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DEFENSA LEGAL DEL ING. ALBERTO FUJIMORI EN COORDINACIÓN CON SU ABOGADO - CASO DIARIOS CHICHA

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DEFENSA MATERIAL Digna Señora Presidenta de esta 4ta Sala Penal, Dignas Señoras Juezas Superiores, Señor Fiscal Superior, Señor Procurador del Estado, Señor Abogado de mi defensa,

Señorita

Abogada

Relatora,

Señores

Auxiliares, Público en General, Señoras y Señores:

Frente a las graves acusaciones, para mí, absurdas y sin fundamentos de la Fiscalía y al pedido de una Reparación Civil de la estratósfera en la que pareciera haberse posicionado la Procuraduría;

voy a exponer mi defensa

material, basado únicamente en los hechos objetivos relacionado al caso que se me imputa y en el uso de la lógica, más matemática que jurídica para mí, pero como sabemos es la lógica universal la que se aplica para llegar a la verdad. Quisiera hacer un preámbulo antes de entrar a explorar este tumor maligno de los llamados diarios chicha y que se me pretende insertar a mi trayectoria política reconocida por muchos en el Perú y allende las fronteras.


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Mi

desempeño

controversial

como

para

los

Presidente parámetros

de

la

República,

tradicionales

de

inoperancia de siempre, me ha llevado a tener que padecer en carne propia una prisión por casi ocho años, que para mí constituye la simbolización de la injusticia más descarnada. Efectívamente no deja de pasar un minuto por mi mente el comprobar como la condena que llevo a cuestas, poco a poco se va desenmascarando hasta con la cibernética expresada en correos electrónicos y ver que la justicia, en cuyo nombre debo aún permanecer encarcelado por 17 años más del resto de mi vida, no era el ejemplo de lo intachable magistralmente, sino la parafernalia de un burdo teatro que se elecubró para matarme en prisión. Esta vez me he sentado de nuevo en el banquillo de los acusados con todas las enfermedades crónicas y los achaques que se me presentaron y que gracias a la debida atención brindada por esta dignísima Sala , puedo salir caminando por mis propios medios. De cara a ustedes bajo el insufrible peso de mis patologías aún conservo la esperanza, que esta Sala deducirá la verdad simple y llana, sin contaminarse con los intereses políticos que pudieran haber en mi caso por tratarse de quien encarna al líder y


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fundador, quiérase o no, de uno de los movimientos políticos de mayor peso en el Perú actual, como es el Fujimorismo. A estas alturas, a escasas horas del nuevo año 2015, quince años después de haber revolucionado al pueblo peruano, estoy procesado, acusado y a punto de ser condenado sólo por los dichos de testigos, vivos unos, muertos otros, que declararon originariamente en el llamado “expediente madre” y hasta incluso en otros procesos totalmente ajenos al presente y donde yo no participé. Recalco dignísima señora Presidenta y señoras juezas superiores, que la Señora Fiscal está pidiendo mi condena por 08 años y el señor Procurador una reparación civil estratosférica de 244 millones de nuevos soles sin ninguna prueba fehaciente o tangible que pueda ser utilizada para una condena ni para probar el delito de Peculado por el desvio de fondos que supuestamente yo ordenara para el uso doloso en la compra de la línea editorial de los diarios chicha, como pudieran ser: la grabación de mi voz, la filmación de mi presencia, la efémerides de alguna bitácora, la exhibición de alguna orden escrita o de cualquier otro indicio material real,


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objetivo, válido y no sujeto a la especulación interesada, que se relacione directamente con la autoría que se me imputa. Absolutamente ninguna. Vayamos al examen de los dichos expuestos por los testigos, que la acusación fiscal valora como elementos contudentes de prueba sin ningún otro elemento probatorio. En la audiencia pasada, mi defensa técnica ha rebatido punto por punto cada uno de éstos dichos demostrando la total incoherencia en el fondo y en la forma como lo exijen las reglas del sistema penal. Yo sólo destacaré algunas de las más saltantes. Primero: El estudio efectuado por la agencia Mayéutica sobre la eficacia de la publicidad estatal, no prueba en nada que yo hubiera ordenado la compra de la línea editorial de los llamados diarios chicha. La publicidad estatal no puede ser invertida si no se tiene asegurado el impacto esperado en la población. La incriminación derivada de éste hecho a la que arriba

la

posteriores

Señora que

Fiscal tuvieron

sobre mi

supuestas

exasesor

con

reuniones algunos

publicistas y las cuales yo no convoqué ni mucho menos


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participé, no tiene coherencia lógica y más parecería guiada por prejuicios de no sé que tipo que la conducen a efectuar afirmaciones pre concebidas.

