AGOSTO 2017
JUVENTUD POR ECO JUSTICIA Y PAZ Hoy más que nunca la juventud cristiana tiene un rol fundamental en la sociedad latinoamericana, necesitamos ser portadoras y portadores de buenas noticias de esperanza en un mundo mejor. –Julio González (IPV )
REPORTE
PROGRAMA REGIONAL
JUVENTUD POR ECO JUSTICIA Y PAZ Desafío que aceptamos
ENCUENTRO REGIONAL I. Introducción Bajo el lema Juventud por Eco-justicia y paz: El Desafío que Aceptamos, un grupo de 25 jóvenes provenientes de Venezuela, Cuba, Argentina, Uruguay, México, Bolivia, Perú y Colombia, durante los días 15 al 18 de agosto de 2017, en sede de la Corporación Universitaria Reformada de la ciudad de Barranquilla, se reunieron para discutir sobre temas como análisis de contexto, pensar la económica y ecológica desde una perspectiva de justicia y equidad y construcción de paz.
El encuentro contó con la presencia de facilitadores locales, internacionales y organizaciones fraternas que dieron su aporte para el acercamiento al contexto. La presencia de miembros de los equipos de las mesas de diálogo y de implementación del acuerdo de Paz, dio un valor extra al encuentro donde de manera muy intima se conoció más sobre los procesos de paz, la actualidad e implementación de los mismos con los propios protagonistas. Dos de los facilitadores invitados al Encuentro fueron Nancy Cardoso, Teóloga y biblista brasileña quién desde su trabajo en la Comisión Pastoral de la Tierra aportó una lectura contextual y popular de la biblia a través de ejercicios dinámicos donde los participantes desarrollaron la tarea de ser lectores conscientes y críticos; y el Doctor Carlos Larrea, Profesor e investigador de la Universidad Andina Simón Bolívar, especialista en la temática de Economía política, Cambio Climático y Buen Vivir.
El encuentro regional del Programa Juventud por Eco Justicia y Paz, ha sido el punto de partida para profundizar el trabajo programático en Ecología Economía y ecumenismo y su relación pertinente con los procesos de construcción de Paz en la región. En este caso particularmente de Colombia. El encuentro que reunió a miembros de los Movimientos Estudiantiles Cristianos, Jóvenes de iglesias y organizaciones Basadas en la Fe, buscó reflexionar sobre la realidad histórica y social de América Latina expresada en la coyuntura actual y de aproximarse a nuevos aprendizajes para la búsqueda de alternativas; preguntarse cuál es el rol de la militancia juvenil, cristiana y estudiantil en los procesos de incidencia frente a los desafíos continentales, que ponen en vilo la dignidad de la mayoría de las personas.
El encuentro inició con un análisis de contexto por parte de los facilitadores y de los jóvenes participantes. De forma inicial el Dr. Carlos Larrea compartió un análisis del contexto mundial sobre la depredación de los recursos del planeta y el agotamiento de las Bioreservas necesarias para conti1
nuar la vida en el planeta que hoy conocemos.
complementando durante los siguientes cuatro días. La visión académica económica sobre la incidencia de la economía, la política y la ética en la búsqueda de una justicia ecológica y económica con dignidad para todas y todos, acompañado de la reflexión bíblico-teológica desde una metodología popular, que dio base para afrontar la realidad y la complejidad desde la propia identidad de los y las jóvenes ecuménicos miembros de los MECs.
Por su parte Nancy Cardoso, conferencista invitada, planteó el problema de si queremos salvarnos y salvar el planeta, ante lo que señaló que es necesario un cambio en la forma de pensar y concebir nuestras relaciones y luchas. Nancy dejó entre los participantes el mensaje de la necesidad de seducir e intimar a la naturaleza para sentirla nuestra, amarla y protegerla. Este encuentro también contó con otras participaciones, como la de Milton Mejía, Secretario General del CLAI, profesor de la Corporación Universitaria Reformada; por su parte los jóvenes representantes de los Movimientos Estudiantiles Cristianos (MECs) y representantes de iglesias y Organizaciones Basadas en la Fe (OBFs) asistentes, compartieron experiencias de sus contextos y desafíos venideros que enfrentarán en los próximos años. Organizaciones locales, también compartieron iniciativas relacionadas con economías alternativas y trabajo desde organizaciones locales en Colombia.
