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Revista Industrias mayo 2026

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La Logística Ecuatoriana: lo que los números revelan

Carlos Yturralde Maruri

Retos de las empresas ecuatorianas para exportar: la oportunidad centroamericana

Noelia Ludeña

5

Editorial Industria, competitividad y futuro

20 Transformación Industrial 2026: el giro estratégico hacia la logística inteligente

22

28

El Salto Tecnológico: liderando la transición hacia una industria eficiente y global

Jorge Niola

TMS e Inteligencia Artificial la nueva ventaja competitiva de la logística

Enrique Ycaza

40

90 años, 90 oportunidades: una iniciativa que impulsa educación y futuro

Katherina Gaibor

44 1936: el año en que la industria comenzó a tener voz propia

Elisa Ledesma

50 Llegué escéptico. Volví inquieto. Dos días en el AI Summit Colombia y una pregunta que no pude dejar en el avión.

Alberto Guerrero

Industria, competitividad y futuro

La industria ecuatoriana enfrenta un momento que exige visión, responsabilidad y capacidad de adaptación. Los desafíos actuales —tensiones comerciales, costos logísticos, transición energética, transformación digital y apertura hacia nuevos mercados— nos obligan a mirar la competitividad no como un concepto abstracto, sino como una tarea diaria que requiere decisiones oportunas, inversión y articulación público-privada.

Las recientes medidas comerciales entre Ecuador y Colombia evidencian la importancia de contar con reglas claras y previsibilidad para producir. Colombia ha sido históricamente un socio relevante para el abastecimiento de materias primas, insumos y bienes de capital. Por ello, cualquier decisión que afecte el comercio debe considerar su impacto en las cadenas productivas, los costos empresariales y la capacidad de planificación de las industrias.

Mayo de 2026

ISSN Nº 1390-1257

Vol. 3

Publicación de la Cámara de Industrias de Guayaquil

Presidente: Juan Carlos Navarro G. Presidente Alterno: Jaime Seminario

Edición: Giuliana Bacigalupo Costa - gbacigalupo@industrias.ec

Diagramación: Nathaly Andrade Comentarios sugerencias: revistaindustrias@industrias.ec

Publicidad y ventas: mecheverria@industrias.ec, lsalas@industrias.ec, lmurga@industrias.ec Difusión de eventos: revistaindustrias@industrias.ec

Al mismo tiempo, esta edición nos invita a reflexionar sobre uno de los grandes retos del país: la eficiencia logística. En Ecuador, mover mercancías todavía representa un costo elevado para muchas empresas. La digitalización, los sistemas de gestión de transporte y almacenamiento, la inteligencia artificial y el uso de datos ya no son herramientas opcionales; son condiciones necesarias para competir, reducir tiempos, mejorar trazabilidad y fortalecer la productividad.

La tecnología, sin embargo, debe implementarse con estrategia. La inteligencia artificial puede transformar procesos comerciales, logísticos y productivos, pero requiere información ordenada, talento capacitado y liderazgo empresarial. Lo mismo ocurre con la transición energética: medir, optimizar y diversificar el consumo de energía es clave para garantizar continuidad operativa y sostenibilidad.

Giuliana Bacigalupo Costa

Tipo de Contenido:

Directora de Comunicación

Informativo Opinión

La opinión de la CIG esta expresada en el Editorial

al ación osta ón industriasgye

También debemos mirar hacia afuera. Mercados como Guatemala y Costa Rica representan oportunidades reales para la oferta industrial ecuatoriana. Exportar exige preparación, contactos, cumplimiento técnico y visión de largo plazo. En ese camino, las misiones comerciales se convierten en herramientas valiosas para acercar a nuestras empresas a nuevos destinos y convertir el potencial exportador en resultados concretos.

Este año, además, la Cámara de Industrias de Guayaquil cumple 90 años. Una historia que nació con el propósito de organizar la voz de la industria y que hoy se proyecta hacia el futuro con nuevas iniciativas, como “90 años, 90 oportunidades”, un programa de becas educativas para colaboradores de empresas afiliadas y sus familiares directos.

Porque la industria no solo produce bienes: genera empleo, transforma vidas, impulsa conocimiento y construye país.

Desde la Cámara de Industrias de Guayaquil seguiremos promoviendo una agenda que defienda la competitividad, impulse la innovación y fortalezca al sector productivo. El Ecuador necesita una industria moderna, eficiente y preparada para competir Ese es nuestro compromiso.

Juan Carlos Navarro Presidente

Versión Digital

Impacto de la tensión comercial Ecuador- Colombia en el marco de las recientes sobretasas

DIRECCIÓN DE ESTUDIOS CIG

XAVIER ANDRADE

IVÁN PISCO

LEONARD QUINDE

Desde febrero de 2026, las relaciones comerciales entre Ecuador y Colombia atraviesan uno de sus momentos más tensos de las últimas décadas, en medio de una escalada de medidas arancelarias y cuestionamientos dentro del marco de la Comunidad Andina (CAN). El conflicto se originó tras la decisión del Gobierno ecuatoriano de aplicar, desde el 1 de febrero de 2026, una sobretasa del 30% a las importaciones colombianas, presentada oficialmente como una “tasa de seguridad” destinada a financiar controles fronterizos y acciones vinculadas al combate del narcotráfico y la minería ilegal.

La medida provocó una rápida respuesta del Gobierno colombiano, que formalizó una sobretasa recíproca del 30% a productos ecuatorianos mediante el Decreto 0170, vigente desde el 24 de febrero de 2026. Posteriormente, la disputa se intensificó cuando Ecuador anunció el incremento de su sobretasa del 30% al 50%, con vigencia desde el 1 de marzo de 2026, mientras Colombia evaluaba y posteriormente avanzaba en medidas equivalentes. La confrontación comercial continuó escalando en los meses siguientes, llegando a implementarse una tasa del 100% por parte de Ecuador para mayo de 2026, en un contexto donde las tensiones comerciales comenzaron también a trasladarse al plano diplomático y político entre ambos gobiernos.

Impacto en las importaciones ecuatorianas

La aplicación por parte de Ecuador de una tasa de seguridad a las importaciones procedentes de Colombia, exceptuando únicamente 78 subpartidas, supone una afectación a compras que durante 2025 sumaron USD 1.928 millones, de los cuales un 49% correspondieron a bienes destinados a los sectores productivos (37% materias primas y 12% bienes de capital), y otro 50% a bienes de consumo en general. Ver cuadro No. 1

Los USD 1.928 millones en importaciones procedentes de Colombia durante 2025 que desde febrero-2026 se encuentran sujetos al pago de la tasa de seguridad

Ecuador: Importaciones procedentes de Colombia, afectadas o no por tasa de seguridad (cifras en millones de dólares) (*enero-marzo)

Excluidas

Fuente: Banco Central del Ecuador

Elaboración:

Cuadro Nº 1

abordan bienes contemplados en 3.334 subpartidas, de las cuales en 460 subpartidas Colombia figuró en 2025 como el principal proveedor, y las cuales representaron adquisiciones de bienes de consumo, materias primas y bienes de capital al vecino país por USD 1.226 millones, monto equivalente al 43% del total importado por Ecuador de estas 460 subpartidas en particular durante 2025.

En términos generales, según las cifras oficiales del Banco Central del Ecuador BCE, durante enero-2026, las importaciones procedentes de Colombia registraron un desempeño notable, con un incremento de 10% respecto al mismo mes de 2025, mientras que las importaciones de esas mismas subpartidas pero procedentes desde otros países registraron en su conjunto una contracción de 2%.

Durante febrero-2026 (cifras BCE), ante una tasa de seguridad del 30% aplicada por Ecuador, las importaciones de subpartidas afectadas por dicha tasa y que procedieron de Colombia registraron una caída del 51% (respecto mismo mes de 2025), mientras que las procedentes desde otros países registraron en su conjunto un incremento de 7%, de manera que el global de estas importaciones (Colombia + demás países de procedencia) registró un incremento de 1%.

Durante marzo-2026 (cifras BCE), en el contexto de una tasa de seguridad ahora del 50%, el desempeño observado durante febrero se mantuvo similar para Colombia, registrándose una caída del 56% (respecto marzo-2025), pero las procedentes desde

otros países registraron un repunte significativo, logrando un incremento del 26%, teniéndose que el global de estas importaciones se incrementaron en 18% en dicho mes.

Puesto en términos monetarios, se tiene que entre febrero y marzo de 2026 las importaciones procedentes de Colombia de subpartidas afectadas por la tasa de seguridad sumaron USD 132 millones, lo que significó USD 153 millones menos respecto febrero-marzo de 2025 (una caída de 54%), mientras que las importaciones de esas mismas subpartidas pero procedentes desde otros países sumaron USD 3.124 millones, registrando un incremento de USD 445 millones (+17%), teniéndose un incremento neto (Colombia + demás países) de USD 292 millones (+10%).

Aunque las cifras previas sugieren que entre febrero y marzo se logró sustituir (particularmente en marzo) a Colombia como procedencia de las importaciones afectadas por la tasa, es importante señalar que existen diferentes matices al respecto, siendo el más importante el si dicho comportamiento es sostenible. Durante abril-2026, sobre la base de la información de los manifiestos de carga, las importaciones procedentes de Colombia y afectadas por la tasa de seguridad se contrajeron en un 75% (respecto mismo mes de 2025) y se redujeron en USD 120 millones, mientras que las importaciones de esas mismas subpartidas pero procedentes desde otros países se incrementaron 8% y con un aumento de USD 63 millones, teniéndose ahora un resultado global de -6% y una reducción de USD 57 millones. Ver cuadro No. 2 y gráfico No. 1

Ecuador: Importaciones afectadas por tasa de seguridad aplicada a Colombia (cifras en millones de dólares)

Ecuador: Importaciones afectadas por tasa de seguridad aplicada a Colombia (cifras en millones de dólares)

Excluidas

Afectadas

Excluidas Afectadas

∆% 2025-2026, según país de procedencia

2025-2026, según país de procedencia

Colombia, 2025 ene Monto Partic.* Demás CO

2025: Colombia principal proveedor

2025: Colombia principal proveedor

Bienes de consumo

Bienes de consumo

Materias primas

Materias primas

Bienes de capital

Bienes de capital

Combustibles y lubricantes

Combustibles y lubricantes

2025: Demás productos

2025: Demás productos

Materias primas

Materias primas

Bienes de consumo

Bienes de consumo

Bienes de capital

Bienes de capital

Combustibles y lubricantes

Combustibles y lubricantes

Diversos

Diversos TOTAL IMPORT. DESDE COLOMBIA

Import. desde otros países**

Demás importaciones***

“2025: Colombia principal proveedor”: productos donde Colombia se ubica como el principal (primer) país de procedencia de las importaciones de dichos productos

“2025: Colombia principal proveedor”: productos donde Colombia se ubica como el principal (primer) país de procedencia de las importaciones de dichos productos

*Participación respecto al total importado de los productos detallados (procedentes de Colombia + procedentes de otros países)

*Participación respecto al total importado de los productos detallados (procedentes de Colombia + procedentes de otros países)

**Importaciones desde otros países de productos también importados desde Colombia.

**Importaciones desde otros países de productos también importados desde Colombia.

***Importaciones de productos que se realizan de todos los países, excepto Colombia. mara de Industrias de Guayaquil

***Importaciones de productos que se realizan de todos los países, excepto Colombia. mara de Industrias de Guayaquil

Fuente: Banco Central del Ecuador

Fuente: Banco Central del Ecuador

Elaboración: Cámara de Industrias de Guayaquil

Elaboración: Cámara de Industrias de Guayaquil

Cuadro Nº 2

Cuadro Nº 2

Ecuador: Evolución de las importaciones de subpartidas importadas desde Colombia, según país de procedencia

Ecuador: Evolución de las importaciones de subpartidas importadas desde Colombia, según país de procedencia

Fuente: Banco Central del Ecuador

Fuente: Banco Central del Ecuador

Elaboración: Cámara de Industrias de Guayaquil

Elaboración: Cámara de Industrias de Guayaquil

Nº 1

Los mayores potenciales impactos negativos esperados al inicio de la vigencia de la tasa de seguridad se concentraban en los sectores y actividades productivas que requieren importar materias primas, teniéndose 256 subpartidas en las que Colombia se posicionó en 2025 como el principal proveedor, con operaciones en dicho año por USD 400 millones y una participación conjunta del 53% respecto a las importaciones totales de Ecuador de dichas subpartidas.

