
AGUASCALIENTES

ABRIL.2026 AÑO 11 _ N O 4



La obra bibliográfica taurina que enriquece el legado histórico de Aguascalientes en el ámbito de la tauromaquia.
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AGUASCALIENTES

ABRIL.2026 AÑO 11 _ N O 4



La obra bibliográfica taurina que enriquece el legado histórico de Aguascalientes en el ámbito de la tauromaquia.
La Academia Taurina Municipal Alfonso Ramírez “El Calesero” garantiza la continuidad de la tradición taurina.
Novilladas 2026





EDICIÓN AGUASCALIENTES
DIRECTOR GENERAL Miguel Ángel Jaime miguel@ico360.mx
COORDINADORA ADMINISTRATIVA Karla Soto
DIRECTOR EJECUTIVO Renato Ulloa
JEFA DE INFORMACIÓN Y COORDINACIÓN
EDITORIAL Dulce Rodríguez
DISEÑO EDITORIAL Y FOTOGRAFÍA Beto Gutiérrez
REPORTEROS Sofía Galaviz / Fernando Medrano
IMPRESO EN AGUASCALIENTES, MÉXICO
Las opiniones expresadas por los autores y colaboradores de NW Noticias no reflejan necesariamente la postura de los editores de la publicación. Asimismo, NW Noticias investiga acerca de la seriedad de sus anunciantes, pero no se responsabiliza por las ofertas relacionadas con estos.

ocupa un lugar singular dentro del panorama cultural mexicano en el estado de Aguascalientes. Más allá de su dimensión como espectáculo, se ha consolidado como una práctica cultural profundamente arraigada en la identidad local, estrechamente vinculada a la vida social, económica y artística de la entidad.
Este número especial invita a comprender la tauromaquia como tradición viva, como fenómeno económico y expresión cultural.
Desde la década de 1980, la tauromaquia en Aguascalientes ha experimentado un proceso de consolidación institucional y profesionalización. La modernización de la Plaza de Toros Monumental, impulsada por empresarios locales, marcó el inicio de una etapa caracterizada por una mayor organización, una mejora en la calidad de los espectáculos y una mayor proyección nacional e internacional.
Este desarrollo no puede entenderse de forma aislada. En los últimos cuarenta años, esta tradición ha experimentado procesos internos de modernización y tensiones derivadas de debates nacionales con agendas antitaurinas. A nivel global ha sido objeto de un es-

r o m a q u i
crutinio cada vez mayor por parte de oscuros movimientos animalistas que han cuestionado su legitimidad.
En este contexto, en Aguascalientes se ha optado por una estrategia de fortalecimiento institucional y jurídico, que ha consolidado la tauromaquia como patrimonio cultural y, más recientemente, como un componente económico y social clave.
Esta postura refleja una tendencia no vista en otras regiones: la defensa de la tradición mediante su formalización legal y su integración en políticas culturales y económicas.
La creación de escuelas taurinas particulares y academias municipales ha sido fundamental para garantizar la continuidad de esta tradición. Estos espacios no solo han formado a nuevas generaciones de toreros, sino que también han contribuido a sistematizar el conocimiento taurino, e
integrarlo en los esquemas educativos formales.
La tauromaquia ha demostrado ser localmente un motor económico relevante, particularmente en el marco de la Feria Nacional de San Marcos. La generación de empleo, la atracción turística y la derrama económica asociada evidencian su peso en el desarrollo regional.
La reciente colaboración entre medios públicos locales e internacionales para la transmisión de festejos taurinos refleja un esfuerzo por ampliar audiencias y fortalecer la presencia del estado en el circuito taurino global, que responde a una necesidad contemporánea: mantener la vigencia de la tauromaquia en un entorno mediático altamente competitivo.
En Aguascalientes, la tauromaquia no es el resultado de una inercia histórica, es el resultado de un proceso continuo de creación, adaptación y defensa. A lo largo de las últimas décadas, ha evolucionado mediante la modernización de sus espacios, la profesionalización de sus actores, su institucionalización y su blindaje jurídico. Solo con esta mirada amplia y crítica será posible valorar su lugar en la sociedad actual y seguir anticipando los caminos que habrá de recorrer en el futuro








meses, los novilleros buscan una oportunidad para mostrar y poner en valor sus cualidades en su camino hacia convertirse en figuras del toreo. Así Aguascalientes como pulmón de la tauromaquia en México. sigue como el mejor baluarte para los novilleros en el panorama taurino.





















LA FIESTA BRAVA HA TENIDO múltiples detractores, muchos de ellos motivados por diversas ideologías. Independientemente de las posturas adoptadas por los distintos sectores de la sociedad, en Aguascalientes la Fiesta Brava se vive de una manera especial y está profundamente arraigada.
En esta región, la realización de festejos taurinos se da de manera constante y abundante, basta señalar que, tan solo el año pasado, la tierra de la gente buena se colocó como la segunda ciudad con mayor número de festejos en México y, por segundo año consecutivo, a nivel internacional, ocupó también el segundo sitio, únicamente por debajo de la plaza de Las Ventas de Madrid y por encima de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.
En estas estadísticas se contemplan corridas de toros, novilladas y el Encuentro Mundial de Escuelas Taurinas; sin embargo, no se incluyen los festejos programados en los distintos cortijos de la ciudad, donde también se celebran novilladas sin caballos y festivales de aficionados prácticos.
La Fiesta Brava representa identidad, historia, es la declaración de una forma de vida. Su permanencia dependerá, en gran medida, de la capacidad de sus defensores para adaptarse, argumentar y sostenerla en el tiempo.
De este modo, Aguascalientes fue pionero en brindar protección a la Fiesta Brava. Este hecho tiene como antecedente la administración del gobernador Carlos Lozano de la Torre, durante la cual, se impulsó una iniciativa para salvaguardar la tauromaquia. Tras diversas mesas de diálogo, el mandatario escuchó con atención las demandas y los distintos puntos de vista de los representantes del sector taurino. Como resultado, en un hecho sin precedentes, el lunes 17 de octubre de 2011 se publicó el decreto que otorga protección a la Fiesta de los Toros.
POR ALEJANDRO MEDINA

Para la elaboración de este decreto, se reconoce la labor del maestro Jesús Eduardo Martín Jáuregui: “Básicamente, la iniciativa del blindaje de la fiesta surgió de un grupo de amigos taurinos que nos reuníamos desde tiempo atrás en la peña taurina Seda y Oro, de la ciudad de Aguascalientes. Entre estos amigos se encontraba Manolo Ramírez, y en una de esas reuniones se planteó la idea, misma que posteriormente expusimos al gobernador, quien finalmente tomó la iniciativa. En ese momento, me desempeñaba como consejero del gobierno, por lo que se me encomendó elaborar el proyecto para su redacción. Se puede decir, entonces, que esta idea fue impulsada principalmente por dos personas: el exmandatario Carlos Lozano de la Torre y Manuel Ramírez de la Torre. La intención era sustentarla en una declaratoria de la UNESCO, que establece los criterios para considerar una manifestación como Patrimonio Cultural Inmaterial, en los que se contemplan los usos, costumbres y tradiciones, incluso la gastronomía. Nosotros nos apoyamos en estos lineamientos para reunir todos los

