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109 México $30 • US $6.95 • issn 1405-7913

cuartoscuro • revista de fotógrafos n director: pedro valtierra n año Xviii n número 109 n agosto-septiembre 2011 n www.cuartoscuro.com.mx

revista de fotógrafos ■ director: pedro valtierra ■ año XvIii ■ número 109 ■ agosto–septiembre 2011 ■ www.cuartoscuro.com.mx

n n n n

Myriam Meloni n Mónica González n Rosaura Pozos Otras miradas. Fotógrafas en México, 1872-1960

Fotógrafos de Oaxaca Ecos del 25 aniversario

n

La Caravana del consuelo

n Myriam Meloni n Abraham Nahon n Rosaura Pozos n José Antonio Rodríguez n rebeca monroy nasr n jesús reyes cordero n saúl serrano n Alberto del Castillo n Luis Felipe Estrada n Isaac Esquivel n anasella acosta n carlos maría meza


Portada : © Mónica González. De la serie Estrella. Juchitán, Oaxaca. 2009-2010.

d i r e c t o r i o

Director: Pedro Val­tie­rra Coordinadora editorial: Ana Luisa Anza Administración: Julieta Martínez Editora: Anasella Acosta Diseño editorial: Fer­­nando Rodríguez Traducción: Georganne Weller Fotó­grafos: Moisés Pablo (editor), Saúl López, Isaac Esquivel, Guillermo Perea, Rodolfo Angulo, Iván Stephens, Enrique Ordóñez, Asistentes: Misael Valtierra, Carlos María Meza Relaciones Públicas y Comercialización María Elena Carrillo

¿Quiénes integran la generación de los “paqueros”? La fotógrafa italiana

Myriam Meloni documenta la cotidianidad y el

destino de los consumidores de paco (sustancia obtenida a partir © Myriam Meloni, de la serie Frágil. Buenos Aires, Argentina, 2010.

de los residuos del proceso de transformación de la pasta base de cocaína) en las villas más pobres de Buenos Aires, cuyos prota­

publicidad@cuar ­tos­cu­ro­.com

gonistas son niños y jóvenes de entre 12 y 18 años que con­sumen

Revista: re­vista­@cuar ­tos­cu­ro­.com

Ar­chivo:

al menos cincuenta dosis de droga a diario.

archivo@cuar ­tos­cu­ro­.com

Cuar­tos­curo / Revista de fotó­grafos es una pu­­bli­cación bimes­tral editada por Cuar­­­­tos­curo, sa de cv; Juan Escutia, 55; colonia Condesa; 06140 México, DF. Teléfonos y fax:

Abraham Nahon se sitúan al margen del binomio hombre/mujer,

5211 2607, 5211 3197, 5211 2913

©

La particulari­

dad con la que viven los llamados muxhes, de quienes cuenta

suscripciones@cuar ­tos­cu­ro­.com

• Registrado ante la Comisión Ca­li­ficadora de Pu­­­­bli­ca­cio­nes y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación, con el certificado de licitud de título núm. 6902 y el certificado de licitud de contenido núm. 7673. • Registrado ante la Dirección General del Derecho de Autor de la Se­cretaría de Educación Pública, con el certificado de reserva de derechos al uso exclusivo del título núm. 04-2000-040516160600-102. • Certificado de circulación pagada y cobertura geográfica y estudio sobre el perfil de lectores núm. dgmi459 en la Secretaría de Gobernación: www.gobernacion.gob.mx. • Precio del ejemplar: $30 mn en la República Mexicana y $6.95 us dlls. en el extranjero. • Impreso en Litografía Magno Graf, sa de cv; Calle e núm. 6; Fraccionamiento Industrial Puebla 2000; 72220 Puebla, Pue. • Dis­tri­bu­ye: Publicaciones citem, sa de cv. • Cuar­toscuro no asume responsabilidad por textos y fotos no solicitados. El con­tenido de los artículos es res­pon­sa­bili­dad de sus autores y el de la publicidad de los anun­­ciantes. • Prohibida la re­pro­ducción total o parcial del contenido por cual­quier medio sin permiso expreso de los editores. • Los derechos de todas las fotografías publicadas están reservados por sus respectivos propietarios y se indican con el símbolo . • Visite nuestra página en internet: www.cuar ­­tos­curo.com.mx

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al trascender estas categorías biológicas, motivó a la fotógrafa

Mónica González a contar des­de su perspectiva el caso de uno de ellos: Estrella, quien le abrió las puertas de su casa en Juchitán, Oaxaca, para narrar visualmente el ritual de personifi­ cación en un día de fiesta, el de las velas de las Auténticas Intrépi­ © Mónica González. De la serie Estrella. Juchitán, Oaxaca. 2009-2010.

das Buscadoras del Peligro. Estrella es, además, doblemente simbó­ lica porque suplió la presencia de Adriana, a quien Mónica bus­ caba retratar inicialmente, pero quien fue asesinada a golpes por un grupo homofóbico meses antes de la llegada de la fotógrafa.

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En punto de las doce horas del ter­cer sábado de cada agosto,

y después de permanecer desde la medianoche del día anterior en cajones donde casi no pueden moverse, 25 toros son liberados © Rosaura Pozos Villanueva De la serie Encierro Huamantla, Tlaxcala Agosto, 2006

para ser asediados por una mul­titud. Una vez que el cansancio y las heridas de los animales no les permiten ya responder a la provocación, termina el “espectáculo”. Es la Huamantlada, que se

certificado de circulación pagada y cobertura geográfica por matías asociados consultores, s.c. ■ Registro dgmi459


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revista de fotógrafos ■ director: pedro valtierra ■ año XVIii ■ número 109 ■ agosto–septiembre de 2011 ■ www.cuartoscuro.com.mx

realiza en Tlaxcala, y que documenta la fotógrafa mexicana

Rosaura Pozos. 36

Las mujeres fotógrafas han ejer­

cido este oficio en México desde el siglo xix, el dato más lejano del que se tiene noticia es 1872. Esta historia poco conocida, la cuenta y documenta el investigador José Antonio Rodríguez,

Otras miradas. Fotó­ grafas en México, 1872-1960, consecuencia de su que en el contexto de la exposición

propia investigación, comparte con los lectores de Cuartoscuro. Retrato de las hermanas Torres. Cortesía del historiador José Antonio Rodríguez

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Desde

Oaxaca, imágenes captadas por diversos auto­

res, desde Francisco Toledo y Graciela Iturbide hasta Antonio Turok y Vittorio D’Onofri.

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En la sección Las mejores, el

fotógrafo Isaac Esquivel de la Agencia Cuartoscuro ofrece una crónica visual de la cobertura que rea­lizó acompañando a la hoy llamada

Caravana del consuelo, que encabezó en junio

el poeta Javier Sicilia. A su paso por dife­rentes puntos, desde Cuernavaca hasta Ciudad Juárez, esta caravana recogió las sú­ plicas de justicia y el desamparo de los familiares de víctimas del combate al crimen organizado.

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Van en este número

tres artículos en torno al quehacer de la Agencia Cuartoscuro en los últimos

25 años, autoría de los padrinos en el reciente

aniversario de la agencia fotográfica: Rebeca Monroy, Alberto del Castillo y Luis Felipe Estrada.

nCua

dros curo

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tienda de luz


De arriba a abajo: © Camila J. Guzmán © Xóchitl Zamorano © Luis Rosales León, Taxco, Mexico. © Gustavo González

Hoja de Contacto

Izquierda: © Gustavo González

revista­@cuar­tos­cu­ro­.com.mx eres la agencia fotográfica más importante de este país, y tú, el pione­ ro de una cultura de respeto a los derechos de autor para los fotógrafos que colaboran contigo. Un abrazo muy afectuoso. José Luis Caballero jlcaballero@jcva.com.mx

CONTRA LA HOMOFOBIA

Envío una serie fotográfica llamada Co­lor Blind, describe diferentes escenarios, donde personas homose­ xuales reinterpretan sus emociones al sentir el rechazo o la homofobia de la sociedad Ana Herrera analy_avril@hotmail.com

TESTIGO DE LA HISTORIA

EN HORABUENA

Estimados Pedro Valtierra y equipo: Antecediendo al boom que experimentó la fotografía mexicana a par­ tir de la conmemoración de los 150 años de la fotografía (1989), y contri­ buyendo a él, aparece Cuartoscuro en un magro panorama de revistas especializadas, donde sólo teníamos una de marcado tinte comercial y que aún continúa con ese perfil. Otro par de revistas aparecieron por aquella época que, desafortunadamente, no pudieron continuar. De ahí que tengamos que resaltar la continuidad de la revista bajo su esforzada elaboración. Quienes nos dedicamos tanto a la producción de imágenes como a su investigación nos congratulamos del aniversario de sales de plata para su revista. ¡Enhorabuena! y que podamos seguir enriqueciendo nuestra perspec­ tiva con sus importantes imágenes, noticias, artículos y editoriales. Antrop. Samuel Villela F. HAZAÑA EDITORIAL

Estimado Pedro, Felicidades por este número de aniversario. Lo he visto con dificultades pero con gozo. Son 25 años de hazaña editorial y fotográfica y por ello te mando mi abra­ zo más fuerte y mi deseo de que Cuartoscuro siga siendo la revista de la fotografía en México por muchos, muchos años más. Rodrigo Moya DERECHOS DE AUTOR

Querido Pedro, te felicito muy calurosamente por estos primeros 25 años.  Como se dijo hoy en el radio durante tu entrevista de la mañana, 10

Maestro Pedro Valtierra, recibe mis más sinceras felicitaciones por la visión que has tenido en fundar Cuartoscuro en el lejano 1986. Me acuerdo muy bien de esa época  y de la trayectoria del fotoperiodismo  en México. Brindo además por el des­empeño fundamental que Cuartoscuro ha tenido como testigo de la historia de México,  así como en el desarrollo de la fotografía documental y periodística a nivel mundial. Vincenzo Pietropaolo, photographer vpietropaolo@gmail.com DE SINALOA

Felicidades por este aniversario y gracias por la invitación a celebrarlo. Desde acá un abrazo fuerte por las verdades, rostros y poesía que han compartido con sus imágenes. Leonor y Elmer Mendoza saslq2005@yahoo.es REALIDADES DITIRÁMBICAS

Muchas felicidades Pedro, a ti y al equipo de la Agencia. Mirar y retratar nuestras realidades complejas y ditirámbicas, a nuestra gente, raí­ ces, costumbres, miradas, nuestros suelos y cielos, no es poca cosa, pero ade­­más, tener el ojo lúcido en medio de tanto canto de sirena, de nues­tros tiempos de claroscuros, es muchísimo, con todo lo que conlleva. Fe­ licidades y que sigan los ani­versarios. Hernando Garza Colegio Civil. Centro Cultural Universitario, Monterrey, N. L. ORIUNDO DE LIMA, PERÚ

Hola, reciban nuestro saludo, desde Lima, Perú. Los miramos virtualmente. La edición de violencia y fotografía fue tremenda. Felicitaciones por su labor. José A. Vidal infoperufoto@gmail.com

PARAÍSO

Pedro, te comparto estas fotografías de un pequeño viaje a la playa llamada “Paraíso” en Jalisco, en el cual aprendí tanto sobre su gente, así como la pesca. Saludos y felicidades por la revista. Yamile Kabande Hernández yamile_939@hotmail.com MAR DE IDEAS

Saludos a todos los colaboradores de Cuartoscuro y, por supuesto, a don Pedro Valtierra y a todos los que juntos hacen posible este espacio para que la fotografía y la palabra se fundan en un mar de ideas y ex­ presiones logrando un trabajo tan valioso como esta revista. Felicidades a todos y les comparto una foto, Mi bautismo. Recién empecé a to­mar fotos, soy estudiante de diseño y fo­ tografía; su revista nos inspira a mu­ chos. Ojalá puedan publicarla en este espacio que tan amablemente Cuartoscuro crea para sus lectores. Xóchitl Zamorano (Xóe) xoeglanzend@hotmail.com DE CIUDAD JUÁREZ

Hola, mi nombre es Alejandra González Aragón, de Ciudad Juárez, Chi­ ­huahua. Donde alguien fallece en circunstancias inesperadas se colo­ ca una cruz en su memoria. En la biblioteca comunitaria María Jua­na, en la colonia Virreyes, se le pi­dió a los niños que atienden los talleres de lectura, que dibujaran el parque en su comunidad. Ellos dibujaron un panteón. Poco después, el colectivo Palabras de Arena, quienes fun­daron la biblioteca, me llamaron para foto­ grafiar el parque. Éstas fueron las imágenes que encontré. Alejandra González alexandritaa@hotmail.com

OTRO MÁS

Espero que les guste, es una fotografía del interior del lienzo charro en Ciudad Juárez, Chihuahua. La tomé durante el curso de fotografía análoga con una Minolta xg-1 Mireya Casas Almanza mireya_casas@hotmail.com INVISIBLE

Quiero compartir con ustedes una fotografía del centro de Taxco, Guerrero, capturada mediante la técnica de infrarrojo digital. Aunque captar la luz del espectro visible es siempre apasionante, aprender a visualizar y capturar la “luz invisible”, puede llegar a serlo aún más...

Felicidades por tan interesante revista. Luis Rosales León guendanadxi@mac.com MERCADOS OAXAQUEÑOS

La vida en los mercados me enseñó más que las clases que me perdí en la universidad. La ciudad de Oaxaca se llenará de calor o mucha lluvia a veces, pero las personas son fieles, siempre están para enseñar o robarte medio día. Un saludo a todos los que hacen posible la revista, suerte a todos los del concurso. Camila J. Guzmán zepp.white@gmail.com


© Yamile Kabande Hernández

SOBRE LA EMBRIAGUEZ

De verdad mil felicidades y enhorabuena, que vengan muchos años y más espacio para las personas que gustan de robarle a la luz un poquito de su vitalidad, y al tiempo el instante para transformarlo en algo perdurable. Algún día tendré el gus­ to de conocerlos, por el momento que les dure la embriaguez de estos fructuosos 25 años de vida, luz y hon­ radez.  Gustavo González Silva chireta07@hotmail.com

© Mireya Casas

© Alejandra González

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De la Argentina

Frágil Myriam Meloni

Página opuesta, arriba: © Myriam Meloni, de la serie Frágil, Monobloques que delimitan la entrada de la Villa Miseria 1.11.14 en Bajo Flores, la villa más grande de la capital. Buenos Aires, 2010. Página opuesta, abajo: © Myriam Meloni, de la serie Frágil, Estación de Subte [metro] Carlos Pellegrini. Buenos Aires, 2010.

Se sataniza al drogadicto y, sobre todo, al drogadicto pobre, como se sataniza al pobre que roba, para absolver a la sociedad que los genera. Eduardo Galeano, Patas arriba: la escuela del mun­do al revés.

S

e pone en rojo el semáforo que separa la aveni­ da Fernando de la Cruz de la villa-miseria más grande de Argentina. El Pelu, Jonathan y María se mueven rápidamente entre los autos parados y las miradas de sus pasajeros. Esperan juntar las mo­ nedas suficientes para comprar una de las 50 dosis de droga que cada uno de ellos consume en pro­

© Myriam Meloni, de la serie Frágil, Jóvenes adictos durante una operación policial en la Villa Zavaleta. Buenos Aires, 2010.

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medio durante todo el día. Tienen entre 12 y 18 años, miradas esquivas, cuerpos delgados, ropa demasia­do grande o demasiado pe­queña, nunca suficien­te para protegerlos del frío, del calor, de la intemperie de la vida. Son la generación de los “paqueros”, jóvenes con­sumidores de paco, sustancia obtenida a partir de los residuos del proceso de transformación de la pbc (pasta base de cocaína) en clorhidrato de co­ caína (cocaína pura). Esta nueva droga, capaz de generar una fuerte dependencia desde las primeras tomas, encontró su hábitat ideal en el destrozado tejido social de la Argentina post crisis del 2001. Rápidamente se con­ ­virtió en el triste emblema de la exclusión social. Vendida a menos de 5 pesos la dosis, es el síntoma más evidente de la pobreza de la periferia urbana de la República Argentina, donde según datos re­

© Myriam Meloni De la serie Frágil Jonathan (18 años) y Patricia (47 años) Buenos Aires, 2010.

