DEL PERIODISMO A LA LITERATURA A ENRIQUE GÓMEZ CARRILLO • DOS OBRAS DE GÓMEZ CARRILLO • EL SENSUALISMO COMO CLAVE PARA ENTENDER A CARRILLO • BREVE PASO POR EL CORREO DE LA TARDE • LA HISTORIA EN SUS CRÓNICAS
LEGADO Guatemala mayo de 2014 Edición No. 1
•CRÓNICAS
DE
HISTORIA•
El Enrique-cimiento de la crónica: periodismo, literatura e historia
S
i hay algo de qué culpar a Enrique Gómez Carrillo es de ser un cronista excepcional. “La crónica, ese arte de ‘contar historias de verdad con las herramientas de la ficción’”(3), ese híbrido que conjuga lo mejor de dos mundos, es un periodismo que narra vivencias a través de la literatura. ¿Y quién más emblemático, más impetuoso, más omnipotente para demostrar esa valía periodístico-literaria que el guatemalteco bien llamado “Príncipe de los Cronistas”, como lo fue Enrique Gómez Carrillo? Cuando se habla de los literatos, generalmente se exaltan los valores fantásticos en sus textos y se lee todo por ficción. Parecieran los autores todos, víctimas indefensas del mito del escritor que no pasa de ser un gran mentiroso con mucha elocuencia. Por fortuna, la realidad es otra. Esta vez, el escritor guatemalteco nos trae, bajo el nombre de crónica, piezas en las cuales logra que la literatura,
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de los viajes de Gómez Carrillo, se puede definir que a través de ellos logró la creación de sus crónicas: lectura-------------viaje--------------escritura (metáfora)
DEL PERIODISMO A LA LITERATURA A ENRIQUE GÓMEZ CARRILLO el periodismo y la historia se intercalen uno con otro para formar hacer un texto periodístico. Dado que su apogeo de escritor coincidió paralelamente con el modernismo, no podemos disuadir a Gómez Carrillo de este. Eso sí, podemos condensar
sus aportes periodísicos en dos: la capacidad de narrar los acontecimientos vividos y la forma de amalgamar las herramientas de la literatura con el periodismo. Según Luis A. Jiménez, teórico y estudioso de Enrique Gómez Carrillo, “los moder-
nistas finiseculares incorporan tenazmente en sus escritos vivencias de viajes (…) De ahí que gran parte de la prosa modernista adopte la forma de artículos, crónicas y libros de viaje como desplazamiento discursivo” (1). De esta premisa y
Estos escritos en forma de crónica condensan de forma armoniosa una recopilación de datos históricos. Entre otras, las referencias económicas, culturales y políticas abundan ya que por la misma vivencia se formó un conocimiento en todas y logró cristalizarlo en sus textos que, no solo se convierten en una referencia minuciosa de diversos países a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, sino también hacen florecer el elegante, elocuente y peculiar estilo del escritor guatemalteco. Por eso, sin vacilación alguna, sin dobles pensamientos ni dubitaciones podemos tildar a Enrique Gómez Carrillo como fuente histórica para el periodismo.
DOS OBRAS DE GÓMEZ CARRILLO
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or la confusa cronología de su vida dada la vastedad de viajes y el poco registro que tuvieron, así como por la cantidad de obras publicadas (y a veces republicadas bajo distinto nombre), Gómez Carrillo no solo es una empresa biográfica sino también bibliográfica difícil de lograr. Con más de cien libros publicados, cuyo contenido en mayoría de los casos son crónicas ejemplares por sus cualidades modernistas y periodísticas, hay material suficiente
para comprobar que para cada país donde estuvo reúne un recuento histórico valioso. Y aunque el reduccionismo es errante, también es pertinente, reduciremos las crónicas de estudio a dos que, dentro de su prolífica producción literaria, representan, de una u otra forma, los puntos clave de su vida que lo llevaron a ganarse el título de el “Príncipe de los Cronistas”. A continuación se devela las razones de elegir ambos libros:
Ambas obras son cúspides en su carrera puesto a que dentro del gremio de literatos europeos, representaron una importante demostración de la valía de Gómez Carrillo como cronista. Los dos textos incluyen crónicas inéditas de sus vivencias, un repaso lineal, cronológico y minucioso de distintas etapas biográficas y finalmente la inclusión de datos históricos que se convierten en la esencia dentro de cada crónica.
