Semanario de la Arquidiócesis de San Luis Potosí
No ser justo y fraterno, es una vida estéril
Año 8
No. 364
Semana del 28 de febrero al 05 de marzo de 2016
P
ara ilustrar mejor el mensaje, de este domingo, Jesús nos cuenta una parábola: la higuera que no daba frutos. En esta parábola podemos llegar a descubrir que el dueño es el Padre Dios, el cuidador o jardinero sería el Hijo Jesús y la higuera, representaría a todo discípulo que no produce frutos. La decisión del dueño provocado por el cansancio de esperar siempre sin resultados, es una situación dolorosa para el oyente judío. Los pueblos semitas valoraban muchísimo la vegetación, los árboles, las plantas, justamente por el tipo de clima que tenían. De ahí que cortar un árbol es una desgracia. La imagen del árbol seco, caído o quemado aparece con frecuencia en la biblia como figura del pecador castigado. Una vida que se conforma con lo único que la sociedad actual ofrece, es una vida estéril. Conformarse con trabajar, gastar, tener una vida cómoda,
darse unos placeres y seguir en ese círculo, es una vida estéril. No atreverse a mirar los sufrimientos de tantos hermanos y hermanas nuestras y hacer algo al respecto, es una vida estéril. No animarse a curar los corazones heridos e infundir consuelo y esperanza a nuestro alrededor, es una vida estéril. Quedarnos en nuestra zona de confort y no contribuir en la construcción de un mundo más justo y fraterno, es una vida estéril. Y aún más: una Iglesia que se conforma con conservarse y sobrevivir, es una iglesia estéril. Una religión que no transforma vidas y las hace fecundas, es una religión estéril. Una liturgia que se queda en el ritualismo y no rompe los muros de la comodidad e indiferencia, es una liturgia estéril. Y así podríamos extender la lista de lo que significa una vida estéril…
La monja más anciana del mundo cumple 109 años:
“Se debe a un don de Dios” S
e llama Sor Cándida Belloti cumplió, el pasado sábado 20 de febrero, nada más y nada menos que 109 años. Es la religiosa más anciana del mundo, posee una salud de hierro y está convencida de que su longevidad se debe a un don especial de Dios, como contó una religiosa de su convento. Pertenece a la Orden de San Camilo de Lellis y vive en el convento de la ciudad de Lucca, en la Toscana italiana, en el centro-norte de Italia. Ha servido a los enfermos en los hospitales de diversas ciudades del país, como lo hizo también el fundador de su Orden, San Camillo de Lellis, conocido por “desgastarse” por los enfermos, poniendo las bases para la figura del enfermero y del capellán de hoy día. Es el patrón de los enfermos, enfermeros y de los centros de sanidad. El día de su cumpleaños, fue para Sor Cándida una jornada muy especial y lo festejó como bien se merece junto al resto de religiosas del convento. Una de las religiosas contó que “Sor Cándida se encuentra muy bien y está muy contenta por cumplir un año más”. “Comenzamos a festejarlo con una Misa en la que hemos rezado por ella y después una comida todas juntas con dulce incluido, como un cumpleaños normal”, relató entre risas. Sor Cándida dice que su longevidad se debe a “un don especial de Dios”, revela su compañera de convento, quien además asegura que “está bien de salud y si Dios quiere le dará todavía más vida”. “Ella habla, come y es autosuficiente”, añadió. Siendo la tercera de 10 hijos, Sor Cán-dida sintió la llamada de Dios a la edad de 16 años e ingresó a un convento cuando tenía 22. Desde entonces está convencida de que Cristo la llamó desde la eternidad. Sor Cándida ha sobrevivido a dos guerras mundiales y ha convivido con el nacimiento de cientos de avances, por lo que para muchos, esta religiosa es un pozo de sabiduría. En 2014, con motivo del 400 aniversario de la muerte de San Camilo de Lellis, Sor Cándida festejó esta fecha tan especial en Roma, participando en la Misa matutina que el Papa Francisco celebra cada mañana en la Casa Santa Marta y recibiendo una bendición del Pontífice. Aseguró que la verdadera felicidad “es apreciar el momento tal y como Dios nos lo da”. “Lo que realmente hace falta en la vida es dar gracias a Dios por lo que nos da, porque es lo único que hará feliz al hombre. El hombre debe aceptar cada momento que viene y decir ‘gracias’”. Sor Cándida, continúa lúcida y dinámica desde la mañana hasta la noche y sigue plenamente la vida de la comunidad, participando en los actos comunes y las celebraciones Eucarísticas.
Domingo 28 de febrero de 2016
Enseñanzas para poner en práctica
B
ien, bien. Ya se habló mucho de la pasada visita del Papa Francisco a México. Seguro que muchos potosinos asistieron a más de un encuentro del Pontífice. Las redes sociales están repletas de experiencias personales y sociales de esta visita pastoral del Papa a nuestra nación. Los medios cubrieron los diversos encuentros del sucesor de Pedro. Se pueden leer muchas cosas edificantes, lo mismo que opiniones nefastas y provocadoras. Como sea, esta visita, a pesar de lo mediático, tuvo muchos rostros; hay demasiados motivos para reflexionar. Por ejemplo, aquel mensaje a los Obispos de México, en que les recuerda la noble labor, la seria tarea de ser pastores cercanos a su pueblo. Aquí tenemos mucho que opinar, sin embargo, el mensaje, en particular fue para ellos, para los sucesores de los apóstoles, para los que, como él están llamados por vocación especialísima a apacentar el rebaño del Señor, siempre en su nombre y siempre con caridad, con amor, con las mismas actitudes e intenciones de Jesucristo. Con los jóvenes el Papa habló de la esperanza y de la riqueza de México que son ellos; pero este mensaje puede venir bien para todos los habitantes de este país. Tenemos una gran riqueza; tenemos amor. La riqueza son los valores que aun hay en cada mexicano. “no todo está perdido”. El Papa les recordó a los jóvenes de México que no pueden creer que solo se pueda optar por la violencia o el crimen toda vez que nuestra nación parece ofrecer solo eso. Les recordó que la vida no está en el poseer esto o aquello. Les dio una palabra de esperanza: “Jesucristo”, como el inspirador de sueños grandes, como el que renueva continuamente la esperanza; como el que despierta el encanto de disfrutar la vida y de trabajar juntos; como el que es capaz de encender lo mejor de nosotros mismos. A las familias de México les recuerda el valor de la tolerancia, del respeto mutuo, la importancia de permanecer en el amor, de revalorar continuamente el matrimonio; el Papa invitó a las familias a la conversión y reconciliación permanente; a perdonarse setenta veces siete, a recomenzar de nuevo una y otra vez. De manera res-petuosa, pero clara dejó claro que la institución matrimonial entre un hombre y una mujer no pasa jamás; que surgen sociedades de convivencia, es decir, familias diferentes; dijo de ellas que son mo-delos que se basan en el aislamiento; y que finalmente son ideo-logías destructoras de la familia, del núcleo de la familia, la cual es la base de la sociedad. A los sacerdotes, religiosos, religiosas, consagrados y seminaristas les habló y les recordó su misión en la Iglesia y les recordó también la importancia de rezar. Les dijo que no se debe vivir como “funcionario de lo divino”; que la Iglesia no es “la empresa de Dios”, que nuestra misión consiste en decir con nuestra vida: “Padre nuestro”; les invitó a luchar contra la “resignación”, contra el pensar que las cosas no tienen remedio; la resignación, decía el Papa, nos impide caminar y también hacer camino; es una gran tentación; de ahí la importancia de orar y pedir al Padre que no nos deje caer en esta tentación. Otros discursos dirigió el Papa Francisco a diversos ambientes y personas; los medios de comunicación a veces se detienen en algunos puntos, pero los reflexionan de modo que aparezcan aparatosos o hasta escandalosos; lo cierto es que el Papa a cada sector dejó mensajes que no deben quedarse guardados o no deben formar solo parte de unos hermosos días para los creyentes de este país; es necesario recordar continuamente estas enseñanzas y llevar a la práctica lo que a cada cual recomendó. Queda mucha reflexión por hacer; afortunadamente tenemos los medios digitales en los que podemos encontrar nuevamente las palabras de Su Santidad Francisco y meditarlas despacio, con atención, sin prisas; si quitamos los gritos, los “vivas” del pueblo mexicano, podremos tener claros estos mensajes que, en los momentos emotivos y gozosos, parecen no hacer eco; lejos de aquellos días de fiesta, se pueden leer, en los momentos de paz, todos estos mensajes; podremos ver con claridad aquello que dijo Francisco a cada uno.
El día de la Expiación Queridos hermanos y hermanas, muy buenos días. Cada 50 años, “el día de la Expiación” (Lev 25, 9), cuando la misericordia del Señor era invocada sobre todo el pueblo, el son de la trompeta anunciaba un gran evento de li-beración. De hecho, leemos en el Libro del Levítico: “Declararán santo el año cincuenta y promulgarán por el país la liberación para todos sus habitantes. Será para ustedes un jubileo: cada uno recobrará su propiedad y retornará a su familia […] En este año jubilar cada uno recobrará su propiedad” (25, 10.13). Según estas disposiciones, si alguno había sido obligado a vender su tierra o su casa, en el jubileo podía retomar la po-sesión; y si alguno había contraído deudas y, no podía pagarlas, hubiese sido obligado a ponerse al servicio del acreedor, podía regresar libre a su familia y recuperar todas las propiedades. Era una especie de “indulto general”, con el cual se permitía a todos regresar a la situación originaria, con la cancelación de todas las deudas, la restitución de la tierra, y la posibilidad de gozar de nuevo de la libertad propia de los miembros del pue-blo de Dios. Un pueblo “santo”, donde las prescripciones como la del jubileo servían para combatir la pobreza y la desigualdad, garantizando una vida digna para todos y una justa distribución de la tierra sobre la cual habitar y de la cual extraer el sustento. La idea central es que la tierra pertenece originalmente a Dios y ha sido confiada a los hombres (Cf. Gén 1, 28-29), y por eso ninguno puede atribuirse la posesión exclusiva, creando situaciones de desigualdad. Esto, hoy en día, podemos pensarlo y vol-verlo a pensar; cada uno en su corazón creo que tiene demasiadas cosas. Pero ¿por qué no dejar a quienes no tienen nada? El diez por ciento, el cincuenta por ciento... Yo digo: que Espíritu Santo inspire a cada uno de ustedes. Con el jubileo, quien se había vuelto pobre volvía a tener lo necesario para vivir, y quien se había hecho rico restituía al pobre lo que le había quitado. El fin era una sociedad basada en la igualdad y la solidaridad, donde la libertad, la tierra y el dinero se convirtieran en un bien para todos y no sólo para algunos, como sucede ahora, si no me equivoco... Más o menos, las cifras no son seguras, pero el ochenta por ciento de la riqueza de la humanidad está en manos de menos del veinte por ciento de la población. Es un jubileo —y esto lo digo recordando nuestra historia de salvación— para convertirse, para que nuestro corazón se haga más grande, más generoso, más hijo de Dios, con más amor. Les digo una cosa: si este deseo, si el jubileo no llega a los bolsillos, no es un verdadero jubileo. ¿Lo entienden? ¡Y esto está en la
Biblia! No lo inventa este Papa: está en la Biblia. El fin —como dije— era una sociedad basada en la igualdad y la solidaridad, donde la libertad, la tierra y el dinero se convirtiesen en un activo para todos y no para algunos. De hecho, el jubileo tenía la función de ayudar al pueblo a vivir una fraternidad concreta, hecha de ayuda recíproca. Podemos decir que el jubileo bíblico era un “jubileo de misericordia”, porque era vivido en la búsqueda sincera del bien del hermano necesitado. En la misma línea, también otras instituciones y otras leyes gobernaban la vida del pueblo de Dios, para que se pudiese experimentar la misericordia del Señor a través de la de los hombres. En esas normas encontramos indicaciones válidas también hoy, que nos hacen reflexionar. Por ejemplo, la ley bíblica prescribía el pago del “diezmo” que era destinado a los Levitas, encargados del culto, los cuales no tenían tierra, y a los pobres, los huérfanos, las viudas (Cf. Dt 14, 22-29). Es decir, se preveía que la décima parte de la cosecha, o de lo proveniente de otras actividades, fuese dada a quienes estaban sin protección y en estado de necesidad, favoreciendo así condiciones de relativa igualdad dentro de un pueblo en el cual todos deberían comportarse como hermanos. Estaba también la ley concerniente a las “primicias”. ¿Qué es esto? La primera parte de la cosecha, la parte más preciosa, debía ser compartida con los Levitas y los extranjeros (Cf. Dt 18, 4-5; 26, 1-11), que no poseían campos, así que también para ellos la tierra fuese fuente de nutrimento y de vida. “La tierra es mía, y ustedes son emigrantes y huéspedes en mi tierra” (Lev 25, 23). Somos todos huéspedes del Señor, en espera de la patria celeste (Cf. Heb 11, 13-16; 1 Pe 2,11), llamados a hacer habitable y humano el mundo que nos acoge. Y ¡cuantas “primicias” quien es afortunado podría donar a quien está en dificultad! ¡Cuántas primicias! Primicias no sólo de los frutos de los campos, sino de todo otro producto del trabajo, de los sueldos, de los ahorros, de tantas cosas que se poseen y que a veces se desperdician. Esto también sucede hoy. A la Limosnería apostólica llegan muchas cartas con un poco de dinero: “Esta es una parte de mi sueldo para ayudar a otros”. Y esto es bonito; ayudar a los demás, a las instituciones de beneficencia, a los hospitales, a las residencias de ancianos...; dar también a los emigrantes, los que son extranjeros y están de paso. Jesús estuvo de paso en Egipto. Queridos hermanos y hermanas, el mensaje bíblico es muy claro: abrirse con coraje al compartir, y ¡esto es la misericordia! Y si queremos la misericordia de Dios comencemos a hacerla nosotros. Es esto: comencemos a hacerla nosotros entre conciudadanos, entre familias, entre los pueblos, entre los continentes. Contribuir en realizar una tierra sin pobres quiere decir construir una sociedad sin discriminación, basada en la solidaridad que lleva a compartir cuanto se posee, en una distribución de los recursos fundada en la fraternidad y en la justicia.
