EL MODERNISMO LA CONCEPCIÓN MODERNISTA El cansancio del Realismo decimonónico deja paso en Europa a finales del siglo XIX a un espíritu de renovación artística antiacademicsta,antiburgués,idealista e irracionalista. Ya desde mediados del siglo pasado habían surgido angunas tendencias en la poesía francesa que vaticinaban el cambio de mentalidad artística, una veces al defender el “arte por el arte” y el ideal de belleza mediante un estilo limpio e impecable, y otras a través de la indagación en el mundo íntimo y las realidades ocultas, cuyas referencias manifiestas en el mundo sensible funcionan como símbolos. El Modernismo hispánico responde al mismo espíritu renovador. Se introduce en España sobre todo, cuando Rubén Darío, en su segundo viaje a España, es aceptado como maestro por los jóvenes escritores que comparten idénticas inquietudes: por un lado la renovación estética, y por otro la postura incorfonmista ante la sociedad burguesa y vulgar que les rodea. Cabe, entonces, considerar al modernismo como una actitud de rebeldía moral, representada normalmente en la vida cotidiana por la bohemia, que defiende la autonomía de la expresión artñistica, con la renovación del tono poético, y rechaza los modos sociales implantados por la clase media burguesa tan celebrados por el Realismo anterior. En resumen, el Modernismo culmina la actitud y visión del mundo heredada del Romanticismo: malestar del escritor ante la sociedad, incliniación a la soledad, indagación en las zonas ocultas de su interior y alejamiento de la realidad cotidiana. Tomando, pues, como puntos de referencia el talante vital y la renovación estética, pueden establecerse los caracteres modernistas.Desde su postura antiburguesa, antirrealista y antivulgar, el Modernismo se presenta aristocrático, elegante, cosmopolita,exótico; es decir, prefiere los mundos lejanos, ya en el tiempo con recreaciones del paganismo, de la antigüedad clásica o del mundo medieval y legendario, ya en el espacio con visiones orientales o parisinas, y al contrario, inquiridor en las galerías interiores de los mundos íntimos, con sus nostalgias y desasosiegos, desequilibrios y angustias, y de lo demoníaco e inexplicable. Desde su postura estética, antiprosaósta y buceadora de la belleza, el Modernismo tiende a la idealización de la realidad sensible, ya sea del paisaje, ya de las personas y de las cosas, con un gran acopio de sensaciones, sobre todo cromáticas y sonoras. La sensualidad del Modernismo es patente en la utilización de la métrica, ya que agota las posibilidades musicales del verso y la prosa, recuperando formas en desuso, como el verso alejandrino renovado, o probando ritmos métricos desechados con anterioridad por su extrañeza, como el dodecasílabo. CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA POESÍA MODERNISTA El Modernismo es, ante todo, una renovación estética y, más en concreto,del lenguaje poético.Los poetas modernistas pueden situarse en las cotas más altas de la poesía española de todos los tiempos. El acopio de herencias en los temas, desde lo clásico a lo moderno, desde lo medieval a lo romántico, es tan rico que casi nada permanece ajeno a su sensibilidad.La poesía
modernista, es, en efecto, una explosión sensual donde los colores,los sonidos, los aromas, los sabores y las impresiones táctiles impregnan las evocaciones del paisaje, de los animales, de las personas y de las cosas a través de una estilización e idealización extremas; pero, de modo semejante, se introduce en los tonos grises e íntimos de la sensibilidad, de los estados de ánimo o de las individuales visiones del mundo. La mayor o menor inclinación de lo autores hacia una u otra tendencia no depende de presupuestos artísticos, si no de condiciones y formas de ser personales.Mientras Darío manifiesta más la sensualidad externa,sin olvidar la reflexión,Machado indaga más en la intimidad,sin olvidar el cromatismo del paisaje y Juan Ramón Jiménez comparte por igual ambas direcciones. El otro aspecto llamativo de la poesía modernista es la exuberancia lingüística y la utilización renovada de la métrica.Los poetas modernistas, acogiéndose a la libertad formal iniciada en el Romanticismo, están abiertos a todo tipo de expresión que se acerque a su ideal de belleza literaria, bien a través de recursos retóricos de muy varido origen,sobre todo del Barroco y las corrientes europeas contemporáneas. La métrica,por su parte,es un campo idóneo