Memorias De mi humilde transitar por esta vida
Por Anastacio Barrios Almir贸n Ybycui - 2012
Tío Chacho… Acercándose a la fecha de tu cumpleaños, muchas anécdotas de tu historia hemos escuchado de parte de mamá y la Tía Marta, comprendemos que tu vida estuvo marcada por las enseñanzas de los abuelos y la lucha por tus ideales y valores… Creemos que eres un noble ejemplo a imitar, un hombre incansable y tenaz, que siempre diste mucho por tus hijos, que conservas el valor de la responsabilidad, la honestidad y el amor incondicional a tu familia… Te queremos, te apreciamos y valoramos… Tus Sobrinos: Aida Margarita, Rodrigo, Miguel Ángel Cayetano y Gloria Minerva Gaete Barrios. Lambaré, abril de 2012 2
Mi Origen
Mi Padre: Francisco del Rosario Barrios (+) Mi Madre: Margarita Almir贸n de Barrios (+) 3
Mis Hermanos
PrĂĄxedes(+), Silverio(+), Andresa(+), Marta, Mario(+) Adriano (+),Aida DejesĂşs(+), Patricio, Juana Dolores 4
Mi Esposa
Baudelia Pereira BogarĂn 5
Mis Hijos
Lorenzo Marino Arnulfo Damasio José Amada Blásida (+)
Zenón Basilio Anastacio Gerardo Ramón (+) Bernardina Dora Concepción Ada Baudelia 6
Pasajes de Mis Memorias
Mi Padre y Mi Madre, Mi Profesión, Mi Vocación, Mi Tesoro Mi Padre y Mi Madre: SUS ENSEÑANZAS Fui el cuarto hijo que mi padre vio nacer y el tercero que mi madre engendró, nací el día sábado 27 de Abril de 1929,
en
una
cálida
habitación de la sencilla casa de adobe, paja y piedra cortada a mano, construida por mi padre, Don Francisco del Rosario Barrios(+) y el hogar que
mi
madre,
Doña
Margarita
Almirón(+)
convirtió en su altar, ubicado en la Compañía Tape Guazú, un Pueblo de personas humildes, trabajadoras y valientes luchadores del día a día, ubicada
sobre
la
Ruta
Internacional
N°
1
“Mariscal Francisco Solano López”, a 123 Km. de la Capital, Asunción. 8
Mi
padre,
Don
Francisco
Del
Rosario
Barrios(+), nació el 6 de mayo de 1899 en Caapucú, fue un hombre humilde, agricultor de profesión, íntegro, valiente, honrado y patriota, un ejemplo de vida y principal razón de mi personalidad, integró el Ejército Nacional como bravo combatiente en la Defensa Nacional del Chaco, del que regresó con dos dedos de la mano derecha mutilados por las balas. Falleció en la Ciudad de Lambaré, en el año 1986, a los 86 años de edad. 9
Mi madre, Doña Margarita Almirón de Barrios(+) nació el 22 de febrero de 1906, fue una extraordinaria mujer,
excelente ama de casa,
sufrida, abnegada, muy honesta, sencilla, justa, noble, luchadora, sincera y llena de bondad y ternura. Vio crecer a sus hijos, y los educó con el ejemplo más que las palabras, que durante muchos años tuvo que contender y afrontar los angustias de una enfermedad que la mantuvo en su lecho de muerte por al menos 3 meses y 17 días en un coma profundo, hasta fallecer el 4 de noviembre del año 1979, a los 76 años de edad. 10
EL HOGAR DONDE NACÍ Y ME CRIÉ (foto actual) Compañía Tape Guasú, Distrito Caapucú, Departamento de Paraguarí, República del Paraguay
Durante toda mi infancia viví en mi Pueblito Tapé Guasú, marcada por las enseñanzas y ejemplos que mis padres me infundieron, además de los amigos y amigas que la vida me regaló, además allí cursé mis estudios primarios. Siendo adolescente tuve que vivir en Asunción para culminar mis estudios primarios, fueron momentos tristes y dolorosos en mi vida, situaciones difíciles que me tocaron pasar, aprendizajes forzosos los que tuve en mi humilde transitar; por ello, y el dolor de la distancia y la separación de mi hogar y mis padres, me decidí regresar a mi Valle, al campo y al calor de mi hogar. 11
Esas situaciones forjaron mi adolescencia, marcaron mi vida y dieron origen al hombre de hoy, el trabajo en el campo me hizo responsable, laborioso