Entre las materias primas e insumos intermedios que mayores impactos negativos se esperaba constan:

Conductores eléctricos1

Afectación a la industria de Fabricación de cables y dispositivos de cableado y al sector de la construcción. Principales proveedores, 2025: Colombia, 50%; Chile, 30%; China, 4%.

Acumulado febrero-marzo de 2026 (cifras BCE), las importaciones caen en 44% (Colombia, -93%; demás países, +4%) (respecto febrero-marzo 2025). En abril de 2026 (manifiestos de carga), caen en 19% (Colombia, -100%; demás países, +64%). Resultado del acumulado febrero-abril 2026: -35% (respecto febrero-abril 2025).

. Afec-

tación a la industria de Fabricación de prendas de vestir. Principales proveedores, 2025: Colombia, 93%; China, 4%; Perú, 3%.

de 2026, caen en 84% (Colombia, -97%; demás países, +60%). Resultado del acumulado febrero-abril 2026: -68%.

. Afectación a la industria de Fabricación de plaguicidas, y actividades agrícolas. Principales proveedores, 2025: Colombia, 43%; China, 29%; Japón, 7%.

Acumulado febrero-marzo de 2026, las importaciones caen en 26% (Colombia, -89%; demás países, +20%). En abril de 2026, caen en 50% (Colombia, -77%; demás países, -42%). Resultado del acumulado febrero-abril 2026: -37%.

Acumuladores de plomo (baterías) . Afectación al sector comercializador de partes, piezas y accesorios para vehículos. Principales proveedores, 2025: Colombia, 74%; China, 11%; Estados Unidos, 3%

Acumulado febrero-marzo de 2026, las importaciones caen en 70% (Colombia, -94%; demás países, +16%). En abril de 2026, caen en 78% (Colombia, -97%; demás países, +20%). Resultado del acumulado febrero-abril 2026: -75%.

Insecticidas5

Afectación al sector comercializador de productos agropecuarios y a actividades agrícolas. Principales proveedores, 2025: Colombia, 36%; China, 35%; México, 5%

Acumulado febrero-marzo de 2026, las importaciones caen en 65% (Colombia, -77%; demás países, +105%). En abril

–

Acumulado febrero-marzo de 2026, las importaciones se incrementan en 36% (Colombia, -3%; demás países, +49%). En

abril de 2026, caen en 54% (Colombia, -85%; demás países, -48%). Resultado del acumulado febrero-abril 2026: -19%.

Mezclas de sustancias odoríferas6. la industria de fabricación de jabones y detergentes. Principales proveedores, 2025: Colombia, 45%; México, 18%; Esta

Acumulado febrero-marzo de 2026, las importaciones caen en 13% (Colom bia, -38%; demás países, +17%). En abril de 2026, caen en 34% (Colombia, -59%; de más países, -18%). Resultado del acumula do febrero-abril 2026: -75%. Resultado del acumulado febrero-abril 2026: -18%.

Acumulado febrero-marzo de 2026, las importaciones caen en 82% (Colombia, -94%; demás países, +216%). En abril de 2026, caen en 86% (Colombia, -100%; demás países, +372%). Resultado del acumulado febrero-abril 2026: -86%.

Papel Kraft para sacos, en bobinas7.

industrias de Fabricación de papel y cartón ondula do y de envases de papel y cartón. Principales proveedores, 2025: Colombia, 99,7%; Estados Unidos, 0,1%; República Dominicana, 0,1%

Acumulado febrero-marzo de 2026, las importaciones caen en 43% (Colom bia, -53%; demás países, pasan de USD 0 a USD 0,2 millones). En abril de 2026, se incrementan en 8% (Colombia, -100%; demás países, +9.555%). Resultado del acumulado febrero-abril 2026: -27%.

Aceleradores de tintura o de fijación de materias colorantes9. Afectación a la industria de Fabricación de jabones y detergentes, preparados para limpiar y pulir, perfumes y preparados de tocador. Principales proveedores, 2025: Colombia, 84%; España, 3%; China, 2%.

Acumulado febrero-marzo de 2026, las importaciones se incrementan en 28% (Colombia, +20%; demás países, +76%). En abril de 2026, caen en 11% (Colombia, -17%; demás países, +18%). Resultado del acumulado febrero-abril 2026: +13%.

Recipientes de aluminio, para cualquier materia10. Afectación a la industria de elaboración de bebidas malteadas y de malta. Principales proveedores, 2025: Colombia, 40%; Chile, 40%; Brasil, 11%. –

Acumulado febrero-marzo de 2026, las importaciones se incrementan en 57% (Colombia, -7%; demás países, +103%). En abril de 2026, se incrementan en 103% (Colombia, +29%; demás países, +163%). Resultado del acumulado febrero-abril 2026: +73%.

Recipientes de hierro o acero, para cualquier materia8. Afectación a la industria de Elaboración y conservación de pescados. Principales proveedores, 2025: Colombia, 95%; China, 3%; Estados Unidos, 1%.

En los cuadros No. 3, 4 y 5 se presenta un resumen del desempeño de las importaciones afectadas por la tasa de seguridad.

Ecuador: Desempeño de las importaciones afectadas por tasa de seguridad (cifras en millones de dólares) (*BCE) (**Manifiestos de carga)

∆% 2025-2026, según país de procedencia Monto Colombia 2005 COL. Demás TOTAL COL. Demás TOTAL feb-mar* abr**

Bienes de consumo

Materias primas

A. Global (COL. + Demás) al alza (feb-mar)

Productos químicos y farmacéuticos

Productos mineros

Productos agropecuarios no alimenticios

Materiales de construcción

Otras materias primas para la agricultura

Alimentos para animales

Productos alimenticios

B. Global (COL. + Demás) a la baja (feb-mar)

Productos químicos y farmacéuticos

Productos mineros

Productos agropecuarios no alimenticios

Materiales de construcción

Otras materias primas para la agricultura

Productos alimenticios

Alimentos para animales

C. Sin registros COL. febrero-marzo 2026

Fuente: Banco Central del Ecuador

Elaboración: Cámara de Industrias de Guayaquil

1 Subpartida 8544491090: USD 59 millones en importaciones durante 2025 (USD 30 millones desde Colombia)

2 Subpartida 6004100000: USD 26 millones en importaciones durante 2025 (USD 24 millones desde Colombia)

3 Subpartida 3808929900: USD 50 millones en importaciones durante 2025 (USD 21 millones desde Colombia)

4 Subpartida 8507100000: USD 24 millones en importaciones durante 2025 (USD 18 millones desde Colombia)

Ecuador: Desempeño de las importaciones afectadas por tasa de seguridad (cifras en millones de dólares) (*BCE) (**Manifiestos de carga)

5 Subpartida 3808911900: USD 43 millones en importaciones durante 2025 (USD 15 millones desde Colombia)

∆% 2025-2026, según país de procedencia

6 Subpartida 3302900010: USD 33 millones en importaciones durante 2025 (USD 15 millones desde Colombia)

7 Subpartida 4804210000: USD 14 millones en importaciones durante 2025 (USD 14 millones desde Colombia)

8 Subpartida 7310299000: USD 13 millones en importaciones durante 2025 (USD 12 millones desde Colombia)

9 Subpartida 3809910000: USD 14 millones en importaciones durante 2025 (USD 12 millones desde Colombia)

Bienes de consumo

10 Subpartida 7612909000: USD 26 millones en importaciones durante 2025 (USD 11 millones desde Colombia)

A. Global (COL. + Demás) al alza (feb-mar)

Productos farmacéuticos y de tocador

Productos alimenticios

Cuadro Nº 3

Fuente: Banco Central del Ecuador

Elaboración: Cámara

Nº 3

Ecuador: Desempeño de las importaciones afectadas por tasa de seguridad (cifras en millones de dólares) (*BCE) (**Manifiestos de carga)

∆% 2025-2026, según país de procedencia

Bienes de consumo

A. Global (COL. + Demás) al alza (feb-mar)

Productos farmacéuticos y de tocador

Productos alimenticios

Otros bienes de consumo no duradero

Objetos de adorno, uso personal y otros

Máquinas y aparatos de uso doméstico

Vehículos de transporte particular

Vestuario y otras confecciones textiles

Utensilios domésticos

Muebles y otros equipos para el hogar

Bebidas

Tabaco

B. Global (COL. + Demás) a la baja (feb-mar)

Productos farmacéuticos y de tocador

Productos alimenticios

Otros bienes de consumo no duradero

Vestuario

Objetos de adorno, uso personal y otros

Máquinas y aparatos de uso doméstico

Muebles y otros equipos para el hogar

Bebidas

Utensilios domésticos

Vehículos de transporte particular

C. Sin registros COL. febrero-marzo 2026

Materias primas

Bienes de capital

y

Fuente: Banco Central del Ecuador

Elaboración: Cámara de Industrias de Guayaquil

Cuadro Nº 4

Ecuador: Desempeño de las importaciones afectadas por tasa de seguridad (cifras en millones de dólares) (*BCE) (**Manifiestos de carga)

Fuente: Banco Central del Ecuador

Elaboración: Cámara de Industrias de Guayaquil

Cuadro Nº 4

15 / MAYO 2026

Ecuador: Desempeño de las importaciones afectadas por tasa de seguridad (cifras en millones de dólares) (*BCE) (**Manifiestos de carga)

∆% 2025-2026, según país de procedencia

Bienes de consumo

Materias primas

Bienes de capital

A. Global (COL. + Demás) al alza (feb-mar)

Equipo rodante de transporte

Maquinaria industrial

Otro equipo fijo

Partes y accesorios de equipo de transporte

Partes y accesorios de maquinaria industrial

Máquinas y aparatos de oficina

Máquinas y herramientas

Herramientas

Equipo fijo de transporte

Material de transporte y de tracción

B. Global (COL. + Demás) a la baja (feb-mar)

y accesorios de equipo de transporte

Maquinaria industrial

Partes y accesorios de maquinaria industrial

Otro equipo fijo

Máquinas y aparatos de oficina

Máquinas y herramientas

Herramientas

Equipo fijo de transporte

C. Sin registros COL. febrero-marzo 2026 Combustibles y lubricantes

Fuente: Banco Central del Ecuador

Elaboración: Cámara de Industrias de Guayaquil

Cuadro Nº 5

Impacto en las exportaciones ecuatorianas

Colombia inicialmente impuso un arancel recíproco a exportaciones ecuatorianas contempladas en 73 subpartidas (bajo clasificación arancelaria colombiana), esquema que mantuvo vigencia desde el 24 de febrero hasta el 30 de abril. Este primer esquema de la tasa aplicada por Colombia representaba una afectación a ventas a Colombia que en 2025 sumaron USD 276 millones, de los cuales USD 228 millones corresponden a productos industrializados.