Segundo: He tratado sin éxito de comprender por qué la Señora Fiscal denomina Voluntad Criminal a la Reelección Presidencial, si ésta, en la que participé, por cuestionable políticamente que hubiera sido, fue Constitucionalmente legitimada. ¿De la negada voluntad criminal de la Reelección Presidencial se puede inferir utilizando la lógica matemática o jurídica, que Alberto Fujimori ordenó que se comprara la línea editorial de los diarios chicha? La lógica más elemental no admite esta deducción. Y debo decirlo, que en el fondo, aunque no me lo crean, yo no tenía la intención de ejercer el tercer periodo presidencial. La Historia me dará en algún momento la razón, Sólo luego de coordinar previamente en Lima y luego en Nueva York con el Dr. Francisco Tudela para que aceptara la primera Vicepresidencia, a condición de que yo al cabo de unos meses renunciaría, fue cuando recién inicié


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la Campaña para las Elecciones Presidenciales del año 2000. En esos momentos desde mi visión política consideraba inviable un resultado exitoso en la contienda electoral si él iba solo como candidato a la Presidencia de la República. Mi participación en las elecciones del año 2000 pretendía asegurar que el Dr. Tudela llegara la Primera Magistratura de la Nación. En todo caso, hecho este paréntesis, no se puede inferir tampoco de mi participación electoral el año 2000 la supuesta orden que yo diera para la compra de la línea editorial de los diarios chicha. Tal inferencia no resiste el menor análisis lógico. Tercero: La mal llamada “Sala de la Reelección” no era tal. Su verdadero mote debe ser “ La Sala del Golpe de Estado Contra el Chino” porque aquí se complotó dar un golpe de estado contra Alberto Fujimori y colocar a Carlos Boloña como nuevo Presidente de la República. Este sí es un hecho probado con prueba material, objetiva y contundente que se evidencia en los vídeos y en el proceso penal instaurado contra los conspiradores que constituye ahora cosa juzgada.


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Cuarto: En las horas y horas de filmación y audios que muestran los vídeos, tanto en la Sala del Servicio de Inteligencia Nacional como en la llamada Sala de la Reelección no hay una vocecita, una sola imagen de mi persona. ¿ Dónde aparece mi supuesta orden sobre el desvio de fondos para la compra de la línea editorial de los diarios chicha? O van a decir ahora que Fujimori borró o editó los vídeos para no aparecer en ellos. ¿Qué se deduce en

los cientos de

diálogos y en los registros de horas que registran los vídeos? Que Fujimori no estuvo, que Fujimori no participó en las actividades ilícitas de terceros. Por favor dignísimas Señoras Juezas Superiores, sólo reclamo lógica, más lógica, pura lógica, o sea lógica no contaminada ni deformada. Quinto: Con respecto al Almirante Rosas debo decir a la luz de los hechos y de sus propios dichos, puedo destacar de ellos , que siendo Jefe del SIN no me conocía, que nunca habló conmigo y que supuestamente durante todo el tiempo que laboró como Jefe del SIN sólo me vio entrar por la cámara


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de video vigilancia una o dos veces a la llamada Sala de la Reelección. En el supuesto que niego como cierto: ¿Esto prueba la supuesta orden que yo diera del desvio de fondos para comprar los editoriales de los diarios chicha? Sexto: El Señor Merino, un funcionario con más de 30 años de servicios en el Servicio de Inteligencia Nacional ha dicho que no me conoce, que nunca habló conmigo, que nunca me vio en la llamada Sala de la reelección; pero eso no cuenta para la Señora Fiscal, ese testimonio no sirve, ese dicho veraz y certero no es considerada en nada, por la defensora de la legalidad. La verdad, para la campaña del año 2000, mi equipo de campaña era minúsculo y no estaba integrado por ninguno de los que se reunían en la mal llamada Sala de la Reelección Sétimo: ¿Qué prueba de valor ha aportado la declaración del respetable periodista Paez del diario La República, un diario opositor a mi régimen, de ideología frontalmente opuesta a Fujimori y al Fujimorismo? Nada, absolutamente nada sobre la incriminación del presente juicio penal. Lo hemos


