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Guadalcanal Cofrade 2

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Miércoles 13 de marzo de 2019 Edición semanal Año I. Número 2

Amarguras, centenario de una marcha eterna


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LA VOZ DEL COFRADE/2

13 de marzo de 2019

Indice de contenidos La voz del Cofrade...........2 Cultos................................3 Actualidad Cofrade...........4 La vista atrás....................8 Cruz de guía....................10 Diccionario Cofrade........11 La última chicotá.............12

"Quiero estar cerca de ti cuando te encuentres con la mirada del niño, que ahora en Juan Carlos I mira hacia arriba con desvelo, esperando que las nubes descarguen sobre ti la lluvia de pétalos que te manda el cielo. Pero también quiero ser él, y ver el baile de varales que al son de tan lindas notas te devuelven por momentos la alegría. La alegría de ser tú. La alegría de la pasión. La alegría de un nuevo Sábado Santo que en ti nada cambió"

Extracto del pregón de José Ángel Fontecha. 2009


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CULTOS/3

La Hermandad de la Vera Cruz celebra su Quinario Redacción El pasado sábado la Hermandad de la Vera-Cruz celebraba la función principal de instituto que ponía fin al quinario en honor a sus sagrados titulares, el Santísimo Cristo Amarrado a la Columna y María Santísima de la Cruz. Fue el primero de ellos quien presidió el altar mayor de la Parroquia de Santa María de la Asunción. Según informa la propia hermandad, este año se ha recuperado la tradicional estampa de verlo luciendo la maravillosa túnica bordada en oro sobre terciopelo burdeos, de principios del siglo XVIII. A ello se ha unido el juego de potencias del LXXV Aniversario de su bendición. Los cultos han sido dirigidos por el Pbro. Genaro Escudero.

Sochantre Hispalense pone la música a la Función Principal de Instituto Redacción Otra de las novedades de este quinario fue el acompañamiento musical de la función principal de instituto que corrió a cargo del grupo "Sochantre Hispalense", compuesto por el pianista Francisco Javier Segura y el tenor Javier Salguero.


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ACTUALIDAD COFRADE/4

13 de marzo de 2019

La Borriquita volverá a pasar este año por Santa Ana

Redacción En el primer número de Guadalcanalinformación hablábamos del recorrido de La Borriquita, sin embargo en esta ocasión hacemos una rectificación y es que según nos informan desde el seno de la propia junta este año, con motivo del 40 aniversario de la Agrupación el Stmo. Cristo del Amor y la Virgen del Rosario subirán de nuevo a Santa Ana. Esta es la principal novedad que

trae consigo este año el Domingo de Ramos. Hay que recordar que al igual que las hermandades del Costalero y la Vera-Cruz, La Borriquita, en su estación de penitencia visitaba uno de los barrios más emblemáticos de Guadalcanal. Con el tiempo, los recorridos fueron variando debido al mayor peso de los pasos y la crudeza para este tipo de práctica que implica subir hasta Santa Ana. Tan solo en la Madrugá asoman Ntro. Padre Jesús y la Virgen de la Amargura. Sin em-

bargo, este año, esa subida será un momento para recordar. Así pues, como es de imaginar, varía el recorrido de este año del paso de La Borriquita, que tras su salida se encaminará por Juan Campos y Santiago hasta llegar a la Calle Costaleros. Allí iniciará la subida que culminará en Carretas para dar paso a Santa Ana. Bajará por Granillos y buscará Juan Carlos I para desembocar en Mesones, Muñoz Torrado y Plaza de España.


