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Desde la Sexta Circunscripción, No. 69

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DESDE LA

CIRCUNSCRIPCIÓN Año 4, No. 68 / 29 de agosto del 2026

El voto latino no cambia de partido por decepción

El regreso de una generación de mujeres migrantes MEXICANOS MUERTOS BAJO ICE

La Crisis de la Custodia Migratoria


DESDE LA

CIRCUNSCRIPCIÓN

La detención migratoria deja de ser sólo una cuestión de estatus legal cuando la vida y la salud de una persona quedan bajo custodia del Estado y de empresas privadas.

oranda Nuestra Identidad Aporta Valor Desde la Sexta Circunscripción es un proyecto informa vo producido y dirigido por la Ex Diputada Federal Migrante de la LXV Legislatura Nora Oranday Coordinación General: Andrea María Guzmán Mauleón Concepto editorial y diseño: Joaquín Sandoval Contreras www.sextacircunscripcion.com / revista@sextacircunscripcion.com

Los artículos publicados son responsabilidad de sus autores .

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Carta de la

Editora

Empezando un nuevo año. Con la edición número 68 damos inicio a nuestro cuarto año de publicación, manteniendo el compromiso de profundizar en las historias que nos definen. En este número abordamos un fenómeno complejo que exige nuevas lecturas: La migración. El debate público suele estancarse en la frontera ignorando las transformaciones sociales y económicas. En estas páginas trazamos una radiogra a integral. Comenzamos desentrañando el millonario negocio de los centros de detención estadounidenses, donde el encierro opera como industria. En contraste, visibilizamos a los cientos de municipios mexicanos que sobreviven gracias a la inyección vital de las remesas, ocultos tras los promedios nacionales. La geogra a de la diáspora también muta. El "sueño mexicano" se desplaza hacia nuevos Estados, consolidando comunidades que redefinen su peso polí co frente a un voto la no que dejó de ser un cheque en blanco. Ante esta movilidad, herramientas de iden dad como la Matrícula Consular se vuelven escudos indispensables ante reglas jurídicas cambiantes. Entender nuestro presente exige mirar siempre debajo de la superficie. Bienvenidos a este cuarto año y a esta nueva edición. De mi parte reconozco a todos nuestros colaboradores y a nuestro equipo de trabajo A todos ellos, mi agradecimiento por su compromiso. Colaboradores como Andrea Guzmán Mauleón, quien ha sido más que una escritora y coordinadora editorial. A la Dra. Nancy Gu érrez, con su especial sensibilidad hacia nuestros temas; al Dr. Emilio Coral, por su academia; a Edgar García con su experiencia en asuntos internacionales, a Héctor Calderón Hallal y a Marcela Toledo con su vena literaria, casi poé ca. Pero con mención muy especial a quien considero un talentoso diseñador y publicista, Joaquín Sandoval Contreras quien hace más de 28 años de trabajo editorial en diversos proyectos editoriales, ha estado al pie del cañón. Gracias Joaquín por tu profesionalismo, tu entrega y tu lealtad en las buenas, porque realmente no hemos tenido malas. A nuestros lectores, muchas gracias sin duda.

Nora Oranday EDITORA

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MEXICANOS MUERTOS BAJO ICE

La Crisis de la Custodia Migratoria Por Esteban Iturriaga

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a muerte de mexicanos bajo custodia o durante opera vos relacionados con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) ha dejado de ser una sucesión de casos aislados. A agosto del 2026, el Gobierno de México documenta 17 fallecimientos ocurridos desde mayo de 2025. De ellos, 14 sucedieron bajo custodia en centros de detención y tres durante opera vos migratorios. La cifra revela también un problema de transparencia. En abril, cuando falleció Alejandro Cabrera Clemente, México reportaba 15 mexicanos muertos en situaciones relacionadas con ICE. La propia documentación pública muestra que el registro de los casos ha ido creciendo conforme ocurren nuevas muertes y se esclarecen las circunstancias. El problema no es solamente cuántos han muerto, sino qué ocurrió antes de cada fallecimiento y quién debe responder cuando existen indicios de negligencia, falta de atención médica o condiciones inadecuadas.

