Mujer Maltratada, Flor Marchitada
Un día, la vida me golpeo tan fuerte que me enseño a resistir…” Dolores Ibárruri
Prologo Leí su historia una tarde en alguna lejana oficina, un grupo de mujeres la escucho. Otra historia similar es contada en la sala de una casa y una hermana la escucha, los relatos de vida se tornan necesarios para conocernos con otros y a través de otros. Esta experiencia de empezar a conocer la vida de muchos seres diversos dentro del proyecto jóvenes en paz del IDIPRON nos abrió la posibilidad a nuevos conocimientos. Al escucharnos y reconocer que la violencia de genero está presente en muchos de los relatos aquí compartidos nace la necesidad de recopilar algunas de esas historias, no todas pues nos es imposible acceder a los recuerdos de todas en el proceso, pero si apoyarnos en escritos ya realizados por estas mujeres. Nos dimos a la tarea de releer los archivos y seleccionar algunas, sin ningún criterio claro, solo ese sentimiento que nos conmovía al leerlas con la idea de que podrán conmover a otros y otras, también con la esperanza de ejercer algún tipo de retribución a todas las mujeres que han pasado por experiencias similares a las relatadas, con el ánimo también de compartir el saber y el ejemplo de fortaleza que vemos a cada momento en esas mujeres fuertes y luchadoras que pese a los inconvenientes y la vulneración de derechos presentes en la sociedad son capaces de mantenerse en pie para compartir lo más puro de su corazón. Debo resaltar mi necesidad personal por hacer parte de un ejercicio de sanación de quizás la historia central y de la que parte todo este ejercicio, hablo de la historia “En busca de mi libertad” de ella se desprenden en mi mente todas las ideas para este ejercicio que al final ha cumplido su cometido, como una sonrisa enorme y la idea de poder mover estas historias, agregarle nuevas con el paso del tiempo y poder dar ejemplo a las nuevas generaciones los invito a leerlo y dejarse mover un poco visceralmente. Gracias a todas las que cuentan, chismean, escriben y comparten sus historias, como una red nos conocemos todas, porque todas vivimos de las mismas maneras. Ninguna lola
En Busca de mi Libertad
Conocí a un hombre, yo creía que era maravilloso. Después de un año de noviazgo me enamore de él, me entregue a él por amor y quede en embarazo. Me quería retirar del colegio pero lo pensé bien y no lo hice, faltaba poco para graduarme de once. Por fin me gradué con tres meses de embarazo. Después de terminado el grado salimos todos para las casas y de repente sucedió algo extraño, mi novio empezó a insultarme y a insultar a mi mamá, no sé qué le pasaba, tal vez estaba estresado, nosé. Sin darnos cuenta cruzamos la calle, no vimos el 10
semáforo en rojo y una moto paso a toda. Yo me metí en la mitad para empujar a mi mamá y a mi amiga que iba con nosotros, para que no les pasara nada. Pasó lo inesperado, la moto paso por encima de mí me pasó las llantas por encima de la rodilla derecha, dejándome inmovilizada de la pierna. Mi mamá asustada insultando a mi novio, por culpa de él me había pasado eso. Cuando llegamos a la casa fue un problema con mi hermana, mi mamá y él. Él salió y se fue todo grosero. Yo me quede haciéndome curaciones en la rodilla y en el pie. Al otro día me toco ir al hospital para verificar si él bebe estaba bien y hacerme exámenes médicos. Mi bebe por lo pronto estaba bien, salí del hospital para la casa. Unos días después me fui a vivir con él, todo parecía felicidad. Pero toda esa felicidad se fue desbordando en aquel momento, me levante con mucha hambre, fui a servirme un vaso