Editorial ASOCIACIÓN ANTIGUOS ALUMNOS
COLEGIOÊS ANÊIG NACIOÊJE SUITAS OVIEDO
Queridos amigos: Este a–o, me corresponde, a m’ en nombre de la Junta, presentar el nœ mero 12 de nuestra revista en la que colabor‡ is muchos de vosotros con vuestras experiencias y queremos tambiŽ n recoger mensajes de la Compa–’a de Jesœ s para nosotros los seglares en estos momentos tan complejos que vivimos en nuestro pa’s. y en el mundo La estructura es la habitual en cuatro apartados a los que sirve esta carta de introducci— n y explicaci— n. Un primer apartado, incluye un art’culo de JosŽ Francisco Ruiz S.J.- Provincial de Espa–a presentado en la última reunión de la Federación de Antiguos Alumnos (2016) donde reflexiona de las nuevas fronteras y la ayuda que espera de los AA para colaborar en la misi— n de la compa–’a en ellas. Claudio Rubio antiguo ex presidente y miembros de la Junta actual nos da una rese–a hist— rica de la Iglesia de las Salesas como introducci— n al anuncio para pedir ayuda de cara su restauraci— n y adecuaci— n. Hemos hecho tambiŽ n un resumen de las charlas sobre Laudato Si Ð donde ha habido una audiencia masiva tanto en Oviedo como en Gijon. Luis Ordoñez, firma una reseña sobre la colaboraci— n del Colegio y Samsung Espa–a - Centro de referencia una vez mas - y finalmente nuestro compañero de junta Valen Pañeda resume la experiencia piloto de Oviedo y otras Asociaciones para lanzar la Network . Un segundo apartado incluye la Celebraci— n del d’a de AA en Oviedo en mayo 20145, (promociones 1970, 80, 90, y 2000); la Reuni— n de Antiguos en Madrid por Eduardo F.-Canteli; La despedida de 2¼ Bachillerato 2015; y un resumen del Congreso de la Federaci— n de AA en Abril 2016 en Palma de Mallorca Ð Colegio Portacelli - uno de los m‡ s antiguos de la compa–’a en el mundo. Un tercer apartado con seis colaboraciones: Ò Cara a cara con TEDX. Sara Arrutia y Carlota Bra–a,ÓDesarrollo de redes de antiguos alumnos en GuatemalaÓ. JC Rodr’guez-Ovejero; Ò Todos tenemos dones que no son nuestros, sino para los dem‡ s Ò Borja Moraleda; ÓDos semanas en Atalaya, dos semanas de descubrimientosÓ.Diego R. PŽ rez y Carlota Bra–a; Creciendo juntos 2015. Claudia Álvarez Viña y “Salir para que Camerún te haga”. David del Blanco (INFO SJ) En el cuarto apartado hablamos sobre el CENTRO LOYOLA punto de encuentro para universitarios que coordina Juanjo Aguado sj y ENTRECULTURAS la ONG de jesuitas en la que todos los AAA de Oviedo somos miembros; Ana Garcia Borrego responsable de EC en Asturias y Vocal de la Asociación, llama a nuestra sensibilidad para Ecuador. Necesitamos tu apoyo. Emergencia Ecuador.;Ð la presentaci— n de libro de Olaizola sj / Kike Figaredo sj Ò El coraz— n del ‡ rbol solitarioÓ. Finalmente me gustar’a agradecer a los miembros de la junta su trabajo desinteresado que hace posible una asociaci— n viva, a los colaboradores de la revista y anunciantes, y a la direcci— n del colegio por su apoyo para la integraci— n en la Asociaci— n, desde hace dos a–os. de todos los alumnos que salen del colegio. Esperamos un a–o mas que esta revista sirva de recuerdo a nuestros valores y compromisos. No podemos estar impasibles ante muchas situaciones del mundo si queremos SEGUIR SIENDO HOMBRES Y MUJERES PARA LOS DEMAS Nani Bra– a en nombre de la Junta
1
Indice
BOLETINÊN¼ Ê12Ê 2016
Editorial Miembros de la Junta Directiva A. A. A. PRIMER BLOQUE El Provincial de Espa–a en la Federaci— n Nacional de A.A.A. La Iglesia de Las Salesas necesita tu ayuda. Claudio Rubio Su‡ rez-Pazos
Cuidar la Casa Comœn. Info sj Charlas en torno a la Enc’ clica LAUDATO SI. Fernando Bra– a
La innovaci— n educativa en el Colegio San Ignacio Luis Ordo– ez
Blog de la Asociaci— n.
Valent’ n Pa– eda Rodr’ guez
ASOCIACIî N - DêA A.A.Y OTROS D’ a del antiguo alumno en Oviedo 2015 D’ a del antiguo alumno en Madrid. Eduardo Fern‡ ndez Canteli
Despedida de 2¼ de Bachiller. Promoci— n 2015 Congreso de A.A. Palma de Mallorca. Juan Carlos Rodr’ guez-Ovejero
Todos tenemos dones que no son nuestros, sino para los dem‡ s. Borja Moraleda
Dos semanas en Atalaya, dos semanas de descubrimientos. Diego R. PŽ rez Rodr’ guez y Carlota Bra– a Verdejo
Creciendo juntos 2015. Claudia çl varez Vi– a
Salir para que Camerœn te haga. David del Blanco (Info sj)
CENTRO LOYOLA Y ENTRECULTURAS Ò El coraz— n del ‡ rbol solitarioÓ. JosŽ Mar’ a Rodr’ guez Olaizola
Necesitamos tu apoyo. Emergencia Ecuador. Ana Garc’ a Borrego
Entreculturas
Junta Directiva A.A.A. Rafael Barrado PŽ rez, sj Consiliario Juan Carlos Rodr’ guez-Ovejero Alonso Francisco Guisasola Montoto Ana Garc’ a Borrego Lola Escobedo MenŽ ndez Claudio Rubio Su‡ rez- Pazos Juan Fern‡ ndez-Vega Sanz Eduardo Fern‡ ndez-Canteli Su‡ rez Gonzalo ç lvarez Garc’ a Fernando Bra–a Fern‡ ndez Ram— n Llamas Fernando Villabella Patallo Mireia Gonz‡ lez Gonz‡ lez Isabel Esbec Montes Fernando Carro Hevia Fernando MŽ ndez-Navia G— mez Valent’ n Pa–eda Rodr’ guez Carlota Cimas ç lvarez Luc’ a Camporro Calero Antonio ç lvarez-Villar Artola Luis Pedruelo Fraile Pelayo Garc’ a Ib‡ –ez
Staff EDITA: SGANMEDIOS Avda. Galicia, 19. 4¼ Dcha 33005. OVIEDO Tfns. 985 73 83 41 - 678 68 44 57 MAQUETACIî N: ELEFANTE ROJO Comunicación Gráfica www.elefante-rojo.es IMPRIME: RADIAL ARTES GRç FICAS, S.L.
EL PROVINCIAL DE ESPAÑA 4
ENÊL AÊF EDERACIîNÊ NACIONALÊAA.AA. 1. Saludo Bona tarda. Estic molt content i poder compartir amb vosaltres aquesta trobada tant important. Moltes grˆ cies per la vostra invitaci— . 2. Momento de la Provincia Aprovechando la invitaci— n a la colaboraci— n que recibo de la presidencia de la Federaci— n Nacional de AA. AA., me parece que he de explicar primero el momento en que se encuentra la Provincia de Espa–a de la Compa–’a de Jesœ s en relaci— n a las fronteras, las que claman por el servicio del bien comœ n, la solidaridad y la ciudadan’a responsable. Los jesuitas desean moverse hacia las fronteras. Desde hace tiempo la Compa–’a fue avisada de que deb’a darse cuenta del car‡ cter fronterizo que est‡ n tomando ahora no pocos aspectos de la realidad. Frontera es espacio, tiempo, ideolog’a, situaci— n social, coyuntura pol’tica, corriente cultural, sistema moral en donde ha desaparecido eso que el Evangelio califica propiamente de amor. El dŽficit de ese amor genera fractura de las relaciones humanas, distancia entre las civilizaciones, silencio resignado de la herida mal cerrada, caminos imposibles para la reconciliaci— n, insolidaridad, destrucci— n de la esperanzaÉ En ese sentido, es evidente que hoy el mundo es m‡ s consciente de las fronteras que est‡ padeciendo y de c— mo se est‡ n generando. De alguna forma, ese mundo, as’ contemplado, espera nuestra reacci— n. Y no la reacci— n del solucionador, sino del profeta: el amor es posible, existe todav’ a imaginaci— n para Ž l, puede surgir all’ donde no se le espera, hay memoria de c— mo se puede reiniciar. El mundo est‡ pidiendo que se convenza de que puede Ásobrevivir! No podemos permitirnos quedarnos inc— lumes ante la existencia de los vac’os de amor que son toda frontera. El reto est‡ en hilvanar un proceso espiritual y corporativo que pase por: • sentir en las entrañas nuestra colaboración en escandalosa en la aparici— n de fronteras.
• convencernos de que existe la posibilidad de salir del vac’o del desamor. • escuchar el modo que Dios nos propone de comprometernos en construir puentes • crecer en el sufrimiento que Cristo asume por internarse ƒ l en toda frontera. • y experimentar la esperanza que el Señor resucitado concede en el nœ cleo de toda frontera. 3. Antiguos Alumnos y Provincia À QuŽ pueden hacer en todo ello los AA. AA.? A pesar de la relaci— n tan intensa que tenŽi s con la Compa–’a, ya sabŽi s el respeto que se os debe como para formularos objetivos que vosotros mismos podŽi s encontrarÉ S— lo me atrevo a deciros que estŽi s seguros de nuestra disposici— n a recibir de vosotros vuestra ayuda en ese movimiento a la frontera que os indicaba. La Provincia ofrece en su estructura actual zonas de embarque y de contacto para realidades laicales pr— ximas a su misi— n. En concreto, hemos hecho una Provincia que dar’a forma a esa colaboraci— n a travŽ s de los Consejos de Plataformas Apost— licas. As’ que os animo a que • seáis conscientes de lo que juntos podéis realizar; • estéis ciertos del deseo de la Compa–’a de Jesœ s en Espa–a de realizar misi— n compartida con vosotros. Alguien dijo una vez algo as’ como: ÒA trev‡ monos a decirnos lo que nos importamos unos a otros. Porque mientras callemos, permitimos que la soledad crea que tiene la œ ltima palabra. Y, lo que es peor, dejamos de sentir la fraternidad que circula bajo el suelo de nuestra vida y que aclara por quŽ estamos aqu’ y ahora unos para otrosÓ. Que continuemos pasos en esa direcci— n... Francisco JosŽ Ru’ z PŽ rez sj Provincial de Espa– a Compa– ’ a de Jesœ s
5
6
LAÊIG LESIAÊDEL ÊS AGRADOÊ CORAZîNÊNECES ITAÊTUÊ AYUDAÉ por Claudio Rubio Su‡ rez-Pazos
El inexorable paso del tiempo lo alcanza todo, no s— lo a los dem‡ s compa–eros, que hay que ver lo que se les nota cada vez que nos reunimos, hasta en el car‡ cter, por no citar el grosor y la calvicie. Los edificios que nos rodean tambiŽn lo sufren, y con nuestro clima hœ medo y templado, necesitan de una atenci— n continua y, de tiempo en tiempo, de actuaciones puntuales. Es el caso de la iglesia del Sagrado Coraz— n de Jesœ s, las Salesas, que hermosea y confiere personalidad a un pedazo singular del centro de Oviedo.
La iglesia de las Salesas se alza desde finales del Siglo XIX, cuando Espa–a pudo descansar de las dŽc adas centrales de ese mismo siglo, convulsas y rabiosas, con gobiernos dŽbiles e inestables. La iglesia formaba parte del extenso convento de las Salesas, las Monjas Visitandinas, de la Orden de la Visitación de Santa Mar’a, orden de clausura fundada por San Francisco de Sales hace m‡ s de 500 a–os y que la voracidad urbana de los 70 desplaz— al Naranco para edificar el centro comercial que conocemos con el mismo nombre. Afortunadamente, las monjas nos dejaron la iglesia, neog— tica, como mandaba el gusto en la Restauraci— n, combinando en el exterior potentes sillares de arenisca (y si no lo es, lo parece) con perfiles y entrepaños de caliza, se la debemos a Federico Aparici, ÒM aestro de ArquitectosÓ valenciano que demostr— su amor a Asturias al aceptar encargarse de arreglar el embrollo de la construcci— n de la
Bas’lica neorrom‡ nica de Covadonga, con las obras paralizadas pues se iniciaron sin planos, con los meros dibujos de Frasinelli, siempre maravillosos pero insuficientes para tal envergadura de f‡ brica. En 1916, Julio Gal‡ n Carbajal, otro responsable del embellecimiento de Oviedo, pues nos dejó, entre otros, el edificio del Casino (ex Banesto) en la esquina del Cabo Noval y Santa Cruz, donde tambiŽn siguen, para nuestro disfrute, sus Casas Gemelas, y otras varias realzando la ya de por s’ atractiva calle del Rosal, remata, casi 30 a–os despuŽs, la torre con su aguja sobre la fachada principal. Y pasados 20 a–os, con motivo de la Guerra Civil, las monjas se trasladan a Lugo y la iglesia es reconvertida en hospital improvisado, albergando a parte de los enfermos y heridos que estaban en el Hospital Provincial, destruido por la artiller’a enemiga el 23 de febrero de 1937. Las monjas recuperan gran parte del convento en los a–os 40, ocup‡ ndolo, como ya dijimos hasta finales de los 70. La iglesia, como todos sabemos, continœ a abierta al culto, encomendada a los jesuitas. Estos d’as acometer‡ una serie de mejoras y restaura-
ciones absolutamente imprescindibles para su conservaci— n. Toda la parte elŽc trica, pintura y saneamiento de muros, restauraci— n de los retablos... Debemos ser conscientes de la necesidad de colaborar con el mantenimiento de aquello que queremos que siga formando parte de nuestras vidas. Estoy seguro que la iglesia de las Salesas lo es, y en alto grado, para todos nosotros. Est‥ n abiertas diversas colectas voluntarias para reunir los fondos necesarios. La iglesia de las Salesas cuenta con nosotros, no podemos defraudarla.
Debemos ser conscientes de la necesidad de colaborar con el mantenimiento de aquello que queremos que siga formando parte de nuestras vidas.
7
CUIDARÊL AÊCAS AÊCOMò 8
N
Publicado el Lunes, 08 Febrero 2016 en INFO SJ
El Video del Papa lanz— la versi— n de febrero por ÒE l Cuidado de la Creaci— nÓ, segundo video de la campa– a a cargo de la Red Mundial de Oraci— n del Papa (Apostolado de la Oraci— n) a travŽ s de la cual Francisco invita a hombres y mujeres del mundo entero a unirse en sus intenciones por los desaf’ os de la humanidad. (Vaticano, 5 de febrero de 2016).- Este viernes 5 de febrero se lanz— ÒE l Cuidado de la Creaci— nÓ,el segundo video del proyecto desarrollado por la Red Mundial de Oraci— n del Papa (Apostolado de la Oraci— n) para difundir las intenciones mensuales de Francisco por los desaf’os de la humanidad. En esta segunda edición, el Video del Papa se centra en la ecolog’a y el cuidado de la creaci— n. ÒL a intenci— n de febrero llega en un momento crucial para la humanidad, un terreno en el que debemos lograr un cambio lo antes posible. Francisco nos pide unirnos por el respeto a la Creaci— n, que cuidemos de la creaci— n para las generaciones futuras. Necesitamos una conversi— n que nos una a todos, porque el desaf’o ambiental que vivimos, y sus ra’ces humanas, nos interesan y nos impactan a todos. Sobretodo en los pobres y desplazadosÓ.expres— FrŽd Žr ic Fornos, Director Internacional de la Red Mundial de Oraci— n del Papa (Apostolado de la Oraci— n). El Video del Papa, que ya ha registrado m‡ s de 5 millones de vistas online y una audiencia potencial en medios de m‡ s de 114.000.000de personas diarias, busca sensibilizar y concientizar acerca de los desaf’os de la humanidad. Visitando www.elvideodelpapa. org se puede encontrar mayor informaci— n e interactuar con la comunidad de esta iniciativa que se publica en 10 idiomas. Este video fue posible gracias al apoyo y colaboraci— n de las siguientes instituciones: Society of Jesus, Indigo Music, Rome Reports, Global Catholic Climate Movement, Getty Images Latam, Deloitte Argentina, PwC Argentina, SADAIC, R/GA, Franciscan Action.