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cien­tes del indec (Instituto Nacional de Es­tadísti­cas y Censos) en una población de 38 millones de ha­ bi­tan­tes, 18 millones viven por debajo de la línea de la po­­breza y 8 millones viven en con­dición de indigencia. Mientras los laboratorios químicos debaten sobre la nociva composición química del paco (acetona, éter, ácido clorhídrico, ácido sulfúrico, kerosene) y los medios de comunicación enfatizan la necesi­ dad de ampliar y facilitar el acceso a los centros de desintoxicación, to­dos aquellos que conviven diariamente con el do­lor de las familias y de los consumidores mis­mos, luchan para que se reco­ nozca que el paco es mucho más que una droga: es la expre­sión del profundo malestar de toda una sociedad. Darío aspira con fuerza de la improvisada pipa de aluminio que sostiene entre los labios quemados


por el calor de la combustión. Con apenas 14 años, una madre inmovilizada en una cama a cau­sa del vih y un padre del cual no quiere hablar, sabe exactamente lo que está haciendo: se está de­jando morir. La droga en­tró en su vida antes que el juego, ha llenado el vacío dejado por una familia ausente, le ha con­cedido momentos de efímero placer y le ha quitado lo más importante: las ganas de vivir. Como Darío, miles de “muertos vivos” de­am­ bulan por las calles pidiendo unas monedas a cambio de una fugaz limpieza de vidrios, se refugian a fu­mar en la oscuridad y en la impunidad de los oscuros pasillos de las villas. Abandonaron sus ca­ sas generando la ansiedad de familiares que buscan en vano el apoyo judicial para salvar las vidas de sus seres que­ridos o fueron alejados por padres incapa­ces de reaccionar frente al ser egoísta y ma­

nipulador en el cual ven transformado a su propio hijo a causa del consumo. Son víctimas de una sociedad enferma, abrumada por los efectos devas­ tadores de la desigualdad social que só­lo en el Gran Buenos Aires hace que el 10 por cien­to más rico de la población disponga de ingresos 35 veces supe­ riores a los ingre­sos del 10 por ciento de la po­blación más pobre. La otra incómoda cara de la moneda es que la presencia del paco como droga residual es un cla­ro indicio de la creciente naturalización de la pro­duc­ ción de drogas y del narcotráfico en Argentina. Es en la primera década del 2000 que Argen­ti­ na empieza a cambiar su papel en el negocio mun­ dial de las drogas, convirtiéndose en un sujeto activo en la producción de cocaína destinada tan­­to al consumo de los sectores nacionales de medio/

© Myriam Meloni De la serie Frágil El Pelu, barrio de Bajo Flores, Buenos Aires, 2010.

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Arriba: © Myriam Meloni De la serie Frágil Gloria Martínez, madre de un joven adicto y representante de la asociación “Honrando la vida” en lucha contra el paco. Buenos Aires, 2010 Abajo: © Myriam Meloni De la serie Frágil Entierro de Luis asesinado en la Villa 1.11.14 mientras iba a trabajar. Los hechos de muerte violenta son parte de la vida cotidiana de las familias que viven en zonas “liberadas”, donde peleas, robos y asesinatos se han convertido en hechos habituales. Buenos Aires, 2010.

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© Myriam Meloni, de la serie Frágil Jonathan (18 años) en la entrada de la Villa Miseria del barrio de Bajo Flores. Jóvenes adictos provenientes de diversos barrios de la ciudad viven en los alrededores de las villas, donde pueden comprar fácilmente y a precios más bajos las dosis de paco necesarias para alimentar su adicción. Buenos Aires, Argentina, 2010.

© Myriam Meloni, de la serie Frágil Gustavo (20 años) muestra una cicatriz ocasionada durante una pelea con vendedores de droga en la Villa 31. Buenos Aires, 2010.

Abajo: © Myriam Meloni, de la serie Frágil Darío (14 años), con un padre ausente y una madre inmovilizada a causa del sida, desde hace más de dos años vive solo en la calle. El tic que tiene en los ojos es un síntoma evidente de su adicción al paco. Buenos Aires, Argentina, 2010.

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alto poder adquisitivo que a la exportación hacia las ciudades del llamado Primer Mundo. La presencia de más de 700 pistas de aterrizaje clandestinas y la falta de radares simplifica la en­ trada en el país de las materias primas provenientes sobre todo de la vecina Bolivia; por otro lado, la facilidad con que se pueden adquirir en el terri­to­ rio argentino los precursores químicos necesa­rios para el proce­samiento de la hoja de coca, primero en pas­ta base y luego en clorhidrato de co­caína, in­­ cen­tivó la instalación de las “cocinas” de cocaína en las ciudades y periferias de Argentina. “La prevención, la asistencia a los adictos y la lu­cha contra el narcotráfico, son los tres pilares que

© Myriam Meloni De la serie Frágil Jonathan (18 años) en la entrada de la Villa Miseria Buenos Aires, Argentina, 2010.

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de­ben sustentar las políticas necesarias para erra­ dicar uno de los principales problemas de nuestro país”, dijo José Granero, titular de la Sedronar (Se­ cretaría de Estado de Prevención y Lucha contra el Narcotráfico). Mientras tanto, la luz del semáforo se pone ver­ de: El Pelu, Jonathan y María evitan distraí­damente los coches en movimiento, recuperan su lugar en la vereda que es su casa, y entre un “pipazo” y una limosna esperan el transcu­rrir de un día más o un día menos. n


© Mónica González. De la serie Estrella. Juchitán, Oaxaca. 2009-2010. 20


De Mónica González

Juchitán, entre Velas y veladuras Abraham Nahon*

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el Istmo de Tehuantepec sigue brotando una exuberante imaginación. Su fuerza comunita­ ria y visual puede estimular ciertas recreaciones oníricas sobre este territorio complejo donde coha­ bitan entreveradas, mezcladas o friccionándose: tradición y modernidad. Innumerables viajeros y artistas han quedado fascinados por esta región oaxaqueña, al ir co­nociendo la historia combativa que la sostiene, así como su pródiga naturaleza, diversidad cultural, espíritu festivo y, sobre todo, la pre­sencia de “hechizantes” mujeres que habitan con orgullo una sociedad señalada como ma­triarcal. Desde luego, siempre hay algo de verdad y de ficción en tan prometedor arrobo. Las imágenes que Mónica González ha logrado captar desde el año 2009 en Juchitán, nos permiten vigorizar esta desmitificación y atisbar una rea­lidad que ejemplifica la batalla singular que se libra día a día en esta región del país, referida a los derechos sexuales y ci­viles por los que luchan diversos gru­ pos de mu­xhes ante un clima violento y hostil. Los muxhes se sitúan al margen del binomio hombre/ mujer, al trascender estas categorías bio­lógicas —la artificialidad de los órdenes taxo­­nómicos que se­ ñalaba Foucault— para asu­mir una identidad de género distinta en una cultura zapoteca donde man­ tienen un rol so­­cial específico, otor­gando apo­yo moral o eco­nómico a sus familias y principalmen­ te a la madre. Originalmente, la fotógrafa esperaba encon­trar a Adriana, integrante del grupo de las Auténticas Intrépidas Buscadoras del Peligro, pero la inclemente realidad cortó de tajo el intento al conocer que meses atrás, Adriana había sido asesinada a gol­pes hasta quedar irreconocible. Cometió el “nefando pecado” de creerse mu­jer y adoptar este rol duran­ te todo el año, fuera de las zonas de refugio donde existe una mayor tolerancia para que los muxhes

* Editor de Luna Zeta (www.lunazeta.com) 21


© Mónica González. De la serie Estrella. Juchitán, Oaxaca. 2009-2010.

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© Mónica González. De la serie Estrella. Juchitán, Oaxaca. 2009-2010.

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ejerzan su derecho a la diferencia: el entorno fami­ liar o algunas festividades, prin­cipalmen­te su Vela. Esta aciaga experiencia condujo a Mónica Gon­ zález a mirar de otra forma a la sociedad istmeña, introduciéndose en la vida familiar y los rituales domésticos que giran alrededor de Estrella (amiga de Adriana), quien al asumirse como muxhe, vive hostigada por prejuicios que van de lo público a lo privado al enfrentar tanto a una sociedad homofó­ bica como el rechazo paterno y familiar.

© Mónica González. De la serie Estrella. Juchitán, Oaxaca. 2009-2010.

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Estas fotografías son como fisuras para el régimen patriarcal, a través de las cuales podemos perci­bir cierta armonía y aceptación que los muxhes logran obtener en el breve uni­­verso familiar. Los escenarios, aunque vin­cu­lados por el poderío de la temática, son dis­tintos de aquella estética urbana y un­derground de travestidos y transexuales al es­tilo de Nan Gol­din, mostrándonos más bien una co­mu­nidad que vive a la luz del día estas transgresiones sexuales y rei­ vindicaciones desde un entorno comunitario,


donde paradójicamente, resalta también en algunas imágenes la visión religio­sa y tradicional que restrin­ ge las actitudes y for­mas de pensar que profanan lo convencional. Son fotografías que se prolongan, rebasando el instante en que fueron captadas para convertirse en historias de vida, haciéndonos testigos del en­ tramado, el entorno, la ambientación y la parsi­monia con que Mariano va travistiéndose hasta con­vertirse en una Estrella, y pasar de los confines de la vida

doméstica a la Vela de muxhes donde con­fluye una comunidad deseosa de experimentar abier­tamente su libertad, su alegría provocadora, sus actitudes histriónicas y sus resguardadas fantasías en estas fiestas de color, música, flo­res, joye­ría, bulla, ríos de cerveza y desenfadada sensualidad. El trabajo de Mónica también conmueve por la dignidad y el orgullo que en las fotogra­fías se plasman, registrando de manera solidaria la luz de la diferencia, del regocijo de lo femenino, del orgu­

© Mónica González. De la serie Estrella. Juchitán, Oaxaca. 2009-2010.

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llo étnico y del escándalo festivo que anima a esta comunidad de intrépidas a gozar estos espacios de emancipa­ción que confrontan un poder patriarcal y con­servador. Desde la mirada audaz de la artista, entramos de golpe en estas realidades subrepticias que dan cuenta de la sensibilidad de todos estos pobladores

y personajes que viven en carne propia la violencia de la discriminación, desa­fiando los prejuicios a través del laborioso tra­bajo de organización social y activismo político, pero también con un júbilo ex­ plosivo que pretende detonar el silencio al que quieren seguir con­finándolos. n

Páginas 26-27: © Mónica González . De la serie Estrella. Juchitán, Oaxaca. 2009-2010.

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Otras miradas

Una cierta historia de las fotógrafas en México José Antonio Rodríguez

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esde las muy diversas historias que conforman la fotografía mexicana era evidente que falta­ ba una: la de las fotógrafas en México. Y con ésta, saber cómo esas mujeres se insertaron en el oficio fotográfico, en qué tiempo y de qué manera. Es innegable que durante la segunda mitad del siglo xx la presencia del oficio femenino en la foto­ grafía se hizo más que evidente con el trabajo de Tina Modotti —notable vanguardista, más allá de la mitificación facilista de su vida y sus amantes—, el de Lola Álvarez Bravo, Berenice Kolko, Ruth D. Le­chuga y Mariana Yampolsky. Siendo ellas pilares de una historia, era claro que había muchos más nombres y ejercicios estilísticos por conocer. Tal fue el objetivo, sustancialmente de rescate histórico, de Otras miradas. Fotógrafas en México, 1872-1960, trabajo de investigación que arrojó más de 200 profesionales en ese periodo; un número fluctuante en donde por momentos sólo se sabe del nombre de alguna de ellas; en otros casos las fuen­ tes hemerográficas arrojaron sorpresas, muchas sorpresas que se volvieron insólitos hallazgos. El periodo de Otras miradas abarcó varias déca­ das; se hizo necesaria una categorización, la cual no sólo implicó periodos históricos sino corrientes estéticas, pues fue evidente que el sentido huma­ nista que se generó entre muy diversas fotógrafas de finales de la década de los cuarenta, del siglo xx, tuvo un matiz muy distinto a las viajeras extranje­ ras de finales del siglo xix. Esta historia se dividió en cuatro grandes apar­ tados: A aquellas que se iniciaron en la profesión y abrieron un camino en el oficio lo mismo desde los procesos educativos (la Escuela de Artes y Ofi­ cios en la Ciudad de México, a partir de la década © Catalina Guzmán, s/t, 1925 28


de lo setenta del xix, fue un semillero importante) que desde el conocimiento científico (las arqueólo­ gas sustancialmente), se les denominó Pio­­neras. A las que se establecieron en una galería fotográfica, gran espacio de lo social en pleno Porfiriato, siendo hijas o esposas de fotógrafos o bien plenamente inde­ pendientes, se les denominó Modernas. A quienes cambiaron las gramáticas visuales de forma evi­ dente se les nombró Vanguardistas, por sus innova­ doras temáticas y lenguaje avant-garde (Modotti, Aurora Eugenia Latapí, Miriam Dilhman, la escri­ tora Josefina Niggli, la multifacética Rosa Rolanda y, ya en los cincuenta, Irmgard Groth-Kimball, entre la vanguardia y la visión social). Se conside­ ró como Humanistas a quienes vieron el otro lado de la moneda en un país de apariencias, específi­ camente el de Miguel Alemán (1946-1952), el cual vio en las urbes el sentido de una modernidad de oropel. A contracorriente, estas últimas persistieron en su visión sobre el México rural de siempre: el de las fragilidades, el de los desamparados (Ger­ trude Duby, Kolko, Lechuga, Lola y Yam­polsky). Otras miradas es sustancialmente una investiga­ ción histórica, no necesariamente inmersa en la cues­tión de género. Había que hacer una reflexión desde los procesos históricos, desde la producción, des­de los aportes a partir del rescate de nuevas presen­cias en

una historia visual. ¿Hay diferencia entre el oficio femenino y masculino en la fotografía? Pre­guntas de esta naturaleza ni siquiera se plantearon. A las primeras fotógrafas extranjeras que arriba­ ron a México en el siglo xix no se les puede insertar únicamente en este oficio ya que ellas poseen una figura más amplia, de intelectuales completas. Es el caso de la muy joven —de apenas 21 años de edad cuando llegó al país— Alice Le Plongeon, quien acompañó a su marido Augustus Le Plongeon en sus viajes a la península de Yucatán; junto a Cae­ cilie Seler-Sachs, esposa a su vez de Eduard Seler. Ambas fueron fotógrafas sí, pero también arqueó­ logas, etnólogas y escritoras. La primera llegó en 1873 y la segunda en 1887, las dos se volvieron con­tem­poráneas de Margarita Henry y Galdina Mel­ gosa, quienes desde 1872 estudiaban fotografía precisamente en la Escuela de Artes y Oficios. Con ellas inicia esta singular historia. Posteriormente y, a la par, compartirán el oficio con María Guadalupe Suárez, quien en 1882 mon­ ta un taller en la calle de Chiconautla desde donde edita el Álbum fotográfico de México, del cual deja claro que ella es “editora y propietaria”. Mientras, por toda la República Mexicana comienzan a tra­ bajar otras profesionales: Laurence Meinhardt en Yucatán (a partir de 1890); María M. Alatriste, quien

Retrato de las hermanas Torres

Agradecemos al historiador José Antonio Rodríguez y al Museo de Arte Moderno, el acceso al material fotográfico que se muestra en este portafolio.

