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1. Introducción Las estadísticas delictivas policiales de los años 1996-1998 correspondientes al ámbito de la ciudad de Neuquén y su zona de influencia, tienen correlato con la sensación de inseguridad que afecta a la población. El tema de la seguridad (o la ausencia de seguridad) es constantemente tratado por los medios de comunicación y, en el común de los casos, el peso de la responsabilidad es cargado en la Policía o en la Justicia. Aún cuando se reconozca que el problema de la seguridad involucra a toda la comunidad, no se debe soslayar que es el Estado –a través de sus distintos órganos- el único responsable del diseño de Políticas de Seguridad. Las Políticas (o planes) de Seguridad deberían estar basadas en la prevención de las conductas antisociales, delictivas y no delictivas, más que en soluciones de tipo represivo. Es más, el problema de la seguridad debería ser abordado desde políticas sociales que contemplen en su diseño la participación activa de toda la sociedad. Los planes de prevención que no cumplen con los requisitos básicos de tener en cuenta la realidad, la dimensión social del problema, la articulación con otros planes y el monitoreo periódico, están destinados al fracaso. Pero –sobre todo- fracasarán si no están formulados sobre la base de un diagnóstico que esté dentro de un marco teórico adecuado. La Criminología, en tanto ciencia cuyo objeto de estudio son las conductas antisociales, es una herramienta idónea sobre la cual puede basarse un plan o proyecto de prevención del delito. La Victimología, que es una rama de aquella ciencia y cuyo objeto de estudio es la víctima, ha tenido un notable desarrollo en la moderna Criminología. Las investigaciones victimológicas han puesto en evidencia que se puede prevenir el delito operando sobre la víctima potencial o sectores sociales con alto riesgo de victimización y no exclusivamente sobre el infractor potencial. Las investigaciones sobre victimización realizadas en países como México y España, entre otros, ponen de manifiesto que existe un volumen significativo de delitos que no llega a conocimiento de las autoridades: es la llamada "cifra negra". Esto implica que la cifra real de delitos no se corresponde con la estadística oficial. Los planes de prevención del delito que se basan únicamente en las cifras oficiales, parten de una realidad formal, distorsionada, que los torna ineficaces. Por otra parte, otros factores –como los medios de comunicación masivos- pueden influir en la distorsión de la realidad. El objeto del presente estudio es demostrar que a través de la aplicación de un Método Científico de Investigación es posible efectuar conceptualizaciones válidas acerca del problema de la victimización. Estas conceptualizaciones, que no son otra cosa que la aprehensión de la realidad, permitirían efectuar un diagnóstico certero para el diseño de planes o proyectos de prevención del delito. Obviamente, si partimos de la premisa de que el delito es un problema plurifactorial, concluiremos con que estos planes no excluyen a otros que tienen el mismo objetivo, sino que los complementan.


Algunos autores consideran a la Victimología como una rama dentro de la Criminología. Otros sostienen que es una disciplina independiente . Así, según Soria Verde, la Victimología es el análisis y prácticas diversas focalizadas en torno a la misma categoría de problemas: la víctima del delito, así como su fenómeno social: la victimización. Al hablar de Victimología es necesario referirse a su objeto de estudio, la víctima. Respecto de ella se han formulado muchas definiciones. Para lo que interesa a nuestro estudio, sólo tomaremos la que nos proporciona Soria citando la definición dada por la ONU en 1986, según la cual víctima es "...aquella persona que ha sufrido un perjuicio (lesión física o mental, sufrimiento emocional, pérdida o daño material, o un menoscabo importante en sus derechos), como consecuencia de una acción u omisión que constituya un delito con arreglo a la legislación nacional o del derecho internacional...". 4. Criminología y Victimología Ya sea que se considere a la Victimología como una ciencia independiente o como una rama de la Criminología, conviene hacer un distingo –aunque sea muy somero, por las limitaciones del presente estudio- entre ambas disciplinas y precisar sus respectivos alcances, objetos de estudio y sus relaciones. Para García Pablos la Criminología es "...la ciencia empírica e interdisciplinaria que se ocupa del crimen, del delincuente, de la víctima y del control social del comportamiento desviado...". Por su parte, Rodríguez Manzanera la define como una ciencia sintética cuyos componentes mínimos (o ramas) son: Antropología criminológica 2. Biología Criminológica 3. Psicología criminológica 4. Sociología criminológica 5. Criminalística 6. Victimología 7. Penología Sin embargo, Penología y Victimología siguen un camino distinto del de Criminología ya que han nacido con una gran independencia. La Criminología tradicional centraba su estudio en el delincuente. La víctima no era tenida en cuenta más que como un mero objeto que no aportaba absolutamente nada para la explicación del hecho criminal. Por el contrario, la Criminología moderna, de corte sociológico, desplaza el centro de interés a la conducta delictiva, a la víctima y al control social. Este desplazamiento se debió, en gran parte, al aporte de Von Hentig y Mendelsohn (teoría del interaccionismo), quienes –en la década del 40- demostraron que la víctima no es un sujeto pasivo y estático, sino que interactúa con el autor del hecho. La víctima es capaz de influir en la estructura, en la dinámica y en la prevención del delito. Por otra parte, el interés por la víctima reconoce otros factores, tales como: a) el desarrollo de modelos teóricos en Psicología Social, b) los aportes experimentales de Latané y Darley, c) el perfeccionamiento y credibilidad de las encuestas de victimización y d) los movimientos feministas que llamaron la atención sobre la violencia ejercida contra la mujer. Como fruto de ese "redescubrimiento" de la víctima, las legislaciones de distintos países han receptado iniciativas y propuestas como son los programas de compensación, de restitución y de auxilio a la víctima. Tal es el caso de nuestra provincia, en cuyo Código Procesal Penal se ha incorporado la figura del Querellante como nuevo sujeto procesal y, en el Art. 96 bis., se reconocen expresamente los derechos de la víctima.


