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Sábado 13 de septiembre

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Sábado 13 de Septiembre de 2025. Teatro en el CIS. Versión en castellano

Hoy a las 12:45 coincido con el Dr. Blasi en el ascensor de la residencia. Me extraña verle un sábado. Puede que haya estado más sábados y no lo haya visto o no lo recuerde. Viste una camiseta ajustada verde, marcándole los pectorales, y minishort negro.

Mantenemos una breve conversación. Me pregunta si todo bien y dice que me visitará el próximo viernes 19. Un poco intimidada por cómo iba vestido, sumisa y sin mirarle, contesto a todo que sí.

Estoy a la espera de un pedido del supermercado Alcampo con entrega entre las 11 y las 13h (podéis ver el horario en el pantallazo)

Pasan de las 13h y todavía no sé nada. Reviso otra vez la dirección y teléfono que figura en el pedido, y el cargo retenido en la cuenta, parece que está todo bien. Me preocupa porque se acerca la hora de comer y Nubia estará ocupada sirviendo la comida. Y puede ser un caos, como suele pasar cuando tengo algo programado.

Veo que el Dr. Blasi sale del centro con una caja de cartón grande. Eli, una paciente nueva de mediana edad con pelo largo lacio blanco, hoy vestida con camiseta morada y pantalón negro no para de dar vueltas con su móvil en mano pasando cerca de mí. En septiembre ha habido muchas incorporaciones jóvenes y de mediana edad al centro. Como si las enfermedades mentales hiciesen vacaciones en verano.

A las 13:24 recibo un SMS de Alcampo diciendo "el pedido en reparto se entrega hoy entre las 13:47h y 13:57h"

Aviso a Nubia que prepara las mesas y me saca una ensalada de la nevera.

He aprendido que mi cerebro necesita azúcar para no disociarse. Temo que si espero a las 14h para comer puede que la entrega aún se retrase más. Y no debo esperar tanto para comer algo o me disociaré.

Pican a la puerta. Es Blasi otra vez, voy a avisar a Nubia, que parece no ha oído el timbre, está en la barra con una bandeja de salchichas, sirviéndolas en platos.

Tengo el presentimiento de que el pedido no llegará hasta que empiece a comer, sea la hora que sea. Ha sido dar el primer bocado y llamarme el repartidor de Alcampo al móvil. A las 13:50.

Pregunto al repartidor si está en la puerta corredera de cristal, dice varias veces "aquí sólo dice número 19". La puerta de la residencia es de cristal traslúcido, no veo a nadie detrás de la puerta. Pido que espere mientras voy a avisar para que un empleado de la residencia abra y se asome a darle indicaciones (yo no puedo asomarme a dar indicaciones a un repartidor, la última vez que lo hice menuda bronca me echó Anie. Me pareció una bronca injusta sobretodo por absurda, como si me fuese a escapar)

Hoy Anie está trabajando en control de la Planta 2, la planta de las habitaciones. Pero en ese momento veo que está abajo a mi lado. No sé que está haciendo apoyada con unos papeles al lado de mi mesa. Le pregunto si puede abrir al repartidor, dice rotundamente que no, que está ocupada. Pregunto a Nubia, que está sirviendo las comidas, si puede abrir la puerta y mirar dónde está el repartidor, dice que sí.

En ese momento en que sigo al teléfono, Anie, a mi lado, grita “¿HOY QUIÉN ESTÁ DE GUARDIA? ¿EL DR. BLASI?”, dirigiéndose a Nubia entiendo. Ya sé qué estaba haciendo Anie a mi lado. Me ha hecho hasta risa que sea tan flagrante la coreografía. Antes no me daba cuenta de estas cosas. ¿Me pregunto qué necesidad hay de hacer esto?

Nubia abre al repartidor. Pido que deje la compra en la zona de la biblioteca. Doy 2€ de propina al repartidor (restando esto y un Kitkat 1,5€ que he comprado por la mañana, me quedan 10€ en efectivo) Reviso el pedido y pongo mi nombre en cosas que van a la nevera. Mientras hago esto veo que el Doctor Blasi ha vuelto a la residencia. Está caminando por la zona de la entrada de la residencia, se le ve muy ocupado en una llamada telefónica.

Subo un momento a mi habitación, de bajada coincido con Eli otra vez, me quedo delante de ella en el ascensor. Me giro un momento y ahora tiene el móvil en la mano. Ella y otra paciente nueva son como mi sombra. Al salir del ascensor se dirige a la entrada a hablar con el Dr. Blasi. Tal vez, si no se nos puede ver a Blasi y a mí en un mismo plano, que por lo menos se nos pueda ver en un mismo vídeo.

