande cerca del salón. Aunque yo llegué mucho después de que se fundara la escuela, los profes me contaban como se comportaban los chamacos; tenían un conocimiento bastante precario y como sus papás no tenían nada de interés porque siguieran estudiando, ellos esperaban a que terminaran a la escuela y luego los llevaban directo a trabajar.
La educación que se proporcionó en los primeros años de establecimiento de Agua Amarga fue muy precaria y de poca importancia para los lugareños, según cuenta Bertha Agúndez Núñez, ex profesora de la localidad: La adquisición de automóviles de tipo caja (debido a la necesidad de su oficio) para la movilidad general y traslado a centros de trabajo y la introducción de los primeros motores fuera de borda. El lento, pero constante crecimiento que se propiciaba en el nuevo poblado Agua Amarga trajo consigo la necesidad de crear espacios públicos que satisficieran principalmente las necesidades de la población Aguamarguense. A lo largo de las diferentes gobernaturas que tuvo Baja California Sur, se llevó a cabo la adquisición de servicios públicos de suma importancia y la construcción de diversas infraestructuras de carácter público en el poblado Agua Amarga como el servicio de luz y drenaje, la construcción de la escuela primaria, el jardín de niños, el centro de salud pública, la cancha pública.
El mejoramiento de la calidad de vida trajo consigo la creación de un diferente estilo de infraestructura en Agua Amarga. Si bien estas obras trajeron un gran beneficio económico y comercial al poblado, su finalidad no fue la de beneficiar a toda la población de Agua Amarga, sino solo a un cierto sector de la población. La infraestructura de carácter privado se hizo presente en los primeros años de la década de los ochenta y, aunque se llevó a cabo en menor medida en comparación con la de enfoque público, tuvo grandes repercusiones para la comunidad de Agua Amarga, así como para las actividades comerciales que llevaban a cabo sus pobladores. Una de las construcciones que tuvo suma importancia para la localidad fue la de las oficinas de la Sociedad Cooperativa de Producción Pesquera “Punta Arena” S. C. L. oficialmente terminadas el 21 de diciembre de 1986, la cual se dedicó principalmente a “la explotación colectiva de la industria pesquera en agua nacionales en la zona […] así como la venta en común de los productos obtenidos en la explotación.” Las oficinas de la sociedad cooperativa pesquera se encontraban el poblado Agua Amarga, estas contaban con la oficina principal en un cuarto de 12 metros de largo y 10 metros de ancho, así como un pequeño baño de 2 metros de ancho por 2 de largo. En la oficina se efectuaban todas las transacciones y papeleos de gran importancia para la correcta administración de la venta de sus productos, la compra de bienes materiales y la efectuación de pagos semanales a los socios cooperativistas. Ahí se reunían –normalmente los domingos– para llevar a cabo asambleas en las cuales se exponían los registros de actividades semanales, los problemas
que se hubiesen presentado en el transcurso de esa semana, el informe de alguna adquisición en beneficio de la cooperativa y en ocasiones la presentación de nuevos miembros. En sus primeros años de establecimiento, la SCPP “Punta Arena” contaba con un total de treinta y un socios, todos pertenecientes a la comunidad de Agua Amarga, divididos en veintisiete socios pescadores y cuatro socios administrativos. Respecto a la maquinaria de trabajo, se contaba con un camión de tipo “caja cerrada”, el cual utilizaban los pescadores como hielera para almacenar y preservar el producto atrapado, un vehículo de tipo “caja” utilizado por los administrativos para el traslado de archivos y papeleo, también se disponía de nueve embarcaciones de madera, las cuales aún no utilizaban motores fuera de borda empleadas para la obtención de producto marino. El desarrollo de la cooperativa pesquera en Agua Amarga hizo que las labores de pesca, así como la venta de este producto marino, fueran llevadas a cabo de manera organizada y profesional, pues esta sociedad promovió la venta de sus productos a los mercados locales y empezó a relacionarse con compañías internacionales. Gracias al constante ingreso que produjo la cooperativa de Agua Amarga, así como la buena relación con diversos mercados locales, empresas nacionales e internacionales, la Sociedad Cooperativa Pesquera “Punta Arena” S. C. L. creó la Pescadería “Punta Arena” S. C. L. el 9 de mayo de 1984 en la ciudad de La Paz, Baja California Sur. El nuevo establecimiento contaba con un total de 105 metros cuadrados, con una hielera industrial de 15 metros de ancho y 20 de largo.
La principal función que cumplió esta pescadería fue la de ser un canal de negocios entre la SCPP “Punta Arena” y los mercados efectuando la tarea de “vender y distribuir su mercancía en los mercados regionales, nacionales e internacionales de una manera más eficiente”. El desarrollo económico, así como infraestructural llevado a cabo entre la década de los sesenta y ochenta en Agua Amarga, propiciaron un rápido desarrollo poblacional, debido a que para el Xl Censo General de Población y Vivienda, 1990 y el Vll Censo Agropecuario, 1991, Agua Amarga hace una aparición con un total de 279 habitantes, de los cuales eran 148 hombres y 131 mujeres. En el XII Censo General de Población y Vivienda llevado a cabo en el año 2000 se registró un total de 334 personas en la localidad de Agua Amarga: 170 hombres y 164 mujeres y con una población económicamente activa de 119 personas.