de leche, no sé qué paso pero se me resbalo el vaso y sentí que alguien se me acerco, era él y con un tono fuerte me dice: “Tu eres una buena para nada, estúpida, inútil…” Saco su mano con fuerza y me golpeo en la cara hasta sangrar por la nariz y la boca. Me golpeo varias veces, no le importó nada. Lo perdone pensando que iba a cambiar. Después de un tiempo vinieron más discusiones y golpes, estaba desesperada con esta vida. No podía contarle nada a mi familia porque él me tenía amenazada de muerte. Todos los días le pedía a Dios que me ayudara a salir de ese infierno que estaba 11
viviendo, pero no sé qué pasaba, yo hacia las cosas bien pero de nada me servía, todos los días él me insultaba y algunas veces me golpeaba. Una vez el llego todo reventado a la casa, yo le pregunte qué le había pasado y se puso alzado. Me cogió del pelo, me cogió a patadas en la barriga, en la cara, me golpeo varias veces en la cabeza con una mesa hasta reventarme boca y nariz, me hizo botar sangre por el oído izquierdo; no contento con eso me escupía. Minutos después salió y se fue, me dejo encerrada por cinco horas. Yo lloraba de verme así, tirada en el piso, indefensa con un dolor en mi alma, aterrada de ver a mí alrededor sangre por todos lados. Mi cara repleta de sangre, mis manos. No era capaz de coger un espejo y mirarme, me daba terror ver ese monstruo en el que me había convertido por culpa de tanto golpe, había desfigurado mi rostro. Saque fuerzas de donde no las tenía para levantarme del suelo, lo que más me dolía era la cabeza y la barriga, me acosté en la cama le rogué a Dios llorando que ojala mi niña estuviera bien y no le hubiera afectado ningún golpe. Dos meses nació mi niña pero tenía temor de que él le hiciera daño a ella también, siempre me tocaba estar pendiente de ella, para que no fuera a meterse con ella, a hacerle daño. Unas personas cercanas creían que todo iba a cambiar. Pero no fue así, todo fue mucho peor. La vez que me golpeo con fuertemente con una varilla me escalabro, me toco echarme bastante agua y hacer como si nada, resignarme a vivir esta vida que me tocaba.
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Ese día él se fue para la calle y yo me quede sola con mi hija. Ella se durmió y yo con un dolor tremendo en la cabeza, estaba desesperada y preocupada de que él llegara a golpearme otra vez. Quería salir corriendo de ahí con mi hija, pero no podía porque él me mantenía encerrada con candado durante horas y días. Estaba desesperada, tanto que cogí un cuchillo y pensé “si esta es mi vida, prefiero estar muerta” y me iba a cortar las venas, pero de repente escuche a mi hija llorando sentada en la cama, diciendo “mamá, mamá” en pocas palabras queriéndome decir que no lo hiciera. Yo temblaba, lloraba, tire el cuchillo al piso y corrí a abrazar a mi hija, diciéndole que me perdonara, “perdón mi amor, perdóname, perdóname hija” Ella me dio un abrazo fuerte, tan fuerte que por un momento se me olvido el infierno en el que estaba. Yo creo que mi Diosito me envió una señal, la puso en mi hija derramando lágrimas en sus ojitos para evitar que yo cometiera una locura. Lo que no pensé en ese momento fue el dolor tan tremendo que le causaría a mi hija, que no era justo con ella. Unos días después nos cambiamos a una nueva casa y yo rogaba a mi Dios que él cambiara, que no me siguiera pegando y que todo fuera tan diferente. Pero tristemente el infierno seguía, era mi peor pesadilla, él seguía humillándome, me botaba la comida por la cara, por los pies, no comía nada de lo que yo preparaba, hasta que consiguió un trabajo de noche, según él.