. Tipologías de víctimas El enfoque "interaccionista" de Von Hentig postula que víctima y victimario se comportan como verdaderos socios. Es la víctima la que "moldea" al victimario y da forma al delito de éste. Este autor propone un análisis categorial de víctimas muy amplio, en el que utiliza criterios de clasificación tales como edad, sexo y capacidad mental. Toma como eje de estudio los delitos de estafa y contrapone víctimas "resistentes" y "cooperadoras". Mendelsohn, también con un enfoque interaccionista, diferencia a las víctimas según su posición en una escala que va desde la menor a la mayor contribución de la víctima en la etiología del hecho delictivo. Así, diferencia cinco tipos principales de víctimas: Víctima totalmente inocente (o víctima ideal). Víctima de culpabilidad menor o ignorante: el comportamiento irreflexivo de la víctima desencadena el delito. Víctima voluntaria (tan culpable como el infractor): suicidio por adhesión, eutanasia, etc. Víctima más culpable que el infractor: víctima provocadora, imprudente, etc. Víctima únicamente culpable: víctima infractor, víctima simuladora, etc. Por su parte, Elías Neuman centra su clasificación en el sistema social básico afectado. Establece varios criterios clasificatorios: actitud jurídico-penal de la víctima, tipología delictual y aspectos personales. Establece cuatro grandes grupos de víctimas (con sus respectivos subgrupos): Individual: sin actitud victimal. Familiares: malos tratos a menores, mujeres, etc. Colectivos: comunidad como Nación, etc. Víctimas de la sociedad o sistema social: enfermos, ancianos, etc.


Víctimas vulnerables Los estudios sobre victimización permiten inferir que la victimidad no se reparte homogéneamente entre todas las personas, i. e., no todos tienen la misma capacidad para ser víctima. Algunos estudios han permitido constatar dos datos: 1) la existencia de factores objetivos determinantes del riesgo y, 2) índices de victimización repartidos en forma desigual entre distintos grupos y subgrupos sociales. Otros estudios indican que la mayor propensión a ser víctima depende de tres factores: Factores personales: entre los que figuran los estrictamente biológicos, como la edad, el sexo, la debilidad corporal, la escasa capacidad de defensa, la salud, etc., y los psicológicos, como la agresividad, la alienación, etc. En esta categoría, cabría incluir el factor "estilo de vida". Este concepto hace referencia a las actividades cotidianas del individuo y a sus pautas de conducta, tanto en el ámbito ocupacional como de esparcimiento. Factores sociales: en los que es la misma sociedad la que victimiza a determinados grupos y minorías (marginados, inmigrantes, etc.) Factores situacionales: en los que se tiene en cuenta la infraestructura urbana, ecológica, ambiental, etc. Determinados espacios tienen marcada influencia en el aumento del riesgo de victimización. Dentro de la primera categoría se pone en evidencia que el estado de indefensión física se deriva, entre otros, de factores biológicos. Queremos poner de relieve, en forma especial, las variables edad, sexo y salud, que inexorablemente nos remiten a cuatro grupos de víctimas vulnerables: la variable edad contiene –en un extremo- a los niños, porque tienen menos posibilidades de buscar ayuda y protección frente a los delitos más comunes, como son el maltrato físico y sicológico, los abusos sexuales, el abandono, etc. En otro extremo encontramos a los ancianos, cuya escasa capacidad de defensa los hace más vulnerables frente a delitos como el hurto, robo, abandono, etc. En cuanto a la variable sexo, obviamente nos referimos a la mujer, cuya vulnerabilidad está dada frente al maltrato –especialmente en los casos de violencia conyugal- y al abuso sexual. Por último, dentro de la variable salud, interesa el mayor riesgo que asumen los discapacitados en un rango de delitos similar a los anteriores. Otras investigaciones agregan, independientemente de los factores personales, sociales o situacionales, la vulnerabilidad de la víctima de hechos violentos en el ámbito familiar. En este caso, la víctima integra el mismo grupo familiar que el autor y es precisamente por esa circunstancia que resulta vulnerable.


Miedo al delito El miedo al delito constituye otro de los problemas estudiados por la Victimología. Este temor está directamente relacionado con la sensación de inseguridad y con la desconfianza en el sistema encargado de brindarla. Las consecuencias que trae aparejadas el miedo al delito, ya sea miedo fundado o infundado –aspecto que desarrollaremos más adelante- se traducen en reacciones individuales o sociales a veces desproporcionadas. Por una parte, las reacciones de tipo individual implican que el ciudadano común pretenda asumir la defensa de su propia seguridad: los vecinos se arman, cambian sus hábitos de vida, los mejor posicionados económicamente contratan servicios privados de seguridad, etc. Por otro lado, la reacción social se materializa en un doble aspecto: en un extremo, surgen actitudes de discriminación y culpabilización de sectores sociales minoritarios o de las clases sociales más deprimidas. En otro extremo, la misma presión social influye en la toma de decisiones de coyuntura, apresuradas, de carácter emocional, que confluyen en el endurecimiento de la legislación penal y en la restricción de derechos ya consagrados en la legislación procesal penal. De hecho, ya hay proyectos –en el ámbito nacional- en ese sentido. En resumen, el miedo al delito no controlado preventivamente, cuando adquiere dimensión social, necesariamente confluye en la adopción de medidas de corte netamente represivo. El miedo al delito reconoce como componentes etiológicos dos aspectos: La experiencia de victimización, ya sea como víctima directa o a partir del conocimiento indirecto de la experiencia de un tercero (familiar, vecino, etc.) El miedo difuso e irracional que no es consecuencia de situaciones objetivas pero influye en las personas como si fuera una experiencia real. Según Soria Verde, las encuestas de victimización realizadas en España demuestran que la multiplicación de los delitos menores y la difusión informal de los mismos (rumor) es lo que provoca el incremento de la inseguridad ciudadana. Para este autor, se ha producido una "construcción mitológica de la realidad", mito que se basa en dos componentes: Base real: Incremento de la delincuencia, dificultades del sistema jurídico penal, etc. Base irreal: Convicción de no poder conseguir la seguridad y, por lo tanto, estar condenados por el "mito". La "construcción mitológica de la realidad" se realimentaría a partir de cuatro principios: Percepción subjetiva de la realidad: Lo que sucede no es igual a lo que la gente cree que sucede. Componentes personales: Reacciones de tipo emocional, reacciones individuales de autoprotección, etc. Componentes colectivos: Creación de sistemas de autoprotección colectivos, crecimiento de la industria de seguridad privada.