30 AÑOS DE MI VIDA (1918)
EN PLENA BOHEMIA (1921)
Es una narración puntual que compendia, como su título lo indica, los primeros 30 años de la vida del autor (de 1873 a 1903). En este se marcan los inicios de Gómez Carrillo como literato y cronista y da una explicación a su interés y gusto por ambas materias. La relevancia de este texto en cuanto a la vida de Gómez Carrillo como fuente histórica es que aquí desglosa su vida temprana y los influjos que tuvo para llegar a ser escritor. Esto, por lo tanto, convierten la obra en “un libro fundamental para conocer una etapa de la vida literaria de Gómez Carrillo; tras sus viajes a lugares exóticos (Rusia, Grecia, Japón, Egipto, Jerusalén, etc.) y sus crónicas” (2)
Reúne con explícita y vasta descripción el ambiente y la época que se vivía en los años veinte y remite a su contacto con múltiples personalidades periodísticas que tuvieron injerencia en su vida personal. La obra “es, pues, la experiencia del descubrimiento de una personalidad propia en el mundo artístico de aquel tiempo, a través de este relato novelado tejido de conversaciones o de contemplaciones” (26) Cabe aclarar que algunas editoriales lo incluyen dentro del libro “30 años de mi vida” ya que está relacionado poco más o menos a dicha temporalidad; sin embargo, para efectos de este estudio, se ha tomado por individual, como originalmente fue publicado.
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CRÓNICA ADENTRO
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hora que ya se sabe el porqué de la selección de sus obras, es necesario también aclarar, el porqué de las frases de estudio extraídas de dichos libros. El criterio, más que teórico, es muy sencillo: fue basado en la interpretación no solo de Maria Eugenia Gordillo sino también de Luis A. Jiménez, pues ambos consideran que la riqueza periodística e histórica de Enrique, “está en las descripciones gráficas e íntegras de la sociedad de antaño, pasando por economía, política y cultura” (4). Entonces esta investigación se basa en las tres últimas categorías que, para reconocerlas en los textos, las definimos de la manera siguiente: Economía: todas las descripciones relacionadas con el “precio de las cosas, con el análisis de actividades
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que implican costes y que producen beneficios medibles en dinero, en suma, con la producción y distribución de bienes y servicios para la satisfacción de necesidades humanas” (5) Política: cualquier narración pertinente al “arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados” (6) y a los gobernantes del mismo. Cultura: toda aquella revelación de datos sobre el “conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social” (7) en determinado lugar. Bajo estas premisas encontré las citas que más adelante ejemplificarán cómo las crónicas de Gómez Carrillo constituyen una fuente histórica.
LOS INICIOS DEL JÓVEN GÓMEZ CARRILLO
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a relación de Gómez Carrillo tanto con la literatura como con la historia no era antojadiza ni repentina, pues “tenía una rica herencia intelectual recibida inmediatamente de su padre [don Agustín Gómez Carrillo] (… y) ahora sería un periodista irreverente con los mayores de edad en la literatura guatemalteca”(8). Esta temprana iniciación crítica y formación prácticamente autodidáctica, representaba en Gómez Carrillo la libertad del goce intelectual con la que acarreó durante su vida. La biblioteca de su padre se convirtió en el manantial primero de su conocimiento conceptualizado del mundo: “desde Herodoto hasta Méndez Pelayo, desde Plutarco hasta Cánovas del Castillo, desde Froissart hasta la señora Pardo Bazán, todos los que a través de los siglos han sobresalido escri-
biendo la vida de algún pueblo o de algún hombre, estaban al alcance de mis manos” (9). Pero uno de sus primeros héroes era más cercano, pues era guatemalteco. Acérrimo lector de José Milla y Vidaurre, empezó así a enriquecer su vocabulario, a procurar la descripción vívida y fidedigna en sus textos; se convirtió en un empírico magíster de las técnicas narrativas propias del romanticismo de su coterráneo. Y no solo eso, sino que fue aquí donde se
imbuyó en el acontecer histórico de la Guatemala decimonónica, trazando sus primeros textos con pequeños pingajos periodístico-históricos; “la historia, así como el periodismo, no reconstruye la verdad, sino que la interpreta” (10). Con este trasfondo intelectual (tanto teórico como práctico), durante sus primeros años tuvo contacto con periódicos emblemáticos de Guatemala, como El Imparcial y El Correo de la Tarde, muy nuevo aún, pero que generó en Gómez Carrillo la
