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El nuevo Chile

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ESCUELA DE FOTOGRAFÍA PROFESIONAL PROYECTO DE TITULACIÓN COMO FOTÓGRAFO PROFESIONAL EDUARDO ESTEBAN YEROVI PROAÑO PROF. GUÍA. FRANCISCO VELOSO FERRARI SANTIAGO DE CHILE - 2018


ESTEBAN YEROVI PROAÑO Santiago - Chile 2018


A

unque muchos llegaron a Chile engañados, con falsas expectativas laborales y con un panorama completamente distinto; o lo que es peor, estafados por gente inescrupulosa que lucra con el hambre, los sueños y la desesperación de la gente, llevan en Chile casi una década y su presencia es cada vez más notoria y cotidiana. Muchos ya dominan el idioma español, ocupan cargos públicos, están adaptados y se desarrollan con normalidad. Algunos aunque todavía son la minoría, ya cuentan incluso con los documentos de residencia y de trabajo en regla, tienen hijos chilenos, empresas y negocios propios; casi todos enfocados y relacionados con sus compatriotas haitianos. La mayoría busca ganar; ayudándose por el internet y las redes sociales, un espacio que les otorgue comodidad, fama, prestigio pero sobre todo reconocimiento por parte de sus similares, también establecidos en suelo mapuche. Además es muy importante que lleguen a la isla en donde se han quedado los suyos buenas noticias, muestras e indicadores de superación, además de unas cuantas lucas a fin de mes. Ya en el espacio público su presencia es muy notoria, es principalmente gente joven. Son callados, pacientes, tímidos, analíticos y observadores. Generalmente están en grupos y los colores que utilizan en su vestimenta son muy llamativos. Fuertes contrastes o melodiosas armonías cromáticas combinan su calzado, su camisa y sus pantalones. Si sus zapatos guardan aún la marca y la etiqueta que generalmente todo el mundo retira al salir de la tienda, es porque seguramente ese calzado es parte del ajuar adquirido exclusivamente para esa ocasión o evento y quieren darlo a conocer. Cada vez es más frecuente verlos ya insertos en la sociedad; que aunque a veces de manera un poco hostil, ha tenido que acogerlos y adaptarse a su presencia. Otra de sus características importantes y que sin duda resalta su presencia en la ciudad de Santia-

go, es su melodiosa francofonía, virtud innata que sumada a un poco de ritmo e instrumentos, están dando a luz nuevos géneros musicales, además de artistas con nuevas estéticas y cosmovisiones distintas a las habituales en suelo chileno. Este trabajo fotográfico documental pretende mostrar el proceso de fusión y mestizaje de la recién llegada sociedad haitiana, con la sociedad santiaguina. El proceso trae consigo encuentros y conflictos identitarios, principalmente de los chilenos, quienes ven como la llegada del extranjero pone en crisis su identidad colectiva e individual, y la de toda una sociedad, que durante décadas ha tenido el estigma de ser la más desarrollada, evolucionada y europeizada de América del Sur. A donde los haitianos han llegado huyendo de la crisis social, política y económica de su país en busca de mejores días; trayendo consigo su cultura, su música, sus costumbres y sus tradiciones que se fusionan y dan a luz una nueva cultura chilena en pleno siglo XXI. La producción fotográfica de este trabajo ha sido realizada en su totalidad con luz disponible, como un tributo a esos pocos recursos y a esos pocos bienes materiales disponibles con los que cuenta un emigrante cuando llega a territorio ajeno. Pero principalmente con el afán de no irrespetar ni transgredir la intimidad ni la confianza de los hogares y lugares que generosamente me abrieron las puertas. Tratando de hacer de la cámara de fotos el elemento menos notorio, agresivo e invasivo al momento de establecer relaciones con la gente.


LA PEQUEÑA SHAYNA


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hayna es Chilena, al igual que cualquier infante, ella no conoce de nacionalidades, de fronteras ni de regularización de documentos, simplemente crece, bajo el cuidado atento de sus padres. Su madre Aline Phanor trabaja en la Municipalidad de la Comuna de Independencia en el gran Santiago; su padre Richard Alriche hace limpieza profesional de vehículos a empresas y domicilios principalmente de los barrios altos. Shayna tiene casi 3 años, un número RUT y carné de identidad y pertenece al sistema de educación y salud del estado chileno, como todos sus compatriotas Shayna espera que lleguen los tiempos mejores. Dentro de poco “la Shayna” hablará perfectamente el español con su respectivo acento y también sus chilenismos; mientras sus padres hacen lo posible para que no deje de hablar creole. Seguramente irá al liceo, estudiará una carrera, tendrá pololo, aprenderá a bailar cueca y dentro de algunos años más también tendrá “cabros chicos”, a quienes podrá contarles con orgullo que ella pertenece a una de las primeras generaciones de chilenos de raza negra y que además, todavía habla y domina el creole idioma de sus ancestros.