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ACTUALIDAD COFRADE/5

Este sábado se estrena la marcha La Profecía Redacción Con el inicio de la cuaresma llegan a Guadalcanal los tradicionales conciertos de marchas cofrades. El primero de ellos correrá a cargo de la Banda de Cornetas y Tambores Stmo. Cristo del Amor. Se trata del concierto de presentación de la marcha La Profecía, de Javier Rodríguez Vizuete, actual director musical de la formación y que está dedicada al Santísimo Cristo Amarrado a la Columna de la Hermandad de la Vera-Cruz. Con esta son ya cuatro las composiciones que Javier Rodríguez ha llevado a cabo, tras Vida Eterna (dedicada a la Agrupación Parroquial de la Sagrada Resurrección), Rezos de amor y Rex Ioudeorum (al Stmo. Cristo de las Aguas de la Hermandad de las Tres Horas). En esta ocasión, el compositor presenta una obra preciosista cargada de recursos. Compuesta en fa menor no abandona en ningún momento la esencia ni la intención de la obra, dividiendo el protagonismo entre las distintas parcelas musicales que la formación ofrece. Una obra que recuerda a su primera composición pero en la que ha aplicado una mayor experiencia armónica. Completarán el concierto las marchas Cristo del Amor, La Lanzada, Rezos de Amor, Santa Cruz y Dulce Nombre.


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ACTUALIDAD COFRADE/6

13 de marzo de 2019

Las Amarguras de José Font de Anta. Una historia ya centenaria Redacción En 1919 veía la luz una marcha que ha pasado a la historia como el himno de la Semana Santa, Amarguras, de José Font de Anta. Este año, cuando se cumple su centenario son muchos los que aseguran que será la marcha más tocada del año. Lo que otros tantos desconocen es la historia desgarradora que hay tras ella. Una historia que pasamos a narrarle. L os hermanos, Manuel y José Font de Anta eran uña y carne. Les unía la música: uno, Manuel, era pianista, y el otro, José, violinista. Pero les separaba su manera de ser. Manuel era un afamado cupletista mientras que José rehuía de la fama. La saga de músicos empezó con José Font y Marimont, militar destinado al regimiento de Soria 9 y que fue el primer músico que compuso una marcha específicamente para la Semana Santa de Sevilla: «La Quinta Angustia». También compuso la marcha «La Carretería», cuya partitura está en paradero desconocido. La segunda generación vino con su hijo Manuel Font Fernández, músico militar y magnífico instrumentador que en el Hospicio de San Fernando creó el germen de la actual Banda Municipal de Sevilla. La tercera generación llegó con los hermanos Manuel y José. El primero cursaría estudios de piano en París. El se-

gundo, estudió violín en Bruselas, donde obtuvo el primer premio de su promoción. La Primera Guerra Mundial los hizo regresar a España y se dedicaron juntos a ofrecer conciertos por todo el país. Al concluir la Gran Guerra, José regresó a Bruselas en busca de una mujer, hija de uno de sus profesores, con la que había mantenido relaciones y de la que estaba profundamente enamorado. Al llegar, en 1919, el reencuentro esperado no llegó. Ella había fallecido en un bombardeo y, además, se enteró de que había nacido un hijo suyo que también había fallecido. Aquel episodio le dejó marcado para toda su vida. Tras esta desgra-

cia, se trasladó a Madrid a vivir junto a Manuel, famoso cupletista del que la prensa del momento se hacía eco. Manuel Font de Anta era fornido, altanero, y llevaba siempre un aire de optimismo y de voluntad. José, por su parte era la antítesis de Manolo. El encargo de Amarguras Manuel Font Fernández, envió cuatro fotografías de la Virgen y una carta con la que la hermandad sevillana de la Amargura le pedía a Manuel una marcha para la Virgen. «Ya que a mí no me haces caso, ¿serías capaz de negárselo a Ella?» rezaba en la misiva. Manuel lo rechazó una vez más y le dio la idea del poema


