"LA COMUNA", DE PETER WATKINS La Comuna de París 1871 de Peter Watkins, es una película que relata los hechos acontecidos en Paris durante el levantamiento de los Comuneros. Peter Watkins hace una representación de la Comuna 1871, relacionando con datos y estadísticas actuales y con la situación general que se vive en Francia, pero Watkins critica el colonialismo de la época de la Coumna con el Imperialismo actual, también la mano de obra barata con la actual inmigración, el capitalismo en su dimensión general y una crítica severa a los mass media, la industria cinematográfica comercial.
Esta es la transcripción completa del diálogo de la película. "La guerra franco-prusiana desencadenada en julio de 1870 provoca la caída del imperio de Napoleón III. En septiembre, un Gobierno de Defensa Nacional, compuesto principalmente de republicanos moderados, toma el poder para intentar continuar la guerra. Es un fracaso." "El Gobierno de Defensa Nacional firma un armisticio, contra la voluntad de los parisinos. Los alemanes cuestionan su legitimidad, y exigen un nuevo gobierno para firmar la paz. Las elecciones de febrero de 1871 llevan de nuevo al poder a una gran mayoría monárquica" "Los parisienses expresan su descontento abiertamente en lo que algunos llaman 'clubes rojos'. Los comités de distrito creados en septiembre de 1870 dan a sus reivindicaciones la forma de un contrapoder que sume París en un clima prerrevolucionario." Me llamo Gérard Watkins e interpreto a un periodista de televisión en esta película, que no sólo trata de la Comuna de París, sino del papel de los medios de comunicación de masas en la sociedad de ayer y de hoy. Me llamo Aurélia Petit, e interpreto a Blanche Capellier, periodista de la TV Comunal. En primer lugar, me ha sido bastante difícil dar vida un personaje crédulo y de un optimismo ingenuo, sabiendo ya como va a acabar, lo que pasó con la Comuna. No ha sido fácil conservar la sonrisa.
En segundo lugar, le gusta tanto su trabajo ante la cámara, que se olvida de denunciar y de poner en tela de juicio el poder de los medios que ella misma representa. Este local está ocupado por Armand Gatti y su compañía La Palabra Errante. En abril de este año, Peter Watkins y 13 Productions comenzaron a construir un decorado para la película que recrease el ambiente del distrito XI de París en tiempos de la Comuna. Ahora nos gustaría mostrarles el lugar donde hemos trabajado durante tres semanas. Ayer finalizó el rodaje, y el decorado está... exactamente como lo dejamos después de la última escena. El texto que sigue se añadirá dentro de unos meses. Por encima de una barricada flota la bandera tricolor del gobierno francés, donde horas antes ondeaba el rojo de la Comuna de París. A la izquierda, lo que queda del Ayuntamiento, donde el Subcomité revolucionario del distrito XI gozaba hasta ayer de un poder absoluto. En el exterior, un oficial del ejército gubernamental, sentado en esta misma mesa con pluma y tintero, condenó a cientos de comuneros a una muerte instantánea, a manos de un pelotón de fusilamiento. Detrás de esta mesa vemos el patio del barrio, con sus moscas y su fosa séptica. Al lado, el café donde rodamos las discusiones de los actores sobre la revolución y la sociedad contemporánea. Junto a él, el Monte de Piedad, un sistema gubernamental de empeño que mantenía a la clase obrera en estado de deuda permanente. Bienes preciados, como colchones, sábanas, zapatos o utensilios de cocina, eran vendidos si las familias no podían recuperarlos. Un cañón, fruto de los escasos recursos de la comunidad, descansa abandonado. En este espacio abierto, ayer se apiñaban los cadáveres mientras un pelotón de fusilamiento gubernamental disparaba y recargaba sin descanso. Entre los muertos, los obreros que reparaban las carabinas de la Guardia, las mujeres de un taller de costura, niños de 13 y 14 años que luchaban en las barricadas y el panadero del barrio con su mujer. Y ahora imaginen que estamos... ...a 17 de marzo de 1871... Soy el abuelo Thibaudier. Vivimos cinco personas en una pequeña habitación, en el distrito XI de París. El XI es un barrio muy pobre. No es fácil vivir aquí. Pero hay mucha gente durmiendo en la calle. Aún no estamos entre los menos favorecidos de la sociedad. Pero algún día habrá que cambiarla. Me llamo Henri Dubrieux. Vivo en este patio, como ven. Vine a París desde el Franco Condado, hace unos 24 años, cuando la crisis económica. Estuve en 1848, y lo de ahora me recuerda un poco a aquéllo. Aunque las circunstancias no son las mismas. Acabamos de ser vencidos, humillados por los prusianos. El 18 de enero proclamaron su Imperio en Versalles. De lo que pasa en París, lo que es una vergüenza es que la Asamblea Nacional, recién elegida, con sus representantes de provincia, haya aprobado unas leyes y unos decretos ridículos, sobre todo el pago del alquiler.
Acabamos de vivir un asedio, circunstancias muy difíciles, y como comprenderá estamos todos en la ruina. Podrían haber esperado, ser algo más diplomáticos. Me da miedo que la cosa degenere. No sé qué será de nosotros. Trabajo de todo un poco, pero sobre todo soy amanuense. Doy clase, como a Marcel, que está aquí conmigo. Es hijo de mis vecinos. Son buena gente. Dice que soy muy severo, porque le pido siempre que lea, escriba y cuente. Y yo le digo que es necesario para hacerse un hombre libre. No sé. Estoy algo preocupado por si empeora la cosa. A la espera de si empeora para un lado o para otro, aquí el único que ríe es el cabrón de Bismarck. "El plan de paz deja a Francia sin Alsacia y Lorena, impone una compensación de 5.000 millones de francos, y como humillación suprema, prevé la entrada en París del ejército alemán." Desde las cinco de la mañana, hay madres esperando, con niños llorando en brazos. Es muy triste. La gente no tenía nada que comer durante el asedio. Comían ratas, raíces... Han pasado por cosas terribles. Y ahora los niños enferman. En la panadería se oyen cosas. Niños que mueren de hambre por la mala calidad del pan. "Durante los seis meses de asedio prusiano, los parisinos han soportado el frío y el hambre. La tasa de mortalidad se ha duplicado. Muchos parados se alistan en la Guardia Nacional, por 30 perras chicas al día. 30 perras dan para comprar, en enero de 1871, una lechuga o sesos de perro." El pan lo hacemos como buenamente podemos. Empieza a llegarnos harina, pero no de buena calidad. Para hacer grandes cantidades hay que mezclar las harinas. Añadimos trigo sarraceno, centeno y salvado para abultar. La gente tiene hambre, hay que hacer pan en cantidad. La gente exige pan. Hoy día es casi lo único que se puede comprar. Yo ya no soporto ver a tanta gente desgraciada. Gente que llora, madres desgraciadas... Esto no puede seguir así, va a explotar. La gente sufre demasiado, ya está harta.
"Agrupando 300.000 hombres y opositores a la Asamblea, la Guardia Nacional es una Federación, con delegados electos. Su objetivo: defender la República contra la invasión prusiana y la restauración monárquica." Fue una revolución burguesa, la del 89. No nos cambió nada. Como las obras de Haussmann en los barrios más pudientes. Sí, pasamos ante escaparates llenos de trajes bonitos, de jamones que cuelgan... ¿Pero para quién son? Ni trabajando tres vidas, nos los podríamos permitir. Somos tan pobres como siempre. Yo no quiero que mis hijos se pasen la vida así. Por eso quiero hacer algo. Aún no sé el qué... Participar con la Guardia puede ser un buen comienzo. "Sólo un 10% de las casas de París tienen sumidero, y más de 70.000 fosas sépticas siguen necesitando del trabajo nocturno de los poceros. La candela es la única luz para el 80% de los parisinos." Me llamo Constance Fillon y vivo en el barrio con mi hija Frédérique. El patio es como una familia para ella. Yo hace cinco años que soy viuda, y ella ha encontrado sitio en el orfelinato de la calle Oberkampft. Menos mal que están las monjas de S. Vicente de Paul, porque yo soy comadrona y no podía ocuparme de ella. Las cosas están muy movidas en París. El alcalde Mottu, que nosotros elegimos, habla de construir escuelas laicas. Necesitamos escuelas, claro, hace falta educación. Si no, los niños están en la calle. Pero las monjas siguen ahí, como durante el asedio. Y nos dan sopa, y atención médica. ¿Te gustaba vivir con ellas? -Sí, se portaban muy bien. Pero tengo miedo de que cierren la escuela. Me llamo Françoise Boidard. Soy maestra. Maestra desempleada. Lo soy voluntariamente, me he negado a trabajar. Me he negado a prestar juramento, a ser cómplice de una educación que detesto. Una educación basada en la religión, que lleva a los niños a encerrarse en sí mismos y a someterse a la autoridad. "El negro ejército avanza lleno de furia, Cada año se cierran cientos de escuelas laicas, mientras se abren más escuelas religiosas.
El plan de idiotización universal sigue sin descanso." Blanqui, 1870. Me llamo Marie-Louise Beauger. Yo también soy maestra. Trabajé durante el imperio de Napoleón III, pero lo dejé porque no podía más. Nos obligaban a hacer rezar a las niñas... A enseñarles costura, cosas que no sirven para nada. A ser como sus madres, sólo costureras o lavanderas. Por eso lo dejé. Mi amiga y yo leemos con regularidad la revista de la Sociedad Para una Nueva Educación, y creemos firmemente en lo que escriben. Queremos que cambien las cosas. Vivimos tiempos difíciles, todo el mundo sufre mucho. Pero tenemos mucha esperanza en el futuro. Ojalá todas las niñas aprendiesen a leer y escribir, y un oficio de verdad. Ojalá que todo cambie. "La Guardia Nacional, ejército popular local con oficiales electos, está muy apegada a su estructura democrática. El 15 de marzo elige un Comité Central que se emancipa de la autoridad gubernamental. Más que una fuerza militar, se trata de un poder político al servicio un ideal revolucionario." ¡Descansen armas! ¡Soldados! Voluntarios de los batallones 66 y 140. Os he visto llegar. Dais pena. ¡Sois la Guardia Nacional! ¡Silencio! ¡Escuchad al capitán! Estais en la Guardia Nacional. Al menos mostrad respeto. -¡A callar! -¡Obediencia, disciplina! -¡Callaos! ¡Esta mañana, más de uno ha vuelto a llegar tarde! -¡A callar! -¡Tú, deja de ladrar! ¡Ya no estáis en casa, esto es la Guardia Nacional! -¡Eso ya lo sabemos! ¡Acabad con este desorden! ¡Os exijo respeto! -¡Silencio! ¡No somos perros, háblanos bien! ¡El sargento se pasa el día borracho! ¡Escuchad al capitán Lemonier! ¡Con respeto! ¡Callaos! ¡Silencio en las filas! -¡Ciudadanos! -¡Ciudadanos! -Adelante, capitán. La Guardia Nacional ha formado una Federación para oponerse a un gobierno que traiciona nuestras aspiraciones. ¡Unámonos contra la tiranía y la explotación del hombre! ¡Muerte a ellas! ¡Por la fraternidad y solidaridad universales! Se rumorea que el gobierno quiere quitarnos el cañón. ¡Nunca! ¡Que vengan, estaremos esperándoles! El gobierno de Thiers ha aprobado... medidas inaceptables para la población de París, que ha resistido valientemente un asedio. Sin tenerlo en cuenta, decreta el pago del alquiler y de las deudas comerciales. ¡No pagaremos ni un céntimo! Si no, los objetos depositados en los Montes de Piedad se revenderán a especuladores.
¡Prohíben nuestros periódicos! -¡Thiers al hoyo! -¡Es intolerable! -¡Hay que matarlo! ¡Violan nuestros derechos fundamentales! ¡Sed valientes! Estad atentos, ¡no os dejéis expoliar! "Muchos pequeños artesanos y comerciantes tienen deudas. En agosto de 1870, el gobierno había suspendido el pago del alquiler y de las deudas comerciales. La nueva Asamblea reanula los pagos, provocando más de 40.000 quiebras y el descontento de obreros y pequeña burguesía." Soy la Sra. Théron. Y yo, Émile Théron. Tenemos una pequeña joyería. Las cosas se han puesto mal por los decretos del gobierno. Para el alquiler y las deudas apenas nos llega el dinero, así que las próximas semanas se nos presentan difíciles. El nuevo gobierno, con todos los monárquicos que han salido elegidos, es bastante alarmante. Desde el asedio, las cosas han empeorado mucho. Por aquí todo el mundo es cada vez más pobre. Es muy serio. Yo tengo miedo. Desde que comenzó todo esto, se andan formando batallones de la Guardia Nacional, hay mucha agitación... A mí me da mucho miedo. Está claro que... Se presiente una tragedia, una guerra civil o algo así. Algo terrible, porque la gente ya no tiene nada que perder. Hay muchos que ya no tienen nada que perder. Soy francés, no pienso luchar contra otros franceses. No voy a alistarme en la Guardia Nacional, pero quizá tengamos problemas con la gente del barrio. Eso no lo sé, pero sí sé que no va a luchar. El no se alistará. Yo se lo impediré. "Por temor a los parisinos, la nueva Asamblea Nacional se traslada a Versalles, a 19 km de la capital. Thiers, jefe del Ejecutivo, permanece en París con su gobierno." "La madrugada del 18 de marzo, Thiers envía a varias unidades del ejército regular a confiscar los cañones de la Guardia Nacional. Teme que puedan ser utilizados contra el gobierno." Hay muchos de vosotros hoy en París. ¿Qué sucede? La Guardia Nacional dispone de más de 300 cañones, arrebatados a los prusianos cuando entraron en París. Se conservan en Belleville, en Montmartre y otros lugares de la capital. Esos cañones simbolizan el poder militar independiente de la Guardia Nacional hoy disidente. Al fracasar las negociaciones para recuperarlos, el gobierno de Thiers ha decidido confiscarlos. ¿Sabéis qué vais a hacer esta mañana? No tenemos ni idea. No está nada claro.
Pero estamos muertos de hambre y no tenemos tabaco, ni derecho a hablar... Esta bien coger esos cañones, hacen falta para defendernos. Pero quieren que le disparemos a la gente. En eso no estoy de acuerdo. -Yo tampoco. Esta operación es una locura. Si nos envían a recuperar los cañones, ¿dónde están los caballos para arrastrarlos? No tenemos. Un cañón pesa dos toneladas. ¿Nos lo echamos a la espalda? ¿Los oficiales nos toman por animales? Tenemos orden de impedir que grupos de hombres armados se dirijan hacia los barrios populares, donde vamos a proceder a recuperar los cañones. Si hay que luchar, lucharemos. Y entonces no habrá cuartel. Creo que una parte de la soldadesca no quiere entrar en combate con la población de París. Reclutas jóvenes, casi todos, que no comprenden la necesidad de una acción enérgica contra los elementos rojos. Me llamo Marie-Louise Thibaudier. Tengo dos hijos, Jacques y Céline. Mi marido es pocero de noche. Yo aprovecho para trabajar para unos grandes almacenes y redondear mi sueldo. Durante el día trabajo de costurera en un taller. Vivo con mis hijos, mi marido y Jules, que no cobra pensión. Pero siempre podemos darle algo de comer. Aquí en el distrito XI no hay muchas familias como nosotros. Hay mucho paro. Yo me siento una privilegiada. Muchas mujeres buscan trabajo, las veo en el taller. Me parte el corazón no poder hacer nada para ayudarlas. Lo único que puedo hacer es trabajar. Si les doy lo que hago yo... -Mira, mamá. -¿Qué pasa? ¿Puede decirme qué pasa? -¡Quédense en casa! -No, dígamelo. -No salga, no pasa nada. ¿Cómo? No cierre las ventanas. Debe de ser por el cañón.
-¿Pero qué pasa? -Vamos a ver. Es por el cañón. Ponte la chaqueta. Céline, ponte los zapatos... ¿Vienes? Han cerrado la puerta. ¡Siempre igual, no funciona nada! "Todas las escenas del distrito XI fueron rodadas durante un período de 13 días en largos planos secuencia, de al menos diez minutos, siguiendo la cronología de los sucesos de la Comuna." Mira toda esa gente. -Cálmese. -Queremos ver qué pasa. ¡Vuelva a su casa! ¡Quieren quitarnos el cañón! ¡Los cañones son nuestros! -¡Es nuestro! -¡Lo compramos nosotros! -¡Dispersaos! -¡No! Primer aviso. Usaremos la fuerza. ¡Dispersaos! ¡Segundo y último aviso! Usaremos la fuerza. ¡Dispersaos! ¡Viva el Socialismo! ¡Viva la República! "La confraternización con los soldados, iniciada por las mujeres de Montmartre, hace fracasar la confiscación de los cañones. Espontáneamente, la rebelión se propaga como la pólvora por los barrios proletarios de París." "A las 9:00 no queda rastro de la autoridad gubernamental. Dos generales son capturados, y un tercer oficial muere al intentar atacar al gentío. Su caballo es cortado en pedazos allí mismo." Televisión Nacional Versalles, Boletín informativo. Según las noticias que nos llegan de París, en la capital se han producido graves desórdenes tras el intento del ejército de confiscar los cañones retenidos ilegalmente por la Guardia Nacional. Dos de nuestros generales, Lecomte y Clément Thomas, cayeron en manos de la chusma, y sus vidas podrían peligrar. Repito... Buenos días. Aquí, en directo desde el distrito XI, su reportero de Televisión Nacional Versalles para informar de los sucesos ocurridos hoy en París. Numerosos movimientos de... Somos de Versalles TV y nos gustaría saber... ¡Dile a ese cabrón de Thiers que venga él si se atreve! Como ven, en París se respira un aire enrarecido. -¡Vete a Versalles, mentiroso! -Cuesta hacerles hablar... Señor, ¿qué opina usted de la situación? Es bastante desconcertante... creo yo. -¿Quién es usted? -Me llamo Wickham Hoffman, soy asistente del embajador de EE UU, el Sr. Washburne. ¿Qué opina EE UU de lo que sucede en París? Personalmente, creo que es bastante grave. Que haya una multitud amotinada por las calles... Me preocupa bastante. Para los propietarios, sobre todo, es inquietante. Gracias. Y usted, señora, ¿qué opina de lo que pasa? Estoy muy nerviosa y preocupada. Mi marido es médico. ¿Qué va a ser de nosotros? Estoy muy preocupada. ¿Cree que el motín puede degenerar en una guerra civil? -Mucho me temo que sí. -¿Eso cree? -¿Y usted, señora? -Estoy abatida.
La guerra se acabó, tenemos paz, y ya ve... No entiendo nada, de verdad. -¿Piensa quedarse en París? A la fuerza. Tengo empleadas, hay que mantener el negocio. -¿Y usted? -Tengo mucho miedo. Puede acabar en guerra civil, esto me huele mal. Estoy preocupada por todos. No debe cundir el pánico, no hay nada que temer. ¿Quiénes son esos hombres? Ex convictos, borrachos... El ejército regular vendrá a poner orden. Las mujeres hemos salvado el cañón. Algo se mueve en el XI, algo se mueve en París. - ¡Demasiada miseria! -Déjalo. ¡A ellos no les preocupa! ¡Hay demasiada miseria! -Esto no puede seguir así. -¡Se acabaron los privilegios! Ya ven, no es fácil describir el ambiente en París. Parece que hay un ambiente de descontento creciente. Es difícil comprender lo que está pasando en París. ¡Es una televisión burguesa, se ha vendido al poder! Ya estamos hartos. Nosotros también tenemos periodistas. Podríamos montar una televisión comunal. Sí, pero necesitamos medios, ése es el problema. ¡No tenemos medios! Tenemos que hacerlo juntos para conseguir algo diferente. Hay que acabar con la censura. ¡Necesitamos una televisión para el pueblo! Tenéis que dirigiros al Comité Central de la Guardia Nacional Es el organismo que se ocupa del pueblo. Es vuestro trabajo. ¿Sabéis por qué lo hemos conseguido esta mañana? Porque éramos muchas. Espontáneamente, las mujeres hemos defendido el cañón. -¡Y con los críos en brazos! -Ha sido gracias a nosotras. Esto significa que ellos nos pararán nunca Debemos mantenernos unidos. Van a volver. Hay que tomar el Ayuntamiento. -Esto no se ha acabado. -Hay que defender la República. -¡Luchemos! Los monárquicos quieren volver al poder. Quieren cargarse nuestra República. Entiendo lo que hacen, pero es una locura. Los que defienden así los que pagaron por su cañón igual podrían defender lo que pagan por su Iglesia... "Según las noticias que nos llegan de París, en la capital se han producido graves desórdenes tras el intento del ejército de confiscar los cañones retenidos ilegalmente por la Guardia Nacional.
Dos de nuestros generales..." -¿Qué están diciendo? No es verdad, no dicen más que mentiras. - ¡Mentirosos! ¡No es verdad! ¿Cómo iban a llevarse el cañón sin caballos? -Nosotros pagamos el cañón. -Es todo mentira. ¿Qué dicen de dos prisioneros? No hay nada que temer. Y los cañones están mejor aquí que con ellos. "Calle Popincourt, una de las barricadas que hay en París." ¡Decídselo a los de Versalles! ¡Vamos a luchar! -¡No tenemos miedo a morir! Hemos conseguido micrófonos, espero que puedan oírnos. Entrevistaremos a la gente, ellos explicarán la situación. Buenos días. ¿Quién es usted? Charles Capellaro, Subcomité de la calle Basfroi. ¿Qué está sucediendo aquí? Vamos a tomar el Ayuntamiento para ocuparnos del barrio. -¿Quién es usted? -François David, del Subcomité Vamos al Ayuntamiento. ¡Dos guardias aquí! "El Subcomité de Basfroi lo integran delegados de batallones del distrito XI. En el Ayuntamiento se forma una Delegación Municipal para administrar la Guardia Nacional y el barrio." ¿Qué está sucediendo? Un nuevo equipo ha ocupado el Ayuntamiento. Están ahí. -¿Desde cuándo está aquí? -Desde septiembre. Buenos días, señores. Nos gustaría saber qué está sucediendo aquí. Hoy, el pueblo del distrito XI recupera su Ayuntamiento para ocuparse de sus propios asuntos. ¡Y para luchar contra un gobierno de traidores! ¡Han secuestrado la revolución! El 48 es historia. Ahora la revolución se hace con la Guardia Nacional. -¿Quiénes son ustedes? -Ciudadanos del distrito XI. Miembros electos del Comité de la Guardia Nacional. ¡Viva la República Social! ¡Escuchadme, ciudadanos! !Somos un muro infranqueable! ¡No cederemos a los intentos de derrocar la República! ¡Se acabó la alienación! ¡Se acabó la monarquía! ¡Sólo es legal lo que no va contra el interés común! ¡El gordo de Thiers ha chocado contra la convicción popular! ¡Vivan los parisinos y viva la nueva República! ¡Libertad! ¡Igualdad! ¡Fraternidad! ¿Qué opinan de esta situación? Con la fuerza que muestra hoy el pueblo, llegaremos lejos. El pueblo está enfadado, ha detenido al ejército. Su rabia es legítima. Me alegra ver tal fraternidad. Me da esperanza en el futuro. Hoy es un día excepcional. La Guardia Nacional debe asegurar el poder del pueblo, para evitar la vuelta del Antiguo Régimen. ¿Qué opina de Thiers? Su gobierno cobarde y corrupto tiene lo que se merece. No sólo le quita el pan, roba al pueblo la esperanza. Imagínense, querían dispararle al pueblo, a su propia gente. Nosotros nunca haríamos eso.
"Los cuerpos de los generales Lecomte y Clément Thomas (uno de los responsables de la sangrienta represión de la insurrección de junio de 1848) fueron acribillados. Una autopsia reveló que la mayoría de los disparos procedían de las carabinas del ejército gubernamental." Televisión Nacional Versalles, Boletín informativo. Buenas noches, señoras y señores. Con hondo pesar damos noticia de los desórdenes que desde ayer devastan París. Hemos sabido que los generales Lecomte y Clément Thomas fueron salvajemente ejecutados por la turba, mientras trataban de recuperar los cañones de la Guardia, en la colina de Montmartre. "El Comité Central de la Guardia Nacional, arrastrado por los hechos, se instala en el Ayuntamiento y ocupa los ministerios. Toma el poder, dejado vacante por el gobierno huido, y hace las veces de administrador de la ciudad. Planea celebrar elecciones para una Comuna de París." Buenos días, ciudadanos y ciudadanas. Estamos orgullosos de ofrecer nuestro primer programa. Nos llamaremos TV Comunal, por la ya famosa Comuna. Quizá haya problemas técnicos, ya que hay escasez de medios. Ciudadano Gérard Bourlet. -Ciudadana Blanche Capellier. Estamos con Joachim Riviére, reportero del "Père Duchêne". -Joachin Riviére. -Hola. ¿Es un personaje ficticio? -Del todo ficticio. Estoy aquí para demostrar la importancia de la prensa en el proceso revolucionario de la Comuna. El "Père Duchêne" lleva unos diez días prohibido, ¿no? Sí, el general Vinoy lo prohibió hace diez días. Pero con la llegada del Comité Central al Ayuntamiento, mañana volverá a publicarse. "El 'Père Duchêne' fue el periódico más popular de la revolución francesa. Con una tirada de 60.000 ejemplares, la versión de 1871 recupera los "cabrón", "mierda", y demás fórmulas floridas, inspiradas en el repertorio político de su precursor." Durante la película, usaremos citas auténticas tomadas del "Père Duchêne" y del "Cri du peuple". Empezamos con las entrevistas a la gente del distrito XI, para saber qué necesitan ahora que llegan cambios sociales. Buenos días... -¿Qué necesita usted? ¿Es la tele de los ricos, o la de los pobres? -Somos de la TV Comunal. -Bien. ¿Qué necesitamos? No pediremos nada a los ricos. Tenemos armas, y nadie va a quitárnoslas. Somos el pueblo en armas. Vamos a tomar, vamos a ocupar. No vamos a suplicar reformas, ni a Thiers ni a nadie. Lo de hoy es una revolución. Hace mucho que esperábamos. Pero hoy tenemos las armas para coger lo que es nuestro. Muy bien, muchas gracias.
-Y usted, ¿qué espera? -Quiero trabajo. Era cocinera, en una familia burguesa, Me despidieron, no tengo nada. Lo que quiero es trabajar. Lavar... lo que sea. La posibilidad de trabajar... -¿Y usted? Tengo hambre, como todos. Pero no es sólo eso. Es importante decir también que tenemos hambre de aprender Basta ya de que la educación, aprender a leer y escribir, sean privilegios que algunos usan para oprimirnos. Igualdad significa que todos puedan ir a la escuela, que todo el mundo recupere el derecho a la cultura. También existe la belleza, y el pensamiento. Queremos poder criticar las cosas que nos rodean. Para eso, lo más importante es aprender. Muchas gracias. ¿Qué esperan de los cambios que se están produciendo? Queremos escuelas para educar a nuestros niños. Estamos hartas de verlos por las calles. Sabemos que hay locales vacíos y queremos llenarlos de niños. Que las niñas aprendan a leer, a escribir, un oficio... La calle está llena de niños. Que los padres nos los confíen Queremos organizarnos. Yo traería a mi niño. Necesitamos padres que ayuden a pensar esas escuelas, y educación laica, obligatoria y gratuita para todo niño. -Gracias. -Y usted, ¿qué espera? -¿Qué espero? El fin de la esclavitud y de la explotación. Ya basta. Nos tratan peor que a bestias, esto se tiene que acabar. Dignidad para hombres y mujeres. Las mujeres no contamos. Necesitamos dignidad. Que se nos dé la palabra, un periódico para mujeres. La gente no conoce los problemas de las mujeres. Pedimos trabajo, periódicos... -O un panfleto, lo que sea... -Una prensa sin censura. -Eso. No a la censura. Los hijos, el trabajo... eso es lo que importa. -¿Qué espera de estos cambios? -Trabajo. Mientras la gente pide pan, nosotras pedimos trabajo. El trabajo da la dignidad, eso es lo que cuenta.
