EXIT
Trabajando / Working Santiago Sierra / Andreas Gursky / Jeff Wall / Lars Tunbjörk Aernout Mik / Lee Friedlander / August Sander / Sharon Lockhart
Trabajando Working
Santiago Sierra CONTRATACIÓN Y ORDENACIÓN DE 30 TRABAJADORES CONFORME A SU COLOR DE PIEL Project Space, Kunsthalle Wien. Viena, Austria. Septiembre 2002 30 trabajadores fueron contactados por la Kunsthalle Wien. Se buscaba personas de diferentes tonos de piel para ser ordenadas -del más claro al más oscuro-. Sólo se les preguntaba telefónicamente su origen y de ahí se deducía la variedad tonal. Una vez que se supuso que se tenían suficientes personas para armar una escala tonal, se convocó a las mismas. Llegaron primero 27 personas y comenzamos la ordenación dejando a cada una en ropa interior y de espaldas a la pared. El grupo intermedio correspondiente al mixto caucásico y negroide llegó cuando la acción estaba concluida, con lo que resultó apreciable la ausencia de tonos intermedios. HIRING AND ARRANGEMENT OF 30 WORKERS IN RELATION TO THEIR SKIN COLOR Project Space, Kunsthalle Wien. Vienna, Austria. September 2002 The Kunsthalle Wien contacted thirty workers who had been recommended to them. They sought persons of various skin colors -from very light to very dark- to be arranged side-by-side. The persons were contacted by telephone and asked where they came from. From this, their skin color was deduced. As soon as a sufficient number of people for the desired spectrum of shades were thought to be available, the persons involved were called together. The first 27 persons to arrive were arranged in their underwear with their faces to the wall. Those involved who had the appropriate mixture of white and color turned up when the action had already ended. This can be seen in the result: the in-between shades are missing. * Las imágenes de las obras de Santiago Sierra son cortesía de: Galería Enrique Guerrero, México D.F.; Lisson Gallery, London; Galerie Peter Kilchmann, Zürich; Turner Publicaciones, Madrid; Ministerio de Asuntos Exteriores de España, Dirección General de Relaciones Culturales y Científicas, Unidad de Artes Plásticas, Madrid.
Santiago Sierra
Castigados. [Consideraciones sobre el trabajo de Santiago Sierra] Fernando Castro Flórez
Estamos atravesando, aparentemente, el mar en calma de la ultra-banalidad, acaso el territorio más peligroso de todos, en el que puede acontecer un naufragio patético. En una acelerada clonación del imaginario artístico termina por imponerse el modelo de la diversión con una suerte de recuperación del estilo camp (ese kitsch neoingenuista que no responde tanto a los vapores místicos cuanto a un cinismo terminal) que, sin embargo, tiene pretensiones “críticas”, esto es, camufla su impotencia política con verdaderas sobredosis de sociologismo y, sobre todo, busca integrarse en lo comunicativo cuanto antes mejor. Como justa correspondencia al imperio mediático del karaoke y al impulso melodramático de reality-show narcolépsico, el arte contemporáneo, casi de forma masiva, decide transformarse en un criadero de polvo en el que el hipnotismo de la música techno, la confesionalidad sexual o para-psicoanalítica y la pose políticamente correcta pueden ser lo mismo: decoración al mismo tiempo escatológica e higienizante, productos amnésico-museales, respuestas conductistas a la tematización que ha impuesto lo que denomino curatorismo. Cuando los comportamientos en el espacio público están oscilando entre las consignas más banales y el hermetismo estupefacto, Santiago Sierra realiza acciones contundentes que fenomenológicamente están reducidas al título en su elementalidad: Supresión de la tarima del doble suelo (1999) en el espacio Ex-Teresa Arte Actual, en México D.F., cumple lo que enuncia, esto es, desmantela un entarimado que había condicionado todas las exposiciones que se venían realizando ahí
E X I T Nº 12-2003 46
desde hace años. Sus piezas no dejan a nadie indiferente, dado que incluso aquellos que escriben que se han “aburrido” ante sus obras en realidad retorizan la irritación profunda que les producen las piezas de Sierra que no ocupa ya, ciertamente, un lugar periférico en el mundo del arte sino que es reclamado por los Museos, participa en las más importantes Bienales y expone en galerías muy prestigiosas. Aunque pudiera pensarse que la actividad profesional vertiginosa de Sierra y su evidente contextualización “institucional” están neutralizando la radicalidad de sus planteamientos (ya sea por la previsibilidad, la deriva manierista o, sobre todo, por la capacidad histórica del capitalismo para integrar todo aquello que, en principio, se le opone), la polémica que surgió a raíz de su designación para representar a España en la 50ª. Bienal de Venecia (2003) confirma que éste es todavía un artista incómodo y, sobre todo, que la intervención en el Pabellón encarnó ejemplarmente una honda reflexión sobre la política de exclusión y la retórica de lo propio. Desde obras como Contenedor cúbico de 200 cm. de lado (1990) a 3.000 huecos de 180x50x50 cada uno (2002) advertimos que la actitud plástica de Santiago Sierra no es la de una “provocación informe”, como algunos torpemente han señalado, sino que hay una voluntad formal extrema que supone una singular revisión del minimalismo. Recordemos que la estilística minimal está caracterizada, comúnmente, como un tipo de arte vacío, como un hacer, en palabras de Richard Wolheim, la obra de arte dejando ser a los materiales, en
Santiago Sierra MUJER CON CAPIROTE SENTADA DE CARA A LA PARED. Pabellón español en la 50 Bienal de Venecia. Venecia, Italia. Mayo 2003 Una mujer vieja se sentó en un taburete cara a la pared por un periodo de una hora con un capirote de arpillera negra. La acción se llevó a cabo sin presencia de público el 1 de mayo de 2003. HOODED WOMAN SEATED FACING THE WALL. Spanish Pavilion. 50th Venice Biennial. Venice, Italy. May 2003 An old woman wearing a black hessian hood sat on a stool facing the wall for a period of an hour. The action was staged without an audience on 1st May 2003.
Abbas Kiarostami Courtesy Galerie de France, Paris © Abbas Kiarostami