Domingo 28 de febrero de 2016
La Iglesia y la familia
La familia en la Doctrina Cristiana
Por P. Juan José Torres Galván
E
l matrimonio natural se comprende plenamente a la luz del misterio de Cristo. El Concilio Vaticano II quiso expresar su estima por el matrimonio natural y por los e-lementos válidos presentes en las otras religiones y en las diferentes culturas. Fuera del verdadero matrimonio natural también hay elementos positivos en las formas ma-trimoniales de otras tradiciones religiosas. Estas formas –siempre fundadas en la relación estable y verdadera entre un hombre y una mujer– las consideramos orientadas al sacramento. La irrevocable fidelidad de Dios a la alianza es el fundamento de la indisolubilidad del matrimonio. El matrimonio es don y promesa de Dios, que escucha las oraciones de quienes le piden su ayuda. El testimonio de esposos que viven fielmente el matrimonio cristiano ilumina el valor de esta unión indisoluble y suscita el deseo de renovar continuamente el compromiso de la fidelidad. La indisolubilidad corresponde al deseo profundo de amor recíproco y duradero que el Creador ha puesto en el corazón humano. Los novios se prometen entrega total, fidelidad y apertura a la vida. Dios consagra el amor de los esposos y confirma su indisolubilidad, ofreciéndoles su gracia para vivir la fidelidad, la integración recíproca y la apertura a la vida. El fin unitivo del matrimonio es una llamada constante a acrecentar y profundizar este amor. En su unión de amor los esposos experimentan la belleza de la paternidad y la maternidad; comparten proyectos y fatigas, deseos y preocupaciones; aprenden a cuidarse el uno al otro y a perdonarse mutuamente. La fecundidad de los esposos, en sentido pleno, es espiritual: son signos sacramentales vivientes, fuentes de vida para la comunidad cristiana y el mundo. Los hijos son el fruto más valioso del amor conyugal. La belleza del don recíproco y gratuito, la alegría por la vida que nace y el cuidado amoroso de todos sus miembros, desde los pequeños a los ancianos, son sólo algunos de los frutos que hacen única e insustituible la respuesta a la vocación de la familia. La Iglesia mira a las familias que permanecen fieles a las enseñanzas del Evangelio, agradeciéndoles y estimulándolas por el testimonio que ofrecen. Gracias a ellas se hace creíble la belleza del matrimonio indisoluble y fiel para siempre. En la familia «se aprende la paciencia y el gozo del trabajo, el amor fraterno, el perdón generoso, incluso reiterado, y sobre todo el culto divino por medio de la oración y la ofrenda de la propia vida» (CIC, 1657). Frente a situaciones difíciles y familias heridas, siempre es necesario recordar un principio general: «Los pastores, por amor a la verdad, están obligados a discernir bien las situaciones» (FC, 84). El grado de responsabilidad no es igual en todos los casos, y puede haber factores que limitan la capacidad de decisión. Por lo tanto, al mismo tiempo que la doctrina se expresa con claridad, hay que estar atentos al modo en que las personas viven y sufren a causa de su condición. (Referencia de lectura: Mensaje final, 47-51)
¡No tengan miedo!
Testimonio del Papa Francisco a las familias potosinas Muy queridas familias: Les saludo con afecto y estima. Quiero hablarles de la visita del Papa Francisco a México. En primer lugar, lo esperábamos con gran alegría e ilusión y ¿saben por qué? Porque fue un acontecimiento singular que hizo vibrar a muchos mexicanos y que nos permitió renovar nuestra fe y alegría de ser mexicanos, católicos y guadalupanos. Creo que unió, como hacía tiempo no pasaba: nuestras autoridades a la cabeza, nuestro Presidente de México Lic. Enrique Peña Nieto, su esposa Angélica Rivera, Gobernadores, Obispos, Sacerdotes, Religiosos, Religiosas, Seminaristas, y muchas Familias Mexicanas y Jóvenes. La visita, considero, ha sido una de las más esperadas y significativas porque como pueblo mexicano estamos pasando por una de las mayores crisis de un pueblo, como dice el Papa Francisco: “oprimido, despreciado, y violado en su dignidad”. (Angelus 21 de Febrero de 2016) El Santo Padre nos ha señalado también que la Sma. Virgen María de Guadalupe fue quien inició la evangelización del Continente Americano, y una nueva evangelización que ha tenido como fruto: 1. El encuentro de diversas culturas 2. Ha suscitado una misma fe 3. Fe inquieta, robusta y cargada de vitalidad 4. Vino a confirmarnos en la fe, y al mismo tiempo, a ser él confirmado en Ella. 5. Las familias son un ejemplo luminoso por su manera de acogerlo con fe y alegría como mensajero de Cristo y Pastor de la Iglesia, dándole testimonio fuerte de fe viva, de fe que transfigura la vida. Es esto lo que puede edificar cada familia y ayudarnos a edificar las familias en el mundo. 6. Esta misma fe se deja sentir en los jóvenes, sacerdotes, trabajadores y encarcelados.
Por eso, queridos papás, yo les invito a que no dejemos de valorar que una de las fuentes que puede alimentar esa fe madura, alegre y comprometida es el acercarnos al Evangelio: escucharlo, reflexionarlo, orar en el. Igualmente, acercarnos a la Eucaristía y así creceremos en la fe, maduraremos y seremos testimonio de el, en cualquier circunstancia y exigencia, claro, movidos por la caridad. Y a esto es a lo que ha venido a confirmarnos en la fe el Papa Francisco, y de una manera sencilla también añade, vino al mismo tiempo, a confirmarse en la fe. Queridas familias, una de las advertencias que me llamó la atención, fue que estemos alertas a no caer en la tentación en la que todos podemos caer si no rezamos (en familia), que ante los problemas, según el medio en que vivimos, cuando parece que nada cambia y todo crece: la tentación es la resignación, decir: “todo es así”, “nada cambia”. La tentación no sólo nos puede atemorizar, sino que nos lleva a buscar nuestras seguridades y nos impide el gozo y la alegría de la oración diaria, nos frena para proyectar, arriesgar y transformar nuestra vida diaria, personal, familiar y social. ¡SEAMOS ATREVIDOS, Y NO TENGAMOS MIEDO! Familias, sigamos aprovechando este hermoso tiempo de la Cuaresma, que nos lleva a la Pascua de Cristo, y no seamos cobardes y enemigos de la Cruz de Cristo y de su Resu-rrección. Acordémonos: somos llamados a ser “ciudadanos del cielo”, porque estamos convencidos que vendrá Él, Nuestro Señor Jesucristo. (Flp 3, 17ss). Se despide y les quiere Su amigo y hermano
+ Mons. Jesús Carlos Cabrero Romero Arzobispo de San Luis Potosí
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Nuestra historia
Las catacumbas de San Calixto Por Pbro. Lic. Rubén Pérez Ortiz
romana noble y fue martirizada en el s. III. Fue sepultada donde se encuentra ahora su estatua y venerada allí al menos durante cinco siglos. En 821 sus reliquias se transportaron a la basílica dedicada a ella en el Trastévere. La cripta estaba toda ella decorada con frescos y mosaicos (comienzos del s. IX). En el muro próximo a la estatua hay una imagen de Santa Cecilia, en actitud orante; más abajo, en un pequeño nicho, se ve la figura del Salvador, que tiene en una mano el Evangelio; junto a él está pintado el papa mártir San Urbano. En una pared del lucernario se ven las figuras de tres mártires: Polícamo, Sebastián y Quirino.
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as catacumbas de San Calixto empezaron a existir hacia la mitad del siglo II y forman parte de un complejo que ocupa una extensión de 15 hectáreas, con una red de galerías de casi 20 km. en distintos pisos, y alcanzan una profundidad superior a los 20 metros. En ellas se enterró a decenas de mártires, 16 pontífices y muchísimos cristianos. Reciben su nombre del diácono San Calixto, designado a principios del siglo III por el Papa Ceferino como administrador del cementerio. De ese modo, las catacumbas de San Calixto se convirtieron en el cementerio oficial de la Iglesia de Roma. En la superficie se ven dos pequeñas basílicas con tres ábsides, llamadas por ello “Tricoras”. En la oriental se inhumó probablemente al papa San Ceferino y al joven mártir de la Eucaristía, San Tarcisio. El cementerio subterráneo consta de distintas áreas. Las Criptas de Lucina y la zona llamada de los Papas y de Santa Cecilia son los núcleos más antiguos (siglo II). Las otras zonas reciben el nombre de San Milcíades (mitad del s. III), de San Cayo y San Eusebio (finales del s. III), Occidental (primera mitad del s. IV) y Liberiana (segunda mitad del s. IV) con muchas criptas importantes. Es el lugar más sagrado e importante de estas catacumbas, y se le llama el “pequeño Vaticano”, porque en él se enterró a 9 papas y, probablemente, a 8 dignatarios de la Iglesia del s. III. En sus muros están las inscripciones originales en griego de 5 papas. En 4 lápidas, junto al nombre del pontífice, figura el título de “obispo”, porque se consideraba al papa como cabeza de la Iglesia de Roma; y sobre dos lápidas se lee la abreviatura griega “MPT” (mártir). Los nombres de los papas, grabados en las lápidas, son: Ponciano, Antero, Fabiano, Lucio y Eutiquiano. En la pared del fondo se colocó también al papa Sixto II, víctima de la persecución del emperador Valeriano. El poema del papa Dámaso. Sobre su tumba, el papa San Dámaso (s. IV) colocó una lápida de mármol con una inscripción que celebra la memoria de los mártires y de los cristianos sepultados en estas catacumbas. Al lado está la cripta de Santa Cecilia, la popular patrona de la música. Era de familia
Pasando por imponentes galerías llenas de lóculos, llegamos a cinco pequeñas piezas, verdaderas tumbas de familia, llamadas cubículos de los Sacramentos, que son importantes especialmente por sus frescos. Se pueden datar en los comienzos del s. III y representan simbólicamente los sacramentos del Bautismo y de la Eucaristía. En ellos se encuentra el profeta Jonás, símbolo de la resurrección. Pasamos después a la zona del Papa Milcíades, que cuenta con muchos arcosolios y numerosos cubículos y criptas, como la cripta del Refrigerio, la cripta de las 4 Estaciones, la cripta del Océano, etc. Más adelante está la región de los papas San Cayo y San Eusebio. La cripta del papa San Cayo (finales del s. III), de grandes dimensiones, se usaba para las asambleas de la comunidad. Frente a ella se encuentra la cripta del mártir San Eusebio (comienzos del s. IV), que conserva la ins-cripción del papa San Dámaso en la que se exalta la misericordia de este pontífice hacia los “lapsi”, los apóstatas del Cristianismo. Recorriendo la galería se encuentran, sucesivamente, la cripta de los mártires Calócero y Partenio, el cubículo del diácono Severo, importante por una inscripción en la que, por primera vez, el obispo de Roma, Marcelino, recibe el nombre de “papa” y se profesa la fe en la resurrección final; el cubículo de los “5 Santos”, presentados como orantes; el cubículo “de las Ovejas”, con frescos que representan a Cristo Buen Pastor rodeado de ovejas; y escenas bíblicas que simbolizan los sacramentos del Bautismo y la Eucaristía. Las criptas de Lucina se encuentran junto a la Vía Appia. En ellas, la tumba de San Cornelio conserva la inscripción original que lleva el título de “Mártir” y, a los lados, espléndidas pinturas que representan a los papas San Sixto II y San Cornelio y a los obispos africanos San Cipriano y San Optato. En un cubículo próximo están algunos de los más antiguos frescos de las catacumbas romanas (finales del s. II - principios del s. III); en el techo, la imagen del Buen Pastor; en la pared del fondo, dos peces con un cesto de panes sobre el lomo, símbolo de la Eucaristía. El cementerio de San Calixto se extiende finalmente a las zonas Occidental y Liberiana, que comprenden espléndidos cubículos, algunos mausoleos y varias inscripciones sepulcrales.
¿Para
qué
quieres casarte?
E
P. Chava
l hombre nunca termina, es decir, es un ser ina-cabado. Y por eso, vive con la sensación de que algo falta. Y como no puede tenerlo todo al mismo tiempo, necesita llenar esas carencias con la virtud de la esperanza. El hombre que no espera, se encuentra vacío; y el que sabe esperar, se siente pleno; porque lo que espera, lo encuentra en el alma. Para algunos, el proyecto fundamental de su vida es el formar una familia. El matrimonio, es un proyecto importante para muchos. Hay quienes sueñan con el día de su boda, pero no piensan en la vida que comienzan a partir del día de la boda; por el sueño de llegar al altar, olvidan lo que sucederá más allá del templo. Si alguien se casa, es porque busca ser feliz. Pero olvida, que la felicidad no depende de una boda; la vida no es telenovela, en donde se casaron y fueron muy felices. La boda, es solo el inicio de un camino; y es ahí, donde comienza la lucha por conquistar y mantener la felicidad. Por eso, es importante hacerse esta pregunta antes de casarse, ¿Para qué me quiero casar?. El que se plantea con seriedad esta cuestión, una vez casado, no sufrirá decepción; y estará dispuesto a vencer los obstáculos, y a luchar cada día por conquistar y conservar la felicidad. El hombre sueña con llegar a ser alguien, y una vez que lo logra, ya no sabe qué hacer con su ser. La mujer sueña con llegar a ser esposa, pero no se pregunta para qué quiere ser esposa. Porque una vez casada, puede lamentar que no era lo que ella esperaba; pero si tiene clara la razón para la cual se casó, no vivirá lamentando y luchará por conservar su ser de esposa. Los que están próximos a casarse, ocupan tiempo para pensar. Porque atreverse a casar, no es cosa fácil; esta en juego el resto de sus días. Por desgracia, se enajenan tanto por la fiesta nupcial, que se olvidan de la vida matrimonial. Quien se casa por el sueño de una boda, arriesga su felicidad. Porque no vale un día de fiesta, a cambio de la desdicha del resto de sus días. Si no sabes para qué te casas, no conviene que te cases.
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La identidad sacerdotal Cosas y Casos de la vida
Por: Pbro. Lic. Héctor Colunga Rodríguez colunga46561@hotmail.com
Muy estimados lectores: Hace poco asistí a una reunión de sacerdotes y tratamos la importancia de la identidad sacerdotal.
¿Es trés o es cuatro? L Por: P. Kino
a palabra estrés, viene del inglés stress (presión) y este del latín strictus (Estricto). Algo o alguien que causa tensión. Es apretar, desgastar, deteriorar, y significa una alteración del organismo. El estrés ante situaciones molestas hace que el organismo se dañe, y por ende, no esté funcionando bien nuestro sistema inmunológico. Muy continuamente tal vez algunos decimos que tal persona nos estresa, su presencia física hace que nos sintamos presionados, con dolores corporales, tal vez porque dicha persona no es de muy agradable trato y preferimos evadirlo. Hans Selye (1907 – 1982), se le considera el padre del Stress, por sus estudios sobre el mismo. Sin escribir mucho al respecto, baste decir que concluye que muchas enfermedades son producto del estrés y que el organismo tiene que tener un sistema de adaptación al mismo.
En las terapias breves se dice que los pacientes buscan no el origen de su pro-blema, sino como remediar su problema. Por lo mismo, en este artículo no haré un análisis de lo que es el estrés, sino que daré algunas pequeñas pautas de cómo evitarlo o sobrellevarlo, que es lo que a todos nos interesa. Partimos de que no es posible quitar el cien por ciento del estrés en esta vida. Sabiendo esto solo se dará una pauta para disminuir el estrés. 1. Cambiar el pensamiento. Ver las cosas más positivas. Hay gente que ve un vaso de agua a la mitad y lo ve medio vacío, otros lo ven desde otra óptica y lo ven medio lleno. Verlo lleno es ser más positivo. Tengo mucho que lavar, y si tienes mucho que lavar es porque tienes ropa para vestir. El trabajo te cansa, mientras que hay otros que se cansan buscando trabajo. En psicología se habla de reestructurar el pensamiento. Ver las cosas más optimistas. 2. Se firme en tus decisiones. Esto requiere tener autoestima alta. Aprender a decir no cuando lo consideramos adecuado. No depender de que los demás me aprueben. Tener la libertad de expresar tanto mis sentimientos negativos como positivos. 3. Organízate. El estrés es de personas que no saben medir tiempos. A la ca-rrera están haciendo el artículo de la Red, a la carrera salen a clases, viven en un mundo tan aprisa que hacen que se estresen ellos y estresen a los demás al ver su conducta.