¡Hacen falta soluciones, inmediatas, no a largo plazo! ¡No volveremos a trabajar como antes! ¡Nunca más en las condiciones que hemos sufrido hasta ahora! ¡Hay que cambiar para siempre! ¡Por nuestro futuro! -Buenos días, señores. -¿Qué hacen aquí? Venimos por si hay trabajo, porque aquí algunos lo tienen. No debemos olvidarnos todavía de los de Versalles, porque ellos no nos olvidarán. En fin... Visitamos a los compañeros, esperamos conseguir trabajo. No podemos seguir así. -¿Qué necesitan ustedes? Yo necesito dinero para mantener el taller. Si no hay dinero, se acabó. Así que tengo que trabajar. Espero que las futuras autoridades me den trabajo. No he hecho venir de Picardía a estos compañeros para no trabajar... Espero el reconocimiento... para todas las mujeres del distrito XI, porque gracias a nosotras no se han llevado el cañón, ni han disparado los soldados. Que el Comité Central nos reconozca y nos haga entrar en la nueva Asamblea. ¡Damos vida a la revolución! -¿Qué espera usted? -¿Quieren saberlo? Mírenla bien... -¡Elisabeth! ¡No quiero volver a verla! Lleva 20 años explotándome. ¡Y se atreve a venir aquí a hacer cola para el pan! Escuchen lo que dice. -Tienes un compromiso moral. -¡No la soporto más! -Elisabeth, te he dado todo. -¿Cómo? -Un sueldo, un techo... todo. Os acogí a tu familia y a ti. ¡Se le olvida decir que yo le limpiaba el culo! ¡Hasta cuando tenía la regla! Caerás en la prostitución y en la bebida. Rezaré por el alma de tu hijo. -¡Nunca has hecho nada por él! -¿Qué espera usted? -Estoy harta. Indirectamente, me he convertido en la esclava del jefe de mi marido. En la esclava de mi marido, que no puede más. Tengo que ir todos los días al Ayuntamiento, a por vales de racionamiento. Esto no puede seguir así. Las condiciones laborales tienen que cambiar. Aquí trabajamos día y noche sin que nos paguen. -¿Qué pasa? -Es del Monte de Piedad... -Está cerrado, acabo de salir. -¡Pero usted me conoce! Está cerrado, vuelva mañana. Traigo dinero para recuperar mi máquina de coser. -¿La máquina de coser? -Llevo dos meses reuniéndolo. Pero ha salido esta mañana hacia la sala de subastas...
¿Sabe lo que es el "quinto cuarto"? ¡Trabajo 17 horas al día! Lo que haga por las noches no es asunto mío. -¿Por la noche? ¡Todo el día! -Eso a mí no me importa. "Las mujeres son las que más duramente sufren la miseria en los barrios populares. El sueldo medio de un obrero es de 4 francos diarios para los hombres y 2 para mujeres. Muchas costureras sólo sacan entre 50 cts. y 1,25 francos." "Entre 20 y 30.000 parisinas se ven obligadas a practicar el "quinto cuarto", período del día reservado a la prostitución clandestina, en la trastienda de las vinaterías, en cuartos de hotel o en sus propias casas." Mientras les hablo, el gobierno ha evacuado París con el ejército regular, que se repliega ordenadamente. "Esta información es totalmente falsa. La retirada de las tropas fue tan precipitada y caótica que varios regimientos han sido abandonados en París" Los batallones de la Guardia Nacional han tomado el Ayuntamiento y los cuarteles del este. Nos acercamos a la Guardia Nacional. Buenos días. -¿Qué necesitan ustedes? -Me alegro de verles aquí. Tenemos a los mejores hombres, mírenlos. Y cañones. Pero necesitamos munición, y botas. Vean, van descalzos. Necesitamos uniformes, munición y fusiles modernos. Nuestra organización es democrática y federal. Estamos muy orgullosos. Pero necesitamos fusiles y munición. Tenemos fusiles de percusión de comienzos de siglo. Se tarda 3 ó 4 minutos en cargarlos. La pólvora va siempre mojada. De cuatro veces, funciona una. Ellos tienen fusiles Chassepot de 7 u 8 disparos por minuto. Luchamos con armas medievales contra fusiles modernos. ¡Es absurdo! ¡Vamos a masacrarles, a esos burgueses de mierda! ¡Venceremos y les quitaremos los fusiles y el poder! "...la Guardia Nacional ha tomado el Ayuntamiento y ha amotinado a toda la capital..." -¿Qué está viendo? -La TV nacional. No vea la TV nacional, vea la televisión del pueblo. Mañana volvemos a publicar el "Père Duchêne". -Estabamos prohibidos. - ¡Mañana! Enviad cartas al periódico. Sí, pero debéis publicarlas íntegras. -Lo haremos. -Integras. Yo creo que lo que necesitamos es atacar Versalles.
Lo de los cañones sin caballos huele muy mal. Creo que era la mejor manera de provocar una insurrección. Y quien dice insurrección, dice represión. Versalles está debilitado, pero no sabemos hasta cuándo. Hay que reaccionar ya. Si no será demasiado tarde, y estaremos perdidos. -Buenos días. -¿Qué necesitan ustedes? Hay que cambiar el gobierno. Estamos hartos de que gobierne gente enferma. No queremos seguir callados. Queremos la palabra. Hablad de nosotros, mostrad en qué condiciones vivimos. No queremos seguir oprimidos por la religión. Id a ver cómo vivimos y hablad de eso. -No podéis dejarnos así. -Queremos pan todos los días. -Ella tiene algo que decir. -Hacen que me avergüence. Por tener sífilis, tengo que esconderme. Los burgueses tiene medicinas, nosotros también queremos. No queremos avergonzarnos, como si fuera la peste. Después de la revolución, quizá tengamos derecho a comer y tiempo para amar y pensar en otras cosas. Buenas tardes. ¿Qué piensan hacer? Somos oficiales, nos ponemos al servicio del nuevo poder. Hay que organizar urgentemente esta formidable insurrección: encuadrarla, dirigirla, formarla y equiparla, para poder defender el nuevo poder constituido. Aunque el pueblo ha demostrado inteligencia y entusiasmo, le falta organización. Levantaremos un ejército eficiente y disciplinado. Hay desórdenes, sí, pero en los barrios populares hay voluntarios de todo tipo. No tienen experiencia. Haremos de ellos soldados, para ocupar los fuertes y atacar Versalles. ¿Podrían presentarse, por favor? General Dombrowski. Coronel Okolowicz. -¿Qué hacen aquí? Hemos venido a ayudar a los franceses en su lucha contra la tiranía, y a continuar la guerra iniciada hace años en Polonia. Televisión Nacional Versalles. Laurent Duchamp Pothier. Henri Gothie. -Buenas noches, Henri.
Hoy tenemos un nuevo tema para esta edición especial. Un tema muy controvertido: los extranjeros. Parece que han jugado un papel fundamental en la revuelta. En la Comuna vemos apellidos que realmente se las traen... Vienen de todas partes. En todas las reuniones, en todos los grupúsculos... Está lleno de extranjeros. En fin, la Guardia Nacional está infestada de polacos... Sí, Dombrowski, Crapilinski, Oklowisc... Todos los "ski" del mundo... No sé por qué están ahí, pero no parece que hagan un buen trabajo... ¿Tienen alguna experiencia en esta clase de conflictos? Sí, de luchas interurbanas y de guerrilla, en Polonia. Tenemos experiencia en dirigir ejércitos no profesionales. Gracias. Como saben, nos encontramos en una situación atípica, con la revolución por un lado y el día a día por el otro. Seguimos en el distrito XI, en la iglesia de St. Ambroise. Entiendo el miedo, la angustia del alma, el rechazo al sufrimiento que nuestros amigos y vecinos expresan mediante la ira... ¡Pero matar! ¿Por qué sustituir el diálogo, aunque se demuestre difícil, por los muertos sin razón? Es un triple error. Político, en primer lugar, porque matar sin razón sólo produce mártires... Nos gustaría saber... cómo ha reaccionado la Iglesia ante los sucesos de ayer. El cura dice que ayer matamos, y que la Iglesia lo condena... Murieron dos, ¿cuántos morirán como represalia? ¿Cuatro, cinco? ¿Un barrio entero? No lo sabemos ¿Qué piensas? -La violencia no es solución. ¿Pero quién permitió... que mis dos hijos muriesen de hambre y frío? Dicen que Dios es misericordioso. Esos niños eran inocentes, no tuvieron tiempo de pecar. ¿Dónde estaba el cura cuando mi jefe me violó? Eso no le impidió echarme a la calle después. -¿Son practicantes? -Sí. Si quieres comer todos los días, ayuda. Nos dan sopa y podemos llevar algo a casa. A mí me han educado así. El cura me dijo que abortar era pecado.
¿Para qué sirve tener hijos, para ver cómo se mueren? Podemos hacer lo que queramos con la vida que El nos da. Pero matar no soluciona nada. Dios da la vida para vivirla, no para destruirla. Id en paz. -¿No van ustedes a la iglesia? -No, nosotras no. La religión mantiene a la mujer ignorante y pasiva. ¿Ve cómo educan a las crías? A ir con la cabeza gacha. Nunca alzarán la vista para decir: "no, me opongo". -Les enseñan la jerarquía. -Y la sumisión. -La Iglesia tiene mucho poder. -No te enseñan a pensar. Yo no querría un hijo cura. -Hablan de autoridad divina... -Estamos con Joachim Rivière. -Del "Père Duchêne". Recojo las opiniones de los guardias nacionales sobre las elecciones comunales para el Comité Central. La tuya es muy interesante, ¿podrías dárnosla? Soy Raoul, del batallón 140. El Comité Central ha jugado un papel muy importante en la defensa de París y en la caída del gobierno, pero su legitimidad es sobre todo militar. Hay que darle mayor autoridad, hay que votar, elegir una Comuna que represente más al pueblo. Gracias. "TV Nacional Versalles, Boletín informativo. Buenas noches, Con hondo pesar damos noticia de los desórdenes... que desde ayer devastan París. Hemos sabido que los generales Lecomte y Clément Thomas fueron salvajemente ejecutados por la turba, mientras trataban de recuperar el cañón..." Buenos días, señora. ¿Qué hace aquí exactamente? Llevo el taller de confección y la lavandería. -¿Qué opina de lo sucedido? -No lo entiendo. Estoy abatida. ¿Para qué sirve la muerte de esos generales? Esperemos que vuelva la calma, y también el trabajo. Nos preguntamos qué pasará. Yo ya no tengo pedidos. Aceptaría cualquier pedido, para poder pagar a las trabajadoras... -¿Podemos preguntarles algo? -Pues claro. -¿Trabaja aquí? -Sí, cuando hay trabajo. Hace tres días que vengo y no hay trabajo.
No tenemos nada para comer, no sé qué voy a hacer. ¿Qué piensa usted de los últimos sucesos? Me parece formidable, matar a esos generales, porque... ellos nos matan de hambre. Nuestra esperanza les mató, a nosotros nos mata la miseria Hay que cambiar las cosas. Yo también quiero trabajar, pero no hay trabajo, ni comida, ni educación. Vienen tiempos de libertad y de fraternidad. Es ya hora. Yo trabajo en el taller. Soy bastante mayor. Siempre viví en la miseria. Tengo una familia numerosa. Nunca he podido darles todo lo que hubiese querido. Mi situación ha sido siempre espantosa. No sé qué pensar de la situación, porque... No sé... Me gustaría que mis hijos viviesen mejor que yo. Mi vida ha sido penosa. Yo me alegro de que hayan matado a los generales. Menos mal que han eliminado a esos dos perros rabiosos. Quiero que sigan así y que los eliminen a todos. Para poder vivir tranquilos. Queremos trabajar, comer... nada más. Los cañones son nuestra sangre No lloramos por los generales. La jefa tiene cosas buenas, pero en el fondo es burguesa. Ellos nos han quitado todo. ¡Llevamos tres revoluciones! ¡Y los burgueses siguen ahí! Ya estamos hartos. Exigimos respeto, escuelas para nuestros hijos, y un salario digno. -¿Qué opinan de su jefa? -Nos explota. Trabajamos muchísimas horas, casi hasta la noche. Nos explota. Queremos comer, una vida decente. Es la jefa y la respetamos. Pero ella come, y nosotras no. No hace nada para que nosotras podamos comer... Prefiero no hablar. Hace una semana que trabajo, y aún no he cobrado.
No sé qué hacer. De momento, no tengo nada para comer. ¿Qué opina de lo que dicen sus empleadas? Yo creía hacer lo mejor para ellas. Sé que tienen hijos y que sus maridos no están. Vuelven a casa sin dinero, no pueden darles de comer. Pero no tengo encargos. No sé qué será de nosotras. Hay que repartir la riqueza. Queremos trabajar, sí, pero también que nos paguen. Todo el día trabajando sin parar, para no sacar nada. No es verdad, no nos ayuda. Estamos aquí todo el día, y dependemos de su voluntad. Y después de lo que he dicho, no sé si me dará trabajo. Podría vender el collar y repartir el dinero. Pero no piensa hacerlo. Además, nunca reparte los beneficios. Nosotras trabajamos 13 horas y no tenemos ni para comer. Y ella en su casa, calentita. ¿Cree que ahora las cosas cambiarán para las empleadas? Aceptaré cualquier encargo para tenerlas y poder pagar, y que alimenten a sus hijos, pero si no tengo mercado... ¿Por qué tenemos que trabajar para que usted viva bien? ¿Por qué tenemos que morir? ¿Nosotros sí, y usted no? Siempre ha habido patronos y obreros. La cosas van a cambiar a partir de hoy. Vamos a luchar, a llegar hasta el final sin detenernos. Somos el futuro. ¡Llegaremos hasta el final! Ahora la calle es nuestra, esta calle es nuestra. Necesitamos un médico que se ocupe de nosotros. -¿Qué necesita usted? -Yo deseo sólo una cosa. Quiero que el hijo que espero no viva como nosotros. Que no tenga que comer ratas, ni levantar barricadas... ¡Vienen las hermanas! -¿De dónde has sacado el pan? -Lo he robado. - ¿Robado? - Sí. ¡Dejad pasar a las señoras! ¡Vamos! ¡Pobres niñas! ¡Horroroso! -Y usted, señor, ¿qué espera? -¿Que qué espero? Esperamos ir a Versalles, esperamos munición. El Comité no sabe qué hacer.
-Le diré lo que espero. Espero que cambien las condiciones laborales. Los niños de 10 ó 12 años trabajan 12 horas diarias. Trabajamos como esclavos. Mujeres, niños, adultos... Por unos sueldos miserables, que no nos dan para vivir. Nosotros creamos la riqueza. ¿Dónde va a parar? ¿Qué opinan de la educación religiosa? ¡Hay que acabar con la opresión religiosa! ¡El infierno está aquí abajo! No es culpa de esas crías. Yo fui a un colegio de monjas. Te meten locuras en la cabeza. Necesitamos una escuela laica. Nuestros hijos se merecen una educación sin religión. Una educación revolucionaria, basada en nuestros principios. Queremos niños como éstos, con principios sociales. Que luchen a nuestro lado, así triunfará la revolución. No se hará en tres semanas, nos llevará años. Hay que enseñarles a los niños a estar con nosotros. Esto es todo. Debemos tener fusiles para hacernos respetar. Pero es una locura, no tiene sentido. Deberíamos ser niños normales que van a la escuela, en vez de llevar fusil. ¿Le parece eso normal? "Uno de cada tres niños no va a la escuela. Muchos se unen a la insurrección. Abastecen a las barricadas y participan en los combates. 651 de ellos serán detenidos por los versalleses. No existe ninguna estadística sobre el número de muertos." ¿Quién me ha dado el fusil? La Guardia Nacional. Voy a luchar, y mataré si es necesario. ¡Los mataremos a todos, si hace falta! Eso es lo que quería decir. -Yo quiero decir algo. Mis padres son burgueses, pero yo estoy aquí y les digo: ¡No quiero saber nada más de vosotros! ¡Adiós! -¡Viva la República! -¡Viva el Socialismo! Las manos. A clase. Con las mujeres pasa más o menos lo mismo. Entre las líderes, hay una Elisabeth Dmitrieff. Parece una aristócrata rusa enviada por Karl Marx, o salida de Dios sabe dónde, que viene a incendiar París.
Yo no la conozco, pero dicen que es una mujer muy guapa. De las de armas tomar, permítanme la expresión. En fin, París está que arde por una turba incontrolable. Dicen que en la Guardia hay hasta árabes... Sí, también hay árabes. -¿Vienen de Argelia? -De Arabia, imagino. ¿Saben que van a celebrarse elecciones? ¿Qué opinan? Lo hablaba con estas señoras, ahora se meten en política. Yo creo que no sirve de nada celebrar elecciones. Dicen: "Confiad en nosotros, haremos cosas por vosotros." La revolución la hace la gente y no los que están por encima. Tenemos que organizarnos y formar comités, porque tenemos las armas y el poder de producción. El poder político no vale nada. Todos ésos son burgueses, todos saben leer y escribir. ¿Por qué no nos dirige un obrero? Precisamente, ahora tenemos que formar un gobierno popular con obreros y revolucionarios, gente que sufra como nosotros, que sepa qué es la explotación y la humillación, lo que es trabajar por un sueldo miserable. Alguien que efectivamente pueda dar al pueblo los medios para dirigir su propio destino y adquirir una autonomía, para salir definitivamente de la esclavitud. Y usted, ¿qué opina? Yo, de todos modos, no tengo derecho a votar. Ese es el primer asunto de estas elecciones. Si quieren que el pueblo se implique de verdad, las mujeres deben poder votar, participar. Esta revolución la hemos hecho los hombres y las mujeres. Las trabajadoras estamos dispuestas a involucrarnos. No tenemos derecho a votar, pero estamos organizándonos. Hay muchas trabajadoras movilizándose por todo París, y dispuestas a luchar para que cambien las cosas. ¿Qué opina usted? Yo estaba a favor de incendiar el Ayuntamiento de París, porque a fuerza de frecuentar el lugar de los que explotan temo que le cojamos el gusto al sillón de terciopelo. No debemos confiarnos. ¿Ya? ¿Estamos preparados? Buenas noches, ciudadanos y ciudadanas. Estamos en el Ayuntamiento. Es la primera vez que entro. Tras esta puerta hay un pasillo, y al fondo se halla la sala donde están reunidos... los miembros del Comité, entre ellos Édouard Moreau. La Guardia no tiene intención de conservar el poder. Está organizando elecciones para el próximo miércoles.
Dependerá de vosotros, ciudadanos, decidir... "...si se proclama la Comuna. -Cito a Édouard Moreau: "Hay que preparar elecciones para daros una recompensa, lo que siempre hemos deseado: una República de verdad." Hasta entonces, añadió, el Comité Central seguirá... ocupando el Ayuntamiento en nombre del pueblo..." "Jenny Talbot, casada con un profesor de retórica, vive en una calle tranquila, cerca de la Madeleine." "Los Talbot leen regularmente la prensa de París: Le Temps, Le Gaulois, Le Siècle, y la comentan con pasión. Seguramente estos días verían los telediarios." "La Sra. Talbot escribe regularmente a su hija mayor, Marie Delaroche-Vernet, casada con un funcionario de Versalles. Sus cartas describen la vida de un hogar burgués en París, durante la Comuna." "Aquí estoy, en París, con los descontentos. Yo que odiaba a los parisinos, siempre revolucionados... No puedo decirte qué opino de un gobierno que después de tres semanas sin mover un dedo por quitarles los cañones a los insurgentes, un buen día decide hacerlo sin haberse asegurado antes de que podría conseguirlo. Y que habiendo fracasado, huye a Versalles, dejando a los insurrectos campar a sus anchas, sin ofrecer la menor resistencia." "Los comuneros piensan que el gobierno pretende... sabotear su proyecto de una república socialista y restaurar la monarquía." "De hecho, Thiers, haciendo el juego a los monárquicos, sigue adelante con su proyecto de república conservadora." "Pequeñoburgués advenedizo de 73 años, Thiers tiene más de 40 de experiencia política. Los parisinos lo detestan y le apodan 'el canijo', o también 'Thiers I, rey de los cobardes'. Orleanista conservador, firme defensor del orden, no hace ascos a la República si es presidida por él." ¡Señores! El primer objetivo de Thiers es crear un frente unido en la Asamblea. La guerra contra la Comuna le servirá de pretexto." En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen. Dios te salve, María, llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres. Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen. Sentaos y trabajad bien, niñas. Abrid vuestros libros de lectura por la página 111. Empieza tú, Céline. Título de la lectura de hoy: "Ser feliz es tener la conciencia tranquila." "Niña, la verdadera felicidad no viene de fuera. Viene de lo más profundo de nuestra alma.
Viene de nuestra conciencia." "Frente al Ayuntamiento de París, en el distrito IV. 28 de marzo de 1871." Buenos días, ciudadanos y ciudadanas. Hoy es un día magnífico aquí en París. La plaza del Ayuntamiento está a reventar de gente. Parisienses de toda condición han venido para ser testigos de la proclamación de la Comuna. Los miembros electos están en el estrado con sus fajines rojos, a juego con la bandera roja que recubre toda la fachada del Ayuntamiento. Resultados de las elecciones: 80 miembros han sido elegidos. Sólo quedan vacantes 12 escaños. 13 miembros electos del Comité Central de la Guardia Nacional 4 radicales, 15 miembros del partido del alcalde, 9 blanquistas, 4 neojacobinos, 11 socialistas independientes. Leo unos extractos de prensa. Del "Père Duchêne": "Con la Comuna, los obreros podrán reclamar sus derechos y recoger los frutos de su trabajo." "El Cri du peuple": "La Comuna pone fin a 20 años de Imperio y a seis meses de derrotas y traiciones." ¡Larga vida a la Comuna! Vamos en busca de testimonios. Espero que se nos oiga. ¿Qué piensa de este día? -¡Es maravilloso! ¿Has visto? ¡La República y el Socialismo, por fin juntos! ¡Mirad las banderas! ¡Es maravilloso! ¡Qué gran día! ¡Soy muy feliz! -¿Qué va a cambiar para usted? ¡Todo! No me lo esperaba. ¡Todo va a cambiar! ¡Vamos a bailar! Gracias. Buenos días. ¿Qué opina de este día? Desde ahora los obreros seremos patrones. ¿Han visto cómo vivimos? ¿Quién se ocupa de nosotros? Vivimos como perros. ¡Viva la Comuna! Gracias. -¿Qué opina de este día? -Tienen razón en sublevarse, pero no quisiera que las cosas fueran demasiado lejos. ¿Por qué demasiado lejos? Es legal, han sido elegidos. ¿Qué quieren? Se dejan dirigir por extranjeros. Se burlan de nuestros valores. -¿Y estas elecciones? Son una banda de insurrectos. No representan a la población. Yo tengo miedo. -¿Por qué han venido? Somos republicanos, pero pedimos calma. Queremos paz y orden. También somos franceses. Estos creen que están en 1789. Es grotesco, e ilegítimo. - Estan perdidos. -Es por los extranjeros. -¡Eso es, están manipulados! "La Marsellesa" es una canción revolucionaria, señora.
-¿Qué opinan de este día? -¡Es increíble! ¡Formidable! ¡Todo va a cambiar! ¡Y por fin París es nuestro! ¡Sí, es nuestro! -¿Qué va a cambiar para ti? Llevo 4 meses en la calle, ahora podré dormir al reparo. Tedremos la igualdad. ¡Es la revolución del pueblo y de los trabajadores! -¿Qué opina de este día? -¡Estupendo! ¡Viva la Comuna! ¡Hemos ganado, hemos ganado! ¡Muerte a la miseria! ¡Paz y trabajo! ¡De eso depende nuestro futuro! La República hará de Francia la amiga de los más débiles, la protectora de los trabajadores, la esperanza de los oprimidos del mundo entero, ¡y la base de la República Universal! ¡La Comuna que hoy fundamos será un modelo para las demás! ¡País y gobierno aplaudirán con orgullo esta revolución, la más fecunda de nuestra historia! ¿Quiere hacer una declaración para la Comuna? Ciudadanos y ciudadanas... Nosotros, miembros electos del Comité Central, ahora miembros electos de la Comuna, elegidos por la voluntad del pueblo de París, devolvemos al Consejo Comunal, en nombre de tal Comité, el poder que los eventos nos habían otorgado. -Le damos la palabra... -Déjenme añadir una cosa. Así, el Comité Central recupera definitivamente las funciones que siempre fueron suyas. Gracias. El ciudadano Varlin pide la palabra. Los miembros hoy elegidos defenderán vuestra libertad con energía y para siempre. Dejaos guiar por vuestros hermanos. Con firmeza, hacia el futuro. Facilitad nuestro trabajo, ayudadnos a hacer las reformas indispensables. Abrazad vuestra Comuna con confianza. Abrazad vuestra Comuna con confianza. Nuestro objetivo común es la República Universal. - ¡Con las mujeres también! - ¡Claro que con las mujeres! ¡Con todos, mujeres y niños! ¡Con los trabajadores!¡Con todos! ¡Viva la Comuna! ¡Viva Francia! El índice de participación en las elecciones es del 48%. Similar al de las elecciones de alcalde de noviembre de 1870. Sin embargo, hay grandes diferencias entre distritos. En los barrios pudientes vota menos del 40%, frente a más del 62% en los barrios populares. El elevado número de obreros elegidos en el Consejo Comunal es una novedad en la historia de la política europea. 21 miembros son proletarios, 30 son periodistas u hombres de letras, y 13 son empleados o artesanos. Varias corrientes coexisten con dificultad en el Consejo: 1. los partidarios del revolucionario A. Blanqui. 2. los Jacobinos autocráticos, nostálgicos del poder centralizado en París de 1789 3. los socialistas, que quieren desarrollar una red de comunas federadas por toda Francia. Me parece lamentable oír cantar "La Carmagnole", después de lo que pasó en 1789, en 1830 y en 1848... Pero señora, hoy es un día de fiesta... Los ha votado sólo la mitad de la población de París. Entonces, ¿a qué han venido? Tenemos derecho a estar aquí. Formamos parte de la nación.
- ¿No le conmueve toda esta esperanza? - No. ¡Acabarán muertos de hambre! No habrá nadie que les pague. ¡Mire a sus hijos! Gracias. - ¿Qué opina de este día? - Estoy muy emocionada. Espero que sea el principio de algo nuevo. Hace mucho que lo esperamos. Espero que sea algo extraordinario. Pero no estoy segura. Tengo miedo. Cerca de Versalles, en los alrededores de Satory, el campamento militar del Gobierno intenta reagrupar a un ejército desmoralizado. - ¿Por qué estás aquí? - Yo... necesito el dinero. Sin dinero no se puede vivir. ¿Qué pensarían tus padres si te vieran por televisión? Bueno, precisamente estoy aquí... para salvar la granja y llevar dinero a casa, pero... Salvar Francia también es importante, ¿no? Sí, pero no había que llegar a esto... Dentro de dos meses exactos, el ejército de Versalles, con sus jóvenes reclutas de provincia, se enfrentará al pueblo de París... y a sus niños. "Cuando Francinet estuvo sola, repasó dentro de sí..." ¡Sigue! "...lo ocurrido desde el día anterior." ¡Más alto! Otra vez. "A esa misma hora, el día anterior..." ¡Continúa! su corazón estaba lleno lleno de hiel y envidia..." Hace poco el Sr Thiers propuso que "Le Gaulois" y "Le Soir" fueran distribuidos entre vuestros soldados, para elevar la moral de la tropa. ¿Es buena idea? Es muy importante que cese esta confusión mental. No olvide que la Comuna se levanta sobre un crimen. Dos de nuestros generales han sido asesinados. El ejército fue deshonrado por... el populacho en Montmartre. Creo que nosotros, el ejército y el gobierno debemos dejar claro cuál será nuestra misión en el futuro... Son todos unos gamberros. Se comportan como inútiles. Hay que demostrar quién manda. Los soldados lo entenderán. No dejaremos París en manos de esa chusma cosmopolita. Gamberros dirigidos por una pandilla de... la mayoría no son franceses. Eso hay que dejarlo claro. Hablamos de instaurar el orden y no de lucha entre franceses. La cuestión no es si son franceses o no. Como soldados, nuestra misión es muy sencilla. La República está en peligro y nosotros respondemos.