elementos necesarios y poder realizar la declaratoria. De hecho, en Aguascalientes existen otras tradiciones que han buscado este reconocimiento, aunque no todas han tenido éxito”.
Por su parte, Manuel Ramírez de la Torre fue un reconocido aficionado taurino, quien llegó a presidir festejos en la plaza de toros “San Marcos” y en el coso Monumental. Hijo del también taurino Jesús Ramírez Gámez, fue además uno de los fundadores del Centro Taurino México-España y se desempeñó como comisionado taurino durante la administración del gobernador Carlos Lozano de la Torre.
Para la firma del decreto, se llevó a cabo una reunión en la plaza de toros “San Marcos”, a la que asistieron diversos representantes de la tauromaquia. En dicho encuentro se conformó una mesa de diálogo integrada por Claudio Huerta, Manuel Ramírez de la Torre, Ricardo Sánchez y Antonio Urrutia. Asimismo, se dieron cita ganaderos, matadores, novilleros, alumnos de la Academia Taurina Municipal y aficionados en general, que se unieron con un objetivo común para apoyar este acontecimiento de gran relevancia para Aguascalientes.
Jáuregui señala: “La idea era que todos los aspectos de la Feria quedaran protegidos, pues no solamente se buscaba salvaguardar los festejos taurinos, sino que también se incluían otras tradiciones como las peleas de gallos y la charrería. Este blindaje no se pensó en función de alguna asociación en particular. Creo que, en el caso de Aguascalientes, es muy claro que estos organismos protectores de animales, en primera instancia, no comprenden lo que representa la fiesta de los toros. No advierten que, lejos de buscar la desaparición o el maltrato de los animales, lo que se promueve es la preservación de espacios donde prevalecen la flora y la fauna. Se trata, en gran medida, de una forma de conservación de los bienes ecológicos.
De igual forma, se tiene conocimiento de reuniones sostenidas con la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia (ANCTL), en las que participó el notario Eduardo Martínez Urquidi, quien ha trabajado ampliamente en este tema. No obstante, hasta ese momento no se había consolidado una defensa sólida y bien fundamentada como la que se logró

en Aguascalientes, misma que además se apoyó en los lineamientos de la UNESCO”.
De esta manera, se reunieron los elementos necesarios para otorgar solidez jurídica al decreto. A ello se sumó el respaldo de las asociaciones taurinas, así como de los distintos profesionales de la Fiesta Brava –banderilleros, matadores, novilleros y monosabios–, además de una afición hidrocálida caracterizada por su participación y entusiasmo. Todo ello dio como resultado una jornada significativa para la tauromaquia.
Finalmente, Jáuregui añade: “Ahora entiendo que hubo un decreto promovido por la gobernadora, en el que también participó el Congreso del Estado, ampliando así la protección existente para evitar resoluciones en sentido contrario. Sin embar-
go, es importante señalar que un decreto estatal no implica una protección absoluta, ya que la justicia federal, a través de juicios de amparo, podría incluso estar por encima de lo dispuesto por el Congreso local. Por ello, sería fundamental lograr un mayor convencimiento a nivel federal”.

De acuerdo con lo publicado en el Periódico Oficial del Estado de Aguascalientes, en su edición del 25 de abril de 2025, quedó de manifiesto el blindaje a las tradiciones mexicanas, tras la aprobación por unanimidad del Poder Legislativo, con 26 votos a favor y ninguno en contra. En dicho decreto, la Feria Nacional de San Marcos se consagra como un eje fundamental del desarrollo cultural, económico y social del estado, lo que reafirma el compromiso de la actual administración estatal, encabezada por la gobernadora Tere Jiménez Esquivel, con la preservación de la fiesta brava. En este contexto, los ciudadanos y aficionados se unieron bajo el lema “Vive Libre”.
El propio documento establece lo siguiente en su Artículo 7o. A: La charrería y la tauromaquia, en su usanza tradicional, como expresiones históricas y tradiciones culturales emblemáticas del Estado de Aguascalientes, serán promovidas, protegidas y difundidas como parte del patrimonio cultural inmaterial de la entidad y de la Feria Nacional de San Marcos, observando en todo momento el respeto a los derechos humanos, así como a la protección y bienestar animal, en los términos que dispongan las leyes aplicables. La ley establecerá los mecanismos para asegurar la sustentabilidad cultural, ambiental y económica que garantice esta tradición y los derechos de las personas involucradas en sus actividades.


El 25 de abril de 2025 quedó de manifiesto el blindaje a la Fiesta Brava tras la aprobación por unanimidad del Poder Legislativo.
Sin embargo, casos como el de Michoacán evidencian que estos mecanismos no siempre garantizan una protección absoluta ya que, a pesar de contar con la declaratoria de Patrimonio Cultural Inmaterial, los festejos taurinos han enfrentado restricciones. Aguascalientes y Tlaxcala son estados pioneros en el blindaje de la Fiesta Brava. A ellos se han sumado entidades como Zacatecas, Hidalgo y Nuevo León, en un esfuerzo por preservar una de las tradiciones más arraigadas del país.




POR
ALEJANDRO
MEDINA
EEL GOBIERNO DE AGUASCAlientes, encabezado por Tere Jiménez Esquivel, ha apoyado y enaltecido la Fiesta Brava en colaboración con la autoridad municipal y la iniciativa privada, representada por la empresa Espectáculos Monterrey. .

Desde que asumió su cargo, la gobernadora ha impulsado diversas iniciativas no solo en la capital, sino en todo el territorio hidrocálido. Entre las actividades culturales sin precedentes destaca la publicación de una colección de libros taurinos que enriquecen el conocimiento sobre esta temática y constituyen un legado histórico para el mundo de la tauromaquia.
Con la asesoría de Luis Alberto Villarreal –quien además es ganadero de lidia–, el gobierno del Estado se dio a la tarea de promover la edición de esta serie de libros, siendo el primero dedicado a los 50 años de la inauguración de la plaza de toros Monumental, publicado en noviembre de 2024.
Para el 2025, se tenía previsto publicar un libro que documentara la historia de las ganaderías de la región. Sin embargo, por varias razones, dicho proyecto no cristalizó en tiempo y forma. Al final fue para bien, ya que en este año la obra se publicará en dos lujosos tomos, el primero se presentará en la inminente Feria Nacional de San Marcos, bajo
IMAGEN: CORTESÍA
el título: Herencia Herrada, Paisaje Bravo de Aguascalientes, y el segundo, en el del mes de octubre durante el Festival de Calaveras.
La obra fue escrita por el reconocido periodista Juan Antonio de Labra, en colaboración con el talentoso fotógrafo Manolo Briones, y con la coordinación editorial de Rafael Cue.
“Desde que Luis Alberto Villarreal me invitó a participar en este proyecto me pareció algo excepcional, por lo que acepté de inmediato. En un principio se planteaba como un libro de consulta, con poco texto y mucho material fotográfico, pero al comenzar la investigación me percaté que la historia que quería contar era mucho más ambiciosa y necesi-

“Con un relato fascinante salpicado de hechos paralelos y pinceladas históricas, que hablan de lo que es la tauromaquia y su relevancia como una tradición”.
taba escribirse con amplitud, pues se trata de un libro sobre las familias y tierras, amalgamadas por el toro de lidia”, comenta Juan Antonio.
EN UN PRINCIPIO, EL TIEMPO PARA redactar el libro era corto, considerando que son más de 30 casas ganaderas las que conforman la región, algunas de ellas con bastantes años desde su fundación, por lo que recabar la información necesaria no fue, en absoluto, una labor sencilla. Requería su debido tiempo, análisis y entendimiento de todo un contexto, para luego poder plasmar los detalles que, generalmente, no se conocen de las familias ganaderas y que van a ser un deleite para el lector.
“Terminé el primer borrador en un lapso récord de 100 días. Pero la mano se me había ido, y redacté 210 cuartillas. Al final, y luego de revisar el manuscrito, Luis Alberto tomó la atinada decisión de no cortarlo y acordó, con-
juntamente con el equipo de trabajo, editarlo en dos tomos, en un hecho que me llena de satisfacción, sobre todo porque la historia se publicará completa y representa la esencia de la cabaña brava de la región.
Se trata de un relato fascinante que está salpicado de otros hechos paralelos y muchas pinceladas históricas, que hablan de manera integral de lo que es la tauromaquia y su relevancia como una tradición, teniendo al toro como su mejor bandera. En este sentido, es un libro para aficionados, pero también para cualquier tipo de público que esté interesado en conocer lo que han hecho las familias alrededor de este animal único en el mundo”.
Para Juan Antonio fue un disfrute escribir este libro por el cariño que siente por Aguascalientes, la tierra de su madre, Carmelita Madrazo, como él mismo explica: “A muchos de los ganaderos los conozco desde hace años, son mis amigos;
he estado en sus ranchos, en sus tientas, y a la mayoría he tenido la oportunidad de visitarlos en reiteradas ocasiones a lo largo de los años. En estas líneas quise reivindicar a personajes que han quedado un tanto en el olvido, como el caso de Raquel González, la ganadera de Peñuelas, o a mi abuela María Luisa Solórzano, que vivió con mi abuelo Paco Madrazo 27 años en La Punta, y así dar a conocer los avatares de mujeres y hombres sumamente valiosos para la sociedad de su época, que han dedicado su vida al toro bravo con una gran pasión”.
AUNQUE AGUASCALIENTES YA contaba con una significativa tradición ganadera que venía de tiempo atrás, con hierros emblemáticos como Cieneguilla y Venadero, de la familia Rul; o Garabato, de los Rangel; La Punta fue la primera ganade-

