En escena edición 40

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LAS MUERTAS

ANASTASIA

Grandeza musical con alma regiomontana

LOS HILOS DEL PASADO

Marca el regreso a las pantallas de Yadhira Carrillo

Una historia terriblemente viva

LA HERMANASTRA FEA

LA TEMPESTAD

Una crítica cruel al mito de la belleza naufragios y pasiones humanas.

ROGER ABANTO

De Perú a Mexico: Un viaje actoral marcado por la disciplina, la empatía y la fuerza de sus raíces.

CURSOS Y TALLERES

Las mejores opciones para desarrollar al máximo tu talento escénico

CARTELERA

Revisa las obras de teatro que puedes disfrutar en Monterrey

Foto: Sergio Guerra @donvaker.photography

México. 23 de Septiembre de 2025. Editor: Amaru Reina.

LA REVISTA DE LAS ARTES ESCÉNICAS

LOS HILOS DEL PASADO

Marca el regreso a las pantallas de Yadhira Carrillo

Pág. 03

TEATRO

ROGER ABANTO: el arte como brújula, la emoción como destino

Pág. 11

SERIES

LAS MUERTAS, Una historia terriblemente viva

Pág. 31

TELEVISIÓN TEATRO

ANASTASIA, grandeza musical con alma regiomontana

Pág. 07

CINE

LA HERMANASTRA FEA, una crítica cruel al mito de la belleza

Pág. 27

CARTELERA

Lo mejor del teatro de Monterrey a tu alcance. Pág.37

LITERATURA TEATRAL

LA TEMPESTAD

Un conjuro entre islas, naufragios y pasiones humanas

Pág. 35

CURSOS Y TALLERES

Para repotenciar tu talento artístico

Pág. 40

La televisión mexicana se prepara para recibir uno de los estrenos más esperados del año Los Hilos del Pasado, la nueva producción de José Alberto “El Güero” Castro que llegará a la pantalla de Las Estrellas el próximo 27 de octubre a las 30 m en sustitución de Amanecer Este melodrama no solo marca el regreso de un productor que sabe conectar con el gran público —tras el éxito de Las Hijas de la Señora García— sino también el retorno triunfal de una actriz muy querida: Yadhira Carrillo, quien después de 17 años vuelve al protagonismo con un papel que promete generar conversación.

Carrillo interpretará a Carolina Guillén, una reconocida diseñadora de modas cuya vida parece perfecta junto a su esposo, el productor musical Alejandro Navarro (Eduardo Santamarina) Sin embargo, un secreto enterrado en el tiempo amenaza con desmoronar esa aparente armonía cuando era joven, Carolina se vio obligada a abandonar a su hija recién nacida, víctima de la presión social y de los maltratos de doña Luisa, madre del sacerdote Salvador Villaseñor (David Zepeda), quien fue su primer amor.

La hija perdida es Cristina (Bárbara López), una joven noble, inteligente soñadora que, a pesar de sus orígenes, creció en un orfanato sin imaginar la verdad que la vida le tenía reservada Su carácter fuerte y su inquebrantable deseo de superación la llevarán, casi por azar, a adentrarse en el fascinante y competitivo mundo de la moda, guiada por la mano de Carolina (Yadhira Carrillo), una mujer poderosa, elegante y admirada por todos Lo que ninguna de las dos sospecha es que entre ellas existe un lazo de sangre tan profundo como doloroso el vínculo de madre e hija que el destino se encargará de revelar en el momento más inesperado.

Ese mismo destino pondrá prueba sus corazones cuando Cristina se enamore perdidamente de Alfredo Navarro (Emmanuel Palomares), el atractivo y noble hijastro de Carolina Así, la vida de los personajes se entrelaza en una compleja red de amores imposibles, secretos familiares que claman por salir a la luz y pasiones prohibidas que amenazan con destruirlo todo Cada decisión, cada encuentro cada silencio se convierte en una pieza clave de este bordado dramático donde nada es casualidad.

Uno de los mayores atractivos de Los Hilos del Pasado es su elenco multigeneracional y de primer nivel, que combina figuras consagradas con talentos jóvenes capaces de conectar con públicos diversos Además de Carrillo, Santamarina, López, Palomares Zepeda, la historia contará con la participación especial de Natasha Dupeyrón en la piel de Tamara, una villana compleja y fascinante que, impulsada por la ambición y el deseo, hará todo lo posible por separar a los jóvenes enamorados, incluso a costa de sí misma Su regreso a la televisión después de varios años, acompañado de un sorprendente cambio de imagen, ya ha causado expectación en redes y promete convertirse en uno de los giros más comentados de la temporada.

