ANCESTROS
Camilo Castro Plazas Esteban Feria Quintero Jessica Velasquez FotografĂa e Historia 2017-2
Foto: Camilo Castro
2
ANCESTROS
VOCES DEL PASADO CON ECOS EN EL PRESENTE
Nombre 1 Nombre 2 Nombre3 FotografÃa e Historia 2017-1
3
INTRODUCCIÓN l día primero de octubre, a las 5:30 de la mañana, cuando la neblina aún se disipaba en la capital colombiana y el sol arrojaba sus primeros destellos, comenzamos nuestro viaje a la ancestral laguna de Guatavita, en donde durante los periodos prehispánicos hasta la actualidad han habitado los aborígenes de la cultura muisca. El recorrido para llegar a nuestro destino duró aproximadamente hora y media, pasando por la población de Sesquilé, llegamos al inicio del sendero ecológico que conduce a la majestuosa laguna de Guatavita. Nuestra guía durante la caminata fue Clara una señora de unos cincuenta años de edad, perteneciente a la comunidad muisca y trabajadora ecológica de la CAR (Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca). Clara manejaba su discurso a la perfección y su tono de voz evocaba sabiduría y amor por la naturaleza, con mucho carisma logró cautivar nuestra atención e interesarnos por el tema. Ella comenzó a contarnos sobre la importancia de los arboles cómo eje fundamental de la naturaleza, representación del pensamiento para el indígena y como canalizadores de las energías de las personas. Abrazar un árbol, según Clara, es un ejercicio muy gratificante que permite recuperar el ánimo después de momentos difíciles, devolviendo las buenas energías después de situaciones de estrés y lo más importante; entablando una conexión con la madre naturaleza. “Recuerden que nosotros tenemos dos territorios: El territorio donde vivimos, y el cuerpo que tenemos; como cuidamos nuestros territorios tenemos que cuidar nuestra naturaleza… Nosotros siempre decimos que la naturaleza es de nosotros, pero no es verdad, nosotros somos hijos de la tierra, somos arrendatarios” decía Clara. A continuación
5
nos explicó la importancia de ser respetuosos con el territorio y pedir permiso a él para ingresar en su interior, para esto los muiscas tienen un discurso en el cual se rinde homenaje a la tierra y finaliza con la palabra “Itzaquen” que en chibcha significa: Gracias. Luego de aproximadamente 40 minutos de recorrido en ascenso, tuvimos la oportunidad de aprender sobre la diversidad de flora que existía en este territorio de bosque alto andino y sobre el respeto que debíamos tener hacia cualquier animal sin importar su tamaño ya que todos son vitales para buen funcionamiento del ecosistema, llegamos por fin a la tan esperada laguna del legendario cacique Guatavita. La laguna pertenece al municipio de Sesquilé (aunque es común que las personas tiendan a cometer el error de atribuirla al pueblo de Guatavita por llevar su mismo nombre). Está laguna, ubicada al interior de una gran depresión montañosa rica en sal y minerales de carácter alcalino a 3.100 msnm, tiene cerca de 125 metros de profundidad y cuenta con unos 700 metros de diámetro contenidos en una forma circular que sorprende por su extraordinaria perfección y exactitud. La laguna ha sido muy importante para la historia de Colombia desde tiempos anteriores a la conquista, cuando los Muiscas gobernaban y extendían su basta población sobre estos territorios andinos; territorios donde más adelante llegarían colonizadores no solo de España, sino también de países como Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, entre otros, con el objetivo de saquear la laguna y extraer todas sus riquezas manteniendo siempre como incentivo la mítica leyenda del Dorado, la cual es necesaria conocer para entender la importancia y trasfondo que en ella permanece. La leyenda se remonta al ritual sagrado de los muiscas denominado por ellos como “acto de fecundidad” ya que
6