II. Sesiones de trabajo y objetivos alcanzados Dentro del encuentro hubo diferentes sesiones de trabajo. Algunas de ellas desarrolladas por los facilitadores a través de talleres específicos en la temática, otras de las sesiones se enfocaron en los testimonios de organizaciones y colectivos locales y se realizaron sesiones de trabajo a partir de las experiencias de los propios jóvenes participantes. Presentaciones de trabajos, proyectos que la FUMEC ALC acompaña, así como instituciones amigas de la federación pudieron contar sobre campañas y proyectos que llevan adelante y que tienen mucha sinergia con el trabajo de la federación en el campo de la Eco Justicia y la Paz.
Con la ayuda de los mencionados facilitadores, el encuentro logró desarrollar algunos temas importantes y perspectivas de análisis que se fueron
Es muy importante que los jóvenes comprendamos y nos apropiamos de las realidades en la que vivimos. El encuentro regional “Juventud por Eco justicia y paz, nos reta a no ser simple espectadores en esta sociedad, a no conformarnos con las desigualdades y las injusticias, a no ser indiferentes ante el clamor de la naturaleza; maltratada, contaminada, y explotada, a no ser indiferentes ante el clamor de las víctimas de la guerra y a ante los que anhelamos la paz. Nos hemos acostumbrado a escuchar sobre todas estas problemáticas a nivel mundial; científico, filósofos, políticos, economistas, teólogos entre muchos otros, una y otra vez pero no cambiamos nuestra manera de pensar para empezar a mejorar nuestra manera de vivir desde nuestras casas, universidades, iglesias y comunidades. Jenny Fernández Lugo, MEC Barranquilla-Colombia. Apostamos por una sociedad que reconozca y respete los derechos de la naturaleza, donde lo Sagrado involucra la Tierra, la Justicia y la Paz, donde construyamos relaciones justas con toda la creación, rechazando el antropocentrismo que se impone hoy desde el mercado y el capitalismo, pero también desde la ciencia y la religión, aunque algunas veces no lo parezca. Queremos que se creen relaciones justas también entre los seres humanos, más allá del color de la piel, identidad de género, orientación sexual, procedencia, nacionalidad y todas las características que nos hacen diferentes y únicos a la vez. Trabajar cada día por lograr todo esto es el reto que tenemos por delante, el desafío que nos asegurará la vida plena para todas y todos. Jorge González Núñez, MEC Cuba
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III. PAZtelería del MEC Un momento de relevancia fue la presentación de una iniciativa para el trabajo en pedagogía y construcción de paz “La Pazteleria del MEC: Recetas para la Memoria”, un espacio de reflexión y formación que nace en el MEC Bogotá y gira en torno a las prácticas de alimentación en diversos territorios en los que se ha vivido la guerra y en los que las personas han logrado resistir teniendo como un elemento primordial las prácticas de transformación de los productos alimenticios. La Paztelería busca comprender cómo las comunidades han logrado mantener la memoria y demostrar que la alimentación ha sido eje fundamental de la construcción de paz y la defensa de la soberanía alimentaria en medio de las condiciones más adversas generadas por la guerra. Es así, como desde el diálogo de saberes se salvaguarda la memoria y se destaca la importancia de los conocimientos ancestrales como constructores de unas nuevas historias de paz, de reconciliación y de justicia. “En el marco del encuentro “Juventud por eco justicia y paz” de la FUMEC ALC los participantes del encuentro en Barranquilla contaron con el privilegio de escuchar diferentes perspectivas con respecto al conflicto armado en Colombia –estudiantes miembros de movimientos de la región, académicos y representantes de
