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Revista Digital. comunicación visual. Paola Garcia UBA

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30 EDICIÓN

OCTUBRE 2023

paraísos

UNA MIRADA AL SALTO ANGEL

Venezolanos www.venetraveling.com


“NO IMPORTA DÓNDE ESTÉS. VENEZUELA SIEMPRE SERÁ DE NUESTROS PRIMEROS AMORES” -Valentina Quintero


EDITORIAL TURISMO VENEZOLANO

El turismo desempeña un papel fundamental en el desarrollo económico y social de Venezuela. El país cuenta con una gran diversidad de paisajes naturales, riqueza cultural, historia y tradiciones, lo cual lo convierte en un destino atractivo para los visitantes. El turismo en Venezuela genera empleo, impulsa la inversión, fomenta la conservación del patrimonio cultural y natural, y contribuye a la promoción de la imagen y la identidad del país a nivel internacional. A pesar de los desafíos, es fundamental reconocer la importancia del turismo como una fuente potencial de ingresos y desarrollo. Promover la inversión en el sector, mejorar la infraestructura turística, fortalecer la seguridad y resaltar los atractivos que ofrece Venezuela son acciones clave para impulsar la recuperación y el crecimiento del turismo en el país.


INDICE ÍNDICE

06 ENTREVISTA Valentina Quintero nos cuenta sus travesías viajando por Venezuela

07 ANUNCIO PUBLICITARIO

09 REPORTAJE: UN SALTO, SILENCIO Y VARIOS RECUERDOS Viaja el mundo relata su experiencia en el Salto Ángel

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NOTICIA Venezuela: El Salto Ángel ahora tiene tres caídas

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Distráete haciendo un recorrido por los mejores parques Nacionales de Venezuela en una sopa de letras

30 edición-Octubre 2023


Edición 30

VENETRAVELING

Octubre 2023

VALENTINA QUINTERO: “NO VOY A DEJAR QUE ME QUITEN LA POSIBILIDAD DE VIAJAR POR VENEZUELA” Valentina Quintero tenía 10 años la primera vez que se montó en un avión para viajar a la tierra más antigua del planeta: el parque nacional Canaima, hogar del pueblo pemón. Esa vez viajó con sus padres y sus cuatro hermanos. Era 1964. Volvió muchas veces. Más de diez. No recuerda cuántas. Sabe que fue después del nacimiento de su hija Ariana, para que conociera Canaima desde pequeña. Sabe que fue varias veces en las décadas de 1990 y 2000, como presentadora de Bitácora, la serie documental que transmitió RCTV entre 1994 y 2007. “De verdaíta les digo, amanecer en la Gran Sabana es la evaporación de todas las mortificaciones del cuerpo y el alma”, decía con los tepuyes de fondo en uno de esos episodios grabado en Kavanayén. Bitácora era un programa que promovía el turismo nacional, informaba cómo llegar y en qué sitios hospedarse para conocer Venezuela. Sus camionetas blancas rotuladas eran reconocidas en todo el país. “Podíamos andar por un páramo dentro del parque nacional Sierra Nevada o metidos llano adentro en una finca por Apure y la gente sabía quiénes éramos nosotros. La Guardia Nacional casi que nos ponía alfombra roja para que pasáramos”, recuerda. Así se convirtió en la referencia del periodismo turístico en Venezuela. Cincuenta años después de su primera visita, en 2014, volvió a Canaima con dos de sus amigas. Celebró su cumpleaños 60 acampando y recorriendo toda la Gran Sabana. Ese año comenzaron sus denuncias. El parque no estaba bien. Aunque es una zona protegida, había agua contaminada y minería. El gobierno negó sus acusaciones, pero ella insistió. Tiene una visión muy clara de cómo deberían manejarse las cosas: acabar con la leyenda del Dorado, la riqueza de Canaima no está bajo su superficie sino en su diversidad natural. Regresó en octubre de este año. Sus mortificaciones ya no se evaporaron como antes. Retomó la denuncia contra la minería, esa vez con videos. Vio curiaras llenas de gasolina para las minas. “Había más balsas que nunca”, recuerda. Están minando en el macizo del Auyantepui, advirtió. Ya están cerca del Salto Ángel. Tres semanas después de que la BBC la incluyera en la lista de las 100 mujeres más influyentes del mundo, un consejo de caciques pemones la declaró persona non grata en el parque. Una parte de los indígenas practica la minería y reclama que Valentina, con toda su influencia, no se pronunciara por el asesinato de un pemón a manos del gobierno en una operación militar. Por ahora no puede volver.

