ACTIVIDAD DE LA UNIDAD 3 COMPRENSION Y PRODUCCION DE TEXTO 1
REGISTRO DE LOS PARTICIPANTES
DANILO ANTONIO OROZCO GONZALEZ
JUAN CAMILO LOPEZ ORTEGA
ALVARO JAVIER ORTIZ PALENCIA
DUVAN ENRIQUE ESPITIA VELASQUEZ
JEFFERSON DAVID ESCUDERO DORIA
TUTOR
SANDRA ELENA CAMPO POLO
UNIVERSIDAD DE CARTAGENA
SEDE LORICA
2026-2
Introducción
Los textos argumentativos forman parte de la vida cotidiana. Aparecen en artículos de opinión, ensayos, cartas, debates, discursos, reseñas y publicaciones digitales. A través de ellos, las personas presentan una postura sobre un tema y ofrecen razones para explicar por qué la consideran válida. Por eso, aprender a leerlos permite comprender mejor las ideas de otras personas y expresar opiniones propias de una manera clara y responsable. Esta guía presenta los aspectos principales de los textos argumentativos: su definición, características, estructura y tipos más comunes. También explica cómo comprenderlos e interpretarlos desde tres niveles de lectura: pragmático, global y local. Para poner en práctica estos conceptos, se incluye un texto de ejemplo sobre la importancia de la lectura crítica en la educación a distancia y un análisis de su intención, su organización y el significado de sus expresiones. Objetivos de aprendizaje El propósito principal es reconocer cómo se construye un texto argumentativo y desarrollar una lectura que permita identificar la postura del autor, valorar las razones que presenta y comprender la intención de sus palabras. De manera específica, se busca distinguir la tesis de los argumentos, reconocer la función de la introducción y la conclusión, identificar diferentes tipos de textos argumentativos y aplicar los tres niveles de interpretación a una lectura concreta. ¿Qué es un texto argumentativo? Un texto argumentativo es aquel en el que una persona defiende una idea, opinión o punto de vista mediante razones que buscan explicarla y hacerla razonable para sus lectores. Su intención no consiste únicamente en presentar información, sino también en convencer, persuadir, justificar una postura o invitar a reflexionar sobre un tema. Para argumentar no basta con decir lo que se piensa. Es necesario explicar por qué se sostiene esa idea, relacionarla con razones pertinentes y, cuando sea posible, apoyarla con ejemplos, hechos comprobables, comparaciones o fuentes confiables. De esta manera, el lector puede valorar si la postura está bien sustentada o si necesita más evidencias. Por ejemplo, decir “la lectura es importante” expresa una opinión, pero no la desarrolla. En cambio, afirmar “la lectura es importante porque amplía el vocabulario, fortalece la comprensión y permite conocer distintas perspectivas” presenta una postura acompañada de razones. La segunda expresión es argumentativa porque explica por qué se considera válida la idea inicial.
Características de los textos argumentativos
Aunque los textos argumentativos pueden tener diferentes extensiones y estilos, suelen compartir varios rasgos. El primero es la presencia de una tesis, es decir, la idea central que el autor desea defender. La tesis puede aparecer al inicio, en la mitad o al final del escrito; por eso, para reconocerla es necesario comprender el texto completo y preguntarse qué idea intenta sostener principalmente quien escribe. Otra característica es el uso de argumentos. Estos son las razones que apoyan la tesis. Pueden basarse en hechos, ejemplos, explicaciones, comparaciones, experiencias pertinentes o información obtenida de fuentes confiables. Un argumento debe relacionarse directamente con la postura y ayudar a entender por qué merece ser considerada. También tienen una intención comunicativa definida: buscan convencer, persuadir, justificar o generar reflexión. Para alcanzar ese propósito, organizan las ideas con cierto orden y utilizan conectores que muestran cómo se relacionan las oraciones. Expresiones como “porque”, “además”, “sin embargo” y “por lo tanto” ayudan a seguir el razonamiento. En algunos casos, el texto reconoce una opinión contraria y responde a ella. Esto permite demostrar que el autor conoce otras formas de pensar y puede explicar por qué mantiene su postura. Un buen texto argumentativo evita las descalificaciones personales y se concentra en ofrecer razones comprensibles y pertinentes. Estructura o silueta del texto argumentativo La estructura puede variar según el propósito y el tipo de escrito, pero una organización frecuente contiene introducción, tesis, argumentos y conclusión. Estas partes no siempre aparecen separadas con títulos; a menudo se reconocen por la función que cumple cada fragmento. Introducción La introducción presenta el tema y ofrece el contexto