Con la colaboraci— n del Centro Televisivo Vaticano. La Red Mundial de Oraci— n del Papa (Apostolado de la Oraci— n) cre— en enero, luego de un largo trabajo de varios meses junto a otros profesionales y equipos de todo el mundo y gracias al apoyo del Centro Televisivo Vaticano, esta serie de videos virales mensuales con la participaci— n del Papa Francisco para difundir sus intenciones y enfocarse cada mes en una causa. À D— nde se puede ver el video? www.elvideodelpapa.org Acerca de la Red Mundial de Oraci— n del Papa (Apostolado de la Oraci— n) El Apostolado de la Oraci— n es la Red Mundial de Oraci— n del Papa al servicio de los desaf’os de la humanidad y de la misi— n de la Iglesia. Su misi— n es orar y vivir los desaf’os de la humanidad que preocupan al Santo Padre, expresados en sus intenciones mensuales. La visi— n de esta red es ser ap— stoles en la vida diaria, a travŽs de un camino espiritual llamado Òc amino del coraz— nÓ,que transforma nuestra manera de ser al servicio de la misi— n de Cristo. Fue fundado en 1844, est‡ presente en m‡ s de 100 pa’ses y m‡ s de 35 millones de personas integran la Red, incluyendo a su rama de j— venes, el Movimiento Eucar’stico Juvenil. M‡ s informaci— n en: www.apmej.org
Charlas 10
CONFERENCIAS SOBRE LA ENCÍCLICA
ÒL AUDATOÊ SIÓ por Fernando Bra– a. Prom. 1979
Durante el curso escolar 2015-2016 y tanto en Oviedo como en Gij— n, la Plataforma de Asturias de la Compa–’a de Jesœ s, organiz— un ciclo de conferencias ÒC reaci— n y Fe: hacia una ecolog’a integralÓque nos sirvieron de reflexión sobre la Encíclica “Laudato siÓdel Papa Francisco. En Oviedo y en el Auditorio Pr’ncipe Felipe se celebraron las charlas, la primera corri— a cargo de Patxi ç lvarez de los Mozos sj (1) bajo el t’tulo ÒS obre el cuidado de la casa comœ n Ò. La segunda y tercera charla corrieron a cargo de JosŽ Ignacio Garc’a JimŽn ez sj (2) con los t’tulos ÒL a biblia y el cuidado de la creaci— nÓy ÒC onsecuencias del maltrato de la creaci— nÓ,ambas formaron parte de la gran pregunta ÒA quŽ cambios nos invita LAUDATO SIÓ En las tres conferencias se fueron desgranando causas y efectos de las acciones de los hombres en nuestro mundo, llegando al final a vislumbrar unas posibles soluciones, todo esto a la luz y reflexión de una profunda lectura de la Enc’clica del Papa Francisco. Como resumen y a nivel personal, aparte de animaros a leer con profundidad la Enc’clica ÒL audato SiÓ,es que el problema es global y la soluci— n tambiŽn lo tiene que ser, los
pol’ticos tienen que poner los medios para no continuar destruyendo nuestro planeta ÒC ASA COMò NÓnosotros debemos exigirles que se pongan de acuerdo y por nuestra parte tendremos que cambiar nuestra mentalidad consumista por otra mucho m‡ s austera que no base su Òf elicidadÓen un consumo desaforado de cosas, no todo vale para mantener el actual ritmo de vida en los pa’ses del norte, tampoco debemos olvidarnos de un tema de justicia social que es el mal reparto de los recursos que la tierra nos ofrece y que unido a ese mal uso de los mismos nos est‡ llevando a todos los problemas con el medio ambiente.
(1) P. Patxi ç lvarez de los Mozos SJ (Bilbao 1967) ingres— en la Compa– ’ a en el a– o 1991. Ha trabajado durante m‡s de 10 a– os en Alboan, ONG de cooperaci— n al desarrollo de la Compa– ’ a de Jesœ s en el Pa’ s Vasco. En la actualidad y desde hace 5 a– os, reside en Roma como Secretario de la Compa– ’ a de Jesœ s para la justicia social y la ecolog’ a. Este trabajo lo pone en contacto con las obras de la Compa– ’ a que trabajan en favor de los pobres y necesitados, promoviendo la justicia y protegiendo el medio ambiente en diversos lugares del mundo. Su vocaci— n naci— en el colegio de los Jesuitas de Bilbao, creci— en los grupos parroquiales de catequesis y se confirmó en 1991 cuando entr— en la Compa– ’ a de Jesœ s.
(2) P. JosŽ Ignacio Garc’ a JimŽ nez SJ (Madrid 1964), ingres— en la Compa– ’ a de Jesœ s en 1983. Licenciado Ciencias Econ— micas y Empresariales (ICADE, 1992), Filosof’ a (Complutense, 1996) y Teolog’ a (UP Comillas - Madrid, 1998). Durante dos a– os (1992-94) colabor— en el Servicio Jesuita a Refugiados en Malawi. Desde 1998 hasta el 2008 ha sido profesor en la Escuela Universitaria de Ingenier’ a TŽ cnica Agr’ cola-INEA (Valladolid). Desde 2008 es el Director del Jesuita European Social Centre (www.jesc.eu) en Bruselas; centro de reflexión social de los jesuitas. Editor de la revista electr— nica Ecojesuit (www.ecojesuit. com) dedicada a temas medioambientales, Ž tica y espiritualidad. He asistido a las cumbres del cambio clim‡t ico de Copenhague (2009) y Paris (2015); y participado en numerosos seminarios sobre cuestiones medioambientales, teolog’ a y Ž tica. TambiŽ n escribe habitualmente en Europe Infos (www.europe-infos.eu) revista conjunta del Secretariado de los Obispos de la Uni— n Europea y el Jesuit European Social Centre.
11
Art’ culo 12
LAÊINNOV ACIîNÊEDUCA TIVAÊ ENÊ ELÊ COLEGIOÊS ANÊIG NACIO por Luis Ordo– ez
El Colegio San Ignacio de Oviedo, se encuentra inmerso en su plan de renovaci— n tecnol— gica y metodol— gica, ha sido contactado por Samsung Espa–a para participar, junto con el Colegio Montserrat de Barcelona, como los dos œni cos colegios en toda Espa–a en un programa piloto de la implementaci— n de la realidad virtual dentro del aula, gracias a las gafas Ò Samsung Gear VRÓ . Esta petici— n se basa en la motivaci— n tanto de los docentes como del alumnado, la calidad de la educaci— n, las infraestructuras y el desarrollo tecnol— gico del San Ignacio, en comparaci— n con otros centros nacionales.
La solicitud de Samsung Espa–a va enfocada a la implementaci— n y desarrollo de contenidos y uso dentro del aula, aplicando la tecnología VR a las diferentes materias que se imparten en los centros educativos. Esta tecnolog’a es œ til en todos los niveles educativos ya que permite al alumno una inmersi— n Òv irtualÓen conceptos y emplazamientos que de otra forma ser’a imposible conocer y aproximarse de forma tan directa e interactiva. Los usos van desde la inmersi— n del alumno en una vena ficticia generada por 3D, donde se pueden ver todos los componen-
tes de la sangre y ciertos — rganos del cuerpo humano (muy œ til para asignaturas como biolog’a), pasando tambiŽn por la inmersi— n del alumno en una orquesta sinf— nica y participando como un mœ sico m‡ s, sentado en un atril a las — rdenes del director musical percibiendo c— mo se desarrolla un ensayo de una sinfon’a a su alrededor (œ til para la materia de mœ sica), y terminando tambiŽn en la aproximaci— n a una formaci— n rocosa situada en una monta–a para poder analizar desde su formaci— n hasta su estructura y desarrollo de primera mano, sin falta de viajar a lugares remotos para visitarlo f’sicamente (œ til por ejemplo para la aproximaci— n a la geolog’a). Los alumnos tambiŽn manejan un entorno lœ dico, donde pueden Òa prender jugandoÓ en ubicaciones imposibles o ins— litas para la educaci— n, generando una sinergia entre diversi— n y aprendizaje. Adem‡ s, el Colegio San Ignacio se encuentra en un plan de renovaci— n metodol— gica y tecnol— gica que lleva desarrollando los œ ltimos 4 a–os, y que en el pr— ximo curso 2016-17 dar‡ un paso m‡ s en el uso de dispositivos electrónicos unificados dentro del aula como complemento formativo a los recursos tradicionales. Metodolog’as como la “flipped classroom” o clase invertida ya llevan
implantadas en nuestro centro varios a–os, donde los alumnos se vuelven m‡ s independientes y preparan las clases previamente en sus casas mediante recursos que el profesor les proporciona, dejando las horas lectivas para la resoluci— n de dudas a las que no han encontrado soluci— n, ejercicios conjuntos y colaborativos con sus compa–eros, o de-
13
sarrollo de ciertas partes de la materia que precisan de una profundizaci— n y elaboraci— n mayor, coordinadas mayormente por el profesor a cargo. El Colegio San Ignacio es, adem‡ s, de centro piloto para Samsung Espa–a, centro coordinador oficial del Grupo Educativo Google ÒG EG JesuitasÓa nivel internacional, donde coordinan la difusi— n internacional en castellano de toda la informaci— n sobre las nuevas metodolog’as y tecnolog’as educativas aplicadas dentro y fuera del aula.
Art’ culo 14
BLOGÊDEÊL AÊAS OCIACIî N por Valent’ n Pa– eda Rodr’ guez
Ya sabŽ is que es nuestra intenci— n manteneros informados haciendo uso de las nuevas tecnolog’as, para ello hemos puesto en marcha el blog de la Asociaci— n en Blogger. PodŽ is acceder a el en la direcci— n: http://aaacsi.blogspot.com.es/ o buscando Ò blog aaacsiÓen cualquier buscador. En el blog anunciamos los actos en los que est‡ presente la asociaci— n c— mo reuniones, el encuentro anual de promociones y estamos abiertos a recibir vuestras opiniones y art’culos que estŽ n relacionados con la misma. TambiŽ n podŽ is suscribiros por correo electr— nico o por marcadores din‡ micos en la parte inferior del blog y recibirŽ is todas las novedades y actualizaciones. Hemos incluido enlaces para descargar los formularios de inscripci— n a la Asociaci— n, os invitamos a que tambiŽ n los utilicŽ is si cambia alguno de vuestros datos de contacto. Os invitamos a que participŽ is activamente en el mismo, queremos que este blog sea tambiŽ n el tabl— n de anuncios de las actividades que promuevan los antiguos alumnos del colegio San Ignacio. LA ASOCIACIî N EN FACEBOOK Perfil personal: Desde el 13 de noviembre tenemos un perfil personal en facebook, se crea para REFORZAR LA VISIBILIDAD a la hora de subir contenidos y sobre todo que ser un nexo entre el blog y dicha red social. En s— lo seis meses contamos ya con m‡ s de 250 amigos, entre los que se encuentran asociaciones de antiguos alumnos de todo el mundo. Desde esta fecha hemos publicado numerosas entradas, siendo compartidas por nuestros contactos.
Desde la creación del perfil, se ha desarrollado una excelente relaci— n entre el mismo y entreculturas, que ha entrado directamente en conversaciones con nosotros para dar publicidad a alguna de sus propuestas, as’ como varias asociaciones de antiguos alumnos de todo el mundo. Hace tiempo que la Asociaci— n est‡ presente en facebook COMO GRUPO, en el momento de cerrar la edici— n de este nœ mero contamos con 600 miembros. El grupo es un punto de encuentro y un foro de opini— n d— nde se participa activamente comentando noticias actuales y haciŽ ndonos part’cipes de las inquietudes e iniciativas de sus miembros. Si aœ n no te has unido al grupo s— lo tienes que teclear en el buscador de facebook Ò Antiguos Alumnos Colegio San Ignacio - OviedoÓy unirte al grupo, en un breve periodo de tiempo los administradores te dar‡ n entrada y all’ podr‡ s encontrar a mucha gente conocida. Adem‡ s te invitamos a que difundas este grupo entre los antiguos alumnos que tengas en tus contactos, esperamos que esta gran familia virtual crezca y podamos poner en comœ n proyectos tanto personales como relacionados con la asociaci— n. Te esperamos.
D’ a del Antiguo Alumno 16
CARTAÊ AÊL OSÊANTIG UOSÊA LUMNOSÊ DELÊCOL EGIOÊS ANÊIG NACIO por Fernando de la Puente sj
Queridos alumnos de las promociones de 1970, 1980, 1990 y 2000. Tuve el gusto de coincidir con muchos de vosotros en diversos momentos de vuestra vida colegial, y siento no haber podido coincidir con la promoci— n del 2000, a quienes tambiŽ n saludo cari–osamente, pues todos los alumnos del San Ignacio de Oviedo los siento como m’os de modo entra–able. Yo estuve en el Colegio de la calle Cervantes y de Gil de Jaz entre 1970 y 1073; y desde su traslado a Fuentesila, entre 1973 y 1982, a–os en los que el colegio se iba poblando poco a poco de ni–as, un gran acierto y Ž xito de aquella Ž poca. A–os tambiŽ n, en los que se fue construyendo por fases el nuevo colegio y termin— con la inauguraci— n de las pistas con la famosa Ò Miki-olimpiadaÓentre otras cosas. Viendo vuestras fotos de los catálogos antiguos, me llegan entra–ables recuerdos de aquellas fiestas del colegio, en las que, con me-
g‡ fono en mano, alent‡ bamos a todo lo que se mov’a por all’.Y de aquellas excursiones semanales de monta–a, en las recorrimos el Para’so Natural de vuestra Asturias (yo me considero hijo de adopci— n y primo hermano por ser de Santander). Y de aquellos actos en la capilla, las primeras comuniones con la historia de Ò Marcelino pan y vinoÓY por supuesto, de la vida colegial ordinaria, con toda la actividad acadŽ mica y formadora que los educadores y personal de servicio llev‡ bamos a cabo d’a a d’a con ilusi— n. ÁFelices dŽ cadas aquellas! Os deseo todo bien, como personas, como profesionales, como cristianos. Un especial recuerdo y saludo a vuestros padres, con quienes tuve mucha relaci— n en mœ ltiples actividades y convocatorias, y por supuesto a vuestros queridos hijos y esposos. Os espero en Madrid, si aparecŽ is por aqu’, para saber algo de vuestra vida. Que teng‡ is un feliz encuentro. Un cordial abrazo y que el Se–or os bendiga.
ARTUROÊ TUEROÊENÊEL ÊR ECUERDO por M» de la Concepci— n Rodr’ guez Llames
En este recordatorio de los alumnos de la promoci— n de los 35 a–os en los que un Tuero se dirige a sus compa–eros, me gustar’a recordar a otro Tuero. Don Arturo Tuero y Se–ora. Formaron parte de aquellas primeras asociaciones de padres que tanto trabajaron por el colegio. Por el contexto hablaremos de D. Arturo Tuero: Colabor— con el colegio de una forma tan desinteresada, profesional y brillante que gracias a Žl todos aprendimos much’si-
mo y fuimos la referencia de muchos otros colegios. Fue un intenso trabajo pues todos recordareis el ritmo que el P. Puente imprim’a. Podr’a seguir escribiendo, hechos anŽc dotas y muchas cosas m‡ s, pero yo emplazo a esta asociaci— n a que un d’a hagan un homenaje a todos aquellos colaboradores de las asociaciones de padres que tan œ tiles fueron a la compa–’a de Jesœ s por medio de este colegio a los que todos recordamos con un gran cari–o y agradecimiento.
Día del Antiguo Alumno FOTOS DE LA CELEBRACIÓN
17
Día del Antiguo Alumno 18
FOTOS DE LA CELEBRACIÓN
Ê PROMOCIONESÊ 70,Ê 80,Ê 90,Ê 00 19 Promoci— n 70
Promoci— n 80
Promoci— n 90
Promoci— n 00
20
PROMOCIî N
69-70
PROMOCIî N
79-80
21
22
PROMOCIî N
89-90
PROMOCIî N
99-00
Intervenci— n Promoci— n 1990 24
GRACIASÊY ÊçNIMO...Ê!! por Gonzalo çl varez. Promoci— n 1990. Oviedo, 30 de Mayo del 2015
Queridos compa–eros, personal no docente, jesuitas, profesores y miembros de la junta de nuestra Asociaci— n de Antiguos Alumnos. Tengo el privilegio de poder ofrecer unas palabras a esta querida asamblea en representaci— n de quienes hoy celebramos nuestras Òb odas de plataÓ.Parece imposible que hayan pasado 25 a–os y uno tiene la sensaci— n de que fue hace s— lo unos pocos meses cuando est‡ bamos Òc elebrandoÓ(entre comillas), nuestra despedida del colegio. Pues bien, aunque nadie pone en duda que efectivamente han transcurrido 25 a–os, no es menos cierto que la mayor’a de nosotros tenemos la sensaci— n de que el esp’ritu de cada uno, nuestra esencia como personas, no hasufrido grandes transformaciones respecto de lo alcanzado (recibido) durante nuestra etapa de paso por el colegio. Hoy somos lo que somos gracias mayoritariamente a nuestras familias y experiencia colegial. Por este motivo, queremos aprovechar y centrar esta exposici— n para mostrar nuestro m‡ s profundo agradecimiento al personal que form— y forma parte del esp’ritu del (colegio) San Ignacio. Muchos de nosotros, hoy en calidad de padres, hemos matriculado a nuestros hijos en esta instituci— n al entender el poder educativo y transformador de nuestro querid’simo cole.Y lo entendemos as’ porque durante
nuestro paso por el colegio, cada uno de nosotros nos sentimos acompa–ados, queridos, apreciados,É por el personal que formaba y forma parte de este centro educativo. En una sociedad post-moderna en la que el individualismo se impone, es justo y necesario poner en valor la suerte de haber recibido durante muchos a–os tanto cari–o, cercan’a, comprensi— n e ilusi— n para que cada uno de nosotros diŽr amos y podamos dar lo mejor de nosotros mismos. Queridos profesores, jesuitas y personal no docente, vuestra entrega, pasi— n y empe–o para con nuestra educaci— n, es, sin lugar a dudas, lo m‡ s importante que hemos recibido en el San Ignacio. ÁGracias! Queremos en este punto recordar de manera especial a todos aquellos Òma estrosÓque desgraciadamente ya no est‡ n con nosotros: Se–orita Margarita, D. Aurelio, D. Enrique, Sr. Ramos, P. Parapar, P. Blasco, P. Partearroyo, P. Bajo y P. Lorente. Disculpar seguramente se quedan fuera de esta lista muchos, los que he marcado son aquellos con los que tuvimos la suerte de compartir experiencias. Termino ya estas letras animando a todos los que estamos hoy aqu’ a mantener y transmitir los valores de Òen todo amar y servirÓ all‡ donde el camino de la vida nos haya llevado: familia, amigos, trabajo, comunidad, iglesia... GRACIAS, GRACIAS Y... ANIMO!
