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Conectadas | 3er Trimestre | 2026

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El

La Mayordomía se aprende en la Familia

Noticias de Nuestro Territorio

La revista CONECTADAS de la Asociación Ministerial es una publicación en línea de recursos para esposas de pastores producida por la División Interamericana Trimestralmente.

Asociación Ministerial de la División Interamericana

Secretario Ministerial: Pr. Josney Rodriguez.

Asociada de Secretaría Ministerial: Leticia De los Santos

Coordinadora de Contenido: Leticia De los Santos

Editora: Ana Laura Namorado

Traducción Inglés: Rony Arturo Ruiz Saucedo

Francés: Kossivi Sanvi

Editorial: Busani / Sam Hdz. Lara

8100 SW 117th Avenue Miami, Florida 33183 USA, Año 2026.

El ministerio no es una labor que deba vivirse en soledad; es un camino que se recorre en equipo.

EDITORIAL

Durante estos últimos meses Dios me ha concedido el privilegio de visitar algunas Uniones de nuestra División. En cada lugar pude observar algo que llenó mi corazón de gratitud: mujeres comprometidas en el servicio a Dios con amor y dedicación.

Cuando se habla del ministerio, se tiende a pensar únicamente en el pastor. Concepto equivocado, ya que esta tarea, este llamado, involucra también a su familia. La esposa y los hijos del ministro forman parte de esa misión compartida que impresiona vidas y fortalece iglesias.

Por esta razón, en SIEMA tenemos especial interés en sustentar y cuidar a la esposa del pastor. El ministerio no es una labor que deba vivirse en soledad; es un camino que se recorre en equipo.

El pastor precisa una compañera para la vida: una esposa que camine a su lado, que lo anime y lo apoye, por ello es importante comprender correctamente el significado de “apoyar en el ministerio”. A veces, esta idea puede convertirse en una carga o generar expectativas que agobien. No se espera que la esposa sea una “co-pastora”, sino una ayuda idónea, un apoyo emocional, espiritual y práctico dentro de la misión que ambos comparten.

Cada mujer ha recibido talentos únicos de parte de Dios. Jesús lo enseñó claramente en la parábola de los talentos, en Mateo 25:15, cuando dijo que “a uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno; a cada uno conforme a su capacidad”. No todas tenemos los mismos dones, ni somos llamadas a realizar las mismas tareas, pero cada una ha recibido algo valioso para poner al servicio del Señor.

Cuando utilizamos esos dones, encontramos propósito y satisfacción. Cuando una esposa de pastor sirve con libertad, equilibrio y alegría, todos somos bendecidos. Su esposo encuentra apoyo y ella misma experimenta el gozo de vivir con objetivos. Su hogar se fortalece y la iglesia es beneficiada.

Por otra parte, es triste encontrar esposas agotadas, tratando de alcanzar expectativas imposibles o dando más allá de sus fuerzas. Anhelamos ver mujeres felices, sirviendo desde sus capacidades, disfrutando el privilegio de colaborar con Dios según los dones recibidos.

Es innegable que estamos viviendo momentos decisivos en la historia de este mundo. ¡Qué privilegio es poder participar en la misión en este tiempo! Oro para que cada una continúe usando sus habilidades y talentos con entusiasmo, permitiendo que Dios obre a través de su vida para bendecir a otros.

Recordemos que cada acto de servicio, realizado con amor, tiene un valor eterno.

Un fuerte abrazo, con cariño, Leticia

No todas tenemos los mismos dones, ni somos llamadas a realizar las mismas tareas, pero cada una ha recibido algo valioso para poner al servicio del Señor.

ANTES QUE CLAMEN, RESPONDERÉ

“Caminar a tu lado es mi anhelo, amante y benigno Jesús. Alabo y bendigo tu nombre, por tu sangre vertida en la cruz”. Muy feliz le dije: “¡Gracias Señor! ¡Me gusta!”. Continué escribiendo lo que sería el coro: “Cuán grato es vivir a tu lado, Señor, me das dulce paz y poder para amar. Me sanas, me animas y me haces vivir, el gozo bendito de estar junto a ti”.

Las actividades de la semana habían superado mis fuerzas. El sábado de tarde me sentía tan agotada que lo único que deseaba era descansar y de ser posible, dormir un poco. Pero justo al acostarme recordé que necesitaba un canto tema para un congreso de Ministerio de la Mujer que teníamos programado en la Unión Mexicana del Norte. Con tantos preparativos olvidé buscar a algún compositor que se ocupara de la letra y la música del canto. Como faltaba poco tiempo para el evento, le comenté a mi esposo con tono de preocupación: “Me falta el canto tema, ¿a quién se lo pido?”. Su respuesta me sorprendió y hasta lo sentí como una burla. Me dijo: “Pues hazlo tú”.

Ya te imaginarás mi respuesta: “¿Cómo crees? No soy compositora, no te burles de mí, ese no es mi talento”. Él tuvo que salir a una reunión y entonces me acosté, esperando conciliar el sueño. Di vueltas en la cama sin lograr mi objetivo. Entonces hice algo que hasta ahora me sorprende: me senté, tomé una hoja de papel y una pluma. Hablé con Dios, y sentí su presencia muy cerca de mí. No fue una oración para pedir su ayuda, simplemente le dije de manera audible: “Aquí estoy, Señor; ¿me vas a dar el canto?”. Inmediatamente vinieron a mi mente las frases y empecé a escribir: “Caminar a tu lado es mi anhelo, amante y benigno

Devoción y Servicio es mi lema y canción. Compartir tu Palabra y servir con amor. Ejemplo me diste, tu discípula soy, tu Espíritu dame, me impulse a la acción”.

