I •
El Papa Verde •
Miguel Ángel Asturias fue un escritor, periodista y diplomático guatemalteco que contribuyo al desarrollo de la literatura latinoamericana,
también influyo en la cultura
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occidental y al mismo tiempo llamo la atención de las
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culturas indígenas
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Tiznado hasta por el galillo por las espinas de la barba subía el débil claror de la lámpara que tenía a sus pies, sin pasar de sus parpados, los ojos en pozos negros, la frente en sombra y la nariz en filo. Bajo la cáscara de hollín, sudor y aceite, su cara blanca de amplísima frente, alargados ojos castaños, barbas cobrizas de joven lobo de mar, dientes uniformes un poco cortos de encías sanguíneas, recibió el frescor claro del ámbito de muchas leguas de amanecer y mar engolfado, como el primer premio de la lotería, mientras los pasajeros, lívidos, magullados, con el mascón de la noche más terrible de sus pobres vidas. — ¿Debo dormir en el suelo? — preguntó en tono jovial—. Porque no veo ninguna cama. —No, señor Kind, van a colgar otra hamaca... —¿Para mí? —Una hamaca como ésta, una hamaca con mosquitero... —Si hay posibilidad, yo prefiero un catre. En Nueva Orleáns yo tenía un catre de campaña. No lo traje, porque supuse que aquí se podía encontrar. Los ojos se le llenaron de risa y las comisuras de los labios, entre los paréntesis severos de las arrugas, de una espumita de saliva seca.
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II
Por ese lado de la bahía quedaban los islotes. Un viento color de fuego soplaba de la tierra candente al horizonte en ascuas de la tarde.
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Geo Maker Thompson que la seguía si quejoso por su poca seriedad, no menos ardiente en la porfía de pedirle que cumpliera la promesa de contestarle ese día en el islote por donde ella, después de trepar a los peñascales, saltaba a lo largo de las piedras sumergidas en que nace y muere, muere y nace la babeante soledad de la
marea. • Peces tontos y bocudos, aletas y burbujas, otros ojizarcos y llagados de rubíes entre sesgadas lluvias de pececillos negros, se materializaban en la coagulada y cristalina profundidad del mar quieto como la atmósfera en que de ellos dos sólo quedaba la imagen, habían perdido el cuerpo, ella adelante en su encontrar y no encontrar las piedras bajo los pies desnudos y él a la zaga sin poder darle alcance, encendido su cabello de pirata. • Pero fue como no alcanzarla, porque apenas estuvo junto a ella, la imagen fugitiva de Mayarí siguió adelante balanceando su cuerpo codiciable. • Ya su equipaje estaba a bordo, y al despedirse, sacando la voz sobre el barullo del cadenaje que levantaba el ancla, gritó en inglés: • —¡Somos el hampa, el hampa!... —Ya no le oían, sólo se veía su mano de muñeco—. ¡El hampa de una nación de las más nobles tradiciones!
I
¡Pasajeros!... •
Más parecían náufragos. Siempre terminaba en seminaufragio aquella travesía de una noche que en este viaje se tornó eterna, por la tormenta y la descompostura de la máquina. • La embarcación estallaba en oro, caja de fósforos incendiada a cada relámpago, coincidiendo con el tranquear de la máquina que la hacía perder fuerza y quedar a merced de las olas, barrida océano adentro por la lluvia o devuelta como cáscara hacia la costa retumbante por el tronar de la tempestad. • Los pasajeros, antes de saltar al desembarcadero, obsequiaban monedas y joyas al trujillano, daban le la mano, le decían mil veces: « ¡Gracias! ¡Muchas gracias!», actitud contraria al rencor con que miraban al propietario del vaporcito, Geo Maker Thompson, que al final tuvo que sustituir al maquinista. • Maker Thompson, mientras desembarcaban, manoteaba la mancuerna de pistolas que le acompañaba siempre, una de cada lado para no andar desparejo estando el suelo terso.
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I
La selva y el pantano apresan, quema la lluvia que, salvo los meses de marzo y abril, cae sin cesar y casi a diario el año entero, y es menos arriesgado ser aprendiz de pirata que adueñarse de tierras que quién sabe si no tienen dueño. • Geo Maker Thompson, cuyos ojos castaños navegaban en el humo —también él fumaba—, alargados, sin párpados, fijos en la visión de un mundo en que los fuertes se reparten los suelos y los hombres.