La pauta cultural del haitiano es muy diferente a la del Santiaguino, y en términos generales a la del chileno y a la del sudamericano común, por esto quizá su mayor interacción y una mejor relación social y cultural todavía se da entre sus coterráneos, pero lentamente comienzan a integrarse en la sociedad y a generar en pleno siglo XXI un nuevo proceso de mestizaje, con el cual llegan también distintos aportes culturales, sociales, dogmas y creencias que a paso lento pero firme comienzan a conjugarse y a convivir con el ambiente de Santiago. La familia de Shayna es muy unida, como en la mayoría de hogares chilenos sus padres trabajan y ella asiste a una sala cuna mientras sus padres no pueden cuidar de ella. El fin de semana procuran compartir todos la mesa y tienen asignado un día especial para asistir a su templo evangélico. Para Shayna la vida transcurre normalmente, todavía no conoce ni entiende la palabra discriminación ni racismo, para cuando haya crecido estos conceptos serán solamente el motivo de sus cuentos, mitos y relatos a sus hijos y nietos sobre la llegada de los primeros haitianos a suelo mapuche. Seguramente con el paso de los años los chilenos de raza negra estarán absolutamente integrados a la sociedad. Paralelamente la ciudad de Santiago sigue creciendo y la raza negra se convierte en un participante activo en el desarrollo del sistema. Seguramente dentro de pocos años más en Santiago; al igual que en aquellas ciudades a las que el capitalismo llama potencias; como Nueva York por ejemplo, los afrodescendientes al igual que los rubios, serán simplemente parte del paisaje urbano, y su llegada a inicios del siglo XXI pasará a ser parte de la historia, al igual que la llegada de los árabes, ingleses, alemanes o italianos hace casi dos siglos atrás.


GENTE DE FE PROFUNDA


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na de las características comunes que comparte la sociedad haitiana es su fe y su ferviente religiosidad, la misma que se disputan el catolicismo, el protestantismo y la fe evangélica. En Santiago existen ya muchos templos, principalmente evangélicos y protestantes, en donde se realizan ceremonias religiosas a las que asisten exclusivamente haitianos; uno que otro llega acompañado de su nueva pareja chilena producto del mestizaje vigente, pero en términos generales, son sitios de asistencia exclusiva de haitianos y obviamente las ceremonias son en idioma creole. La devoción es profunda, en el lugar se genera una energía especial e inexplicable, la misma que se fusiona con olorosos perfumes y fragancias de los feligreses. Todos asisten limpios, elegantes, con sus mejores atuendos y su biblia en la mano, sin duda esto es una muestra clara del respeto profundo que merece ese momento, el mismo que es esperado durante toda la semana. Ya en el acto unos rezan de rodillas, otros contra la pared, unos cantan y otros lloran o agradecen con los ojos cerrados. La ceremonia dura al menos tres o cuatro horas y es uno de los momentos más especiales en la semana del haitiano, principalmente por el reencuentro con los suyos.


LA MÚSICA: UNA PASIÓN COMÚN


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ara el haitiano la música es un factor trascendental en su vida. Su estética musical o artística es muy similar a la del afrodescendiente neoyorkino o a la del rapero de Las Vegas y sus ritmos o géneros preferidos son el rap y el hip hop. No obstante al igual que en toda sociedad, entre los haitianos existe música para todos los gustos. La fama y el reconocimiento son muy importantes, en su imaginario de éxito y reconocimiento artístico se encuentra muy posicionada la imagen del empresario exitoso gringo, residente de Las Vegas, lleno de lujos, excentricidades, vistosas joyas de oro, dinero, mujeres y costosos placeres. Este imaginario muy fuertemente inscrito y anhelado en el ideario haitiano, los ha hecho trascender y distinguirse con una estética propia, la misma que se a fusionado e identificado de manera rápida y favorable principalmente con el género del rap y del hip hop chileno del que existen excelentes exponentes desde hace varias décadas atrás. Conforme pasa el tiempo unos sobresalen más que otros, al igual que en cualquier género y con cualquier artística musical, cada uno va ganado dentro de su propio proceso a sus adeptos y seguidores. En las fondas, bares y discotecas chilenas cada vez son más frecuentes los exponentes musicales haitianos. En Santiago concretamente se comienzan ya a escuchar con frecuencia los nombres artísticos de “Black Peat”, “Top Legrand”, “Flambo” o “Cuatro por Cuatro” solo por mencionar a unos cuantos de los tantos nuevos músicos que está dando a luz el territorio mapuche.