necesario para que el lector comprenda de qué se hablará. Puede mencionar una situación, una pregunta o un problema que haga necesario discutir el asunto. Su función es preparar al lector para conocer la postura que se defenderá. Tesis La tesis expresa la postura principal del autor. Debe ser clara y estar relacionada con el tema. En un texto sobre el estudio virtual, por ejemplo, una tesis podría ser: “La lectura crítica debe fortalecerse en la educación a distancia”. Esta afirmación permite saber qué idea se desarrollará y qué razones se espera encontrar después. Argumentos y posibles objeciones Los argumentos explican por qué se defiende la tesis. Pueden incluir ejemplos concretos, datos, explicaciones o comparaciones. Algunas veces se presenta una objeción, es decir, una razón que alguien podría usar para defender una postura
diferente. El autor puede responder esa objeción para aclarar por qué considera más adecuada su posición. Conclusión La conclusión retoma la tesis y reúne las razones principales para cerrar el razonamiento. Puede proponer una acción, dejar una reflexión o recordar la importancia del tema. No se trata simplemente de repetir todas las ideas, sino de mostrar cómo los argumentos apoyan la postura defendida. Tipos de textos argumentativos Los textos argumentativos se presentan en diferentes formatos. Se distinguen principalmente por su propósito, el público al que se dirigen y el medio en el que circulan. Ensayo argumentativo Desarrolla una postura sobre un tema y la sostiene mediante razones explicadas de manera ordenada. Puede tratar asuntos educativos, sociales, culturales o científicos. Por ejemplo, un ensayo puede defender que el uso de la tecnología en el aula debe acompañarse de hábitos responsables de estudio. Artículo de opinión Presenta el punto de vista de quien escribe sobre un asunto de interés público. Por lo general, busca que los lectores reflexionen sobre una situación actual. Un artículo puede explicar por qué las bibliotecas deberían promover actividades para fortalecer el hábito de lectura. Editorial Expone la posición de un medio de comunicación frente a un tema que considera importante. Suele referirse a asuntos sociales, económicos, educativos o políticos, y utiliza argumentos para justificar la postura que presenta. Carta de opinión o carta al lector Permite que una persona manifieste su posición ante un periódico, una institución o una comunidad. Por ejemplo, una carta puede solicitar espacios seguros y adecuados para estudiar, explicando por qué son necesarios para el aprendizaje. Discurso y debate En un discurso argumentativo, quien habla organiza razones para defender una postura ante un público. En un debate, diferentes participantes presentan sus argumentos, escuchan los puntos de vista contrarios y responden a ellos. Ambos requieren claridad, respeto y preparación.
Reseña crítica Valora una obra, como un libro, una película o un producto, y explica las razones de esa valoración. No se limita a decir que algo gusta o disgusta: utiliza aspectos concretos para justificar la opinión. Ejemplos breves de argumentación Ejemplo 1. Tesis: “Las instituciones educativas deberían promover más espacios de lectura crítica”. Argumento: “Estos espacios permiten comparar distintas fuentes, reconocer opiniones sin respaldo y comprender mejor la información”. Conclusión: “Por eso, practicar la lectura crítica puede contribuir a una formación más autónoma y responsable”. Ejemplo 2. Tesis: “Es conveniente limitar las distracciones digitales durante el estudio”. Argumento: “Las notificaciones frecuentes interrumpen la concentración y hacen más difícil seguir una explicación completa”. Conclusión: “Por lo tanto, organizar horarios de estudio y silenciar avisos puede ayudar a aprovechar mejor el tiempo”. En ambos ejemplos se presenta una idea que se desea defender, se explica una razón relacionada con ella y se cierra con una conclusión coherente. La calidad de un argumento depende de su relación con la tesis y de qué tan bien se sustenta, no solamente de que suene convincente. Comprensión e interpretación de textos argumentativos Comprender un texto significa reconocer la información que comunica, identificar sus ideas principales y entender cómo se relacionan. Interpretarlo implica ir un poco más allá: considerar quién lo escribió, con qué intención lo hizo, a quién se dirige, cómo organiza su mensaje y qué significado tienen las palabras según el contexto. Para realizar una lectura completa se pueden trabajar tres niveles complementarios. El nivel pragmático analiza la situación comunicativa y el propósito; el nivel global estudia el sentido general y la organización