Una amplia mayoría de los productos afectados por esta tasa se han enfrentado a una situación altamente sensible, ya que para estos el mercado colombiano representó hasta 2025 una alta cuota del total exportado hacia el mundo, como ocurre con los extractos y aceites vegetales, donde Colombia adquirió en 2025 el 53% del total comercializado hacia el exterior, así como también ciertas manufacturas de metales (77%), otras de papel y cartón (87%), o con los químicos y farmacéuticos (68%), además, a nivel de productos primarios pasa lo mismo con el arroz, que en 2025 colocó en Colombia el 97% de su total exportado.

Además, para el mismo período febreroabril, Colombia mantuvo una restricción al ingreso de mercancías provenientes de Ecuador contempladas en 30 subpartidas cuando estas ingresen por los cruces de frontera de Ipiales y de Puerto Asís. Los productos contemplados en esta restricción corresponden a exportaciones de Ecuador a Colombia por más de USD 118 millones,

afectando principalmente a arroz (USD 48 millones), camarones (USD 54 millones), frejoles (USD 12 millones), y plátanos (USD 2 millones).

A pesar de que la vigencia de la tasa parte del 24 de febrero, ya en ese mes se observó, según las cifras oficiales del BCE, una caída de las exportaciones ecuatorianas afectadas por dicha tasa en el orden del 38% (-44% productos industrializados y -1% productos primarios) (respecto mismo mes de 2025), lo que significó USD 7 millones menos en exportaciones. En contraste, las exportaciones de estos mismos productos pero hacia el resto de los destinos registró un incremento de 6% (+USD 19 millones).

En marzo-2026, las exportaciones hacia Colombia sujetas a la tasa registraron una caída de 55% (-50% en cuanto a productos industrializados, y -92% en cuanto a primarios), mientras que hacia el resto de los destinos registraron un incremento de 13%.

Puesto en términos monetarios, se tiene que entre febrero y marzo de 2026 las exportaciones hacia Colombia afectadas por la tasa recíproca sumaron USD 19 millones, lo que significó USD 17 millones menos respecto febrero-marzo de 2025 (una caída de 47%), mientras que las exportaciones de esas mismas subpartidas pero hacia otros países sumaron USD 779 millones, registrando un incremento de USD 69 millones (+10%), teniéndose un incremento neto (Colombia + demás países) de USD 52 millones (+7%).

Desde mayo-2026 Colombia aplica un nue-

Fuente:

Elaboración: Cámara

Cuadro Nº 5

Ecuador: Exportaciones no petroleras hacia Colombia, según afectación o no de tasa recíproca (cifras en millones de dólares)

Afectadas por tasa recíproca

Industrializadas

Extractos y aceites vegetales

Manufacturas de cuero, plástico y caucho

Otras manufacturas de metales

Manufacturas de papel y cartón

Elaborados de cacao

Otros químicos y farmacéuticos

Otras manufacturas de fibras textiles

Bebidas

Aceite de pescado

Azúcar

Farmacéuticos

Elaborados de banano

Primarias

Arroz

Otros productos agrícolas

Otros productos mineros

Plátano

Banano

No afectadas

Fuente: Banco Central del Ecuador

Elaboración: Cámara de Industrias de Guayaquil

Cuadro Nº 6

vo esquema para la tasa recíproca, misma que ahora cubre exportaciones que en 2025 sumaron USD 332 millones (39% de lo exportado hacia Colombia), con tasas del 35% (afectación a USD 41 millones en exportaciones), 50% (USD 11 millones), y 75% (USD 257 millones).

Conclusiones

Entre febrero y marzo de 2026, la aplicación de la tasa de seguridad por parte de Ecuador afectó al 95% de las importaciones que realiza el país desde Colombia, mientras que la aplicación de la tasa recíproca por parte de Colombia afectó al 33% de lo que importaba desde Ecuador. Para Ecuador, la aplicación de la tasa de seguridad represen-

taba comprometer a un proveedor que proporcionaba el 10% del total adquirido por Ecuador, y para Colombia la aplicación de la tasa recíproca (considerando el esquema vigente de febrero a abril) implicaba compromete a un proveedor que representaba el 14% de sus adquisiciones.

De lo anterior se puede establecer que hablar de saldos netos para Ecuador producto de esta situación es difícil, principalmente porque la intensidad aplicada por Ecuador supera a la aplicada por Colombia (al menos para lo ocurrido entre febrero y abril). Algo similar ocurre en términos fiscales, donde se observa que la aplicación de la tasa de seguridad ha representado entre

febrero y abril una recaudación de aproximadamente USD 121 millones (según cifras SRI), pero resta establecer si se ha generado recaudación adicional arancelaria por importaciones procedentes desde países sin acuerdo comercial o sujetos a aranceles diferentes a los aranceles base que se manejaba con Colombia.

Al margen de lo anterior, la escalada de medidas arancelarias entre Ecuador y Colombia durante 2026 ha evidenciado el elevado grado de integración productiva y comercial existente entre ambas economías, particularmente en segmentos industriales y manufactureros donde Colombia se había consolidado como proveedor relevante de materias primas, insumos intermedios y bienes de capital para la economía ecuatoriana.

Las cifras oficiales muestran que, durante los primeros meses de aplicación de la tasa de seguridad, Ecuador logró sustituir parcialmente las importaciones previamente realizadas desde Colombia mediante mayores adquisiciones procedentes de terceros países. Sin embargo, el comportamiento observado no ha sido homogéneo entre productos ni sectores.

Las grandes cifras oficiales (BCE) establecen con claridad que mientras un 41% de las importaciones procedentes de Colombia han sido sustituidas apropiadamente (teniéndose para estas una caída de 37% para las procedentes de Colombia (febrero-marzo 2026 versus mismo período de 2025), y un incremento de 40% para las procedentes de los demás países, con un resultado global de +34%), el 59% restante mantiene una tendencia a la baja, tanto a

nivel de las importaciones procedentes de Colombia (-65%), como las procedentes de otros países (-25%).

De manera particular, la información preliminar correspondiente a abril de 2026 sugiere que parte de la sustitución inicialmente observada podría no ser plenamente sostenible en el tiempo, registrándose en múltiples productos una reducción conjunta tanto de las importaciones procedentes de Colombia como de aquellas originadas en terceros países. Cabe acotar que de momento no existe información apropiada que permita establecer una sustitución a partir de producción local.

En el caso de las exportaciones ecuatorianas, las medidas recíprocas implementadas por Colombia han afectado principalmente a productos industrializados y a determinados bienes donde el mercado colombiano representaba una elevada participación dentro de las exportaciones totales del Ecuador hacia el mundo, configurando un escenario de alta sensibilidad comercial para ciertos sectores exportadores nacionales.

Finalmente, el conflicto comercial desarrollado entre ambos países durante 2026 pone de manifiesto que las relaciones económicas entre Ecuador y Colombia trascienden ampliamente el comercio fronterizo tradicional, reflejando la existencia de cadenas de abastecimiento y complementariedad productiva construidas durante décadas de integración regional, cuya alteración genera impactos diferenciados y de diversa magnitud sobre múltiples actividades económicas de ambos países.

Transformación Industrial 2026: El Giro Estratégico hacia la Logística Inteligente

En 2026, la digitalización no es opcional; es la única palanca de productividad frente a choques externos en nuestra economía dolarizada. La industria manufacturera creció un 9,7% en 2025, pero la brecha es clara: quienes adoptaron estrategias digitales reportan un 40% más de ingresos. Debemos reestructurar el P&L industrial vinculando cada software directamente a la eficiencia de la cadena de suministro.

No basta con automatizar; debemos orquestar los nodos de manera eficiente, mediante sistemas como WMS (Sistemas de Administran Almacenes) / TMS (Sistemas que Administran el Transporte) trabajando de forma integrada con los ERP (Sistemas de Gestión Empresarial), generando data y analítica para la toma de decisiones. Estas herramientas transforman el costo operativo en ahorro estratégico, logrando reducciones del 25% que hoy representan el capital crítico para financiar nuestra expansión en mercados globales.

Los cuellos de botella—energía y talento— amenazan nuestra viabilidad hacia 2030. La crisis eléctrica ya costó $2.000 millones; ante esto, la eficiencia energética vía ISO 50001 es una respuesta digital obligatoria, no un trámite. Además, el déficit del 60% en habilidades críticas exige un liderazgo que rompa el actual y tibio 45% de participación de la alta gerencia.

Agenda del CEO 2026:

Inversión resiliente: Priorizar autonomía energética y ciberseguridad ante riesgos sistémicos.

Capacitación continua: Formar el capital humano para cerrar la brecha técnica y maximizar el retorno tecnológico.

Visión 2030: Integración profunda en cadenas de valor globales con trazabilidad y sostenibilidad total.

El Salto Tecnológico:

Liderando la Transición hacia una Industria Eficiente y Global

En 2011, la energía solar se percibía en nuestro entorno como una posibilidad remota, accesible únicamente para quienes contaban con un capital considerable y espacios extensos. Hoy, en 2026, es una tecnología consolidada. Los costos de inversión y los plazos de amortización —que

JORGE NIOLA
GERENTE GENERAL DE TECHIES S.A.

en diversos casos presentan retornos de inversión de apenas cinco años— validan cualquier proyección financiera.

Desafíos técnicos de la transición energética

La integración de energía solar a gran escala introduce variables críticas que deben gestionarse con rigor técnico. Entre ellas destaca la afectación al factor de potencia, tanto en la instalación industrial como en la red eléctrica general.

Asimismo, para garantizar la continuidad operativa durante cortes prolongados, es fundamental implementar esquemas de microrredes. Estos sistemas permiten la gestión coordinada de energía solar, bancos de baterías y generadores (gas o diésel).

El horizonte tecnológico: Almacenamiento y flexibilidad.

El futuro tecnológico parece estar trazado, con alternativas emergentes como las baterías de hidrógeno o vanadio. No obstante, la incertidumbre persiste: un solo descubrimiento disruptivo tiene el potencial de redireccionar la industria global. Ecuador ha reducido significativamente su brecha tecnológica respecto a otros países y, aunque no estemos compitiendo en la carrera espacial, libramos nuestras propias batallas para superar años de rezago técnico.

El ciclo de la eficiencia energética

La eficiencia no es un destino, sino un proceso continuo. Al combinar la generación fotovoltaica con la automatización de procesos y la eficiencia operativa de los trabajadores, las empresas pueden distribuir mejor sus centros de costos y tomar decisiones de inversión con impacto real.

El flujo hacia la competitividad y la reputación corporativa sigue una hoja de ruta clara: Medir, Actuar, Ajustar y Mantener. Las organizaciones que no adopten sistemas digitales para monitorear su consumo y producción quedarán rezagadas frente a un mercado global que exige trazabilidad energética.

Las industrias y comercios de gran escala deben integrar consultores multidisciplinarios de ingeniería. Para obtener resultados diferentes y dar el salto hacia el futuro, es imperativo abandonar los métodos convencionales.

Marco regulatorio y competitividad internacional

El sector productivo ecuatoriano es innovador y resiliente por naturaleza. Sin embargo, se enfrenta a un ecosistema de normativas locales que en ocasiones son obsoletas o inexistentes. Para sortear estas barreras, muchas industrias han optado por adoptar estándares internacionales, facilitando así su camino hacia la exportación.

