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Boletín FUMEC Comunica ago-sept 2017

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BOLETÍN INFORMATIVO - AGOSTO-SEPTIEMBRE 2017 AÑO II NÚMERO 7

JUVENTUD POR ECO JUSTICIA Y PAZ Hoy más que nunca la juventud cristiana tiene un rol fundamental en la sociedad latinoamericana, necesitamos ser portadoras y portadores de buenas noticias de esperanza en un mundo mejor. –Julio González (IPV )


DOSSIER

PROGRAMA REGIONAL

JUVENTUD POR ECO JUSTICIA Y PAZ Desafío que aceptamos

ENCUENTRO REGIONAL Bajo el lema Juventud por Eco-justicia y paz: El Desafío que Aceptamos, un grupo de 25 jóvenes provenientes de Venezuela, Cuba, Argentina, Uruguay, México, Bolivia, Perú y Colombia, durante los días 15 al 18 de agosto de 2017, en sede de la Corporación Universitaria Reformada de la ciudad de Barranquilla, se reunieron para discutir sobre temas como análisis de contexto, pensar la económica y ecológica desde una perspectiva de justicia y equidad y construcción de paz.

El encuentro contó con la presencia de facilitadores locales, internacionales y organizaciones fraternas que dieron su aporte para el acercamiento al contexto. La presencia de miembros de los equipos de las mesas de diálogo y de implementación del acuerdo de Paz, dio un valor extra al encuentro donde de manera muy intima se conoció más sobre los procesos de paz, la actualidad e implementación de los mismos con los propios protagonistas. Dos de los facilitadores invitados al Encuentro fueron Nancy Cardoso, Teóloga y biblista brasileña quién desde su trabajo en la Comisión Pastoral de la Tierra aportó una lectura contextual y popular de la biblia a través de ejercicios dinámicos donde los participantes desarrollaron la tarea de ser lectores conscientes y críticos; y el Doctor Carlos Larrea, Profesor e investigador de la Universidad Andina Simón Bolívar, especialista en la temática de Economía política, Cambio Climático y Buen Vivir.

El encuentro regional del Programa Juventud por Eco Justicia y Paz, ha sido el punto de partida para profundizar el trabajo programático en Ecología Economía y ecumenismo y su relación pertinente con los procesos de construcción de Paz en la región. En este caso particularmente de Colombia. El encuentro que reunió a miembros de los Movimientos Estudiantiles Cristianos, Jóvenes de iglesias y organizaciones Basadas en la Fe, buscó reflexionar sobre la realidad histórica y social de América Latina expresada en la coyuntura actual y de aproximarse a nuevos aprendizajes para la búsqueda de alternativas; preguntarse cuál es el rol de la militancia juvenil, cristiana y estudiantil en los procesos de incidencia frente a los desafíos continentales, que ponen en vilo la dignidad de la mayoría de las personas.

El encuentro inició con un análisis de contexto por parte de los facilitadores y de los jóvenes participantes. De forma inicial el Dr. Carlos Larrea compartió un análisis del contexto mundial sobre la depredación de los recursos del planeta y el agotamiento de las Bioreservas necesarias para conti1


nuar la vida en el planeta que hoy conocemos.

complementando durante los siguientes cuatro días. La visión académica económica sobre la incidencia de la economía, la política y la ética en la búsqueda de una justicia ecológica y económica con dignidad para todas y todos, acompañado de la reflexión bíblico-teológica desde una metodología popular, que dio base para afrontar la realidad y la complejidad desde la propia identidad de los y las jóvenes ecuménicos miembros de los MECs.

Por su parte Nancy Cardoso, conferencista invitada, planteó el problema de si queremos salvarnos y salvar el planeta, ante lo que señaló que es necesario un cambio en la forma de pensar y concebir nuestras relaciones y luchas. Nancy dejó entre los participantes el mensaje de la necesidad de seducir e intimar a la naturaleza para sentirla nuestra, amarla y protegerla. Este encuentro también contó con otras participaciones, como la de Milton Mejía, Secretario General del CLAI, profesor de la Corporación Universitaria Reformada; por su parte los jóvenes representantes de los Movimientos Estudiantiles Cristianos (MECs) y representantes de iglesias y Organizaciones Basadas en la Fe (OBFs) asistentes, compartieron experiencias de sus contextos y desafíos venideros que enfrentarán en los próximos años. Organizaciones locales, también compartieron iniciativas relacionadas con economías alternativas y trabajo desde organizaciones locales en Colombia.