del texto; y el nivel local se concentra en las palabras, las oraciones y los conectores. Los tres se relacionan: comprender una palabra ayuda a seguir un argumento, y conocer la intención del autor facilita interpretar el mensaje completo. Texto argumentativo para el análisis: “La lectura crítica en la educación a distancia” En la educación a distancia, la lectura crítica debe ocupar un lugar central. Estudiar por medio de guías, plataformas y mensajes exige comprender no solo las palabras, sino también la intención de quien escribe y la confiabilidad de la información que consultamos. En primer lugar, leer críticamente nos ayuda a distinguir entre un dato comprobable y una opinión personal. Cuando revisamos quién publica una información, comparamos diferentes fuentes y buscamos razones que apoyen una afirmación, tenemos más
posibilidades de evitar confusiones. Además, comprender las ideas principales facilita el desarrollo de las actividades académicas. Algunas personas consideran que basta con leer rápidamente para terminar las tareas. Sin embargo, avanzar sin comprender puede llevarnos a responder de manera incompleta, repetir información sin analizarla o compartir datos equivocados. Dedicar unos minutos a releer, subrayar y preguntar por el sentido de una idea puede mejorar nuestro aprendizaje. Por estas razones, estudiantes y docentes deberían promover hábitos de lectura crítica, como identificar la tesis, reconocer los argumentos y verificar las fuentes. La lectura no consiste solamente en terminar una página: también implica pensar, comparar y construir una opinión propia con fundamento. Este texto fue elaborado como ejemplo académico para practicar la interpretación. No corresponde a un artículo publicado ni debe presentarse como una fuente externa. Análisis del nivel pragmático El nivel pragmático se ocupa de la situación en la que se produce el texto. Para analizarlo, nos preguntamos quién comunica el mensaje, a quién se dirige, qué busca conseguir, en qué contexto aparece y qué efecto espera producir en el lector. Estas preguntas ayudan a entender por qué se escribió el texto y cómo se relaciona con su público. Emisor y destinatarios La voz que presenta el texto es la de una persona que reflexiona sobre las necesidades de aprendizaje en la educación a distancia. El mensaje se dirige principalmente a estudiantes y docentes, aunque también puede ser útil para cualquier persona que consulte guías, páginas web o materiales digitales para aprender. Tema, contexto y propósito El tema central es la importancia de fortalecer la lectura crítica en la educación a distancia. El contexto es educativo: buena parte de las actividades se realiza a partir de textos, plataformas y recursos digitales. El propósito principal es convencer al lector de que leer con atención, comparar fuentes y revisar las razones de una afirmación contribuye a comprender mejor y a estudiar con más responsabilidad. Tono y efecto esperado El tono es reflexivo y orientado a proponer mejoras. El texto no insulta a quienes prefieren leer rápido; presenta esa idea como una postura contraria y explica por qué puede resultar insuficiente. Se espera que el lector revise sus hábitos, compruebe la información que encuentra y dedique más tiempo a comprender, en lugar de limitarse a terminar la lectura. Análisis del nivel global
El nivel global permite identificar el mensaje completo del texto y la manera en que se organizan sus partes. Para realizar este análisis se reconoce el tema central, se formula la tesis, se resumen los argumentos y se explica la función de cada párrafo. Tema central y tesis El tema central es la lectura crítica en la educación a distancia. La tesis sostiene que esta forma de lectura debe ocupar un lugar importante porque ayuda a comprender las actividades académicas, evaluar la confiabilidad de la información y aprender con responsabilidad. Organización de las ideas El primer párrafo presenta el tema y explica por qué estudiar a distancia exige comprender la intención y la confiabilidad de los materiales consultados. El segundo párrafo ofrece razones a favor de la lectura crítica: permite distinguir datos de opiniones, revisar quién publica y comprender las ideas principales. El tercer párrafo expone una objeción, según la cual basta con leer rápidamente, y responde que una lectura superficial puede producir errores. El último párrafo reúne la propuesta y concluye que conviene practicar hábitos de lectura crítica. Resumen global y valoración En conjunto, el texto defiende que la lectura crítica es necesaria para aprender en la educación a distancia. Para sostener la tesis, explica que esta práctica permite revisar