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Página opuesta: © Ana y Elena Arriaga, s/t, 1905

© Amparo Hernández, 1933

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producía paisajes estereoscópicos en Puebla (a par­tir de 1885 como fotógrafa independiente, pero co­ laborando con su padre Rafael Alatriste desde la década de los años setenta); o Claudia H. de Gon­ zá­lez registrando en Guaymas el exilio ya­qui rum­ bo a Yucatán (1900), además de participar, con un premio de por medio, en la Exposición Internacio­ nal de Saint Louis Missouri en 1904, y des­de luego, Natalia Baquedano, quien se instaló en 1898 en la capital para fascinar a la sociedad porfirista con sus impresiones al platino, nada menos que ¡sobre flores! Hay muchas otras fotógrafas que le siguen a estas notables personalidades de fin de siglo. Crea­ doras que encuentran en la galería fotográfica el espacio idóneo para la representación de las apa­ riencias sociales. Entre ellas, Victoria Torres y sus hermanos; Ana y Elena Arriaga instalándose desde 1904 en la Ciudad de México; Carolina Ritchie, en Puebla (desde 1900 en que muere su marido, el céle­ bre Lorenzo Becerril). Y si ellas producían desde el estudio, otras lo hacían desde la refriega de la Revolución a partir de los primeros meses de 1911: Esther Eva Strauss en Ciudad Juárez; Sara Castrejón en Guerrero, desde finales de abril de ese año, y la alemana Jo­ hanne Caroline Wehmeyer Bose en la ciudad de Durango desde mayo, fecha en la que a la par del dibujo, toma la cámara ante los acontecimientos de los que fue testigo. Imágenes, las de ellas, que muestran un movimiento que devino irremedia­ blemente en profundas implicaciones sociales. Ellas son, digamos, las primeras fotodocumentalistas —más que fotoperiodistas, porque poco se sa­be de su inserción en los medios— de la Revolu­ción. Y como siempre las paradojas: junto a las van­ guardistas estuvieron las pictorialistas. Digamos, Catalina Guzmán y María Santibáñez. Guzmán estableció su estudio fotográfico en 1914 junto a su


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Página opuesta: © Miriam Dilhman Espinas

© Aurora Eugenia Latapí, la Tolteca

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hermano y socio Jerónimo Guzmán en la calle de Monte de Piedad número 5. Su taller, ampliamen­ te conocido, se denominaba Photo Chic desde don­de saldrán las fotografías que fueron premiadas en la Exposición de Milán de 1922. Sus retratos de estu­ dio fueron ampliamente publicados por la revista Todo en la década de los años treinta. Junto con Catalina, María Santibáñez y María Amparo Hernández, son casos aparte. Santibáñez comenzó en la fotografía a la edad de doce años. Durante un periodo de otros siete trabajó con Mar­ tín Ortiz (hacia 1912-1919) en su taller de la calle de Madero 69. En este último año estableció su es­ tudio de retratos de manera independiente en la calle de Bolívar 22, el cual posteriormente trasladó a Avenida Juárez 62. Ejerció de manera exquisita la fotografía pictorialista en su gabinete de retratos. Y acaso es ella, gracias a sus testimonios que han perdurado en las páginas de la prensa, con quien nos podemos dar una idea de las condiciones en que se desarrollaban las profesionales de entonces. A la revista Mujer, en junio de 1927, María San­ tibáñez dijo en entrevista: “Ansiosa de libertad me lancé a luchar. Durante un año estuve de Herodes a Pilatos, con el espíritu abatido. Gasté mis últimos ahorros, sentía desfallecer, pero mi dignidad, el qué diría la gente, el deseo de que supieran que también las mujeres somos capaces de grandes empresas, me alentó y pedí dinero por mi mo­biliario. Conseguí un préstamo con un rédito muy elevado. Mis muebles eran humildes. Me instalé en la casa nú­ mero 22 de la calle de Bolívar. Allí continuaron mis amarguras por falta de recursos. A medida que el tiempo pasaba, tenía menos esperanza de vencer aquellas dificultades”. Pero exactamente al siguiente año declaraba a Rotográfico: “Ya son muchos los años que he consa­ grado al perfeccionamiento de mi trabajo. Soy fotó­


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Arriba: © Ruth Lechuga, Castillo de día, 1948. Abajo: © Aurora Eugenia Latapí Naturaleza, 1931. Página opuesta: © Irmgard GrothKimball, Flores, 1948-50.

grafa, primero que todo, por vocación... Es­cu­chando siempre el grito angustioso de la mujer, y que sólo demanda igualdad. Yo he concentrado mis esfuer­ zos, como dije antes, tanto como es po­si­ble, en producir en mi trabajo, y lo digo sin vana modestia, fotografías que sean más que reproducciones de cuadros; quiero acercarme lo más que pueda al pintor. Éste es mi problema interno, ésta es mi constante agitación”. Las obras fotográficas de Santibáñez aparecieron en revistas como El Universal Ilustrado (entre 1920 y 1922), Jueves de Excélsior (entre 1923 y 1926-1927) y en Rotográfico (1929), entre otras. María Amparo Hernández trabajó en la primera mitad de los treinta para las revistas México al día, Todo y Revista de Revistas. Se convirtió en una pro­ fesional especializada en retratar damas del espec­ táculo o reinas de belleza. Su mirada posee mucho de los esquemas de lo sensual hacia el cuerpo fe­ menino que podría definirse más desde la mirada masculina, lo que la hace una singular fotógrafa dentro del medio de la farándula dominado por los registros del fotógrafo varón. Estos son sólo unos cuantos nombres de fotógra­ fas que ejercieron el oficio. Porque los primeros años de la década de los cincuenta vieron una in­ usitada aparición de profesionales y aficionadas. Además de muchas otras viajeras —que lo mismo eran fotógrafas que antropólogas— que seguían registrando los entornos mexicanos desde años antes: las estadunidenses Allie Bramberg Bode (1925), Laura Gilpin (1932-1946), Elsie Clew Parson a fina­ les de los treinta y Rosa Harvan (1940); o la alema­ na Úrsula Bernat (1950-1952), sobre todo en el registro arqueológico. La historia de estas creadoras inicia apenas, pues los aportes de muchas recién comienzan a ver luz. Hay algunas bien conocidas, escasamente un pu­ ñado, pero de cientos es evidente que necesitamos saber más. n

Otras miradas. Fotógrafas en México, 1872-1960 es un proyecto que se exhibe hasta el 14 de agosto en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México. Fue co-patrocinado por este museo y Casa de Amé­ rica en Madrid, en donde se verá entre el 28 de septiembre de 2011 y enero de 2012, en coordinación con Canopia Gestión Cultural. La curaduría e inves­ tigación estuvo a cargo del autor del presente texto.

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Huamantla, Tlaxcala

Arriba: © Rosaura Pozos Villanueva De la serie Encierro Huamantla, Tlaxcala Agosto, 2005

Encierro Rosaura Pozos

Página opuesta: © Rosaura Pozos Villanueva De la serie Encierro Huamantla, Tlaxcala Agosto, 2005 37


Š Rosaura Pozos Villanueva De la serie Encierro Huamantla, Tlaxcala Agosto, 1996

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Š Rosaura Pozos Villanueva De la serie Encierro Huamantla, Tlaxcala Agosto, 2006

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© Rosaura Pozos Villanueva De la serie Encierro Huamantla, Tlaxcala Agosto, 2006

Página opuesta, arriba: © Rosaura Pozos Villanueva De la serie Encierro Huamantla, Tlaxcala Agosto, 2006 Página opuesta, abajo: © Rosaura Pozos Villanueva De la serie Encierro Huamantla, Tlaxcala Agosto, 2010 40


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© Rosaura Pozos Villanueva De la serie Encierro Huamantla, Tlaxcala Agosto, 2006

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niciado como una copia de los encierros de toros en honor a San Fermín que se realizan en Pam­ plona, España, desde 1954, en el poblado mexicano de Huamantla, Tlaxcala, se lleva a cabo un evento que cada agosto convoca a miles de personas. Comúnmente conocido como Huamantlada, dicho acontecimiento adquirió características propias a mediados de los setenta, cuando se creó un circuito de varias calles cerradas en las que se soltaron toros para entretenimiento de los aficionados a la fiesta brava. Desde entonces, en punto de las 12 horas del tercer sábado de agosto y después de permanecer desde la media noche del día anterior en cajones donde casi no pueden moverse, 25 toros son libera­ dos para ser asediados por la multitud y convertir­ se en el centro de un acontecimiento que culmina dos o tres horas después, una vez que el cansancio y las heridas de los animales no les permiten ya responder a la provocación, y varias personas han resultado heridas. n

Rosaura Pozos Villanueva

Trabajó como reportera gráfica en diarios de circu­ lación regional y nacional. Ha participado en 17 exposiciones colectivas y realizado exposiciones individuales en Tlaxcala, Puebla, Veracruz, Zacatecas y Distrito Federal. Actualmente desarrolla proyectos fotográficos de manera independiente.

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© Alberto Ibáñez

Fotografía Contemporánea en

oaxaca Abraham Nahón

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fotografía contemporánea de oaxaca

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a complejidad cultural y social que existe en Oaxaca convierte a esta entidad en territorio fértil para el surgimiento de mitos, fantasías y es­ tereotipos que insisten en simplificar su historia profusa, avivada por una realidad heterogénea. Considerada desde una (limitada) perspectiva cen­ tralista (y neocolonial) como “atrasada” o “pintores­ca” por la significativa presencia de pueblos in­dígenas y negros, para la mayoría es difícil lograr concebir­ la más allá de esa mirada burocrática y folclórica que la ha enclaustrado tercamente en una imagen intemporal, idílica y estática. Una mirada conve­ nientemente complaciente que no da cuenta de la presencia de los procesos de modernidad experi­ mentados en la entidad en los siglos xix y xx, cuyo resultado como bien señalan algunos autores, propició el surgimiento de una modernidad alterna­

© Cecilia Salcedo, Barca de madera

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tiva que implica, desde su propia singularidad y con­ tradicciones, múltiples pasajes e imágenes que re­afirman una diversidad (donde se entretejen en variados matices tradición y modernidad) que se re­ siste a la homogeneizante globalización. Esta intrincada y desbordante realidad oaxaque­ ña ha suscitado la atracción de viajeros, fotógrafos, cineastas y artistas gráficos. La fotografía reveló a Oaxaca desde la segunda mitad del siglo xix. Los aventureros y fotógrafos Desiré Charnay, Teobert Maler, Charles Alexander Hamilton, William Henry Jackson, Charles B. Waite, Guillermo Kahlo, Hugo Brehme, entre otros, fueron fraguando desde dis­ tintos enfoques y afanes las imágenes que plasmaron (principalmente hacia el exterior) algunos rasgos de su historia e identidad, así como de la cultura de sus pobladores.


fotografía contemporánea de oaxaca

El fotoperiodismo abordó la etapa del proceso de modernización de la entidad en los últimos años del porfiriato: desde las construcciones arquitectó­ nicas notables en la propia ciudad de Oaxaca, hasta los grandes proyectos de desarrollo como la instalación del ferrocarril transístmico o la empre­ sa de consolidación comercial y marítima del puerto de Salina Cruz, sin dejar de lado las expe­ riencias de la etapa revolucionaria mexicana y los desastres naturales, como el temblor registrado en 1931, este último suceso registrado cinematográfi­ camente por el ruso Sergei Eisenstein. En las décadas de 1930 y 1940, se da el surgimien­ to de varios estudios fotográficos que funcionaban como negocios familiares, destacando “Foto-Estu­ dio Iris” de Aarón Pérez Yescas, “Foto Rivas” de Al­ fonso Rivas Bañuelos o “Foto-Estudio Velásquez”.

El oaxaqueño Sotero Constantino Jiménez, retrata en su “Estudio Jiménez” a los hombres y mujeres del istmo. En estos años, el oficio fotográfico se con­ centró principalmente en los espacios cerrados, las escenografías y los retratos o en algunas colabora­ ciones destinadas a los periódicos y revistas ilustra­ das de difusión local. Aunque no faltaron fotógrafos ambulantes situados en sitios turísticos o brindan­ do sus servicios en las ceremonias sociales. En el siglo xx, se multiplican las miradas en Oaxa­ ca y se generan nuevas propuestas visuales iden­ tificadas con el espíritu de la modernidad artística proyectada por creadores tan destacados como Edward Weston, Tina Modotti, Manuel y Lola Ál­ varez Bravo, Henri Cartier Bresson, Juan Rulfo y un largo etcétera. Las recurrentes aproximaciones ar­ queológicas, antropológicas o artísticas, fueron

© Nadja Massun

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Arriba: © Victorio D’Onofri, Amaranta Ama. Abajo: © Daniel Weinstock Página opuesta: © Edson Caballero, Día de muertos, Etla.

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fotografía contemporánea de oaxaca

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fotografía contemporánea de oaxaca

revalorando la arquitectura y la cultura mesoame­ ricana, resaltado rostros, acentuado paisajes, narran­ do sucesos o inventando formas para ahondar los límites visuales de nuestra percepción y de nuestra conciencia social. Estas propuestas estéticas, ligadas al potencial de reproductibilidad de la fotografía, ocasionaro, como bien señaló Benjamin, cambios en los modos de significación y en la percepción sensorial, modifi­ cando la experiencia colectiva, las prácticas sociales y la propia subjetividad. Las distintas narrativas visuales en torno a Oaxa­ ca han trastocado definitivamente nuestra forma de mirar y de reconstruir esta realidad. De algún modo todo este trabajo fotográfico se sedimenta y potencializa cuando el reconocido artista y pro­ motor cultural, Francisco Toledo, decide formar en

1996 el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo, que se suma al intenso trabajo cultural y artístico realizado desde 1988 con la apertura del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (iago). Con esta iniciati­ va cultural, donde colaboraron diversos fotógrafos y artistas vinculados a Oaxaca, se logró revalorar el trabajo fotográfico dándole un lugar central como expresión artística, al difundir obra de gran calidad tanto de autores nacionales como extranjeros, a la vez que se promovieron e impulsaron talleres de formación y consolidación de creadores (principal­ mente jóvenes) nacidos o radicados en la entidad. Por su parte, desde 1998, la revista Luna Zeta (www.lunazeta.com) ha contribuido a la difusión de la literatura y de las artes visuales tanto en el propia entidad como a nivel nacional. La fotografía ha ocupado un sitio central entre sus páginas, al

Arriba: © Eva Lépiz Página opuesta, arriba: © Marcela Taboada Página opuesta, abajo: © Eleuterio García, Juegos peligrosos, de la serie Vida comunitaria

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Arriba: © Judith Romero Joyero, de la serie Oficios, 2011 Abajo: © Alejandra Echeverría Medidores, de la serie Caligrafía urbana. Página opuesta: © Iván Alechine, Huautla, 2010

integrarla con sus múltiples registros creativos o presentarla como un elocuente recurso testimonial en una sociedad plagada de conflictos sociales. Uno de ellos, ineludible por su impacto en toda la so­ ciedad oaxaqueña, fue el movimiento social de 2006, el cual fue registrado de manera relevante en el libro de ensayos y fotografías Memorial de agravios. Oaxaca, México, 2006 (Marabú Ediciones), bajo la coordinación y financiamiento del pintor Rubén Leyva. Esta publicación permitió revalorar a la fotografía como testimonio documental y como medio artístico para expresar las realidades pro­ fundas y contradictorias que yacen en la sociedad oaxaqueña. A iniciativa de la revista Luna Zeta, y bajo mi coordinación, surge la propuesta de realizar un libro sobre la Fotografía Contemporánea de Oaxaca, el

cual fue seleccionado para ser apoyado por el Pro­ grama de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales del Fonca y Conaculta. Con la finalidad de fortalecer y ampliar el traba­ jo creativo para la edición, se solicitó el apoyo de los artistas Rubén Leyva y Francisco Toledo, a fin de concretar una coedición con Marabú Ediciones y el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo (cfmab). La intención fue conformar una publicación que integrara tanto la obra de artistas de reconocida trayectoria como el trabajo de jóvenes fotógrafos que mostrasen una alta calidad y que fuesen a su vez representativos de la fotografía contemporánea de Oaxaca. La muestra que presenta la revista Cuartoscuro en esta edición, incluye a los fotógrafos participan­ tes en el libro de Fotografía Contemporánea de Oaxaca: 51


© Luna Maran, de la serie Recorrido, 2001-2010

© Rubén Leyva, Escala, de la serie Arte involuntario

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fotografía contemporánea de oaxaca

© Graciela Iturbide

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Š Jorge Luis Plata


© Antonio Turok, Copala. © Juan Carlos Reyes, Toledo.

