Palabras de tinta
Poemario Ediciรณn 1, Guatemala
Para Mercy Gonzรกlez a quien le gustan mucho los poemas y para que le sirvan de inspiraciรณn cuando quiera escribir.
Agradecimientos: En primer lugar le doy las gracias a Dios, por mantenerme con salud hasta hoy y por permitirme realizar esta recopilaciĂłn de poemas, tambiĂŠn le agradezco a todos los autores de estos poemas, y no menos importante, a ustedes por el tiempo que se toman en leer este poemario.
Recopilación de poemas: Jeymi Pelicó M. Imagén de portada: https://mx.depositphotos.com/ vector-images/corazon-acuarela.html Diseño de portada: Jeymi Pelicó M. Edición: Jeymi Pelicó M. Editorial Santillana Hecho en Chiquimula, Guatemala No esta permitida la reproducción total de este poemario, solo los poemas e imagenes aqui escritos.
Índice Ya ves que tontería Cuando te nombran Soñar Entre flores Where is my man Aunque se rían de los versos que escribo El dibujo en el agua Amo, amas En ti pensaba, en tus cabellos Para muchos Dichoso el corazón enamorado Eslava mía Olvido
9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21
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Ya ves que tontería Gloria Fuentes
Ya ves que tontería, me gusta escibir tu nombre, llenar papeles con tu nombre, llenar el aire con tu nombre; decir a los niños tu nombre, escribir a mi padre muerto y contarle que te llamas así. Me creo que siempre que lo digo me oyes. Me creo que da buena suerte. Voy por las calles tan contenta y no llevo encima más que tu nombre.
9
Cuando te nombran Gloria Fuentes
Cuando te nombran, me roban un poquito de tu nombre; parece mentira, que media docena de letras digan tanto. Mi locura seria deshacer las murallas con tu nombre, iría pintando todas las paredes, no quedaría un pozo sin que yo asomara para decir tu nombre, ni montaña de piedra donde yo no gritara enseñándole al eco tus seis letras distintas. Mi locura sería, enseñar a las aves a cantarlo, enseñar a los peces a beberlo, enseñar a los hombres que no hay nada, como volverme loco y repetir tu nombre.
10
SoĂąar
Sabino Esteban Francisco
Es salir a pasear despierto al otro lado del cuerpo dormido.
11
Entre flores Sabino Esteban Francisco
El arpa deshila su voz aguda como la tristeza. Entre flores y candelas de cera se hila un sentimiento de dolor. CafĂŠ con panela y xeca a la media noche. Rezos, lĂĄgrimas, lamentos frente al difunto. La otra abuela desata la luz de su cabellera blanca y medita en silencio desde su banquito de nubes. 12
Where is my man Ana Rossetti
Nunca te tengo tanto como cuando te busco sabiendo de antemano que no puedo encontrarte. Sólo entonces consiento estar enamorada. Sólo entonces me pierdo en la esmaltada jungla de coches o tiovivos, cafés abarrotados, lunas de escaparates, laberintos de parques o de espejos, pues corro tras de todo lo que se te parece. De continuo te acecho. El alquitrán derrite su azabache, es la calle movible taracea de camisas y niquis, sus colores comparo con el azul celeste o el verde malaquita que por tu pecho yo desabrochaba. Deliciosa congoja si creo reconocerte me hace desfallecer: toda mi piel nombrándote, toda mi piel alerta, pendiente de mis ojos. Indaga mi pupila, todo atisbo comprueba, todo indicio que me conduzca a ti, que te introduzca al ámbito donde sólo tu imagen prevalece y te coincida y funda, te acerque, te inaugure y para siempre estés.
13
Aunque se rían de los versos que escribo Luisa Castro
Aunque se rían de los versos que te escribo y que dejo escondidos en las mantas del catre, pedaleo. Y Vegadeo es de lejos un fósforo encendido, llevo alas en las ruedas, voy en llanta, pero conozco el paisaje y tengo alma porque hago amistades con recuas de perros de varios pueblos y diversa índole. Me ladran porque te amo. Se arrojan a mis zapatos como fanecas salvajes.