Victimización secundaria La victimización secundaria es "...el choque entre las expectativas previas de la víctima y la realidad institucional..." El daño que experimenta la víctima no se agota en la lesión o peligro del bien jurídico. En ocasiones, las instituciones que tienen a su cargo la prevención y la represión de las conductas delictivas, multiplican y agravan el mal que produce el delito mismo. La victimización institucional se da, generalmente, en dos ámbitos: el policial y el judicial. La víctima se siente maltratada, y en ocasiones humillada, por un sistema legal que ignora sus expectativas, sentimientos y necesidades. Los factores que inciden en esta segunda victimización son múltiples, pero vale la pena mencionar algunos: En el área policial: Comportamiento rutinario derivado del cúmulo de tareas, Poca consideración a las necesidades afectivas de la víctima debido a la "toma de distancia" del funcionario para evitar transferencia de sentimientos negativos. La víctima sólo es vista como un objeto únicamente útil como fuente de información. Luego de una primera impresión favorable, transcurrido un tiempo, la víctima ve frustradas sus esperanzas debido a que no se le informan los resultados de las pesquisas o bien porque en un primer momento se le crearon falsas expectativas. Prolongados tiempos de espera, en sitios incómodos, en las comisarías. Excesivo número de agentes que interroga a la víctima, a cada uno de los cuales debe dar una versión de los hechos. En el área judicial: Falta de información a la víctima de los ritos y tiempos procesales (especialmente cuando el victimario no es detenido). Frustración de sus expectativas cuando no se llega a la condena. La víctima debe dar la versión de los hechos en presencia del victimario. Lentitud procesal.


Estudios de victimización La Criminología moderna acepta pacíficamente que no todos los delitos que ocurren son denunciados. Por consiguiente, la cifra real de delitos no se corresponde con la cifra oficial. Este rango de delitos no denunciados es la que se conoce como cifra negra. Una de las grandes preocupaciones de los criminólogos ha sido estudiar esta cifra, para lo cual se desarrollaron distintos métodos estadísticos, entre ellos los informes de autodenuncia ("self reporter survey") y las encuestas de victimización ("victimization studies"). Se parte de la premisa de que las estadísticas oficiales "...no son un instrumento idóneo para informar sobre el volumen, estructura, dinámica y desarrollo del fenómeno delictivo real..." Por el contrario, las encuestas de victimización permiten averiguar el volumen global y la naturaleza de los hechos delictivos cometidos durante un periodo de tiempo en un ámbito espacial determinado. Ofrecen una valiosa información sobre las características personales y perfil de la víctima, "modus operandi" del autor, actitud de la víctima y relaciones de ésta con el autor, alcance del daño, tiempo y lugar de comisión, en fin, todos los datos que normalmente aporta una víctima que denuncia. Por citar un ejemplo, un estudio llevado a cabo en México por los alumnos de pos-grado de la Universidad de Veracruz, determinó que la mitad de los entrevistados (2.405 personas) dijo haber sido víctima de algún delito en 1975, pero sólo uno de cada cinco fue denunciado a las autoridades. Si tenemos en cuenta la importancia de la víctima como la principal fuente de información para la investigación de los hechos delictivos y que sobre esa información se elaboran los planes de prevención del delito, comprenderemos la importancia que adquiere un estudio de esta naturaleza. Un estudio de victimización que, con un adecuado diseño metodológico, incluya los aspectos antes desarrollados (Vulnerabilidad, miedo al delito, grado de confianza en el sistema, causas de la mala imagen de las instituciones e índice de victimización) aportaría una herramienta sumamente eficaz para el desarrollo de planes de prevención, tema que abordaremos en el Capítulo 3. Cuando hablamos de diseños metodológicos adecuados, nos referimos a los métodos de investigación que aseguren la representatividad de la muestra, la correcta obtención de datos, la selección de la unidad muestral, los criterios de interpretación de datos, etc., que nos darán un mayor grado de fiabilidad de la encuesta. En el capítulo siguiente, aunque sea de un modo bastante restringido, desarrollaremos este tema.


Clasificación de los delitos: Escuela Clásica: Esta escuela elabora diversas clasificaciones de delitos. Enunciar las características del positivismo como corriente filosófica del derecho penal, valorando las aportaciones de sus doctrinas, pero en virtud de su fracaso la Escuela Positivista pretendió formular un concepto sociológico. Representantes: Enrico Ferri, Rafael Garófalo y César Lombroso. Se fundamenta en bases científicas que corresponde a las ciencias naturales. Garófalo con su teoría del delito natural, quien se encontró con que es imposible concebir un conjunto de acciones que en todos los tiempos y en todos los países, hayan sido consideradas como delictuosas. Abandona el examen de los hechos universalmente odiosos y castigados en todo tiempo y lugar y acude al análisis de los sentimientos que integran el sentido moral de las agrupaciones humanas. Guiado por Darwin y Spencer, llega a la conclusión de que solamente hay dos sentimientos fundamentales: el de la piedad y la probidad, y concebido así, define el delito de la siguiente manera: "Ofensa a os sentimientos altruistas fundamentales de la piedad y la probidad en la medida en que son poseídos por un grupo social determinado". De esta definición infiere Garofalo que los delitos naturales constituyen dos categorías: Ofensas al sentimiento de la piedad: Todos aquellos actos que tiendan a producir un mal físico en las personas. Actos que producen a la vez un dolor físico y moral. Acciones que producen un dolor moral. Ofensas al sentimiento de la probidad: Agresiones violentas contra la propiedad. Ataques a la propiedad sin violencia pero con abuso de confianza. Ataques directos a la propiedad y a los derechos civiles de las personas. Existen hechos que, aunque no atacan ninguno de dichos sentimientos, suponen un peligro para la organización política del estado y es lógica que se castiguen tales hechos como delitos. Los mismos ya no son delitos naturales, sino legales o de creación política. Entre ellos figuran: Las acciones que van contra el Estado. Las acciones que atacan al poder social sin un fin político. Las acciones que atacan a la tranquilidad pública, a los derechos políticos de los ciudadanos o el respeto debido al culto o al pudor público. Las transgresiones de la legislación particular de un país.