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Arriba: © Mari Jose Abajo: © Francisco Toledo Página opuesta, arriba: © Jorge Luis Santiago Carnaval, San Martín Tilcajete, 2009 Página opuesta, abajo: © Rame Jordan, de la serie Carnales bajo el puente, 1999 56


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fotografía contemporánea de oaxaca

Arriba: © Baldomero Robles, Camino a la casa del novio. Página opuesta, arriba: © Domingo Valdivieso, de la serie Fábrica de San Agustín. Página opuesta, abajo: © Jorge Acevedo

Graciela Iturbide, Pedro Valtierra, Jorge Acevedo, Cecilia Salcedo, Antonio Turok, Marcela Taboada, Alejandro Echevería, Daniel Weinstock, Vitorio D´Onofri, Juan Carlos Reyes, Ivan Alechine, Alber­ to Ibañez, Domingo Valdivieso, Ramón Jiménez (Rame), Jorge Luis Santiago, Judith Romero, Baldo­ mero Robles, Edson Caballero, Nadia Massun, Jorge Luis Plata, Luna Maran, Eleuterio García, Eva Lépiz y Mari José. Además de la participación fotográfi­ ca y aportación estética de Francisco Toledo y Rubén Leyva. El libro cuenta con la curaduría de Patricia Men­ doza y Pedro Valtierra. En su publicación, se inte­ gran tres ensayos abordados por los escritores: Patricia Mendoza, Jorge Pech y Abraham Nahón. El cuidado editorial está a cargo de Alfonso Gazga Flores. Y el diseño editorial lo realiza Judith Romero

y Rubén Leyva. Este libro estará publicado en sep­ tiembre de este año. Ante el vértigo de imágenes comerciales y este­ reotipadas en esta sociedad del espectáculo y del horror, es necesario un remanso que nos permita confrontar este torrente y habitar por un momento imágenes placenteras, sensibles y desafiantes que amplíen los confines de nuestra mirada. Imágenes estéticas que resalten la vitalidad de la fotografía contemporánea en Oaxaca, con sus nuevos expo­ nentes, al registrar momentos esenciales de una realidad fecunda y abundante. Aquí se presenta sólo una muestra de este anhelo secreto de volver a contemplar (y convivir en) un espacio común, tangible y colectivo, donde se reencuentren nueva­ mente nuestras miradas. n 59


Simetrías

Historias intervenidas Jesús Reyes Cordero

Délicatessen/ aguarden los cambios de luz/sobre los valles inocentes/suspiren las sillas/apaguen esa estrella/ de alas azules/que bajen los ángeles/y afilen sus dagas/ una pastilla naranja debajo/de la lengua se disuelve/por si de nada sirve amortiguar/los chillidos de agónicos/ puercos sacrificados/borren esa luna/giren esas aspas/ súbanle a la música.

S

i nosotros no hemos desarrollado hoy el gusto por los espacios irregulares se debe a que no pensamos en la casa como envoltura, como protección, sino como caja. Fuera de algunos ejemplos aislados, los espacios curvos no aparecen en la arquitectura doméstica. Amantes de

las rectas y los ángulos, nuestros objetos domésticos par­ ten del ángulo recto, con excepción del lado derecho de los pianos de cola, cualquier desviación resulta sospecho­ sa. La asimetría significa rareza, en el mejor de los casos exquisita, en el peor disoluta. Bien puede ser esa consecuencia de disciplinas visual­ mente expresadas lo que pone fuera del límite las casas de pescadores y campesinos. Desde luego ocasionalmen­ te se encuentra en la arquitectura vernácula simetría la­ teral o concéntrica, pero en general es accidental. Las casas se van formando o deformando por adición de volúmenes sin relación entre sí, que es lo contrario de la práctica de los constructores profesionales de hacer planos definidos y realizarlos íntegramente.

Fotografía: © Eduardo Román Quezada, Intervención plástica: © Alfonso López Monreal, La abundancia, Villa de Cos, Zac.

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Por encima de todo, la arquitectura vernácula no carece de identidad, elemento esencial para cualquier vivienda que aspire a ser digna (como la comida), es mucho más que un estilo, que no tiene paralelo en el mundo urbano. En el pasado toda la humanidad civilizada le reconocía a la comida un carácter semisagrado, y en la necesidad de proteger las cosechas, produjo los Silos, rama esencial de la arquitectura vernácula. La casa recipiente o depó­ sito ha sido considerada demasiado prosaica. Los arquitectos miran mal las casas y aldeas rurales; generalmente son los artistas, escritores, fotógrafos y mú­ sicos quienes son sensibles a su encanto. Los pintores paisajistas, especie ya casi en vías de extinción, distinguen a veces, fuerza y belleza en un aparente caos. Es probable que el extraordinario auge que tuvo la pintura de paisaje en el siglo xx en México, haya sido sus­ tituida por la fotografía de paisaje a lo largo y ancho del país, dadas las características y condiciones geográficas de la extraordinaria diversidad visual del paisaje mexi­ cano y en consecuencia la proliferación de fotógrafos que han registrado los acontecimientos de muy diverso orden en el acontecer del país. La fotografía articula la historia, imagen que se hizo relato, demuestra que la fotografía puede ser inscripción y escritura a la vez. Las fotografías de Eduardo Román Quezada se sitúan en esta tradición histórica.

Sin título, Fotografía: © Eduardo Román Quezada Intervención plástica: © Alfonso López Monreal, Altavista, Zac.

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Historias intervenidas se sitúa en el ámbito específico de Zacatecas: adoberas, cascos de hacienda, pozos, bebede­ ros circulares para los animales, mezcalerías, corrales, tumbas, cementerios, fortalezas de adobe para proteger las huertas, vestigios arquitectónicos y sitios arqueológicos: Altavista, Chalchihuites, espacios que han sido adop­tados e intervenidos en función de una escenografía ritual-ce­ remonial primigenia, como las intervenciones pictóricas que realiza Alfonso López Monreal con algunas de las foto­grafías de Eduardo Román Quezada: fusión y recrea­ ción a partir de la imagen fotográfica para otorgarle una narración visual, un discurso pictórico. Escritura sobre escritura, escritura pictórica sobre es­ critura fotográfica que conforma una doble, estricta fusión narrativa, logrando así volver a crear una obra plástica del paisaje en su conjunto, todo lo cual nos permite re­ flexionar sobre el tema de sus intervenciones: alegoría de la violencia, naturaleza muerta, evocación de víctimas ino­centes del sacrificio. Este interés de Alfonso, en espe­ cífico por estos temas, refleja la fuerza expresiva a través de sus composiciones, gráficas-cromáticas sobre los espa­ cios fotográficos que Eduardo Román Quezada ha captu­ rado en su caja a través de su ventana mágica. Todavía nuestra casa sigue siendo nuestra envoltura: la pintura, la poesía y la música. n


Filosofía, fotografía y arte

¿Cerramos los ojos… o los abrimos? Saúl Serrano

L

o que todos los seres humanos desean es vivir en paz y felices. Por ello han luchado millones de personas e instituciones durante toda la historia social. Esa ha sido la marca de evolución que parece revertirse desde el siglo pasado y peor se manifiesta en el presente. La lucha hu­ mana ha sido por la civilización, por convivir en socieda­ des civiles —no militares— respetuosas del prójimo. Si ignoramos la barbarie lo que generamos es su desarrollo y expansión. Las nuevas tecnologías, cámaras, procesos de distribu­ ción, etc., permiten ver lo que sucede casi en el instante que acontece. Para que esto sea posible decenas de per­ sonas trabajan en una cadena necesaria que llamamos sistema de información. Muchas veces la base está sólo en reporteros y fotógrafos de prensa, quienes tienen que estar cerca de los acontecimientos, quienes los registran bajo la mirada ética de su medio informativo. Los informadores arriesgan la vida, muchos ya la han perdido para que nosotros podamos ver las cosas como son, como parecen ser, como han sucedido. Pero no por verlas entendemos todo el fenómeno que está detrás. Mi­ ramos la punta del iceberg, apenas un boceto de algo más profundo. Pero sentimos que los humanos en las fotografías han pasado un tremendo sufrimiento, sufrimiento que se expande a su familia, a la comunidad, al Es­tado e inevita­ blemente al país y —como ya sucede— al mundo. Todos esos actos tienen consecuencias expansivas. En este contex­ to, mostrar la realidad es un deber social. Eugene Smith, Sebastián Salgado, Capa, entre decenas de fotógrafos han mencionado que la cámara no puede cambiar la realidad, pero muestra lo que debe ser cam­ biado, lo que no debe suceder más. Vemos lo que no deberíamos ver, es cierto, pero no producto de la censura o autocensura, sino de la no exis­ tencia de tal hecho. “Si no quiere ver dolor en el humano, ¡no lo genere!”, decía Alexis Carrel en La Incógnita del Hombre (Ed. Diana). Carrel señala que la belleza moral es la base de la civi­ lización, sin ésta los individuos pierden el rumbo y ge­ neran sufrimiento. El momento presente ni siquiera se tiene que describir. Pero sorprende que aún se siga sata­ nizando a los fotógrafos que capturan pequeños momen­ tos de la realidad del país. Deberíamos darles las gracias en lugar de voltear la cabeza. Muchas personas, a quienes se les enseña imágenes de la prensa publicadas este año, personas preparadas, cultas, sensibles, que aman la fotografía, que la respetan, pasan rápido las fotos, las brincan o no las ven, mucho menos las observan, sienten que son desagradables… llegamos a tal punto de enajenación que la realidad que

debemos cambiar no la contemplamos. Esta negación es producto de una fórmula comercial muy cercana a la fotografía, incluida la artística que yo defiendo, en la cual lo “bonito” sustenta todo, lo que es “agradable”, todo en

© Bernandino Hernández/ cuartoscuro . com Acapulco, Guerrero, Méx. 22 de febrero, 2011

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el reino de los cuentos, el “mundo feliz”, el sueño ameri­ cano, el ideal de la clase media y alta de nuestro país. Vemos bonito lo que no nos cuestiona, lo que no nos in­ forma, lo que nos enajena. La belleza es importante, pero más lo es la paz y el bienestar de todos. ¿Qué puede contrarrestar la visión televisiva? ¿La des­ información? ¿Cómo proceder para que la realidad, así cruda e injusta, inmunda y descarnada, pueda ser accesible a los espectadores? Es importante ver lo que sucede, sin ese conocimiento las posibilidades de juicio serán siempre erróneas y continuaremos la espiral de dolor y sufrimiento que parece no poder detenerse. Si no sabemos que muchos mexicanos viven sufriendo, que viven torturados, que las condiciones de incultura, desempleo, marginación —como se ha repetido hasta el cansancio— son las generadoras apa­rentes de todo el su­frimiento. Si no enfrentamos la realidad para poder hacer algo más justo, ¿cómo poder curar la enfermedad si no queremos ver sus síntomas, si

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no damos la cara a esa parte putrefacta que amenaza contagiar todo el cuerpo si no la curamos? No querer ver implica cierta complicidad: “Que los de­ más se aniquilen mientras no me pase a mí”. Y así de­jamos que todo suceda cada vez con mayor inhu­ma­nidad, con menor belleza moral. Hoy decenas de fotógrafos y periodistas siguen trabajando para que tengamos una idea mínima del mo­ mento histórico en el que vivimos. Ignorar su trabajo, dar la espalda porque sus fotos incomodan a la sociedad, a la autoridad, al individuo, es no darnos cuenta del sig­ nificado, hay que entender que trabajan para que no sigamos ciegos e indiferentes. Duele ver su trabajo, duele ver la realidad, pero más dolerá ser indiferentes y permitir que con nuestra igno­ rancia se aliente a quienes están haciendo de México un enorme cementerio. n saulser@yahoo.com.mx


Procesos fotográficos alternativos

Más que rapidez, la apuesta es por el pensamiento Anasella Acosta

La nueva tecnología se usa para privar a los pueblos de la libertad de expresión y de su privacidad… Robert Fisk

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uerto de Veracruz. La finalidad de la práctica de los procesos fotográficos alternativos es incentivar al pensamiento, convocar a las ideas, ejercer la memoria, para obtener una imagen como resultado de un proceso de vida, en la que confluyen experiencias individuales en medio de un ser colectivo. Esta es una de las reflexiones que tuvieron lugar durante el Segundo Encuentro Inter­ nacional de Procesos Fotográficos Alternativos, rea­lizado en Xalapa y en el puerto de Veracruz del 7 al 9 de julio. Lo anterior convierte a las técnicas fotográficas recupe­ radas del pasado y su hibridación con las digitales, en surtidor de posibilidades al servicio de la creación. Dijo la estadunidense Gale Lynn: “estos procesos en combina­ ción con los digitales ofrecen oportunidades para los es­ tudiantes”. Sin embargo, alertaron los expertos que participaron en ese encuentro, “la tecnología avanza más rápido que el proceso de creatividad” y hay una merma en la calidad educativa desde el nivel básico que se ve reflejada en las formas “repetitivas” o “burdas” de hacer imágenes a tra­vés de cualquier proceso o técnica, pues no se está enseñando a las personas a pensar, y ahí —previnieron— puede estar el problema primero en cuanto a la creación fotográfica. Y es que “una imagen no va a valer más por estar impresa en platino, lo importante es la imagen no si es platino”, expresó la investigadora Laura González. A su vez, José Antonio Rodríguez recordó que desde la inven­ ción fotográfica los avances tecnológicos que se han ido presentando paulatinamente han pretendido relegar a su antecesor, y los fotógrafos han presumido estar a la van­ guardia, pero todo esto “difiere de la creatividad visual que debe ser el meollo de todo el asunto… Así como hay cosas espantosas en lo digital, también en ferrotipo o ambrotipo… La creatividad no depende de la técnica, sino de lo que se trae dentro, de la historia, la educación”. Otros se refirieron a la necesidad de pasar de la etapa del divertimento de la experiencia técnica en el laborato­ rio al aprovechamiento de ésta, para así transmitir un discurso con eficacia. Dijo Juan Carlos Valdez, director de la Fototeca Nacional: “Tener conocimiento de una téc­nica no implica hacer buenas imágenes… (hay que) de­sarrollar ideas, conceptos…Las técnicas del siglo xix han sido tomadas en muchos casos como divertimento... (pero) en realidad su recuperación y adaptación significa mayores posibilidades de expresión para el creador y de disfrute para los espectadores”.

En opinión del investigador Carlos Córdova la evolu­ ción tecnológica se caracteriza por ser “una evolución destructiva que caracteriza a la industria”, y que de acuerdo con el discurso corporativo relega a la tecnología anterior, la “destruye, no la compara”. Hubo quienes ya arrebolados en su hacer alternativo lanzaron declaraciones o manifiestos en torno a la fotogra­ fía, como Jorge Camarillo y Daniel Mendoza. Expuso Ca­ marillo: “A partir de hoy declaro liberada la fotografía del yugo esclavista de su mercantilización. Dando ahora libertad plena a la experimentación artística, sembrando el conocimiento de las técnicas artesanales de la fotografía…” Para el guatemalteco Luis González Palma, artista in­ vitado de honor en este encuentro, cuyo trabajo recurre a diferentes técnicas, tanto “alternativas” como digitales, “las imágenes no nacen por ósmosis, son el resultado de un proceso largo, tienen que tener toda la experiencia e intensidad de mucho tiempo… La inspiración se constru­ ye; hay que estar atento al mundo; lo importante es pensar”. Lamentablemente en su segunda edición, este encuen­ tro organizado por la Universidad Veracruzana y la Fo­ toteca de Veracruz, no convocó un número significativo de pro­fesores y estudiantes. n

© Jorge Camarillo Para Allan Poe Ferrotipo en acrílico. Toma realizada con cámara 4x5.