Para eso nos adiestramos. ¿Están todos de acuerdo? Creo que los franceses necesitan saber... si su ejército habla con una sola voz. Sin duda alguna. Vamos a restablecer el orden. ¿Nos aseguran que estos soldados venidos de toda Francia para defender el país, obtendrán la victoria? Para luchar por la libertad hay que saber que la Comuna es el terror, el crimen... cosas que la República no puede aceptar. Es el caos. No somos enemigos de Francia ni de los franceses. La Comuna siembra el caos, ése es el problema. Instauraremos el orden y después, todo irá mejor. Y los franceses lo entenderán. No creo que quieran vivir en el caos. Somos los garantes de la ley y el orden, y actuaremos en consecuencia. Usando todos los medios. Aunque sea necesario luchar. Con sus palabras les dejamos. Francia confía en ustedes. Gracias. Buenos días, ciudadanos y ciudadanas. Hoy es un día magnífico aquí en París. La plaza del Ayuntamiento está a reventar de gente. Parisinos de toda condición han venido para ser testigos de la proclamación de la Comuna... A pesar del entusiasmo que provoca la elección de la Comuna, la idea de un poder central flota en el ambiente. El 27 de marzo en el 'Père Duchêne' se lee: "Para evitar que vuelvan los traidores, el 'Père Duchêne' os sugiere un remedio de otros tiempos... ¡el Comité de Salvación Pública!" Durante la revolución de 1789 el Comité de Salvación Pública se hizo famoso por instaurar el terror político en París. Hablar de Salvación Pública en 1871, era reavivar recuerdos siniestros. El equipo de redacción de la TV Comunal decide no mencionar el artículo del 'Père Duchêne' en su servicio del 28 de marzo, por temor a las reacciones negativas Hablamos de Comité de Salvación Pública y vosotros no decís nada. - No entiendo por qué. - Es obvio. Hablamos de la proclamación de la Comuna... hablamos de las expectativas de la gente. No es momento de hablar de Salvación Pública. Es una celebración.
Todos están felices y quieren vivir el momento. Cada cosa a su tiempo. Es importante celebrarlo, pero hace falta ser críticos. No hacéis ningún análisis, dais la información y punto. Es importante analizar, hacer propuestas... Sí, pero es algo delicado... porque también intentamos darle la palabra a la gente. Ofrecemos extractos... No vamos a hablar de eso... Mira, también dejamos hablar a los burgueses... Francamente, no vamos a hablar de ello porque es impensable que los miembros de la Comuna vayan a crear ahora un Comité de Salvación Pública. Bien, no estás de acuerdo. ¿Pero por qué no lo analizas y explicas tu punto de vista? Es algo delicado. Hemos decidido que queremos que la gente dé su opinión. No damos nuestra opinión, es la gente... Por ejemplo, le pedimos su opinión a un cura, para ofrecer un contraste a lo que está pasando. Pero puedes ser crítico y a la vez apoyar la Comuna. En mi opinión es importante señalar los problemas para que puedan solucionarse. Está claro que las entrevistas que hacéis son interesantes. - Todos tienen cosas que decir. - Por fin les dan la palabra. Pero son demasiado cortas, no les dais tiempo a hablar... Pero es necesario mantener un ritmo, para que la gente siga atenta al televisor. Tienes que ser breve y rápido para captar su atención. Si hacemos debates muy largos, la gente apaga la tele. No les tratéis como a idiotas, ésta es su revolución... Pero así pueden hablar todos. permitimos que todos se expresen. De todos modos se corta. Toma cualquier cita del "Père Duchêne": "¡Sin misericordia para los idiotas!" ¡punto exclamativo! - Todo es así, todos los días. - Claro, es un extracto... - No, todo está escrito así. - No es cierto... Es vuestro estilo... Ocurre lo mismo que en nuestro programa de TV. Lee el periódico entero... - Disculpen, ¿son periodistas? - Sí. ¿Saben que hay una rebelión en Argelia desde enero? Desde la vuelta de los spahis.
- ¿Los spahis? - Los spahis son... ...una especie de Guardia Nacional autóctona que debía operaren territorio argelino, pero a la que obligaron a luchar contra los prusianos. Cuando regresaron de la guerra... regresar no es la palabra adecuada, porque la mayoría murieron, los usaron como carne de cañón. De hecho eso fue la chispa que encendió la mecha. - Aquello es un desastre. - ¿Contra quién luchan ahora? Contra las tropas francesas en Argelia. Es duro, aquello no acaba... Y eso no es todo. Desde que los soldados franceses llegaron al norte de África, no dejan de confiscar bienes y tierras a la gente, para seguir con la colonización europea. A la gente no le queda nada y los soldados les maltratan. No saben qué hacer, no tienen nada. Los matan... Es la miseria más absoluta. A finales de 1870, para evitar la derrota ante los prusianos, Gambetta, Ministro de la Guerra, ordenó la movilización de los spahis de Argelia. Algunos argelinos procedentes de un destacamento de París se unen a la Comuna. "Los spahis no son soldados regulares, sino una especie de guardia nacional, o de policía... Sus servicios son sedentarios. Sólo operan dentro de Argelia. Esta orden viola un acuerdo tácito y tradicional." El prefecto de Orán a Gambetta. Eudes, el general blanquista de la Guardia Nacional, elige a su ordenanza de entre el batallón de spahis instalado en París. Lo llama Negro, por el color de su piel. Buenas noches, ciudadanos y ciudadanas. Nos encontramos de nuevo ante el Ayuntamiento, para informar de los debates que se están celebrando. No será fácil, pues una de las primeras decisiones ha sido cerrar las sesiones al público. Ha habido tensiones entre la Comuna y el Comité Central de la Guardia Nacional sobre quién tendrá el poder. Al parecer, los delegados Chalin y Mortier, han pedido que el Comité se disuelva y que todo el poder pase a manos de la Comuna. Permanece la pregunta: ¿Quién gobierna, la Comuna o la Asamblea de Versalles? Para el "Cri du peuple", la respuesta es clara: "Si la Asamblea de Versalles tuviese algo de sentido común comprendería que su mandato ha terminado, y se retiraría para dar paso a los verdaderos miembros electos del país." Y para el "Père Duchêne": "Mostradnos que tenéis agallas decretando, en la primera sesión, la disolución de la Asamblea Nacional. Dispersadla y aplastadla si se resiste. Tenéis la fuerza, pero sólo si sois la Ley." La Comuna ha aprobado hoy los siguientes decretos: El primer decreto suspende el pago de los alquileres, y el segundo prohíbe los juegos de azar.
Todo jugador de dados, ruleta, lotería, etc., será detenido inmediatamente y conducido a la comisaría. ¡Es intolerable que los debates no sean públicos! ¡La Guardia hará que todas las sesiones sean públicas! Es un asunto militar. ¡Ya sabemos adónde llevan los secretos militares! Ciudadanos, hablad. Ya empezamos con secretos y maquinaciones. El pueblo tiene derecho a saber. ¿Qué decís? ¿Por qué nos confiscan el poder que acabamos de conseguir? - Estamos reproduciendo el viejo sistema. - Exacto, ¡ya basta! Nadie puede confiscarnos el poder o impedirnos ir a los debates. ¡El poder es del pueblo y sólo el pueblo decide! Exactamente el mismo viejo sistema. ¿Para qué sirve todo esto si repetís el viejo sistema? Yo apoyo los debates públicos... ¡Pues haz algo, para eso te elegimos! Los ciudadanos nos apoyarán sólo si él hace algo. Queremos que nos permitan asistir a los debates. Demandamos nuestros derechos y no decretos absurdos sobre los dados o la lotería. Buenos días. Muy temprano en la mañana del 3 de abril... la Guardia Nacional se dispone a marchar sobre Versalles. Parece ser que ayer fue atacada Courbevoie. ¿Pueden contarnos qué se prepara? Vamos a Versalles, llevamos diez días esperando. Los del Comité Central son unos incompetentes. Han permitido reorganizarse a los de Versalles. Estoy de acuerdo con mi compañero. Vamos con muy pocos medios. Yo apenas llevo armas, muy poca munición y nada de comida. El Comité Central no sabe nada de estos problemas. Yo creo, ciudadano, que vamos a confraternizar con los camaradas de Versalles que no saben del apoyo popular con que contamos en París. Vamos a explicárselos y a mostrarles los que ocurre. Hay que explicar los valores y los principios de la Comuna, que vean que los parisinos nos apoyan. Creo que cualquier ciudadano se dará cuenta. Mire lo que pasó el 18 de marzo. Uno bajó el fusil, y los demás le siguieron. Yo sigo creyendo en el hombre, aún es posible... No, Stéphane, no es así. La otra vez eran cuatro gatos, en París y los alrededores, ahora se trata de un ejército monárquico, con oficiales de la nobleza... Hay 400 monárquicos en la Asamblea de Thiers. Es su ejército.
Quieren acabar con la República. Hay que desconfiar de Thiers. Es un manipulador, le hemos dado demasiado tiempo El verdadero enemigo es Bismarck, los prusianos. ¡Los prusianos son nuestros enemigos! ¿Y los monárquicos de la Vendée con la bandera del rey? La bandera blanca... Muchas gracias. Ciudadanos Morterol y Heuzey. ¿Qué pasa con la policía? Estamos organizando una policía nueva. Nueva porque hasta ahora su trabajo era proteger los intereses de la burguesía. en tanto nuestra tarea será preservar proteger y servir los intereses del pueblo. Hay una gran diferencia, ¿no? Esperamos que el pueblo cree su propia policía junto a nosotros y con la ayuda de la Guardia Nacional. Nuestros métodos serán distintos a los de la Policía Imperial. - Gracias. - Hay que saber una cosa. Quizá suene a delación... pero cuando se trata de proteger al pueblo eso es irrelevante. Hay que saber que ahora mismo, aquí en París, muchos gendarmes se han quitado el uniforme para pasar inadvertidos y pueden causar problemas. Porque están transmitiendo información, que recogen en los cafés... Pueden hacernos mucho daño. La consigna es: desconfiad. Estad atentos, extremadamente atentos. ¿Saben que ayer se aprobó un decreto que separa a la Iglesia del Estado? Sería maravilloso que Iglesia y Estado se separasen de verdad. Pero los de Versalles nunca lo permitirán. Será difícil. Los clericales de Versalles nunca permitirán... que proclamemos la separación de la Iglesia y el Estado. - Pues lucharemos. - Sí, habrá que luchar. Ciudadanos ¿Habéis leído el primer principio de la República Francesa? ¡La libertad! La libertad de conciencia, la primera de las libertades. "Artículo 1: La Iglesia se separa del Estado." "Artículo 2: Se suprime el impuesto religioso." ¡El dinero para nosotros! Llama a la puerta... ¿Qué desean? Nos gustaría saber qué opina de la separación Iglesia-Estado. - No es el momento. - Pero tendrá alguna opinión... Puede ser, pero no es momento. Adiós. Uno puede ser creyente, pero no en una institución que nos hace sentir culpables, sobre todo a las mujeres.
No tenemos derecho a hablar. No tienen derecho a decirnos qué debemos hacer. No queremos seguir así. Yo soy creyente y voy a misa. La Iglesia debe ocuparse de los asuntos religiosos, pero que no interfiera con los míos y me diga lo que tengo que hacer. Me dijeron que no abortase. Siempre están culpabilizándonos, Yo pienso que esa no es su función. ¿Sabe qué nos dice el cura? "¿Cómo, señora, este año no hay niño?" ¿Le parece normal que un cura le diga eso? - Ella no está de acuerdo. - Vengo del campo, de Picardía. Allí el cura ayudaba a los pobres. Y aquí en París el único que nos ayuda es el cura de la parroquia. Si se van, ¿qué pasará con los pobres? No habrá nadie que nos ayude. Sé que las monjas ayudan, pero no es su trabajo. De cualquier modo la República nos dará trabajo, y también se ocupará de ti. Hay que ir a Versalles, hay que salvar la República. ¡Con agallas! ¡Aunque sea difícil! ¿Qué opinan de la situación militar? No estamos muy al tanto de la situación militar. Y es por eso que hay que ir a Versalles para que de otro modo no nos escucharán. En los periódicos hay un llamamiento a las mujeres. "Hay que decirle a Versalles por qué hay una revolución. Que París ha hecho la Comuna porque queremos ser libres. Que el gobierno ha derramado la sangre de nuestros hermanos y que lo hacemos responsable de nuestro dolor ante toda Francia." Eso es bello. "Acudid todas a mediodía a la plaza de la Concorde, para ir a Versalles." ¡Hay que ir, ciudadanas! ¿Quieren ir a Versalles? Sí, pero para hablar, sin armas. Debemos hablarles. El 18, los soldados de Versalles se rehusaron a dispararon contra la Guardia. Hay que volver a convencerlos. La situación no es la misma. Estaban dentro de París y los superaban en número. Tuvieron problemas con el cañón y aprovechamos la ocasión. Esto no tiene nada que ver. Ahora el ejército de Versalles es un ejército fuerte. ¡Es un enemigo con una idea en mente, quieren masacrarnos! ¡No dispararán a las mujeres! Hemos pasado meses de asedio. No podemos seguir aislados. Debemos abrirnos a las provincias para difundir nuestra palabra. Necesitamos más seguidores, no podemos ir ahora.
¡Qué ingenua! ¿Crees que van a escucharnos? ¡Llevan una semana poniéndolos contra nosotros! Nos toman por bárbaros a los que hay que eliminar. ¡Si vamos a Versalles, tenemos que ir armadas! ¡No os confundáis! ¿Quién es nuestro enemigo? ¡No es el pueblo el que nos enfrenta... el enemigo es Thiers! Hay que decirles que son nuestros hermanos e hijos. No sabéis lo que es una organización militar. Ellos están organizados. ¡Hay que ir armadas! Sé de lo que hablo. Yo sé manejar un arma, y todas podemos hacerlo. No veo por qué hay que separar a hombres y mujeres. Yo no deseo la violencia ni que corra la sangre, pero necesitamos más mujeres en los batallones. Hay trabajo para 4 mujeres por batallón. ¿Por qué estoy sola? André Léo, periodista y militante socialista, se alza contra la misoginia del estado mayor de la Comuna y constata "...en oficiales y cirujanos, salvo excepciones, una antipatía que oscila de la dureza al insulto, una actitud burguesa y autoritaria, corta de miras y mezquina." 'La Sociale', 6 de mayo de 1871. Buenos días, señores. Las mujeres con las que hemos hablado están deseosas de ayudar al ejército. - ¿Usted qué opina? - ¿De qué? A las mujeres les gustaría ayudarles en la lucha. Por supuesto, todos los voluntarios son bienvenidos. en el ejército las mujeres son gloriosas, decididas y valientes. Acogeremos con los brazos abiertos a las que vengan, porque creo que son buenas luchadoras. Aceptamos a todo el mundo. - Y ustedes, ¿qué opinan? - ¿He oído bien? ¿Mujeres en el ejército? ¿Es una broma? ¡Ni pensarlo! ¿Lo has oído, Brunet? Escuche, honestamente creo que en este momento hay cosas más urgentes que resolver. este asunto puede esperar. No, tenemos que ir a Versalles. Seamos prácticos, las mujeres pueden servir para cocinar, coser, quizás en la enfermería... y en la cama, claro está, como reposo del guerrero... Eso es todo. Como médico de la Guardia Nacional, ¿irá a Versalles? Es mi deber. ¿Aceptaría ayuda de mujeres? - Como camilleras, por ejemplo. - Siento decirle, señora, que la presencia de mujeres en el terreno de operaciones - ... es por ahora inoportuna. - ¿Cómo que inoportuna? ¿Y por qué podría ser inoportuna nuestra presencia al lado de nuestros heridos? Son nuestros maridos, nuestros hombres. Según la ética militar... nuestro juramento no contempla la posibilidad... de reclutar a mujeres para el campo de batalla. Pero algunas mujeres tienen formación de médicos.
No tendrán título, pero tienen formación, son competentes y podrían ayudar. ¿No entienden que estamos al borde de una guerra civil? ¡Claro que lo entendemos! ¡Vuestros hermanos y maridos son los que van a morir! Por eso mismo tenemos derecho a ir. Son sus hijos, hermanos, maridos. Es un truco burgués para hacernos sentir culpables por enviarlos. Los hombres son libres. Son libres de ir a luchar si así lo quieren. - ¡Los estáis mandando a morir! - ¡No mandamos a nadie! Están mandando a todo el mundo. Ellos lo decidieron y vuestra gente los va a matar. Si tan culpable se siente, vaya a Versalles a hablar con ellos. Como ve no hemos huido a Versalles, estamos aquí con vosotros. Pero no aceptan nuestra participación. Conseguiréis que maten a vuestros maridos y hermanos. Eso es problema nuestro. Ahora debemos ir a las barricadas para cuidar de ellos. Ofrecemos nuestro apoyo y nuestra ayuda, pero si no nos aceptan, nos organizaremos solas. Quizá después se organice y podáis ayudar... ¿Cómo que 'después'? Se trata de hacerlo ahora, no dentro de diez años. ¿Y su marido, se ha ido? Voy a intentar convencerlo para que os ayude. ¡Él es su Dios, no el nuestro! ¡Jesús fue un artista, un líder, un anarquista! ¡Un carpintero siempre en huelga! ¡Un artista, un líder, un anarquista y un carpintero en huelga! ¡Lo habéis convertido en el dios de los burgueses! Y la hermosa Virgen María, la Virgen María de mi juventud, con su velo azul... con su velo azul y su niño Jesús... ¡La habéis violado! ¡Cabrones! Vosotros, los curas, predicáis el orden y la familia. ¡Ya estamos hartas de orden, de familia y de maridos! - ¡Queremos ser libres! - Nadie os obliga a casaros... ¡Sois unos parásitos, vivís a costa del pueblo! ¡Devolved el dinero al pueblo! ¡El lujo de las iglesias es obsceno! Pero ese dinero no es nuestro, es del pueblo de Dios. A todo el que quiera venir... ¡Para enseñarnos a inclinar las cabezas! Vamos, luchad por la Comuna. No resolvéis el problema dándome un fusil. Hoy estáis detrás del fusil y creéis tener razón. ¿Y si mañana estáis delante? ¿Ya no tendréis razón? Pues le quitamos el fusil. Si dispara antes, morirás sin demostrar que tienes razón.. El fusil no da la razón.. Sra. Defer, parece molesta. Sí, estoy muy abatida con todo esto. Mi marido murió en la guerra.
¿Qué puedo hacer yo sola frente a toda esta gente? Estoy preocupada. Hay que salvar las herramientas de trabajo, ¿qué haré si todo el mundo me ataca así? Me voy al campo, tengo miedo. ¿Tiene miedo? Sí, porque estas mujeres no saben razonar. No se puede hablar con ellas. ¿Qué debo hacer? Al menos podrían escuchar. ¡Llevamos años calladas, es normal que nos alteremos! Pero somos mujeres, igual que tú. ¿Qué haréis a continuación, matarme? Pues a lo mejor, si no estás de nuestra parte. ¡Y tú, quítate esa sotana y ponte unos pantalones! ¡Demuestra que eres un hombre! Los clubes, pequeñas asambleas populares que proliferan en París desde el asedio, se instalan en las iglesias. Se suspenden los oficios nocturnos, y los fieles son reemplazados por mil aprendices de tribuno, entre ellos muchas mujeres exaltadas. "A los curas habría que fusilarlos, son los que nos impiden vivir como queremos. Las mujeres no deberían ir a confesarse. Invito a todas las mujeres a que cojan a todos los curas y los echen al fuego." Gabrielle, 17 años, en el Club St. Sulpice. Batallón, a mis órdenes... ¡Firmes! ¡Ciudadanos! ¡Silencio! La delegación del Subcomité os informa, que los conspiradores monárquicos han pasado al ataque. A pesar de nuestra actitud moderada, han atacado. Esta mañana, los vendeanos, los bretones y los gendarmes han cubierto de metralla y de obuses a la población indefensa de Neuilly. Han iniciado una guerra civil contra nuestra Guardia Nacional. Ha habido muertos y heridos. Como representantes electos del pueblo de París, nuestro deber es proteger a la ciudad de sus agresores. ¡La defenderemos con vuestra ayuda! La Comuna cuenta con vuestro coraje y vuestra determinación para frenar a los versalleses. ¡Viva la Comuna! ¡Ciudadanos y ciudadanas! ¡Que los espías de Versalles que se esconden entre nosotros hablen a sus amos del valor que enciende nuestros pechos! ¡Que hablen de una población gloriosa y de un ejército popular dispuestos a dar su sangre para salvar a la patria! ¡Viva la Comuna! ¡Ciudadanas, escuchadme! ¡Dejad que vuestros maridos e hijos cumplan con su deber! ¡Todos a Versalles! ¡Batallón, a mis órdenes! ¡Derecha! Mujeres del distrito XI tenéis el honor de portar nuestra bandera. ¡Batallón, a Versalles! ¡En marcha! ¡A Versalles! Será difícil pero venceremos. ¿Qué opinan de la Guardia Nacional? Estos soldados están llenos de entusiasmo, pero les falta entrenamiento y equipamiento. Aún no están bien organizados. Creemos que eso provocará pérdidas importantes. Pero por otra parte, no hay elección. los soldados deberán formarse en el campo de batalla.
¿Por qué está en Francia? ¿Cómo ha llegado aquí? Debe saber que en Polonia la situación es muy dura. - Para nosotros... ¿Puedo hablar en polaco? - No, por supuesto. Después de la derrota de la insurrección del 63... fuimos condenados al exilio en Siberia. Pero escapamos de camino a Siberia... y elegimos Francia como país de acogida. Ofrecimos nuestros servicios militares al ejército francés durante la guerra contra los prusianos. ¿Les preocupa lo que está sucediendo aquí? Para nosotros, nuestra participación en las filas de la Guardia Nacional es la continuación de la lucha que hemos librado en Polonia durante años. En primer lugar, porque Polonia lleva mucho sin ser un país independiente y siempre hemos participado en las insurrecciones. Como militares profesionales, siempre hemos apoyado a las fuerzas revolucionarias. Después de salir de Polonia, ofrecimos nuestros servicios militares a las fuerzas francesas, que entonces luchaban contra los prusianos. Así que nuestra participación en la Guardia Nacional es una consecuencia de nuestra participación en la batalla de París. Muchos de nuestros colegas también lucharon contra Prusia en Italia con Garibaldi. Para nosotros es una especie de tradición. Yo nací en Francia. Mi padre vino tras la derrota de la insurrección de 1831, así que me siento tan francés como polaco. Es más, no creo que Polonia pueda ser libre sin una Francia libre y justa, sin la victoria de la Comuna. Para que cambie Europa debe cambiar el orden social. Ese es nuestro objetivo. La 'Gran Salida' se convierte en un desastre. El ejército gubernamental pone en fuga a las columnas con fuego de artillería. Muchos prisioneros son ejecutados in situ, entre ellos los generales comuneros Duval y Flourens. Los prisioneros supervivientes son conducidos a Versalles. Tengo poco que decirle a la Asamblea. Pero lo que he de comunicarle es tan satisfactorio... si puede haber algo satisfactorio... en una guerra civil. Tan satisfactorio, decía, que la brevedad del relato no disminuirá su importancia. ¡Más alto! ¡No se oye! Le pido excusas a la Asamblea, pero estoy algo afónico. Estoy extremadamente cansado y me resultaría difícil hacerme oír lejos de esta tribuna. Ayer, como todos saben, tuvimos que combatir contra esos miserables... que, engañados por pervertidos, están dispuestos a seguir una guerra civil tras una guerra extranjera.
El ejército ha demostrado un profundo sentido del deber. y, al igual que el país, ha comprendido la situación. El ejército ha demostrado... un vigor y un valor extraordinarios. ¡Ahí están los traidores! ¡Matadlos! ¡Disparadles! ¡Asesinos! El cadáver del general comunero Gustave Flourens es transportado a Versalles en una carretilla. Unos burgueses le traspasan el cerebro con la punta de sus sombrillas. Es terrible, ha sido puro salvajismo. Vi a mujeres golpeando y escupiendo a prisioneros heridos... Fue difícil detenerlas. Nunca había visto algo así. Estoy muy afectado. ¿Alguien más? Me ha impresionado el comportamiento de los ciudadanos por los que luchamos. Nunca habría imaginado una cosa así. Si no hubiésemos estado allí, los habrían ejecutado. Señoras, estaban muy enfadadas. Esa gente sólo entiende las malas maneras. Son la vergüenza de Francia. Es humillante. ¡Francia en manos de anarquistas y extranjeros! - Es insoportable. - ¡No a la dictadura roja! - Esto es intolerable. - Para nosotros es vergonzoso. Vine con mis amigas y me dejé llevar por la violencia. Nos han echado de París. No sé qué es lo que quieren. ¿Qué está ocurriendo? ¡Ya no respetan nada! ¿Quieren nuestras fortunas o qué? La dictadura acecha, pero la detendremos. Los prusianos que cercan París, aprovechan nuestra derrota y la enfermedad del Emperador Se aprovechan para sembrar el caos. Es una desgracia. - Deshonran este país. - ¡Los están manipulando! Tuvimos que huir a Versalles. Lo hemos perdido todo. Y el mal olor. La falta de la privacidad. No respetan nada, ni Iglesia, ni Estado... - Mataron a nuestros generales. - Hay que regresar a París. - Se merecen la muerte. - Yo sólo quiero recuperar mi palacete... Sabemos que los manipulan los extranjeros. Sabemos de dónde vienen estos extranjeros. Son secuaces de Garibaldi. El Emperador les permitió ir a Londres. Son unos ingratos. Pero el pueblo es así. Le das la mano y quiere el brazo entero.
Son una chusma de iluminados, se dicen iluminados. sólo sirven para trabajar, si es que se dignan. Están manipulados por extranjeros. Lo han destruido todo y ahora reclaman pan. Han destruido el trabajo, la industria... No queda nada. Que vuelvan a trabajar para comer, para que coman sus hijos. - Sin nosotros están perdidos. - Dicen que nos hemos rendido. Que marchen con sus cañones contra los prusianos. - ¿Quién les da trabajo? - ¿Afrontaron a los prusianos? Yo no vi que se enfrentasen a los prusianos. ¡Dios mío! En Alemania lo que deseamos es paz, un gobierno estable para seguir con los negocios. Eso es lo que cuenta, los negocios. Los dos gobiernos tienen que trabajar juntos. Queremos firmar un tratado de paz, eso es lo más importante. Pueden contar con Bismarck. Entre Francia y Alemania podría haber negocios importantes si aplastamos a esos obreros y a su Comuna lamentable. Bismarck incluso liberó a franceses prisioneros de guerra. Ustedes no entienden que el enemigo no es Alemania. Se matan entre ustedes. Es una guerra franco-francesa. Hay que acabar con esto, aplastar a los comuneros, matarlos a todos, porque son asesinos... La derrota militar y la ejecución de prisioneros por los versalleses, sumergen a la Comuna en un clima de guerra. Se arresta a los insumisos, se requisan armas y material para equipar a la Guardia. El 4 de abril, el arzobispo de París, Monseñor Darboy, es detenido. ¿Qué sucede? - Dice que es periodista. - Sí que lo es. ¿Quién lo dice? ¡Soy del "Père Duchêne"! ¡Soy periodista! Lo dices tú. ¿Y si también eres una espía? Él es un espía. Cálmate, trabaja para el "Père Duchêne" ¡No me hables así! ¡Es un periodista! No tienes derecho a atacarlo... Si eres del "Père Duchêne", haz un artículo para mañana Escribe sobre los jóvenes, porque no habláis de nosotros. Di que queremos participar en las elecciones... Habla del Monte de Piedad, es una vergüenza para la Comuna.
