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Liderazgo III

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EL Lテ好ER EN SU

CRECIMIENTO CONTINUO


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M贸dulo 4 El L铆der en su Crecimiento Continuo

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BIENVENIDA A LA ESCUELA DE LIDERAZGO En nombre de nuestra amada Iglesia Las Asambleas de Dios del Perú, le damos la bienvenida al Liderazgo 3 - Módulo 4, correspondiente al Recorrido del Nuevo Discípulo, y agradecemos su compromiso en servir al Señor Jesucristo equipándose para ser un canal de bendición en la edificación del Cuerpo de Cristo y la extensión del reino de Dios. Quisiéramos decirle, que cuando usamos la palabra "líder" lo hacemos con respeto y con muchas expectativas, comprendiendo lo importante que para usted, va a ser en el reino de Dios cumpliendo la tarea que El desde ya le ha asignado, el cual estamos seguros que después de lograr su efectivo entrenamiento, su liderazgo será de impacto para toda la vida. Nuestro compromiso al elaborar este módulo de estudio y guía denominado El Líder y la Administración de la Visión es ayudarle a ser un líder eficiente en el ejercicio de su llamado y vocación, así como, capacitarlo en la proyección y logro de sus metas de crecimiento que redundará en beneficio de la Iglesia del Señor. En consecuencia, lo felicitamos por su disponibilidad para ser parte de esta aventura. Que el Señor lo guíe, bendiga y haga de usted una persona de influencia en las vidas y familias que le rodean y que sea para usted una alegría y entera satisfacción servir al Señor en la iglesia local donde Él, le ha puesto. Nos sentimos comprometidos a ayudarlo, a ser el líder que Dios desea.

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Indice MODULO 4 LÍDER EN SU CRECIMIENTO CONTINUO

1.- LECCIÓN 1 : EL LÍDER Y LOS SECRETOS DE LA EFICACIA

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2.- LECCIÓN 2: EL LÍDER Y LA SUPERACIÓN DE LOS ATASCOS

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3.- LECCIÓN 3: EL LÍDER Y LA PERFECCIONITIS

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4.- LECCIÓN 4: EL LÍDER Y LA DELEGACIÓN EFICAZ

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5.- LECCIÓN 5: EL LÍDER Y LA CONCENTRACIÓN EN EL TRABAJO

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6.- LECCIÓN 6: EL LÍDER Y LA GERENCIA DEL TIEMPO

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7.- LECCIÓN 7: EL LÍDER Y SU PRÓXIMO NIVEL

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8.- LECCIÓN 8: EL LÍDER Y SU CARÁCTER COMO CAPITAL

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EL LÍDER Y LOS SECRETOS DE LA EFICACIA Cita Bíblica: 2 Timoteo 4:7 “Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente. El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero. Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo.” Propósito: Mostrar algunos principios que determinen la eficacia del liderazgo, evidenciándose una mayor productividad. Objetivos 1. Reconocer que la eficacia en el ejercicio del liderazgo, determinará el éxito de las metas establecidas. 2. Saber que Dios espera de todo líder, un servicio eficaz, que se evidencie en logros alcanzados, evitando el activismo improductivo. 3. Conocer y aplicar algunos principios básicos para lograr un liderazgo eficaz. INTRODUCCIÓN La iglesia permanece firme o cae por su liderazgo. Sus líderes lo guían a una mayor utilidad y fruto de la obra del Señor, o la estancan en controversia, mediocridad y escándalo. Para desarrollar e inspirar una generación venidera de líderes en la iglesia, debemos abrazar y encarnar los principios bíblicos del liderazgo cristiano eficaz. La eficacia se define como la capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera. Todo líder debe de tener entre sus cualidades: la eficacia hará que su ministerio sea bendecido y respaldado de una manera sobrenatural. I. EL LÍDER EFICAZ Un líder eficaz, es aquel que cumple sus objetivos trazados, son aquellos que no se dan por vencidos a pesar del tiempo, ni de los obstáculos que enfrente, sino al contrario, tiene definido su objetivo a cumplir y lucha por el, hasta cumplirlo. El Apóstol Pablo, después de ser un perseguidor de la Iglesia, pasó a ser uno de los embajadores del evangelio por el mundo conocido. Pablo era un hombre que trazaba sus objetivos y los cumplía, pese a cualquier situación o circunstancia. Al leer su historia podemos darnos cuenta como muchas veces en su intento de llevar el evangelio era apedreado y sacado de una ciudad, al día siguiente estaba nuevamente predicando.

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Este hombre de Dios, predicó en todo lugar donde anduvo, a pesar que fue censurado muchas veces por los gobernantes de su época, hasta quisieron matarlo. No se detuvo en su objetivo de llevar la Palabra de Dios y al final pudo decir como lo leemos en la carta a Timoteo: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe”. (2 Timoteo 4:7) ¡Qué ejemplo de eficacia la de Pablo!, un hombre de objetivo trazado y cumplido. Nosotros debemos aprender de Pablo la eficacia con la que se manejaba, si queremos ser líderes conforme al corazón de Dios, debemos ser eficaces en todo lo que hacemos. Posiblemente habrán muchas situaciones que pretenderán que consigas tu objetivo, pero el verdadero líder no se detiene, sino que sigue en pro de su objetivo, no hay nada, ni nadie que lo detenga, no hay criticas, no hay voces extrañas que lo detenga, pues su objetivo esta fijo y con la ayuda de Dios luchará hasta conseguirlo. II. CUALIDADES PARA SER UN LIDER EFICAZ Para lograr ser un líder eficaz y de éxito debemos tomar en cuenta las siguientes cualidades: A. Valor inquebrantable. Un buen líder se debe conocer lo suficiente no solo de manera personal sino también en el área o rol que desempeña. Nadie quiere ser liderado por alguien a quien le falta valor o confianza en sí mismo; no hay seguidores inteligentes que puedan ser dominados mucho tiempo por este tipo de líder. B. Autocontrol. Es la habilidad de controlar las propias emociones, comportamientos y deseos con el fin de obtener alguna recompensa posterior. El líder que es incapaz de controlarse, jamás podrá controlar a los demás. C. Un sentido claro de justicia. El sentido de justicia debe estar inherente al líder, porque de lo contrario no puede establecer una sentencia sobre una manera de obrar que parece dura de corazón. Aquel que se siente tan sublime que no admite contradicción, porque se toma por infalible, él nunca pensará de manera justa, porque no atribuye a los hombres los mismos derechos como a sí mismo. D. Precisión en las decisiones. El líder que vacila en sus decisiones, demuestra que no está seguro de sí mismo, posee un carácter dubitativo y puede conducir a otros al fracaso. En cambio un líder seguro y firme en sus decisiones, conducirá al éxito al grupo que lidera.

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E. Exactitud en los planes. El líder que tiene éxito debe planificar su trabajo, y desarrollar su plan. Un líder que se mueve por conjeturas, al ojo, sin planes prácticos ni precisos, es comparable a un barco sin timón. F. El hábito de hacer más de lo que corresponde. El líder debe estar dispuesto a hacer más de lo que exige a sus seguidores. G. Una personalidad agradable. (1Tim. 3:2)Ninguna persona desalineada y descuidada, puede llegar a ser un líder eficaz. Una personalidad agradable, hace que el líder se gane el respeto de los demás. H. Simpatía y comprensión. El líder eficaz debe ser simpático en su trato con sus seguidores. Además de ser comprensivo con ellos y con sus problemas. I. Disposición a asumir toda la responsabilidad. El líder eficaz está dispuesto a asumir la responsabilidad por los errores o descuidos de sus seguidores. Si uno de sus seguidores comete un error, el líder debe asumir esa responsabilidad. J. Cooperación. El líder eficaz, debe comprender y aplicar el principio del esfuerzo cooperativo y ser capaz de impulsar a sus seguidores a hacer lo mismo. III. OBSTÁCULOS PARA SER UN LÍDER EFICAZ A. Imposibilidad de organizar los detalles El liderazgo eficaz demanda la habilidad de organizar y lograr los detalles. El líder eficaz se esfuerza en este sentido. Nunca se siente demasiado grande ni importante para llevar este aspecto a un fin cabal; Aunque está en libertad de delegar responsabilidad a otros. B. Miedo de competencia de los inferiores El temor de que algún seguidor va a ocupar el puesto de líder, es una emoción negativa y no debe existir entre nosotros; siendo que estamos preparando futuros líderes, los cuales deben emerger por nuestra influencia positiva. C. Miedo de delegar autoridad Con cada responsabilidad que delegamos, debemos delegar una medida igual de autoridad. Así el líder aumenta su eficacia, pudiendo atender otros asuntos importantes. D. Falta de imaginación santa y sana Cuando no hay imaginación y creatividad en el líder, no podrá hacer su trabajo eficiente.

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E. Egoísmo El líder que codicia todo honor y crédito para él, se quedará solo a través del tiempo. Los líderes más nobles, dan el crédito a sus seguidores y toda la gloria a Dios. F. Énfasis en la "autoridad" de su puesto El líder eficaz dirige con amor y no por el miedo. Él anima en vez de atemorizar a sus seguidores con su autoridad. Tener que mencionar siempre su "autoridad" significa que ya ha perdido el respeto y el cariño de los que le rodean.

CONCLUSIÓN. Todos aquellos que de una u otra forma ejercemos el liderazgo, debemos mostrar la eficacia que distingue a los líderes eficaces. Pueda que haya pocos recursos para cumplir determinada tarea, eso no evitará que la cumplamos, pueda que haya diferentes obstáculos para poder alcanzar ese objetivo, pero no tiene que evitar que lo alcancemos.

NOTAS:

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EL LÍDER Y LA SUPERACIÓN DE LOS ATASCOS Cita bíblica: Hageo 1:2-4 Propósito: Mostrar que en todo proceso siempre hay atascos que se requieren identificarlos a fin de lograr maximizar la productividad. Objetivos: 1. Entender que los atascos en el proceso de trabajo, retrasan el desarrollo de la obra y muchas veces conducen al fracaso, si no se superan oportunamente. 2. Reconocer que se requiere de una decisión a tiempo para enfrentar los atascos y avanzar hasta alcanzar las metas establecidas. 3. Considerar que los atascos requieren de un replanteamiento respecto del trabajo así como del liderazgo y miembros en general de la iglesia.

INTRODUCCIÓN En todos los procesos siempre hay atascos. Miden la velocidad con que completamos nuestro trabajo. En un sistema de producción, la máquina más lenta de la cadena será la que decida la velocidad de producción. O en otro orden, la velocidad de aprendizaje de un determinado empleado, puede ser lo que acelere o frene un determinado proceso. Todo tiene su cuello de botella y se tiene que encontrar para maximizar nuestra productividad. Cada vez que queremos hacer algo necesitamos saber exactamente cuáles son los obstáculos fundamentales a los que nos enfrentamos.

I. ¿QUÉ SON LOS ATASCOS? Los atascos que en todo proceso de trabajo se presentan, son las limitaciones u obstrucciones. Esas limitaciones son conocidas como aquellos famosos “cuellos de botella” que nos impiden obtener los resultados deseados. Estar atascado es no fijar metas o no hacer planes para romper el record de nuestro rendimiento o crecimiento. Es hacer promesas y no cumplirlas, ser más negativo que positivo, lo cual impide romper los problemas o contratiempos para no sentirse culpable. Es no hacer nada para prevenir consecuencias extremas frente a las contingencias del trabajo.