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25 años de retratar al país

25 años

de una agencia independiente Rebeca Monroy Nasr

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na habitación en un viejo edificio de la co­ lonia Roma albergaba el talante e in­terés de algunos jóvenes que mostraban sus cámaras de 35 mm como credenciales o estafetas de trabajo. Las mentes ágiles de algunos, la incansable ver­ borrea de otros, los encuentros intelectuales, conceptuales e ideológicos no dejaban de sonar en el ambiente. Pero algo privaba sobre todo: el interés honesto, nato y claro por la fotografía documental que se gestaba en esos años de fra­ gores y batallas en las calles de las urbes latinoa­ mericanas. Era la Ciudad de México de los años ochenta, se percibía el sino de aquellos que no queríamos repetir una historia, deseos de romperla, de tra­ bajar con los puños, con las letras pero sobre todo convencidos de que la fuerza infinita de las imágenes nos ayudaría a convencer a los demás, a mostrarle al mundo aquello que el statu quo y el mismo Estado-gobierno-priístas, habían calla­ do, ocultado, soterrado o menospreciado por décadas: el aliento del silencio. Sentíamos, por lo menos así lo percibía yo desde la trinchera de la novatez, que la sangre fluía para dar cabida a nuevas y mejores esperanzas, que las fotografías llevarían en su entraña una ola de denuncias que mostraría lo que tanto se negaba y maldecía: la pobreza, la indiferencia, el dolor, el asalto, la discriminación, los crímenes de Estado, las formas de vida que no cambiaban y se empeoraban con cada sexenio repleto de promesas y escaso de buenas acciones. Ahí estábamos, preguntándonos con la mirada si en verdad lograríamos transformar las cosas y moverlas con la iconografía de la rebeldía, de la desazón, de la contradicción. Todas estas palabras que ahora parecieran estar en desuso, hicieron que nuestros ánimos no se permearan por la indiferencia sino por la convicción y el amor al otro. Así se gestaron muchas batallas con las cámaras, con las lentes, películas forzadas a 1600 para evitar el flash, la preeminencia del gran angular por la deformidad que causaba en los seres políticos, por su acento en ciertos objetos, * Investigadora de la Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia 66

la baja velocidad, el interés por encontrar el án­ gulo visual poco frecuente para capturar la nota más irredenta, aunque no se fuese a publicar. Ahí en medio de ese caos de voces, de clicks, de lentes intercambiables, estaba Pedro Valtierra, recogiendo fotos para hacer nuestras credencia­ les de fotógrafos independientes. Ahí se gestó en él, creo yo, la opción de moverse por sí mismo, de andar entre los polvos de plata con fiereza, con la convicción de quien “paga manda” y qué mejor que ser autónomo e independiente para ser tu propio amo. Ese joven que mostraba sus por­tafolios y encaraba a los demás, él no tenía la certeza pero seguramente intuía la necesidad de crear un mundo de imágenes diferentes, nove­ dosas, denunciantes, una gramática visual, como señala jar, que no se fundiese en la noche de los sueños y convirtiera este imaginario de la denun­ cia y la rebeldía en un bastión de lucha. Fue tras él, y lo consiguió. Otros salimos del camino de la fotoproducción para dedicarnos a otras tareas, nobles también. Pero él se ha mantenido fiel a sus principios, convencido de sus planteamientos, seguro de su trabajo y de la fuerza inaudita de sus imágenes. Así por lo menos me parece que su paso por los medios impresos en donde trabajó durante años como en unomásuno y La Jornada, le brindaron la oportunidad de comprender la necesidad de la independencia laboral. Arriesgado como es, pues ni una guerra nica­ ragüense ni las metrallas guatemaltecas ni los soldados federales han detenido su paso, mucho menos la contienda diaria para forjar su propia em­presa. Hizo un primer esfuerzo con la agencia imagenlatina en 1984, dos años duró en ese in­ tento. Estamos así a 25 años de su sueño. La creación de la agencia Cuartoscuro cumple hoy sus bodas de plata, gestadas por la idea que un joven en una habitación cerrada al exterior, sin ventanas o tal vez pintadas de negro, iluminado por la escasa luz ámbar, enmarcado por la sombra de una ampliadora y sus portanegativos, con el olor a metol en la piel y la nariz, a hc-110, a ácido acético, al hiposulfito de sodio: todos ellos en pleno pleito con un lavado rápido para entregar

a un diario o revista, secando las copias en la tortuosa secadora que las abrillantaba pero que dejaba los papeles enchinados a fuerza de tanto calor. Ahí seguramente concibió, dentro de ese cuarto oscuro, la creación de su agencia. Considerado como la cocina de la fotografía, a casi cien años de la creación de la primera agencia de Casasola, a noventa de la gesta de Fotografías de Actualidad de Enrique Díaz, hoy festejamos este logro que otros concibieron e intentaron pero que hoy ayuda a formar nuevas miradas, nuevas posturas, conceptualizaciones y reivindicaciones visuales de tintes sociales, políticos y culturales que alguna vez emergieron de la plata sobre gelatina, ahora lo hace desde los pixeles en ciberespacios. Estoy segura que desde ahí abrevarán nuevas y mejores formas de traba­ jo visual. Ahí es donde la función de esta agencia cobra mayor vida por mover a los jóvenes, por dotarlos de un espacio, por reunir materiales de una memoria visual que conforma nuestro patrimonio cultural, pero sobre todo por la enorme aportación de tener una agencia informativa que no decora las revistas oficiales, que no cumple las recomen­ daciones presidenciales, sino que persigue su ideal de dotar de materiales de denuncia, de re­ tazos de realidad que dan cause al imaginario alternativo de una sociedad que se merece muchas cosas más de las que ahora tiene, que busca diri­ gentes honestos, que capta el autoritarismo y la barbarie para evitarlos: una lección de historia. Imágenes que lograran dar cause a que converjan mejores ambientes sociales, que develen la rique­ za material y humana que tenemos. Por ello, celebrar los 25 años de la Agencia Cuartoscuro y su hermana la revista Cuartoscuro, que recientemente cumplió su mayoría de edad, es celebrarnos, porque desde ellas y con ellas han estado los fotógrafos más talentosos, los historia­ dores y críticos de la imagen de este México ahora secuestrado, porque desde sus páginas hemos asistido al luto, pero también a la fiesta, al regocijo, al incansable ánimo y búsqueda que no merma en las generaciones de mexicanos que sabemos algún día tendremos mejores y mayores frutos: porque los merecemos. La familia de origen zacatecano Cuartoscuro con su agencia, su revista, sus gestores, sus men­ tores con Ana Luis Ansa, Eloy Valtierra, Anasella Acosta, sus productores y todos lo que las han hecho posibles hasta este día celebratorio, subra­ yan un lema: nunca más en el olvido, en el cerro­ jo, en el encierro o el clóset. Abrir, mostrar, develar, presentar, reproducir, afianzar, difundir, son sólo algunos de los verbos que genera un proyecto tan claro y fuerte como el que hoy fes­ tejamos a todas luces. Cuartoscuro, cocina que forja la vida desde adentro, de la entraña para afuera, presencia inaudita del alma. n


25 años de retratar al país

Veinticinco años de la Agencia Cuartoscuro Alberto del Castillo

L

as imágenes tienen una naturaleza polisémi­ ca que admite siempre múltiples lecturas. Por lo general se intenta mediatizarlas a partir de los pies de foto. Su control por parte del Esta­ do o de intereses particulares es mucho más di­ fícil que los textos escritos, y ello obedece a su naturaleza ambigua, que admite siempre nume­ rosas interpretaciones. Como nos ha recordado oportunamente la historiadora Ana María Serna, en 1968 la agencia noticiosa independiente amex se encargó de dar a conocer al mundo la masacre del 2 de octubre a través del relato extraído de una cinta magne­ tofónica que logró registrar el periodista Juan Ibarrola en plena balacera. El único medio que se interesó en tal producto fue el suplemento de Fernando Benítez, La cultura en México, de la re­ vista Siempre, que lo publicó con fotos de María y Héctor García como parte de un número ex­ traordinario que dio cuenta de la represión contra los estudiantes en uno de los momentos más vergonzosos de la historia de la prensa en México, en la que, por cierto, algunos fotoperio­ distas fueron heridos y vejados y otros nos han platicado años después sus tragedias personales ocurridas aquella tarde en Tlatelolco, como En­ rique Metinides de La Prensa, o Daniel Soto y Je­sús Fonseca, de El Universal, entre algunos otros, de algunos más, después de 40 años seguimos espe­ rando su testimonio. El gobierno de Echeverría reaccionó rápido; para cubrir ese “cáncer” representado por una agencia independiente, y creó la agencia oficial Notimex, que ahogó a su competidora, prohi­ biendo a los medios cualquier vínculo con ella y obligándola a desaparecer. Nada más peligroso para la historia oficial que el trabajo del periodis­ mo independiente. La diversidad fotoperiodística del 68 aún nos asombra, sobre todo si la comparamos con la

* Investigador del Área de Historia Social y Cultural del Instituto Mora y coordinador de la Línea de investi­ gación “Historia Social e Imagen” junto con Rebeca Monroy en el Posgrado de Historia y Etnohistoria de la Escuela Nacional de Antropología e Historia.

homogeneidad con la que reportajes, editoriales y notas de los periódicos se plegaron a la teoría de la conjura anticomunista y a los parámetros de control del régimen de Partido de Estado que gobernaba al país en aquellos años. Un par de décadas después, el contexto fue distinto, el partido en el poder empezó a perder terreno, en forma gradual pero irreversible, y las voces heterogéneas de la población civil comen­ zaron a manifestarse de manera cada vez más clara y estruendosa. Tal es el contexto en el que surge Cuartoscuro, que tiene sus antecedentes de largo alcance en la Agencia Casasola, en la Agencia Fotografías de Actualidad, del gordito Enrique Díaz y en la Agencia de los Hermanos Mayo, pero que al mismo tiempo obedece a una realidad política y cultural mucho más compleja, la del último cuarto del siglo pasado, ya sin in­ expugnables tlatoanis de piedra como Díaz Ordaz y con un muro de Berlín en proceso de estallar en mil pedazos. Una nueva realidad local e inter­ nacional exigió otro tipo de respuestas de parte de periodistas y fotógrafos. n

Hablar de los 25 años de la Agencia Cuartoscuro es hablar de una empresa independiente. Es hablar del periodista y fotógrafo Pedro Valtierra y su trayectoria, de su paso por el unomásuno de Becerra Acosta, y del proyecto fotográfico a su cargo en los años iniciales de La Jornada, cuestio­ nes que implicaron un quiebre importante en la historia del fotoperiodismo en México, al repen­ sar de manera radical el concepto y el posiciona­ miento de las imágenes dentro del discurso periodístico Aquí es importante subrayar el trabajo de Pedro como corresponsal de guerra en Nicaragua, que resguarda cerca de 3,500 imágenes de archi­ vo, con 92 fotos publicadas contra 58 de agencias internacionales en el lapso de abril a julio de 1979, de acuerdo a la rigurosa investigación de Móni­ ca Morales, que nos permite cotejar el salto cuantitativo y cualitativo que ello implica con respecto a su antecedente más relevante, el gran trabajo de Rodrigo Moya para Sucesos en los se­ senta con la cobertura de las guerrillas en Gua­

temala y Venezuela en el año de 1966, con apenas algunos cientos de negativos. La presencia nodal del punto de vista mexica­ no con respecto a otros intereses en los conflictos latinoamericanos es uno de los cambios relevan­ tes entre una y otra etapa, necesario para expli­ carnos las condiciones históricas requeridas para la creación de una agencia como la que hoy esta­ mos presentando. Pero, sobre todo, hablar de Cuartoscuro es re­ ferirnos a un extraordinario trabajo colectivo, que es que le ha construido su esencia y su mejor faceta. En ese sentido, es hablar de la identidad de decenas de jóvenes fotógrafos de distintas generaciones que con su creatividad han modi­ ficado la percepción y la representación de la realidad política, cultural y social de este México tan complejo de principios de milenio. Y me re­ fiero no necesariamente a la historia política convencional del México de estos años, sino a su historia social y cultural, a esa que pone la mira­ da en otros ángulos de la vida cotidiana y nos obliga a repensar lo personal como un asunto político. En este sentido, decía la escritora Susan Sontag que una paradoja interesante con respecto al universo fotográfico consiste en que mientras muchas fotografías concebidas con pretensiones artísticas por sus autores viven sus 15 minutos de celebridad y pasan al olvido en unos cuantos años, otras imágenes periodísticas, pensadas por sus autores como registros documentales de coyuntura, se quedan en el imaginario artístico y pasan a formar parte del imaginario histórico y estético de la sociedad que las produjo y las asimiló. Lo anterior resulta evidente para cual­ quiera que se acerque a distintos trabajos fotope­ riodísticos resguardados en Cuartoscuro. El espacio simbólico que ha cubierto la revista también es digno de mencionar. Entre muchos otros aspectos, yo quiero destacar uno que me atañe directamente. La revista se ha convertido en un espacio de diálogo fundamental entre los fotógrafos y los investigadores, personajes que no caminamos por veredas tan distintas como se piensa convencionalmente. Al menos en los últi­ mos 20 años este diálogo no sólo es cada vez más frecuente, ya es imprescindible. Por ahí he escuchado a algunos intelectuales que afirman categóricamente que los fotógrafos son personas de pocas palabras y que rehúyen el intercambio verbal, ya que su único medio de expresión son las cámaras. Así se ha construido todo un estereotipo que no se sostiene en la vida cotidiana. Sinceramente, no sé de qué fotógrafos están hablando. Con los que a mí me ha tocado conversar, hablan hasta por los codos, de Pedro Valtierra a Antonio Turok y Luis Jorge Gallegos, de Elsa Medina a Rodrigo Moya y Yolanda An­ drade o de Francisco Mata a Eniac Martínez y Enrique Bordes Mangel, cada quien puede am­ pliar la lista de acuerdo a sus filias y fobias. Lo más importante es que estos profesionales 67


El 25 aniversario de la Agencia Cuartoscuro en el Centro Cultural Tlatelolco convocó alrededor de 600 personas. 29 de junio, 2011. © Misael Valtierra/ cuartoscuro . com

Ana Luisa Anza, Alberto del Castillo, Luis Felipe Estrada, Rebeca Monroy y Pedro Valtierra. 29 de junio, 2011 © Hermes Quetzalcoatl/ cuartoscuro . com

de la lente son cada vez más conscientes de la densidad de sus miradas y de la importancia de sus estilos como parte de una cierta visión del mundo. No existe un seminario académico serio sobre la historia de la fotografía que no contem­ ple este diálogo, estas imágenes y estas voces como la materia prima fundamental de su re­ flexión hoy en México y en el mundo. Aquí cabe señalar que la revista Cuartoscuro forma parte de una cultura visual más amplia que se ha ido construyendo en las últimas décadas, con edito­ res sensibles a la imagen, como en los casos de Patricia Mendoza, Alfonso Morales y José Anto­ nio Rodríguez. En este sentido, las revistas Al­ quimia y Luna Córnea son dos compañeras de ruta inseparables que caminan por el mismo sendero. Carlos Montemayor nos recordaba todavía el año pasado que entre los viejos griegos la palabra “idea” significaba imagen, y por ello, decía: “Cuar­

Eloy Valtierra, Víctor Mendiola, Germán Romero, Moisés Pablo y Anasella Acosta durante la presentación de la revista. 29 de junio, 2011. © Misael Valtierra/ cuartoscuro . com

Ganadores del concurso ¡Tianguis y mercados… Sabores y colores!, con los participantes en el aniversario, 29 de junio, 2011 © Misael Valtierra/ cuartoscuro . com

t­ oscuro es ahora parte de nuestra memoria: en su historia gráfica están las ideas o siluetas de Méxi­ co, en sus páginas vemos y pensamos en México. Acudimos a ese espejo donde podemos mirarnos entre los Méxicos que hemos sido, que seguimos siendo. Entre los Méxicos que hemos aspirado a tener, a crear” (Cuartoscuro, núm. 100, febrero-mar­ zo 2010, p. 12 ). Este año se han publicado dos libros impor­ tantes sobre la historia del fotoperiodismo, el de Rebeca Monroy, titulado Ases de la Cámara, que indaga en el trabajo de varias generaciones de fotoperiodistas a través de la mirada penetrante del crítico Antonio Rodríguez y que cubre un pe­ riodo largo, de los tiempos de Don Porfirio al se­xenio de Miguel Alemán. Y sin ponerse de acuer­do, el que Luis Jorge Gallegos presentó recientemente con sus Autorretratos del fotoperiodismo mexicano, publi­ cado por el fce con la pluma extraordinaria de