curiosidad de redactar crónicas para poner en práctica lo aprendido. Este último medio (en el que duró un poco menos de un mes, entre el 8 de diciembre de 1890 y el 6 de enero de 1891), era un diario guatemalteco que dirigía el poeta nicaragüense Rubén Darío, fue la iniciación formal del cronista en la labor periodística, sobre la que ponía todo el ímpetu de su juventud. “El señor Gómez Carrillo estaba más ocupado que nunca. Atendía con entusiasmo perseverante lo que era el pábulo de su existencia: las investigaciones
históricas y el regusto de las cotidianas lecturas de los escritores castellanos”11. Este es quizá el mejor ejemplo de sus comienzos en la labor periodística. Se afianzó, conforme el tiempo, de un estilo meramente propio: narrativo y descriptivo de los acontecimientos, elegante e incluso parsimonioso por su manejo del castellano, con el que exitosamente lograba cobertura de las corresponsalías que tocaban y que, sin saberlo, años después, le serían de gran utilidad en Europa. Su primer libro fue “Esquisses” con nombre francés, pero publicado en España, siempre con el mismo irónico desdén con el que vio al país ibérico. Y, pese a las críticas, que eran vastas, “Esquisses no solo fue la obra primigenia, punto de partida de su reputación literaria, sino su profesión de fe de crítico y de cronista” (12). La conjugación de estos elementos, le llevaron al éxito, pues tenía todas las herramientas precisas: gramáticas, ortográficas, históricas, memorísticas, documentales, etc. para lograr con exquisitez profundizar en sus crónicas periodísticas.
AGUSTÍN GÓMEZ CARRILLO Padre de Enrique Gómez Carrillo 24 de febrero de 1838 – 7 de mayo de 1908 Historiador guatemalteco de gran acervo cultural que, entre los puestos destacados que realizó, fue rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala y alcalde de la ciudad de Guatemala (1899). “Sus amigos poderosos, grandes admiradores de su pureza, de su hidalguía, de su talento, de su erudición, obtenían para él cátedras, comisiones de archivos, encargos de memorias oficiales, puestos públicos relativamente alejados de la política” (13). El entorno de su padre influyó en la formación del joven Gómez Carrillo para que finalmente se convirtiera en un cronista.
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VIAJES Y SENSUALISMO: DOS CLAVES PARA ENTENDER A GÓMEZ CARRILLO
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omprender a un escritor como Gómez Carrillo, cosmopolita, erudito y prácticamente un alma errante que absorbió al mundo en su totalidad y que retrató en sus crónicas, no es sencillo, pero tampoco imposible. Para hacerlo es importante entender sus principales medios no solo de origen sino de transmi- MAPA CON LOS sión de ideas, que en este SIGUIENTES PAÍSES caso, reducimos a dos: MARCADOS: Guatemala, España, Francia, El Salvador, Inglaterra, VIAJES Los viajes que emprendió Japón, India, China, por todo el mundo duran- Bélgica, Grecia, Egipto, te su vida y sobre los cua- Rusia, Jerusalén, Argentiles escribió, se convierten na, Colombia, Italia. en pilar fundamental SENSUALISMO para entender la estructura de las crónicas de Como era propio del Gómez Carrillo. En cada movimiento modernista uno de ellos experimentó literario, una de sus vivencias que formaron características principales su discurso viajero, que que, en esencia, fue heredada por el parnasianisdefinimos simplemente como la narración cronomo y el simbolismo franlógica de los lugares visicés, se trataba de apelar a las emociones del lector tados, de donde extrajo conocimientos culturales para transmitir la idea a que formaron su estilo través de los sentidos. de cronista. Para Gómez Carrillo estar en contacto Esta idea se desprencon los lugares e imbuirse de de la búsqueda y exaltación de la belleza en ellos es esencial para mejorar la capacidad des- que era propia de este criptiva. Es decir que así se movimiento literario: “garantiza la importancia “forma parte de las dotes de las sensaciones de las artísticas que rigen el cosas, puesto que con solo gusto preciosista de los ‘ver y oír y mezclarse con modernistas atraídos por el coro vocinglero’ no se la impresión producida construye el imaginario por sujetos y objetos circolectivo de cualquier país cundantes” (15). visitado” (14). Claro está que para Gómez Carrillo, la ya mencionada estética, era
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esmalte. ¡Tú, que tanto hablas de los reflejos de Sevilla, querido Manuel Machado, ven conmigo a Guatemala y comprenderás lo que es vivir en una copa de luz!”