El reparto lo completan intérpretes de larga trayectoria como Laura Flores, Azela Robinson, Mark Tacher Nailea Norvind Rodrigo Murray, José Pablo Minor Lorena Meritano Sergio Goyri, Rafael Inclán Raquel Garza, entre muchos otros Cada uno aporta un matiz distinto a este tapiz de historias, encarnando personajes que van desde la ternura hasta la oscuridad, lo que garantiza un mosaico humano diverso y profundamente atractivo para el público.

Si algo caracteriza al productor José Alberto Castro es su capacidad de reinventar el melodrama sin traicionar su esencia En Los Hilos del Pasado, la apuesta es clara: recuperar los temas que han dado vida a la telenovela el amor imposible, los secretos familiares, la maternidad arrebatada y la búsqueda de la verdad— pero relatados con un lenguaje actualizado, ágil y emocionalmente cercano Aquí, las protagonistas femeninas son el eje central mujeres fuertes, complejas y decididas que llevan sobre sus hombros el peso de la historia, marcando un contraste con los tradicionales estereotipos del género.

El trasfondo de la moda, acompañado por la música, no solo aporta glamour sofisticación, sino que también abre la puerta cameos, pasarelas espectaculares y escenas vibrantes capaces de conectar con una audiencia moderna y exigente El desafío de la dirección será equilibrar la intensidad dramática con la intimidad emocional, logrando que cada personaje, como un hilo dentro de un inmenso telar, encuentre su lugar en una urdimbre inevitable donde el pasado y el presente se funden en un mismo tejido narrativo.

El Teatro de la Ciudad de San Nicolás se convirtió, durante varios días, en el epicentro de una celebración artística que desbordó emoción y nostalgia la llegada de Anastasia El Musical Esta producción de gran formato, inspirada en la cinta animada de 1997 en la leyenda de la Gran Duquesa Anastasia Romanov, se presentó en una temporada breve que culmina este domingo 14 de septiembre, dejando al público regio con la certeza de que calibre con éxito rotundo

innegable es capaz de hablarle tanto a quienes como a nuevas generaciones que descubren por primera vez la magia de su trama La obra sigue los pasos de Anya, una joven huérfana que lucha por descubrir quién es realmente Su travesía está marcada por recuerdos fragmentados, por la búsqueda de pertenencia por un destino que empuja confrontar su pasado abrazar un futuro distinto.

El relato de Anastasia tiene un poder innegable es capaz de hablarle tanto quienes crecieron con la película animada como a nuevas generaciones que descubren por primera vez magia de su trama La obra sigue los pasos de Anya, una joven huérfana que lucha por descubrir quién es realmente Su travesía está marcada por recuerdos fragmentados, por la búsqueda de pertenencia por un destino que la empuja confrontar su pasado abrazar un futuro distinto.

Esa combinación de historia, romance y aventura conecta directamente con el público, no solo desde el entretenimiento, sino también desde la emoción profunda de reconocerse en la pregunta universal de “¿Quién soy?” Más de treinta artistas en escena dan vida este ambicioso montaje Lucero Padilla Leslie Félix alternan el papel de Anya, desplegando una fuerza vocal actoral que sostiene el corazón de obra su lado, KAOS construye un Gleb lleno de matices, un antagonista que encarna dilemas humanos que enriquecen narrativa

El resto del elenco, conformado en gran parte por jóvenes talentos del Taller de Teatro Musical, sorprende por su entrega No solo cantan e interpretan con solvencia, sino que también bailan incluso ballet en puntas mostrando la versatilidad disciplina que requiere el género Esta suma de voces cuerpos en escena genera una energía vibrante que recorre el teatro entero, recordándonos que talento local tiene poder de sostener producciones de gran escala.

La producción lleva la firma de un equipo que entiende el lenguaje del teatro musical en toda su complejidad Charly Ortega encabeza dirección artística, con Sebastián Báez en la dirección escénica, Jerry Rodríguez en la dirección vocal, Ana Karen García en la coreografía, Diego Vorrath en iluminación Alberto Holz en la coordinación técnica Juntos, han logrado construir un espectáculo equilibrado, en el que cada área suma al impacto global de puesta en escena.

La propuesta se apoya fuertemente en recursos visuales contemporáneos, como el uso de pantallas LED de gran formato Estas, si bien en ocasiones compiten con la fuerza del trabajo actoral, aportan un dinamismo visual que sitúa cada escena en un universo distinto desde los palacios imperiales hasta las calles de París El resultado es un espectáculo que conjuga lo clásico con lo tecnológico, uniendo tradición teatral con herramientas modernas.

Más allá de lo visual, la música en vivo se erige como uno de los pilares del montaje Cada número musical, interpretado con fuerza y sensibilidad, logra trasladar al público una dimensión emocional distinta Hay escenas de baile que desatan la ovación inmediata, así como momentos íntimos en los que el silencio del teatro se vuelve cómplice de la intensidad dramática.