Quiero afirmar, que una de las opiniones de las Conferencias Episcopales a nivel Latinoamericano habla precisamente de que en la actualidad el sacerdote es más consciente de su identidad y ha clarificado más su espiritualidad y el sentido de responsabilidad en su compromiso evangelizador. En México, y en todo el mundo el sacerdote es criticado y señalado por sus malos actos, pero no se puede generalizar. Hay un esfuerzo muy grande en los seminarios y en la formación permanente para que el sacerdote tenga una madurez humana e incremente su salud mental y puede proyectar en su ministerio sacerdotal una vida llena del Espíritu de Dios. Tengo un amigo que me dice que quiere hacerme unas observaciones de qué es lo que espera de los sacerdotes y cómo nos miran los fieles actualmente. Y en resumen y en concreto, quiere el pueblo de Dios que el sacerdote sea un hombre de paz interior y de oración y que tenga la amabilidad y humildad para tratar a la gente. Los sacerdotes debemos de configurarnos con Cristo el Buen Pastor y desarrollar cualidades humanas que favorezcan el ejercicio del ministerio con honradez, alegría, sinceridad, responsabilidad, disciplina, solidaridad con el que sufre, capacidad para trabajar en equipo sobre todo párroco y vicario y viceversa, así como en el decanato; constantes en la oración y dispuestos al servicio hacia los demás, sobre todo con los enfermos no importando si es o no de su parroquia. Otro punto muy importante, es que el sacerdote tenga tiempo para escuchar. Mucha gente se queja de que siempre andamos de prisa y no damos espacio para que las personas expongan sus problemas y reciban de nosotros un consejo u orientación. Además, el confesionario debe ser el lugar primordial dentro de nuestros proyectos pastorales. El Cura de Ars se pasaba horas y horas en el confesionario y eso hizo que se transformara todo un pueblo. Y por último, aunque ya lo he expresado en otros artículos, hace falta que nos identifiquemos como sacerdotes, no solamente con alguna indumentaria, sino con la forma de ser, de pensar y de actuar.
4. Buen humor. La risa alivia tensiones. Disminuye estress. 5. Diversión y distracción. No todo es trabajo, es muy agradable de repente andar de pata de perro callejero (de un lado a otro); visitar amigos; comiendo algo agradable, viendo una película, bailar, cantar etc. No todo es trabajo. 6. Algunos llegan a hablar de una buena alimentación, pero como no sé de buena alimentación y mi físico me delata, baste con decir que hay alimentos que aumentan o disminuyen el estrés. Algunos tratan de reducir el estrés con cigarro, pero cuando les de un cáncer de pulmón pienso que el estrés aumentará. 7. Ejercicio acorde a las características físicas de cada persona, ayuda a controlar el estrés. 8. Tener buen sueño, es decir, descansar lo necesario, sin ser perezosos. 9. Masajes, tranquilizantes, relajación, medicina alternativa, meditación, cada persona dará alguna alternativa.
Hasta la próxima.
Momento Teológico
Teología
de la creación en el Nuevo Testamento P. Francisco Javier Espinoza Ayala fjespinozaa@hotmail.com
E
l Nuevo Testamento recoge la doctrina del Antiguo Testamento pero desarrollando algunas ideas nuevas.
El centro de la creación ya no es el pueblo de Israel, sino Jesucristo y el nuevo Pueblo. El misterio de la creación se contempla desde un decidido cristocentrismo: todo ha sido creado por Cristo, en Cristo, para Cristo (1Co 8,5-6; Col 1,15-20). El fin de la creación no es el hombre, sino la Gloria de Dios en Cristo. La persona humana es imagen del Hijo, hijo en el Hijo. El sentido del misterio del hombre sólo se desentraña en el misterio de Jesucristo (GS 22). En este sentido, ha comenzado ya una nueva creación, que culminará en unos cielos y una tierra nuevos. La creación sólo se resitúa en su verdadero lugar desde un planteamiento de Historia de Salvación, desde la autorrevelación del Dios vivo, en hechos y palabras, cuyo punto culminante es el misterio de Jesucristo. Revelación de un Dios que, revelándose Él mismo, descubre al hombre quién es él. Dentro de la nueva creación es decisiva la divi-nización del hombre mediante la encarnación del Verbo, es decir, Dios se hace hombre para que el hombre se haga dios. Así como en el Antiguo Testamento, Dios es primariamente el Dios de la historia y luego también el Dios creador, así también en el Nuevo Testamento no se realza en primer plano la idea de Dios como creador, sino que queda detrás de la idea de la acción salvífica de Dios es Cristo. En el Antiguo Testamento, lo decisivo fue la experiencia de la Alianza, y cuando posteriormente descubrieron al Dios no sólo del Éxodo sino de la Vida y de la Historia, descubrieron que era Él también el Creador. Del mismo modo, en el Nuevo Testamento, a partir del misterio Pascual de Cristo, se contempla a este mismo Cristo como el Señor de la Historia, el Hijo de Dios, el sentido más profundo y último de la historia y, por lo mismo, de la creación entera.
Construir, Cultivar, Conquistar
Pacientes, receptivos y silenciosos Por: Padre Memo Gil
“Que se alegren los que se acogen a ti, con júbilo eterno; protégelos, para que se llenen de gozo los que aman tu nombre”. (Sal 5,12) “Sea todo hombre pronto para escuchar, tardo para hablar y lento para la cólera”. (St 1,19)
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a paciencia genera paz, tranquilidad y ayuda a discernir mejor los acontecimientos de nuestra vida. Quien es paciente sabe saborear lo que Dios le permite ir viviendo, asume el momento presente como momento de gracia para que Dios le transmita su voluntad. Y además, su actuar será siempre prudente. Pues con paciencia se puede llegar más lejos y evitar sobresaltos, y precipitaciones que nos lleven a arrepentirnos de nuestra manera de reaccionar. Esto nos ayudará a estar más perceptivos ante lo que la vida nos ofrece. Pues quien no sabe esperar y aguardar pacientemente, pierde sensibilidad para descubrir lo que de misterio hay en nuestra existencia. Ya que no sólo de evidencias se va constituyendo nuestra existencia humana, sino también de lo que desde lo íntimo de Dios se nos ofrece como sentido de lo que Él mismo nos va permitiendo vivir precisamente. Por eso, nuestra receptividad se agudizará, en la medida en que lo más íntimo de nosotros supla nuestra percepción meramente sensible. Para esto es necesario ejercitarnos en el silencio. Tomando una actitud de atención profunda a todo lo que sucede a nuestro alrededor. Para no dejar de advertir, que siempre habrá algo que se nos ofrezca como experiencia nueva, como medio de aprendizaje y crecimiento. A veces, tenemos miedo de enfrentar lo cotidiano que se ha vuelto rutina en nuestra
San Dositeo 29 de febrero
vida. Precisamente porque tal vez, en nosotros, queda muy poco de sensibilidad para saber ser pacientes, dinámicamente receptivos y capaces de hacer silencio, para darle debida dimensión a nuestras experiencias significativas. Esta es la pedagogía que Dios sigue siempre con sus mejores amigos y a quienes les va a confiar una misión especial, como pode-mos verlo en diferentes pasajes del Antiguo Testamento. Ante lo significativo del aconte-cimiento que Dios permite vivir, se hará siempre necesario que los destinatarios tengan la capacidad de ser pacientes, receptivos y silenciosos. De lo contrario, se corre el riesgo de no entender y de no asumir correctamente la vivencia del momento de Dios. De lo que Dios en ése ‘aquí y ahora’ está ofreciendo a nuestras vidas. De ahí nuestra resistencia, en cierta forma, de vivir debidamente el momento presente. Nos cuesta mucho ser pacientes, sobre todo, cuando Dios de acuerdo a su pedagogía y sus designios, desea purificar nuestros sentidos y nuestra percepción de la realidad. Pues nuestra receptividad, está más bien orientada hacia lo externo y superficial. Y, por lo mismo, hay muy poco espacio para el silencio en nosotros. Debemos esforzarnos por hacer nuestra ésta dinámica que nos llevará más al autoconocimiento y reconocimiento de lo que Dios está dispuesto a realizar siempre en nosotros.
El santo de hoy
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an Dositeo pasó los años de su juventud ali-neado en las filas del ejército, peleón como el primero y entusiasta de las victorias como el que más. Era cristiano. Entre guerra y guerra tuvo la oportunidad de visitar los Santos Lugares; peregrino piadoso, fue rememorando los acontecimientos de la Salvación que allí se realizaron; su amor a Jesucristo fue creciendo entre las piedras que ahora podía tocar y besar; en Getsemaní se quedó profundamente impresionado ante la visión de un cuadro que re-presentaba los tormentos del Infierno. Aquello fue la ocasión para que diera un vuelco su vida. Decidió abandonar sus bien estudiados planes de futuro y los cambió por hacerse monje en Gaza (Palestina); desde entonces, intentó poner en juego todas sus energías con el fin de lograr la más perfecta imitación de Jesucristo, bajo la dirección del abad san Doroteo. Desprendimiento es la palabra-clave desde entonces. Comprendió con claridad que cualquier persona, cosa y situación de la tierra podría servirle de enredo y estorbo para el anhelo del Cielo. Y con el paso del tiempo cuentan sus biógrafos, logró un desapego completo y perfecto de todas las cosas, manifestado incluso en el desprendimiento de los libros para los rezos y de las herramientas con las que trabajaba su huerto.
Debían tener razón, porque ¡tantas veces se oculta el apegamiento detrás de la razonable excusa de poseer las cosas consideradas imprescindibles para el ejercicio de la profesión, o de las que son un medio para vivir! De esta manera, se presenta al asceta san Dositeo como un inmenso mazo de amor a Dios, un hombre cuya voluntad está plena deseos, de ansias, de anhelos de vivir en exclusiva para el Señor, con la decisión de entrar en su eterna posesión sin la rémora o lastre que pueda suponer el más ínfimo cariño a las cosas terrenas. Pensándolo bien, no es extraño que con esa desnudez heroica de afectos a lo que la mayoría de los mortales aprecian, Dositeo haya dado una prueba más al acertar a morirse en el día del año que sólo cada cuatro llega. Así, ni siquiera está apegado a su recuerdo.
07 Por Luis Marino Moreno
MEMORIA Y AUTOBIOGRAFÍA Exploraciones en los límites
Leonor Arfuch Buenos Aires, FCE, 2014 168 páginas
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a creciente inmersión en la propia subjetividad es un signo de la época. Sin embargo, cuando esa expresión subjetiva se articula, de modo elíptico o declarado, al horizonte problemático de lo colectivo, adquiere connotaciones diferentes y despierta ecos que vale la pena interrogar. Memoria y autobiografía se propone justamente esa tarea: tratar de responder -en la doble acepción de respuesta y res-ponsabilidad- a preguntas que surgen en torno de distintas narrativas del pasado reciente. Narrativas que, en la diversidad de sus registros -escrituras, filmes, debates, o-bras de arte visuales- muestran, con una insistencia sintomática, la huella perentoria de un pasado abierto como una herida. ¿Cómo se enlazan en ellas lo biográfico y lo memorial? ¿Qué formas adopta allí lo auto/biográfico? ¿De qué manera el relato configura la experiencia? ¿Cuál es el límite entre testimonio y ficción? Estos interrogantes guían una exploración donde dia-logan formas no convencionales del testimonio, la auto/biografía y los relatos de vida con autoficciones literarias y ciertas prácticas de las artes visuales comprometidas con el conflictivo mundo actual.
Leonor Arfuch
es doctora en Letras por la Universidad de Buenos Aires y profesora e investigadora de la misma universidad. Ha sido profesora invitada de la Universidad de Essex, de la Universidad Nacional Autónoma de México, de la Universidad Autónoma Metropolitana y de varias universidades argentinas y latinoamericanas. En 1998 obtuvo la Beca Thalmann, de la Universidad de Buenos Aires, en 2004 el British Academy Professorship Award y en 2007 la Beca Guggenheim. Es autora de varios libros y ha publicado numerosos artículos en libros y revistas especializadas, nacionales e internacionales. El Fondo de Cultura Económica ha publicado El espacio biográfico. Dilemas de la subjetividad contemporánea (2002).
Para leer bien, y escribir mejor
Iglesia Universal CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa Francisco hizo un balance de su reciente viaje a México y aseguró que ha sido una verdadera “Transfiguración” del Señor. Francisco destacó la visita que realizó a la Virgen de Guadalupe, ante la cual pudo rezar a solas y agradeció el testimonio de las familias y los jóvenes porque ayudarán a toda la Iglesia. El Santo Padre explicó el pasaje de la Transfiguración de Jesús y calificó de una verdadera transfiguración la visita apostólica a México. CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa Francisco celebró la mañana del sábado 20, desde la Plaza de San Pedro la segunda Audiencia Jubilar del Año Santo de la Misericordia. Un sábado al mes tiene lugar esta Audiencia especial, que es una de las actividades principales del Jubileo que se celebrará hasta el próximo 20 de noviembre, solemnidad de Cristo Rey del Universo. Ha sido el primer acto público que ha tenido el Pontífice posterior a su visita apostólica a México. CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa Francisco volvió a sorprender a los fieles que asistieron al rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro al regalarles la “Misericordina Plus”, una cajita con la corona del Rosario y una imagen de Jesús Misericordioso. En noviembre de 2013 ya regaló la “Misericordina” para mantener los frutos del Año de la Fe que duró hasta el 24 de noviembre de 2014. “La Cuaresma es un tiempo propicio para realizar un camino de conversión que tiene como centro la misericordia”, comenzó diciendo el Papa. “Por eso, hoy, he pensado regalarles a ustedes que están aquí en la plaza una “medicina espiritual” llamada “Misericordina Plus”.
Iglesia de México CIUDAD JUÁREZ.- “La misericordia nos alienta a mirar el presente y confiar en lo sano y bueno que late en cada corazón”, lo dijo el Papa Francisco en su homilía en la Misa ce-lebrada en Ciudad Juárez, a sólo 80 metros de la frontera con los Estados Unidos. Después de haber orado por las víctimas de la migración al pie de una gran Cruz de madera, ubicada a orillas del Río Grande, el Santo Padre recordó en su homilía que “la misericordia rechaza siempre la maldad, tomando muy en serio al ser humano. Apela siempre a la bondad dormida, anestesiada, de cada persona. La misericordia, se acerca a toda situación para transformarla desde adentro”. MEXICO.- La Conferencia del Episcopado Mexicano creó con ocasión a la visita del Papa Francisco en el país, una página web: www.papafranciscoenméxico.org con el objetivo que durante la visita del Pontífice la información “fluyera en una sola línea”, tal como lo explica Javier Hernández Raygoza, Secretario Ejecutivo de la Dimensión de Radio para la CEM. La Radio Católica Mexicana, tal como fue llamada, es uno de los tantos servicios ofrecidos por la CEM, y se puede escuchar en el sector “Acompañándolo”, de la página web mencionada. CIUDAD JUÁREZ.- Con la lectura del poema “Hermandad” Octavio Paz (1914-1999), el Papa Francisco agradeció el trabajo de todos los mexicanos que hicieron posible su viaje a México. “Soy hombre: duro poco/y es enorme la noche. / Pero miro hacia arriba: las estre-llas escriben. / Sin entender comprendo: también soy escritura / y en este mismo instante / alguien me deletrea.”, recitó el Santo Padre al finalizar el último evento oficial de su agenda en el país. Desde Ciudad Juárez y al término de la Santa Misa por las víctimas de la violencia, el Vicario de Cristo dijo que eligió este poema para despedirse porque con su lectura “me atrevo a sugerir que aquello que nos deletrea y nos marca el camino es la presencia misteriosa pero real de Dios en la carne concreta de toda las personas, especialmente las más pobres y necesitadas de México”.