Su carrera se ha transformado. Sigue promoviendo el turismo, pero también reclama por lo que encuentra. Ya no tiene la misma libertad para llegar a todas partes, pero insiste en recorrer el país. Se adapta y defiende la agenda del turismo de una nación en la peor de sus crisis. La situación del país te ha llevado a hacer un periodismo de denuncia. Durante todos los años que hemos estado trabajando en esto hemos denunciado cuando hay problemas en los sitios. Ahorita cuando estuvimos en Paria, y desde que vamos, hay una denuncia que nosotros hemos hecho muy firme sobre el narcotráfico en la península. En San Juan de las Galdonas. En San Juan de las Galdonas. Eso es muchísimo más reciente. Hace cinco o seis años viajamos en peñero hasta Uquire, San Francisco, Pargo, Mejillones, toda esa costa. Fuimos este año y no pudimos ir más allá de Querepare. No pudimos entrar a San Juan. El narcotráfico no lo permite. Punto. Son la ley. Con armas largas no te dejan entrar. Le pregunté a un amigo nuestro de allá si no podíamos verlo ni siquiera en Querepare y me dijo “nadie puede saber que yo te veo, porque tú eres periodista”. Fíjate que el gobernador de Sucre [Luis Acuña], el profesor este, pobrecito, no había hecho nada y lo único de verdad juicioso que hizo fue decir que la 5


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península de Paria estaba tomada por el narcotráfico. Al día siguiente no era gobernador. En relación con la minería en Canaima nosotros hemos hecho denuncias desde hace años. Si haces un sobrevuelo al Salto Ángel ves las minas, las balsas. Antes no las veías porque salían de noche. Los day tours salen a las cinco de la mañana, pasan todo el día allá y regresan en la tarde. Ellos no salían mientras sabían que estaban pasando las curiaras (de turistas). Salían después. En octubre estábamos allá y vimos una curiara llena de gasolina entrando en Ahonda, donde nunca había habido mina. ¿Cómo no íbamos a hacer esa denuncia? A mí de verdad me preocupó muchísimo. ¿Esa denuncia fue la que llevó a que este consejo de caciques pemones te declarara persona non grata en el parque? Eso fue ahora. Todas las otras veces que habíamos denunciado la mina allá, no. Pero hubo ese operativo militar que el gobierno reconoce dos días después, justo el mismo día que nosotros hacemos la denuncia en Instagram, con imágenes. Eran una manera de decir “discútelas pues, ahí las tienes. Esa es la mina de Campo Carrao”. Toda la opinión (pública) estaba atenta a lo que había ocurrido allí. Claro, se volcó hacia el «este gobierno que se mete allí, que mata a un indígena, que se mete de esta forma». El primer día no salió nada acerca de que aquello tenía que ver con la mina. Los pemones sacan un primer comunicado diciendo que mataron a un indígena, que no ha debido ocurrir, pero en ningún momento dicen que eso tiene que ver con la mina. La primera información que sale diciendo que lo que hay detrás de todo este zafarrancho es la mina es la que nosotros publicamos.

La persona non grata soy yo porque hablo de la mina. Yo digo allí que de acuerdo con sus creencias eso está totalmente prohibido. No necesariamente porque sea parque nacional, no necesariamente porque sea Patrimonio de la Humanidad, es porque de acuerdo con sus creencias ancestrales, todos sus antepasados, sus dioses, los tepuyes son sagrados. No se pueden profanar. Durante muchísimos años ni siquiera se pudo entrar. Muchísimos pemones han estado en contra de que se escalen siquiera. Las aguas son de las cosas más sagradas. Corresponde a las mujeres su protección. Algunos de ellos están acabando sus propias aguas, las están llenando de mercurio. Los pemones, es verdad, son los habitantes originarios del parque nacional Canaima, los primeros que lo tienen que proteger. Pero el parque nacional Canaima no es propiedad del pueblo pemón. El parque nacional Canaima es de todos los venezolanos por igual. Y ellos tienen una mayor responsabilidad como habitantes originarios para la protección de ese parque. Es como que nosotros nos fuésemos al Ávila a talarlo porque somos caraqueños y eso es de nosotros. ¿Cuál es la diferencia? Los apureños con el [parque nacional] Aguaro Guariquito o los falconianos con los Médanos. Me saco la arena de los Médanos y me la traigo porque esa vaina es mía. Eso no puede ser. Lo que ellos me reclaman es que no tuve ningún pronunciamiento de solidaridad y de pésame por el indígena que habían asesinado. Te confieso que es verdad. Yo he debido decir eso, he debido solidarizarme con ellos en ese caso y no lo hice. Se me pasó. Pero eso no justifica que ellos tengan esa cantidad de años trabajando la minería ahí. ¿Hay algún lugar de Venezuela al que siempre quieras volver? Siempre quiero volver a Paria. A mí me parece lo más exuberante y genuino que tenemos como trópico. Siempre quiero volver a la Gran Sabana. Ahorita tengo que parar un poco, pero yo tengo plena confianza de que lo vamos a resolver. Siempre hemos sido super amigos con los pemones. El llano es la libertad. Cuando yo me siento de verdad con desolación, con desesperanza, voy al llano. Me hace falta. ¿Y Margarita? Siempre pienso que en algún momento es allá donde voy a vivir. Es el mar. Lo que me enrolla es que sea una isla, que para salir necesito un avión o un barco. Eso me descontrola. Si yo estoy aquí en Caracas, agarro un carro y salgo. La línea blanca de la carretera es determinante en mi vida. Necesito eso. Cuando estoy así, que tengo una idea y no sé por dónde me la voy a llevar, agarro carretera y ahí lo empiezo a entender. Te consigues en el camino. Sí, siempre. Fuente: Prodavinci. Una entrevista de Luisa Salomón. 6 22/12/2018