Sesiones de alcanzados

trabajo

y

objetivos

Dentro del encuentro hubo diferentes sesiones de trabajo. Algunas de ellas desarrolladas por los facilitadores a través de talleres específicos en la temática, otras de las sesiones se enfocaron en los testimonios de organizaciones y colectivos locales y se realizaron sesiones de trabajo a partir de las experiencias de los propios jóvenes participantes. Presentaciones de trabajos, proyectos que la FUMEC ALC acompaña, así como instituciones amigas de la federación pudieron contar sobre campañas y proyectos que llevan adelante y que tienen mucha sinergia con el trabajo de la federación en el campo de la Eco Justicia y la Paz.

Con la ayuda de los mencionados facilitadores, el encuentro logró desarrollar algunos temas importantes y perspectivas de análisis que se fueron

Es muy importante que los jóvenes comprendamos y nos apropiamos de las realidades en la que vivimos. El encuentro regional “Juventud por Eco justicia y paz, nos reta a no ser simple espectadores en esta sociedad, a no conformarnos con las desigualdades y las injusticias, a no ser indiferentes ante el clamor de la naturaleza; maltratada, contaminada, y explotada, a no ser indiferentes ante el clamor de las víctimas de la guerra y a ante los que anhelamos la paz. Nos hemos acostumbrado a escuchar sobre todas estas problemáticas a nivel mundial; científico, filósofos, políticos, economistas, teólogos entre muchos otros, una y otra vez pero no cambiamos nuestra manera de pensar para empezar a mejorar nuestra manera de vivir desde nuestras casas, universidades, iglesias y comunidades. Jenny Fernández Lugo, MEC Barranquilla-Colombia. Apostamos por una sociedad que reconozca y respete los derechos de la naturaleza, donde lo Sagrado involucra la Tierra, la Justicia y la Paz, donde construyamos relaciones justas con toda la creación, rechazando el antropocentrismo que se impone hoy desde el mercado y el capitalismo, pero también desde la ciencia y la religión, aunque algunas veces no lo parezca. Queremos que se creen relaciones justas también entre los seres humanos, más allá del color de la piel, identidad de género, orientación sexual, procedencia, nacionalidad y todas las características que nos hacen diferentes y únicos a la vez. Trabajar cada día por lograr todo esto es el reto que tenemos por delante, el desafío que nos asegurará la vida plena para todas y todos. Jorge González Núñez, MEC Cuba

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PAZtelería del MEC Un momento de relevancia fue la presentación de una iniciativa para el trabajo en pedagogía y construcción de paz “La Pazteleria del MEC: Recetas para la Memoria”, un espacio de reflexión y formación que nace en el MEC Bogotá y gira en torno a las prácticas de alimentación en diversos territorios en los que se ha vivido la guerra y en los que las personas han logrado resistir teniendo como un elemento primordial las prácticas de transformación de los productos alimenticios. La Paztelería busca comprender cómo las comunidades han logrado mantener la memoria y demostrar que la alimentación ha sido eje fundamental de la construcción de paz y la defensa de la soberanía alimentaria en medio de las condiciones más adversas generadas por la guerra. Es así, como desde el diálogo de saberes se salvaguarda la memoria y se destaca la importancia de los conocimientos ancestrales como constructores de unas nuevas historias de paz, de reconciliación y de justicia. “En el marco del encuentro “Juventud por eco justicia y paz” de la FUMEC ALC los participantes del encuentro en Barranquilla contaron con el privilegio de escuchar diferentes perspectivas con respecto al conflicto armado en Colombia –estudiantes miembros de movimientos de la región, académicos y representantes de