fuentes, distinguir hechos de opiniones y evitar respuestas incompletas. También responde a la idea de que leer rápidamente es suficiente. Los argumentos son coherentes con la postura; sin embargo, podrían fortalecerse con datos verificables, UNA investigación o una experiencia educativa documentada. Análisis del nivel local El nivel local se concentra en el significado de palabras, expresiones, oraciones y conectores específicos. En este nivel se estudia cómo se relacionan las ideas dentro de cada párrafo y qué función cumple cada expresión en el razonamiento. Es importante considerar el contexto, porque una palabra puede tener distintos sentidos según la situación en que se utilice. Conectores y su función La expresión “en primer lugar” anuncia que se presenta una primera razón y ayuda a ordenar el argumento. La palabra “además” añade una idea que complementa lo dicho anteriormente. El conector “sin embargo” introduce un contraste: señala que la oración siguiente se opone, en parte, a la idea previa o pone un límite a ella. Finalmente, “por estas razones” retoma los argumentos anteriores y prepara el cierre de la explicación. Palabras y expresiones importantes
La expresión “lectura crítica” no significa leer de forma negativa. En este contexto, significa examinar lo que se lee, hacer preguntas, comparar información y valorar si las afirmaciones tienen respaldo. “Con fundamento” quiere decir que una opinión se apoya en razones y no solamente en gustos personales o afirmaciones sin explicación. La expresión “tenemos más posibilidades” comunica una idea prudente: la práctica ayuda a reducir errores, pero no garantiza que nunca ocurran. Verbos que orientan la acción Los verbos “revisamos”, “comparamos”, “buscamos”, “releer” y “verificar” están relacionados con acciones concretas que puede realizar el lector. Su presencia hace que la propuesta no se quede en una idea general, sino que sugiera pasos útiles para poner en práctica la lectura crítica. Preguntas para comprobar la comprensión local ¿Qué relación expresa “sin embargo”? Indica contraste entre la idea de que leer rápido basta y la explicación de que comprender requiere más atención. ¿Qué se recomienda verificar? La confiabilidad de la información y las fuentes consultadas. ¿Qué significa construir una opinión “con fundamento”? Significa expresar una postura y apoyarla con razones que puedan explicarse y evaluarse. Conclusiones El estudio de los textos argumentativos permite comprender que una opinión resulta más clara cuando está acompañada de razones pertinentes. La tesis expresa la postura que se desea defender; los argumentos explican por qué se sostiene; y la conclusión cierra el razonamiento y reúne sus ideas principales. Reconocer estas partes facilita tanto la lectura como la escritura de textos con sentido y coherencia. La comprensión e interpretación también requieren observar distintos aspectos del mensaje. El nivel pragmático permite reconocer el propósito, el contexto y el público; el nivel global ayuda a encontrar la tesis y la organización general; y el nivel local facilita interpretar las palabras, las oraciones y los conectores. Aplicar estos niveles juntos ofrece una lectura más completa y evita quedarse únicamente con una impresión superficial. En el texto analizado se observa que la lectura crítica favorece el aprendizaje porque anima a verificar información, comparar fuentes y revisar las ideas antes de aceptarlas. Aunque los argumentos del ejemplo son coherentes, añadir evidencias verificables permitiría fortalecerlos. Esta observación recuerda que un texto argumentativo también debe evaluarse y no solamente entenderse. Recomendaciones para leer textos argumentativos Leer el texto completo antes de responder preguntas o escribir un resumen. Identificar la tesis y distinguirla de los ejemplos que se utilizan para explicarla. Buscar las razones principales y comprobar que tengan relación con la postura defendida.
Observar los conectores para entender cuándo el autor añade, explica, contrasta o concluye una idea. Preguntarse quién escribe, a quién se dirige y qué busca conseguir con el mensaje. Consultar fuentes confiables cuando el texto presenta datos o afirmaciones que necesitan comprobación. Respetar las opiniones diferentes y valorar los argumentos a partir de sus razones, no de ataques personales. Referencias Cassany, D. (2006). Tras las líneas: sobre la lectura contemporánea. Anagrama. Calsamiglia Blancafort, H., y Tusón Valls, A. (1999). Las cosas del decir: Manual de análisis del discurso. Ariel. Weston, A. (2005). Las claves de la argumentación (10.ª ed.). Ariel. Comprensión e interpretación de textos argumentativos ·