Ecuador cuenta con un sector de desarrollo de software robusto, con empresas locales que ya compiten con éxito en mercados internacionales. Este mismo espíritu debe trasladarse a la industria local.

El primer paso es el análisis técnico-financiero del consumo de recursos mediante tecnología de medición. Invertir en visibilidad de datos permitirá optimizar tiempos de respuesta y garantizar ahorros sostenibles, consolidando la competitividad de la industria nacional en un entorno cada vez más exigente.

LaEcuatorianaLogística lo que los números revelan

¿Dónde estamos parados y hacia dónde tenemos que ir?

Basado en la Encuesta Nacional

Logística Ecuador 2023 (ENL-EC 2023)

Imagina que de cada 100 dólares en ventas de tu empresa, 18 se van solo en mover la mercancía. Eso es Ecuador hoy. La Encuesta Nacional Logística 2023 — primera de su tipo, con 254 empresas, impulsada por el Clúster Logístico del Ecuador y ASOLOG — lo midió por primera vez con datos reales. El retrato es honesto: el sistema funciona, pero gasta demasiado, falla más de lo que debería y todavía le tiene miedo a la tecnología.

17,9% de cada venta se va en logística

promedio nacional | ENL-EC 2023

El costo: ser pequeño sale tres veces más caro

El 17,9% promedio oculta una desigualdad profunda: la empresa pequeña destina el 26,4% de sus ventas a logística; la grande, solo el 7,68%. El triple. Esa brecha aparece en todos los sectores y regiones del país. Las grandes tienen flotas, contratos y sistemas; las pequeñas pagan más por menos. No es solo un problema empresarial: es una barrera que frena al tejido productivo entero. El 40% del costo logístico lo absorbe el transporte y el 23% el almacenamiento — dos rubros que con organización y tecnología pueden reducirse de forma concreta.

Costo logístico / Ventas

Entrega a tiempo y completa

Pedido Perfecto

Tiempo extra por operación

Indicador Gran empresa Mediana Pequeña
Fuente: Encuesta Nacional Logística Ecuador 2023 — Clúster Logístico del Ecuador / ASOLOG

La calidad: 4 de cada 10 pedidos llegan con algún problema

El Pedido Perfecto mide si la entrega llegó completa, a tiempo, sin daños y con los papeles correctos. En Ecuador solo el 59,4% lo cumple. En empresas pequeñas ese número cae al 44,8%: 6 de cada 10 entregas decepcionan al cliente. El culpable no es el transporte ni el tráfico — son los errores documentales. Guías mal llenadas, facturas con inconsistencias, registros incompletos. Errores que un sistema digital básico eliminaría, pero que hoy siguen siendo manuales en la mayoría de las empresas.

El tiempo: casi 11 horas que se evaporan antes de arrancar

Un camión en Ecuador no solo mueve carga: también espera. La encuesta encontró 10 horas y 54 minutos de tiempo logístico promedio por operación, sin contar el tránsito. Casi 4 de esas horas son espera pura — dinero quemado en flota y personal parados. La solución no es construir más carreteras: es digitalizar la coordinación. Plataformas de citas, integración de sistemas, automatización en bodegas. Herramientas que ya existen y que en otros países hace años son estándar.

La tecnología: se conoce, no se usa y nadie la ve importante

Quizás el hallazgo más revelador: las empresas saben que existen herramientas tecnológicas, pero no las usan y casi no las consideran importantes. Rastreo vehicular: 44% de uso. Gestión de almacenes (WMS): 22%. Software de transporte (TMS): 18%. La tecnología logística se vive como

trámite, no como ventaja competitiva. Esa mentalidad es el verdadero obstáculo: mientras nadie entienda que un WMS elimina la mayoría de errores documentales o que un TMS recorta un 15% del gasto en combustible, la brecha con la región seguirá creciendo.

La hoja de ruta: cinco cosas concretas que hay que hacer

La encuesta no solo diagnostica — traza el camino. El sector definió cinco metas: bajar el costo logístico al 12-13% con tercerización y plataformas colaborativas; subir el Pedido Perfecto al 80% con gestión documental digital; reducir los tiempos de 11 a 7 horas digitalizando la coordinación; llevar el uso de tecnología del 20% al 50% en cinco años; y construir el Plan Nacional Logístico. Al Estado le piden tres cosas: seguridad en la cadena (18,7%), infraestructura vial (17,4%) y una política nacional que dé certeza a las inversiones (12,6%).

Ecuador tiene hoy, por primera vez, los datos para saber dónde está en logística y hacia dónde debe ir. No hacen falta recursos extraordinarios — hace falta decisión: empresas que profesionalicen su logística, un Estado que atienda los cuellos de botella ya identificados, y ambos midiendo el avance año a año. La Encuesta Nacional Logística es ese punto de partida, al momento se está estructurando una segunda encuesta que nos permitirá saber cómo hemos evolucionado en 3 años desde que se la realizó, ASOLOG y el Clúster Logístico realizan un diagnóstico real y efectivo con datos reales, la hoja de ruta está trazada. Ahora es turno de actuar.

TMS e Inteligencia Artificial la nueva ventaja competitiva de la logística

ENRIQUE YCAZA

GERENTE GENERAL DRIVIN ECUADOR

La logística atraviesa uno de los procesos de transformación más importantes de las últimas décadas. En un entorno marcado por tensiones geopolíticas, volatilidad en los costos, cambios constantes en las rutas comerciales y consumidores que demandan entregas más rápidas y transparentes, las cadenas de suministro enfrentan el reto de evolucionar hacia modelos más inteligentes, ágiles y resilientes.

Durante años, la logística fue entendida como una función operativa enfocada únicamente en mover productos de un punto a otro. Hoy, esa visión quedó atrás. La verdadera ventaja competitiva está en la capacidad de anticiparse a las disrupciones, tomar decisiones en tiempo real y optimizar operaciones mediante tecnología.

En este escenario, los sistemas TMS (Transportation Management System) potenciados con inteligencia artificial están redefiniendo la forma en que las organizaciones gestionan el transporte y la distribución. La integración de IA permite optimizar rutas dinámicamente, prever tiempos de entrega con mayor precisión, detectar anomalías en tiempo real y automatizar respuestas operativas sin intervención humana.

El impacto es significativo, reducción de costos logísticos, mayor eficiencia operativa, mejor utilización de recursos y una experiencia más confiable para el cliente final. Además, estas herramientas incrementan la visibilidad de toda la operación, fortaleciendo la trazabilidad y la capacidad de reacción frente a retrasos, congestión vehicular o interrupciones en la cadena de suministro. A esto se suma la evolución de la IA agentic,

una nueva generación de inteligencia artificial capaz no solo de analizar información, sino también de comprender contextos, tomar decisiones y ejecutar acciones de manera autónoma. Este avance representa un cambio profundo para la industria logística, ya que las empresas dejan de depender únicamente del monitoreo manual para contar con sistemas que actúan proactivamente frente a incidencias operativas.

Sin embargo, implementar inteligencia artificial en logística no depende únicamente de incorporar tecnología. Uno de los principales desafíos continúa estando dentro de las organizaciones, calidad de datos, madurez de procesos, integración entre áreas y gestión del cambio. La IA no corrige problemas estructurales; por el contrario, los hace más visibles.

Por ello, las empresas deben avanzar con una visión estratégica y progresiva. Antes de implementar automatización avanzada, es fundamental construir bases sólidas de información, procesos estandarizados y herramientas de visibilidad que permitan evolucionar hacia modelos más inteligentes y conectados.

En Latinoamérica existe hoy una gran oportunidad. Muchas compañías aún operan con procesos manuales y herramientas tradicionales, mientras que las organizaciones que adopten TMS con inteligencia artificial podrán obtener ventajas competitivas en eficiencia, escalabilidad y capacidad de respuesta.

La pregunta ya no es si la inteligencia artificial transformará la logística. La verdadera discusión es qué tan preparadas están las empresas para liderar ese cambio.

GUATEMALA

COSTA RICA

RETOS DE LAS EMPRESAS ECUATORIANAS PARA EXPORTAR: LA OPORTUNIDAD

CENTROAMERICANA

Ecuador es un país con una matriz productiva en permanente transformación. En los últimos años, el sector privado ha dado pasos significativos hacia la diversificación de su oferta exportable, avanzando más allá del petróleo y los productos agrícolas tradicionales para apostar por industrias con mayor valor agregado. Sin embargo, la internacionalización de las empresas ecuatorianas sigue siendo un proceso complejo, marcado por una serie de retos estructurales que limitan la capacidad del empresariado nacional de competir en mercados externos de manera sostenida y estratégica.

En ese contexto, Centroamérica se presenta como una de las regiones con mayor potencial para las exportaciones ecuatorianas no petroleras. Y dentro de ella, Guatemala y Costa Rica destacan como destinos estratégicos por su tamaño de mercado, su dinamismo industrial y los marcos comerciales preferenciales vigentes con Ecuador. Dos países que, juntos, representan el 42% de las exportaciones no petroleras de Ecuador hacia la región centroamericana.

Este artículo analiza los principales obstáculos que enfrentan las empresas ecuatorianas al momento de exportar, examina las condiciones que hacen de Guatemala y Costa Rica mercados prioritarios, y reflexiona sobre el papel que las misiones comerciales —como herramienta de internacionalización— pueden jugar para transformar la intención exportadora en resultados concretos.

Diagnóstico del Ecuador frente al reto exportador

Para entender los desafíos de la exportación ecuatoriana, es necesario partir de un diagnóstico honesto. Ecuador cuenta con ventajas comparativas claras: una posición geográfica privilegiada, dolarización que elimina el riesgo cambiario para sus socios comerciales, una biodiversidad que sustenta productos de alta calidad, y un sector industrial que ha demostrado capacidad de adaptación en sectores como alimentos procesados, farmacéutico, cosmética, muebles, plástico, papel y tecnología.

Sin embargo, convertir esas ventajas en flujos exportadores sostenidos exige superar barreras que van más allá del producto en sí. Los obstáculos más recurrentes pueden agruparse en cuatro dimensiones.

La primera es la dimensión informacional. Muchas empresas, especialmente las pequeñas y medianas, no cuentan con información suficiente sobre los mercados a los que podrían acceder: qué demandan, qué normativas técnicas y sanitarias deben cumplirse, qué precios maneja la competencia local, o qué canales de distribución son los más adecuados para cada sector. Esta brecha de información no solo genera incertidumbre, sino que lleva a muchas empresas a posponer indefinidamente la decisión de internacionalizarse.

La segunda es la dimensión relacional. Exportar no es simplemente colocar un producto en un avión o en un contenedor. Requiere construir relaciones de confianza con importadores, distribuidores, agentes comerciales y, en algunos casos, socios es-

tratégicos en el país de destino. El establecimiento de esas relaciones toma tiempo y exige presencia, credibilidad y conocimiento del mercado local. Para muchas empresas ecuatorianas, la ausencia de una red de contactos en el exterior es uno de los principales cuellos de botella de su proceso exportador.

La tercera dimensión es la regulatoria y técnica. Cada mercado tiene sus propias exigencias en materia de etiquetado, requisitos fitosanitarios, certificaciones de calidad, registros sanitarios o normas técnicas. No cumplir con estos requisitos puede significar rechazos en aduana, devoluciones costosas o incluso sanciones. El problema no es solo la existencia de estas normas, sino el desconocimiento de estas por parte de los exportadores, que suele derivar en errores evitables que frustran operaciones con potencial real.