14
El dibujo en el agua Felipe Benítez Reyes
Bien sabes que estos años pasarán, que todo acabará en literatura: la imagen de las noches, la leyenda de la triunfante juventud y las ciudades vividas como cuerpos. Que estos años pasarán ya lo sabes, pues son tuyos como una posesión de nieve y niebla, como es del mar la bruma o es del aire el color de la tarde fugitivo: pertenencias de nadie y de la nada surgidas, que hacia la nada van: ni el mismo mar, ni el aire, ni esa bruma, ni un crepúsculo igual verán tus ojos. Un dibujo en el agua es la memoria, y en sus ondas se expresa el cadáver del tiempo. 15
Amo, amas Rubén Darío
Amar, amar, amar, amar siempre, con todo el ser y con la tierra y con el cielo, con lo claro del sol y lo oscuro del lodo; amar por toda ciencia y amar por todo anhelo. Y cuando la montaña de la vida nos sea dura y larga y alta y llena de abismos, amar la inmensidad que es de amor encendida ¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!
16
En ti pensaba, en tus cabellos José Martí
En ti pensaba, en tus cabellos que el mundo de la sombra envidiaría, y puse un punto de mi vida en ellos y quise yo soñar que tú eras mía. Ando yo por la tierra con los ojos alzados -¡oh, mi afán!- a tanta altura que en ira altiva o míseros sonrojos encendiólos la humana criatura. Vivir: -Saber morir; así me aqueja este infausto buscar, este bien fiero, y todo el Ser en mi alma se refleja, y buscando sin fe, de fe me muero.
17
Para muchos Anna Ajmátova
Soy vuestra voz, calor de vuestro aliento, El reflejo de todos vuestros rostros, Es inútil el batir del ala inútil: Estaré con vosotros hasta el mismo final. Y por eso me amáis ávidamente, Con todos mis pecados y flaquezas, Y por eso me entregasteis sin mirar Al mejor de todos vuestros hijos, Y por eso no me preguntasteis Por ese hijo ni una sola vez, Y llenásteis con el humo de alabanzas Mi casa ya vacía para siempre. Y dicen que más estrechamente ya no es posible unirse Y que más irreversiblemente ya no se puede amar… Como la sombra quiere separarse del cuerpo, Como la carne quiere separarse del alma, Así deseo yo que me olvidéis vosotros. 18
Dichoso el corazón enamorado Teresa de Cepeda y Ahumada
Dichoso el corazón enamorado que en sólo Dios ha puesto el pensamiento, por Él renuncia todo lo criado, y en Él halla su gloria y su contento. Aún de sí mismo vive descuidado, porque en su Dios está todo su intento, y así alegre pasa y muy gozoso las ondas de este mar tempestuoso.
19
Eslava mía Pablo Neruda
Esclava mía, témeme. Ámame. Esclava mía! Soy contigo el ocaso más vasto de mi cielo, y en él despunta mi alma como una estrella fría. Cuando de ti se alejan vuelven a mí mis pasos. Mi propio latigazo cae sobre mi vida. Eres lo que está dentro de mí y está lejano. Huyendo como un coro de nieblas perseguidas. Junto a mí, pero dónde? Lejos, lo que está lejos. Y lo que estando lejos bajo mis pies camina. El eco de la voz más allá del silencio. Y lo que en mi alma crece como el musgo en las ruinas.
20
Olvido Carlos Medellín
Se me olvidó tu nombre, no recuerdo si te llamabas luz o enredadera, pero sé que eras agua porque mis manos tiemblan cuando llueve. Se me olvidó tu rostro, tu pestaña y tu piel por mi boca transitada cuando caímos bajo los cipreses vencidos por el viento, pero sé que eras Luna porque cuando la noche se aproxima se me rompen los ojos de tanto querer verte en la ventana. Se me olvidó tu voz, y tu palabra, pero sé que eras música porque cuando las horas se disuelven 21
No veo un mundo donde no existan los poemas, si no existieran ¿Qué te diría? Este libro es una recopilación de poemas que la mayoria de jovenes desconococen. Poemas de grandes escritores como: Pablo Neruda, Rubén Darío, José Martí entre otros. Ya ves que tontería, me gusta escibir tu nombre, llenar papeles con tu nombre, llenar el aire con tu nombre; decir a los niños tu nombre...