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oído hablar de las

intimidaciones que sufrió por sus

investigaciones relacionadas con la compra de armas, algo que yo mismo repudio y condeno; pero su dicho: ¿prueba de algún modo la supuesta orden que yo efectué para la compra de diarios chicha? Octavo: La señora fiscal tan empeñada en encontrarme culpable ha dado como verdad absoluta que el señor Montesinos en una de sus declaraciones haya dicho que el asunto de los diarios chicha se inició o se gestó en una reunión que sostuvimos en Palacio de Gobierno el deponente, el mismo señor Montesinos , el ex Ministro Saucedo y el ex Vice Ministro Jailili. Para eso la Señora Fiscal pidió que vengan a declarar los tres personajes. El señor Montesinos se negó a declarar arguyendo razones legales y los señores Saucedo y Jailili negaron tal reunión Me pregunto entonces ¿Qué han probado las declaraciones testimoniales del ex Ministro Saucedo y de Jailili con respecto a la supuesta reunión en Palacio desde donde emanó la supuesta orden que dí para la compra de la línea editorial de diarios chicha? Nada, absolutamente nada, pues ambos han negado tal hecho y en forma uniforme y sostenida han referido que la tal


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reunión no sólo nunca se dio sino que yo jamás les dí ninguna orden que se refiera al desvio de fondos del Ministerio de Defensa para la compra de la línea editorial de los diarios chicha y mucho menos que esto se legitimara a través del Ministerio de Economía vía decretos de urgencia o decretos supremos. Noveno: ¿En qué ha contribuido el dicho de la señora Pinchi Pinchi? Presente en esta Sala Penal dijo que no me conoce, que no conversó jamás conmigo. Sin embargo se le ha permitido que haga deducciones, no sobre la base de mis palabras sino sobre la única base de los supuestos dichos y de su relación con Vladimiro Montesinos. Me pregunto: ¿Cuál es la razón que ha motivado la presencia de la Señora Pinchi en esta Sala si ella en ninguno de los procesos de Colaboración Eficaz que enfrentó ha mencionado mi participación en el caso de los llamados diarios chicha; no habiendo intervenido tampoco en el llamado “expediente madre”. Considero entonces que estamos frente a una incoherencia lógica, en la desesperada búsqueda de pruebas de cargo, que ha realizado vanamente la Señora Fiscal. Entre tantas incoherencias como un botón de


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muestra la señora Pinchi dice que acompañaba al señor Montesinos a Palacio de Gobierno y sin embargo ante las preguntas de mi abogado no ha sabido describir cómo se ingresa a Palacio de Gobierno ni dónde se estacionaba el vehiculo que la conducía, ni quién llevaba el maletín de dinero que transportaba si supuestamente sólo ingresaba ella con el señor Montesinos y ha referido que ya en el interior de Palacio yo me hallaba sólo en mi despacho cuando recibía al señor Montesinos y sin que hubiera ni una sola alma más en Palacio, cerraba la puerta y ella esperaba en la Antesala, que por ciero no ha sabido tampoco describir en sus mínimos detalles. Se ha dicho que mi abogado defensor ha intentado desacreditarla, nada más falso, pues es ella misma quien sola se desacredita con tantas incoherencias vertidas. Además no es la primera vez que la señora Pinchi miente pues mi defensa ha probado que ya ha mentido

en otras dependencias y ante otros

funcionarios e incluso ha sido condenada por mentir; pero la

Señora

Fiscal

inexplicablemente

considera

sus

evidentes mentiras como sinónimos de veracidad y elementos materiales de prueba suficientes para condenar por 08 años de cárcel a un ex Presidente de la República.