las FARC – pero un elemento esencial que se añadió a dichas perspectivas fue el de las víctimas, con la participación de Marisol Perea quien bajo la sombra de los árboles compartió su historia con los y las participantes y compartió también los secretos del “enyucado”, postre típico de la región y en algunas ocasiones el único alimento que pudieron preparar. Marisol es originaria del Chocó, una mujer con una fuerza vital que se siente desde el primer saludo y una sonrisa que te abraza desde que la ves. Su rostro es el rostro de la esperanza. Ella ha sido desplazada siete veces por la guerra, ha tenido que huir por su vida incluso viendo cómo matan a sus seres queridos y allegados. En dado punto de su historia, junto a cientos de personas, llegó a la comunidad del Tamarindo; una comunidad en las afueras de Barranquilla que ha luchado por unas tierras a las que llegaron hace 12 años, pero que no fueron reconocidas a pesar del respaldo de la ley porque algunas familias poderosas quieren construir en ellas sus emporios empresariales y una zona franca para la ciudad. La policía, muchas veces quemó casas, siembras, golpeó y pisoteó a la gente. Allí muchos comprendieron que aquellos señores de la guerra no son solamente los que muestran los noticieros. Allí muchos conocieron que la guerra no solamente es de fusiles y bom3


bardeos sino también de empresas que acaparan la tierra y de instituciones que son cómplices de ese acaparamiento. Al final pocos quedan de este proceso pero la resistencia del Tamarindo persiste en dignidad. La historia de Marisol y la del Tamarindo es una historia de la construcción de lo colectivo y allí el secreto del Enyucado.

“En el marco del en-

cuentro fue un privilegio escuchar a Marisol, pues su historia, narrada desde el corazón, les permitió a los participantes complementar sus visiones sobre el conflicto en Colombia

La Yuca por ser una siembra “provisional”, solamente tarda 3 meses en estar lista para el consumo, y muchas veces ese era el tiempo que tenían en el Tamarindo. Luego de eso el desalojo se hacía inminente. La gente llegaba a la tierra luego de un desplazamiento y con trabajo comunitario cada familia levantaba el rancho y sembraba un tajo de una hectárea o algo más de Yuca, lo demás (el plátano, los frutales) no alcanzaba a brotar cuando ya se acerca-

”

ban las máquinas a destruir. Muchas veces la yuca fue el único sustento y en las fiestas como semana Santa, la yuca servía de postre, de entrada y de plato fuerte. Había que transformarla y nació esta mezcla mágica. La yuca ayudó a sobrevivir, a construir y a celebrar. El enyucado para Marisol y para la gente del Tamarindo es mucho más que un postre. Es la conexión con la tierra, es el primer regalo que ellos y ellas dan y

que luego reciben de aquella tierra en la que esperan ser semillas y echar raíz. En este sentido, la PAZtelería ha sido un espacio que se convierte en excusa para contar, para reflexionar y para acercarnos a otros y otras desde algo tan cotidiano como lo es la cocina. Pero más allá de eso, escucharla posibilitó un acto de solidaridad que se completó en la cele bración por medio del consumo de los alimentos que al ser preparados comunitariamente cobraron un mayor significado convirtiendo al compartir en símbolo de la construcción de paz”. Diana Celis, Edith Johana Muñoz, Lizeth Prieto y Andrés MolinaRepresentantes del MEC Bogotá en el Encuentro Regional.

Escuchar el testimonio de personas que han estado dentro del proceso de guerra y ahora la construcción de la paz, ayuda a ver este proceso desde lo humano, teniendo rostros que cuentan las historias, y no las voces agudas de los medios de comunicación. Los espacios en el encuentro nos dejaron ver la realidad desde los ojos contextuales y vivientes, donde la sensación de aprendizaje y construcción colectiva generan sentires que nos llevan a pensar en un trabajo real desde la gente y con la gente, donde la paz se vea en las realidades diarias, donde nosotros y nosotras tenemos importantes roles en los cambios que podemos generar desde nuestras acciones cotidianas. Edith Johana Muñoz, MEC Bogotá-Colombia El encuentro en Barranquilla fue retador en todo sentido, pues me ayudó a conocer otras realidades latinoamericanas, a tener mayor conciencia sobre el deterioro ambiental, a renovar mi lectura bíblica al respecto y a decidirme a hacer ciertos cambios necesarios en mi estilo de vida. La idea ahora es poder plasmar ello en la sociedad y en las iglesias. Considero que estamos llamados a ser ese agente que lucha por un mundo más justo y pacífico, donde la ética pueda desarrollarse conjuntamente con las ciencias ecológicas y económicas. Confío en el esfuerzo de todos los mequenses para poder aportar y alcanzar los objetivos trazados por la FUMEC y sus movimientos locales. Carlos Tristán, MEC Perú 4


