Revista IDHUSAC 2021
Instituto de Derechos Humanos de la Universidad de San Carlos de Guatemala Noviembre 2021
Dr. Sergio F. Morales A. Director IDHUSAC
Artículos
Coordinadora
La cultura de Paz desde la educación superior en Guatemala
Msc. Maby Nájera
Diseño, diagramación y edición Lic. Manuel Corleto
Colaboradores Lic. Luis Vásquez Lic. Julián López Licda. Lisbeth Arana Lic. Luis Rolando Yoc Lic. Martín Sacalxot
Los Derechos Humanos y el acceso universal a la vacuna Masacre de las Dos Erres El Sistema Universal de Protección de los Derechos Humanos. Un soporte idóneo para fortalecer la dignidad del ser humano en su calidad de ciudadano y ciudadana. Tratamiento marginal de los asuntos Indígenas en las Políticas Públicas
EDITORIAL
Como miembros de la Universidad de San Carlos de Guatemala, quienes laboramos en el Instituto de Derechos Humanos, asumimos ante el pueblo de Guatemala, el compromiso de orientar y formar sobre temas de Derechos Humanos, disciplina apasionante que reivindica o redescubre al humanismo. En el largo devenir de la historia se observa la pretensión de construir un mundo dual “el de los buenos y malos” o dicho en otra forma “los de arriba y los de abajo”, desplazando el principio de una dignidad igual para todos los seres humanos. Atendiendo a los prejuicios el mundo es cada día más excluyente, discriminador, violento. El egoísmo es implacable, de manera afortunada la reivindicación del humanismo que coloca en el centro del interés social al ser humano y la naturaleza, abre la posibilidad al reencuentro social donde el respeto a la vida, libertad, igualdad, justicia, medio ambiente y paz se convierten en los baluartes de una nueva ética: los Derechos Humanos. En el Instituto día a día y todo el personal, lucha por impulsar esa cultura de paz que pretende superar la cultura de odio, explotación y violencia en que transitamos. Por esas razones, hemos tomado la decisión de publicar en línea una revista virtual incluyente, como espacio para la discusión de los problemas nacionales o mundiales desde la perspectiva de la ética humanista. Esperamos que la presente entrega sea de su agrado. Noviembre 2021
Presentación
Dr. Sergio Morales Alvarado En nombre del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad de San Carlos de Guatemala, agradecemos nos acompañen en la aventura de compartir nuestra visión sobre los diferentes hechos que dan forma a nuestra cultura originaria y su existencia sufrida.
Esa es la razón por lo que nuestro trabajo, este año se focaliza en el tema las mujeres de los pueblos originarios de América y su lucha. Las mujeres americanas han demostrado en innumerables formas y veces su profundo amor por la vida y su defensa, esto es representado en nuestra cultura ancestral. Los mayas eran creyentes que la vida continúa después de la muerte y, que la vida no
tiene fin porque toda persona tiene un corazón sagrado, “que contiene entendimiento, estados de ánimo, valores personales, memoria y voluntad, independientes del cuerpo, un estado anímico que se distribuye en las diferentes partes del cuerpo, que perduran en el otro mundo, pues la vida es un tiempo sin fin.” (Martínez, 2007: s/n) Esta creencia se funda en la idea del hombre constituido por dos materias distintas: una terrena, la otra divina. La materia está compuesta por los hechos de la tierra y sus derivados. La divina las fuerzas y fluidos que animan al ser humano. En la cosmovisión maya el ser humano tiene un cuerpo, el ánima y el espíritu.
El ánima es diferente al alma y su función principal es animar al cuerpo. La cosmovisión de una vida sin fin los conduce a reconocer el sufrir en la tierra como una etapa de transición de la cual se libera mediante el sacrificio, por ello, el relato de hechos heroicos de valientes guerreros quienes entregan su vida por la comunidad, acción épica acontecida en el período de conquista y colonización. Lo que no es una acción negativa sino una acción liberadora con honor. Ser valiente no implica ausencia de miedo, sino al contrario, el valor es la capacidad para hacer lo que tienes que hacer a pesar de temer, lo que la convierte en una virtud al ejecutar una acción a pesar de sus riesgos y consecuencias.
El miedo paraliza, en tanto, el actuar es una acción valiente. El mayor de los ejemplos es cuando somos capaces de combatir la injusticia a pesar de tener un oponente armado hasta los dientes. La muerte con honor de la mujer indígena es su lucha por la vida, por la dignidad propia y la de sus pueblos, educar y luchar por una vida digna y justa. Esto es lo que hizo la valiente defensora Adelina Caal conocida como mama Maquín ejecutada por el ejército de Guatemala hace 43 años en Panzós por clamar por la justicia y, contra el violento despojo de tierras a sus comunidades. La defensora Q´eqchi´ dirige una de las caminatas más emblemáticas por el reclamo a la tierra para sus comunidades, al frente de ella y bajo su liderazgo los pobladores de Panzos, Cobán se dirigen a la municipalidad del lugar donde eran esperados por miembros del ejército, terratenientes y las autoridades municipales, Adelina Caal, dentro de su güipil, protegía los documentos que acreditan a la comunidad como propietarios de sus tierras, confió en la justicia de los hombres y se acercó a ellos el 29 de mayo de 1978, para demostrar lo justo del reclamo de los campesinos y campesinas Q’eqchi’s; pero mientras pedía dialogar con las autoridades, estos les respondieron con el terrible y mortal tronar de los fusiles. Los asesinos se ensañaron con un
pueblo humilde y desarmado. Los sobrevivientes y otros refugiados crearon un grupo de resistencia al cual llamaron Mama Maquín en su honor. Adelina Caal continua viva, aunque a los injustos y asesinos no lo quieran, es así como en 1998 y 2014, las oficinas de Mamá Maquín fueron allanadas y saqueadas. En la mayor parte de mujeres guatemaltecas existe el ánimo por la justicia, la vida y es así como todos los días en alguna parte de nuestro país, ellas continúan su lucha por alimentar, enseñar a sus hijos. Ese es el germen del chisquete de saliva que Hunahpú lanzó en la mano de la princesa Ixquic, para asegurar la descendencia de la raza maya, cuya condición heredan de sus padres. Martínez González, Roberto. (2007). Las entidades anímicas en el pensamiento maya. Estudios de cultura maya, 30, 153-174. Recuperado en 29 de octubre de 2021, de http://www.scielo.org.mx/scielo. php?script=sci_arttext&pid=S0185-25742007000200007&lng=es&tlng=es.