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Décimo: ¿

Han

servido

las

declaraciones

de

los

capitanes

secretarios del señor Montesinos para demostrar mi culpabilidad? Lo que he aprendido a lo largo de estos años de estar sometido a diversos procesos penales, además del conocimiento que me otorga mi formación académica es que en las matemáticas como en el mundo fáctico no pueden aceptarse conclusiones no basadas en la lógica ni aquellas

que

provienen

de

premisas

falsas.

Si

la

herramienta fundamental del ordenamiento jurídico penal es la prueba objetiva y material, que surge como resultado de la aplicación de principios lógicos con las deducciones y el razonamiento

coherente que nos permita arribar a

conclusiones veraces e inequívocas. Me da la impresión que la Señora Fiscal se hubiera saltado estos principios al valorar el testimonio del Capitán Ruíz, quien presente en esta Sala, nos ha expresado sus inferencias: que como él veía que su Jefe, el señor Montesinos,

hablaba por el

teléfono encriptado de color negro, que era el que usaba para hablar con el Presidente, que al hacerlo pedía los titulares de los diarios chicha, que cuando iba a Palacio llevaba en un folder los titulares de los diarios chicha, que al


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salir se comunicaba con el señor Bresani y le enviaba correcciones, esta retahíla de inferencias sin base y tampoco comprobables, son suficientes para que la Señora Fiscal concluya sobre mi culpabilidad. En honor a la verdad Señora Presidenta yo he sido Presidente de la República y por consiguiente he tenido teléfonos secretos y sólo tuve un teléfono encriptado que he usado para comunicarme

con

todos los Ministros y las Altas Autoridades para tratar temas de Estado. Resulta hasta risible entonces, sostener que yo he usado un teléfono encriptado secreto para hablar sólo de titulares de diarios chicha y que en Palacio de Gobierno donde se atienden temas de tanta trascendencia y se examina a diario la problemática nacional

estuviera

Fujimori, dedicado a examinar y corregir titulares de diarios chicha por ´la vía de un teléfono secreto y encriptado. Las inferencias del capitán secretario: si habla del teléfono negro está hablando con el Presidente o si entra a Palacio con un folder que contiene titulares de diarios chicha es porque va a consultar y corregir con el Presidente los titulares; es absolutamente inconsistente y no puede conducirnos a la demostración de una verdad que permita enviar a nadie por 08 años a la cárcel.


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Undécimo: Las declaraciones de los Comandantes Generales del Ejército y de la FAP terminan exculpándome. En efecto el General Villanueva se ha negado a declarar en el juicio y lo que se ha leído y debatido es su dicho en un proceso en el cual yo no participé y en el cual sólo refiere lo que supuso, lo que dedujo y que nadie sino sólo él escuchó. El general Esleván Bello del mismo modo ha sido coherente y valiente al referir que su participación delictiva no sólo se produjo porque dedujo que yo conocía del pago para la línea editorial de los diarios chicha y por su propio grado de convencimiento interno que le hacían creer que estaba haciendo lo correcto. Como repito Señora Presidenta ambos testimonios lo que hacen es refrendar mi completa inocencia en la presente causa. Duodécimo: No puede tomarse como prueba suficiente de valor la declaración de un único testigo, representado por el ex asesor,

que por salvar su pellejo y en los momentos

iniciales de los juicios, bajo el desequilbrio de sus propios rencores me imputa participación delictiva sin ninguna otra


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prueba que sostenga, sustente o pruebe su dicho, además que cuando concurrió como testigo a ésta Sala no ha ratificado nada de todo lo que inicialmente sostuvo a título de incriminación. Quisiera recordarles a todos los presentes, que aquí, en esta Sala, hemos visualizado y leído textualmente, con puntos y comas, el contenido del Video 1792 donde el ex asesor reunido con los Comandantes Generales en el Servicio de Inteligencia Nacional en la formalidad de la única conversación referida al tema de los diarios chicha, al manejo de éstos y a la compra de la línea editorial de ésta prensa basura, refiriéndose a mi persona, al entonces Presidente de la República en forma contundente, clara y objetiva indican en un diálogo, que quedará grabado para la posteridad, textualmente que:

“el chino no conoce ni

Mierda de lo que estamos trabajando, ni de la forma como nos sacamos la Mugre, como mulas”. Yo que jamás pronunció una sola palabra soez en mi léxico lo he tenido que hacer ahora para que se comprenda el sentido y la contundencia del diálogo registrado; porque esta sí es una evidencia material, esto sí constitue una prueba objetiva y