Jesús. Alabo y bendigo tu nombre, por tu sangre vertida en la cruz”. Muy feliz le dije: “¡Gracias Señor! ¡Me gusta!”. Continué escribiendo lo que sería el coro: “Cuán grato es vivir a tu lado, Señor, me das dulce paz y poder para amar. Me sanas, me animas y me haces vivir, el gozo bendito de estar junto a ti”. El diálogo con Dios continuó y le dije: “Señor, tú sabes cuál es el lema de nuestro congreso, me gustaría que vaya en la siguiente estrofa, y continué escribiendo: “Devoción y Servicio es mi lema y canción. Compartir tu Palabra y servir con amor. Ejemplo me diste, tu discípula soy, tu Espíritu dame, me impulse a la acción”. Y por último la tercera estrofa: “Con gozo comparto las nuevas de paz, en mi hogar, en la iglesia y en todo lugar, para que otros recuerden que pronto vendrás, a llevarnos a todos al hogar celestial”.

Agradecida y feliz por esta intervención divina para suplir mi necesidad, me recosté, confiada en que ahora sí podría conciliar el sueño y descansar un poco. Pero pasó lo mismo, vueltas y vueltas en la cama. Me senté y con el papel en la mano, sonriendo le dije a mi Dios, el Autor del canto: “¿Me vas a dar la música también?”. Para mi sorpresa, empecé a cantarlo. Quise pensar que tal vez era la melodía de otro canto y simplemente se la estaba adaptando a la letra que ya tenía. Me dije: “Si es de Dios, no se me va a olvidar”. Tú que lees este testimonio, ¿piensas que después de esta experiencia maravillosa me pude dormir? Pues no. Es imposible dormir cuando has sido testigo de la ayuda de Dios de forma tan específica y evidente.

Un poco más tarde, mi esposo regresó y me preguntó: “¿Cómo te fue?” “¡Muy bien!” le contesté

“Con gozo comparto las nuevas de paz, en mi hogar, en la iglesia y en todo lugar, para que otros recuerden que pronto vendrás, a llevarnos a todos al hogar celestial”.

inmediatamente. Le conté lo sucedido muy emocionada y entoné el canto. Me dijo: “Grábalo para que no se te olvide”, pero le contesté: “Si es de Dios, no se me olvidará”. Mi respuesta puede sugerir que yo dudaba que fuera inspiración de Dios, pero, más bien, estaba segura de que Dios me lo había dado y que nadie me lo quitaría. Y así fue.

Como resultado de esta sencilla pero muy significativa experiencia que viví, te invito a meditar en 3 lecciones que extraigo de dialogar con Dios:

1. El amor de Dios y su deseo de bendecirte se anticipan a tus peticiones. Mira lo que el profeta Isaías registró: “Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído” (Isaías 65:24, RVR1960). Dios suple tus necesidades antes de que se lo pidas.

2. Dios es la fuente de la inspiración musical y poética que lo alaba. David declara: “Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios...” (Salmos 40:3, RVR1960). En Sofonías 3:17 destaca que Dios mismo canta con alegría por su pueblo. En el cielo hay cantos que los ángeles entonan constantemente en adoración al único Dios que merece la alabanza y la honra por los siglos de los siglos (Apocalipsis 4:8, 11; 19:1, 6-7). Querida compañera, si eres bendecida con el talento de componer música, de entonar cantos de alabanza a Dios o de tocar algún instrumento para adorarlo, te animo a seguir haciéndolo con humildad y sinceridad. Reconoce que de Él proviene la inspiración y la habilidad para hacerlo. La participación pública tiene su lugar, pero cantar y alabar a Dios es una experiencia enriquecedora cuando forma parte de tu devoción personal.

El amor de Dios y su deseo de bendecirte se anticipan a tus peticiones.

3. Confía, Dios está listo para darte su bendición. El apóstol Pablo tenía esa hermosa seguridad, cuando declaró: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19). También David lo expresó declarando: “Jehová es mi pastor; nada me faltará” (Salmo 23:1). Cuando caminar diariamente con Jesús sea un deleite, Él nos concederá bendiciones inimaginables.

En nuestra vida diaria a veces elevamos una oración hablada o una alabanza en agradecimiento a Dios por las bendiciones recibidas. Elena G. de White declara: “Más de un canto es una oración” (La Educación, 167). “Debe haber una conexión viviente con Dios mediante la oración, una conexión viva con Dios en cantos de alabanza y agradecimiento” (El Evangelismo, 363).

Para finalizar te propongo adoptar la frase de Rubén Acuña, un apreciado cantante de nuestra iglesia en México, que dice: “Haz de mi vida un canto que armonice con tu santidad”. Una petición profunda a Dios para honrarle con nuestros talentos y con la vida entera. Que el reconocimiento y la alabanza sean siempre para nuestro poderoso Dios.

Natalia Castro Rodríguez, nacida en Sinaloa, México. Casada por 47 con el Ptr. J. Mercedes Espinosa. Ambos acogidos a la juvilación. Tiene 2 hijos: Keila y Eben Ezer, 3 nietos y 2 nietas. Ha servido a la iglesia como maestra, secretaria, y como directora de los departamentos de Ministerio de la Mujer y Ministerio Infantil en la Unión Mexicana del Norte.

EL DELEITE DE MIS OJOS

Me he propuesto escribir este artículo para la revista CONECTADAS dirigida a nuestras apreciadas esposas de pastores de la División Interamericana, sin embargo, antes de continuar, permítanme sugerirles invitar a su esposo para realizar juntos la lectura. Puede ser de amplio crecimiento mutuo. ¿Me creen? Entonces ¡hagámoslo!