ría de la región que importó ganado de España en 1925, y de alguna manera, sin proponérselo, sus logros fueron motivo de inspiración para otros ganaderos que, a partir de entonces, también profesionalizaron su actividad. Así fue como se detonó el auge taurino de la región, y ahí están a la vista los antecedentes que hoy en día han posicionado a Aguascalientes como el corazón taurino de México.
“Debo confesar que escribir el capítulo sobre La Punta, que es el más largo del libro, supuso un reto personal que me provocó un desgaste emocional, pero que deja constancia de lo que un día fue la ganadería que en su día perteneció a mi familia y que, por co-
sas del destino, se perdió para siempre. También hago un puntual reconocimiento a los hermanos Pedro y José Vaca (Q.E.P.D.), quienes se dieron a la tarea de remodelar por completo la casa, que luce impecable, y conservar un hierro histórico que sigue anunciándose en los carteles”. El libro deja entrever cómo las familias tuvieron que irse adaptando a las distintas épocas y circunstancias. Algunas de ellas eran originarias de Aguascalientes y otras se establecieron en su capital como un punto referencial para desarrollar una vida ligada al toro que, con el paso de los años, adquirió

una gran importancia por el crecimiento de la parte taurina de la Feria Nacional de San Marcos, a partir de los años setenta, de la mano del inolvidable empresario “El Cabezón” González en la plaza San Marcos, y que años más tarde dio pie a la llegada de la familia Baillères, que también ha mantenido un sobresaliente liderazgo taurino en la región.
ESTA COLECCIÓN EDITORIAL impulsada por el gobierno estatal, constará en total de cuatro libros de gran formato, con un diseño muy cuidado y una impresión vistosa; completándose en el 2027 con la publicación del último libro que estará a cargo del historiador Adrián Sánchez, sobre los toreros nacidos en Aguascalientes. Obra que enriquecerá el proyecto editorial que pretende dejar constancia del gran legado taurino y humano en el estado.




AUNQUE EN ESTA OCASIÓN no forma parte de los carteles de la feria, el sensible aficionado hidrocálido tiene en mente a Morante de la Puebla, que en distintas tardes ha dejado la impronta de su arte en la tierra de Aguascalientes.
Lo traigo a colación por la enorme polémica que despertó el anuncio de su reaparición, apenas seis meses después de su lacrimógena despedida el 12 de octubre del año pasado en la plaza de Las Ventas de Madrid. Dejó a la Fiesta en un estado de orfandad, con un palmo de narices y desilusionados a miles de aficionados.
Si el retorno se mira fríamente, es verdad que resulta incongruente regresar a los ruedos tras aquellas sinceras lágrimas que a todos conmovieron. Transcurrió muy poco tiempo entre el corte de coleta y el aviso de la vuelta. Da la impresión de que desprenderse el añadido fue un pronto, un arrebato, una decisión tomada en el momento.
Pero para poder entender la decisión es indispensable poner las cosas en contexto. Morante padece trastor-
no disociativo y depresión. Hay que tomar en cuenta su estado psicológico para poder entender el porqué de su repentino adiós. Evidentemente no estaba preparado para quitarse ni había meditado lo suficiente sobre su alejamiento. Da la impresión de que se abrumó y se vio invadido por el sentimiento momentáneo tras una faena colosal.
Su psiquiatra Ainhoa Duque explica el padecimiento: "El trastorno disociativo hace que la persona pierda la percepción del entorno y separe sus emociones del cuerpo. Sensaciones profundamente angustiosas y muy difíciles de manejar".
La incógnita radica en saber cómo se encuentra física y mentalmente para salirle al toro. En sus últimas tardes sufrió volteretas pavorosas. Y es que se trata de un diestro que se pone de verdad, que expone, que no utiliza ventajismos para aliviarse, que torea reunido y no necesita de alardes efectistas para demostrar su inmenso valor.
Una cosa es innegable: el espada de época despierta una expectación fuera de lo común. Después de Se -
Morante torea reunido y no necesita de alardes efectistas para demostrar su inmenso valor. ¿Estará listo para salirle al toro?
villa se presentará en El Puerto de Santamaría, Ronda, Jerez, Nimes y posiblemente Valladolid y Alicante. ¿Vendrá en algún momento a México en 2026?
POR
HERIBERTO MURRIETA
Cuando Morante se alejó repentinamente me invadió la desilusión. Es único, irremplazable. Pensar en Juan Ortega aligeró el desencanto. Juan habla el mismo idioma que José Antonio. Ambos crean arte a partir del contacto con su interior. Son incomparables pero afines.
Con el anuncio de su reaparición, Morante vuelve a acaparar los reflectores, pero llegará el día en que se direccionen hacia Juan que, sin buscar parecerse a aquel, recibirá la estafeta simbólica del toreo de máxima calidad.
JUAN ORTEGA ACTUARÁ EL 1 DE MAYO en un cartelazo al lado de Juan Pablo Sánchez y Diego Silveti, frente a un encierro de la ganadería zacatecana de Pozo Hondo. Será una buena oportunidad para testimoniar lo dicho líneas arriba.


MIRADA
L TEQUILA NO SOLO SE bebe, también se colecciona, se interviene, se fotografía y se estudia. Esa es la idea que subyace en The Art of Tequila: Spirit of Mexico , el nuevo libro de la reconocida editorial Assouline escrito por el crítico cultural Suleman Anaya, que invita a contemplar el tequila desde una perspectiva más amplia y a entenderlo desde su vínculo con el arte, la tradición artesanal y la creatividad contemporánea LA TRADICIÓN Y LA CREACIÓN CONTEMPORÁNEA
CON UNA NARRATIVA VISUAL potente y una investigación que recorre la historia, la tradición y la creación contemporánea, el libro documenta cómo este destilado originario de Jalisco se ha convertido en un lienzo en el que dialogan el arte, el diseño, la
artesanía y la identidad nacional. Lejos de ser un libro técnico sobre producción, The Art of Tequila es una exploración estética y cultural de este símbolo mexicano. Mediante imágenes de archivo poco vistas, fotografías de botellas intervenidas y escenas de los campos de agave, la obra recorre el camino del tequila desde sus orígenes novohispanos hasta su consolidación como emblema mexicano en el mundo.
También muestra el contraste entre lo rural y lo contemporáneo, con imágenes de jimadores trabajando en los campos que dialogan con fotografías de botellas intervenidas por grandes maestros y espacios de arte.
Así, el tequila se presenta como un producto en constante transformación que no pierde su esencia artesanal, pero que tampoco se estanca. Evoluciona, se reinventa y establece un diálogo con nuevas generaciones de artistas y coleccionistas.
El autor, Suleman Anaya, plantea que el tequila es “herencia, oficio e imaginación reunidos en un solo símbolo”. Bajo esta premisa, en el libro se conecta el proceso artesanal —desde la jima hasta la destilación— con su dimensión creativa, que incluye el diseño de botellas, las ediciones limitadas y las colabora-