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lógica, que por sí sola muestra mi absoluta inocencia en todos los cargos que me ha imputado el Ministerio Público. Décimo Tercero: Debo hacer énfasis también que en el proceso de los llamados “medios de comunicación” yo decidí no seguir con el proceso, no porque sea culpable sino porque consideré en aquella época que por haber sido ya condenado por 25 años por una Sala que en esos momentos después de la condena no me inspiraba ninguna confianza,

reforzada

ahora,

ninguna

confianza

de

imparcialidad e independencia decidí obviar el trámite y terminar con el proceso pero repito enfáticamente debo hacer

presente

que

tampoco

he

aceptado

jamás

culpabilidad de la cual soy totalmente inocente.

A pesar de todas las falsas acusaciones levantadas, contra mi gestión en éstos últimos 14 años, desde las supuestas compras

sobrevaluadas

de

aviones

MIG

29,

de

Helicópteros M-17, de Cuentas Bancarias Millonarias en el


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Perú y en el Mundo, de la leyenda de las maletas repletas de dinero transportadas en el avión presidencial, nada, absolutamente ninguno de estos infundios resultaron ser verdad. Todo lo contrario, yo puedo decirles con la frente levantada, a mis hijos, a mi familia y a todos los peruanos del Perú y del Mundo, que he sido muy meticuloso en el manejo de los fondos públicos y que he obtenido los óptimos resultados en el Perú abatido, postrado y destrozado que encontré en la Década de 1990. Esto no debe quedar arrimado en el baúl de los olvidos. Yo no puedo ser imputado de haber cometido delito de Peculado pues durante toda mi administración he hecho buen uso de los fondos públicos, parte de los cuales fueron empleados para la pacificación y la reconstrucción del país, vía el Servicio de Inteligencia Nacional . Si esto se haya derivado al pago ilegal y delictivo de los diarios chicha, esto no puede ser atribuido alegre e interesadamente a mi respondabilidad. Estos usos indebidos se dieron fuera de mi control y ajenos totalmente a mi conocimiento. Además, humanamente es imposible que yo hubiera podido estar pendiente de lo que ocurría en

la totalidad de la

administración pública. En todo caso existen funcionarios a


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quienes por ley les compete la responsabilidad personal del uso y custodia directa de los fondos públicos. Con el escrupuloso manejo de los fondos públicos durante los diez años de mi gobierno he centaveado para que con los escacísimos recursos de la época se alcanzara el camino de la prosperidad para todos los peruanos. Soy de los que no botan un papel, mi vida siempre ha sido austera y he permanecido alejado de los lujos, la ostentación, la frivolidad o los vicios. Me he consagrado a trabajar por la prioridad de las necesidades de mis compatriotas, hasta lograr la pacificación y sentar las bases de una economía sólida. Lo digo con voz alta en esta Sala: Señora Presidenta señoras Juezas Superiores, yo no soy el autor en lo más mínimo, de los actos delictivos que se han juzgado en éste proceso. Sin pecar de arrogancia ni soberbia debo sí indicar, abusando de la tolerancia de la honorable Sala, que yo Alberto Fujimori, sí soy el arquitecto y constructor del Perú moderno de hoy, que dejo como legado a todos los peruanos, y para orgullo de mis hijos.


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Abrigo pues la esperanza que sobre la base de la insuficiencia y carencia de pruebas materiales y objetivas, la Sala me absuelva de todos los cargos que me ha imputado injustamente el Ministerio Público, así como de la extravagante reparación civil solicitada por la Procuraduría. Dignísima Señora Presidenta y Dignísimas Señoras Juezas superiores de ésta Sala Penal, agradezco la consideración que han tenido a lo largo de éste proceso en las atenciones que ha demandado mi Salud y por supuesto, agradezco también la paciencia que han tenido al escucharme. Muchas Gracias.


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DEFENSA LEGAL DEL ING. ALBERTO FUJIMORI EN COORDINACIÓN CON SU ABOGADO - CASO DIARIOS CHICHA by Ethel Gutierrez - Issuu