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Sentía un poco de alivio cada vez que él se iba, me sentía en paz. Pero al otro día llego, le hice el desayuno: chocolate, dos panes, huevos pericos y pan. Me tiro el desayuno por la cara y me quemo el pecho diciéndome que yo era una buena para nada, entonces me dio tanta rabia que le dije “si soy una buena para nada entonces me voy a ir con mi hija de esta casa.” Cuando fui a coger a mi niña él me cogió del pelo, “usted no se va para ningún lado” entonces el me hace zancadilla, me caigo al suelo y me coge a patadas. De repente me estrello la cabeza contra una mesa de vidrio. Yo desangrándome en el piso. Ese demonio pensó que yo estaba muerta y salió huyendo, no le importó nada. Mi niña llorando desesperada, yo pidiéndole a mi Dios que me diera fuerzas para levantarme, toda adolorida me levante, me eche agua en la cabeza y me puse un trapo. Aliste a mi niña para irnos de ahí. Yo con un dolor tremendo en todo mi cuerpo, la cogí y le dije “mi amor, vámonos de aquí bien lejos, antes de que ese monstruo nos mate.” Cuando fui a abrir la puesta despacio note que no abría, la jale duro, no se podía abrir. El maldito me había dejado encerrada otra vez. Yo desesperada cogí la puerta a patadas, llorando. Las ventanas eran muy altas para poder saltar por la ventana con mi hija. Me toco resignarme a que él llegara a matarme a golpes ya que esa vez no lo pudo hacer. De rodillas pidiéndole a Dios que no me abandonara, que no nos dejara solas a mi hija y a mi “no permitas que él se salga con la suya, permítenos ser libres y no tener que vivir más sufrimiento y torturas, necesito ver a mi familia y poderles contar todo lo que estoy viviendo. Dios 14
ayúdanos, no quiero que mi hija sufra por mí, ni tenga que verme dentro de un cajón muerta a causa de tanto golpe, no quiero que sufra Dios mío. No quiero, ayúdanos a salir de este infierno. Unas horas después llego aquel monstruo, le quito el candado a la puerta y yo en un rincón con mi hija asustada. Entro me vio, cogió unas cosas, cogió ropa para cambiarse, se alisto y se fue a trabajar, dejo la puerta abierta y me dijo “ahí le dejo abierto si quiere irse, pero si lo hace la busco por todos lados, y si la encuentro me las paga, consigo un revolver y la mato, y me llevo su hija bien lejos donde nadie la encuentre.” Se fue, yo quede con un miedo tremendo en mi corazón y no fui capaz de salir ni a la puerta. Me daba miedo de que me estuviera vigilando él o la misma familia. Al otro día el llego y se acostó, él se quedó dormido. Yo salí a la cocina con mi hija a comer algo, iba pasando mi primo y yo lo llame. Me saludo y me miro extraño, me pregunto por mi cara golpeada y mis pernas llenas de morados. Yo no sabía que decir y empecé a llorar. Mi primo me dijo ¿Por qué lloras? ¿Este man te pego? Yo le dije que sí, que casi me mata, él me dijo ¿Por qué si él no era así contigo? Yo le dije “el me golpea todos los días, hasta cuando estaba embarazada, yo no sé qué hacer con esta vida” mi primo dijo “Por qué no lo dejas Y lo demandas, sales adelante con la niña, ayúdate para que no tengas que aguantar tanto golpe.” Él me dio a entender que tenía que enfrentarme a mí mismo demonio para poder ser libre con mi hija. Me 15