EL NUEVO LIBRO QUE SE CONVIERTE EN UN LEGADO ARTÍSTICO QUE VINCULA EL TEQUILA CON EL ARTE, EL OFICIO, EL TERRITORIO Y LA IDENTIDAD MEXICANA.



ciones con artistas contemporáneos. Los elementos técnicos con los que se elabora el tequila sirven de punto de partida para explicar cómo un producto agrícola se ha convertido en un icono cultural y objeto de diseño, e insisten en una idea poderosa: el tequila cuenta la historia de un México en movimiento. Es tradición agrícola, industria global, símbolo patrio y objeto de diseño al mismo tiempo.
TEQUILA Y ARTE:
UNA RELACIÓN MÁS
PROFUNDA DE LO QUE PARECE
EN MÉXICO, LA RELACIÓN ENTRE EL tequila y el arte no es reciente. Desde el siglo XX, las botellas se conciben como objetos de diseño, y en las últimas décadas algunas marcas, como Casa Cuervo, han llevado esta relación un paso más allá al colaborar con artistas para crear ediciones especiales que se han vuelto piezas de colección. Esto ha abierto un fenómeno cultural cada vez más arraigado: la botella deja de ser un contenedor para transformarse en soporte artístico.
TRADICIÓN
El libro dedica un apartado importante a proyectos en los que se entremezclan ambos artes. Basta con ver la Colección 1800, con botellas intervenidas por artistas visuales de la talla de Pedro Friedeberg, Jean-Michel Basquiat y Leonora Carrington. También se mencionan las ediciones especiales de Reserva de la Familia con Ana Segovia y Dr. Lakra, y de Dobel por el maestro Francisco Toledo.
ESTA BEBIDA NO ES SOLO UN TRAGO DE celebración, sino que forma parte del discurso cultural contemporáneo. Está presente en museos, ferias de arte como Zona Maco (donde 1800 celebra una colaboración de muchos años), así como en proyectos creativos y en mesas de alta gastronomía. The Art of Tequila funciona como documento cultural y pieza editorial de colección que demuestra que en México el arte también se destila, y no solo para quienes gustan de esta bebida, sino también para quienes entienden que la gastronomía se lee, se observa y se interpreta.









TOREROS QUE HAN DEJADO HUELLA Y que son el referente para los nuevos soñadores de gloria. En la actualidad, Aguascalientes es la capital del toreo en América por todo lo que representa en materia taurina. Es el
barrio del Encino, o barrio de Triana, el más taurino de la ciudad, donde se resguarda el patrono de los toreros, el Cristo Negro, a quien encomiendan su vida tarde a tarde.
Los años pasan y siguen surgiendo coletas en la tierra de la gente buena, un fenómeno que llama la atención, pues son varios los matadores de la baraja taurina actual quienes encabezan los carteles y son originarios de la región.
Pero, ¿de dónde surgen tantos toreros? La respuesta es la Academia Taurina Municipal de Aguascalientes. Conozcamos las piezas clave en su fundación y desarrollo, así como sus planes a futuro.

ESCUELA TAURINA ABOGADO JESÚS
RAMÍREZ GÁMEZ
RECORDEMOS QUE anteriormente, para hacerse torero resultaba complicado, pues se tenía que disponer de un contacto directo con alguien vinculado al ámbito taurino: un familiar, un amigo, un vecino, etcétera. Sin embargo, con la aparición de las escuelas taurinas, todo se simplificó.
Con visión de futuro, a principios de los años noventa se trazó una primera Escuela Taurina denominada Abogado Jesús Ramírez Gámez, que estuvo apoyada por el empresario Guillermo González Muñoz “El Cabezón”, y como director artístico hizo lo propio el matador Rubén Salazar. En ella fueron invitados los subalternos Vicente y Elías Esparza; además, se incorporó un preparador físico. Los entrenamientos se realizaban en la plaza de toros San Marcos.
El matador Rubén Salazar realizaba la labor de desplazarse a distintos pueblos en busca de oportunidades para los jóvenes, contactar a ganaderos y, en la medida de sus posibilidades, conseguir espacios para sus pupilos. Todo ello sin contar con un recurso económico, por lo que finalmente terminó por deslindarse del proyecto.
DON ELÍAS ESPARZA “LA CHANGUITA” es el decano de los instructores en la academia, y hoy en día continúa impartiendo clases. Con la memoria fresca, recuerda aquellos años, cuando tuvo la oportunidad de integrarse a esta primera Escuela Taurina.

“Fue una etapa muy bonita, donde se pretendía hacer toreros, con el matador Rubén Salazar al frente de la escuela, mi hermano Vicente y un servidor, todos sin recibir un apoyo económico. Lo hacíamos totalmente por amor al toro y con la esperanza de que alguno de los jóvenes sobresaliera. Llegamos a tener un promedio de 70 alumnos; algunos de ellos sí se hicieron matadores de toros, otros, por desgracia, no, pero al final fue un trabajo bastante positivo. No recuerdo todos los nombres, han pasado infinidad de jóvenes, pero puedo mencionar a Pedro Montes, Omar García Mora, Israel Mora, Arturo Prado, Jesús Varela, Alejandro Reyna, Miguel Mejía ‘El Huichol’, Manolo Ayala, Adán Mejía y Salvador Mora. La escuela funcionó así por muchos años, pero al no haber recursos suficientes, el matador Rubén Salazar abandonó el proyecto. Le resultaba complicado sostener los gastos que se generaban, aunado al trayecto a la plaza San Marcos desde su domicilio en Peñuelas, pues tenía que estar muy temprano. Tuvimos mucho apoyo por parte de los ganaderos de la región, así como del ingeniero Sergio Lomelí”.
EN LA SEGUNDA ETAPA DE la Escuela se realizó un cambio de nombre y pasó a llamarse Escuela Taurina de Aguascalientes. Se continuaba en las instalaciones de la plaza de toros San Marcos, y la tercia de maestros estaba integrada por el matador Armando Mora y los hermanos Esparza.
De esta época surgió un número importante de toreros; no todos llegaron a convertirse en matadores, algunos lo hicieron como novilleros y otros más se quedaron en el camino. En este periodo había muchos jóvenes avanzados, entre ellos Efrén y Teo Adame, Arturo de Anda, Raúl Ibarra, Julio López (Q.E.P.D.), Ricardo Leos, Juan Carlos y Claudio Estrada, tan solo por mencionar algunos.
También estaba el grupo de alumnos de nivel intermedio y los más nuevos, una camada de chavales que, por voz de los propios maestros, contaban con grandes cualidades. Con esa pequeña generación de becerristas se integró una cuadrilla de niños toreros, la cual, viajó por distintas partes de la República Mexicana, realizando presentaciones formales, lidiando y estoqueando becerros de diversas ganaderías.
La estructura incluía directores de lidia y sus respectivas cuadrillas; todos ellos partían plaza vestidos de luces. La cuadrilla contaba con uno de los alumnos más destacados de todas las generaciones de la Escuela Taurina: Joselito Adame, además de Víctor Mora, Arturo Saldívar, Miguel Aguilar, Néstor de Miguel, Alejandro Medina, Rafita Mirabal, Aldo Navarro, Josué Aguilar, Freddy Varela, Sergio Iriarte y Sergio Tamayo.






ACADEMIA TAURINA MUNICIPAL DE AGUASCALIENTES
EN ESTE PUNTO, APARECE UN hombre clave en la historia de la Academia: Manuel Cortina Reynoso, quien vio una oportunidad para fortalecer y formalizar la institución buscando los recursos necesarios para dar continuidad a la formación de toreros. Fue así como impulsó el proyecto que hoy conocemos.

