UN MONSTRUO
SIN NOMBRE Naoki Urasawa
UN MONSTRUO SIN NOMBRE
NAOKI URASAWA un monstruo sin nombre/ naoki urasawa primera edicion especial- ciudad autonoma de japon: ministerio de educacion de la nacion, 2018. libro digital PDF/A Archivo digital: descarga y online ISBN 978-950-00-1210-2 1. narrativa japonesa. I. titulo. CDD U863
Erase una vez, en un país muy lejano, un monstruo sin nombre. El monstruo deseaba un nombre con todas sus fuerzas, así que el monstruo decidió salir de viaje en busca de un nombre. Pero el mundo era muy grande, así que se dividió en dos para continuar en su camino. Uno de ellos fue al Este, el otro fue al Oeste. El monstruo que fue al este encontró una aldea, allí encontró un herrero en la entrada.
¡Oh señor herrero, por favor dame tu nombre! - ¡No pienso darte mi nombre! -contestó el herrero. - ¡Si me das tu nombre, a cambio me introduciré en ti y te haré más fuerte! - dijo el monstruo al herrero. - ¿En serio?, si me vas a volver más fuerte, entonces te daré mi nombre - El monstruo entró en el herrero, y así el monstruo se convirtió en Otto el herrero. Otto era el hombre más fuerte de la aldea, sin embargo, un día...
¡Mírenme!, ¡Mírenme!, ¡Miren que grande se ha hecho el monstruo en mi interior! ¡¡Grush!! ¡¡Grush!! ¡¡Ñam!! ¡¡Ñam!! ¡¡Grumpf!! ¡¡Grumpf!! ¡¡Glup!! El monstruo que tenía mucha hambre, se comió a Otto desde el interior, y el monstruo volvió a ser un monstruo sin nombre. Aunque también se introdujo en el zapatero Hans... ¡¡Grush!! ¡¡Grush!! ¡¡Ñam!! ¡¡Ñam!! ¡¡Grumpf!! ¡¡Grumpf!! ¡¡Glup!! Volvió a ser un monstruo sin nombre. Aunque volvió a meterse en el cazador Tomas... ¡¡Grush!! ¡¡Grush!! ¡¡Ñam!! ¡¡Ñam!! ¡¡Grumpf!! ¡¡Grumpf!! ¡¡Glup!! Una vez más, volvió a ser un monstruo sin nombre...
El monstruo entró en un castillo, para buscar un buen nombre. En el castillo había un niño enfermo. - ¡Si me das tu nombre, te haré más fuerte! - Le dijo al niño. - Si logras que me recupere y me haga más fuerte, te daré mi nombre - Respondió El monstruo se introdujo en el niño, y el niño se recuperó totalmente. El rey estaba muy contento. - ¡El príncipe se ha recuperado! - ¡El príncipe se ha recuperado! - El monstruo le gustó el nombre del niño, y también la vida en el castillo, por lo tanto aunque tenía mucha hambre se contenía. Aunque cada día tenía más y más hambre, se contenía. Pero llegó a tener tanta hambre...
¡Mírenme!, ¡Mírenme!,¡Miren que grande se ha hecho el monstruo en mi interior. El niño se comió a sus sirvientes, a sus padres y a todos. ¡Grush!! ¡¡Grush!! ¡¡Ñam!! ¡¡Ñam!! ¡¡Grumpf!! ¡¡Grumpf!! ¡¡Glup!! Ya que no quedaba nadie, el niño se fue de viaje. Camino y camino durante varios días. Un día el niño, se encontró con el monstruo que había ido al oeste. - ¡Ya tengo un nombre! - dijo el niño - ¡Es un nombre muy bonito! El monstruo que fue al oeste dijo: - No necesitan un nombre, puedes ser feliz sin uno, somos monstruos sin nombre al fin y al cabo - El niño se comió el monstruo que había ido al oeste, y aunque por fin había encontrado un nombre, no quedaba nadie que lo pudiera oír y llamar por su nombre. Aún siendo Johan un nombre tan bonito.
En un país distante y misterioso, la historia de un monstruo sin nombre se despliega como un cuento fascinante. Este monstruo anhelaba con fervor un nombre propio y, con determinación, emprendió un viaje en busca de identidad. Dividiéndose en dos, el monstruo exploró el Este y el Oeste, encontrando encuentros peculiares y, a veces, desgarradores. Desde la forja de un herrero hasta la nobleza de un castillo, el monstruo buscaba no solo un nombre, sino también un sentido de pertenencia. Sin embargo, cada intento tenía consecuencias inesperadas, llevando al monstruo por un camino de transformación y reflexión. A medida que devoraba identidades y se sumergía en la complejidad de las relaciones humanas, el monstruo descubría que, a veces, la búsqueda de un nombre podía desatar consecuencias inimaginables. Esta es la crónica de un ser sin nombre que anhelaba la conexión y la plenitud, una narrativa cautivadora de metamorfosis y autoafirmación.