AMISTADÊ LLENAÊ DEÊ AMOR
por Mar’ a Rodr’ guez-Ovejero. Promoci— n 2.000 30 de Mayo del 2015
Queridos amigos, compa–eros, jesuitas, profesoresÉ . Parece imposible, pero nos ha tocado. Ya han pasado 15 a–os desde que volamos del colegio san Ignacio, de nuestros queridos jesuitas. Fuimos el comienzo de la generaci— n del 2000, que sali— del colegio en el comienzo del nuevo siglo. So–adores, rebeldes, sinceros y autŽ nticos. Llenos de ilusiones y miedos, de superaciones, con cari–o e inocencia dimos comienzo a una nueva generaci— n. Y como todas las generaciones que sufren una transici— n experimentamos lo que fue alejarse del hogar, de esa cercan’a del cole, de nuestra gran familia. Y a d’a de hoy con nuestras vidas personales y profesionales, m‡ s o menos encaminadas, con una seguridad ante la vida, m‡ s o menos, aparente, coincidiendo nuestra salida de la Universidad con el inicio de la crisis econ— mica, adapt‡ ndonos a un mundo cada d’a m‡ s global y viviendo en ciudades nacionales o internacionales. Lo que nos hace ser diferentes en este camino y en este momento de nuestra vida, son nuestros valores que cada d’a, durante 14 a–os, todas las personas que trabajaron en el colegio, estuvieron impregn‡ ndolos en nuestros corazones • Esa Amistad llena de amor que se inicia en la infancia cuando nadie te mira por quien eres o que haces sino que se hace de forma autentica, natural y profunda desde el coraz— n.
• Ese Respeto integral. Donde el perd— n era constante. • Esa Igualdad frente a todos que eran tus hermanos • Ese trabajo y lucha constante para conseguir lo que te propusieses en la vida, superando y aprendiendo de las adversidades, ilusion‡ ndonos por los Ž xitos y creciendo siempre bajo la mirada de la humildad, de la ayuda y del servicio. Somos poquitos los que estamos del 2000, pero gracias a este peque–o reencuentro, a los jesuitas y a la Asociaci— n retomaremos y relanzaremos nuestra uni— n. Nuestro momento de estar unidos como Antiguos Alumnos, comienza aqu’ y ahora. Construyamos, ayudŽ monos, sint‡ monos cada d’a m‡ s unidos desde ahora. Nos une lo esencial los valores del camino de la vida y la esperanza de ser y de hacer cada d’a un mundo mejor. MUCHAS GRACIAS COLEGIO, JESUITAS, COMPA„ EROS FUISTEIS, SOIS Y SERƒ IS UNA PIEZA ESENCIAL EN EL CAMINO DE NUESTRA VIDA.
25
26
ÁNOSÊV EMOSÊES TEÊ23ÊDE Ê JUNIO! por Eduardo Fern‡ ndez-Canteli Su‡ rez.
Red de Antiguos Alumnos del San Ignacio en Madrid
Hace poco m‡ s de un a–o celebramos el œ ltimoencuentrode Antiguos Alumnos del Colegio San Ignacio que viven en Madrid. Hace algún tiempo queJuan Fdez-Vega y yo pensamos que ser’a una buena idea crear un espacio donde antiguos alumnosque vivimos en Madrid nos encontr‡ ramos con compa–eros de curso y/o de otras promociones y pudiŽr amos reforzar aquello que hemos fraguado durante aquellos a–os en Fuentesila, Gil de Jaz o incluso en Cervantes. Esta idea tambiŽn pretend’a ayudar a quese conocieran antiguos alumnos que compart’an principios y valores pero que, sin embargo, nunca hab’an coincidido por diferencias generacionales. El resto de nuestro trabajo fue contactar con dos veteranos y buenos amigos, Claudio Rubio y Juan Carlos Rodr’guez-Ovejero, para terminar de darle forma a esta iniciativa. Claudio y Juan Carlosnos ayudaron sin condiciones y pusieron adem‡ s su esfuerzo y generosidad para que estos encuentros llegaran hasta aqu’. Han pasado ya ocho a–os y el resto de esta historia est‡ sin escribirÉ El tiempo avanza y ya os convocamos para el encuentro de este a–o que ser‡ el jueves 23 de junio. La lista de los Antiguos Alumnos Ò censadosÓes amplia y crece cada a–o, peronos gustar’a ampliarla aœ n m‡ s porque no estamos todos. As’ que os pedimos ayuda para identificar y localizar compañeros de otras promociones que trabajan en Madrid y todav’a no est‡ n en contacto con nosotros. Esta lista la coordinamos Juan y yo pero se necesita el apoyo de todos/as vosotros/as. Al fin y al cabo nunca debemos olvidar nuestro lema: hombres y mujeres para los dem‡ s. Deseamos valorar especialmente el esfuerzo que el Padre Fernando de la Puente S.J. hace cada a–o para acompa–arnos en este encuentro. Su presencia se est‡ convirtiendo en casi una tradici— n para todos nosotros. Durante el tiempo que estuvo en Oviedo el Padre Puente dej— una profunda huella en to-
dos los Antiguos Alumnos que hemos pasado por el Colegio. Su carisma y capacidad para transmitir los valores de la Comunidad jesuita son recordados cada a–o en esta cita.
Algunos de los/as ilustres asistentes a este encuentro son: Pablo Alc‡ zar Coto; Enrique y Paloma ç lvarez-Ur’a Berros, Elena Arias Eguidazu, Natalia Arranz; Pedro Sainz de Baranda, Ignacio y Santiago Bordiu; Luis A.Bustinduy; Joaqu’n Escand— n; Nando Fern‡ ndez; Eloy Fern‡ ndez Dom’nguez; Adri‡ n Fern‡ ndez Prieto; Alberto Novo; Chiti Garc’a; Marina Garc’a del Soto; Jesœ s Garc’a Floren; Joaqu’n Gonz‡ lez-Blas; Nacho Gud’n; ç ngel GutiŽr rez Prieto; Isaac L— pez; Marco L— pez; Juan Carlos Mart’n Gal‡ n; Ana y Eduardo Mart’n Quero; Marco Masip; Jenaro Gal‡ n; Luis Maz— n; Arturo Merino; Luis Miranda; Alonso Moraleda Heredia; Gabriela Orille; Pedro Pa’no; Luis PŽr ez; Almudena PŽr ez MŽn dez-Castrill— n; Eduardo Pérez-Ríu; Víctor y Jaime Pola Fraile; Jesœ s Quintana Herrero; Nuria Raldiris; Felipe Rivas; Monta–a, Juan, Luis y Clara Rodr’guez Ovejero;Tona Claudio Rubio Jr; JosŽ Luis S‡ nchez Rodr’guez; Escotet; Ignacio San Narciso; Julio Somoano; Dani VillanuevaS.J,…. Os esperamos en nuestro pr— ximo encuentro (23 de Junio de 2016) y contamos con vuestro apoyo para seguir creciendo.
Despedida 28
DISCURSOÊDEÊ GRADUACIîN Promoci—n Ê2 .000/2.015 por Cristina Garc’ a Majado
Todo comenz— una ma–ana de septiembre del a–o 2000. QuiŽn nos iba a decir a nosotros que, en vez de quedarnos en casa, c— modos, a gusto como llev‡ bamos haciendo tres a–os, ’bamos a cambiar semejante confort, por un bus lleno de ni–os que en el mejor de los casos, y digo el mejor, berraban como condenados. En dichas condiciones llegamos a lo que se convertir’a para nosotros en una segunda casa, pero que en aquel entonces solo percib’amos como un mastodonte de paredes grises que amenazaba con no dejarnos escapar nunca. Eso s’, ninguna otra promoci— n, excepto la nuestra, podr‡ decir que inaugur— triunfalmente el nuevo pabell— n de infantil. Así nos vimos, 90 retacos en fila india, uniformados con pantalones y faldas por los tobillos, tirantes, un mandil— n estilo mantel, tarjeta al cuello y un coj’n debajo del brazo, sintiŽn donos profundamente exiliados de nuestras casas. Lo que nadie nos dijo era que ese d’a, comenzaba nuestra aventura por el colegio San Ignacio. Dicen que lo maravilloso de la infancia es que cualquier cosa es en ella maravilla, y vaya si lo descubrimos nosotros. QuŽ no dar’amos
hoy por volver a los ex‡ menes de punz— n, al dibujo de atenci— n y a las siestas obligatorias. Cu‡ nto sentido cobr— el mandil— n verde la primera vez que probamos el arte de la pintura de dedo pues entonces adquiri— colores que ninguna lavadora ser’a capaz de eliminar jam‡ s. Infantil tambiŽn fue la etapa que presenci— los primeros romances. Los m‡ s apasionados se atrevieron a dar un paso adelante, y sustituyeron las anillas y los neum‡ ticos por el emblem‡ tico pasatiempo de jugar a casarse, en muchas ocasiones, con dos o tres a la vez, recayendo el papel de maestro de ceremonias curiosamente siempre en los mismos. Como siempre ocurre, todo lo bueno se acaba, y lleg— el d’a de decir adi— s a nuestro querido pabell— n para dar paso al mundo que estaba tras las rejas: la primaria. Sufrimos por primera vez lo que significaba “mezclar clasesÓque supon’a descubrir que exist’an m‡ s ni–os que los treinta de tu aula, y que de hecho, estabas autorizado a entablar amistades con ellos, que era algo beneficioso. Siempre nos acordaremos de esta Žp oca como el momento en el que se nos empezaron a caer los dientes y alguna profesora desarroll— la habilidad de arrancarlos indoloramente. Elisa, nunca hemos estado tan agradecidos. AcadŽmi camente, llegaron las tablas de multiplicar, los dictados, el gamusino de Bauluz, y el Padre S‡ inz, que hizo de la religi— n una de esas asignaturas fuertes. Fuimos rebautizados por Don Julio, con nombres peculiares como m’nimo, quien nos convenci— a muchos de nosotros, que ni la pl‡ stica ni las matem‡ ticas eran lo nuestro. TambiŽn , como no pod’a ser de otra forma, nos curtimos en el estudio del inglŽs con Pipo, al cual vestimos y revestimos, y vestimos de nuevo hasta que sin saber
apenas conjugar el verbo Òt o beÓ,el vocabulario de la ropa dej— de tener secretos para nosotros. Y finalmente seguimos tocando la flauta, corriendo al ritmo de las corcheas, y cantando que Òl os buenos timbales solo dan dos notasÓ. Pero la primaria fue mucho m‡ s que todo esto, fue la etapa de jugar al rey de la pista incesantemente, a polis y cacos, a los cromos y las pegatinas, a los bailes y los m‡ s ingeniosos hasta a ÒC amera CafŽÓ, de podar los arbustos para jugar al tres en raya en las galer’as de sexto y de contarnos secretos en los roperos. Vivimos intensamente las primeras relaciones amorosas del curso y tambiŽn las primeras rupturas que se tardaban en superar no m‡ s de cinco minutos. Pero seguimos demostrando que el ser humano es capaz de entretenerse con cualquier cosa, y as’ fue que en las clases de cer‡ mica los hab’a expertos en pasarse la hora entera haciendo girar un torno, y sent‡ ndose encima, mientras que otros en su defecto, los miraban boquiabiertos. As’, una vez m‡ s el cambio de etapa lleg— , y volvimos a ser los peque–os del autobœ s. El mundo de los mayores impon’a tanto respeto que incluso ten’amos un patio s— lo para nosotros, est‡ bamos cercados y los pocos que compraban pincho, hac’an colas de treinta minutos porque eran los mayores los que siempre se colaban, no como ahora. Con primero de la ESO vimos, por primera, vez la utilidad de las Ciencias Naturales, cuando don Javier nos explicaba todo acerca de la famosa procesionaria del pino que acechaba con urticaria a quien se acercase a los ‡ rboles, y que en m‡ s de un valiente provoc— ronchas, y sarpullidos. Consideramos que ya Žr amos adultos cuando nos vimos haciendo exŽg esis b’blicas y las matem‡ ticas comenzaron a presagiar lo que nos esperaba por delante. Los cursos se sucedieron y nuestra adolescencia se volvi— del todo insufrible. Entramos de lleno en las fiestas colegiales donde los afortunados de 2¼A , como es ya tradici— n, disfrutaron de premios por sus grandes dotes de baile, pero no sin antes soportar que el resto del curso los vitorease al grito de Òt ongo, tongoÓ.Esto vino acompa–ado del viaje a la Coru–a; el camino de Covadonga, donde lo
œ nico que nos daba fuerzas para seguir caminando eran los croissants de JosŽ Antonio; de los intercambios con Miami y Buffalo y de las convivencias de cuarto de la ESO, que a m‡ s de uno arrancan una sonrisa al acordarse de c— mo lloraron durante esos tres d’as. Pese a la revoluci— n hormonal que se apoder— de nosotros en estos cuatro a–os siempre fuimos un curso acogedor, como Don Manuel pudo experimentar cuando tras su cŽ lebre actuaci— n en el festival de Navidad, todas las clases se alzaron al d’a siguiente para recibirlo coreando el famoso ÒO h happy dayÓ. O tambiŽn Clotilde, quien disfruto de una calurosa despedida a lo asturiano. Del mismo modo descubrimos que hacer la grulla puede convertirse en un pasatiempo en las clases de lengua, o que las empresas de EJE, curiosamente, pueden tener mensajes subliminales en sus nombres.TambiŽn nos vimos cantando la ÒS alve ReginaÓy presenciamos algœ n que otro desmayo en las aclamadas clases de sexualidad de Iv‡ n Rotella.
Sin darnos cuenta, los a–os pasaron y de repente volv’a a ser septiembre, pero esta vez no nos esperaban ni punzones, ni tablas de multiplicar, ni tampoco la sintaxis de sujeto y predicado de Elo’na. Empez‡ bamos 1¼ de Bachillerato, con todo lo que eso implicaba. Ya no Žr amos unos ni–os, eso era obvio, pero tampoco Žr amos adultos. Est‡ bamos en una etapa de cambio, cada d’a creciendo, y empez‡ bamos a tener responsabilidades y opinio-
29
30
nes. El mundo se esperaba algo de nosotros, de los mismos que un d’a hubiŽr amos dado cualquier cosa por crecer m‡ s deprisa, y que entonces pagar’an por volver atr‡ s, o al menos por detener el tiempo. As’ comenzamos el curso, perdidos y con miedo. Nos enfrentamos a nuestra primera semana de ex‡ menes con las famosas recetas de Pilar, y nos convencimos de que tres suspensos pod’an ser una cifra bastante decente. Las cosas se estaban complicando. Sin embargo, nos vino bien estudiar filosofía para descubrir que ese estado de imperturbabilidad acadŽ mica en que viven algunos se llama ataraxia, y que realmente existe. Y como no, asistimos a la instalaci— n de las aclamadas taquillas, que se convirtieron para muchos en neveras donde guardar de todo menos libros. Entonces llegaron los retiros en Celorio donde muchos de nosotros intentamos poner un poco de sentido a la etapa que nos tocaba vivir, compartimos y aprendimos unos de otros, y por primera vez empezamos a sentirnos como un curso. El desajuste hormonal estaba empezando a dar paso a una cierta madurez. Era hora de empezar a darse cuen-
ta de las cosas: nuestros amigos ya no eran aquellos con los que bail‡ bamos hace unos a–os, los grupos cambiaron, algunas amistades se rompieron o cayeron en el olvido, y otras se hicieron m‡ s fuertes. Pero amigos o no, lo que estaba claro es que llev‡ bamos compartiendo catorce a–os con otras 80 personas, y que eso no era cualquier cosa: hab’a una confianza, unas relaciones, un afecto que está-
bamos descubriendo ahora. Todo esto se fue haciendo notar en el d’a a d’a. Las relaciones entre nosotros mejoraron y justo entonces llegaron las fiestas colegiales, y vaya fiestas. Contra todo pron— stico nos sentimos m‡ s unidos que nunca, y maduramos como curso m‡ s en un mes que en el resto del a–o. Hicimos frente a todo lo que se nos puso por delante, porque ten’amos la clase de ilusi— n con la que todo es posible. As’, algunos se devanaron los sesos para escribir un preg— n que superase la dura censura, y que pocas generaciones hubieran sacado adelante; alguna que otra persona ide— m‡ s de cincuenta coreograf’as solo para que todos tuviŽr amos nuestro momento de baile, y otros nos pasamos tardes sellando tickets. Intentamos ser originales, hacer las cosas bien, dar la talla. Hicimos todo esto, y lo hicimos de buena gana, con una sonrisa, peleando para recuperar la casa del terror, y qued‡ ndonos a ensayar hasta las nueve de la noche cuando hizo falta. El día que presentamos las fiestas, nuestra jefa dijo, y cito textualmete: Òq ueremos hacer presente a la chica de ayer, bailar al ritmo del garaje de loquilloÓy vaya si lo hicimos, bailamos nosotros, pero tambiŽn bail— todo el colegio y bailasteis vosotros profesores, en una espicha que siempre formar‡ parte de nuestra memoria. Las fiestas colegiales vinieron seguidas del aclamado viaje a Madrid, en el que los cambios de habitaci— n dar’an pie al repertorio de bromas de nuestro querido profesor de filosof’a durante un a–o. Y as’, sin darnos cuenta, cerr‡ bamos un curso m‡ s. Primero se hab’a acabado, pero a lo grande. Ahora sí que llegaba el final. Empezábamos 2¼ de bachillerato y nunca nos vimos tan fuera del colegio. Lo bueno se acababa, y hab’a que aprovecharlo, y as’ es que, a pesar de ser un curso estresante disfrutamos tambiŽn como nunca. Los estudios se complicaron, y vaya si lo hicieron, pusimos a prueba la memoria y el buen ojo al descartar en cada examen de historia, aprendimos a hacer comentarios de texto, porque esta vez, s’ que no hab’a nota de actitud que nos salvase en filosofía, y nos vimos repasando la ortograf’a en los ex‡ menes de lengua, porque no es
un curso en el que te puedas permitir sacar un -3. Quien m‡ s quien menos, dedicamos muchas horas a los libros, tantas que algunos personajes como Bernarda Alba, ya son uno m‡ s de nosotros. Pero siendo sinceros, todo esto tambiŽn nos hizo sentirnos mayores, y se nos llena la boca diciendo que tenemos examen sobre el IRPF, los nœ mero sobre os cu‡ nticos o la charlana y los cuadernos de Moris. Por eso, cuando vemos a los peque–os en el bus preocupados por sus ex‡ menes sobre medio tema de naturales, los miramos con nostalgia sabiendo que eso ya es tierra conquistada para nosotros. Vivimos el bendito nuevo horario que nos libera a las tres de la tarde, y como no, una vez m‡ s llegaron las semanas de ex‡ menes, donde definitivamente vivimos más de noche que de d’a. Se–ores, la innovaci— n no reside ya en los dobletes, sino en los tripletes, y las ojeras son tan profundas que ya desistimos de usar maquillaje. No hay nada que nos haya unido m‡ s que el estudio cooperativo a las 4 de la ma–ana, a golpe de cafŽs cargados y de snapchats. Ni tampoco nada mejor que, a esas horas intempestivas, tir‡ rselas de Sherlock Holmes buscando pistas ocultas en los comentarios de twitter, adivinando por ejemplo que caer’a Hume en el examen porque Fran hab’a twitteado que Òel sol saldr’a ma–anaÓ.Pero el a–o no se reduce a esto, Una vez m‡ s el curso estuvo acompa–ado de los necesarios retiros en Celorio, que fueron para muchos un refugio donde pararse en medio de curso que avanza como loco y c— mo no, la campa–a de Navidad, en la que, con mucho trabajo y esfuerzo se lograron finalmente unos resultados más que deseables. Y al final aqu’ estamos, sintiŽn donos veteranos del colegio San Ignacio, con el curso terminado y una sobredosis de la palabra PAU, que a m‡ s de uno le revuelve por dentro. Y es ahora, cuando miramos hacia atr‡ s y damos gracias. En primer lugar os damos gracias a vosotros padres, porque, por aquŽl septiembre del a–o 2000, con pocas certezas y la mayor incertidumbre del mundo, tomasteis la que posiblemente ser‡ una de las mejores decisiones de vuestra vida: habernos mandado a este Colegio. A lo largo de estos a–os habŽi s
sido profesores particulares de matem‡ ticas, diseñadores de disfraces de fiestas y eso que no os lo han puesto f‡ cil, la gama se extiende desde polic’as hasta trovadores, pasando por gnomos, ind’genas y estrellas de cine. TambiŽn habŽi s sido nuestros mayores fans en el deporte y fieles asistentes a las mikiolimpiadas. HabŽi s cocinado las tartas para el concurso de la campa–a de Navidad, organizado nuestros cumplea–os en Parkilandia y nos habŽi s dicho que bail‡ bamos genial cuando sab’ais que no era cierto. Pero sobre todo, os damos gracias por haber sido apoyo constante, por haber tenido siempre la palabra precisa y la sonrisa perfecta. Por haber confiado en nosotros y seguir haciŽn dolo y demostrarnos d’a a d’a que no importa lo que pase, siempre vais a estar a nuestro lado. Y como los amigos son la familia que uno escoge, tambiŽn queremos acordarnos de todos los alumnos que a lo largo de estos a–os han ido abandonando el colegio pero que fueron part’cipes de las mil y una anŽc dotas que encierran estos muros. A todos vosotros, algunos de los cuales est‡ is aqu’ hoy, gracias y sabed que os echamos de menos.