MANUEL
Cortina Reynoso
“Cuando llegué a ser síndico municipal en el año de 1999, me di cuenta de que hacía falta apoyar algo así como una escuela municipal; pero, tras analizarlo, llegué a la conclusión de que no tenía que ser únicamente una escuela de tauromaquia. Es decir, no solo era importante crear toreros, sino también difundir la cultura taurina. Por ello, comencé a trabajar en un reglamento, con la intención de crear la Academia Taurina Municipal de Aguascalientes, que contara con recursos, donde además se tuviera un museo y se impartieran conferencias; todo ello con el objetivo de generar cultura taurina”.
EL 30 DE OCTUBRE DEL AÑO 2000, durante la administración del gobernador constitucional Felipe González González, se publicó en
el Periódico Oficial del Estado el reglamento de la Academia Taurina Municipal de Aguascalientes:
CAPÍTULO I. DE LA ACADEMIA
ARTÍCULO 1º.- La Academia Taurina del Municipio de Aguascalientes tendrá como finalidad impartir e impulsar la educación taurina, divulgar la cultura y los conocimientos sobre tauromaquia, así como ayudar a preparar a quienes decidan optar por la profesión de matador de toros, novillos y similares, de acuerdo con lo dispuesto en el capítulo correspondiente del Código Municipal”.
“El cambio de escuela a academia es precisamente porque se pretendía que esta institución tuviera un mayor impacto en la formación de toreros. La iniciativa se aprobó en octubre del año 2000, pero durante el siguiente año no se presentó presupuesto para la Academia, sino hasta el 2002, con el siguiente presidente municipal, Ricardo Magdaleno, quien contrató a los mismos maestros que había en la Escuela, con un sueldo municipal para que pudieran continuar impartiendo clases. Esto se fue impulsando poco a poco, hasta que llegó Víctor Galindo como director”.
Con la siguiente administración municipal, encabezada por Martín Orozco Sandoval, se continuó apoyando a la Academia, integrando ahora al matador de toros Luis Fernando Sánchez como director académico, así como a Jorge Delgado “Evodio” como promotor. Aquí ya se gestionaban más recursos para poder trasladar a los alumnos a las ganaderías o a las plazas donde fueran a torear.




MANUEL Cortina Reynoso
“En ese entonces, la realidad de la tauromaquia era totalmente otra: tenía menos enemigos, pero también atravesaba por un b ache, sobre todo en Aguascalientes . Esa fue la razón por la cual se impulsaron las novilladas de principios de los noventa y la creación de la Escuela.
Hubo un momento en que los taurinos dijimos: o hacemos algo o se va a caer la fiesta. Y yo creo que lo que hoy estamos viviendo es todavía la ola de lo que se generó en ese entonces. Después vinieron otras cosas: el blindaje de la tauromaquia como Patrimonio Cultural Inmaterial, el trabajo realizado en esta administración con la Plaza de los Toreros y la aparición del movimiento Vive Libre. Se le ha dado mucho apoyo a la tauromaquia, pero todo fue consecuencia de esos pequeños esfuerzos que iniciaron hace tiempo.

Se intentó establecer la sede de la Academia en un terreno municipal ubicado sobre la calle Rafael Rodríguez. Se pretendía gestionar recurso federal para destinar una parte del predio a la Academia y otra al mantenimiento de las canchas de basquetbol, buscando que los alumnos contaran con sus propias instalaciones y no depender de una plaza particular. El proyecto incluía salones de clase, una biblioteca y un auditorio para conferencias, bajo la visión de que la Academia no es solo una escuela de toreros, sino un Centro de Difu-
sión de la Cultura Taurina. Finalmente, no hubo el apoyo requerido para llevarlo a cabo.
Los toreros antiguos toreaban con hambre; era una cuestión empírica, no científica. Lo que buscan las escuelas, y lo que esta Academia se propuso desde un inicio —aunque no se ha cumplido en su totalidad, pero va por buen camino—, es mostrar a los alumnos muchos más aspectos del toro: desde la crianza, que implica genética y alimentación, hasta su forma de embestir, la lidia, el fenotipo, así como la disciplina en la alimentación, la activación física y la historia del toreo”.
Todo ello da como resultado toreros mucho más preparados. No es que los de antes no lo fueran, sino que ahora existe una técnica de enseñanza y una base pedagógica. Además, se pretende que una vez que debuten como novilleros, se les apoye para conseguirles fechas, o bien, un apoderado que se encargue de sus carreras.
“Recuerdo cuando era más joven ver a novilleros en huelga de hambre en las puertas de la plaza para que les dieran una oportunidad, incluso a matadores de toros. Hoy, con la creación de las escuelas, se lleva a los alumnos a las ganaderías, mientras que antes llegaban como podían y a esperar suerte con los ganaderos. Es importante apoyar a los jóvenes porque esa es la única forma de que la tauromaquia siga existiendo. Tal vez una parte pendiente sea dar continuidad a los jóvenes que debutan como novilleros, pero también es cierto que quienes egresan de las escuelas y tienen muy buenos modos son tomados rápidamente por los apoderados. Probablemente, a quienes le cuesta más es porque no le han dedicado el tiempo suficiente”.
PARA EL MAESTRO FERMÍN ESPINOSA
“Armillita”, quien forma parte del actual equipo de la Academia, la creación de las escuelas taurinas se toma de manera positiva, ya que gracias a esto, los jóvenes pueden acercarse a la Fiesta Brava, contar con toreros destacados como maestros y, desde luego, tener la oportunidad de ponerse delante de una res.

“En mis tiempos no había escuelas taurinas, así que, siendo hijo del maestro Armillita, figura del toreo, lógicamente donde aprendí a torear fue con él. Las escuelas tienen mucho a favor, sobre todo para quienes no tienen antecedentes taurinos. Aquí, en la escuela, los maestros te enseñan desde cómo tomar el capote y la muleta, hasta saber colocarte delante de un animal. Es algo muy positivo, siempre y cuando no se hagan toreros en serie, que toreen igual; por eso debemos respetar sus maneras y su sello. En los tres años que he trabajado en la Academia, desde 2023 para ser precisos, he tenido experiencias muy positivas. Han llegado jovencitos sin conocimientos previos y han sabido asimilar el toreo, que no es fácil. Es como dijo José Antonio Campuzano cuando vino a México: andaba buscando una pepita de oro en el desierto del toreo. Así nos pasa en la escuela; tenemos muchos alumnos, ‘diamantes en bruto’, de los que puede surgir alguna figura del toreo”.
FERMÍN Espinosa “Armillita”

La experiencia ganada por don Elías a lo largo de los años es fundamental en su labor con los jóvenes. Les tiene paciencia, trata de entenderlos y, sobre todo, les brinda la confianza necesaria para salirle al toro. Al ser el primer filtro de la Academia, nunca ha detenido a algún joven diciéndole que no sirve para esto; por el contrario, permite que sean ellos mismos quienes descubran su realidad.
“El proceso de un torero es lento: se van cuidando con reses pequeñas y, conforme evolucionan, pasan a otras más grandes. Las cualidades de un torero, principalmente, son disciplina, cariño y pasión por el toro. Es verdad que no todos se harán figuras del toreo; incluso, no todos llegarán a tomar la alternativa. Pero de algo estoy seguro: nuestros muchachos se convierten en hombres de bien, productivos dentro de la sociedad, y algunos continuarán dentro del ambiente como profesionales, aunque ahora desde otra trinchera”.
En 2008, durante la administración capitalina de Gabriel Arellano Espinosa, el ganadero Claudio Huerta se incorpora a la dirección de la Academia Taurina y comenzó a impulsar diversos convenios de colaboración. Se creó el Primer Encuentro Mundial de Escuelas
Taurinas, una ventana al mundo por su nivel competitivo y en el que han participado jóvenes de distintas nacionalidades; entre ellos, quien hoy es figura del toreo mundial, Andrés Roca Rey. Al encuentro también acudieron directores de Sudamérica y España, lo que permitió que Gerardo Adame participara en un encuentro de escuelas andaluzas. Posteriormente, se firmó un acuerdo con la escuela de Badajoz, donde el propio Gerardo continuó su preparación.
“Se firmaron convenios de colaboración con la escuela de Madrid, donde estaba como director Felipe Díaz Murillo, junto al maestro Gregorio Sánchez y José Luis Bote, quien incluso estuvo un mes colaborando e impartiendo clases aquí en Aguascalientes. Ahí vio a varios jóvenes cuyas maneras le gustaron, entre ellos Jorge Salvatierra y Leo Valadez. En ese entonces se desarrollaba el proyecto del CITAR (Centro Internacional de Tauromaquia y Alto Rendimiento), con José Miguel Arroyo ‘Joselito’, Enrique Martín Arranz y Pedro Alonso. La escuela taurina les consiguió una beca para formar parte de la primera generación del CITAR. Salvatierra fue el primero en irse a la escuela de Madrid, donde vivía en el Batán y toreaba varias becerradas con mucho éxito”.