¡Queremos que lo cierren! ¡Y si mañana no se publica, iremos a buscarte! "La Comuna de París, considerando que el gobierno de Versalles pisotea abiertamente los derechos humanos y las convenciones de la guerra, decreta, Artículo 1: Los sospechosos de colaborar con el gobierno de Versalles serán inmediatamente acusados y encarcelados. Artículo 5: La ejecución de un prisionero de guerra o un partidario del gobierno de la Comuna de París, será seguido inmediatamente de la ejecución del triple de rehenes." Este macabro decreto legaliza la venganza, reclamada por el pueblo. Nunca será aplicado. Sólo en los últimos días de la 'semana sangrienta' sufrirán algunos rehenes la furia popular, como reacción desesperada a las masacres monárquicas. ¡Qué obcecación! Ya conocemos a los verdaderos rehenes: el Banco de Francia, las propiedades... La Comuna prefiere no tocar los casi tres mil millones del Banco de Francia. Jourde, Delegado de Hacienda, cuidadoso de no desestabilizar la moneda, se contentará con pequeños anticipos: unos 17 millones de francos. El Banco de Francia será más generoso con Versalles, concediéndole cerca de 257 millones. La guerra nunca no es la solución. aunque ahora es necesaria, pero la Comuna no debe olvidar que la prioridad de la revolución, es la educación, los niños. Mire las calles, están llenas de niños. Hay que ocuparse de ellos. La Comuna debe crear guarderías para liberar a las mujeres. Las mujeres se pasan el día trabajando, y eso las cansa y las degrada. La Comuna debe ocuparse de los niños, desde muy pequeños, antes incluso de que tengan edad para ir al colegio. Hay que socializar a los niños porque es el único modo de... "Nos hallamos en el corazón del sistema militar comunal, en el despacho del ciudadano Cluseret, que acaba de ser nombrado Secretario de la Guerra y comandante del ejército. Se ha rodeado de un grupo de prestigiosos oficiales extranjeros, como el general Dombrowski, militar polaco de carrera que sirvió a las órdenes de Garibaldi, quien lo tenía en muy alta estima. Ha sido nombrado Comandante de París y Neuilly. En el mismo espíritu de internacionalismo, Dombrowski ha nombrado al general italiano La Cecilia y a los generales Wroblewskiy Okolowicz... Conocimos a su marido ¿Cómo está él? No muy bien. Está agotado. Intenta descansar, pero como probablemente ya sabe, han declarado la guerra contra Versalles. Tendrá que volver a irse. - No estamos demasiado bien. - ¿Teme que le pase algo? Sí, tengo mucho miedo. ¡En este ejército hay sólo generales extranjeros! Italianos, españoles, polacos... ¿No había ningún francés? ¿Cuál es el problema? ¿Quién va a defenderlos intereses del pueblo? Son perfectamente capaces, ¿por qué no? Y no es la primera vez que un extranjero defiende los intereses de Francia. ¿Y Théron, qué hace por defender la Comuna? No lo digo en broma, es el más joven de nosotros. ¿Qué me decís de la libertad de decidir si luchar o no? ¿No tenemos derecho a decidir si queremos luchar o no? - Es injusto. - ¿Por qué no va a luchar? ¿Por qué deben morir otros mientras él se esconde en su
joyería? ¡Ven con nosotros a las barricadas! ¡Ven! - Mi madre no quiere. - ¿Qué opina tu familia? Mi madre no quiere, dice que es peligroso. Pero vamos, papá y el abuelo quieren que vayamos... ¡Los jóvenes van a luchar, mientras Théron se queda ahí! ¡Es un escándalo! ¡Una vergüenza! Por supuesto que iremos si es necesario. ¡Yo combatí en Crimea! ¿No visteis lo que pasó en Versalles? ¡Dios mío! ¿Habéis visto lo preocupada que está Agnès? ¿Qué queréis, luchar aquí en el patio? ¿Es eso? ¡Pues matadlo, entonces! ¡Presenten armas! ¡Firmes!¡Presenten armas! ¡Saluden! Thiers quiere reconstruir un ejército poderoso para aplastar la insurrección. Sus 40.000 hombres iniciales se incrementan con el regreso de los prisioneros, tras los acuerdos de paz firmados el 10 de mayo. Pronto tendrá un ejército, equipado y entrenado, de 130.000 hombres. ¿Cómo va todo, señora? Estoy muy contenta. La patrona ha abierto el taller y la lavandería, aunque no ha subido el sueldo. En fin... Tener trabajo ya es algo. Hay quien no tiene nada. - ¡Ya basta de estómagos vacíos! - Ahorraré para mi colchón. ¿Qué opinan de la situación? El tema es que cuanto más trabajo tenemos, menos nos pagan. Yo acordé una cantidad con la patrona, y esta mañana me dice que me va a dar la mitad. Con eso no puedo vivir. No nos da tiempo a acabar, hay demasiado trabajo. Deberíamos tener un sitio para reunirnos. Unos no tienen trabajo, a otros le sobra y hay quien duerme en la calle. Necesitamos un sitio donde hablar de todo eso. - ¿De qué sirve hablar? Hay que actuar. - Hay que ser solidarias. Hay que actuar. Hablando no arreglamos nada. Organicémonos. Yo podría ocuparme de los niños o hacer otras cosas. Organizarse está bien, pero tenemos que actuar ya. No sirve de nada esperar... Dennos trabajo. Patrona, dénos trabajo. Lo único que tenemos son nuestras manos para trabajar. Os doy lo que tengo. Todos han partido a la guerra. Ya sé que os pago menos, pero hago lo que puedo. Usted habla de dinero. Yo hablo de solidaridad. Esta sábana es de una señora demasiado mayor para trabajar. así que yo la lavo por ella.
Respecto al sueldo, bueno, ella lo necesita más que yo. Puede que el Ayuntamiento del distrito XI nos dé ropa para lavar. de los soldados del distrito. - ¿Y cuánto nos van a pagar? - Estoy negociando. - Es trabajo. - ¿Y si no nos pagan, qué? Dejadme hablar un momento, nunca me escucháis. Estoy negociando un contrato con el Ayuntamiento un contrato por las camisas de los oficiales de la Guardia Nacional. Pero las negociaciones con la administración son lentas... Estamos en el Ayuntamiento del distrito XI. la municipalidad se ha estado organizando desde nuestra última visita. Buenos días. ¿Quién es usted y qué hace aquí? Me llamo Baux-Picard. Me ocupo del registro civil y del establecimiento de una comisión que se haga cargo de las pensiones para viudas de guerra. y, por ahora, de ayudas económicas para los más necesitados. Ciudadano Verdure, ¿qué hace usted aquí? Como miembro electo del distrito XI y de la Comuna, me corresponde ocuparme de las tareas administrativas. Hoy celebramos el primer apadrinamiento republicano. Es un gran acontecimiento. ¿Y usted de qué se ocupa? Llevo el registro civil, anoto quién entra y quién sale del Ayuntamiento y hago hojas de información. - ¿Cómo se llama usted? - Blanche Capellier. ¿Cómo se llama y a qué se dedica? Soy el ciudadano Patey, Delegado de Subsistencia. Distribuyo los bonos de comida individuales... ...y los de 500 gramos de pan para quienes están inscritos. Ese es mi trabajo en el Ayuntamiento. - ¿Y usted? - Soy su asistente. Es un sistema que ya pusimos en práctica durante el asedio, pero entonces no había recursos. Ahora, algo podemos dar. Perdone, para la TV Comunal. ¿A qué se dedica? Me llamo Charles Capellaro, soy delegado municipal y me ocupo de la intendencia de la Guardia Nacional: equipo, armamento, bonos de comida... Este guardia viene a reclamar unos bonos de comida. El problema es que no trae el formulario necesario. Dice que mi jefe de compañía tenía que darme un papel... Pídele al jefe de tu compañía que te lo dé. Vuelve con él, y te daré lo que pidas. Además del registro civil y la intendencia de la Guardia el Ayuntamiento asume el papel de policía revolucionaria, y registra las denuncias realizadas por los ciudadanos contra burgueses e insumisos.
¿Puede presentarse, por favor? Henri Appollon Guillaume, me ocupo del orden público: requisamientos, registros, arrestos y a veces denuncias. Perdone... ¿A qué se dedica? Soy miembro de la delegación civil del Subcomité. Recojo las declaraciones... para el arresto de insumisos, requisamientos y registros. Es para la TV Comunal. ¿Qué sucede aquí? Interrogamos a este ciudadano que frecuenta los bares... y difunde mentiras. También es un insumiso. - ¡A ver, ciudadano! - ¿Qué ha hecho, exactamente? Difundir mentiras y hacer comentarios derrotistas. Ayer estaba borracho perdido. Pienso que andaba por aquí porque hay bares más baratos que en Versalles. ¿Qué tienes que decirle a la TV Comunal? No sé, me he despertado y... Ayer estaba en el bar... y ahora estoy aquí. ¿Qué es eso de un espía? Sólo estaba en el bar, ¿qué quieren de mí? Sin moral, el hombre deja de ser útil... ¿Qué hace usted, señor? Preparo el primer número del diario "Le Prolétaire", que publicaremos en cuanto consigamos fondos. ¿Qué contenidos tendrá? Todos los que deseen los habitantes del distrito. Dentro de una cierta línea política, para la defensa de ciertas ideas. Puedo darles un ejemplo de nuestra línea política. "Nosotros, los proletarios, defendemos la solidaridad, la unión y la igualdad. Queremos la supresión de todo privilegio y de todo monopolio y su substitución por la ley de la capacidad de modo que realmente el trabajador pueda beneficiarse del producto de su trabajo. Queremos educación primaria gratuita, obligatoria y laica. Queremos que los delegados le rindan cuentas al elector." Eso es lo que queremos y será debatido en la calle, en las reuniones, y, tan pronto como podamos, en el periódico. Léontine Rombert, pedisteis que la detuviéramos. ¿Cómo os atrevéis a tratar así a una mujer? La Prefectura le ha pedido al Ayuntamiento del distrito XI que recopile información sobre algunos ciudadanos que están en contacto con Versalles porque sus familias están allí. Como comisario del distrito, voy a aplicar esa medida de manera radical, aunque parezca impopular, para poner en marcha un sistema de vigilancia sistemática de todas las actividades de la gente del distrito XI. ¿Qué pasa con mi marido? Ya le he dicho al comisario... Repítalo. Mi marido fue a Versalles a cumplir con su deber. ¿Por qué? Ahora mismo, el gobierno está en manos de la Comuna. ¡Eso es problema suyo! Tengo una casa que llevar, niños que criar...
¿Se cree que es fácil? ¡Divórciate, ciudadana! No tendrás que hacer cola y recibirás raciones para tres días... ...Augustin Verdure, delegado municipal del distrito XI. Los ciudadanos Gérard Vatrin y Marie Desgranges declaran haber presentado a su hijo Lucien para ponerlo bajo la protección de la autoridad republicana legal, emanada de la libre voluntad del sufragio. Declaran también querer poner a vuestro hijo bajo la protección especial de los ciudadanos Stéphane Lazare y la ciudadana Lucie Davis como padrinos, quienes aceptan hacerse responsables, viniendo a faltar sus padres, de educarlo en el respeto de las leyes democráticas y de inculcarle las cualidades morales, humanas y cívicas indispensables para que en su mayoría de edad sea un ciudadano ávido de fraternidad y comprensión, respetuoso de la libertad y solidario con su prójimo. Señores, hoy lanzamos una ofensiva... contra los fuertes de Issy y Vanves. Ambos deben ser neutralizados, para permitirnos iniciar un asedio desde la otra orilla del Sena. Si el fuerte Issy no cae al comienzo de la ofensiva, dada su posición dominante sobre el río, existe el riesgo de que los asaltantes sean barridos. El fuerte Vanves también debe ser reducido al silencio, ya que puede dar apoyo de artillería a su vecino. Una vez neutralizados ambos fuertes, el ataque principal se realizará sobre el ángulo suroeste de las líneas defensivas, en el Point-du-Jour, donde la muralla es más débil. ¿Señores periodistas? ¿Sr. Thiers, es cierto que su estrategia prevé el bombardeo de París? - ¡No, claro que no! - Pero se trata de un bombardeo... No señor, la artillería nunca ha bombardeado París. - Sólo ha usado sus cañones. - Eso es un bombardeo... No lo es. De todos modos, la situación es muy simple. Trabajo con una compañía privada de ingenieros que instala una batería de artillería en una colina para reducir al silencio el fuerte Issy de modo que nuestras tropas puedan pasar por el Point-du-Jour. Yo soy el creador de las murallas de París, de modo que soy el único que sabe cómo destruirlas. Tenemos en línea al Sr. Hoffman, ayudante del ministro plenipotenciario representante de EE UU en París. Les recuerdo que su delegación es la única representación extranjera que sigue en París y no está en Versalles, con el gobierno. Sr. Hoffman, ¿puede aclararnos la decisión de su país? Sí, el ministro Washburne cree que nuestros intereses están mejor servidos si nos quedamos en París. Así que nos quedaremos aquí, a pesar del peligro. ¿Hay realmente un sentimiento de peligro? Sí, sobre todo el peligro de los obuses. La metralla ha caído a seis metros de mi despacho. Ayer, de acuerdo al ministro, el Arco del Triunfo fue alcanzado 27 veces. ¿Ha habido muchas víctimas? Sí, eso creo, pero no dispongo de cifras exactas. Ha habido muchas víctimas civiles.
Ayer, una anciana de 70 años perdió ambas piernas a causa de la metralla, delante de una iglesia... "Aunque nadie pueda aún prever el curso de estos tristes eventos, esperemos que los particulares no sufran los excesos de los muchos saqueadores que la Comuna deja en su estela, porque están demasiado ocupados peleando en el frente. Los arrestos de miembros del clero y el saqueo de algunos cofres parecen calmar su codicia. El Sr. Gobineau tuvo que abandonar su piso de la Av. Josephine, porque los obuses le caían encima... París está viviendo una auténtica revolución. ¿Podría decirnos qué está pasando en Argelia? No hay que mirar a otro lado. Tenemos que ser sinceros. Desde la llegada del ejército francés a Argelia en 1830, su único objetivo fue saquear las riquezas del país. Es verdad. Comenzaron confiscando las propiedades y las tierras y acabaron con la privación de libertades. El ciudadano argelino está reducido a la esclavitud. A perdido su identidad. ¿Qué esperan de la gente? Se lo han quitado todo. Ha estado allí. Acaba de volver de Argelia. Mataron a la gente, la masacraron. Lo bombardearon todo, entraron en las casas. Dice que allí la represión fue terrible. Confirma lo que acaba de decir sobre la confiscación de tierras... sobre la represión salvaje. Él huyó. - ¿Consiguió huir? - Sí, pero no le fue fácil. La rebelión se ha extendido de este a oeste. Especialmente en el este porque... El camarada está diciendo que la represión es brutal. Las aldeas son incendiadas. Allí, por ejemplo... A su hermano le confiscaron las tierras. Eso es lo que está pasando, hacéis bien en decirlo. La situación es gravísima. ¿Os dais cuenta? Están matando a la gente, hay que reaccionar. Por ejemplo mi familia, han sido comerciantes desde hace siglos. Nos confiscaron las tierras, todas nuestras propiedades.
¿Os parece normal? Hay que rebelarse... Es una injusticia. La tierra ya no es nuestra, pero el trigo sí. El pan que coméis aquí lo hacen con nuestro trigo. Yo llevo muchos años viajando por todo el mundo. He estado en países pobres, en Argelia, en África. He visto tierras saqueadas por la colonización. Cómo saquean a la gente y la cultura de esos países. ¿Y qué ocurre hoy? Hoy el dinero circula y domina el mundo. Las mercancías circulan. Pero se le niega la entrada a las personas de los países pobres. Les dicen: "Prohibido el paso. Nosotros os saqueamos, pero vosotros no podéis pasar" - Eso es verdad. - Hay que luchar contra eso. Niegan nuestra cultura, quieren acabar con ella... El 18 de marzo de 1996, 350 'clandestinos' de un centro de Montreuil ocupan la iglesia de St. Ambroise para protestar contra la negativa de las autoridades a regularizar su situación administrativa. Monseñor Lustiger, arzobispo de París, acude a visitarles y les expresa la 'solicitud y misericordia' de su iglesia Al día siguiente, las autoridades religiosas solicitan al Ministerio del Interior que los expulse. Justifican el levantamiento de la tradicional inviolabilidad del lugar santo invocando la práctica de una religión ajena a Cristo dentro de su iglesia. El 24 de marzo, unidades antidisturbios irrumpen en la iglesia haciendo uso de una violencia reservada al rescate de rehenes terroristas. Los ocupantes, entre ellos numerosas mujeres y niños, son evacuados brutalmente. Una pequeña victoria terminológica: desde entonces, los medios hablan de "sin papeles'. Batallón, a mis órdenes. ¡Firmes! Hay una orden preparatoria y una orden de ejecución. Una orden preparatoria anuncia lo que viene a continuación. ¡Firmes! ¡Armas al hombro! Ciudadanos y ciudadanas, estamos a 11 de abril. asistimos a la partida al frente de un nuevo batallón de la Guardia Nacional. Les recordamos la actualidad en titulares: Thiers ataca París, los obuses alcanzan el Arco del Triunfo. pero la moral de las tropas es alta. Hablaremos con Agnès Noiret, que entrevistamos hace días. No es fácil cubrir los hechos, hacer entrevistas, sin mantenerlos informados de lo que se decide en el Ayuntamiento Hola, Agnès, ¿su marido sigue en el frente? - Desde hace tres días. - ¿Sabe dónde está? No, no tengo noticias. Cada vez estoy más preocupada. Sólo sabemos que hay muchos muertos. Debo tratar de averiguar... necesito saber.
¿Qué piensa hacer? Me aconsejaron que fuera a la Legión. Algo tengo que decirles a los niños. Es muy difícil. Gracias. Buena suerte. Para contrarrestar los rumores de derrota y desbandada, la Comuna ha prohibido ciertos diarios de línea versallesca que defendían la propiedad privada y la jerarquía social. La prensa reaccionaria calumnia a la Comuna. Por eso es muy importante la información que les damos. Nuestros colegas cuestionan estas medidas de prohibición. Una cita del "Cri du Peuple": "Ante provocaciones y mentiras queda el recurso al derecho, pero insistimos en reclamar total libertad de prensa." Para el "Père Duchêne": "La revolución es suficientemente fuerte para otorgar a sus enemigos la libertad escribir contra ella. La libertad para todos, incluidos nuestros enemigos, es una prueba de nuestra fortaleza. Con la excusa de la guerra, la censura acabará cerrando no sólo una treintena de periódicos 'reaccionarios', sino también los de la prensa pro-comunera crítica, como 'La Commune' de Jean-Baptiste Millière. ¡Marquen el paso! ¡Marchen! Nosotros, cuyas lámparas se encienden con el canto del gallo Nosotros, a quienes la pobreza nos arrastra al yunque antes del amanecer Nosotros, que luchamos incesantemente con toda nuestra existencia Sin refugio ante el frío y la vejez Querámonos unos a otros y, si podemos, unámonos para compartir un trago. Ya sea que el cañón esté silencioso o ruja ¡Bebamos! ¡Bebamos! ¡Por la independencia universal! Querámonos unos a otros y, si podemos, unámonos para compartir un trago. Ya sea que el cañón esté silencioso o ruja ¡Escuchen! ¡Ciudadanas! Os anuncio la creación de la Unión de Mujeres para la defensa de París y el cuidado de los heridos, presidida por la ciudadana Elisabeth Dmitrieff. Nuestro objetivo es reunir a las trabajadoras de París y aunar sus fuerzas para apoyar a la Comuna en su lucha contra todas las tiranías. ¡Viva la Comuna! Pedimos a las mujeres que se movilicen cuanto antes, porque París y la patria están en peligro. No se trata de extranjeros que quieren invadir Francia. Los asesinos del pueblo y la libertad son franceses. Son los privilegiados por el orden social actual, que se enriquecen a costa de nuestra hambre y nuestra fatiga, nuestro sudor y nuestra miseria. No queremos más amos ni explotadores, sino el gobierno del pueblo y el bienestar para todos. Queremos trabajo, pero sólo si nos beneficia y nos convierte en seres humanos libres. Ciudadanas, debemos actuar deprisa. Debemos organizarnos, para ayudar a nuestros maridos, hijos y hermanos combatientes, pero también para defender la Comuna, que acabará con la esclavitud que sufrimos desde siempre. ¡Viva la libertad! La Comuna no depende solamente de los del Ayuntamiento, sino también de nosotras, y de nuestra voluntad para crear un mundo y un futuro que nos pertenezcan.
La idea es que cada distrito posea su propio comité local. Os invito a crear la Unión de Mujeres del distrito XI. Pronto el Ayuntamiento nos cederá una sala. El lugar y la fecha de la próxima reunión se anunciarán mañana. Buenos días. Quiero hablar con un oficial de la Legión. ¿Para qué? Quiero noticias de mi marido, es soldado de la Guardia. ¿La Guardia? ¿Dónde está exactamente? En el batallón 66. Voy a preguntar. Una señora busca a su marido. Dice que está en el frente... Dile que espere. Vengo del puente de Neuilly. ¿Qué está pasando? Hace 3 días que pido refuerzos sin obtener respuesta. ¿Qué ocurre? Capitán, recibimos entre 50 y 60 correos al día. No podemos responder a todos. Haga el favor de esperar. Los hombres están desmoralizados, estamos solos. Si sus hombres no recibiesen órdenes del Ayuntamiento sin nuestro permiso... Las órdenes se dan desde aquí. Si tiene hombres, démelos. Frescos y equipados. Mañana tendrá allí al batallón 138. A menos que el Subcomité lo utilice para el desfile. ¿Quiere eficacia? La tendrá. El General Cluseret ha dado órdenes muy precisas. Desde ahora, los capitanes detendrán a los insumisos. Comience ahora mismo. Tenga, una orden para un tal Berco, calle Folie-Méricourt. ¿Esperan que así nos apoyen? Limítese a mantener el orden en su batallón. Estableceremos una comisión disciplinaria. Dígale a sus hombres, que el soldado que no esté al pasar lista, no recibirá paga. ¡Así no apoyarán a la Comuna! Que pase la ciudadana. Ciudadanos, necesito tres guardias para buscar a un tal Berco, calle Folie-Méricourt, 34. Estoy buscando a mi marido. Está en el batallón 66. - ¿En qué compañía? - En la Compañía D. - ¿Qué batallón? - El 66. - ¿Cómo se llama su marido? - Jean Lebert.
- ¿En qué frente combatía? - No lo sé. En Asnières, creo que está allí. - A ver. Lebel... - Lebert. Creo que está en Asnières. ...propuesta del ciudadano Jourde, delegado de Hacienda, una pensión de 600 francos para las viudas, casadas o no, de guardias muertos luchando por los derechos del pueblo. y 375 francos para sus hijos, legítimos o no, después de una investigación que establezca sus derechos. Les leo una declaración de un grupo de ciudadanas: "Debemos recoger el guante, hay que vencer o morir. Que las madres que se dicen: '¿qué me importa la victoria, si pierdo a los que quiero?', sepan que el único modo de salvar a los que quieren es ser activas en la lucha." La Comuna hace un llamamiento al trabajo en las escuelas. Invita a los ciudadanos y ciudadanas interesados a presentarse ante la Comisión de Enseñanza del Ayuntamiento. Dos días después de la siguiente escena, Agnès Noiret encontrará a su marido muerto en un puesto de socorro. Ella y sus hijos obtendrán una pensión de viudez, según lo dispuesto en el Decreto de la Comuna del 11 de abril. Venimos de la Legión, no han sabido decirme nada. - ¿Ninguna noticia? - Les dije que partió hace días. Si quieres, puedo acompañarte al Subcomité... ¿Qué os parece? - ¿Te quedas tú con los niños? - Sí, yo me ocupo. ¿Vamos? Yo sé dónde es. Buenos días, ciudadanos. Buscamos al ciudadano Lucien Berco. - No lo conocemos. - Me han dicho que vive aquí. ¿Rubio? Calle Folie-Méricourt, 34. ¿No hay ningún Berco? Allí, en la casa del fondo. En la planta baja. ¡Ándate con ojo, Théron! ¡Aún no eres de los nuestros! Ya te llegará el turno. Émile Théron, el joyero, será llevado al Ayuntamiento para ser interrogado, pero la llegada del ejército de Versalles pondrá fin a las recriminaciones de los comuneros. Émile y Marie-Louise Théron darán refugio a un comunero durante la 'semana sangrienta'. Un vecino los denunciará, y serán ejecutados por un pelotón de fusilamiento gubernamental. Es la guerra, debemos unirnos. ¡Ciudadano Berco, sal de ahí! ¡Sabemos que estás ahí! ¿Dónde está la salida? - ¿Qué pasa? - Para el Subcomité. - ¿Quién? - El subcomité.
¿Y quiénes son ustedes? - Oficiales de la 11ª Legión. - ¿Estás ciego? Es la Legión, para el Subcomité. ¿Qué sucede? - ¡Dejadme tranquila! - ¿Qué ha hecho? Soy un agente del orden, las preguntas las hago yo. Los policías huyeron de París después de la insurrección, dejando allí a sus mujeres para cuidar las casas. Es el caso de Léontine Rombert, detenida con otros vecinos del barrio bajo sospecha de complicidad con el enemigo. FIN DE LA 1ª PARTE PARTE 2 Buenas noches, ciudadanos. Estamos con Eugène Protot, Delegado de Justicia, que acaba de salir del Consejo Comunal. Se han tomado medidas para proteger a los ciudadanos, de la arbitrariedad policial. -Sí, eso es. Vistos los arrestos, registros y requisas de los que se han quejado algunos ciudadanos, el ciudadano Vermorel y yo hemos hecho aprobar un decreto para protegerles de medidas policiales arbitrarias que puedan producirse en período de tanta confusión. Es vital para la República que traidores y conspiradores sean neutralizados respetando las libertades individuales. ¿Cómo piensan hacerlo? Todos los arrestos serán notificados en 24 horas a la Delegación de Justicia de la Comuna, quien decidirá si el arresto es válido. Todo autor de abusos, ya sea director de prisión, guardia nacional o policía, será procesado. La Comuna no es ni será un estado policial. ¿Qué desean? Somos representantes de la Unión de Mujeres. Venimos a reclamar una sala que nos ha concedido la Comisión Ejecutiva. No son las primeras, hagan el favor de sentarse y esperar. ¡Es urgente, ciudadano! El 11 de abril de 1871, a las 15:00, partida de nacimiento de Christian Ernest Antoine, nacido ayer a las 6:30... Tengo dos niños a mi cargo, tengo que darles de comer. Tome. Vuelva la semana que viene. -¿Sólo me da esto? -Sólo eso. Esto no me dura nada. Somos de la Unión de Mujeres. -Díganme. Buenos días. La Comisión Ejecutiva ha concedido una sala en cada distrito a la Unión de Mujeres. Algo he oído. -Venimos a reclamarla. De eso se ocupa el Subcomité del distrito XI. Lo mejor será que pregunten por el ciudadano Patey. ¿Ciudadano Patey? Hemos hablado de eso, creo que hay trabajo en las ambulancias. También están los heridos, y la recogida de dinero... No, eso no es asunto nuestro. Me gustaría acabar... -Tenemos otra prioridades.