TambiŽn nos acordamos de vosotros, entrenadores, porque nos habŽi s ense–ado a pelear hasta el final porque los partidos sólo se pierden cuando uno tira la toalla. Nos habŽi s hecho entrenar bajo la lluvia, y madrugar los s‡ bados, y tirar unos por otros, y a travŽs del deporte nos habŽi s ense–ado lo que significa el compromiso, el esfuerzo y sentirse un equipo. Damos las gracias a todo el personal
31
32
no docente, que desde los buses, los patios, y dem‡ s sitios donde trabajan y que a veces pasan desapercibidos, han contribuido a que nosotros estemos aqu’ hoy. Y con el mayor cari–o del mundo, os damos gracias a vosotros profesores, a los que est‡ is aqu’ hoy y a los que por desgracia, hemos despedido a lo largo de los a–os, por habernos ense–ado y habernos educado. Por haber sufrido nuestras etapas m‡ s dif’ciles convencidos de que llegar’amos a ser personas normales algœ n d’a. Os pedimos perd— n porque m‡ s de una vez habŽi s tenido que soportar nuestras salidas de tono, contestaciones y expresiones faciales que tanto os sacan de quicio, y no os han dejado ver lo agradecidos que os estamos. Ya desde infantil, nos entretuvisteis con marionetas, con gomets y con los m’ticos belenes de Jaime que en Navidad ocupaban todo el comedor. Nos ense–asteis a leer y a lo largo de primaria seguisteis a nuestro lado, viŽ ndonos crecer. Al hacernos mayores, nos fuisteis conociendo y nos visteis cambiar, tanto en tan poco tiempo. Y aqu’ est‡ is hoy despidiŽn donos y lo œ nico que podemos hacer es daros las gracias de coraz— n por el trabajo hecho. Y sobre todo gracias a esos profesores, que no importa la etapa en la que den clase, han sabido trascender sus asignaturas y nos han ayudado a crecer como personas. Gracias porque habŽ is sido un modelo para nosotros, pero habŽ is sido una segunda familia.
Os habŽ is preocupado por conocernos y habŽ is estado ah’ para nosotros, para escucharnos, para re–irnos cuando lo necesit‡ bamos, por vernos antes que como alumnos, personas, y gracias porque en el proceso habŽ is disfrutado y eso es algo que nunca vamos a poder agradeceros lo suficiente. Gracias por potenciar la humanidad y hacernos ver que educar no es solo crear estudiantes, sino personas. Y especialmente ahora, damos las gracias a los que han hecho posible que hoy estemos aqu’. Gracias a vosotros, jesuitas, gracias por apostar por la educaci— n a la ignaciana, por los j— venes, por nosotros. Desde peque–os nos habŽ is transmitido la fe, dejando que cada uno de nosotros caminase a su ritmo, pero estando siempre ah’ cuando os necesitamos. Todas las convivencias, los retiros, los caminos y acompa–amientos son oportunidades para crecer que quienes las aprovechamos nos falta tiempo para daros las gracias por ellas. Gracias por ense–arnos a pensar, y no quŽ pensar, por darnos la libertad para ser nosotros mismos, y aceptarnos as’. Porque cuando realmente vives la educaci— n bajo la m‡ xima de ser mujeres y hombres para los dem‡ s descubres que el mundo no lo van a cambiar los grandes estudiantes que se agotan en los libros, sino las grandes personas, las personas comprometidas, que se sacrifican por los demás no solo porque merece la pena sino porque disfrutan haciŽ n-
dolo. Gracias por transmitirnos el valor de la lucha por la justicia, y ayudarnos a ver a Dios en este estilo de vida. Gracias por educarnos de esta forma, no solo con vuestra educaci— n, sino con vuestro ejemplo de vida. Y ahora s’, queridos compa–eros de la generaci— n de 1997, es el momento de que se nos ponga la carne de gallina, no el d’a de la PAU, hoy, porque hoy se acab— lo que se daba. Estamos fuera. Cuando esta noche termine somos oficialmente ex alumnos del colegio San Ignacio, con todo el vŽ rtigo que eso supone. Entre estas paredes se quedan quince a–os de nuestra vida, los mejores y los peores momentos probablemente estŽ n aqu’ dentro y con estas personas, desde los que se han convertido en nuestros amigos del alma, hasta aquellos que hemos descubierto un poco tarde. Hoy dejamos de ser ni–os de colegio y nos enfrentamos al futuro. Quienes crean que por saber quŽ quieren estudiar saben algo, se equivocan. Todos estamos igual de perdidos ante la que se nos viene encima. El futuro nos espera con su incertidumbre, y es hora de decidir c— mo queremos hacerle frente. Podemos ir con miedo, o mantenernos en esta burbuja tan c— moda que llevamos a–os forjando y que nos ha resultado muy œ til, o podemos dar un paso adelante y salir de ella manteniendo nuestras ra’ces, sabiendo que venimos del colegio San Ignacio, y que eso significa algo. Es hora de salir ah’ fuera y tener un nuevo comienzo; de comernos el mundo porque si no, el mundo nos comer‡ a nosotros. RodeŽ -
33
monos de las mejores personas que encontremos en el camino porque nadie se construy— solo y cobarde es aquel que no es capaz de pedir ayuda. NeguŽ monos a pensar que todo est‡ inventado, y tengamos el valor de arriesgarnos por las cosas que merecen la pena, esas que nos sacan cada d’a de la cama. Nunca nos olvidemos de d— nde venimos, porque con los a–os nos daremos cuenta de que eso marcar‡ cada nuevo camino que elijamos. Lo que quiero deciros es que sea lo que sea que hayamos decidido hacer con nuestras vidas, lo mejor que podemos hacer es intentar ser los mejores, los mejores nosotros mismos, porque las cosas que se hacen con pasi— n suelen estar bien hechas. Busquemos un motivo para ser felices, y entendamos que andar por este mundo significa ir dejando pedazos de uno mismo en el viaje. Lo menos frecuente en este mundo es vivir, la mayor’a de la gente solo existe, eso es todo. No dejemos que nos pase a nosotros, vayamos con todo o ni si quiera nos molestemos en ir, no vivamos la vida a medias, porque el mundo ya est‡ servido de mediocridad. Atrev‡ monos a ser extraordinarios, para que ojal‡ dentro de muchos a–os, cuando lleguen las canas y los bastones, nos miremos y podamos decir que hemos tenido una de esas vidas que merece la pena recordar, que no hemos llenado la vida de a–os, sino los a–os de vida. Demos lo mejor de nosotros, y lo mejor vendr‡ . Muchas gracias, mucha suerte y hasta siempre.
34
CRECERÊHAS TAÊDAR SE como manos abiertas, como manos ignacianas en manos de DIOS. Homil’ a Despedida 2¼ Bach 2015 Juanjo Aguado sj
Queridos alumnos y alumnas de 2¼ de Bachillerato, queridos padres y madres, profesores y amigos: Hace casi 15 a–os (al comenzar este siglo y milenio en el a–o 2.000) vuestros padres os Òse mbraronÓaqu’, en nuestro querido colegio San Ignacio. Y digo que Òo s sembraronÓ,con plena conciencia de usar la misma imagen con la que Jesœ s se dirige a sus disc’pulos en el Evangelio que acabamos de escuchar. Al igual que el grano de mostaza, erais muy peque–os; tanto, que probablemente ninguno de vosotros tiene conciencia de aquel momento. Quiero agradeceros a vosotros, madres y padres, la confianza que depositasteis entonces en este colegio, en su personal, en sus profesores y en los jesuitas. Gracias porque habŽi s ido renovando esa confianza año tras año. Gracias tambiŽn porque nos hicisteis, siendo m‡ s o menos conscientes, 75 grandes regalos (como ahora vemos). Para entender lo vivido y la Buena Noticia que hoy celebramos, me gustar’a contaros una de mis par‡ bolas favoritas. Una par‡ bola que ya algunos me habŽi s escuchado alguna vez, pero que refleja de algœ n modo el misterio del Reino de Dios y su modo de crecer entre nosotros: 1. La par‡ bola del Bambœ japonŽ s. No hay que ser agricultor profesional para saber que una buena cosecha requiere de: 1. buena semilla, 2. buen abono a sus tiempos 3. y riego constante.
Pues bien, hay algo muy curioso que sucede con el bambœ japonŽs y que lo transforma en no apto para impacientes: siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad, no pasa nada con la semilla durante los primeros 6-7 a–os, a tal punto que, un cultivador inexper to estar’a convencido de haber comprado semillas estŽ riles. Sin embargo, durante el 7¼ a–o, en un per’odo de s— lo 8 semanas la planta de bambœ crece ¡más de 20 metros! (como un edificio de 6 plantas) ÁIncre’ble: À Tard— s— lo ocho semanas crecer? ÁNo, la verdad es que se tom— 7 a–os y 8 semanas en desarrollarse. Durante los primeros siete a–os de aparente inactividad, este bambœ estaba generando un complejo sistema de ra’ces que le permitir’an sostener el crecimiento, que iba a tener despuŽs de siete a–os. ÁEsto que le sucede al bambœ japonŽs es lo que so–‡ bamos que sucediera con vosotros en este colegio, cuando a–o tras a–o, curso tras curso, hemos ido abonando y regando entre todos las buenas semillas que nos confiáis! En vuestro caso, han tenido que pasar 15 a–os, (en lugar de 7), para que generarais ese complejo entramado de ra’ces afectivas e intelectuales, que os hace ser personas œ nicas y libres pero el resultado es mucho m‡ s que el doble de extraordinario: Hoy os miramos, un poco orgullosos y Òu n muchoÓagradecidos viendo las personas en las que os habŽi s convertidoÉ
À Y ahora quŽ ? Para el bambœ japonŽs es el momento de la tala para ser œ til al agricultor y a la aldea, convirtiŽn dose en material de construcci— n de casas y puentes, de tuber’as de agua y de instrumentos musicales. Para vosotros es el momento de la ruptura para salir al mundo y aportar todas vuestras cualidades y capacidades, y ser instrumentos de Dios en nuestra sociedad plural y globalizada.
2. Echarle una mano al mundo. Imagen de la Buena Noticia Nuestra fe cristiana nos lleva a reconocer una Buena Noticia con mayœ scula: La Buena Noticia comenz— con Jesœs que muestra el amor incondicional de Dios Padre, pero, a diferencia de otras religiones, esta buena noticia no se queda en una sabidur’a, ni en una historia pasada, ni en un libro, ni siquiera en unos valores humanos fuertesÉ la Buena Noticia continœa y se extiende con cada hombre y mujer que, va por la vida amando y sirviendo como Dios quiere. As’ lo hicieron aquellos primeros disc’pulos que se convirtieron en ap— stoles,Y as’ esperamos que lo hag‡ is vosotros que dej‡ is de ser alumnos y alumnas para ser servidores. Hoy celebramos esta Buena Noticia: que se puede contar con vosotros para echarle una MANO al mundo en sus anhelos y necesidades, y que en esta entrega encontrarŽi s de 75 modos distintos vuestra felicidad. Dejarme que me detenga un poco en la imagen de la MANO. En primer lugar, me gustar’a que viŽr amos la diferencia entre la mano cerrada y abierta:
Una mano cerrada expresa el deseo de RETENER con avidez todo lo que encontremos (es una imagen de quien se esfuerza en llena su vida con el consumo y el tener) Una mano cerrada expresa tambiŽn la voluntad de IMPONER por la fuerza lo que sea (es una imagen de quien comprende la vida como competici— n en lucha contra otros) Pero una mano abiertaÉ una mano abierta es todo lo contrario: habla de un deseo de ACOGER con humildad los dones y oportunidades que Dios nos da en la vida, y muestra la voluntad de OFRECER lo que uno tiene y lo que uno es • para tirar de otros que estén en el hoyo o en la cuneta, • para apoyar a quien se encuentra solo y/o cansado, • para contribuir a una sociedad más justa y fraterna. Me gusta imaginaros hoy as’: saliendo del colegio, como 75 (o 150) manos abiertas al mundo para acoger y ofrecer, para tirar, apoyar y contribuir con lo que sois. ÁEsto s’ que es una Buena y Preciosa Noticia!
3. Con cinco dedos ignacianos Pero, sabŽ is por experiencia que soy un poco idealista y a veces demasiado exigenteÉ (me habŽ is sufrido as’ 3 a–os, con paciencia y humor en las actividades de pastoral y en las clases de Reli y Mates respectivamente). Por eso mi sue–o para vosotros, no es s— lo que se‡ is manos abiertas. Sue–o y le pido a Dios tambiŽ n que se‡ is manos Ò ignacianasÓ que se caracterizan por tener estos cinco dedos: conscientes, compasivos, competentes, comprometidos y cristianos.