para esta cultura el sol representa lo masculino, el agua lo femenino y el hombre es el mensajero. En este ritual se realiza el nombramiento del nuevo Guaique o Zipa es decir el nuevo cacique el cual, acompañado por tres “abuelos” vestidos en atuendos ceremoniales (quienes se encargaban de la formación como líder de quien sería el nuevo Guaique), navegaba en una balsa desde la orilla de la laguna hacia su interior totalmente bañado en polvo de oro que se adhería a él gracias a la miel de abejas y la resina de frailejón que se embardunaba en todo el cuerpo y con grandes cantidades de esmeraldas, cuarzos y oro contenidas en una vasija de barro que llevaba en sus hombros para ser arrojadas a la laguna en ofrecimiento a los dioses, a los cuales el aspirante a nuevo cacique imploraba justicia, bondad y sabiduría para gobernar a su pueblo. Posteriormente él se sumergía tres veces en la laguna y al terminar la ofrenda se le otorgaba el poder como nuevo líder de la comunidad. Luego de que el Guaique terminaba su ofrecimiento, él volvía a la orilla de la laguna donde era abrigado con una manta tejida artesanalmente por las “abuelas”, después se dirigían al mirador, donde se realizaba el ritual de casamiento entre el cacique y la “cucha” que era el nombre que se le daba a la mujer más hermosa de toda la comunidad. Este conjunto ceremonial se realizaba durante la noche, bajo la luz de la luna y finalizaba al salir el sol cuando sus cálidos rayos hacían brillar la piel del Guaique. El descenso del mirador luego del casamiento se realizaba con júbilo pero en completo silencio y en un estado de meditación, reflexión, sanción y pagamento ya que para los muiscas las montañas eran sitios sagrados; pero por otro lado las celebraciones y festejos dentro de la comunidad podían durar varias semanas o incluso meses. Cuando los conquistadores que conocían la leyenda llegaron a estos territorios con su insaciable sed de riqueza y sobre todo de oro, no dudaron en buscar incansablemente la laguna sin importar las vidas que cobraran las riesgosas expediciones y las enceguecidas intervenciones mineras. Uno de ellos fue Hernán Pérez de Quezada, medio hermano
7
de Gonzalo Jiménez de Quezada, quien en 1553 inició su caminata desde la sabana, él traía muiscas y negros como esclavos para encontrar el oro, luego personajes como Lázaro Ponte y Antonio Sepúlveda intentarían drenar la montaña por medio de la construcción de túneles estrategia que terminaría por fracasar cuando los túneles se derrumbaron. Después de numerosas pérdidas humanas y materiales, y de haber extraído la mayor cantidad de oro posible, se dio paso a los ingleses y alemanes quienes traían maquinaria mucho más avanzada e incluso una caldera de vapor que revolvía el barro, se ubicó en el centro de la laguna para extraer el oro, los ingleses también se encargaron de traer dinamita negra utilizada en las minas de carbón. Luego de que los ingleses dejaron estos territorios los colonos convirtieron toda la zona en cantera y se construyeron las vías que con el paso de los años se perfeccionaron. Actualmente la CAR, entidad pública que se ha encargado de la protección de este lugar, compró 603 hectáreas de reserva que están en el límite entre Guatavita y Sesquilé. Anteriormente la entrada a la laguna era totalmente libre y no existía ningún tipo de normas, incluso era permitido el ingreso de automóviles hasta la orilla de la laguna; pero en vista del poco cuidado ambiental que tenían los visitantes, principalmente en el ámbito sanitario, el lugar fue establecido en 1993 como reserva forestal de la laguna del Cacique de Guatavita y Cuchilla de Peña Blanca, centrándose principalmente en el trabajo de construcción de senderos ecológicos, restauración de flora y fauna, recolección de más de diez toneladas y media de basuras, mantenimiento y gestión para la creación de conciencia ambiental. La laguna para los muiscas es considerada el ombligo
8
del mundo y tiene una conexión mística y espiritual con las demás lagunas del mundo pero especialmente con siete a lo largo del país, donde los “abuelos” hacían su pagamento. Así mismo, la laguna esta conectada con otros sitios sagrados linealmente como: El cerro de Tenzacá más conocido como el cerro de Monserrate, el cerro de Chiguachi que hace referencia al actual cerro de Guadalupe, la piedra de Las Cuchas (una montaña cercana a estos dos cerros), el Cetro Histórico Cultural o comúnmente llamado La Candelaria, las piedras del Tunjo en Facatativa y el observatorio de Las Tres Viejas en Sesquilé. Como se ha podido evidenciar, la laguna de Guatavita ha sido un sitio estratégico para la cultura muisca y para las poblaciones de Sesquilé y Guatavita, ya sea en ámbitos históricos, ecológicos e incluso turísticos y de interés mundial. Detrás de este añejo subparamo y su joya acuífera se encuentra un universo espiritual y ancestral que desafortunadamente tiende a desconocerse pero que tiene una inmensa trascendencia para la historia colombiana y más aún para sus verdaderos nativos: los indígenas.