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Departamento Nacional de Iglecrecimiento II. CAUSAS DE LOS ATASCOS A. Sobrecarga de tareas.- Los procesos de trabajo en la iglesia actual, adolecen de tal complejidad, que la mayor parte de las tareas asignadas a los líderes podría no realizarse sin consecuencias significativas. Las iglesias o líderes atascados sufren de una extrema sobrecarga de tareas. Así las cosas, tan sólo unas cuantas iniciativas tienen capacidad transformadora. Ello no significa que la mayor parte del liderazgo de la iglesia o del presupuesto operativo deban reducirse, sino que la asignación de personas y recursos debe reforzarse en aquellas áreas con más potencial de crecimiento. No obstante, en la práctica ocurre lo contrario. En la gran mayoría de las iglesias la forma toma preferencia sobre la función. La multiplicación de procesos es paradójica cuando se lanza actividades simultáneas y todas son prioritarias. No es de extrañar, por lo tanto, que el resultado final de tantas iniciativas simultáneos en el mismo tiempo, sea un atasco general en las áreas de la iglesia. B. Estructura organizacional deficiente.- Los atascos pueden ser producto de no contar de manera clara y específica con la descripción de las funciones y actividades a desarrollar (descripción de puestos), además, quienes deben realizarlas (organigrama). En consecuencia, se presenta la indefinición de las líneas de autoridad. Asimismo, al realizarse una mala distribución en las cargas de trabajo, el personal no termina el trabajo asignado. Por otro lado, no hay una buena definición de puestos, provocando la duplicidad de funciones y el desconocimiento de procedimientos; produciendo una falta de control coherente. C. Falta de políticas y procedimientos claros de trabajo.- El líder latino, generalmente es renuente a la planeación y actúa muchas veces por su intuición, toma decisiones sobre la marcha y se hace un experto en resolver problemas. La operación de su trabajo la establece de manera informal; no cuenta con un sistema de evaluación y desempeño, no lleva un registro cronológico y secuencial de las acciones realizadas o por realizar. El liderazgo de la iglesia por lo general no escapa a esta realidad, en consecuencia, muchas veces se produce un inminente atasco. Esto produce, constantes cambios de opinión respecto a las “políticas” y poca coordinación entre lo que se hace y lo que se debería hacer, provocando malentendidos, que debilitan la relación en el equipo de trabajo y el liderazgo en general, decayendo la motivación y causando retrasos en el proceso de crecimiento integral de la iglesia. D. Visión estratégica incomprendida o distorsionada.- Una de las causas que provoca los atascos en el desarrollo de la obra, es que la iglesia y los líderes no han entendido o han distorsionado la visión estratégica de la iglesia en general. Para una mejor comprensión veamos algunos ejemplos:

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Departamento Nacional de Iglecrecimiento 1. Saúl: a. La Iglesia puede elegir tener una visión diferente sobre el asunto, como Saúl frente al gigante (1 Samuel 17). Temblar frente a semejante desafío (v. 11) y mostrarse pasivo, indolente y desanimado (v. 33). b. Saúl representa una Iglesia ensimismada, preocupada por sus asuntos internos, personales y familiares. c. Saúl representa una Iglesia en incubación, con temor, incrédula y vuelvo a mencionarlo otra vez desanimada. d. Saúl representa a una Iglesia sin pasión. Una iglesia que se parece más al mundo que al pueblo de Dios. Esta puede ser nuestra forma hoy de transmitir el mensaje del Señor. Pero está también David, quien representa a la Iglesia, que mantiene una visión estratégica y clara; esa es una Iglesia fresca, renovada y con sentido de misión (v. 32) 2. David: a. David representa esa Iglesia que cree que todavía puede alcanzar al perdido, una Iglesia que cree en el mensaje del Señor, una Iglesia que avanza y no se estanca en sus problemas, David representa una Iglesia que quiere crecer y que sabe que si se propone, nadie le detendrá. b. David representa, una Iglesia con un sueño, una visión y una pasión (Marcos 16:15). c. David representa, a esa Iglesia que ha sabido procesar y asimilar el mensaje del Señor. d. David representa, a esa Iglesia que confía y sabe que Dios está en medio de ella. (v. 37). Muchas congregaciones de hoy se parecen más a Saúl, nos hemos equivocado en reiteradas veces de estrategia y visión, buscando así en el lugar equivocado y de la forma equivocada (v.38-39) La iglesia de hoy debe buscar un perfil de renovación, sencillo y poderoso como la tuvo David; la unción del Espíritu Santo. (v. 40) E. Compromiso insuficiente.- El compromiso insuficiente y de sentido de responsabilidad tiene el poder de detener o echar abajo cualquier empresa incluyendo también la iglesia. El compromiso insuficiente de los creyentes coloca a la iglesia, que es la plenitud de Cristo, en un estado de sobre vivencia y desánimo, y no de poder. Un ejemplo bíblico que nos enseña acerca del compromiso insuficiente y la responsabilidad que Dios espera de nosotros en su obra lo encontramos en Esdras 3:8-13, “dos años después de llegar, Zorobabel el gobernador, Josué el sumo sacerdote, Esdras el escriba y los ancianos, pusieron los cimientos del templo. Pero al poco tiempo la obra se detuvo por dos años. Un grupo identificado como los enemigos de Judá, sobornaron a ciertos funcionarios del gobierno y enviaron al rey Artajerjes una carta con acusaciones contra los que edificaban. Al leer esta carta el rey Artajerjes promulgó un decreto para que cesara la obra. Este decreto fue anulado 6 años más tarde por el rey Darío”.

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Departamento Nacional de Iglecrecimiento Es ahí en donde aparecen en la escena dos profetas, Hageo y Zacarías, los profetas de la restauración, quienes proclaman un mensaje poderoso el cual va dirigido a Zorobabel, Josué el sumo sacerdote y a los pocos que llevaban a cabo la obra de reconstrucción. Si hemos de romper con la barrera del estancamiento tenemos que comenzar a ver las cosas de la manera que Dios la ve. La gente veía solo los cimientos y nada más. Pero Dios veía la obra terminada. “Cuando vean la plomada en las manos de Zorobabel, se alegraran los que menospreciaron los días de los modestos comienzos” Zac. 4:10. Dios no nos ve como un grupo pequeño. Dios nos ve como una gran congregación. Dios ve a su Iglesia extendiendo su reino; y en el nombre poderoso de Jesús venciendo todo obstáculo. Pero es necesario asumir un compromiso absoluto con El y Su obra. Todos los obstáculos en el camino de Zorobabel, fueron quitados por Dios, de modo que al acabar la obra ésta sería reconocida como producto de la gracia de Dios y no de los esfuerzos humanos. III. SALIENDO DE LOS ATASCOS A. Crear un pasaje seguro.- El primer paso para la puesta en marcha, es una estrategia que ayude a salir del atasco, es asegurarse de que todos los involucrados en el trabajo conozcan la dirección a seguir y cuál es su papel en el camino a seguir. Se trata de crear un pasaje claro y seguro desde el actual estado de cosas hacia el deseado. Este pasaje seguro, no significa que todos tengan que mantener sus lugares o que los recursos hayan de permanecer intactos, sino que esté claro, para quién toma las decisiones, y cómo la gente puede contribuir a ellas, cuándo se tomen las decisiones transcendentales. B. Asumir pleno compromiso.- Un paso importante para salir de los atascos, es lograr el compromiso pleno de la gente con la visión estratégica, por lo tanto, desde la transición y planificación a la ejecución, es obtener el compromiso de todos los miembros de la iglesia. El objetivo final de la búsqueda de este compromiso, es crear una situación en la que todos los miembros estén coordinando su trabajo, hacia el logro de las metas fijadas. Este compromiso debe ser interiorizado para llevar a la iglesia hacia la transformación. No obstante, en la gestión del rendimiento y en el proceso de la fijación de objetivos de muchas iglesias no se persigue esta coordinación entre individuos y objetivos generales de la iglesia. Por lo general, los objetivos se fijan sólo entre el liderazgo y su superior inmediato, sin que el primero desarrolle identidad o entienda bien la estrategia general de la iglesia o sin que se produzca ningún diálogo con otros miembros del equipo acerca de lo que se requiere de él. C. Centrar, movilizar y fortalecer el compromiso del liderazgo. Crear una fuerza de trabajo totalmente comprometida con las metas establecidas, donde

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Departamento Nacional de Iglecrecimiento los líderes dan lo mejor de sí mismos cada día, es otro elemento necesario para salir de los atascos y obtener grandes resultados. Una fuerza de trabajo totalmente comprometida es aquella en la que los líderes sienten pasión por su papel en el desarrollo de la visión y buscan continuamente el modo de contribuir al rendimiento de su equipo de trabajo. D. Saber delegar autoridad al liderazgo en todos los niveles de la iglesia.- Una iglesia sana es aquella en la cual el poder de la toma de decisiones, de la innovación y de la misión está ampliamente compartido entre todos los niveles de la iglesia. Demasiado a menudo, se da el caso de que en las iglesias, las decisiones sólo las toma la más alta autoridad; los líderes de mando medio tienen un control mínimo sobre ellas, y los miembros del equipo de trabajo y miembros en general de la iglesia, tan sólo siguen las órdenes impuestas por sus superiores. El desafortunado resultado de este último modelo de gestión es la falta de entendimiento de la visión estratégica, de la pasión y del compromiso en la mayor parte de los miembros de la iglesia para perseguir los objetivos asignados, en consecuencia se suscita los atascos en el trabajo. El desafío que enfrentan las iglesias con el liderazgo concentrado en la cima de la pirámide jerárquica, es el de su distribución por todos los niveles de la iglesia. Para ello, el liderazgo mayor debe movilizar a toda la iglesia y delegar las tácticas cotidianas en sus mandos intermedios, para poder así dedicarse ellos en exclusiva al pensamiento estratégico evitando así los atascos o “cuellos de botella”. E. Crear aceptación operativa.- Además de la convicción y el compromiso con la visión estratégica, es necesario salir de los atascos y asegurarse de que las iniciativas transformadoras sean plenamente aceptadas y dirigidas desde arriba. Esto no ocurre de manera automática y por ello requiere la intervención del Pastor. La clave para generar la aceptación de las iniciativas reside en convertirlas en parte del quehacer cotidiano de la visión estratégica y no tratarlas como un programa especial. CONCLUSIÓN El tema de los atascos o cuellos de botella, es una de las limitaciones más grandes en los procesos de trabajo de toda empresa, así como en la iglesia. Si bien ha sido encarado principalmente desde el punto de vista de los resultados, poco se ha aportado de las limitaciones estructurales u organizacionales. El problema de los atascos subsiste porque se crea un estancamiento o embotellamiento que no permite avanzar y lograr con éxito las metas que la iglesia se ha establecido. El líder que desea superar los atascos requiere con urgencia un plan de contingencia para salir de dicho embotellamiento.

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EL LÍDER Y LA PERFECCIONITIS Cita Bíblica: Romanos 7:18-19. Propósito: Mostrar que el perfeccionismo es una conducta obsesiva que baja la productividad y por lo general es confundida por el trabajo de alta calidad. Objetivos: 1. Conocer que la perfección es una excesiva auto exigencia impuesta por el mismo líder que resulta finalmente inalcanzable. 2. Entender que la perfección produce frustración en el líder, cuando las cosas no salen como se espera. 3. Reconocer que mantener una conducta perfeccionista pone en riesgo la relación con el equipo y el logro de las metas en el tiempo establecido.