tocaba enfrentarme a él pasara lo que pasara y salir huyendo de allí en busca de mi libertad. No sabía qué hacer para enfrentarme a ese demonio,hasta que acosté la niña y piense, piense que hacer para poder irme, entonces lo decidí. Aliste la ropa cuidadosamente sin que él se despertara para irme apenas tuviera oportunidad y él no estuviera. Él se despertóme dijo que no tenía que trabajar y desgraciadamente no me podía ir de esa casa todavía. Amanecí con un terrible dolor de cabeza que no podía ni siquiera hacer nada tranquila, entonces el empezó a gritarme y yo le dije otra vez este man jodiendo, fui a ver que quería y lo que menos pensaba me pillo la ropa. Me dice “y esta ropa que hace aquí” le dije que era ropa sucia que iba a lavar. No me creyó, “usted me cree marica, yo sé que usted se quiere ir de acá” yo le dije “si, ya no me aguanto esta vida al lado de una bestia como usted” entonces me boto la ropa lejos, me dio un puño en el ojo izquierdo, me reventó el parpado y me empujo fuerte contra la cama para impedir que me fuera, entonces empezó a llamar al papa, que yo era una grosera, que me quería ir. Entonces yo aproveche para abrir la puerta para irme con mi hija, pero él me cerró la puerta en los dedos y me jodio. Él salió y se fue para donde la mamá, lo primero que hice fue coger a mi niña y huir con ella en brazos, yo sangraba en la calle llorando implorando ayuda, me limpie un poco la cara, mi niña llorando y con su ropita llena de sangre. Yo huyendo sin que él se diera cuenta, 16
mirando hacia atrás y me sentí libre, libre por fin. Dios mío gracias, mirando asustada que ese monstruo no venga detrás y quiera acabar con mi vida y la de mi hija. Por un momento pensé que me buscaría y acabaría con mi vida como había amenazado pero deje eso atrás y salí corriendo en busca de esa libertad. Llegue donde mis papas, golpee bien duro, llorando y asustada me abrió la puerta mi hermana, despavorida me dice ¿Qué paso? Y mi mamá pregunta ¿Le paso algo a la niña? Le dije “mamá perdóname, perdóname yo nunca debí irme de aquí. Ese monstruo me quería matar, todos los días me golpeaba.” Mi mamá atacada llorando cogió la niña y dijo ¿La niña está bien? ¿Por qué está llena de sangre? Pregunta mi hermana. Les dije “porque él me golpeo, me reventó un parpado, por eso mi niña esta así. Todos los días de mi vida le doy gracias a Dios por haberme ayudado a encontrar mi libertad, así tenga secuelas de lo vivido, mi Dios me salvo dos veces de la muerte, es algo duro de recordar, pero lo importante es que lo malo que viví quedara por siempre en un pasado olvidado. Lo más hermoso de mi vida es mi muñeca hermosa, mi hija la que mi Dios me regalo como un angelito del cielo, la que una vez no permitió que yo cometiera un error quitándome la vida. Y de todo el infierno que viví es algo hermoso vivir al lado de ese bello ángel que vi en ti, ayudándome a salir adelante, siendo mi motor, siendo mi inspiración y siempre te llevare en mi corazón, siempre tendrás mi amor guardado en un rinconcito de tu corazón. Sin ti mi 17
vida no tendría sentido porque eres mi angelito, la que me ha ayudado. No puedo estar sin ti porque no sé qué sería de mí. Todos los días me das el ánimo para que me valla bien donde tenga que ir. Te amo. Dedicado a la hermosa Allison. La razón de mi vida. Anónimo.