Este equilibrio entre lo grandilocuente lo íntimo demuestra la madurez artística del elenco del equipo creativo En Anastasia El Musical, el espectáculo no solo busca deslumbrar: busca conmover.

Uno de los grandes logros de esta puesta en escena es que consolida a Monterrey como una plaza capaz de producir y sostener montajes de gran formato con sello local No se trata únicamente de replicar la majestuosidad de Broadway o del West End sino de adaptarla al contexto regio, demostrando que aquí existe el talento y la pasión suficientes para dar vida a historias universales con identidad propia.

Anastasia El Musical es, en definitiva, una experiencia teatral que trasciende la anécdota de una temporada breve Su importancia radica en la capacidad de reunir varias generaciones en torno a una misma historia, en la valentía de apostar por el talento local en la ambición de levantar un espectáculo de gran formato con sello regio Con su mezcla de historia, aventura, romance, música y visualidad, la obra logra un balance que conmueve deslumbra vez aunque la temporada llega a su fin este domingo, su impacto permanecerá como un recordatorio de que el teatro musical en Monterrey tiene un futuro prometedor, lleno de posibilidades y de escenarios que aún esperan ser conquistados.

Su mirada transmite la misma intensidad que sus personajes Roger Abanto es de esos artistas que no solo interpretan, sino que habitan las historias Su camino lo ha llevado de las aulas de teatro en Monterrey a escenarios peruanos llenos de tradición, pasando por festivales de cine y proyectos que desbordan humanidad Con una versatilidad que va del susurro cinematográfico a la fuerza ritual del teatro, Roger nos abre las puertas de un oficio que vive con entrega, honestidad y gratitud En esta conversación, nos revela los desafíos, alegrías y aprendizajes que han marcado su carrera, y nos recuerda que la pasión, cuando se vive de verdad, no entiende de fronteras.

Roger, eres un joven actor peruano que se va consolidando en México ¿Desde niño soñaste con ser actor o fue una vocación que descubriste con el tiempo?

Como muchos niños, pasaba horas imaginando mundos, inventando personajes armando historias en mi cabeza Pero lo mío iba más allá del juego no solo imaginaba, ¡los dibujaba! Me fascinaba crear cómics, hacía historietas larguísimas, hice cuatro de diferentes géneros, y tenían entre 100 y 300 páginas cada uno jajajaja y se los mostraba a mi familia, mi papá me hacía leérselos a sus amigos, siento que ese crear historias, escenarios y personajes me acompañaba desde esa época Hace poco encontré uno guardado y no podía creer todo el amor y tiempo que le dediqué Ya en la adolescencia, cuando tuve mi primer contacto con el teatro en la secundaria, sentí que toda esa imaginación que siempre me había acompañado podía tomar cuerpo, voz, espacio Fue como reconocer una parte mía que ya estaba ahí desde siempre y fue hasta que llegué a México que volví a reconectar con la escena ya no la solté.

A la par llevas tu carrera de ingeniería con la de actuación, dos ámbitos que exigen mucha disciplina ¿Cómo sobrellevas esta dualidad?

Es un malabar diario jajaja Hay días en que siento que la vida me exige ser dos personas distintas, pero en realidad ambas se han empezado a hablar dentro de mí La ingeniería me ayuda a pensar con estructura, me da herramientas para resolver, planificar Y la actuación me recuerda que somos emoción, intuición, fragilidad A veces no encuentro el equilibrio perfecto, pero aprendí que, si soy honesto con lo que me mueve, todo de una manera u otra encuentra su lugar Y sí, puede sonar paradójico, pero esa combinación me ha ayudado a mantenerme firme y, sobre todo, agradecido.

¿Cómo fue tu formación en la Escuela de Teatro de la FFyL UANL en México?

Fue una etapa hermosa de mucho aprendizaje

La escuela no solo me dio herramientas técnicas Las clases nos dan chance de autoconocernos para descubrir nuestra identidad como artistas Aprendí que la constancia y la ética no son negociables si quieres sostener una carrera artística Ahí confirmé que no basta con tener talento: hay que trabajar, trabajar mucho… con corazón.

He tenido el privilegio de cruzarme con maestras y maestros que no solo me enseñaron técnicas, sino que me compartieron generosamente su visión del arte de la vida Algunos me enseñaron la importancia de escuchar, otros la disciplina del día a día Pero si hay algo que todos me enseñaron cada uno a su manera es que ser artista no es solo subirse al escenario, es también ser una persona con mirada crítica, con empatía con compromiso.

ABANTO

En María llena eres de sangre, de Andrea Patrone, abordan una temática oscura poderosa ¿Qué desafíos representó esa obra para ti?