y
luchador,
aunque
como
toda
persona tuve aciertos y desaciertos, debilidades y fortalezas, tropiezos y prudencias, alegrías y desengaños, felicidad y desazón. Con las mujeres… fui galán y caballero, atento y cordial… aunque de estas situaciones tengo otras intenciones, que siguiendo estas notas van a encontrar… Me casé y formé una familia con Doña Baudelia
Pereira
Bogarín,
con
quien
el
Todopoderoso nos bendijo con muchos hijos y el Espíritu Santo nos saturó con mucho amor… Hoy día me invade el orgullo y una entera satisfacción al ver mis hijos crecidos, padres y madres comprometidos con sus familias, cuyos valores reflejan las enseñanzas y ejemplos que con su madre, creemos hemos inspirado… 12
De profesión, TRABAJADOR! En mi transitar por la vida tuve miles de experiencias agradables, me inicié, practiqué y me perfeccioné en distintas profesiones, fui carpintero,
albañil,
agricultor
y
PADRE
ABNEGADO. Doña
Baudelia
era
la
maestra
de
la
comunidad, siempre fue una mujer sacrificada y entregada a sus labores, educaba con amor y entregaba a los niños toda la sabiduría, con la que nuestro DIOS la correspondía. 13
Ella trabajaba en doble turno (mañana y tarde), por lo que le resultaba difícil la atención y crianza de nuestros hijos, es así que fue necesario mi máxima dedicación a los cuidados de mi hogar y mis hijos… Quizás nunca lo hice bien, pero siempre entregué mi corazón en todos los trabajos que hacía…. Siempre entregué mi corazón y me dediqué con pasión para ser un buen esposo, padre, compañero
y
reconocer que
amigo
de
mi
familia.
Debo
también que he fallado y
defraudado, he cometido errores y torpezas, he sido brusco y enérgico, y hasta muchas veces injusto con mi Esposa, hijos e hijas…
14
De vocación, LUCHADOR! Mi vida estuvo marcada por una disputa constante de mis ideales, fruto de aquellas enseñanzas y ejemplos de mis padres… He lidiado con mi pobreza, con días de angustia y noches de miedo, con amaneceres dificultosos y tardes de verdadero tormento… 15
En mi humilde Pueblo, a unos escasos 50 metros de la casa de mis padres, en una casa techada con paja, hecha de adobes y piedras talladas a mano para un encastre justo, se encuentra el primer hogar que pude dar a mi familia… En aquella tierra, en el campo de mis padres, mis hijos jugaban libremente en la canchita o en el patio de nuestra casa. En aquella comunidad algunos cursaron sus estudios en la Escuelita local. El destino, mis ideales, mis experiencias vividas o mis sueños de una patria mejor hicieron que con Doña Baudelia nos comprometiéramos a formar parte de las Ligas Agrarias Cristianas, que sobre una fundamentación y experiencia de trabajo comunitario, de fortalecimiento de los grupos campesinos y de reconocimiento del propio valor del hombre y la mujer. De
aquella
oportunidad
de
experiencia, participar
tuvimos en
la
reuniones 16
organizadas por Sacerdotes Católicos, para la formación de escuelitas campesinas y las tiendas comunitarias, construidas en tierras comunales y/o tierras cedidas por los miembros comunales del frente formado; estas acciones comunales hicieron que el gobierno del DICTADOR, el General
Alfredo
“Comunistas”
nuestros
Stroessner ideales
tildara y
de
marcaran
nuestras acciones de resistencia civil. Aquella
decisión
marcó
una
lucha
constante para afrontar nuestros ideales propios y comunitarios y dio inicio al calvario de situaciones dolorosas y penosas por las que tuvimos que superar mi señora, mis hijos e hijas y mi familia en su totalidad. Fruto de la resistencia civil contra el régimen dictatorial, varias veces fuimos presos con Doña Baudelia.