INTRODUCCIÓN En términos generales todos tratamos de hacer un buen trabajo, de no cometer errores, de ser prolijos, y de prestar atención a los detalles, y a valorar nuestra propia capacidad y la de los otros. Todos estos atributos no determinan que seamos necesariamente perfeccionistas, más bien son aspectos que determinan una voluntad normal y saludable, que nos permite lograr la satisfacción de hacer las cosas de manera excelente. El problema surge cuando la voluntad de excelencia se manifiesta en forma exagerada, cuando se presenta un profundo miedo a cometer errores o a ser juzgados, cuando se pierde el control y se realiza un mayor esfuerzo para lograr lo que los demás hacen, con menor esfuerzo. El perfeccionismo es una auto imposición, es un problema en vez de una solución. Es como ir con el freno de mano puesto. Por lo que, el líder debe saber diferenciar entre la excelencia del trabajo y la obsesión de que las cosas tengan que alcanzar el grado máximo de perfección. El líder perfeccionista siempre terminará estresado espiritualmente: "no oré lo suficiente", "no oré bien", "no leí la Biblia", "no estoy sirviendo como debo servir", "no estoy haciendo lo que esperan de mí" y parece que todo el mundo le está exigiendo. Dios no nos está exigiendo, el que lo hace es el perfeccionismo. 2 Crónicas 16:9 dice "Los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él". Dios quiere mostrar su poder a los que tienen corazón perfecto, y el corazón perfecto es un corazón leal a Dios. Dios no está buscando que hagamos todas las cosas perfectamente, Dios no está todo el día detrás exigiéndonos que

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Departamento Nacional de Iglecrecimiento seamos perfeccionistas, nos dice: "solo quiero un corazón perfecto” es decir “leal a Mi”. Dios dice que recorre la tierra buscando y cuando lo encuentra desata todo Su poder para hacer las cosas bien. I. ¿QUE ES EL PERFECCIONISMO? Filipenses 3:12 “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto;…” El perfeccionismo es una conducta obsesiva que baja la productividad. El perfeccionismo es una virtud porque tiende a hacer las cosas perfectas, es un defecto porque no acepta que lo perfecto no existe y que los fracasos son parte de la vida. Es obsesivo porque no tiene control de sus emociones, impulsos y ansiedades. El perfeccionismo, es esa inclinación permanentemente frustrante que supone, incluso, ir más allá de la excelencia. Esforzarse, ser meticuloso y querer hacer las cosas bien es una actitud deseable y saludable. Sin embargo, exigirse hacer las cosas perfectamente es una exigencia o carga que nos coloca en una posición de vulnerabilidad y de dependencia. La trampa del perfeccionismo no es fijarse unos estándares elevados sino fijarse unos estándares inalcanzables: tratar de obtener lo imposible. En el caso del líder, “existe la tendencia a mejorar indefinidamente un trabajo sin decidirse a considerarlo acabado. ¿Tiene sentido pretender que nuestro trabajo sea "perfectamente"? ¿Existe realmente la perfección? ¿Es una ilusión? ¿O tal vez una falacia? La idea de un trabajo "bien hecho" o “mal hecho” no es una verdad absoluta, es una representación que se encuentra en nuestra cabeza. Cada persona tiene su propia representación, aunque, por supuesto, tendemos a pensar que la nuestra es la correcta. En general el perfeccionismo puede ser descrito como la creencia que el cometer errores es inaceptable, que cualquier cosa que se haga debe ser libre de errores. Los líderes perfeccionistas a menudo creen que el cometer errores lo hace menos exitosos, menos agradables e incluso personas menos valiosas. Los líderes perfeccionistas a menudo se sienten impulsados a trabajar más duro para alcanzar la perfección. Al asumir que somos humanos, es imposible ser y hacer las cosas perfectas. II. COMPORTAMIENTO DEL LIDER PERFECCIONISTA 2Timoteo 4:7 “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.” El comportamiento de los líderes perfeccionistas se presenta de distintas maneras: A. Con relación a sí mismo 1. Aquellos líderes que son muy exigentes consigo mismo, no aceptan cometer errores. 2. Aquellos líderes que se sienten muy bien consigo mismo; no toleran las faltas de

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Departamento Nacional de Iglecrecimiento cumplimiento y los errores de los demás. 3. Aquellos líderes que pese a sus logros legítimos se sienten muy poco idóneos y se transforma, por ejemplo, en una adicción al trabajo para evitar ser descubiertos como lo que cree que es; es decir, un error. B. Con relación a su responsabilidad Algunos especialistas consideran, respecto a los líderes perfeccionistas, que sus superiores confían en ellos porque cumplen con las tareas que les encomiendan. Son muy organizados, avanzan en sus carreras porque demuestran ser trabajadores, cuidadosos, hábiles para planear sus tareas y con excelentes estándares de desempeño, tanto para ellos como para sus dirigidos, ante quienes demuestran ser respetables, predecibles y meticulosos. C. Con relación al trabajo El líder perfeccionista cuando es sometido a presión, aparece su tendencia al perfeccionismo. Les cuesta tomar decisiones, establecer prioridades y delegar, aún, hasta pierde la visión del trabajo. Tiende a llegar tarde a las reuniones y a demorar la redacción de informes o contestar llamadas telefónicas. Quiere hacer todo personalmente y se sumerge en los detalles. Sus dirigidos no controlan las tareas que llevan a cabo, evitan toda iniciativa y se dedican a esperar instrucciones. Surgen demoras y “cuellos de botella” y se deteriora el trabajo en equipo. El líder perfeccionista recrimina a sus dirigidos y él no se reconoce como tal. III. CONSECUENCIAS DEL PERFECCIONISMO Eclesiastés 3:9 “¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana?” El esperar ser y hacer las cosas perfectas, predispone al líder para todo tipo de situaciones incómodas y experiencias estresantes que podemos considerar como consecuencias de esta conducta obsesiva, tales como: A. Frustración. El líder perfeccionista nunca puede lograr lo que cree que debe lograr, así que nunca está satisfecho consigo mismo o su desempeño. B. Dilación (demora). El perfeccionismo es una de las mayores causas de dilación. Para un líder perfeccionista, es a menudo más fácil y menos doloroso postergar una tarea o evitar otra hasta no haber culminado con entera satisfacción, lo cual le demanda un derroche de tiempo. C. Baja autoestima. Para el líder perfeccionista, es su propio crítico es él mismo; a menudo ellos no soñarían en tratar a un amigo o incluso tal vez al enemigo como se tratan a sí mismos. Los líderes

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Departamento Nacional de Iglecrecimiento perfeccionistas, frecuentemente se dicen a sí mismos que no están esforzándose lo suficiente, que no lo están haciéndolo bien e incluso que ellos no son lo adecuadamente buenos como líderes. Ellos a menudo juzgan su valor como personas por lo que quieren lograr, y no por quienes son. Éxodo 4:13 “Y él dijo: ¡Ay, Señor! envía, te ruego, por medio del que debes enviar.” Jueces 6:15 “Entonces le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre.” D. Ansiedad o Depresión. El perfeccionismo puede dejar a un líder sintiéndose ansioso o deprimido ya que hay una rara sensación de logro, satisfacción y recompensa para el trabajo duro. Ellos no creen que alguna vez serán lo suficientemente buenos o serán capaces de mantener un alto desempeño. 1Reyes 19:4 “Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.” E. Inseguridad traumática. El perfeccionismo hace del líder una víctima de la inseguridad producto de una extrema exigencia: desde líderes que no pueden empezar ninguna tarea por miedo a no terminarla satisfactoriamente (lo que, en el lenguaje del perfeccionista significa “sin posibilidad alguna de error”), otros líderes no lo harán, porque no creen que su nivel de desempeño sea ni siquiera aceptable; líderes que no son capaces de bajar el listón ni en una mínima parte por miedo a provocar una hecatombe, aunque seguir con el ritmo que se han marcado les suponga unos niveles de angustia prácticamente inmanejables. F. Pérdida de tiempo. Los líderes perfeccionistas necesitan rectificar cada una de las tareas que han desarrollado ellos mismos u otros a su alrededor, perdiendo así cantidades de tiempo difíciles de imaginar, generando además, enfado y frustración en todos aquellos que les rodean. ¿Podemos considerar, entonces, al perfeccionismo como una bendición, una inclinación sana o más bien como un serio problema de cara al trabajo, visión y las metas establecidas? Pues pareciera en la mayoría de las ocasiones que estamos más bien ante la segunda opción y sin que esto deje de significar un disgusto para muchos, tristemente, no cambia por ello. G. Dolencias psicosomáticas. Las tendencias perfeccionistas traen más dolores de cabeza que beneficios a los líderes que las sufren, aún cuando ciertos aspectos del trabajo puedan tener un cierto impulso permanentemente que busca mejorar más y más. La impotencia de no lograr hacer las cosas perfectamente provoca en el líder malestar psicosomático o trastornos de diversa índole.

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Departamento Nacional de Iglecrecimiento H. Afectación en las relaciones. Cuando el líder es perfeccionista tiende a querer exigir a los demás lo mismo o incluso más de lo que se auto-demanda y esto a menudo altera las relaciones de trabajo con los miembros del equipo o sus dirigidos. Por decirlo en forma de trabalenguas, el líder perfeccionista no puede vivir su ilusión de perfección cuando está rodeado de imperfectos, valgan las redundancias. Lo grave del perfeccionismo es, que no funciona, porque a pesar de suponer que es elogiado constantemente o que nadie lo critica, el líder perfeccionista, suele perjudicar el trabajo y las relaciones, sometiéndolas a una tensión insoportable. IV. ENCARANDO EL PERFECCIONISMO Eclesiastés 5:19 “Asimismo, a todo hombre a quien Dios da riquezas y bienes, y le da también facultad para que coma de ellas, y tome su parte, y goce de su trabajo, esto es don de Dios.” Lo que recomiendan los especialistas para encarar el problema del perfeccionismo en el líder es considerar las siguientes pautas: A. Reconocerse como perfeccionista. Es necesario que el líder reconozca que su perfeccionismo ha dejado de ser un simple rasgo de carácter para transformarse en una exigencia, un comportamiento obsesivo que cada vez pondrá más trabas en su camino. B. Comprender que el perfeccionismo es un objetivo inalcanzable. El líder debe evitar interpretar los acontecimientos de una manera perfeccionista. Su esfuerzo debe e sta r ca n a l i za d o h a c e r l a s co s a s responsablemente bien, lo cual, no es lo mismo que hacerla de manera perfecta, o en el otro extremo, hacer las cosas de manera mediocre. C. E n t e n d e r q u e n a d i e p u e d e comportarse o trabajar en forma perfecta todo el tiempo. El líder debe evitar utilizar la palabra “pero” que conlleva a anular lo positivo del trabajo realizado. Sino por el contrario debe adquirir el hábito de tomarse un momento durante el desarrollo del trabajo, para encontrar los aspectos positivos en él. D. Evitar expectativas desmesuradas con respecto a los resultados de alguna tarea. El líder debe considerar cuáles serían sus expectativas si estuviese fijando el objetivo para alguna otra persona. La mayoría de los perfeccionistas, son más realistas cuando fijan objetivos para los demás. Debe fijarse objetivos en su estilo normal, luego reducirlos un poco. E. Aprender a aceptar errores y no tener temor a equivocarse. El temor al fracaso impide aceptar riesgos y disminuye la creatividad y el crecimiento. El líder debe dejar que los errores y defectos forme parte de su objetivo. Simplemente, debe proponerse “hacer” o “hacer bien”, en lugar de “hacer a la perfección”.