Fue mi primer proyecto profesional en Monterrey, y eso ya la convertía en una experiencia especial Yo había visto el trabajo de Andrea Patrone y Carlos Cadena y cuando me llamaron para audicionar fue como un regalo inesperado Interpretar a Iván implicaba enfrentarse a un tema durísimo los abusos sexuales dentro de la iglesia Era un personaje frágil, conflictuado y roto Para mí, que recién empezaba, fue un proceso de enorme exigencia emocional y física y aunque al inicio me costó, el equipo fue tan respetuoso y cuidadoso que pude entregarme por completo a cada escena María llena eres de sangre me enseñó que el arte también tiene la responsabilidad de incomodar, de denunciar lo que muchos prefieren no mirar.

En el cine, has participado en proyectos que estuvieron en festivales internacionales En Sonata 13 parte del Tour de Cine Mexicano, ¿qué te atrajo de ese proyecto cómo fue grabarlo?

Apenas leí el llamado a casting, supe que ese personaje me estaba esperando Era un joven con esquizofrenia, lleno de matices, dentro de una historia muy poética sobre el amor y la pérdida Me preparé a conciencia porque sabía que no podía abordarlo con clichés ni desde lo externo Y el rodaje fue de una sensibilidad enorme; había escenas tan cuidadas, tan estéticas; recuerdo especialmente una escena llamada Hecatombe, donde mi personaje alucina rodeado de pétalos secos, el cuerpo y el delirio se mezclan en algo casi onírico con la muerte Cuando la vi proyectada por primera vez, me emocioné Ver Sonata 13 en cartelera, exhibida en 13 ciudades de México, fue invaluable Pensaba: wow esto empezó en un casting al que fui con nervios… y ahora está recorriendo todo el país” Confirmé que el cine, cuando se hace con alma, puede ser pura poesía visual.

En Compasión, compartiste créditos con Edgar Vivar ¿Qué significó para ti actuar al lado de una figura tan querida del cine la televisión latinoamericana?

Fue de esas experiencias que guardas en el corazón para siempre

Como casi todos los niños latinoamericanos, crecí viéndolo en televisión, y tenerlo ahí frente a mí, en el set fue surreal Pero lo más impactante no fue su fama (que es enorme) sino su calidez Edgar es una persona muy generosa Desde el primer momento se acercó, me preguntó por mi personaje, compartió anécdotas, me dio consejos

Nunca hubo distancia, ni ego, solo respeto y complicidad Ver a alguien con una trayectoria tan vasta seguir trabajando con esa pasión esa humildad me dejó una lección que no olvido pues el verdadero grande nunca deja de ser aprendiz.

A lo largo de tu carrera has alternado entre teatro y cine ¿Qué te ofrece cada uno de estos lenguajes? ¿Tienes un favorito?

Me encantaría darte una respuesta definitiva pero no puedo elegir El teatro tiene esa magia del presente, del error, de la respiración compartida Me encanta el vértigo que implica saber que lo que ocurre ahí es único, irrepetible En cambio, el cine me permite jugar con la intimidad, con los silencios mínimos, con la sutileza Es como si en uno habitara la fuerza del rito, y en el otro, la precisión del susurro Los dos me completan Cada vez que tengo la suerte de pisar un escenario o de pararme frente a una cámara, solo puedo pensar en lo afortunado que soy.

Con Galatea llevaste teatro a poblaciones vulnerables a través de Barrio Teatro y Patio del Recreo ¿Qué impacto tuvo en ti como artista trabajar con niñas y niños en estas condiciones?

Estos dos proyectos fueron, sin duda, de los aprendizajes más grandes que he vivido como artista y como persona Llegamos a comunidades golpeadas por la delincuencia, el abandono, por realidades durísimas que muchas veces invisibilizamos Niñas y niños que, en su mayoría, ni siquiera sabían lo que era el teatro.

Y sin embargo, bastaron unas semanas para ver cómo comenzaban a florecer, a brillar, a tomar el escenario con una seguridad y mucha alegría Las funciones finales fueron pura emoción Nos mirábamos entre nosotros muy contentos Entendí, una vez más, que el teatro no es solo entretenimiento es un lenguaje que traspasa barrera Los niños de estas comunidades nos enseñaron que un corazón que se siente escuchado llega a convertirse en un escenario poderosísimo.

Ese año volviste a trabajar con Andrea Patrone en Morir Vivir Nacer. ¿Qué te atrajo de esta segunda colaboración con ella y qué distingue este proyecto del anterior?