Cuando la Atención Médica llega Demasiado Tarde Entre los casos registrados en 2026 está el de Royer Pérez Jiménez, de 19 años, quien murió en marzo mientras permanecía bajo custodia en Florida. Su fallecimiento fue el decimotercero de una persona mexicana registrado ese año en centros de detención, según los reportes difundidos entonces. Otro caso es el de Alberto Gu érrez Reyes, de 48 años, trabajador de la construcción en Los Ángeles. Fue detenido en enero y trasladado al centro de Adelanto, California. De acuerdo con la documentación revisada por medios estadounidenses, durante su permanencia presentó un deterioro de salud que incluyó una convulsión y alteraciones renales y de coagulación. Murió el 27 de febrero. Los casos han puesto especial atención sobre los centros operados por empresas privadas. Una inves gación publicada en julio documentó que seis de los 17 fallecimientos registrados por México estuvieron relacionados con complicaciones médicas, varios de ellos en instalaciones administradas por GEO Group o CoreCivic.

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Esto plantea una pregunta que trasciende la situación migratoria de las víc mas: ¿qué nivel de responsabilidad existe cuando una persona detenida depende completamente del Estado y de sus contra stas para recibir atención médica?

Una Crisis que También Alcanza la Salud Pública Las condiciones dentro de estos centros han dejado de ser únicamente un asunto de derechos humanos para conver rse también en un problema de salud pública. El 19 de agosto, la Fiscalía General de Colorado demandó a GEO Group por no entregar información solicitada durante una inves gación sobre un caso confirmado de tuberculosis en el centro de procesamiento de ICE en Aurora. Las autoridades sanitarias habían solicitado información y acceso para inves gar el posible riesgo de propagación de la enfermedad. No es un caso aislado. En Nueva Jersey, las autoridades demandaron a GEO Group después de que inspectores sanitarios fueran impedidos de realizar una inspección completa en Delaney Hall, en Newark. El estado había recibido información sobre un detenido trasladado a un hospital con tuberculosis, además de reportes sobre condiciones insalubres y problemas de atención médica. En Washington, un juez federal ordenó en julio que GEO permi era el ingreso de inspectores estatales de salud a su centro de Tacoma, después de varios intentos de inspección que habían sido bloqueados. Cuando una empresa privada administra instalaciones donde permanecen personas bajo custodia federal, la supervisión no puede depender únicamente de la propia empresa.

De las Notas Diplomá cas a los tribunales Ante la acumulación de casos, México comenzó a modificar su respuesta. Después de haber enviado 11 notas diplomá cas de protesta, la Secretaría de Relaciones Exteriores anunció en julio una estrategia jurídica que incluye denuncias ante fiscalías estatales y el Departamento de Jus cia de Estados Unidos, además de acciones civiles contra empresas que operan centros de detención. Para el 22 de julio, la SRE informó que ya había presentado 20 denuncias relacionadas con los 17 fallecimientos documentados. El cambio es relevante porque desplaza la discusión del terreno exclusivamente diplomá co hacia el ámbito de la responsabilidad jurídica. Ya no se trata solamente de pedir explicaciones al gobierno estadounidense, sino de determinar si exis eron conductas u omisiones que puedan generar responsabilidades individuales, ins tucionales o empresariales. La pregunta de fondo permanece abierta. ¿Cuántas muertes deben ocurrir para que un sistema de detención sea some do a una supervisión independiente y permanente? Para las familias mexicanas, cada cifra representa una persona. Para las ins tuciones, representa un expediente. La obligación de cualquier Estado democrá co debería ser impedir que esas dos cosas terminen separándose.

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La Nueva Ruta del Sueño Mexicano Por Elvia Meyer

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urante buena parte del siglo pasado bastaba observar un mapa para localizar a la comunidad mexicana en Estados Unidos. California, Texas, Illinois y Arizona concentraban la mayor parte de la población nacida en México. Hoy esa geogra a comienza a transformarse. Los mexicanos ya no solo llegan a los des nos tradicionales, también se desplazan dentro del país en busca de empleos mejor pagados, viviendas accesibles y una mejor calidad de vida. El resultado es una redistribución silenciosa que modifica mercados laborales, sistemas educa vos, representación polí ca y relaciones económicas entre ambos países. La migración mexicana ya no depende únicamente del cruce fronterizo. Ahora también está marcada por la movilidad interna de millones de personas que cambian de Estado una vez establecidas en Estados Unidos.