AUDITIVAS:
Del oído y relativo a él.
una parte inherente a sus textos pues, con práctica docilidad, lograba deslizarse por el sensualismo para no transmitir ideas, sino gestar impresiones en los lectores. Es, por llamarle de otra manera, un dejo de la réplica sensitiva y emotiva que alcanza a través de su narración, pues “las sensaciones marcan la tónica de la escritura en las imágenes recreadas”. (16)
TÁCTIL:
Esta se devela en los 5 sentidos, a través de los cuales, el autor logra esa manifestación precisa de los sucesos; identificarlas, es un factor clave para entender el recurso periodístico a que hace referencia y con el cual logra la reminiscencia pertinente para recrear un determinado suceso en sus textos. Estas son las cinco, acompañadas de un ejemplo:
OLFATIVA:
GUSTATIVA:
“En Guatemala el sol no se contenta con ser un modesto dorador, sino que envuelve el espacio entero en un raudal de pedrerías y baña los objetos en matices de
Relativo al sentido del gusto, específicamente sabores. “El amargo vino italiano sabíanos a néctar”
Sentido corporal a través del que se aprecia la forma, tamaño, textura y temperatura de los objetos. “Mis labios deben de haber temblado sobre su piel de seda, porque al sentir su contacto ella tuvo un estremecimiento en los dedos y una ola ligera de rubor en las mejillas.” Perteneciente a los olores percibidos. “Las aldeas, por lo general, huelen a humo de leña y tierra húmeda”
VISUAL:
Refiere a la descripción visual y detallada de lo que se está observando, incluyendo formas, colores, entre otras características.
“Aun recuerdo la profunda impresión que experimenté, una noche muy tibia, muy cargada de aromas de selva, al escuchar por primera vez aquel extraño insterumento autóctono, cuyas teclas de madera parecen no tener sino notas quejumbrosas para llorar la esclavitud en que los descendientes de Tecún Umán viven desde hace tantos siglos. Era un ritmo lánguido, doliente y jadeante, que vibraba con lentitudes temblorosas y que hacía pensar en melodías cuyas alas rotas no pudieran volar muy alto.” Su implementación no es trivial, y saber encontrarlas ayuda a captar qué es lo que está tratando de ejemplificar al lector y hacerle vivir para recrear determinado momento histórico. Estas conforman la “memoria visual” que era indispensable – según Carrillo – para poder lograr la transmisión de información de manera que apele a los sentidos y se traslade íntegramente.
PARA MÍ ENRIQUE GÓMEZ CARRILLO ES UN PERSONAJE EJEMPLAR E INELUDIBLE DE LA VIDA PERIODÍSTICA DE GUATEMALA. MARIA EUGENIA GORDILLO17
Directora de la Hemeroteca Nacional y cofundadora de Asociación Enrique Gómez Carrillo “Enrique Gómez Carrillo es un personaje ejemplar para el periodismo por sus innovaciones a la crónica, que exaltan el valor vivencial para explotar el género al máximo. Demostró que la crónica es más valiosa cuando uno está presente, cuando uno la vive, y en sus piezas vemos ese legado: un material imprescindible por narrativo.” ¿Considera que las crónicas de Enrique se pueden tomar como periodísticas a pesar de tener rasgos literarios? -Indiscutiblemente y ese es el doble mérito que tienen. De hecho, desde el momento que asumí la dirección de la hemeroteca, hace 14 años, junto con las fundadoras de la asociación Enrique Gómez Carrillo, pusimos un retrato de Carrillo en donde termina la pared del salón Landívar y comienza la pared de la hemeroteca precisamente porque consideramos que ahí está como escritor: en la parte de la biblioteca, pero muy pegadito a la parte de la hemeroteca porque realmente sus crónicas son maravillosas.