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No más porquería Niña que recorrió paisajes enteros e invento fantasías de su futuro, quiso dibujar con olor a naturaleza su propio camino, luego de tantos sueños y pocas historias cumplidas, sin vivir lo que quería y hacer realidad sus fantasías, un intruso entro en su vida, que con engaño y traición de su dolor se satisfacía. Pero como toda una guerrera la niña su valor fortalecía, sus ganas de vivir y de aferrarse a la vida no la detenían. Aunque cruda y fuerza tenia, estos también fueron víctimas de más flagelos ese día. La luna y su silencio y la noche fría, fueron testigos de aquel cruel momento en que la niña pidió a gritos no más porquería. Mujer con lágrimas en los ojos, maltratada y violentada, asfixiada y abandonada. Pero gracias a la vida, a los mismos golpes que ella ha sabido afrontar, ha retomado su rumbo hacia la felicidad. A pesar de ser una mujer maltratada, tuvo la fortaleza de salir adelante, y demostrarle a todos los que la maltrataron que ella tiene claros sus objetivos y metas. Lesly Sarit Ríos
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Huellas irreparables Quede en embarazo y él nunca me falto con nada. Pero empezó a llegar tarde, luego a los dos días y así, llegaba drogado y yo ya no quería estar con él y el niño nació. Las cosas empeoraron y me insultaba de la peor manera posible, él siempre me decía que yo era la más puta de todas las grandes putas. Yo ni siquiera salía a la calle. A mí no me gustaba que él me tocara en unas ocasiones me obligaba a tener relaciones con él y era muy brusco, yo lloraba y le pedía que no lo hiciera. La verdad me sentía violada, era horrible. Nunca me golpeo, pero sus palabras dejaron huellas irreparables en mi mente y corazón, un día jure nunca más llorar y promesa que hasta el día de hoy he cumplido… Llevo casi un año separada y he vuelto a nacer por fin después de cinco años soy feliz, puedo ser yo misma. Duermo tranquila sin que nadie, drogado venga a insultarme y tocarme si mi consentimiento, aunque con un poco de temor porque me amenazo con que me va a echar acido en la cara…
Marilyn Perilla
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Mi vida… Muy pocos recuerdos buenos, todos los sueños y metas arruinados por creer que me las sabía todas. Mi vida, una vida que me ha dado tantas vueltas, que desde muy joven me golpeo, pero no importa. Las bases de fortaleza y verraquera que algún día me las dio mi viejo, si mi abuelo. Un militar retirado, abogado de profesión, con su carácter fuerte y su dulzura a la vez, me dejo como herencia que hay que sonreírle a la vida así ella te esté dando mil golpes, y así lo he hecho. Nunca dejó de sonreír. La mayor sonrisa ha sido el día en que tuve en mis manos a la mayor alegría mi hermosa hija, un pequeño ser, yo no sabía que iba a hacer con ella, cómo debía cogerla, cómo tenía que darle de comer. Tenía tanto miedo porque una cosa era luchar sola, pero ahora me tocara dejar mis miedos por mi pequeña. Mi amor por esa niña fue aumentando cada día, es tan gratificante que tus problemas de pareja se solucionen con una mirada o con oírla decir “mami te amo.” Esa palabra cura cualquier golpe o mala palabra delpadre de tu hija. Ese hombre que alguna vez pensaste que iba a ser tu todo, pero no fue. Fue todo lo contrario, un hombre que nunca estaba y cuandoestaba sus gritos y maltratos fueron apagando ese amor, cariño o lo que sentía por él…
María Helena Cabrera.
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…a los cinco minutos llego una patrulla, nos cogieron y nos metieron atrás de la camioneta. Camila suplico para que nos dejaran ir y Shirley les dijo que nos soltara porque éramos menores de edad. Un policía contesto “hay ley para menores de edad cuando se portan mal, a ustedes se las pueden estar llevando al reformatorio”, de tanto suplicar que nos dejaran ir pararon la camioneta y nos dijeron: “¿Qué nos dan a cambio de dejarlas ir?” Camila y Shirley respondieron “les mostramos los pechos” y un policía dijo “nada más eso” Camila dijo “si”, el policía dijo “hagamos una cosa, nos dejan tocar sus pechos si sostén y las dejamos ir” Shirley y Camila dijeron “bueno, pero nos dejan ir a todas” los policías aceptaron. Ellas se quitaron la camisa y el sostén y todos las tocaron. Parecían depravados y enfermos tocando sus pechos, yo temblaba de nervios y me puse a llorar. Después de esonos llevaron hasta el barrio y desde ese día nunca los volví a ver… Gina Vásquez.
