EDICIÓN GRATUITA A NIVEL LOCAL, NACIONAL E INTERNACIONAL N°918-CHICLAYO, 13 DE ABRIL DE 2018-LAMBAYEQUE-PERÚ EDITORIAL
45 AÑOS DE HUEREQUEQUE SCOUT Bueno y admirable es reconocer nuestro propio esfuerzo, lo que vamos haciendo y dejando para las nuevas generaciones, y creo que esto no es vanidad, al contrario, es valorarse uno mismo, elevar nuestra autoestima, es saber que uno está vivo y camina en éste mundo sembrando valores, esos valores que poco a poco se van diluyendo con el correr del tiempo y las circunstancias de la vida. Mañana 14 de abril, los que aún viven y vieron nacer a Huerequeque Scout en 1973, quedarán sorprendidos que cumple cuarenta y cinco largos y hermosos años al servicio de los demás. Es por ello que quiero celebrarlo con todos ustedes, mis queridos lectores, éste acontecimiento que me llena de gran satisfacción que, semana a semana, y tratando de ser puntual, Huerequeque interrumpe sus hogares para que usted se entere, se ilustre, conozca las diferentes acciones que vienen realizando los niños y jóvenes en favor de sus hermanos los más necesitados de nuestro medio siendo niños y que, al paso por su Grupo Scout Chiclayo 38 “Juan Tomis Stack”, queda en ellos, ese sabor de felicidad de haber contribuido al desarrollo de nuestros pueblos y lo siguen haciendo y recordando, aun cuando son adultos. Eso es Huerequeque, eso es éste medio informativo que, a lo largo de éstos cuarenta y cinco años de gran trajinar, nos encontramos en su edición 918, pocos, pero con sabor a cariño, respeto, jubilo, alegría y perseverancia. Solo le pedimos al Señor que nos siga dando esa fortaleza y esa fuerza necesaria para seguir al frente de su querido Huerequeque Scout. Huerequeque nació un 14 de abril de 1973, sencillo y humilde en una simple hoja de papel bond, utilizando dos esténciles, un chisguete de tinta e impreso a mimeógrafo. Hoy Huerequeque, y gracias a los adelantos de la tecnología, llega a sus hogares de manera virtual. Nace Huerequeque a solicitud de nuestro recordado amigo y guía Padre Juan Tomis Stack que, en esos tiempos de gloria del escultismo lambayecano y con esa visión futurística que tenía el Padre Juan, me pide editar un boletín que sirviera de información a los padres de familia. Sin saber leer ni escribir, en la materia, nos embarcamos en el serio trabajo de la información, sin presagiar que llegáramos hacer tercos y perseverantes con ésta labor en los largos y hermosos años que han transcurrido. Nos sentimos satisfechos. Nos sentimos contentos con la labor encomendada por el Padre Juan en esos buenos tiempos del escultismo lambayecano, y le doy gracias por enseñarme el camino de la felicidad, felicidad que me ha permitido ser parte de ella y me siento feliz haciéndola, como feliz se sienten aquellos amigos que, semana a semana les llega su Huerequeque Scout. La alegría inmensa es saber que muchos de sus lectores de Huerequeque, que ya no se encuentran entre nosotros, porque viajaron al Campamento Eterno del Señor, hoy lo siguen recibiendo, leyendo y apreciando desde ese lugar privilegiado donde se encuentran, y desde ese Campamento Santo, estoy seguro, que me seguirán apoyando y estimulando a seguir con ésta tarea que un día, el recordado Padre Juan me encomendó. Y los amigos que aún compartimos la dicha de seguir viviendo, decirles gracias, gracias por sus recomendaciones que siempre me hacen llegar para mejorar Huerequeque, siempre los tengo en cuenta porque no soy perfecto y no he nacido para ser periodista, que para eso se debe estudiar. En éstos hermosos y largos cuarenta y cinco años, haciendo Huerequeque Scout, tengo que agradecer, de una manera especial, a tres grandes amigos que me han apoyado y permitido seguir con ésta lucha de la información veraz y leal, semana a semana. En primer lugar a Dios, mi amigo fiel, que