En un principio la tesis de Garofalo no satisfizo ni a los mismos positivistas por recordar la vieja división clásica de los delitos, pero con el tiempo la crítica se templa y las definiciones que presentan algunos tratadistas, como Ferri, Colajani y Durkheim, son, en esencia, análogas a la de Garofalo. Negación del Libre Albedrío: Esta escuela afirma que el hombre no escoge libremente y de manera consciente el mal sobre el bien; puesto que es un ente natural y, en algunos casos, con anormalidades que evitan su sano y libre discernimiento, no puede elegir. Al respecto, cabe destacar la influencia de Cesar Lombroso, con sus estudios médicos y antropológicos que dieron origen a la teoría del criminal nato.icha escuela afirma que hay hombres que nacen con predisposición hacia su futura manera de comportamiento, de acuerdo con sus características biológicas, antropológicas y psicológicas. Responsabilidad Social: A diferencia de la escuela clásica, la positivista manifiesta que la responsabilidad, lejos de ser moral, es de tipo social. La colectividad, al tener en cuenta la posible predisposición hacia el delito en determinados sujetos, debe tomar las medidas necesarias para prevenirlo y, en un momento dado, defenderse. Delincuente: punto central. El delito no es el centro de atención, sino la persona que lo comete; a su vez, el delincuente es el objeto de estudio, mientras que el delito es solo la consecuencia. Método empleado: Inductivo. De lo particular a lo general. Los positivistas utilizaron el método inductivo (de lo particular a lo general), conocido también como experimental. A partir de estudios realizados acerca de un delincuente o sujeto antisocial concreto, llegan a determinadas conclusiones y desarrollan hipótesis, con lo que crean tesis relacionadas con el comportamiento criminal. Pena proporcional al estado peligroso: En esta corriente se niega que la pena tenga o deba tener proporcionalidad directa con el delito, y se asegura que debe ser proporcional al estado peligroso, independientemente del tipo y la gravedad del delito. Prevención: De los postulados anteriores se desprende la importancia de la prevención del delito, que debe darse en lugar de la represión. Los positivistas creen que, al igual que en la medicina, es mas conveniente prevenir que curar. La medida de seguridad es mas importante que la pena. En vez de castigar se debe prevenir y, por tanto, aplicar las medidas de seguridad para evitar las penas. Se hacen clasificaciones de las medidas de seguridad según diversos criterios, y se afirma que debe aplicarse la mas adecuada al caso, en virtud de la peligrosidad y caracterología especificas del sujeto. Clasificación de delincuentes: A esta escuela no le preocupa tanto la clasificación de delitos como la de los delincuentes, con fundamento en su peligrosidad y características sociales y psicológicas, de las cuales existen diversas clasificaciones. Sustitutivos penales. Se proponen los sustitutivos penales como medios para evitar la abundancia y crueldad de las penas. Los positivistas consideran ineficaces a las penas, y se plantean numerosos sustitutivos: religiosos, médicos, psicológicos, Otros.


Delito (sistema tripartito): Acción humana. Típicamente antijurídica. Culpable. Culpabilidad: formación de la voluntad contra un deber de una Persona y que es reprochable a su autor. El Juez imputa el delito a su autor como consecuencia de haber formado su voluntad contra un deber impuesto por una Persona. Ya no hay término psicológicos; culpabilidad normativa. Características: Formación de la voluntad. Posibilidad de reprochar. Imputabilidad: capacidad para actuar culpablemente. Hay 2 formas de actuar culpablemente: Dolo: voluntad de obrar según los elementos del tipo y tener conocimiento de ello, y conciencia de que se obra antijurídicamente. Imprudencia: incurre en un error, en una falta de cuidado; ha infringido un deber de cuidado; no tenía voluntad de causar ese resultado. La concepción neoclásica es dominante hasta los años 30-40 (es España dura más), por eso surgen objeciones: Políticocriminales. Indiferencia de la dogmática del derecho publico frente a la transformación de la sociedad, debido al relativismo valorativo del concepto de delito neoclásico, no establecía ningún valor, es neutral respecto a los valores, indiferente; por eso daba igual la ideología (corrientes totalitarias); penalistas indiferentes ante, por ejemplo, el nazismo. Ellos no juzgaban los valores. Ecnicas. Insatisfacción metodológica porque partir de la acción típica, es decir, porque partir del 1 concepto de acción que ya no es la base del sistema. Contradicción: decir que el tipo tiene elementos subjetivos, por eso no incluir el dolo, porque lo encuadran en la culpabilidad, no en el tipo. Los delitos culposos no encontraban una perfecta localización sistemática. Porque esto surge una nueva corriente.


Artículos relevantes de la LOPNA La LOPNA consta de 685 artículos, los mas importantes e innovadores son: - Del titulo I de las Disposiciones Directivas: Artículo 1°. Objeto. Esta Ley tiene por objeto garantizar a todos los niños y adolescentes, que se encuentren en el territorio nacional, el ejercicio y el disfrute pleno y efectivo de sus derechos y garantías, a través de la protección integral que el Estado, la sociedad y la familia deben brindarles desde el momento de su concepción. El artículo 1 contiene un resumen de los principios y finalidades que se desean alcanzar con esta nueva ley de la republica. Artículo 3°. Principio de Igualdad y no Discriminación. Las disposiciones de esta Ley se aplican por igual a todos los niños y adolescentes, sin discriminación alguna fundada en motivos de raza, color, sexo, edad, idioma, pensamiento, conciencia, religión, creencias, cultura, opinión política o de otra índole, posición económica, origen social, ético o nacional, discapacidad, enfermedad, nacimiento o cualquier otra condición del niño o adolescente, de sus padres, representantes o responsables, o de sus familiares. El artículo 3 entáblese la igualdad de las personas, es decir, prohíbe la discriminación por raza, credo, sexo, posición económica, origen social, discapacidad o enfermedad. Artículo 8°. Interés Superior del Niño. El Interés Superior del Niño es un principio de interpretación y aplicación de esta Ley, el cual es de obligatorio cumplimiento en la toma de todas las decisiones concernientes a los niños y adolescentes. Este principio está dirigido a asegurar el desarrollo integral de los niños y adolescentes, así como el disfrute pleno y efectivo de sus derechos y garantías. El articulo 8 precisa que el estado, la familia, y la sociedad deben asegurar todos los derechos y garantías de los niños, niñas y adolescentes. Señala asimismo, que el interés superior de la infancia y de la adolescencia es un principio general y de obligatorio cumplimiento para asegurar su desarrollo integral y el disfrute pleno de sus derechos y garantías. - Titulo II Capítulo II de los Derechos, Garantías y Deberes Artículo 50. Salud Sexual y Reproductiva. Todos los niños y adolescentes tienen derecho a ser informados y educados, de acuerdo a su desarrollo, en salud sexual y reproductiva para una conducta sexual y una maternidad y paternidad responsable, sana, voluntaria y sin riesgos. El Estado, con la activa participación de la sociedad, debe garantizar servicios y programas de atención de salud sexual y reproductiva a todos los niños y adolescentes. Estos servicios y programas deben ser accesibles económicamente, confidenciales, resguardar el derecho a la vida privada de los niños y adolescentes y respetar su libre consentimiento, basado en una información oportuna y veraz. Los adolescentes mayores de 14 años de edad tienen derecho a solicitar por si mismos y a recibir servicios.