Uno de los aportes que más debemos rescatar de Orlando Fals Borda, si queremos encontrarnos en el ecumenismo, es su amistad personal, académica y de acción con Camilo Torres Restrepo y Eduardo Umaña Luna. Juntos no sólo fundaron la Facultad de Sociología de la Universidad Nacional de Colombia sino que han sido derroteros del pensamiento social del siglo XX en Colombia y Latinoamérica. Basar nuestras acciones proféticas en defensa de los derechos de la naturaleza, además porque somos parte de ella, en la complicidad amorosa de la amistad será entonces el #DesafioQueAceptamos a partir de lo vivido en Barranquilla: Lecturas populares, lecturas de la realidad y propuestas por un mundo mejor posible, llegaran a feliz término si practicamos las relaciones de amistad ecuménica.

Andrés Molina- Miembro del MEC Bogotá

Conferencias Así mismo, junto a la universidad reformada se realizaron dos conferencias abiertas, “Economía, Justicia Climática y Buen Vivir” por el Dr. Carlos Larrea y Nancy Cardoso, y “Desafíos del proceso de Paz en Colombia” por el Dr. Normando Suárez quien a partir de las investigaciones de Orlando Fals Borda argumentó a favor del proceso de Paz, Por su parte delegados de las FARC-EP y un delegado del ELN (Ejército de Liberación Nacional) pudieron compartir sus perspectivas en el camino de implementación y diálogos de paz respectivamente. Uno de los espacios importantes acerca de la actualidad de los acuerdos de Paz y su implementación se dio en una charla cara a cara con “Lucas”, delegado de las FARC-EP y miembro del Mecanismo de Verificación y Monitoreo para la Dejación de Armas, y los participantes del encuentro regional en una sesión más íntima de trabajo. En este relevante espacio los y las jóvenes lograron formular preguntas, cuestionar y entender más sobre la implementación del acuerdo de paz entre 5

las FARC-EP, el gobierno de Colombia y los diferentes detalles que rodean el proceso en Colombia. De los temas destacados de la conversación con Lucas fue el recorrido de los puntos acordados en la Habana, Especialmente el estado de la dejación de armas, la situación actual de los campesinos y campesinas en relación a las tierras y uno de los temas centrales de todo el proceso de Paz, las victimas del conflicto.

Desafío que Aceptamos, breves conclusiones pertinentes: El abordaje central del evento ha sido el de la intersección entre economía y ecología como necesidad de una relación de justas entre el modo de producción de la economía y la intervención del hombre en la naturaleza. Las relaciones de injusticia son las que han llevado a una crisis ecológica de escala planetaria, que se traduce, además, en el aumento de la desigualdad y la exclusión, comprometiendo el futuro cercano de la humanidad y especialmente el de las poblaciones más vulnerables. El encuentro intentó reflexionar sobre estas cosas teniendo como punto de partida este concepto como el de “Eco


Justicia”

De los entendimientos principales que han surgido entre los participantes uno de los más la necesidad de la superación de las desigualdades. América Latina y el Caribe es una de las regiones más ricas en cuanto a producción de alimentos, biodiversidad, bienes comunes, agua. Aún así la región más desigual. Como alternativas planteadas, la superación del modelo agro exportador y extractivista es clave para avanzar en justicia y equidad. Quizá sea éste uno de los problemas más importantes en una América Latina, que –incluso- durante la década de mayor crecimiento y mayores avances en la inclusión de mayorías y superación de la pobreza -2004-2014 aproximadamente- las políticas de “crecimiento” de los países del sur –sin importar la tendencia política- se concentraron en la explotación de materias primas y en el aparato agro exportador, volviendo a matrices coloniales. Estas políticas no solo continúan, sino que con los giros políticos de corte más neo liberales, luego de 2014 en la mayoría de los países sudamericanos, se han acentuado. Estos modelos económicos que han puesto en riesgo a las poblaciones mayoritarias de América Latina por más de 5 siglos, que continúan produciendo desigualdades y exclusión, no puede tomarse de una manera aislada o fraccionada. Este es otro

de los puntos de entendimiento y conclusiones que ha llegado el grupo de trabajo: a intersección entre Economía, Ecología y construcción de Paz tiene que incluir el rechazo al patriarcado. La visión de la Eco Justicia, contiene una visión eco feminista, donde es posible entender que las relaciones de depredación, intervención y destrucción de la naturaleza se conciben muy cercanas a cómo se construyen las relaciones de poder entre el hombre y la mujer. Es importante entonces incluir una perspectiva de género, que incluya el análisis y la crítica al patriarcado. La importancia de la tierra, es además fundamental para una Eco Justicia que construya paz. Rescatar las luchas de los y las campesinos y pueblos indígenas y reivindicar el uso de la tierra para quien la trabaja es fundamental que sea parte del trabajo de la federación, en sus análisis y trabajo de los y las jóvenes.

