Issuu on Google+

MERO PRETEXTO Juan Ríos

- Ejercicio (intento) dramatúrgico sobre la obra “Tío Vanya” de Chéjov -

HOMBRE1

MUJER1

HOMBRE2

MUJER2

Una piscina que termina en el horizonte se observa al fondo del escenario a través de una ventana. Un salón de estilo minimalista. Superficies blancas y tonos metálicos que le confieren a la estancia un aire frío que contrasta con la luz característica de cualquier isla mediterránea. Dos hombres y dos mujeres están de espaldas observando la puesta de sol con una copa de gin tonic en la mano. El rumor de las olas es la melodía que acompaña esta velada.

ESCENA 1 MUJER2: Los días de perros han pasado... HOMBRE1: Aún queda todo el verano. ¿Recuerdas cuando compramos esta casa?. HOMBRE2: Me he bebido el primer gin tonic de la tarde. Cariño, ¿me sirves una copa? MUJER2: Los días de perros han pasado... MUJER1: ¿Quieres lo mismo?. Huele a quemado. HOMBRE1: Sí yo también. Huele raro. HOMBRE2: El campo está muy seco, hay mucho hierbajo. A nada que haga calor arde enseguida. Muchos bosques se han quemado. MUJER2: Los días de perros han pasado... MUJER1: ¿Quieres que nos demos un chapuzón?. MUJER2: No he traído traje de baño. HOMBRE1: Ella te presta uno, tranquila. Disfrutad de la tarde. El agua tiene muy buena pinta. MUJER2: Vamos al agua... MUJER1 y MUJER2 salen.


ESCENA 2 HOMBRE1 y HOMBRE2 observan a las mujeres. Ellas están riendo, saltando y jugando en el agua como si fueran dos sirenas que seducen a sendos marineros con sus cánticos. HOMBRE1: ¿Cuándo decidimos volver?. Ella está radiante. HOMBRE2: Cuando decidiste volver. HOMBRE1: El primer día que vi esta puesta sol todo estaba lleno de encinas y ella tenía diecisiete años. Los bosques ya no están. Las encinas ya no están... Ella está más guapa que nunca. HOMBRE2: Qué felices parecen... HOMBRE1: Teníamos que volver... HOMBRE2: Tenías que volver. HOMBRE1: Ellas si que están felices. Ella es fantástica. HOMBRE2: Entrad. El sol se está poniendo. Entrad y serviros una copa. Tengo hambre. HOMBRE1: Podrían preparar la cena... MUJER2: (Desde la piscina mientras se anuda una toalla a la cintura) Los días de perros han pasado... Entran MUJER1 y MUJER2. HOMBRE1 las acompaña a la cocina. Salen.

HOMBRE2: Tengo hambre. En esta casa no cocinan bien. No es cosa mía, luego me llaman caprichoso, pero en esta casa no se cocina bien. Siempre se pasan con el vinagre, las paellas se pegan y el gazpacho queda soso. No lo soporto. Si quiero comer como una persona decente tengo que bajar al pueblo. No lo soporto. En el pueblo la gente te mira como si fueras un marciano que vives una temporada en su diminuto infierno. Menos mal que saben cocinar. La mayoría de los productos son de primera calidad. El correo no llega y apenas hay vida social. No se vive del todo mal. No los soporto.


ESCENA III Cae la noche y el cielo se llena de estrellas. Todos se sientan a la mesa. HOMBRE2: Todo tiene una pinta exquisita... MUJER2: No lo soporto. MUJER1: ¿Alguien quiere algo de beber? (Sale.) HOMBRE1: (…) MUJER2: Ya lleva dos botellas de vino. Los días de perros han pasado. HOMBRE2: ¿Qué?. MUJER2: Los días de perros han pasado. HOMBRE2: (...) MUJER1: (Entra con una botella de vino. La botella se le resbala de las manos. El suelo de la habitación se torna borgoña.) Los días de perros han pasado. No lo soporto. Septiembre... ¿Cuándo?. ¿Por qué hemos vuelto?... No los soporto. HOMBRE2: Cariño, hagamos que hoy sea septiembre. HOMBRE1: Una botella de vino se ha roto. HOMBRE1: Hay que limpiar. MUJER1: Hoy será primero de septiembre. MUJER2: Estás loca. MUJER1: Los días de perros han pasado. MUJER1 y HOMBRE2 van a la piscina. Risas, saltos y juegos en el agua bajo el abrazo de la luna. MUJER2: Todos los veranos es igual. Al principio se quejan. Cuando llega la noche todo cambia, todo es juego. Puro juego. No lo soporto. Son como niños. No los soporto. Si quiero estar rodeada de gente decente tengo que bajar al pueblo. Allí me siento cómoda, entre los míos. Querida por todo el mundo. En esta casa no se cocina bien. No lo soporto. HOMBRE1: Han dejado la cena a medias... MUJER2: ¿Tienes hambre? HOMBRE1: Tengo... MUJER2: Come. No te soporto. Eres como un animal. Solo duermes, comes y bebes. Todo el día panza arriba, tumbado bajo el sol. No lo soporto. Los días de perros han pasado y el campo sigue ardiendo.

FIN


MERO PRETEXTO