9
El inicio de una aventura. Desde este punto comienza el sendero que lleva a la laguna del cacique Guatavita y la reserva ecolรณgica que la rodea. Foto: Camilo Castro.
Hogar, dulce hogar. A medida que nos adentrabamos en el territorio descubriamos paralelos entre los diferentes paisajes que daban vida al sendero.
12
Foto: Camilo Castro
En medio de la soledad. Estos paralelos se podĂan evidenciar incluso entre las solitarias viviendas y los estilos de vida del campo.
13
Foto: Esteban Feria
Escudos contra el frio. Estas prendas son realizadas por integrantes de la comunidad muisca y son comercializadas en la entrada del recorrido ecolรณgico que conduce a la laguna Foto: Camilo Castro
14
15
16
Cuatro pilares. En esta maloca se llevĂł a cabo un acto inicial en el cual se pedia permiso al territorio para entrar en ĂŠl. Las pinturas en la fachada de la maloca simbolizan los 4 lugares sagrados de pagamento para los muiscas: (de izquierda a derecha) agua, fuego, aire y tierra. Foto: Jessica Velasquez
17
Punto de fuga. Para llevar a cabo el ritual anteriormente mencionado, los hombres debĂan sentarse en la parte derecha del lugar y las mujeres en la parte izquierda. Antes, cada lider de la comunidad debia sentarse bajo una de las columnas que sostienen la estructura de la maloca. Foto: Jessica Velasquez
18
19
Territorio renaciente. Este camino fue cerrado para evitar el paso peatonal por riesgos asociados con derrumbes, los cuales son consecuencia de los daĂąos provocados por los conquistadores que buscaban explotar la montaĂąa. Foto: Jessica Velasquez
20
Ascensión a la magia. Esta escalera de 150 peldaños fue construida como vía alterna para acceder a la laguna de Guatavita y hace parte del sendero ecológico en cuidado de la CAR. Foto: Camilo Castro
21
22
Reyes del paramo. A medida que nos acercabamos a la gran laguna, la vegetación se tornaba propia de un páramo, donde no pueden faltar los lonjevos frailejones, que se caracterizan por crecer tan solo un centímetro por año y ser un eje fundamental dentro de este ecosistema. Foto: Jessica Velasquez
23
LAGUNA DE GUATAVITA
El lugar donde la leyenda del Dorado cobra vida
24
25
Foto: Esteban Feria
26
Los tres abuelos. Estas tres piedras representan para los muiscas los tres abuelos que se encargaban de acompaĂąar al nuevo Guaique al centro de la laguna durante su ritual de nombramiento. Foto: Camilo Castro
27
En escala de verdes. La profundidad de la laguna es desconocida, esto a causa de que en el fondo de sus aguas existe una gran cantidad de algas que en diferentes epocas del aĂąo y dependiendo de los climas, cambian la tonalidad de la laguna a colores como el verde claro, verde oscuro, azul agua marina o cafĂŠ. Foto: Camilo Castro
28
29
Mas allĂĄ del mito. Las teorias acerca de la formacion de la laguna son multiples pero ninguna ha sido comprobada. Lo cierto es que la laguna es un sitio sagrado para los muiscas que representa la feminidad; cuando los conquistadores decidieron abrir la montaĂąa y desaguar la laguna para extraer sus riquezas, los muiscas vieron estos actos hostiles como una violacion contra la mujer y la madre naturaleza.