me ha permitido año a año, preparar, editar, con salud éste sencillo y humilde medio informativo. En segundo lugar a mi entrañable amigo y padre de muchas enseñanzas desde cuando salió éste informativo, con sus correcciones y constantes estímulos para no claudicar, el Señor de Señores Francisco Pezo Panduro. Y en tercer lugar a mi fiel amigo experto en éstos menesteres que me alimentaba constantemente con sus ejemplares de una serie de boletines que editaba, como indicándome, que tenía que ir superando Huerequeque, sin decírmelo en blanco y negro, me refiero a Don Daniel Oscar Tagata Asano. Gracias amigos, gracias a todos sus lectores de Huerequeque Scout, con su aliento y estimulo, estoy seguro que llegaré a celebrar la edición 1000. EL DIRECTOR
“Reincides en tu pecado? Reincide en pedir misericordia” Homilía del Papa en el Domingo de la Misericordia (Texto completo)
8 abril 2018 Raquel AnilloPapa y Santa Sede Misa del Domingo de la Misericordia © Vatican Media “¿Reincides en tu pecado? Reincide en la petición de misericordia. Esto es lo que el Papa Francisco lanzó celebrando la Misa dominical de la Octava Pascual, Domingo de la Misericordia, este 8 de abril de 2018, en la Plaza de San Pedro. Rodeado por 550 “Misioneros de la Misericordia”, instituidos en el Jubileo. En su homilía, evocó las barreras internas que se interponen entre el cristiano y la misericordia de Dios: la vergüenza primero, que en realidad es “una invitación secreta del alma que necesita al Señor para vencer al mal”. “El drama, dijo, es cuando ya no te avergüenzas de nada. ¡No tengas miedo de sentir vergüenza!” La segunda tentación es la “resignación” de alguien que piensa que él “siempre hace los mismos pecados” y, por lo tanto, renuncia a la misericordia. “Pero el Señor nos desafía”: ¿No crees que mi misericordia es más grande que tu miseria?” Después de la vergüenza y la resignación, el Papa habló de “otra puerta cerrada, a veces blindada: nuestro pecado”. Cuando cometo un gran pecado, si, honestamente, no quiero perdonarme a mí mismo, ¿por qué Dios debería hacerlo? Pero esta puerta está cerrada solo por un lado, el nuestro; para Dios ella nunca es intransitable… Él nunca decide separarse de nosotros, somos nosotros quienes lo dejamos afuera”. “Podemos estimarnos y decirnos cristianos, y hablar de muchos valores hermosos de fe”, señaló, “pero… tenemos necesidad de ver a Jesús tocando su amor”. Solo entonces vamos al corazón de la fe. Y al Papa para alentar: “¡Convirtámonos, también, en verdaderos amantes del Señor! No tengas miedo de esta palabra: amante del Señor”. Homilía del Papa Francisco En el Evangelio de hoy aparece varias veces el verbo ver: «Los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor» (Jn 20,20); luego, dijeron a Tomás: «Hemos visto al Señor» (v. 25). Pero el Evangelio no describe al Resucitado ni cómo lo vieron; solo hace notar un detalle: «Les enseñó las manos y el costado» (v. 20). Es como si quisiera decirnos que los discípulos reconocieron a Jesús de ese modo: a través de sus llagas. Lo mismo sucedió a Tomás; también él quería ver «en sus manos la señal de los clavos» (v. 25) y después de haber visto creyó (v. 27). A pesar de su incredulidad, debemos agradecer a Tomás que no se conformara con escuchar a los demás decir que Jesús estaba vivo, ni tampoco con verlo en carne y hueso, sino que quiso ver en profundidad, tocar sus heridas, los signos de su amor. El Evangelio llama a Tomás «Dídimo» (v. 24), es decir, mellizo, y en su actitud es verdaderamente nuestro hermano mellizo. Porque tampoco para nosotros es suficiente saber que Dios existe; no nos llena la vida un Dios resucitado pero lejano; no nos atrae un Dios distante, por más que sea justo y santo. No, tenemos también la necesidad de “ver a Dios”, de palpar que él ha resucitado por nosotros.