las FARC – pero un elemento esencial que se añadió a dichas perspectivas fue el de las víctimas, con la participación de Marisol Perea quien bajo la sombra de los árboles compartió su historia con los y las participantes y compartió también los secretos del “enyucado”, postre típico de la región y en algunas ocasiones el único alimento que pudieron preparar. Marisol es originaria del Chocó, una mujer con una fuerza vital que se siente desde el primer saludo y una sonrisa que te abraza desde que la ves. Su rostro es el rostro de la esperanza. Ella ha sido desplazada siete veces por la guerra, ha tenido que huir por su vida incluso viendo cómo matan a sus seres queridos y allegados. En dado punto de su historia, junto a cientos de personas, llegó a la comunidad del Tamarindo; una comunidad en las afueras de Barranquilla que ha luchado por unas tierras a las que llegaron hace 12 años, pero que no fueron reconocidas a pesar del respaldo de la ley porque algunas familias poderosas quieren construir en ellas sus emporios empresariales y una zona franca para la ciudad. La policía, muchas veces quemó casas, siembras, golpeó y pisoteó a la gente. Allí muchos comprendieron que aquellos señores de la guerra no son solamente los que muestran los noticieros. Allí muchos conocieron que la guerra no solamente es de fusiles y bom3
bardeos sino también de empresas que acaparan la tierra y de instituciones que son cómplices de ese acaparamiento. Al final pocos quedan de este proceso pero la resistencia del Tamarindo persiste en dignidad. La historia de Marisol y la del Tamarindo es una historia de la construcción de lo colectivo y allí el secreto del Enyucado.
“En el marco del en-
cuentro fue un privilegio escuchar a Marisol, pues su historia, narrada desde el corazón, les permitió a los participantes complementar sus visiones sobre el conflicto en Colombia
La Yuca por ser una siembra “provisional”, solamente tarda 3 meses en estar lista para el consumo, y muchas veces ese era el tiempo que tenían en el Tamarindo. Luego de eso el desalojo se hacía inminente. La gente llegaba a la tierra luego de un desplazamiento y con trabajo comunitario cada familia levantaba el rancho y sembraba un tajo de una hectárea o algo más de Yuca, lo demás (el plátano, los frutales) no alcanzaba a brotar cuando ya se acerca-
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ban las máquinas a destruir. Muchas veces la yuca fue el único sustento y en las fiestas como semana Santa, la yuca servía de postre, de entrada y de plato fuerte. Había que transformarla y nació esta mezcla mágica. La yuca ayudó a sobrevivir, a construir y a celebrar. El enyucado para Marisol y para la gente del Tamarindo es mucho más que un postre. Es la conexión con la tierra, es el primer regalo que ellos y ellas dan y
que luego reciben de aquella tierra en la que esperan ser semillas y echar raíz. En este sentido, la PAZtelería ha sido un espacio que se convierte en excusa para contar, para reflexionar y para acercarnos a otros y otras desde algo tan cotidiano como lo es la cocina. Pero más allá de eso, escucharla posibilitó un acto de solidaridad que se completó en la cele bración por medio del consumo de los alimentos que al ser preparados comunitariamente cobraron un mayor significado convirtiendo al compartir en símbolo de la construcción de paz”. Diana Celis, Edith Johana Muñoz, Lizeth Prieto y Andrés MolinaRepresentantes del MEC Bogotá en el Encuentro Regional.
