Además de ser una de las actrices más relevantes de la última década, ha sido muy vocal en temas sociales urgentes: el acoso, la falta de narrativas femeninas frente y tras las cámaras, el machismo sistémico y la inequidad salarial en la industria. Ha sido testigo de ello: fue esa la razón por la cual sus primeros dos embarazos decidió llevarlos en privado por el miedo de perder trabajos y contratos. Pero ahora, con su tercer hijo, piensa que es fundamental visibilizar que las personas embarazadas pueden continuar con su actividad laboral.