ada vez que puede se arranca a Pichilemu a visitar a su familia, y en uno de esos momentos de relajo, Jorge Urzúa García nos recibe con la sencillez y cordialidad de siempre, y acepta contarnos de cómo ha llegado a tener éxito en el difícil mundo televisivo, que hoy lo tiene viviendo una de sus mejores etapas. -Es verdad, yo creo que estoy en una de mis mejores etapas. El año 2010 fue muy bueno en lo profesional y en lo familiar nació mi segundo hijo. Si bien fue un año malo para mucha gente con lo del terremoto, a mí laboralmente me dieron más pantalla, ya entré al estudio, nos tocó el tema del mundial y creo que estoy en la mejor etapa de mi carrera. -Y en un mundo muy competitivo -Mucho, me ha costado. Un día me lo dijo un editor que lo importante era empezar por el camino más largo, que es el que te da a la larga más frutos. Hay mucha gente que llega a la televisión por pituto, por ser hijo de… En mi caso llegué a realizar mi práctica, luego hice reemplazos, y luego me contrataron y ahí estoy. Entonces como te decía, es mejor hacer el camino largo, no olvidarse de adonde uno viene y así es fácil llegar arriba. -¿No te sientes tapado por rostros, como Sagredo, Solabarrieta, Carcuro? -No, la verdad que yo no busco eso, mi objetivo no es llegar a ser rostro, para eso hay otra gente, mi objetivo es llegar a ser reportero estable, que mi trabajo se haga notar, yo pienso que el periodismo tiene que ser consecuencia de algo y hacerlo para lograr una cosa, por eso me gusta mucho el programa “esto no tiene nombre” donde la labor del periodista sirve para solucionar algo, que a partir de su trabajo se gestionen soluciones.
Yo no quiero ser rostro, ni opinólogo, no va conmigo eso. -¿Cuál ha sido la experiencia más enriquecedora? -El haber cubierto algunos eventos deportivos internacionales, como la EUROCOPA, que se dice que es el mundial sin Argentina y Brasil, que fue en Suiza y Austria donde estuve 17 días. En Zurich entrevisté a Joseph Blatter, Presidente de la FIFA. También el partido de Chile con Perú en Lima por las clasificatorias al mundial de Sudáfrica, donde ganarle 3 a 1 a Perú allá después de 20 años, fue muy emocionante. -¿Quien ha sido fundamental en todo esto que has ido logrando? - Mi familia, mi señora fundamentalmente, algunos amigos -¿Con tu señora como se conocieron? -En una discoteque en Pichilemu. -No debe ser fácil para un matrimonio cuando uno de ellos por el trabajo viaja mucho. -Así es, pero son los sacrificios que tiene la vida y la única manera de lograr sus objetivos. Mira ella vive en San Fernando, yo en Santiago y viajo día por medio, y para ella es pesado, es ahí cuando uno se da cuenta de todo el trabajo que realiza la mujer en el hogar. ¿Y cuando llegas a casa colaboras? -Siiiiiiii, cuando llego me pasa los niños y yo no tengo problemas con eso, además estar con ellos es maravilloso. -¿Cómo ves Pichilemu desde afuera? -Aquí está la mayor parte de la idiosincrasia chilena, cosas que se hacen mal, cosas que se
hacen a medias, algunas bien, otras cosas que se dejan de hacer; pero lo que me sorprendió notablemente fue encontrarme con un Pichilemu reconstruido, después de ver como quedó el sector de la Costanera y las terrazas, en eso me siento orgulloso de ser pichilemino. Yo siempre lo digo donde yo trabajo, ahí trato de meter a Pichilemu donde puedo, con el tema del Surf y Ramón Navarro, las trillas a yegua suelta, la reconstrucción, etc, ¿Cómo te ha tocado los efectos negativos que tuvimos después del terremoto? - Pienso que el trabajo comunicacional ha sido deficiente, siento que se hizo una muy mala campaña después del terremoto, no se preocuparon de fomentar el turismo, se preocuparon de otras cosas. Entonces llegó noviembre y la gente pensaba que Pichilemu estaba en el suelo, que no se había reconstruido. Yo se lo dije a mucha gente, pero acá tú dices
algo y nadie hace nada. Por ejemplo no se puede hacer turismo ni crecer como balneario si no hay un orden, mira nomás la cantidad exagerada de ferias artesanales, si eso no ocurre en ninguna parte. En todos los balnearios hay una o dos ferias y con eso basta. Además en la playa hay un tremendo desorden con una infinidad de cosas, ojalá se mejoren muchos aspectos que están deficientes por el bien de todo Pichilemu.