Escuchar el testimonio de personas que han estado dentro del proceso de guerra y ahora la construcción de la paz, ayuda a ver este proceso desde lo humano, teniendo rostros que cuentan las historias, y no las voces agudas de los medios de comunicación. Los espacios en el encuentro nos dejaron ver la realidad desde los ojos contextuales y vivientes, donde la sensación de aprendizaje y construcción colectiva generan sentires que nos llevan a pensar en un trabajo real desde la gente y con la gente, donde la paz se vea en las realidades diarias, donde nosotros y nosotras tenemos importantes roles en los cambios que podemos generar desde nuestras acciones cotidianas. Edith Johana Muñoz, MEC Bogotá-Colombia El encuentro en Barranquilla fue retador en todo sentido, pues me ayudó a conocer otras realidades latinoamericanas, a tener mayor conciencia sobre el deterioro ambiental, a renovar mi lectura bíblica al respecto y a decidirme a hacer ciertos cambios necesarios en mi estilo de vida. La idea ahora es poder plasmar ello en la sociedad y en las iglesias. Considero que estamos llamados a ser ese agente que lucha por un mundo más justo y pacífico, donde la ética pueda desarrollarse conjuntamente con las ciencias ecológicas y económicas. Confío en el esfuerzo de todos los mequenses para poder aportar y alcanzar los objetivos trazados por la FUMEC y sus movimientos locales. Carlos Tristán, MEC Perú 4
Uno de los aportes que más debemos rescatar de Orlando Fals Borda, si queremos encontrarnos en el ecumenismo, es su amistad personal, académica y de acción con Camilo Torres Restrepo y Eduardo Umaña Luna. Juntos no sólo fundaron la Facultad de Sociología de la Universidad Nacional de Colombia sino que han sido derroteros del pensamiento social del siglo XX en Colombia y Latinoamérica. Basar nuestras acciones proféticas en defensa de los derechos de la naturaleza, además porque somos parte de ella, en la complicidad amorosa de la amistad será entonces el #DesafioQueAceptamos a partir de lo vivido en Barranquilla: Lecturas populares, lecturas de la realidad y propuestas por un mundo mejor posible, llegaran a feliz término si practicamos las relaciones de amistad ecuménica.
Andrés Molina- Miembro del MEC Bogotá
IV. Conferencias Así mismo, junto a la universidad reformada se realizaron dos conferencias abiertas, “Economía, Justicia Climática y Buen Vivir” por el Dr. Carlos Larrea y Nancy Cardoso, y “Desafíos del proceso de Paz en Colombia” por el Dr. Normando Suárez quien a partir de las investigaciones de Orlando Fals Borda argumentó a favor del proceso de Paz, Por su parte delegados de las FARC-EP y un delegado del ELN (Ejército de Liberación Nacional) pudieron compartir sus perspectivas en el camino de implementación y diálogos de paz respectivamente. Uno de los espacios importantes acerca de la actualidad de los acuerdos de Paz y su implementación se dio en una charla cara a cara con “Lucas”, delegado de las FARC-EP y miembro del Mecanismo de Verificación y Monitoreo para la Dejación de Armas, y los participantes del encuentro regional en una sesión más íntima de trabajo. En este relevante espacio los y las jóvenes lograron formular preguntas, cuestionar y entender más sobre la implementación del acuerdo de paz entre 5
las FARC-EP, el gobierno de Colombia y los diferentes detalles que rodean el proceso en Colombia. De los temas destacados de la conversación con Lucas fue el recorrido de los puntos acordados en la Habana, Especialmente el estado de la dejación de armas, la situación actual de los campesinos y campesinas en relación a las tierras y uno de los temas centrales de todo el proceso de Paz, las victimas del conflicto.