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Departamento Nacional de Iglecrecimiento F. Hacer las tareas de manera responsable. Debe considerar las metas establecidas y seleccionar las tareas prioritarias evitando criticarse en forma permanente. El líder se debe proponer simplemente mejorar su propio desempeño, más que ser perfecto o superar el desempeño de los demás. G. Saber delegar y trabajar en equipo. El líder debe delegar y trabajar con sus dirigidos mediante un buen acompañamiento, a fin de minimizar o evitar los errores voluntarios. H. Saber valorar su trabajo y el de los demás. El líder debe reconocer su esfuerzo y trabajo, así como, el de sus dirigidos o, por lo menos, agradecerles el esfuerzo, luego de haber alcanzado los objetivos propuestos. Eclesiastés 5:18 “He aquí, pues, el bien que yo he visto: que lo bueno es comer y beber, y gozar uno del bien de todo su trabajo con que se fatiga debajo del sol, todos los días de su vida que Dios le ha dado; porque esta es su parte.” CONCLUSIÓN Buscar la excelencia, querer conseguir los mejores resultados, no tiene nada que ver con ser un líder perfeccionista. El que busca la excelencia se fija metas alcanzables y disfruta tanto de sus errores como de sus éxitos. El líder perfeccionista sufre y sus metas son destructivas.

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EL LÍDER Y LA DELEGACIÓN EFICAZ Cita Bíblica: Éxodo 18:25-26 Propósito: Mostrar que la delegación eficaz es una de las herramientas con la que más tiempo se ahorra, se avanza y se logra mayor resultado. Objetivos: 1. Entender que la delegación eficaz nos permite alcanzar con mayor prontitud las metas establecidas con el menor esfuerzo. 2. Saber que la delegación eficaz demanda de una adecuada instrucción que permita el correcto cumplimiento de la tarea encomendada. 3. Comprender que la delegación eficaz tiene como finalidad ayudar al desarrollo, la madurez y el crecimiento de la persona delegada. INTRODUCCIÓN Una de las facetas del liderazgo, es la habilidad de delegar responsabilidades a aquellos discípulos potenciales. Lamentablemente, hay muchos líderes que cometen errores al delegar, y como resultado, no hay reproducción de líderes. El delegar es un arte, donde debemos aprender a confiar en otros. Algunas veces, pensamos que nadie puede hacer el trabajo mejor que nosotros, pero es necesario delegar y confiar en nuestros discípulos, aún sabiendo de antemano, que van a cometer errores, pues esto es parte del proceso. I. ¿QUÉ ES LA DELEGACIÓN EFICAZ? (Números 11:16-17) La delegación eficaz, es asignar autoridad a una persona para llevar a cabo actividades específicas. Si no existiese la delegación, una sola persona tendría que hacer todo. Toda organización tiene perfectamente establecidas las condiciones de delegación necesarias para poder llevar adelante los objetivos propuestos. Delegar es tener la íntima convicción que la gente puede hacer las cosas y tan sólo necesita la oportunidad, la confianza, la creencia. Delegar es el gozo de ver que los dones se multiplican para la gloria de Dios y la extensión de su reino. Delegar es ver a las personas como Dios las ve, ver no lo que son, sino aquello que pueden llegar a ser. Delegar es el privilegio de colaborar con Dios, de ser un instrumento en sus manos para el trabajo sobrenatural que Él desea hacer en la vida de otras personas. La delegación eficaz implica asignar nuevas y diversas tareas a personas que dependen de usted. Es un "contrato" en el cual el líder y su equipo comparten el poder; en este "contrato", el líder provee dirección, determina las responsabilidades de cada persona y el grado de autonomía otorgada para tomar decisiones sin la aprobación del líder. 23

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Departamento Nacional de Iglecrecimiento A. ¿Qué vamos a delegar? Éxodo 18:25-26 1. Autoridad.- Derecho legal delegado para ejercer dominio, respaldado por un poder. Es el derecho legal para actuar en nombre de otra persona, de una empresa, ministerio u organización. La autoridad debe ser dada en privado y, también, en público, para que las demás personas lo reconozcan y se sometan. Toda autoridad delegada está basada en la sumisión. 2. Responsabilidad.- La autoridad delegada implica responsabilidad, es decir, la persona tiene un trabajo que realizar, y debe comprometerse a terminarlo. B. Es importante 1. Delegar conforme a la disposición y a la capacidad de la persona. 2. Delegar de acuerdo al don o a la pasión de la persona, ubicarla en la posición correcta. Dios dio los dones de acuerdo a la pasión y al talento de cada persona. II. FINALIDAD DE LA DELEGACION EFICAZ A. La finalidad de delegar es ayudar al desarrollo, la madurez, el crecimiento de la persona delegada. La delegación no tiene ningún sentido si no está relacionado con este fin último. Necesitamos recordar que no delegamos para tener menos trabajo, eso es utilitarismo. Delegamos para ayudar al otro a crecer y en ese proceso, como re s u l ta d o te n e m o s menos trabajo. Hemos de delegar en la proporción correcta. Si el reto es ínfimo, la persona no crecerá. Si el reto es abrumador podemos hundirla para siempre. Necesitamos la sabiduría para delegar en la p ro p o rc i ó n q u e l e permita ejercer su fe y tener que enfrentar un desafío. B. Hemos de delegar proveyendo los recursos correctos. No podemos delegar sin ofrecer a la persona todos los recursos para que pueda llevar a cabo con éxito su misión. Hemos de delegar con la supervisión correcta. No puede haber delegación sin supervisión. La delegación carente de supervisión no tiene ningún valor pedagógico. No debemos olvidar que cuando no ofrecemos la supervisión necesaria todos los posibles errores serán culpa nuestra. Esto también tiene que ver con saber dar las instrucciones necesarias, el cómo, el cuándo, el qué, el dónde, el por qué del trabajo. Esto evita problemas futuros (Mateo 10:5-8).

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C. Hemos de delegar asegurando que existe una evaluación correcta. La delegación también pierde su fuerza educativa y transformadora si no somos capaces de proveer evaluación. Si no somos capaces de sentarnos con la persona y valorar qué le ha ido bien y por qué. Que ha funcionado mal y por qué. Esto también tiene que ver con dar cuentas, todo buen discípulo, después de que se le delegó autoridad y responsabilidad, debe informar y dar cuentas de su trabajo (Lucas 10:17). D. Hemos de delegar con la libertad necesaria. No podemos delegar sin ofrecer libertad para fallar. Sin proveer un ambiente de gracia en el cual, el fallo es posible y aceptable y no afectará al valor, dignidad o posición de la persona. Hemos de delegar proveyendo un ambiente de segundas oportunidades. III. CRITERIOS PARA LA DELEGACIÓN EFICAZ A continuación hay seis criterios para una delegación eficaz: A. D e l e g u e t a r e a s c o n s i d e ra d a s u rge n te s , aunque no necesariamente prioritarias. Las tareas que deben hacerse rápidamente pero que no son de gran importancia son buenas tareas para delegar. Si le parece que tiene demasiadas tareas urgentes que hacer pero no tiene el tiempo suficiente para hacerlas por completo, considere la opción de delegarlas. B. Delegue tareas de una dificultad razonable. De nuevo, el balance es la clave en este punto. Cualquier tarea que usted delegue debe representar un desafío que aliente al aprendizaje de nuevas habilidades. Acepte que ocurran algunos errores menores, ya que esto es una parte importante del proceso de aprendizaje. De todas formas tenga cuidado en delegar tareas que estén por encima del potencial de aprendizaje del colaborador. No es productivo ceder a alguien una responsabilidad que terminará en un fracaso y quebrantará la confianza en sí mismo del colaborador. C. Delegue tareas que ayuden a desarrollar la carrera de los otros. Si usted está preparando a alguien para que asuma un puesto de mayor responsabilidad, delegue a esta persona tareas que sean relevantes para su futuro papel. Esta es una buena forma de guiar y evaluar a una persona para una oportunidad de desarrollo, antes de decirle cuál es su idea y comprometerse. Si la persona no demuestra la capacidad o el temperamento necesario, usted no tiene que retractarse después de haberse comprometido.

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D. Delegue tareas que otros hacen mejor que usted. Sea honesto con usted mismo. Algunos colaboradores que reportan a usted poseen talentos y destrezas que usted puede no tener. A veces sus colaboradores, por estar más cerca de un problema o de una oportunidad, están en posición de tomar mejores decisiones de las que usted tomaría. Este es el tipo de tareas ideal para delegar en otros. E. Delegue tareas que no son centrales para su rol. No delegue tareas que son el núcleo de sus deberes o responsabilidades. Esto podría incluir la fijación de objetivos, la asignación de recursos o la evaluación del desempeño y las decisiones sobre el personal. F. Delegue también las tareas agradables. No delegue aquello que no le gusta hacer. Si usted siempre delega las tareas repetitivas y aburridas, estas tareas serán ejecutadas sin entusiasmo y afectarán la satisfacción en el trabajo. El balance adecuado consiste en delegar tareas agradables y desagradables en la misma medida. IV. PROCESO DE DELEGACIÓN EFICAZ. Mateo 28:16-20 Posiblemente es la fase más importante en el desarrollo de la organización como un todo, sin unas pautas de delegación perfectamente claras, no será posible cumplir los fines concretos de la delegación de autoridad. Los pasos a seguir son: A. Asignación de deberes.- El responsable de la organización tiene que definir perfectamente los deberes que serán asignados a sus mandos medios e intermedios, los cuales a su vez los trasladarán a sus subalternos para el cumplimiento de los objetivos propuestos. B. Delegación de autoridad.- Sin delegar la autoridad correspondiente, es imposible que se

puedan llevar adelante los deberes asignados y por lo tanto no se podrán cumplir los fines concretos de la organización como un todo. C. Asignación de responsabilidad.- La delegación de autoridad lleva asignada la responsabilidad correspondiente a la autoridad delegada. Los derechos tienen que ser acompañados de "obligaciones" y "metas concretas". La autoridad sin responsabilidad es el principio del fin de toda organización y de abusos totalmente incontrolados. Sin lugar a dudas, la responsabilidad es delegada en base a la operatividad de la misma, pero la que no puede ser delegada de ninguna forma es la responsabilidad "final". La

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responsabilidad final siempre será del mando que tiene a su cargo al subalterno en el cual delegó. Por lo tanto la delegación de responsabilidad no nos exime del cumplimiento de la misma ante los mandos que nos la delegaron a nosotros. Este punto es de primordial importancia y no debe ser olvidado en ningún caso " Somos responsables de la delegación de responsabilidad y de los resultados de esa delegación ante nuestros superiores." D. Creación de confianza.- Es inconsistente dar a una persona autoridad y responsabilidad y no completar el proceso teniendo la confianza necesaria en la persona en la que hemos delegado. Debemos aceptar que la persona en la que delegamos es digna de nuestra confianza. La autoridad y responsabilidad delegada es un compromiso para el subordinado y tiene que desempeñar su trabajo de la forma más relajada posible. Si es consciente de contar con la confianza de su superior, logrará las metas propuestas, al margen de los posibles contratiempos que puedan surgir en todo el proceso de realización.

CONCLUSIÓN Jesús delegó en sus discípulos la tarea que el Padre le encargó; los comisionó para algo sorprendente y humanamente imposible: alcanzar todo el mundo con las buenas nuevas de salvación. Para ello los dotó del poder espiritual para realizar la tarea, pero antes los acompañó y preparó durante tres años para enseñarles a hacer la obra y sembrar en sus corazones lo necesario para esta gran comisión. Pues bien, Cristo quiere de nosotros eso mismo: la tarea no la podemos hacer solos y necesitamos acompañarnos y enseñarnos mutuamente para perpetuarla, de manera que cuando nosotros ya no estemos la obra continúe y se siga desarrollando.