Este pastor solía llamarse “sacerdote”, pero fue más conocido por su oficio de profeta. Se trata de Ezequiel, quien era una persona destacada en Jerusalén. Fue llevado cautivo durante el reinado de Joaquín en el año 597 a. C., a Babilonia. Los comentaristas sugieren que era un hombre joven. Dios envió mensajes a su pueblo mientras estaba en el cautiverio en esas lejanas tierras. Parte del ministerio pastoral y profético de este hombre consistió en dar esperanza a los hijos del pueblo de Dios. Sin embargo, un día recibió un mensaje triste y desesperanzador de parte de Dios.

Él usó la frase

“el deleite de tus ojos”. Hay aquí una invitación a usar palabras tiernas, bellas y llenas de amor al referirnos a nuestra esposa.

En el capítulo 24, a partir del versículo 16 se lee: “Hijo de hombre, he aquí que yo te quito de golpe el deleite de tus ojos; no endeches, ni llores, ni corran tus lágrimas”. Me llama la atención la frase “quito de golpe el deleite de tus ojos”. ¿A quién se refería Dios? ¿Quién era, según Dios, el deleite de los ojos de Ezequiel? En el versículo siguiente le da instrucciones adicionales acerca del episodio: “Reprime el suspirar, no hagas luto de mortuorios; ata tu turbante sobre ti, y pon tus zapatos en tus pies, y no te cubras con rebozo, ni comas pan de enlutados” (Ezequiel 24:17 VRV 60). Me resulta triste pensar qué sintió el profeta cuando supo que su esposa moriría. Debió haber sido muy duro saberlo. A la triste condición de ser cautivo, debía agregar la soledad, producto de la viudez. Sin derramar una sola lágrima de dolor y sin dar muestra de su luto, él anunció al pueblo el mensaje de Dios. Dijo: “Hablé al pueblo por la mañana, y a la tarde murió mi mujer; y a la mañana hice como me fue mandado” (Ezequiel 24:18). Debió haber sido un momento muy doloroso para él.

Podríamos aprender muchas lecciones del episodio traumático ocurrido en el hogar de este pastor, pero quiero dedicar el resto del artículo a comentar solamente la frase con la que Dios describe a la esposa de Ezequiel: “el deleite de tus ojos”.

Me parece un frase muy linda y tierna para referirse a una esposa. El término hebreo usado para “deleite” tiene la connotación de algo preciado, un tesoro. La Biblia de las Américas traduce como “el encanto de tus ojos”. La Nueva Versión Internacional la presenta como “la mujer que te deleita la vista”. La versión Dios Habla Hoy la traduce de una manera un poco diferente, pero llena de amor: “La persona que tú más quieres”.

Luego de meditar en esta hermosa frase, quiero compartir con ustedes tres ideas que pueden ayudarnos a enriquecer la relación matrimonial del cuerpo ministerial al que pertenecemos.

1. La manera hermosa, tierna y poética como Dios llama a la esposa es una invitación para nosotros los esposos. Dios podría haber dicho el nombre de la esposa de Ezequiel. Podría haber usado la palabra esposa, cónyuge, consorte, mujer, pareja, compañera, costilla, parienta, señora o cualquier otro sinónimo. Él usó la frase “el deleite de tus ojos”. Hay aquí una invitación a usar palabras tiernas, bellas y llenas de amor al referirnos a nuestra esposa. He escuchado a muchos esposos referirse a sus cónyuges con apelativos llenos de ternura y amor, casi todos en diminutivo. Los usan en privado, pero también en público. Confieso que se oye hermoso.

2. Dios tiene un alto concepto de las esposas. Debió conocer muy bien a la esposa de la historia para considerarla como un deleite de su esposo. ¿Se inventó Dios esa frase o la había oído de los labios del profeta? Estoy seguro de que ambos tenían el mismo concepto de ella. Hay aquí una invitación a tener en alto concepto a nuestra esposa. Llena de virtudes, como la esposa de Proverbios 31. Esta mujer tiene muchas virtudes, una de ella es que provoca confianza: “El corazón de su marido está en ella confiado” (Proverbios 31:11). Este buen concepto lo deben tener no solo el marido, sino el resto de la familia. Pueden llamarla bienaventurada: “Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada” (Proverbios 31:28). Luego afirma el versículo que su “marido también le alaba”.

3. La esposa de Ezequiel tenía muchas cualidades que deleitaban a su marido. Debe servir esta historia para tener siempre presentes aquellas características que deleitan la vida en el matrimonio. Sería conveniente hacer una lista escrita o mental de todos estos atributos. Deben estar frescos en la mente para que afloren, llenos de ternura y amor, en todo momento, especialmente cuando vienen las crisis y las dificultades propias de la relación de pareja.

Los esposos deben vivir a la altura del concepto que Dios tiene de las esposas. La rutina cotidiana puede hacer que sobrevengan situaciones que creen tensión en la pareja. En momentos como estos no se debe olvidar que somos una sola carne. Un trato dulce siempre debe reinar en el matrimonio.

Un trato dulce siempre será de bendición para el cónyuge.

Pastor Pedro Iglesias. Sirvió en la igleisa en varias responsabilidades, siendo la última de ella como Secretario Asociado de la Division Interamericana y Director del Departamento de Vida Familia, junto con su esposa Cecilia. Su pasión, la familia.

Los esposos deben vivir a la altura del concepto que Dios tiene de las esposas. La rutina cotidiana puede hacer que sobrevengan situaciones que creen tensión en la pareja. En momentos como estos no se debe olvidar que somos una sola carne. Un trato dulce siempre debe reinar en el matrimonio. Pablo aconseja: “Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas” (Colosenses 3:19). La palabra ásperos del texto es en realidad una palabra griega que significa amargo. El consejo bíblico sería “no seáis amargos con ella”. Un trato dulce siempre será de bendición para el cónyuge.