Esa mención de “comunista” dio origen a una persecución permanente hacia las Ligas Agrarias
Campesinas;
como
consecuencia 17
directa,
Doña
Baudelia
fue
trasladada
de
aquella escuelita comunal y cercana a nuestro hogar, a otra escuela, lejos del hogar que cultivamos, a cinco kilómetros aproximadamente, y
como
no
había
medios
de
transporte
(vehículos), la única manera de llegar a su lugar de trabajo, era a caballo.
18
Mi tesoro, MI FAMILIA! Con muchos sacrificios logramos toda la riqueza material y espiritual que hasta hoy forman la herencia a nuestros hijos e hijas. Creemos que hemos cumplido con todos los compromisos del hogar, brindamos techo y comida, salud y vestimenta a nuestros hijos, aunque igual ellos pasaron muchos momentos difĂciles,
dolorosas
situaciones
y
angustiosos
momentos‌ 19
Uno
de
esos
momentos
fue
cuando
perdimos la libertad en el año 1976, que fuimos apresados
por
miembros
del
Gobierno
del
General Alfredo Stroessner, por nuestra activa participación en las reuniones de la “Liga Agraria” de nuestra comunidad. Noches y días me han atormentado estas situaciones, me he sentido afligido y sin valor, queriendo borrar de mi mente esas experiencias, ya que todos mis hijos sufrieron consecuencias graves por esos hechos… Fue
así
que
se
perdieron los sueños de una carrera militar, de los estudios secundarios y la ausencia
del
calor
de
mamá y papá, por 53 días de
dolorosa
separación,
que parecieron eternos y fueron marcados por el yugo del tirano en su afán de Poder. 20
Hoy pido disculpas y brindo por la paz, agradeciendo
la
retribución
del
cariño,
la
comprensión y el amor de mi familia por el cuidado a mi vejez, por el amor a este abuelo, por los valores que aun están presentes, por las enseñanzas que tuvieron sus frutos… Gracias!
21
A lo Yambay! Estas líneas las he escrito en mi hogar, en mi valle, la Compañía Arasaty, Ybycui, República del Paraguay, 27 de febrero de 2012. La intención que transfiero a éstas líneas es la de hacerles partícipes de mi trayectoria de vida, de mis andanzas y mis acciones –buenas y malas–, desde mi nacimiento en la Ciudad de Caapucu el 27 de abril de 1929, hasta nuestros días. Las anécdotas y relatos que compartiré con Ustedes, llegan a mi memoria desde los diferentes episodios por los que tuve que transitar en esta vasta trayectoria que llamamos vida, que se asemejan al de nuestro querido artista Quemil Yambay, que como el mismo versa en sus composiciones musicales, se jacta de tener sus “4 kuña”…
22
Es así que mi vida tiene cierto de parecido a los versos de Don Quemil, aunque en mi trayectoria he tenido “5 Kuña”… Agradezco a nuestro Dios, la Virgen y todos los Santos por las experiencias de vida que me han dado, me han bendecido con muchos hijos e hijas sanos, que me han dado la dicha y el amor de sus nietos, bisnietos y tataranietos. Asimismo, estoy inmensamente agradecido y reconozco ser un hijo de Dios bendecido en todo su esplendor, por haberme dado los padres que me ha dado, lo admito… he nacido pobre! y así también he de morir… con las enseñanzas que me
han
dejado
ellos…
valores
como
la
honestidad, la responsabilidad y el amor a mi familia, así he de cumplir la recomendación de mis
queridos
padres
Don
Rosario
y
Doña
Margarita. Mis memorias estarán al alcance de mis familiares cercanos, parientes, amigos y por qué no decirlo, hasta mis enemigos… 23
En estos pasajes, les voy a presentar las historias –contadas a mi manera–sobre la forma en que cada mujer ha participado en mis andanzas y por lo que cada una de ellas conocería la misma verdad de mis narraciones… Primeramente quisiera dar el beneficio del anonimato a ellas, por ello las presentaré en mis narraciones enumeradas del primero al quinto. Mis memorias las presento a Ustedes por mi propia voluntad y quiero dejar en claro que mis narraciones no se separan de plenas verdades, asimismo espero no herir la reputación o el orgullo de estas mujeres, por lo que estoy convencido que ni ellas ni mi querido Dios me castigaran por este hecho. *