¿Qué te puedo decir de Andrea? Más allá de ser una de mis mejores amigas, es mi cómplice de escena Con ella he compartido decisiones importantes, como cuando hicimos María llena eres de sangre y sentimos que este camino era el nuestro Fue junto a ella que nos metimos a estudiar teatro, y también con ella fundamos nuestra compañía Corazur en 2021 Trabajar con Andrea no es solo colaborar, es construir desde la confianza, desde un lenguaje en común que venimos tejiendo desde hace años.

Morir Vivir Nacer fue un reto hermoso Andrea adaptó tres textos de Samuel Beckett y creó una pieza poética, muy abstracta, que se movía en el terreno de lo que vibra más allá de las palabras Cuando me propuso hacer el personaje de “la cabeza”, lo primero que pensé fue “¡Qué locura más maravillosa!” jajaja Todo el cuerpo estaba fuera de juego solo tenía mi rostro, mi voz mis gestos para contar esa historia Fue como volver a aprender actuar desde cero.

No te voy a mentir al principio salía de las lecturas con la cabeza explotada El personaje no es lineal, ni lógico, ni evidente Era como descifrar un sueño que no se deja atrapar. Y encima, con fragmentos cantados en ópera, el desafío se multiplicaba Pero creo que ahí está la magia de este montaje es como una pintura abstracta, no necesitas entenderla del todo para sentirla Te deja pensando, te agarra por dentro no te suelta.

Esa es la diferencia con otros proyectos: aquí no buscábamos certezas, sino sensaciones Y trabajar nuevamente con Andrea en ese terreno fue, como siempre, un acto de confianza y de libertad Cuando tienes alguien que cree en ti incluso cuando tú dudas, lo demás fluye Y eso, para mí, vale más que cualquier aplauso.

Este año iniciaste una nueva etapa como director con Hatun Mama, un proyecto que aborda las esterilizaciones forzadas en Perú durante los años 90 ¿Qué te llevó a crear esta obra y cómo ha sido dar el paso la dirección?

Esta obra nació desde una necesidad muy íntima Todo comenzó como parte de un examen final en la escuela de teatro, pero entendí que lo que quería contar iba mucho más allá de un examen Me encontré con una herida histórica muy profunda que no solo me dolía como peruano, sino también como artista Y sentí que el teatro podía ser ese espacio donde esas voces tantas veces silenciadas pudieran resonar aunque sea por un momento, con la fuerza y la dignidad que merecen Yo quería hablar de estas mujeres, de sus cuerpos violentados, de lo que les arrebataron, pero también de lo que resistieron y del amor que supieron seguir dando Y en ese proceso me nació el deseo de rendir un homenaje desde la raíz Por eso cada elemento de la puesta la música, el vestuario, la estética, tiene algo de Perú. Quise que el público no solo escuchara una historia, sino que la respirara, la sintiera en la piel Dar el paso la dirección fue como abrir una nueva puerta en mí Me tocó empezar mirar el todo: los cuerpos, las voces, los silencios, las atmósferas, los espacios.

Ha sido un proceso de mucho respeto, de acompañar a los actores para que esa historia no se actúe, sino que se encarne Y confieso que ha sido uno de los desafíos más grandes y hermosos porque dirigir esta obra no ha sido solo montar una pieza, ha sido asumir una responsabilidad Y cada ensayo y decisión, la he hecho con el corazón en la mano La estrenamos este 21 de octubre en DramáticoMx espero que nos puedan acompañar.

¿Qué importancia tiene la emoción en tu forma de actuar cómo la construyes en escena?

La emoción es el corazón mismo del acto de actuar Sin emoción, no hay verdad, no hay conexión real con el público Para mí, actuar es un gran ejercicio de honestidad, permitirme sentir plenamente para poder compartir eso de manera verdadera Pero no se trata solo de dejarse llevar por lo que surge, sino de construir esa emoción desde un lugar consciente, de entender qué la motiva y sostiene, cómo se relaciona con la historia y con el personaje Personal e íntimamente juego mucho con la música, ésta me lleva a muchas emociones, cada personaje que he interpretado yo le asigno desde su construcción de vida una música o melodía característica que me permite conectar con la energía del personaje, y los días que tengo función dicha música está en mis audífonos todo el día como cargándome de esa energía para soltarla en el escenario.

Trabajo la emoción como un dibujo que se va modelando, los gestos, las palabras, los silencios tienen un peso y una intención Me gusta explorar sus matices, sus altibajos, porque la vida no es una emoción fija, sino un constante movimiento Y cuando logro que esa emoción atraviese el escenario llegue al público, siento que el actuar cumple su sentido.

El teatro ha sido una herramienta de transformación en tu carrera ¿Crees que el arte puede cambiar realidades sociales en contextos como los que has trabajado?