Hablen con el ciudadano Patey. -¿Por ahí? -La puerta de la izquierda. Denme cinco minutos Le corresponden cinco bonos. Esperen, estoy con... Nosotras también tenemos problemas en la lavandería. Béatrice Jossiau, cinco bonos. -¿Sólo cinco? Sí, es para una semana. El padre de mis hijos está preso en Alemania. -¿En Alemania? ¿Desde cuándo? -Desde el año pasado. Perdone, somos representantes de la Unión de Mujeres y venimos a por una sala de reunión. ¡Dejen de armar jaleo! Le he pedido al Coronel Favy una lista de los efectivos en el distrito. Aún espero. ¿Cómo quiere una lista? Ni siquiera podemos reunirlos. Están en el frente, la casa. Algunos ni sabemos dónde están. Es culpa del Subcomité, que da órdenes a los soldados. ¡La incompetencia es suya! ¿Quién es usted para juzgarme? -¿De dónde sacó los galones? - ¡Suficiente! Guillaume, sabe perfectamente que nuestras órdenes el Subcomité se las salta a la torera. Por ejemplo, movilizar hombres para desfiles inútiles o para operaciones policiales de las que no se nos informa. Necesitamos batallones acuartelados permanentemente para la seguridad del distrito y para asuntos policiales. "La lucha entre Ayuntamiento y oficiales de la 11ª Legión refleja a escala local la lucha de poder entre el Comité Central y la Comuna. Los hombres del Subcomité, los oficiales de la Legión, no electos, no son legítimos. Poco a poco, el Subcomité acabará concentrando todo el poder en el distrito." Controlamos a los hombres mejor que ustedes. Les recuerdo que se supone que tienen que facilitar las cosas. Por eso mismo, ciudadano Marcellin, voy a escribirle al Delegado de Guerra Cluseret acerca de la intendencia de la 11ª Legión y su control. ¡Conozco sus problemas! ¡Están siempre en el cuartel, yo conozco el terreno! ¡Cuando obtenga el visto bueno de Cluseret, todo irá mejor! Venimos a reclamar la sala que se nos ha concedido. ¿Tienen las llaves? "Diez minutos después..." Somos representantes de la Unión de Mujeres. Nos mandan de un despacho a otro. Queremos nuestra sala. ¿Qué es esto? Ya me ocupo yo. ¿François, tienes las llaves? -¿Puedo irme ya? -¡No, usted se queda aquí! Venimos por lo de la sala que al parecer nos han concedido. No hay sitio. -¿Cómo? Pero si van a abrirnos. Queremos un local reconocido legalmente por las mujeres. Tenéis muchos talleres. En la calle Oberkampf hay uno..
Cientos de mujeres esperan un local en el Ayuntamiento. Pasad a ver cuánto sitio hay. -Menudo cuchitril. -No tenemos otra cosa. Aquí no podemos reunirnos. -No tenemos otra cosa. -Aquí no podemos reunirnos. -Tendrán que arreglarlo. ¿Sabe que hay muchas mujeres que se reunirán aquí mañana? No puedo hacer otra cosa. Se sale por ahí, y se entra por aquí, tengo que cerrar. ¿Cómo que tiene que cerrar? Dénos las llaves antes. No puedo. Es una zona de seguridad. No puedo, lo siento. ¿A éste qué le pasa? ¡Ciudadano, dénos las llaves! Hay que recuperar las llaves. ¡Ha cerrado la puerta! Nos están tomando el pelo. Esto no es un local, no podemos convocarlas aquí. Encontraremos otro. Es lo que hay para mañana, no vamos a estar en la calle. Haremos un cartel para esta noche. Nos reunimos aquí, pero mañana buscamos otro sitio. Hay que limpiar todo esto. -Aquí hay mucho trabajo. Buscaremos a alguien para que te ayude a limpiarlo. Es increíble. Ciudadanos y ciudadanas, el General Cluseret, Delegado de Guerra de la Comuna, ha visitado los fuertes del sur y ha declarado: "Me han causado muy buena impresión. Los ataques enemigos de ayer y anteayer fueron rechazados fácilmente y con tan pocas víctimas que, de cara al futuro, inspiran una gran confianza." Les recordamos que la Comuna pone a su disposición en su boletín oficial un documento que les permitirá seguir una alimentación sana en estado de sitio. Una alimentación sana en plena tragedia. Lo que hay que oír. Es increíble. Apágala, Marie, por favor. Me hace pensar en un artículo que he leído hoy en Le Gaulois. Leo un fragmento muy breve. "Las historias falsas de la insurrección. Los despachos enviados a la prensa por la Comuna superan en mentiras todo lo visto hasta ahora. ¿Qué pensará la gente de su gobierno cuando sepa la verdad? Anuncian que el ejército de Versalles se dio a la fuga. Según ellos, nuestras tropas han sufrido enormes pérdidas.
A los parisinos, que no pueden salir, les resulta imposible verificar estos hechos. Sabemos que son completamente falsos." La prensa comunera citada aquí no dice más que tonterías. Practican la desinformación. En el fondo, ya lo sabíamos. Me impresiona mucho. Más que impresionarme, me inquieta. Si utilizan la televisión para difundir noticias falsas, hay que dudar de cualquier información. TV Nacional Versalles, aquí Laurent Duchamp Pothier. Está con nosotros François Foucart, a quien conocen bien. Es uno de nuestros mejores cronistas políticos. Lo hemos invitado para hablar de la obra económica y social de la Comuna, algo muy de moda. -Buenas noches, querido amigo. -Buenas noches, Laurent. Háblenos de esta obra revolucionaria. Si quisiese hablarles de la obra revolucionaria social y económica de la Comuna, acabaría enseguida porque apenas han hecho nada. Sin embargo, hay un ejemplo significativo de la demagogia y de la inutilidad... Cuando no hay experiencia, ni económica ni política, y sí mucha verborrea, llegamos a una situación disparatada. Los alquileres, por ejemplo. ¿Quiere que...? -Sí, es algo complicado, ¿no? Sí. La Comuna ha dicho... para gran regocijo del populacho, que no se pagarán alquileres. Eso es algo maravilloso. Tampoco se pagarán el pan ni la carne... nada. Esto no es algo nuevo. Los demagogos siempre prometen anular las deudas, porque siempre ha habido más deudores que acreedores. Es una manera más barata de hacer amigos. Los propietarios también pagan impuestos e hipotecas. Tiene razón. Es un sistema de efecto dominó. Si una cae, las otras caen también. Me parece bien que no se paguen alquileres, ¿pero cómo pagarán impuestos los propietarios? Impuestos que hacen funcionar al gobierno. Los propietarios deben dinero, la mayoría de los edificios están hipotecados. ¿Cómo van a devolver lo que deben? Eso no lo dicen, porque no pueden decirlo. Si llegamos hasta el final, el crédito hipotecario se hunde y no se puede emprender ninguna obra más en la capital. Les recuerdo que cuando hablan de los derechos del pueblo, la clase obrera de París está compuesta de trabajadores de la construcción, incluidos los lemosinos, de albañiles, y los yeseros de la Creuse.
Actualmente están sin trabajo. Y podrían seguir sin tenerlo mañana. Esto es una cooperativa. Con la Comuna saldrá adelante. Banco, herramientas y taller serán nuestros. Habrá igualdad. Somos 30. Ganamos 300 perras. O sea, 10 perras para cada uno. Mucho cuidado. El jefe se ha ido, vale. Ahora mandamos nosotros, vale. Pero el local sigue siendo suyo. Si vuelve, habrá que darle su parte, como a los demás. Los obreros de la fundición tienen que apoyarnos. Nosotros también esperamos un taller y que llegue trabajo. Tendremos trabajo si los mecánicos reciben pedidos. Haremos munición para las armas que reparan y hacen. Si hay pedidos, hay trabajo para la fundición. No podemos perder más tiempo, debemos crear una cooperativa. Si no, no saldremos adelante. -Eso también. Necesitamos una cooperativa, pero antes debemos informarnos. Debemos ponernos de acuerdo y que todo vaya bien. No olvidéis lo del 48 con los talleres del Estado. No podemos volver a caer en la trampa. Las cooperativas funcionarán, todos las necesitamos. Es nuestra esperanza contra el capital. "Imitando al taller mecánico de la calle Saint-Maur, el 19 de abril los fundidores crean su propia cooperativa. Para abastecerse de materias primas, la Comuna les permite realizar varias requisas entre los talleres inactivos." He oído hablar de una nueva modalidad de impuesto. Es el impuesto de la Comuna. -Esa gente, que se pasa el día hablando de libertad e independencia, no ha podido imaginar otra cosa que agobiar con impuestos a todo el mundo. ¿Cuál era la situación a comienzos del Imperio? Las obras inmensas del Barón Haussmann, pero sobre todo, el ferrocarril. Actualmente hay cinco compañías de ferrocarril, a las cuales han gravado de manera excesiva. Hay un impuesto muy impopular, para entrar a la ciudad. Sí, los consumos. -Eso es. Podrían haberlo suprimido.
Al contrario, han mantenido los consumos. Han gravado todo lo gravable. Esto es falta de imaginación y de intuición política. Sabemos que son una panda de gritones. Gritones que confunden la palabrería con la acción. No han hecho nada, desde el punto de vista económico. ¡Silencio! ¡Ciudadanos! Silencio, por favor, es para la TV Comunal. Gracias. Estamos con los ciudadanos Avrial y Frankel, ambos miembros de la Comuna, nos explicarán el decreto de requisa de talleres abandonados por los burgueses. Durante el asedio, el sindicato de los mecánicos había solicitado la requisa de los talleres abandonados para fabricar fusiles. Se crearon dos cooperativas en el distrito XI. La experiencia fracasó por culpa de los capitalistas, de los bancos que prestaron dinero con un interés del 17%. Ahora, las circunstancias nos son más favorables. "Avrial es de la Asociación Internacional de Trabajadores, que persigue la emancipación de la clase obrera. Durante el asedio dirigió cooperativas con más mecánicos. Director de Artillería Comunal, hace uso de sus contactos para ayudar a cooperativas de mecánicos y fundidores." ¿Cómo se aplicará el decreto? El decreto promulgado hoy, 16 de abril por el Consejo permite a los sindicatos hacer un inventario de los talleres abandonados por quienes han huido de París y han dejado sin recursos a numerosos trabajadores. ¿A quién es aplicable? A las corporaciones obreras ya organizadas que podrán crear allí talleres cooperativos. También las mujeres que estén en una situación crítica. "Léo Frankel está tras muchas reformas sociales de la Comuna. Judío húngaro, miembro de la Internacional de Trabajadores, es el portavoz de la clase obrera, y favorece la emancipación económica de las mujeres. Prohibirá el trabajo nocturno de los panaderos, impulsará la creación de cooperativas..." ¿Eres tú, Marie? ¿Ya has vuelto? -Sí, señora. -¿Ya has hecho la compra? -Sí, señora. ¿Has encontrado de todo? He encontrado de todo lo que quería: carne, verduras. No hay problema para eso. -Perfecto. ¡Pero a qué precios! Puedo imaginármelo. -Aumentan cada día que pasa. Es normal en tiempos de guerra, peor fue el asedio de París. Imagínate cómo era la vida de la gente durante el asedio. Yo creo que no tenemos derecho a quejarnos ahora mismo.
Será usted la que no tiene derecho a quejarse. -¿Qué quieres decir? -¿No ve lo que pasa fuera? Paseo por las Tullerías. No vivo encerrada aquí. -¿Aún sale? -¿Por qué me dices eso? Las calles están llenas de muebles. Todos se van. Hay gente que tiene miedo. -Quien puede irse, claro. Nosotros elegimos quedarnos. Es normal que haya miedo. Quizá mañana no pueda salir del edificio. ¿Cómo has visto hoy el barrio para decirme todo eso? Se cierran tiendas a diario. Giroux ha cerrado. La Guardia Nacional instaló allí su cuartel general. Eso está ahí al lado. Hasta dicen que van a levantar una barricada. -Mañana habrá una ahí. -Son rumores, no me lo creo. ¿En nuestra callecita? No exageres. Ya hay barricadas cerca de aquí. Sabes que habrá combates, no podemos hacer nada. Tengo miedo. No, todo volverá a la normalidad. La Comuna no puede ganar. "El 14 de abril, Guillaume, delegado del distrito XI entrega al comisario Heuzey una orden de requisa para la escuela religiosa de la calle Oberkampf." "La Guardia Nacional acampa a las puertas de la escuela. Un guardia le dice a una niña que quiere acudir a clase: "Menos mal que se han ido las monjas. Las hermanas son unas necias que te cuentan tonterías. Dentro de unos días volverás y habrá ciudadanas que te enseñarán a vivir." No sabemos qué será de nosotras, aunque nos quedan comunidades en las provincias adonde ir. Nos llevaremos a las niñas que nos han sido confiadas. Muchas de ellas son huérfanas totales, o sólo un padre. Somos responsables de ellas y las protegeremos. Sí, estamos muy preocupadas, y no sólo por las pequeñas sino también por el futuro del barrio. Todos los días ofrecemos ayuda y ayudamos a las parturientas. Con los voluntarios, damos 6.000 comidas al día gracias a las donaciones. ¿Qué va a ser de los pobres? ¿De qué van a comer, quién los va a cuidar? Nos preocupa. Me gustaría recordar las dos tareas de la Unión de Mujeres. Primero, la defensa de París. Movilizarse para organizar puestos de primeros auxilios para los combatientes. Y la 2ª, igual de importante, ayudar en la revolución social, que es la razón de ser de la Comuna.
Para que triunfe la revolución, las trabajadoras deben liberarse de su esclavitud. La mejor manera de hacerlo es tener las herramientas. Que cobremos los beneficios de lo que producimos. Eso sólo puede lograrse creando cooperativas. Dichas cooperativas... deben permitirnos cambiar nuestras condiciones laborales y ser las dueñas de nuestra producción. Por ejemplo, deberíamos diversificar nuestras tareas para no realizar un trabajo repetitivo durante todo el día. Que ganemos sueldos dignos, iguales a los de los hombres. Y que podamos disfrutar de tiempo libre para educarnos y educar a nuestros hijos. Eso es. Yo creo que es importante que ahora las mujeres se organicen de manera oficial. Y que se den el derecho a ser activas y conscientes de lo que tienen que hacer y por qué lo hacen en el trabajo y para liberarse de las tareas de casa. Que sean reconocidas por los hombres y por las mujeres. Para mí, las cooperativas representan un reconocimiento ...de otro modo de trabajo. -Y de vida. Y de otra manera de pensar. Y obtener una cierta autonomía. Las cooperativas permiten autogestionarse. Adquirir una cierta libertad en el trabajo, que en sí es una alienación. Tener más libertad. Más espacio. Es liberarse del trabajo tal como se concibe hoy. El trabajo no es un fin, es un medio para inventar otros modos de vida y otras asociaciones, puesto que una cooperativa es asociación libre de obreras. Que sea el núcleo a partir del cual nazcan otras cosas. Hay más cosas en la vida aparte de trabajar. Debemos tener tiempo libre La Comuna no es la Comuna de los hombres o las mujeres, es una nueva sociedad cercana a las aspiraciones populares. El trabajo de las mujeres no es cosa de ayer, ha existido siempre. Una manera de reconocer nuestro lugar en la sociedad junto a los hombres, no frente a ellos. No es nada raro. Es una realidad, una necesidad. En primer lugar, es un medio de supervivencia, pero también un medio para llegar a otra parte. Ahora no tenemos nada, hay que crearlo todo. La gente ha de poder aprender, aprender otros oficios, salir de los oficios a los que nos confinan a las mujeres, abrir nuevas posibilidades.
Y que las mujeres puedan expresarse dentro del arte. De momento, a las mujeres se les niega toda creación. Realmente lo creo así. Podemos crear asociaciones que se ocupen de las mujeres para abrirles nuevas vías, para enseñarles literatura, para enseñarles a hacer otras cosas con sus manos y sus vidas aparte de trabajar para sobrevivir. "El 60% de las mujeres trabaja en 6 oficios en Francia. que sólo representan el 30% del mercado laboral. Por ejemplo, el 98% de las secretarias son mujeres. Sin embargo, los resultados académicos de las mujeres, del bachillerato a la universidad, son muy superiores a los de los hombres." Si conseguimos unos buenos resultados económicos, eso nos dará poder político y un reconocimiento de nuestra independencia. En cualquier caso, nos dará libertad para elegir lo mejor para nosotras. El sistema de rentabilidad no basta por sí mismo. Poseer los medios y controlar la producción para conseguir reconocimiento e independencia, nos lleva a una alienación a medida que ese reconocimiento se acerque al de los demás que estén en el mismo sistema. Creo que es importante añadir el concepto social y artístico que una esa rentabilidad con nuestras intenciones humanas, que combine la rentabilidad con la creación. Tener otras cosas aparte de la alienación que nos lleva a esa mentalidad de producir y trabajar... Si le das los medios para funcionar de otro modo y que trabaje menos horas, el problema es que el tiempo que le queda para otras cosas. se verá más limitada por eso. Hay una labor educativa que debe empezar desde niñas y que debería implantarse inmediatamente. La idea de la cooperativa también es ésa. Repartir mejor las tareas, tener más tiempo libre para poder acceder a otros conocimientos. Juntas, mediante la discusión, llegar a algo nuevo. Hay que dejar de identificar identidad con trabajo. Actualmente es así. No es quién eres, sino a qué te dedicas. Es lo primero que te preguntan. Es una cuestión a la que me enfrento a menudo, ya que llevo mucho tiempo en el paro y no tengo oficio. Entonces te preguntan: "¿Qué buscas?". "No sé, no es fácil." No identificar el "qué haces" con "a qué te dedicas". Que puedas decir: "Hago esto, enhebro perlas..." Haces algo. La cuestión no es qué haces, sino cuál es tu estatus social profesional. Eso es lo doloroso.
Te gustaría decir: "Dedícame cinco minutos para poder hacerte una idea, y dame ideas a mí, porque estoy algo atascada." Yo no estoy de acuerdo con lo que dices, porque creo que las mujeres no necesitamos que nos digan: "¿A qué te dedicas?" Claro. Aunque sea un trabajo, es un subtrabajo. Tu prioridad es ocuparte de los críos, de lavar la ropa, de aguantar a tu marido. Por ejemplo, yo soy costurera. ¿A quién le importa eso? "El 80% del trabajo doméstico en Francia, lo hace la mujer. Eso representa de media más de 3 horas de trabajo diario para una mujer con hijos y trabajo a jornada completa." A mí me gustaría aprender. Para poder elegir. -Eso es. Ahora no puedo elegir, no sé hacer nada... Quizá no quiero trabajar, pero me apetece pensar. A mí también. No tenemos tiempo para pensar. -Eso es muy grave. El sistema no te deja tiempo para pensar. Todo es lo mismo. Va más allá. En primer lugar, está lo de las cooperativas. Poner en común los medios de producción. Pero lo que hay que hacer es liberarse del trabajo. La vida es otra cosa aparte de trabajar. ¿Qué pasa? ¿Por qué ha venido la Guardia Nacional? No temas, estás protegida. Sigue con tu trabajo. La Guardia Nacional ha venido, quizá cierren la escuela y la sustituyan por una laica. Ya hablaremos después de eso. Una escuela laica... ¿Nos obligarán a ir? Ya hablaremos después de eso. Es importante. Sí, pero vais a asustar a las niñas. Seguid trabajando. ¿Qué van a hacer ustedes? -Ya veremos, no te preocupes. ¿Volveremos con nuestros padres? La Madre Superiora hablará de eso con vosotras más tarde. ¿A Dios le gustan las escuelas laicas? Dios ama a todo el mundo. Decíamos que en la vida hay más cosas aparte de trabajar. El problema es que estamos haciendo la Comuna. La Comuna es un intento de pensar de otra manera radicalmente diferente. Para cuestionárselo todo: el beneficio, la educación... Para mí no hay otra vía revolucionaria. Luego vienen los problemas de abuso de poder de algunos.
Son problemas de ego. Quizá haya que dejarlo de lado. No se puede. Lo sé, pero es una fantasía, como la revolución. Es un sueño. Intentemos hablar de eso. ¿Qué podemos soñar? Un nuevo sistema, sin beneficios ni... ¿Cómo lo inventamos? La gran pregunta es cómo. Es fácil soñar... La Comuna no es para soñar sino para construir. Hay que escuchar a todo el mundo independientemente de su clase social, sexo, edad. Para mí, la escuela es un freno. Mi hijo era mucho más abierto de pequeño que ahora. La culpa no es de la escuela es del sistema. Se habla de la organización social del trabajo. Es una idea muy en boga. Yo que he vivido durante el Imperio puedo decirle que la organización social del trabajo no es nada nuevo. El Príncipe, estando preso en Hamm en 1844, escribió un gran libro: La extinción del pauperismo. Permítame leerle tres o cuatro líneas. Al decir Príncipe, ¿habla de Luis Napoleón Bonaparte? Para mí era entonces el Príncipe, que después sería el Emperador Napoleón III. Esto es lo que escribió Luis Napoleón Bonaparte: "La clase obrera no posee nada. Hay que convertirla en propietaria. Su única riqueza es su trabajo. Hay que asegurar que el trabajo sea útil para todos. Es como un pueblo de ilotas entre un pueblo de sibaritas. Hay que darle un lugar en la sociedad y unir sus intereses a los de la tierra. Una organización sin ataduras, derechos ni porvenir. Hay que darles derechos y un porvenir y volver a ponerla en pie mediante asociaciones." Ya saben de qué hablo. El derecho dado por el Imperio a reunirse, organizarse, sindicarse y hacer huelga. Ellos lo han olvidado. La Comuna habla de los derechos del pueblo. Esos derechos ya los había otorgado el Emperador. Si no lo he entendido mal, nada nuevo bajo el sol. No, nada nuevo. Si se hubiese dejado que todo sucediera según su evolución natural, todo habría salido bien. Pero en lugar de evolución, querían revolución.
Todo es terrible y sangriento, eso ya lo sabemos. Una asociación colectiva, solidaria e igualitaria. Así todos ganamos lo mismo, y somos propietarios. Pero, ¿qué significa eso? Salarios basura. Porque hay que comer, hay que vivir. ¿Cómo hacemos? -¿Cómo repartiremos el dinero? Es la igualdad. Lo mismo para todos. Damos su parte a cada uno. Los beneficios, se dividen en cuatro partes. Una para nosotros, una para accidentes, una para maquinaria, y otra para las asociaciones creadas por Frankel. Así, tras una asociación otra. Queréis dar ejemplo. ¿Todos cobraréis lo mismo, obviando la antigüedad? Un aprendiz que no sepa nada ¿cobrará lo mismo? Sí. Quienes no trabajen bien, ya aprenderán a trabajar mejor. ¿Y si hay un accidente? -Hay una parte para accidentes. Y otra parte para el dueño, si es que vuelve. ¿No sabéis dónde está? -Huyó. No tenemos ni idea. ¿Si vuelve, cobrará lo mismo que los demás, ni más ni menos? Lo mismo que los demás. Actualmente es difícil saber quién posee las empresas. La responsabilidad está muy diluida. El responsable no es culpable, el culpable no es responsable. Las cooperativas funcionan como empresas capitalistas. El mercado les afecta igual. -Se agrupan, ahorran y despiden. La igualdad no está sólo en el trabajo y los beneficios, también igualdad de palabra. Todos tienen derecho a opinar. Se discuten las cosas... Esa es la verdadera ciudadanía. Es lo que más me impacta de la Comuna, que la gente experimenta la ciudadanía. Y la gente se emplea a fondo porque ya no se sienten súbditos de un rey ni de un emperador, son dueños de sí mismos. ¿De verdad crees que hoy tenemos libertad de expresión? La televisión te habla, pero tú no puedes contestarle. Es la 1ª vez en la historia que tienes una caja en casa que te habla pero no puedes contestarle: "Acabo de estar ahí y no ha sucedido como dices." Sí, el problema es que la TV está con los que tienen el poder y el dinero. ¿Cómo discutes con ellos? Así te cuelan su ideología.
Los medios son cómplices. Todos ellos. La prensa escrita y la tele también. Hay que darle sentido a la ciudadanía, porque ahora es una palabra que utiliza la burguesía. Es sinónimo de consenso: gente respetuosa con la ley que no se sale del molde. En la Comuna, ser ciudadano implica tomar decisiones, es asociarse... Es lo que hay que recuperar. El poder de las mujeres, la Unión de Mujeres... Hay que reflexionar sobre eso. -Nos hacen creer que funciona. La prueba: desde la Comuna, todo el mundo puede votar, ha habido avances sociales... Pero lo que quiero decir... Las elecciones europeas, votó el 50%. ¿Qué democracia es ésa? Gente que sale elegida con tan pocos votos.¿Por qué no votan? La clase política es como una casta alejada del mundo y de la realidad. La Comuna hizo posible la revocación de mandatos. Ahora delegamos nuestro poder durante todo un mandato. Pueden traicionar el programa y no pasa nada, mientras que durante la Comuna se podía revocar su mandato. La base no está representada. -Estoy de acuerdo.. ¿Qué hacen los elegidos? Se escudan en los tecnócratas. Dicen: "No podemos hacerlo mejor, es muy complicado." Sólo hay una visión del mundo: su visión económica. El pensamiento único es su visión económica. Si no, no hay solución. Hablamos de cooperativas creadas con un objetivo social, como salida a la ausencia de dueños, había una necesidad. Pero hoy en día no es así. El trabajador, ni voz ni voto. Las decisiones las toma un consejo de administración. Y el trabajador... -Si se queja, se va a la calle. Por otra parte... No me importa ser duro con los patronos, pero se enfrentan a otras obligaciones internacionales. Otros grupos trabajan sin pagarle a sus trabajadores. Tienen que enfrentarse a eso, y nosotros también. Nuestros avances sociales deberían aplicarse a todos. Deberíamos luchar por eso. Eso nos devuelve a la presión ideológica y el problema de los medios. El pensamiento único que dices. Nos hacen creer que hay que resolver el problema económico primero y después el social. Eso es mentira.
Es inhumano y un engaño económico. Un país como Japón, por ejemplo. Se supone que hace 10 años era un triunfo económico porque los obreros aceptaban avances sociales mínimos. Si no se integra lo social en lo económico, se hunde. estamos acabados de entrada. "En 1870, el 20% más rico de la población mundial ingresarán siete veces más que el 20% del más pobre. En 1997, esa diferencia era de 74 a 1. Hoy, el 20% más rico posee el 86% del PIB mundial, mientras que los más pobres reciben un 1%." "Las tres personas más ricas del mundo poseen más que el PIB global de los 48 países más pobres. O lo que es lo mismo, 600 millones de personas." En todas partes hay problemas de exclusión, de sin papeles, de gente que necesita ayuda... Ahora hay que abrir el listín y llamar, hacer algo. Así se cambian las cosas. No diciendo: "A las barricadas, somos revolucionarios". Es muy fácil decir que hay problemas en el tercer mundo. Los hay, pero aquí también, y se pueden hacer cosas. Abres el listín, ¿pero por qué página? Hay muchas ONGs: contra el paro, contra la exclusión... O para ayudar a personas mayores con problemas. Pequeñas cosas. La situación no cambia con largos discursos. En un momento dado, se trabaja a nivel político por la negociación de la paz, pero depende de nosotros, en el barrio, con amigos... Lo que dices suena a cuestión humanitaria. Aceptas el sistema como es. Pones la tirita en la herida que te imponen. ¿Y tú qué harías? -Yo desconfío de esas cosas. ¿Te parece bien la caridad? -No hablo sólo de caridad. El Estado ya encarga a las ONGs que pongan tiritas sociales Para su propia supervivencia. -No es normal -No hablaba sólo de caridad. Hay muchas ONGs que luchan contra el paro y la exclusión. No son a la fuerza un emplasto en una pierna de madera. Lo que has dicho es importante, pero la gente no va a militar por hacer esta película. Esta experiencia ha sido algo muy interesante, pero espero que muchos militásemos ya en asociaciones o tuviésemos la impresión de hacer cosas. Sea sí o no, cómo cambiaremos la sociedad es otra cuestión.