A EMPRESA ESPECTÁCULOS
Monterrey es uno de los principales benefactores de la Academia, al facilitar sus instalaciones para entrenar. También ha apoyado en la organización de festivales y ha otorgado una fecha dentro del marco de la Corrida de la Beneficencia, en el Serial Taurino de San Marcos. Con lo recaudado, se crea un fondo de becas para que los alumnos puedan asistir a las principales escuelas de España. Este año se contemplan tres becas de mil cien euros, con la proyección de tener hasta nueve jóvenes en el extranjero. Esfuerzo al que se suman también los ganaderos –especialmente los de la región–, así como los gobiernos estatal y municipal.

ACADEMIA TAURINA
EMUNICIPAL DE AGUASCALIENTES ALFONSO RAMÍREZ ‘EL CALESERO’ N OCTUBRE DEL AÑO 2022, la Academia adoptó un nuevo nombre: Academia Taurina Municipal de Aguascalientes Alfonso Ramírez ‘El Calesero’, y cambió su figura jurídica a Organismo Público Descentralizado, algo único para una escuela taurina.
CLAUDIO
Huerta
“Desde administraciones anteriores hubo apoyo para la Academia, principalmente en los Encuentros, además de cubrir algunos gastos durante la feria; pero no como en la actual, que ha respaldado el proyecto de manera importante. El año pasado se transmitió el Encuentro Mundial de Escuelas Taurinas, por iniciativa de los medios taurinos En Puntas y Estoque TV, el cual, tuvo una audiencia relevante a nivel internacional, fue una ventana importante para los jóvenes que participaron, quienes fueron vistos simultáneamente en varios países. Como ingrediente especial, por primera vez en la historia de la plaza de toros de San Marcos se celebró una novillada sin caballos, con ejemplares bien presentados.
En esta administración estatal surgió también el proyecto de la Copa Aguascalientes, en la que participan alumnos de entre 8 y 14 años. Es una etapa ideal para su formación. Da gusto ver a los niños con las cualidades que tienen: algunos ya muestran un buen nivel, otros apenas comienzan, pero ya sienten el toreo”.

Este año, como parte de la Unión Internacional de Escuelas de Tauromaquia, se proyecta realizar un certamen en España, Francia y Portugal. Posteriormente, participar en el intercambio de Málaga, dentro del Encuentro Internacional de Escuelas, que se celebrará en el mes de agosto. Gracias a estas acciones, Aguascalientes continuará consolidándose como el semillero de coletas más importante de México.
“Actualmente tenemos convenios con las escuelas taurinas de Madrid, Badajoz, CITAR, Málaga y Écija. Los intercambios incluyen espacios en carteles y residencias. Se está batallando para conseguir los visados, por un cambio en la ley de extranjería en España y ahora se requiere visa de estudiante. También se están gestionando los próximos intercambios con el CITAR, donde es obligatorio continuar con la formación académica por las mañanas y la preparación taurina por las tardes”.
Los matadores que han pasado por la escuela taurina, mantienen un compromiso con esta a través
del proyecto de palabra denominado “Apadrina un alumno”, consiste en invitar a los jóvenes a los tentaderos cuando un matador tiene abiertas las puertas de una ganadería, como una forma de retribuir lo que ellos mismos recibieron en su formación. A la fecha, el equipo de maestros lo integran don Elías Esparza, los matadores Fermín Espinosa, Manolo Arruza, Luis Fernando Sánchez y Víctor Mora. Actualmente, la academia cuenta con 61 alumnos, de los cuales seis son mujeres.
Este año trabajan en la organización del Encuentro Mundial de Escuelas Taurinas.
‘EL CALESERO’





NO DE LOS ALUMNOS MÁS DESTACADOS DE LA
TAURINA ES EL DIESTRO LEO VALADEZ, QUIEN SE INCORPORÓ A SUS ENTRENAMIENTOS A LA EDAD DE SIETE AÑOS, SIN IMAGINAR QUE LOGRARÍA UNA CARRERA PROMETEDORA.


“MI AFICIÓN VIENE POR MIS PAPÁS; NO tenían nada que ver con el medio taurino, simplemente eran aficionados. Desde muy pequeño, al ir a la plaza, me llamó la atención y desde entonces supe que quería ser torero. No sé cómo mis padres se enteraron de que había una escuela taurina; yo me imagino que mi mamá se informó. Entrar a la escuela fue como un regalo de cumpleaños, pues desde los cuatro años les insistía en que quería ser torero. Ellos lo tomaban a broma, pero cuando iba a cumplir los siete años fui tajante y les dije que quería eso de regalo, y me lo cumplieron. La primera vez que fui a la plaza, mis papás se estacionaron enfrente del recinto y yo no quería bajarme del coche por miedo, pues me imaginaba que al llegar me iban a poner a torear un toro. Luego me convencieron de entrar; me dijeron
que había insistido mucho en venir y que ya estábamos ahí. Al ingresar a la plaza recuerdo que estaban banderilleando los alumnos de la Escuela de Tauromaquia Mexicana. Se acercó a mis padres el maestro Juan Cubero para informarles del horario de los alumnos de la Academia. Ese día nos retiramos, pero más adelante regresamos para inscribirme.
Mi primer maestro, como el de todos los que empezamos aquí en Aguascalientes, fue ‘La Changuita’, y lo primero que me enseñó fue cómo agarrar un capote. Con la espalda pegada a un burladero te muestra cómo sacar los brazos; son los primeros ejercicios. Yo creo que se me dio bien, porque solo estuve dos días con ‘La Changuita’ y luego me pasaron con un maestro donde había alumnos más avanzados”.
Leo Valadez estaba matriculado en la Academia Taurina y conjugaba sus actividades escolares por las mañanas, pero era en las tardes de la Academia donde verdaderamente encontraba su lugar.
“Tengo recuerdos muy bonitos. Yo iba a la escuela como cualquier niño y estaba deseando que llegara la tarde para ir a la Academia, pues era donde estaban