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Me enamore de él, le entregue lo más hermoso que uno tiene como mujer, mi virginidad. Él Para nada valoro eso, él era muy obsesivo, celoso y abusivo. Cinco meses de novios después de eso. Ese día me quede con él en su casa y desde ese día no volví a ver a mi familia, amigos, ni siquiera volví al colegio. No me dejaba salir, mejor dicho parecía una cárcel. Pasaron tres meses, mi mamá preocupada averiguo donde era la casa de ese chino. Dieron con su dirección y llegaron con la policía, golpearon y él salió, pero como yo permanecía encerrada en la habitación de atrás de la casa, no pude gritar al escuchar la voz de mi mama, porque le me pegaba demasiado, yo no comía. Como no salía al sol estaba pálida, estaba demasiado flaca. Yo saque fuerza de donde no la tenía, por la noche deje que él se durmiera, me salí por la ventana del baño y me tire de un segundo piso, me pegue duro pero del miedo de que él se despertara, no me importo y me levante rápido. Llegue a mi casa, me mire. Yo estaba toda golpeada, flaca y cochina. No era capaz de golpear la puerta, me daba pena. Cuando mi mamá salía de la tienda yo ya me iba, mi mamá me llamo y se puso a llorar conmigo, por volver a verme. Pasaron cuatro meses y le metimos una caución para que no se me acercara pero ese chino no me dejaba en paz. Yo volví al colegio. .. Sandra Meneses
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Siendo casi una señorita una persona muy cercana intento abusar sexualmente de mí, mi corazón empezó a llenarse de odio al pasar el tiempo yo veía a esa persona y sentía miedo que él se acercara a mí porque yo sentía que lo hacía con doble intención. Por eso nunca máspermití que se acercara a mí. Luego en mi vida hubo muchos vacíos en mi corazón, tristeza, amargura. Era una mujer muy malgeniada, no respetaba a mi mamá, le gritaba, le contestaba feo, no escuchaba sus consejos y hacia lo que yo quería y eso me trajo consecuencias, como ser mama a temprana edad en el momento que yo aún era una adolescente, no tenía un futuro estipulado para ese bebe ni madurez... Leidy Carolina Rico
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Un Relato de la Vida de un Desprecio Me abrió la puerta el niño de mis ojos, me saludo y muy feliz sonrió, saludo a mi bebe, yo quedé sorprendida. Y me tenía un detalle que me había hecho allá encanado. Se lo presente a mi madre y dijo ese ñero, porque estaba fumando un cigarrillo. Él fue al lote donde estábamos viviendo y comenzó a ir todos los días, veíamos películas en un mueble y salíamos a farriar. A los cuatro meses se fue a vivir al lote conmigo, fueron pasando los días y meses, cuando él llegaba a las dos de la mañana y golpeando diciendo que lo habían cogido los tombos. Bueno al otro día llego con la misma historia. Seguían pasando los días y días y seguía llegando a la misma hora, después ni llegaba a la casa a dormir, Cuando me dicen ¿con quién se metió? ¿Por qué me decían es? – entérese usted misma. No llego esa noche, bueno yo me fui a buscarlo al semáforo y el con una pipa en sus manos fumando. Se derretían mis sentimientos con la llama entre sus dedos, el piso se abre y lava se expande y el olor a azufre cada vez más intenso perfumado mi espíritu de maldad y soberbia. Fue un tiempo en que le di una segunda oportunidad, cuando el cambio, más o menos, seguíamos peleando y la mamá lo vio cambiado, Él se fue para donde la mamá y él tenía una piroba novia. Yo le lave la ropa y tenía una carta, me juraba que no tenía nada con ella. Un día yo iba caminando con una amiga y él estaba con esa pirobita, nos dimos duro, él dijo –yo ya no vivo con usted, yo le dije –breves. Llegue llorando a mi casa y cogí toda la ropa de él y la rompí, se la lleve donde la mamá. Resulta que yo tenía tres días de embarazo y no sabía, el término con la china que tenía y me rogaba que volviéramos. Tras mis problemas yo tenía una bebita hermosa en la barriga, 32