Creo que si queremos cambiar la sociedad, podemos. Se trata de unir fuerzas. Hablar con gente, los amigos.. El problema es que no decimos nada. ¿Y el letargo generalizado? Nadie está enfadado. Lo estamos, pero eso no basta. -No, no estamos enfadados. Lo estamos, en algun sentido. Nos adoctrinan para aceptar nuestra comodidad individual. Entonces sí que nos quejamos. El enfado viene de los grandes problemas. Vivimos cómodos. Las condiciones laborales quizá sean peores que nunca. Ya, pero tienen sus teles, sus pisos... Antes no tenían todo eso. Así no sufren tanto. Qué insensatez. Te das cuenta cuando lees algunos libros sobre las condiciones terribles en el siglo XIX. Estamos todos disfrazados, hemos recreado el patio, las casas... Pero si lo pensamos hoy, ¿qué vemos? Más de un siglo después, el hombre ha ido a la Luna... Pero nada ha cambiado. Los sin techo, la precariedad, la exclusión... Las desigualdades crecientes. Los más ricos son cada vez más ricos. Y todo eso con un gobierno de izquierda, o eso dicen, ...desde hace... -14 años. Vale, tenemos Internet, la Luna, el espacio... Los móviles. -El fútbol. Y los comedores de caridad también funcionan bien. Medio millón de comidas. ¿Y no crees que el haber hecho esta película nos ha demostrado que suceden cosas increíbles? - Seguro. - ¡Libertad de expresión! No pensemos que hemos hecho una revolución. No, pero la relación entre la gente ha sido fundamental para mí. ¿Os dais cuenta de la relación que hay entre nosotros? Sí, es genial. Todo comienza por ahí, la relación entre las personas que se transmite a quien tienes al lado... Aunque cambie a cada momento, que es lo que pasa. Transmitir cosas, dar y recibir sin parar.
Yo he tenido la sensación de dar y recibir sin parar. Recibir mucho de todo el mundo todos los niveles. "La participación activa de los actores en esta película es lo que más temen los medios de comunicación, y quizá uno de los motivos por los que las cadenas de TV consultadas se negaron a financiar la película." "Lo que más temen los medios de comunicación es ver al hombrecito de la pequeña pantalla sustituido por una multitud, por el público..." Buenas noches, señoras y señores. Nos acaban de llegar noticias decisivas por teletipo. El Boletín Oficial informa sobre el consejo de guerra para los casos de insumisión dentro de la Guardia Nacional. La Comuna también se enfrenta a una oleada de desertores. Esa medida impopular quizá consiga el efecto contrario. ¡Soldados! El momento es crítico. El ejército de Versalles está a las puertas de París. Marchasteis valientemente hacia Versalles. Habéis combatido con valor en las barricadas. Valientes pero insensatos. -Querrá decir valerosos. ¡Soldado! Un soldado puede ser valiente pero nunca insensato. Los versalleses son corderos, pero corderos disciplinados. Miraos bien: mal vestidos, sin afeitar, borrachos... "Charles de Beaufort es un aristócrata. Tiene la convicción política de su primo Édouard Moreau, pero su dandismo y su posición como edecán crean enemistad. Tras beber más de la cuenta, amenaza al batallón 66, algo que le costará la vida." ¿Quién eres tú? Según parece, eres algo aristócrata. La Guardia Nacional no soporta a los aristócratas. Dime, ciudadano capitán, Conde. No has tenido una vida demasiado dura, ¿verdad? Si tu madre no hubiese nacido en una cloaca, ¿qué dirías? ¡Panda de inútiles! ¡Miraos bien! Las botas sin encerar, mal afeitados... Las gorras mal puestas. Si desobedecéis, os expulso a todos. La Comuna admite la ineficacia de su poder ejecutivo al reorganizarlo por completo. Renunciando al principio de la colaboración, se crea una nueva comisión, formada por 9 miembros, autoproclamada Comisión Superior Ejecutiva, para centralizar operaciones y "sumergirse en la guerra". Nuestros colegas de Le Temps resumen muy bien la situación. Yo creo que en Francia es posible un cambio.
Por ejemplo, la educación. Es fácil precisar con una cosa. Es una cultura global de cómo se forma a la gente en la vida para implicarse en sus actos. Como participar en la película. Hay alumnos de instituto aquí con nosotros. Si les preguntas qué recuerdan de lo aprendido en la escuela, si lo que aprenden en Historia tiene relación con el presente, si les permite ver el mundo de hoy con otros ojos, si lo que les enseñan se lo enseñan de otro modo... He comprobado que no, que les enseñan lo mismo que a nosotros hace diez años. En los últimos diez años las cosas han cambiado mucho. Hace falta urgentemente una toma de conciencia. Aquí he visto el desfase entre reflexión y acción. Verse en las barricadas, una situación física, en una lucha directa, fuerte y física, cuando llega la cámara y tiene que salirte la palabra, es una relación muy difícil que la reflexión esté unida a la acción. El cambio de verdad tiene que operar a ese nivel. No como resignación en plan: "no va a cambiar nada" o "es difícil reunirse todos". El resultado vendrá de buscar una relación más fuerte entre lo que pensamos, lo que podemos decir, las ideas y el combate, que no tiene por qué ser físico y violento, puede ser a nivel de las ideas y sobre cómo defender físicamente esas ideas. "¿Han podido organizarse de una manera estructurada desde la última vez que hablamos con ustedes?" No queremos organización. Ya sabemos lo que pasa cuando se centraliza el poder. Estamos hartas de un sistema estatal o como sea. Hay que organizarse de otro modo, o no organizarse. Vosotros sois el único medio, la única autoridad que permite que la gente que no sabe leer se informe. Estamos a vuestra disposición, nos creemos todo lo que decís. No queremos eso. Tenemos que hacer las cosas colectivamente. Necesitamos casas, pues ocupamos un edificio. Hay que acabar con la jerarquía y con la lucha por el poder. ¿Para qué llegar arriba, para establecer otra dictadura? Todas las revoluciones hacen eso. Estructuras jerárquicas que siempre acaban en lo mismo. La gente tiene que cambiar. -Hablas sin decir nada. La gente tiene que cambiar. -Pues qué bien. ¿Qué vas a hacer para que cambien? Saquearía el monte de piedad y lo repartiría entre todos. Va a enterarse la Sra. Thibaudier. ¡Vayamos! Mensaje para las mujeres cuyos hijos hay que cuidar mientras ellas trabajan, que hablen conmigo.
Yo también, para las personas mayores que necesiten ayuda para ir a comprar o a lavar, que hablen conmigo. Yo tengo un mensaje para los burgueses. Les va a doler la cabeza, porque vamos a matarlos. Una cosa está clara, no vamos a morirnos de hambre. Las puertas del granero están abiertas, sólo hay que servirse. Y la gente dice:"¿Me das?" No, ahora hay que cogerlo. ¿Y si todos hiciesen lo mismo? -Es que todos lo hacen. Los burgueses siempre cogen, nunca dan. Vamos a hacer como ellos, así cambiarán las cosas. Ellos deben detener su ansia de poseer. Tienen que cambiar de manera de pensar y de actuar. Que dejen de acumular bienes. Así piensa la burguesía. Queremos acabar con eso. ¡Se acabó! Saquearemos para repartirlo. -Es una actitud extrema. ¿Lo que hacen ellos no es extremo? ¿Matarnos de hambre durante siglos? "¿Hasta dónde están dispuestos a llegar?" Hasta la muerte. ¿Qué más da? Esto ya es un infierno. No tenemos miedo a morir, preferimos ir al paraíso. Tenemos fe. - ¿Qué fe? - La fe del creyente. No deberíamos contaros nada. Manipuláis como la TV Nacional. No necesitamos demostraros nada. Vuestro papel es algo raro. Sois nuestros portavoces. ¿La gente ve luego estas imágenes? Lo intentamos. ¿Qué hacéis con ellas? Podéis cambiar nuestras voces. No hay que exagerar. Puedes venir a verlo al café. Emitimos lo que decís. La TV Nacional emite propaganda constantemente. Manipulan tremendamente a la gente. ¿Habéis visto los periódicos? Estamos con vosotros. -Ya no confiamos en nadie. Ni en los de la Comuna. Los votamos y se olvidan. Olvidan nuestras reivindicaciones. ¿Cómo vamos a confiar en alguien, ellos o vosotros? Tenemos que hacerlo todo. Estamos solos.
No para nosotros, compartir, es lo importante. "Estaría bien que uno pudiese decir que el sistema educativo fomenta una actitud crítica de los jóvenes ante los medios." "Pero cada vez más escuelas y universidades de cine se limitan al modelo hollywoodiense o publicitario. Esta educación reproduce una cultura popular consumista y violenta." "Pero resulta alentador ver cada vez más gente consciente del papel de los medios y el sistema educativo en la perpetuación del mercantilismo omnipresente." TV Nacional Versalles, Laurent Duchamp Pothier. Henri Gothié, buenas noches. Tenemos un programa especial sobre las mujeres de la Comuna. Llegas de la capital, expuesto a peligros evidentes, ya que la Comuna se la tiene jurada a los corresponsales. Tienes detalles frescos sobre las mujeres de la Comuna. ¿Qué se ve en París? -Un delirio absoluto. Mujeres con pantalones, fusiles, horcas, atacando, subiendo a todas partes, gritando, cantando, arengando. "TV Nacional presenta: un programa especial sobre los comuneros con citas de nuestros más admirados escritores." "George Sand: Vemos todo tipo de ensayos, fantasías, pretensiones de ciencia social, en el fondo no son más que pasiones, ensueños o apetitos. La ambición, la ignorancia y la vanidad lo dominan todo." "Maxime Du Camp: "Creo que las mujeres de la Comuna son malas y están locas. Destacan en actos crueles que confunden con valentía." "Émile Zola: El espíritu que hace de París una ciudad rebelde por excelencia, es obvio en ciertas mujeres que se convierten en auténticas arpías, en brujas que escupen fuego." "Francisque Sarcey: En esta locura, las mujeres muestran una exaltación más feroz que los hombres. Es porque poseen un sistema nervioso más desarrollado, su cerebro es más pequeño y mayor su sensibilidad." Todo esto demuestra que, como ya decía de manera paradójica el ideólogo socialista Proudhon, "Cuando la mujer se pone a pensar, se torna loca y fea." Con esta sabia máxima, Henri, acabamos el programa especial. Emplazo a los telespectadores a ver nuestro próximo programa en el que habrá más noticias para desarrollarlas aquí. "Con algo más de valor que los periodistas con trajes de camuflaje de Gucci que informaban de la Guerra del Golfo de 1991 desde Bagdad Henri Gothié se aventura ahora en el distrito XI." ¿Qué lees, ciudadana? El Cri du Peuple, han vuelto a publicarlo. ¿Han vuelto a publicarlo? Sí, menos mal, necesitamos un periódico que cubra lo que pasa en la Comuna e informe a las provincias. ¿Eres periodista? -Más o menos. Sigo lo que está pasando. Que sepas que las mujeres se organizan en los distritos para tener voz política. Queremos crear nuestro propio periódico. Crean muchos periódicos nuevos, no sé cómo se las apañarán. Debemos tener autonomía.
-¿Pero tenéis imprenta? Necesitáis imprenta y papel. Eso deberá proporcionárnoslo la Comuna. Las mujeres reorganizamos el trabajo. Pero yo creo... Somos parte de la Comuna, reorganizaremos la impresión. ¿Te refieres a periódicos de hombres y de mujeres? No a reorganizar la vida entre hombres y mujeres con respecto a la educación... Las fuerzas deben encontrarse, pero antes hay que organizarse. ¡Para, Lucienne! Me parece que eres un periodista de TV Versalles. ¡Espía! ¿Qué haces aquí? ¡Aquí no pintas nada! Con todas las mentiras que contáis de la Comuna, de la gente de París que muere de hambre. ¿Es eso divertido? ¡Y todos los soldados muertos! -Se ha reído de mí. ¡Hay que matarlo! ¡No le dejeis continuar! ¿Conoces a las lavanderas? ¿Has lavado la ropa? ¿Quieres hablar de nuestra vida? Escucha. Trabajo para la TV Nacional, que informa al pueblo francés. ¡Mentiroso! ¡Disparadle! ¡Informa a los franceses! ¿Qué dices de lo que vimos ayer sobre las mujeres? ¡Eran caricaturas! No se puede hablar con vosotras. ¡Vas a ver lo que es la miseria! Aún no has visto nada. Y esto es sólo el principio. Mira en qué condiciones vivo. Somos cinco personas. Tengo dos hijos. Dormimos cinco en la misma cama. ¿Lo hueles? Cuidado, vas a ensuciarte. ¿Ves la humedad de las paredes? Hace días que vengo por aquí. No soy periodista, soy caricaturista. ¡Caricaturizas al pueblo! Y vosotros a la burguesía. Ya sabéis cómo son los medios. ¡Escúchame y cállate! En el asedio llegamos a 25º bajo cero. Nos congelábamos. Yo tengo que trabajar día y noche por mis hijos. ¿Y para qué? Quizá mis hijos tengan que trabajar también, aunque no sea lo que yo quiero. He de hacer cola durante horas para conseguir bonos de comida. ¿Te parece normal? Mientras, vosotros os ponéis morados. ¡Ya estoy harta de trabajar así! Aquí estamos todos enfermos. ¡Nos morimos! Y mientras tanto, ¿tú qué haces? Caricaturas. ¡Habla de la realidad! La realidad es más dura. -Père Duchêne también lo hace. No, espera. -¿Qué hacen? Tú eres periodista de TV Versalles. ¿Crees que te dejarían hablar de esto? ¿Y de la Comuna? Hablar del pueblo, cómo vive. ¡Cinco en la misma cama! ¿Queréis salir por la tele? -Pasamos de la tele. ¿Es eso lo que queréis? Según las últimas informaciones, la Comuna ha denunciado el papel del Comité Central, mientras que éste, a su vez, ha propuesto que las decisiones del Delegado de Guerra sean controladas por él.
La cuestión es saber en manos de quién acabará el poder. La Comuna debate la creación de un Comité de Salvación Pública. Al parecer, la Comisión Ejecutiva del 20 de abril no es bastante fuerte. Dada la gravedad del caso, Jules Miot ha pedido que se adopten medidas radicales. El debate se centra en si el Comité estará formado por 5, 7 ó 3 miembros. El General Cluseret, decreto tras decreto, ha creado una oficina militar en cada distrito para perseguir exclusivamente a los insumisos. Parece así querer domeñar los poderes incontrolables que se reparte la organización de la Guardia Nacional y controlar los ayuntamientos, los Comités Centrales y a los jefes de las legiones. Dado el espíritu de sedición que anima a la incapaz milicia, podemos estar seguros de que esta nueva medida no tendrá más efecto que provocar la rivalidad. Ciudadanos y ciudadanas. El fuerte Issy está en peligro. El General Cluseret ha sido sustituido por Rossel como Delegado de Guerra. Añadamos que Cluseret ha sido detenido acusado de traición. Al parecer, ha habido problemas de intendencia. 1.100 cañones inútilmente repartidos por la ciudad, en lugar de ser colocados en la muralla, que es su sitio. El problema viene de los batallones de artillería, cada uno con su propio comité de distrito rechazan fusionarse con el Comité Central de la Guardia Nacional. París es una ciudad paralizada por innumerables comités. Para paliar el problema, el General Rossel ha prometido coordinar él mismo el mando de las fuerzas armadas. Propone reestructurar la Guardia Nacional, formar regimientos independientes y concentrar la artillería en una sola estructura. El Comité Central de la Guardia Nacional ha juzgado inaceptables las medidas de Rossel. Cito a Édouard Moreau: "Hoy, 15 distritos han sido representados en una reunión del Comité Central, que ha decidido abolir el Ministerio de la Guerra y dejar solo al Comité Central a cargo del esfuerzo de guerra de París. Si la rechazan, dado que la Comuna no es más que una administración comunal, nosotros, los hombres del 18 de marzo, actuaremos como revolucionarios y volveremos a tomar el mando de nuestra revolución." Es difícil evitar conflictos con tal variedad de opiniones. "En medio del caos y las recriminaciones, la mayoría jacobina vuelve a la revolución de 1789 e impone por un voto de ventaja la creación de un Comité de Salvación Pública encargado de centralizar la autoridad comunal." Ciudadanos y ciudadanas, estamos en el Ayuntamiento, donde se vive un momento histórico. La situación es muy grave... Tras 3 días de debate, la Comuna aprueba la creación de un Comité de Salvación Pública. Está formado por 5 miembros, y dirigirá toda la Comuna para hacer frente a la gravedad de la situación. Ha sido aprobado por 45 votos a favor y 23 en contra. Los miembros de la Comuna han debatido sobre la necesidad de publicar las actas que dividieron a la Comuna.
¿Podremos verlas algún día? ¡Corta, corta! ¿Pero qué te pasa? ¿Ya estás otra vez? Hace tres semanas que esperamos informaciones, no tenemos nada. Dar informaciones negativas no es tu trabajo. ¡Son informaciones negativas! Se han pasado el día pensando en qué nombre ponerle. Es tu opinión, no la digas. -¿Sabes por qué? Porque el Comité de Salvación Pública le da miedo a la gente. El Comité de Salvación Pública les recuerda a Robespierre. Vamos a empezar de nuevo y aprovechar para decir algo. ¡Para decir qué está pasando! -No es nuestro trabajo. ¡Pues de ahora en adelante diremos nuestra opinión! ¡Si no, yo me largo! "Al día siguiente, el reportero de la TV Comunal dimite, declarando que el Comité de Salvación Pública traiciona los principios de la Comuna, y que no puede seguir siendo acrítico en su trabajo." "El ejército de Versalles comienza el bombardeo continuo sobre París. Más de 80 cañones disparan sobre Issy, Vanves, Montrouge y el Pointdu-Jour. La batería de Thiers de 70 cañones navales también asalta. En unas horas, el barrio de Grenelle y gran parte del de Passy se vuelven inhabitables." Buenas noches, señoras y señores. Cada hora, las noticias que nos llegan de París describen una situación cada vez más anárquica. Incapaz de autogobernarse, la Comuna ha aprobado la creación de un Comité de Salvación Pública. Este regreso a una dictadura que podría convertirse de nuevo en terrorista, niega derecho que pretendía defender. Además, como era previsible, el General Cluseret ha sido detenido y sustituido por su secretario el Coronel Nathaniel Rossel. Este hombre, de aspecto frío, desertó del ejército regular para unirse a los insurrectos afirmando así, y cito, "su horror hacia una sociedad que entrega a Francia." Mientras Thiers negocia persistentemente los detalles del tratado de paz con los prusianos, creemos que el "horror" de Rossel está mal orientado. Rossel desconoce el sistema socialista por el que lucha, no tiene ninguna posibilidad de triunfar dado el caos que reina en los regimientos de la Guardia Nacional. Que la Comuna pierda la canalla forma parte de su naturaleza, pero que desperdicie a los mejores es imperdonable. Os agradezco este buen rato en vuestra casa. Lo aprecio mucho. Y esta comida tan deliciosa. ¿Cómo os las arregláis, con los problemas de abastecimiento? No tenemos grandes problemas. Marie se queja de los precios, pero hay de todo. Menos leche. Se ha recorrido París y no ha encontrado. ¿Y la crema? -Leche en conserva, pruébelo. Funciona muy bien. -Me lo pensaré.
Intento vivir con la mayor normalidad posible. Pero en el fondo estoy terriblemente preocupada. La situación se deteriora rápidamente. El Comité de Salvación Pública me trae siniestros recuerdos. Lejanos, pero siniestros. Me sorprende que a la gente no le preocupe eso. ¿Usted qué piensa, Sr. Veuillet? Su negocio y los alquileres le habrán afectado bastante. Mis negocios están en un estado lamentable. El primer asedio afectó mucho a mi volumen de ventas. Con la Comuna, esto es catastrófico. Los ingresos han bajado terriblemente. Algunos de mis clientes se han refugiado en Versalles. Espero que esta comedia acabe cuanto antes. Es una comedia siniestra. -Ciertamente. El licor del abuelo. Aún queda un poco. Esta noche es una ocasión excelente para bebérselo. Gracias. -Y usted, señor... He olvidado su nombre. Sr. Renaud, perdóneme. Tranquilo, querido colega. Qué torpe soy. -Es el licor. Lo que me preocupa es la declaración de Thiers los parisinos, porque... Me parece una incitación a la guerra civil. Escuchen lo que dice: "El gobierno habría deseado que os hubieseis liberado solos de los tiranos que se burlan de vuestra libertad y vida. Dado que no podéis hacerlo, debemos tomar el control. Por eso hemos reunido un ejército a vuestras puertas. Un ejército que no viene a conquistar sino a liberaros. De vosotros depende evitar los desastres de un ataque. Sois más numerosos que los seguidores de la Comuna. Uníos y abridnos las puertas que otros han cerrado a la ley y el orden. Si no actuáis, el gobierno se verá obligado a tomar medidas más urgentes y seguras para liberaros." Eso sí que es preocupante. -Es un tono amenazante. Pero algo tiene que hacer. Con los arrestos de sacerdotes. Sr. Veuillet, eso le preocupa especialmente. Mucho, pues me ocupo de las monjas, y me aterran las medidas tomadas por la Comuna.
"El 7 de mayo, el Subcomité del distrito XI requisa la iglesia de Saint-Ambroise y la transforma en un Club de debate revolucionario. Miles de habitantes se dan cita allí cada noche. En el frontón de la iglesia se iza la bandera roja." No podemos rodar la escena del club en una iglesia, así que hoy haremos que este café sea el club. Si estuviésemos en el club, ¿qué me dirías en la iglesia? Estamos en un club, todos podéis expresaros. En primer lugar, quiero corregir algo. A ti no vamos a decirte nada, no tenemos nada que decirte. Vamos a hablar entre todos y a decir lo que haga falta. Si hemos requisado la iglesia es porque es muy grande, y porque nos agrada el hecho de poder hablar donde nunca hemos podido hablar y donde nos han adoctrinado para no hablar. Así que a ti no vamos a decirte nada. ¿No puedo participar, no formo parte del pueblo? Los curas no pintan nada en los asuntos sociales. Sí, en calidad de ciudadanos. -Como todo el mundo. Si es un ciudadano, ¿por qué no está en la Guardia Nacional? Si tiene la edad reglamentaria, ¿cómo no está en las barricadas? Todos los ciudadanos de entre 18 y 40 años deben alistarse en la Guardia Nacional e ir a las barricadas o a los fuertes. La Comuna no tuvo tiempo de poner las cosas en práctica. Tuvo que enfrentarse a todo, incluida una guerra. Y a cómo organizarse para crear una auténtica democracia. Y la cuestión del poder. El poder te da enormes responsabilidades. El poder hay que repartirlo y repartir responsabilidades. Cualquiera puede caer en la trampa si acumula demasiadas responsabilidades. No estamos hechos para eso. Por eso necesitamos una democracia directa... Que todos encuentren su sitio. Si estamos todos aquí, será por algo. Yo he intentado encontrar mi sitio entre todo esto. Yo, burguesa del distrito XI. Estaba en contra de la Comuna, pero me quedé para ayudar a mis vecinos. Me di cuenta de que cada uno trabajaba para sí mismo. Eso me decepcionó mucho. Enviaban a sus propios hijos a las barricadas. Es inhumano. Deberían haber protegido a esos niños. Eso no es verdad, a los niños los protegimos.
Pero no dudasteis en enviarlos a las barricadas. Eso depende. Al principio intentamos... En definitiva, la Comuna... Las tropas "legales" del gobierno masacraban a los niños y a la gente de los hospitales. La gente de la Comuna luchaba por el porvenir de sus hijos. ¡Para cambiarlo! -No implica enviar a su hijo... La Sra. Thibaudier no quería a sus hijos en las barricadas. Pero ellos querían ir, porque creían en la causa. Pero, al final... ¿Lo que le molesta es la cuestión de los niños? Lo que le molesta es que es la mujer del médico, sus amigos eran propietarios de un taller... Ha visto como trabajadores toman talleres abandonados... No es eso. ...y ve que los trabajadores se organizan para trabajar. Claro que no, yo quería ayudar. Si intento ayudar, me dicen: "Burguesa, vende tus joyas". No puedo echarme a la espalda toda la miseria del mundo. ¿Qué le supone a la Comuna? Lo hago lo mejor que puedo... ¿Quiere hacer cambios para la Comuna? Estoy impresionada. ¿No se puede estar contra la Comuna y ayudar al vecino? Es que ayudar a los pobres, no es revolucionario. No se propone insultar: ¡ella es agradable! Siga siendo una burguesa y ayudando a los pobres. Eso no es revolucionario. "En mayo, la Unión de Mujeres comienza a reclutar mujeres para inscribir en sindicatos a las trabajadoras y abrir talleres cooperativos." ¿Habéis oído hablar de nuestra Unión en el distrito XI? Sí. -La Unión de Mujeres. Ha llegado el momento de unirnos. Nosotras ya estamos unidas en el taller. Nos repartimos el trabajo. Queremos hacer lo mismo a lo grande por todo el barrio. Debemos solidarizarnos todas las mujeres. Tenemos que organizarnos, igual que durante el asedio. Pero no tuvimos peso político, eso es lo que buscamos ahora. Queremos ser reconocidas por el gobierno de la Comuna. Y un lugar en el ayuntamiento.
Exigimos igualdad de sueldos y menos horas de trabajo. Que las mujeres organicen sus propios talleres. Que alguien se ocupe de nuestros hijos. Nosotras trabajamos, pero hay cosas que no compartimos. El problema es que apenas nos pagan, menos aún que antes. Necesitamos talleres sin patronos para que las mujeres recojan el fruto de su trabajo. Cuando ya no contraten a nadie, podremos repartirnos el dinero. Las paradas irán a los puestos de socorro a cuidar heridos. ¡Ya lo intentamos! ¿Qué haces aquí, mamá? Os dije que no vinieseis aquí, no es sitio para niños. La guerra no es cosa de niños. ¿Cuántas veces te he dado de comer, Charles? ¿Así me lo agradeces? Escúchame, Céline, no quiero que vuelvas por aquí. Tú te vienes conmigo. -¡No! "Diez días después, Céline Thibaudier, 18 años, malherida, será enterrada viva entre un amasijo de cadáveres en un parque público cercano a su barricada. El cuerpo de su hermano nunca será localizado." Lo que me ha parecido entender es que el gobierno de Versalles quería destruirnos desde antes de tomar las armas. Y esa voluntad de destrucción sigue viva en 1999 y reaparece cada vez que intentamos avanzar y asumir más poder y libertad. Si lo conseguimos, los cañones y los fusiles volverán a apuntarnos. No sé... No tomaron el control de la banca. ¿Algún día nos decidiremos a hacerlo? ¿Más que luchar por la educación y contra la Iglesia y contentarnos con las migajas que nos dejan? ¿Vamos a atacar al verdadero poder? Como decía, la revolución es desear la felicidad. Sencillo, pero construirlo... La revolución es... demoler para construir. Si construyes sobre lo viejo, la historia se repite. Se puede destruir, pero en la Comuna se destruyó la memoria de Francia. Al quemar archivos, quemaron parte de la memoria francesa. Si vais a los archivos verás que siempre dicen lo mismo. Es verdad. Ellos lo dicen. No fabrican la verdad. En lo referente a la memoria... he comprobado que la educación en institutos y universidades, donde estudié Historia, obvia la Comuna de París, hay que decirlo alto y claro. Hay que hablar de la Comuna para ver qué podemos aprender. La Comuna fue un fracaso... -No, no fue un fracaso.