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EL LÍDER Y LA CONCENTRACIÓN EN EL TRABAJO Cita Bíblica: Nehemías 6:3 “ Propósito: Mostrar que no podemos ni debemos darnos el lujo de distraernos de nuestro deber sagrado centrándonos en lo intrascendente a costa de lo trascendente. Objetivos: 1. Plantear que la distracción es un arma poderosa del enemigo que todo líder debe enfrentar y superar. 2. Exponer las actitudes correctas que debe asumir el líder frente a la distracción del trabajo. 3. Reconocer que la concentración en el trabajo aún en medio de las oposiciones permite lograr con éxito la misión. INTRODUCCIÓN Muchas veces el enemigo nos gana la carrera no por su superioridad de fuerzas, sino por la superioridad de su persistencia. El cristiano se cansa muy fácil y algunos en el ejercicio de su liderazgo también; pierden su esperanza muy rápido; dejan de creerle a Dios ante cualquier circunstancia; sin embargo Satanás es todo lo opuesto, el es persistente; recurrente, insistente, obstinado, tenaz. Al revisar el libro de Nehemías, vemos a este gran líder en medio de la oposición y en medio de acusaciones. Si hay algo que llama la atención es la persistencia de la oposición y la tenacidad de Nehemías. Este líder fue lo suficientemente capaz para discernir la intención de sus opositores y no caer en la trampa de paralizar la obra y así truncar la tarea encomendada. Todo líder debe considerar que interrumpir o dejar de cumplir su tarea por prestar más atención a cualquier situación intrascendente pone en riesgo el éxito de la misión encomendada. I. LA DISTRACCIÓN - ENEMIGO NÚMERO UNO DEL TRABAJO Neh. 6:1-2 “Y aconteció que cuando se les informó a Sanbalat, a Tobías, a Gesem el árabe, y a los demás de nuestros enemigos, que yo había reedificado la muralla, y que no quedaba ninguna brecha en ella, aunque en aquel tiempo yo no había asentado todavía las hojas en las 29

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puertas, Sanbalat y Gesem me enviaron un mensaje diciendo: Ven, reunámonos en Quefirim en el llano de Ono. Pero ellos tramaban hacerme daño”. Nuevamente Sanbalat, Tobías y Gesem, el árabe traman contra él. En esta ocasión la irritación viene porque los enemigos de Nehemías se enteran de que el proyecto de la muralla está casi concluido. La impotencia de no haber podido frustrar los esfuerzos de reconstrucción de la muralla y la inseguridad al sentir que quizás Nehemías pudiera fortalecerse hasta el punto de amenazar el liderazgo de Sambalat y Tobías, hicieron que estos hombres ejercieran aún mayor presión sobre el gobernador de Judá, que era la posición oficial de Nehemías. El mensaje recibido parece inofensivo; luce como una invitación a la cordialidad. Se le extendió a Nehemías una invitación a una reunión que pudo haber tenido en la superficie, la intención de conciliar, sin embargo de alguna manera Nehemías descubre que la intención era la de hacerle daño. Ciertamente, Dios nos ha llamado a ser personas bien intencionadas y que pensemos bien acerca de los demás; sin embargo, no es menos cierto que Dios no nos ha llamado a ser ingenuos. De hecho, Cristo nos dice en Su Palabra: “Mirad, yo os envío como ovejas en medio de lobos; por tanto, sed astutos como las serpientes e inocentes como las palomas” (Mat. 10:16). II. LA DISTRACION – DEMANDA UNA ACTITUD FIRME E INTELIGENTE Neh. 6:3 'Y les envié mensajeros, diciendo: Yo hago una gran obra, y no puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros. Y enviaron a mí con el mismo asunto hasta cuatro veces, y yo les respondí de la misma manera.” Si hay algo que sale a relucir del liderazgo de Nehemías, es precisamente su astucia para manejarse en medio de las presiones externas y de las injusticias internas. Requiere de mucha sabiduría para conducir el barco en medio de la tormenta sin que se hunda el barco o sin que sufra daño, y eso fue exactamente lo que hizo Nehemías. El ser astutos como las serpientes requiere la sabiduría de Dios y el ser inocentes como las palomas requiere la mansedumbre y humildad del Señor. Sabiduría no es lo mismo que inteligencia. La inteligencia con frecuencia conoce cuales son las opciones disponibles; la sabiduría sabe cuál es la opción a seguir entre todas las opciones. No obstante la persistencia de la oposición, Nehemías permaneció enfocado en medio de todas estas distracciones. Esta gente ya había tratado de desviar a Nehemías de su dirección y no habían podido. Ahora vuelven a intentarlo de forma repetitiva. Cuando Nehemías recibe estas cuatro invitaciones a

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Departamento Nacional de Iglecrecimiento reunirse en Ono, su respuesta es firme e inteligente: “Yo hago una gran obra, y no puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros” Esta gente quería parar el trabajo de Nehemías; distraerlo; y cuatro veces le invitaron a esta reunión y las cuatro veces, Nehemías respondió que él estaba dedicado a una gran obra que no podían detener. Eso es singularidad de propósito. Esa es la manera de pensar de un líder que sabe en qué dirección él debe ir. Nehemías tenía la visión claramente definida y nada lo podía distraer. De ahí la importancia de que el líder conozca la visión y permanezca comprometido con la misión encomendada de parte de Dios. A. Se requiere tener la visión claramente definida. Si hay algo que la visión hace es definir la dirección en que debes moverte. La visión provee singularidad de propósito; sin embargo debes saber que hasta que tú corazón no esté listo para llevar a cabo la visión de Dios, no hay manera que Dios te revele esa visión. Moisés no recibe la visión hasta que su corazón no estuvo listo. El caso de Abraham no fue distinto y lo mismo se puede decir de todos aquellos que han sido llamados por Dios. La preparación del corazón es esencial para la realización de la visión. Nehemías fue esa clase de líder, un líder con un corazón preparado por Dios. Dios revela su plan al corazón que está dispuesto a obedecer. B. La visión define lo que hacemos y lo que no hacemos. Todo lo que no corresponda a la visión, se queda de lado. La visión de Nehemías no incluía el hacer alianzas con otros pueblos. Pues cuando ellos le pidieron que bajara a Ono para hablar, Nehemías le respondió que él estaba ocupado en una gran obra, esa era su visión. Su visión consumía su tiempo y su mente. C. La visión genera pasión en el líder que puede ser pasada a otros. Un propósito no definido, genera pasión sin dirección; disgregada e inefectiva. Líderes de gran pasión siempre han sido líderes de gran visión. Dios pone en nosotros tanto el querer como el hacer. El querer Dios lo pone dándonos una visión que es mayor que nosotros y no hay nada que desafíe más al hombre y que lo motive más que el llevar a cabo algo mayor que él. Y el poder hacerlo, Dios lo pone por medio de su Espíritu. D. La visión exige concentración. Cuando persigues la visión de Dios, ya no puedes continuar haciendo las cosas a tu manera o a la manera de los demás. Es importante tener una visión clara y definida porque nos ayuda a mantenernos enfocados. La visión no solo nos dice qué hacer, sino que nos dice cómo hacerlo. E. La visión demanda tenacidad y persistencia ante la oposición. El tener la visión clara, te 31

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Departamento Nacional de Iglecrecimiento ayuda a enfrentar los riesgos y las críticas. Esto es vital para el líder. No hay manera de liderar sin ser criticado y si no tienes clara la visión, las críticas te harán desviar del camino, porque te hacen ceder para poder estar bien con los demás y para no sentirte drenado.

III. LA DISTRACCIÓN – DEMANDA DISCERNIMIENTO Neh. 6:5 “Entonces Sanbalat envió a mí su criado para decir lo mismo por quinta vez, con una carta abierta en su mano, en la cual estaba escrito: Se ha oído entre las naciones, y Gasmu lo dice, que tú y los judíos pensáis rebelaros; y que por eso edificas tú el muro, con la mira, según estas palabras, de ser tú su rey y que has puesto profetas que proclamen acerca de ti en Jerusalén, diciendo: ¡Hay rey en Judá! Y Ahora serán oídas del rey las tales palabras; ven, por tanto, y consultemos juntos.”

Las últimas palabras fueron “consultemos juntos...” un nuevo intento de establecer una especie de alianza. Notemos hasta donde es capaz de llegar el enemigo en su intento por hacernos caer. Lo único que en esta vez hay calumnias acerca del propósito de Nehemías de rebelarse contra el rey. La idea era que Nehemías se amedrentara con la idea de que a oídos del rey pudieran llegar informes de esta naturaleza, aún si fueran falsos. Todo líder debe saber que la mentira es la estrategia por excelencia del enemigo, es el arma de destrucción de Satanás. A. Cuidado con la actitud de querer hacer las cosas solo. No podemos olvidar que, a veces el mayor obstáculo de un líder no es el problema que tiene de frente, sino la tentación de solucionarlo solo, pero Nehemías no cometió ese error; desde el inicio este fue un trabajo de un gran equipo. Desde la primera noche que él salió a inspeccionar las murallas. Esa noche, él salió acompañado; nunca Nehemías pensó que realizaría este proyecto solo. B. Cuidado con hacer a un lado a Dios en la toma de tus decisiones. El otro error que Nehemías NO cometió fue obrar sin orar; como tampoco obtuvo la perspectiva de los hechos a partir de los hombres, sino de Dios. El líder tiene que destacarse por su vida de oración, de manera que él pueda obtener su perspectiva de Dios. Vemos aquí a Nehemías con una corta oración, pero que sin lugar a dudas tuvo su efecto: “... Oh Dios, fortalece mis manos”. Es impresionante ver cómo a pesar de que las dificultades eran muchas, los desafíos muy

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Departamento Nacional de Iglecrecimiento grandes y la oposición era implacable; la ausencia de quejas en las conversaciones o en las oraciones de Nehemías es destacable. A lo largo de la historia, lo que vemos es que los líderes de Dios no se quejan de los desafíos que se presentan; más bien los enfrentan y los conquistan. Ellos saben que liderar sin oposición no es común y que los obstáculos son parte de nuestro entrenamiento. IV. LA DISTRACCION – DEMANDA UNA ACTITUD ACERTADA Nehemías 6:14 “Acuérdate, Dios mío, de Tobías y de Sanbalat, conforme a estas cosas que hicieron; también acuérdate de Noadías profetisa, y de los otros profetas que procuraban infundirme miedo”. Las pruebas revelan nuestro carácter y nuestra confianza en Dios. En medio de ellas podemos aferrarnos a Él y buscar honrarle y obedecerle aún más que en los momentos en que las aguas no se muestras turbulentas. Nehemías eligió ser guiado por Dios en medio de momentos difíciles. El líder debe tener una actitud acertada para actuar ante la presión de tal forma que Dios sea honrado en todo momento. A. Mantener su dependencia de Dios en cualquier situación. Nehemías acude a Dios una y otra vez en medio de estos conflictos, sin saber si finalmente terminaria la muralla o no. Los líderes verdaderos no son motivados por la certidumbre de lo que se avecina, sino por el Dios que ellos conocen. Realmente la mejor motivación para hacer grandes cosas es el tener un íntimo conocimiento del Dios que gobierna el universo. B. Tener la garantía de la Palabra de Dios. ¿Con cuales garantías construyó Noé el arca? Su única garantía, fue la palabra de Dios. ¿Qué garantías tuvo Abraham de que realmente ellos tendrían un hijo a la edad de 90 y 100 años? La palabra que Dios le había dado fue su única garantía. ¿Con que garantías fue Moisés a liberar dos millones de judíos? El fue con la mejor garantía que ser humano pueda tener, la palabra que Dios había hablado. Como Dios ha engrandecido Su nombre y Su palabra por encima de todo (Salmo 138), no hay garantía superior a Su nombre y Su palabra. El Señor afirma que es más fácil que el cielo y la tierra desparezcan a que una tilde no se cumpla de lo que Él ha hablado. Muchas veces hemos hablado de como mucha gente quiere señales para confirmación de ciertas cosas; pero no podemos olvidar que el Señor no dijo: “el cielo y la tierra pasarán, pero mis señales no pasarán. ¡¡¡No!!! El Señor dijo: “el cielo y la tierra pasarán, pero mi palabra no pasará. C. Asumir el riesgo con fe. Para ver el cumplimiento de la Palabra de Dios, necesitamos tomarnos el riesgo que Dios espera tomemos confiando en Su Palabra. Muchos cristianos no han visto “el mar abrirse” porque prefieren la seguridad del Egipto que ellos conocen. Y al quedarse en Egipto, desobedecen Su palabra. El obstáculo entre la promesa de Dios y el c u m p l i m i e nto d e e s a p ro m e s a e s l a desobediencia.