La cuarta dimensión es la estratégica. Muchas empresas ecuatorianas se acercan a la exportación de manera reactiva: responden a un pedido esporádico desde el exterior, despachan una o dos veces, y luego la relación comercial se diluye por falta de seguimiento o de una propuesta de valor claramente estructurada para el mercado externo. Exportar de manera sostenida exige una decisión deliberada, un plan, recursos asignados y una visión de mediano plazo que muchas organizaciones aún no han desarrollado.

Ecosistema de promoción ecuatoriano aún puede crecer

Uno de los mayores desafíos del exportador ecuatoriano es, precisamente, identifi-

car y acceder a los canales de promoción comercial adecuados. En Ecuador existen múltiples iniciativas que buscan impulsar la internacionalización de la oferta nacional —misiones comerciales, exposiciones internacionales, oficinas comerciales públicas y privadas—, pero su impacto todavía no alcanza los niveles que registran países referentes de la región como Perú o Chile, economías que han logrado articular ecosistemas de promoción más robustos, con mayor coordinación entre el sector público, el privado y la academia.

En el ámbito de la exposición comercial, la situación es particularmente reveladora. Participar en las grandes plataformas internacionales —ferias y exposiciones en espacios físicos con calendarios conocidos y amplia convocatoria— requiere una preparación empresarial que no siempre está garantizada. Muchas empresas ecuatorianas llegan a estos escenarios sin haber desarrollado previamente una estrategia de entrada al mercado, sin materiales adaptados al idioma o la cultura del comprador, y sin un seguimiento post-feria estructurado. El resultado es previsible: alto costo de participación y bajo cierre de negocios efectivos, lo que genera frustración y, en muchos casos, el abandono de la estrategia exportadora.

Los costos de participación en estas plataformas constituyen, además, una barrera de entrada real para las empresas de menor tamaño. Cuando la experiencia exportadora es limitada y el número de competidores en el stand o en el mercado es elevado, la probabilidad de recuperar la inversión en el corto plazo se reduce signifi-

cativamente. Esto no significa que las ferias internacionales carezcan de valor —al contrario, son espacios de visibilidad y aprendizaje indispensables—, pero sí que requieren una preparación y un acompañamiento que no siempre están disponibles para todas las empresas.

A lo anterior se suman dos factores críticos que operan como frenos sistémicos. Por un lado, la logística exportadora ecuatoriana, que, si bien ha mejorado en los últimos años, todavía puede ser más eficiente en términos de tiempos y costos frente a competidores regionales. Por otro, el acceso a financiamiento especializado: en Ecuador el ecosistema de financiamiento orientado a la actividad exportadora es aún incipiente en comparación con países como Chile, Colombia o Perú, donde existen instituciones y programas con mayor desarrollo y trayectoria para cubrir los ciclos y riesgos propios del comercio internacional.

Comprender este ecosistema en su conjunto es fundamental para dimensionar co-

rrectamente el reto. No se trata únicamente de que las empresas quieran exportar más: se trata de construir las condiciones —informacionales, relacionales, logísticas y financieras— que hagan viable y sostenible esa decisión. Y en ese proceso, el rol de las organizaciones gremiales es determinante.

Guatemala y Costa Rica: mercados en expansión para la oferta industrial Dentro del mapa de oportunidades para el exportador ecuatoriano, Centroamérica ocupa un lugar que merece mayor atención de la que habitualmente recibe. La región combina proximidad geográfica relativa, afinidad cultural e idiomática, y una base industrial y de consumo que ha crecido de manera sostenida en la última década.

Guatemala es la economía más grande de Centroamérica. Según proyecciones del Instituto Nacional de Estadística de Guatemala (INE), el país cuenta con una población de 17,8 millones de habitantes. En materia económica, su PIB alcanzó los 113.200 millones de dólares en 2024, de acuerdo con datos oficiales del Banco Mundial. El país cuenta con un sector industrial diversificado y una clase empresarial activa, orientada tanto al mercado interno como a la reexportación hacia otros países de la región. Sectores como alimentos y bebidas, cosmética, farmacéutico y tecnología tienen en Guatemala un mercado receptor con capacidad de absorción real y con interés declarado en proveedores externos que ofrezcan calidad y precio competitivo.

Costa Rica, por su parte, presenta un perfil diferente pero igualmente atractivo. Según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos de Costa Rica (INEC), en 2024 el país contaba con 5,16 millones de habitantes. A pesar de su tamaño, su PIB per cápita alcanzó los 18.587 dólares en 2024, el más alto de Centroamérica, según el Banco Mundial. El país costarricense es un comprador sofisticado que valida productos con exigencias técnicas y de calidad elevadas. Ingresar exitosamente al mercado costarricense, en muchos casos, funciona como un sello de calidad que facilita el acceso a otros mercados de mayor exigencia.

Juntos, ambos países concentran compras industriales, a nivel global, superiores a los 54.500 millones de dólares y representan el 42% de las exportaciones no petroleras de Ecuador hacia Centroamérica. Más aún,

cuentan con acuerdos comerciales vigentes que otorgan acceso preferencial a una amplia gama de productos ecuatorianos, lo que reduce barreras arancelarias y mejora la competitividad del exportador nacional frente a proveedores de terceros países sin esos beneficios.

Los sectores con mayor potencial de colocación en estos mercados incluyen alimentos y bebidas procesadas, productos farmacéuticos y cosméticos, manufacturas de plásticos, software y soluciones tecnológicas, manufacturas de plástico y papel, maquinaria industrial y muebles de mediana y alta gama. Se trata, en gran medida, de sectores en los que el empresariado ecuatoriano ha desarrollado capacidades productivas reales y donde la calidad del producto nacional puede competir en condiciones favorables si se cuenta con la información, los contactos y la estrategia adecuados.

La misión comercial como herramienta efectiva de internacionalización Frente a los retos descritos, las misiones comerciales se han consolidado internacionalmente como uno de los instrumentos más eficaces para apoyar la internacionalización empresarial. A diferencia de la participación en ferias —que implica mayores costos y tiempos de preparación— o de la prospección virtual —que limita la construcción de confianza entre las partes—, una misión comercial bien diseñada permite al empresario pasar de la intención exportadora a la acción en un período corto y con resultados medibles.

Una misión comercial no es un viaje de negocios improvisado. Es una operación estructurada de inteligencia comercial, pros-

pección de contrapartes, agenda de citas preestablecidas y acompañamiento institucional que reduce significativamente la curva de entrada a un mercado nuevo. El empresario que participa llega al país de destino con reuniones confirmadas con compradores, distribuidores o importadores previamente filtrados y calificados en función del perfil de su empresa y su oferta exportable. No va a explorar: va a negociar.

Este modelo responde directamente a algunas de las limitaciones más frecuentes del ecosistema exportador ecuatoriano. Al trasladar al empresario al mercado de destino con una agenda estructurada, la misión elimina la brecha informacional: el empresario conoce de primera mano las preferencias del comprador, los estándares de calidad exigidos, los precios de referencia y los canales de distribución más adecuados para su sector. Al mismo tiempo, resuelve la dimensión relacional: las citas preagendadas con contrapartes calificadas permiten construir relaciones de confianza en un tiempo significativamente menor al que demandaría cualquier estrategia de prospección remota.

A esto se suma otro elemento de valor frecuentemente subestimado: el respaldo institucional. Cuando una empresa llega a un mercado extranjero acompañada por una cámara de reconocida trayectoria, su credibilidad ante la contraparte local se incrementa de manera sustancial. No llega como un proveedor desconocido que toca puertas; llega como parte de una delegación empresarial con respaldo formal, lo que facilita el acceso a interlocutores de mayor nivel y genera un entorno de confianza propicio para la negociación.

En ese marco, la Cámara de Industrias de Guayaquil va más allá del acompañamiento protocolario: ofrece una guía personalizada a cada empresa participante, desde la preparación previa hasta el seguimiento posterior a la misión. Esta atención individualizada permite que cada organización, con independencia de su tamaño o experiencia exportadora, llegue al mercado de destino con claridad sobre su propuesta de valor y con las condiciones necesarias para negociar en igualdad de condiciones.

Frente al problema del costo y la baja tasa de cierre que suele acompañar a la participación en grandes exposiciones internacionales, la misión comercial ofrece una alternativa más eficiente: menor inversión inicial, agenda enfocada en contrapartes con interés real, y acompañamiento durante todo el proceso. Para una empresa que da sus primeros pasos en la exportación, esto marca una diferencia decisiva entre una experiencia frustrante y una que genera resultados concretos.

Misión Comercial Guatemala – Costa Rica: cinco días para abrir mercados

En ese marco, la Cámara de Industrias de Guayaquil organiza, del 3 al 7 de agosto de 2026, la Misión Comercial Guatemala – Costa Rica, una iniciativa diseñada para conectar a las empresas socias con nuevos mercados, potenciales clientes y socios estratégicos en la región centroamericana. La misión contempla una agenda estructurada que combina eficiencia y profundidad: cinco días para maximizar el retorno sobre la inversión de tiempo del empresario participante, con una cantidad específica de citas de negocios por empresa en cada país destino. No son reuniones proto-

colares: son encuentros con compradores, importadores y distribuidores previamente prospectados y calificados según el perfil de cada empresa participante.

Los sectores convocados para esta misión son precisamente aquellos con mayor potencial en ambos mercados: software y tecnología, papel, muebles, alimentos y bebidas procesadas, plástico, farmacéutico, y cosmética y cuidado personal. La selección responde a un análisis de la demanda efectiva en Guatemala y Costa Rica, lo que incrementa la probabilidad de que las citas generadas se conviertan en relaciones comerciales de largo plazo.

Además de las ruedas de negocios, la misión incluye prospección y visita a zonas francas, asesoramiento completo y personalizado durante todo el recorrido, y el respaldo de una organización con noventa años de experiencia al servicio del sector industrial ecuatoriano.

La Cámara de Industrias de Guayaquil como facilitadora del acceso a mercados internacionales

La organización de esta misión refleja una función que las cámaras industriales deben asumir con mayor protagonismo en el ecosistema exportador ecuatoriano: la de facilitadores activos de la internacionalización. No basta con informar sobre oportunidades o conectar a los socios con fuentes de financiamiento; el valor diferencial de una cámara está en su capacidad de estructurar experiencias concretas que lleven al empresario de la teoría a la práctica exportadora.

Las misiones comerciales son, en ese sen-

tido, una de las expresiones más tangibles de lo que significa agregar valor desde la institucionalidad gremial. Implican trabajo previo de inteligencia comercial, negociación con contrapartes en el exterior, coordinación logística, selección y calificación de empresas participantes, y seguimiento post-misión para dar continuidad a los contactos generados. Es un trabajo que ninguna empresa puede hacer sola con la misma eficiencia y al mismo costo que una organización con infraestructura, red de contactos y credibilidad institucional acumulada.

La Cámara de Industrias de Guayaquil es un gremio industrial transversal del Ecuador: agrupa a empresas de los más diversos sec-

tores manufactureros y tiene como misión estratégica apoyar la colocación de la oferta de productos ecuatorianos en mercados internacionales. Esta vocación exportadora no es casual. Guayaquil concentra el 90% de la carga contenerizada ligada a las exportaciones del país, lo que convierte a la ciudad en el eje logístico desde el que se proyecta la industria nacional hacia el mundo. Desde esa posición, la Cámara trabaja para que la oferta industrial ecuatoriana siga encontrando mercados, clientes y socios en el exterior, con la certeza de que cada empresa que logra exportar contribuye a fortalecer el tejido productivo del país en su conjunto.