él se puso contento y le dio la noticia a la mamá, ella dijo –no está gorda. Me comí las palabras. Él seguía consumiendo sabiendo que iba a tener un hijo, mi madre nos regaló un lote que compro, pero mis problemas aumentaban. Cuando llegaron vecinos nuevos a mí me salía el bono, él se engancho con ellos y me salía el bono, ellos iban a pedir arroz siempre y peleábamos por lo mismo. Él me metió una puñalada en una nalga y desde ahí él me pegaba mucho, en mi rostro muchos morados y golpes estando en embarazo. Yo me iba y le lloraba en las ollas de Yomaza, lo preguntaba y lo buscaba diciéndole- cambie papi que lo amo mucho. Bueno no quiso volver a la casa, cuando llego la noticia de que a él le habían chuzado el pecho, llamaron a mi padrastro, que necesitaban a la mujer, dándole la noticia de que estaba en el hospital. Llegando al hospital, lo vi, tenía un tubo en el tórax atravesándole el pulmón y al otro día salió del hospital. Había una brigada de salud y tuvimos un problema y a él lo cogieron del pecho y a mí me dio una cachetada una china y me golpee la barriga. Al otro día me dieron dolores suaves y después me dolía más. Me llevaron al upa de la Reforma y no me pudieron atender porque ya casi nacía la niña entonces mellevaron en ambulancia. Mi niña nació en el Meisen, fue muy lindo haberla conocido, tenía mucho parecido al papa, primero entro la abuela y la vio, luego entro el papa y pelee con bienestar familiar por no tener controles de embarazo. Me toco luchar para que me la entregaran y me dieran salida para mi casa. Cogimos un taxi, llegando a la invasión el papa tenía todo listo para la bebe, a los veinte días fuimos a registrarla. Luego ese pirobo se volvió a chirriar y no quería colaborarme, después él quería ver a la niña y me jalo. Me quería pegar, gracias a la ayuda de los negros de la invasión no logro pegarme y lo sacaron del barrio, le pegaron y me salió todo chirriado con una severa pala de cuchillo a matarme a mí y a la niña. Fuimos al ámbito familiar y delante de las cuchas me dio severo tiestazo, dejándome el ojo todo morado. Las cuchas llamaron a los 33
tombos para que se llevaran a ese pirobo y al otro dĂa me toco denunciarlo para que me dejara en paz. Gracias a Dios hoy me siento bien siendo apoyada por mi mama he sacado a mi hija adelante porque no he necesitado a ese piropito. Anastasia
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Hola mi nombre es Diana Carolina, nací el 4 de febrero de 1990, viví una infancia tranquila pues era la consentida ya que era la única mujer, hasta que nacieron mis dos hermanos pequeños Brayan y Natalia, mi pubertad fue troncada pues me tocaba cuidar a mis hermanos, no podía salir y compartir con mis amigos. A los trece años me sucedió algo degradante, lo más indigno que le puede pasar a una mujer. Abusaron sexualmente de mí, fueron cuatro compañeros de estudio de mi hermano mayor, pues estuve amenazada por ellos durante dos meses hasta que le conté a mi otro hermano, el lleno de ira apuñalo a un man de esos, y ahí fue cuando mi hermano Diego se dio cuenta. Me llevo a medicina legal, eso era un sitio horrible para mí, una doctora me examino, me hacía unas preguntas absurdas que si de verdad me habían violado o era mentiras para justificar que había perdido mi virginidad, yo le decía que no, que ello me amenazaban y decían que si mi hermano se daba cuenta ellos lo matarían y a mi primo también. Después de todo ese interrogatorio salí y en la sala de espera estaba mi mama y mi papa, mi hermano Manuel corrió a abrazarme y me decía que tranquila, que él iba a vengar todo lo que me habían hecho. Mi padre me abrazaba y me decía que lo perdonara por no haberme cuidado como debía, yo le decía que no era culpa de él, mi madre y mi hermano Diego recibieron los resultados de los exámenes y la citación para que fuera al psicólogo. También estaba la orden de captura de los cuatro desgraciados. 35
Mi hermano y mi padre se fueron con unos policías a la casa de cada uno de ellos, se los llevaron y dos semanas después nos citaron a la audiencia de imputación de cargos. Para mí volver a ver a esos desgraciados era terrible, me daban mucho miedo y asco, un juez los condeno a 7 años de prisión por abuso carnal violento en menor de 18 años. Bueno pues pasaban los meses y para mí se derrumbaba la vida, no me gustaba que me miraran, no salía de mi casa, no quería volver al colegio, después las directivas del colegio fueron a mi casa, para que fuera a unas terapias psicológicas, mi forma de pensar en ese momento era no ver a nadie pues me sentía sucia, despreciada, porque mi madre me había inculcado que una mujer tenía que llegar virgen al matrimonio. Pasaron los días, los meses y me volví muy rebelde, nada me importaba....