Iglesia Potosina SAN LUIS POTOSÍ.- Los días 22 y 23 de este mes de febrero, los encargados de las Comisiones y Dimensiones de pastoral de nuestra Iglesia Potosina, se reunieron para evaluar y reprogramar el caminar de nuestra Iglesia teniendo como directriz el IV plan Diocesano de Pastoral. Acompañados del Señor Arzobispo, Don Jesús Carlos Cabrero, se revisaron los estatutos en los que se describe el quehacer de cada una de estas instancias del apostolado.
¡Todavía este año...!
Por Pbro. Darío Martín Torres Sánchez
“1 En ese momento se presentaron unas personas que comentaron a Jesús el caso de aquellos galileos, cuya sangre Pilato mezcló con la de las víctimas de sus sacrificios. 2 El respondió: «¿Creen ustedes que esos galileos sufrieron todo esto porque eran más pecadores que los demás? 3 Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera. 4 ¿O creen que las dieciocho personas que murieron cuando se desplomó la torre de Siloé, eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? 5 Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera». 6 Les dijo también esta parábola: «Un hombre tenía una higuera plantada en su viña. Fue a buscar frutos y nos encontró. 7 Dijo entonces al viñador: “Hace tres años que vengo a buscar frutos en esta higuera y no encuentro. Córtala, ¿para qué malgastar la tierra?”. 8 Pero él respondió: “Señor, déjala todavía este año; yo removeré la tierra alrededor de ella y la abonaré. 9 Puede ser que así dé frutos en adelante. Si no, la cortarás”»” (Lc 13,1-9).
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l viaje de Jesús a Jerusalén fue un viaje de misericordia. Durante su trayecto pronuncia una enseñanza llena de esperanza. Su predicación se vuelve una invitación oportuna y tolerante a los excluidos. A lo largo de casi diez capítulos, san Lucas selecciona piezas de la predicación de Jesús muy singulares, mos-trando que sus palabras son palabras de gracia, porque descubren el gratuito y clemente amor del Padre celestial, que brinda siempre una oportunidad nueva a quien ha fallado. El evangelio de hoy es uno de los textos más significativos de la primera parte del viaje de Jesús a Jerusalén. Súbitamente le hacen saber a Jesús sobre dos hechos dramáticos: el de los galileos que fueron sacrificados, haciendo que su propia sangre se uniera a la de los sa-crificios que ofrecían; y la de los 18 sobre los cuales se desplomó la torre de Siloé; Jesús, en su réplica, refuta la creencia de que la desgracia ocurrida les haya sucedido por culpa de sus pecados; sin embargo, insiste en que todos debemos de tener la capacidad para percibir las señales que Dios nos ofrece para convertirnos, advirtiendo sobre lo inesperado de la muerte, como el caso del exitoso agricultor, ambicioso constructor de graneros, que esperaba una vida larga para gozar lo acumulado, sin saber que “esa misma noche le reclamarían el alma”. La mención de Pilato y la sangre de los oferentes mezclada con su ofrenda, no deja de ser una señal de su propio juicio y de su muerte. Por otra parte, la Parábola de la Higuera es una de las piezas más significativas de la predicación de Jesús. La brevedad de la misma contrasta con la diversidad de temas que contiene: la cuidadosa inversión de Dios en favor del hombre, creando las condiciones necesarias para que sea capaz de dar fruto; la esterilidad del hombre; la obra intercesora del jardinero (parece ser Jesús); y la generosa oportunidad para quienes han sido demasiado tardados en dar fruto; así mismo, también es un llamado al arrepentimiento oportuno, antes de que sea demasiado tarde.
James Tissot: Pintor de la moda femenina... y de la Biblia
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i siquiera haber combatido en la guerra Franco Prusiana de 1870 le robó esa forma tan particular de retratar a la mujer. Por primera vez en Italia se expone la obra de James Tissot. Pintor del color, del amor, y también de la moda, cada uno de sus cuadros narra una historia. A veces hablan de nostalgia o de alegría y casi siempre protagonizadas por mujeres... Son mujeres fuertes que miran directamente a los ojos... o mujeres con un halo de misterio... Todas e-llas aparecen atrapadas en un momento muy preciso, como si mirasen a un objetivo que es, en realidad, el pincel del pintor. Tissot nació en Nantes, Francia, pero pasó buena parte de su vida en Londres. Por
eso, ha sido una influencia clave en pintores de ambos lados del Canal de la Mancha, tanto del ambiente parisino como de la realidad londinense. Pero es además una influencia que llega a nuestros días y sorprende a quien lo observa. Una influencia que traspasa los años. En la era de lo digital, el óleo aplicado con esta maestría provoca que cunda el ejemplo. Tissot supo documentar como nadie su tiempo... y también otros tiempos y lugares. En la segunda mitad de su vida puso especial énfasis en la Biblia. Documentó al detalle pasajes enteros vistiendo a sus personajes con la ropa de su propia época, como en este caso, el regreso del hijo pródigo.
Nuestra Señora de Lourdes
Por: Gustavo Alejandro García Vargas
“Estuve enfermo y me viniste a ver” El pasado 11 de Febrero el Sr. Arz. Jesús Carlos Cabrero Romero presidió la celebración de Nuestra Señora de Lourdes, realizando la unción de enfermos a todas las personas presentes, junto con el Sr. Cura Mariano Zama-rripa, quien es el decano. Estuvieron presentes sacerdotes del Decanato Santa María de Guadalupe; así mismo se contó con la presencia de religiosas que con su vida y carisma enriquecen nuestra Iglesia potosina, quienes tienen el cuidado de nuestros hermanos enfermos. “Jesucristo nos da, nos ofrece, nos entrega la salvación a través de cada uno de los sacramentos, y de manera especial a quienes pasan por momentos de adversidad en el alma, en el cuerpo o también con alguna discapacidad a través de la gracia de la unción de enfermos” - señaló el Sr. Arz. Jesús Carlos Cabrero Romero. Recordemos que la unción de enfermos es el sacramento que da la Iglesia para atraer la salud del alma, espíritu y cuerpo, al cristiano en estado de enfermedad grave o vejez. Une al enfermo a la Pasión de Cristo para su bien y el de toda la Iglesia; obtiene consuelo, paz y ánimo; obtiene el perdón de los pecados. La Virgen de Lourdes es una de las advocaciones de la Virgen María, más veneradas del mundo entero. Su historia comienza el 11 de febrero de 1858 en Lourdes, Francia, se le atribuyen miles de sanaciones.
Estampilla Postal conmemorativa al Papa Francisco
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l pasado 18 de Febrero el Sr. Arzobispo Don Carlos Cabrero participó en la cancelación de la estampilla postal conmemorativa del Papa Francisco, con motivo de su visita pastoral a nuestro país. Se imprimieron 200 mil estampillas, que fueron puestas en circulación en las más de 1400 oficinas postales en México, en ellas se logra apreciar la imagen del Papa Francisco, en el fondo la bandera de México y la del Vaticano acompañadas de una paloma blanca, timbre que fue diseñado por Sergio Barranco. Para este evento se contó con la presencia de los Presbíteros: Benjamín Moreno Aguirre, Gerardo Vaglienty Rivera y Jesús Omar Salazar Martínez; y la presencia de la Lic. María del Pilar Delgadillo Silva, Gerente postal Estatal de San Luis Potosí, el Lic. Gustavo Adolfo B. González, representante de la asociación Filatélica de San Luis Potosí.
Constitución de Cáritas Parroquiales San Luis Rey
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Santa Cruz
Santa Cruz
espués de un taller de formación ofrecido por la Comisión de Pastoral Social - Cáritas, en donde se sensibiliza, motiva y concientiza a la comunidad de la necesidad de hacerse cercanos y solidarios con el que sufre, con el que menos tiene, y como una respuesta al amor misericordioso que el Padre nos tiene; en el mes de febrero se constituyeron dos nuevas Cáritas de las Parroquias San Luis Rey y Santa Cruz en Escalerillas; en ambas parroquias estuvieron presentes el párroco y el titular de la Pastoral Social Cáritas, el Pbro. Rubén Pérez Ortiz. Estos grupos son los encargados de motivar a su comunidad a ejercer la caridad, pues las obras de estos grupos son el reflejo del compromiso de la comunidad parroquial que tiende la mano hacia el más pobre y excluido. El Señor bendiga esta obra de la Iglesia.
Nuevo Párroco en Santo Domingo
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a parroquia de Santo Domingo, en la comunidad del mismo nombre, recibió con mucha alegría a su nuevo Párroco, el Pbro. Valentín Carbajal Méndez quien llegó acompañado de sus anteriores feligreses de la parroquia Santa Gertrudis, en Villa Juárez, lugar en el que se desempeñaba como Vicario Parroquial. Fue el Padre Benjamín Moreno, Vicario General de la Iglesia Potosina, quien en representación del Sr. Arzobispo, Don Jesús Carlos Cabrero, dio posesión como nuevo Párroco al Padre Valentín Carbajal. Entre los signos que se llevan a cabo en una ceremonia como la ya mencionada, está sin duda el recibimiento de los feligreses de la parroquia que recibe a su nuevo Párroco, pero ya en la liturgia, después de haber leído su nombramiento ante la asamblea, el nuevo Párroco hace su profesión de fe y renueva sus promesas sacerdotales. Otros momentos emotivos es la entrega de los libros donde se anotan los nombres de quienes reciben los sacramentos, así como los sellos y además; las llaves del templo y particularmente del Sagrario, lugar en el que se encuentra el Santísimo. Desde nuestra redacción de nuestro Semanario La RED saludamos y felicitamos al P. Valentín, quien ahora es el nuevo Párroco de Santo Domingo, así como a toda esta bella comunidad parroquial.
Toma de Posesión en San Juan Nepomuceno, Villa de Ramos Por: Gustavo Alejandro García Vargas
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l pasado viernes 19 de Febrero en la Parroquia de San Juan Nepomuceno, se llevó a cabo la toma de posesión del Padre Francisco de Jesús Torres Martínez; quien estaba como titular de la dimensión pastoral vocacional. La Celebración Eucarística fue presidida por el Pbro. Alfonso Reyna Rodríguez, el Pbro. Guadalupe Alfaro Pérez y Vicario General el Pbro. Gerardo Vaglienty Rivera, quien entregó los documentos firmados al nuevo párroco. Durante la Celebración Eucarística el Pbro. Francisco hizo su profesión de fe, así como también renovó sus promesas que hizo durante su ordenación sacerdotal, le hicieron la entrega de las llaves del sagrario, los libros sacramentales y el confesionario; mismos que el nuevo Párroco custodiará. Muchos fieles acudieron a darle la bienvenida al nuevo Párroco, incluyendo sacerdotes pertenecientes al decanato. Que Dios derrame sus bendiciones sobre el Padre Francisco para que cumpla con fidelidad la tarea que le ha sido encomendada, con la disposición de todos los fieles.
Institución de Ministros
Por: Alma Eva Martínez
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l sábado 20 de Febrero en la catedral metropolitana el Sr. Arzobispo Jesús Carlos Cabrero Romero realizó la institución de Ministros Extraordinarios de la Comunión con más de doscientos Ministros presentes, estuvieron los Pbros. Erasmo Valero, Antonio Torres, Jesús Nares Guzmán, Antonio David Campos López, Juan Jesús Priego, Antonio David, Miguel Ángel Torres, David Grimaldo, Silvino González, Álvaro Anselmo, Rafael Carrizales, Juan José Morales y Arnulfo Alvarado; el Sr. Arzobispo Jesús Carlos dirigió unas palabras comprometiéndolos a que realicen bien su labor, y agradeciendo su apoyo a las parroquias, pues han sido llamados a servir a la Iglesia mediante el magisterio como Ministros de la Comunión.
“Detente ante el Señor” Cáritas, Pastoral Social
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e llevó a cabo el evento anual cuaresmal “Detente ante el Señor”, el pasado viernes 12 de febrero del 2016, el cual fue organizado por la Pastoral Social-Cáritas. El evento comenzó con Oración ante el Santísimo, dirigida por el Pbro. Lic. José de Jesús López Castillo (P. Kino), se continuó con la conferencia titulada: “La realidad que nos interpela en las nuevas periferias del mundo”, dirigida por el Pbro. Lic. Benjamín Moreno Aguirre; para proseguir con la conferencia “Los rasgos de Jesús en las parábolas de la misericordia”, dictada por el Pbro. Lic. Juan Jesús Priego Rivera. El Pbro. Manuel Torre Valero, impartió la conferencia: “La misericordia y compromiso cristiano”. Y para clausurar este evento, se celebró la Eucaristía.
Domingo 28 de febrero de 2016
Pre Pascua Diocesana de Pastoral Juvenil
Por: Edgar Isaac Ramos Villegas
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on gran entusiasmo se llevó a cabo la Pre Pascua Diocesana de Pastoral Juvenil los días 20 y 21 de febrero, siendo el Santuario de San José el lugar en donde más de cien jóvenes líderes pertenecientes a diversos grupos parroquiales de la diócesis se congregaron para revitalizar la experiencia de la pascua juvenil. Contando con el objetivo de “Salir al encuentro y promover en los adolescentes y jóvenes un proceso de conversión practicando la empatía, para suscitar en ellos actitudes del buen samaritano en el mundo actual.” Mediante diversos módulos formativos, talleres, dinámicas, animación y momentos de espiritualidad, desde el enfoque de la pascua; pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo, los jóvenes confrontaron las realidades actuales de la juventud lo cual abrió su panorama de cómo hacer llegar la pascua de este año. Cabe destacar la iniciativa y la participación de los líderes en comunión con el equipo de apoyo de DIPAJ, haciendo posible así la pre pascua de este año. Concluyendo con la Celebración Eucarística, oficiada por el asesor de la DIPAJ el Pbro. José Luis Mora Sanjuanero se dio el envió a los jóvenes para llevar consigo el espíritu de servicio a trabajar la pascua juvenil en sus parroquias, al grito de ¡Cristo Vive! Los jóvenes reafirmaron así el compromiso de trabajar por la juventud potosina al poder proponer una verdadera experiencia de encuentro con Cristo en esta Semana Santa.