¿Dígame tres características que hacen las crónicas de Enrique “maravillosas”? Es complicado limitar solamente a tres las características, pero le diría: su habilidad discursiva; segundo, su acervo cultural; y su creatividad periodística. ¿A qué se refiere con cada una? Por la habilidad discursiva quiero decir elegancia, elocuencia. La fama de contador de historias que se hizo le otorgan ese mérito a sus crónicas de ser narraciones reales. Y eso sin duda se lo ganó por la exquisitez de su vocabulario, la riqueza de figuras empleadas para pintar paisajes, para hacer una especie de fotografía con texto de lo que pasaba en aquel entonces. En cuanto a su acervo cultural, alguien me contó que durate sus primeros años, a donde fuera que fuese, hiciere lo que hiciere, siempre llevaba consigo un libro y leía y leía. Esta formación para un cronista es indispensable porque la crónica es el género periodístico que más complemen-
to cultural necesita: referencias históricas, alusiones a otros textos, conocimiento de las sociedades. La creatividad periodística creo que es la más importante. Él supo halar el periodismo al mundo literario, sin desprenderlo de su origen. Usando metodologías y fórmulas propias de un gran escritor hizo de las suyas para unir lo mejor de las dos y así fue un cronista ejemplar por esa forma de narrar que aún hoy no deja de traernos nueva información que no sabíamos. ¿Cuál cree usted que es el punto de partida para determinar si lo que Gómez Carrillo narra sucedió o no sucedió? Yo sé que nada es inventado porque todos sus libros son escritos
con base a vivencias. Si es Japón, si es Rusia, si es Argentina – el país que le brindó más honor -, todas sus crónicas son fidedignas y mantienen su alma en la realidad. No hay nada en sus crónicas que él no haya percibido in situ. Todo lo que se puede leer, es transportarse a la Rusia de entonces, al Japón de entonces, y situarse en el lugar íntegramente. ¿Considera usted, entonces, que Enrique Gómez Carrillo es una fuente histórica? Así es. Su labor ahorita sería titánica para recrear muchos episodios del pasado que no quedaron registrados. Fue cronista en la Primera Guerra Mundial, por ejemplo, y gracias a ese recuento de datos que nos presenta, tenemos
información a partir de la cual podemos iniciar una investigación periodística (…) ¿Cuál considera usted que es el aporte de Gómez Carrillo para el periodismo? Su persona en los lugares donde escribió. Los historiadores escriben pero con base a datos, mientras que Enrique vivió para contarlo. Era un viajero incalculable y esa es la realidad que él vivió y que tienen sus crónicas. Hablaba de costumbres, de leyes, de culturas, de edificios, de política y por eso sus crónicas se prestan para mucho en el quehacer periodístico. Él, todo lo vivía, todo lo percibía, aspiraba la esencia del país y, a diferencia de los historiadores, nada de lo que escribió se lo contaron.
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GÓMEZ CARRILLO EN LA HISTORIA18: 1873 – Nace Enrique Gómez Tible en la Ciudad de Guatemala “Yo, señor, nací en la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, en el mes de febrero y en el año de gracia de 1873”. (P. 13)
1890 – Ingresa a trabajar en El Correo de
la Tarde, cuyo director era Rubén Darío “Como mi tío y yo éramos entonces los chicos más traviesos de la literatura, ambos fuimos elegidos. Y con nosotros, y con unos cuantos repórters callejeros, y con tres o cuatro editorialistas serios, formóse la redacción de aquel periódico que ya tenía casa, subvenciones, suscriptores y hasta enemigos, pero que todavía carecía de nombre…”
1891 – Muda a vivir a Europa (primero París y luego España)
LÍNEA DEL TIEMPO:
1870 ACONTECIMIENTOS HISTÓRICOS:
1880 1873 – Asume
la presidencia el General Justo Rufino Barrios
1890 1886
– El General Manuel Lisandro Barillas es designado para liderar Guatemala.
RUBÉN DARÍO
RAFAEL ZALDÍVAR
Presidente de El Salvador en dos oportunidades: (1876 1884; 1884 – 1885)
Poeta y periodista nicaragüense. “…Dirigía yo, allá por el año de 1890, en Guatemala, un diario: El Correo de la Tarde. Un día se presentó con unos trabajos un joven, muy joven, de un moreno dorado, de copiosos cabellos y ojos de soñador, y que manejaba ya cierta sonrisa caprichosa, con cuyas consecuencias habría de cargar yo mismo pasando el tiempo. Intimamos…”
190 1892
– Luego de controversias y conflictos políticos, el General José María Reyna Barrios asume la presidencia.
1898 –
Asume el poder Manuel Estrada Cabrera
LUIS BONAFOUX
Periodista español. “Bonafoux fue a saludarlo a la casa del popular cronista Enrique Gómez Carrillo (…) era uno de los periodistas más soli-
JUAN VALERA
Diplomático y político español. “Don Juan los recibió en una amplia sala, muy afable como diplomático acostumbrado al trato humano, y por sólo esa afabilidad, Gómez Carrillo, guardó de él un recuerdo simpático” (Página 85)
MANUEL LISANDRO BARILLAS
Presidente de Guatemala en cuyo gobierno viajó a Europa: “con ocasión de haber sido agraciado con una beca de estudios que le concediera el presidente guatemalteco Manuel Lisandro Barillas”.