Compartiendo iniciativas locales/regionales hacia la justicia Otras organizaciones representadas en el Encuentro compartieron iniciativas hacia la justicia social, la ecología y la paz. Sarah Henken compartió el trabajo de la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos – PECUSA– y su misión en Colombia. La Red Juvenil de Reli-

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giones por la Paz estuvo representada por Victor gomes, moderador de la red, quién presentó el trabajo interreligioso en América Latina y la publicación “Eco Justicia: Pensamientos diversos hacia acciones comunes”. Por otro lado Milton Mejía, secretario general del Consejo Latinoamericano de Iglesias – CLAI– y encargado de la oficina de paz y desarrollo de la Universidad Reformada hizo parte de varias sesiones en el Encuentro. También tuvieron espacio los jóvenes, Osmer Alcide Maestre compartió el trabajo de la Asociación Nacional de Desplazados de Colombia –ANDESCOL– de la cual es parte. Andrés Molina, mequense bogotano contó su experiencia de construcción colectiva con Casitas bíblicas en su ciudad. Elias Ramírez miembro del MEC Barranquilla presentó el trabajo ecológico de FORESCOL, proyecto del que hacen parte varias organizaciones con distintos propósitos medioambientales como la forestación y reforestación, reciclaje, el uso de energías renovables y otros. Por último Duvier Pérez de la Iglesia Presbiteriana de Colombia compartió procesos y actividades que realiza la juventud AIPRAL. También estuvieron representadas organizaciones como Iglesia Metodista de Perú, Consejo Mundial de Iglesias, IELCOL y por supuesto la Universidad Reformada de Colombia, sede del Encuentro.


El grito de auxilio del planeta es inminente. Toda la vida se extingue poco a poco y lo puedo sentir en mi cuerpo y mi alma de mujer- joven estudiante-creyente y junto a ese grito yo también quiero gritar, que me asusta, que no sé que hacer, que la inmensidad del problema me supera y me abruma. Y sin embargo, la magia que hay en los lazos y los puentes que construimos con otros humanos volviéndonos comunidad y formándonos – superando las fronteras, las nacionalidades, las edades, las creencias y todo lo que en otros modos podría separarnos y enajenarnos – esa magia me llena, me fortalece y me hace pensar que soy una y muchas a la vez. Es por eso que el desafío que acepto es el de la esperanza que se mueve, el desafío de retomar el cariño a lo pequeño y de dar valor a las pequeñas grandes luchas que engrandecen y nutren a la creación , de seguir construyendo comunidad desde los valores de la justicia, la paz, la transparencia, la solidaridad y la verdad. Diana Cruz Celis– Miembro MEC Bogotá Fue grato poder reunirnos con nuestros hermanos mequenses de diferentes países de América Latina y el Caribe. Este encuentro nos alentó a construir paz con justicia social, para la transformación de los diferentes contextos en América latina y el Caribe. La paz no es solo un derecho consagrado en la constitución política de Colombia y en tratados internacionales a nivel de Latinoamérica y el Caribe, la paz es un deber que tenemos que construir, en comunidad, con nuestro prójimo y con nosotros mismos. "No hay un camino para la paz, la paz es el camino." Juan Lucas Jiménez Cárdenas, MEC Barranquilla-Colombia El encuentro regional fue un espacio que nos motivó a seguir trabajando alrededor de la ecología, justicia y construcción de paz. Si bien compartimos dificultades en nuestra región, ningún país es igual a otro, sin duda compartir todas las experiencias que se viven desde nuestros contextos origina nuestro deseo de poder concientizar más acerca de estos y otros temas que son parte de nuestra realidad, para que nosotros desde el lugar donde nos encontremos podamos contribuir a que nuestra sociedad pueda ser mejor. Luz Ely Ticona Mamani-Miembro MEC Bolivia