Para la Cámara de Industrias de Guayaquil, que este año celebra noventa años de vida institucional, la organización de esta misión es también un mensaje sobre su visión: una cámara que no solo acompaña a sus socios en el mercado interno, sino que los proyecta hacia el mundo con herramientas concretas, agenda estructurada y respaldo real.

En un entorno económico cada vez más competitivo y globalizado, la internacionalización empresarial se ha convertido además en un factor clave para el fortalecimiento del tejido productivo. Exportar no solo implica vender en otro país. También representa un proceso de transformación interna para las empresas. Aquellas organizaciones que logran consolidar una estrategia de internacionalización suelen fortalecer sus estándares de calidad, profesionalizar sus procesos comerciales, mejorar su capacidad logística y desarrollar estructuras más competitivas y sostenibles en el tiempo. La exposición a mercados internacionales

obliga a las empresas a comprender nuevas dinámicas de consumo, adaptarse a regulaciones más exigentes y elevar continuamente su propuesta de valor. Esto genera efectos positivos que trascienden la operación exportadora: impulsa la innovación, promueve la incorporación de tecnología, fortalece la planificación estratégica y mejora la capacidad de respuesta frente a entornos económicos cambiantes.

En países que han logrado consolidar una cultura exportadora sólida, la internacionalización empresarial ha sido uno de los motores más importantes para el crecimiento del tejido productivo. Exportar permite diversificar riesgos, ampliar mercados, generar economías de escala y reducir la dependencia de la demanda interna, especialmente en contextos económicos de desaceleración o incertidumbre.

Para Ecuador, fortalecer la presencia de sus empresas en mercados internacionales también representa una oportunidad para consolidar industrias con mayor valor agregado y proyectar una imagen país vinculada a calidad, innovación y competitividad. Cada empresa ecuatoriana que logra abrir mercado en el exterior no solo fortalece su propio crecimiento: también contribuye a dinamizar empleo, atraer inversión y posicionar la capacidad productiva nacional en escenarios cada vez más exigentes y globalizados.

Por ello, avanzar hacia una cultura empresarial más orientada a la exportación no debe entenderse únicamente como una meta comercial, sino como una estrategia de desarrollo productivo y competitividad para el país en su conjunto.

90 años, una

LCDA. KATHERINE GAIBOR ASISTENTE DE COMUNICACIÓN

iniciativa que impulsa educación y futuro

Durante 90 años, la Cámara de Industrias de Guayaquil ha sido parte activa del desarrollo productivo del Ecuador, impulsando el crecimiento de la industria, la generación de empleo y la competitividad del país. Hoy, en el marco de este aniversario institucional, damos un paso más allá con una iniciativa que busca generar un impacto social real y directo en la vida de las personas: “90 años, 90 oportunidades”.

Este programa nace con un propósito claro: transformar vidas a través de la educación. La iniciativa contempla la entrega de 90 becas educativas completas dirigidas a colaboradores de empresas afiliadas y sus familiares en primer grado de consanguinidad, para que puedan retomar, continuar o culminar su educación secundaria.

Actualmente, muchas personas deben abandonar sus estudios para priorizar el trabajo, apoyar económicamente a sus familias o asumir nuevas responsabilidades. Sin embargo, esto no significa que las ganas de seguir adelante desaparezcan. Por el contrario, existen miles de personas que aún sueñan con culminar la secundaria y abrir nuevas puertas para su futuro personal y laboral.

Consciente de esta realidad, la Cámara de Industrias de Guayaquil impulsa esta iniciativa junto a la Sociedad de Beneficencia de Señoras de Guayaquil, institución que desarrolla el programa educativo bajo una modalidad 100% online y acelerada, permitiendo completar cada año lectivo en cinco meses.

Más allá de ser una conmemoración, este proyecto busca convertir los 90 años de historia del gremio en oportunidades concretas para quienes, por diferentes circunstancias, no pudieron finalizar sus estudios. Porque detrás de cada persona que retoma la educación existe una historia de esfuerzo, responsabilidades y deseos de superación.

Este modelo educativo ha sido pensado para adaptarse a las necesidades actuales de quienes trabajan, tienen responsabilidades familiares o requieren mayor flexibilidad para estudiar. Gracias a esta modalidad, los beneficiarios podrán avanzar en sus estudios desde cualquier lugar y compatibilizar la educación con su vida diaria.

Las becas están dirigidas a personas con escolaridad inconclusa desde octavo año en adelante, mayores de 21 años, que formen parte de empresas afiliadas a la Cámara de Industrias de Guayaquil o sean familiares directos de sus colaboradores.

Cada beca cubre un año lectivo e incluye matrícula, acceso completo al programa educativo y acompañamiento académico durante el proceso de formación. La iniciativa busca facilitar el acceso a la educación y generar un impacto positivo no solo en quienes estudian, sino también en sus familias y entornos.

La educación tiene un efecto multiplicador. Cuando una persona estudia, no solo crece ella: crece su familia, crecen sus oportunidades y crece su capacidad de construir un mejor futuro. Por eso, “90 años, 90 oportunidades” busca convertirse en una herramienta de transformación social que impulse el desarrollo humano a través de la formación.

cumplen un rol fundamental en la difusión de esta oportunidad entre sus colaboradores. De esta manera, el proyecto busca llegar a quienes realmente necesitan una nueva oportunidad para continuar sus estudios.

Además, esta iniciativa refuerza el compromiso del sector industrial con el bienestar de las personas. Durante décadas, la industria ha sido motor de desarrollo económico; hoy también quiere ser motor de oportunidades sociales. El proyecto refleja una visión más humana y cercana del gremio, demostrando que el crecimiento del país también se construye apostando por la educación y el desarrollo de las familias ecuatorianas.

Las postulaciones al programa se realizan a través de las empresas afiliadas, quienes

Las becas serán asignadas bajo un esquema organizado y transparente. Inicialmente, se priorizará un beneficiario por empresa afiliada, con el objetivo de ampliar el alcance de la iniciativa y beneficiar a más organizaciones y familias. Posteriormente, en caso de existir cupos disponibles, podrán asignarse becas adicionales dentro de una misma empresa.

El programa cuenta con cupos limitados y contempla un total de 90 becas disponibles. Los interesados deberán cumplir con requisitos básicos como tener 21 años en adelante, presentar certificado de culminación de primaria y certificados de promoción de los años aprobados en secundaria, además de copia de cédula.

Con “90 años, 90 oportunidades”, la Cámara de Industrias de Guayaquil reafirma su compromiso con el desarrollo del Ecuador, demostrando que la educación sigue siendo una de las herramientas más poderosas para transformar vidas, fortalecer familias y construir un mejor futuro para todos.

Revisa toda la información aquí: Brochure del programa: https://drive.google.com/drive/folders/15wsnznw9OSTOFfk oEMqAPZ7AYAup9FfB?usp=sharing

1936: el año en que la industria comenzó

En agosto, la Cámara de Industrias de Guayaquil cumplirá 90 años. Su nacimiento fue parte de un momento histórico en el que Guayaquil, el comercio

En 1936, nuestro país era distinto. El Producto Interno Bruto alcanzaba los 11.109 millones de sucres (a valores de 1975, equivalentes aproximadamente a 102 millones de dólares). Su estructura productiva dependía en gran medida de bienes primarios y el salario mínimo era de 2 sucres diarios para los trabajadores de la Costa y de 1 sucre diario para los de la Sierra. En ese contexto empezaron a surgir actores e instituciones que impulsarían la organización del sector productivo y acompañarían el proceso de transformación económica que viviría el país en las décadas siguientes.

Fue precisamente allí donde la Cámara de Industrias de Guayaquil y otros gremios empresariales nacieron con la misión de representar a las empresas, articular la voz del sector productivo y fortalecer la capacidad de incidencia de quienes apostaban por producir, invertir y generar empleo de calidad en el Ecuador.

No se trató únicamente de crear una institución, sino de construir un espacio de representación para un sector que empezaba a asumir un rol cada vez más importante en la economía nacional.

Un país que empezaba a pensar en la industria

En la década de 1930, los principales productos de exportación del Ecuador estaban asociados a la producción agrícola y primaria. El cacao, tanto en estado natural como elaborado, seguía ocupando un lugar importante en la economía. También destacaban el café y sus elaborados, así como el banano, que con el tiempo se convertiría en uno de los productos emblemáticos de la oferta exportable ecuatoriana.

terior, pero todavía tenía por delante el desafío de transformar más, agregar más valor y diversificarse.

Ahí aparece la industria como una respuesta estratégica que, además de procesar las materias primas, abría la posibilidad de generar empleo urbano, incorporar nuevas tecnologías, especializar oficios, ordenar procesos y consolidar empresas capaces de producir de manera sostenible y sustentable.

La fundación de gremios y cámaras empresariales en ese período debe entenderse precisamente dentro de esa transición: el paso de una economía principalmente exportadora de productos primarios hacia una sociedad que empezaba a compren-

der el valor de industrializar, organizar y modernizar su aparato pro-

Guayaquil: ciudad, puerto y fábrica

En 1936, Guayaquil tenía aproximadamente 150.000 habitantes. Hoy, su población bordea los 2.800.000 habitantes. Ese crecimiento demográfico trajo consigo transformaciones en la economía, el urbanismo y la producción.

La ciudad que hoy conocemos como una gran metrópoli nació, en buena parte, de su relación con el río, el puerto y el comercio. La llegada de materias primas, maquinaria, insumos y nuevas ideas permitió que la ciudad se convirtiera en un punto estratégico para el desarrollo de empresas. En aquel entonces, el epicentro del comercio exterior se ubicaba en el Malecón Simón Bolívar. La actividad portuaria, comercial e industrial se concentraba alrededor de ese eje. La Aduana funcionaba en lo que hoy corresponde al Campus Las Peñas de la ESPOL, un dato que permite imaginar la cercanía entre la ciudad histórica, el movimiento de mercancías y la vida económica de Guayaquil.

El río fue vía de transporte, fuente de recursos, punto de conexión comercial y soporte físico para una naciente estructura industrial.

Las industrias que le dieron forma a la ciudad Para comprender el valor histórico de la Cámara de Industrias de Guayaquil, es necesario observar el tejido empresarial que existía

en esa época. Entre las principales industrias de la ciudad se encontraban la Fábrica de Cerveza, La Cemento Nacional, Segale, Nore ro, La Universal, la Compañía Ecuatoriana de Balsa, Luis A. Castagneto, La Italia, La Roma, la Empresa Eléctrica del Ecuador, Bebidas Efervescentes, La Favorita, Jabonería Nacio nal, Tenería La Iberia, La Reforma, V.M. Janer, Ingenio Valdez e Ingenio San Carlos.

Una época de papel, imprenta y palabra pública

Varias de esas empresas aún nos acompa ñan, representando a los sectores, oficios, tecnologías, empleos y formas de organiza ción económica que ayudaron a construir la identidad productiva de nuestra ciudad.

La industria guayaquileña se dividía prin cipalmente en sectores como ingenios y piladoras, alimentos y bebidas, tenerías, artes gráficas, cementos y materiales de construcción, y fármacos. Era una industria diversa para su tiempo, vinculada tanto al consumo interno como a las necesidades del comercio, la construcción, la alimenta ción y la vida urbana.

La industria transformó la ciudad. La obli gó a expandirse, a especializarse, a formar trabajadores, a desarrollar infraestructura y a mirar más allá del comercio. La industria introdujo una lógica de permanencia: pro ducir no solo para vender, sino para cons truir capacidades.