El arte tiene un poder inmenso para abrir puertas donde parece que solo hay muros En los contextos en los que he trabajado, donde las historias suelen ser invisibilizadas o ignoradas, el teatro se convierte en una voz que denuncia, visibiliza, cuestiona que también sana No creo que el arte por sí solo cambie el mundo, pero sí puede sembrar semillas en el corazón en la mente de las personas que lo aprecian Puede abrir ventanas la empatía, generar diálogos necesarios movilizar consciencias.

Foto: @casiobradearte

Para mí, cada obra que hacemos con verdad y compromiso es sinónimo de resistencia. Y eso me motiva seguir creando contando historias que importan.

¿Qué papel crees que juega el actor hoy en día en medio de las crisis sociales políticas de América Latina?

Como actores y actrices hoy más que nunca somos testigos de las historias que nos rodean, de las injusticias y de las luchas de diversos sectores o grupos dentro de nuestra sociedad Y tenemos la responsabilidad de ser puentes que conectan esas historias con el público, que humanizan lo que veces parece lejano abstracto.

Si debe cumplir la función de entretener, pero también provocar reflexión, de abrir espacios de diálogo de emocionar para despertar consciencias En América Latina, con sus complejidades y contradicciones, un artista puede ser una voz que acompañe procesos sociales y culturales, que visibilice realidades y que aporte desde el arte a la construcción de nuevos imaginarios.

Creo que actuar con honestidad y compromiso es, en sí mismo, un acto político y de lucha Y por eso siento un profundo respeto responsabilidad por este arte en tiempos tan desafiantes.

¿Qué proyectos tienes en puerta para lo que queda de 2025?

En Corazur estamos trabajando en un proyecto que me fascina: “Robótica Sentimental”, del dramaturgo uruguayo Marcel García y dirigida por Andrea Patrone Es una obra de ciencia ficción, pero con un trasfondo existencialista muy potente La historia sigue dos androides en un observatorio, máquinas que comienzan sentir emociones que, través de ellas, nos devuelven un espejo de lo que somos como humanos Es un reto enorme porque aquí no se trata de representar personas, sino máquinas que sienten todo debe ser sutil, preciso Eso me encanta Estrenamos en noviembre en DramáticoMx ya estamos construyendo un universo estético que me ilusiona muchísimo.

Foto: Sergio Guerra @donvaker.photography

El cine nórdico vuelve demostrar que el terror puede ser tan elegante como brutal con La hermanastra fea, una película que toma uno de los relatos más dulces de la tradición popular y lo convierte en un viaje perturbador hacia las obsesiones de la sociedad contemporánea Émilie Blichfeldt su directora, se atreve a ir más allá de la conocida versión de Charles Perrault o de los hermanos Grimm, y devuelve a la historia esa crudeza original que la cultura pop suavizó durante décadas.

En esta reinterpretación, el foco se desplaza de Cenicienta —llamada aquí Agnes y encarnada por Thea Sofie Loch Næss— hacia Elvira (Lea Myern), la famosa “hermanastra fea” Elvira no es el simple estereotipo de mujer cruel y superficial que recordamos de los cuentos, sino un personaje complejo, vulnerable y desesperado por encajar en un molde imposible el de la belleza perfecta que promete amor, estatus un lugar en el mundo.

Blichfeldt utiliza la figura de Elvira para explorar la violencia simbólica y literal de los estándares de belleza Los tratamientos a los que se somete la protagonista funcionan como metáforas de la presión estética que hoy, más que nunca, pesa sobre los cuerpos femeninos Es aquí donde la película se cruza con títulos recientes como The Substance o Together no se limita a provocar repulsión mediante el body horror, sino que lo convierte en un discurso sobre la obsesión social con la apariencia, el rechazo la imperfección la manera en que estas exigencias deforman la identidad.

Lo fascinante de La hermanastra fea es su ambigüedad estética La fotografía ofrece cuadros que parecen sacados de un sueño luminoso: castillos bañados en luz, bosques coloridos, escenas que evocan la belleza pictórica de un cuento infantil Pero esa belleza se quiebra de inmediato con imágenes grotescas, viscerales y sangrientas que exponen lo que suele ocultarse tras el maquillaje y la ilusión La película funciona así como un espejo deformado hermoso por fuera, inquietante en su interior.

La fidelidad las versiones más antiguas de Cenicienta es otro de sus grandes aciertos Recordemos que, en los textos de los Grimm, las hermanastras mutilaban sus propios pies para calzar el zapato de cristal, y que la venganza de la naturaleza llegaba en forma de aves que les arrancaban los ojos La hermanastra fea se apropia de esa brutalidad y la lleva más lejos, mostrando cómo Elvira se somete a procedimientos dolorosos autodestructivos que, aunque exagerados en pantalla, no dejan de tener un eco real en prácticas estéticas actuales.