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Desafío que Aceptamos: Seguimiento Como parte del programa de Eco Justicia y de Construcción de Paz de FUMEC ALC, este encuentro fue de un paso importante en la formación de jóvenes en la temática de Eco Justicia y Paz. Como resultado del encuentro se construyó un calendario para la realización de acciones locales en ocho países de América Latina. Los delegados de los MECs en el encuentro serán los responsables de presentar un proyecto por país. Estos proyectos estarán alineados bajo las temáti-

cas principales y bajo la clave del “Desafío que Aceptamos” para lograr así mayor e interconexión regional a la hora de proyectar procesos de incidencia pública. Una tercera etapa será la de generar una campaña regional que surja de los propios resultados y evaluación del trabajo de los movimientos. Que de cuenta tanto de las prioridades locales como de los desafíos que los MECs. La campaña de incidencia pública, será entonces el resultado del trabajo, de los propios jóvenes miembros de los movimientos y será desarrollada en 2018.

Fue un valioso espacio de formación, intercambios de experiencia, conocernos, crear amistades, hermanarnos y del exponer nuestras realidades y contextos latinoamericanos, nuestras luchas, sueños y esperanzas; Escuchamos conferencias que nos confrontan a trabajar de forma articulada: “porque las acciones pequeñas aunque importantes ya no pueden estar aisladas frente a la contaminación, calentamiento global, minería, fracking, depredación de los recursos, agotamiento de las Bioreservas, las grandes maquinarias de los monstruos globales que amenazan, deterioran y día a día violan a nuestra madre tierra, la pacha mama, a el planeta y única casa común”. El ser humano sigue ejerciendo una relación de dominio, de señorío, subyugación y esclavitud sobre la creación. Fuimos retados con historias de perdón, superación de la violencia, resiliencia y triunfo de la vida sobre la muerte. Ahora sé que “solo con la búsqueda, construcción y práctica de Paz se pueden transformar los corazones heridos y devolver la sonrisa a las almas desesperanzadas por el conflicto y la muerte y reconciliarse nuevamente con la vida”. Como Mequenses nuestras tareas y compromisos se reafirman y hoy desde cada una de nuestras latitudes y espacios, trabajamos, nos solidarizamos y clamamos, a una sola voz por el #DesafioQueAceptamos Johana Núñez Olaciregui- Vocal Mesa Directiva- MEC Colombia/ Barranquilla

Especial Programa y Encuentro Regional “Juventud por Eco Justicia y Paz: Desafío que aceptamos. El cuerpo del artículo es una colaboración de Jerry Garavito, Marcelo Leites y María Camila Ulloa. Con los aportes de Jorge González, Jenny Lugo, Edith Johana Muñoz, Carlos Tristán, Andrés Molina, Diana Cruz Celis, Juan Lucas Jiménez, Luz Ely Ticona Mamani y Johana Núñez Olaciregui.

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ACTIVIDADES Y PROGRAMAS INTERNACIONALES

CONFERENCIA DE FUMEC SOBRE CONSTRUCCIÓN DE PAZ EN ORIENTE MEDIO Y SUPERACIÓN DE LA VIOLENCIA

Nosotros, los 45 jóvenes y estudiantes representando a Movimientos Estudiantiles Cristianos (MECs) de Indonesia, Nueva Zelanda, Francia, Estados Unidos, Canadá, Kenya, Egipto, Uruguay, Jordania, Líbano, Palestina, Irak, Madagascar, Suiza, Cuba y Colombia; Reunidos para la Conferencia de Jóvenes sobre construcción de la paz en el Oriente Medio y Superando la Violencia desde el 30 de julio al 4 de agosto de 2017 en el centro Copto de San Marcos, El Cairo, Egipto; De diversas identidades y culturas, estamos comprometidos a un diálogo común para la paz y la superación de la violencia. La conferencia de seis días creó un espacio para discutir y aprender sobre la situación en el Oriente Medio y en otros países. Nuestro mensaje a la juventud

