El Alcalde “Cementero” y sus proyectos escandalosos: BOGOTÁ ECOLÓGICA: LA CIUDADANIA EN DEFENSA DEL MEDIO AMBIENTE CARTA A Enrique Peñaloza Alcalde Mayor Enrique Peñaloza. Por medio de la presente, los firmantes quieren manifestar su total oposición a cualquier proyecto de construcción en la zona de reserva forestal Thomas Van Der Hammen. Consideramos que su propuesta está en contra de la protección del medio ambiente. Además está ignorando 20 años de estudios acerca de la flora y fauna de este lugar. Estos estudios exponen como existen manantiales de agua subterráneos que son parte de una red de agua que se conecta con nuestros paramos y humedales. La construcción e intervención de esta zona de la forma que Ud. lo propone pareciera ir más en búsqueda de intereses comerciales y no en la búsqueda del bienestar general de la población ni el medio ambiente. Solicitamos que se continúe con el plan inicial del ex alcalde Gustavo Petro que incluye esta zona como un parte de un plan integral para salvar el rio Bogotá y garantizar la calidad del aire de la ciudad por muchos años, además de proteger las especies nativas de fauna y flora. Estaremos atentos. A pesar de ser elegido nuevamente alcalde de Bogotá a sabiendas de su inclinación por pavimentar y arrasar con zonas verdes en la ciudad –recordar bolardos, etc-, Enrique Peñalosa, en esta ocasión, no contaba con el despertar de consciencia ecológica y de supervivencia de los capitalinos mayoritarios que no votaron por él, lo que ha provocado un levantamiento de protestas en contra de sus medidas contrarias a la conservación de las reservas ecológicas de la ciudad que han costado tiempo, -más de 20 años- dinero y esfuerzo a estudiosos del tema: Por considerarlo de interés general para los habitantes de la capital de Colombia, MAGAZIN INTEGRACION, transcribe la opinión de los expertos, con el propósito de estar debidamente ilustrados y defender la calidad de aire y condiciones de convivencia mínima ambiental:
Reserva Thomas van der Hammen - Importancia para la región capital La reserva forestal Thomas van der Hammen busca conectar el Río Bogotá con los cerros orientales. Esta conexión se ha visto interrumpida por la urbanización y reemplazo de la vegetación nativa al igual que por la agricultura y ganadería en la Sabana de Bogotá. Este bosque buscará tener especies propias del bosque andino, hacer las poblaciones vegetales y animales nativos más grandes y más resistentes a la extinción, así como proteger el suelo de la erosión y a la sábana de inundaciones. La reserva también garantizará la conectividad hídrica de la quebrada La Salitrosa y el Humedal La Conejera. La reserva incluirá la declaratoria el resto de predios de la reserva y algunos aledaños al humedal Torca Guaymaral.
Protección Reserva Thomas Van Der Hammen y Humedales En las últimas semanas el alcalde mayor de la ciudad Enrique Peñaloza ha propuesto un nuevo plan de desarrollo para esta importante zona de reserva forestal. Proponiendo convertir una gran parte de este pulmón ambiental en un proyecto de vivienda. Según detalló el mandatario en diálogo con la emisora Blu Radio, su plan se proyecta alrededor de lo que denominó ‘Ciudad Paz’, un terreno que ocuparía de 10 a 15 mil hectáreas y conformado por cerca de cuatro millones de habitantes, donde se sintetizaría el crecimiento ordenado de la ciudad, con transporte masivo, miles de hectáreas de protección ambiental, parques y senderos ecológicos. Tal proyecto, según Peñalosa, implica intervenir "en parte" la Reserva Forestal Thomas van der Hammen.
Consideramos que esto es un atropello contra el medio ambiente, y nuestro futuro. El alcalde se ha referido al proyecto de la siguiente manera: “La Reserva es la única del mundo que no tiene árboles, son potreros. La parte que sí tiene árboles, que es la colina de Suba, por supuesto se protege. Lo que es realmente el bosquecito van der Hammen son cinco hectáreas pero ahí hay 1.400 hectáreas de potreros. Y por supuesto que uno quisiera hacer reservas forestales en todas las ciudades, pero donde hoy viven todos los ciudadanos de Bogotá antes eran bosques”. La construcción e intervención de esta zona de la forma en que el alcalde lo propone pareciera ir más en búsqueda de intereses comerciales y no en la búsqueda del bienestar general de la población ni el medio ambiente. Además se están ignorando 20 años de estudios acerca de la flora y fauna de este lugar. Estos estudios exponen como existen manantiales de agua subterráneos que son parte de una red de agua que se conecta con nuestros paramos y humedales. El proyecto del alcalde Peñaloza atenta contra la fauna, flora el agua y el aire.