LEOPOLDO ALAS CLARÍN
CIRCULOS DE INFLUENCIA: 8
Escritor español. “El señor Gómez Carrillo (…) es también elemento valioso de la colonia española en esa especie de cosmópolis literaria que tantas simpatías está ganando desde la capital francesa”.
00
1927 – Muere en París
1910
1920
1930
1917/ 1918
1914 – Estalla la primera Guerra Mun-
dial “Desde el primer momento Gómez Carrillo hizo vibrar su pluma en loor de Francia y de la causa de su democracia y su cultura. Había alcanzado el honor de ser electo Secretario General de la Asociación Internacional de Prensa y Presidente, poco después, de la Asociación de corresponsales de guerra” (Página 307)
– Terremotos en Guatemala que damnifican todo el país. Ahora que leo con espanto los detalles de la catástrofe (terremoto de 1917), me doy cuenta de que había algo de urgente en los clamores que me solicitaban. Todo ha desaparecido. ¡TODO! El teatro en que por primera vez oí los acentos de la pasión legendaria, se ha convertido en la tumba de un centenar de seres humanos, La iglesia en que recibí las aguas bautismales, se ha hundido… La ciudad entera es un campo de ruinas.
1920
– Termina la dictadora de Manuel Estrada Cabrera
1921
– Centenar de la independencia de Guatemala
1926
- Asume la presidencia Lázaro Chacón, a la muerte de Manuel Orellana.
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LA HISTORIA DETRÁS DE SU CRÓNICA
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ara terminar la comprobación que Gómez Carrillo es una fuente histórica, terminamos con algunos extractos de sus textos para con ello determinar y corroborar la validez de los datos. No hay que olvidar que pese a que la crónica es un género interpretativo, pues para tratar la información, se utilizan técnicas de “análisis y valoración”, existen las crónicas clásicas que están “a (la) mitad de camino entre el estilo informativo y el editorializante”(19). Carrillo logra ambas, con la misma precisión y certeza, que lo convierten en un cronista de primera. Es dentro de sus crónicas, entonces, que ese valor interpretativo se transmuta a un valor histórico ya que asienta sobre la realidad haciendo hincapié en pequeños datos informáticos que explica. Como lo hace, en el caso de la economía, pues se observa la narración de los hechos evolutivos de la moneda y las formas de recaudación
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tributaria de Guatemala cuando dice: “…el municipio había decidido emitir unas minúsculas cédulas fiduciarias de 25 y 50 centavos, que debían llevar como garantía la firma del alcalde.” (20) El valor noticioso de este fragmento estriba en el valor de las cédulas fiduciarias, que sirven de punto de comparación para analizar los precios. Y, para hacer ahínco más con profundidad en el tema, continúa: “… cuando la casa de la moneda hubo terminado la acuñación de las nuevas piezas de plata, fue preciso recoger los doscientos mil pesos de cédulas”(21). Este dato es histórico y relevante pues recordamos que el papá de Gómez Carrillo, don Agustín Gómez Carrillo, fue alcalde de la ciudad de Guatemala, lo que lo hace un funcionario público del país. Conocer el funcionamiento de este tipo de recaudación fiscal permite hacer un
estudio sobre cómo ha cambiado contrapuesto a la actualidad. En términos de política, su mera contribución histórica parte del círculo de amigos con quienes tuvo contacto y de quienes fue no solo influenciado sino también apoyado. En tal caso, nos deja conocer sobre los personajes políticos del entonces y su relación directa con la prensa: “En seguida le escribí al general Barillas (Manuel Lisandro, presidente de la república de Guatemala de 1886 a 1892) explicándole lo que acababa de pasar y mandándole la prueba de mi reportaje. En la misma tarde, un oficial fue a buscarme, y con un tono brusco, que inquietó a mi fami-
lia, ordenome que lo acompañara, porque Su Excelencia tenía necesidad de verme inmediatamente. - ¡Con tal de que no hayas dicho alguna tontería! – murmuró mi madre. Yo no estaba tampoco muy tranquilo. Temía que, realmente, el fondo de mi interview fuese desagradable, y me preparaba a oír una dura filípica por mi carta, en la cual me quejaba discretamente de la poca inteligencia del señor Anguiano22 (“Francisco Anguiano” Secretario de Estado en el Despacho de la Gobernación y Justicia y encargado de la Cartera de Relaciones Exteriores) (23). Es interesante que
exista un dato, aunque sea muy breve, de uno de los ministros del gobierno del General Barillas. Este dato histórico, difícil es encontrarlo en otros diarios, y esa es la gloria del extracto: una breve ojeada a los gobernantes de ayer.