El articulo 50 dice que el estado debe garantizar a los niños y adolescentes el derecho a ser educados e informados sobre salud sexual y reproductiva, maternidad y paternidad responsable, sana, voluntaria y sin riesgos, de acuerdo a su edad y capacidad. Artículo 60. Educación de Niños y Adolescentes Indígenas. El Estado debe garantizar a todos los niños y adolescentes indígenas regímenes, planes y programas de educación que promuevan el respeto y la conservación de su propia vida cultural, el empleo de su propio idioma y el acceso a los conocimientos generados por su propio grupo o cultura. El Estado debe asegurar recursos financieros suficientes que permitan cumplir con esta obligación. El articulo 60 establece que el Estado debe garantizar a todos los niños, niñas y adolescentes indígenas, regímenes, planes y programas de educación que promuevan al respeto y la conservación de sus culturas. Artículo 61. Educación de Niños y Adolescentes con Necesidades Especiales. El Estado debe garantizar modalidades, regímenes, planes y programas de educación específicos para los niños y adolescentes con necesidades especiales. Asimismo, debe asegurar, con la actividad participación de la sociedad, el disfrute efectivo y pleno del derecho a la educación y el acceso a los servicios de educación dónde estos niños y adolescentes. El Estado debe asegurar recursos financieros suficientes que permitan cumplir esta obligación. El articulo 61 asienta que el Estado debe garantizar los niños, niñas y adolescentes con necesidades especiales el disfrute efectivo y pleno del derecho a la educación, así como programas de educación específicos, de acuerdo a sus necesidades. Artículo 80. Derecho a Opinar y a Ser Oído. Todos los niños y adolescentes tienen derecho a: a) Expresar libremente su opinión en los asuntos en que tengan interés; b) Que sus opiniones sean tomadas en cuenta en función de su desarrollo. Este derecho se extiende a todos los ámbitos en que se desenvuelven los niños y adolescentes, entre ellos: al ámbito estatal, familiar, comunitario, social, escolar, científico, cultural, deportivo y recreacional. Parágrafo Primero: Se garantiza a todos los niños y adolescentes el ejercicio personal y directo de este derecho, especialmente en todo procedimiento administrativo o judicial que conduzca a una decisión que afecte sus derechos, garantías e intereses, sin más limites que los derivados de su interés superior. Parágrafo Segundo: En los procedimientos administrativos o judiciales, la comparecencia del niño o adolescente se realizará de la forma más adecuada a su situación personal y desarrollo. En los casos de niños y adolescentes con necesidades especiales se debe garantizar la asistencia de personas que, por su profesión o relación especial de confianza, puedan transmitir objetivamente su opinión. Parágrafo Tercero: Cuando el ejercicio personal de este derecho no resulte conveniente al interés superior del niño, éste se ejercerá por medio de sus padres, representantes o responsables, siempre que no sean parte interesada ni tengan intereses contrapuestos a los del niño o adolescente, o a través de otras personas que, por su profesión o relación especial de confianza puedan transmitir objetivamente su opinión. Parágrafo Cuarto: La opinión del niño o adolescente sólo será vinculante cuando la Ley así lo establezca. Nadie puede constreñir a los niños y adolescentes a expresar su opinión, especialmente en los procedimientos administrativos y judiciales. Y por último, el artículo 80 se refiere a que todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a opinar y ser oídos, pueden expresarse libremente en asuntos de su interés, además, sus opiniones deben ser considerados en función de su desarrollo. Este es uno de los artículos mas novedosos de esta ley.


PROCESO INDAGATORIO Existe una técnica de personalidad por colores, definida como Inteligencia Emocional (Jorge FRIEDMAN), Liderazgo a través de equipos e involucramiento de los mismos. Sicología sobre conducta humana. La distribución de colores en el área laboral; que define los aspectos tipos traducidos en color. De aquí pretendemos dar una visión somera del aspecto de personalidades básicas, siempre teniendo presente que el ser humano es una combinación de todo, pudiéndose identificarse más con algún tipo que con otro. ROJO Dominante, Extrovertido y mucha energía. Son orientadas a la acción y siempre en movimiento. Positivos, realistas y firmes. Se enfocan en resultados objetivos, se acercan en forma directa, autoritarios, buscan poder y control. En un buen día, la persona puede verse: Competitivo, Demandante. Decidido. De voluntad firme. Esas misma personalidades, en un mal día se ven: Agresivo, Autoritario, Intolerante, Exigente, Disconforme, Obstinado, Sobrevalorado. AMARILLO Extrovertido, vivaz y amigable. Habitualmente positivo, se preocupan por buenas RRHH. Disfrutan compañía de otros y crea ambientes. Cordiales y de buen humor. Se acercan en forma persuasiva y son muy sociables. En un buen día, la persona puede verse. Sociable, Dinámico, Demostrativo, Entusiasta. Persuasivo. Esas misma personalidades, en un mal día se ven. Excitado, Apresurado, Entrometido, Utópico, Descuidado, Muy Emocional. VERDE Serenos, Sostenedor, Enfocan en valores y en relaciones profundas. Quiere ser digno de confianza. Defienden lo que creen, determinados y serenos. Prefieren relaciones compartidas que valúen al individuo. Se preocupan por los sentimientos y el bienestar ajeno. Estables y no cambian fácilmente sus ideas. En un buen día, la persona puede verse. Cuidadoso, Alentador, Paciente, Participativo. Estable. Esas misma personalidades, en un mal día se ven: Blando, Confiado, Contemplativo, tardo para arrancar. AZUL Analíticos. Rigurosamente lógicos. Básicamente introvertidos y tratan de entender el mundo que los rodea. Piensan mucho antes de actuar y mantienen un punto de vista objetivo y distante. Dan Valor al intelecto y a la independencia de criterio. Prefieren la precisión y la claridad. En un buen día, la persona puede verse Analítico, preciso, planificador, Cauto, Cuestionador. Esas misma personalidades, en un mal día se ven Indeciso, Descreído, Frió, Puntilloso, Perfeccionista. El lector puede apreciar una cierta concordancia, entre esta calificación, y las características generales de los diversos grupos de indagados ya presentados.