mis amigos, donde me divertía entrenando con ellos. Pronto empecé a participar en varios Encuentros de Escuelas Taurinas. De mi generación había compañeros de distintas escuelas, como la de Querétaro. Recuerdo a Michelito y a su hermano ‘El Galo’, de Mérida, así como otros de Huamantla. La verdad es que toreé en muchísimos lugares del país representando a Aguascalientes.
Un momento importante en mi carrera, llegó cuando aún formaba parte de la Academia Taurina. Entonces vino el maestro José Luis Bote a impartir clases por un tiempo y, como parte de los intercambios que se gestionaban en aquel entonces, recibí una beca para viajar a España. No podía rechazarla, era mi sueño; a todos los que queremos ser toreros nos ilusiona prepararnos allá. Desde los doce años, yo lo conseguí”.
Leo Valadez, siendo aún niño, emprendió el viaje a tierras europeas, donde poco después se incorporó al CITAR (Fundación Joselito en aquel entonces). El diestro hidrocálido reconoce que nada de esto hubiera sido posible sin el apoyo de la Academia Taurina Municipal de Aguascalientes, por ello, dondequiera que torea lleva presentes sus raíces.
“En la Academia Taurina aprendí mucho, no solo lo básico, pues cuando yo me fui, en aquel entonces, ya había matado quince becerros, ya había toreado en Guadalajara, en Morelia y en Aguascalientes; pero para poder continuar con mi formación profesional era necesario viajar a España. No es casualidad que la Academia de mi tierra esté formando toreros importantes: el nivel es bastante bueno y, además, cuenta con reconocimiento a nivel internacional. Yo creo que, hoy en día, sería imposible ser torero si no te formas en una escuela taurina, porque, además de que te enseñan la técnica del toreo y el respeto a las jerarquías y a los mayores, son quienes tienen los contactos necesarios para ponerte a torear cuando aún no se cuenta con un apoderado.
Para un chaval que sueña con ser torero, creo que es fundamental tener hambre de triunfo, afición y ganas de aprender; eso, para mí, es lo primordial. El tiempo, los maestros y el toro van trazando el camino de cada carrera. Ser torero es algo muy difícil; de muchísimos alumnos, compañeros míos que han pasado, pocos hemos sido los afortunados en llegar a matadores. Entre ellos están Miguel Aguilar, Luis David, Alejandro Adame, además de otros de distintas generaciones como Nicolás Gutiérrez, Héctor Gutiérrez, Gerardo y Jorge Adame; pero puedo decir que mi camada estuvo plagada de toreros que lograron salir adelante”. Aunado a las condiciones y cualidades que se requieren para poder figurar en el ámbito taurino, es necesario contar con los recursos económicos para adquirir los primeros avíos. “Los alumnos deberán hacerse de sus avíos, lo esencial: un capote, una muleta con estaquillador y un ayudado. La Academia los facilita

en un inicio, pero que con el tiempo deberán adquirirlos de manera personal, así como su traje corto, el cual se utiliza para las labores camperas y las clases prácticas.
Cuando asisto a la plaza a entrenar, eventualmente lo hago con algunos de los alumnos, quienes se muestran gustosos de hacerlo con un matador. También procuro llevarlos al campo; no es fácil, pues se debe contar con el respectivo permiso de los ganaderos. Lo hago porque para mí es muy bonito recordar cuando tenía nueve o diez años y me iba al campo con algún matador, por ejemplo, con Arturo Macías.
En Aguascalientes se vive la fiesta de una manera especial; es un cúmulo de muchas cosas. Lo primero es que hay muchos toreros, lo que permite una cercanía con la afición. En segundo lugar, a lo largo del año se celebran numerosos festejos taurinos —entre corridas, novilladas y festivales—, lo que propicia el surgimiento de nuevos aficionados y que las plazas se llenen.
Creo que es un mundo muy bonito, donde te enseñan a ser un buen aficionado y, en la medida de lo posible, un buen ciudadano. Hay muchos momentos muy valiosos. Considero que ha sido la mejor etapa de mi vida, porque todo era nuevo para mí,

LA
DIMENSIÓN
todo fue aprendizaje e ilusión. Para ser sinceros, la primera vez que me subí a un avión fue porque iba a torear en Mérida; la primera vez que fui a la playa fue por un compromiso en Ixtapa. Son experiencias que, tal vez, de no haber sido torero, me habría tardado mucho más en vivir.
Estoy muy agradecido con mis maestros: don Elías Esparza, su hermano Vicente Esparza, el matador Luis Fernando y el ganadero Claudio Huerta, pues ellos fueron quienes me impulsaron. Por eso y muchas razones más, siempre estaré orgulloso de haber formado parte de la Academia Taurina Municipal de Aguascalientes”.

AL DÍA DE HOY, SE TIENE UN registro en Aguascalientes de 75 matadores de toros, algunos nacidos en esta tierra y otros adoptados. Se considera al esteta Pedro Montes como el primer alumno egresado de la Academia, quien tomó la alternativa el 18 de noviembre del año 2000. Pero más allá de las cifras, la verdadera dimensión de la Academia no se mide únicamente en toreros formados, sino en las vidas que ha tocado. Porque si bien no todos los alumnos llegarán a doctorarse en tauromaquia, sí encontrarán en ella una escuela de disciplina, carácter y valores, porque al final, la Academia Taurina Municipal de Aguascalientes no solo forma toreros: forma personas y esa es su verdadera grandeza.

¿JUAN CAMILO MESA
JARAMILLO
RECIENTEMENTE, EL INEGI PRESENTÓ UN INFORME SOBRE LA OCUPACIÓN LABORAL EN LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ DE AGUASCALIENTES Y EL DATO FUE PREOCUPANTE.
AL CIERRE DE 2025, ERAN 68 MIL 869 personas, un número inferior en 5 mil 633 colaboradores al presentado al cierre de 2024; esto significó una caída del 7.6% entre ambos años, una cifra muy elevada que incluso superó a la del 2020; el primer año de la pandemia por COVID-19.
La realidad es que se ha producido una caída de empleos en varios sectores importantes del estado, como la industria de bebidas y tabaco, con una disminución del 5.85% entre dos años; la fabrica -
ción de insumos textiles y acabados, con una disminución del 27.91%; la fabricación de prendas de vestir, 22.55% menos; la industria del papel 14.95% menos; la fabricación de equipo de computación, comunicación y medición 14.51% menos; la fabricación de equipo de transporte, con un 5.56% menos, y la fabricación de muebles y colchones 13.77% menos.
El tema no es menor, pues se viene notando una disminución en el número de personas empleadas en la manufactura debido a muchos factores, como las nuevas políticas comerciales con Estados Unidos, la automatización y la fuerza del mercado chino, entre otros.
En el siglo XX, los gobiernos realizaban esfuerzos para que las empresas globales se instalaran en sus países con el fin de generar empleo con ingresos medios. La manufactura funcionaba perfectamente en ese siglo, pero en este se está convirtiendo en un tremendo problema para las economías que dependen casi exclusivamente de ella.
Las empresas se instalaban con grandes beneficios fiscales y facilidades para la instalación y la operación, y gracias a la ventaja geográfica de nuestro país para acceder al mercado norteamericano, México se convirtió en una excelente opción para el mundo.

Hoy en día, país depende

En medio de esta situación, el sistema educativo superior se convirtió en una gran «fábrica» de empleados para esta manufactura, un modelo que funcionó bastante bien durante varias décadas. Pero llegó la Cuarta Revolución Industrial y este modelo empezó a tambalearse, ya que para una multinacional fabricar con tecnología (automatización y robots) se convirtió en un objetivo claro: “Un robot no se enferma, trabaja 24 horas, no se embaraza, no come, no duerme y, además, no se sindicaliza”.
Ante este panorama, los países desarrollados optaron por la innovación para sostener sus economías, un paso que México aún no ha querido o podido dar.
innovar y crear
Esta innovación, impulsada por los gobiernos, las empresas y las universidades, es la razón por la que países como China son hoy líderes mundiales en esta materia, un reconocimiento que se consolidó cuando el objetivo del sistema educativo pasó de la memorización a la creación de nuevo conocimiento.
Justamente ahora, en la era de la inteligencia artificial (IA) debemos
entender que la creación de nuevo conocimiento debe ser el objetivo final de nuestro sistema educativo.
Como señala el Dr. Jorge Andrés Restrepo, de Hypercubus: “Para el viejo modelo (el de la memoria), la inteligencia artificial es un peligro. Existen preocupaciones de que la IA les va a hacer el trabajo a los niños y jóvenes, y les va a resolver los exámenes. Entonces estamos pensando en el viejo modelo, pero para mí esa es la visión más obtusa que puede existir. Estamos ante una gran herramienta que nos puede ayudar a personalizar el aprendizaje, a trabajar temas complejos y a potenciar la experiencia de aprendizaje, y simplemente pensamos que el viejo modelo puede ser hackeado por la IA”.
Hoy en día, debemos comprender que la economía de un país depende de su capacidad para innovar y crear empresas, lo cual está impulsado por la educación. Ojalá en México lo entendamos pronto y pasemos de la triste discusión sobre los libros de texto y sus creadores a la creación de un modelo que sustente nuestra economía y que ayude a mejorar la vida de los mexicanos.
principal@globaluniversity.edu.mx Los puntos de vista expresados en el artículo son responsabilidad del autor.
¿Fueron los chichimecas la primera civilización en habitar el territorio que hoy conocemos como Aguascalientes? Todo indica que no. La historia prehispánica de la entidad aún está lejos de estar reconstruidacompletamente y sigue planteando más preguntas que certezas.