¿Cómo podemos verlo? Como los discípulos, a través de sus llagas. Al mirarlas, ellos comprendieron que su amor no era una farsa y que los perdonaba, a pesar de que estuviera entre ellos quien lo renegó y quien lo abandonó. Entrar en sus llagas es contemplar el amor inmenso que brota de su corazón. Es entender que su corazón palpita por mí, por ti, por cada uno de nosotros. Queridos hermanos y hermanas: Podemos considerarnos y llamarnos cristianos, y hablar de los grandes valores de la fe, pero, como los discípulos, necesitamos ver a Jesús tocando su amor. Solo así vamos al corazón de la fe y encontramos, como los discípulos, una paz y una alegría (cf. vv. 19-20) que son más sólidas que cualquier duda. Tomás, después de haber visto las llagas del Señor, exclamó: «¡Señor mío y Dios mío!» (v. 28). Quisiera llamar la atención sobre este adjetivo que Tomás repite: mío. Es un adjetivo posesivo y, si reflexionamos, podría parecer fuera de lugar atribuirlo a Dios: ¿Cómo puede Dios ser mío? ¿Cómo puedo hacer mío al Omnipotente? En realidad, diciendo mío no profanamos a Dios, sino que honramos su misericordia, porque él es el que ha querido “hacerse nuestro”. Y como en una historia de amor, le decimos: “Te hiciste hombre por mí, moriste y resucitaste por mí, y entonces no eres solo Dios; eres mi Dios, eres mi vida. En ti he encontrado el amor que buscaba y mucho más de lo que jamás hubiera imaginado”. Dios no se ofende de ser “nuestro”, porque el amor pide intimidad, la misericordia suplica confianza. Cuando Dios comenzó a dar los diez mandamientos ya decía: «Yo soy el Señor, tu Dios» (Ex 20,2) y reiteraba: «Yo, el Señor, tu Dios, soy un Dios celoso» (v. 5). He aquí la propuesta de Dios, amante celoso que se presenta como tu Dios. Y la respuesta brota del corazón conmovido de Tomás: «¡Señor mío y Dios mío!». Entrando hoy en el misterio de Dios a través de las llagas, comprendemos que la misericordia no es una entre otras cualidades suyas, sino el latido mismo de su corazón. Y entonces, como Tomás, no vivimos más como discípulos inseguros, devotos pero vacilantes, sino que nos convertimos también en verdaderos enamorados del Señor. ¿Cómo saborear este amor, cómo tocar hoy con la mano la misericordia de Jesús? Nos lo sugiere el Evangelio, cuando pone en evidencia que la misma noche de Pascua (cf. v. 19), lo primero que hizo Jesús apenas resucitado fue dar el Espíritu para perdonar los pecados. Para experimentar el amor hay que pasar por allí: dejarse perdonar. Pero ir a confesarse parece difícil, porque nos viene la tentación ante Dios de hacer como los discípulos en el Evangelio: atrincherarnos con las puertas cerradas. Ellos lo hacían por miedo y nosotros también tenemos miedo, vergüenza de abrirnos y decir los pecados. Que el Señor nos conceda la gracia de comprender la vergüenza, de no considerarla como una puerta cerrada, sino como el primer paso del encuentro. Cuando sentimos vergüenza, debemos estar agradecidos: quiere decir que no aceptamos el mal, y esto es bueno. La vergüenza es una invitación secreta del alma que necesita del Señor para vencer el mal. El drama está cuando no nos avergonzamos ya de nada. No tengamos miedo de sentir vergüenza. Pasemos de la vergüenza al perdón. Existe, en cambio, una puerta cerrada ante el perdón del Señor, la de la resignación. La experimentaron los discípulos, que en la Pascua constataban amargamente que todo había vuelto a ser como antes. Estaban todavía allí, en Jerusalén, desalentados; el “capítulo Jesús” parecía terminado y después de tanto tiempo con él nada había cambiado. También nosotros podemos pensar: “Soy cristiano desde hace mucho tiempo y, sin embargo, no cambia nada, cometo siempre los mismos pecados”. Entonces, desalentados, renunciamos a la misericordia. Pero el Señor nos interpela: “¿No crees que mi misericordia es más grande que tu miseria? ¿Eres reincidente en pecar? Sé reincidente en pedir misericordia, y veremos quién gana”. Además — quien conoce el sacramento del perdón lo sabe—, no es cierto que todo sigue como antes. En cada perdón somos renovados, animados, porque nos sentimos cada vez más amados. Y cuando siendo amados caemos, sentimos más dolor que antes. Es un dolor benéfico, que lentamente nos separa del pecado. Descubrimos entonces que la fuerza de la vida es recibir el perdón de Dios y seguir adelante, de perdón en perdón. Así es la vida del cristiano: de vergüenza en vergüenza y de perdón en perdón. Es la vida cristiana. Además de la vergüenza y la resignación, hay otra puerta cerrada, a veces blindada: nuestro pecado. Cuando cometo un pecado grande, si yo —con toda honestidad— no quiero perdonarme, ¿por qué debe hacerlo Dios? Esta puerta, sin embargo, está cerrada solo de una parte, la nuestra; que para Dios nunca es infranqueable. A él, como enseña el Evangelio, le gusta entrar precisamente “con las puertas cerradas”, cuando todo acceso parece bloqueado. Allí Dios obra maravillas. Él no decide jamás separarse de nosotros, somos nosotros los que le dejamos fuera. Pero cuando nos confesamos acontece lo inaudito: descubrimos que precisamente ese pecado, que nos mantenía alejados del Señor, se convierte en el lugar del encuentro con él. Allí, el Dios herido de amor sale al encuentro de nuestras heridas. Y hace que nuestras llagas miserables sean similares a sus llagas gloriosas. Porque él es misericordia y obra maravillas en nuestras miserias. Pidamos hoy como Tomás la gracia de reconocer a nuestro Dios, de encontrar en su perdón nuestra alegría, en su misericordia nuestra esperanza. (Tomado de Ideas Claras del 9 de abril 2018)
EL POEMA DEL DÍA POR FRANCISCO PEZO, DESDE USA.