TÉCNICAS DE INDAGATORIA En el proceso de examinar a la persona mediante preguntas para conocer la verdad, se necesita una planificación previa; identificar el hecho. Identificar al sujeto a entrevistar. Postular las pregunta básicas, determinar alterativas. Ejecutar la operación, fijar perfil del indagado para el hecho investigado. Conocimiento, experiencia, estudios, destreza para comunicarse. Antecedentes personales. El móvil del delito. Certidumbre técnico científicas, e impacto real. No es lo mismo un secuestro o un homicidio, que la cleptomanía. Planificación de la entrevista. Preparación adecuada (la mayor cantidad de elementos del indagado y los hechos) Preguntas básicas preparadas para conocer el objetivo. En primera instancia, dejar que el entrevistado relate libremente. 2) Se efectúan preguntas directas, para repuestas directas. 3) Realizar preguntas que exijan una respuesta con habilidad y desenvolvimiento. No hay que buscar, como fin la confesión, lo que se debe buscar la relación de hechos con los indicios, y su relación o no con el hecho investigado. Esta primera aproximación, permite ubicar al sospechoso en el hecho, lo cual ya constituye un 86% de la acusación. Luego se debe atraer su ego, lo que permitirá que de detalles que en la primera intervención no dio. Llevarlo a la admisión del hecho como delito, no es esencial en términos judiciales, ya que es resorte de la justicia y no del investigador establecer la culpabilidad, y la confesión; pero lograr por decantación la confesión, permite allanar el camino de la justicia. En la escena del hecho pocas evidencias se pueden encontrar del autor si este es profesional, pero nos dice mucho de su personalidad. Estos elementos deben ser utilizados cuando estamos frente al sospechoso. El investigador al analizar un informe o declaración, lo hace independientemente de los factores del mismo. Esto permite percibir si el declarante esta mintiendo, u omitiendo información y se busca las pistas dejadas por el sospechoso en forma no determinada. El analista debe analizar al sospechoso profundizando en sus errores e indagando a posterior al sujeto sobre los mismos.


A TENER EN CUENTA POR EL ENTREVISTADOR Cuando se trata de obtener información, el sujeto debe tener una actitud cooperadora, y esto solo se logra si el mismo no tiene conflicto con el indagador. Es decir colabora espontáneamente al entender que su fin es el mismo, aclarar una situación. De ahí que existen colaboradores en la justicia y con los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley. Pero si no se logra sintonizar con el indagado, ejemplo de un delincuente que no quiere proporcionar información sobre sus socios, entonces, es necesario generar acciones a efectos de salir de esta posición negativa. El valor legal de la negativa, puede dispararse como un punto a favor de la investigación, en cuanto al sujeto, porque el juez puede apreciar que el indagado si es autor del hecho investigado. Pero no es ni obligatoria ni concluyente esta decisión del magistrado, y por otra parte, no colabora en el esclarecimiento de la participación de otras personas o el hallazgo de elementos de prueba. La segunda alternativa, es buscar nuevamente una negociación, en este caso debe evitarse todo tipo de reacciones de manera simétrica. Recordemos que existe una previa negativa, y esta vez se debe recanalizar las acciones teniendo como principio evitar atacar la postura del indagado. Se debe tratar de explicar los beneficios y perjuicios que provoca no llegar a un acuerdo; y para ello el indagador debe tener suficiente conocimiento de la ley. El arte de indagar no tiene una teoría, se mide por los resultados, y cuenta con algunas formulas. De todas formas para indagar se debe ser flexible y dinámico. En el curso de una indagatoria, se puede modificar las formulas, cuya adaptación se va dando de acuerdo a la interpretación intelectual de ambos individuos, y a veces requiere de un tercero a los efectos que no se pierda la línea indagatoria. Este, en principio debe tener una ruta, pero llegar a las respuestas, hacen que se vaya saliendo de ese camino, para retomarlo cuando se a producido una negociación colateral. Es decir que cada pregunta, puede tener una respuesta directa, favorable, o una negativa para el entrevistador, y ello abre una negociación, es decir que el entrevistador busque una formula de acercamiento entre las dos partes, para lograr la colaboración del indagado. Si se utilizan ciertos modelos sobre la base de experiencias prácticas, debe recordarse que una estructura rígida, no siempre permite llegar al resultado de laboratorio; esto se debe a que el interlocutor es una persona, con su forma de pensar propia a su formación, temperamento, y creencias. Por ello quién indaga deberá conocer como el sistema involucro a esta persona en la situación que se encuentra actualmente, y desandar de acuerdo a la búsqueda de balance. Como dijimos la indagatoria es una negociación, donde el indagador lograr la información deseada, y el indagado darla sin alterar sus derechos o convicciones. El primero no debe ganar, sino lograr la información necesaria para auxiliar a la Justicia. No somos partidarios de la Escuela del Estilo Autoritario, o "Suma Cero" , donde "gana una parte, lo pierde la otra", y se practica mediante acciones de intimidación, engaño y actitudes violentas. Tampoco la práctica de la Escuela de la Filosofía de Clausewitz, pensamiento del filósofo militar Carlos Von Clausewitz, autor de "De la Guerra", donde establece que mientras no se haya vencido al adversario, se debe temer que éste pueda todavía derrotarnos. Durante la indagatoria, se debe tener una percepción concreta del fin objetivo de la misma. Comunicar y escuchar a la otra parte. La comunicación debe ser clara, que ambos entiendan de que están hablando. Presentar opciones variadas y legales a las dudas del indagado. Que no se desborden las emociones, manteniendo un equilibrio entre los dichos y los hechos, despersonalizar el relato lleva a que sea más abierto. Al contrario de muchas prácticas, debe siempre haber una actitud positiva, esto facilita la toma de decisión por parte del indagado de colaborar. Por ello el proceso debe que ser impersonal, las partes deben transitar por un camino ajeno al hecho. Los profesores de Harva rd presentan seis puntos referente a la negociación, de los cuales extraemos tres, orientándolos hacia la indagatoria: 1) Separar el problema de las personas. 2) Concentrar la atención en los intereses de la justicia. 3) Buscar alternativas para llegar a un resultado equitativo. El indagado debe colaborar con la convicción que los argumentos responden a sus intereses, y tienen el mismo valor. Se debe enfocar la indagatoria, sin perder el control de la misma. El indagado no es el que guía, pero a veces se le debe dejar creer ello; sin perder efectivamente el control por parte del investigador. Se sugiere ser directo y poner al indagado al tanto de su situación, y sus probabilidades legales. Para negociar y buscar un acuerdo es necesario saber todo lo que sea posible con respecto al hecho, la forma de pensar y sentir, de los otros, y llegar a través de un análisis natural y cotidiano. Hay personas que se llevan mejor con otras, o están mejor informadas, porque los otros naturalmente tienden a informarles. Y es así que se debe orientar la indagatoria. La sicología denomina Corriente de Vida, a todo lo que se hace en un determinada circunstancia, está íntimamente relacionado con algo que ya hemos hecho antes.