La esposa de Ezequiel no murió al momento de recibir el anuncio de Dios. Creo que el profeta alcanzó a decirle muchas veces, antes de morir: “Tú eres el deleite de mis ojos”. Supongo que no era la primera vez que lo hacía, seguro era frecuente que sus oídos escucharan frases lindas de su esposo. Estas no deben ser dejadas solo para el final de la vida. Deben ser parte de la convivencia cotidiana. No hay detalles sobre cómo murió, solo me atrevo a decir que murió con las palabras de su Dios sobre ella. Dios la llamó: “deleite de su esposo”

Finalmente, unas palabras dedicadas directamente a la esposa que lee este artículo: tu esposo también debe ser llamado “el deleite de tus ojos”. Cónyuges así, vivirán siempre disfrutando de las delicias del gran invento de Dios: el matrimonio.

VIVE PARA LA GLORIA DE DIOS: NO HAY TIEMPO

QUE

PERDER

“¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis” (1 Corintios 9:24, RVR1960).

En estos últimos días de preparación para la venida del Señor, ¿estás tomando en serio a Dios? Porque este es el momento de compartir el mensaje de Apocalipsis 14 a toda voz—con el poder del Espíritu Santo— para advertir y preparar al mundo para el inminente regreso de Jesús. Este aviso es urgente y apremiante: no hay tiempo que perder. La pregunta es: Como esposas de pastores, ¿estamos ocupadas en los asuntos de Dios o en los propios?

Dios nos pide hoy que hagamos dos tareas prioritarias: SER el mensaje y TRANSMITIRLO

SÉ el mensaje

Quien transmite un mensaje tiene una gran responsabilidad. Las personas rara vez prestan atención a enseñanzas superficiales que el mismo mensajero no ha aplicado en su vida. Por lo tanto, el portador o portadora de estas noticias debe vivir el mensaje para que el oyente pueda aceptarlo e interiorizarlo.

Las personas rara vez prestan atención a enseñanzas superficiales que el mismo mensajero no ha aplicado en su vida. Por lo tanto, el portador o portadora de estas noticias debe vivir el mensaje para que el oyente pueda aceptarlo e interiorizarlo.

Los deportistas comprenden lo que significa vivir concentrados y con disciplina. Saben que rendir al máximo exige renunciar a ciertas cosas para poder dedicarse por completo a lo que más importa. El apóstol Pablo lo expresa así: “sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado” (1 Corintios 9:27, RVR1960). Pablo afirma que el propósito de Dios para su vida —llevar el mensaje de Dios a los gentiles— lo obligó a tomarse más en serio sus decisiones personales, optando por la disciplina y el autocontrol para prepararse.

Cuando Dios es el Señor de nuestra vida, esta adquiere un estilo que lo refleja. ¿Cómo? Elena G. de White lo explica: “Y todos los que quieran ser obreros juntamente con Dios, deben esforzarse por alcanzar la perfección de cada órgano del cuerpo y cada cualidad de la mente. La verdadera educación es la preparación de las facultades físicas, mentales y morales para la ejecución de todo deber; es el adiestramiento del cuerpo, la mente y el alma para el servicio divino. Esta es la educación que perdurará en la vida eterna” (Palabras de Vida del Gran Maestro, p. 265.3).

Analicemos algunas de las prioridades que debemos atender en materia de salud y vitalidad:

Considera lo que comes. Tu cuerpo se construye a partir del combustible que recibe. Si deseas un cuerpo más fuerte, debes consumir los alimentos que nuestro Creador hizo para ti, es decir, alimentos integrales y sin procesar (Génesis 1:29). Los alimentos integrales, como los que encontramos en el huerto, contienen todos los componentes que tu cuerpo necesita para estar sano: fibra, fitonutrientes, vitaminas esenciales, minerales y antioxidantes.

Estos alimentos aumentan la energía, la vitalidad y la capacidad de participar más en la vida. Si buscas orientación sobre cómo alimentarte para mantenerte sana, considera un plato con un 50 % de verduras y frutas, un 25 % de proteínas (legumbres, lentejas, guisantes, frutos secos) y un 25 % de cereales integrales y verduras con almidón (arroz integral, quinoa, avena, boniatos, calabaza, etc.).

Considera lo que bebes Todas las células del cuerpo necesitan agua para funcionar, sobrevivir y mantener su estructura. El agua constituye entre el 50 % y el 60 % de nuestro peso corporal. Es esencial para transportar nutrientes y eliminar residuos. Proporciona el entorno necesario para las reacciones químicas.

Según la Clínica Mayo, un adulto sano necesita beber una media de entre 2.7 y 3.7 litros (entre 11.5 y 15.5 tazas) de líquidos al día. El agua fresca y limpia es el líquido que el cuerpo necesita para mantenerse sano. Beber uno o dos vasos de agua al despertar inicia el proceso de hidratación y refresca las células del cuerpo para que funcionen al máximo durante el día.

Considera lo que haces. El cuerpo está hecho para moverse. Hoy en día haríamos bien en dedicar nuestros ordenadores, teléfonos y coches a Dios para utilizarlos con sensatez y evitar desequilibrios como el sedentarismo. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), los adultos necesitan aproximadamente 150 minutos de actividad física de intensidad moderada a la semana. Esto significa que caminar durante 30 minutos podría ser un buen comienzo para mantener tu cuerpo en buen estado. Además, necesitas entrenar tu cuerpo para mantener los músculos funcionando correctamente.