V. Conclusiones y resultados Entre las conclusiones del recorrido del encuentro enfatizamos los puntos principales del análisis de los y las jóvenes; el abordaje central del evento ha sido el de la intersección entre economía y ecología con la condición necesaria de relaciones de justicia entre el modo de producción económico y la intervención del hombre en la naturaleza: las relaciones de injusticia en cambio, son las que han llevado a una crisis ecológica de escala planetaria, que se traduce además, en el aumento de la desigualdad y la exclusión, comprometiendo el futuro cercano de la humanidad y especialmente el de las poblaciones más vulnerables. El encuentro intentó
reflexionar sobre estas cosas teniendo como punto de partida este concepto como el de “Eco Justicia” La reducción de la pobreza es necesaria pero no suficiente, la superación de las desigualdades ha sido uno de los puntos centrales del análisis: América Latina y el Caribe es una de las regiones más ricas en cuanto a producción de alimentos, biodiversidad, bienes comunes, agua. Aún así la región más desigual. Como alternativas planteadas la superación del modelo agro exportador y extractivista es clave para avanzar en justicia y equidad. Es éste uno de los problemas más importantes en la región, que – incluso- durante la década de mayor crecimiento y avances en la inclusión de mayorías y superación de la pobreza -20042014 aproximadamente- las políticas de “crecimiento” de los países del sur sin importar la tendencia política, se concentraron en la explotación de materias primas y en el aparato agro exportador volviendo a matrices coloniales. Estas políticas no sólo continúan, sino que con los giros políticos de corte neo liberal acompañado del avance conservador luego de 2014 en la mayoría de los países sudamericanos, se han acentuado. De esto se sigue el papel central de los medios de comunicación masivos, quienes han exacerbado su injerencia en la toma de decisiones y formación de opi-
nión pública, en detrimento de las mayorías y a favor de la libertad de empresa. Estos han sido un factor relevante para el avance conservador, pero también han oficiado de lobistas para las grandes multinacionales y think tanks de los grupos económicos más poderosos. Estos modelos y grupos económicos que han puesto en riesgo a las poblaciones mayoritarias por más de 5 siglos, no pueden tomarse de manera aislada. Este es otro de los puntos de entendimiento y conclusiones al que ha llegado el grupo de trabajo: la intersección entre Economía, Ecología y construcción de Paz tiene que incluir el rechazo al patriarcado. La visión de la Eco Justicia contiene una visión eco feminista, en la que es posible entender que las relaciones de depredación, intervención y destrucción de la naturaleza se conciben muy cercanas a cómo se construyen las relaciones de poder entre el hombre y la mujer. Es importante entonces incluir una perspectiva de género, que incluya el análisis y la crítica al patriarcado. La importancia de la tierra, es además fundamental para una Eco Justicia que construya paz. Rescatar las luchas de los y las campesinos y pueblos indígenas y reivindicar el uso de la tierra para quien la trabaja es fundamental que sea parte del trabajo de la federación, en sus acciones junto a jóvenes y estudiantes.
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VI. Compartiendo iniciativas locales/ regionales hacia la justicia Otras organizaciones representadas en el Encuentro compartieron iniciativas hacia la justicia social, la ecología y la paz. Sarah Henken compartió el trabajo de la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos – PECUSA– y su misión en Colombia. La Red Juvenil de Religiones por la Paz estuvo representada por Victor Gomes, moderador de la red, quién presentó el trabajo interreligioso en América Latina y la publicación “Eco Justicia: Pensamientos diversos hacia acciones comunes”. Por otro lado Milton Mejía, secretario general del Consejo Latinoamericano de Iglesias – CLAI– y encargado de la oficina de paz y desarrollo de la Universidad Reformada hizo parte de varias sesiones en el Encuentro. También tuvieron espacio los jóvenes, Osmer Alcide Maestre compartió el trabajo de la Asociación Nacional de Desplazados de Colombia –ANDESCOL– de la cual es parte. Andrés Molina, mequense bogotano contó su experiencia de construcción colectiva con Casitas bíblicas en su ciudad. Elias Ramírez miembro del MEC Barranquilla presentó el trabajo ecológico de FORESCOL, proyecto del que hacen parte varias organizaciones con distintos propósitos me
dioambientales como la forestación y reforestación, reciclaje, el uso de energías renovables y otros. Por último Duvier Pérez de la Iglesia Presbiteriana de Colombia compartió procesos y actividades que realiza la juventud AIPRAL. También estuvieron representadas organizaciones como Iglesia Metodista de Perú, Consejo Mundial de Iglesias, IELCOL y por supuesto la Universidad Reformada de Colombia, sede del Encuentro.
