Issuu on Google+

Toque final Toque final

La no planeada n Manizales hay expertos en planeación que se devanan los sesos en reuniones de alto calibre para pensar cómo se debe desarrollar la ciudad. De ahí vienen los planes de desarrollo, los programas de Gobierno de los alcaldes de turno y las ya famosas piezas intermedias de planificación. Por supuesto, como expresión máxima de la planificación el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), supuesta norma máxima que debe guiar el crecimiento de la ciudad. De eso, digámoslo claramente, la mayoría de normas no sirven para nada, pues si es necesario cambiarla para que alguien construya un edificio en donde antes no se podía, se cambia; si se requiere ampliar una zona de expansión que antes era reserva, se hace; pero si se plantea que la educación debe ser la guía, nadie le hace caso. Al final, quienes deciden en esta ciudad, son unos cuantos, a pesar de las discusiones de los ciudadanos, de los aportes de uno que otro académico, del interés legítimo mostrado por cualquier ciudadano. Vale la pena recordar una historia contada en el diario El Clarín de Buenos Aires (Argentina) hace años. Se trataba de una entrevista de color al chef de la Casa Rosada, que se retiraba después de casi 30 años de trabajo en ese lugar. La periodista le pregunta algo así como ¿qué fue lo más curioso en estos años? Y el lo piensa un segundo y responde, también parafraseando, porque no tengo la respuesta exacta: "que durante todos estos años, los presidentes cambiaban mucho, pero los invitados eran los mismos". Ese es el poder, el que permanece en los cargos, al frente de gremios, como jefes políticos, no los empleados que van pasando, llámense alcaldes, gobernadores, gerentes. Por eso, valdría la pena preguntarles a esas personas que tanto se repiten como líderes del departamento desde hace unas tres o cuatro décadas, cuál es su responsabilidad en el momento que vive Manizales. ¿Les interesa la ciudad a los congresistas de Caldas? No,

22

abril 2013

les interesan los puestos. ¿Los concejales actúan pensando en lo mejor para los ciudadanos? No, les interesan los votos para su reelección. ¿Piensan los alcaldes en un futuro mejor, construido de manera mancomunada? No, les interesa su ego y a algunos su futuro político. ¿Los organismos de control de Manizales son capaces de investigar a tiempo e imponer sanciones en el momento oportuno para evitar mayores daños al patrimonio? No, les interesa no pelear mucho con la Administración para recibir más recursos. Mejor investigar administraciones pasadas. ¿Los dirigentes gremiales deponen los intereses del sector económico que representan en bien de la ciudad? No, trabajan por la ciudad, mientras no les toquen sus intereses. El plan de Desarrollo Manizales Calidad Siglo XXI fue premiado en la cumbre de Hábitat 1995 en Estambul, pero de él casi nada se ha desarrollado. Pensamos en ampliar la ciudad hacia el norte, pero nos interesaron los apartamentos y las casas y poco las zonas de recreación y de intercambio social. Al contrario, hay más apiñamiento en un lugar que se desarrolló todo en los tiempos de la planificación. Viene ahora la revisión del POT, y volveremos a ver en los papeles seguramente una mejor ciudad, más pensada, quién será el guapo que trasladará lo ideal a lo concreto. Para la muestra, ahí está el planeado Aeropuerto del Café, que nos hace avergonzar a los caldenses en conversaciones con personas de otras ciudades. Hasta ahora un monumento a la desfachatez, al desperdicio, a la improvisación y, todo indica, al amiguismo. La dirigencia a una se la está jugando toda por este proyecto. Ojalá sea para bien y no para seguir haciendo el ridículo nacional. Aquellos que se inventaron el tal departamento modelo se deben estar revolcando en la tumba. Y aquí muchos que se dicen dirigentes se enrumban sobre sus lápidas.


La no planeada