25 años de retratar al país

Una historia para la historia. 25 años de Cuartoscuro Luis Felipe Estrada Carreón

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l evento que hoy nos convoca es la celebración de los 25 años de la agencia fotográfica Cuar­ toscuro, un acontecimiento digno de celebrarse en cuanto a que en sus más de 500 mil negativos y cerca de 30 mil imágenes digitales podemos observar la historia reciente de México y Améri­ ca Latina; pero la importancia de la existencia de Cuartoscuro no es meramente cuantitativa, sobre todo es cualitativa. Entender qué ha aportado esta agencia al México plural que vivimos requie­

* Profesor de Comunicación y Lengua y Literatura Hispánicas en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán. Jefe del Departamento de Desarrollo e Inves­ tigación en Comunicación y Estudios Culturales de esa facultad. 68

re insertar su historia en otra historia, la de los usos fotográficos. En su indispensable Fuga mexicana Olivier De­broise señala que desde 1839, cuando el da­ guerrotipo llega a tierras americanas, la incipien­ te imagen fotográfica ya maravillaba la visión de los mexicanos de ese siglo, más por sus cualida­ des de reproducción que de representación. La idea de que se pudiera duplicar detalladamente la vista de un instante, hasta en sus más ínfimos detalles, perturbaba la mirada decimonónica mostrando el poder analítico de la imagen y su aptitud para la meditación. La fidelidad de la fotografía, nunca antes vis­ ta, se incorporó con rapidez a la percepción y sen­ sibilidad de esos tiempos, por lo que al asombro

Ana Valtierra retrata al director y fundador de Cuartoscuro. En medio, Perla Valtierra y Ana Luisa Anza. 29 de junio, 2011 © Hermes Quetzalcoatl/ cuartoscuro . com

Carlos Monsiváis, que reanudó el trabajo pre­ci­ samente ahí donde Rodríguez lo había terminado. Es evidente que una parte muy significativa de la historia de México y de sus fotógrafos con todos sus matices y claroscuros está en el gran archivo de esa empresa independiente que es la agencia y la revista Cuartoscuro. Queda pendiente la reanudación del trabajo ya iniciado por Antonio Rodríguez y continuado por Carlos Monsiváis, para develar los misterios depositados en estas imágenes que han transita­ do ya por varias tecnologías pre y post digitales y que resguardan la apasionante memoria de los últimos 25 años. A partir de ello, podremos sin duda re-pensar la realidad nacional y volver a imaginarla, tal como era el deseo de Carlos Montemayor. De ese tamaño es el reto del aniversario que hoy con toda justicia celebramos. n

de la reproducción se sumó el descubrimiento de que esta nueva imagen permitía descomponer la realidad, penetrarla y reconstituirla, con lo que las posibilidades de interpretación se expandie­ ron. En esto radicaba el germen revolucionario del nuevo invento. No obstante, la fotografía se integró velozmen­ te a las necesidades científicas de la época y se asimiló a los gustos y cánones estéticos de las clases privilegiadas. También alimentó el fetichis­ mo de la imagen y ganó un espacio en los altares hogareños, sea con copias de imágenes religiosas o por tratarse de retratos de difuntos y seres que­ ridos distantes que se veneraban en la intimidad. Paulatinamente, lo que encontramos en los archivos fotográficos es el predominio de la repro­ ducción: poses, motivos y situaciones se repi­ten incesantemente, los clisés de los estudios fo­to­ gráficos producen imágenes en serie que brindan información de los gustos e ideas predominantes de una época, pero poco conocimiento de las in­ dividualidades y particularidades de lo retratado. Muchas de esas fotografías han perdido sen­ tido al paso del tiempo, por lo que despiertan poco interés para el observador actual y carecen de sentido para nosotros. Otras, por lo contrario, adquieren una pátina como señala el mismo Debroise, que las erigen en símbolos de una época, y que ofrecen a la mirada del nuevo ob­ servador un matiz que no tuvieron en su momen­ to, un sentido de prácticas políticas, sociales y culturales que no habíamos percibido. Un extra­


Pedro Valtierra entrega la Cámara de Plata, Premio Cuartoscuro a la Trayectoria, a Victor Manuel Monroy, profesor de la enap unam . © Misael Valtierra/ cuartoscuro . com

Ana Luisa Anza, fundadora de Cuartoscuro, durante su intervención en la celebración del 25 aniversario. 29 de junio, 2011. © Misael Valtierra/ cuartoscuro . com

Pedro Valtierra, director y fundador de la agencia Cuartoscuro, fundada en 1986. 29 de junio, 2011 © Misael Valtierra/ cuartoscuro . com

Yadín Andrés Xolalpa recibe de manos de Antonio Crestani, director de Vinculación Cultural del Conaculta, un cheque por 50 mil pesos, premio por haber obtenido el primer lugar del concurso de fotografía ¡Tianguis

ñamiento de estas prácticas que por momentos nos evidencia una nueva forma para nuestra comprensión. Esta epifanía fugaz es la que nos recuerda que el aspecto provocador de la foto­ grafía no desparece del todo, se oculta bajo el ropaje de la tradición. No será hasta finales del siglo xix cuando las técnicas del medio tono permitirán la irrupción de la fotografía a las páginas de lo periódicos y con esto, su integración al discurso periodístico. La aparición de la fotografía renueva la posi­ bilidad de transformar la percepción de los lec­ tores. Sin embargo, su inclusión al lenguaje sensacionalista nuevamente neutralizó el poder de las imágenes fotográficas, que se vieron como subsidiarias del discurso lingüístico, y relegadas a un papel de “ilustración” de lo enunciado. La fotografía sirve únicamente como testimonio de un momento, debe decir lo mismo que el texto,

de insurrecciones a finales de los sesenta, de profundas esperanzas y de gran represión polí­ tica; la sociedad necesitaba mirarse con otros ojos, precisaba reconstruir una imagen devastada por el autoritarismo y el conflicto. En este momento surgirá la gran apuesta que fue Cuartoscuro. En la década de los ochenta la mayor parte de nuestro continente estaba dominado por dos grandes azotes: las revoluciones y las dictaduras. América Latina se hundía bajo el peso de su propia historia; no la que había vivido sino la que se había creado: la historia de los caudillos y los grandes hombres responsables del destino de los pueblos y de la vida de las personas. México li­ teralmente se estremecía por los trágicos sucesos de San Juan Ixhuatepec y los terremotos de 1985, y todo el subcontinente atravesaba una profunda crisis económica en los estertores de la Guerra Fría. Este ambiente resultaba propicio para una

por lo que su redundancia la limita en su sentido. La restricción del uso de la imagen en la prensa se muestra en la falta de créditos a los artífices de la cámara, y en la valoración meramente téc­ nica de la fotografía, anulando las posibilidades creativas del fotógrafo, que aún no se constituía como fotoperiodista. Sometida a una concepción de información y de noticia, la fotografía se ajustó a los cánones de la prensa mexicana del siglo XX, en la que pre­ valeció una mentalidad política de satisfacción a los triunfantes gobiernos posrevolucionarios, cuyas figuras presidenciales y políticas constituían el repertorio a partir de los cuales se construía la noticia y, por ende la historia. Ahora los clisés no sólo eran de poses y escenografías, también lo eran de arengas y de noticias reiterati­vas: podios, galas, discursos presidenciales, políticos que abrazan niños y acarician perros; o en otro con­ texto, fotografías de deportes que llenaban las planas de los grandes diarios “nacionales”. Es en este contexto en que adquirieron impor­ tancia las iniciativas surgidas desde la década de los setenta y que fueron madurando en la década siguiente, cuando los fotógrafos comenzaron a ser críticos de su propio trabajo y de su papel constructivo en lo político, social y cultural, para percatarse del poder revolucionario que tenían en sus manos y que se ejercía al oprimir el obtu­ rador de su cámara. Lo anterior no es una casualidad en una época de grandes movimientos sociales y revoluciones,

profunda reflexión del entorno que se experimen­ taba, pero también para poner de manifiesto la enorme diferencia que había entre lo que se decía, lo que se hacía y lo que se veía. En el campo histórico los grandes movimien­ tos sociales llevaban a una nueva concepción de la historia: la de las mentalidades, que ponía de manifiesto la importancia de las ideas y percep­ ciones en el actuar de los pueblos, pero también entornaban los ojos para observar una fuerza del cambio histórico que siempre estuvo ahí pero que la historia tradicional no consignaba: el hombre común y corriente, con sus miedos, sus ideas, sus hábitos y supersticiones. En lo político y lo social quedaba claro que el discurso en los medios de comunicación debía transformarse, y la fotografía era nutrida por una serie de fotógrafos que se rebelaban ante las formas de representación anquilosadas prevale­ cientes a lo largo del siglo xx. En ese contexto la prensa recogía las imágenes de la tragedia: desde Centroamérica llegaban fotografías que Pedro Valtierra enviaba de la gue­ rra civil en Nicaragua, y con ellas se mostraba la imagen de esos otros protagonistas de la Historia, el pueblo llano que con su sufrimiento, su traba­ jo y su esfuerzo marcaba el destino de la naciones. Pronto, el trabajo de Valtierra y de otros pro­ fesionales permitió que la fotografía de prensa dejara de verse como una ilustración y fuera adquiriendo el poder de transformación que siempre le había correspondido, que desplegara

y mercados… Sabores y colores!, en el Centro Cultural Tlatelolco. 29 de junio, 2011 © Misael Valtierra/ cuartoscuro . com

un discurso visual acorde a los nuevos tiempos. Primero en el Excélsior de Scherer, y posteiormen­ te en el unomásuno y La Jornada el periodismo pretendió una visión crítica, “Dar voz a los que no la tienen”, fue una consigna de La Jornada en 1984; pero no bastaba con dar voz, había que darle rostro a estos descubiertos actores sociales, dotarlos —como en el inicio de la fotografía— de un espejo ante el cual meditar, que les permitie­ ra analizar su propia realidad. A un nuevo destino corresponde una nueva historia, y para ello la fotografía abandonó los grandes salones de Palacio, las oficinas de gobier­ no, los mítines políticos y las caras de funcionarios de alto nivel para retornar a las calles, para mostrar la vida cotidiana, con sus grandezas y sus miserias; y con ello descubrir nuestras conti­ nuidades y nuestras rupturas, para dar al fotó­ grafo un nuevo estatus, el de fotorreportero o fotoperiodista capaz de, en una toma, interpretar un momento, una época, ofrecer un sentido que trascienda la anécdota y lo contingente. Pero este esfuerzo requería concretarse en un trabajo conjunto y de equipo, que surgió en 1986 de la mano de Pedro Valtierra, Ana Luisa Anza, Juan Antonio Sánchez y Eloy Valtierra: Cuartos­ curo, la agencia de fotografías que en el transcur­ so de un cuarto de siglo ha auspiciado a nuestro país de la materia de su imagen, que ha consig­ nado de manera minuciosa todos los resquicios de la vida nacional: la política, la cultura, la ciudad, las marchas, los festejos populares, los desnudos han encontrado representación plásti­ ca gracias a la maestría y destreza de más de 100 fotógrafos que han nutrido este archivo. La vida reciente de nuestro país no podría entenderse ajena a estas imágenes que sintetizan el sentido de una época, que denuncian lo que las palabras callan, que evidencian en posturas y gestos la moralidad de nuestro pueblo. Por eso estos primeros 25 años de Cuartoscuro son una historia que nos permite crear una nue­ va historia, un archivo que, parafraseando a Debroise, no es un archivo muerto, sino un repo­ sitorio que ante la mirada de cada uno de nosotros siempre tendrá algo nuevo que contar, un relato que reconstruimos cuando lo vemos. Cuartoscuro, en su trabajo de equipo, ha recu­ perado lo que durante todos estos años la foto­ grafía ha mantenido: su carácter revolucionario y renovador. Por ello, quizá el mejor homenaje que podemos brindarle es no dejar de mirarnos en ese espejo que son las fotografías, ese acto comunicativo que crea una eternidad instantánea. México, d.f., 29 de junio de 2011. n 

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Stylus Pro GS600

Epson incursiona en impresión de amplio formato Carlos María Meza

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a empresa Epson (Seiko Epson Corporation) ha sido una de las más impetuosas e innova­ doras en cuanto al desarrollo de equipos elec­ trónicos durante siete décadas. Aunque comenzó como fabricante de piezas de relojes, hoy la firma nipona fabrica los relojes enteros y tam­bién es­ cáneres, computadoras, proyectores, sistemas de “cinema en casa” (home theater), televisores, ro­bots, equipo de automatismo para fábricas, máquinas registradoras, circuitos integrados (chips), compo­ nentes de lcd y, desde luego, im­presoras. Así que, ¿por qué no extender un poco más el mercado y debutar en las impresiones de formato amplio? En entrevista con Cuartoscuro, el gerente de producto de impresoras de formato amplio, Guillermo García, nos habla de este desafío que Epson decidió encarar con su Stylus Pro gs600: “Es un producto que ya no puede considerarse nuevo, pero para nosotros en Epson lo es porque somos nuevos en este mercado. Y aunque se trate de nuestro primer intento, es un producto con­fiable, accesible y que ha dado muy buenos resultados”. La Stylus Pro gs600 es una impresora de gran formato diseñada especialmente para exteriores. Por ejemplo, publicidad en las calles; no obstan­ te, es perfec­tamente capaz de realizar impresiones de gran calidad para interiores, como reproduc­ ciones de arte, grá­ficas para exposiciones y, ciertamente, fotografía. “Es un medio (el fotográfico) muy celoso, que siempre busca la mejor calidad”, comenta García, “el fotógrafo busca siempre la mejor calidad en la impresión. La persona que toma la foto siempre busca el mejor án­gulo, el mejor encuadre, que sea agradable, y al verlo impreso necesita confiabili­ dad en cuanto a colores, de­finición de imagen y estabilidad”. ¿Cómo logra Epson satisfacer estas demandas? Guillermo García explica lo siguiente: “Los fac­ tores que mejoran la impresión son la tinta, los in­yectores y la calidad del papel (en la que noso­ tros ya no tenemos que ver). Este producto utili­ za una tecnología original de Epson llamada Ultra Chro­me gs Ink, que además de integrar ocho colores indi­vi­duales en las tintas (incluyen­ do las nuevas naranja y verde), no afecta ni al 70

medio ambiente ni al humano, ya que muchas veces el afectado es el operador de la máquina, puesto que las tintas utilizan compuestos de ní­ quel que pueden producir cáncer. Con esta nueva tecnología eliminamos el níquel y otros compuestos can­cerígenos de nuestras tintas. De hecho, una de las razones por las que Epson no había in­cur­sionado aquí, es que no había tintas que cumplie­ran con los estándares de calidad y que al mismo tiempo causaran un daño mínimo al ambiente”. Asimismo, la Stylus Pro gs600 utiliza un siste­ ma de dos cabezales, cada uno de los cuales uti­ liza cuatro colores, a diferencia de otros modelos de la competencia en los que cada cabezal utiliza tan sólo un color, volviéndose la impresora más rápida de su categoría. Pero llama la atención que aun con estos pun­ tos a favor de la Stylus Pro, la postura de Epson frente a su propio producto resulte ser sospecho­ samente humilde. El mismo Guillermo García sitúa esta impresora respecto a la competencia: “No podríamos decir que es mejor, pero sí que nuestra tecnología es la que usamos desde hace

años, lo que hace que sea tan confiable co­mo todos nuestros productos, es una tecnología de punta”. Si recordamos que Epson fue el primero en fabri­ car una mini-impresora, en 1968, aquél parece ser un argumento válido. De hecho, es tan válido y la empresa tiene tanta confianza en él, que los modelos sucesores de la Stylus Pro gs600 tendrán cambios y mejoras tan sólo de carácter físico. Es decir, que quizá soporten rollos de papel más pesados, pero la tecnología de impresión per se no se verá afecta­ da. O como lo dijo García para Cuartoscuro, “el co­ razón de la impresora será el mismo…”. Y en caso de que se necesite otro tipo de me­ jora, Epson se asegura de que sea realmente ne­ cesaria, basándose en un método de trabajo establecido: primero se desarrolla una tinta acor­de a las necesidades de mercado, después se lanza el producto, y durante su tiempo de vida se trabaja a la par con clientes fuertes, de cuyos requerimientos surgen las mejoras para el sucesor del producto. En cuanto al medio fotográfico, García dice que desde el lanzamiento de la Stylus Pro GS600, la respuesta ha sido muy buena. “El fotógrafo —ase­ gura— es uno de los mayores mercados para Epson, y podemos decir que es un medio en el que este producto ha sido bien recibido, incluso que ha sobrepasado las expectativas de calidad”. Entonces, ¿cuál es el siguiente desafío? La opi­ nión de Guillermo García apunta a que la empre­ sa ha hecho un buen trabajo al incursionar en este nuevo terreno, aunque admite que significó un reto para Epson conocer y acercarse a un usua­rio fuera del acostumbrado. El ejecutivo no deja resquicios: La meta “es el ser reconocido como el equipo que da la mayor calidad de impresión en formato amplio, y tener una participación más grande dentro del segmen­ to de las artes gráficas”. n


luz pĂŠtrea

Vendedora de coconos o guajolotes en el mercado de Tlacolula, Oaxaca 2009, Š Pedro Valtierra 71


Libros

nCua

d’Orazio, Peter Lind­bergh, Karl Lagerfeld, Anton Corbi­ jn, Albert Watson, Annie Leibovitz, Mark Seliger, Simo­ ne Cecchetti, Bryan Adams, y muchos más, quienes a través de su mirada han hecho de la pre­sencia del rockero un mito.