V. Beneficiarios directos Julio González, venezolano, joven de 23 años, licenciado en Educación y estudiante de teología de la UBL. Trabaja como Secretario Ejecutivo del Sínodo Nacional y en un ministerio educativo en la ciudad de Caracas, el cual acompaña como capellán. Jorge González Núñez, cubano de 25 años, bachiller en la facultad ¨Mártires del 5 de Septiembre¨. Trabaja en el departamento técnico de la delegación de Recursos Hidráulicos de Cienfuegos (INRH-Cienfuegos).
Yadamy Saray López Acero, mexicana de 24 años, licenciada en teología en Comunidad Teológica de México y estudiante de Ciencias de la Comunicación y Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales - UNAM. Victor Gomes Chiara, brasilero de 34 años. Encargado área interreligiosa del Movimiento de los Focolares y moderador de la Red Juvenil de Religiones por la Paz en América Latina y el Caribe. Luz Ely Ticona Mamani, boliviana de 24 años. Coordinadora nacional de jóvenes de la Iglesia Evangélica Luterana Boliviana. Carlos Francisco Tristán, peruano de 28 año, estudiante de filosofía. Presidente del movimiento juvenil de la iglesia Metodista y vice presidente de la directiva juvenil a nivel de Lima y Callao. Diana Katherine Cruz Celis, bogotana de 23 años, estudiante de Licenciatura en Educación Básica con énfasis en español y lenguas extranjeras en la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia, profesora de idio6
mas y parte del grupo de liderazgo de jóvenes de la Iglesia Menonita. Gloria Lizeth Prieto García, bogotana de 35 años. Licenciada en Ciencias Bíblicas de la UBL de Costa Rica.. Trabaja en el Centro Popular para América Latina de Educación como promotora de derechos de la mujer y acompaño un grupo de Indígenas en Córdoba y en Bogotá acompaña procesos de niñas y niños en su barrio. Edith Johana Muñoz, bogotana de 25 años, licenciada en educación infantil y docente de básica primaria. Andrés Molina Londoño, bogotano de 32 años, estudiante de Licenciatura en Filosofía, Pensamiento político y económico en la Universidad Santo Tomás y líder iniciativa “Casitas bíblicas” en Bogotá. Duvier Alexander Pérez, medellinense de 24 años, profesional en Negocios Internacionales de la Universidad de Medellín y representante de la Alianza de Iglesias Presbiterianas y Reformadas de América Latina (AIPRAL). Alexandra Higuita Leal, medelli-
nenses viviendo en Barranquilla de 22 años. Maestra en Música de la Universidad Reformada de Barranquilla. Jenny Fernández Lugo, 25 años – Colombia-estudiante de psicología en la Universidad Reformada de Barranquilla. Ingrid Constanza Vásquez, bumanguesa, miembro de la mesa coordinadora de la JLMC (juventud Luterana Misionera de Colombia) como representante de la región a la cual pertenece. Melissa Ortega Ruiz, Barranquillera de 28 años, estudiante de teología en la universidad reformada de Barranquilla y profesora de educación cristiana en básica primaria. Ainye Pinilla de la Rosa, barranquillera de 33 años, ingeniera industrial y actualmente estudiante de teología en VII semestre en la Universidad Reformada. Trabaja en la fundación nivel 7. Juan Lucas Jiménez, barranquillero de 20 años, estudiante de Derecho en la Universidad Libre de Colombia, hace parte de semillero de investigación D.I.A (derechos de infancia y adolecía) así como también al grupo INCOM (derecho comercial). Elias Ramírez Ubarne, barranquillero de 29 años, ingeniero Mecánico. Trabaja en su empresa de reciclaje llamada LIfe2pet S.A.S. Osmer Alcide Maestre, barranquillero de 26 años. Estudiante de psicología en la Universidad Reformada de Barranquilla y miembro del la Asociación Nacional de Desplazados de Colombia-ANDESCOL.. Kathia Alva , peruana de 27
años, estudiante de Ciencias de la Comunicación. El proceso de selección comenzó en abril de 2017, bajo los criterios establecidos en la política de participación de la FUMEC, los cuales incluyen balance de genero, balance estudiantil y balance geográfico. Además se prepusieron dos criterios adicionales, el primero tiene que ver con la competencia en el tema, el trabajo realizado en sus propios movimientos y/o iglesias y el segundo fue el establecimiento de una carta de compromiso para replicar el taller a nivel local y para hacer parte del contacto con la oficina regional, con el objetivo de dar seguimiento y cumplimiento a las actividades locales establecidas en la segunda fase del proyecto. Se estableció para este proceso un formulario online, el cual rescata las preguntas pertinentes que validaron la selección. Beneficiarios indirectos a través de las conferencias abiertas: Durante el encuentro se esta6