35
36
No me puedo extender en cada uno de esos 5 dedos tanto como me gustar’a (confieso que aquí meto tijera a todo lo que tenía escrito), y me limito a recorrer estos dedos con vuestras propias palabras y experiencias (algunas tomadas de ese ‡ lbum que habŽi s elaborado en estas œ ltimas semanas y otras de vuestras evaluaciones de retiros y convivencias o de vuestras cartas pidiendo la Confirmación dentro de una semana): 1. Conscientes: Una de vosotras lo explicaba muy bien con otra palabra Òi ntensidadÓ. He descubierto la diferencia entre vivir con intensidad, es decir, atenta a todos los detalles y a todos los que me rodean y a todo lo que siento y hago, y vivir distra’da en la rutina. Y desde una experiencia parecida muchos habl‡ is de la necesidad de pararme para saber quŽ quiero y quŽ siento, quŽ voy a hacer y c— mo. Esto es el principio del discernimiento. 2. Compasivos: Otros hablabais con agradecimiento del sentimiento de empat’a inaudita, descubierto para muchos en aquella capilla de Celorio compartiendo un objeto personal o una foto de alguien importante para vosotros, y para otros al acercaros a un joven de vuestra edad con una enfermedad como la par‡ lisis cerebral, que limita sus movimientos y/o sus pensamientos, pero para nada sus sentimientos. Ejemplos: la campa–a de Navidad y el cari–o derrochado en el Asilo o en la Cruz de los ç ngelesÉ 3. Competentes: Se trata de salir de la superficialidad de decir o hacer lo primero que se me ocurre para quitarme la tarea de encima, y entrar en la profundidad de quien hace las cosas lo mejor que puedo y me esfuerzo en aprender la mejor tŽc nica y manera para que sea œ til y productivo. 4. Comprometidos: Para muchos este deseo se ha convertido en un reto u objetivo. HabŽi s descubierto el valor de ayudar y actuar y amar Òt odos los d’asÓy no s— lo en momentos especiales (como en un Camino a Covadonga o preparando unas Fiestas Escolares). So–‡ is con vivir este compromiso en una familia que sea espacio donde crezca m‡ s vida, y otros tambiŽ n en una comunidad en la que todos comparten y aportan algo y algo distinto. 5. Cristianos, con Cristo: Este ser’a como
el pulgar en una mano: el dedo que permite que las cosas no se caigan cuando vienen las dificultades, cuando surge el cansancio: “saber que Jesœ s ha estado y estar‡ siempre conmigo me permite confiar y superar las dudas”.
4. Conclusi— n: Ojal‡ que se cumpla este sue–o: Que se‡ is hombres y mujeres para los dem‡ s, como manos abiertas en medio de nuestro mundo herido, con los dedos de la espiritualidad ignaciana, y con el coraz— n lleno de alegr’a y agradecimiento. Estos d’as de mayo coment‡ bamos entre profesores (muchosos conocemosmejor de lo que creŽi s y os apreciamos m‡ s de lo que sabemos mostrar) que, nos habŽi s dado muchos motivos para creer que este sue–o es posible. Hemos podido ver en vosotros c— mo habŽi s crecido as’, cada uno a su ritmo, cada uno a su estilo, pero todos en todas estas 5 dimensiones de vuestra vida. Si os vale esta imagen, si podŽi s imaginar como yo vuestra vida como una mano, a partir de ahora, que vuestra vida estŽ y sea abierta o cerrada, depender‡ de vuestra libertad en cada circunstancia, pero Jesœ s os invitar‡ siempre, cari–osa y pacientemente, a que la manteng‡ is abierta d’a tras d’a para continuar la Buena Noticia de su Amor para el mundo. Querida promoci— n 2015, Muchas gracias por alentar nuestro sue–o de agricultores/ educadores. Queridos padres/madres, Muchas gracias por compartir nuestro sue–o para vuestros hijos e hijas Le pedimos a Dios que os lleve de la mano para que... as’ sea.
De repente cinco sentidos parecen pocos.
Nuevo Audi A4. No es magia, es A4. Tantas sensaciones que asimilar. Tantos estímulos a los que responder. Tantas innovaciones sorprendentes que, de repente, realidad y magia se confunden. Es el poder de la tecnología. La fascinación de avances tan futuristas como el cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas del Audi virtual cockpit, el sistema de iluminación inteligente Audi Matrix LED, el equipo de sonido Bang & Olufsen® con sonido 3D, Audi connect Safety&Service con llamada de emergencia y control del vehículo desde su smartphone o el revolucionario asistente de conducción en atascos traffic jam assist. ¿Es magia? No, es mucho más. www.nuevoaudia4.es
Tartiere Auto Ctra. General de Gijón, 33 33420 Lugones Tel. 985 73 20 00 Nuevo Audi A4 y A4 Avant de 150 a 272 CV (110-200 kW). Emisión CO₂ (g/km): de 95 a 147. Consumo medio (l/100 km): de 3,7 a 6,4.
Congreso 38
CONGRESOÊDEÊL AÊ FEDERACIîNÊNACIONAL PALMA DE MALLORCA 2016 por Juan Carlos Rodr’ guez-Ovejero
De 15 al 17 de Abril , organizado por la Asociaci— n de Antiguos Alumnos del colegio de jesuitas de Montesi— n de Palma de Mallorca, se ha celebrado el X CONGRESO NACIONAL DE ASOCIACIONES DE ANTIGUOS ALUMNOS DE JESUITAS bajo el lema Ò El Servicio del Bien Comœ nÓÒ Solidaridad y Ciudadan’ a responsableÓ. Participaron en el mismo, asociaciones espa–olas con un total de 50 congresistas y acompa–antes, que representan a los AA de los colegios de la Compa–’a de Jesœ s en Espa–a, contando con la presencia del presidente de la Federaci— n Europea, el espa–ol Enrique RevŽ s, con el presidente de la Federaci— n Mundial Alain Denef y la comparecencia del Provincial de Espa–a de la Compa–’ a JosŽ Francisco Ruiz. Tras la apertura que corri— a cargo del Presidente de la Federaci— n Espa–ola JosŽ Ram— n Ur’ zar, estuvieron en la mesa Javier Blas, el Rector de la Comunidad Hector Vall S.J., el Provincial de Espa–a y el Sr. Obispo de la Di— cesis de Palma, tuvo lugar la intervenci— n del Padre Provincial de Espa–a - explicando el momento en que se encuentra la Provincia de Espa–a de la Compa–’a de Jesœ s y las fronteras, las que claman por el servicio del bien comœ n, la solidaridad y la ciudada-
n’a responsable - Por su interŽ s la hemos incluido sus palabras en un art’culo de esta revista - Cit— expresamente la disposici— n de la compa–’a a recibir de los AA, la ayuda en el movimiento a la frontera y animo a los AA para que sean conscientes del deseo de la Compa–’a de Jesœ s en Espa–a, de realizar juntos la misi— n compartida Las ponencias principales: (2) • La Solidaridad como respuesta moral a la interdependencia (Hector Vall S.J) . - “ dec‡ logo de la Espiritualidad para un mundo en crisis tomado de las reflexiones de la compa–’a de Jesus Ò • Inmigraci— n y solidaridad (JosŽ Buades S.J. - Servicio Jesuita de Emigrantes) repaso la historia reciente y la compleja situaci— n actual que nos obliga como cristianos a estar bien informados para ejercer el papel que nos corresponde con esos grupos tan vulnerables. • Ciudadan’ a responsable (Javier Monserrat S.J.) y el papel que juega la sociedad civil ante el reciente desencanto delos ideales de la modernidad y del comunitarismo y la aparici— n de un nuevo ideal Ž tico-ut— pico donde juega un papel b‡ sico la organizaci— n de la sociedad Civil . • Educar en Solidaridad (Javier Bestard,
39
Begoña Rossello, Blai Vidal y Marga Vidaurreta) - Presentaros varios ejemplos de iniciativas solidarias en Mallorca como la Fundaci— n padre Montalvo que impulsa una red de pisos tutelados para j— venes de familias desestructuradas, Antics Solidaris que proporciona alimentos a necesitados y ayuda a la reinserci— n - cuenta con m‡ s de 200 voluntarios que atienden a m‡ s de 6000 personas • Unidos en la Misi— n de Entreculturas y las AAA (Chus) repasa los dos a–os de historia y la situaci— n de las acciones en que AA colaboraran con sector social de Compa–’a de Jesœ s en la labor de acercar la educaci— n a los m‡ s desfavorecidos y propone tomar papel activo en los programas É para hacer posible que 100,000 ni–os y ni–as refugiados y desplazados accedan a la educaci— n. • WUJA (Union Mundial de Antiguos Alumnos de Jesuitas (Alain Deneef) Ð explica la Organizaci— n, Historia y funcionamiento con los proyectos en marcha de intercambio, de Ayuda a Haiti (con Entreculturas), la Asociacion Mundial Pedro Arrupe,É de destacar el trabajo en red que presenta m‡ s extensamente Dani Villanueva. • Mision S.J y Trabajo en Red - Generando nuevos espacios de Misi— n Compartida por Daniel Villanueva S.J: Las nuevas posibilidades de conectividad y colaboraci— n est‡ n ampliando las potencialidades de nuestra misi— n de manera que hoy, parte de los l’mites que frenan la expansi— n de nuestras fronteras, puede que sean nuestra falta de creativi-
dad apost— lica y capacidad de liderar (y sostener) el cambio. Existen espacios de misi— n sin explorar, potencialidades sin explotar. Trabajo en Red es m‡ s bien una met‡ fora m‡ s que un concepto tŽ cnico- y se podría definir como un modo de apostólico de proceder que permite colaboraci— n regional y global al servicio de la misi— n universal, elevando las estructuras apost— licas a un nuevo nivel de agencia con impacto global (o regional) conectando personas e instituciones en colaboraci— n de tal manera que permite actuar como un cuerpo global e interdisciplinar. Desde la GC31 (1966) la Compa–’a de Jesœ s viene desarrollando su concepto de misi— n de manera cada vez m‡ s corporativa y universal, sin embargo las estructuras para implementar esta misi— n no han sido desarrolladas a igual ritmo. Desde la GC34 (1995) la colaboraci— n inter y supra provincial y el trabajo en red son el reto organizacional con el que se intentan adecuar las estructuras apost— licas a la altura de nuestro concepto de misi— n. Dentro de este contexto, est‡ la nueva app alumni jesuitas en la que la Asociación de Oviedo ( Valentin Pañeda ) está trabajando activamente. • Finalmente se presentan el Congreso Europeo de AA por el Presidente de Jesuits Alumni Europe, el espa–ol Enrique Rebes Migraci— n Global y Crisis de Refugiados Ð Tiempo de contemplar y ACTUAR que tendr‡ Lugar en Roma 14 a 16 de Septiembre de 2016 Ð Programa en otro apartado de esta la revista.
1.- El colegio de Montesion (fundado en 1561) es el colegio de la compa–’a activo mas antiguo del mundo con 455 a–os 2.- Las ponencias compLetas se encuentran r en la Web de la Federaci— n Espa–ola http://www.antiguosalumnosdejesuitas.net/
Art’ culo 40
CARAÊAÊCAR AÊCONÊTEDX por Sara Arrutia Garc’ a y Carlota Bra– a Verdejo
À QuŽ es TEDxOviedoUniversity? TEDx es un programa de eventos independientes organizados por un comitŽ local y totalmente autofinanciados gracias a los patrocinadores de los mismos, bajo permiso y supervisión de TED (Technology, Entertainment and Design) gracias a las licencias que concede para poder organizarlos. Nosotras nos centraremos en TEDxOviedoUniversity, que es una modalidad específica de evento TEDx que brinda la oportunidad a los universitarios de participar en este movimiento cultural. El deseo de nuestro equipo es que se convierta en un foro local anual sobre ideas dentro de nuestra comunidad que inspiren a la gente para cambiar sus vidas, su futuro y finalmente su mundo. Somos la primera universidad pœ blica en albergar este tipo de iniciativa promovida exclusivamente por alumnos y ya contamos con la experiencia de tres a–os realiz‡ ndolo. Cada a–o, se trabaja duramente para mejorar el evento, buscando ponentes con ideas innovadoras o con una historia que contar a nuestros oyentes. Este a–o en particular, contamos con doce grandes expertos de campos multidisciplinares que consiguieron atrapar a los espectadores con sus charlas cargadas de significado y de nuevas ideas revolucionarias para el mundo. Fueron los siguientes:
Ponente
Descripci— n
T’ tulo conferencia
Pedro Garc’ a Aguado
Presentador del programa de 4 "Hermano Mayor"
Un viaje de aprendizaje
Francisco Casta–o
Cofundador, junto con Pedro Garc’a Aguado, de la plataforma ÒA prender a educarÓ
No todos van para ingenieros
Ovi Barcel—
Microsoft Expert Educator Fellow
C— mo perder un trabajo
Carlos Valverde
Organizador TEDxCuesta de Bail’o en C— rdoba y experto en oratoria
Words that change lives
Antonella Broglia
TEDx Ambassador en Europa y organizadora de TEDxMadrid
The Spirit of the X
Miguel Espada
Cofundador del estudio de dise–o creativo Espada y Santa Cruz en Madrid
Artesanos del siglo XXI, c— mo crear con tecnolog’a
Aitor S‡ nchez
Dietista-nutricionista divulgador en varios medios como RNE y fundador del blog ÒM i dieta cojeaÓ
Educaci— n desnutrida
Leticia Sober— n
Cofundadora Dontknow, plataforma de educaci— n colaborativa y parte activa del Innovation Center for Collaborative Intelligence (ICXCI)
Inteligencia colaborativa: Álos recursos para el cambio est‡ n dentro!
JosŽ Ram— n Crespo
Astrof’sico del Instituto Max Planck en Alemania
À Nos hace falta saber si los ‡ tomos son imperturbables?
Esther Lozano
Ganadora del TEDxOviedoUniversity AWARD
Dormir a gusto
Carlos Hevia Aza
Docente y presidente de la asociaci— n asturiana de coaching ÒE moci— n en Acci— nÓ. Premio Educaweb 2015
Crackeando el sistema educativo, una posibilidad muy real
Alba Garc’ a
Atleta avilesina profesional y fundadora de "Yes We Run", para fomentar el running femenino
Adaptaci— n e inconformismo
À QuiŽ nes somos? El equipo est‡ formado por siete comisiones (organizaci— n, dise–o, web, normas, prensa, redes sociales y blog). Cada una igual de importante y necesaria que la anterior y que ponen en marcha el engranaje que permite sacar adelante un evento de estas caracter’sticas. La raz— n que nos mueve en este trabajo es que creemos en el esp’ritu de las Òi deas que merece la pena difundirÓ.Somos personas con ganas e ilusi— n por mejorar el entorno universitario transmitiendo ideas innovadoras que hagan reflexionar e inspirar a los demás. En nuestro caso concreto, nos encargamos de poner las palabras a las ideas que el equipo ten’a. Entrevistamos a los ponentes el d’a del evento y, durante los meses previos, redactamos posts en el blog de TEDxOviedoUniversity en los cuales intentamos hacer reflexionar a nuestros lectores sobre la filosofía TEDx y sobre el slogan de este año: “Change from the inside”.
À Change from the inside? Este a–o se ha apostado por este slogan porque creemos que la sociedad en general, y las universidades m‡ s especialmente, est‡ n en constante cambio. M‡ s concretamente, todos y cada uno de nosotros en algœ n momento de nuestra vida nos han asaltado preguntas e inquietudes que nos han hecho cambiar, cambiar desde dentro, transformando nuestras actitudes y disposiciones hacia la vida para, de esta forma, conseguir cambios en nuestro mundo particular. Por ello, nuestro objetivo es crear un espacio para el conocimiento donde podamos cambiar las cosas desde dentro, para proyectarlas al mundo. Todo ello con la ayuda de diferentes ponentes que sirvan de ejemplo del cambio y la inspiraci— n que queremos ver. El icono creado por el equipo de dise–o para acompa–ar el slogan no pudo ser m‡ s acertado: una matrioska. La raz— n de su elecci— n fue la clara referencia que hace a la necesidad de mirar muy dentro de nosotros mismos para poder realizar cambios en nuestra vida, cambios que nos hagan superarnos y dar lo mejor de nosotros mismos.
41
¿Qué significó TEDxOviedoUniversity para nosotras? 42
Cuando nos sugirieron unirnos a este evento, no ten’amos muy claro quŽ era todo aquello. Como casi todo el mundo, conoc’amos las TEDTalks y ten’amos la idea de que eran unas charlas que traspasaban fronteras y que hac’an replantearte tu vida, pero no sab’amos hasta quŽ punto iban a cambiar la nuestra. TEDxOviedoUniversity es una experiencia que ha favorecido el desarrollo y ampliaci— n de una serie de cualidades que consideramos muy beneficiosas para enfrentarnos a la sociedad actual como son el trabajo en equipo, la colaboraci— n, la creatividad, la capacidad de desenvolvernos en diferentes ambientes y situaciones, etc. Una de las oportunidades que nos ha brindado es la de poder rodearnos de gente innovadora, transgresora y con interŽs por aportar ideas que puedan hacer de este mundo un lugar mejor.Y lo mejor de todo es que esa pasi— n con la que trabajan, con la que se esfuerzan y con la que hablan, te contagia y suscita en ti el deseo de unirte a este compromiso que ellos tienen. Consideramos que formar parte del equipo es un medio muy bueno a travŽs del cual poder aportar nuestro granito de arena a la sociedad. Adem‡ s de ser una oportunidad para crecer como personas y como redactoras, a la par que potenciar nuestra creatividad y nuestro af‡ n por aprender y mejorar en todos los aspectos de nuestra vida. Finalmente nos gustar’a invitaros a ser parte de esta iniciativa transgresora que comienza a despuntar, y animaros a cambiar desde dentro para alcanzar la mejor versi— n de vosotros mismos. Y, por supuesto, Áest‡ is todos invitados al evento del pr— ximo a–o!.