Para finalizar, la cultura y el modo de vida de Guatemala, se ve a grandes pinceladas a lo largo de su obra. Carrillo nos lleva a través del tiempo, y nos remonta a la Guatemala de 1891, narrando y ejemplificando con la periodicidad de los barcos de vapor, el modo de viajar de aquél entonces: “Hay dos vapores en este mes, uno el 15 y otro el 24 (…) así tomé el tren, y así llegué hasta Escuintla (…). En el Puerto de San José, un momento antes de embarcarme, fui al telégrafo para poner a mi madre en un despacho aledaño” (24). Este recuento histórico es una recreación de cómo era trasladarse y el comunicarse a finales del siglo XIX el cual se fundamenta en los periódicos que describen el viajar en dicha época. Estos son solamente algunos de los textos que evidencian el historicismo en las crónicas de Carrillo, que de manera fiel, recrean y regeneran la vida de los años 1890 y 1900, por lo que, terminan de ser comprobantes de cómo Gómez Carrillo es una fuente vivencial para las investigaciones históricas y periodísticas.
EL ENRIQUE-CIMIENTO DE LA CRÓNICA
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os aportes periodísticos de Gómez Carrillo mediante el movimiento modernista, son vastos, pero en esencia se condensan en dos: la capacidad de narrar los acontecimientos vividos y la forma de amalgamar las características y cualidades de la literatura con el periodismo.
el deleite sensorial de sus obras, que apelan a los cinco sentidos para no solo describir sino revivir lo que se procura contar en el imaginario colectivo de cada lector; mientras que la otra, es comprender el curso de sus viajes y cómo estos moldearon su pluma hasta hacerse el cronista que fue.
Sus textos son rasgados por el deleite de las formas literarias (descripción sensorial, por ejemplo, la propia narrativa) para realtar situaciones históricas. Esto último lo convierte en una fuente pertinente a la cual recurrir en caso de alguna investigación histórica.
Por ello, su vida es ineludible para entenderle, su cronología de viajes y su círculo de amistades, logran acaparar una definición más o menos precisa de cómo llegó a ser el Príncipe de los Cronistas. Y sus crónicas, conjugación idónea de literatura, periodismo e historia, aún hoy, son de interés periodístico por su contenido histórico no solo guatemalteco sino mundial.
Una de las formas de entender sus alusiones históricas es mediante
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“¿QUÉ ERA HERODOTO SINO UN REPÓRTER VIAJERO…? ¿QUÉ LA HISTORIA LAUSIACA SINO UNA SERIE DE REPORTAJES? Y EL DIVINO FROISSART Y EL MAGNÍFICO DUQUE DE SAINT SIMON, Y TANTOS OTROS, ENTRE LOS CUALES CREO QUE HASTA DANTE FIGURABA, ¿QUÉ ERAN SINO REPÓRTERS EN PROSA Y VERSO…? PARA SEGUIR LAS HUELLAS DE ESTA EGREGIA FALANGE, FUI A VISITAR A UNA TIPLE MUY EN AUGE A LA SAZÓN; Y DE TAL GUIZA PERGEÑÉ MI ARTÍCULO, QUE HASTA MIS ENEMIGOS LOARON, MÁS POR LO QUE TENÍA DE NUEVO QUE POR LO QUE EN ÉL HABÍA DE ARTE.” (25) 1. JIMÉNEZ, Luis A. “Ilustres Autores Guatemaltecos”. El discurso viajero de Enrique Gómez Carrillo. Guatemala, Centro América. 2004. Página 51. 2. DIARIO LA HORA. Presentan “Treinta años de mi vida” de Enrique Gómez Carrillo. Guatemala, miércoles 25 de julio del 2012. <http://www.lahora.com. gt/index.php/cultura/cultura/literatura/162483-presentan-treinta-anos-de-mi-vida-de-enrique-gomez-carrillo> 3. http://www.elcultural.es/version_papel/ LETRAS/17938/En_plena_bohemia 4. Quiero manifestar mi agradecimiento a Maria Eugenia Gordillo, directora de la Hemeroteca Nacional y colaboradora de la Asociación Enrique Gómez Carrillo, por haberme proveído la entrevista con que descubrí que Enrique Gómez Carrillo es un “periodista ineludible por sus aportes a la crónica”. Más adelante presentaré un extracto de la entrevista completa que le realicé, y dentro de los archivos del Disco se encuentra la primera entrevista en su totalidad. 5. http://www.eumed.net/cursecon/1c/que-es-la-economia.htm 6. http://lema.rae.es/drae/?val=pol%C3%ADtica 7. http://lema.rae.es/drae/?val=cultura 8. ESPINOZA, EDELBERTO TORRES. “Enrique Gómez Carrillo: el cronista errante”. Ha nacido un escritor. Guatemala, Centro América. 2007. Página 36. 9. GÓMEZ CARRILLO, ENRIQUE. “Treinta años de mi vida”. Primeras lecturas. Guatemala, Centro América. 1974. Página 111.