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Departamento Nacional de Iglecrecimiento D. Saber confrontar el engaño. Neh 6:10-13 “Vine luego a casa de Semaías hijo de Delaía, hijo de Mehetabel, porque él estaba encerrado; el cual me dijo: Reunámonos en la casa de Dios, dentro del templo, y cerremos las puertas del templo, porque vienen para matarte; sí, esta noche vendrán a matarte. Entonces dije: ¿Un hombre como yo ha de huir? ¿Y quién, que fuera como yo, entraría al templo para salvarse la vida? No entraré. Y entendí que Dios no lo había enviado, sino que hablaba aquella profecía contra mí porque Tobías y Sanbalat lo habían sobornado. Porque fue sobornado para hacerme temer así, y que pecase, y les sirviera de mal nombre con que fuera yo infamado.” 1. No todo viene de Dios. Este texto nos ayuda a entender que no todo el que viene en nombre de Dios es un representante de Dios. Nehemías fue a visitar a este hombre de nombre Semaías por razones que el texto no especifica; y este hombre, que no está claro quién era, le informa que hay un plan para matarlo y que por tanto él debe huir y esconderse en el templo. Nehemías responde con el valor que lo caracterizó y le dice: ¿Huir un hombre como yo? ¿Acaso uno como yo entraría al templo para salvar su vida? No entraré. Permita el Señor que un profundo conocimiento de Su Persona nos haga conocer cuando algo es su voluntad sin que haya duda alguna en nuestro corazón. 2. Cuidado con caer en el lazo del cazador. Nehemías era el gobernador de Judá, pero no era sacerdote y solo los sacerdotes podían entrar al templo; si Nehemías hubiese entrado, hubiese pecado contra Dios y eso es lo que Satanás quiere hacer con nosotros, inducirnos a pecar porque esa es la mejor garantía que él tiene de que podrá derrotarnos; porque una vez que peco, en mi pecado, no puedo contar con la gracia de Dios que es mi única garantía. Satanás quiere inducirnos a pecar y luego quiere evitar nuestro arrepentimiento porque esa es su carta de triunfo. Pero una vez más, Nehemías muestra que ciertamente él era un hombre astuto como las serpientes porque la propuesta misma le hizo ver que esto no podía venir de Dios. 3. Cuidado con la falsa piedad. Las propuestas del enemigo frecuentemente vienen revestidas de piedad y en esas circunstancias el discernimiento de Dios será vital. Las palabras de Satanás en el desierto sonaron muy piadosas... “escrito está”; “escrito está”; “escrito está”. E. No perder el tiempo en buscar resarcirse de sus opositores. Nehemías 6:14 “Acuérdate, Dios mío, de Tobías y de Sanbalat, conforme a estas cosas que hicieron; también acuérdate de Noadías profetisa, y de los otros profetas que procuraban infundirme miedo”. Otra característica que sale a relucir en la vida de Nehemías, fue su renuencia a vengarse de sus enemigos. El hombre o la mujer que quiere caminar con Dios tienen que aprender no solo a confiar en Dios para la realización de sus planes, sino también a confiar en Dios para su venganza. Y quizás nunca el líder vea la venganza de este lado de la gloria. Pero si Dios es justo, y lo es, y si hay algo que debemos saber es que Dios no dejará impune al pecador. ¿Y como sabemos eso? Porque su palabra lo dice.

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V. LA DISTRACCIÓN – SUPERARLA TRAE GRANDE SATISFACCIÓN Nehemías 6:15-16 “Fue terminado, pues, el muro, el veinticinco del mes de Elul, en cincuenta y dos días. Y cuando lo oyeron todos nuestros enemigos, temieron todas las naciones que estaban alrededor de nosotros, y se sintieron humillados, y conocieron que por nuestro Dios había sido hecha esta obra.” El arduo trabajo, acompañado de sufrimiento, incomprensión y oposición, proporciona la mayor de todas las alegrías y satisfacciones del deber cumplido. Las murallas fueron terminadas en menos de dos meses con escasos recursos y en un tiempo donde no se tenían ninguna de las herramientas y equipos sofisticados que tenemos hoy; en un tiempo tan rápido que aún el enemigo se vio forzado a reconocer que la mano de Dios estaba detrás de ese proyecto. La realidad es que cuando Dios obra, El deja huellas claramente visibles... “por nuestro Dios había sido hecha esta obra”. Una característica que vemos en Nehemías es su voluntad para reconocer a Dios como el autor de todo lo que estaba ocurriendo. La realidad es que nosotros hablamos de grandes hombres del pasado; pero más que grandes hombres lo que ha existido siempre es un gran Dios detrás de hombres ordinarios que fueron diligentes en mantener toda su atención en la tarea encomendada hasta su total culminación, sacando del camino todo tipo de distracción. Ellos fueron instrumentos, pero el poder, la visión, la inspiración, la sabiduría, la valentía, las garantías, la fe, la motivación, en fin todo, tuvo su origen en Dios. CONCLUSIÓN La distracción es una arma poderosa del enemigo, ceder a ella pone en peligro la misión del líder, por lo que, debe mantener en su mente y corazón que no importa la función que desempeña, las circunstancias en la que se ve envuelto o la decisión a tomar, si está siendo guiado por Dios, los resultados están garantizados y siempre, siempre, siempre, buscará darle a Él y SÓLO A ÉL, la gloria. Eso se ve en la vida de Nehemías y lo podemos ver hoy en hombres o mujeres que al igual que él deciden mantenerse concentrados a obedecer a Dios no dejando que nada ni nadie lo distraiga.

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EL LÍDER Y LA GERENCIA DEL TIEMPO Cita Bíblica: Efesios 5:16 Propósito: Mostrar la necesidad de ordenar nuestras prioridades, enfocándonos, para ser buenos mayordomos del don del tiempo que Dios nos ha confiado. Objetivos: 1. Entender que el tiempo es un recurso valioso que Dios nos ha dado que requiere su uso correcto. 2. Reconocer que Dios nos ha dado el tiempo para el desempeño de nuestras tareas. 3. Saber que los ladrones del tiempo es cualquier actividad controlable, que impide o retrasa el esfuerzo para poder cumplir con nuestro trabajo.

INTRODUCCION Uno de los factores de éxito de un líder, es la manera como administra el tiempo. La queja más frecuente entre los que lideran empresas o instituciones es que “Hay demasiado que hacer y no hay suficiente tiempo para hacerlo to d o ”. Po r l o ta nto, n o e s sorprendente que dadas las presiones de la vida en las empresas, que mucho líderes dejen que sus días se les escurran de las manos y pierdan de vista el cumplimiento de sus objetivos presionados por las demandas co t i d i a n a s y l a s f re c u e nte s interrupciones. I. ¿QUE ES EL TIEMPO? Por ser el tiempo un asunto abstracto, es difícil definirlo; sin embargo es algo con lo cual tenemos que ver todos los días. Le atribuimos muchos epítetos al tiempo: “El tiempo es oro”, “El tiempo vuela”, “El tiempo lo resolverá”, “No tengo tiempo”, pero si comprendiéramos bien el significado del tiempo concluiríamos que no es eso. Después de todo, el tiempo no es oro, ni un artículo del que podemos disponer; no va a ninguna parte... no podemos acelerarlo, ni retardarlo; no podemos comprarlo ni cambiarlo por otra cosa; no es una fuerza asoladora del mar ni un juez inescrutable, ni un sanador omnisciente. El tiempo es según lo define sencillamente un diccionario, “El periodo durante el cual continúa una acción o un proceso” Ted W. Engstrom.

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Departamento Nacional de Iglecrecimiento Roberto MacIVer, un experto en ciencias sociopolíticas dice que “El tiempo como el espacio es una dimensión más que una fuerza”. Así que al despojar al tiempo de todos esos epítetos, llegamos a la conclusión de que el tiempo es sólo una medida, una dimensión. Y si esto es así, entonces cuando hablamos de la administración del tiempo, el problema no está en éste, sino en la administración de nosotros mismos. Quienes tienen problemas en la distribución de su tiempo, tiene problemas en la administración de sí mismo. El comprender la naturaleza del tiempo nos comprometerá más a optimizar esta medida o dimensión de la vida. I. NATURALEZA DEL TIEMPO El tiempo es un don de Dios. La concepción teológica considera el tiempo una realidad creada. Si Dios es anterior a todo, es decir que es la causa suprema de todo, entonces el tiempo fue creado por Dios. El tiempo es propiedad de Dios porque lo creó y por lo tanto le pertenece. Nuestro tiempo pertenece a Dios. Cada momento es suyo, y nos hallamos bajo la más solemne obligación de aprovecharlo para su gloria. De ningún otro talento que Él nos haya dado requerirá más estricta cuenta que de nuestro tiempo. De la anterior declaración podemos concluir que el tiempo es un recurso que Dios nos dio para el desempeño de nuestras tareas. También concluimos de esa misma sentencia, que ese recurso debemos administrarlo fielmente, pues se nos va a pedir estricta cuenta de su uso. Aquí está la relevancia de la mayordomía del tiempo. El tiempo es un recurso equitativo. Todos tenemos la misma cantidad de segundos, minutos y horas todos los días. Nadie tiene más tiempo que usted. Myron D. Rush dice que “El tiempo no discrimina. Todos disponemos de los mismos 60 minutos en cada hora, 24 horas en un día y 7 días en una semana y 52 semanas en un año.” El tiempo es el único aspecto de nuestra vida en el que todos somos verdaderamente iguales. El tiempo es un recurso muy diferente a los que estamos acostumbrados a administrar. No lo podemos comprar, rentar, vender, prestar, pedir prestado, ahorrar, multiplicar, manufacturar, modificar o cambiar. Lo única que podemos hacer es usarlo. La única forma en que podemos administrar nuestro tiempo es usándolo provechosamente. El apóstol Pablo enfatizó esto cuando escribió “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.” (Efesios 5:1516). II. CICLO DE ADMINISTRACIÓN DEL TIEMPO Cuando hablamos de la necesidad de administrar el tiempo, en realidad lo que deseamos manejar son los acontecimientos que suceden y que le dan sentido al cumplimiento de nuestros objetivos. En este ciclo de la administración del tiempo consideramos tres aspectos básicos: A. Los Principios de la administración del tiempo B. Inventario del tiempo C. Los desperdiciadores del tiempo