Levantar pesas o utilizar el peso corporal para hacer ejercicio al menos dos veces por semana fortalecerá los principales grupos musculares de las piernas, las caderas, la espalda, el abdomen, el pecho, los hombros y los brazos. Unos músculos fuertes aportan numerosos beneficios. Ayudan a proteger el cuerpo de daños al mejorar el metabolismo en reposo, aumentan la sensibilidad a la insulina para el control de la glucosa y mejoran la salud cardiovascular y ósea.

Unos músculos fuertes aportan numerosos beneficios. Ayudan a proteger el cuerpo de daños al mejorar el metabolismo en reposo, aumentan la sensibilidad a la insulina para el control de la glucosa y mejoran la salud cardiovascular y ósea.

Tómate un tiempo en oración para preguntarle a Dios qué te está llamando a hacer. Elige poner a Dios en primer lugar, practicando un estilo de vida que le glorifique.

Considera tu descanso. Dormir bien es tan esencial para el cuerpo como el ejercicio. Es el momento principal en que el cuerpo repara los tejidos, desarrolla los músculos, fortalece el sistema inmunológico y regenera el cerebro. Los adultos que duermen entre 7 y 8 horas de sueño de calidad cada noche y se toman un descanso cada dos horas en el trabajo, le dan a su cuerpo tiempo para recuperarse y renovarse. Acostarse y levantarse a la misma hora todos los días puede ayudar a conseguir un descanso más profundo. Dormir lo suficiente te ayuda a mantenerte sana, a ser más activa, a mejorar la salud cardíaca y metabólica, y a sentirte más feliz. También evitarás enfermedades crónicas como la diabetes, las cardiopatías, la hipertensión y los accidentes cerebrovasculares.

Además de todo esto, Dios te ha dado muchos otros dones, como la luz del sol, el aire fresco, el don del autocontrol, así como la paz y la alegría que provienen de confiar en Él.

TRANSMITE el mensaje

El mensaje de los tres ángeles es una última llamada al mundo para que se prepare para la venida de nuestro Señor. Es una exhortación a poner a Dios en primer lugar, en último lugar y por encima de todo en lo que hacemos, adorándole con nuestra forma de vivir. Es una amonestación a darle gloria, no solo de palabra, sino también con nuestras acciones. Es una invitación a salir del mundo: de sus caminos, su forma de pensar, sus patrones, porque Dios te ha llamado hacia Él y desea que le sigas sin reservas.

¿Te apuntas?

Vivir para la gloria de Dios es cumplir esta misión. Tómate un tiempo en oración para preguntarle a Dios qué te está llamando a hacer. Elige poner a Dios en primer lugar, practicando un estilo de vida que le glorifique. Dedica tiempo a la Palabra de Dios, observando sus caminos, asimilando sus principios y dejando que Él revele sus verdades a tu corazón. Escucha al Espíritu Santo hablarte sobre tu misión personal y no dudes en empezar a trabajar ahora mismo. ¡No hay tiempo que perder!

1. https://www.mayoclinic.org/healthy-lifestyle/nutrition-and-healthy-eating/in-depth/water/art-20044256

2. https://www.cdc.gov/physical-activity-basics/guidelines/adults.html

3. https://nutritionsource.hsph.harvard.edu/healthy-eating-plate/

4. https://www.cdc.gov/sleep/about/index.html

Marcia McEdward esposa de pastor, madre de dos hijos, abuela de dos nietos. Ha trabajado como enfermera en cinco países diferentes. Amo a Dios, me encanta servir a los demás y pasar tiempo en la naturaleza.

EL NO TAN SENCILLO ARTE DE TENER AMIGAS (parte II)

Cursaba estudios de Maestría cuando recibí la llamada de una amiga entrañable para decirme que, siendo que las clases estaban por concluir, se había tomado la libertad de comprarme un boleto de avión para que la visitara ¡Lo cierto es que me pareció increíble! ¡Verdaderamente providencial! El dinero que había ahorrado para pagar el año escolar prácticamente se había agotado y faltaban dos semanas para concluirlo. Le comenté: ¿Sabes qué? Necesito dar conferencias estas próximas vacaciones para seguir costeando mis estudios. Su respuesta fue inmediata, “No te preocupes, aquí puedes quedarte con nosotros todo este verano. Las oficinas de la clínica te servirán como centro de operaciones. En esta ciudad hay muchos lugares donde puedes dar conferencias”.

Mi amiga murió de cáncer años atrás y aún la extraño. Éramos muy cercanas y compartíamos infinidad de temas de conversación. Su compañía y apoyo fueron un aliciente decisivo para continuar mis estudios de posgrado. Amigos verdaderos como ella, son tesoros que brillan en la adversidad.

Estudios demuestran que cuantas más amigas sinceras y leales tengamos, más felices seremos. El tiempo compartido con ellas enriquece nuestra vida.

LA AMISTAD DUPLICA LAS ALEGRÍAS Y DIVIDE LAS ANGUSTIAS

Estudios demuestran que cuantas más amigas sinceras y leales tengamos, más felices seremos. El tiempo compartido con ellas enriquece nuestra vida. No obstante, es la calidad de esas amistades y no la cantidad, lo que realmente marca la diferencia. Estudios señalan que no se trata de tener conocidos, sino más bien de tener vínculos significativos ya que estos generan beneficios tales como: mayor satisfacción personal, mayor estabilidad emocional, menos riesgo de mortalidad prematura, disminución de los niveles de cortisol y mejor función cognitiva, entre otros.