*
*
*
24
Así empiezan estas historias La primera mujer que traigo a colación, remontan mi memoria mucho tiempo atrás, a época de joven trabajador de los campos de mi querido Departamento de Paraguarí, esta era una hermosa Kuñatai de 13 años y quien les presenta la historia un Mozo de 14 años; no lo niego… me costó mucho cumplir sus exigencias, así fue que después de mucho tiempo de estar al pendiente de ella, conseguí mi deseo juvenil de estar con ella en un lugar apropiado. A ese lugar apropiado fuimos en honor a nuestros deseos en común y sinceros afectos, me sentí muy feliz de la llegada de aquel día en que ella fue junto a mí y luego fuimos a “aquel” lugar apropiado, fue así que estuvimos juntos por más de tres horas – aunque no como ustedes lo crean–, para luego aprestarnos para partir y volver a nuestras actividades diarias…
25
Al partir me despedí de ella galantemente preguntándole ¿cuándo volverá a visitarme para regresar a este lugar?, a lo que ella me contestó sutilmente: ¿marápico ajuveta nerendápe? Nde oimene
puto
mba’e!,
despidiéndose
amablemente. Luego de mucho tiempo, el destino nos puso en el mismo camino, ya en situaciones muy diferentes
a
aquellos
tiempos,
YO
estaba
felizmente casado con Doña Baudelia Pereira, con quien tuve 14
hijos, ____ hijos y ____ hijas;
asimismo ELLA, casada y con varias hijas. Fue así que esta mujer coincidió con sus hijas en una Fiesta Bailable con un grupo formado por mis hijos varones, preguntándole a uno de ellos sobre el nombre de su padre, a fin de acercarse a nuestro ranchito para conocer la familia; siendo ANASTACIO
BARRIOS
la
réplica
a
aquella
consulta; a lo que la misma manifestó: “entonce niko pee che memby rangue ra’e”.
26
De esta confesión mis hijos me comentaron luego, en presencia de su madre, Doña Baudelia, a lo que la misma me averiguó insistentemente por qué esa Señora hizo tal comentario; no teniendo otra manera más rápida de hacer pasar aquél momento lo tomé como broma. A lo que la presente narración de mis memorias constituye la ocasión precisa para descubrir la verdad de aquel comentario hecho por esa mujer. La segunda mujer que forma parte de estas historia que presento, llevan a mi memoria en tiempo y espacio nuevamente a mi época de juventud, en donde me presento como un “buen mozo”, de familia humilde, bueno modales y muy trabajador, fue así que esta Dama era la mujer de un amigo fraterno, con quien llevábamos años
de
amistad,
a
quien
frecuentemente
visitaba en su casa…
27
Un día entre conversaciones me expresó que estaba interesado en formar una familia con otra mujer, por lo que el mismo me solicitó que tratara de conquistar a aquella mujer, que la sedujera y que en el mejor de los casos, ÉL saldría de la casa para que YO pudiera tener intimidad con la misma; ya que esa era la única manera de que ÉL pudiera justificar su futura actuación con la mujer con quien pensaba casarse. De aquella planificación, que ha logrado su éxito, aquel amigo luego de tres meses pudo formar una familia nuevamente y aquella mujer quedó embarazada, fruto de nuestras acciones. A raíz de esas situaciones, la mujer decidió volver a su hogar, en compañía de sus padres y hermanos; prometiéndome tenerme al tanto sobre
la
evolución
del
embarazo
y
el
alumbramiento. Fue así, que después de mucho tiempo volví a tener noticias de ella (ellos), mediante una amiga en común que me notificó que
había
nacido
un
varón
de
aquellas
acciones… 28