GuadalcanalCofrade 13 de marzo de 2019 a su hermano, José Font de Anta». En su pequeño cuarto de Madrid fue donde José le dio forma de marcha fúnebre a ese poema, inspirado por las cuatro caras de la Virgen, evocado también por su propio sufrimiento, el de perder a su amada en una infame guerra. Como le ocurrió tantos años a Juan de Mesa con su maestro Martínez Montañés, a Manuel le atribuyeron todas las obras que compuso su hermano, a pesar de que estaban registradas a su nombre. Y todo fue por amor, para sublimar la figura de Manuel, que falleció fusilado en Madrid y terminó de ensombrecer a José, el violinista. La muerte de Manuel Manuel Font de Anta, que no tenía actividad política de ningún tipo, tenía un hijo vinculado con Falange al que fueron a buscar en la época de las checas de 1936 a casa de su compañera sentimental. Abrió la puerta Manuel, quien para proteger a su hijo afirmó que no se encontraba allí. No le creyeron y arramblaron con cuanto había en el piso hasta que dieron con el hijo. Como castigo, montaron a ambos en una camioneta, camino de una muerte fija, camino del Calvario. El hijo de Manuel saltó de la camioneta y logró escapar; Manuel, que padecía una hernia, no fue capaz. Al llegar a una tapia que había en el lugar donde actualmente se levanta el Santiago Bernabeu, fue fusilado y, posteriormente, enterrado en una fosa común. A José todo esto le cogió regresando de Canarias, camino de Sevilla, para pedir permiso a sus padres para casarse con su novia. Dio la casualidad que José coincidió en el barco con el general Varela, que iba a hacerse cargo de la sublevación en Cádiz. Hicieron buenas migas en el

ACTUALIDAD COFRADE/7

viaje y Varela ayudó a José a llegar hasta Sevilla, donde conoció la muerte de su hermano. A la conclusión de la Guerra Civil, José, que no había podido casarse aún por el luto familiar se trasladó a Madrid para indagar sobre la muerte de su amado hermano, encontrando en un dossier dónde estaba enterrado. Tras su exhumación, trasladó sus restos a Sevilla a un panteón que encargó a Aníbal González, donde actualmente se encuentran sus restos. También se trajo un arcón con todas las pertenencias de Manuel, que aún guarda su hijo en su casa. La vida que llevaba Manuel hasta su muerte no hubiera sido aceptada por el Régimen, por lo que su padre, José Font de Anta, y su familia, sublimaron la figura de Manuel hasta tal punto que potenciaron sus valores religiosos. Es por ello que, aunque en todos los documentos constara que José es el autor de las marchas, el hermano introvertido quiso darle todo el mérito a Manuel.

junto a su hijo y, allí se encontraron con el cofrade y vestidor Manuel Caballero, muy amigo de José, y uno de los pocos que conocía su verdadera historia. Impresionado por su mal estado de salud, Caballero volvió la vista a la cofradía y vio de lejos el palio. Se despidió y caminó presuroso hasta que se encontró frente a frente con el fiscal de paso al que, con mucho respeto, le dice: “Hermano, en aquella esquina se encuentra José Font de Anta, autor de la marcha de la Virgen, que probablemente sea la última vez que la vea en la calle. Sé que el horario es el horario, pero sólo le pido que, si puede ser, detenga a la Virgen en ese sitio. Muchas gracias». El nazareno asintió en silencio. Cuál sería su sorpresa que, al llegar el palio a donde se encontraba el músico, empezó a girar el paso a los sones de «Amarguras», arriándose frente a un Font de Anta emocionado. Curioso destino. Una marcha compuesta mirando una foto y, años después, es la Virgen quien miró al El encuentro del 88 músico al son de su marcha. Fue la Y llegó el año 1988. Domingo de última vez que se miraron ya que Ramos. Como cada año, José Font meses más tarde falleció José Font de Anta acudió a ver a la Virgen, de Anta, el hombre que le dio la cuando el silencio blanco se apode- mano en forma de música a su soraba de la calle Tetuán. Estaba ya ledad, sus amarguras y su resignapostrado en una silla de ruedas. Iba ción.


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LA VISTA ATRÁS/8

13 de marzo de 2019

Cuando La Verónica cantaba en Guadalcanal

Redacción/Fundación Benalixa En muchas ocasiones hemos oído hablar de "La Verónica" como una de esas personas que intervinieron de una manera u otra en la Pasión Muerte y Resurrección de Jesús. Según la tradición cristiana, Verónica fue la mujer que, durante el Viacrucis, tendió a Cristo un velo o paño para que enjugara el sudor y la sangre. En la tela habría quedado milagrosamente impreso el Santo

Rostro. La escena no se encuentra en los evangelios canónicos, sino en los apócrifos. Muchos no sabrá que este pasaje era representado en nuestra Semana Santa hace ya bastantes años. En 2012 la Fundación Benalixa publicó en su blog un pequeño estudio acerca de tal hecho, fundamentándose, en primer lugar en la reseña histórica de José Miguel García, en la Revista de Guadalcanal del año