La carencia de vínculos sociales puede duplicar el riesgo de muerte prematura, un efecto superior al de fumar 20 cigarrillos diarios. Estudios descubren que tener amigas genuinas reduce la presión arterial, fortalece el sistema inmunológico y nos protege del deterioro cognitivo ¿Verdad que vale la pena tener amigas?

¡A romper con el mito!

En el ministerio sí podemos tener amigas, es factible romper con el mito de que no se puede. No obstante, debemos ser sabias y cuidadosas a la hora de elegirlas. Lo más probable es que con la mayoría de las damas SIEMA no pasaremos de ser más que compañeras ¿Por qué sucede esto? Porque no con todas somos compatibles, y porque en general, tenemos rasgos de personalidad distintos. Usualmente nos sentimos atraídas por personas con características y cualidades afines a las nuestras.

En el cuadro de abajo, en la columna izquierda encontrarás una lista con las cualidades propias de una amiga genuina. En la columna derecha está la antítesis de una amiga íntegra. Te recomiendo que optes por la lista de la izquierda. Analiza cada descripción:

AMIGA GENUINA VS. AMIGA FALSA

ES CARIÑOSA

Empática, respetuosa, y cálida contigo. Como aquella amiga que siempre recuerda tu cumpleaños, las fechas importantes y te hace sentir querida. La que te saluda desde muy temprano por Whatsapp y te cuenta cómo andan las cosas. “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos”. Juan 15:13

SOLIDARIA

La que siempre está contigo en las buenas y en las malas. Pendiente de ti cuando te enfermas y te comparte alguna receta para que te alivies. La que abre las puertas de su casa para escucharte. “El verdadero amigo ama en todo momento y es un hermano en tiempos de angustia” Proverbios 17:17

FUENTE DE MOTIVACIÓN

Ella inicia un plan de acción contigo y te motiva a hacer ejercicio, mejorar la dieta o enriquecer la vida espiritual de ambas. Te inspira a salir de tu zona de confort y te anima a alcanzar tus metas. “Así como el hierro afila el hierro, un hombre hace mejor a su amigo” Proverbios 27:17

LA QUE TE CRITICA

Procura burlase de ti. La que genera conflictos no solo contigo sino también con otras. La que manda mensajes por Whatsapp para descalificarte y tiende a ser agresiva. “No te hagas amigo de gente violenta, ni te juntes con los iracundos, no sea que aprendas sus malas costumbres y tú mismo caigas en la trampa”.

Proverbios 22:24-25

INSOLIDARIA

Aquella que te abandonó cuando todo se tornó turbio y complejo en tu vida. La que cambió cuando cambiaste de dirección, de estatus o posición. La que es amiga de las “influyentes” o de las populares. La que muestra amistad porque espera recibir algo. “El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno”. Romanos 12:9

“El verdadero amigo ama en todo momento y es un hermano en tiempos de angustia” Proverbios 17:17

LA QUE TE DESANIMA

No te sientes cómoda en su compañía. porque es hiriente, siente envidia y te rechaza por tus logros, quizá porque eres mejor que ella en muchos sentidos, pero esto afecta tu estado de ánimo y te provoca tristeza. “Porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas”. Santiago 3:16

AMIGA GENUINA VS. AMIGA FALSA

UNA PROFESIONAL DE LA SALUD MENTAL

Porque siempre está enfocada en cosas buenas, es optimista y muestra hacia ti una aceptación incondicional. Ella puede cambiar tu tristeza en alegría y llenar tu vida de optimismo. “El aceite y el perfume alegran el corazón, y la dulzura de un amigo proviene de su sincero consejo”.

Proverbios 27:9

LA AGRADECIDA

La que pone a Dios en primer lugar en su vida y expresa con naturalidad las muchas bendiciones que de Él recibe. Muestra un espíritu de reciprocidad y siente gozo al dar a los demás. “Traten a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes” Lucas 6:31

LA QUE NECESITA AYUDA PROFESIONAL

Porque es celosa, envidiosa, actúa con hipocresía y crea intrigas. Debes orar por ella pues es quien promueve el cotilleo, la murmuración, enferma al grupo y lo divide. No es feliz consigo misma por eso gusta de estropear la felicidad de otros. “El perverso provoca contiendas, y el chismoso divide a los buenos amigos”.

Proverbios 16:28

LA DESAGRADECIDA

No sabe agradecer, asume un trato preferencial y no valora o muestra gratitud por los favores recibidos. La egocéntrica, la que carece de empatía, y se siente especial, con el derecho de recibir favores, pero no de darlos. La ingratitud es la puerta para la queja y la insatisfacción. “Porque habrá hombres amantes de sí mismos y del dinero. Serán vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos”. 2 Timoteo 3:2

“El aceite y el perfume alegran el corazón, y la dulzura de un amigo proviene de su sincero consejo”.

Proverbios 27:9

LA ESPIRITUAL

Practica su devoción personal de manera sistemática. Se junta contigo para orar y te invita ayunar por alguna necesidad compartida. La de modales finos y actitudes ennoblecedoras. “Soy amigo de todos los que te temen y de los que cumplen tus órdenes”. Salmos 119:63

LA VANA

Aun le atraen las cosas del mundo y no es espiritual ni en la forma de hablar, de vestir, ni de actuar. La que no está dispuesta a dejar al mundo y seguir a Cristo. Se muestra tosca e irreverente hacia las cosas espirituales. “¡Oh, gente adúltera! ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Si alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios”.

Santiago 4:4

AMIGA GENUINA VS. AMIGA FALSA

LA ÍNTEGRA

Leal, franca y fiel a ti en todo momento. Incapaz de traicionarte o de esparcir rumores para dañarte. La que sabe guardar secretos y es confiable. “Hay compañeros listos para destrozarse el uno al otro, pero hay un amigo que se apega más que un hermano”.