Cada fábrica aporta algo más que productos. Aporta crecimiento profesional, conocimiento técnico, cadenas de abastecimiento, demanda de servicios, formación de trabajadores y nuevas dinámicas urbanas. La industria modernizó el empleo, los procesos y la ciudad.

el rumbo del país.

Antes de la inmediatez digital, antes de las redes sociales y de la comunicación en tiempo real, las cámaras y gremios ya cumplían un papel clave como voceros de los sectores productivos. Eran espacios de articulación, pero también de pensamiento

económico, propuestas normativas y defensa de una visión de desarrollo.

El nacimiento de la Cámara de Industrias de Guayaquil fue la expresión de una época en la que el sector industrial necesitaba una voz organizada para dialogar con el sector público, con la sociedad y con otros actores económicos.

90 años después: una historia que sigue avanzando

En agosto, la Cámara de Industrias de Guayaquil llegará a sus 90 años. Casi un siglo después de su fundación, el país es otro, Guayaquil es otra y la industria enfrenta desafíos radicalmente distintos: globalización, innovación tecnológica, sostenibilidad, transformación digital, talento humano,

seguridad jurídica, comercio internacional y nuevas formas de producción.

Representar a la industria continúa siendo una tarea esencial en un país que necesita producir más, exportar más, innovar más y generar empleo

Cumplir 90 años significa entender de dónde venimos para proyectar con mayor claridad hacia dónde

En 1936, la industria guayaquileña se organizó alrededor del río, del puerto, de las fábricas y de una ciudad que empezaba a crecer. Hoy, además, la industria se organiza alrededor del conocimiento, la tecnología, la sostenibilidad, la competitividad y la integración con el mundo.

La Cámara de Industrias de Guayaquil nació en un momento en que el sector productivo necesitaba tener voz propia. Noventa años después, esa voz sigue siendo necesaria. Porque la industria no es solo una actividad económica. Es una forma de transformar recursos en oportunidades, ideas en empresas y trabajo en desarrollo. Producir es construir país.

La historia industrial de Guayaquil no se detuvo en 1936. Ese fue apenas uno de sus puntos de partida.

Hoy, a las puertas de los 90 años, la CIG reafirma una trayectoria que no pertenece únicamente al pasado. Pertenece también al futuro productivo del Ecuador.

Llegué escéptico. Volví inquieto.

Dos días en el AI Summit Colombia y una pregunta que no pude dejar en el avión.

ALBERTO GUERRERO

LÍDER DE INGENIA SUMMIT

SERVICIOS AL AFILIADO CIG

Llegué al AI Summit Bogotá con una mezcla de curiosidad profesional y cierta ansiedad sana. No iba únicamente a escuchar sobre inteligencia artificial; iba a observar cómo se estaba viviendo, vendiendo y aterrizando esa conversación en un mercado cercano al nuestro. Quería entender qué estaban mirando las empresas, qué preguntas hacían los ejecutivos, qué formatos funcionaban. Y, sobre todo, cuánto de ese ruido tecnológico estaba realmente conectado con productividad, eficiencia y negocio. Llegué con expectativas moderadas y la ligera sospecha de que sería otro espacio de PPT bonitos sin mucha sustancia. Me equivoqué casi de inmediato.

LA PRIMERA IMPRESIÓN

Lo primero que me golpeó fue la cantidad de gente. No estoy exagerando: había filas que serpenteaban por los pasillos del centro de convenciones para ac-

ceder a los workshops, y eso que todavía no eran las nueve de la mañana. Ejecutivos con credenciales al cuello negociando espacios en el cronograma. Networking en los rincones, junto a mesas de café, en cualquier rincón disponible. Ese zumbido particular que tienen los eventos cuando algo importa de verdad.

El AI Summit no era un evento de tecnología para tecnólogos. Era un evento de negocios con inteligencia artificial como idioma común. Y esa diferencia —sutil pero enorme— lo cambia todo.

Uno de los motivos por los que decidimos asistir fue el diseño del evento en sí.

No era el esquema clásico de una sala, un escenario y un desfile de ponentes. Había formatos simultáneos y en paralelo: Main Stage con keynotes de alto impacto, Workshops, Masterclasses, una clínica de consultoría rápida llamada 1:1 IA Clinic, y el Industry Stage —formato tipo TED, sin adornos—. Desde una plataforma digital podías construir tu propia agenda y seleccionar con quién querías hacer networking antes de llegar.

La idea partía de un reconocimiento que los eventos tradicionales suelen ignorar: no todos los asistentes buscan lo mismo.

Algunos quieren visión estratégica. Otros quieren casos concretos. Otros quieren sentarse con su computador y probar algo. Un buen evento ya no puede limitar-

se a una secuencia de charlas; tiene que ofrecer recorridos. La ejecución, honestamente, fue víctima de su propio éxito: el volumen de personas superó cualquier estimación y la experiencia se volvió un poco caótica. Pero incluso en eso había un aprendizaje valioso: las filas más largas eran para los espacios más prácticos. La gente no quería solo escuchar. Quería aprender haciendo.

Esa imagen —ejecutivos haciendo fila para entrar a un taller— dice mucho sobre el momento que estamos viviendo.

LA TARDE Y LOS AGENTES

La tendencia que más veces escuché ese primer día —en el Stage principal, en los

pasillos, en una conversación de diez minutos con un product manager de Medellín— fue una sola palabra: agentes.

Hasta hace poco, muchos hablábamos de copilotos: asistentes que ayudan a redactar, resumir o analizar información. Pero la conversación está avanzando hacia algo cualitativamente diferente. Los agentes de IA no solo ayudan a pensar; empiezan a ayudar a hacer. Pueden ejecutar tareas, conectarse con sistemas, aprender de datos y actuar dentro de flujos de trabajo concretos. No en abstracto. No como concepto de laboratorio. Sino en producción, funcionando hoy.

Equipos comerciales que reciben insights automáticos antes de llamar a un cliente. Sistemas que analizan correos, conversaciones de WhatsApp, grabaciones de llamadas —toda la interacción entre la empresa y sus clientes— para alimentar estrategias con una precisión que hace tres años parecía imposible. Estuve en una sesión donde explicaban cómo un agente identifica en qué momento del ciclo de compra está un usuario y redirige la conversación hacia el cierre. Sin intervención humana.

Me quedé callado un momento. No de asombro ingenuo, sino de ese tipo de silencio cuando algo encaja en un lugar que tenías pendiente de resolver.

Porque el punto clave no es la tecnología en sí. Es lo que permite: que lo que antes estaba disperso en hojas de cálculo, grabaciones, correos y memoria individual

empiece a convertirse en información accionable. La IA no genera valor por existir. Genera valor cuando mejora una decisión, acelera una tarea o revela algo que el equipo no estaba viendo.

LA ADVERTENCIA QUE MÁS IMPORTA

El segundo día llegué diferente. Menos turista, más observador.

Y lo que observé fue incómodo, en el buen sentido. Varias presentaciones volvieron sobre el mismo problema: la tasa de fracaso en implementaciones de IA es alta. Más alta de lo que cualquier folleto de vendedor admite. Y la causa, en la mayoría de los casos, no era tecnológica. Era estructural. Falta de arquitectura de datos. Ausencia de gobernanza. Procesos sin documentar que nadie quiso tocar antes de instalar un modelo encima.

La IA, dijeron más de una vez, no arregla el desorden. Lo amplifica. Una solución brillante sobre una estructura débil puede verse atractiva en una demostración, pero se cae cuando toca operar en la realidad.

Ese punto debería preocuparnos. En nuestras empresas solemos hablar de transformación e innovación, pero muchas veces sin responder primero preguntas básicas: ¿dónde están nuestros datos? ¿quién los administra? ¿qué calidad tienen? ¿qué procesos están documentados? La tentación es empezar por la herramienta en lugar de por la base. Compramos el martillo antes de saber exactamente qué clavo vamos a clavar.

Colombia, como mercado, está pasos adelante. No solo en adopción tecnológica, sino en algo más difícil de medir: la actitud. El perfil de los asistentes era diferente. La velocidad con la que las iniciativas pasan de la idea a la implementación es diferente. Los workshops eran aterrizados, con casos reales, con números. Me pregunté, en voz baja, cuántas veces hemos visto en Ecuador ese mismo entusiasmo seguido de la misma parálisis. La respuesta honesta es que demasiadas.

LA BRECHA QUE MÁS IMPORTA

Hubo un momento —no en ninguna charla formal, sino en una conversación de pasillo— donde alguien dijo algo que no pude quitarme de la cabeza en el vuelo de regreso:

“El problema no es la herramienta. El problema es que la gente todavía le tiene miedo a cambiar cómo piensa.”

Eso es la brecha cultural. No es que no tengamos acceso a las mismas herramientas que usan en Bogotá. Es que integrar la IA en el día a día de una organización requiere cambiar la forma de tomar decisiones, de confiar en los datos, de redefinir roles. Implica que los equipos pierdan el miedo inicial y entiendan que la IA no es una amenaza abstracta, sino una herramienta que exige dirección humana, contexto y responsabilidad. Y eso no lo instala ningún proveedor.

Lo que vi en el AI Summit fue una comunidad empresarial que ya cruzó ese umbral. O al menos está atravesándolo activamente, con los pies mojados y sin parar. Ejecutivos de empresas grandes

admitiendo errores de implementación frente a cientos de personas. Startups mostrando soluciones que nadie había encargado, porque nadie había imaginado todavía el problema que resolvían. Esa disposición a aprender en voz alta es lo que diferencia a un ecosistema que avanza de uno que observa.

DE REGRESO CON UNA TESIS

Me traje de Bogotá una convicción que ya tenía, pero que ahora tiene más músculo.

La diferencia ya no será quién usa inteligencia artificial. En los próximos dos o tres años, eso será tan común como usar correo electrónico. La diferencia real será quién sabe integrarla. Quién construyó la base de datos. Quién formó a su equipo no solo en el uso de una herramienta, sino en una nueva forma de trabajar y de decidir. Quién entendió que la IA no se integra por decreto, sino con método, cultura y visión práctica.

Y la verdadera brecha, en consecuencia, no es tecnológica. Es cultural.

Ecuador tiene talento, empresas sólidas y sectores con enorme potencial para beneficiarse de estas herramientas. La IA agéntica puede cambiar la forma en que trabajamos en ventas, compras, distribución y atención al cliente. Un agente bien diseñado puede dar seguimiento a oportunidades, preparar reportes, analizar interacciones, activar alertas y reducir tareas repetitivas. Pero para llegar ahí no basta el entusiasmo. Hace falta estructura. Y hace falta la conversación correcta: no si adoptar la IA, sino cómo hacerlo de forma sostenida y estratégica.

LA CONVERSACIÓN QUE QUEREMOS

TRAER A GUAYAQUIL

Esa transición —menos enfocada en el asombro y más orientada a la aplicación real— es justamente lo que queremos impulsar con la segunda edición de INGENIA Summit, bajo el nombre IA en Acción, prevista para el 17 de septiembre de 2026 en el Hotel Hilton Colón.

Porque si algo me dejó claro Bogotá es que la IA no espera a que todos estemos listos. Avanza. Aprende. Se integra. Y obliga a las organizaciones a hacerse una pregunta incómoda, pero necesaria:

¿Estamos preparando a nuestras empresas para usar inteligencia artificial como una herramienta más, o para convertirla en una verdadera capacidad de negocio?

No se trata de replicar lo que vi en Bogotá. Se trata de construir nuestra propia respuesta al momento: un espacio diseñado para el ecosistema empresarial ecuatoriano, con foco en las áreas donde la IA puede generar impacto real en las operaciones —compras, ventas y distribución—. Entender qué funciona, qué falla, qué exige preparación y qué oportunidades concretas se abren para nuestras industrias.