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Departamento Nacional de Iglecrecimiento III. PRINCIPIOS DE LA ADMINISTRACIÓN DEL TIEMPO Toda administración implica la personalidad del administrador máxime cuando se trata del tiempo, que no es algo externo a la persona. Por eso: “Administrar el tiempo es administrar la vida; malgastar el tiempo es malgastar la vida.” La administración del tiempo no puede ser sino un reflejo de la personalidad: “Dime cómo gastas tu tiempo y te diré quién eres”. Entre los principios generales más importantes que consideramos tenemos: A. El buen uso del Tiempo exige planear igualmente nuestro futuro mediato (objetivos a largo plazo) y nuestro futuro inmediato (objetivos a mediano y corto plazo). B. Las tareas que cualquier persona afronta no tienen la misma importancia. El tiempo disponible les debe ser asignado en orden de prioridades. C. Como nadie tiene el control absoluto de todas las circunstancias y factores, toda programación del tiempo personal debe ser flexible para poder adaptarse a los imprevistos. D. En muchas ocasiones se crea una tensión entre lo urgente y lo importante. La tiranía de lo urgente hace postergar los objetivos más importantes a largo plazo, olvidar las prioridades y responder en exceso a los problemas, como si todos fueran crisis. E. Hay problemas que tienden a solucionarse por sí solos. El saber identificarlos y dejarlos de lado, redunda en un ahorro de tiempo y de energía. F. El hábito de posponer decisiones y acciones es un modo común de perder no sólo tiempo, sino muchas oportunidades valiosas de todo género. G. Los plazos definidos fuerzan en forma adecuada la acción. El imponerse a sí mismo fecha límite facilita la autodisciplina y la toma de decisiones y de este modo favorece la eficiencia. H. Agrupar tareas similares formando bloques evita confusiones, elimina repeticiones y de este modo favorece la eficiencia. I. Tener los propios objetivos vitales por escrito y revisarlos periódicamente ayuda a mantener la orientación y así economizar tiempo y energía. IV. INVENTARIO DEL TIEMPO Uno de los problemas serios en la administración del tiempo es que la gran mayoría de las personas no saben en qué ocupan su tiempo. De ahí la importancia de hacer un inventario para determinar la distribución y utilización del tiempo. Elaborar un inventario nos ayuda a enlistar las actividades a realizar y a la vez a priorizarlas de acuerdo a su importancia y al cumplimiento de los objetivos. Lo básico en este inventario es lo planeado y lo realizado. Esto nos ayuda a determinar realmente en qué estamos utilizando el tiempo. Un inventario nos ayuda a detectar lo que se llama “los ladrones del tiempo”.

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V. COMO APROVECHAR MAS EL TIEMPO Hay una urgencia ligada al tiempo. Jesús lo sabía cuando dijo “Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.” (Juan 9:4). Tendremos toda la eternidad durante la cual celebrar nuestras victorias, pero los desperdiciadores de tiempo, son aquellas actividades sin valor que como “ladrones de tiempo” se ocultan frecuentemente bajo el disfraz de actividades legítimas. Entendemos por “enemigos” o “desperdiciadores de tiempo” cualquier circunstancia que se opone a la consecución de nuestras metas u objetivos, o simplemente que nos aparta de nuestros valores. También a cualquier actividad controlable, que impide o retrasa el esfuerzo para poder cumplir con su tarea o trabajo. A. Establecer claramente metas y objetivos. Sin objetivos claros y definidos es imposible clasificar actividades y determinar prioridades. Para valorar si el tiempo ha sido bien aprovechado o mal gastado, debe considerarse en función de la consecución de los objetivos planteados. B. Clasificación de las actividades. Es decidir cuáles son importantes y cuáles son las que llevan al cumplimiento de los objetivos. Los asuntos realmente importantes rara vez son urgentes y los asuntos más urgentes rara vez son importantes. Cuando las actividades importantes han sido identificadas es necesario jerarquizarlas de acuerdo a un orden de prioridades y esta priorización depende del papel que la actividad cumple en el logro de los objetivos. C. Organizar todas las actividades. El clarificar objetivos y prioridades es muy importante en la administración del tiempo. Sin embargo, para que resulte exitoso requiere de una programación cuidadosa de actividades. D. P r o g r a m a r l a s actividades. que se deben realizar es determinar qué debe llevarse a cabo, cómo, quién, cuánto, con qué y en dónde deben efectuarse para poder lograr los objetivos del puesto que desempeña. Aquí es muy importante el uso del formato del inventario del tiempo. E. Delegación Eficaz. La delegación es una de las herramientas más útiles para lograr más fácilmente la administración del tiempo. Delegar es el acto de transferir autoridad, responsabilidad y rendición de cuentas de una persona o grupo a otra. La delegación efectiva facilita el trabajo del líder y aumenta la productividad en la organización a la vez que ayuda en la formación de nuevos líderes, pero lo más importante es que le proporciona tiempo al líder para otras cosas que sólo él puede realizar.

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F. Controlar las Interrupciones. Las interrupciones son elementos que ocasionan pérdida de tiempo. Como: llamadas telefónicas, visitas sin previa cita, juntas y atención de problemas. Si son llamadas telefónicas, apóyese en la secretaria. Si son visitas inesperadas, fíltrelas mediante la ayuda de la secretaria, o el cierre de la puerta o si le tocó atenderla limite el tiempo de acuerdo a la situación. Si se trata de junta de trabajo, puede resolver esta interrupción dejando un tiempo en su agenda sin programar para atender estas interrupciones. CONCLUSIÓN Cada ser humano tiene una responsabilidad moral de administrar el tiempo con fidelidad y correctamente. Optimizar el tiempo al máximo es optimizar nuestra dimensión de vida. El objetivo de la gerencia del tiempo es desarrollar las habilidades necesarias para aprovechar el tiempo en la mejor forma posible de tal manera que se puedan alcanzar las metas personales y las del equipo a la cual se dirige.

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EL LÍDER Y SU PRÓXIMO NIVEL Cita Bíblica: Filipenses 3:12-14 Propósito: Mostrar algunos pasos sencillos para salir del statu quo y alcanzar el próximo nivel en el desarrollo de su liderazgo. Objetivos: 1. Reconocer que el ejercicio del liderazgo demanda una superación constante a fin de desarrollar un ministerio eficiente y eficaz. 2. Entender que el primer paso al próximo nivel, es la disposición del líder a querer mejorar. 3. Considerar que el status quo no permite en la vida del líder una superación progresiva y sostenida.

INTRODUCCIÓN Todo el mundo quiere mejorar e ir más allá tanto en su vida personal como profesional. Pero, si bien a veces avanzamos, no siempre logramos llegar al próximo nivel. En el presente tema, presentaremos algunos principios de cómo guiar al equipo de trabajo o al grupo más allá del statu quo, mediante instrucciones sencillas, paso a paso, sobre cómo alcanzar el próximo nivel. I. ¿QUE ES EL PRÓXIMO NIVEL? El próximo nivel, es más que el simple desempeño, es el panorama completo. El próximo nivel no es simplemente un paso más, es una serie de pasos que deben dar, para alcanzar el objetivo. Para moverse al próximo nivel es preciso que: * * * * * * * *

Se establezca el objetivo. Se evalué la situación. Se equipe uno mismo. Se resiste mientras se mejora. Se reevalúa el desempeño. Se aparta de la comodidad. Se adhiere a la estrategia. Se establece un nuevo objetivo.

Dar un paso hacia atrás es a veces necesario para pasar al próximo nivel: para alcanzar un objetivo, a veces es necesario esperar un poco mientras se perfecciona el estilo o las habilidades. 43

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Pasar al próximo nivel, no sucede por casualidad: supone visión de futuro, disciplina y acción. Pero lo más importante es cambiar sistemáticamente paso a paso. Una vez que se conoce el proceso para pasar al próximo nivel, los rudimentos deben ser perfeccionados y los elementos básicos, como la visión de futuro, la disciplina y la acción, deben ser practicados. El talento puede ser convertido en desempeño mediante la disciplina, el enfoque, el compromiso, la acción y la tenacidad. II. REQUISITOS PARA LLEGAR AL PRÓXIMO NIVEL Para alcanzar el siguiente nivel, será necesario tener en cuenta: A. Tener deseos de mejorar: el primer paso es querer mejorar. Una buena idea en este sentido es trazarse metas. B. Aceptar que hay lugar para el mejoramiento: siempre hay un modo de mejorar las cosas. Sin embargo, se necesita mucho trabajo y esfuerzo. C. Tener confianza que se darán los cambios: para mejorar es fundamental una actitud positiva. Esto ayudará especialmente cuando las cosas se pongan difíciles. III. ESTRATEGIA PARA LLEGAR AL PROXIMO NIVEL A. Evaluar la situación: quién, qué, cuándo 1. Identificar los obstáculos que no nos permiten pasar al próximo nivel y buscar soluciones. Conocer los obstáculos presentes en la vía nos permitirá superarlos. Es importante planificar tanto para identificar los obstáculos como para sortearlos. Cada miembro del equipo debe sentir que los objetivos le pertenecen. Los miembros del equipo que no quieren cambiar constituyen un obstáculo y deben ser transferidos. 2. Conocer bien y enseñar el proceso de la visión estratégica, explotando la inteligencia operativa e integradora del equipo. El manejo de la información de todo el grupo, mejora los procesos, para que el equipo tenga éxito. B. Equípese: Evite y recupérese rápidamente de la adversidad. 1. Equiparse para el próximo nivel: significa ser capaz de recuperarse de la adversidad. Es imposible evitar la adversidad, y dado el ritmo actual del mundo comercial, es importante aprender a recuperarse rápidamente. Es fundamental ser ágil, flexible y hábil para poder recuperarse de la adversidad.

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Departamento Nacional de Iglecrecimiento 2. Crear un plan de contingencia para reaccionar ante una crisis inesperada: planificar para responder ante diversas situaciones puede significar una gran diferencia. Sin embargo, no se puede prever todas las crisis, así que la flexibilidad y la habilidad para recuperarse rápidamente son esenciales. 3. Conocer la visión estratégica crea un sentido de pertenencia en el equipo: Cuando los miembros del equipo saben qué hacer y por qué, comienzan a mejorar la organización. Esto supone contar con información adecuada, que hará, de los intereses de los miembros del equipo, parte importante del futuro del grupo. 4. Colaborar es importante para obtener los objetivos y celebrar los logros: Sufrir la adversidad, lograr objetivos y celebrar es más divertido y gratificante cuando se lo hace en conjunto. Además, la colaboración permite aprovechar mejor el tiempo. C. Resistir mientras se mejora: Coraje para cambiar 1. Para toda acción hay una reacción igual y opuesta: Así que si el grupo quiere ir hacia delante, es de esperarse algunos movimientos hacia atrás de vez en cuando. Esto es natural y se pueden tomar medidas al respecto. 2. Es productivo detenerse y evaluar qué funciona y qué no: Incluso cuando todo está saliendo bien. Ninguna compañía cuenta con procesos perfectos en todas las áreas. La eficiencia se puede incrementar si se examinan los procesos. La renovación mejora las ventajas competitivas y es garantía de una iglesia o grupo saludable. Las iglesias al igual que las empresas y los individuos pueden pasar al próximo nivel si se renuevan. 3. El cambio es doloroso y supone disciplina y compromiso: Al principio es difícil cambiar y se necesita práctica para que el cambio se vuelva parte de la cultura corporativa. Pero si los líderes y miembros del equipo están comprometidos con el cambio, este los llevará al próximo nivel. 4. Eliminar las prácticas estresantes, que no fomenten la productividad: la mayoría de las organizaciones e iglesias hacen cosas innecesarias o caen en el activismo improductivo, que no es la mejor forma de aprovechar los recursos. Esto disminuye la productividad y suele ser una pérdida de tiempo. D. Reevaluar el desempeño: una mentalidad productiva 1. Visualizar el verdadero panorama: visualizar cada parte del panorama nos preparará para actuar. Esto supone concentrarse en cosas que no les habíamos prestado atención antes; es un muy buen ejercicio para ser proactivo. Esto permitirá reevaluar mejor la situación. 2. Acoja la verdad: No lo que usted quiera creer; reevalúela constantemente. Esto permitirá un mejor desempeño. 45