2004, en la que aparece un acuerdo del Cabildo del 22 de Abril de 1957 que decía: “…Se somete a votación el continuar o no, con el acto de la Verónica, “que en la Plaza y con letra antiquísima relataba algunos momentos de la pasión del Señor” y cuya votación resultó igualada. Decidiendo el voto del Sr. Cura Ecónomo de esta villa D. Félix Hidalgo Domínguez, el no seguir con la tradición antes dicha…”


GuadalcanalCofrade 13 de marzo de 2019 De ahí que se piense que fue el año 1957 el último en que la Verónica cantó a Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Amargura. La Verónica era encarnada por una mujer que cantaba tal y como reza el evangelio a Jesús tras verle cargar con el madero. La letra estaba relacionada con el sufrimiento de Cristo mientras portaba la cruz. Al terminar el cante la Verónica, cogía un paño blanco que tenía guardado y limpiaba la cara del Cristo. A continuación se le cantaba a la virgen, y mientras, Nuestro Padre Jesús, en el más absoluto silencio iba dando la vuelta a la Plaza, por lo que al terminar estaba muy cerca de la Virgen. Poco a poco volvían el paso de la Amargura, que quedaba frente por frente con el de Nuestro Padre Jesús. Del estudio de la Fundación Benalixa se extrae también que el 25 de septiembre de 1981, tuvo lugar en Radio Alanís una entrevista a doña Aurea Benítez Bravo, que fue una de las Verónicas que cantó en Guadalcanal. Se cree que no fue la última, ya que al principio de la grabación, decía que tenía 65 años y que hace 44 años que cantó en Guadalcanal, por lo tanto, sería por el año 1937 cuando cantó y según el acuerdo que se indicaba al principio, fue en 1957 el último año del acto de la Verónica. Una tradición más que se fue perdiendo y de la que hoy solo nos queda el recuerdo. Dependiendo del espejo en el que nos miremos parecerá algo arcaico o desfasado, o por el contrario algo digno de recuperar. Sea de la manera que sea, lo cierto es que se trata de un episodio más que contar acerca de la grandeza de la celebración, por antonomasia, de todo guadalcanalense.

LA VISTA ATRÁS/9


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CRUZ DE GUÍA/10

13 de marzo de 2019

Un nuevo miércoles Santo, el próximo 17 de abril

Redacción Una vez más Don Antonio Martín Méndez. Una vez más el amor cofrade de Guadalcanal. Cóctel de sentimientos y una nueva hermandad que se sumaba a nuestra Semana Santa. En 1980 nacía la Hermandad del Costalero, y en 1981 procesionaba por primera vez el Stmo. Cristo de la Humildad y Paciencia en un Miércoles Santo. La Virgen de la Paz un año después. Para portarla se estableció un orden rotatorio que comenzó con la cuadrilla de la Virgen de los Dolores. Hoy día ya no existe tal orden y la hermandad goza de dos cuadrillas propias.

Hace tres años se decidió adelantar la salida una hora para evitar aquellas frías y desangeladas recogías. Por lo tanto, el sol será testigo de una nueva salida del Stmo. Cristo de la  Humildad y Paciencia "El peña" y María Santísima de la Paz. Será a las ocho de la tarde del 17 de abril. Caminarán por El Palacio para buscar Santa Clara y su emotiva visita a la Residencia. La belleza colapsará el devenir de la hermandad a su paso por San Sebastián y su llegada a la Plaza Cristo de las Aguas. Después recogimiento por Ntra. Sra. de Guaditoca y Antonio Machado antes de llegar a Costaleros. Noche cerrada

ya cuando pase por Andrés Mirón y se divise Santa María de la Asunción desde la esquina de López de Ayala. Paso obligado por calle Mesones buscando Antonio Porras y evocando el silencio en Santiago para encaminarse por Juan Campos hasta la Plaza de España, donde el palio entrará sobre la una de la madrugada. DONDE VERLA La primera parte del recorrido destaca por su paso por Santa Clara y San Sebastián. De obligado cumplimiento es contemplar su paso por Mesones.