Fotograf’ a de Yeray MenŽ ndez
Art’ culo 44
REDÊDEÊANTIG UOSÊAL UMNOSÊ DEÊCOL EGIOSÊY ÊOTR ASÊ ORGANIZACIONESÊS JÊENÊG UATEMALA por Juan Carlos Rodr’ guez.-Ovejero
En el verano de 2015, invitado por ENTRECULTURAS, tuve la ocasi— n de poder pasar unas semanas en Guatemala, en una asistencia tŽc nica, para trabajar con Fe y Alegr’ a Guatemala en otra realidad pr— xima. Como profesional, aportamos nuestra experiencia, pero el balance esta desequilibrado a nuestro favor... ya que somos nosotros los auténticos beneficiados de VER, SENTIR Y VIVIR OTRAS REALIDADES Y PONER EN VALOR Y EN PERSPECTIVA NUESTROS PEQUE„ OS PROBLEMAS personales, profesionales y humanos... Quiero trasmitir mi agradecimiento por haber tenido la ocasi— n de vivir y sentir otra realidad, otra cultura, otras personas y sobre todo por trabajar con Fe y Alegr’ a en Guatemala, junto a ni–os y j— venes que son la esperanza de futuro, en un pa’s de futuro -hoy convulso- que quiere y necesita despertar. FE Y ALEGRê A Guatemala El equipo humano de Fe y alegr’ a- trabaja educando a los ni– os y j— venes m‡ s necesitados en un entorno urbano y rural; En la ciudad, con violencia, inseguridad, drogas, grandes desequilibrios sociales, y en las zonas rurales, con un atraso aun secular donde no se reconoce el valor de la educaci— n y todav’ a permanece una cultura tradicional que discrimina a la mujer... un entorno con ni– os necesitados de cari– o y posibilidades de futuro y j— venes con necesidades de orientaci— n y valores. El pa’ s en un pa’ s Jove, convulso por una guerra que termin— hace casi 20 a– os y continœ a sumido hoy, en la lucha contra la corrupci— n. Una poblaci— n que ya est‡ desencantada de la pol’ tica, de los pol’ ticos y sus promesas, que lucha por salir adelante protegiendo adem‡s su entorno y valores...; Una sociedad civil honesta, sufridora que despierta y que est‡ levantando la mano para hacerse escuchar... EL PROYECTO Con la experiencia profesional de casi 40 a–os y la del equipo de AAA del Colegio San Ignacio de Oviedo, y la de Fe y Alegr’a en el pa’s, trabajamos para ayudar al desarrollo de redes de Antiguos Alumnos de Colegios y otras organizaciones SJ en Guatemala y ayudar a Fe y Alegr’ a... El proyecto tiene como objetivo potenciar la creaci— n de agrupaciones de exalumnos de Colegios y Universidades SJ, que apoyen en actividades de voluntariado y campa–as de movilizaci— n de recursos para ayudar a mejorar la labor educativa que realiza Fe y Alegr’a en Guatemala... So–ando un poco, podr’amos extenderlo a empresas y corporaciones del pa’ s y quiz‡ s, si el proyecto obtiene resultados, podr’a hacerse extensivo a otros pa’ ses de CentroamŽ rica.
Los antiguos Alumnos de instituciones y obras de la compa–’a, hemos sido educados para ser Ò Hombres y mujeres para los dem‡ sÓ Ð Siempre hablamos del potencial de los Antiguos Alumnos, de la creaci— n de REDES con Antiguos Alumnos y Amigos SJ, personas unidas por valores y principios similares, con experiencias de vida diversas, que pueden colaborar con las instituciones la Compa–’a de Jesœ s - somos muchos los que creemos en estas REDES. En la ciudad de Guatemala, hay 2 Colegios de gran tradici— n, una Universidad de prestigio, y muchos centros de Fe y Alegr’ a que han desarrollado una gran labor en los casi 40 a–os de su historia; entre todos los centros educativos hay unos 100.000 ex alumnos y un gran nœ mero de ellos conservan el cari–o y mantienen los valores de la educaci— n recibida, pero para ÒP oner en Valor” este sentimiento necesitamos crear y mantener las organizaciones de ex alumnos y coordinarlas en una red y as’ poder ayudar a Fe y alegr’a en Guatemala. (1) En la planificación de este proyecto hemos recibido una gran ayuda de la Red Ignaciana de Guatemala, la Federaci— n de AA de Espa–a, la Europea y la Federaci— n Internacional, que nos han hecho la introducci— n a los diferentes Centros educativos S.J de Guatemala... La m‡ s importante ayuda la he recibido sin duda de Fe y Alegr’ a, en la persona de Sof’ a GutiŽr rez, creadora de la idea y paciente para mostrar la realidad, acompa–ar en todas las reuniones y finalmente hacer suyo el plan. La Universidad Rafael Land’ var con casi 60.000 Antiguos estudiantes; El Colegio Liceo Javier con 60 a–os y su prestigiosa Fundaci— n Jorge Toru–o de Antiguos Alumnos; El COLEGIO LOYOLA, donde estuvo recientemente de Director (muy querido y recordado) Alfredo Fl— rez sj, que ya est‡ creando la Asociaci— n de Antiguos alumnos y colabora ya con F&A, Instituciones en diferentes realidades sociales y econ— micas. Coordinado por el grupo local de Fe y Alegr’a, hemos mantenido reuniones de trabajo, para desarrollar un plan de oportunidades específico en cada Centro, sentando conjuntamente las bases de una Asociaci— n si no la ten’an y la forma de colaboraci— n, todos han acogido con entusiasmo la idea de red y apoyo a Fe y Alegr’a. Hemos tambiŽn dinamizado la creaci— n de dos grupos de ex Alumnos en dos centros urbanos de Fe y Alegr’ a, que actuar‡ n como EXPERIENCIAS PILOTOS para extenderlo luego a otros centros urbanos y m‡ s tarde a los centros rurales... Su visi— n compartida es: Promoci— n de v’ nculos de amistad y compa– erismo entre Antiguos Estudiantes de este Centro y otras centros de Fe y Alegr’ a, para que imbuidos de los principios e ideales cristianos y humanos de Justicia, solidaridad, empat’ a, formemos un grupo social compacto y operante, contribuyendo con la educaci— n Popular y Promoci— n social, en la transformaci— n de las sociedad Guatemalteca. (1) no haya en la tierra una red con tal alcance y diversidad como la que nosotros formamos: somos acompa– antes espirituales, banqueros, abogados, contables, madres y padres, obreros y directores ejecutivos, gente muy rica y gente muy pobre, gente con magníficas conexiones y refugiados, curas, obispos... incluso un Papa.
45
46
Como en los otros casos, es de suma importancia hacer un seguimiento continuado para que los proyectos se conviertan en una realidad... el potencial de los ex alumnos de Fe y Alegr’a, es tambiŽn ENORME ya que cuentan cada a–o con unos 15.000 estudiantes y la Organizaci— n cuenta con 40 a–os de historia en Guatemala. (Ásorprendente!) El proyecto se ha lanzado y el seguimiento con disciplina y constancia permitir‡ llegar a buen tŽr mino. A Modo de reflexión Consultor’ a (Colaboraci— n TŽc nica) Una colaboración si está bien planificada y ejecutada y sobre todo seguida, puede ser muy valiosa para la persona que colabora y la organizaci— n que nos acoge. A los profesionales Òma durosÓ(como yo), esta colaboraci— n nos permite abrir y conocer entornos, situaciones y necesidades que normalmente Òn o vemosÓpor estar lejos de nuestra vida cotidiana..., nos acerca a una realidad con necesidades y que podemos apoyar con nuestra experiencia... Podr’amos asimilarla como una labor de consultor’a en el que nuestro cliente - la organización receptora- identifica una necesidad y demanda nuestros servicios técnicos. Nosotros debemos tener ayuda para conocer bien la realidad, las barreras y oportunidades y as’ adaptar esa necesidad, dise–ar la forma de llevarlos a tŽr mino... (2) En mi opini— n, es cr’tico adaptar las ideas, con las organizaciones locales para que adquieran sentido de propiedad del proyecto. Plasmarlos planes y acciones en documentos formales y sobre todo ayudar a su implementaci— n... es muy importante que el proyectono quede solo en el papel... que nos comprometamos en su implementaci— n ayudando en su seguimiento; Las comunicaciones hoy en d’a nos permiten seguir los proyectos en la distancia- por teleconferencia, mail, etc... la ausencia f’sica hoy no debe ser una barrera para seguimiento. Personal Yo pertenezco a la generaci— n de mediados de a–os 50 y como muchos de mi generaci— n hemos tenido la oportunidad de trabajar en diferentes ‡ reas, en los casi 40 a–os de vida acadŽ mica y profesional... Las Universidades, la Administraci— n, diferentes Instituciones, Empresas nacionales e internacionales, lanzamiento y cierre de negocios y Empresas peque–as y grandes proyectos repartidos por muchos pa’ses, casi todos occidentales... Experiencias que son producto de la din‡ mica de la sociedad en estas dŽc adas. Gracias a Dios. Como muchos otros, conservo cierta energ’a y un deseo por Òh acer cosasÓ,como muchos otros Antiguos Alumnos de Jesuitas tengo ganas de ayudar mi modesta experiencia... Tengo adem‡ s el sentimiento que debo hacerlo por justicia. Hay muchas personas en situaci— n similar (trabajo, jubilaci— n etc...) que tienen los mismos deseos por ser œ tiles a los dem‡ s poniendo en valor su experiencia... (2) Siguiendo en consejo de gente con experiencia en estas labores antes de iniciar la colaboraci— n, es necesario hacer una identificación de los objetivos, una planificación preliminar del trabajo para llevarlo a cabo, esto lleva posteriormente a una mejor eficacia al “enfocarse en los objetivos”. Personalmente creo que hay que acercarse con espíritu abierto y flexible para adaptarse a la realidad, buscar una buena empatía con los contactos locales y saber que lo más importante son nuestros clientes, las personas tengan tiempo para dedicarnos a planificar la tarea y paciencia, como la han tenido en grandes dosis conmigo.
TODOSÊTENEM OSÊ DONESÊ QUEÊNOÊS ONÊ NUESTROS,Ê SINOÊP ARAÊ LOSÊ DEMçS À Por quŽ ir al Sur? Algunos nos dec’an que esta experiencia era un capricho, y no les faltaba raz— n. Pero tambiŽ n era buscar el encuentro con el hermano, un hermano lejano y con una realidad muy distinta. El a–o pasado nos sentimos m‡ s que nunca bombardeados de im‡ genes de gente intentando cruzar Ò la vallaÓpara llegar a nuestro pa’s, y no pod’amos dejar de pensar À por quŽ ? El porquŽ de la valla, por quŽ se juegan la vida para venir a un pa’s del que los propios no hacemos m‡ s que quejarnos, por quŽ siguen viniendo si tampoco les ofrecemos mucho aqu’... Cada uno de los 12 que formamos el grupo ten’amos nuestras razones para decidir dar este paso al Sur, pero por ejemplo, la motivaci— n de BelŽ n fue la siguiente: Ò ƒ l verano pasado tuve la oportunidad de conocer, y con esto me refiero sentarme a tomar una ca–a como con un amigo, a unos chicos que hab’an llegado en patera a Espa–a. A lo largo de una tarde dejaron de ser Ò unos inmigrantesÓy empezaron a tener rostro propio, personalidad, genio y sue–os. Fue ah’ donde empez— mi determinaci— n por conocer, aunque s— lo fuera un mes, o s— lo un peque–o pueblo, en primera persona la vida al otro lado del estrecho.Ó Con esa y otras disposiciones pedimos formar parte de la experiencia Ò ç frica en Compa–’aÓacompa–ados de otros j— venes que compart’an la misma inquietud y misma fe. Porque en el fondo es nuestra fe, el Creer que todos somos hijos de Dios con independencia de
donde vivamos, lo que nos impuls— a ir a ç frica para conocer al pr— jimo. TambiŽ n nos atra’a el ejercicio de salir de nuestra comodidad, de nuestra casa, de lo conocido, un poco el esp’ritu aventurero que todos tenemos dentro y por ello necesit‡ bamos a la Compa–’a detr‡ s, tanto la de Jesœ s, como la de los compa–eros de viaje, como la de nuestros ‡ ngeles de la guarda: las Esclavas del Sagrado Coraz— n de Jesœ s. As’ no ser’a solo un viaje cualquiera, sino que ser’a una inmersi— n en una cultura y en una comunidad. Fuimos con muchas ganas de si pudiŽ semos, aportar nuestro granito de arena en lo que hiciese falta, sabiendo que recibir’amos mucho m‡ s de lo que pod’amos entregar. Y por fin comenzó Camerún. Tras unos días de transici— n de vuelos y trenes, nos vinieron a recoger la hermana Francesca de Sicilia, la hermana Rachel de Congo y el ch— fer Amogou al Foyer de Saint Agustin en YaoundŽ , donde se qued— la otra mitad del grupo. Tras circular unos 40 minutos por carretera y despuŽ s de caminos de arcilla rojiza empezamos a vernos rodeados de selva y llegamos a Bikop el 14 de julio de 2015. La misi— n de las Esclavas del Sagrado Coraz— n de Jesœ s lleva desde 1966 en tierra Ò bikopienneÓ. El pueblo consiste en casas muy sencillas edificadas a los lados del camino en un orden no establecido. Contraste con la imagen que recibimos al llegar a la misi— n. Del desorden de la selva, sus plantas, enredaderas, llegamos al hogar de las hermanas constituido por un complejo muy bien cuidado y aœ n mejor organizado formado por el dispensario mŽ dico y los dem‡ s edificios. En primer lugar al lado del dispensario se encuentra el edificio donde se sitúan las habitaciones de las hermanas, la cocina, el comedor, y en medio de ellas una sala de estar, a travŽ s de la cual se llega a la capilla. Separadas se encuentran las casas de los cooperantes, casas para hacer retiros y la maternelle. Todas las soloedificaciones son de planta a nivel del suelo, de color blanco,
47
48
pr— ximas a la huerta que surte de gran parte de alimentos a la comunidad y que nos separaba de la selva m‡ s profunda. El dispensario mŽ dico se constituye por un Accueil, la zona de las consultas donde se encuentran los despachos de los dos mŽ dicos, los laboratorios para realizar análisis (VIH, sífilis, dengue, etc), la farmacia y la zona de hospitalizaci— n, que b‡ sicamente son las mismas habitaciones que las dem‡ s, pero con camas de colchones negros de pl‡ stico y somieres de color blanco. Habr’a en torno a 15 camas en total. Enfrente, se encuentra la Caisse, donde se pagan las tasas de consulta, los medicamentos, los an‡ lisis y la hospitalizaci— n. Hay un par de despachos donde se reœ nen los enfermos con la hermana Efra para ponerse al tanto de la situaci— n, cerca de una sala de espera y al lado del quir— fano. Nos quedar’an la consulta de ojos y la habitaci— n donde llevan a cabo todos los estudios estad’sticos, registro de datos, encuestas a los enfermosÉ la sala administrativa se podr’a decir. Esta misi— n es centro de referencia en cuidados paliativos y la gente acude all’ por muchas razones entre otras porque saben que all’ no van a encontrar esa corrupci— n que les hace pagar a cada paso que dan, porque saben que est‡ n bien organizados y tienen medicamentos en buen estado y fiables, porque saben que les dir‡ n la verdad de lo que les pasa sin ocult‡ rsela o porque algunos dicen que Ò los blancos curanÓ. Nuestro horario comenzaba a las 7 de la ma–ana, con Laudes en la capilla mientras el ruido de los insectos y animales que dominaban la noche daban paso a la quietud de la ma–ana. Tras desayunar, quien estuviese en el Accueil ese d’a iba a las 7.30 a recibir carnets de salud y medir la tensi— n, el peso y la temperatura. Se recib’a a gente hasta las 12:00. De ah’ se pasaba a la consulta con Gonzague (mŽ dico francŽ s), con Rosi o con Ana todos ellos muy entregados por sus
pacientes y con much’simo conocimiento a sus espaldas. Cada cierto tiempo hab’a tambiŽ n consulta de maternidad, operaciones de ojos, cardiolog’aÉ F‡ cilmente pasaban por cada consulta 20 — 30 personas una ma–ana normal. Acud’a gente con malaria, VIH, tuberculosis, ETS… Los mŽ dicos ten’an que hacer de todo y nos hac’an part’cipes de su d’a a d’a. Nos mostraban con sus formas de tratar al enfermo y con su pasi— n por cada nueva persona, aunque suene a t— pico, la pura verdad. Nos invitaban a participar, ya fuŽ semos estudiante de medicina, arquitecta o ingeniera, a emocionarnos con las ecograf’as a madres primerizas y a sufrir con el padecimiento de una familia rota. Mencionar que todo ser’a insostenible sin el personal encargado de que todo estŽ engranado: Faustine, Rosi, Eufra, Ana, LuciaÉ Durante este tiempo una vez a la semana ’bamos tambiŽ n a los pueblos de alrededor a dar la comuni— n a enfermos o personas mayores. Era de nuestras partes favoritas porque supon’a hacer una inmersi— n m‡ s profunda en la selva, en los pueblos, en sus casas y donde ten’amos un encuentro m‡ s cercano con los cameruneses. Lleg— el mes de agosto y cerr— el dispensario hasta septiembre. A partir de ese momento comenzamos la preparaci— n del campamento de verano para los ni–os de la zona. Antes de los ni–os llegaron los refuerzos ya que adem‡ s de nosotros y de la familia francesa voluntaria all’ durante dos a–os que fue un regalo para nosotros, un grupo de monitores cameruneses fueron los encargados de que todos pas‡ semos de una semana estupenda. Para nosotros sin duda supuso una nueva ventana a la realidad del pa’s. Una realidad que adem‡ s nos resulta cercana pues se trataba de j— venes de nuestra edad con los que fue mucho m‡ s f‡ cil encontrar puntos en comœ n a pesar de las diferencias. Respecto al campamento, un campamento camerunŽ s no es diferente de uno espa–ol: pasamos la semana entre tijeras, hilo, papeles de colores, telas y pintura y sobre todo, entre cantos y juegos.Y es que los ni–os son ni–os en cualquier parte, aunque no siempre les dejen serlo. Cambian cosas como los horarios, las comidas y las canciones. Era en las veladas al final del día donde record‡ bamos el lugar en el que nos encontr‡ bamos pues en su actuaci— n favorita, las representaciones teatrales, pudimos ser testigos de c— mo el maltrato, la violencia y el robo formaban parte