Taller de Reflexiones Cuaresmales preparación para Acción Católica Por Gustavo Alejandro García Vargas.
misiones 2016
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l pasado domingo 21 de Febrero se realizaron platicas de reflexión cuaresmal en el auditorio Montes de Oca en la Casa de la Acción Católica. Dio inicio con la adoración ante el Santísimo dirigida por el Pbro. Daniel Márquez Garza, para después tratar los temas del año de la misericordia, posteriormente se dirigió otra platica sobre las obras corporales y espirituales impartida por el Pbro. Marco Antonio Luna Aguilar. El Padre Luis Alfonso Martínez Gallo, impartió una reflexión del Salmo 103; basándose principalmente en la oración del Papa sobre el año de la misericordia, desde ahí hace la invitación a que nosotros como católicos debemos de mirar con la misma misericordia a todos los demás, así como Jesús lo hizo. Al finalizar las platicas se celebró la Sagrada Eucaristía, oficiada por el Pbro. Daniel Márquez.
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l pasado sábado 20 de Febrero se llevó a cabo el primer taller de preparación para los jóvenes de la Liga Misional Juvenil de nuestra diócesis. El cual tuvo lugar en la Casa de la Acción Católica. La cita fue en punto de las 9:00 a.m., iniciando con las palabras de bienvenida por parte del Padre Jesús Nares, titular de la Dimensión de Misiones, y el mensaje por parte del Sr. Arzobispo Jesús Carlos Cabrero. El lema para este año es: “La Misión, un acto de la misericordia del Padre” La formación consistió en dos bloques: el básico y el avanzado. El primero dirigido a quienes van por primera y segunda vez a la Misión, con el tema: “El Credo, nuestra profesión de fe” y “Un panorama general de la Biblia”. El segundo consistió en un curso de “Apologética” para profundizar y defender la fe, dirigido para quienes cada año participan en la misión de Semana Santa. Durante el taller hubo un momento de adoración al Señor Sacramentado; el testimonio misionero de Gina Vega, quien colaboró como laica misionera en el Salvador y en Querétaro. Se culminó con la Celebración Eucarística presidida por el Pbro. Jesús en la Capilla del lugar. Liga Misional Juvenil rumbo a la #Misión2016
¡Pónganse en camino!
Celebrando al Señor
La Celebración de la Cuaresma
Discípulos misioneros
P. Pedro Mexquitic Arredondo
plenamente los propios bienes. Así, según la perspectiva de un prefacio, tomado del Sacramentario de Verona, se mira a “mitigar” el propio egoísmo (Prefacio III de Cuaresma). El cuadro de la Cuaresma, como resulta de la propuesta actual de la liturgia, aparece con todo su valor pe-dagógico/bautismal, según la perspectiva patrística. Bastará esta validación, tomada de la enseñanza de San León Magno:
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e frente a este rico y articulado camino que hemos visto, la Iglesia es invitada a recorrer, como el antiguo pueblo, el camino del éxodo a través del desierto cuaresmal, porqué a los pies de la santa montaña, con el corazón contrito y humillado, tome conciencia de su vocación de pueblo de la alianza, convocado para su alabanza, en la escucha de su pala-bra, y en la experiencia gozosa de sus prodigios (prefacio de Cuaresma V). El itinerario de los cuarenta días, aparece como un verdadero tiempo de renovación espiritual, establecido por Dios para sus fieles, para que apro-vechen los misterios de la redención de la vida nueva en Cristo. Le escucha más frecuente de la Palabra de Dios, propuesto de la Sa-crosanctum Concilium 109, no va en definitiva, entendido en sentido cuantitativo, como si se tratase de agregar otros pasajes a aquéllos ya propuestos por el Leccionario, sino cualitativo, en el sentido que la Palabra induce a un auténtico y preciso proceso de renovación de sí, apoyados por la fuerza del Espíritu. Se agrega que también la oración y la caridad tienen su irrenunciable función, como evidencia la SC: “La penitencia del tiempo cuaresmal no sea solamente interna e individual, sino también externa y social” (n. 109). La antigua práctica del ayuno entra también en esta orgánica estrategia de salvación, no sólo como medio para la santificación personal, obtenida mediante la mortificación/abstinencia de alimentos, sino ante todo como un ulterior apremio a donar a los otros aquello que se tiene, compartiendo
“Es característica de la fiesta de Pascua que toda la Iglesia goce y se alegre por el perdón de los pecados: perdón que no concede sólo a los neófitos, sino también a aquéllos que ya de largo tiempo se cuentan entre los hijos adoptivos. Cierto es que en el baño de regeneración nacen los hombres nuevos, pero todos tienen el deber de la renovación cotidiana: es necesario liberarse de las incrustaciones propias de nuestra condición mortal… Cuanto cada cristiano tiene la obligación de hacer en todo tiempo, debe ahora practicarlo con mayor solicitud y devoción, para que se cumpla la norma apostólica del ayuno cuaresmal, que consiste en la abstinencia no sólo de alimentos, sino también y sobre todo de los pecados… Inmenso es el campo de las obras de misericordia. No sólo los ricos pueden beneficiar a los otros con la limosna, sino también aquéllos de condición modesta y pobre. Así, desiguales en los bienes de fortuna, todos pueden ser iguales en los sentimientos de piedad del alma”. (San León Magno, Tratado 44, 1-2) Y todavía, según Pedro Crisólogo: “Tres son las cosas, tres, oh hermanos, por las cuales está firme la fe, perdura la devoción, queda la virtud: la oración, el ayuno y la misericordia. Esto que por la oración toca, lo obtiene el ayuno y lo recibe la misericordia, son una sola cosa, y reciben vida una de otra… Por eso, oración, ayuno y misericordia, sean para nosotros una única oración bajo tres aspectos” (Sermón 43, 2). Y hace eco la tradición litúrgica: “Señor Dios, fuente de misericordia y de toda bondad, que enseñaste que el remedio contra el pecado está en el ayuno, la oración y la limosna, mira con agrado nuestra humilde confesión, para que a quienes agobia la propia conciencia nos reconforte siempre tu misericordia”. (Oración Colecta III Domingo de Cuaresma).
Teología de misión H
(Parte V)
oy terminamos esta serie de cinco apartados sobre la Teología de la Misión. El orden de los temas fue el siguiente: Fundamento Bíblico, Trinitario, Cristológico-Soteriológico, Pneumatológico y hoy abordaremos el fundamento eclesiológico de la misión. La Eclesiología es la ciencia teológica que estudia lo que es la Iglesia, profundiza su “ser” y “quehacer” en el mundo, en función al anuncio del Reino de Dios. Cuyo punto de partida es su fundamento bíblico y del deseo implícito en la Palabra de Dios, de la existencia de la Iglesia, recordemos la elección del pueblo de Israel o la designación de los apóstoles. La misionología por su parte, estudia el “para qué” de la Iglesia. Etimológicamente “ekklesía” significa “asamblea”. Es la reunión de los fieles entorno a la Palabra y la celebración de los Sacramentos y que mediante la profesión de fe se adhieren a la Iglesia. La reflexión sobre la eclesiología ha sido abordada desde los inicios de la cristiandad. Encontremos por ejemplo en Hechos de los Apóstoles que los discípulos se reunían asiduamente a la fracción de pan y a compartir los bienes (cfr. Hch 2, 42-45), y que fue en Antioquía en donde fueron llamados por primera vez cristianos (cfr. Hch 11,26), además de cómo el número de creyentes iba creciendo y el cristianismo se iba extendiendo (cfr. Hch 2, 47). Encontramos en los Santos Padres algunas imágenes de cómo han comprendido la Iglesia (madre, arca, nave, columna, fraternidad), y cómo la fundación de la misma es un deseo del Padre desde todos los tiempos (como medio para la salvación). En el Nuevo Testamento encontramos también los elementos de la Eclesiología Fundante que Jesús nos revela. Jesús inicia su vida pública invitando a la conversión y anunciando el Reino (cfr. Mt 4,17), y es esto lo que pide a sus discípulos, que colaboren en el anuncio de la Buena Nueva. Recordemos también el pasaje de la Confesión de Pedro (cfr. Mt 16, 15-19), y del poder que otorga a los discípulos para perdonar (cfr. Mt 18, 19). Misión que se ha ido perpetuando en la Iglesia atendiendo el envío misionero que Jesús confía a los suyos de ir a las naciones a bautizarlas, y consagrarlas (cfr. Mt 28,19). San Pablo nos ofrece una imagen muy concreta de cómo entender la Iglesia, cuando nos habla del “Cuerpo Místico de Cristo” (1Cor 12, 12-30) del cual, todos los bautizados formamos parte y somos miembros de un solo Cuerpo, cuya Cabeza es Cristo. También nos la presenta como Esposa de Cristo (cfr. Ef 5, 24-25.29), invitándonos a permanecer fieles a ella y amarla con un sentido esponsal. El Concilio Vaticano II en la Constitución dogmática sobre el misterio de la Iglesia (cfr. LG1) nos enseña que la Iglesia es “Sacramento Universal de Salvación”. Tal expresión se entiende a manera de un “como”, es decir, “como Sacramento”, y no “como un octavo sacramento”. Ya que la Iglesia anuncia y ofrece la salvación, que ella ha recibido y de la cual es depositaria y no dueña. Es universal, recordando el deseo del Padre, de que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad (). Evitando así un anuncio propio de la Iglesia (eclesiocentrismo); sino más bien, anunciando el Reino de Dios, proclamando su perdón y misericordia y la invitación constante a la conversión. He aquí por tanto, el fundamento eclesiológico de la misión. La Iglesia es necesaria para el hombre, porque la salvación es ofertada para todos los hombres. El Vaticano II nos ofrece una clave de interpretación de la eclesiología, haciendo lectura de las cuatro constituciones conciliares: “La Iglesia (LG), bajo la Palabra de Dios (DV), celebra los misterios de Cristo (SC), para la salvación del mundo (GS) (Sínodo de los Obispos de 1995). Finalmente, lo proclamado en el Símbolo de nuestra fe en torno a la Iglesia: “Una, Santa, Católica y Apostólica” es el reto de todo discípulo misionero: Permanecer en la Unidad; atender la invitación a la santidad; abrir las puertas de la fe a todas las personas y vivir la misión en comunión con la Iglesia, bajo la guía de nuestros pastores que son sucesores de los Apóstoles. Esto significa la modalidad sacramental, que se expresa en el creer eclesialmente, es decir, el modo en que celebramos la fe y los sacramentos en comunidad. Agréganos en Facebook: Dimensión de Misiones Slp Síguenos en Twitter: DIM. DE MISIONES SLP (@misiones_slp)
Domingo 28 de febrero de 2016
Carta a un joven católico Muy querido amigo: Hoy por la mañana, un famoso conductor de noticias invitó a su programa a un intelectual mexicano que, ante la perplejidad de muchos que lo veíamos en transmisión directa, dijo no entender a qué venía el Papa a nuestro país, puesto que México ya no es católico, y si lo fue hace tiempo, ya ha dejado de serlo. El laconismo de tal declaración me hizo sonreír, pero sólo por un instante. ¡Sin embargo, sí! Esto es lo que muchos intelectuales –esos que los medios consideran líderes de opinión y a los que no dejan de invitar- han tratado de hacernos creer con una insistencia que a mí me ha parecido siempre sospechosa: que México, en efecto, ya ha dejado de ser católico. ¿Será que México son sólo ellos y nos han dejado fuera de los registros a ti a y mí? Pero también puede ocurrir que hasta ahora los católicos no nos hayamos dejado ver mucho y por eso crean que no existimos. Después de todo, es posible. Lo seguro es esto: hasta ahora nos hemos refugiado en una especie de catacumba cultural y, con nuestra ausencia –culpable-, hemos dejado que la cultura nos la hagan otros, es decir, aquellos mismos que dicen cada vez que pueden –tal vez para convencerse a sí mismos- que México, definitivamente, ya no es católico. Cuando, al inicio de su pontificado, el Papa Francisco invitó a los jóvenes a armar lío, ¿no los estaba invitando, aunque con otras palabras, a dejarse ver, a salir de esa caverna en la que quieren tenernos encerrados los intelectuales en el poder? ¡Pues bien, ya ha llegado de hacerlo! De armar un lío, como dijo el Papa, grande y gordo. Me decías hace poco –y por eso te escribo, aunque hoy las cartas ya no se estilen- que pensabas salirte de tu escuela y entrar en otra porque en la actual encuentras demasiada hostilidad por parte de maestros y compañeros hacia lo que tú consideras lo más valioso e importante de la vida: tu fe en Dios. Me confesabas con dolor que tu maestro de cálculo, en vez de ponerse a explicar, como debería hacerlo, las integrales y las derivadas, se ponía a dar agresivas lecciones de ateísmo, llamando imbéciles a los creyentes como tú. ¿Qué consejo puedo darte a este respecto?
Es muy sencillo: no te muevas de ahí. Salirte de esa escuela para irte a otra es una tentación a la cual, por supuesto, no debes ceder. ¡No lo hagas! Quiero decir, no que te contengas, sino que te prohíbas a ti mismo el recurso de la fuga. ¿Qué ganarías con ello? ¿Cambiarían por eso mucho las cosas en la escuela en la que estás? Tu misión, pues, consiste en quedarte donde estás y, a ser posible, convertirte en “la piedra en el zapato” de ese profesor canalla y sus incondicionales e interesados seguidores (interesados porque quieren estar bien con quien pone las notas). Lo que necesitamos, hoy, no son jóvenes que huyan, sino cristianos que se enfrenten. Dadas las condiciones en las que hemos de vivir nuestra fe, esto es parte de nuestra misión. Allá por la década de los ochenta –en 1988, para ser exacto-, don Agustín García Gascó, por entonces secretario de la Conferencia Episcopal Española, hizo esta valiente declaración que era, al mismo tiempo, una arriesgada denuncia: “A algunos, como no sea declarándose increyentes o no practicantes, les resulta muy difícil acceder a puestos de importancia social y política. Antiguamente, aquí, en España, el que no era camisa vieja o camisa azul, no podía acceder a ciertos puestos. Ahora parece que el que no haga confesión de una ideología determinada lo pasa mal o, desde luego, no le va a resultar nada fácil acceder. A mí me recuerda muchísimo lo que hace unos años
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Por: Juan Jesús Priego
contemplaba en Cuba. El que se declaraba católico era un ciudadano de segunda o de tercera categoría, y el estudiante que se declaraba católico antes de ingresar a la Universidad solamente tenía oportunidad de estudiar ciencias, pero no letras”. ¿No sucede lo mismo en México tres decenios después? Basta con que declares lo que eres para que todos te cierren las puertas y te digan: -¡Oh! ¿Ha dicho usted católico? ¡Es una lástima, pues preferiríamos que no perteneciese usted a ninguna religión institucional! Las religiones son una lata. Crean muchos conflictos al interno de las organizaciones… En otras palabras, puedes ser lo que quieras, menos católico. O, si lo eres todavía por una especie de inexplicable anacronismo, ojalá que no se te note mucho. ¡No es guay ser católico en el siglo XXI! En 1985, es decir, tres años antes que don Agustín García, don Fernando Sebastián, también por entonces secretario de la Conferencia Episcopal Española, había dicho con la misma claridad y con no menos valentía: “Aquí existe un estado de sitio y casi de asalto desde el laicismo dominante contra la Iglesia, contra la cultura cristiana y contra la misma fe religiosa”. Ante las agresiones que sufres diariamente por ser lo que eres, puedes hacer dos cosas: irte a una isla para juntarte allá con otros católicos y practicar tranquilamente tu fe, o quedarte donde estás. Te ruego que te quedes, pero no callado; y que, cuando tengas que hablar, hables. No con a-critud, ni con el ceño fruncido, ni con el puño alzado, sino únicamente con convicción y seguridad. Y, no sé, tal vez en el mismo salón haya alguien más, o tres o cuatro que, viendo tu actitud valiente, se animen también ellos a salir de la caverna y levanten un poco la cabeza con esa dignidad santa que no debe faltarle nunca a los cristianos que lo son de veras. Posdata. Si te decides a hablar, escucharás muchas veces la frase “respeto a las diferencias”. Recuérdalo tú y recuérdale a quien te la diga que si ellos son la diferencia con respecto a ti, tú eres la diferencia con respecto a ellos. Y que todos mere-cemos el respecto debido. Y, ahora, adiós, que se ha hecho tarde.