Los Gigantes ya no Crecen Igual California sigue siendo el principal hogar de los inmigrantes mexicanos. Allí reside poco más de un tercio de quienes nacieron en México y viven en Estados Unidos. Texas ocupa el segundo lugar con poco más de una quinta parte del total. Sin embargo, ambos estados muestran una desaceleración que contrasta con el crecimiento registrado durante las décadas de 1980, 1990 y principios del siglo 21. El fenómeno responde a varias razones. El alto costo de la vivienda en California ha impulsado a miles de familias a buscar opciones más económicas. En Illinois ocurre algo similar. Chicago man ene una comunidad mexicana sólida, aunque el crecimiento se ha estancado y muchas familias jóvenes optan por mudarse hacia estados con mejores oportunidades laborales. Arizona también perdió dinamismo después de los años de mayor expansión migratoria. Las cifras del Migra on Policy Ins tute muestran que la población nacida en México dejó de crecer al ritmo observado hace 20 años y ahora se redistribuye hacia nuevas regiones del país.

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El Sur se Convierte en el Nuevo Des no Mientras algunos Estados tradicionales pierden atrac vo rela vo, otros viven una expansión constante de población mexicana. Carolina del Norte, Georgia, Tennessee, Florida, Carolina del Sur y Alabama registran algunos de los mayores incrementos durante la úl ma década. También destacan Nevada y Washington, donde la demanda de mano de obra en construcción, logísca, manufactura, agricultura especializada y servicios ha favorecido la llegada de trabajadores mexicanos. Texas representa un caso par cular. Además de recibir nuevos inmigrantes procedentes de México, también atrae familias provenientes de California y otros Estados. El corredor formado por Dallas-Fort Worth, Houston, Aus n y San Antonio se consolida como uno de los espacios binacionales más dinámicos del con nente. La movilidad responde igualmente a una lógica familiar. Una vez que una comunidad se establece, facilita la llegada de nuevos residentes mediante redes de apoyo, empleo y vivienda.

Nace una Comunidad Binacional Diferente La transformación no solo ocurre en el mapa. También cambia el perfil de la comunidad mexicana. En los nuevos des nos predominan familias jóvenes con hijos nacidos en Estados Unidos, profesionistas, trabajadores especializados y pequeños empresarios que man enen vínculos permanentes con México mediante remesas, inversiones, turismo y comercio. Ciudades como Charlo e, Raleigh, Atlanta, Nashville y Orlando muestran un crecimiento acelerado de restaurantes mexicanos, negocios familiares, organizaciones comunitarias y ac vidades culturales que hace apenas dos décadas eran prác camente inexistentes. Esta expansión fortalece además la presencia polí ca de los mexicanos en estados donde antes tenían escasa representación. Conforme aumenta la población también crece su influencia en elecciones locales, consejos escolares, cámaras empresariales y gobiernos municipales.


Mapa que redefine la relación entre México y EE. UU. La nueva geogra a mexicana demuestra que la migración ha entrado en una etapa dis nta. Ya no depende únicamente de la cercanía con la frontera ni de los grandes centros urbanos tradicionales. La comunidad mexicana se dispersa hacia regiones que ofrecen mejores condiciones económicas y mayor capacidad de crecimiento. Esa redistribución modifica las rutas comerciales, impulsa nuevas inversiones y fortalece corredores económicos que unen ciudades estadounidenses con estados mexicanos.

Para México, comprender este nuevo mapa resulta estratégico. Los consulados, los programas de atención comunitaria, las polí cas para los mexicanos en el exterior e incluso la representación polí ca deberán adaptarse a una población cada vez más distribuida y diversa. La historia migratoria con núa escribiéndose, pero el mapa ya no es el mismo. El corazón de la comunidad mexicana sigue la endo en California, Texas y Chicago. Sin embargo, su futuro también comienza a construirse en ciudades del sur y del sureste estadounidense que hasta hace poco apenas figuraban en la geogra a de la migración.