La Cultura de Paz desde la Educación Superior en Guatemala Lic. Luis Vásquez
Introducción y Justificación El título del presente trabajo nos plantea una interrogante que guía el procedimiento a seguir para entender de manera fácil y accesible, cómo puede contribuir la educación superior a la construcción de una cultura de paz en Guatemala. El abordaje, la metodología, los enfoques, la historia de Guatemala y de Latinoamérica en general, son elementos fundamentales a considerar y analizar, para encontrar respuestas concretas a la interrogante planteada. Una primera aproximación o premisa es que sí es posible la construcción de una cultura de paz, dentro de un contexto de integralidad en el que con-
fluyan diferentes elementos, actores y toma de decisiones trascendentales y, como parte de esta generalidad, sí son fundamentales los aportes y contribuciones que pueda hacer la Educación Superior. Guatemala, como parte de los países que integran Latinoamérica, tenemos un pasado común como colonia de las potencias europeas, principalmente, España, Portugal, Inglaterra. Nuestra cultura en buena medida está altamente influenciada a través de su historia, por el accionar y las relaciones de dependencia que hemos tenido hasta el presente (año 2021), como país subdesarrollado, con los problemas específicos que ello implica: desempleo y falta de generadores de empleo,
pobreza y pobreza extrema, que son detonadores de una serie de problemas que nos afectan directamente a la población guatemalteca. Esto genera una violencia estructural terrible, que en contraste no deja ver en el mediano o largo tiempo soluciones que nos encaminen hacia un posible desarrollo humano. En la misma línea esta violencia estructural genera terribles problemas que a su vez generan otro tipo de violencia más visible, tangible y con consecuencias desastrosas, tal es el caso de la violencia física, psicológica y emocional, la cual deteriora la salud y la vida de las personas que la sufren, que en la realidad somos la mayoría de población guatemalteca.
Vivimos actualmente un estado de cosas de violencia generalizada y cotidiana, agravada por muchos factores, como los efectos del cambio climático, la pérdida total de principios y valores de la población, la corrupción y la impunidad, la pandemia de COVID 19 y sus efectos, la falta de esperanza de quienes podemos influir en las personas, una violencia a todo nivel. Estrategia de Actuación Ante lo expuesto en el apartado anterior, Guatemala necesita con urgencia un cambio radical que nos lleve en el corto y mediano plazo a un estado de cosas diferente, de un clima de violencia generalizada, a un proceso de construcción de la cultura de paz y todos los beneficios que implica, dentro de un clima de práctica cotidiana de los derechos humanos y, de respeto a la dignidad de las personas. Es imprescindible que todos hablemos un mismo idioma, frente a las necesidades de nuestra cultura, y las apre-
ciaciones que tenemos sobre diferentes conceptos que se relacionan con la paz y la violencia; para esto es necesario que exista una estrategia de diálogo y concertación de los diferentes sectores interesados, que exista la voluntad del gobierno de Guatemala para generar políticas públicas que incluyan de manera trasversal el elemento del cambio cultural, el cual es posible desde la perspectiva de una de las herramientas más efectivas dentro de una sociedad, como es la educación. En este punto indicado en el párrafo anterior, es donde es imperioso e inaplazable para la docencia universitaria, la educación en Derechos Humanos, como la herramienta efectiva que permitirá generar un ambiente propicio y exitoso para el arraigo dentro de la cultura de la población, del cambio que se necesita para que la cultura de paz sea una realidad y práctica cotidiana en la vida de las personas, generando dignidad y calidad de vida.
Para iniciar es importante que se aborden las concepciones generales, para entender de mejor manera y tratar de unificar criterios sobre diferentes conceptos como cultura, violencia, conflicto, respeto hacia los demás, empatía, indiferencia y otros que se relacionan. Se deben generar estudios superiores, como especialidades, maestrías y doctorados para las personas adultas que actualmente toman las decisiones de sus vidas y familias, para que sean ellos y ellas los agentes de cambio que influenciarán efectivamente a su gente en la búsqueda del cambio cultural para que se consoliden nuevas personas no violentas que resuelvan sus diferencias y conflictividades, sin violencia y en un ambiente cordial, de diálogo y concertación, de transformación efectiva de conflictos. Siendo que, la cultura de paz es una forma de vida en la que intervienen diferentes disciplinas, ciencias y profesiones, es importante que se dé ese espacio interdisciplinar y
transdisciplinar y con especial énfasis en las disciplinas que generan pensamiento crítico y analítico en los estudiantes, tal es el caso de la Ciencia Política, porque es la que forma el pensamiento crítico en los estudiantes y también los convierte en seres políticos dentro de la sociedad; pero también es imprescindible el apoyo de otras disciplinas como la Historia, la Filosofía, la Sociología, Humanidades, la Psicología, las Ciencias Jurídicas, la Economía, todo ello implica la participación activa de cada una de las Unidades Académicas en donde se forman los y las estudiantes de estas disciplinas y ciencias sociales en general. Tomando en consideración lo anteriormente expuesto, es momento que la Academia (en el caso concreto de la Universidad, ya que existen otros entes u organizaciones que también se dedican a actividades académicas) utilice todo su potencial, sus ventajas con respecto a la investigación, al análisis, a la sistematización de información y, en el caso concreto de Guatemala, la posición privilegia-
da, estratégica, legal y política que posee la Universidad de San Carlos de Guatemala, sumado a ello su historia de más de trescientos años de fundación, desde donde ha contribuido decididamente al desarrollo alcanzado hasta el momento presente por la población guatemalteca, todo ello es suficiente para que el papel histórico de impulsor del cambio cultural por medio de la educación superior universitaria sea un imperativo inaplazable y que desde ya puede ser asumido con toda la responsabilidad que implica. Como dijo Jordi Cussó Porredón, el presidente de la Fundación Carta de la Paz dirigida a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el acto de inauguración del II Congreso Edificar la Paz en el Siglo XXI, llevado a cabo en Bogotá, Colombia (septiembre del 2014): “La paz es un tema transversal de la Universidad y juega un papel fundamental”. Se debe atacar la indiferencia, la apatía y el conformismo de la población en general, pero