DESPUÉS DE LA FOTOGRAFÍA

dros curo

De la colección Serieve de editorial Almadía se publi­có recientemente Después de la fotografía, de Fred Rit­chin, profesor en la Universidad de Nueva York, y quien otrora fue editor de la revista New York Times Magazine, editor ejecutivo de la revista Camera Arts y editor fundador del Programa de Fotoperiodismo y Fotografía Do­cumental en el Centro Internacional de Fotografía. El autor plantea en su pre­facio la reinvención de la humanidad que va implí­ cita en los nuevos modos de representación visual masifi­ cados por la tecnología digital. Y alerta que si bien se produ­ cen y difunden demasiadas imágenes, eso no está hacien­ do del mundo, necesariamen­ te, un me­jor lugar. MARCOS LÓPEZ

De la editorial argentina Edi­ ciones Larivière con presen­ tación del curador Alejandro Castellote, el li­bro del fotógra­ fo Marcos López, de título homónimo, en versión inglés/ espa­ñol comenzó su distribu­ ción en México a través de editorial rm. El libro de cu­ bierta rígida y 231 páginas, es una “evaluación re­trospectiva” sobre el traba­jo de uno de los fotógrafos más destacados y conocidos de los ochenta a nuestros días. Valeria Gonzá­ lez, quien escribe sobre la obra de este autor, aborda las di­ versas etapas que la creación del fotógrafo ha marcado. Sobre su recurrencia al color para establecer parodias, anota:“No se trata de la ‘ex­ presión’ de un sentir interno sino, como pensó Félix Guattari, de la capacidad de cons­truir un sentido singular a partir de ‘equipamientos co­lectivos’ ”. Y sobre las ale­ gorías que definen en gran medida el estilo de Ló­pez, De arriba a abajo: • Jazmín, Buenos Aires, Argentina, 2008 • Carnicera, Buenos Aires, Argentina, 2005 • Doris, Santa Fe, Argentina, 1984. • Piscina de la Escuela de Cine, Cuba, 1988. Todas las fotografías de © Marcos López d. r . 2010 Ediciones Lariviere + rm www.editorialrm.com 72

FOTOGRAFÍA. MANUAL DE PROCESOS ALTERNATIVOS

apunta: “logran una síntesis única entre el ‘estilo de los 90’ y la herencia de la fotografía latinoamericana, en términos de un compromiso con la referencia a la realidad so­ cial”. Sobre su trabajo más cercano: “El fo­tógrafo…vuel­ ve a hacer retratos nuevos de sus viejos y queridos perso­ najes… Con una mez­cla de homenaje y nostalgia, se proyecta en ellos la subjetivi­ dad de un artista”. MICK JAGGER. EL LIBRO DE FOTOS

Escribe François Hébel: “Mick Jagger es universal”, y lo atri­ buye no sólo a su éxito en el rock sino a su físico, a la ma­ nera de moverse, a su boca, a su carisma. De ahí que del en­cuentro entre los fotógrafos “de primera línea” y este per­ sonaje, resulte una his­toria de 50 años de retrato fotográfico, de evolución de modas y peinados y la creación de la estética del rock. Por ello es que La Fá­brica Editorial, cuyos títulos distribuye Editorial Océano en México, publicó este año Mick Jagger. El libro de fotos, a partir de la expo­ sición retratos de Jagger, rea­ lizada en Les Rencontres d’Arles. De tal modo se puede ser testigo de cómo, dice Hé­ bel, Terry O’Neill, Michael Putland y Jean Marie Périer, respondiendo a la estética Pop presentaban a Jagger como “dandy andrógino”. Guy Pee­ llaert lo muestra como “per­ sonaje clave del Rock Dreams”. Y tal ha sido el éxito que “cerca estuvo su cuerpo de convertirse en marca registra­ da”. Así, en diferentes épocas y respondiendo a diversos estilos, según el retratista, Jagger ha posado para fotó­ grafos como: Deborah Fein­ gold, Claude Gassian, Sante

Coordinado por la investiga­ dora Gale Lynn de la Escuela Nacional de Artes Plásticas, editado ya desde el 2007, se presentó en el marco del En­ cuentro Internacional de Procesos Fotográficos Alter­ nativos, este manual que de forma didáctica pretende acercar los procesos alterna­ tivos a estudiantes sin depen­ der de la presencia de un maestro para su experimen­ tación. El interesado encon­ trará descripción de técnicas que recurren a las sa­les de plata, sales de fierro (ka­­li­tipia, Van Dyke Brown, Cianotipia), sales de cromo (goma bicro­ matada, proceso a la caseína, al car­bón, al carbro, al óleo y cro­motipo). Además de un listado de instrumentos, un glosario y advertencias. El libro es editado por la unam. ALQUIMIA. DEL PICTORIALISMO Y OTROS OLVIDOS

El número 41 de la revista Alquimia tuvo como editor huésped a Carlos Córdova, quien realizó una edición sobre el pictorialismo resca­ tando los nombres de algunos fotógrafos que conformaron esta corriente como: María Santibáñez, Gus­tavo Silva, Juan Ocón y Librado García, e incluyendo el de algu­nos ya conocidos como Martín Ortíz, Eduardo Melhado y Paul Strand. Aunque muchos pic­ torialistas quedaron fuera, según lo expresado por Cór­ dova durante la presentación de este número en Xalapa, Veracruz, los artículos de David Torrez, Rubén Claro, Gina Rodríguez, Byron Brau­ chli, Mayra Mendoza y Tania Sanabria, acercan al lector a esta olvidada y peculiar co­ rriente fotográfica hasta el inicio de este siglo xxi.

LOS TRABAJADORES DEL VALLE DE ORIZABA

Coeditado por el Instituto Veracruzano de Cultura, el Museo de Historia de Mendo­ za, la Uni­versidad Veracruza­ na y el gobierno de Veracruz, este libro de Bernardo García Díaz, realizado en colabora­ ción con Hilda Flores Rojas, recopila la historia de los tra­ bajadores sindicalizados del Valle de Orizaba. A ma­nera de un álbum fotográfico, este li­ bro, escribe el autor en la pre­ sentación, “busca reconstruir, a muy grandes trazos, a tra­­vés de la imagen, cuatro décadas de la compleja y agitada his­ toria de los trabajadores ori­ zabeños, quienes a partir de 1915 decidieron agruparse en sindicatos a la sombra de la Revolución Mexicana”. El li­ bro está dividido en las sec­ ciones: Escenario, Sindicalis­ tas y traba­jadores, El deporte, Afanes y Pro­yectos, Fiestas y Festivales, Los sindicatos y la política, y Las obras del es­ fuerzo obrero. Sin duda, re­ fiere un tiempo en que el sindicalismo lejos de todo li­ derazgo cínico, rindió frutos en beneficio de la clase traba­ jadora y, por consecuencia, del país. EL CUERPO DEL ARTISTA

En el siglo más reciente los creadores “se han cuestiona­ do la forma en que el cuerpo se ha descrito y concebido… Los artis­tas han investigado la temporalidad, la eventua­ lidad y la inestabilidad del cuerpo y han explorado la idea de que la identidad, más que ser una cualidad inheren­ te, se representa dentro y fue­ ra de las fronteras culturales”, escribe Tracey Warr, edi­tor de El cuerpo del artista (Phaidon, distribuido en México a través de Editorial Oceáno). Este tí­ tulo hace un repaso por los diferentes momentos en que el cuerpo se ha ido perfilando como “contenido de la obra… lienzo, pincel, mar­co y pedes­ tal”. Incluye un estudio reali­ zado por Amelia Jones. CASASOLA

Mucho se ha escrito sobre Agustín Víctor Casasola, su agencia fotográfica y el archi­ vo que for­mó a partir de ésta.


© Jes­s ica Lange

Un texto que abona en ese estudio ahora se halla en Ca­ sasola (La Fábrica Editorial, colección Photo Bolsillo, Bi­ blioteca de Fotógrafos Lati­ noamericanos), del his­to­ria­ dor Daniel Escorza Rodríguez, que desde una óptica diferen­ te estudia las facetas de Ca­ sasola como fotorreportero, empresario y coleccionista de imágenes. En la primera par­ te un texto corto de narrativa ágil nos sitúa en el contexto histórico de Casasola y su andar por la arena fotográfica del país. La segunda es un dossier fotográfico compuesto de 68 imágenes entre las que se encuentran los “iconos” e imágenes inéditas de gran ca­ lidad con un discurso editorial bien articulado. ANIMALES AL NATURAL

Diez fotografías tomadas a escala uno a uno, es decir que corresponden al tamaño real de animales como el panda, la cebra, la jirafa, el gorila, el perezoso y el perrito de la pra­ dera, se con­juntan para formar un peculiar libro infantil bajo el titulo Anima­les al natural, que editó recientemente el Fondo de Cultura Económica.

Las fotos fueron to­madas por Toyofumi Fukuda.

Exposiciones FOTOSEPTIEMBRE

Como parte del festival bi­ anual Fotoseptiembre, que coordina el Consejo Nacional para la Cul­tura y las Artes, a través del Cen­tro de las Artes y el Centro de la Imagen, durante septiembre y agosto se realizarán diversas activi­ dades además de numerosas exposiciones fotográficas, así como la feria Internacional de Libros de Artista, que en su segunda edición tiene como invitado de honor a Brasil. La feria será inaugurada el 3 de sep­tiembre en el Centro de la Ima­gen (Plaza de la Ciudade­ la 2, Centro Histórico), y está integrada por los libros selec­ cionados vía convocatoria (se seleccionaron 26 libros) y una sección de autores invitados, además integra un foro de diálogo en el que artistas y curadores de Mé­xico y Brasil discutirán su traba­jo en sesio­ nes abiertas al pú­bli­co. Del 5 al 7 de septiembre se realizará también el ii Encuentro Inter­ nacional de Centros de Foto­ grafía, con el tema: Futuro pre­ sente. La imagen en el siglo xxi, éste revisará la manera en que desarrollan su trabajo actual­ mente los miembros de la Red Internacional de Centros de Fotografía, entre ellos el Cen­ tro de la Imagen, y busca propiciar un debate sobre sus funciones en el futuro. Algu­ nas de las exposiciones que se presentarán son Maureen Bisilliat: Fotografías, en el Cen­ tro de la Imagen; Penúltima_re­ gión, de Ge­rardo Suter, en el Antiguo Colegio de San Ilde­ fonso; Foto instantáneas. Re­

© Yamina del Real. Cortesía del Museo Archivo de Fotografía.

cuerdos de Brasilia, de Joaquim Paiva, en el Centro Cultural Universitario-Tlatelolco; Oc­ cupy Sao Paulo, del mexicano Carlos Cazalis, en el Museo Diego Rivera Anahuacalli; Mondaphoto: El fin de la abun­ dancia, en Casa de la Primera Imprenta; Paisaje sumergido, de Joao Castilho, Pedro David y Pedro Motta, sobre la trans­ formación que sufrieron de­ cenas de familias en Minas Gerais, luego de la construc­ ción de la hidroeléctrica Irapé que los desplazó, y Lola Álvarez Bra­vo, en el Museo Estudio Diego Rivera, entre muchas, muchas más. Consulta la car­ telera Foto­septiembre en http: //centrodelaimagen.conaculta. gob.mx/. JESSICA LANGE. LA ACTRIZ, AL OTRO LADO DE LA LENTE

En 2010 salieron a la luz imá­ genes captadas en México por Jes­sica Lange (Minnesota, 1949), actriz de cine, teatro y televisión. Su mirada, en con­ traste con lo que se podría pensar, no res­ponde a la de una turista común; ofrece fotografías en blanco y negro sí desde la perspectiva del forastero, pero el que circula por sitios cotidianos: cafés, avenidas, ferias o esquinas de calles. Lange estudió  fotogra­ fía en la Universidad de Min­ nesota a los  18 años. En las imágenes que integran la exhibición que lleva su propio © Archivo Lázaro Cardenas, de la exposición La Revolución Social: Imágenes del Cardenismo, Museo Nacional de la Revolución.

© Joao Castilho. De la exposición Paisaje sumergido, en Fotoseptiembre 2011

nom­bre, logra reflejar la tran­ sición del día a la noche, insi­ núa espacios y propone con­ jeturas. Quizá siguiendo un legado del escritor James Joyce, en estas imágenes el orden de la vida se aprecia mejor desde la mirada sesga­ da de la periferia. Puede visi­ tarla en el Museo Archivo de la Fotografía, en República de Guatemala 34, Centro Histó­ rico, México d.f. la entrada es libre. Concluye el 28 de agosto. EL CUERPO DESHABITADO… O EN BUSCA DEL CUERPO PERDIDO

Yamina del Real recurre a su propio cuerpo para hablar de las “mujeres que desaparecen y que necesitan nuevos len­ guajes para ser nombradas”, escribe Adriana Malvido en referencia a las Mujeres de Juá­ rez, en la cédula de sala de la exposi­ción El cuerpo deshabita­ do… o en busca del cuerpo per­dido, que se presenta en el Museo Archivo de la Fotografía (Gua­

temala 34, Centro Histórico, México d.f.). El lenguaje visual contemporáneo puede cons­ truir, plantea Malvido, “puen­ tes de acercamiento” ante la “sensibilidad dormida”. En ese sentido la obra de Yamina, conduce a la reflexión más allá de la mera contemplación pues resulta “perturbadora y poé­ tica”; sus imágenes, dice la escritora, “irrumpen y nos sa­ cuden la mirada para que po­ damos ver de otra manera el cuerpo femenino y todo aque­ llo que lo habita o lo deja va­ cío”. Concluye el 28 de agosto. Entrada libre. MARIO MORENO CANTINFLAS. 100 AÑOS

Para conmemorar el centena­ rio del gran mexicano, Mario More­no Reyes “Cantinflas” (1911-2011), se exhibe en la Ga­ lería Abierta de las Rejas de Chapultepec la exposición Mario Moreno Cantinflas. 100 años. Integrada por fotografías y caricaturas inéditas, la ex­

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posición es un compendio de la vida ejemplar de un artista querido y admirado, así como un reconocimiento al cómico de la gabardina que du­rante muchas décadas ha hecho reír. La exposición es patrocinada por el Gobierno del Distri­to Federal, la Fundación Mario E. Moreno a.c., Gruma y Ba­ norte. Concluye: 28 de agosto. IMÁGENES DEL CARDENISMO

El cardenismo (1934-1940) fue un proyecto político acompa­ ñado por una importante producción visual (películas, fotomontajes, grabados, foto­ grafías) que difundieron las propuestas gubernamentales, a la vez que construyeron un imaginario sobre la época. La Revolución Social: Imágenes del Cardenismo que se exhibe en el Museo Nacional de la Re­ volución, hace una revisión de esas imágenes para abrir una reflexión sobre cómo se articuló visualmente la polí­ tica en el México de los trein­ ta. La muestra está organiza­ da en círculos temáticos, más que cronológicos: campaña presidencial, movilización de masas, educación, reparto agrario y po­lítica indigenista, política internacional y cultu­ ra cardenista. La muestra está integrada por 160 imágenes y objetos. Para su realización se consultaron los acervos de la Filmoteca de la unam, el Ar­ chivo General de la Nación, el Museo Nacional de la Es­ tampa, el archivo de la Fami­ lia Cárdenas, el de la Secreta­ ría de Educación Pública, la Biblioteca Lerdo de Tejada, co­ lecciones particulares y el Ar­ chivo Jiquilpan. El Museo Nacional de la Revolución está en Plaza de la República s/n, col. Tabacalera, delega­ ción Cuauh­témoc (sótano del Monumento a la Revolución).