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El Regreso de una Generación de Mujeres Migrantes Por Michael Morales

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urante décadas, la migración mexicana hacia Estados Unidos fue asociada principalmente con hombres jóvenes que cruzaban la frontera en busca de trabajo. Esa imagen ya no explica por sí sola la realidad migratoria. Una inves gación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) pone el foco en un grupo que ha recibido mucha menos atención: Las mujeres mexicanas mayores que tuvieron una experiencia migratoria laboral en Estados Unidos y hoy enfrentan los desa os propios del envejecimiento. El análisis, presentado por Sebas án Antonio Jiménez Solís, inves gador del Ins tuto de Inves gaciones Económicas de la UNAM, u liza información de la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM). Los datos permiten dimensionar una realidad que adquiere mayor importancia a medida que envejece la población migrante.

Una vejez marcada por la salud En el 2021, cerca de un millón de personas de 65 años o más que vivían en México declaró haber migrado alguna vez a Estados Unidos por mo vos laborales. De ese universo, aproximadamente 260 mil eran mujeres. La inves gación encontró diferencias importantes respecto de las mujeres de la misma edad que no habían migrado. Casi el 44 por ciento de las mujeres migrantes mayores presentaba al menos dos enfermedades crónicas, frente al 40.3 por ciento entre las no migrantes. Entre los principales padecimientos aparecen artri s, diabetes y dis ntos pos de cáncer. La dependencia funcional también representa un desa o. Cerca del 30 por ciento de estas mujeres tenía algún grado de dependencia para realizar ac vidades co dianas, frente al 26.8 por ciento de las mujeres no migrantes.

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Los datos muestran que la experiencia migratoria no desaparece con el paso del empo. Puede dejar consecuencias sobre la salud y las condiciones en las que una persona enfrenta la vejez.

El regreso no es igual para todas Hablar de retorno exige, sin embargo, cautela. Los datos de ENASEM iden fican a mujeres que tuvieron una experiencia migratoria en Estados Unidos, pero no permiten afirmar que todas ellas hayan regresado recientemente, que hayan sido deportadas o que hayan retornado bajo las mismas circunstancias. Precisamente por ello, una de las preguntas que plantea la inves gación es conocer en qué condiciones regresan estas mujeres a México. El retorno puede producirse después de décadas de residencia en Estados Unidos, por decisión propia, por razones familiares, económicas o de salud, o como consecuencia de cambios en su situación migratoria. Cada circunstancia genera necesidades diferentes. También destaca un dato social relevante: 45.9% de las mujeres migrantes mayores eran viudas. La ausencia de una pareja puede incrementar la dependencia de hijos, nietos y otros familiares, especialmente cuando existen problemas de salud.

El desa o de envejecer entre dos países El fenómeno plantea una pregunta que México tendrá que responder con mayor claridad: ¿Qué ocurre cuando una persona que pasó buena parte de su vida laboral en Estados Unidos regresa para vivir su vejez? La respuesta involucra mucho más que servicios médicos. También están las pensiones, los ahorros, la vivienda, el acceso a medicamentos, los cuidados de largo plazo y las redes familiares. Para algunas mujeres, regresar puede significar reencontrarse con su comunidad de origen; para otras, volver después de décadas puede implicar reconstruir vínculos y formas de pertenencia. El envejecimiento de esta población obliga a mirar el retorno migratorio desde otra perspec va. No todos los migrantes regresan en las mismas condiciones y una mujer mayor con enfermedades crónicas puede enfrentar necesidades muy dis ntas a las de un trabajador joven deportado. La inves gación de la UNAM abre una línea que merece mayor atención. El reto será conocer las trayectorias de estas mujeres, las condiciones en las que regresan y quién asume los cuidados cuando necesitan apoyo. El retorno no termina al cruzar la frontera. Para muchas mujeres, ahí comienza otra etapa de la migración.