bleció un acuerdo con la Universidad Reformada de Barranquilla a fin de realizar Cátedras abiertas sobre la Paz. Estas sucedieron en el aula magna de la universidad con los títulos “Catedra por la Paz” y “Cátedra Abierta Orlando Fals Borda” La participación a las cátedras en donde se movilizaron recursos humanos tanto de la FUMEC como de la Universidad, asistieron entre 200 y 250 personas. En estos espacios se pudo dialogar sobre el proceso de Paz y la relación con la justicia económica, la ética ecológica y política y la sustentabilidad de la Paz con justicia. https://docs.google.com/forms/ d/1gC3Kj4OijhggjIyEXc8qgJGMUWkHL UYvly3nsmcrvEQ/edit
VI. Desafío que Aceptamos: Seguimiento Como parte del programa de Eco Justicia y de Construcción de Paz de FUMEC ALC, este encuentro fue de un paso importante en la formación de jóvenes en la temática de Eco Justicia y Paz. Como resultado del encuentro se construyó un calendario para la realización de acciones locales en ocho países de América Latina. Los delega-
El grito de auxilio del planeta es inminente. Toda la vida se extingue poco a poco y lo puedo sentir en mi cuerpo y mi alma de mujer- joven estudiante-creyente y junto a ese grito yo también quiero gritar, que me asusta, que no sé que hacer, que la inmensidad del problema me supera y me abruma. Y sin embargo, la magia que hay en los lazos y los puentes que construimos con otros humanos volviéndonos comunidad y formándonos – superando las fronteras, las nacionalidades, las edades, las creencias y todo lo que en otros modos podría separarnos y enajenarnos – esa magia me llena, me fortalece y me hace pensar que soy una y muchas a la vez. Es por eso que el desafío que acepto es el de la esperanza que se mueve, el desafío de retomar el cariño a lo pequeño y de dar valor a las pequeñas grandes luchas que engrandecen y nutren a la creación , de seguir construyendo comunidad desde los valores de la justicia, la paz, la transparencia, la solidaridad y la verdad. Diana Cruz Celis– Miembro MEC Bogotá Fue grato poder reunirnos con nuestros hermanos mequenses de diferentes países de América Latina y el Caribe. Este encuentro nos alentó a construir paz con justicia social, para la transformación de los diferentes contextos en América latina y el Caribe. La paz no es solo un derecho consagrado en la constitución política de Colombia y en tratados internacionales a nivel de Latinoamérica y el Caribe, la paz es un deber que tenemos que construir, en comunidad, con nuestro prójimo y con nosotros mismos. "No hay un camino para la paz, la paz es el camino." Juan Lucas Jiménez Cárdenas, MEC Barranquilla-Colombia El encuentro regional fue un espacio que nos motivó a seguir trabajando alrededor de la ecología, justicia y construcción de paz. Si bien compartimos dificultades en nuestra región, ningún país es igual a otro, sin duda compartir todas las experiencias que se viven desde nuestros contextos origina nuestro deseo de poder concientizar más acerca de estos y otros temas que son parte de nuestra realidad, para que nosotros desde el lugar donde nos encontremos podamos contribuir a que nuestra sociedad pueda ser mejor. Luz Ely Ticona Mamani-Miembro MEC Bolivia
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dos de los MECs en el encuentro serán los responsables de presentar un proyecto por país. Estos proyectos estarán alineados bajo las temáticas principales y bajo la clave del “Desafío que Aceptamos” para lograr así mayor e interconexión regional a la hora de proyectar procesos de incidencia pública. Una tercera etapa será la de generar una campaña regional que surja de los propios resultados y evaluación del trabajo de los movimientos. Que de cuenta tanto de las prioridades locales como de los desafíos que los MECs. La campaña de incidencia pública, será entonces el resultado del trabajo, de los propios jóvenes miembros de los movimientos y será desarrollada en 2018.