50
de su repertorio habitual. Y no es sino en sus casas donde aprenden estas cosas como si fueran algo normal. Termin— el campamento con la gran fiesta final, donde los niños con sus mejores galas cantaron en la misa de la parroquia y representaron sus mejores actuaciones para sus familiares y amigos. Unos con m‡ s tristeza que otros, todos se fueron a sus casas. Nosotros nos quedamos con la esperanza de haberles transmitido un poquito de amor y de cari–o. A partir de ese momento lo que nos quedaba era la conclusi— n de esta vivencia. Estuvimos en un retiro en la ciudad de Sangmelim‡ , donde las hermanas ten’an un colegio y un foyer para ni–as, con los dem‡ s compa–eros que estuvieron durante todo este tiempo en el Foyer de Saint Agustin y en el Foyer de lÕ EspŽ rance. Fueron unos d’as muy profundos donde cada uno pudo pararse a analizar lo que ten’a por dentro, lo que le hab’a tocado Camerœ n y c— mo iba a volver personalmente a España. Tras una fiesta de despedida con los ni–os del Foyer de Saint Agustin a los que tanto cari–o se les cog’a en poco tiempo porque se lo ganaban a pulso con su interŽ s, sus sonrisas, sus manos siempre buscando las tuyas, sus cantos y bailes, toc— viajar a Douala para coger el avi— n de vuelta. Antes de volar visitamos all’ el Foyer de les amis de JŽ sus, el cual nos volvi— a tocar el coraz— n por la historia tan dura que ten’a detr‡ s de esas paredes que formaban el hogar de aquellos ni–os. Y tras 5 semanas lleg— la que se podr’a decir que fue la parte m‡ s dif’cil, la vuelta a nuestro d’a a d’a, a ese mundo que parec’a directamente otro planeta. Al principio te impactaban los edificios, el orden que hab’a por la ciudad, tanta gente blanca que hac’a que pas‡ semos desapercibidos, la poca selva que hab’a a nuestro alrededor donde cada árbol crecía donde estaba planificado y diseñado para que creciese. No hab’a lugar para la espontaneidad y sent’amos que est‡ bamos organizados a hacer unas cosas impuestas por la sociedad Ò occidentalÓ,sin poder de elecci— n. Te chocaban hasta las noticias, hablaban s— lo de nosotros y se dejaban olvidados otros tantos acontecimientos y personas del mundo. Escuchabas conversaciones que te parec’an banales y preguntas sobre lo vivido que te parec’an hirientes para la gente de all’ y para nosotros. Fueron d’as de cœ mulo de sensaciones y emociones que hab’a que ir asentando, sobre
todo cuando ya ve’as que la vida segu’a y que ibas a tener que volver a la rutina de siempre a pesar de que Camerœ n corr’a por tus venas. À C— mo hacer para que no quedase todo en un sue–o? Era el principal agobio. À C— mo actuar aqu’? Mucho desasosiego inicial que gracias a personas siempre dispuestas a escucharte se hizo cada vez m‡ s peque–ito bajo la frase Ò date tiempoÓ.Darse tiempo para aceptar la realidad en la que vivimos y no rechazarla de lleno como nos pas— a muchos, sino aprender a transformarla a nuestro alrededor en algo m‡ s humano y m‡ s humilde. Darse tiempo para ir viendo los cambios que hab’a ido pintando ç frica a su manera en nosotros, darse tiempo para encontrar ese sitio ansiado que buscamos cada uno, darse tiempo para analizar los sentimientos y encauzarlos en las acciones que m‡ s feliz le pueden hacer a uno mismo y a los dem‡ s. Es un proceso largo, con cambios profundos que a lo mejor no se ven a simple vista pero que se ver‡ n y notar‡ n en cuanto reguemos un poco lo que tenemos cada uno por dentro. Porque lo importante no es d— nde estemos, sino lo que somos y ofrecemos al mundo. Un GRACIAS enorme aunque se quede peque–o, a todos los que han hecho posible que hayamos vivido Camerœ n tan intensamente, abriendo nuestros horizontes con los sentidos y el coraz— n, y dejando en cada uno esa semilla africana que ir‡ dando fruto antes o despuŽ s y con la que es posible ofrecer al mundo nuestra mejor versi— n de nosotros, con todo ello haciendo posible al final que Camerún no sea un país visitado, sino un pa’s vivido y querido al que so–amos con volver. Que sepamos sensibilizar all‡ donde vayamos con nuestra humilde experiencia, a la sociedad que tan necesitada est‡ de un poco m‡ s de comprensi— n y amor. BelŽ n, Borja, Ana y Bego
SERVICIOSÊ FINANCIEROS CONÊ CONDICIONESÊ ESPECIALESÊ PARAÊ LOS ANTIGUOSÊ ALUMNOSÊ DEÊ SANÊ IGNACIOÊ DEÊ OVIEDO Gemma Amat GutiŽ rrez Directora de Colectivos Profesionales de Banco Sabadell
SabadellHerrero fue una de las primeras entidades financieras en ofrecer un servicio diferenciado a colegios y asociaciones profesionales del pa’s. De eso hace m‡ s de veinticinco a–os. En concreto con la Asociaci— n de Antiguos Alumnos del Colegio de San Ignacio de Oviedo colabora desde octubre de 2004. À QuŽ ventajas aporta el acuerdo de SabadellHerrero con la Asociaci— n de Antiguos Alumnos del Colegio de San Ignacio de Oviedo? Una de las ventajas que aporta el banco a los antiguos alumnos del San Ignacio es el establecimiento de una relaci— n permanente y estrecha, as’ como la posibilidad de ofrecer a sus miembros una serie de condiciones financieras sustancialmente mejores que las que tendr’an de no pertenecer a la asociaci— n. Asimismo, los asociados también pueden beneficiarse de un abanico de productos y servicios bancarios, específicamente diseñados en función de sus necesidades. À QuŽ tipo de relaci— n se establece con la asociaci— n? Una relaci— n din‡ mica y permanente con personal especializado para que podamos conocer en todo momento cu‡ les son sus necesidades. Conocer su opini— n es fundamental para ofrecer un servicio de calidad y trabajar con la base de una mejora continua. Eso implica proximidad, especializaci— n y compromiso con el cliente. ¿Pueden beneficiarse de estas condiciones los familiares directos de los asociados? En efecto, en SabadellHerrero hacemos la oferta extensiva a familiares de primer grado. À QuŽ debe hacer un miembro de la asociación para beneficiarse de las ventajas que ofrecen los convenios de Banco Sabadell? El socio debe dirigirse a cualquier oficina
de SabadellHerrero e identificarse como tal. En caso de ser familiar, este debe identificarse como familiar de un socio. À QuŽ productos destacar’ a de esta oferta? Entre la relaci— n de productos y servicios que est‡ n incluidos en el convenio destacamos la tarjeta Visa con la imagen de la asociación, con un seguro de accidentes de hasta 120.000 euros y que, adem‡ s, es gratuita siempre. As’ mismo, la Cuenta Expansi— n PRO, que le abona directamente y con car‡ cter anual el 10% de la cuota de asociado, hasta un m‡ ximo de 100 euros al a–o por cuenta, para cuotas domiciliadas en SabadellHerrero. Una ventaja que se a–ade a la devoluci— n del 3% de los principales recibos domŽ sticos, hasta un m‡ ximo de 20 euros mensuales, tarjetas gratis (tanto de dŽ bito como de crŽ dito) y, evidentemente, sin comisiones de administraci— n y mantenimiento. Destacamos además financiación en condiciones especiales para los estudios con opci— n a financiar la totalidad o una parte de cursos escolares, estudios universitarios, cursos de idiomas, cursos de especializaci— n, seminarios o m‡ sters que ayuden a completar la formaci— n universitaria, sin preocupaciones econ— micas. TambiŽ n si inicia un proyecto profesional o personal y necesita financiación, SabadellHerrero le ofrece la l’ nea m‡ s adecuada a sus necesidades con el objetivo de hacer realidad su proyecto. Para una mayor informaci— n o asesoramiento financiero, los asociados pueden dirigirse a cualquier oficina de SabadellHerrero, donde un gestor de banca personal les proporcionar‡ informaci— n detallada de toda la oferta del convenio. Si lo prefieren, pueden llamar al TelŽ fono: 902 383 666.
Art’ culo 52
DOSÊS EMANASÊ ENÊ ATALAYA,Ê DOSÊ SEMANASÊ DEÊDES CUBRIMIENTOS por Diego Ram— n PŽ rez Rodr’ guez. Con la colaboraci— n de Carlota Bra– a Verdejo Miembros de la Comunidad Universitaria Ignacio de Loyola de Oviedo.
Lo cierto es que era la primera vez que iba a un campo de trabajo, y no ten’a grandes expectativas en mente. LleguŽ pensando en que ten’a que cumplir con lo que me hab’a propuesto, que iban a ser dos duras y largas semanas, mas cuando finalmente regresé a Asturias ten’a la sensaci— n de que hab’a vivido una de las mejores experiencias de mi vida. Pero vayamos por partes: supongo que todo comenz— con la espera en la estaci— n de trenes de Oviedo. All’ me embarcaba en una nueva aventura junto a una de las chicas de la Comunidad con la que no hab’a tenido mucho trato hasta entonces, y creo que esa es una de tantas claves de la genialidad de las experiencias de verano, que te acerca a personas incre’bles y te permite descubrirlas; algo parecido sucede con uno mismo, pues te llegas a conocer a unos niveles que ni te hubieras planteado alcanzar antes de llegar. Aœ n recuerdo que en esa estaci— n, al coger el tren, nos separamos de tres compa–eros de la CIL que tambiŽ n se adentraban en una experiencia espiritual, pero de una manera diferente: se trataba del Camino a Javier. En nuestro caso, no ’bamos a mover las piernas tanto como ellos, ’bamos a conocernos interiormente y a Dios de una manera diferente, desde el trabajo y servicio a los dem‡ s: ese era uno de los motivos por los que empecŽ la experiencia
pensando en que iban a ser dos duras semanas, tem’a no estar a la altura de lo que se esperaba de m’, o lo que es lo mismo: de no ser capaz de desempe–ar mi trabajo all’ de una manera que representase una verdadera ayuda para toda esa gente que lo necesitaba. Con todos esos interrogantes en mi cabeza lleguŽ a Burgos, pero la verdad es que tambiŽ n con ‡ nimo por contribuir y dar lo que pudiera de m’, y tambiŽ n con curiosidad por descubrir quŽ ser’a lo que me ten’a reservado aquella experiencia. Nada m‡ s llegar a la residencia de los Jesuitas de all’, cercana al r’o Arlanz— n, y tras un corto per’odo de tiempo de timidez ante lo novedoso de lo situaci— n, todo comenz— a ser mucho m‡ s f‡ cil para m’. DejŽ de plantearme el Ò c— moÓiba a actuar y empecŽ a hacerlo, con confianza y con fe. Ese hecho lo facilit— la propia din‡ mica del campo de trabajo, pues ese primer fin de semana se destinaba a presentarnos y conocernos mejor los unos a los otros. Poco a poco fuimos viendo que no Ž ramos tan diferentes, que nos mov’an pasiones e intereses que ten’amos en comœ n, pues hab’amos comenzado un camino juntos con mucha ilusi— n, y as’, paso a paso, empezamos a crear un incre’ble grupo de buenos amigos que aœ n conservamos hoy en d’a, a pesar de la distancia, pero reforzado por tecnolog’as que nos permiten seguir comunic‡ ndonos aunque nos separen cientos de kil— metros. Y en esta nueva din‡ mica, el tiempo comenz— a transcurrir mucho m‡ s r‡ pidamente, como si lo hubieran acelerado: entonces todo desemboc— en el esperado primer d’a de trabajo, el lunes, momento en el que llegaban los ni–os (que en su totalidad eran hijos de inmigrantes), con sus respectivas familias. No part’a de cero, pues iba advertido por un compa–ero de mi Comunidad en Oviedo,
de c— mo eran los ni–os que ten’a asignados (de primero y segundo de primaria) y de cu‡ les eran los m‡ s problem‡ ticos, as’ como los nombres de aquellos que eran m‡ s Ò formalesÓy que no necesitaban que estuvieras tanto tiempo encima de ellos. Con todo esto en la mente, nos enfrentamos a su llegada: nuestro recibimiento fue con una peque–a obra de teatro, conocida como el Ò Buenos D’asÓ, y que representar’amos todas las ma–anas, de lunes a viernes, a lo largo de esas dos semanas, tratando de ense–ar hitos de la Prehistoria, intentando conjugar el aspecto lœ dico con el educativo, y si bien es cierto que muchas veces hicimos el rid’culo sobre el escenario, puedo decir, con sinceridad, mientras se reproducen las infantiles risas en mi memoria mientras escribo este art’culo, que los ni–os disfrutaron mucho con esas obras de teatro (creo que fuimos perfeccion‡ ndolas conforme pasaban los d’as). DespuŽ s de esas representaciones, nos divid’amos en grupos m‡ s reducidos para cuidar a esos ni–os segœ n los grupos de edad. Como he dicho, yo ten’a asignados alumnos de primero y segundo de primaria, y la verdad, cuanto m‡ s los vas conociendo m‡ s te vas dando cuenta de que los ni–os se hacen querer. Cada uno a su manera, cada uno con su propia personalidad, pero todos ellos con esa sinceridad y pureza presente en la etapa infantil. TambiŽ n ellos, a medida que te iban conociendo, iban cogiendo confianza, pero a una velocidad mucho mayor que el adulto medio, y ya los primeros d’as te recib’an con unos abrazos y unas muestras de afecto que te alegraban el d’a. DespuŽ s, ten’amos un tiempo de refuerzo educativo con ellos, seguido de juegos en el recreo, de la comida, y de manualidades por las tardes: esto ocurr’a los lunes, miŽ rcoles y viernes. Martes y jueves, les acompa–‡ bamos a la piscina y all’ pas‡ bamos el d’a ni–os y voluntarios. Los fines de semana los dedicábamos a conocer Burgos y a reforzar nuestros lazos de amistad. Adem‡ s, algunos voluntarios iban por las ma–anas a dar clases de espa–ol a inmigrantes adultos, prestando servicio de otra manera, pero igualmente necesaria. Por las tardes se un’an a nosotros en el cuidado de los ni–os. Asimismo, nos repart’amos para ir a colaborar algunos d’as con las monjas que se en-
53
cargaban del comedor social. All’ te enfrentabas cara a cara con otra realidad: Personas que pasabanverdadera necesidad, y las distintas maneras que ten’an de enfocarlo (te ibas dando cuenta de que esto œ ltimo depend’a en gran medida de la cultura de la persona, pues muchos de ellos eran tambiŽ n inmigrantes, aunque no todos). Destaco en los œ ltimos p‡ rrafos (no por orden de importancia, ni mucho menos), que el ahondar m‡ s en uno mismo y conocer m‡ s a Dios, se ve’a reforzado por dos momentos de oraci— n al d’a, uno al levantarse y otro antes de acostarse, preparados de una manera genial y cada uno de ellos enfocados de una manera diferente, y por los ratos de acompa–amiento con los jesuitas y las esclavas all’ destinados, tambiŽ n presentes en nuestro grupo de amigos all’ creado y representado por un precioso grupo de WhatsApp. Todo esto no se qued— en Burgos, sino que se prolong— en el tiempo, en reencuentros producidos en Valladolid y en Madrid, este último con un peque–o voluntariado en un barrio problem‡ tico de esa ciudad, conocido como Ca–ada Real, ya que nos dimos cuenta de que esos peque–os gestos de servicio eran los que nos manten’an realmente unidos. En resumen, lleguŽ a Burgos con algo de miedo por el desconocimiento de a quŽ me iba a enfrentar cuando llegase allí. Volví a Asturias con una confianza renovada en mí mismo, sabiendo que ten’a nuevos amigos en distintos puntos de Espa–a (y de Alemania, Mozambique e incluso China) y con un una mayor profundidad en mi relaci— n con Dios y en el conocimiento de m’ mismo. Por todo ello, gracias a Atalaya, a sus organizadores, y a toda la gente que hizo posible que acabase en este fant‡ stico campo de trabajo.
Art’ culo 54
CRECIENDOÊJUNTOS Ê20 15 por Claudia çl varez Vi– a
Un verano m‡ s un grupo de universitarios empez‡ bamos un viaje, por delante semanas de camino, de descubrimientos y de encuentros. Entre los proyectos que organiza Entreculturas de voluntariado para j— venes uno de ellos es Ò Creciendo JuntosÓ,una experiencia en Perœ para atender sobre todo a ni–os y ni–as en lugares especialmente vulnerables y en riesgo de exclusi— n social. Durante julio y agosto unos 20 universitarios nos fuimos desde Espa–a para pasar all’ seis semanas. Mi viaje empezaba el 30 de junio y la primera parada era Lima, la capital. Ciudad central del pa’s y sobre todo ciudad de desigualdades, en la que un muro separa la riqueza de la miseria m‡ s impactante. All’ empez‡ bamos a conocer y a tratar de entender un poco m‡ s lo que es Perœ , su gente, sus calles... Conoc’amos diferentes barrios en los que se sufre especialmente la pobreza y en los que salir adelante es una lucha del d’a a d’a para muchos. Y en ellos personas con sue–os de cambio y esperanza y ni–os con grandes sonrisas a pesar de lo que les ha tocado vivir.
