Masters en España: un mercado en auge Ante una abrumadora oferta de masters, el estudiante no sólo debe tener claro qué quiere estudiar, sino también cuáles son las especializaciones y tendencias académicas que cuentan con mejor aceptación en el mercado. Las universidades, conscientes de este desafío, intentan adaptar sus programas a la realidad social y a las directivas que provienen de la Unión Europea. POR JUAN PEDRO CHUET MISSÉ
Atención a la cifra: en España hay más de 7.000 masters y postgrados para estudiar. La cantidad de universidades y centros de altos estudios que los imparten tampoco se queda atrás: más de 550 entidades ofrecen cursos de tercer ciclo, un amplio abanico de programas, precios y diversidades académicas. No es exagerado calificar como “generación master” a la franja generacional que va desde los 25 a los 35 años, que conforma el grueso de los estudiantes de tercer ciclo. Si se pudiera trazar un perfil del estudiante de master, las estadísticas marcarían una leve ventaja de las mujeres (52%), y una edad media de 27 años. A diferencia de América Latina y Estados Unidos, donde un posgrado se realiza tras al menos cinco años de experiencia laboral, en España la tendencia marca que los estudiantes inician un master en el año inmediatamente posterior a la obtención de su título de licenciado. Este fenómeno tiene dos causas: por un lado, el saludable deseo de ganar nuevas capacidades, ya sea especializándose en el área en que se recibió formación durante cinco años, o bien cambiando de rumbo y aprendiendo conocimientos complementa-
rios (como el estudiante de marketing que realiza un master de nuevas tecnologías para especializarse en comercio electrónico). Pero, por otro lado, obedece a que las dificultades de acceder al mercado laboral prolongan el período de estudios, hasta que la persona se sienta suficientemente capacitada para salir a buscar trabajo. Esta última percepción no es gratuita: cada vez son más las ofertas laborales que solicitan un postgrado como requisito, sobre todo en los puestos intermedios o directivos de carreras como finanzas, administración de empresas o consultoría. El futuro de los masters se encuentra en una etapa de transición por el acceso de España al nuevo Espacio Europeo de Educación Superior; esto es, la unificación académica de la Unión Europea y 20 estados más del continente. Como consecuencia de esto, hacia el año 200 los masters en Europa deberían tener una carga lectiva de 60 a 20 créditos (entre uno y dos años académicos); además, deberán estar acreditados oficialmente y sus precios estarán regulados por tasas públicas. Si no cumple alguno de estos requisitos, podrá llamarse “master”, pero no gozará de estatus oficial.