30
Foto: Camilo Castro
31
La flor que cura todos los males. Segun los conocimientos taxonómicos muiscas, esta flor tiene la capacidad de matar a un ser humano en instantes y asi “solucionar todos sus problemas”, la planta contiene compuestos químicos que pueden ser mortales si una persona los ingiere. Foto: Jessica Velasquez
32
Mapa del interior del resguardo indigena en Sesquilé. El resguardo indígena recibe a varios turistas a lo largo del año por lo tanto cuenta con diferentes mapas de la ubicación de varias zonas del resguardo. Foto: Esteban Feria
33
CUCA
UN LUGAR PARA LA REFLEXIÓN ABSOLUTA Esta pequeña “cueva” que podemos apreciar en las fotografías es la “Cuca” en chibcha, un sitio sagrado y determinante dentro de la etapa de alineamiento, aprendizaje y formación de los futuros líderes de la comunidad, ya que antiguamente eran consideradas como las primeras aulas de educación. Los caciques eran escogidos desde muy jóvenes (entre los 9 y 10 años) para esta comprometedora tarea. Eran seleccionados por los “abuelos”, quienes recorrían los caseríos y cacicazgos fijándose con detenimiento en las actitudes y capacidades de cada niño y niña de la comunidad para así elegir a al futuro cacique y a la futura esposa del cacique respectivamente. El territorio poseía 12 Cucas, seis masculinas y seis femeninas, y desde que los jóvenes eran escogidos por los “abuelos” debían ingresar a la Cuca y comenzar sus correspondientes procesos de formación. Cabe aclarar que la selección de estos jóvenes no era forzosa, de hecho para una familia muisca era un gran honor y motivo de orgullo que su hijo o hija fueran elegidos para tan altos ministerios. El cacique tenía un proceso de formación muy riguroso en el cual debía permanecer entre 7 a 9 años dentro de la Cuca en constante preparación y solo podía salir durante las horas de la noche ya que, según los muiscas, si el niño salía en el día podría cautivarse demasiado con la excesiva belleza de la naturaleza y esto provocaría que perdiese su concentración. Ellos afirman que la mejor preparación y el mejor método de aprendizaje se daban desde la oscuridad absoluta ya que no existen entes exteriores que intervengan o distraigan al ser humano en su pensamiento.
34
Atualmente la entrada a la Cuca (excepto para los lideres) es de opcional para los muicas, especialmente para los niĂąos; incluso es permitida la entrada a personas del comĂşn que deseen hacer parte de esta tradicion de completa reflexiĂłn personal.
Foto: Camilo Castro
35
Foto: Jessica Velasquez
“Lo difícil no es entrar, lo difícil es encontrarse a uno mismo...” Guía de la comunidad Muisca.
36
Cuando los jóvenes en formación salían en la noche eran acompañados por los “abuelos sabedores”, ellos le enseñaban acerca de los territorios, plantas, tradiciones y sitios de pagamento (es decir sitios de tierra, aire, fuego y agua) que dentro de la cultura eran de una gran importancia y donde los caciques deben asistir para realizar sus pagamentos y ofrecimientos. Por otro lado estos jóvenes no podían preguntar absolutamente nada, no era permitido que hablaran ya que según las creencias muiscas, todos los interrogantes que les surgieran a lo largo de los recorridos nocturnos les serian respondidos por la madre naturaleza dentro de la Cuca que era la representación de su vientre. Luego de que los jóvenes terminaban su etapa educativa dentro de la Cuca, eran bañados y recibían medicina y rezos o “palabra”; posteriormente eran llevados al centro de la casa ceremonial de la comunidad, denominada “Titua”. Se escogían tres doncellas, las más hermosas de toda la región, ellas debían realizar danzas eróticas alrededor del joven con el objetivo de quebrantar su concentración espiritual; él debía superar tres pruebas durante el baile: No tener un mal pensamiento, no intentar tocarlas y por último no tener relaciones sexuales con ellas. Si el joven caía en la tentación del mal pensamiento, su cabello, que dentro de la comunidad representa el vehículo transmisor de la energía cósmica hacia la tierra, era cortado; debería trabajar durante el tiempo que permaneció en la Cuca (9 años) y durante este período no podía tener contacto con nadie, incluso al pasar cerca de él debía dársele la espalda; después de cumplir su castigo se reincorporaba a la comunidad y perdía su derecho a ser líder. Si intentaba tocar a alguna de las doncellas era expulsado de la comunidad y por último, si se dejaba llevar por sus impulsos y llegaba a tener relaciones sexuales con alguna de ellas, era castigado con la muerte inducida por los “abuelos sabedores” (quienes lo aconsejaban para su viaje al mas allá) con infusiones de plantas que tienen efectos mortales en el cuerpo humano.