EL PROCESO DE RECONOCIMIENTO DEL INDAGADO La actividad criminal, se deriva en gran porcentaje de la repetición de delitos perpetrados por otros, y muchas veces impunes por distintas razones. Le da una seguridad porcentual. Esto es elevado por su grupo o entorno, que repite que delinquir no tiene suficiente respuesta de represión de parte de los controles de la sociedad. Para Durkheim, el crimen no puede erradicarse pues es inherente a la sociedad y parte de su estructura y forma de equilibrio. Lo importante es mantener al crimen dentro de la constancia y tratar que este no alcance valores anormales puesto que puede alcanzar valores que ya no entrarían dentro de la constancia estadística. Es importante señalar las innumerables veces, que solo basta al indagador, indicar, que todos los ejemplos que rodean al indagado como referencia están o estuvieron recluidos en prisión, y los trae a la realidad que la mayoría del tiempo, el crimen "si paga", y se vuelve colaborador. Porque el hombre no funciona por la lógica, sino es psicológicamente reaccionario por emoción. El investigador procura llamar la atención, buscar se calme y adoptar una postura comprensiva y de empatía. Demostrar que se trata de un diálogo, donde quién tiene el liderazgo es el indagador. La conversación primaria debe de desarrollarse en calma, a los efectos de bajar los desvíeles de una crisis emocional de conocimiento. Evitar las falsas expectativas, y plantear soluciones que no estén fuera de la realidad de su problema. Sin involucrarse con el estado emocional de la persona, sino manejar en forma adecuada para que éste abandone su conducta negativa. Se comienza con un "diálogo neutral", tendiente a que el indagado canalice su conducta y pensamiento al objetivo que se plantea. Es importante que el indagado se reconozco a si mismo, y generalmente esto responde a su nombre, y se utiliza con la finalidad de romper el hielo, ganar su confianza y colaboración. El reconocimiento entre personas es importante para los sujetos, de hecho el interlocutor se presenta, ya que el indagado solo sabe que el indagador los conoce pero no viceversa. Es así que en la mayoría de los casos la presentación de ambos con su nombre acerca a las partes. El indagado ya sabe que esta ante una autoridad por lo tanto, el indagador tiene un grado precedente sobre el otro, que no debe perderlo por una mala actitud, que compense esa jerarquía intelectual, y vuelque la indagatoria. La actitud del investigador siempre debe ser franca y tranquila. Evitar el tuteo hasta lograr establecer el dominio de la indagatoria. Posteriormente si amerita se puede pasar a permitir cierta familiaridad, controlando no perder el liderazgo de la entrevista, pendiente en ese caso de retomar la jerarquía de la conversación, que siempre es mas efectivo que permitir se desvirtúe con un tuteo innecesario. Se debe tener presente, que no se busca en la relación, sociabilidad, sino resultados profesionales, siendo el tuteo solamente un elemento de control. El indagador no debe involucrarse en la situación, error frecuente de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley.


LOS CONFLICTOS Indagar es un arte y técnica, destinada a persuadir a un infractor a que colabore en una investigación. Es una especie de negociación intelectual. Negociar es la acción a resolver un asunto determinado, encontrar la solución a un problema que se está tratando. No se puede negociar solo, deben ser al menos dos personas. Hay entonces dos voluntades distintas (el indagado y el indagador) y a veces con criterios distintos sobre la misma situación. Por ello acordar, es la tendencia a solucionar diferencias. El hombre aspira fundamentalmente a entenderse con sus semejantes a efectos de desarrollar al máximo su potencial humano. En la vida diaria, las personas practican la indagatoria constantemente, siempre en un tono de negociación, consciente o inconsciente, siendo la forma en que se mantiene informado del mundo que lo rodea. Esta práctica permite una forma para resolver sus diferencias con los demás. La base del entendimiento se construye comprendiendo a la otra parte que está en desacuerdo, y para ello debemos saber como piensa. Quién indaga, debe sabe escuchar y ser claro para hacerse entender. Creativo para proponer las preguntas, resaltar las coincidencias. Todo lo que propende a un acercamiento con el sujeto investigado. Si este último percibe que se valora su persona, se torna abierto y franco. Debe tener: buena memoria, paciencia, ser minucioso, saber valorar las reacciones del entrevistado. Tener conocimiento de derecho, conocimientos prácticos de lenguaje callejero, y por supuesto de términos técnicos, o profesionales, buen dominio del idioma madre. Ser creativo es un grado de liderazgo, para innovar sin obstáculos preconcebidos. La experiencia sirve para acumular conocimientos, sin repetir modelos tradicionales. Busca alternativas modernas, innovadoras, realizando los cambios sustanciales a efectos de no empantanar la investigación. Es fundamental que el indagador proyecte una imagen profesional y segura. Que quede determinada su jerarquía en la entrevista, quién lidera la entrevista es el investigador y no el investigado. En este proceso, se pone en juego las Relaciones Públicas, o sea el conjunto de comunicaciones, para poder lograr un entendimiento con el otro. Dentro del lenguaje gesticular y de señas, que forman parte de las comunicaciones, el grueso de los seres humanos se comunican a través de palabras (7%), voz y sus matices (38%) y lenguaje corporal (55%). "Un componente critico en la efectiva labor del cumplimiento de la ley es la habilidad del operador policial para obtener información exacta y detallada de testigos, victimas y sospechosos, lo que ocupa un lugar central en la actividad de investigación criminal" (Dr. Eduardo Fernández Dovat. Fiscal Letrado Nacional. La Lupa Diciembre 2002).