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Departamento Nacional de Iglecrecimiento 3. Piense fuera del sistema: Esto significa cambiar el punto de vista y concentrarse en el mejoramiento de los procesos; cualquiera sea su dimensión. 4. Piense en la “próxima gran cosa”: Esto es fundamental para mantenerse por el buen camino, pero lo importante es el objetivo final, es decir, llegar al próximo nivel. (Filipenses 3:1314) D. Apartarse de la comodidad: coraje para crecer. 1. Deje de lado la comodidad y asuma nuevos retos: cuando su estrategia se vuelve predecible, el grupo se vuelve un blanco fácil del conformismo y estancamiento. 2. Para mantenerse y crecer, el grupo debe tomar en cuenta su e nto r n o : e sto re q u i e re c i e r to movimiento. Debemos ser capaces de llegar a las personas de nuestro entorno, y esto significa no dormirnos en lo s la u re l e s , s i n o ca m b ia r continuamente para ser pertinentes en nuestro accionar. 3. El riesgo es parte de todo el panorama: asumir riesgos con seguridad significa contar con gente nueva que se integra al trabajo de la visión del grupo pero que asume la motivación para ser parte del trabajo. Para pasar al próximo nivel, el grupo debe asumir riesgos. 4. Mantenerse por un solo canal: es decir, concentrarse en los factores fundamentales que hacen correr la visión para alcanzar el éxito, pero sin acostumbrarse a la comodidad. Es preciso asumir riesgos. F. Apegarse a la estrategia. 1. Que no se vuelva un obstáculo para nadie, pasar al próximo nivel: un buen líder no se le atraviesa a sus seguidores. Los líderes nunca deben evitar que la gente se desempeñe bien. Por el contrario, deben inspirar y motivar a los miembros del equipo. 2. No mueva el equipo demasiado rápido ni demasiado lento porque podría fracasar: Ponga retos cuando el equipo esté listo para pasar al próximo nivel, pero no lo abrume con tareas imposibles. Se debe buscar un balance entre impulso y estabilidad para que el equipo progrese con mayor constancia. 3. Aproveche las oportunidades: debemos contar con una estrategia para buscar las oportunidades, y por supuesto, aprovecharlas. Una buena estrategia es fundamental para tener éxito.

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4. Llegar al próximo nivel no sucede por casualidad: supone visión de futuro, disciplina y acción: a. Si aspiramos a una posición mayor, debemos asegurarnos de entrenar para tal fin: si no ha adquirido aún la experiencia necesaria, busque cómo adquirirla. b. Hágase cargo de su propio desarrollo: los líderes siempre deben ser proactivos e ir en la dirección adecuada. Esto se logra a través de un buen entrenamiento. c. Muévase más allá del statu quo: debemos tener el deseo de cambiar y alcanzar los objetivos. d. Lea y aprenda algo nuevo cada día: esto le permitirá mantenerse lúcido e incrementar el conocimiento y las habilidades. e. Haga del Espíritu Santo su mentor: debe depender y ser dirigido por El para llegar al final. CONCLUSIÓN Los líderes deben ser verdaderos agentes de cambio. Deben ser los que sueñan y proponen cambios, pero sobre todo, deben ser los que llevan las ideas a la realidad. Para que esto sea una realidad, todo líder debe estar en la capacidad de avanzar siempre a su próximo nivel. Su capacidad progresiva y sostenida unida a su vocación y llamado.

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EL LÍDER Y SU CARÁCTER COMO CAPITAL Cita Bíblica: 2Timoteo 2:21-22 Propósito: Mostrar que el verdadero líder debe poseer un capital de carácter, siendo capaz de producir un legado que marque la diferencia. Objetivos: 1. Justificar la necesidad imprescindible que el líder tenga una vida santa y ejemplar. 2. Describir los rasgos de un líder de acuerdo a la normatividad bíblica. 3. Presentar las diferentes áreas de la vida del líder, las cuales deben funcionar según el criterio de Dios registrado en su Palabra. INTRODUCCION La importancia que le da el líder a la integridad en su vida ayuda a conocer el carácter de él como una persona de confianza, calificada para el liderazgo. ¿Por qué ciertas personas que están en el liderazgo no son personas auténticas? ¿Por qué aparentan ser espirituales? Posiblemente, ése sea el problema más grande del liderazgo: la falta de un carácter honesto. El carácter es básico para todas las decisiones éticas. Quien es usted determina lo que usted hace. Jesús dio importancia a esa verdad en sus enseñanzas (Mateo 5-7). De ahí que el carácter sea el principio de la naturaleza moral interior. El carácter, como es difícil de definir, es mejor entenderlo desde cómo se forma y cómo funciona en la vida ética cristiana. Como alguien ha dicho “lo que somos, es el determinante último de lo que hacemos”. I. GENERALIDADES. El fundamento del liderazgo y del ministerio cristiano es, entre otros elementos sustanciales, el carácter cristiano. Nadie puede servir al Señor verdadera y óptimamente, si no se comporta de acuerdo a la voluntad de Dios. Muchas funciones o trabajos no necesariamente dependen del carácter y de la vida personal del individuo; un liderazgo en ejercicio demanda una conducta consecuente y ejemplar por parte del líder que le otorgue autoridad a la vista de sus adherentes, con muchísima más razón, si se trata de un liderazgo cristiano. Por lo tanto, es necesario que todo cristiano que sirve a Dios mantenga la dependencia del Señor y la comunión íntima con El (Juan 15: 4-5, Filipenses 3: 7-9); la ética cristiana basada en el 49

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amor y la obediencia a toda la voluntad del Señor (1 Juan 2: 3-6); y el servicio fiel ajustándose a los planes de El (1 Corintios 15: 58; 1 Pedro 4:10-12).

II. VIRTUDES Y ACTITUDES DEL LIDER. A. En su relación con Dios.1. Amor a Dios (Filipenses 1:20-24).- Al fin de cuentas el amor al Señor es la motivación principal del líder para servir a su Señor. 2. Seguimiento a Cristo (Juan 12:26).- No se puede servir al Señor sin ser su Discípulo; el seguimiento a Cristo con todas las responsabilidades que entraña, es requisito imprescindible para poder servirle. 3. Comunión con Dios. (Marcos 3:13-14).- Es necesario tener comunión con nuestro Señor; y El sea cada vez más real en nuestras vidas, en nuestra intimidad, y que nuestro deleite en El se incremente. Esto es lo que dará legitimidad, vitalidad y eficacia al ministerio. 4. Oración y meditación en las Escrituras (Hechos 6:4; Josué 1:8).- La vida de oración constante, profunda y llena de fe es clave para un ministerio agradable al Señor. Asimismo la lectura y meditación de la Biblia, es la manera constante de cómo Dios se comunica con el líder y le muestra su voluntad. Además de esta forma es como el líder se nutre de las verdades divinas. B. En su Vida Personal.- A nivel personal el líder tiene las siguientes características: 1. Santidad (2Timoteo 2:21-22).- El líder debe estar consagrado a Dios, lo que incluye un carácter y una vida pura y recta a los hijos de Dios. Debe haber rectitud y pureza en pensamientos, sentimientos y deseos (Mateo 5:8; Filipenses 4:8; Efesios 5:4); y también en la conducta. Santidad en su pureza sexual, fidelidad absoluta a la pareja, honestidad y veracidad inquebrantable, una conducta consecuente y ejemplar, dominio propio, rechazo e intransigencia frente a los pecados propios y ajenos, etc. De ahí que se exige de un Anciano (líder de Iglesia Local) u Obispo, que sea irreprensible (1 Timoteo 3:2). 2. Amor (2 Timoteo 2:10).- La Santidad y el amor se complementan magnífica y necesariamente (Salmos 85:10) para formar un carácter ideal. El líder tiene que amar verdaderamente a Dios a quien sirve, a su prójimo, y el ministerio que realiza. Este último hace necesario que el líder ejerza una función consciente de que Dios lo ha ubicado allí, y que el ejercicio de dicha función es realmente un servicio a su Señor.

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3. Humildad (Hechos 20:19).- El apóstol Pablo tiene muchos motivos para enorgullecerse, pero él decidió gloriarse en la «Cruz del Señor Jesucristo», y en sus propias debilidades (Gálatas 6:14, 2 Corintios 12:9). El líder, por más que prospere y vea el éxito rotundo y creciente en su ministerio, debe en lo profundo de su corazón atribuir -como es correcto y debido- todo el mérito al Señor, y no ensoberbecerse, ni creerse superior, ni con derecho a dominar a sus liderados, siguiendo el ejemplo de Juan el Bautista que buscaba que Jesucristo sea engrandecido y no su propia persona. (Juan 3:27-30). 4. Fe (2 Timoteo 2:22).- El líder debe tener una fe madura, es decir, cultivar y mantener una convicción y una confianza sólida, creciente y permanente en el Señor; y esa fe debe ser nutrida con la Palabra de Dios (1 Timoteo 4:6). 5. Paciencia (1 Timoteo 6:11).- El líder debe tener capacidad de aguante, de aceptación y de sobrellevar valientemente las dificultades y sufrimientos que pueda enfrentar. En los momentos de mayor crisis le e s n e c e s a r i o m o st ra r e nte reza y consistencia de carácter, encontrando recursos, fortaleza y refugio en el Señor. (2 Timoteo 4:16-18). C. En su vida Familiar (1 Timoteo 5:8).En el seno familiar es donde auténticamente nos mostramos cómo somos; y es allí donde el líder debe evitar fallar; la autoridad moral para gobernar la iglesia, radica en el buen gobierno del hogar o el buen comportamiento en el hogar (1 Timoteo 3:5). Pablo, inspirado por Dios en Efesios 5:21 al 6:4 muestra los roles de cada integrante de la «familia» (hogar). 1. A los esposos les ordena amar en forma práctica a sus esposas. 2. A las esposas les manda someterse a sus maridos. 3. A los hijos obedecer y honrar a sus padres. 4. A los padres criar a sus hijos con disciplina y amonestación. D. En su relación con la Congregación (1 Timoteo 5:1-2).- El líder tiene que ser un ejemplo como miembro de una Iglesia local, y al ser un «funcionario» en la misma; debe mostrar: * Asistencia regular (Hebreos 10:25); * Comunión con los hermanos (Efesios 4:2-3); 51

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servicio a los hermanos (Gálatas 6:10); fiel en su mayordomía (2 Corintios 8:12; 9:7; 1 Corintios 9:14) obediente a sus pastores y autoridades superiores (Hebreos 13:17); promover el arrepentimiento, la disciplina y la restauración del hermano que cae en pecado (Mateo 18:15-17; Santiago. 5:19-20; Gálatas 6:1); * participar de los sacramentos (Hechos 3:41-42); * apoyar la evangelización (1Pedro 2:9) Sobre esta base podrá ejercer su función y su liderazgo óptimamente (1Pedro 4:10-11). E. En su vida pública (1 Timoteo 3:7).- Es un requisito para los obispos y ancianos que tengan «buen testimonio de los de afuera». La vida pública del líder y sus relaciones sociales también deben marchar de acuerdo a la ética cristiana: 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8.

Práctica de evangelismo personal (Romanos 10: 3-10; Hechos 8:4; Marcos 5:13-20). Honradez (1 Tesalonicenses 4:11-12; 2 Tesalonicenses 3:6) Servicio a los necesitados (Efesios 4: 28). Trabajo Secular (2 Tesalonicenses 3:10 - 13). Patriotismo (Salmos 137: 5-6). Deudas y compromisos cumplidos (Romanos 13: 6-7) Vestimenta correcta (1Timoteo 2: 3-10) Diversiones y amistades sanas (Eclesiastés 11:3-10; Efesios 5:11).

CONCLUSIÓN El carácter de un líder cristiano debe inspirar confianza y admiración. Una iglesia con líderes de estas características siempre será respetada por la sociedad en la que se encuentra.

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EL LIDER Y SU CRECIMIENTO CONTINUO