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TURISMO

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UN REPORTAJE DE: VIAJA EL MUNDO CRÓNICAS, RELATOS Y OTROS INTENTOS.

OCTUBRE DE 2023

TURISMO

Un salto, silencio y varios recuerdos Quizá por eso desperté sin saber dónde estaba, dos horas antes de lo previsto. El sonido más fuerte que había en la habitación era la queja del ventilador y ese rumor pausado que traen las madrugadas. Un grillo o no sé qué animal cantaba afuera, pero lo hacía con una especie de melancolía, como sino le estuviera permitido subir la voz. Había llegado un día atrás a ese lugar. Era una habitación pequeña pero cómoda, a la que le brotaba el calor de las paredes. De un lado, dos ventanas y del otro, el intento de secar mi ropa.

Reportaje de: Viaja el mundo

Me quedé mirando el despertador que sonaría dos horas después, incapaz de conciliar el sueño. El silencio se mezclaba con los rastros de ciudad que aún traía en el cuerpo y se volvía, por momentos, en una fiesta de sonidos, en el resumen de la semana; para después volver a ser un susurro. Mientras el campamento estaba sumergido en el sopor de la noche, yo pensaba en la travesía que nos esperaba al amanecer. Un mes antes había decidido viajar hasta Canaima, ese parque nacional tan alejado del

apuro de Caracas. Tenía la idea clara de llegar hasta el Salto Ángel, la cascada que sin mucho esfuerzo fue catalogada como la más alta del mundo Allí, en medio de la selva venezolana, el Kerepakupai Vená, como bien lo llaman, permanece impasible para todo aquel que quiera verlo y entenderlo. No quería viajar sola. Pero a todo intento de compañía, conseguí un no como respuesta. Cada quien va caminando por la ciudad, atado a su ritmo y sus propias querencias. Entendí que precisamente lo que haría distinto ese viaje, más allá de llegar a ese lugar por primera vez, era la garantía de que tenía que hacerlo sola. Era la primera vez que viajaba sólo con un morral a cuestas, botas y un

impermeable como arma secreta. Eso me causaba gracia; sentía que me daba ese aspecto que llevan los viajeros que a veces me consigo perdidos en el metro de Caracas. . Tony (el guia) pasó tocando todas las puertas del campamento. La número 14 estaba abierta y él entró, como quien pasa al patio de su casa a tomarse un café antes de comenzar el día, me hizo señas para seguirlo hasta el lugar donde nos esperaba un desayuno humeante y con sabor a arepas hechas en leña. Había una mezcla de inglés, español y francés en la mesa. Le conté, a otros dos venezolanos con los que ya había conversado por afinidad el día anterior, que estaba ahí para hacer un reportaje sobre el Salto Ángel. Me reí ante la gracia de mi propio cuento. 8


OCTUBRE DE 2023 UN REPORTAJE DE: VIAJA EL MUNDO. CRÓNICAS, RELATOS Y OTROS INTENTOS.