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Maker Thompson pudo subir a bordo, al encuentro del pasajero, que adelantase a tenderle la mano izquierda. En el aparato del brazo derecho sostenía una mano de caucho, bajo el sobaco la cartera, y en el antebrazo, la capa y el paraguas.
_ ¿Es el señor Kind? — ¿Y usted, el señor Maker Thompson?... Bajaron seguidos del equipaje —baúles y valijas— a lomo de cargadores de color que reían y Andaban a grandes pasos para ir siempre apareados a los señores formando la comitiva. Para los negros, en aquel paraje desierto, más de una persona era comitiva; más de tres, comparsa; más de cuatro, procesión; más de cinco, ejército.
II
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Pero fue como no alcanzarla, porque apenas estuvo junto a ella, la imagen fugitiva de Mayarí siguió adelante balanceando su cuerpo codiciable. ¡Mayarí!... Pensó llamarla, pero luego se dijo:
—No la llamo. La sigo. Lo que quiere es que la llame. No la llamo. La sigo. Esta punta de tierra Se va a cortar y caerá al agua, sin que yo la llame, sin que yo me dé por vencido. Tiempo habrá para nadar y rescatarla. •
Un grito de hombre de mar que rompe la mudez del ámbito, de filibustero rubio que chapotea por atrapar un tesoro que va a caer al fondo del mar, rompió su garganta, un grito gutural, estremecido y anhelante, ya no la veía, estaba perdido, por buen nadador que fuera dónde encontrarla. El viento arreciaba, el soplar del viento, el soplar y soplar del viento. • ¡Mayarííííí...! ¡Mayarííííí!... Ni un segundo había pasado, pero para él fue una eternidad. Volvió a gritar: — ¡ Mayaríííííí...! ¡ Mayaríííííí!... Estaba entre sus brazos y no lo creía. La tenía entre sus brazos y no lo creía. La apretaba entre Sus brazos y no lo creía.
Positivo
Capítulo III
Negativo
Interesante
✓ Les provino que fueran a
✓ Nadie sabía pronunciar
✓ Chipo Chipo salía en los
la ciudad en demanda de amparo para no ser despojados así no más de su casa.
el nombre como él para aparecer o desaparecer en un momento a otro. Estar o no estar en un solo sitio.
caminos claros, pero cuando nombraban su nombre desaparecía y quedaba flotando y para aparecer debía nombrarse el mismo.
✓ Geo era un entusiasta de
todas formas sin remordimiento alguno despidió de su corazón a Mayarí.
✓ Odio la tierra de los
hombres de maíz, la tierra de los pies arraigados, los cuales retumbarían en la penumbra de su vida.
✓ El personaje Geo esta
embargado de principio a fin de sus sentimientos negativos como el odio, la tristeza y la nostalgia.
Resumen Un ciudadano norteamericano Lester Mead, llega al país y encuentra el amor en una mujer ya casada, quien se divorcia y juntos emprenden la empresa frutera, pero fulminantemente encuentran la muerte bajo el abrazo del viento verde. La figura de Lester Mead, tan protagónica en Viento Fuerte, en El Papa Verde esta cruzada por un halo de leyenda. Es que Geo Maker Thompson había llegado al borde de la locura. Parecía una máquina registradora. Había corrompido militares, había despojado y sembrado la violencia. Mayarí Palma, opta por buscar una tregua a la antigua. Vestida de novia se desposó con su nuevo amor; el río Motagua. Entre rezos, predicciones y hombres adornados con tiestos de concha de tortuga, sella un pacto de venganza.
Positivo
Capítulo IV
Negativo
Interesante
✓ Geo tenía superioridad
✓ Geo era un ambicioso
✓ La superioridad que creía
de amo en medio en que la gente no hablaba de negocios de millones.
capitán de empresa sin otro horizonte que el de la cantidad y cantidades siempre fabulosas.
en su manera vulgar en la cual hablaba a gritos.
✓ El contacto de la luna y el
agua transparente era música, dice que se oía un canto enmadejado y profundo sacudido entre las olas.
✓ No es fácil decir lo que le
falta al agua para hablar pero su fábula de cristal y espuma saca lenguas de astilladas puntas diamantinas para decir adiós.