DespuŽ s de Lima segu’amos hacia el norte. Primero JaŽ n, pueblo humilde, caluroso y en el que nos daban la bienvenida con sorpresa e ilusi— n pero sobre todo con curiosidad por saber quŽ nos hab’a llevado hasta all’. Cada vez nos sent’amos m‡ s en casa, y cada d’a tra’a novedades: viajar en mototaxi, ir acostumbr‡ ndose a los mosquitos, probar nuevas comidas, descubrir que el invierno all’ es m‡ s caluroso que el verano aqu’, y sobre todo ir conociendo nuevas caras, nombres e historias de tanta gente que se acercaba a nosotros para acogernos. Y m‡ s adelante llegaba la Selva: la Amazon’a peruana y sus comunidades nativas. Lugares especiales, muy diferentes y sorprendentes en los que sobre todo predominaba la sencillez, la vida en comunidad y el respeto por la naturaleza, el medio del que viven. Quiz‡ todo ello sirva para que vivir de la forma m‡ s humilde posible no se perciba como miseria sino como austeridad: Vivir en cabañas de madera, cultivar y pescar todo lo que necesitan de alimento, ba–arse y lavar la ropa en el r’o, aprovechar las horas de luz del d’a para trabajar, sin necesitar luz elŽ ctricaÉ Todo era desde luego muy diferente a lo que nos rodea aqu’ en Espa–a, y quiz‡ s esas diferencias, que nos romp’an esquemas y nos descolocaban, fueran lo que nos permiti— entregarnos a vivir y disfrutar al m‡ ximo el tiempo que all’ pasamos, olvid‡ ndonos de lo que hab’amos dejado en nuestras casas, del mundo tan diferente que nosotros vivimos. Sobre todo nos dedicamos a los ni–os, a tratar de que tuvieran unas semanas de diversi— n, de juegos, de sentirse atendidos y de ser en definitiva niños, posiblemente lo que m‡ s falta les haga, pues muchos de ellos tienen que ayudar a sacar adelante a sus familias, asumiendo cargas y obligaciones que no les corresponden. Desde luego que junto
a la sorpresa por todas las cosas nuevas que nos encontr‡ bamos, la ilusi— n por todo lo vivido y la felicidad, hacernos conscientes de lo que para muchos ni–os es su d’a a d’a se hac’a a veces muy dif’cil. Y frente a esto, sus risas, sus ganas de
aprovechar cada minuto del tiempo que ten’an con nosotros, de dar y recibir cari–o. Su generosidad y su fortaleza. TambiŽ n la entrega de cuantas personas nos encontramos a lo largo de este camino, hŽ roes con nombre propio: Rosa, Teresa, Elvira, Asunta, Paco, Yola... Todos ellos ejemplo de lo que es una vida que se ha ido desgastando para los dem‡ s y que ha ido dando fruto en todos aquellos a los que han servido. Perú es en definitiva contraste y riqueza: costa y sierra, fr’o y calor, derroche y necesidad, caos y orden, desierto y selva... De Perœ me llevo muchas lecciones, y sobre todo una mirada diferente hacia el mundo, al que ahora miro siendo un poco m‡ s consciente de lo grande que es y de lo diferentes que son las personas que en Ž l conviven y que merecen que trabajemos para convertirlo en un lugar m‡ s justo.
55
56
TESTIMONIOÊDEÊV ERANOÊ XVI:Ê AFRICAÊENÊCOMP A„êA por David del Blanco
Ò Salir para que Camerœ n te hagaÓ - ÀY que habŽ is estado haciendo en Camerœ n? Y yo que levanto la vista, resoplo y pienso... ÁYa estamos otra vez con la pregunta del mill— n! Hace casi un mes que he vuelto y aœ n no sŽ c— mo responder esta pregunta de forma Òe uropeamenteÓsatisfactoria. Hacer, hacerÉ es difícil definirlo porque no ha sido esta una experiencia de voluntariado al uso, del que vemos por la tele, no hemos construido ningœ n pozo, ninguna escuela, caminos ni casas. Pero hemos cocinado al fuego, trabajado el campo, cortado le–a, segado con machetes y hasta matar pollos. Tampoco hemos ido a preparar campamentos o para entretener a los ni–os. Pero hemos jugado a futbol hemos preparado juegos, bailado (de aquella manera, porquŽ nos qued— muy claro que los blancos no sabemos mover las caderas) y chillado como los que m‡ s. Si me apur‡ is, de hecho, no hemos ni puesto en liza nuestras relativas formaciones. Aunque s’ que hemos dado clases y hemos ayudado en el dispensario. Explicado as’, realmente parece que no hemos hecho nada o, como me han dicho ya dos personas Òe stabais de vacaciones, para eso no hace falta ir a Camerœ nÓ. Quiz‡ s decir tanto como esto es un poco aventurado.
Casi tres semanas despuŽs de nuestro regreso, me atrevo a decir que el objetivo de la experiencia no era Òi r a hacer en Camerœ nÓ, sino Òi r para que Camerœ n te hagaÓ. Se trata de un dejarse hacer pausado, Òa la africanaÓ.Un Òh acer que te haceÓy me lleva a pasar del sentimiento de rabia e impotencia al descubrir que yo com’a mejor que los ni–os, al agradecimiento al aceptar la hospitalidad extrema de quiŽn /es ofrecen al invitado todo: las mejores habitaciones, las mejores comidas y las mejores atenciones. PorquŽ es as’. PorquŽ en YaoundŽ descubr’ lo que es la hospitalidad de verdad, lo que es que te quieran sin ninguna otra raz— n que la de compartir unos d’as juntos. Esta hospitalidad que s— lo puede venir desde una concepci— n de lo importante mucho m‡ s autŽn tica. Lo importante en el Foyer Saint Augustin, (el Hogar donde convivimos d’a a d’a con los 30 ni–os/as que le dan vida) es el querer y el sentirse querido. As’ fue, al menos, mi experiencia m‡ s personal, pero sŽ que no dista mucho del resto de mis compa–eros. Por encima del horario establecido, de que un taller salga bien o no, de que en la clase aprendan m‡ s o menos de inform‡ tica, inglŽs
57
o castellano, por encima de esperar una hora a la salida del zoo y, si no fuera poco, coger el mayor atasco de la ciudad y que el veh’culo tenga una aver’a... Estoy hablando de un querer de coraz— n, de ser humano a otro ser humano a pesar de sus diferencias de edad, de color (que tal y como explic— Tom‡ s, las hab’a y muy grandes), de d’gitos en la cuenta corriente y de posibilidades en la vida. Es a la vez, un querer que te rompe el coraz— n cuando el ni–o con el que hablas te pide que vuelvas y le lleves con Žl . Cuando no puedes encontrar las palabras para responder porque sabes que la verdad es tan dura como injusta: Òn o puedo porque tœ has nacido 7000 kil— metros demasiado abajo. PorquŽ si vienes conmigo mi sociedad no te va a dejar formar parte de ella. PorquŽ all’ tienes aœ n menos posibilidades que aqu’Ó.Y es aqu’, en esta absoluta injusticia, cuando tomas conciencia de la honda herida que tiene el mundo, una herida por la que se est‡ desangrando en forma de vidas rotas que intentan cruzar un mar o un muro y en forma de sue–os hechos pedazos.
He aprendido a mirar a los ojos a alguien que te insulta por ser de otro color y poder empatizar con tantos que sufren aqu’ esa realidad a diario. He aprendido que no pasa nada por decir Ò no puedoÓo Ò no sŽÓ .
Esas dos palabras que aqu’ son sin— nimo de debilidad y derrota las viv’ tan lejos de mi casa como una liberaci— n y una manera de empezar relaciones m‡ s humanas. Cosa que, de rebote, me ense–— a sentirme enormemente querido sin ser conocido, sin poder demostrar mis potencialidades Ðen parte por f’sico en parte por idioma- ni sin poder dar cada d’a el m‡ ximo de m’. Sencillamente ser querido por el simple hecho de ser alguien a quien acoger. Alguien a quien hacer sentir en su casa, aunque me pesara en muchos momentos. Pero claro, todo eso es muy dif’cil de responder si la pregunta es ÒÀ quŽ has hecho en Camerœ n?Ó , as’ que cojo aire y respondo: - Ò VivirÓ . En Camerœ n, he aprendido a vivir. Y me guardo para m’ que lo m‡ s importante que he hecho en Camerœ n: dejar un trozo de mi coraz— n y llenar el resto de nombres. PorqueÉ claro, À c— mo iba a entender esta respuesta alguien que cree que he estado de vacaciones?
Rese– a de libro 58
ELÊCOR AZîNÊDEL Ê çR BOLÊS OLITARIO El paso 5 de abril, en el auditorio Principe Felipe y ante una sala con el aforo completo, JosŽ Mar’a Rodr’guez Olaizola, antiguo alumno del colegio San Ignacio de Oviedo, junto con Kike Figaredo, antiguo alumno del colegio de la Inmaculada de Gij— n, tuvo lugar la presentaci— n del libro Ò El coraz— n del ‡ rbol solitarioÓque os animamos a leer. Os copiamos un peque–o resumen: Es un relato donde se cuenta la historia del jesuita Kike Figaredo, prefecto apost— lico de Battambang, Camboya, conocido en todo el mundo como Ç el obispo de las sillas de ruedasÈ y de quienes han trabajado con Ž l durante a– os. Su autor, tambiŽ n jesuita, define su libro como una historia de amor. Ò O quiz‡ s sea m‡ s exacto decir que son muchas historias de amor. A una tierra. A las personas, de manera especial a las m‡ s vulnerables. Al evangelio. A la voz de Dios que, muy dentro, seduce e invita a ponerse en caminoÒ , describe. Se entrelazan muchos relatos y distintas vidas, de hombres y de mujeres cuyas vidas, cuya amistad y cuya pasi— n se vuelve contagiosa. A travŽ s del libro, el itinerario de Kike se convierte en un mapa para tratar de entender Ò nuestras propias vidasÒ .
BIOGRAFê A En tierra de nadie / Contemplaciones de papel / Hoy es ahora: gente s— lida para tiempos l’ quidos / La alegr’ a tambiŽ n de noche / Los forjadores de historias. / Mosaico Humano... entre otros muchos
Art’ culo 60
ÁNECESITAMOSÊTUÊAP OYO! Ana Garc’ a Borrego Co-Delegada Entreculturas Asturias
Os escribo estas l’neas en nombre de Entreculturas, con los datos que nos traslada Dani Villanueva Sj como director, y desde la PAL (Plataforma Apost— lica Local que reœ ne a todas las obras de la Compa–’a en Asturias). Queremos haceros participes de todas las acciones que la ONGD jesuita ha llevado a cabo como respuesta al terremoto que el pasado 16 de abril asol— la zona norte de la provincia de Manabi, Ecuador. Ò Desde el d’a siguiente al terremoto hemos estado en permanente contacto con las distintas obras de la Compa–’a de Jesœ s en este pa’s, que se han movilizado y coordinado para dar una respuesta eficaz desde los primeros momentos. Se han organizado env’os de ayuda humanitaria desde Quito que se est‡ n distribuyendo a las familias a travŽ s de centros de acopio establecidos en las ciudades de Portoviejo y Manta, muy afectadas. Fe y Alegr’a est‡ utilizando sus centros
educativos en la zona tambiŽ n como centros de acopio y para albergar y ayudar a las familias más damnificadas. Alfonso, un Volpa (Voluntariado de larga duración Pedro Arrupe) en Portoviejo nos contaba ayer que han reabierto el centro educativo de Fe y Alegr’a en el que Ž l colabora, para dar de comer a los ni–os del barrio.Ó(Informaci— n de Dani Villanueva, Sj)
61
Otro de nuestros antiguos VOLPA que est‡ all’ es Pepe Gay— n, de la Delegaci— n de Asturias. Pepe es prejubilado de la banca, aœ n un hombre joven que decidi— poner al servicio de los dem‡ s su fuerza y su saber para colaborar como VOLPA en Portoviejo (Manab’, Ecuador) durante dos a–os. Tras una breve estancia en Espa–a, decidi— volver a Ecuador como trabajador de Fe y Alegr’a. Desde el a–o pasado sigue all’ y ha trabajado dando clases en primaria, atendiendo la pastoral y colaborando con los CECALES (centros de formaci— n profesional). Actualmente es director de uno de los colegios de Fe y Alegr’a en Portoviejo. Pero sobre todo Pepe es un incansable y atiende a toda la diversidad de actividades que le encomiendan. Estas son algunas de sus declaraciones en un correo reciente publicado en Facebook de su experiencia cuando sucedi— el terremoto: Ò Hola a todas y todos de Entreculturas me ha tocado pasar terremoto en la casa de voluntarioso barrio de San Pablo Las Cumbres de Portoviejo. En el momento que se produjo, yo estaba dentro de mi habitaci— n arreglando las cosas para pasar como vengo haciendo, la semana en manta. Ha sido algo terrorífico esos momentos, m‡ s como se hab’ a ido la luz, y que el movimiento de la casa no me dejaba caminar, no encontraba la puerta de salida. LogrŽ salir a la calle y menudo espect‡ culo de temor, impotencia y asustados en grado m‡ ximo. He abierto puertas de acceso a la los patios de la
escuela para albergar en sitio m‡ s seguro a todos los vecinos del barrio. Afortunadamente estamos bien, aunque aœ n con mucha psicosis de miedo, por las numerosas rŽ plicas que se producen aœ n. Ahorita he venido a la ciudad de manta al CECAL donde trabajo como director para preparar este centro como albergue de los colaboradores de fe y alegro y personas que se han quedado sin su casa. Os seguirŽ informando. Alfonso ha llegado ayer tarde, pues se encontraba en Guayaquil. Que nuestro papito Dios, nos siga ayudando con sus bendiciones, y la virgen de Covadonga nos ampare a todos. Muchos besos y abrazos por vuestra preocupaci— n y seguimiento de nuestras vidas.Ó La situaci— n de Ecuador es muy complicada y las necesidades aœ n mayores. Sabemos que la duraci— n de las noticias impactantes que son muchas actualmente, son fugaces
62
en los medios de comunicaci— n, por eso necesitamos seguir insistiendo desde nuestras obras para que tragedias como Ecuador no sean olvidadas y podamos poner nuestro granito de arena para colaborar. Ò Tras evaluar las necesidades existentes, se ha elaborado una respuesta con tres l’neas estratŽ gicas de actuaci— n: (propuestas Entreculturas con fe y Alegr’a Ecuador) 1¼ Ayuda en emergencia. Se ha realizado ya un primer env’o de fondos para la compra de medicinas y alimentos que ser‡ n distribuidos en la ciudad de Manta. Nuestra socia all’, la Fundaci— n R’o Manta, est‡ atendiendo a personas heridas y tienen un comedor para ancianos y familias que se han quedado sin nada. 2¼ Educaci— n. Con Fe y Alegr’a Ecuador apoyaremos una primera fase de educaci— n en emergencia para que los ni–os y las ni–as puedan asistir lo antes posible a las escuelas, lo que les ayudar‡ a recuperar la vida normal y a superar el trauma vivido en los d’as pasados. La segunda fase tiene una mirada de m‡ s largo plazo, dirigida a la reconstrucci— n educativa, ya que 21 de las 44 que Fe y Alegr’a tiene en la zona han resultado da–adas. 3¼ Vivienda. A travŽ s de otra obra de los jesuitas en Ecuador, Viviendas Hogar de Cristo, apoyaremos la construcci— n de viviendas para las familias que se han quedado sin hogar. Hemos mantenido tambiŽ n una intensa labor comunicativa de la evoluci— n de la emergencia con noticias en nuestra web, publicando en redes sociales, enviando dos
emails a nuestra base social y con dos notas de prensa para medios de comunicaci— n. Se han generado muchos impactos en medios como la presencia de Entreculturas en el Informe Semanal del s‡ bado 23 de abril y que podŽ is ver en este enlace: http://www.rtve.es/alacarta/ videos/informe-semanal/informesemanal-23-04-16/3582528/ TambiŽ n se ha hecho una p‡ gina de campa–a donde encontrar informaci— n y las distintas formas de colaborar: https://www. entreculturas.org/es/terremoto-ecuador y se han insertado anuncios en la edici— n impresa de El Pa’s. Igualmente, se ha publicado la unidad did‡ ctica que podŽ is encontrar en este enlace de REDEC http://www.redec.es/es/publicacio nes/unidad-didactica-emergencia-ecuador, al igual que la experiencia que Clara y Jaime, los Volpas que est‡ n viviendo en Guayaquil, nos cuentan en su art’culo Ò terremoto humanoÓ: http://perdicesdelpacifico.blogspot.com.es/ Finalmente se han habilitado los siguientes canales para recaudar fondos para la emergencia: 1¼ Dos nœ meros de cuenta corriente: ES33 0049 0496 8124 1019 4617 (Banco Santander) ES87 2100 1563 3102 0009 8921 (Caixa Bank) 2¼ Un formulario online para donar: https://www.entreculturas.org/es/civicrm/ contribute/transact?reset=1&id=49 3¼ La posibilidad de enviar un SMS con la palabra ENTRECULTURAS a dos nœ meros: 28014 con una donaci— n de 1,20 Û 38014 con una donaci— n de 6 Û
64
Y tambiŽ n en el nœ mero de telŽ fono:
91 590 26 72 Las emergencias son un momento en que Entreculturas pone en juego todo su potencial de sensibilizaci— n, incidencia, captaci— n y apoyo en terreno para acompa–ar a nuestras contrapartes afectadas.Ó Os animamos a que sigamos difundiendo nuestra llamada a la solidaridad con el pueblo ecuatoriano y que no quede en el olvido la realidad que est‡ n sufriendo.
Os damos las gracias siempre por vuestro cari–o y sensibilidad, por todos los proyectos en los que obras de la Compa–’a en Asturias nos ayudan siempre. ÁNecesitamos tu apoyo y colaboraci— n!. ò nete a nosotros!