Para que todos estos artistas puedan existir, darse a conocer y para que su música y sus cualidades artísticas puedan ser difundidas, es trascendental contar con los recursos para producir eventos y los medios de comunicación para que estos puedan ser difundidos. Este razonamiento fue el motivo principal para que el empresario Junior Celamy se preocupe por crear un espacio para producir y generar eventos artísticos. Consciente de la gran cantidad de artistas innatos que están saliendo de su isla por motivos principalmente sociales y económicos, Junior creó hace casi tres años a “OJO PRODUCCIÓN” una productora de eventos sociales, culturales y deportivos enfocada principalmente en sus compatriotas haitianos, músicos que buscan ganarse un espacio de fama y reconocimiento en el difícil mercado chileno.


De la isla haitiana han salido profesionales de todo tipo, los más cercanos al ambiente artístico y cultural sin duda son los comunicadores y periodistas. Al llegar a Santiago, obviamente los medios de comunicación en idioma creole o los medios preocupados por el acontecer haitiano obviamente eran nulos. El conflicto comunicacional con los chilenos por la barrera del dialecto se sintió desde el primer momento. Por esta razón; y una vez ya establecido en suelo mapuche para el periodista y comunicador Pierre Richard Moulite fue necesario crear la academia de arte “Rich Arte” para orientar e impulsar a todos los potenciales artistas que están llegando de su isla. Posteriormente vio la necesidad de crear un medio de comunicación; que además de promover a sus artistas, difunda información y noticias de interés para el público haitiano, es por esta razón que ayudado del internet y las redes sociales crea un espacio de radio on line llamado: “James Tek Radio” en el que realiza su programa llamado “Yon Samedi Yon Atis Show” “Un Sábado, Un artista” con el que busca dar a conocer y promocionar el arte principalmente musical que ha llegado desde la isla caribeña.


Después de casi una década, está absolutamente claro y asumido que el motivo principal de la llegada de la sociedad haitiana es buscar una fuente de trabajo y de recursos. De manera obligada los noticieros y los medios de comunicación han tenido que mostrarnos la realidad social y política de Haití para poder comprender la razón fundamental que los ha llevado a dejar su isla natal. Su llegada ha sido repentina y muy vistosa, su pauta cultural distinta los hizo sobresalir del chileno común y posicionarse como un forastero distinto, que difícilmente pasaría desapercibido, no obstante a esto, y conforme ha ido pasando el tiempo, la sociedad chilena se ha dado cuenta que el haitiano es; en términos generales, un ser humano talentoso, honesto y trabajador, que ha elegido a Sudamérica y concretamente al territorio chileno como el destino más prometedor para poder salir adelante. Por su parte los medios de comunicación convencionales han estado permanentemente atentos a su llegada y aunque con algunas deficiencias ideológicas y de contenido han brindado espacios informativos que nos han permitido conocer de cerca a los nuevos chilenos y sus cualidades. Poco a poco en sus archivos se guardan los registros de lo que un día será parte de la historia chilena y sus diferentes tipos de olas migratorias, las mismas que han contribuido a que actualmente Chile sea considerado el país más próspero prometedor de la región.


AGRADECIMIENTOS. Este fotolibro representa el final de una etapa, representa una búsqueda personal y un objetivo que todavía sigue su curso. En este camino ha sido y sigue siendo trascendental e inevitable de reconocer y agradecer el apoyo de mi familia y de muchos seres maravillosos. Quiero partir agradeciendo a mi padre y a mi madre, por esa confianza y el apoyo irrestricto e incondicional en este largo proceso, que a veces parece no tener fin, ni conducir a ningún lado. Agradezco a mi hermano Sebas y a esa maravillosa familia, lo suficientemente numerosa para que la soledad de la distancia sea casi imperceptible. ¡Gracias a mis primos y a mis tíos más cercanos!. Agradezco y ofrezco este libro como un homenaje póstumo a mi abuela Rosita, a quien prometí un día llegar al final del camino, este trabajo es parte de la muestra de ese final y aunque este libro no puede estar en sus manos, se que está en su corazón y estuvo en sus anhelos, ¡gracias “mamallita” en donde quiera que te encuentres!. Quiero agradecer y ofrecer la realización de este libro a mi perro “Bacán” que me acompañó durante la tercera parte de mi vida. Fue testigo y confidente de situaciones y momentos de los que jamás nadie podrá ser testigo. Durante 12 años con su presencia y con el silencio de su compañía, supo ser la soledad perfecta que cualquier ser humano podría necesitar, principalmente para leer y sentarse a escribir. Agradezco profundamente al Instituto Arcos y principalmente a la escuela de fotografía que me mostraron desde el primer día que sí era posible tener una formación artística y al mismo tiempo profesional y académica, lejos de los estigmas y estereotipos existentes y erróneamente posicionados sobre la educación artísticaq y sus valores. Confieso que fue y quizá sigue siendo muy difícil salir de la cuadrícula mental que te imponen los sistemas dogmáticos, antiguos y