A aquél HIJO nacido –que ya tendría 68 años de edad– no lo conozco, ni por fotos, y del cual ni siquiera conozco el paradero del mismo. La tercera mujer de quien voy a expresarme, me remontan en espacio a mi querida Ciudad de Caapucú y en tiempo a los días de la Revolución Civil de 1947. En la víspera de aquel acontecimiento, entrada la noche la quité de la casa de sus padres y la llevé a la de mis padres; a consecuencia de esa acción, nació una niña que falleció a los pocos días; ante esta situación, el conflicto civil y otras situaciones particulares tuve que
viajar
a la República Argentina,
comprometiéndome con aquella mujer que regresaría junto a ella en un tiempo determinado. La promesa no la pude cumplir cabalmente, motivo
por
el
cual
esta
mujer
decidió
ir
nuevamente a su casa, con sus padres. La cuarta mujer de quien me expresaré – aunque no de mis andanzas–, me remontan al 29
año 1949, de donde como consecuencia de mis acciones ha nacido varón, que vive hasta nuestros días, con una descendencia de 14 hijos, que son nietos míos, que además me han dado bisnietos y hasta tataranietos, gracias a las bendiciones que nuestro señor Dios le ha dado. La quinta mujer de mi vida es quien ha marcado mi rumbo y ha sido mi guía en todo momento y todo lugar por el que he transitado desde que la conozco, la mujer a quien le debo más de lo que tengo y puedo dar, esta mujer es Doña BAUDELIA PEREIRA, ella ha sido mi amiga, mi guía y mi esposa, con quien tenemos 59 años de unión en matrimonio, de cuyo amor y unión han nacido 12 hijos, uno muerto y 11 que viven hasta nuestros días, ellos me han dado 62 nietos y a su vez, 22 bisnietos y 1 tataranieto, de los cuales a no todos los conozco… Así voy terminando estos pasajes que traje a mis
memorias,
que
me
han
permitido
remontarme a tiempos y lugares de mi tránsito 30
por esta vida, que a su vez me ha brindado sueños y esperanzas, llantos y sustos, tristeza y felicidad extrema. Mediante el presente documento expreso mi orgullo y júbilo hacia mi país, pero como dice el conocido refrán… “en la cola está el veneno”, mi descontento ha sido y lo sigue siendo el sufrimiento y las injusticias que me han tocado vivir
y los cuales he superado al lado de la
hermosa mujer que mi Dios me ha dado para ser mi compañía, y que con dolor expreso a continuación, me han tildado de COMUNISTA, los caudillos y la sociedad colorada de la época del Gobierno de Alfredo Stroessner, por pertenecer a las Ligas Agrarias.
Con
Doña
Baudelia
estuvimos
presos,
encarcelados durante 50 días –del 03 de junio al 23 de julio del año 1976– en la Gobernación de Paraguarí, en donde fuimos torturados día y noche con el fin de “conocer la verdad”, 31
liberándonos luego las autoridades al no tener nada que comprobar sobre los supuestos planes de conspiración y hechos. En los 36 años de vida que llevo residiendo en Arasaty y los demás que he vivido con mi esposa en mi ciudad natal, no he sufrido alguna injusticia,
tortura
ni
desprecio
desde
aquel
entonces, por lo que he pensado nunca más pasar por ello, aunque así se haya otra situación que comentarles, de sufrimiento e injusticia que me ha tocado vivir se ha dado en fecha 17 de diciembre del año 2011, del cual nuevamente con mi esposa, Doña Baudelia, hemos sufrido un asalto, alrededor de las diez de la noche, del cual tuvimos daños materiales y hemos quedado con secuelas físicas por los golpes de seis sujetos de mala fé. Estas líneas marcan los pasos de los años en mi vida y así el traspaso de mis experiencias de vida
a
las
futuras
generaciones…
aunque
quedan muchos episodios más que quisiera 32
contarles, queda en el poder de mi DIOS TODOPODEROSO brindarme las oportunidades necesarias para ello. AsĂ doy punto final al pequeĂąo pasaje de mis memorias. Gracias.
33
Editado en:
34