Proverbios 18:24

En un mundo donde las relaciones superficiales predominan, es necesario aprender a ser auténticas, genuinas e íntegras porque ese es el deseo del Señor.

Dra. Raquel Coello, Psicóloga y Terapeuta Familiar. Goza dar terapia y acompañamiento psicológico a quienes lo necesitan. Sus pasatiempos son la lectura, investigación, escribir, viajar y disfrutar de la familia. raquelcoello092@gmail.com

LA DESHONESTA

Finge ser amiga, pero habla detrás de ti y te traiciona. La que por envidia desea en el fondo dañarte, y por celos quiere destruirte. “Jehová detesta a las personas retorcidas, pero tiene una estrecha amistad con las que son rectas”. Proverbios 3:32

Lo cierto es que (parafraseando a Luther King Jr), hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no ha sido nada fácil ni sencillo aprender el arte de ser buenas amigas. Quizá has experimentado la necesidad de dejar ir a una amiga porque ya no te sentías cómoda con ella. Quizá tuviste que dejar ir a alguien por salud mental, no te preocupes. Una “amistad” plagada de conflictos, críticas y agresiones no es saludable. Es mejor terminarla. En un mundo donde las relaciones superficiales predominan, es necesario aprender a ser auténticas, genuinas e íntegras porque ese es el deseo del Señor.

LA MAYORDOMÍA SE

APRENDE EN FAMILIA

La vida se origina en Dios y solo a Él le pertenece. En su misericordia, el Señor nos confía el tiempo y nos otorga dones para vivir con sabiduría, felicidad, responsabilidad y equilibrio. Para lograrlo, se requiere una adecuada administración de cada aspecto de la existencia. En última instancia, debemos ser conscientes de que un día rendiremos cuentas a Dios sobre el uso de cada don que nos otorgó; por consiguiente, es crucial ser buenos mayordomos.

¿QUÉ ES LA MAYORDOMÍA?

Una definición clásica, pero actual, destaca que la mayordomía es la administración fiel de todos los recursos concedidos por Dios. Es un estilo de vida cristiano que implica una entrega total y la administración responsable de los dones divinos, reflejando de esa forma el amor y la fidelidad de nuestro Padre. Además, es el manejo sabio y fiel de los recursos colocados en nuestras manos (E.G.White, Consejos sobre Mayordomía Cristiana).

En su misericordia, el Señor nos confía el tiempo y nos otorga dones para vivir con sabiduría, felicidad, responsabilidad y equilibrio.

Debido al ritmo de vida de cada familia, es esencial planificar un tiempo para atender el aspecto espiritual y renovar así la comunión con Dios.

Cuando se habla de mayordomía, nos referimos a un tema amplio, pues involucra cada aspecto de la vida. A continuación nos enfocaremos en asuntos generales donde la familia se convierte en el lugar ideal para fomentar este tema, pues ahí comenzamos a ser fieles mayordomos del Todopoderoso.

1. MAYORDOMÍA DEL CUERPO

Cuando el Eterno creó al hombre, era perfecto, gozaba de salud, vigor y paz, ya que estaba en conexión directa con su Creador. Sin embargo, cuando Adán y Eva transgredieron la santa ley, sus cuerpos comenzaron a deteriorarse y a envejecer hasta morir. A pesar de ello, dado que Dios plantó en el corazón humano la eternidad, la humanidad busca prolongar la vida lo más posible. Por esta razón, hoy en día hay un marcado énfasis en el cuidado de la salud. Una de las premisas es resaltar la medicina preventiva sobre la curativa. En este sentido, se dice popularmente: «Es mejor prevenir que lamentar». Dado que curar tiene altos costos, se ha optado por mejorar el estilo de vida para evitar enfermedades que puedan resultar costosas y desgastantes para los pacientes y sus familias.

En Levítico 11, Dios establece pautas claras respecto a qué consumir para conservar una buena salud. En el libro Ministerio de Curación se nos aconseja: «Los cereales, las frutas carnosas, las oleaginosas y las legumbres constituyen el alimento escogido para nosotros por el Creador.

Preparados del modo más sencillo y natural posible, son los comestibles más sanos y nutritivos. Comunican una fuerza, una resistencia y un vigor intelectual que no pueden obtenerse de un régimen alimenticio más complejo y estimulante» (pág. 228). Lo anterior apunta definitivamente a un deber de las madres: esforzarse por proveer alimentos de alta calidad nutricional a su familia.

Sin embargo, no basta con una buena alimentación; es necesario el mantenimiento del cuerpo. Resulta oportuno recordar las siguientes palabras del apóstol Pablo: «Vuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo» (1 Corintios 6: 19).

Por esta razón, el ejercicio juega un papel fundamental en la fidelidad a Dios. Realicemos al menos 30 minutos diarios de actividad vigorosa; si podemos movernos más tiempo, mucho mejor. Pronto veremos la recompensa a nuestro esfuerzo en una mejor salud, vigor y agudeza mental. Sin duda, esto siempre será mejor que permanecer sentados durante horas frente a la televisión o inmersos en las pantallas de diversos dispositivos.

2. MAYORDOMÍA DEL TIEMPO

Enseñemos desde la infancia a nuestros hijos a dar a los asuntos vitales la importancia que merecen. «Si hubo tiempo en el que cada casa debía ser una casa de oración, es ahora. Predomina la incredulidad y el escepticismo. Abunda la inmoralidad en esta época tan peligrosa; algunos de los que se llaman cristianos no celebran el culto familiar. No honran a Dios en su casa ni enseñan a sus hijos a amar a Dios y a honrarlo» (Elena G. de White, TS, t. 5, págs. 171-172).