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DICCIONARIO COFRADE/11

¿Sabes lo que es una cartela? ¿Y un cíngulo? Descúbrelo en nuestro diccionario cofrade Formación de arla que se conoce a las personas del Centuria: Cajón:Armazón de madera ce- mundo cofrade maos de la macarena que desfilan rrado que cubre la canastilla y restras el paso de Jesús de la Sentencia piraderos del paso, para Capirote: Pieza cónica de car- a los sones de su banda de cornetas resguardarlos en el Almacén tón que se sitúan los nazarenos y tambores. sobre la cabeza y que se cubre con Canastilla: Parte alta del paso el antifaz Cíngulo: Cordón que se ciñe de Cristo ricamente tallada al habito de los penitentes y de los hermanos de una cofradía o hermandad

Carrera oficial: Recorrido obligatorio para todas las cofradías Cirial: Candeleros altos que portan en su estación de penitencia, cer- los acólitos delante del paso Candelería: Conjunto de velas o cado y donde se colocan los palcos luces que lleva el paso de imagen. y sillas de alquiler Cirio: Vela de cera, larga y gruesa que portan los nazarenos en la coCartela: Medallón en relieve fradía situado en la canastilla del paso de Cristo o misterio y representa escenas de la Pasión de Jesucristo.

Capataz: Persona situada delante del paso y que dirige el trabajo de los costaleros Capillita:

Palabra popular con


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LA ÚLTIMA CHICOTÁ/12

13 de marzo de 2019

El menú de Cuaresma Redacción No puede hablarse de una gastronomía de Semana Santa, aunque sí de un buen número de platos que preservan y mantienen la costumbre ancestral de abstenerse del consumo de carne durante los cuarenta días que preceden a la Pascua cristiana. Desde siempre la Cuaresma ha tenido un marcado carácter restrictivo, de penitencia y ayuno, porque en sus orígenes se instituyó como contraposición a los fastos y dispendios de las fiestas paganas invernales, excesos alimenticios y sexuales protagonizados por el Carnaval. Durante siglos la gastronomía de esta época se ha basado en los salazones de pescado, los potajes de verduras y las legumbres carentes de proteínas cárnicas. El pescado solía ser arenque, abadejo, congrio o bacalao, y en ocasiones se mezclaba con hortalizas, judías y garbanzos. Pero el símbolo tradicional de este tiempo penitencial siempre ha sido el bacalao. Además de este pez, ollas, pucheros y potajes simples y ascéticos impusieron su rigor cuaresmal. Pero poco queda de aquellas prácticas constrictivas, no tan alejadas en el tiempo. Hoy en día las recetas que se asocian con estas fechas se comen todo el año, y las severas normas eclesiásticas del ayuno han caído en desuso. Sin embargo la

costumbre, y a veces el puro convencimiento religioso, tiene su reflejo en la cocina de vigilia, en la tradición cultural que conlleva la preparación y degustación de determinados platos y postres. El protagonista es el bacalao, que inunda el recetario de norte a sur. De vigilia o monacal, ambos con espinacas, patatas y huevos duros, dos acepciones de la misma receta; pavías de bacalao rebozadas y crujientes, tan típicas de Madrid y del sur peninsular; en buñuelos o tortillitas andaluzas; a la purrusalda con bacalao y arroz del País Vasco; el que preparan con alcachofas y guisantes en Cataluña o los propios de la capital.

Junto a este pescado el plato más popular es el potaje, un puchero de origen muy antiguo con espinacas, garbanzos, huevos duros y bacalao, típico en la capital. Las recetas de esta época pasan también por los guisos sencillos como las patatas viudas (sin carne ni otras proteínas), los guisantes con huevos, los andaluces alcahuciles con chícharos (alcachofas con guisantes) y habas, o los garbanzos con acelgas, el albaceteño mojete de Viernes Santo (ensalada de tomate, bonito, aceitunas, huevo y cominos) o el gaditano revuelto silvestre de Cuaresma, con pencas de acelga, tagarninas y espárragos trigueros.


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