principalmente de aquellas personas que serán los promotores, los educadores y los impulsores de este cambio cultural, que son los profesionales y los estudiantes universitarios de la Academia en general, porque esta iniciativa puede ser de la Universidad de San Carlos, pero se debe ampliar a todas aquellas Universidades o Instituciones académicas que estén dispuestas y comprometidas con este cambio cultural, tan necesario e ineludible si queremos construir un mundo mejor para Guatemala. Adicionalmente, este cambio cultural que se pretende proponer y de ser posible implementar, se debe realizar desde una perspectiva curricular, para que tenga la formalidad y sostenibilidad necesarias, constituyéndose en una estrategia institucional de alcances nacionales. Concepciones de Paz y Violencia Debemos tener presente que el concepto de paz desde sus orígenes e influencia grecorromana: del griego eirene y del latín pax, que en esencia
aludía a situaciones de ausencia de guerra y el establecimiento del orden y la unidad dentro de las ciudades, ha ido evolucionando y actualmente de manera cotidiana y popular, se tienen diferentes opiniones o expectativas con relación a la paz; en buena medida existen contradicciones y se percibe como algo imaginario e inalcanzable, incluso algunas personas piensan que hasta puede ser que la violencia es inherente al ser humano, pero lo que sí se tiene claro es que el conflicto no es violencia y los conflictos se pueden resolver sin llegar a la violencia. Por otro lado, tenemos lo expuesto por el teórico contemporáneo de la paz Johan Galtung (1996) que habla de la paz desde dos perspectivas: 1) desde la violencia, como ausencia de guerra o violencia y, 2) desde el conflicto, como la utilización de métodos específicos no violentos para solucionar cualquier tipo de conflicto. Esta es una forma de ver la paz como una paz negativa, porque no se basa en la paz en sí misma. Por otro lado, menciona Galtung, que
existen diferentes ámbitos desde donde se produce la paz y la violencia y de ese modo se dan diferentes tipologías de violencia con realidades específicas; entre estos ámbitos están: la naturaleza, la sociedad, la persona, el mundo, el tiempo, la cultura. En cuanto a la paz, Galtung también define diferente tipología: la paz negativa como ausencia de cualquier tipo de violencia; la paz natural como la convivencia armoniosa de las especies, sin conflictos; la paz positiva directa como la bondad física y verbal; la paz positiva estructural como la sustitución de las condiciones de violencia estructural y; la paz positiva cultural como la sustitución de la legitimación de la violencia cultural. Diferentes autores abogan por la sustitución de la violencia estructural por la paz positiva estructural, tomando en consideración que, ninguna población y ningún país del mundo, puede vivir de manera armoniosa, tranquila, digna y en paz, viviendo en condiciones de pobreza, po-
breza extrema, desigualdad, alienación, represión y otros tantos males que aquejan a la mayoría de países en Latinoamérica y concretamente Guatemala es un ejemplo claro, donde la pobreza y la pobreza extrema, la enorme desigualdad, la corrupción e impunidad y la aberrante alienación, son condiciones cotidianas de su población. Conclusiones La Cultura de paz desde la Educación Superior es un imperativo insoslayable e impostergable y, la Universidad de San Carlos de Guatemala, reúne las condiciones y elementos necesarios para afrontar el reto. El cambio cultural es ineludible si se pretende alcanzar el desarrollo humano para la población guatemalteca en general. El Gobierno, la Sociedad y la Academia son los actores clave para el cambio cultural.
Los Derechos Humanos y el Acceso Universal a la Vacuna Lic. Julián López
En el transcurso de los diez últimos años se han realizado importantes progresos en materia de desarrollo e introducción de nuevas vacunas así como de expansión del alcance de los programas de inmunización. Se han vacunado más personas que nunca y se está extendiendo el acceso y utilización de vacunas entre grupos de edad distintos del de los lactantes. Gracias a la combinación de la inmunización y de otros cuidados de la salud así como de intervenciones para el desarrollo (tales como un mejor acceso a agua salubre y saneamiento, y una mejor higiene y educación) el número anual de decesos de niños de menos de cinco años ha disminuido, pasando de unos 9,6 millones en 2000 a 7,6 millones en 2010, a pesar de que cada año los nacimientos aumenten. La inmunización ha contribuido a esta reducción de la mortalidad infantil: ha aumentado la cobertura de las vacunas utilizadas desde el inicio del Programa Ampliado de Inmunización, y se han introducido nuevas vacunas. Las vacunas contra la hepatitis B y contra el Haemophilus influenzae tipo b han pasado a formar parte de los programas nacionales de inmunización en 179 y 173 países, respectivamente; la poliomielitis está casi erradicada;
y cada año se ha evitado un gran número de fallecimientos debidos al sarampión. El número de defunciones causadas por las enfermedades tradicionalmente prevenibles mediante la vacunación (difteria, sarampión, tétanos neonatal, tos ferina y poliomelitis) ha disminuido, pasando de unos 0,9 millones en 2000 a 0,4 millones en 2010. Durante el último decenio se han ido produciendo nuevas vacunas cada vez más perfeccionadas, tales como la vacuna antineumocócica conjugada vacunas contra la infección de rotavirus y el virus del papiloma humano, que se están distribuyendo actualmente en todo el mundo. Se ha hecho un esfuerzo para reducir el desfase entre países de ingresos altos e ingresos bajos que históricamente ha existido en cuanto a la introducción de nuevas vacunas. Por ejemplo, las vacunas antineumocócicas se introdujeron en países de ingresos bajos poco más de un año después de que lo fueran en países de ingresos altos. Gracias a una colaboración internacional innovadora, se ha desarrollado una vacuna conjugada asequible contra la Neisseria meningitidis serogrupo A, que se está utilizando ahora en el cinturón africano de la meningitis.