Algo que me resultó revelador fue que cuando releía manuales para la película: el Valles, Louise Michel, Lissagaray... me dije que comprendía mucho mejor a Lenin. El dice: "Esto no es broma" Un hombre dirige el ejército: León Trotsky. El resto nada. El ejército lo dirige él. -Fue responsable de Kronstadt. Sí, pero hizo triunfar la revolución. La misma historia. ¡Gracias por matar a los anarquistas! En un momento así, no puede haber dudas. Se prohíbe esto, se hace eso. Las tropas extranjeras no deben ayudar al Zar. Hay que ganar. En El estado y la revolución Lenin habla de la Comuna. Es otra historia, lo que me ha impresionado al leer cosas sobre la Comuna es que se abren muchas vías de reflexión sobre el fracaso de la Comuna, por ejemplo la de Lenin. Para otros, la desorganización de los subcomités es culpable. Para otros, la falta de audacia en relación con la banca. Para otros, la falta de audacia militar, retrasar el ataque. Yo creo que la Comuna no fue un fracaso. La Comuna quiso conservar el poder en manos de los civiles. Organizar elecciones. Fue su final y su gloria. No fue un fracaso. En dos meses se organizaron muchas cosas. Cosas que germinaron tiempo después. El hecho de que sigamos discutiendo sobre la Comuna demuestra que no fue un fracaso. No avanzamos lo suficiente. Perdemos tiempo parloteando. Promulgamos decretos que luego no aplicamos. En cuanto a la educación... es inútil. No hemos conseguido poner nada en práctica. La puesta en marcha de la educación laica es difícil. No hemos podido expulsar a los religiosos del todo. En el distrito III fue bien. Se sustituyó a los religiosos por maestros laicos. En otros distritos, siguen. Apenas hemos comenzado el nuevo programa educativo. La gratuidad es imposible debido a la falta de fondos. No podemos contratar ni pagar a maestros competentes. Todo eso crea graves problemas. Yo también creo que perdemos mucho tiempo hablando en lugar de aplicar los decretos. Y el presupuesto...
¿Qué se puede decir? ¡Nada! 3/4 del presupuesto están destinados al ejército. El resto para suministros y la administración, que milagrosamente funciona con muy pocos empleados civiles. Deberíamos hablar del empeoramiento de la situación militar. Esto es más serio. Porque esa es la situación. Sobre nuestras finanzas; probablemente las podremos manejar, gracias al trabajo eficiente y el ahorro escrupuloso. Pero todos debemos tener cuidado con las pérdidas. Con el avance del ejército de Thiers, los delegados de la Comuna evalúan su situación. Están presentes Eugen Protot, Edouard Vaillant, Eugene Varlin, Augustin Avrial, Leo Frankel, Francis Jourde y Augustin Verdure. Acerca de la artillería, no hay escasez de cañones, municiones, incluso artilleros. Lo que falta es organización. Siempre volvemos a esto. En lugar de interminables discusiones y disputas, la Comuna debería dividirse en dos grupos. Una debería permanecer aquí, y la otra podría irse y luchar. Ese es nuestro papel y nuestro deber. ¡Basta de discutir y perder el tiempo! ¡Debemos actuar! Puedes recordar lo entusiasmado que estaba hace un mes. Hoy no puedo ocultar mi desesperación. Estando tan próximo a la causa de las mujeres, encuentro que, no hemos hecho nada por ellas... aunque tengan tan extremas necesidades. Siento volver otra vez a ésto... Estamos hablando de organización, tiempo perdido, nuestro fallo para con las mujeres y la educación. Pero yo creo que eso se debe a nuestra falta de clara comprensión de la cuestión política central. Podemos afrontar el progreso social con fuertes instituciones republicanas, y un poder y una administración firmemente establecidas. En vez de eso nosotros intentamos llevarlo todo a la vez. No. Es una cuestión de tiempo. ¡No puedes decir eso! Estamos evaluando el trabajo de 40 días. ¡No podemos hacerlo todo! Así que necesitamos un poder ejecutivo. Sí. Un fuerte poder ejecutivo. Justo ahora estamos reunidos 8, 5 miembros. Todo el mundo discute, nadie obedece. A menudo somos menos de 5.
¡Verdad, y probablemente tanto mejor! ¿Cuáles son nuestras prioridades? Podemos hacer planes a largo plazo, pero si llegan los versalleses se acabó. ¡Ahora hemos perdido Fuerte Issy! Así que no olvidemos la urgencia de la situación militar. Pero espera un minuto. Yo fui el primero en hablar de prioridades. La Guardia Nacional, alimentar al pueblo, mantener con vida la confianza, etc. Pero no deberíamos ir en contra de nuestros propios principios. Nosotros hemos sido elegidos para organizar un gobierno, una Comuna, tan democrática como sea posible. Las circunstancias son difíciles. Lo sabemos. Hicimos lo mejor que pudimos. Si no tenemos éxito, servirá de lección para otros. Y no estoy en nada a favor de llevar el poder a una dictadura, precisamente porque la situación es extrema. ¿Vosotros preferís no tomar los medios necesarios para salvar una revolución por vuestros principios? ¿Qué otras soluciones tenemos? Ninguna. La gente se tira de los pelos si es llamada a un Comité de Seguridad Pública, eso no tiene importancia comparado con lo que nos pasará a nosotros si no somos rápidos y eficientes. Ciudadanos. La caída de Fuerte Issy ha causado considerables bajas. Los cadáveres de la Guardia Nacional se apilan alto en los sótanos. Por todo París, el pueblo ha leído el comunicado de Rossel: "Los pendones tricolores sobre el abandonado Fuerte lssy." El ciudadano Rossel declara más tarde: "Soy incapaz de asumir la responsabilidad del mando" "cuando todo el mundo discute y nadie obedece." Delescluze es nombrado Delegado de Guerra en su lugar. Hoy, éste dio el siguiene discurso a la Guardia Nacional: La situación es grave, sois conscientes de ello, la horrenda guerra hecha por conspiradores feudales junto con los restos del régimen monárquico ya os ha costado mucha sangre generosa. No obstante, al lamentar estas dolorosas pérdidas, tengo en cuenta el sublime futuro de nuestros hijos, e incluso si no cosechamos lo que hemos sembrado... todavía saludaré con entusiasmo a la revolución del 18 de Marzo... que trajo a Francia y Europa posibilidades que ninguno de nosotros hubiera esperado hace solo tres meses. Por eso, ciudadanos, manteneros firmes cara al enemigo. Nuestras murallas son tan fuertes como vuestros brazos y corazones, vosotros sabéis que estáis luchando por vuestra libertad y por la justicia social, por esta promesa que os ha eludido tanto tiempo. Si vuestros pechos se exponen a las balas o proyectiles versalleses, el premio asegurado es la emancipación de Francia y del mundo, la seguridad de vuestros hogares, y las vidas de vuestras esposas e hijos. Yo digo "Bravo", porque al menos Delescluze hace que todos planten cara a sus propias responsabilidades.
Nosotros somos la Comuna, nosotros la hicimos, nosotros debemos defenderla. El ciudadano Delescluze pertenece al Comité de Seguridad Pública... así que no sé..... al mismo tiempo él también pertenece al poder central. Es el segundo Comité de Seguridad Pública, ¿así pues qué va a ocurrir? Nosotros los de los Sub-Comités les sostenemos porque ellos representan al pueblo, pero hay algo en contradicción. Esta jerarquía, con gente que manipula y centraliza el poder y da órdenes que a veces hacen que nosotros, nuestros amigos y hermanos, mueran en el campo de batalla por errores tácticos. ¿Aquí quién lleva realmente la iniciativa? ¿Nosotros, el Comité de Seguridad Pública, los Sub-Comités? ¿Quién? ¡Es cosa nuestra recuperar el poder, es nuestra Comuna! ¡Bien, se nos está escabullendo! No. Todo el mundo puede tomar parte. Debemos dejar de delegar nuestra autoridad y poder. Somos activos. Nosotros sostenemos la Comuna, pero debemos organizarnos. No cada uno por su cuenta. Estoy de acuerdo, especialmente ahora. Debemos re-enfocar nuestros esfuerzos. Vosotros sostenéis el Sub-Comité, yo no. Ellos siempre fastidian las cosas. Es muy fácil criticar los intentos de reorganizar la Guardia Nacional. Pero el problema real es que el Comité Central y los Sub-Comités siempre dan contra-órdenes Te refieres a los miembros del Sub-Comité que vienen de nuestro vecindario. ¿No reconoces su autoridad? Los conozco, fuimos juntos en cabeza a la lucha. Pero ahora estamos en guerra, ¡mierda! Tenemos que ganar esta guerra. Pero ellos estuvieron con nosotros. Debemos enfocar nuestras energías... las órdenes deben ser centralizadas. No me importa ser un héroe, pero todo esto es un poco oscuro. Es totalmente oscuro, no hay una estrategia coherente. Nunca sabemos qué hacer. Esto, eso... Desarrollaremos una estrategia si las organizaciones dejan de estropear las cosas. ¿No sería más fácil tomar decisiones en un estado de urgencia si las cosas estuvieran centralizadas, mejor que órdenes y contra-órdenes izquierda, derecha y centro: Seguridad Pública, Sub-Comité, etc? ¡Eso es renunciar al poder que te dio la Comuna! - Nosotros hicimos el 18 de Marzo. - Debemos adaptarnos. No podemos delegar, o abandonar. La Comuna ha renunciado a su poder y sus derechos por elegir un Comité. Eso es malo. Y el Sub-Comité estaba con nosotros cuando tomamos el poder. Lo siento, pero a la gente de ahí arriba, nunca la he visto por aquí. El Sub-Comité nos ha llevado a donde estamos hoy, una situación... no solo más allá de nosotros, sino cada vez más difícil en el terreno militar.
De lo que somos testigos es una libertad-para-todo recordando quién va a tomar el poder, tomar decisiones, mandar órdenes. Una persona está en desacuerdo y manda una contra-orden, y así. El desorden no es carecer de autoridad, pero demasiadas autoridades... Caballeros, la insurrección criminal que osó unir la agonía de la guerra exterior con una guerra civil igualmente dolorosa, y particularmente desastrosa, también ha causado problemas en nuestras relaciones exteriores. Afortunadamente, recientes negociaciones han borrado todas las incertidumbres. ¡Se ha firmado con Alemania un tratado final de paz! África, la que luchamos por ayudar, ahora será provista. Además, Puedo decir que los peligros que amenazan a nuestra colonia han sido desviados en parte. Uno de los despachos, todos los cuales tengo derecho a ver como Cabeza del Gobierno, incluso cuando no están dirigidos personalmente a mí, contiene estas palabras, escritas por un hijo para su padre, uno de nuestros más apreciados Generales: "Estoy muy bien. Espléndida batalla de 8 horas." "Al-Mokrani, cabeza de la insurrección, acabado, más muerto que una piedra." Así, caballeros, el peligro que amenazaba a nuestra bella posesión africana ha pasado, y con un poco de suerte, en unos pocos días, habrá desaparecido por completo. Cuando la Comuna sea aplastada, 100.000 soldados marcharán a Argelia para suprimir la revuelta Musulmana. Ellos llevan a cabo las amenazas hechas por un general en la campaña de 1847: "Entraré en vuestras montañas; incendiaré vuestras aldeas y cosechas;" "talaré vuestros árboles frutales..." La resistencia durará hasta enero de 1872, cuando la Francia tome las últimas bases rebeldes en los oasis de Touggourt y Ourgala. Ayer nuestra zona parecía un auténtico desierto; estaba rodeada por la Guardia Nacional arrestando a todos los hombre jóvenes o de apariencia joven La desolación estaba por todas partes. No sé por qué se dejaron nuestra calle, puesto que se arrestaba a la gente en cualquier lugar. En algunas calles hacían búsquedas por casas. El conserje dijo que nuestro turno podría llegar el lunes. Tu padre y Suzanne vieron a la modista, quien les dijo que había tenido grandes dificultades intentando salvar a un joven de 20 años en el Suburbio de Saint Germain. Los Distritos 5 y 6 también son registrados, y los hombres del quinto eran reclutados inmediatamente. Desde anoche, el viento trae el sonido de los cañones, haciéndonos creer que el ejército está en París. Pero aunque los proyectiles alcancen el Boulevard Malsherbes, las tropas, que esperamos con impaciencia, aún no han llegado. El Club Proletario ha abierto un local de debate en la iglesia de Sainte Marguerite ; es la segunda iglesia requisada por la Comuna en el distrito 11. Una bandera roja cuelga bajo el banco del guarda de la iglesia, con esta inscripción: "Está prohibido tocar esta bandera" "so pena de muerte." Las cosas se ven mejor ahora. La Comuna ha conseguido, o más bien, impuesto un contrato para mí. He tenido que bajar los precios. Aún, pienso que podré hacer algo más por mis trabajadores.
¿Pero será bastante para satisfacerles? Es duro para ellos. ¿Cómo se sienten por lo que ha dicho? Es verdad que tenemos trabajo. Pero está mucho más difícil que antes, y con menos paga. También, cuando empiezas a hacerte mayor, te preocupas por la jubilación. ¿Qué haré? Tú, Jeanne, la semana pasada no trabajaste. Sí, y no puedo criticarlo todo. Es verdad que tengo un trabajo. Pero la patrona nos paga solo la mitad. Si no, dice ella, la Comuna no podría darle el contrato. Francamente, no estoy segura. No es miedo. Trabajamos 12 horas al día por el esfuerzo de la guerra. Se nos paga una miseria, y cuando conseguimos nuestro dinero, normalmente tenemos que esperar. Es completamente absurdo. Nuestros salarios ya eran bajos. Es todo altamente-turbio. La Comuna está en el poder. Y la patrona dice que ellos solo pagan la mitad. El 4 de mayo, ante las quejas de los trabajadores, Frankel ordenó una investigación en la industria textil. Demostró que la Comuna está firmando contratos a precio de coste con empresarios que bajan la cuantía de los salarios. ¡Señor Frankel, por favor! Los salarios se han recortado considerablemente desde que está la Comuna. ¿Algún comentario? En apoyo de los trabajadores, hemos mandado una investigación de este asunto tan serio. Desde el 25 de abril, los explotadores han estado contratando fraudulentamente con nuestra Oficina de Suministros. Como dije a la Comuna: "Con este vil regateo disminuye la dignidad de la Comuna." "No olvidemos que la revolución del 18 de Marzo" "se ganó por la clase trabajadora." "No logro ver la razón de ser de la Comuna," "si nosotros los que abogamos por la igualdad social," "no hacemos nada por ésta clase." ¿Qué vais a hacer ahora? Aprobamos un decreto autorizando la revisión de mercados fraudulentos. Haremos todo lo que podamos para acabar con estos abusos, indignos para nuestra revolución. A pesar de la guerra y la división la Comuna prosigue con su trabajo social. Se aprueban otros decretos en favor de los trabajadores: prohibición de multas y deducciones salariales, acceso a objetos empeñados por menos de 20 francos, pensión alimenticia para mujeres y niños abandonados... Por favor ciudadanos, nos gustaría hablar. ¡Así que las ratas están abandonando el barco! "Los miembros de la Comuna Minoritaria" "habían decidido leer, en asamblea regular el 15 de mayo," "una declaración que podría haber eliminado" "malentendidos en la Asamblea." ¡Necesitamos unidad! "La asamblea se canceló" "porque muchos miembros Mayoritarios estaban ausentes." "Por tanto es nuestro deber... por favor..." "hacer públicas nuestras opiniones," "y revelar los puntos que nos separan de los Mayoritarios." ¡Vuestra traición! "Por un voto especial y específico," "la Comuna de París llevó su poder a una dictadura" "llamada Seguridad
Pública." ¡Vosotros sois los dictadores! "Por este voto, la Comuna Mayoritaria se ha declarado no responsable" "y transferir nuestras obligaciones a este Comité." "Los Minoritarios" "afirman lo contrario:" "nosotros le debemos al movimiento revolucionario político y social," "aceptar todas las responsabilidades" "y no abandonar ninguna." 18 de mayo. La Unión de Mujeres mantiene una reunión para establecer la unión de federaciones de comercio para mujeres. Deciden reunirse de nuevo el 21 de mayo. Esta reunión, crucial para el futuro desarrollo social de las mujeres en Francia, nunca tendrá lugar. Quiero hablar sobre la película que estoy haciendo con Peter en la Comuna. Es una forma bastante nueva de trabajar. Es un proceso, hay un principio y un final. Es sobre la Comuna, y hablamos de revolución. Como actores de esta película, todos teníamos que construir nuestra propia democracia, avanzar en este proceso, dejar espacio para los otros, y encontrar nuestro propio espacio. Y yo encuentro que hay un paralelismo con la Comuna. Porque pienso que es muy difícil ser democrático cuando los deseos son tan fuertes. Cuando la gente se conduce por tan fuertes expectativas, la multitud hace muy difícil profundizar en las cosas. En esta película a veces nos dejábamos llevar por esta alegría que nos arrastra lejos. Y a veces los desengaños nos hacían volver atrás para encontrar de nuevo nuestro lugar. Yo encontré todo eso fascinante. Me gustaría añadir que justo antes de que la cámara empezara a filmar, votamos si habría hombres con nosotras o no. Yo voté en contra, puesto que creo que no tenemos las mismas preocupaciones. Aun si algunos hombres nos comprenden, no es lo mismo. Y eso no es ser anti-hombres. ¡De ningún modo. Nos gustan los hombres! Pero pienso que cuando algo no te afecta, es difícil hablar por los demás. Y es hora de que las mujeres empiecen a hablar por ellas mismas. Es hora de dejar de ser representadas, y empezar a ser. Hombres y mujeres no son iguales. Pero pienso que tenemos derecho a las mismas cosas: respeto y dignidad. Sería bueno alcanzar ese punto. Estamos en 1999, y la Comuna resuena, porque todavía no estamos en el mismo punto. Hemos acordado privilegios por el poder del dinero. Seguro, han habido cambios, ahora las mujeres trabajan. Pienso que ellas aún son lo que deberían ser, porque ahora trabajan fuera, tanto como en el hogar. Las señoras mayores aún se ocupan de los niños y de todo. Por supuesto, hay gente que comparte, pero no podemos decir que lo hayamos hecho.
Estamos siendo usadas incluso más, porque pensamos que lo hemos hecho. Eso lo hace incluso peor. Porque tenemos un poco de comodidad y apariencia. Antes, estaba claro. Ellas lucharon durante la Comuna porque estaban realmente aplastadas. Mientras que a nosotras nos ha atrapado la comodidad. Hablábamos sobre la cuestión de la película y la producción de TV, etc. ¿Qué sobre la distribución de un trabajo como éste? Supone muchas ilusiones. Si nuestro pequeño grupo pudiera hacer ésto, con recursos modestos, sería acertado e importante explicar este proceso. Hacer preguntas relevantes. Para ayudar a cuestionarnos a nosotras mismas. Es molesto. Nosotras también necesitamos cuestionarlo todo, incluso a nosotras mismas. Para encontrar respuestas como: ¡debemos actuar, controlar nuestro destino! Debemos movernos por nosotras mismas. Esta experiencia está llena de esperanza, y en ese sentido, extremadamente positiva. No solo deberíamos distribuir la película, también la vida que tiene lugar en torno a ella. La industria de exportación número uno en USA no es la aeronáutica, ordenadores o coches, es la industria del entretenimiento: películas y programas de TV. La TV ahora es una presencia global: el número de televisores por ciudadano se ha doblado de 1980 a 1995. Desde 1976, los beneficios externos de Hollywood han subido del 30% al 50% . En 1996, la industria del cine en USA copó el 76% del mercado europeo y el 83% del latino-americano. Las películas extranjeras en USA suponen menos del 3% del mercado. "No quiero que mi casa esté completamente rodeada por muros," "No quiero que mis ventanas estén selladas." "Quiero que la cultura de cada país" "entre en mi hogar tan libremente como sea posible." "Pero rehuso ser aplastado por cualquiera de ellas." Gandhi La resistencia es una forma de violencia. No la misma violencia que ir a las barricadas o ser mutilada, pero escapar de la comodidad a la que estamos acostumbradas es un movimiento bastante violento. ¿Hasta dónde estáis dispuestas a llegar? Aún sucede, ahora mismo puede que no en Francia, pero hay violentas luchas callejeras contra las fuerzas policiales. Puede suceder. Una vez empezáis a pensar en ello, ¿dónde os detenéis? La causa de los inmigrantes ilegales me ha hecho reaccionar. Hablando de confrontaciones, el último mes la Policía de Seguridad nos ha desalojado violentamente de la plaza Vendome. No llevaban cascos ni escudos, así que parecían personas. Pero eran más fuertes y tenían órdenes de usar la fuerza para movernos. Incluso si esto es una democracia, no éramos libres para demostrarlo, teníamos que ser aplastados.
Así que fuimos golpeados, mandoneados, linchados y reducidos. Pero esto nos fuerza a reaccionar aún más. Como cuando sois arrinconados. Lo que me sorprende, es aquello distinto a ti, siento que he descubierto algo, algo ha sucedido que me hace comprometerme conmigo misma. Yo no nací con esto, para mí unas cosas eran más importantes que otras, hospitalidad, tolerancia, apertura, diversidad cultural. Intentar comprender porqué en una sociedad las cosas se aceptan o incluso se valoran y en otra son completamente denigradas. Cuando eres bicultural, te preguntas a ti mismo estas cosas. Entonces lo aplicas a la gente de tu propia cultura. Vi que estos principios de tolerancia y apertura no se aplicaban a la gente de otra cultura, o incluso de otra clase, la triste realidad. El problema para la inmigración en Francia no son los extranjeros, lo es la pobreza en Francia. Yo soy una extranjera, vivía en el distrito 16. No había problemas entre saudíes, iraníes y nativos franceses. Conseguimos convivir bien. Las únicas diferencias estaban a nivel económico. Así que cuando los inmigrantes ilegales comenzaron a decir, "basta, vuestra sociedad está acabando con nosotros," me obligó a ser consciente de mi propio egoísmo, de la suerte que tenía, la cual no quería perder. Vivo en la parte rica del mundo, he tenido una educación. ¿Me sentaré encima de todo, o seguiré en el vacío hasta que muera? ¿O haré el esfuerzo de salir de mi escudo y encontrar a gente que no comparta necesariamente mi punto de vista? Una vez más la cuestión de luchar en solitario para enfrentarse a esta famosa barricada, hallando los límites y deseos de una, quizás aprendiendo también a pedir ayuda a los demás a franquear esta famosa barricada. 21 de mayo, las tropas de Versalles entran en París por una puerta desguarnecida. Delescluze abandona toda resistencia organizada y llama a una "guerra revolucionaria". Cuelga carteles por todo París: "¡Ciudadanos, basta de militarismo," "no más sombreros de latón adornados con trenzas!" "¡Dejemos sitio al pueblo," "para que combata con los brazos desnudos!" Plaza del Ayuntamiento, se exponen dibujos de los objetos que pueden recuperarse gratuitamente del Monte de Piedad. Hasta el 24 de mayo, a pesar de la proximidad de la guerra, multitudes de parisinos acudían allí para beneficiarse de un decreto que les permite recuperar objetos empeñados por menos de 20 francos. Bien niños, no tendremos la clase de Historia prevista para hoy. Podéis oír lo que está pasando fuera. Y nos gustaría saber si sois conscientes de lo que pasa. Están sucediendo acontecimientos muy serios fuera de esta clase.
¿Qué está pasando? Celine ya no estará con nosotros. ¿Sabéis porqué se ha ido? ¿Dónde está? ¿Por qué? ¿Alguna sabe adonde fue Celine? ¿Lo sabéis alguna? Se fue a luchar. ¡A las barricadas! Con sus hermanos, exactamente. ¿Van a morir? La gente arriesga sus vidas. ¿Sabéis por qué? Por las tropas de Versalles ¿Por qué, contra qué o para qué luchan? Los Comuneros quieren igualdad, la gente de Versalles quiere desigualdad. El 22 de mayo, en las zonas "liberadas" por el ejército de Versalles, comienza el asesinato de prisioneros. En los días siguientes, miles de parisinos, hombres, mujeres y niños, son fusilados o pasados a bayoneta en el campo. Otros miles son sometidos a juicios militares sumarios, se les aplica sentencias arbitrarias, y son enviados al pelotón de fusilamiento. Las fuerzas versallesas ocupan la televisión de la Comuna, que deja de emitir. Gerard Bourlet decide usar su micrófono radiofónico para cubrir los sucesos del distrito 11. ¿Qué sucede aquí? Hacemos cola por nuestras pertenencias. ¡No puedo oír! Se nos dijo que podríamos recuperar ahora nuestras cosas. ¡Ella no quiere hacerlo! ¿Por qué no devuelves sus pertenencias, se ha aprobado un decreto? Se ha aprobado, pero solo para los artículos empeñados de final de octubre a principio de noviembre. Olvidad el decreto. Necesito mi colchón, mis cosas. Las cosas han estado aquí un año, y no podemos tomarlas. Ciudadano Jourde, Joachim, ¿qué está pasando aquí? ¿Cuál es la situación? Pregunta a Jourde por qué no desmanteló el monte de piedad. ¡Pregúntale a él! - No podemos desmantelarlo. - ¿Por qué? ¡Es necesario! Reemplaza a los prestamistas. ¡Al menos podríamos devolver las pertenencias de la gente, para las barricadas! Conseguirán sus cosas. Lo siento, deben devolverse 800.000 artículos. Hay tres oficinas, tres tiendas. No podemos devolver más de 4.000 al día. Necesitamos un método. ¿Se liquidarán las casas de empeño? Las reemplazaremos algún día. La prioridad ahora es defender y abastecer París. Todavía no tenemos una institución para reemplazar al monte de piedad, evitar la usura, transferir los beneficios al cuidado del estado, a los hospitales, para pagar por el ahorro popular. Déjame acabar. Es importante decir que el dinero de las casas de empeño permite que la gente trabajadora sea reembolsada al menos con pequeñas cantidades para futuras dificultades. ¡La pobreza alimentando a la pobreza! ¿Y el banco de Francia? No hay nada que hacer... ¡Ahora mismo el futuro se ve difícil! - ¿El Banco de Francia? - ¿Por qué no su dinero? Ahí casi no hay nada.
Evacuaron el dinero durante el sitio. Lo siento. Por los pocos millones que hay allí la Comuna no debería arriesgarse a una profunda depresión con los índices actuales de nuestra economía nacional. Marion, un ejemplo de desigualdad contra igualdad. A los ricos les está permitido hacer cosas que los pobres no pueden. - ¿Piensas que eso es justo? - No. No, no es justo. ¿Nos darás un ejemplo? ¿Que ellos tienen muchos privilegios? Sí, ¿tú o alguna otra me dais un ejemplo de esos privilegios? Los ricos no pagan impuestos pero los pobres sí. ¿Sabéis quién paga esta escuela? El estado. Sí, el estado. ¿Vosotras sabéis por qué estamos hoy aquí? Para aprender a leer y escribir. ¡Y para aprender sobre lo que está sucediendo! ¿Algún cambio en esta escuela desde que hemos llegado? Hay más... Vamos. Antes, aprendíamos a ser buenas amas de casa y eso era todo. Ahora aprendemos... cosas más importantes. También usted nos dice qué sucede; antes no sabíamos el porqué de todo ese ruido. ¿Qué está pasando aquí? Están rompiendo y quemándolo todo. ¿Qué haremos ahora? ¿Quién está rompiéndolo todo? ¿Quién? Los Comuneros. Fastidiarán toda la economía. Están haciendo barricadas. ¡Los versalleses están llegando! Pero están quemándolo todo. ¿Entonces qué vamos a hacer? ¿Qué harán cuando el enemigo esté aquí, y no quede nadie? Nada. Lo mismo sucedió en el 48, ¿y para qué? Solo miseria e indigencia. ¡Estamos hartos de todos estos Comuneros. La verdad! ¿Es eso lo que realmente piensas? ¡¿De verdad?! Absolutamente, porque lo están rompiendo todo de cualquier forma... ¡Hemos filmado en su café, la gente bebía, gastaba dinero, y ahora están hartos! ¡¡Ahora están hartos!! ¡Nosotros no queremos problemas, y eso es lo que está sucediendo ahora! Nosotras vamos... a luchar. Yo preferiría luchar a esperar a que sus soldados vengan y nos maten. - Ellos no perdonarán la escuela. - ¡Eso seguro! Vendrán aquí. Vendrán y nos harán daño. Incluso siendo más débiles, podemos arreglárnoslas si somos muchas. Si luchan una persona muy fuerte y miles de niños, son los niños los que ganarán. ¡No deberíais impedirnos ir a las barricadas! Las primeras masacres a gran escala. Los heridos del hospital de St. Sulpice son brutalmente asesinados por el ejército regular al mando del general Lacretelle. Los moradores de una barriada son masacrados por la brigada del general Bocher....