✓ La huellas verdes que en
el aire semejan las tunas y para decir vamos a lo que en el fluir de sus moléculas rodantes le acompañan desde la arena movible revuelta con oro hasta pedazos de montaña
Resumen En una plantación bananera de la zona del Caribe, Asturias retrata a uno de los personajes más apasionantes de la novela hispanoamericana, uno de esos aventureros norteamericanos de recio carácter, individualistas de temperamento casi renacentista, que se apodera de una sociedad frutera, despojando e primer término a los cultivadores y luego a los mismos capitalistas de la compañía. Obra de arte y documento, pintura de un personaje excepcional y de una situación humana y social, El papa verde ocupa un lugar incomparable en el universo que el escritor Asturias ha construido pacientemente, brillantemente, con cada una de sus obras.
Capitulo III
Chipo Chipo
Aclaraba los caminos con solo mencionar su nombre.
Él hizo que fueran a la ciudad en demanda de un ampararo.
Mayarí
Ciudadano norteamericano
Era una mujer estudiada en la profeción de maesstra.
Llega al país y encuentra el amor en una mujer ya casada, quien se divorcia y juntos emprenden la empresa frutera
Ella solo le faltaba dicho titulo donde se mecionara su profesión, porque todo lo demas lo tenia.
Pero fulminantemente encuentran la muerte bajo el abrazo del viento verde
Capitulo IV
El Motagua
Geo
La luna y el augua
Era un entusiasta de todas formas sin remordimiento alguno despidió de su corazón a Mayarí.
Era música, dice que se oía un canto enmadejado y profundo sacudido entre las olas..
Riega con su sangre las dos terceras partes de la sagrada tierra de la patria.
Era un ambicioso capitán de empresa sin otro horizonte que el de la cantidad y cantidades siempre fabulosas..
Se dice lo que le falta al agua para hablar pero su fábula de cristal y espuma
Donde hicieron camino los mayas sus antepasados que viajaban en balsas de coral rosado.
CAPITULO VII POSITIVO •
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El sentimiento paternal regaba su cuerpo de ternura amorosa, como si le hubieran regresado la circulación de la sangre por sus venas. Recorrió la bahía con sus ojos empapados esperando a su amada. El retrato era una niña, no muy bonita pero graciosa.
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NEGATIVO •
Maker Thompson embarco el cadáver del honorable visitante, Chaler Peifer
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Solo de los amores sin carne queda recuerdo.
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Mayarí no volvía.
INTERESANTE •
No volvió al puerto hasta años más tarde en que vino a encontrar a su hija.
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Sus ojos se volvieron a juntar como agujas de reloj.
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Sus carnes de madera naranja
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Se tendió en su cama, larga, inválida. El calor no dejaba dar lugar al sueño. Tam Lin se nos ha ido. Juambo la vio dormida. Ya todos dormían el silencio quedo suelto.
CAPITULO VIII • Las suelas de Geo Thompson atronaban en el suelo. • Imaginando el sillón donde se sentarían para escucharlo. • El 07 de julio intervino el presidente de la compañía. • El senador inclino su rostro para ver el mapa que tenían extendido en el escritorio. • Maker hablaba acerca de los ensayos de algunos ademanes lo que no le pareció al presidente.
• Se estipulo en el contrato por el presidente que nos cede el ferrocarril.
Al acercarse al teléfono verde
No hay distancias ni demora
Al salir sonaban Maker Thompson
Sonaban fuertemente sus zapatos
El presidente de la empresa TROPICAL PLATANERA S.A. vio a Maker Thompson levantarse, y salir sin hacer sonar sus zapatos….
NOTICIA SENSACIONAL No acepto a la presidencia de la compañía
¡Grito!