Se han conseguido incrementar las tasas de cobertura de inmunización gracias a que los países han reforzado sus programas nacionales y a que los participantes locales, nacionales, regionales e internacionales han aportado su ayuda mediante un mayor apoyo y una mejor coordinación. Durante el último decenio, han aumentado tanto la financiación procedente de presupuestos nacionales como el flujo de recursos internacionales dedicados a programas de inmunización. Según los datos sobre el programa de inmunización para 2010, 5154 de los 193 estados Miembros informan disponer de una partida en su línea de presupuesto concretamente dedicada a la inmunización, y 147 han establecido planes
nacionales multianuales para conservar los logros alcanzados, mejorar el desempeño con miras a conseguir los objetivos generales deseados e introducir adecuadamente nuevas vacunas. Los países han contado con el apoyo de iniciativas de inmunización mundiales y regionales para poner en marcha sus sistemas de vacunación e introducir nuevas vacunas. Los objetivos mundiales generales y parciales establecidos en la visión y estrategia mundial de inmunización para el periodo 2006–2015, la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas, la Cumbre Mundial en favor de la Infancia, el periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la infancia y, más
recientemente, la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer y el Niño del Secretario General de las Naciones Unidas, han estimulado la expansión de programas nacionales de inmunización. Para ello, los países con ingresos bajos y medianos, han contado con el apoyo de iniciativas tales como la Alianza GAVI, la Iniciativa de Erradicación Mundial de la Poliomielitis, la Iniciativa de Lucha contra el Sarampión, los servicios de compra de vacunas de UNICEF y el Fondo Rotatorio para la Compra de Vacunas de la OPS.
Masacre de las Dos Erres
Licda. Lisbeth Arana
El segundo apellido de Federico Aquino Ruano junto con el primer apellido de su primo, Marco Reyes, fueron las “erres” que le dieron su nombre a la comunidad, Juan Pablo Arévalo y Federico Aquino Ruano, o Don Lico, como lo llamaban sus vecinos, habían vivido juntos en La Máquina, en Retalhuleu. Don Federico fue el patriarca de la tierra prometida que él y sus paisanos creyeron haber encontrado en Dos Erres, donde, desde 1966, la agencia gubernamental Fomento y Desarrollo de Petén (FYDEP), había comenzado a llevar migrantes de los departamentos del oriente y sur del país. Con la fundación de aldeas y cooperativas campesinas, el gobierno pretendía comenzar a colonizar el Petén, que era, y sigue siendo, uno de los departamentos más alejados y olvidados por el Estado de Guatemala. Pero además de la colonización ordenada, la noticia de que en Petén había grandes extensiones sin cultivar, había llegado a oídos de muchos campesinos pobres, quienes llegaron, como los vaqueros del oeste
de las películas norteamericanas, a clavar una estaca en la tierra para convertirla en su propiedad. Fue así como llegaron Federico Aquino Ruano y Marco Reyes, quienes se convirtieron en los “encargados” de Dos Erres, como se refería la gente a los colonizadores a quienes el FYDEP había encomendado la tarea de parcelar un terreno. Para ello habían adoptado el método de dividir los terrenos, numerarlas de manera sucesiva y sortearlas entre las familias que llegaban, de manera que nadie pudiera alegar que se habían distribuido por favoritismos personales. Todo comenzó a finales de 1982 tras una operación de los rebeldes en la selva, en la que los kaibiles perdieron 17 soldados y 19 armas; las fuerzas especiales comenzaron a cercar la zona en busca de los guerrilleros y desde inicios de diciembre de ese año tuvieron un blanco claro: la aldea Dos Erres. En la madrugada del 6 de diciembre, los kaibiles, disfrazados de guerrilleros para despistar, fueron de casa en
casa sacando a todos sus habitantes, los reunieron en la plaza; las mujeres y algunos niños fueron encerrados en la iglesia y en una escuela, mientras los soldados comenzaron a buscar infructuosamente las pruebas que los había llevado allí; los fusiles confiscados y cualquier cosa que pudiera señalar la presencia de la guerrilla. Ricardo llevaba diez años viviendo en el parcelamiento cuando tuvo que recoger apresuradamente sus pertenencias y abandonar sus tierras para nunca volver; se encontraba junto al único pozo del parcelamiento que contenía agua, jalando la cuerda para subir el cubo de agua, cuando vislumbró entre la maleza un grupo de soldados que se avecinaba. Uno de ellos, con el rostro cubierto con un pañuelo negro, se separó del pelotón, lo agarró del hombro y le advirtió: “Que se salga la familia Martínez lo antes posible porque toda esta gente va a ser quemada”. Ricardo debía salir cuanto antes con su esposa e hijos sin decirle nada a nadie si no quería correr la misma suerte
que sus desafortunados vecinos. Por la voz, Ricardo identificó que ese militar con el rostro encubierto. Los padres de Ricardo le habían prestado dinero y él les devolvía el favor salvándole la vida a su hijo. Sometieron a los pobladores a torturas y tratos crueles, inhumanos y degradantes. Varias de las mujeres, incluyendo niñas y adolescentes, fueron violadas repetidamente. Las víctimas fueron finalmente ejecutadas y arrojadas a un pozo; la fuente de agua que había servido desde hacía cuatro años para sustentar la vida de la nueva comuna se convirtió en su cementerio de urgencia, en un foso húmedo lleno de cadáveres frescos, en su lugar hay dos crucecitas blancas, colocadas discretamente para no atraer miradas, al día siguiente, se comenzaron a oír los gritos y los tiros. La carnicería había comenzado, en la masacre perdieron la vida por lo menos 216 personas. Se informó a la población que lo que había sucedido en Las Dos Erres era que la guerrilla se había llevado a las perso-
nas para México, y luego se ordenó a los soldados que sacaran todo lo que pudieran del parcelamiento y que quemaran las casas de Las Dos Erres, todo esto sucedió bajo el régimen del General Efraín Ríos Montt y ha sido por años una herida abierta en la memoria histórica de Guatemala. Casi cuatro décadas después, solo seis exmilitares, todos de menor rango, han sido condenados por la que se considera una de las peores atrocidades cometidas por el ejército durante la guerra civil en Guatemala. En 1996 CEJIL y la Asociación Familiares de Detenidos-Desaparecidos de Guatemala (FAMDEGUA), presentaron el caso de Las Dos Erres a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En el año 2000 se llegó a un acuerdo amistoso que incluía la realización de una investigación para identificar a los autores materiales e intelectuales y su posterior juicio, además de otras medidas de reparación. En febrero de 2005, la Corte de Constitucionalidad de
Guatemala dejó sin efecto las órdenes de arresto en contra 16 kaibiles que habían sido identificados como responsables materiales y la suspensión del proceso judicial. Con ese fallo además quedan sin efecto las declaraciones de algunos militares que habían reconocido su participación en la masacre e indicaron la existencia de órdenes superiores. Por esta razón, en 2008 el Caso fue elevado a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que en diciembre de 2009 condenó al Estado de Guatemala como responsable de la Masacre de Las Dos Erres. “Es más fuerte, si es vieja la verde encina; más bello el sol parece cuando declina; y esto se infiere porque ama uno la vida cuando se muere” (Rosalía de Castro). Estar cerca del final nos hace valorar de otro modo más positivo lo que ya ha pasado y se ha dejado atrás.