La Migración, tragedia humana de nuestros días
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ecordarán la visita que hizo el Papa Francisco a Ciudad Juárez, en su visita a nuestro país. En esa ciudad señaló que en Ciudad Juárez, como en otras zonas fronterizas, se concentran miles de migrantes de Centroamérica y otros países, sin olvidar tantos mexicanos que también buscan pasar «al otro lado». No podemos negar la crisis humanitaria que ha significado la migración de miles de personas, ya sea por tren, por carretera e incluso a pie, atravesando cientos de kilómetros por montañas, desiertos, caminos inhóspitos. Esta tragedia humana que representa la migración forzada hoy en día es un fenómeno global. Esta crisis, que
se puede medir en cifras, nosotros queremos medirla por nombres, por historias, por familias. Son hermanos y hermanas que salen expulsados por la pobreza y la violencia, por el narcotráfico y el crimen organizado. En este contexto compartimos con ustedes la fotografía que ha recibido la máxima distinción del fotoperiodismo mundial de la 59 edición del World Press Photo, ha sido realizada por el fotógrafo australiano Warren Richardson. La foto, en blanco y negro, muestra un hombre pasando a un bebe a través de la valla de alambre de espino en Roeszke, en la frontera entre Serbia y Hungría, el 28 de agosto de 2015.
Dieciocho corridas de toros efectuadas en la plazuela de San Juan de Dios en la Ciudad de San Luis Potosí para celebrar la proclamación y juramento de la primera Constitución Federal (Primera parte)
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a hemos comentado algo sobre la vida y obra del Presbítero y Doctor don Tomás Vargas, es pertinente comentar en este artículo que este personaje fue uno de los tres ciudadanos que participaron en la formulación de la primera Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos, misma que estuvo vigente hasta el año de 1835. Don Tomas Vargas en compañía de Luis Gonzaga Gordoa y José Guadalupe de los Reyes acudie-ron a la ciudad de México en su calidad de Diputados Constituyentes a la antigua Iglesia de San Pedro y San Pablo que fue la sede del Constituyente de 1824 Documento fechado el 15 de noviembre de 1824 a fojas 408 a la vuelta en el Protocolo del Escribano Antonio María Suárez. Libro que se encuentra custodiado en el Archivo Histórico del Estado: He aquí la transcripción: En la ciudad de San Luis Potosí, en quince de noviembre de mil ochocientos veinte y cuatro, ante mí el Escribano y testigos, don Eulogio de Arias, vecino de esta capital (a quien doy fe conozco), dijo que habiendo dispuesto el Muy Ilustre Ayuntamiento, para celebrar como es debido, la proclamación y juramento de la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos, sancionada por el Soberano Congreso Constituyente en cuatro de octubre del corrien-te año, diez y ocho corridas de toros, mandó convocar postores a la plaza por medio de rotulones que hizo colocar en los parajes públicos y acostumbrados con el objeto de que el que quisiere rematarla, se presentase en la Sec retaría de dicho Muy Ilustre Cuerpo a imponerse de las condiciones a que había de sujetarse en el arrendamiento. Que en consecuencia, se impuso de las que acordó una comisión del mismo cuerpo, y, convino en ellas, ofreciendo servir a los fondos municipales con la cantidad de ochocientos pesos y caucionar el cumplimiento de dichas condiciones con la fianza correspondiente en los términos que ya se expresará. Y como todo debe constar, según lo convenido, por escritura jurídica, a virtud de la cual pueda reconvenírsele en caso ofrecido; por la presente en la mejor y más bastante forma que por derecho haya lugar, otorga que en el indicado arrendamiento o remate de la plaza, se obliga a observar y cumplir las expresadas condiciones, cuyo tenor es el siguiente: Primeramente, que las co-rridas se verificarán precisamente en la Plazue-la de San Juan de Dios en atención a no haber otra más proporcionada sino la Plaza Principal en donde no pueden verificarse por hallarse en ella el edificio en que desempeña sus trabajos el H. Congreso del Estado y otras oficinas cuyos trabajos podrían sufrir retardos o distracción. 2ª. Que será de cuenta del otorgante, Eulogio de Arias, levantar en dicha plazuela los tablados con solidez y firmeza, sujetándose al examen y reconocimiento que haga, gratificado por el mismo otorgante, el perito que la ciudad nombre para cerciorarse de éstas con la solidez correspondiente, de modo que no pueda sobrevenir una desgracia, en la inteligencia que dicha Plaza no tendrá más que cuatro puertas una por cada viento con sus cerraduras bien acondicionadas y servirán únicamente para subir a las primeras y segundas lumbreras; y a más
Por: Lic. Ricardo García López
otra que se colocará a lo interior de la plaza y será por donde entren los toreros, picadores, toros y caballos. 3ª. Que los tablados incluyan la vaya y contravaya que deberá poner el otorgante, deberán estar pintadas de un color proporcionado y de modo que cause buena vista y armonía por su uniformidad y decencia. 4ª. Dispondrá, el otorgante, en uno de los lados de la Plaza y en el lugar que señalen los comisionados del Muy Ilustre Ayuntamiento, un palco o lumbrera de cinco varas de ancho pintado en lo interior y decorado en lo exterior con algún adorno particular que lo distinga de los demás para que a él concurra gratis el expresado Muy Ilustre Cuerpo, sin que sobre dicho palco haya otro u otros, según lo exige la consideración y res-peto que se debe y conforme a lo cual ha sido así siempre de costumbre. 5ª. Que el otorgante, luego que esté firmada esta escritura, entregará a los comisionados del Muy Ilustre Ayuntamiento, en moneda corriente la cantidad de ochocientos pesos en que se ha convenido por valor del arrendamiento en el concepto de que los costos de dicha escritura deben ser de cuenta del primero y en el que debe caucionar con fiador abonado la cantidad de dieciséis mil pesos para responder al Muy Ilustre Ayuntamiento en el caso que falte en el todo a esta contrata sujetándose al juicio de peritos por las faltas parciales con arreglo al que deberá res-ponder de ellas luego que sea reconvenido. 6ª. Que por consecuencia de lo expuesto queda a discreción y arbitrio del otorgante el a-rrendamiento de las lumbreras y tendido y demás lugares a propósito para este espectáculo en los diez y ocho días que han de emplearse en las co-rridas por los precios y condiciones que quiera y le acomode estipular con los subarrendatarios, sin que la ciudad, en caso de alguna falta en que por parte de éstos se incurra, tenga que repetir contra ellos pues su acción debe dirigirse contra el otorgante como si él fuera el inmediatamente culpable. 7ª. Que el otorgante podrá aprovecharse de todo el terreno de la plazuela que no se ocupe con los tablados, tanto en lo interior como en el exterior con tal de que deje libres las calles del tránsito para que si quisiere los prepare a su costa en todas las noches intermedias de corrida a corrida o bien, en las de los días en que se verifiquen estas para maromas, circo, fuegos artificiales u otras diversiones que deberán dar principio a las ocho en punto y no pasarán de las once, quedando por consecuencia, obligado a iluminar la plaza y demás parajes que elija con achones y candilejas suficientemente y a satisfacción de los regidores comisionados.
El costo de la visita del Papa Francisco a México (Segunda parte)
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Javier Algara
l Gobierno Mexicano, si somos objetivos, mantiene relaciones diplomáticas con el Vaticano. Esto probablemente no hace feliz a algunos ciudadanos, pero es una realidad de facto. No tiene nada de raro entonces que el Gobierno deba emplear una cantidad de recursos monetarios y humanos para dar la bienvenida oficial a quien es la cabeza del gobier-no de ese país. En todos los países civilizados esto es una costumbre de cortesía internacional. Lo hemos visto en todos los países a donde llega el Papa, y nuestro Presidente recibe los mismos honores al realizar visitas a otras naciones, con el gasto económico consecuente de los erarios de dichas países. En realidad, el mayor peso financiero de la visita papal recae en el mismo Vaticano y en las diócesis de los países visitados. Y sí, el costo debe ser elevado. Pero es un costo que, a los ojos de los fieles católicos, vale la pena, y a los ojos de los que entienden cuál es la verdadera naturaleza de la Iglesia, es un costo entendible y justificado. Evidentemente, desde la pers-pectiva de quienes no ven en la Iglesia más que a una ONG o una empresa, el dinero empleado en los viajes papales es un derroche innecesario, una injusticia imperdonable. ¿Cuántos hospitales -preguntan los críticos airados- se podrían construir con ese dinero; cuántas escuelas podrían ponerse al servicio de la juventud? Las críticas serían válidas y justas si la Iglesia de verdad fuera una ONG cuyo único objetivo es servir a los pobres. Pero la Iglesia es eso: una iglesia. Es una comunidad de personas, de toda clase social y todo estrato económico, reunidas en torno a una persona, Jesús, cuyas palabras y acciones son capaces de liberarlos del pecado. Los servicios sociales que presta la Iglesia en el mundo, y que son muchísimos más de los que los críticos aceptan reconocer, son el resultado del efecto que la escucha de la palabra de Jesús causa en la personas. Las cantidades de dinero que los fieles aportan para abrir escuelas, hospitales y otras instituciones de beneficencia, gratuitas, en países pobres, son la muestra de que los donadores de esas cantidades han sido liberados del egoísmo por la pa-labra de Jesús. Los miles de sacerdotes, religiosas y laicos que trabajan en esas instituciones gratuitamente son también fruto del poder liberador de esa palabra. Si la visita del Papa logra transmitir esa palabra liberadora de Cristo y transformar a algunas gentes de modo que cooperen con su dinero, su trabajo y sus vidas en el servicio a los pobres ¿no será un dinero bien empleado el del la visita a México? La palabra de Jesús ha libe-rado a millones de personas de la droga, del vicio, del crimen; ha reunido a matrimonios que se habían separado, a hermanos que se odiaban, a enemigos que buscaban matarse mutuamente. Millones de mujeres que estaban a punto de asesinar a sus hijos antes de que nacieran se han detenido y son ahora madres felices gracias a que escucharon esa palabra. ¿No es un dinero bien empleado el de la visita papal si gracias a ella muchos mexicanos con problemas matrimoniales y familiares pueden solucionarlos? ¿Esos problemas que ningún organismo gubernamental, ni ningún psicólogo puede resolver? Finalmente, una última palabra. Entre las críticas que se hacen al viaje papal y sus costos está la de que debería ser el riquísimo Vaticano el que pagara todo. De hecho es el Vaticano quien paga parte del costo; parte lo pagan las diócesis mexicanas. Pero me sorprende que aún existan personas que se tragan la mentira de que el Papa, y el Vaticano en general, están nadando en dinero. A esos críticos les digo: si realmente desean conocer la verdad, dense la oportunidad de buscar información confiable al respecto. La verdad los hará libres. Que el Vaticano recibe mucho dinero de los fieles, de los museos y de otras fuentes de ingresos, es un hecho conocido por todos. Pero no es un dinero que esta guardado en bodegas como las de Rico Mac Pato. Ese dinero hace posible que la Iglesia sea la institución con más escuelas gratuitas al servicio de los pobres en el mundo; con más hospitales de sida, tuberculosis, lepra y otras enfermedades; con más casas de acogida para niños delincuentes, prostitutas, etc. ¿Quién alimenta a los niños de los cientos de orfanatos gratuitos que mantiene la Iglesia en el mundo? ¿Quién compra las medicinas de los hospitales? En una palabra, ¿quién sostiene las innumerables obras de caridad de la Iglesia? Bienvenido el Papa Francisco a México.
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El Papa Francisco Los silencios del consoló y animó Papa Francisco a nuestro México E E Fe y Política
Vaticano
Jorge E. Traslosheros
l Papa Francisco consoló y animó a nuestro México. Fueron días donde la rutina cambió; la vida ordinaria, aunque alterada por inquisitivas medidas de seguridad, se vio renovada por la pre-sencia del Vicario de Cristo, ser humano excepcional, capaz de mirar a los ojos; sus catequesis y mensajes repercutieron en el alma de los mexicanos, lo mismo en políticos, en el poder y en los humildes que hacen que este país camine cotidianamente. La mejor recompensa para el Santo Padre fue la espontaneidad de la gente. No importaron inclemencias, las privaciones o molestias ante la feroz vigilancia que secuestró las ciudades sede; los exageradísimos controles de las autoridades causaron más molestias que beneficios, es seguro que el Papa jamás hubiera querido retenes y más retenes, cierres por horas de calles y paralización del transporte público, todo esto provocó pérdidas a trabajadores o jefes de familia, pero la fe del pueblo mueve montañas. Francisco gozó la cercanía, la filial cercanía y contundente expresión de amor de miles que confían en el Dios de Jesucristo. El Santo Padre padeció nuestros dramas, escrutó el dolor de cada persona en necesidad para decirnos que México es grande, tierra de oportunidades y esperanza puesta en el regazo de la Madre del cielo, Santa María de Guadalupe. Sin embargo, hubo contrastes que intentaron deslucir esta visita. Los e-rrores logísticos y la desorganización tensionaron aspectos, incitando más el protagonismo de responsables, devaluando la eficiencia, demeritando el toque de impecabilidad en el proceso organizativo, pocas manos concentraron demasiadas funciones poniendo en riesgo la efectiva preparación y diligente cuidado que debería haber correspondido a cada una de las diócesis visitadas por el Papa; por otro lado, los anquilosados defensores del laicismo, todavía responsables en cargos públicos, se quedaron en la rancia época del sometimiento contra la Iglesia. Las enseñanzas del Santo Padre advirtieron el peligro del atrincheramiento como esclerosis institucional paralizante, aún esos apolillados defensores del Estado lai-cista, que no laico, están empecinados en negar la plenitud de la libertad religiosa, todavía predominante en nuestra legislación cuando se solicita permiso a la autoridad para transmitir actos de culto público en medios de comunicación electrónicos, se impide el derecho humano de educación religiosa, se desdeña la objeción de conciencia o se tiene a los ministros de culto como ciudadanos de segunda al impedir el derecho de reunión para opiniones políticas.