Me habían hablado mucho de la energía del lugar. Me decían que ocurre una especie de transformación en el camino que te libera, no sé si de prejuicios, no sé si de temores, pero que te libera de algo y te da cierto aire de súper héroe. Comenzamos a bordear un camino lleno de barro y piedras que Tony sorteaba descalzo, sin ningún tipo de preocupación. Al lado, nos acompañaba el sonido de un río que bajaba furioso; se llama Carrao y ya su nombre parecía un regaño. Veinte minutos más allá, nos esperaba una suerte de mirador desde donde podíamos ver el Salto Ucaima. Dejé el agua atrás, con ese mal carácter, y me enfilé camino arriba, junto a los otros, hasta una orilla calmada en la que nos esperaba una curiara, esa embarcación de madera que soportaría nuestro entusiasmo por cuatro horas, el tiempo que necesitábamos para llegar al Salto Ángel. Respirar profundo era meterse a Canaima en el cuerpo. Cada minuto avanzado, era la garantía de que un poco más allá nos esperaba algo mucho más

grandioso que no se vería igual que en las fotos. No recuerdo haber visto antes algo como eso. El Auyantepuy apareció de la nada para terminar de llevarse algún sonido y sumirnos en un letargo absoluto. Los tepuyes nos arropaban y la curiara golpeaba el agua hasta con cierto aire artístico, me parecía que llevaba un ritmo que combinaba con alguna canción que iba sonando en mi cabeza. “En diez minutos, si miras a la derecha, vas a poder ver el salto por primera vez”, me dijo Tony para sacarme sin contemplación de lo más profundo de mis recuerdos. Me volteé para mirar a los otros y nos sonreímos como sellando un compromiso de quietud y reconociendo una energía que no sabíamos exactamente de dónde venía. Allí, después de esa última curva, el Salto Ángel apareció lejano y con esa calma de quien está ahí esperándonos, sin aburrirse. No pude despegar la vista de la cascada, había algo en ella, una especie de magnetismo que se volvía más fuerte a medida que

nos íbamos acercando, que me hacía mirarla sin descanso y descubrir que sólo la naturaleza es capaz de despertarnos hasta los recuerdos y las emociones más dormidas. El sonido del agua cayendo cubría todo el lugar y las nubes parecían apartarse para despejarnos el espectáculo. Tony me dio una mano para ayudarme a bajar de la curiara y nos concedió varios minutos de silencio, acostumbrado ya a que a los viajeros les cambia la mirada y siempre quieren más, un poco más La tarde cayó inclemente y el sol se fue dejándonos sólo el instinto y el sonido de la cascada como arrullo. Esa noche, el campamento se alzó en Isla Ratón, al frente del Salto Ángel. Allí, envueltos en su calma, en el medio de todo y de la nada al mismo tiempo, conseguí acomodo en una hamaca y dormí sin prisa, sin ciudad en el cuerpo y con la certeza de haber dejado en el río ciertos temores y lágrimas que ya no iba a encontrar cuando emprendiéramos el camino de vuelta, río abajo, justo al amanecer. Fuente: Blog viaja el mundo. Octubre 2021

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VENEZUELA: EL SALTO ÁNGEL AHORA TIENE TRES CAÍDAS El periodista venezolano, Nelson Bocaranda, informó sobre el extraño fenómeno en el monumento natural, que debido a las fuertes lluvias el Salto Ángel es triple

Intensas lluvias en la región suroriental de Venezuela, específicamente el estado Bolívar, han afectado el Parque Nacional de Canaima, donde se encuentra ubicado el monumento el Salto Ángel, una de las maravillas naturales más emblemáticas del país caribeño. Las fuertes lluvias han provocado un aumento significativo en el caudal del río Churún, que alimenta al Salto Ángel, generado que el monumento natural ahora tenga tres caídas de agua. El periodista venezolano, Nelson Bocaranda en su red social X, informó sobre el extraño fenómeno, "Debido a las fuertes lluvias el Salto Ángel es triple", afirmó. Las fuertes lluvias en el Salto Ángel es un recordatorio de la vulnerabilidad de los ecosistemas naturales frente a los cambios climáticos y las condiciones meteorológicas extremas. La conservación de esta maravilla natural sigue siendo una prioridad para Venezuela y la comunidad internacional. Salto Ángel "patrimonio de la humanidad" El Parque Nacional Canaima fue declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1994 y cuenta con una superficie de más de 30.000 km2, reseña Iagua.es Lagua también destaca que el nombre a la catarata más grande del mundo, El Salto Ángel "se lo dio un venezolano en honor a Jimmie Angel, un aviador estadounidense que descubrió este monumento natural en 1937 al sobrevolarla con su avioneta". Fuente: Diario Las Américas. Nelson Bocaranda. 8 de septiembre de 2023

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ENTRETENIMIENTO

VIAJANDO POR VENEZUELA Parques Nacionales

Cerro saroche El Avila Guatopo Los Roques

Mochima Paria Sierra Nevada Terepaima

Cinaruco El tama Henri Pittier Macarao

Morrocoy Perifá Sierra culata Yacambú 11


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