El Sistema Universal de Protección de los Derechos Humanos. Un soporte idóneo para fortalecer la dignidad del ser humano en su calidad de ciudadano y ciudadana. Lic. Luis Rolando Yoc
Introducción El sistema Universal de Protección de Derechos Humanos es el conjunto de normas sustantivas y procesales, así como de organismos con alcance internacional, pertenecientes a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cuyo fin es la promoción y la protección de los derechos humanos universales. En este sentido es importante recordar y reafirmar que se entiende por Derechos Humanos, para fines de estar contextualizados, es necesario tener como referencia que los derechos humanos, son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de raza, sexo, nacionalidad, origen étnico, lengua, religión o cualquier otra condición. Entre los derechos humanos se incluyen el derecho a la vida y a la libertad; a no estar sometido ni a esclavitud ni a torturas; a la
libertad de opinión y de expresión; a la educación y al trabajo, entre otros muchos. Estos derechos corresponden a todas las personas, sin discriminación alguna.
Asimismo, ha establecido mecanismos para promover y proteger estos derechos y para ayudar a los Estados a ejercer sus responsabilidades, obligaciones y competencias.
Otro aspecto sustantivo que se tiene que tener en cuenta, es el significado y connotación de lo que significa el Derecho Internacional de los derechos humanos, puesto que, establece la obligación de los Gobiernos a actuar de una manera determinada o abstenerse de emprender ciertas acciones, para promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales de los individuos o de los grupos.
La Carta de las Naciones Unidas y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobadas por la Asamblea General en 1945 y 1948, correspondientemente, se encuentra los cimientos de este cuerpo normativo. Desde entonces, las Naciones Unidas han ido ampliando el ámbito de los derechos humanos para incluir normas específicas relacionadas con las mujeres, los niños, las personas con discapacidad, las minorías y otros grupos vulnerables, que ahora poseen derechos que los protegen frente a la discriminación que durante mucho tiempo ha sido común dentro de numerosas sociedades.
Es interesante observar que Las Naciones Unidas ha definido una gama de derechos aceptados internacionalmente, entre los que se pueden mencionar los derechos de carácter civil, cultural, económico, político y social.
Declaración Universal Derechos Humanos
de
los
Convenciones de derechos humanos
La Declaración Universal de los Derechos Humanos, es un instrumento que marca un hito en la historia de los derechos humanos. Redactada por representantes de todas las regiones del mundo de diferentes culturas y tradiciones jurídicas, la Declaración fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre de 1948 en su Resolución 217 A (III) como un ideal común para todos los pueblos y naciones. Estableció, por primera vez, derechos humanos fundamentales que deben protegerse universalmente. Desde su aprobación en 1948, la Declaración Universal de Derechos Humanos se ha traducido a más de 501 idiomas.
Una serie de tratados de derechos humanos internacionales y otros instrumentos adoptados desde 1945 han ampliado el derecho internacional de los derechos humanos. Entre otras figuran:
Es el documento más traducido del mundo, y ha servido de inspiración para las constituciones de muchos nuevos Estados independientes, así como para numerosas nuevas democracias. Junto con el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y sus dos Protocolos Facultativos (sobre el procedimiento de denuncia y sobre la pena de muerte) y con el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y su Protocolo Facultativo, la Declaración Universal de los Derechos Humanos forman la conocida como Carta Internacional de Derechos Humanos.
• La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (2006).
• La Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio (1948). • La Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial (1965). • La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (1979). • La Convención sobre los Derechos del Niño (1989).
Consejo de Derechos Humanos El Consejo de Derechos Humanos fue creado el 15 de marzo de 2006 por la Asamblea General y se encuentra bajo la autoridad directa de esta última. Sustituyó a la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, que estuvo en funcionamiento durante 60 años, como órgano intergubernamental responsable de los derechos humanos. Este Consejo está formado por 47 represen-
tantes de Estados y es el encargado de fortalecer la promoción y protección de los derechos humanos en todo el mundo para hacer frente a situaciones de violaciones de los derechos humanos y formular recomendaciones sobre ellos; entre lo que también se incluye la respuesta a situaciones de emergencia en materia de derechos humanos. El aspecto más innovador del Consejo de Derechos Humanos es el Examen Periódico Universal (EPU). Este mecanismo único requiere el examen de la situación de los derechos humanos en los 193 Estados miembros de las Naciones Unidas cada cuatro años. Se trata de un proceso de cooperación dirigido por los Estados, con el auspicio del Consejo, que ofrece a cada uno de ellos la oportunidad de declarar qué medidas han adoptado y qué retos se han planteado para mejorar la situación de los derechos humanos en su país, así como para cumplir con sus obligaciones a nivel internacional. El EPU está diseñado para asegurar la universalidad y la igualdad de trato para todos los países.
Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ejerce la responsabilidad principal de las actividades de derechos humanos de la ONU. El Alto Comisionado tiene el mandato de responder a las violaciones graves de los derechos humanos y tomar medidas preventivas). La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH) es el punto central de las actividades de las Naciones Unidas relacionadas con los derechos humanos. Esta actúa como secretaría del Consejo de Derechos Humanos, de los órganos de tratados (comités expertos que supervisan el cumplimiento de los tratados) y otros órganos de la ONU que trabajan por los derechos humanos. También lleva a cabo actividades de derechos humanos sobre el terreno. La mayoría de los tratados clave sobre derechos humanos dependen de un órgano de supervisión, res ponsable de analizar el cumplimiento de ese tratado de los países que lo han ratifi-
cado. Aquellas personas que consideren que se ha cometido una violación de sus derechos pueden presentar denuncias directamente ante los Comités encargados de supervisar los tratados de derechos humanos. Órganos de tratados de derechos humanos Los órganos creados en virtud de tratados de derechos humanos son comités de expertos independientes que han recibido un mandato para supervisar la aplicación de los principales tratados internacionales de derechos humanos. Cada Estado Parte en un tratado tiene la obligación de adoptar medidas para velar por que todas las personas de ese Estado puedan disfrutar de los derechos estipulados en el tratado. En la actualidad, hay nueve tratados internacionales de derechos humanos y un protocolo facultativo, para los que se han creado 10 órganos de tratados. Los órganos de tratados se componen de expertos independientes de reconocida competencia en materia de derechos humanos, que los Estados postulan y eligen para mandatos fijos de cuatro años, que
pueden renovarse. A continuación se describen los 9 tratados que se supervisan en su aplicación: 1. Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (1965). 2. Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966). 3. Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos(1966).
No discriminación en el disfrute de los derechos humanos Se resume que todos los tratados fundamentales de derechos humanos responden al principio general de la Declaración Universal de Derechos Humanos de que los derechos enunciados deben disfrutarse sin distinción alguna. La Declaración se establece una lista no exhaustiva de los motivos de discriminación prohibidos:
4. Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer(1979).
• Raza o color.
5. Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes(1984).
• Idioma.
6. Convención sobre los Derechos del Niño(1989).
• Opinión política o de cualquier otra índole.
7. Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares(1990).
• Origen nacional o social.
8. Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad(2006). 9. Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas (2006).
• Sexo.
• Religión.
• Posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. En tratados posteriores se ha ampliado la lista. Tres de los tratados se proponen expresamente eliminar determinadas formas de discriminación: discriminación racial, discriminación contra la mujer y discriminación contra las personas con discapacidad.
Tratamiento Marginal de los asuntos Indígenas en las Políticas Públicas Lic. Martín Sacalxot
Guatemala se caracteriza y define como un país multiétnico, multilingüe y pluricultural, en el que convive una población étnicamente diferenciada maya, xinka, garífuna, creole, afromestizo, ladina o mestiza y de otras comunidades culturales provenientes de diversos países del mundo.
jil, y uspanteko); los idiomas garífuna, xinka y el español, este último, establecido constitucionalmente como el idioma oficial de la República. Los idiomas indígenas tienen de hecho una co-oficialidad a nivel territorial, toda vez que la Ley de Idiomas Nacionales así lo prescribe.
Este contexto le da el carácter pluricultural y multilingüe al país y se manifiesta en la interacción de varias culturas y diversas cosmovisiones, así mismo en la práctica de 22 idiomas mayas: (awakateko, achi, akateko, chorti´, chuj, chalchiteko, itza´, ixil, kaqchikel, k´iche´, mam, mopan, Jacalteko/popti´, poqoman, poqomchi´, q´anjob´al, q´eqchi´, sakapulteko, sipakapense, tektiteko, tz´utu-
Las cifras de población reflejadas en el XVIII Censo Nacional de Población y VII de Vivienda, 2018 del INE contiene un total de 6.5 millones de habitantes que se auto identificaron como población indígena perteneciente a los pueblos Maya, Garífuna y Xinka, representando el 43.56% de la población total. (INE, 2018). El tratamiento de los asuntos, necesidades e intereses de los pueblos indígenas se
ha solido ubicar en población vulnerable, que implica un segmento poblacional, un concepto que, dentro de la administración pública tiene un alto significado político y administrativo, pero conlleva el tratamiento excepcional en cuyo abordaje, muchas veces se deja fuera las verdaderas necesidades políticas, económicas, de infraestructura, mercado laboral y muchos otros temas estructurales de aquellos pueblos. La administración pública guatemalteca se caracteriza por ser un sistema centralizado con densidad limitada hacia los territorios del área rural y densamente habitados por los pueblos indígenas. La presencia institucional a nivel local es limitada y nin-
