María Isabel de Fatima Ventura Henry Autobiografía
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odo comienza cuando mis papás se conocen en el año 1989, en el Antiguo Hospital San Juan de Dios, mi mamá Norma Patricia Henry Mull, es enfermera profesional, y mi papá Eswin Mainor Ventura Rodríguez, es doctor. Fueron novios por 5 años y 11 meses, luego se casaron en 1996, luego en 1998 nació mi hermano José David Ventura Henry. Y dos años después nací yo, un sábado 13 de mayo del año 2000, con un peso de 7 libras y medí 53 centímetros. Cuando nací mi papá estaba de turno en el hospital, entonces mi abuelita Dora Salomé Mull Robles fue quién me recibió. Mi papá me conoció un día después. Mi hermano se quedó con mi abuelito Roberto Aurelio Henry Bonilla afuera en la sala del hospital.
Mi primer compañero de vida y amigo fue mi hermano, es posible que como no nos llevamos tanto tiempo de diferencia de edad no hemos tenido peleas fuertes donde se deja de hablar o que nos golpeemos. Sino que solo enojos pequeños, pero después todo se arregla fácilmente.
Mis papás me cuentan que de pequeña tenía muchas ocurrencias, cuando contaba hasta 100 el número que seguía según yo era el ciento cien, era una niña muy activa, con defensas muy bajitas, por que me enfermaba y me sigo enfermando seguido. Pero era feliz, aunque con un carácter un poco fuerte.
Mi vida escolar empezó en el 2005, tenía 4 años, pero como en mayo cumplía 5 me admitieron en kínder. Así pues, empecé a estudiar en el Colegio Tecnológico Alfaro Mijangos, mi maestra de kínder y preparatoria se llama Lilian Legrand. Desde kínder hasta graduarme del bachillerato fui abanderada. En preparatoria fui niña preprimaria Tecnológico Alfaro Mijangos y en quinto primaria fui niña deportes. A demás de participar en estos “certámenes” también participaba en los concursos de matemáticas de Burger King, participe desde segundo primaria hasta tercero básico y en 3 ocasiones obtuve 2 segundos lugares y un tercer lugar.
A los 8 años me fracturé el brazo derecho. A los 9 años hice mi primera comunión y a los 15 mi confirmación. En el 2012 me operaron del apéndice, fue un miércoles 12 de abril, y recuerdo que en el desayuno del día siguiente me dieron panqueques en el hospital. En el 2015 me lastimé la rodilla derecha, practicaba patinaje de velocidad en el 2014, y se me calcificó un tendón lo que me dejó inmovilizada por un mes de esa pierna.
En el mismo año después de graduarme de tercero básico el colegio, donde estudié desde kínder, cerró; así que tuve que irme a estudiar el bachillerato a otro colegio, y es así que en el 2016 voy a estudiar al Colegio Salesiano Liceo Guatemala. Fue el segundo año donde admitieron que mujeres estudiaran allí. Estudié Bachillerato en Ciencias y Letras con Diplomado en Diseño Gráfico. El mismo año me fracturé un hueso de la mano que se llama escafoides y me enyesaron otra vez. También conocí a mi novio, Carlos Fernando Ruedas Castro, con quién tengo ya casi 4 años de relación. Y en el 2017 me gradué.
En el 2018 entré a estudiar a la universidad Mesoamericana, estudio Licenciatura en Publicidad con Diplomado en Diseño Gráfico. Mis cursos favoritos son los de dibujo tradicional, me siento más libre por que me gusta mucho dibujar. En el mismo año, en junio, empecé a estudiar japonés. Mi maestro se llama Hirotoshi Toshioka y he aprendido muchísimo. Soy colaboradora en un proyecto de mi maestro donde narramos junto a otros de mis compañeros, el Popol Vuh en japonés, español y kiché. Mi meta es que después de graduarme de la universidad, consiga una beca e ir a estudiar veterinaria a Japón. También en agosto del 2018 tuve un problema por estrés, tuve una uveitis Primaria, básicamente se me hinchó el músculo que se encuentra atrás del globo ocular y mi ojo izquierdo se veía ligeramente hacia afuera en comparación al otro ojo, esto acompañado de dolores de cabeza y de cuerpo. Y me comenzaron a tratar con esteroides y con inmunosupresores por un año y medio más o menos, aunque de inmunosupresores fue un poco más. En ese tiempo mi autoestima se vino abajo porque el esteroide hacia que retuviera muchos líquidos, además mi rostro se llenó de acné y anímicamente estaba muy sensible. Por la misma situación, no tengo fotos de ese tiempo.
Cuando estaba en tratamiento no me enferme, lo cual a los doctores se les hizo raro porque se supone que mis defensas estaban bajas por los inmunosupresores, sin embargo, solo terminé el tratamiento y de nuevo me empecé a enfermar con facilidad. En el 2019 retomé los entrenos de patinaje de velocidad, para poder bajar de peso y en agosto me lastimé la rodilla izquierda. Me rasgué dos ligamentos de la rodilla y un poco de la grasa de la rodilla se irrigo. Me inmovilizaron por un periodo de dos meses mas o menos. En septiembre del 2019, mi perrito que me había acompañado desde los 6 años murió, tenía 15 años y un problema de cadera bastante avanzado. A día de hoy, tengo 20 años recién cumplidos, estoy en quinto semestre de la carrera, en cuarentena por el Covid-19, recibiendo clases online. Sin embargo, han sido 20 años bien vividos con sus alegrías y tristezas y a día de hoy me siento orgullosa de mí.