AMEDIADOS DEL SIGLO PASADO, una publicación en el periódico informaba a los aguascalentenses sobre uno de los hallazgos arqueológicos que, hasta el día de hoy, sigue siendo objeto de misterio: “Interesante la zona arqueológica” mencionaba El Heraldo el 8 de julio de 1955. “Jesús Torres, maestro rural, organizó una excursión hacia
POR DULCE RODRÍGUEZ


aquellos lugares”. Se trataba de El Ocote, territorio ubicado al oeste del municipio de Aguascalientes, en el Cerro de los Tecuanes, que entre su maleza resguardaba una serie de pictogramas que son los rastros de los primeros asentamientos humanos en el estado.
Pero eso era solo la punta del iceberg: o en este caso, lo que escondía sólo la punta del cerro.
EL OCOTE, TERRITORIO UBICADO AL OESTE DEL MUNICIPIO DE AGUASCALIENTES, EN EL CERRO DE LOS TECUANES, ES UN LUGAR QUE RESGUARDA ENTRE SU MALEZA UNA SERIE DE PICTOGRAMAS QUE MUESTRAN RASTROS DE LOS PRIMEROS ASENTAMIENTOS HUMANOS EN EL ESTADO.

Este lugar también resguarda los restos de decenas de mujeres y niños: al menos 46 entierros se han identificado en la zona. ¿Quiénes son y hace cuanto están ahí? Aún no se sabe con exactitud. Se estima que la población que habitó la zona se hizo presente en el Epiclásico (600 a 900 d. C.). Sin embargo, a más de siete décadas de los primeros hallazgos, las pruebas no son contundentes.

“PEL ORIGEN: LA LUPA GENÉTICA

ARA IDENTIFICAR, digamos, el grupo étnico al que pudo pertenecer la población que aquí se asentó, se requieren estudios genéticos” explica la arqueóloga Ana María Pelz Marín, encargada de las investigaciones del INAH en el sitio desde hace dos décadas.
El principal obstáculo vigente para resolver el enigma es que los métodos arqueológicos tradicionales no han resultado lo suficientemente precisos: por su ubicación en el suroeste del estado, El Ocote parece estar más vinculado culturalmente a asentamientos de Zacatecas y de la zona de los Altos de Jalisco, lo que abriría la posibilidad de que sus antiguos habitantes hayan sido cascanes o guamares, grupos asociados al norte mesoamericano. Pero esto es solo una hipótesis.
Al día de hoy, el asentamiento está fechado entre los años 550 y 1050 de nuestra era, un periodo anterior a la presencia documentada de los grupos chichimecas en la entidad, lo que refuerza la idea de que se trata de una población distinta, posiblemente desaparecida o absorbida por otros pueblos con el paso del tiempo. Para avanzar más

allá de la especulación, la investigación ha dado un giro hacia la ciencia genética.
A ctualmente, El Ocote forma parte de un proyecto internacional en el que participa la Universidad de Harvard, en colaboración con arqueólogos mexicanos, para analizar restos óseos humanos mediante técnicas genéticas altamente especializadas. El objetivo es comparar los perfiles obtenidos con los de poblaciones antiguas ya estudiadas en distintas regiones de Mesoamérica y el suroeste de Estados Unidos, y así establecer posibles parentescos e incluso rutas de migración.
“Este tipo de estudios nos va a permitir relacionarnos con todos nuestros vecinos y saber desde dónde venimos”, subraya Ana, y añade que incluso la UNAM también planea realizar sus propios estudios con muestras de la zona.
Y es que estos análisis podrían no solo definir con mayor precisión a los antiguos habitantes de El Ocote, sino también ofrecer una lectura más amplia de los movimientos poblacionales en el centro-norte del país. Hablamos de un archivo vivo sobre nuestro pasado.




FUERON ELABORADAS PRINCIPALMENTE CON MINERALES, EN ESPECIAL HEMATITA, AUNQUE ORIGINALMENTE TAMBIÉN
PUDIERON INCLUIR COMPONENTES ORGÁNICOS QUE NO HAN TERMINADO DE IDENTIFICARSE.

HÍBRIDOS HUMANOS Y ANIMALES: LAS

PARTICULARIDADES DE LAS PINTURAS
LRUPESTRES
AS PINTURAS RUPESTRES de El Ocote no solo son las más conocidas de Aguascalientes, sino que también se han convertido en una de las mayores incógnitas sobre el pasado del estado. A simple vista, los trazos parecen pequeños y silenciosos, pero cada uno de ellos guarda capas de tiempo, significado y complejidad.
De acuerdo con el arqueólogo e investigador Mario Palacios, este sitio presenta características únicas, a comparación con otros conjuntos de arte rupestre en la región.
“Nos hemos encontrado con muchas sorpresas”, explica. Una de ellas es la existencia de al menos dos etapas pictóricas, una más antigua que la otra, aunque todavía no se ha podido determinar con precisión cuántos años las separan.
Las imágenes se agrupan en tres grandes categorías: figuras geométricas abstractas, representaciones de animales (probablemente cuadrúpedos) y figuras humanas. Sin embargo, lo que vuelve excepcional a El Ocote es la presencia de motivos híbridos, donde parecen mezclarse rasgos humanos y animales, una característica poco común en el centro del país.
“Es decir, posiblemente una figura animal mezclada con una figura humana. Es algo muy particular de este sitio”, señala Mario, aunque aclara que este tipo de representaciones también se han documentado en re-
giones más al norte, como los Altos de Jalisco, el sur de Zacatecas e incluso zonas de Durango y Chihuahua, lo que sugiere conexiones culturales más amplias de lo que se pensaba. Entre todos los pictogramas, hay uno que destaca por encima del resto y que, hasta ahora, no ha sido identificado en ningún otro sitio arqueológico documentado: una figura humana con la cabeza aparentemente triangular. “No quiere decir que sea único, pero hasta este momento, con toda la revisión bibliográfica, no se ha encontrado un motivo similar”, explica el investigador. Su tamaño y forma lo convierten en uno de los elementos más enigmáticos del conjunto.
Las pinturas fueron elaboradas principalmente con minerales, en especial hematita, aunque originalmente también pudieron incluir componentes orgánicos que no han terminado de identificarse. El paso del tiempo, la exposición constante a la intemperie y el impacto humano han deteriorado los materiales, lo que dificulta un fechamiento preciso. Sin embargo, los factores ambientales y humanos no son los únicos que afectan la evidencia del pasado que se resguarda en El Ocote: los proyectos avanzan lento, el personal es poco y el presupuesto aún menos. Para este 2026, el INAH sufrió un recorte en su presupuesto de más de 1.2 mil millones de pesos. Entre huesos y pigmentos, este cerro guarda una historia que aún no ha terminado de contarse.

EXCEPCIONAL A EL OCOTE ES QUE TAMBIÉN RESGUARDA LOS RESTOS DE DECENAS DE MUJERES Y NIÑOS: AL MENOS 46 ENTIERROS SE HAN IDENTIFICADO EN LA ZONA.