«De ningún talento que él nos haya dado, exigirá más estricta cuenta que de nuestro tiempo» (Palabras de vida del gran Maestro, pág. 227).

En la actualidad, la vida se ha tornado una carrera tan acelerada y demandante que no sabemos cómo ni cuándo es necesario desacelerar o detenerse por completo. Debido al ritmo de vida de cada familia, es esencial planificar un tiempo para atender el aspecto espiritual y renovar así la comunión con Dios. No permitamos que ningún miembro de la familia salga de casa sin haberse conectado con el cielo. Al pensar en el culto familiar, debemos tener presente la edad de cada integrante de la familia y adaptar la actividad espiritual a su contexto particular.

La mejor manera de enseñar a los hijos fidelidad a Dios es con el ejemplo. Deuteronomio 6: 4-9 nos recuerda: «Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas».

«Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas».

3. TESOROS

Pablo nos propone esta importante reflexión: «Ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí» (Romanos 14: 7). Alguien escribió: «No mereció nacer quien solo vive para sí». Dios nos ha concedido talentos y dones de gran influencia e impacto. A menos que nos involucremos en una vida de servicio, desconoceremos el poder que podríamos ejercer en bien de los demás. La persona egoísta nunca estará satisfecha, siempre querrá que todo gire a su alrededor; desea ser la primera en recibir el premio y tener lo mejor. Está convencida de que sus opiniones son las mejores. Asimismo, el envidioso siempre se siente insatisfecho. Cuestión contraria a la satisfacción que experimenta una persona dirigida al servicio y el desprendimiento.

¿Cómo enseñar a la familia que las posesiones y lo que hemos logrado son para servir y ayudar a otros? Realicemos el presupuesto en familia, donde todos conozcan lo que significa ser fiel a Dios en los diezmos y las ofrendas. Además, que en esa distribución haya un plan de ayuda a los pobres. Incluso, la ayuda puede contemplar a un estudiante para que prosiga con sus estudios; también se puede planificar llevar una despensa a una persona en necesidad. Lo importante es que cada miembro de la familia conozca el valor y propósito de los dones que Dios les otorga. Eso se logra con el ejemplo.

4. TALENTOS

El pastor B. Pérez Marcio cuenta la siguiente leyenda de un rey que frecuentemente daba paseos para premiar alguna acción virtuosa de sus súbditos. Un día le dijo a un anciano que plantaba árboles:

—¿Qué hace, buen hombre?

—¡Siembro nogales, mi rey!

—¿Y para qué siembras nogales cuyo fruto no alcanzarás a comer?

—Para pagar mi deuda con los que sembraron aquellos árboles, cuyos frutos gocé desde mi juventud —respondió el anciano.

Siempre ha habido personas que han luchado para crear o facilitar las comodidades que actualmente disfrutamos. Nosotros leemos historias bíblicas, historias de pioneros, historias de mártires; todos ellos prepararon un camino para que nosotras vivamos mejor.

A menos que nos involucremos en una vida de servicio, desconoceremos el poder que podríamos ejercer en bien de los demás.

Gozamos de ventajas materiales que otros no pudieron disfrutar, pero que prepararon el camino para nuestro bienestar. ¿Qué estamos haciendo como padres para que nuestros hijos vean que los talentos que poseemos son para beneficiar a la sociedad y a la iglesia? Mostremos interés por enseñarles a vivir de manera útil, a fin de beneficiar a los demás.

CONCLUSIÓN

Estoy segura de que este es un tema bastante conocido por nosotras, sin embargo, la pregunta clave es la siguiente: ¿Dónde se aprende este estilo de vida? Al reflexionar, podemos coincidir en que el mejor lugar para enseñar mayordomía a nuestros hijos es en el seno familiar. Allí se establecen las bases de lo que será su vida de adultos; es ahí donde formamos hijos fieles a Dios en cada aspecto de la vida. ¡Qué gran responsabilidad nos ha dado Dios de fomentar en los hijos caracteres que trasciendan para vida eterna! Que el día en que Dios nos pida cuentas, podamos decir: «He aquí, yo y los hijos que me dio Jehová» (Isaías 8: 18).

Thelma Park, esposa de pastor y es originaria de México. Tiene una maestría en Terapia Familiar y Lic. Psicología Educativa. A Thelma le encanta cocinar comida vegetariana. Ella y su esposo disfrutan de su jubilación.

NOTICIAS DE NUESTRO TERRITORIO

Desde la Unión de Chiapas

Del 5-9 de Abril, La Unión Mexicana de Chiapas realizó el encuentro de hijos de pastores bajo el lema “Hijo de Pastor, hijo de Dios”, reuniendo a 191 jóvenes de familias pastorales, de entre 12 a 24 años, además de hijos de pastores profesionales que participaron de manera virtual.

El evento tuvo como propósito fortalecer su identidad como hijos amados por Dios y ayudarles a comprender que su valor y llamado se fundamentan en una relación personal con Jesús. Durante el encuentro, los participantes fueron motivados a descubrir sus dones y talentos e involucrarse activamente en la misión de la iglesia.

Se compartieron talleres de música, medios, salud y misión mundial.

Los mensajes estuvieron a cargo de los pastores Hiram Ruiz y Josué Murillo Campos, ambos hijos de pastores, quienes compartieron experiencias desde su propia vivencia como PK’s.

Así mismo se promovió la iniciativa quinquenal de la División “Reconexión Pk’s” impulsada para fortalecer las relaciones y el apoyo mutuo entre los hijos de pastores.

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