El papa verde se retira a la vida privada
Irremediable mente…
CAPITULO XI
El aire olía a miel de flores. El aire caliente. El sol parecía estar en el cénit desde las cinco de la mañana. Aroma embriagador, alucinante. Estrellas en el calor de la madrugada. Sin dormir. Desvelo de las cosas vivas, adormecidas a fuerza de cansancio, pero sin encontrar el sueño. Por todos lados el espacio, no el sueño. Sudor. Sudor en lagos, en ríos. El peso de los miembros y el sudor en ríos, en mares. Luz de ojos semidespiertos. Modorra de mediodía en la madrugada. Respiración ansiosa Al fin allá, allá donde el pensamiento alcanza a pensar en el zacate que comen las vacas, para recrearse en algo fresco. Quema el suelo de ladrillo. Quema la hamaca desarrollada bajo el cuerpo, húmeda de transpiración sin trapos, del pellejo contra el tejido de la hamaca. Hamacarse, ligeramente, para hacer aire, aire e ir despegando los miembros adoloridos, flojos. Las caras. Se pintaban las caras con la luz violácea. Bestias oscuras, cabezas oscuras, pieles oscuras. ¿Para qué abrir los ojos? ¿Para descubrir las mismas cosas? ¿Ver el mismo panorama? ¿Saber de nuevo que están vivos? ¿Tomar conciencia de lo que durante la modorra del cansancio nocturno olvidaban a medias? Pero, día de trabajo, tenían que abrir los ojos, tenían que abrir los ojos, tenían que abrir los ojos. Por fuerza tenían que abrir los ojos. Quisieran o no quisieran tenían que abrir los ojos. No querían, no. Pero tenían que abrirlos. Ya pintaba el día, ya los gallos cantaban, ya alguna de las mujeres andaba despierta, rascándose, paladeándose el mal sabor de la boca, sin ganas, casi como una condenada a encender el fuego para hacer el café. ¡Buenos días! ¡Buenos días!... No habrá otras palabras. Siempre las mismas. ¡Buenos días! ¡Buenos días!... ¿Y de qué servían que hubiese otras, si siempre sería lo mismo el día caluroso, ahogador? Lo de emprender la tarea con gusto son historias. Se arranca a disgusto, se sigue a disgusto y se termina a disgusto. Mejor sería quedarse en la hamaca y allá que el trabajo se hiciera solo, sin los hombres, sin ellos, alucinados borrachos, extraviados de buena mañana por el fragante hervor de la costa. En mala hora vinieron. Si se pudieran ir. Si se pudieran escapar ese día que empezaba como todos los días. O escapar otro día, mañana, pasado mañana, o algún día, con tal de salir de aquel infierno. Ah, con cuánto gusto se levantarían para marcharse, ¡cómo abrirían los ojos felices de ver que era la hora de abandonar el nido hediendo a sudor en que habían dormido, mal dormido, no dormido la última vez, porque ya se iban liberados!
CAPITULO XII
DEMUNCIA LA PENETRACION DEL CAPITAL EXTRANJERO EN LOS RESORTES DEL ESTYADO Y LA CREACION DE UN PODER SUPERIOR AL MISMO GOBIERNO, INMUNE A CUALQUIER CONTROL POPULAR. EL PERSONAJE. MARKET THOMSON CREA UN INMENSO IMPERIO EN CENTROAMERICA Y ASPIRANTE A LA PRESIDENCIA DE LA TROPICAL BANANERA. SU ANTAGONISTA ESEL ARQUEOLOGO MAVATI, ARQUETIPO DEL ELEMENTO MAGIVO Y MITOLOGIVO LOS ESFUERZOS PARA LA CREACION DE UNA COOPERATIVA OPUESTA A LOS INTERESES MONOPOLISTICOS DE LA TROPICAL BANANERA COMPLERTA LA TRAMA ARGUMENTAL, SEGUNDO VOLUMEN DE LA TROGOLOGIA BANANERA DE MIGUEL ANGEL ASTURIAS JUNTO CON VIENTO FUENTES Y LOS OJOS DE LOS ENTERRADOS.
Resumen Son vistos por La Sabina, la saludan para disimular presencia por el lugar y conversan con ella sobre la muerte de un telegrafista. Mientras en la cantina, un capitán de se desvivía por el recuerdo de una mujer sobre la cual te acabó preguntando a La Sabina. El señor Guasper encontró registros sobre los límites de territorio sobre el cual se discutía y con estos ganaría mucho dinero; hechos tras los cuales le informan que las acciones que posee en la productora de platano estaban perdiendo valor y para demostrarle esto, le llebaron otros documentos. Hechos los cuales habían sido manipulados para infravalorar las acciones de la compañía “Tropical Platanera” y poder adquirirlas por su principal titular a un bajo y así, apoderarse de la mayoría de la compañía y poder manejarla a disposición.