Destaca también la vasta cobertura de los medios de comunicación, opiniones plurales que, en general, exaltaron el liderazgo del Papa Francisco en la reciente peregrinación; no obstante, hubo dizque maestros de la comunicación que en lugar de informar indujeron al auditorio por los vicios de parcialidad, medias verdades, visceralidad y enconos deformantes de la opinión. Como mercenarios, persiguieron el lucro, privilegiando la des-honestidad por encima de la verdad y equilibrios profesionales; sin pizca de autoridad moral fueron remedo y figurín de jueces implacables cuando se mordían la lengua ante la corrupción y deshonestidad de sus actos que el público no ve en la pantalla chica; informadores que, a cualquier precio, loaron excentricidad privilegiando ataques y agresividad. La vaciedad de opiniones fue base para su presunta notoriedad que poco a poco se eclipsa mientras los medios de comunicación caminan a otro ritmo. Tales conductas demeritaron esos servicios informativos sobre la visita del Papa, poniéndolos al nivel de morbosos talk shows, vacíos de análisis. Lo interesante está por venir. La palabra del Obispo de Roma está echada a la manera del sembrador que salió a poner la semilla. De nosotros depende que haya caído en tierra buena y fértil. Gracias por tu cariño, Papa Francisco, gracias por traernos a la Luz del Mundo que vence todas las tinieblas.
l Papa Francisco tuvo grandes silencios durante su visita. Poca sorpresa. En la vida del católico, más cuando es un místico, la palabra nace del silencio. No del callar cobarde, sino del que brota de la contemplación. Sólo así pueden pronunciarse las “palabras buenas que nos ayudan a vivir bien”, como dijo una señora de Ecatepec entrevistada al azar por Canal 40. El mismo silencio que permite a “la palabra de Dios entrar en el corazón”, según dijeron los indios de Chiapas durante la liturgia presidida por Francisco. Ya habrá tiempo de glosar con calma sus palabras. Por ahora nos ocuparemos de los silencios. Primero. Después de la recepción de Estado en Palacio Nacional y de recibir las llaves de la Ciudad como huésped distinguido, Francisco entró a la catedral por la puerta del jubileo hasta detenerse frente al Cristo Negro, gran devoción popular en México, en el Altar del Perdón. Permaneció en silencio durante varios minutos para desesperación de las televisoras. Marcó los tiempos. Dejaba el mundo profano, para adentrarse en su anhelado encuentro con el pueblo fiel de Dios que peregrina en México. Desde ese momento sostuvo diálogos y encuentros con obispos, presbíteros, diáconos, religiosas, laicos, niñas, enfermos, ancianos, discapa-citados, migrantes, hombres y mujeres de buena voluntad. No hubo persona, sector social o problema que resultara ajeno a su mirada. Entró como se debe: desde la contemplación del Señor de la Misericordia. Segundo. En la tarde del primer día acudió a su deseada cita con la Virgen de Guadalupe, devoción muy de su corazón. Durante la homilía nos alentó a escuchar a María para actuar como el indio Juan Diego, el más pequeño de sus hijos, y cambiar nuestra realidad sin temor, confiados en Aquel a quien la Guadalupana anunciara desde el Tepeyac. Acto seguido, se hizo uno con la asamblea e invitó a la contemplación de María. Al terminar la liturgia, se dirigió al camerino que resguarda la imagen, hasta quedar solo frente a Guadalupe. Durante media hora hizo propio el himno litúrgico recitado durante su homilía: “Mirarte simplemente, Madre, dejar abierta sólo la mirada; mirarte toda sin decirte nada, decirte todo, mudo y reverente”. Tercero. En Ecatepec meditó sobre el silencio de Jesús de Nazaret frente a las tentaciones de poder, fama y riqueza que Satanás pone a sus pies. Calla Jesús para que sean las palabras del Padre las que respondan. Con el Demonio no se dialoga, nos dijo el Papa; se responde con nuestro silencio, porque “solamente la fuerza de la palabra de Dios lo puede derrotar”. Y fue esa Palabra hecha carne de nuestra carne la que derrotó a los demonios. Cuarto. Durante su visita al hospital infantil “Federico Gómez”, una joven adolescente se paró débil, titubeante, para susurrar unas palabras al oído del Papa quien asintió con la cabeza. Quedó callado, expectante. Ella volvió a su lugar y, con voz prodigiosa, entonó el Ave María, de Schubert. Del dolor nació la alabanza y
del silencio el canto. Quinto. En Chiapas presidió una liturgia hecha cultura en los indios; pero discretamente se ocultó para dejarles el protagonismo. Ellos son la palabra de Dios nacida del silencio, el abandono, el olvido, la explotación y el desprecio. Son la Iglesia en una de sus multiformes manifestaciones unidas por una sola eucaristía, la cual se expresa en las más diversas lenguas, todas con igual dignidad, porque dignas son las personas que las pronuncian. Después, la silente oración de reverencia ante la tumba del pastor bueno Samuel Ruiz, signo de una Iglesia de salida, arriesgada y accidentada que supo reconocer sus errores y purificar la experiencia. Dos pastores con olor a ovejas metidas en las montañas chiapanecas, Samuel Ruiz y Felipe Arizmendi. Sexto. Guardó prolongado silencio al momento de consagrar el vino en el mismo cáliz que usara don Vasco de Quiroga. Contemplación que nos permitió adentrarnos en la viva presencia de la memoria del Tata. Francisco solamente echó mano de dos maestros para aprender, con su ejemplo, a ser Iglesia: del indio Juan Diego para los laicos, católicos de a pie, y del obispo fundador para los pastores. Ésta es la Iglesia que surge del silencio reverente ante la sangre de Cristo. Séptimo. Durante el encuentro con la juventud en Morelia, en medio del estruendo y del griterío, la mirada del Papa se posa sobre dos adolescentes con síndrome de Down. Sonríe. Las invita a subir al estrado, pero ellas no lo creen hasta que los ayudantes les tienden una mano. Co-rren al encuentro de Francisco, rompen en llanto de alegría y los tres se funden en entrañable abrazo. Un momento sin palabras y una larga y contundente denuncia contra la cultura del descarte que considera esas vidas, tan llenas de alegría, como dese-chables e “indignas de ser vividas”. Octavo. El silencio en Ciudad Juárez, ante la sencilla cruz de los migrantes, justo en la frontera con El Paso. En ambas riveras se congregó la Iglesia dividida por los muros de la injusticia, pero unida en una sola comunión. En silencio, apoyado en el báculo que los presos le regalaran esa mañana, se acercó en procesión para celebrar su última liturgia en México. De su memorable homilía, culmen de su visita pastoral, ha nacido mi profunda necesidad de silencio en el dolor, el gozo y la esperanza. Al octavo día de su entrada en Jerusalén, Cristo resucitó.
jtraslos@unam.mx Twitter: @jtraslos
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No matarás
Han oído que se dijo a los antepasados: No matarás; y aquel que mate será reo ante el tribunal. Pues yo les digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal; pero el que llame a su hermano “imbécil”, será reo ante el Sanedrín; y el que le llame “renegado”, será reo de la gehena de fuego. (Mt 5, 21-22).
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uego que Jesús aclara a sus seguidores que la Ley es inmutable, que él no viene a poner fin a la Ley ni a la Alianza, explica a todos los que lo escuchan que viene a dar plenitud a la Ley de Moisés. Y hace una lista de seis cosas que con respecto a la Ley practican los hijos de Israel; aquí meditaremos la primera: no Matarás, aquel mandamiento tan bello, que en el fondo se traduce: ama a tu prójimo. Jesús viene a enseñarnos a hacer las cosas bien, a cumplir la Ley de manera perfecta, no se trata solamente de cumplir, sino de amar a Dios mediante el cumplimiento de esta Ley. En los versículos que ahora nos ocupan, se habla del quinto mandamiento: “no matarás” pero para Jesús no se trata solo de no quietarle la vida a alguien, sino del origen del homicidio, que es la falta de amor, que es el restarle valor a la vida de cualquiera. Un hombre asesina cuando no se tiene amor a sí mismo; si no se ama a sí mismo no podrá amar a nadie; la falta de amor es un camino seguro hacia el homicidio. ¿No es cierto que un homicida sea alguien que dejó de amar? Lo es. No ama. Dejó de cumplir el primer mandamiento. Por eso quitar la vida a alguien o dejarlo vivir es completamente lo mismo. La persona ante él no vale nada. Aquí está justamente el principal problema. Apartados de la Ley de Dios, todo es relativo, todo pierde peso moral. Si alguno deja de amar a Dios, no amará a nadie. Jesús lo sabe. Él mismo lo declara cuando dice que el que deprecie a su hermano también será llevado a juicio. El odio es el padre del homicidio. Nadie quita la vida a alguien solo porque se le ocurrió. El odio, la ira es uno de los pecados capitales porque precisamente conduce al crimen, al homicidio. Lo que se corrompe primero es el corazón. Al no tener amor, se acercan al ser humano infinidad de maldades. Así lo expresó Jesús cuando, a propósito de la verdadera pureza, dijo a los fari-seos: “nada que de fuera entre en el hombre pue-de mancharlo, lo que sí lo mancha es lo que sale de dentro de él, porque, del corazón del hombre salen las malas intenciones, fornicaciones, robos, asesinatos, adulterios, avaricias, maldades, fraude, libertinaje, envidia, injuria, insolencia, insensatez” (Mc 7, 20-22). Todos los crímenes surgen del interior del hombre para mancharlo, no sin manchar a otros. Pero esto no significa que el hombre sea malo en sí mismo; tampoco significa que las maldades, que tienen origen en el corazón humano, sean algo espontáneo. No. Significa que algo estaba en orden y en un momento dado se desordenó, no fue de modo fortuito; el mismo ser humano deja que algo dentro de sí se pudra. En efecto, nada se puede corromper en el interior del hombre si este no lo permite.
Por eso es importante el mandamiento de Jesús: amen a sus enemigos y rueguen por los que los persiguen y calumnian; palabras que, a su modo, nos repitió el Papa francisco cuando, en la nunciatura apostólica decía a los fieles reunidos el 12 de febrero por la noche: “oremos por las personas que nos quieren, también por las que no nos quieren; por las personas a las que queremos, y por aquellas que no queremos; y por las personas que nos han hecho algún daño”. Jesús también enseñó, en el Padrenuestro a pedir por los que nos lastiman: “perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden” (Lc 11, 4). Con el mismo corazón con que amamos es con el que odiamos o nos llenamos de celos y envidia, de ira y deseos de venganza; ¿no es mejor usar el corazón para amar y perdonar que para vivir en la amargura y el odio? Lo peor es que el primero que muere al odiar es el que odia. Su corazón ha muerto. Debería estar lleno de Dios. Pero está vacío. Si falta Dios falta todo. Y así, la persona que se aleja del amor de Dios, busca amores que suplan, busca emociones que llenen el interior; pero todo lo que encuentra está corrompido. Y sigue corrompiendo todo lo que hay en él. Casi todo lo que hace el que no tiene amor se trastoca, casi siempre se pudre. A las personas muy malas se les suele llamar “desalmados” y, acaso la expresión tenga algo de exactitud. Una persona malvada, que hace daño, que no respeta a nadie, que no le importa el sufrimiento ni el gozo ajenos parece no tener alma, sentimientos. La capacidad de amar es, por decirlo así, una potencia del alma. Una facultad que tiene solo el ser racional. Los animales no aman, ellos son salvajes; aun los domesticados son seres sin capacidad de amar, sin empatía; e-llos no pueden amar, ni corresponder al amor recibido. Ellos tienen solo capacidad de ser amansados, viven cerca de sus amos o propietarios por mucha conveniencia; aquellos les dan de comer, les dan techo, cuidados; se puede decir que los amos aman a sus mascotas; pero esto no significa que los animales amen a sus amos; no los pueden considerar como seres queridos. Tienen instintos básicos, muy primitivos, y hasta parecen inteligentes, pero no lo son; ellos tienen una ligera inteligencia instintiva que los ayuda a sobrevivir, a convivir, por decirlo así, con seres superiores e inteligentes. Pero no aman. Sin embargo tienen un alma, no racional, no inteligente. Los hombres tenemos un
alma inteligente, sentimientos, infinidad de impulsos, muchos sentidos; pero algunos parecen no tener todo esto, porque no aman. Es muy triste vivir en un país tan lleno de violencia, parece que nos hemos acostumbrado a vivir así, en medio de tanta sangre, tantos enfrentamientos. Y no estamos en guerra; se supone que habitamos un país pacífico, lleno de gente que trabaja, que se empeña en vivir en paz. Pero lamentablemente sí nos hemos acostumbrado a vivir de frente a la muerte. Vivir acostumbrados a esto tal vez sea un mal signo, tal vez algo de nosotros se ha corrompido. A nadie debería parecerle normal ser testigo de tantas muertes en tan poco tiempo. Tal vez algo de desalmado hay en cada uno; a fuerza de contemplar tanta violencia nuestro corazón se va endureciendo. Y no podemos vivir así. Debemos recordar que somos de Cristo. Recordar su enseñanza acerca de lo que verdaderamente vale: la vida nueva que él nos da, el reino de los cielos que él nos promete, la vida eterna que él nos asegura. Cualquier maldad, cualquier pecado tiene su origen en el corazón humano que se deja co-rromper, y la corrupción inicia cuando dejamos de amar, en primer lugar a Dios, en segundo, al prójimo. Podemos intentar algo. Aun cuando las circunstancias en que nos desarrollamos parecen querer corrompernos, entristecernos y mante-nernos irritados, esforcémonos por perdonar. No odiemos a nadie. No despreciemos ni menospreciemos; ayudemos a crecer a los pequeños. No ofendamos, aun teniendo justas razones. Si practicamos esto, seguro que el Señor vendrá a habitar en nuestro interior, curará las heridas de nuestras almas, aquellas heridas que nos tienen airados de tiempo completo. En el fondo un homicida es alguien que está lastimado, que fue herido y no curado. Dejémonos sanar por Jesús. Y no dejemos de amar. El que pierde el amor, lo pierde todo.
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Palabra de Dios
Si no se convierten, perecerán de manera semejante Del santo Evangelio según san Lucas 13, 1-9
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“La alegría que los niños transmiten” Promoviendo la conciencia misionera en la Arquidiócesis
n aquel tiempo, algunos hombres fueron a ver a Jesús y le contaron que Pilato había mandado matar a unos galileos, mientras estaban ofreciendo sus sacrificios. Jesús les hizo este comentario: “¿Piensan ustedes que aquellos galileos, porque les sucedió esto, eran más pecadores que todos los demás galileos? Ciertamente que no; y si ustedes no se convierten, perecerán de manera semejante. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿piensan acaso que eran más culpables que todos los demás habitantes de Jerusalén? Ciertamente que no; y si ustedes no se arrepienten, perecerán de manera semejante”. Entonces les dijo esta parábola: “Un hombre tenía una higuera plantada en su viñedo; fue a buscar higos y no los encontró. Dijo entonces el viñador: ‘Mira, durante tres años seguidos he venido a buscar higos en esta higuera y no los he encontrado. Córtala. ¿Para qué ocupa la tierra inútilmente?’ El viñador le contestó: ‘Señor, déjala todavía este año; voy a aflojar la tierra alrededor y a echarle abono, para ver si da fruto. Si no, el año que viene la cortaré’”. Palabra del Señor.