ZOOM INDUSTRIAL

De izquierda a derecha: María

Arca Continental Ecuador es reconocida por tercer año consecutivo en el Ranking Grandes Empleadores

Quito, mayo de 2026. En línea con su propósito de crear valor compartido de manera sostenible, y reafirmando su compromiso con atraer, desarrollar y retener al mejor talento, Arca Continental Ecuador, grupo empresarial conformado por AC Bebidas, Tonicorp e Inalecsa fue reconocida por tercer año consecutivo en el Ranking Grandes Empleadores del Ecuador 2025, ubicándose en el puesto 15 entre las organizaciones que más impulsan la generación de empleo formal en el país.

Para la compañía el activo más valioso son los cerca de 9.500 colaboradores directos. Por ello, promueve iniciativas orientadas a fortalecer su bienestar integral, el desarrollo profesional y la atracción del mejor talento. En Arca Continental, “Descubre lo que podemos lograr juntos” no es solo una frase, sino una invitación constante a crecer y construir en equipo, reafirmando su compromiso con el desarrollo personal y profesional del talento joven. Asimismo, la empresa apuesta por programas de capacitación continua que permiten a sus colaboradores adquirir nuevas habilidades y tecnologías, preparándolos para aprovechar nuevas oportunidades de crecimiento y desarrollo del negocio.

“En Arca Continental tenemos la firme convicción de que el éxito se construye junto a nuestra gente. Por ello, impulsamos una cultura organizacional basada en valores sólidos y en una gestión responsable de nuestro talento humano. De esta manera, este reconocimiento se convierte en un reflejo de nuestra visión de impulsar el crecimiento sostenible del país”, destacó Luciano Barrano, Director de Capital Humano Arca Continental Ecuador.

A través de estas acciones, Arca Continental Ecuador reafirma su compromiso con el desarrollo integral de sus colaboradores y seguir impulsando una gestión basada en estrategias que le permita generar valor compartido.

Pia Zambrano y Sofía Sierra, Gerente de Comunicación y Sostenibilidad
Arca Continental Ecuador.

ZOOM INDUSTRIAL

Pie de foto: Representantes de NIRSA junto a Lavinia Valbonesi de Noboa, Primera Dama de Ecuador, durante la firma del convenio con la Fundación ANA.

NIRSA firma convenio con Fundación ANA y renueva su alianza con el Banco de Alimentos Diakonía para fortalecer la seguridad alimentaria en Ecuador

Guayaquil, marzo 2026.- NIRSA, empresa ecuatoriana con 68 años de trayectoria y productora de Alimentos Real, fortalece su compromiso con la seguridad alimentaria y la nutrición en el país mediante una alianza con Fundación ANA y la renovación de su convenio con el Banco de Alimentos Diakonía. Ambas acciones forman parte de su estrategia de sostenibilidad orientada a generar impacto social positivo y sostenible.

La iniciativa toma relevancia frente a los desafíos nutricionales que enfrenta Ecuador. Según UNICEF, la desnutrición crónica infantil afecta al 20,1% de los niños menores de 2 años, mientras que la FAO reportó que el 13,9% de la población sufrió hambre en 2023.

“En NIRSA entendemos que una alimentación nutritiva es fundamental para el bienestar y desarrollo de las personas. Por eso impulsamos alianzas que transforman la solidaridad en acciones concretas para las comunidades”, señaló Melissa Aguirre, Gerente de Asuntos Corporativos de NIRSA.

Como parte de esta agenda, la compañía firmó un convenio con Fundación ANA para entregar periódicamente atún a Casa ANA, comedor comunitario de Quito que atiende a más de 150 personas al día, fortaleciendo así la alimentación de sus beneficiarios con proteína de alta calidad.

Además, NIRSA renovó por un año su alianza con el Banco de Alimentos Diakonía para continuar impulsando el programa “Kilos de Amor”, enfocado en apoyar la nutrición infantil. En los últimos años, la empresa ha donado 25,7 toneladas de alimentos, equivalentes a aproximadamente 250.000 platos, beneficiando a 3.800 niños y niñas en Guayaquil.

Con estas acciones, NIRSA reafirma su compromiso con el bienestar y desarrollo sostenible del país.

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Tortolines presenta Tigrillo Mixto, nuevo sabor inspirado en el verde ecuatoriano

Guayaquil, mayo de 2026. – Inalecsa, empresa de Arca Continental Ecuador, presenta Tortolines sabor a Tigrillo Mixto, una nueva edición especial inspirada en uno de los sabores más tradicionales de la gastronomía ecuatoriana.

Fiel a su esencia “Naturalmente ecuatorianos”, Tortolines lleva el sabor del tigrillo costeño a una experiencia crocante que combina el toque del chicharrón de cerdo con la suavidad del queso, evocando el sabor casero del tradicional plato elaborado a base de verde.

Esta innovación es parte de una estrategia de sabores locales, que la marca ha venido trabajando durante los últimos 10 años; con la finalidad de rescatar esos sabores tradicionales que nos unen como país.

“Con Tortolines Tigrillo Mixto buscamos innovar desde sabores que forman parte de nuestra identidad y fortalecen la conexión de la marca con los consumidores, ofreciéndoles un delicioso snack para toda ocasión de consumo”, destacó César Hernández, Gerente de Marketing de Inalecsa.

El lanzamiento estará acompañado de degustaciones, activaciones en puntos de venta y una campaña digital bajo el mensaje “El verde que nos une”. Tortolines sabor a Tigrillo Mixto ya está disponible en presentación de 22 gramos, a un precio sugerido de $0.25, en tiendas y supermercados a nivel nacional.

Inalecsa invita a descubrir este nuevo sabor, reafirmando su compromiso con la innovación y las tendencias que marcan el mercado de snacks en el país.

TORTOLINES TIGRILLO MIXTO: ¡EL SABOR DEL VERDE QUE NOS UNE!

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Arca Continental Ecuador impulsa la modernización de los tenderos con innovación y capacitación

Ecuador, marzo de 2026. - En el marco del Día del Tendero, Arca Continental Ecuador destaca el rol clave que desempeñan los tenderos en el dinamismo de la economía local. A través de acceso a herramientas de gestión, tecnología, capacitación y programas de lealtad. La compañía trabaja junto a más de 194 mil tenderos fortaleciendo sus capacidades y aportando al crecimiento sostenible de sus negocios.

Entre estas iniciativas destacan los programas de profesionalización dirigidos a socios detallistas, que incluyen capacitaciones orientadas a fortalecer sus habilidades como microempresarios y promover una administración más eficiente en tiendas, panaderías, cafeterías y restaurantes. Este acompañamiento se complementa con la instalación de equipos de frío, esenciales para asegurar la disponibilidad y frescura de los productos en los puntos de venta. Lo que contribuyen a mejorar la eficiencia energética, optimizar la operación de los negocios y ofrecer una mejor experiencia a los consumidores.

La compañía también impulsa la transformación digital de sus socios detallistas a través de Tuali, una plataforma digital omnicanal que facilita la gestión de pedidos, con el acceso al portafolio de Coca-Cola, TONI, Topsy e Inalecsa. Durante el último año, la aplicación incorporó nuevas funcionalidades que mejoran la experiencia del usuario, con una navegación más intuitiva, recomendaciones basadas en el historial de compra y un acceso más rápido a promociones y categorías clave. Volviendo a Tuali un aliado estratégico para los tenderos.

Adicionalmente, los clientes pueden participar en “GANA”, un programa de lealtad 100% digital que premia a los tenderos por sus compras y por cumplir retos. Los puntos acumulados pueden canjearse por un catálogo de recompensas y productos de la marca.

Con estas iniciativas, Arca Continental Ecuador reafirma su compromiso con el fortalecimiento del canal tradicional, impulsando el desarrollo de los tenderos que forman parte esencial de la cadena de valor e impulsan la economía local del país.

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Capacitación sobre equipos de protección personal.

Colaboradores del CEDI Calderón y Planta Quito durante las jornadas

Arca Continental fortalece su cultura de prevención con la Semana de Seguridad a nivel nacional

Ecuador, mayo de 2026.- Arca Continental Ecuador, grupo empresarial conformado por AC Bebidas, Tonicorp e Inalecsa, implementa un modelo de negocio sostenible que impacta positivamente en las comunidades que opera y su cadena de valor.

Para la compañía el activo más valioso son los cerca de 9.500 colaboradores directos. Por ello, promueve iniciativas orientadas a fortalecer su bienestar integral, el desarrollo profesional y la atracción del mejor talento. Además de la formación permanente mantiene dentro de su producción, el cumplimiento de las normas de seguridad que garantizan el bienestar de los colaboradores durante las jornadas de trabajo.

Las fábricas y centros de operación de la compañía cuentan con la certificación ISO 45001, norma que garantiza la implementación de un Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo de manera eficaz y adecuado; con el objetivo de prevenir las lesiones y posibles afectaciones en los colaboradores. En esta línea, en el marco del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, la compañía desarrolló la Semana de la Seguridad a nivel nacional, con el objetivo de fortalecer la cultura preventiva y promover el autocuidado y la corresponsabilidad, tanto dentro del entorno laboral como en la vida cotidiana de sus colaboradores. Durante la jornada se realizaron webinars sobre prevención de riesgos y bienestar, complementados con campañas de seguridad y retorno seguro a casa.

Desde la visión de la compañía los colaboradores son el medio y el destino en la construcción de un mejor futuro. El desarrollo integral de los colaboradores incluye el fortalecimiento de su rol como agentes de cambio positivo en la comunidad.

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El himno de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ de Coca-Cola, “JUMP”, enciende Latinoamérica con remix de Pedro Sampaio

Quito, mayo de 2026.- The Coca-Cola Company continúa fortaleciendo su vínculo con la música, la cultura y el deporte con el lanzamiento de “JUMP”, el nuevo himno oficial de Coca-Cola para la Copa Mundial de la FIFA 2026™. La canción, lanzada a través de su sello musical Real Thing Records en alianza con Capitol Records, es una nueva versión del clásico éxito de los años 80 interpretada por J Balvin y Amber Mark, junto al legendario guitarrista Steve Vai y el productor y baterista Travis Barker.

La nueva propuesta mantiene la esencia del tema original con sintetizadores y guitarras icónicas, incorporando sonidos modernos y una producción de alto impacto pensada para estadios y grandes celebraciones futboleras. El tema ya había sido adelantado este año en la campaña “Bubbling Up” de Coca-Cola.

Para Latinoamérica, Coca-Cola presentó además un remix regional exclusivo creado por el productor y DJ brasileño Pedro Sampaio. Esta versión aporta ritmos latinos y una energía inspirada en la pasión futbolera de la región, convirtiéndose en un homenaje a la cultura y alegría colectiva que rodea al Mundial.

“Latinoamérica vive y respira fútbol y música como ningún otro lugar”, afirmó Claudia Navarro, presidenta de marketing de Coca-Cola para Latinoamérica, destacando el protagonismo de artistas latinos en esta campaña global.

Disponible en plataformas digitales, “JUMP” acompaña la cuenta regresiva hacia la Copa Mundial de la FIFA 2026™ y se suma a la tradición de himnos mundialistas impulsados por Coca-Cola, como “Wavin’ Flag”, “The World Is Ours” y “Colors”.

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Revista Industrias mayo 2026 by Cámara de Industrias de Guayaquil - Issuu