guna de estas estructuras de entidades públicas tiene facultades y capacidades reales de responder a las demandas de la población, tampoco cuentan con capacidades de interlocución con los pueblos indígenas en representación del Estado. Constantemente se ven rebasados en las demandas y por demás impertinentes en cuanto a cultura, costumbres e idiomas de los pueblos en la prestación de los servicios públicos. En muchas ocasiones, la institucionalidad pública, es vista como una entidad que impone sus modelos, cual maquinarias, aniquilando mecanismos propios de los pueblos indígenas. Por su lado, los propios pueblos han formulado propuestas al gobierno, entre estas, el documento Rujunamil que condensa un conjunto de planteamientos construido desde la experiencia de un grupo de intelectuales indígenas que habían alcanzado algún grado de oportunidad académica y formación política. El documento contiene ocho bloques de plan-
teamientos: 1) Territoriales; 2) Jurídicas; 3) Lingüísticas; 4) Educativas; 5) Culturales; 6) Civil y militar, 7) Económicas; y 8) Sociales. También, la Coordinadora de Organizaciones Waqib’ Kej, formuló el documento Demandas y propuestas políticas de los pueblos indígenas de Iximulew, cuyos antecedentes lo constituyen varias agendas y demandas formuladas por los propios pueblos indígenas, “Como Pueblos Indígenas, mediante nuestras diversas formas de organización, hemos construido en el tiempo demandas coyunturales y estructurales, específicas e históricas, hacia el Estado de Guatemala y los tomadores de decisiones, con la intención de generar debate político y público. Hemos buscado la forma de estar en la agenda nacional y a partir de esta generar cambios significativos para los Pueblos”. (Waqib’ Kej, 2015:19) Entre las propuestas y planteamientos de los pueblos indígenas muestra1 23 distintas
iniciativas desde el año 1970 a 2014. Entre estas iniciativas se encuentran: Guatemala: de la República Centralista Burguesa a la República Popular Federal, del movimiento tojil de 1978; Rujunimal ri Mayab’ Amaq’. Derechos Específicos del Pueblo Maya, del Consejo de Organizaciones Mayas de Guatemala de 1991; el documento Qasaqalaj Tziij, Qakemoon Tziij, Qapach’uumTziij: Identidad y derechos de los Pueblos Indígenas del Consejo de Organizaciones del Pueblo Maya de Guatemala de 1994; la Agenda de Desarrollo Social desde la Percepción de los Sujetos y Sectores Sociales del Altiplano Occidental de Guatemala, de la organización Movimiento Tzuk Kim Pop de 1997; el Plan Nacional de Desarrollo del Pueblo Maya, del colectivo de organizaciones Q’uq’kumatz-Mess Nacional Maya de Guatemala MENMAGUA de 1999; la Agenda Política Maya, del Comité para el Decenio del Pueblo Maya de 2002; la Agenda Común Maya, de la Coordinación y Convergencia 1Demandas y propuestas políticas de los pueblos indígenas de Iximulew, 2015 páginas 23 y 24.
Nacional Waqib’ Kej de 2004; la Agenda Mínima del Pueblo Maya hacia el Nuevo Gobierno 2004-2008, de la Defensoría Maya; la Agenda de Desarrollo de Pueblos Indígenas de Guatemala 2011-2012 / 2012-2021, de la Asociación de Investigación y Desarrollo Integral Rex We - ASINDI Rex We; la Segunda Declaración de Iximche: Hacia la construcción de un Nuevo Estado Plurinacional y una nueva sociedad del año 2010; la Agenda priorizada de los Pueblos Indígenas, del Organismo Naleb de 2014; la Agenda para la Reforma del Estado desde los Pueblos y las Comunidades, de la organización Renoj y el Observatorio de Pueblos Indígenas de 2014. La importancia de tener en cuenta el conjunto de agendas, demandas y planteamientos indígenas mencionados en los párrafos anteriores, radica en la necesidad de hacer un contraste de aquellos planteamientos con las medidas gubernamentales que se hayan tomado al respecto, leyes y políticas públicas así como las atribuciones que se hayan dado a las entidades
gubernamentales para la atención directa de los pueblos indígenas; por otro lado, puede también comprenderse que estas demandas no son propios de población vulnerable, de un segmento poblacional que requiere atención marginal. Sino demandas que requieren esfuerzos extendidos y estructurales de Estado. Ha de tomarse en cuenta que los pueblos indígenas constituyen una población heterogénea que alberga una composición diversa, así como necesidades ciudadanas. Cabe resaltar que las demandas constituyen propuestas hechas por los pueblos indígenas al Estado de Guatemala, sin que ninguno registre planteamientos secesionistas que preocuparan la unidad nacional, la integridad del territorio y la soberanía del país. Son planteamientos de inclusión que requieren de medidas gubernamentales y acciones progresivas que permitan una mejor condición de vida para aquellos pueblos. Aquel conjunto de planteamientos recae induda-
blemente en la estafeta del gobierno, toca a la administración pública atender y para que esta sea efectiva, además de la disponibilidad de recursos, requiere, para el caso de Guatemala, una adecuación cultural y un ejercicio del poder sin prejuicios, la efectividad de la administración pública para responder a las necesidades humanas de los pueblos indígenas, genera una nueva oportunidad de vida para dichos pueblos, puede también disuadir la polarización y facilitar el diálogo, en el marco de una política de inclusión. Con las demandas indígenas suele existir una excusa relativa a la ausencia de recursos, pero no siempre se requiere de nuevos recursos, sino la reorientación de los que ya existen; un organismo de Estado sin financiamiento difícilmente podrá responder a la atención de las comunidades indígenas. En el 2012, ni siquiera en ocasión del trece baqtun2 se contó con recursos suficientes para la nueva era de los pueblos indígenas, en aquel año el presupuesto fue de 60,047 millardos; para
2“Una nueva era del calendario maya que marca el inicio de un nuevo período de 400 años. El ciclo más extenso de este calendario es el BAKTUN de 144.000 días, un ciclo completo consta de 13 ciclos BAKTUN, esto hace un total de 1.872.000 días ó 5,125 años, el ciclo actual maya llamado la cuarta era inició el 11 de agosto de 3114 a.C”. baktun-maya.com, recuperado 16 de septiembre 2021.