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10. http://www.unav.es/fcom/comunicacionysociedad/ es/resena.php?art_id=51 11. ESPINOZA, EDELBERTO TORRES. “Enrique Gómez Carrillo: el cronista errante”. De Carrillo de Albornoz a Gómez Carrillo. Guatemala, Centro América. 2007. Página 15 12. ESPINOZA, EDELBERTO TORRES. “Enrique Gómez Carrillo: el cronista errante”. El Destierro de Madrid. Guatemala, Centro América. 2007. Página 83 13. GÓMEZ CARRILLO, ENRIQUE. “Treinta años de mi vida”. Mi padre y mi madre. Guatemala, Centro América. 1974. Página 24 14. JIMÉNEZ, Luis A. “Ilustres Autores Guatemaltecos”. El discurso viajero de Enrique Gómez Carrillo. Guatemala, Centro América. 2004. Página 54 15. JIMÉNEZ, Luis A. “Ilustres Autores Guatemaltecos”. El discurso viajero de Enrique Gómez Carrillo. Guatemala, Centro América. 2004. Página 55 16. JIMÉNEZ, Luis A. “Ilustres Autores Guatemaltecos”. El discurso viajero de Enrique Gómez Carrillo. Guatemala, Centro América. 2004. Página 55 17. Reitero mi agradecimiento a Maria Eugenia Gordillo, directora de la Hemeroteca Nacional desde hace 14 años, que es una periodista guatemalteca dedicada a “rescatar del olvido a los personajes ilustres de nuestra historia”. A los 17 años trabajaba con César Brañas en El Imparcial y, a su cierre, pasó a formar parte de los reporteros de El Gráfico. Es ávida promotora de Gómez Carrillo, a través de la Asociación Enrique Gómez Carrillo, a la que constantemente brinda su apoyo.
18. Ambas infografías cuentan con material extraído de diversas obras de Enrique Gómez Carrillo que, si bien no son parte propia del fundamento del estudio, sí considero oportunas recalcar dada su trascendencia periodística y literaria a nivel mundial. Entre ellas están: Esquisses (1892), La Rusia actual (1906), El Japón heroico y galante (1912), Crónicas e impresiones de viaje (1918), Cosmópolis (1919) y La miseria de Madrid (1921). 19. http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/ aepe/pdf/congreso_42/congreso_42_12.pdf 20. GÓMEZ CARRILLO, ENRIQUE. “En plena bohemia”. Mi padre y mi madre. Guatemala, Centro América. 1974. Página 25 21. GÓMEZ CARRILLO, ENRIQUE. “En plena bohemia”. Mi padre y mi madre. Guatemala, Centro América. 1974. Página 25 22. GÓMEZ CARRILLO, ENRIQUE. “En Plena Bohemia”. Con Rubén Darío en Guatemala. Guatemala, Centro América. 1982. Página 145. 23. http://sajurin.enriquebolanos.org/vega/ docs//1899%20TratadoRamirez%20Anguiano.pdf 24. GÓMEZ CARRILLO, ENRIQUE. “En Plena Bohemia”. Con Rubén Darío en Guatemala. Guatemala, Centro América. 1982. Página 154-156 25. GÓMEZ CARRILLO, ENRIQUE. “Treinta años de mi vida”. En el colegio. Guatemala, Centro América. 1974. Página 32. 26. http://www.elcultural.es/version_papel/ LETRAS/17938/En_plena_bohemia