cristiana Después de escuchar a nuestros oradores invitados y trabajar juntos en grupos, llegamos a proponer varios cursos de acción que nosotros como jóvenes podemos hacer. Nuestra apelación es a que nuestros hermanos cristianos acepten a otros que no comparten nuestras creencias. La aceptación de los demás ayudará a crear un mundo de paz donde toda la gente pueda vivir junta. Al aceptar podemos comenzar a crear una sociedad equitativa que valora a cada individuo sin importar a qué etnia, género o religión pertenecen. Esta igualdad traerá justicia para los que han sido oprimidos, atacados y / o desplazados de sus hogares. Es nuestra responsabilidad, como jóvenes, tomar una posición y ayudar a traer un mundo de paz al nuestro. Por lo tanto, pedimos 9

que hagamos de esta una prioridad en nuestras vidas a través de cada acción que hacemos. Nuestro mensaje a las iglesias Como jóvenes, pedimos a las iglesias no para difundir discursos de odio o juicio sino predicar el amor, la paz y la aceptación para todas las personas como creación de Dios. Le pedimos a nuestras iglesias a tomar parte en las dialogo, para comenzar a construir relaciones con miembros de otras religiones, para llegar a entender sus creencias y aceptarlos como hermanos y hermanas. Pedimos a nuestras iglesias que reconozcan que no podemos dominar la verdad; sólo podemos acercarnos a la verdad. Solo Dios contiene la verdad. Como la juventud actual, somos la iglesia del futuro. Porque de es-


to, es importante para las iglesias comunicarse con nosotros y asegurar que nuestras opiniones sean escuchadas. Promover la dignidad humana y servir al bien común es parte del papel de las iglesias, Nuestro llamado a la acción Como participantes de la Conferencia, estamos comprometidos con: * Fortalecer la ya existente cooperación interreligiosa que promueve la construcción de la paz mediante el diálogo, acción social común y el análisis sagrado de las escrituras. * Involucrar a los miembros de

los MECs en la promoción de los documentos de la FUMEC sobre la consolidación de la paz para los jóvenes y los estudiantes y cultivar en los niños una vida del Evangelio de manera no opresiva. * Restaurar y promover una narrativa e imagen auténtica del Medio Oriente. * Lograr un enfoque liberador de la Biblia mediante el desarrollo de pensamiento crítico entre los jóvenes. * Construcción y fortalecimiento de la solidaridad internacional para promover la construcción de la paz y las voces de los jóvenes en plataformas internacionales, tales como la ONU, redes

religiosas y cuerpos de iglesias.

Solicitud de oraciones Pedimos oraciones por la justicia y la paz en todos los países que enfrentan opresión, violencia y luchas políticas. Oramos por una cultura de perdón y aceptación de todas las personas. Oramos por la civilización de la caridad. Por último, oramos por todas aquellas personas que están personalmente afectadas por el odio, la violencia y la opresión. Traducción: María Camila Ulloa

CAMPO TEOLÓGICO ÁGAPE Participé del 29 de Julio al 19 de Agosto en el Campo Teológico Internacional, el Campo Campolavoro y el Campo Político Internacional, siempre con la expectativa de, más allá del hecho de pasar parte del verano en Ágape, conocer miradas diversas sobre los temas propuestos para este año en cada uno de los campos, vivir la experiencia del encuentro con la realidad del “otro” y ser parte de una comunidad que se da cita allí, pero que se extiende a cada lugar de origen de los campistas.

Vivir la experiencia de compartir cada momento del día con un sentido de lo comunitario, reviviendo el espíritu que motivó a quienes soñaron y “levantaron” Ágape, siendo a la vez parte de este proyecto aún en construcción, representó para mí la apertura hacia la diversidad de pensamiento que se entre cruza y encuentra en el Centro Ecuménico, en aras de repensar el mundo, sus conflictos y desafíos y las posibilidades de transfor-

mación. Cada actividad desarrollada en función de los temas propuestos, conllevó un nuevo espacio de crecimiento personal, una nueva oportunidad de cambiar paradigmas, cuestionar presupuestos y deconstruir el propio pensamiento. Desde las diversas concepciones teológicas del tema de la autoridad y las expresiones comunitarias de la fe, hasta el intercambio de saberes y experiencias en el sensible tema de la movilidad humana, las migraciones y el encontrar un lugar en el mundo donde sentirse libre y desarrollar el proyecto de vida de quien por diversas razones debe moverse de su lugar de origen, todo estuvo atravesado por el trabajar en equipo, y el gozo de ser parte de una comunidad en expansión que sigue cuestionando, formulando posibilidades de acción, enviando al mundo sujetos inquietos con ganas de aportar positivamente frente a las problemáticas de su contexto particular. 10