La paciencia de Dios
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l primer domingo de Cuaresma se nos ofreció el ejemplo claro del Señor Jesús, venciendo las tentaciones, el segundo domingo se nos presentó aquella consoladora transfiguración del Señor, enseñándonos que en medio de las pruebas siempre podemos encontrar la fuerza y la luz de Dios. Hoy tercer domingo de Cuaresma, se nos habla del perdón y la misericordia de Dios; de un perdón de Dios que responde a la actitud de conversión que encuentre en el corazón de cada persona. El Señor Jesús, nos recuerda lo importante y necesario que es reconocer nuestros pecados y convertirnos a Dios de todo corazón para dar frutos de buenas obras. Al señalar aquellos hechos catastróficos el Señor Jesús nos recuerda que no siempre son consecuencia del pecado, ni mucho menos un des-piadado castigo de nuestro Dios a quien reconocemos como Bueno y Justo, sino una invitación a cambiar, a leer los signos de los tiempos y los acontecimientos para cambiar lo que debemos cambiar. Las pruebas son para todos, la manera de enfrentarlas depende de cada quien, de su fe y amor a Dios, de su confianza en Él. La higuera plantada en el viñedo, somos cada uno de nosotros, El buen Dios viene a buscar frutos en nuestro corazón, en nuestra vida, y entiende perfectamente de nuestras luchas y momentos de aridez y con paciencia nos da la oportunidad de recapacitar, de mover la tierra dura y estéril de nuestra vida para esperar el fruto deseado. Que esta Cua-resma sepamos valorar la paciencia de Dios y con un corazón contrito demos los frutos de vida que Dios espera de cada uno de nosotros… Pbro. José de Jesús Cruz Rodríguez.
Experiencias Pastorales de Juan Antonio Ramírez Almendárez, 3ro. de teología
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ola muy queridos lectores de nuestro semanario, reciban un cordial saludo. Mi nombre es Juan Antonio Ramírez Almendárez, soy de la Parroquia de San José en Bledos Villa de Reyes, actualmente curso el 3er. año de Teología en nuestro querido Seminario Guadalupano Josefino de esta Arquidiócesis. Mi servicio pastoral lo realizo en la Dimensión de Misiones de la Arquidiócesis, donde compartimos diferentes tareas, como retiros de animación misionera en las distintas parroquias. También nos toca promover la realización del próximo CONIAM (Congreso Nacional de la Infancia y Adolescencia Misionera) que se llevará a cabo en nuestra diócesis del 29 al 31 de enero del 2017. Les contaré de mi experiencia en la preparación del CONIAM en las diferentes parroquias de esta Iglesia particular. Como ustedes saben se tenía programado este evento para principios del presente año, pero por motivos de la visita del Santo Padre se aplazó un año más. Es por eso que seguimos animando y realizando Pre-CONIAM parroquiales y decanales, donde acuden niños y adolescentes invitados a ser misioneros, dentro de un ambiente festivo y alegre. Algo que les puedo compartir, es la alegría que los niños trasmiten a la misión de la Iglesia, pues todos desde nuestro bautismo somos misioneros, es decir, somos incorporados a la Iglesia de Jesucristo y obedecemos al mandato misionero de “Id y haced que todos los pueblos sean mis discípulos” (Mt 28,19-20). Tengo muy presente el PreCONIAM del decano de la Santa Cruz, que se llevó acabo en Villa de Arriaga, donde recibimos cerca de 800 niños y adolescentes, dispuestos a ser discípulos misioneros en actitud de salida, anunciando con alegría el Evangelio de la vida. Esto me llamó la atención porque muchas veces pensamos que la misión es ir a otros lugares a llevar el Evangelio, y con el ejemplo de éstos pequeños, podemos
descubrir que es una cuestión actitudinal, donde salgamos de nosotros mismos. Las obras de la Iglesia es la Infancia y Adolescencia Misionera (IAM) tienen un lema que es: “que los niños ayuden a los niños”. Es decir, que los pequeños desde su ambien-te, desde su edad y lugar donde se desarrollan se den cuenta que pueden ser misioneros. Es precisamente lo que nosotros como Dimensión tratamos de llevar a cada parro-quia, el compromiso misionero: es infundir en cada uno la conciencia de que todos somos misioneros. Una cosa que se me queda muy marcada, es ver reflejado el interés y las ganas de aprender de cada niño y las ilusiones después de cada Pre-CONIAM de ser misioneros e instrumentos del Señor. Recuerdo que un niño me platicó su experiencia de misión y fue en su casa donde invitó a sus papas a misa y los llevó de la mano al templo; diciendo: “desde ahí fui misionero porque he acercado a Dios a mis papás”. Es por eso, que queridos lectores que les invito a que recordemos el mandato misionero, porque la tarea evangelizadora es de todos. Procuremos comunicar siempre la verdad del Evangelio en nuestros ambientes: “un corazón misionero se hace débil con los débiles… todo para todos” (cf. 1Co 9,22). El misionero, nunca se encie-rra, nunca se repliega en sus seguridades, sabe que el mismo tiene que crecer (EG 45), independientemente de su edad. La alegría de ser misioneros que los niños nos trasmiten, es algo que a nosotros los mayores nos debe llevar a descubrir los senderos del Señor y sentirnos invitados a trasmitirlo a los demás.
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Educando para el amor
Domingo 28 de febrero de 2016
...Lo de Dios a Dios
Más sobre educar ¡Nunca se dejen pisotear por nadie! el corazón L P. David Grimaldo
Fil. Rafael Gómez M.
a publicación anterior que tiene por título: EDUCANDO EL CORAZÓN, inició un tema verdaderamente profundo. El concepto, “corazón”, ha sufrido un gran deterioro. Coincidimos, sin duda, en que no solo nos referimos al corazón como el órgano que bombea la sangre a todo el cuerpo, sino en especial, al íntimo lugar humano en donde se anidan los afectos. Interpretamos al corazón humano como el lugar que concentra sensaciones, emociones, impulsos, deseos… La educación del corazón implica aprender la disciplina que llega al discernimiento interior y que permite identificar con claridad cuando se está experimentando una sensación o una emoción o un deseo o un impulso… Pongamos un ejemplo muy común: Con frecuencia el ser humano confunde el sentir enamoramiento con amar. Amar es tomar la decisión de buscar el bien de la persona amada y sentir enamoramiento es solo una experiencia física y bioquímica. Sentir enamoramiento puede estar relacionado con la emoción y el impulso de buscar el contacto y la cercanía del otro, pero, amar al otro, implica la decisión comprometida de crear y buscar su bien. De esta manera es posible sentir algo por alguien, pero sin la decisión comprometida de conseguir su bien, hasta puede hacérsele daño con la misma intensidad con la que “se siente amar”. No ama, pues, quien siente sino quien se decide a amar. ¿Qué es, pues, lo que hace equivocarse a los humanos de manera tan contradictoria? San Pablo lo contesta: “Su dios son sus propios apetitos, solo piensan en las cosas de la tierra y se enorgullecen de lo que debieran estar avergonzados” (Fil 3, 19). Quien está orgulloso de lo que debiera estar avergonzado, sin duda es porque su propio corazón le miente y, porque le miente, lo confunde. El ser humano, herido por el pecado, experimenta la rebeldía de su cuerpo que tiende a los apetitos y busca solo las cosas de la tierra, pero su misma dignidad le pide que busque a Dios Creador en su cuerpo y que no le permita, ni mentirle ni confundir a su corazón. “Pero la serpiente le dijo a la mujer: No es cierto, no morirán. Dios sabe muy bien que cuando ustedes coman del fruto de ese árbol se les abrirán los ojos y serán como Dios” (Gn 3,45). En cuanto la mujer concluyó el diálogo con el demonio, su propio corazón se obscureció, le mintió y la confundió de la misma forma que lo había hecho la serpiente.
Después de esta experiencia, rompió con su marido el diálogo armonioso, el dialogo amoroso, y le ofreció de comer lo que, a ambos, les causaría la muerte (Gn 3,6). Ya el corazón ensombrecido de ambos había dejado de participar de la luz divina y, el recto juicio del que antes disfrutaban, se había convertido en una nube para su inteligencia; ahora su corazón perseguiría los apetitos y las cosas de esta tierra. “Con Satanás no se dialoga”, nos dijo firme y enfático nuestro Papa Francisco en su visita a México. Es que el abuso de la libertad hace a hombres y mujeres levantarse contra Dios y buscar el alcanzar su propio fin lejos ó al margen de Él. Su “corazón confundido” se obscurece y se dispone a servirle a la creatura en lugar de a su Creador. Cuando el hombre y la mujer de aquél primer matrimonio abusaron de su libertad bajo la promesa diabólica de ser iguales que Dios, renunciaron a reconocer a Dios como su principio, destruyeron la debida ordenación a su fin último y su confuso corazón destruyó toda ordenación hacia sí mismos, hacia los demás y hacia las cosas creadas. Su corazón los hizo víctimas de sus propias decisiones, sentimientos, emociones… Dice el Vaticano II: “la razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación de todo ser humano a la comunión con su Creador pues, creado por Dios por amor, es conservado siempre por amor y, no vive plenamente según la verdad, si no reconoce libremente aquél amor y no se entrega a su Creador” (GS 19, 1). Así pues, el deseo de Dios está inscrito en el corazón de todo hombre y toda mujer. Es así como podemos entender la grandeza del corazón humano, como el íntimo lugar de los afectos de Dios en el ser humano y el lugar de los afectos humanos; un corazón de naturaleza intelectual que se perfecciona por la sabiduría y por la búsqueda del amor, del bien y de la verdad y que no vive plenamente según el amor, el bien y la verdad, si no reconoce “libremente” Aquél Amor que lo creó y que lo conserva por amor.
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n el marco de la visita del Papa Francisco a nuestra Patria y después de ella, se han hecho toda una serie de comentarios sobre lo que dijo y lo que no dijo. Temas como los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, la pederastia clerical, la violencia y la condena al narcotráfico han ocupado los titulares en algunos medios de comunicación en cuanto que el Jerarca de la Iglesia Católica no se pronunció abiertamente. Sin embargo, en su regreso a la ciudad de Roma, ya en el avión, se le preguntó sobre dichos asuntos y esto dijo: Pregunta: Santo Padre, en México hay miles de desaparecidos, pero el caso de los 43 de Ayotzinapa es un caso emblemático, quisiera preguntarle ¿por qué no se reunió con ellos? y también un mensaje para los familiares de los miles de desaparecidos. Respuesta: Atentamente si Ud. lee los mensajes hacía referencia continuamente a los asesinatos, a las muertes, a la vida cobrada por todas estas bandas del narcotráfico y traficantes de personas, o sea que de ese problema hablé, como una de las llagas que está sufriendo México, que hubo algún intento de personas de recibir y eran muchos grupos, incluso contrapuestos entre ellos, con luchas internas, entonces yo preferí decir que en la Misa los iba a ver a todos, en la Misa de Juárez si preferían, o en alguna otra, pero habría esa disponibilidad. Era prácticamente imposible recibir a todos los grupos, que por otro lado también estaban enfrentados entre ellos, es una situación que es difícil de comprender para mí por supuesto que soy extranjero, ¿verdad? Pero creo que incluso la sociedad mexicana que es víctima de todo esto, de los crímenes, de los “limpiar gente,” de descartar gente. Hablé en cuanto discurso pude y usted lo va a poder constatar ahí. Es un dolor que llevo muy grande porque este pueblo no se merece un drama como este. Pregunta: El tema de la pederastia, como bien lo sabe México, tiene raíces muy peligrosas, muy dolorosas. El caso del Padre Maciel dejó herencias fuertes, sobre todo con las víctimas. Las víctimas se siguen sintiendo desprotegidas de la Iglesia. Muchos de ellos siguen siendo hombres de fe, algunos incluso han seguido el sacerdocio. Le pregunto: ¿Qué piensa de este tema?, ¿Si en algún momento ha pensado en reunirse con las víctimas? Y, en general, ¿esta idea de que los sacerdotes cuando llegan a ser
detectados en casos de esta naturaleza lo que se hace es cambiarlo, nada más, de parroquia, Cómo ve este asunto? Muchas Gracias. Respuesta: Bueno, empiezo por lo segundo. Un obispo que cambia a un sacerdote de parroquia cuando se detecta una pederastia es un inconsciente y lo mejor que puede hacer es presentar la renuncia. ¿Clarito? Segundo: para atrás, caso Maciel, y aquí me permito rendir un homenaje, sino al hombre que luchó en momentos que no tenía fuerza para imponerse hasta que logró imponer… Ratzinger… el Cardenal Ratzinger (aplausos), sí, un aplauso para él. Es un hombre que tuvo toda la documentación. Siendo Prefecto de la Doctrina de la Fe tuvo todo en sus manos. Hizo las investigaciones y llegó, y llegó, y llegó… y no pudo ir más allá en la ejecución. Pero, si ustedes se acuerdan, diez días antes de morir San Juan Pablo II, aquel Vía Crucis del Viernes Santo le dijo a toda la Iglesia que había que limpiar las porquerías de la Iglesia. Y en la Misa Pro Eligendo Pontifice, donde no es tonto, él sabía que era candidato, no le importó maquillar su postura, dijo exactamente lo mismo. O sea, fue el valiente que ayudó a tantos a abrir esta puerta. Así que lo quiero recordar porque a veces nos olvidamos de estos trabajos escondidos que fueron los que prepararon los cimientos para destapar la olla. Tercero: estamos trabajando bastante con el Cardenal Se-cretario de Estado, charlando, y también con el equipo de los nueve cardenales consejeros. Después de escuchar decidí nombrar un tercer Secretario Adjunto en la Doctrina de la Fe para que se encargue solamente de estos casos porque la Congregación no da abasto con todos los que tiene, entonces que sepa dirigir por eso. Además, se constituyó el tribunal de apelación presidido por el Monseñor Scicluna que está llevando los casos de segunda instancia, es decir, cuando hay recursos porque los primeros recursos los hace la feria cuarta lo llamamos, se reúne los miércoles, de la Doctrina de la Fe. Cuando hay recursos vuelve a la primera instancia y eso no es justo. Entonces, segundo recurso, también con perfil legal, con abogado defensor, pero hay que apurar porque estamos bastante atrasados en los casos porque van apareciendo casos. Tercero, otra cosa que está trabajando muy bien, es la Comisión para la Tutela de Menores. No es estrictamente encerrada en los casos de pedofilia, pero recibe tutela de menores. Ahí yo me reuní una mañana entera con seis de ellos. Dos alemanes, dos irlandeses y dos ingleses. Varones y mujeres abusados, víctimas. Y también me reuní con víctimas en Fi-ladelfia. Ahí también tuve una mañana una reunión con más víctimas. Sé que se va trabajando. Pero yo doy gracias a Dios que se haya destapado esta olla y hay que seguir destapándola. Y tomar conciencia. Y lo último que quiero decir, que es una monstruosidad porque un sacerdote consagrado para llevar a un niño a Dios y ahí se lo come en un sacrificio diabólico. Lo destruye. El Papa les dijo a los niños en la Catedral de Morelia: ¡Nunca se dejen pisotear por nadie!
Domingo 28 de febrero de 2016
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Está a la VENT A LIBRO DE LA en LA RED LECTIO DIVINA
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