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Soy Paola Andrea Marroquín Díaz tengo 28 años, nací el 8 de julio de 1986 en el hospital Cruz Roja a las 2:30 am, mis padres se llaman Carlos Quintero y Carmenza Díaz y tengo tres hermanos Luis, Jenny y Diana. Mi hermano Luis ya no está con nosotros porque murió cuando tenía cuatro años, nos fuimos aun paseo de la empresa de mi papa y viniendo ya del paseo el bus se volcó y mi hermanito falleció, yo casi muero pero Dios estuvo conmigo en ese momento tan triste, me dio muy duro la muerte de el porque me vine a enterar unos días después, ni siquiera pude asistir al entierro, porque dure dos meses en el hospital. Me corte la pierna izquierda con la lata del bus, me hicieron como ocho operaciones, pero doy gracias a Dios porque casi pierdo la pierna. En ese tiempo tenía siete años, fui una niña que nunca uso una falda, me daba pena ir al colegio, a toda hora me tocaba ir en sudadera, o ponerme una venda en mi pierna, cuando cumplí mis trece años me desmoralice en ir al colegio. Porque todas las niñas iban con su faldita y yo no podía, se me burlaban, en el colegio me decían patiquemada, patecumbia, entonces eso me desmoralizo a seguir estudiando. Me salí del colegio y se me apareció un hombre del que me enamore mucho, fue mi primer amor desde que lo conocí mi vida cambio por completo, me escapaba de mi casa para irme con él, todo era tan hermoso, ya veo que lo hermoso dura poco. Tome la decisión de irme con él a vivir. Las primeras semanas fue una felicidad y después vino un infierno, era un hombre muy celoso, ni siquiera me dejaba visitar a mis padres, me encerraba en un cuarto y no me dejaba salir. Después me empezó a 37
golpear y yo seguía al lado de él. Mi mamá tomo la decisión de mandarme para donde una tía, no sé cómo me contacto y yo volví a caer, me escapede donde mi tía y me fui con el otra vez, pero esta vez fue a dormir a la calle, dure cuatro días durmiendo en la calle sin comer. Fuimos al barrio donde vivíamos y llame a mi mama y le conté que tenía mucha hambre y le pedí que me trajera algo de comer, ella muy linda me llevo de comer a un parque y así paso un mes y el volvió a pegarme. Mi mama me mando para donde otra tía y allá dure un mes y volví a contactarme con él pero andaba viviendo en Cali. Me dijo que volviera con el que me amaba y que tenía estabilidad económica. Entonces yo le dije que sí, entonces él me giro plata para que me fuera para allá. Empecé otra vida, me puse a trabajar y estudiar, cuide dos niños y el estudio era donde mi suegra, ella tenía un colegio pasaron seis meses, todo era como un sueño, tenía mi trabajo y mi estudio pero un día volvió y me golpeo. No sé si era amor o un capricho porque le perdone tantas que ya no me aguante más. Empaque mi ropa y me fui para la terminal, cogí la primera flota paraBogotá y llegue donde mis padres, me volvieron a recibir gracias a Dios...
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Recopilaciones y dibujos por: Yury Nathaly C贸rdoba Aceros (Pucca) Leidy Johanna Cruz Narv谩ez (Ninguna Lola)
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