Regresé a Colombia con una mirada diferente, impregnada de la espiritualidad de Agape, espiritualidad fundada en el trabajo comunitario, en el compartir respetuoso y libre de los propios valores y en el hacerse red, más allá de las fronteras físicas y mentales de quienes siempre querrán pasar una vez más por Ágape, para seguir dejando, para seguir tomando, para seguir construyendo y deconstruyendo. Siendo mi primera experiencia allí, y encontrando tanto de enriquecedor en la misma, gozosamente regresaría, para seguir descubriéndome como parte de un todo policromático que no distingue idioma, origen, concepción religiosa, corriente de pensamiento... pero que se nutre de ello para ofrecer al mundo una mirada renovada, un nuevo horizonte de sentido, un ejemplo de comunión, la posibilidad de infinitos nuevos inicios. Rev. Nelson Celis MEC Bogotá


ARTÍCULO DE INTERÉS

A propósito del encuentro “Juventud por Eco justicia y Paz #DesafioQueAceptamos Por: Julio César González – Iglesia Presbiteriana de Venezuela. Caracas, agosto de 2017 “...y si Él te llama dirás: “Habla Señor, que tu siervo escucha”. 1 Samuel 3.9” El Dios de la vida, promotor de encuentros, una vez más nos reúne para desafiarnos; en la Puerta de Oro de Colombia, la bella ciudad de Barranquilla, en el mover del Espíritu de vida, creador y liberador, los jóvenes de FUMEC-ALC, representantes de movimientos de distintos países de la región, hemos coincidido en el llamado a reflexionar en torno a la eco justicia y la paz, en el llamado a juntar esfuerzos para construir el mundo que queremos, en el llamado a reconocernos en medio de nuestra diversidad, en el llamado a tener esperanza en otra sociedad posible. La realidad que vive toda la creación, nuestra América Latina, nuestra juventud, nos exigen hoy escuchar ese llamado y responder con voz alta y firme. Hoy más que nunca la juventud cristiana tiene un rol fundamental en la sociedad latinoamerica-

na, necesitamos ser portadoras y portadores de buenas noticias de esperanza en un mundo mejor. Nuestro contexto demanda mucho más que discursos y declaraciones, requiere acción y compromiso, elementos que esta juventud está asumiendo con coraje, las nuevas generaciones son elemento clave para las luchas del presente, no son el relevo del mañana, ni el futuro, son el presente que está caminando y moviendo las bases de los pueblos. Hoy cuando los altos funcionarios políticos del mundo llaman al conflicto y a la guerra, hoy cuando los ecosistemas son destruidos por los intereses de una economía perversa, hoy cuando líderes sociales son desaparecidos, campesinos asesinados y muchas voces calladas, lo que estamos escuchando es el grito desesperado de toda la creación que se une para llamarnos a trabajar a favor de la justicia y la paz,

es esta la misma voz del creador.

El juntarnos alrededor de nuestra fe se convierte en parte de este llamado, entre sonrisas, sueños, ilusiones y esperanzas compartidas, los jóvenes de los distintos movimientos somos una luz en medio de la oscuridad, somos los que hemos dicho “Habla, Señor, que tu voz queremos escuchar”, los que con voz clara y firme decimos “Sí, Señor, estamos dispuestos a aceptar el llamado”, el llamado que reafirmamos en Barranquilla a construir paz en nuestros contextos, el llamado que se sigue renovando en cada lucha y en cada corazón que ha sido confrontado a partir del encuentro, seguimos trabajando a favor de la vida y la esperanza en un mundo más justo para toda la creación, el dar respuesta al llamado de nuestro creador es el #DesafioQueAceptamos.

La Federación Universal de Movimientos Estudiantiles Cristianos – FUMECes hoy un organismo cuya misión es promover entre la comunidad estudiantil un compromiso sensible, crítico y transformador de la realidad a través de la reflexión teológica contextual, acción y participación solidaria en los procesos sociales, culturales y la celebración ecuménica.

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Marcelo Leites Ejecutivo Regional FUMEC ALC

María Camila Ulloa Asistente Comunicaciones FUMEC ALC


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