"Tomás, tú crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haberme visto, dice el Señor" (Juan 20,29)
ORACION DEL VUELO Que no se hunda mi alma como la piedra que toca la sima negra del agua. Que no descienda mi alma como el peñasco que rueda a los pies de la montaña. Que no se quede mi alma caída en tierra tal tronco que cercenaron las hachas. Que no se arrastre mi alma como el reptil nauseabundo por las piedras sombreadas. Que no se abata mi alma. Dale, Dios, para su vuelo alas...alas...alas...alas... Antonio Márquez Fernández, S.D.B.
45 AÑOS DE HUEREQUEQUE Y LO CELEBRAMOS CON ESTAMPAS DEL JAMBORITO 2018 LUIS VILLANUEVA ESQUÉN
“LA FAMILIA PROPORCIONA UNOS VALORES QUE QUEDAN PARA TODA LA VIDA. UNA FAMILIA UNIDA Y LLENA DE AMOR ES UN LUJO DIFÍCIL DE CONSEGUIR” DARYL HANNAH
“Un hombre con aficiones nunca dispone de tiempo para desperdiciar; nunca tiene tiempo para aburrirse, y nunca es llevado fĂĄcilmente a otra clase de atraccionesâ€? B.P.
DESAYUNO ESPECIAL POR SEMANA SANTA
Se tuvo que contratar, desde la ciudad de Piura, al experimentado parrillero Billy Maco Elera para que preparara las cerca de ochenta parrillas para el desayuno del último día del Jamborito.
Billy no hubiera tenido éxito en preparar las cerca de ochenta parrillas, en tiempo record, sino hubiera tenido el aliento, el calor de sus hermanos scouts: Emanuel, Oscar, José y Abdul, quienes le iban cantando, animando y contando las que se volvían carbón (mentira que ninguna se le pasó). Emanuel, Oscar, José, Abdul, Billy y Cecilia, habían llegado el día anterior, al Jamborito, a apoyar y recordar sus viejos tiempos de campamento. Cecilia Urcia se tuvo que regresar la noche anterior, por asuntos personales. ¡Eso es sembrar, para ahora cosechar!
HACIENDO SONREÍR A LOS NIÑOS DEL SECTOR
La sonrisa de los niños, es nuestra sonrisa. La felicidad de los niños, es nuestra felicidad, y por ellos no nos cansaremos, mientras tengamos las fuerzas necesarias.
CADENA DE ORACIÓN Hemos recibido una mala noticia por parte de Cluber Marín que, la salud de nuestro amigo Coqui Pezo Silva se ha empeorado, y nos pide que sigamos orando por su salud. Definitivamente lo seguiremos haciendo como lo hemos venido haciendo a través de éste medio informativo, y lo hemos dicho y lo seguiremos diciendo que, no nos cansaremos hasta ver que Coqui nos llegue a visitar. Amigos creo que nuestras oraciones no están llegando al Señor, hagámoslo con alma, corazón y fe, Él es el mejor Médico que tenemos y que no nos cobra nada, solo quiere nuestro cariño.
¡ÚLTIMO MINUTO! Nuestro Grupo Scout Chiclayo 38 “Juan Tomis Stack” está de fiesta y se llena de alegría al conocer que SERGIO FERNANDO BARÓN FALLA, acaba de ocupar el Segundo Puesto en el cómputo general del examen de admisión a la UNPRG, entre siete mil postulantes. Sergio ingresó a la carrera de Medicina y es parte de nuestra Familia 38. ¡Felicitaciones Sergio por tu esfuerzo y entrega!
¡AVISO URGENTE! Por favor oremos por la Paz del Medio Oriente que, en éste momento vienen sufriendo y muriendo muchos niños y mujeres indefensos.
“HUEREQUEQUE” 13 DE ABRIL 2018 – N° 918 DIRECTOR FUNDADOR: CÉSAR A. ORREGO CALDERÓN – CHICLAYO FUNDADO: EL 14 DE ABRIL DE 1973 INFORMES: CASA COMUNAL DE LA JUVENTUD-GBA-CHICLAYO-PERÚ TELÉFONOS: 074- 326445 © 978877058