de indagación estética con la meta puesta en el ritmo y la musicalidad. También aquí los poetas recurren a muy variados caminos, ya que rescatan del olvido formas métricas, como el verso alejandrino, o se aventuran en una búsqueda incesante de variantes, como el soneto de alejandrinos,la utilización de versos insólitos,como el dodecasílabo o el eneasílabo, o la experimentación de cambios en las estrofas clásicas. LOS POETAS Rubén Darío,nicaragüense de nacimiento, es, como dijo Juan Ramón, “mucho más vasto,más amplio, más rico que los demás”.La poesía española,como la hispanoamericana,empieza en ese momento con él cuando realiza un resumen de las correintes imperantes en la época.Los libros fundamentales, que marcan su evolución poética,son tres: Azul, reunión de cuentos y poemas, supone el arranque modernista; Prosas profanas alcanza con sus versos la plenitud sensual al lado de evocaciones románticas del pasado hispano, que significa la culminación de la sensibilidad modernista; Cantos de vida y esperanza muestra al poeta en su madurez vital y literaria, pues contiene algunos de los poemas más brillantes de Rubén Darío, y al tiempo un tono más existencial e intimista, reflexivo, que se interroga por el sentido de la vida o de la racionalidad humana. Juan Ramón Jiménez fue uno de los impulsores del Modernismo,pero, ante todo, el gran renovador de nuestra poesía que implantó su magisterio en las jóvenes promociones y en toda la poesía española de nuestro siglo. De vida retirada,salvo escasos viajes, padeció el exilio al finalizar la Guerra Civil y murió en Puerto Rico despues de recibir el premio Nobel en 1956. Su evolución poética,descrita por el mismo,discurre en un primer momento por versos sencillos,neorrománticos,que desmbocan rápidamente en el modernismo más brillante,aunque siempre de tonos grises e intimistas,entre el fervor por la belleza, la naturaleza y la presencia del amor, la tristeza y la nostalgia, en libros como Arias tristes,Jardines lejanos,Elejías,La soledad sonora y Poemas májicos y dolientes. Esta etapa culmina en un libro de prosa poética, Platero y yo , elegía evocadora,colorista y
barroca donde el poeta expresa dolor, pero sobre todo nostalgia, y pretende captar la sensibilidad ambiental. El segundo gran momento de su poesía se inicia con Diario de un poeta recién casado . Es la Poesía pura,el Modernismo interior, en la que el intimismo juanramoniano se intensifica mediante la evocación de la sensación vivida anteriormente. La poesía se despoja de la imagen, de lo sensorial, de la anécdota, se convierte en intemporal, en forma de conocimiento y en la aspiración al absoluto en los libros del exilio,capitales para la poesía española contemporánea: La estación total, Animal de fondo y Ríos que se van. Antonio Machado,sevillano,vivió en tierras castellanas desde los ocho años. De ideología progresivamente radical, abandonó España al acabar la Guerra Civil y murió en Francia. En su poesía confluyen de modo armonioso el clasicismo de las formas, el simbolismo del mundo sensible y la búsqueda en sus galerías interiores.Es un modernista, decía de él,Juan Ramón Jiménez,de tonos grises. Varias obsesiones conducen su obra: el paso del tiempo y la nostalgia de la niñez y la juventud perdidas, la falta de amor y la correspondencia emocional entre los elementos del paisaje y su estado de ánimo. La tendencia a hurgar en su mundo íntimo se manifiesta en una preocupación filosófica existencial que, en continuo diálogo consigo mismo, con su “alter ego”, le conduce a una contemplación onírica y simbólica de la realidad (las fuentes, ríos, el paso de la mañana a la tarde y todo lo que fluye simbolizan el paso del tiempo). Siempre a través de una conjunción perfecta entre lo narrativo , lo descriptivo y lo reflexivo, el Modernismo de Machado se desarrolla en tres fases: la primera, con Soledades, ampliada luego con el título de Soledades,galerías y otros poemas, muestra al poeta de lo interior, de la soledad, de la melancolía por la fugacidad de la vida y los paraísos perdidos; la segunda, con Campos de Castilla, representa su integración en el 98, la salida al exterior para expresar de modo reflexivo el inconformismo y el desajuste con la realidad social, pero también la sublimación de un paisaje desmaterializado e idealizado, en el que se puede seguir buscando el alma; la tercera, más reflexiva aún, aprieta su pensamiento hasta lo sentencioso en Nuevas canciones.