37
Foto: Esteban Feria
Temazcales, los saunas espirituales indígenas. Los temazcales son estabecimientos donde los indígenas realizan un ritual de liberación espiritual a traves del vapor y la sudoración. Sus principios técnicos son muy similares a los de un sauna.
38
Foto: Camilo Castro
Ritmo Esférico. Las construcciones de las culturas indigenas generalmene eran circulares.Fue con la llegada de los conquistadores europeos que las lógicas de construccion se impusieron rectangulares o cuadradas. Aun así, actualmente dentro de las comunidades indígenas se mantienen los levantamientos redondos.
39
Foto: Camilo Castro
40
41
Fuerza Espiritual. Los muiscas no se caracterizarรณn por sus contrucciones, sino por su gran espiritualidad. Esta maloca es un perfecto ejemplar ya que en sus pinturas exteriores se relata toda la cosmogonia que rige al pueblo muisca. Foto: Esteban Feria
42
43
Guardianes de la Maloca. Esta maloca tenĂa una caracterstica muy especial aparte de su peculiar contenido visual; la maloca es protegida por los niĂąos de la comunidad, ellos son sus unicos guardianes y responsables. Al no haber ningun niĂąo en el momento de nuestra visita, nos fue negada la entrada.
Foto: Esteban Feria
44
Foto: Camilo Castro
Bachué, madre de todos los Muiscas. Según las doctrinas muiscas, Bachué es la madre progenitora de toda la comunidad. Ella, una diosa de hermosura inimaginable, emergió de las profundas aguas de la laguna de Iguaque con un niño en sus brazos, su hijo; espero a que este creciera y cuando tuvo la edad suficiente se casó con él y engendraron como sus hijos a Los Muiscas.
45
CONCLUSIONES
Este recorrido no solo nos dejó pasos de cansancio y raspaduras, sino también un montón de conocimientos nuevos y de cosas que pensábamos saber pero no conocíamos a fondo o por lo menos no desde las perspectivas que los muiscas nos mostraron. Para muchos la existencia de la laguna no tenía mayor relevancia a un sitio turístico cercano a Bogotá , pero está visión ha llegado a cambiar en una gran medida en todos y cada uno de los estudiantes, especialmente en los que se vieron mas interesados por el transfondo histórico y cultural, la transmisión de conocimientos ancestrales y nuevas experiencias que no están dentro del diario vivir de personas como nosotros. Una de las mas gratificantes experiencias que tuvimos a lo largo de la salida, fue identificar la importancia y la gran variedad de usos tanto medicinales, restauradores e incluso espirituales que pueden llegar a tener las plantas y los diferentes derivados de la naturaleza. Algo muy gratificante y que hace de un viaje un momento inolvidable es el vivir nuevas experiencias; y Guatavita no es la excepción: desde las enseñanzas más
46
pequeñas que nos transmitían los guias, hasta vivencias como probar el Rapé (tabaco en polvo para aspirar por la nariz con propiedades medicinales) nos maravillaron y sembraron en nosotros un gran interés por aquellos pueblos indígenas que habitaban y dirigían con sabiduría estas tierras. Pueblos que a fin de cuentas son nuestros verdaderos ancestros, nuestras verdaderas raices y la única conexion directa que tenemos con nuestra tierra no solo colombiana, sino latinoamericana en general. Aunque para algunos sea complicado de entender, somos hijos de estos bosques, rios y montañas; somos herederos de los mitos y leyendas indígenas que ya han trascendido más allá de los escalafones de la historia; y somos tambien hermanos de sangre de las luchas por la revindicacion indígena que muchas veces desconocemos o sencillamente ignoramos y que palpitan en el corazon de nuestra America desde tiempos coloniales. No es necesario pretender tengamos un basto conocimiento sobre nuestras culturas aborigenes, que llevemos en nuestros bolsillos siempre hoja de coca para mascar o rapé para aspirar, ni que usemos camisetas con los rostros estampados de Tupac Amarú o Quitín Lame; lo que sí debemos hacer y por lo que debemos velar en nuestra sociedad es por deshacernos de los estereotipos y prejuicios; por el reconocimiento de los indígenas como protectores de los territorios y pobladores de significaivos del país; y sobretodo como personas más cercanas a nosotros de lo que imaginamos y con una historia en común que nos une como hermanos.
47
48
FotografĂa e Historia 2017-2
Foto: Camilo Castro