La fidelidad a las versiones más antiguas de Cenicienta es otro de sus grandes aciertos Recordemos que, en los textos de los Grimm, las hermanastras mutilaban sus propios pies para calzar el zapato de cristal, y que la venganza de la naturaleza llegaba en forma de aves que les arrancaban los ojos La hermanastra fea se apropia de esa brutalidad y la lleva más lejos, mostrando cómo Elvira se somete a procedimientos dolorosos y autodestructivos que, aunque exagerados en pantalla, no dejan de tener un eco real en prácticas estéticas actuales.

La película no se queda en la superficie del horror, sino que invita a la reflexión ¿Qué significa desear la perfección? ¿Qué se sacrifica al perseguir la aprobación social? ¿Y hasta qué punto esa búsqueda nos arrastra a ignorar nuestra propia humanidad? La historia de Elvira es, en última instancia, una parábola moderna sobre la obsesión con la belleza, la fragilidad de la identidad y la violencia silenciosa que se esconde tras el mandato de “ser deseable”.

En definitiva, La hermanastra fea no es solo otra versión retorcida de un cuento infantil, sino un relato potente que entrelaza crítica social y terror corporal con imágenes imposibles de olvidar Es incómoda, sí, pero también hipnótica, con la capacidad de atrapar al espectador incluso en sus momentos más perturbadores.

¿Vale la pena verla? Absolutamente No es un filme para quienes buscan una experiencia ligera, pero quienes se atrevan a entrar en este cuento distorsionado encontrarán una de las propuestas más provocadoras y memorables del cine de terror reciente.

La primera serie dirigida por Luis Estrada, Las muertas (México, 2025), se erige como un homenaje riguroso respetuoso Jorge Ibargüengoitia su novela homónima publicada en 1977 Estrada, conocido por su sátira política y social, se acerca aquí con contención y precisión a una de las historias más brutales de la narrativa mexicana, evitando el exceso gráfico para concentrarse en la esencia del humor seco e implacable del autor guanajuatense.

Desde el inicio, la serie deja claro que su mayor virtud radica en el respeto minucioso al espíritu de Ibargüengoitia La dedicatoria final —“A la memoria al genio de Jorge Ibargüengoitia”— no es un gesto retórico, sino el recordatorio de que cada decisión creativa busca traducir el peculiar tono del escritor guanajuatense un humor seco, distante y demoledor que desarma cualquier atisbo de solemnidad El espectador asiste a un relato que, aunque brutal, nunca se regodea en la violencia y que, aunque doloroso, nunca abandona la ironía.

El diseño de producción a cargo de Salvador Parra recrea con precisión los ambientes de la provincia mexicana en los años cincuenta, entre burdeles iluminados por luces mortecinas y áridos parajes donde se gestan las tragedias El vestuario de Gilda Navarro aporta autenticidad y, a la vez, refuerza la caracterización de cada personaje, desde la ferocidad de Arcángela hasta la falsa candidez de Eulalia La cámara de Alberto Anaya Adalid se mueve con fluidez, otorgando dinamismo incluso a las escenas más estáticas: los largos planos dentro de los lupanares transmiten una sensación de claustrofobia, mientras que los encuadres abiertos en exteriores remiten a un México desolado hostil.

La música, supervisada por Dan Zlotnik cumple una función narrativa clave El uso reiterado de “Veracruz” de Agustín Lara en distintos contextos genera significados cambiantes: del romance a la amenaza, de la nostalgia al cinismo Esta ironía musical se convierte en un comentario adicional, subrayando el contraste entre la supuesta “belleza” del entorno cultural y la sordidez de los acontecimientos.

El argumento parte de la mitificada historia de las hermanas González Valenzuela, dueñas de varios burdeles en Guanajuato y Jalisco durante la década de 1950 cuya brutalidad fue ya llevada al por Felipe Cazals en Las poquianchis 1976 Estrada opta no repetir la crudeza descarnada de aquella versión en lugar apuesta por un retrato combina el horror con la sátira.

La violencia está presente, pero atenuada por la mirada mordaz de Ibargüengoitia las atrocidades resultan inquietantes precisamente porque se presentan sin grandilocuencia ni melodrama, casi como parte de la rutina de un país acostumbrado la corrupción la impunidad.

Las protagonistas son las hermanas Baladro, figuras repulsivas pero fascinantes que concentran lo peor del fanatismo, la ambición y la hipocresía Arcelia Ramírez construye una Arcángela feroz, imponente incluso en los gestos más pequeños Paulina Gaitán dota a Serafina de una brusquedad salvaje y Leticia Huijara convierte a Eulalia en una caricatura perturbadora de falsa dulzura A su lado, Joaquín Cosío interpreta con sobriedad al capitán Bedoya, vínculo entre los burdeles las estructuras de poder político, mientras Alfonso Herrera brilla en un papel secundario que evidencia la absurda fragilidad de la justicia mexicana.