EL COMPONENTE SOCIOLÓGICO Los conflictos, son hechos sociales diarios, formando parte de la realidad de los pueblos. El Estado busca facilitar su trabajo mediante la obtención temprana de información. Existen conflictos, en forma particular (problemas familiares, fugas de hogar, abandono, etc.), y conflictos particulares de orden público (delitos). También problemas laborales, que más allá de contratos privados llegan a la orbita estatal o pública. El conflicto personal mezcla a un individuo con su problema, mientras que el de carácter social afecta a otros sujetos de acuerdo a sus intereses. Para Durkheim "el hecho social es cualquier sistema o fenómeno generalizado de tipo individual, en particular estado de desarrollo". Para ese autor el crimen es un hecho social, un fenómeno normal desde el punto de vista sociológico. Entiende que el crimen es inherente a la sociedad, históricamente existió el crimen. Las sociedades tienen factores criminógenos imanente. Complementa en este punto la teoría de Parson. Muchos criminólogos entienden que el hombre es potencialmente un criminal, y en el transcurso de su vida, no delinque por medio a la represalia social, o porque no se le dio la oportunidad. (Manual Básico de Investigación Criminal) Para ello la sociedad debe estar informada, y como el elemento protector de la sociedad es el Estado político, debe ser quién este informado, (su sistema político, administrativo, y de justicia). Para esto cuenta con elementos preparados o no para lograr esa información. No basta con que el Estado decrete la obligatoriedad de decir la verdad (penas por falso testimonio, etc.) necesita de elementos que logren persuadir a otro de que le informe, de derecho por medios no violentos.


Recomendaciones y propuestas Las diversas teorías ya expuestas sugieren cualquier cantidad de medios distintos para prevenir o tratar la delincuencia juvenil. Por ejemplo, si se habla de la teoría de anomia, la respuesta a la delincuencia juvenil vendría de la mano con reformas que permitan una distribución más igualitaria de oportunidades y un incremento de los medios legítimos para alcanzar las metas de éxito, de forma tal que el modo de vida delictivo pierda por completo su atractivo. Es más, si se concibe la delincuencia como propia de individuos que actúan sin racionalidad y que no controlan emociones primitivas, la solución se encontraría en la salud mental de la comunidad. Y así, se podría continuar con soluciones totalmente distintas provenientes de estas distintas teorías. No es el caso exponerlas pues no tendría sentido alguno, se trata entonces de entender que, generalmente, se buscan líneas de acción que se anticipan al conocimiento científico pues los problemas no aguardan a la resolución de discusiones académicas por tal o cual solución de ésta o aquella teoría. En la realidad, las situaciones que llevan a los jóvenes a delinquir son tan complejas que lo ideal es sugerir diversas líneas de ataque más específicas, pero se debe tener en cuenta que éstas no deben trabajar independientemente de las demás. Un cierto grado de integración en las propuestas para la acción podría arrojar mejores resultados y sería menos complicado evaluarlos. Por ejemplo, se debe atribuir absoluta prioridad a la inversión en proyectos socio-económicos y culturales consistentes, los cuales, con el apoyo de las familias e instituciones, permitan garantizar educación, profesionalización y valorización afectiva de los jóvenes de las periferias de forma tal que se logre bloquear el proceso de su reclutamiento para la criminalidad. Sin embargo, para que las propuestas de ataque den importantes resultados, es necesario que previamente se solucionen una serie de problemas que traban las acciones de dichas propuestas. En Venezuela, las mayores dificultades para la prevención y el tratamiento de la delincuencia juvenil vienen dadas por un grado importante de ineficiencia institucional que, aunada a los recursos financieros limitados característicos de todo gobierno local, regional y central, engrandecen una especie de agujero negro que traga las intenciones de actuar para resolver o mejorar este problema social. Son muchos los organismos y las necesidades que entran a la gran competencia por la asignación de recursos, en el país, durante los últimos cinco años, se ha priorizado la asignación de recursos al proyecto político lo que ha restado importancia a la asignación a otros proyectos importantes, entre ellos el del tratamiento y prevención de la delincuencia juvenil. Por otra parte, si bien las respuestas a los problemas no aguardan por el conocimiento, esto no puede convertirse en excusa para dejar de estudiar y analizar sistemáticamente una realidad problemática que afecta a muchos sectores de la sociedad. Es indispensable la obtención de muestras empíricas que den luces acerca de que es lo más importante a tomar en cuenta y que faciliten la evaluación y el cumplimiento de los objetivos de los programas. Las investigaciones en la temática de la delincuencia juvenil parecen haberse detenido desde la década de los 70’ y 80’, situación que no favorece en lo absoluto las directrices para su resolución.

PROYECTO D.I.E  

EL PROYECTO , COMBINANDO REGLAS INTERNACIONALES PARA... ADAPTARLAS EN NUESTRA INSTITUCION YA QUE CON EL FLAGELO DE LA DILINCUENCIA, TENEMOS...

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