© Pedro Motta. De la exposición Paisaje sumergido, que se presenta durante Fotoseptiembre 2011 en Ex Teresa Arte Actual

el principio, la portada, una joven en pose desenfadada que guarda reminiscencias con las esculturas clásicas al marcar corporalmente la ‘s’ de Praxí­ teles, aunque con un toque de sensualidad al dejar caer un

tirante de la camiseta y des­ cubrir apenas un centímetro cuadrado de la cadera. El telón neutro de fondo, las rayadu­ ras en la imagen y los bordes irregulares de la emulsión re­ miten al colodión húmedo, uno de los procesos históricos únicos, de los llamados ‘imá­ genes de cámara’. Pero es evidente que no se trata de una imagen antigua, ‘Andrea, [la] muchacha malabarista’, título de la pieza, resulta ser una actualización de los ‘tipos populares’ decimonónicos en el siglo xxi. Poco más de cien años después, diríase que la mestiza ha mudado de atuen­ do y cambiado las jaulas con aves y las aguas frescas por las clavas, conservando su belleza. De la misma manera que este ambrotipo actualiza la sabiduría técnica de más de una centuria, la Agencia Cuar­

toscuro, conocedora del oficio del fotógrafo, es al mismo tiempo, novedosa en el dis­ curso que brinda a través de la imagen”. GANADORES DEL CONCURSO SUEÑOS

Eduardo Jiménez de Monte­ rrey, Nuevo León fue desig­ nado primer lugar en el con­ curso Sueños/Dreams 2011, organizado por Los Ojos del Tiempo, que coordina la fo­ tógrafa Mónica Cárdenas. Ji­ ménez recibirá un estímulo económico por 50 mil pesos. El jurado estuvo integrado por Deborah Klochko, León Plascencia Ñol, Myriam Va­ chez Plagnol y Josue Castro, quienes también eligieron dos  menciones honoríficas para Alexandra Germán, de Cuernavaca e Ireri de la Peña, del d.f. La exposición con las fotografías finalistas se reali­ zará el 8 de octubre en el Mu­ seo Regional Tonalla, en To­ nalá, Jalisco. Más información en http://losojosdeltiempocon­ tacto.blogspot.com. n

© Eduardo Jiménez. Primer lugar en el concurso Sueños 2011, convocado por Los Ojos del Tiempo. © Alexandra German. De la serie El viento del sol M ención de honor en el concurso Sueños 2011, convocado por Los Ojos del Tiempo.

Para recordar De arriba a abajo: © Robert Whitaker. En una locación de “Ned Kelly”, 1970. © Anwar Hussein, 1973. © Annie Leibovitz, Nueva York, 1980. © Enrique Badulescu, 1989.

SOBRE PORTADA CUARTOSCURO 109

Mayra Mendoza, subdirecto­ ra de la Fototeca Nacional dijo al presentar la revista Cuar­ toscuro 108 dentro de las acti­ vidades del Segundo Encuen­ tro Internacional de Pro­cesos Fotográficos Alternativo rea­ lizado en Xalapa: “Por último,

Todas las imágenes tomadas del libro Mick Jagger. El libro de fotos, con autorización de La Fábrica Editorial/ Editorial Oceáno de México. 74


tienda de luz CÁMARAS SONY SLT-A35

Sony lanza al mercado esta nueva cámara que se anuncia como “ideal” para estudiantes cuyas carreras se relacionen con la fotografía, como diseño, comunicación o arquitectura. La slt-a35 tiene una muy buena velocidad de respuesta gracias a su tecnología de EspejoTranslúcido que le permite tomas de hasta siete cuadros por segundo. Además, integra un nuevo sensor cmos Exmor hd, que ayuda a reducir notoriamente el ruido en situaciones de poca luz. También tiene la opción de capturar imágenes en secuencia y video de alta definición Full hd.

SONY NEX-C3

Asimismo, la empresa japonesa estrena esta cámara dirigida al público que busca un equipo compacto y de gran calidad. Supuestamente, la Alpha NexC3 es actualmente la cámara de lentes intercambiables más ligera del mercado, con un peso de 225 gramos. Cuenta con un sensor aps-c y con un modo de uso llamado Photo Creativity, que permite manipular las fotografías de forma directa en la cámara, dando la oportunidad de ajustar colores y luminosidad

sin necesidad de una computadora. También utiliza una pan­ talla de inclinación de lcd Xtra Fine para lograr tomas en ángulos difíciles. www.sony.com.mx. PANASONIC Lumix DMC-G3

Recientemente el sello Panasonic anunció esta nueva cámara que también promete la mayor calidad para tratarse de un equipo compacto y ligero de lentes intercambiables. El cuerpo de la cámara está fabricado con aluminio, lo que la hace ligera y resistente, pesando un total de 554 gramos si se suman la batería, la tarjeta sd y el lente 14-42mm que incluye al comprarla. Ofrece un sensor de 16 mega pixeles y grabación de video Full hd. Cuenta también con una pantalla táctil, visor electrónico, flash integrado, compatibilidad con lentes 3d y opciones para utilizarla tanto de modo manual como automático.

el audio. Tanto sus funciones de fotografía como de video pueden ser manejadas de forma manual a través de su pantalla táctil de 3.0’’, además integra una función de gps para registrar el momento y lugar de cada captura. www.panasonic.com.mx. FUJIFILM Bridge Fine Pix HS20EXR

Este nuevo modelo de la firma Fujifilm incluye un zoom óptico de 30x de operación manual, que manteniendo una buena definición de imagen, ofrece grandes angulares de 24mm y telefotos de hasta 720mm (equivalente a una cámara de 35mm). Su monitor es una pantalla lcd de 3.0’’ que puede cambiar de posición y cuenta también con la opción de incorporar un flash externo por si el usuario lo requiere. La cámara alcanza una velocidad de autoenfoque de tan sólo 0.16 segundos y 8cps con la máxima resolución gracias a su sensor exr-cmos que reconoce 27 tipos de escena. También cuenta con un modo panorámico con el que es posible hacer tomas de 360º. www. fujifilm.com.mx.

PANASONIC Lumix DMC-ZS10

Otro de los modelos más recientes de la serie Lumix, es éste que alcanza una calidad de 14.1 mega pixeles y un zoom óptico de 16x, mientras que el zoom inteligente llega a 21x. Como se acostumbra hoy en día, la cámara puede grabar video Full hd (1920x1080), mismo que uti­ liza un Dolby Digital Stereo para

NIKON D5100

Tratándose de uno de los últimos modelos de Nikon, la D5100 tiene una calidad de 16.2 mega pixeles que se visualizan en su pantalla lcd de ángulo variable de 3’’ y 921.000 puntos. Su rango de iso va de 100 a 6400 (expandible a 25600) con reduc­ ción de ruidos para retratar su­

jetos y escenas menos borrosos y de forma rápida. Su modo de disparo continuo a alta velocidad alcanza aproximadamente los 4 cuadros por se­gundo, e in­ tegra un mecanismo de procesamiento de imágenes expeed 2, un sistema de autoenfoque rápido de 11 puntos y captura video Full hd de 1080p.

Coolpix S4100

Es una cámara compacta ultra delgada, pensada para un uso diario y no profesional. Utiliza una lente de cristal nikkor con zoom óptico de 5x y 14 mega pixeles, además de incluir diversas herramientas creativas como ojo de pez, miniatura y retoque fácil. Su sensibilidad iso puede ajustarse hasta 3200 e in­tegra una pantalla táctil con resolución de 460.000p. Además, se puede utilizar en 20 mo­ dos de escena diferentes y su captura de video en alta definición es de 720p.

fondo tipo bokeh. Aunque es optimizada para cámaras digitales de formato fx, es también compatible con cualquier cámara Nikon réflex digital. Además, incluye un motor de onda silenciosa para un enfoque au­ tomático, rápido y preciso, y un elemento de lente esférica para un rendimiento óptico con alto contraste. www.nikon.com.mx. PANASONIC Lumix G 12.5mm/F12

Esta lente (equivalente a una cámara de 35mm) intercambiable de Panasonic hace posible la fotografía en tercera dimensión. Al utilizarse produce un efecto conocido como disparidad visual, con el que las imágenes para el ojo derecho y el izquierdo son capturadas de forma independiente pero simultánea, lo que con un visor compatible es lo que hace visible el efecto deseado. A L M AC E N A M I E N TO PANASONIC Tarjeta SDXC

Esta tarjeta sd con controlador inteligente tiene una capacidad de 64gb, y puede utilizarse para guardar fotografía, video o datos. Es de clase 10 y tiene una velocidad de hasta 90mb/s. Entra en la categoría de Panasonic llamada proof 4, que promete resistencia al agua, descargas, magnetismo y rayos x. También puede utilizarse en temperaturas desde los -25 ºc hasta los 85 ºc. n

OBJETIVOS NIKON AF-S NIKKOR 50mm f/1.8G

Esta nueva lente FX de Nikon se anuncia como actualizada, clásica y de primera calidad. Su velocidad de apertura máxima es rápida, buena para situaciones de poca luz y para producir imágenes con efectos de tras75


De Cuernavaca a Ciudad Juárez

Caravana del consuelo Isaac Esquivel/ cuartoscuro . com

E

l niño con la fotografía se abre paso poco a poco y se queda parado frente a Sicilia. “Dile al señor lo que pasó”, le pide la voz de su mamá que se deja escuchar en medio del tumulto. El padre del pequeño, quien era mi­ nero, fue encontrado muerto hace tres meses envuelto en cobijas.

© Isaac Esquivel / cuartoscuro , Caravana por la Paz, Manifestacion “No más sangre, no más violencia”

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Cuando la Caravana hace un alto, el poeta Javier Sici­ lia baja de su camioneta e inmediatamente es rodeado por una multitud que le pide ayuda para encontrar a algún familiar o esclarecer el asesinato de otro. Algunos más simplemente le piden que termine con la violencia que no les deja salir tranquilos a la calle.


La Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad salió muy temprano de Cuernavaca el pasado 4 de junio. En su recorrido mostró los rostros de algunas de las 40 mil personas muertas, 10 mil desaparecidas y contando… Es el México de la “guerra” contra el crimen organizado que emprendió el presidente Felipe Calderón Hinojosa. En su andar, la Caravana recogió testimonios de fami­ lias y amigos de algunas de las víctimas de la violencia. De aquellos que, como el poeta, no verán más a sus hijos, a sus padres, a sus esposos…

Sicilia perdió a su hijo Juan Francisco, de 24 años, quien fue asesinado y encontrado la mañana del 28 de marzo en Cuernavaca, Morelos, junto con otras siete personas. A los familiares, a los amigos, a las víctimas, la Carava­ na les hizo saber que no estaban solos en su búsqueda, en su sufrimiento; les dio el valor de salir a las calles y rom­­per el cerco de miedo y silencio en que estaban su­midos. En lugares como Durango, Monterrey o Ciudad Juárez, donde por causa de la violencia hoy las calles suelen estar vacías, la mezcla de dolor y esperanza convocó la presencia.

© Isaac Esquivel / cuartoscuro , Caravana por la Paz, Manifestación “Ni uno más de nuestros hijos”

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Š Isaac Esquivel / cuartoscuro .

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Š Isaac Esquivel / cuartoscuro .

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La “Caravana del consuelo”, como más tarde se le llamaría, no tuvo su origen el 4 de junio, ni el 28 de mar­ zo, ni siquiera el 11 de diciembre de 2006, cuando el go­ bierno federal anunció el inicio de una “batalla” contra el crimen organizado en Michoacán. La Caravana comen­ zó con cada una de las injusticias en la historia reciente de este país: Aguas Blancas, Acteal, Pasta de Conchos, las muertas de Juárez, el asesinato de Marisela Escobedo y el in­cendio de la Guardería ABC, por mencionar sólo

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algunos de los motivos que, como bola de nieve, se han ido sumando a un movimiento que día con día aumenta. Tampoco terminó la madrugada del 13 de junio, cuan­ do el último de los autobuses que recorrió el país hasta el norte regresó a Cuernavaca. La Caravana continúa en cada huérfano, en cada viuda, en cada madre o padre que pierde un hijo, y en cada voz que se levanta para gritar “ya basta”. n

© Isaac Esquivel /

cuartoscuro .

Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad.


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El Gobierno de Miguel Alonso Reyes, cercano a la juventud zacatecana


Salón de las Franquicias 2011, una oportunidad para los negocios

Lic. Monserrat Villa Veláquez, directora comercial y Lic. América Maldonado Martínez, directora general de Grupo Americano de Nuevos Negocios ( gann )

Los días 24, 25 y 26 de agosto se realizará El Salón de las Franquicias 2011 en el Centro de Convenciones y Exposiciones Banamex, de la Ciudad de México. Aquí, inversionistas, franquiciadores, franquiciados, consultores, proveedores y público en general tendrán a su alcance las herramientas para crear una propuesta innovadora dentro de esta industria. El evento, diseñado por Grupo Americano de Nuevos Negocios (gann), tiene como objetivo la comercialización de franquicias y la generación de oportunidades de negocio de alcance nacional e internacional. Conferencias magistrales con reconocidos especialistas en diversos temas de interés empresarial, marketing, plan de negocios, etc., serán algunas de las actividades que se realizarán en este evento. América Maldonado Martínez, directora general de gann, dijo que el fin de este acontecimiento es fomentar el bienestar y desarrollo de la sociedad, a través de la creación de nuevas oportunidades de empleo. Montserrat Villa Velázquez, directora comercial del Grupo, comentó que todos los asistentes al Salón de las Franquicias participarán en diversas mecánicas para otorgar cuotas de las franquicias patrocinadoras, a través de las cuales los ganadores obtendrán beneficios hasta por 350 mil pesos. Los asistentes también tendrán ocasión de programar y realizar citas de negocios con las diferentes empresas y expositores. Uno de los patrocinadores es Club América, que franquiciará sus gimnasios, y presentará “La Facultad”, una nueva franquicia de bares, en asociación con Grupo Modelo. l

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cuartoscuro • revista de fotógrafos n director: pedro valtierra n año Xviii n número 109 n agosto-septiembre 2011 n www.cuartoscuro.com.mx

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Myriam Meloni n Mónica González n Rosaura Pozos Otras miradas. Fotógrafas en México, 1872-1960

Fotógrafos de Oaxaca Ecos del 25 aniversario

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La Caravana del consuelo

n Myriam Meloni n Abraham Nahon n Rosaura Pozos n José Antonio Rodríguez n rebeca monroy nasr n jesús reyes cordero n saúl serrano n Alberto del Castillo n Luis Felipe Estrada n Isaac Esquivel n anasella acosta n carlos maría meza


Cuartoscuro 109