el 2013 se contó con 66,985 millardos y para el 2017, 76,989.5 millardos; desde el año 2018 al 2021, Guatemala no aprueba su presupuesto anual, por lo cual rige el presupuesto del año anterior, según la ley3. Para el año 2018 se proyectó un presupuesto de 81,830 millardos; mediante una serie de modificaciones a la ley del presupuesto general de ingresos y egresos, se adecuaron los montos con ampliaciones, así que para el 2021 el presupuesto proyectado es de 97,312.8 millardos4. Como puede notarse, el presupuesto cada vez ha sido mayor, pero sigue sin corresponder con la atención de las necesidades, demandas y propuestas de las comunidades y pueblos indígenas. El gasto público en pueblos indígenas para el año 2015 fue de diez millones seiscientos setenta y seis mil, entre tanto, el gasto en el pueblo ladino o mestizo fue de treinta y un millones novecientos cuarenta y siete mil, cuatrocientos. (ICEFI, 2015). Sin importar que en el ENCOVI de 2014 según la referencia de ICEFI, en 17 de 19 pueblos indígenas el
nivel de pobreza alcanza el 64.5 por ciento. El citado estudio refiere que en 2015 el Estado invirtió Q3.10 quetzales diarios por cada persona indígena, en tanto que, por cada persona ladina y mestiza invirtió cerca de Q6.90 quetzales diarios. La inversión en el desarrollo de pueblos indígenas para mejorar sus condiciones de vida, no contrasta con sus niveles de bienestar, el Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado contiene un Clasificador Presupuestario de pueblos indígenas, conforme el Manual de Clasificadores5, el cual establece el clasificador 01 referido a Pueblos Indígenas, no todas las entidades del gobierno utilizan el clasificador, de esa cuenta los que lo han hecho que no sobrepasan un número de diez instancias, no reflejan la inversión que se está llevando a cabo en los pueblos indígenas. Por su lado, las políticas públicas, que orientan y direccionan la ejecución presupuestaria juegan un rol fundamental en la acción
administrativa del Estado, sobre todo porque una política se encuentra estrechamente relacionada con los planes, el presupuesto y los recursos públicos. La política contribuye para estar en el “camino adecuado”, “centrándose en la pregunta correcta” Bardach, (1998)6 del problema que se quiere mitigar o resolver mediante la acción de gobierno focalizando los puntos de intervención. En ese sentido, la política pública es el medio de concertación y diálogo, “las políticas públicas corresponden a soluciones específicas de cómo manejar los asuntos públicos” (Lahera, 2004). Lahera señala “Las políticas públicas de excelencia incluyen el aspecto político como su origen, objetivo, justificación o explicación pública. Si las políticas públicas no son enmarcadas en un amplio proceso de participación, ello puede sesgar a los actores públicos: los especialistas hacia la tecnocracia y los comunicadores o encuestólogos hacia al populismo inmediatista”. Para que funcione la admi-
3 . Artículo 171 literal b) de la Constitución Política de la República de Guatemala, el cual establece entre las atribuciones del Congreso de la República “Aprobar, modificar o improbar, a más tardar treinta días antes de entrar en vigencia, el Presupuesto de Ingresos y Egresos del Estado. El Ejecutivo deberá enviar el proyecto de presupuesto al Congreso con ciento veinte días de anticipación a la fecha en que principiará el ejercicio fiscal. Si al momento de iniciarse el año fiscal, el presupuesto no hubiere sido aprobado por el Congreso, regirá de nuevo el presupuesto en vigencia en el ejercicio anterior, el cual podrá ser modificado o ajustado por el Congreso”. 4 . Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado para el ejercicio fiscal 2017 y Multianual conforme el Decreto 50-2.016, Ley del presupuesto general de Ingresos y Egresos del Estado para el ejercicio fiscal 2017.2017-2021. Ministerio de Finanzas Públicas. 5. Manual de Clasificaciones Presupuestarias para el Sector Público de Guatemala, 6ª. Edición, Guatemala, Ministerio de Finanzas Públicas. 2018. 6. Los ocho pasos para el análisis de Políticas Públicas, un manual para la práctica. Eugenio Bardach. Traducción de David García-Junco Machado. CIDE. México. 1998.
nistración pública requiere de herramientas técnicas que orienten la inversión y el destino de su presupuesto, aquí juegan un rol fundamental, como se ha indicado, las políticas públicas; (Segeplan, 2017), al referirse al enfoque teórico conceptual de la política pública hace acopio de los trabajos de Roth, 2002; Graglia, 2004 y Vargas 1999. Señala tres enfoques a saber: a) el enfoque de Estado/gobierno, b) el enfoque de participación social y c) el enfoque de Estado y sociedad. las políticas públicas constituyen una herramienta clave de la administración pública por cuanto orientan sus acciones hacia la atención de las necesidades de sus habita ntes, con respecto a pueblos indígenas es posible acotar dos situaciones: a) Cuando se abordan los asuntos indígenas como un tema transversal, es más probable que queden fuera de atención de la administración pública y b) Cuando se abordan los inte-reses de las comunidades y pueblos indígenas desde un enfoque de grupos vulnerables, se dejan fuera las necesidades es-
tructurales. Cabe reseñar que el trato de grupo vulnerable, es una forma inapropiada de atender a los pueblos indígenas; la conferencia mundial de derechos humanos en 19937, acordó que debe darse gran importancia a la promoción y protección de los derechos humanos de las personas que pertenecen a grupos que han pasado a ser vulnerables, entre estas, cita: trabajadores migratorios, mujeres, niños, ancianos, personas con discapacidad, minorías nacionales o étnicas, poblaciones indígenas. El sentido de esta atención es la inclusión de segmentos poblacionales que han quedado al margen y que es factible crearles diversas formas de atención en el marco de sistemas nacionales de protección social, básicamente con programas de asistencia y algunas acciones afirmativas. Pero este enfoque pierde sentido cuando se hace referencia a una población de más de seis millones de habitantes, que requiere la atención de todo el sistema gubernamental y por demás imposible atenderlos desde un programa
marginal. En los pueblos indígenas existen grandes empresarios, basto número de profesionales, funcionarios y servidores públicos, cuyas necesidades ciudadanas, por ahora y con el diseño que se tiene, tienen que verse solo desde el marco de grupos vulnerables. Finalmente, resulta justo cambiar los enfoques y los marcos mentales que se ha traído por largos años sobre los pueblos indígenas, solo después se les verá como sujetos con plenos derechos, como parte de una sociedad diversa, multiétnica, capaces que levantar a este país y sacarlos de sus actuales condiciones.
7. Declaración y Programa de acción de Viena. Conferencia Mundial de Derechos Humanos 1993. ONU. Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Ginebra. 2013.
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Revista IDHUSAC 2021 Instituto de Derechos Humanos de la Universidad de San Carlos de Guatemala Noviembre 2021