VII. Links de interés: Nota de ALC: http://alc-noticias.net/es/2017/08/07/encuentroregional-jovenes-por-eco-justicia-y-paz-el-desafio-que-aceptamos/ Nota del Consejo Mundial de Iglesias: https://www.oikoumene.org/ en/press-centre/news/latin-american-ecumenical-gathering-to-focuson-eco-justice-and-peace-building Link a vídeo del encuentro: v=gXGG3oJdzlc
https://www.youtube.com/watch?
Link abierto de las fotos (google drive): https://drive.google.com/ open?id=0B-hZPkD9f6wxRlk3cHJBbkJRRGM Links a las notas realizadas en el sitio web: http://www.fumecalc.org/juventud-eco-justicia-paz-desafio-aceptamos/ http://www.fumec-alc.org/encuentro-regional-juventud-eco-justiciapaz/http://www.fumec-alc.org/jpeyp-mequenses-encuentro/ http://www.fumec-alc.org/jpeyp-la-pazteleria-del-mec-regional/
Fue un valioso espacio de formación, intercambios de experiencia, conocernos, crear amistades, hermanarnos y del exponer nuestras realidades y contextos latinoamericanos, nuestras luchas, sueños y esperanzas; Escuchamos conferencias que nos confrontan a trabajar de forma articulada: “porque las acciones pequeñas aunque importantes ya no pueden estar aisladas frente a la contaminación, calentamiento global, minería, fracking, depredación de los recursos, agotamiento de las Bioreservas, las grandes maquinarias de los monstruos globales que amenazan, deterioran y día a día violan a nuestra madre tierra, la pacha mama, a el planeta y única casa común”. El ser humano sigue ejerciendo una relación de dominio, de señorío, subyugación y esclavitud sobre la creación. Fuimos retados con historias de perdón, superación de la violencia, resiliencia y triunfo de la vida sobre la muerte. Ahora sé que “solo con la búsqueda, construcción y práctica de Paz se pueden transformar los corazones heridos y devolver la sonrisa a las almas desesperanzadas por el conflicto y la muerte y reconciliarse nuevamente con la vida”. Como Mequenses nuestras tareas y compromisos se reafirman y hoy desde cada una de nuestras latitudes y espacios, trabajamos, nos solidarizamos y clamamos, a una sola voz por el #DesafioQueAceptamos Johana Núñez Olaciregui- Vocal Mesa Directiva- MEC Colombia/ Barranquilla
Especial Programa y Encuentro Regional “Juventud por Eco Justicia y Paz: Desafío que aceptamos. El cuerpo del artículo es una colaboración de Jerry Garavito, Marcelo Leites y María Camila Ulloa. Con los aportes de Jorge González, Jenny Lugo, Edith Johana Muñoz, Carlos Tristán, Andrés Molina, Diana Cruz Celis, Juan Lucas Jiménez, Luz Ely Ticona Mamani y Johana Núñez Olaciregui.
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