El sistema educativo francés (que negó toda ayuda financiera para la película) guarda silencio sobre estos y otros sucesos en la Comuna. Esta película está dedicada a los cineastas franceses que se les impidió terminar sus películas sobre este asunto. ¿Sabéis qué está sucediendo en París? Yo estuve en las barricadas en 1944 cuando la Liberación. Estoy listo para ir de nuevo por la libertad de mis hijos. ¿Qué estáis haciendo? ¡Estamos construyendo barricadas, es realmente urgente! ¿Habrías ido a las barricadas en 1871? Desde luego. Todos juntos tendríamos auténtico poder. El pueblo podría haber ganado esta Comuna. Deberíamos haber hecho todo para ganarla. ¿Hay alguna forma de salir de esta situación? Por supuesto. Lucharemos y continuaremos luchando. Venceremos, por eso es por lo que estamos aquí. ¿Habrías ido? Sí. Y hoy debemos continuar la lucha. Ellos han establecido un mundo... ¿Por qué luchar? ... de bienes y capital, y estamos hartos de eso. No podemos soportarlo más. - ¿Y tú? - No, no hubiera ido. Tampoco hubiera podido ir hoy. Siempre es lo mismo: una agradable idea de libertad, usada para fines propios. Aquí, luchando entre un Comité Central y la Comuna. Hoy, da igual... Eso no es importante. La cosa es luchar para seguir libres. Libres para elegir nuestro futuro, para hacer lo que queramos, para actuar. Pero no es posible... ¿Por qué no? El sistema nos manipula. Solo cumplimos órdenes, nos convertimos en productos. productos automatizados, nunca dispuestos a rebelarse. Yo no sé. Hoy es fácil decir sí o no. ¡Es la guerra del pobre que tiene un lujo: la utopía! La utopía es una realidad que nadie quiere ver. ¡La Historia lo dirá! Los rebeldes tienen conocimiento. ¡No puede oír! Podemos morir, todo el tiempo podemos expresar ideas. Estar aquí significa que usamos nuestros cerebros. Incluso si debemos morir. Así que no podría irme, pero lo que cuenta es expresar las ideas. Hoy la revolución es económica. Intentamos revelarnos contra dios. Fallamos. ¡No es económica, los versalleses están aquí! El único camino es morir. Al menos luchamos.
¿Cómo puedes luchar sobre una base económica? - Incendiar los supermercados. - ¿Harías eso? Sí. Las mismas ideas, otros métodos para salir de esta mierda. No hay nada que perder. La gente está dispuesta a morir cuando no tiene nada. Es la libertad o la muerte. "Solo la fuerza garantizará la libertad", eso dijo Blanqui. ¿Qué piensas tú? ¡No Blanqui! No sé. Soy una persona literaria, un romántico. No sé qué haría ahora. El poder ha cambiado. Está al otro lado del Atlántico, ahora es económico. Es una lucha diferente. Cultural y económica. Ahora el dinero es poder. Juzgan a la gente por lo que ganan, no por lo que son. Es el dinero, punto y aparte. Antes no era así. Estás equivocado, la fuerza nunca garantizó la libertad. Nunca garantizó la libertad, al contrario. Hoy... Es luchar contra Versalles o morir, ¿cuál es tu elección? Al igual que la resistencia contra los alemanes. ¿En qué lado estás? Cada uno puede resistir a su modo, cada día. La sublevación todavía es posible. A pesar de la economía y todo eso. Si escuchamos a los demás. Si dejamos espacio a los demás. Eso podría cambiar mucho. La Historia es violencia, en todas las épocas. Las últimas barricadas fueron en 1968. Hace unos 30 años. ¿Estás comparando estas 30.000 muertes con lo del 68? De una forma, lo del 68 debería haber ido más lejos. Si hubiera muerto gente en el 68, hubiera habido un mayor cambio en el poder, más beneficios con una lucha general. Hablas de 30.000 muertos en 1871, ¿Y qué sobre los que van a morir hoy a pesar de toda esta riqueza? Tenemos tantos motivos como ellos para la sublevación. Pero en algún momento nos adormecimos. ¿Qué va a suceder? ¿Por ahí? Parece que algunos de ellos están más que dispuestos a luchar. ¡Están cantando! - Están ciegos a la muerte. - ¡Vamos! ¿Qué está pasando aquí? Estamos en las barricadas, para pisotear a los versalleses, estamos aquí y vamos a quedarnos hasta el fin, hasta morir.
¡Ahí! ¡Vamos a luchar. Moved el culo! - ¡Hemos conseguido que funcione! - ¡Únete a nosotros, toma un arma, ven a luchar! Por la libertad. Versalles está acabada. ¡Thiers está muerto! Basta de esta terrible vida. ¡Basta! No ganamos ni para comer. ¡Es un disparate! ¡Debemos luchar! ¿Tú harías lo mismo? Sí. Prefiero luchar. Yo más bien lucharía. Esta no es forma de vivir. ¡Luchemos! ¡A patearles el culo! ¿Qué piensas? ¡No sé! Tengo miedo de las barricadas. ¡No tenemos nada que perder! Dados los últimos trágicos acontecimientos, la junta de editores de la TVN ha decidido dedicar un programa especial a los sucesos de París. He solicitado a nuestro editor político, el Sr. Francois Foucart, que nos hable de las terribles masacres en las prisiones de la Comuna. Parece, mi querido Francois, que los rehenes emplazados a las puertas de la Comuna han sido todos ejecutados. La noticia ha llegado esta mañana. Sí. Se ha cometido Una serie de dementes, irreparables y horribles crímenes. Y la Comuna tendrá que rendir cuentas a la Historia. Ahora ha sido confirmado que han disparado al arzobispo de París. Ejecutado. Asesinado cobardemente. Abbot Deguerry de La Madeleine, el magistrado del tribunal Presidente Bonjean, y otros sacerdotes. Todos ejecutados de la más cobarde de las formas en la prisión de La Roquette. El rápido avance de los versalleses, su sanguinario comportamiento, ponen a los Comuneros en contra de los rehenes. 26 de mayo, el Colonel Gois, acompañado por la Guardia Nacional y por rebeldes, ejecuta a 51 rehenes en la calle Haxo. Eugene Varlin intenta detenerles en vano. El batallón 66 de la Guardia Nacional, con base en Popincourt, defiende la barricada de La Madeleine, cerca del apartamento de la Sra. Talbot. es diezmado por el ejército en avance. Los supervivientes huyen hacia Popincourt... donde se encuentran con Charles de Beaufort. Todavía estamos en el distrito 11. El pueblo ha detenido a Beaufort. No sé qué es lo que ha hecho. Ahora los hombres desconfían de sus oficiales. ¡Ahí está el cobarde! ¡Tú y tus condecoraciones de oro! ¡¿Contento de que el ejército nos tomara en La Madeleine?! ¡¿Y tú ibas a rematar el trabajo, escoria?! ¿No tienes bastantes medallas? ¡Debe ser eliminado! ¡Es él, le reconozco! ¡Es un traidor! ¡Disparadle! ¡Asesino sangriento! - Tú interpretas a Marguerite Lachaise. - Sí.
¿Sabes qué le ha sucedido? Bien, sí... ¿Que le han matado? Le mataron un poco más tarde. Una corte marcial le había absuelto... ¿Cómo te sientes por ello? Ahora mismo estabas incitando a la muchedumbre. Bien, pienso que este personaje, Marguerite Lachaise... ¡Quieres decir tú! Personalmente, estoy en contra de la ejecución sumaria. La gente debería tener derecho a defenderse y explicarse por sí misma. No era un traidor, pero desafortunadamente aun así fue muerto. Y Marguerite Lachaise dijo que puesto que había sido absuelto, matarle sería un asesinato. Antes de eso, ella pensaba que era un traidor, porque había insultado a la Guardia Nacional, era un aristócrata, etc. Era una situación terrible, la comunidad en peligro... Anger y los alrededores estaban emplazados en ella. Tenía que haber un chivo expiatorio, una liberación. Hubo otros por parte de la Comuna. Más o menos 100 asesinados. Pero pensad que la Comuna asesinó a 100, y la otra parte masacró a cerca de 30.000 ¿De dónde viene la violencia? ¿Adonde lleva? ¿Qué hacer cuando la gente está enfadada? ¿Cómo puedes parar esta ira y esta violencia? Hoy, la violencia está en cualquier parte. Violencia económica. Países, o continentes como África yéndose a pique, sacrificados en nombre de la economía global. Todos los empobrecidos de nuestro propio país. Los desempleados, algunos están aquí. Los sin-techo. Y los inmigrantes ilegales que queremos expulsar. Es una catástrofe. Y cada vez más indigencia social. Aquellos que viven en urbanizaciones inhumanas, los que solo pueden responder a esta violencia con su propia violencia física, y con el hurto. Y sigue en aumento. ¿Cómo acabará ésto? ¿Qué podemos hacer? ¡Las tropas de Versalles están avanzando! ¡Ya han alcanzado la Bastilla! Íbamos a dar biología, pero... ¡Vamos! ¡Debemos protegernos nosotras mismas! Tenemos que bloquear las puertas. ¡Debemos hacer algo! No podemos seguir con la clase. Vamos a las barricadas. No podemos permitirlo.
¿Pero recordáis lo que decíamos hace dos días? - Podemos bloquear las puertas. - ¡Con pupitres! Podemos hacer eso. ¿Por qué no las barricadas? ¡Deja de rezar, Frederique! ¿Si dios existe, por qué una guerra como ésta? Déjalo, eso no ayudará. Cuando murió mi padre, yo heredé su fe. Así que rezo. ¿Fe... para qué? Durante la "Semana Sangrienta", El Sr. y la Sra. Talbot huyeron de su apartamento en el distrito 11 para refugiarse en el de su hija, no lejos de los Jardines de Luxemburgo... Antes de su partida, La Sra. Talbot escribe una carta dirigida a su hija, describiendo la llegada de las fuerzas gubernamentales: Lloramos, aplaudimos, les aseguramos que no éramos traidores. Esta gran alegría era perturbada por disparos calle arriba, cerca del Boulevard. Pero qué desesperación y horror, cuando vimos a soldados regulares del ejército trayendo a un oficial de batallón que había pasado dos días entre nosotros, para fusilarle. Estoy grabando. ¿Qué está pasando? Reforzando las barricadas. Es ganar o morir. ¿Qué decías? ¡Salvar la Comuna, fusilar a todos los desertores y cobardes! Es nuestro deber salvar la República. ¡Deja de hacer preguntas! Necesitamos ayuda. - ¡Construid las barricadas! - ¿Qué está pasando? Les estoy mostrando cómo usar un rifle... Estoy... estamos defendiendo la barricada. ¿Harías hoy lo mismo? Seguro, con gente como esa que nos ha tratado como a perros durante siglos. Debemos reaccionar. No hay elección. Pero seguiremos de todas formas... ¿Hoy, qué es lo que harías? ¿Para defendernos a nosotros mismos? ¡Lo mismo! ¿Hay hoy lugar para la utopía? Utopía no, realidad. Porque esto es realidad. Aquí en el taller aún estamos reparando armas. ¿Muchos trabajadores en las barricadas? Toda la clase trabajadora apoya a la Guardia Nacional. Su lucha es nuestra lucha. ¡Ciudadano Verdure! ¿Una Comuna delega luchar? ¡Defendiendo el 11. Dios! Hemos tenido unas 700 bajas en el Pantheon. ¡No veo a los otros miembros electos! Necesitamos luchar con ignorancia, ... incluyendo órdenes como masacrar en los hospitales. ¿Dónde están los otros? ¡No lo sabemos! Aquí somos unos 10 intentando reagruparnos, reunir noticias. Vamos, podrían estar aquí en cualquier momento ¡Libertad o muerte! ¿Qué haces tú aquí? - ¿Alguien del Ayuntamiento? - Nosotros, ¿por qué? La gente dice que vosotros... ¿No se encontró ni un arma? La gente dice que sois culpables de esta situación. ¿Preferirías a un general que nos regresara al imperio? No, puede que prefiriera... Nosotros salvamos la República, organizamos al pueblo, les ayudamos a hablar, a aprender, ¿Habéis retenido las armas? Sacamos armas de donde pudimos. Requisamos armas. Lo intentamos, pero también teníamos órdenes, y contra-órdenes.
Seguro, teníamos nuestros problemas. Pero creemos en nuestros ideales. ¿Dónde estaban los otros cañones escondidos? Nunca en el 11. En los Montículos de Chaumont. Nosotros no estábamos al cargo. El problema hoy es global. Es económico. Debemos luchar por los derechos de los países que son oprimidos por los países capitalistas. Hoy el problema va más allá de una simple barricada. El pueblo también está oprimido en las naciones capitalistas. Opresión para las naciones pobres; y para los pobres en las ricas. ¡Mierda, somos seres humanos! Siempre la moralidad de la burguesía. Destruyeron el espíritu de lucha de los trabajadores. Odio la guerra. Pero odio aún más a nuestro enemigo. Nos menosprecian, no tienen compasión, así que nosotros tampoco. Si hubiera barricadas en París en el año 2000, Yo estaría ahí luchando. Nos defendemos nosotros mismos. No están lejos. Debemos resistir hasta la muerte. ¿Qué harías en la misma situación? Lo mismo. Tomaría las armas. Pero hoy cada persona está dispuesta a ser su propia barricada. ¿Qué te parece lo que va a pasar ahora? ¿Cúando ahora? ¿Hoy? Es lo mismo. No de la misma forma, pero la misma alienación. Estoy dispuesta a defender lo que creo, no importa qué. Y no es para enfrentar a unos contra otros, o para enriquecer a los industriales y al mercado de valores. Las minorías no son reponsables de la guerra de hoy. Es la gran máquina capitalista. ¿Qué harías hoy? No sé si esta clase de barricada podría ayudar a luchar contra la globalización económica. No estoy segura. ¿Entonces qué? Ahora estoy asustada. No sé dónde están mis enemigos. No puedo verlos. No sabemos quienes son, están por todas partes. Ya no podemos construir barricadas así. Tenemos que luchar en los medios.
Tenemos que usar las mismas armas: ordenadores, Internet, televisión. ¡Es hora de mojarse! No luchar significa morir interiormente. Traemos la Comuna con nosotros a las barricadas. Es nuestra elección y nuestra libertad. Gracias a la lucha. Eso es todo lo que quería decir. ¿Piensas que sobrevivirás a ésto? No lo sé pero... tengo fe. No podría luchar si no la tuviera. ¿Habéis oído lo que está pasando en París? ¿Lo que les está pasando a los Comuneros heridos? Sí, pero soy libre para luchar. Por hacer eso, puedo escapar a la manipulación. Es la primera vez. Lo que más toca los huevos, es que vosotros aún estéis grabando, observándolo todo pero sin hacer una mierda. Sea una película o la realidad, ahí os quedáis. ¡Y me gustaría acabar con eso! ¿Piensas que yo no hago una mierda? A menudo no, de lo contrario estarías con nosotros. Te ocultas detrás de tu televisión y miras cómo morimos. La televisión es esclavitud. En nuestro país, todos los medios... están en manos de 4 grupos, sean radio, prensa, o televisión. ¿No es eso censura? ¡Tienes que unirte a nosotros! Suelta tu micrófono. Lucha con nosotros por las utopías. Aún quedamos algunos para defender. Dales el micrófono a todos. Estamos hartos de la corrupción a expensas del pobre, las colectas nocturnas de caridad en televisión. El Consejo de la Comuna abandona el Ayuntamiento tras incendiarlo, y se retira al distrito de la Mairie du Xle, donde los muros están cubiertos de sangre. ¡Usad ahí esos de enfrente! Deberíamos apilarlos así... Podemos salir por la ventana. ¡No desperdiciéis munición! Escribí a mi madre hace 8 días. Le dije que París era heroica, que nunca vi tal devoción. La Historia dirá que París fue fundamental en la lucha por la libertad. Seremos despellejados vivos. Arrastrarán nuestros cadáveres por el fango. Matarán a los prisioneros, a los heridos. Los supervivientes morirán en colonias penales.
La Historia verá la verdad, y dirá: ¡ellos salvaron la República! La Comuna tiene su última reunión el 25 de mayo, en la Mairie du Xle. A las 7 p.m., en el boulevard Voltaire, Delescluze, vistiendo sombrero y levita, la faja roja entorno a su cintura, trepa a una barricada y es abatido de un disparo. El ejército de Versalles avanza inexorablemente hacia los últimos bastiones de la resistencia. Todos los niños de París están aquí. ¡Es monstruoso! ¡Rojos apestosos! ¡Todos vosotros, conmigo! ¡Salid de vuestros agujeros! ¡Viva la Comuna! ¡Cerrad la boca! ¡Nunca nos callaremos! ¡Nunca! ¡Caballeros! Hasta ahora, cada vez que os traía noticias, Solo podía decir que estábamos cerca de nuestra meta. Y decía la verdad. Hoy, Puedo deciros mucho más: ¡Hemos alcanzado nuestra meta! ¡Vamos zorra! ¡Puta! ¡La vista abajo! - ¿Nombre? - Clementine. ¿Nombre? Boidard. - ¿Qué hacías? - ¡Escuela pública, y estoy orgullosa! ¡Viva la Comuna, cabrón! Caballeros, tengamos orden aquí. ¿Nombre? No puedo oír lo que está diciendo. ¡La Comuna! Yo soy la Comuna que queréis matar. Estelle Thaler. ¡Así! - ¿Qué hacías para la Comuna? - ¡Todo! - Moriré por la Comuna. - ¡Chusma! ¡Vosotros sois la chusma! ¡Ah, aquí hay un muchacho! ¿Tu papel en la Comuna? ¿Tu nombre? ¡La causa de la justicia, el orden, la humanidad y la civilización ha triunfado, gracias a la obediencia y el valor de nuestro ejército! ¡Gracias a usted, también! General en jefe, comandantes de cuerpo y división, oficiales de todos los rangos, y sobre todo soldados, cada uno ha cumplido plenamente con su deber. Debéis ser informados... la victoria fue difícil, Muy difícil. "Nègre", el Spahi argelino, combatiendo al lado del general comunero Eudes, se une a los batallones de la Guardia Nacional defendiendo el Palacio de la Legión de Honor. El 24 de mayo, es arrestado por una patrulla versallesa, e inmediatamente fusilado. 100.000 hombres han estado trabajando con los más destacados generales de Francia. Nuestros valientes soldados han ganado la más alta estima, y la más fuerte admiración en el extranjero. ¡No venceréis! No venceréis... ¡Pero después de la victoria, debemos castigar! Debemos castigar legal, pero implacablemente. Durante toda la semana, hemos oído rumores extremadamente confusos respecto a la represión de la insurrección por nuestras tropas. Nuestro centro de control acaba de recibir un material aparatoso y horroroso. Siento que es mi deber mostrarlo a los espectadores. Las escenas muestran ciertas calles de Belleville cubiertas de cadáveres y fluyendo sangre. Sugiero que lo veamos juntos.
¡Yo más bien no! Pienso que es preferible no mostrar imágenes que satisfagan los instintos más básicos del espectador. Es una repugnante forma de voyeurismo. ¡Aquí hay uno! ¡Yo no hice nada! ¡Vamos, sal fuera! ¡Matadlos! ¡Matadlos! ¡Abajo con la Comuna! ¡Machacadlos! ¡Fusiladlos! ¡Matadlos! Por toda Europa, el espectro de la Comuna justifica una política represiva hacia los movimientos sociales, no solo por Bismarck y las monarquías también por las repúblicas conservadoras, existentes y por venir. Cosas terribles están sucediendo en París. Y nosotros no tenemos el derecho moral a favorecer nuestros más bajos instintos. Me temo que en el futuro, las cosas irán de mal en peor, y sea cual sea la forma que tome, los medios serán un evento sin carácter, buscando vender su mercancía apelando a los instintos más bajos. Reflejando el sentimiento anti-Comuna en USA, el New York Times escribe: "Dejemos que Versalles convierta París en un montón de ruinas," "dejemos que las calles sean ríos de sangre," "dejemos que perezca toda la población," "mientras el gobierno mantenga el control" "y demuestre su poder..." "Puede que aplasten todo signo de resistencia," "a cualquier precio," "para así dar a París y Francia" "una lección que recordarán y disfrutarán" "en los siglos venideros." Solo muestro estas escenas para remarcar que este baño de sangre puede comprometer seriamente el futuro del nuevo régimen. ¿Qué piensa usted? ¿Se verá fortalecido el Sr. Thiers por este calvario? Estoy convencido de ello. Conoces mis sentimientos. Siempre he sido un bonapartista y he apoyado al imperio. Pero tal como están las cosas hoy, a pesar de la mayoría monárquica en la Asamblea, estoy convencido de que Thiers jugará bien este juego. Propondrá una República de ley y orden. Me gustaría que ésta fuera una República serena, firme pero generosa. Quiero olvidar todo esto. Es absolutamente horrible... Nunca olvidaré este día. Estoy completamente... perdida. Estamos viviendo en... un mundo verdaderamente horrible. No pensaba que Thiers estuviera detrás de esta masacre, y aún no lo pienso. En la película, representaba a una burguesa de clase media-alta, una partidaria de Versalles por ideología. Quienes pensaban por supuesto que todos aquellos responsables de una guerra civil son criminales. Y que quienes desprecian las instituciones, como hicieron los Comuneros, por ejemplo, al final desestimaron las elecciones, etc, es algo muy serio. Por tanto, en la película tenía que adoptar una posición extremadamente radical. Pienso que lo que sucedió en 1871, y lo que está sucediendo ahora es casi lo mismo pues hay una urgencia por un nuevo contrato social.
Y que hoy, como en 1871, pensamos que el rol de la economía, la preponderancia del mercado, tienen un precio, un coste. E incluso que es normal que haya gente que pague por este coste. Mientras yo pienso que, como en la época de la Comuna, lo que la gente quiere y quería, es dignidad de igualdad. Eso es lo que tenía que decir. La "Semana Sangrienta" duró 5 días. Durante 5 días fuimos testigos de una carnicería humana. En la película se me pidió que encarnara a un personaje que sería hostil a la Comuna. Así que lo hice, grité que todos ellos deberían ser asesinados. Pero es gracias a la Comuna que hemos avanzado en los ideales de la democracia, en el refinamiento de la democracia en un sentido práctico, de lucha contra las desigualdades sociales, contra la exclusión. Hoy aún tenemos marginados, y muchas desigualdades sociales. Pero al menos sabemos lo que es, cuál es el significado de las palabras. Y estoy convencida de que es así gracias a los Comuneros. Lo que hizo el ejército es escandaloso, las tumbas de Saint Jacques donde enterraron a gente viva. Las atrocidades de Vavre en la corte marcial de Chatelet las encuentro inaceptables. La crueldad del general Gallifet hacia los prisioneros, y la masacre de La Cretelle de los heridos en el hospital Saint Sulpice. Estoy avergonzada del ejército, estoy avergonzada por mis hermanos. Nosotros matamos Comuneros. ¡Es lo normal. Son mierda! Ellos piensan que son franceses. Pero la verdad es que no son nada. Quieren anarquía. Pasta. Lo quieren todo. Yo maté... sin remordimientos. Francia necesita volver a ser fuerte. Recuperar su ejército, sus oficiales, sus valores. Este fue el comienzo, espero que continúe. No me arrepiento de nada. Tenía que hacerse. Matamos a mujeres y niños. No pensaba que nosotros los franceses pudiéramos caer tan bajo con el fin de construir una Francia poderosa. Como soldado, no me arrepiento de lo que hicimos. Pero no podría volver a hacerlo. En verdad no era algo agradable de ver.
No, nunca más. Tengo algo que decir. Una vez más, el ejército se ha desbordado. Se fue demasiado lejos. Estoy muy decepcionado porque incluso si el ejército es una herramienta de represión y conquista, siempre pensé que también... podría dar ejemplo. Todos nosotros deberíamos comportarnos como personas rectas y honestas, hacer un trabajo, y hacerlo tan bien como sea posible. Eso no es lo que sucedió. Fuimos testigos de escenas de sadismo muy personal. Es muy inquietante. Finalmente, aquellos que fueron los más brutales en estos días pasados, fueron quienes esperaban el bastón de mando. Siento gran compasión por la gente de ambos bandos y por el hombre en general. Este ejemplo reciente vuelve a probar que el hombre es capaz de los peores extremos, de destrozar a otro, al mismo tiempo, puede beber un vaso de vino con su enemigo, y ser los mejores amigos; basta darle una taberna acogedora y un agradable día soleado. Eso me hiere mucho. ¡Fuego! ¡Carguen! ¡Apunten! ¡Asesinos! No pueden ocultar por siempre lo que hicieron. No pueden mentir siempre. Los rebeldes argelinos internados en los mismos campos que los Comuneros, les acompañaron en su peregrinación de una prisión a otra: los alcázares de Isla Oleron e Isla Re, el castillo-prisión de Thouars, las prisiones de Belle-lle, Avignon, Saint Brieuc y Calvi. Seguros condenados a trabajos forzados acabaron su periplo al lado de los Comuneros, en Nueva Caledonia. A diferencia de los Comuneros, que fueron liberados en 1880, la amnistía para los argelinos no llegaría hasta 1895, 24 años después de la insurrección. Muy pocos de ellos volvieron a ver su tierra natal. Amemos a los demás Echar un trago Calle o ruja el cañón ¡Bebamos! ¡Bebamos! ¡Por la independencia universal! La "Semana Sangrienta" fue obra de los generales de más alto rango del ejército francés Las peores atrocidades se cometieron por orden del general Courtot de Cissey, comandante del segundo cuerpo del ejército. y por el general Felix Vinoy, comandante del ejército de reserva. El general Felix Douay, comandante del cuarto cuerpo del ejército, autoriza a un coronel de la Guardia Nacional "leal" a dirigir una de las más siniestras cortes marciales en el Teatro Chatelet. Esta última será responsable, ella sola, de la condena a muerte de miles de personas, que fueron fusiladas en los Jardines de Luxemburgo. Las cortes marciales se establecieron en la Estación del Norte, el Palacio de Luxemburgo, la Academia Militar, y en la Prisión de La Roquette.
Las ejecuciones tuvieron lugar en el elegante Parque Monceau, en la terraza de las Tuileries, en el cuartel de Lobau, y en otros campos de exterminio diseminados por todo París. En un tiempo record, gracias a la nueva ametralladora, el ejército francés ejecutará entre 20.000 y 30.000 hombres, mujeres y niños, muchos de los cuales estrictamente no tenían relación con la Comuna. Varlin, capturado, es arrastrado por las calles. "Bajo una lluvia de golpes," "su joven cabeza meditabunda, llena de pensamientos fraternales," "se convierte en carne picada, el ojo colgando fuera de su cuenca..." "Ya sentado para ser fusilado." "Los soldados revientan su cadáver a golpe de culata..." Prosper Lissagaray Las ejecuciones sumarias fueron seguidas por una gigantesca redada en los barrios populares de París: Se registran oficialmente 43.522 detenciones. Los tribunales militares pronuncian 5.000 sentencias de deportación y 95 penas de muerte. 6.000 Comuneros optaron por el exilio. Esta película ha sido realizada gracias a la participación de más de 200 ciudadanos de París y de sus suburbios, de Picardie, Nord Pas de Calais, Limousin, Bourgogne, sin olvidar al grupo de sin-papeles de Argelia, Marruecos y Túnez. Esta película es el fruto de un trabajo preparatorio en grupo donde los participantes han podido elaborar sus personajes en función de sus propias búsquedas y motivaciones. Las declaraciones expresadas están ampliamente fundadas en sus propias convicciones y sentimientos personales. English Subtitles by Patrick Watkins Processed by C.M.C. - Paris