LECTURAS RECOMENDADAS……………
Colegio Corazón de María Educación Infantil Gijón
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Reunión de Formación Familias 2º Infantil 23 enero 2012
IDEAS CLAVES Se debe ejercer la “autoridad”, no el autoritarismo, de manera tranquila pero firme y razonablemente siempre orientada al orden y la disciplina de la vida del niño: Comida, sueño, deberes, etc. Esta autoridad descansa en la sinceridad y se ha de ejercer teniendo en cuenta cuatro principios básicos a la hora de establecer normas:
Deben ser REALISTAS. Deben ser CLARAS: Nuestros hijos deben conocer lo que esperamos de ellos, y también el grado de importancia que le damos a cada norma: - FUNDAMENTALES: Pocas y obligatorias. No se negocian. - IMPORTANTES: Pocas y muy claras, aunque se pueden matizar dependiendo de las circunstancias. - ACCESORIAS: Regulan aspectos más cotidianos. Se pueden negociar.
Deben ser CONSISTENTES: No dependen de nuestro estado de ánimo. Deben ser COHERENTES ENTRE SÍ: No pueden ser iguales para todos pero han de tener coherencia entre ellas.
• La “autoridad” es necesaria para su equilibrio. Tarde o temprano ningún padre puede evitar la imposición de límites. Si los padres son incapaces de mantener unas normas, si ceden una y otra vez, el niño puede sentirse satisfecho por un momento, pero tarde o temprano acabará perdiéndoles el respeto y, por consiguiente, no se sentirá protegido por ellos.
• El niño admite las decisiones si son justas. En cambio lo que no admite es la arbitrariedad. En esto, la autoridad es muy diferente al autoritarismo, que es una voluntad determinada a no ceder jamás, incluso si el niño tiene razón.
• Desde muy pequeño es necesario que el niño aprenda a que hay cosas que están permitidas y otras no (tocar un enchufe, cruzar solo la calle...). Poco a poco irá aprendiendo a dominarse. De lo contrario si se le otorga el derecho de hacer todo lo que le plazca cuando es pequeño, será muy difícil imponer una norma más tarde. • Aunque cueste establecer límites, éstos son necesarios. Pero ¿Por qué los niños necesitan límites?: Los necesitan para que ellos puedan reconocer y respetar los límites de otras personas. Los límites proporcionan una sensación de seguridad. Cuando nuestros hijos no conocen límites, se sienten perdidos en un abismo. Los límites hacen que los niños sientan que nos preocupamos por ellos. Los que crecen sin límites, a menudo se sienten abandonados. Los niños necesitan límites para aprender a resolver los conflictos. Los necesitan porque les ayudan a defenderse por sí mismos. Les ayudan a clarificar sus propios límites porque han visto un modelo. Los límites ayudan a aprender lo que es socialmente aceptado y lo que no. Los niños necesitan aprender que si se pasan de un cierto punto, habrá consecuencias.
• Cuando los niños comiencen a comprender, hay que ir dándoles la razón de las órdenes o de las prohibiciones. Aceptarán mejor obedecer. Tampoco podemos imponer todos los días nuevas normas o nuevas exigencias con el pretexto de que el niño está creciendo. Hay que ser un poco indulgente con algunas cosas (dependiendo de la edad) y fijarse en algunas reglas esenciales adaptadas al momento en que está viviendo, tanto físico como psicológico.