tradicionales de educación, así como de la literalidad en la que te sumerge y que te exige la formación y el ejercicio de periodista Gracias a todos esos profes que con su experiencia, su paciencia, su bibliografía y su filmografía me dieron al menos las herramientas y tips necesarios para pensar y sentir a la fotografía desde el corazón, la humanidad y las artes. Gracias por este largo y al mismo tiempo corto proceso de formación, o como diría el profe Veloso, proceso de “deformación” al que personalmente he sido sometido en estos últimos cuatro años. En la vida y su trayecto el ser humano se encuentra con profesores y maestros, afortunadamente en este camino la escuela de foto, el Arcos y la vida me pusieron grandes maestros de quienes aprendí mucha técnica e importantísima teoría, pero principalmente recibí ese consejo sabio y las enseñanzas, propias de artistas innatos y con amplia trayectoria, esos que te dejan mayores y mejores lecciones que muchos años en la academia y sus bibliotecas. Quiero agradecer de manera especial al profesor Francisco Veloso Ferrari guía de este proyecto, por haber tenido la paciencia, la tranquilidad y la sabiduría precisas y necesarias para guiar el mismo en una de las etapas más difíciles del camino y quizá de la vida: el final la etapa formativa o deformativa profesional, esa etapa en la que los estudiantes somos presa fácil de la ansiedad y de la angustia, producto de las circunstancias que implican terminar una carrera, de ver la meta muy cercana, pero al mismo tiempo, de la incertidumbre de no saber que vendrá después de llegar a la meta, en la nueva etapa del camino. Agradezco de manera infinita a todos esos compañeros, colegas y ahora grandes amigos, principalmente a todos con quienes estamos llegando al final del camino. Su profesionalismo, su compromiso y su excelencia fueron ese factor fundamental que motiva e impulsa a no abandonar el trayecto y a seguir adelante de la mejor forma posible. En buen chileno el motor que te obliga a “no guatear”

Quiero agradecer y recordar con cariño a “madame” un amor fugaz del viejo continente que pasó por este camino. Gracias por haber sido la traductora oficial del francés, al menos en la etapa inicial de este libro, la etapa de relacionamiento y acercamiento con muchos de los haitianos fotografiados, ¿Cómo no recordarla sensualidad de madame cuando habla una mujer haitiana? Agradezco de manera especial a mi psicoanalista el Pancho Prado, reconocido terapeuta y artista quiteño quien comprendió desde un principio mi búsqueda y me empujó a tomar la decisión de salir de mi país, de mi zona de confort y de buscar lo que realmente a mi me diera la gana de ser y de hacer con mi vida. Este libro es producto también de ello. ¡Gracias Panchito querido! Los he dejado para el final porque considero que son quienes merecen todos los aplausos y el reconocimiento en la realización de este trabajo fotográfico. Su llegada, su capacidad de adaptación, su capacidad de superar adversidades, su convicción, su honestidad, su generosidad y su talento, han sido el motivo para que muchas personas busquemos registrar su llegada, movidos por su sin número de virtudes y enseñanzas que como sociedad nos han traído y a las que buscamos adaptarnos lo más pronto posible. De manera personal la llegada del pueblo haitiano trajo consigo la llegada de muy buenos amigos: Aline, Richard, su pequeña hija Shayna, el gran Black Peat, la talentosa Florence Alsaint y su esposo Ricardo, mi buen amigo Junior Celamy y su empresa OJO PRODUCCIÓN participantes activos en la realización de este trabajo, entre muchos otros ciudadanos haitianos valiosos de quienes me siento orgulloso y honrado poder contar con su amistad. Gracias a todos Ustedes. Esteban Yerovi Proaño Santiago Chile - 2018


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