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El Voto Latino ya no Cambia de Partido por Decepción Por Esther Mejía

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urante décadas, la polí ca estadounidense dio por sentado que el voto la no respondía a una lógica sencilla. Si un presidente republicano perdía respaldo entre los hispanos, ese apoyo terminaría inevitablemente en las filas demócratas. Hoy esa fórmula parece haber dejado de funcionar. Las encuestas más recientes muestran un fenómeno dis nto. Donald Trump enfrenta un desgaste entre parte del electorado la no, pero ese desencanto no se traduce automá camente en una mayor simpa a hacia la oposición. Para miles de votantes, la respuesta ya no consiste en cambiar de par do, sino en tomar distancia de ambos. Estudios de opinión elaborados por organizaciones como Equis Research reflejan una disminución en la aproba-

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ción del presidente entre los votantes hispanos durante los primeros meses de su segundo mandato. La inflación, el aumento del costo de vida y la percepción de que la economía familiar no mejora, aparecen entre las principales causas del descontento. También influyen las polí cas migratorias más restric vas, especialmente entre quienes enen familiares o amigos dentro de comunidades migrantes. El dato resulta relevante porque una parte importante de estos votantes había mostrado una mayor disposición a respaldar a Trump en el 2024, rompiendo una tendencia histórica que durante años favoreció a los demócratas. Ese cambio evidenció que el electorado la no ya no vota de manera automá ca por un par do y que sus decisiones responden cada

vez más a temas económicos y de calidad de vida.

El problema también es para los demócratas La pérdida de apoyo hacia Trump no ha significado una recuperación equivalente para el par do Demócrata. Aunque esta fuerza polí ca conserva una ventaja entre el electorado hispano, las encuestas indican que buena parte del desgaste presidencial termina alimentando el grupo de los indecisos, los independientes o quienes manifiestan poca confianza en cualquiera de las dos principales opciones polí cas. Ese comportamiento refleja un fenómeno más profundo que un simple cambio de preferencias electorales.


Existe una creciente desconfianza hacia las ins tuciones y hacia la capacidad de ambos par dos para resolver los problemas que afectan la vida co diana. La vivienda, los salarios, el acceso a la salud, la educación y el costo de los alimentos pesan más que los discursos par distas y condicionan la decisión de millones de familias.

Una comunidad que ya no cabe en un solo molde Hablar del voto la no como si fuera un bloque uniforme resulta cada vez menos ú l. La comunidad hispana está integrada por personas con historias migratorias, niveles educa vos, edades, ocupaciones y prioridades muy dis ntas. Tampoco

existe una misma visión entre quienes nacieron fuera de Estados Unidos y quienes pertenecen a la segunda o tercera generación. Además, el crecimiento de la población la na en Estados donde antes tenía una presencia limitada ha transformado el mapa polí co del país. Cada región enfrenta desa os diferentes y eso también modifica la manera de entender la economía, la seguridad, la migración o la educación. Las campañas que apelan únicamente a la iden dad cultural encuentran hoy un electorado mucho más exigente y diverso.

La decidida por la confianza Las elecciones legisla vas del 2026 serán una prueba para ambos par dos. Los republicanos deberán demostrar que

el respaldo obtenido entre algunos sectores la nos puede sostenerse más allá del discurso electoral. Los demócratas, por su parte, tendrán que convencer a un electorado que ya no parece dispuesto a regresar por simple inercia. El verdadero cambio no está únicamente en las cifras de aprobación presidencial. Está en la transformación de un electorado que ha dejado de responder a las viejas e quetas polí cas y que exige resultados antes de otorgar su confianza. El voto la no sigue siendo decisivo, pero ya no puede darse por conquistado. Quien aspire a representarlo tendrá que entender que la fidelidad par dista cede terreno frente a una ciudadanía más crí ca, más diversa y mucho menos predecible que hace apenas una década.