Uno de los mayores logros de la serie es la capacidad de trasladar al lenguaje audiovisual los giros secos y lapidarios de la prosa de Ibargüengoitia El montaje de Mariana Rodríguez reproduce esa lógica abrupta una confesión ingenua se convierte, en un corte inmediato, en una condena de años de cárcel; una escena de aparente cotidianeidad desemboca, sin transición, en un desenlace brutal Este recurso refuerza la idea de que la violencia la injusticia en México irrumpen de manera súbita, sin previo aviso, con la misma naturalidad con la que se enciende un cigarrillo o se sirve una copa En este sentido, Las muertas no es solo una historia sobre proxenetismo explotación, sino un retrato más amplio de la corrupción estructural, la complicidad social y la hipocresía institucional Los personajes no son individuos aislados, sino piezas de un engranaje en el que participan políticos, militares, curas y ciudadanos comunes La monstruosidad no reside únicamente en las hermanas Baladro, sino en la red de poder que les permitió operar durante años con total impunidad.

La serie demuestra que Luis Estrada, después de proyectos irregulares como ¡Que viva México! 2023), recupera aquí una forma más depurada y eficaz Su estilo se aleja de la estridencia y se concentra en el detalle, en la construcción de atmósferas y en la ironía sutil Incluso los momentos en que se permite recursos simbólicos —como la aparición de un buitre devorando a una serpiente sobre un nopal— resultan anecdóticos frente al equilibrio general del proyecto.

Cada uno de los seis capítulos cierra con la frase “Hecho en México”, que en este contexto adquiere un doble filo por un lado, es una afirmación de identidad y orgullo por otro, un recordatorio incómodo de que las atrocidades narradas son producto de una realidad nacional que aún resuena El resultado es una serie que conjuga horror y humor con una eficacia rara vez alcanzada en la televisión mexicana, y que confirma la vigencia de la obra de Ibargüengoitia como espejo crítico del país.

La tempestad es, sin duda, una de las piezas más complejas y fascinantes del repertorio shakesperiano Escrita hacia 1611 suele considerarse la última obra completa del dramaturgo, y muchos estudiosos coinciden en que encierra una suerte de testamento artístico y espiritual Bajo la apariencia de un cuento de magia, naufragios y criaturas fantásticas, Shakespeare construye una profunda meditación sobre el poder, la libertad, la justicia y, sobre todo, el perdón.

La trama es aparentemente sencilla Próspero, duque legítimo de Milán, fue despojado de su título y desterrado junto a su hija Miranda una isla lejana Allí, gracias sus libros de magia, gobierna a los espíritus y controla a Calibán, el “monstruo” salvaje de la isla Con la ayuda de Ariel, convoca una tormenta que hace naufragar a sus enemigos, para confrontarlos y decidir su destino Pero lo que podría resolverse como una venganza se convierte en un proceso de reconciliación.

El tema central es el ejercicio del poder Próspero domina través de la magia, imponiendo su voluntad sobre Miranda, Ariel y Calibán Sin embargo, Shakespeare no lo muestra como un tirano unidimensional, sino como un hombre que debe aprender a soltar el control Su renuncia final a la magia y a la venganza es una metáfora poderosa de cómo la humanidad solo se libera cuando elige la clemencia Calibán, por su parte, encarna al colonizado, al marginado que es sometido y etiquetado como bestia Su relación con Próspero abre un debate aún vigente ¿qué define lo humano? ¿La cultura impuesta o la conexión con la tierra? En Calibán, Shakespeare anticipa las tensiones del colonialismo del racismo estructural.

La presencia constante de la ilusión y el artificio conecta La tempestad con el propio teatro Las visiones creadas por Ariel, los espectáculos mágicos y hasta la tormenta inicial son metáforas del poder del dramaturgo para fabricar mundos Cuando Próspero rompe su vara mágica y renuncia a sus encantamientos, muchos críticos han visto un paralelismo con Shakespeare despidiéndose del escenario, dejando su arte en manos del público.

Lo más conmovedor de La tempestad no son los hechizos, sino la capacidad de su protagonista para perdonar En lugar de castigar a quienes lo traicionaron, Próspero elige liberarse del odio En un mundo marcado por la venganza y la ambición, este gesto lo convierte en un personaje profundamente humano y en una lección universal la verdadera grandeza no está en dominar, sino en reconciliarse A más de 400 años de su estreno, La tempestad sigue interpelándonos Su lectura colonialista, su reflexión sobre el poder y su metáfora sobre el arte mantienen una actualidad inquietante Es, a la vez, un espectáculo de fantasía un ensayo filosófico sobre la condición humana.

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LA REVISTA DE LAS ARTES ESCÉNICAS

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