Hace varias semanas pasó algo parecido creo que era fin de semana también. Ese día bajé muy tarde a cenar sobre las 20:30, estaba mi madre. Pensé que no quedaría nadie cenando. En cambio todos los pacientes estaban sentados esperando a que les sirviesen la cena. Extrañadísima pregunté a Rosa qué pasaba. Y fue muy hilarante cuando dijo: “Es que son las normas, no se puede servir la comida hasta que esté presente un doctor ”

Madre y yo nos sentamos en la que era mi mesa habitual, ahora voy cambiando. Justo detrás de nuestra mesa se sentó el Dr. Jeoffrey Romero, en el sofá que da a la entrada. Luces, cámara, acción. Un doctor de guardia y Eva en el mismo plano. El Doctor Romero se giró y se puso a hablar con nosotras. Yo incómoda por lo que creo fue una encerrona me aparté de la escena todo lo que pude. A partir de ese día durante las comidas a veces pregunto a Rosa con sorna ”¿Dónde está el doctor?

Y no tenía intención de publicar nada al respecto pero cuando pasan estas cosas dan ganas de contarlo.

Por lo que veo los médicos a veces vienen a la residencia, sobretodo durante las comidas, con qué frecuencia pasa eso, prefiero no entrar ahí. Por lo demás, no podemos saber cuando están y cuando no. Porque cuando están, no están en el ala de la residencia sino que están en el ala del ambulatorio. Yo pregunté a una doctora que me atendió un día (no recuerdo su nombre ahora mismo) Me dijo que a partir de las 22:00 están disponibles al teléfono. Y que se está volviendo a implementar la guardia presencial.

Basta que diga algo en la intimidad de una conversación con mi madre, para que el día siguiente por la noche se deje ver una enfermera o médico por la residencia. Deduzco entonces que se pueden haber compartido mis conversaciones privadas. ¿Y por qué las comparten para empezar?

En verdad, a mí qué me importa que haya o no haya médico de guardia las 24 horas, los 365 días al año. Mientras que en el momento que un paciente me tire una butaca a la cabeza, como pasó el 16 de mayo, haya un médico disponible y las cámaras graben lo ocurrido. (El mismo día que estrené la camiseta con ilustración del Libro MK-ULTRA de Alexandre Lebreton)

Porque, ese día, sí puedo decir que pregunté por un médico, y no había médico de guardia o enfermera/o disponible, ni presencial ni al teléfono. Y las cámaras del CIS, las que deberían grabar en una Clínica Psiquiátrica, no las de los móviles. Las cámaras del CIS, me dijo el propio Dr. Blasi que no graban.

Bueno pues ya sabéis, si tenéis alguna urgencia psiquiátrica. POR SI NO OS HABÉIS

ENTERADO TODAVÍA, HOY EL DR. BLASI ESTÁ DE GUARDIA

Nota: Ayer al escribir la dirección de entrega en la web de Alcampo puse C/ Verntallat, 17-19 (la dirección que tengo apuntada, que me dieron los empleados del CIS) a pesar de intentar editarla varias veces, no sé por qué sólo se guardaba el número 17. No le di importancia ya que las instrucciones de entrega pensé eran lo bastante claras. Al final del documento adjunto un pantallazo con la confirmación del pedido, en la que sale todo; el horario de entrega programado, la dirección y las instrucciones de entrega.

Tras la incidencia con el repartidor he entrado en Google Maps y efectivamente el número que está frente la puerta corredera de la residencia es el 19. Así que cambiaré el número en la dirección para que por lo menos esta incidencia no vuelva a ocurrir.

Tal vez nada de lo que explico se haya compartido. Ya me estoy arrepintiendo de publicarlo. Seguro habrán consecuencias. Cuanto más quiero luchar contra estas encerronas más arremeten contra mí. Tal vez a la hora de contradecir aquello que creo

que se comparte sobre mí, lo que debo hacer es limitarme a publicar las cosas que puedo demostrar. Sólo eso ya es todo un reto.

Añadir que no todo es malo en el CIS.

Lo dejo aquí, esperando poder dedicarme a hablar de cosas que considero mucho más importantes los próximos días. Y tal vez lo más importante para sobrellevar todo esto, caminar.

A continuación la confirmación del pedido de Alcampo:

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