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ENVÍAN 47 MIL 308 MILLONES DE DÓLARES A MÉXICO

Mujeres que Sostienen Dos Naciones Por Carlos Montes de Oca

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urante años, la migración mexicana en Estados Unidos fue contada principalmente desde una perspec va masculina. Sin embargo, las mujeres representan una parte fundamental de esa comunidad y su par cipación económica ene efectos a ambos lados de la frontera. En 2022 había 5 millones de mujeres mexicanas inmigrantes en Estados Unidos, equivalentes al 47.6 por ciento de la población inmigrante mexicana en ese país. Un año después, cerca de 2 y medio millones estaban empleadas, lo que representó 35.8 por ciento del total de trabajadores mexicanos inmigrantes. Su masa salarial alcanzó 98 mil 598 millones de dólares en el 2023, 29.9 por ciento de los ingresos laborales obtenidos por los trabajadores mexicanos inmigrantes. Su presencia económica tampoco se concentra en una sola ac vidad. Datos del Consejo Nacional de Población (CONAPO) citados en inves gaciones académicas muestran que, entre las mujeres mexicanas inmigrantes económicamente ocupadas, 81 por ciento trabajaba en el sector terciario, 15.3 por ciento en el industrial y 3.2 por ciento en el agropecuario.

El dinero que cruza la frontera Una parte de esos ingresos regresa a México. Un estudio del Centro de Estudios Monetarios La noamericanos (CEMLA) y Grupo Financiero Banorte es mó que entre el 2021 y el 2023, las mujeres mexicanas inmigrantes enviaron 47 mil 308 millones de dólares en remesas electrónicas desde Estados Unidos.

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La cifra representó 28.6 por ciento de los 165 mil 542 millones de dólares enviados electrónicamente desde Estados Unidos a México durante esos tres años. En otras palabras, casi tres de cada 10 dólares transferidos electrónicamente en ese corredor fueron enviados por mujeres mexicanas. El esfuerzo económico también puede medirse en relación con sus ingresos. Entre el 2021 y el 2023, las mujeres mexicanas inmigrantes obtuvieron una masa salarial acumulada de 267 mil 835 millones de dólares y des naron aproximadamente 17.7 por ciento de esos ingresos laborales a las remesas. El flujo, además, ene un marcado componente femenino. De los 47 mil 308 millones de dólares enviados por mujeres mexicanas, 29 mil 124 millones llegaron a mujeres en México, equivalentes al 61.6 por ciento del total.

Una economía construida entre dos países Estas cifras permiten observar la migración femenina mexicana desde una perspec va dis nta. No se trata únicamente de mujeres que trabajan en Estados Unidos y man enen a sus familias. También son par cipantes ac vas de un circuito económico que conecta empleo, ingresos, consumo y patrimonio entre ambos países. La importancia de esta par cipación se vuelve más evidente cuando se considera que en el 2022, las mujeres representaban casi la mitad de los inmigrantes mexicanos en Estados Unidos. Su incorporación al mercado laboral genera ingresos en la economía estadounidense y, mediante las remesas, una parte de esos recursos llega directamente a hogares mexicanos. El fenómeno tampoco puede reducirse a las remesas. El trabajo de las mujeres mexicanas sos ene sectores de servicios, comercio, industria y otras ac vidades de la economía estadounidense, mientras sus ingresos contribuyen al bienestar de familias en México. Durante mucho empo, la narra va migratoria presentó a las mujeres como acompañantes de una migración protagonizada por hombres. Los datos muestran otra realidad. Las mujeres mexicanas migrantes trabajan, generan ingresos y transfieren una parte significa va de ellos a México. Son, al mismo empo, fuerza laboral en Estados Unidos y agentes económicos de una relación que con núa extendiéndose más allá de la frontera. En esa doble función se encuentra una de las expresiones más concretas de una economía binacional sostenida también por mujeres.

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LA GÜERA RODRÍGUEZ EN NUESTRA HISTORIA

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La Mujer Detrás del Mito

uando se habla de la Independencia de México, los nombres de Miguel Hidalgo, José María Morelos, Vicente Guerrero o Agus n de Iturbide ocupan los primeros lugares de la memoria nacional. Sin embargo, la historia también se construyó en espacios menos visibles, entre conversaciones privadas, relaciones familiares, intereses económicos y redes sociales. En ese mundo se desenvolvió María Ignacia Rodríguez de Velasco y Osorio Barba, conocida como La Güera Rodríguez, nacida en 1778 y fallecida en 1850. Perteneció a una familia acomodada de la Ciudad de México y formó parte de los sectores privilegiados de la sociedad novohispana. Su posición económica y sus relaciones sociales le permi eron moverse en ambientes donde se discu an asuntos polí cos de importancia. La historiadora Silvia Marina Arrom dedicó años a reconstruir su vida. En La Güera Rodríguez. Mito y mujer, cues ona buena parte de la imagen que la cultura popular construyó alrededor de ella y dis ngue entre la mujer documentada y el personaje legendario.

Por Erika Serratos Mujer con Patrimonio y Carácter Los documentos muestran a una María Ignacia mucho más concreta que la protagonista de las leyendas. Se casó tres veces y estuvo involucrada en conflictos familiares, económicos y legales. Expedientes judiciales y documentos patrimoniales permiten conocer a una mujer que defendió sus intereses dentro de los mecanismos jurídicos disponibles en su época. Su posición social también la colocó cerca de personajes relevantes y de espacios reservados a las élites. La crisis de la monarquía española después de 1808 hizo que esos círculos adquirieran una dimensión polí ca. La invasión napoleónica, la ausencia de Fernando VII y los debates sobre la soberanía provocaron intensas discusiones en la Nueva España. Uno de los episodios más importantes ocurrió en 1809, cuando Rodríguez estuvo relacionada con una intriga polí ca y fue interrogada por las autoridades. Posteriormente, la memoria popular convir ó aquel episodio en la historia de una mujer perseguida por la Inquisición debido a su apoyo a la Independencia. La realidad es más compleja. Arrom reconstruye aquel episodio dentro de las tensiones polí cas de esos años. En 1811, Rodríguez también fue presentada ante el Santo Oficio por acusaciones relacionadas con sus opiniones y relaciones personales. Tampoco existe evidencia suficiente para afirmar que financiara sistemá camente la insurgencia encabezada por Miguel Hidalgo o que transmi era información estratégica a los rebeldes. Ana

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Carolina Ibarra destaca precisamente la falta de corroboración documental de ese supuesto papel.

Iturbide y el Gran Mito La parte más famosa de su historia está relacionada con Agus n de Iturbide. La tradición sos ene que ambos mantuvieron una relación sen mental y que ella ejerció una influencia decisiva para convencerlo de consumar la Independencia en 1821. También se ha contado que el Ejército Trigarante modificó su recorrido durante su entrada triunfal a la Ciudad de México para que Iturbide pudiera detenerse frente a la casa de La Güera y saludarla desde el balcón. La escena resulta atrac va, pero la evidencia exige cautela. No existen pruebas suficientes para afirmar que Rodríguez fuera la autora intelectual del Plan de Iguala o que convenciera a Iturbide de cambiar el rumbo de su carrera polí ca. Tampoco puede establecerse con certeza que el recorrido del Ejército Trigarante se modificara exclusivamente para visitarla. Lo que sí sabemos es que Rodríguez formó parte de los círculos sociales y polí cos de la capital donde se discu an las alterna vas que enfrentaba la Nueva España. Ese contexto resulta relevante, pero es muy diferente afirmar que dirigió desde las sombras el proceso que culminó con la Independencia. La Güera también quedó vinculada en la memoria popular con Alexander von Humboldt y Simón Bolívar. Conoció a ambos durante sus estancias en México y existen tes monios sobre su belleza, inteligencia y personalidad. Sin embargo, la tradición transformó esos encuentros en historias román cas di ciles de demostrar. Arrom explica cómo, después de su muerte, La Güera fue adquiriendo nuevas caracterís cas. Novelas, obras de teatro, películas y relatos históricos contribuyeron a construir una imagen mucho más grande que la documentación disponible. Separar a María Ignacia Rodríguez de Velasco de la leyenda no significa restarle importancia. Fue de relaciones sociales, inteligencia y capacidad para defender sus intereses en una sociedad profundamente desigual. Su historia permite mirar la Independencia desde otro ángulo. No todas las personas que par ciparon en el ambiente polí co empuñaron un arma o encabezaron un ejército. Algunas ejercieron influencia desde sus relaciones, sus recursos y sus espacios de sociabilidad. La verdadera historia de La Güera Rodríguez quizá sea menos espectacular que la leyenda, pero resulta más interesante porque nos permite conocer a una mujer real, compleja y contradictoria.


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